Los pigmentos
Artículos / Pintura al óleo
Fecha: 03 Dic 2006 - 11:23 PM
Son polvo de color que junto al
aglutinante sirven para fabricar
los diferentes colores.
La calidad de los pigmentos
determinan las cualidades del
color fabricado con ellos. Deben poder reducirse a
polvo, cuanto más fino... más cubriente es y su color
es más intenso y más opaco. Deben reaccionar bien
con el aglutinante, ser estables o al menos lo más
estables posible. Algunas marcas incorporan
información de los pigmentos y porcentajes que
intervienen en su composición, importante a la hora
de ver incompatibilidades y reacciones químicas
indeseadas.
El conocimiento de los pigmentos, los materiales y
las técnicas formaba parte del bagaje de nuestros
predecesores, que si bien no disponían de los
adelantos técnicos de hoy en día, dominaban
perfectamente los materiales que utilizaban en el
proceso pictórico (por ejemplo, sabían la mejor
manera de trabajar los verdes y los azules de cobre
entre capas de barniz, proteger el cinabrio con
veladuras de granza, etc.).
En 1840 se inventa y se industrializa la pintura en
tubos. Esto dio mucha libertad a los pintores, que de
pronto se encontraban con un ahorro de tiempo y
podían pintar directamente, pero se fue perdiendo
ese conocimiento.
Segúnr su procedencia pueden ser:
- Orgánicos: proceden de un ser vivo: animales o
vegetales
- Inorgánicos: proceden de minerales, tierras o
metales.
Por su origen se dividen en:
- Naturales: se encuentran tal cual en la naturaleza,
la materia prima es natural.
- Artificiales o sintéticos: son creados, ya sea para
obtener colores que no existen en la naturaleza o
porque es más barato y más fácil crearlos que
obtenerlos en la naturaleza.
EL ORIGEN DE LOS PIGMENTOS
En la prehistoria se usaban
básicamente los siguientes:
- Blanco: de caliza, de yeso, de
creta (depósitos fósiles marinos).
Son poco cubrientes y se borran
fácilmente.
- Negro: de carbón (de la carbonización de la
madera), de humo (hollín, polvo negro). En Altamira
el negro se hace de pirolusita, un mineral de
manganeso, pero no es usual.
- Ocres: Son tierras naturales y dependiendo de su
composición dan distintos tonos, del amarillo crema
al rojo. Son colores muy estables.
- Verde: de tierra, de plantas (no son muy usuales
ninguno de los dos)
Egipto
Los egipcios incorporan muchos
colores naturales y dos colores
artificiales (azul fritta y blanco de
plomo o albayalde). Fueron los
primeros en precipitar tintes de las
sustancias inertes para producir "lacas":
- Azul: azurita (mineral, 2CuCO3. Cu(OH)2).
Presenta una tonalidad de azul más verdosa que el
lapislázuli. Cennini, en el siglo XIV, lo denominó
azurro della Magna (azul de Alemania) y era muy
empleado en el temple, sobre todo en el
Renacimiento, en donde las vestiduras y los celajes
azules se pintaban casi siempre al temple porque en
óleo pierde algo de color. También se usaba como
capa previa para dar realce a la capa superior al
Lapislázuli, un pigmento carísimo. A finales del siglo
XVII se sustituye este color porque es poco estable y
tiende a ennegrecer o con humedad se vuelve
verdoso.
- Verde: malaquita (mineral, CuCO3Cu(OH)2). Se
usa como piedra preciosa. Fue el verde más
importante hasta el siglo XVIII. Sus propiedades son
similares a la azurita. Ambos se encuentran en las
minas de cobre.
- Amarillo: oropimente (mineral, sulfuro de
arsénico natural AS2S3). De su color, parecido al
tono del oro, deriva el nombre de "auropigmentum".
Es un pigmento amarillo brillante con bastante poder
cubriente en partículas gruesas, estable a la luz y al
aire. No le afectan los ácidos diluidos ni los álcalis,
pero sí los ácidos fuertes. No es compatible con
pigmentos de cobre ni con algunos derivados del
plomo. No funciona bien al fresco y es venenoso.
- Naranja rojizo: rejalgar (mineral). Una
combinación muy venenosa de arsénico y azufre,
asociado generalmente a depósitos naturales con el
oropimente. Se emplearon los dos hasta la Edad
Media.
- Rojo: cinabrio (sulfuro de mercurio, mineral). Da
el color bermellón natural. El cinabrio era muy caro y
se intentó fabricarlo de forma artificial, pero hasta el
gótico no se consiguió. Es poco estable, no se puede
usar al fresco porque se ennegrece. Es tóxico.
- Azul fritta (artificial). Llamado también "azul
egipcio" y "azul pompeyano". Es el primer pigmento
de fabricación sintética que se conoce. La fritta es un
esmalte para cerámica que al meterse al horno se
quedaba azul, en forma de placas que se
machacaban y se mezclaban con el aglutinante para
los pigmentos. Es un pigmento muy estable. Lo
encontramos en Egipto (cuarta dinastía) y
Mesopotamia. En Grecia y Roma también. En la Alta
Edad Media aparece muy poco y desaparece en el
siglo VII.
- Blanco de plomo o albayalde (artificial). Es
estable y cubriente. Se consigue tras el proceso de
corrosión de placas de plomo, rascando las
excrecencias producidas. Se utilizó hasta el siglo XIX,
que se descubre el blanco de titanio (1815) y el
blanco de cinc (1830). No funciona bien al fresco
porque ennegrece, y es altamente venenoso,
producía saturnismo, una enfermedad típica de los
pintores.
Grecia y Roma
Heredan todos estos colores, pero
incorporan pocos. Obtienen
variedades más sofisticadas y
alguno artificial como el verde
gris.
- Negro de carbón: se queman varios tipos de
árboles, como la vid. También huesos de frutos, pero
la esencia es la misma.
- Negro de hueso: quemando un hueso animal.
- Negro marfil: se consigue calcinando colmillos de
elefante.
- Verde gris o verde de cobre: es verde grisáceo,
oscuro. Se consigue mediante la corrosión de placas
de cobre. Es un color artificial.
Los romanos aportan un sistema
para poder usar los tintes como
pigmentos para pintar. Lo
consiguieron transformando el
tinte en pigmento laca, un
pigmento formado por un tinte o
colorante fijado sobre otra
sustancia que le sirve de soporte.
Se coge un pigmento muy estable
que tenga poco color o un color claro y se usa como
soporte de la laca o laca base. A esta laca base se le
añade el tinte y se tiñe el pigmento.
- Púrpura. El colorante más apreciado en el mundo
romano. Era muy costoso y estaba reservado a gente
muy importante. En el mundo cristiano es el color del
ropaje de los cardenales. Se extrae de un molusco
del Mediterráneo llamado múrice, siendo los fenicios
los grandes productores y comerciantes. Al ser tan
costoso no se utilizó como pigmento-laca, se utilizan
sucedáneos, tanto en tinte como en laca.
- Quermes: procede de un insecto de este nombre.
Su color rojizo es muy utilizado como el sucedáneo
barato de la púrpura. Desaparece en el siglo XVI
porque aparece otro sucedáneo más barato, el rojo
de grana o carmín.
- Carmín o rojo de grana: procede de la cochinilla.
En la antigüedad se importa de Asia Menor, pero es
poco usado. Se utiliza a partir del siglo XVI porque en
Méjico se encuentra una variedad de cochinilla y los
conquistadores la cultivan. Luego se crían en
Canarias. En el proceso, igual que el quermes, se
coge a las hembras que van a desovar, se las deseca
y se las tritura.
- Rojo de rubia o de granza: tiene un color rojo
pardo y procede de la raíz cocida de una planta
llamada rubia tintórea o granza. En la antigüedad y
la Edad Media es muy difundido.
- Sangre de dragón: es poco usado. El nombre
original es sangre de drago, un árbol con frutos
rojizos, que triturados dan ese color rojo. Según
Plinio es el color ideal para pintar la sangre. Es muy
poco cubriente.
- Azul añil o índigo: procede de una planta de la
India. En las hojas está el colorante. Se utiliza como
pigmento en la Edad Media hasta el siglo XVIII, luego
menos. Como tinte se ha usado siempre.
El gótico
Del siglo XIII hasta el siglo XIX
aparecen nuevos pigmentos. Es la
época gótica., y se mantiene
hasta la revolución industrial y la
creación de los pigmentos
sintéticos.
- Azul lapislázuli o ultramarino: es una piedra
semipreciosa. También se le llama lazurita. Procede
del norte de Afganistán. Siempre ha tenido el
inconveniente de ser muy caro. El mineral posee
vetas azules muy difíciles de extraer y resultaba más
caro que el oro. La técnica es machacar el mineral y
amasarlo con cera caliente hasta hacer una bola que
se mete en lejía un tiempo, desprendiéndose las
vetas azules de la cera y permitiendo que se puedan
coger. Este color no se usa al fresco porque
ennegrece, se puede usar al óleo, pero como mejor
resultado da es al temple. En el siglo XIX se descubre
un lapislázuli artificial. El lapislázuli es un pigmento
muy superior al azul ultramar sintético, con un color
más fino y delicado.
- Bermellón artificial: se mezcla mercurio con
azufre. Lo hacen los alquimistas con el alambique.
Este color tampoco se puede usar al fresco, se suele
usar al temple.
Con la entrada en escena de los colores sintéticos, un
nuevo panorama se presenta para los pintores,
restauradores, decoradores y la industria en general,
hasta llegar a la extensa gama que disponemos hoy
día.