Pierre Bourdieu (1930-2002) sociólogo francés, dedicó su labor al estudio de las relaciones
sociales de poder y los mecanismos de reproducción de las jerarquías sociales. para el
constructivismo en general, la realidad social es fruto de la historia: de lo pasado y de la
reproducción presente de ese pasado que puede ser transformado por medio de las prácticas
e interacciones de la vida cotidiana de las personas, abriendo un gran repertorio de
posibilidades para el futuro. De tal forma, el cotidiano es relevante debido a sus posibilidades
transformadoras.
Michel Foucault se clasifica dentro de la corriente del post estructuralismo. Esta corriente
afirma que hay que superar el propósito del estructuralismo de encontrar las estructuras
latentes de la sociedad, debido a que como investigadores estamos sesgados por ellas mismas
debido a que somos producto de ellas, nosotros mismos.
Lo que nos quiere decir esto es que no solo las estructuras impuestas son las que nos hacen
actuar, si no que también lo hacen sus productos, según Foucault, sería el disciplinamiento que
se ejerce sobre el cuerpo en las instituciones modernas.
Pierre Bourdieu y la teoría del habitus.
Una característica fundamental del habitus alude a que cada persona de acuerdo con su rol y
posición social desarrolla determinadas formas de actuar e ideas y sentimientos, que se
manifiestan en un campo de acción competitivo, para ocupar allí un lugar, pues los recursos
son escasos. Esos espacios pueden ser científicos, deportivos, literarios, artísticos, políticos,
gremiales, estudiantiles o laborales, y están originadas por la posición que una persona ocupa
en la estructura social. que determina la manera de enfrentarse al mundo. El habitus enmarca
los límites de lo posible, lo imaginado y lo pensado; presenta una diversidad casi infinita de
posibilidades -de lo contrario seríamos fácilmente conscientes de su existencia-, pero con un
límite dentro de esa diversidad. Debido a ese límite es que el habitus condiciona nuestro curso
de acción.
Bourdieu afirma que actuamos coartados por él, antes que determinados completamente. Es
un sentido práctico, una manera de estar en el mundo que no pasa por la conciencia, sino que
de manera inconsciente es reproducido por los individuos condicionados por él.
Cultura y campos sociales
Para Bourdieu las interacciones sociales no se dan de manera intersubjetiva, de un sujeto a
otro, sino que siempre dentro de un sistema relacional que escapa al control de quienes
actúan dentro de él. Este marco de acción de las interacciones, que escapan al control de los
individuos que se relacionan, es objetivo para Bourdieu, siguiendo a Marx, porque es histórico
e independiente a la consciencia que los individuos puedan tener de él. El marco de las
relaciones es lo que Bourdieu denomina “campos sociales”.
El campo define las posiciones en su interior y determina las relaciones que se dan dentro de él
en función posiciones objetivamente definidas. En una sociedad compleja existe una gran
variedad de campos, que son definidos por sus propias reglas. Cada campo tiene una lógica
interna distinta a los otros campos, por eso Bourdieu afirma que cada campo es irreductible a
[Link] participan de un campo intentan a todo momento diferenciarse de sus rivales
más cercanos, otros campos que disputan el poder. Como lo es en las ciencias, en donde
se diferencian las c.s sociales, de las naturales, pero se ocupa un método de estudio
similar. A su vez, estos participantes intentarán poner trabas al ingreso de otros,
intentando excluir a los colegas actuales o potenciales. Esta última idea -la de competencia por
formar parte de un campo- es esencial en el concepto de “campos”, ya que éstos, en su actuar
están constantemente definiendo el campo, sus límites y qué capitales están activos en él, ya
que, cada campo posee una jerarquía de capital (de poder) diferente a cualquier otro.
Para Bourdieu, la cultura corresponde a otro campo más dentro de la realidad social, con sus
propias reglas, competencias y capital; obviamente, el capital cultural. El capital cultural son las
formas de conocimiento, educación, habilidades, y ventajas que tiene una persona. Este
capital le da estatus dentro de la sociedad, y es fundamental para la creación y reproducción
del habitus.
Capital simbólico y poder
Bourdieu identifica tres tipos de capitales: el económico, el cultural o informacional, y social. El
capital económico son los recursos económicos de los que se dispone para realizar
transacciones en el mercado o el sistema económico en general. El capital cultural, como su
nombre informacional lo señala, es la información con la que se cuenta para desarrollarse en el
mundo (las formas de conocimiento, educación, habilidades, y ventajas que tiene una
persona). Por último, el capital social es “la suma de los recursos, reales o virtuales, de la que
se hace acreedor un individuo o grupo en virtud de poseer una red perdurable de relaciones
más o menos institucionalizadas de mutua familiaridad y reconocimiento”, es decir, se
corresponde con las redes de relaciones con las que cuenta un grupo o un individuo. Capital
simbólico, a un agente, persona o individuo se le atribuyen propiedades como inherentes a él,
sin notar que en realidad provienen de su posición en el campo, es decir, de su control sobre el
capital cultural, social o económico. Es en este momento cuando surge la autoridad, la fama, el
prestigio, el crédito, la notoriedad o el buen gusto dependiendo del campo social donde nos
encontremos.
Bourdieu hace el hincapié en que el cientista social debe identificar la posición de los
individuos dentro de cada campo, y así su acceso al capital, pues es esta posición, y los
beneficios que le trae la consecuente posesión de capital o que le otorga poder. El capital
simbólico sólo sería una ilusión, que dada la naturalización del habitus y el funcionamiento de
los campos, haría creer a los individuos que reconocen en algún agente específico un poder
proveniente.
El poder, entonces, no viene dado por condiciones intrínsecas de los individuos, seres
humanos, o grupos sociales, sino que por su posición en el campo y acceso al capital de uno de
ellos.
El campo de la economía, sería reduccionista y equivocado reducir el análisis al exclusivo
principio de la maximización de utilidades.
Sólo así podríamos ser capaces de distinguir el capital simbólico, aparente, del capital
económico, cultural o social que subyace a las relaciones de poder en la sociedad. Bordieu,
también menciona que las prácticas son razonables dentro de las condiciones de posibilidad y
reglas subyacentes del campo de la economía, pero no surgen producto de una reflexión
consciente, sino que guiada por el habitus que es reproducido inconscientemente y que
reproduce las relaciones de poder subyacentes (ocultas) a cada campo.
El post estructuralismo surge en los años 60 y 70 como una crítica a la corriente predominante
en la filosofía hasta ese entonces, el estructuralismo. Hay algo que agrupa a estos pensadoras
y pensadores, que es su ruptura con el estructuralismo clásico, y su intento de romper con lo
que denominan “clausura estructuralista” Esta ruptura ha llevado a la elaboración de nuevas
herramientas teóricas y metodológicas al análisis de lo social, sus procesos, objetos y deseos.
Un acercamiento al estudio de los sistemas que producen las estructuras sociales estaría
siempre inclinado por la posición del investigador, que a la vez es producto de esos mismos
sistemas. Los postestructuralistas desconfían de la capacidad de comprender el verdadero
significado del signo. La sociedad es el producto de fuerzas y sentidos que se relacionan en
conflicto permanente. El objeto de interés de los postestructuralistas son las prácticas antes
que las estructuras. Estudia el habla, la manera en la que ese lenguaje se manifiesta y las
consecuencias que tiene en la realidad social.
Judith Butler (1956- actualidad)
Apoyándose en Austin (filosofo del lenguaje que propone el concepto performatividad),
formulará la teoría de la performatividad y con ella redefinirá este concepto a principios de los
años noventa, evidenciando la importancia que tiene la performatividad en relación con el
género y al cuerpo.
A finales de los años setenta apuntó cómo los actos del habla performativos no son ejercicios
libres y únicos, expresión de la voluntad individual de una persona, sino que más bien son
acciones repetidas y reconocidas por la tradición o por convención social. Butler realizó una
deconstrucción del género al indicar cómo el género y el cuerpo son construidos social y
culturalmente, cuestionando así los planteamientos esencialistas de la identidad.
Butler apunta que habría que reapropiarse de dichos comportamientos, adoptando a la vez
ciertas actitudes autorizadas socialmente, para lograr ser lo que cada uno desee ser en cada
situación. Las acciones o los cuerpos son performativos cuando producen generación de
realidad por transformación de esta. En este sentido, la suma de acciones corporales de varias
personas, como un ejercicio de performatividad, tiene una enorme potencialidad en la
producción de acciones colectivas para la transformación de las relaciones sociales y de poder.
Julia Kristeva (1941- actualidad)
Filósofa, teórica de la literatura, psicoanalista y escritora francesa de origen búlgaro. Su obra se
enmarca dentro de la semiótica (el estudio de los sistemas de comunicación).
Analiza las formas divergentes del lenguaje, como sus manifestaciones poéticas. Su interés
está en estudiar la heterogeneidad posible que manifiesta el lenguaje, en su afán de analizar lo
no analizable. Para ella el lenguaje no es un instrumento estático de la sociedad, sino que debe
ser visto como un proceso transgresor dinámico.
Gilles Deleuze (1925-1995) Filósofo francés que ha trabajado temas como la historia de la
filosofía, la política, la literatura, el cine y la pintura. En ésta se analiza el desarrollo histórico
del capitalismo a partir de cómovaría la organización de la producción, inscripción y consumo,
concluyendo que este sistema canaliza los deseos en una economía basada en el dinero, lo que
es una noción abstracta, en lugar de ser local o material.
Jacques Derridá (1930-2004) Filósofo francés de origen argelino. Famoso por su concepto de la
deconstrucción y la différance, al que conducen sus trabajos en semiótica.
Bajo el concepto de deconstrucción, critica la incapacidad de la filosofía de establecer una base
estable de análisis. El concepto, complejo como toda la filosofía de Derridá, se deriva de los
trabajos del filósofo alemán Martin Heidegger, y postula más que una vuelta a la nada, una
demostración de cómo ha perdido las fuerzas. La superación de esta nada viene dada por
cómo se construye el sentido en un texto. Para Derridá, éste se encuentra en la diferencia de
las palabras empleadas más que en la referencia que ellas hacen.
Aproximaciones a Foucault : Michel Foucault (1926 – 1984), fue un filósofo, historiador de las
ideas, psicólogo y teórico francés. Las ideas de Foucault se centran en la encarnación del poder
en las instituciones modernas. Para Foucault, y esto es lo que lo distingue radicalmente de los
estructuralistas, el poder, desde que comenzó la época moderna, se ejerce no a través de una
estructura abstracta a un nivel ideológico, sino que se da a través de microtécnicas donde el
control se encarna. El poder, para Foucault, no se ejerce a través del poder político o los
complejos aparatos del Estado, o una clase privilegiada. El poder se ejercería a través de la
variedad de pequeñas instituciones que la modernidad ha dado a luz. Estas instituciones serían
la escuela, la clínica, las fábricas y la prisión. El concepto de sub-poder es fundamental en
Foucault ya que no entiende el poder como una fuerza centralizada que se ejerce desde arriba,
sino que está dispersa y encarnada en diversas instituciones que lo ejercen. Para él, las
instituciones replican fundamentalmente la estructura de la prisión. la prisión presenta una
doble identidad que la hace la máxima institución de la modernidad, siendo aceptada por
todos, a pesar de ser de conocimiento público las penurias que en ella se pasan. panóptico: El
panoptismo se basa, según la teoría del panóptico de Michel Foucault, capaz de imponer
conductas al conjunto de la población a partir de la idea de que estamos siendo vigilados. Se
busca generalizar un comportamiento típico dentro de unos rangos considerados normales,
castigándose las desviaciones o premiándose el buen comportamiento. Biopolítica: es el estilo
de gobierno que ejerce su poder mediante la regulación de todos los aspectos de la vida. Se
ejerce a través de diversas tecnologías (recordemos que para Foucault el poder está
encarnado, y no se ejerce de manera abstracta y centralizada). Su finalidad es lograr que los
cuerpos se autorregulen (de ahí la importancia del panóptico), que abarca desde temas como
la identidad, el nacionalismo y el cosmopolitismo, pero también temas íntimos de los sujetos
como sexualidad, género, etnicidad y clase (Foucault, 2002a).