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Fuiste Hallado Falto

El documento presenta cinco ejemplos bíblicos de personas que fueron halladas faltas ante Dios por sus malas obras: Caín, Esaú, Faraón, Saúl y Belsasar. Cada uno sufrió consecuencias severas como la pérdida del reino, la muerte de sus hijos o la propia muerte, para enseñar que Dios no puede ser burlado y que todo lo que se siembre será cosechado. El documento concluye exhortando a los creyentes a presentarse a Dios con ofrendas agrad

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Fuiste Hallado Falto

El documento presenta cinco ejemplos bíblicos de personas que fueron halladas faltas ante Dios por sus malas obras: Caín, Esaú, Faraón, Saúl y Belsasar. Cada uno sufrió consecuencias severas como la pérdida del reino, la muerte de sus hijos o la propia muerte, para enseñar que Dios no puede ser burlado y que todo lo que se siembre será cosechado. El documento concluye exhortando a los creyentes a presentarse a Dios con ofrendas agrad

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FUISTE HALLADO FALTO

Daniel 5:24-28. Entonces de su presencia fue enviada la mano que trazó esta escritura.
Y la escritura que trazo es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSÍN. Esta es la
interpretación del asunto: MENE: contó Dios tu reino, y le ha puesto fin. TEKEL:
pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto. PERES: tu reino ha sido roto, y dado
a los medos y a los persas.

Verdad ineludible es que por gracia se obtiene la eterna salvación. Sin embargo, no
puede el hombre ser salvo y obrar mal, pues fue creado para buenas obras. Efesios 2:8-
10.

Santiago retó al que afirma que la fe sola basta, al decir: muéstrame tu fe sin tus obras, y
yo te mostraré mi fe por las obras. Santiago 2:18. Todo lo que el cristiano hace no lo
hace para granjearse favores especiales o para comprar la salvación. Lo hace en
agradecimiento por las abundantes bendiciones que el Eterno le ha dado y para mostrar
que sí es salvo.

Al abordar el caso de Belsasar, rey de Babilonia, y ver cómo el Señor lo sorprendió in


fraganti; la memoria llama a otros al escenario, para revelar que desde el comienzo
mismo de la humanidad han habido hombres cuyas obras no les han dado el suficiente
peso delante de Dios y que por ser hallados faltos, sus pérdidas han sido incalculables.
Para muestra aparecen Caín, Esaú, Faraón, Saúl y Belsasar, entre otros.

Caín, hombre joven y trabajador, cumplió el precepto de ofrecer en sacrificio a Jehová


una porción especial del fruto de sus manos. Más su corazón lloraba de tristeza y dolor
por el desprendimiento de algo que le había costado mucho sudor y cansancio.
Enseguida descubrió que su hermano Abel había caído en gracia delante del Señor y que
su ofrenda era grata. Esto fue suficiente para darle cabida a Satanás en su
apesadumbrado corazón y que naciera allí el deseo de matarlo, lo que practicó en su
primera oportunidad, y así se convirtió en el primer asesino en la humanidad. El
Omnipotente lo castigó al darle vida errante hasta el final de sus días.

Esaú, hombre afortunado, era dueño de la primogenitura, (Herencia especial) que su


padre Isaac le daría por ser hijo primero de la familia. Sin embargo, no le dio el
correspondiente valor y la cambió por un plato de carne guisada. Así quedó desheredado
por voluntad propia, condenado a vivir en pobreza, desilusión, tristeza y sufrimiento.

Faraón, rey de los egipcios y hombre de autoridad mundial, fue prosperado en grande y
bendecido como pocos lo son. Tenía en su territorio a los israelitas, pueblo honrado y
trabajador. No obstante, Faraón se mostró desconsiderado y hostil hacia ellos,
provocando así al Señor, quien lo castigó con mortales plagas y luto en todas las
familias al enviar a su ángel a matar a todos los primogénitos.

Saúl, primer rey de Israel, después de la gobernación de caudillos y jueces. Se descuidó


sobremanera al desoír la voz de Jehová en cuanto a la eliminación de los amalecitas.
Quiso cubrir su error y engañar a Samuel al decir que había protegido animales para
ofrecerlos a Jehová en sacrificio. Ahí nació la célebre frase de “obedecer es mejor que
los sacrificios”.

1ª Samuel 15:22. Esta desobediencia le costó carísimo a Saúl, pues perdió su reino, la
vida de sus hijos y hasta su propia vida.

Belsasar, nieto de Nabucodonosor y corregente con Nabonido, gobernaba Babilonia en


los tiempos del profeta Daniel su soberbia y depravación lo indujeron a usar los
utensilios sagrados que su abuelo había robado del templo de Jehová en Jerusalén,
mientras celebraba con vino y mujeres en su palacio. La respuesta de Jehová no se hizo
esperar, su mano se hizo visible para decretar por escrito en la pared juicio y
condenación por su mal obrar. Su ruina fue enorme. Perdió el reino y también su vida.

Estos cinco modelos de mal obrar, son pequeña muestra de hombres puestos en la
balanza del cielo y encontrados faltos. Por lo tanto, el urgente llamado es hoy para cada
evangélico, a que aprenda las respectivas lecciones y que viva para agradar al que lo
salvó, rescatándolo de las tinieblas y trasladándolo a su luz admirable.

Caín, enseña que el que diezma, da primicias y ofrendas, no lo haga por conveniencia,
vana gloria, o mezquinos intereses. Pues el Señor recompensa hasta un vaso de agua que
se da a los suyos, mas ama sólo al que da con alegría.

Faraón sentó el precedente de que, todo el que trate mal o sea áspero, ingrato o
desconsiderado con los hijos de Dios, no podrá esconderse o escapar de la mano del
Omnipotente. Con dureza y sin misericordia castiga el Justo Dios a los que no aprecian
a los suyos.

De Esaú se aprende que, no se debe despreciar la redención que no fue adquirida con
oro o plata, sino con la preciosa sangre de Jesucristo. De lo contrario, “Cómo
escaparemos si descuidamos una salvación tan grande”. 1ª Pedro 1:18-19; Hebreos 2:3.

Saúl dejó grabado para la historia que, el que desobedece al Señor se gana la derrota y
pierde toda la bendición. Y qué pide el Señor de sus escogidos, sólo que haga justicia,
ame misericordia y se humille ante él. Miqueas 6:8.

Belsasar sufrió el cruel castigo del Eterno para que, los creyentes sepan que no se juega
con lo sagrado. El sacrilegio acarrea destrucción y muerte. Pablo declaró que estas
escrituras son para nuestra instrucción. Romanos 15:4.

A Timoteo le aconsejó no sólo ser ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor,
espíritu, fe y pureza; sino cuidarse a si mismo y a la doctrina, le aconsejó: Persiste en
esto, y te salvaras a ti mismo y a los que te oyeren. 1ª Timoteo 4:12,16.

Pablo fue certero al enseñarles a los Gálatas que no se engañarán, pues Dios no puede
ser burlado. De todo lo que el hombre siembre, de eso cosechará. Gálatas 6:7.

Por lo tanto, el hijo de Dios ha de presentarse a él con ofrenda agradable, estimar y


cuidar todo lo que el Señor le da, no ser grosero e ingrato con los demás, obedecer hasta
el mínimo detalle la voluntad divina y nunca despreciar o jugar con los privilegios que
el Soberano Señor le dé.
¡Que la honra y alabanza sean siempre para el Señor!

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