Pericarditis
Pericarditis
Introducción .................................................................................................................. 3
Objetivos....................................................................................................................... 4
Miocardiopatías .......................................................................................................... 30
Conclusiones .............................................................................................................. 37
P á g i n a 2 | 40
INTRODUCCIÓN
El pericardio es un saco fibroelástico compuesto por una capa parietal y una visceral,
separadas por 15 a 50 mL de líquido pericárdico. La incidencia de la pericarditis se
desconoce. Algunos estudios señalan que corresponde al 0,1% de los pacientes
hospitalizados, y al 5% de los pacientes con dolor torácico de causa no coronaria.
P á g i n a 3 | 40
OBJETIVOS
1. Definir la enfermedad pericárdica, así como saber los signos radiológicos de esta
enfermedad.
P á g i n a 4 | 40
ENFERMEDAD PERICÁRDICA
Definición de enfermedad pericárdica
Además, la ausencia congénita del pericardio puede ser parcial o total, siendo mas
frecuente en el lado izquierdo. Pueden existir dos grandes anomalías congénitas
asociadas. Los hallazgos radiológicos muestran desplazamiento de la silueta cardiaca
hacia el lado izquierdo y un contorno izquierdo anormal que hace que se incluya dentro
de las llamadas tercera joroba del borde izquierdo.
a. Derrame pericárdico
b. Pericarditis constrictiva
c. Fibrosis del pericardio
a. Derrame pericárdico
Es la acumulación de líquido en el pericardio. Asimismo, este es difícil de
diagnosticar por radiografía simple. Sin embargo, su diagnóstico es
francamente sencillo por medio de la ecocardiografía, que se ha convertido en
P á g i n a 5 | 40
el método de elección. Como se dijo, en la cavidad pericárdica normalmente
existen entre 15 y 30 mm de líquido y hacen falta entre 250 y 500 mm para que
se vean los cambios radiográficos en el tamaño de la silueta cardiaca o su
forma. Entonces, el taponamiento cardíaco se produce cuando un gran
derrame pericárdico impide que el corazón se llene de sangre de forma
adecuada, y por lo tanto impide que el corazón bombee suficiente sangre al
resto del cuerpo.
Entre sus hallazgos radiológicos más importante es la presencia de cambios
rápidos en el tamaño del corazón en radiografías seriadas, sin que se vean
trastornos vasculares y con ángulos cardiofrénicos agudos entre el corazón y
el diafragma. También, puede verse ensanchamiento de líquido alrededor de
la aorta ascendente y del tronco de la arteria pulmonar. Y su imagen más típica
es de un corazón grande, globular, con una cardiomegalia exagerada en
relación con la vascularidad pulmonar que es normal. Además, la tomografía
computarizada puede ser útil mostrando la presencia de una densidad de agua
alrededor del corazón entre la grasa epicárdica y pericárdica.
b. Pericarditis constrictiva
Se produce cuando el fluido que se acumula es espeso y fibroso, y provoca
que las capas del pericardio se unan entre sí. Se trata de un estadio avanzado
de inflamación del pericardio, de tal forma que se producen adherencias entre
ambas hojas, y la envoltura del corazón se convierte en una estructura rígida
(hasta el punto de calcificarse). Dicho fenómeno impide el correcto llenado de
las cámaras cardíacas por la sangre. Cualquier proceso inflamatorio puede
causar pericarditis constrictiva. También puede considerarse como una
complicación de la fase de curación de cualquier tipo de pericarditis, aunque es
más frecuente de la tuberculosa. Asimismo, es secundaria a la organización de
P á g i n a 6 | 40
exudados pericárdicos que lleva a la contracción fibrosa y a la calcificación, que
impide posteriormente el relleno adecuado del corazón.
P á g i n a 7 | 40
Por lo general, se realizan análisis de sangre para comprobar si existen signos de
ataque cardíaco, inflamación e infección. Entre otras pruebas que se utilizan para
diagnosticar la pericarditis, están las siguientes:
• Electrocardiograma (ECG).
Un electrocardiograma es una prueba rápida e indolora que registra las señales
eléctricas del corazón. Se conectan parches adhesivos (electrodos) con cables
a un monitor. Los electrodos registran las señales eléctricas que hacen que tu
corazón lata. Una computadora registra la información y la muestra en forma de
ondas en un monitor o en papel.
• Radiografía de tórax.
Una radiografía de tórax puede mostrar cambios en el tamaño y la forma del
corazón. Las imágenes pueden mostrar un corazón dilatado si se acumuló
exceso de líquido en el pericardio.
• Ecocardiograma.
Las ondas sonoras (ecografía) crean imágenes del corazón en movimiento. El
médico puede utilizar esta prueba para ver si el corazón bombea bien la sangre
y si se acumuló líquido en el pericardio.
P á g i n a 8 | 40
El primer paso para abordar las masas mediastinales en la radiografía de tórax es
sospechar su origen mediastinal. Las características radiográficas de una lesión que
orientan a un origen mediastinal son: la relación íntima de la masa con las estructuras
mediastinales, las márgenes lisas y nítidas y la formación de ángulos obtusos entre la
masa y el campo pulmonar.
P á g i n a 9 | 40
• Rx. Lateral:
➢ Se evalúan mejores estructuras como el arco aórtico, la aurícula izquierda, el
ventrículo izquierdo, la aorta ascendente y descendente, y el ventrículo derecho.
Indicaciones
INDICACIONES CONTRAINDICACIONES
• Cuando existen discrepancias entre la RELATIVAS ABSOLUTAS
clínica y las pruebas diagnósticas en
pacientes con sospecha de • Ritmo cardiaco
• Alergia
cardiopatíaisquémica irregular
conocida a
• Ante pruebas de provocación de • Obesidad mórbida
contrastes
isquemia no concluyentes • Clínica sugestiva de
iodados.
• Pacientes sin acceso arterial para síndrome coronario
• Gestación en
angiografía invasiva agudo
curso
• Sospecha de anomalías congénitas • Incapacidad para
coronarias mantener el tiempo
• Dificultad técnica diagnóstica por de apnea necesario
angiografía invasiva para la adquisición
• Determinar el trayecto de los injertos de las imágenes.
coronarios previo a una reintervención • Situación clínica
• Estudio de anatomia de venas inestable
coronarias previo a implante de
marcapasos con estimulación sobre VI
3. Resonancia magnética:
Indicaciones:
Contraindicaciones:
P á g i n a 12 | 40
EDEMA AGUDO DE PULMÓN CARDIOGÉNICO
P á g i n a 13 | 40
Entre las causas del edema pulmonar no cardiogénico, se pueden mencionar las
siguientes:
• Grandes alturas.
El edema pulmonar de las alturas suele afectar a las personas que no se
aclimatan a la altura enseguida (lo que puede llevar algunos días o una semana).
Sin embargo, las personas que viven a grandes alturas pueden desarrollar
edema pulmonar de las alturas sin cambio de elevación si tienen una infección
respiratoria.
• Situaciones cercanas al ahogamiento.
La inhalación de agua provoca la acumulación de líquido en los pulmones, que
puede revertirse con atención médica inmediata.
P á g i n a 14 | 40
El edema pulmonar puede desarrollarse después de que una obstrucción en las
vías respiratorias superiores genera presión negativa en los pulmones, debido a
los esfuerzos intensos para respirar a pesar de la obstrucción.
• Inhalación de humo.
El humo de un incendio contiene químicos que dañan la membrana entre los
sacos de aire y los capilares, lo cual permite el ingreso de líquido en los
pulmones.
• Infecciones virales.
Virus, como el hantavirus o el virus del dengue, pueden causar un edema
pulmonar.
En las primeras etapas habrá una dilatación de los vasos sanguíneos en los campos
pulmonares superiores mayor a 3 mm, la que se apreciará a nivel del primer espacio
intercostal llamado cefalización de flujo. Cuando ocurre el paso del líquido desde el
P á g i n a 15 | 40
espacio intersticial hacia los alvéolos se visualizan infiltrados moteados difusos con
bordes mal definidos, esta opacidad perihiliar se localiza principalmente en las porciones
centrales de los lóbulos y se desvanece hacia la periferia y es lo que se conoce como
imagen “en alas de mariposa”.
Las valvulopatías son las enfermedades propias de las válvulas del corazón. La función
de las válvulas del corazón es abrirse y cerrarse correctamente durante el ciclo cardiaco.
Las válvulas pueden dañarse por infecciones, por traumatismos, por envejecimiento u
otras causas. La alteración resultante se puede manifestar en una disminución de la
apertura de la misma (estenosis), el cierre insuficiente (insuficiencia) o una combinación
de las mismas.
VALVULOPATÍAS MITRALES:
❖ ESTENOSIS MITRAL
La estenosis mitral (EM) corresponde a una limitación de la apertura del aparato valvular
mitral, que conduce a una obstrucción del flujo sanguíneo hacia el ventrículo izquierdo
durante la diástole.
Métodos diagnósticos
- Electrocardiograma:
Se observa crecimiento auricular izquierdo en EM moderada o severa; si hay
hipertensión pulmonar significativa se agregan un eje eléctrico a derecha y
signos de crecimiento de cavidades derechas. Es frecuente encontrar fibrilación
auricular.
- Radiografía de Tórax:
Muestra crecimiento de la aurícula izquierda. La dilatación de la arteria pulmonar
y de las cavidades derechas indica hipertensión pulmonar significativa. Puede
haber grados variables de congestión pulmonar. Las líneas B de Kerley son
particularmente visibles en pacientes con EM severa de larga data.
- Test de esfuerzo:
El test de esfuerzo puede ser útil para aclarar la capacidad funcional en sujetos
con pocos síntomas, pero que han limitado su actividad física en forma
importante. Igualmente, ante pacientes muy sintomáticos con áreas valvulares
por encima de 1,5 cm2.
- Ecocardiografía:
Aunque con la historia y el examen físico, junto a la radiografía de tórax y el ECG
se puede establecer el diagnóstico en la mayoría de los casos; para estimar la
severidad y presencia de complicaciones, como fibrilación auricular e
hipertensión pulmonar, la ecocardiografía Doppler 2D es el método principal ya
que permite confirmar el diagnóstico y evaluar la severidad , evaluar el grado de
dilatación auricular izquierda, y la presencia de insuficiencia mitral u otras
lesiones valvulares. El ecocardiograma transtorácico habitualmente es suficiente
para evaluar a pacientes con EM, pero existen situaciones específicas en que
se hace necesaria la realización de la Ecocardiografía Transesofágica (ETE).
P á g i n a 17 | 40
La gravedad de la EM puede cuantificarse mediante planimetría bidimensional y el
método de hemipresión, que son enfoques complementarios para estimar el área
valvular. La planimetría, cuando es factible, es el método de elección, sobre todo
inmediatamente después de la valvuloplastía percutánea. Las determinaciones del
gradiente transvalvular medio calculado mediante las velocidades Doppler, son muy
dependientes de la frecuencia cardíaca y el flujo, pero pueden ser útiles para probar la
consistencia en la evaluación de la severidad, en especial en pacientes en ritmo sinusal.
Una EM tiene consecuencias hemodinámicas cuando su área valvular es menor a 1,5
cm2.
P á g i n a 18 | 40
Tema Recomendación Grado
❖ INSUFICIENCIA MITRAL
Existe insuficiencia mitral (IM) cuando parte del volumen de sangre expulsada por el
ventrículo izquierdo durante la sístole es vaciado hacia la aurícula izquierda, por tanto,
se caracteriza por un flujo sanguíneo inverso anormal del ventrículo izquierdo a la
aurícula izquierda durante la sístole .
Ello puede ocurrir por alteraciones anatómicas y/o funcionales de los componentes del
aparato valvular mitral. En este sentido, es conveniente considerar que una disfunción
de la válvula mitral puede deberse a alteración del anillo mitral, los velos mitrales, el
aparato subvalvular mitral (cuerdas tendíneas y músculos papilares) o de la pared
ventricular izquierda. Este último mecanismo incluye el infarto del miocardio y la
dilatación ventricular, característicamente la miocardiopatía.
P á g i n a 19 | 40
Los pacientes con IM leve no suelen presentar síntomas y su condición puede
permanecer estable por años. Al hacerse sintomática, el cuadro clínico corresponde al
de una disnea que progresa a insuficiencia cardíaca en un tiempo variable.
Clasificación
- IM aguda: Es la que se produce por una lesión de rápida instalación, que lleva a IM
severa. Típicamente, ocurre como consecuencia de rotura del aparato subvalvular,
por procesos degenerativos, o por daño isquémico de los músculos papilares. No
existe tiempo para que la aurícula izquierda o el ventrículo izquierdo se acomoden a
la sobrecarga de volumen y ello lleva a insuficiencia cardíaca aguda. En el caso de
rotura de músculo papilar durante la evolución de un infarto del miocardio, la IM es
masiva y la cirugía extremadamente urgente, con alta mortalidad.
P á g i n a 20 | 40
- IM de tipo ventricular o “funcional”: Los velos mitrales y el aparato subvalvular están
anatómicamente intactos, pero el cierre valvular se ve impedido por tracción de los
velos hacia apical; ello afecta más frecuentemente al velo posterior. Es la IM que
acompaña a las miocardiopatías cuando hay significativa dilatación ventricular
izquierda, sean de origen idiopático, hipertensivo o isquémico.
Métodos diagnósticos
1. Electrocardiograma
2. Radiografía de Tórax
P á g i n a 21 | 40
En la radiografía de tórax se expresa el crecimiento de aurícula izquierda y ventrículo
izquierdo. Más importante para la evaluación del paciente puede ser la presencia de
signos de congestión pulmonar o insuficiencia cardíaca. En pacientes con hipertensión
pulmonar, es frecuente encontrar agrandamiento de las cámaras derechas
P á g i n a 22 | 40
≥40, o
Área del jet en doppler color (% del área de la AI jet excéntro que alcanza
< 20 21 a 39
el fondo de la AI
Ancho de vena contracta Menor a 0,3 0.3-0.69 Mayor o igual a 0,7
(cm) con Doppler
Volumen regurgitante (ml Menos a 30 30-59 Mayor o igual a 60
por latido)
Fracción regurgitante (%) Menos a 30 30-49 Mayor o igual a 50
Área del orificio Menos a 0,20 0,2-0,39 Mayor o igual a 0,4
regurgitante (cm2)
VALVULOPATÍAS AORTICAS
❖ ESTENOSIS AORTICA
Además de las estenosis valvulares, que son la gran mayoría, existen las estenosis
supra y subvalvulares, de origen congénito y cuyas consecuencias fisiopatológicas son
en todo similar a las de las estenosis valvulares.
Ecocardiográficos:
P á g i n a 23 | 40
-calcificación valvular, velocidad jet aórtica Peak, fracción de eyección del
ventrículo izquierdo, tasa de progresión hemodinámica, incremento
de gradiente con ejercicio, hipertorifia excesiva del ventrículo izquierdo y
Predictores del parámetros Doppler anormales para función sistólica y diastólica del
desarrollo de síntomas ventrículo izquierdo.
en pacientes
asintomáticos Test de ejercicio
Biomarcadores
Niveles plasmáticos elevados de péptidos natriuréticos, aunque los I
valores precisos no estén bien definidos.
Métodos diagnósticos
1. Electrocardiograma
El hallazgo más frecuente en los pacientes con EA severa, es la presencia de hipertrofia
ventricular izquierda; sin embargo, su ausencia no la descarta. También es frecuente la
presencia de crecimiento auricular izquierdo. Su indicación se centra en pacientes
asintomáticos, cuando se evalúan los parámetros para su actividad, o cuando se quiere
esclarecer la real ausencia de síntomas en pacientes posiblemente
pseudoasintomáticos.
2. Radiografía de Tórax
La cardiomegalia no es un hallazgo frecuente en la EA, puede haber dilatación post
estenótica de aorta ascendente y calcificación valvular. La congestión pulmonar es
frecuente en los pacientes con insuficiencia cardíaca. Los signos radiológicos de
aumento del VI no son comunes hasta que la EAo sea importante, una vez que la
hipertrofia es típicamente concéntrica.
Permite definir la alteración anatómica valvular y brinda las variables que permiten
cuantificar la severidad de la estenosis en base a velocidad del flujo transvalvular,
gradiente transvalvular y cálculo del área valvular efectiva. Además, permite estudiar la
anatomía y función ventricular izquierda, y hacer el diagnóstico diferencial con otras
patologías. Evalúa también otras lesiones valvulares asociadas. Se indica cuando hay
un murmullo grado 3/6 ó mayor, un único S2 o síntomas que pueden deberse a EA. Las
mediciones ecocardiográficas deben ser interpretadas según el contexto clínico del
paciente individual.
P á g i n a 24 | 40
Tiene importancia en la toma de decisiones porque si la fracción de eyección está
disminuida (es menor de 50%), y la EA es severa, hay indicación quirúrgica de
reemplazo valvular, aun en pacientes asintomáticos.
5. Prueba de esfuerzo
Existe consenso universal en que la prueba de esfuerzo está contraindicada en
pacientes con estenosis valvular aórtica grave sintomática. Sin embargo, como en la EA
severa las decisiones clínicas se toman en relación con los síntomas, hay consenso en
que los pacientes asintomáticos o con síntomas equívocos sean sometidos a una
prueba de esfuerzo, donde se objetive tanto la presencia o no de síntomas, así como
una respuesta de presión arterial anormal frente al esfuerzo.
Nivel Grado
Indicación
de evidencia de Recomendación
Para diagnóstico, evaluación de severidad y 2 B
repercusiones valvulares.
Evaluar el grosor de paredes, tamaño y función de
2 B
ventrículo izquierdo.
Reevaluar paciente con EA conocida y cambio de
2 B
síntomas o signos, o durante el embarazo.
Reevaluar pacientes asintomáticos con EA conocida
severa cada año, cada 6 meses, 1 año para estenosis moderada, y cada 2 a 3 2 B
años para EA leve.
Tratamiento
Es el tratamiento ideal y definitivo, puesto que no hay tratamiento médico que
quirúrgico mejore o cambie el pronóstico de la enfermedad. B
con reemplazo
valvular
Pacientes portadores de EAo importante con indicación de
CVAo, pero con contraindicaciones al tratamiento quirúrgico convencional. B
P á g i n a 25 | 40
❖ INSUFICIENCIA AÓRTICA
Clasificación
Existen diferentes clasificaciones de acuerdo con el criterio utilizado, las que se pasan
a detallar.
Grave Mixta
Métodos diagnósticos
1. Electrocardiograma:
No es específico, pero en la mayoría de los casos severos presenta imágenes
sugerentes de crecimiento ventricular izquierdo por criterios de voltaje o alteraciones de
ST – T y crecimiento auricular izquierdo. Pueden existir trastornos de la conducción
intraventricular.
2. Radiografía de tórax:
Cardiomegalia por dilatación del ventrículo izquierdo, que es proporcional al grado de
sobrecarga de volumen. En la forma aguda pueden observarse signos de congestión
pulmonar hasta edema pulmonar, sin cardiomegalia.
P á g i n a 26 | 40
• Evaluar las dimensiones sistólicas y diastólicas del ventrículo izquierdo, la masa
ventricular izquierda, y la función sistólica.
• Evaluar el diámetro de la raíz aórtica.
• Controlar la evolución de IA.
Grado de
Tema Recomendación
Recomendación
El ecocardiograma se indica para confirmar la presencia y la
severidad de IA aguda o crónica Nivel de Evidencia 2.
El ecocardiograma se indica en pacientes con una raíz aórtica dilatada para determinar el reflujo
y la severidad de la dilatación aórtica. Nivel evidencia 2.
El ecocardiograma se indica para evaluaciones seriadas del tamaño y de la función del ventrículo B
izquierdo en pacientes asintomáticos con IA severa. Nivel evidencia 2.
Exámenes no Imágenes con angiografía por radionúclidos o resonancia nuclear magnética se indican en
invasivos pacientes con IA y ecocardiograma subóptimo con el objeto de realizar la evaluación
inicial y el control seriado del volumen y de la función del ventrículo izquierdo en reposo. Nivel
evidencia 2.
El cateterismo con angiografía de la raíz aórtica y mediciones de la presión en el ventrículo izquierdo está
indicado para la evaluación de la severidad de la regurgitación, función del ventrículo izquierdo y tamaño
de la raíz aórtica cuando las pruebas no invasivas no son concluyentes o son discordantes con los hallazgos
clínicos. Nivel evidencia 2. B
Exámenes
La coronariografía se indica antes de la cirugía valvular aórtica en pacientes en riesgo para cardiopatía
invasivos coronaria. Nivel evidencia 3.
(coronariografía
y angiografía)
P á g i n a 27 | 40
El cateterismo con angiografía de la raíz y mediciones de la presión en el ventrículo izquierdo no está C
indicado para la evaluación de la severidad de la regurgitación, función del ventrículo izquierdo y
tamaño de la raíz aórtica cuando las pruebas no invasivas son adecuadas y
concordantes con los hallazgos clínicos. Nivel evidencia 3.
Cuando los síntomas (sobre todo, dolor torácico), habitualmente en forma de angina de
pecho, se define como el estado en el que el corazón es incapaz de mantener una
suficiente capacidad de bombeo sanguíneo (expresado como volumen/minuto) en
relación con el retorno venoso y las necesidades metabólicas del organismo en cada
momento, o cuando reproducen regularmente con el ejercicio y no progresan, indicativo
de que los pacientes están estables.
P á g i n a 28 | 40
Se caracteriza por una aparición súbita de
los síntomas, que progresan aumentando su
frecuencia o su gravedad, o aparecen en
reposo, asociados a una oclusión brusca del
flujo sanguíneo coronario –por la formación
de un trombo– y la consecuente isquemia
miocárdica, rápida y muy marcada.
P á g i n a 29 | 40
MIOCARDIOPATÍAS
Las miocardiopatías son un grupo heterogéneo de
enfermedades del miocardio que se asocian a una
disfunción mecánica y/o eléctrica del mismo y que
mayormente muestran una hipertrofia o dilatación
ventricular inadecuadas; esta definición es dada por
la American Heart Association.
Esta enfermedad cardíaca es de por sí a causa de una afección primaria del miocardio.
No obstante, en ocasiones se incluyen en este grupo miocardiopatías secundarias a
afecciones primariamente cardíacas, como la denominada miocardiopatía isquémica, o
sistémicas.
Causas
P á g i n a 30 | 40
Clasificación
Para una mejor comprensión suelen agruparse, según sus formas de presentación, en
miocardiopatía dilatada (MCD), miocardiopatía hipertrófica (MCH) y miocardiopatía
restrictiva.
Sin embargo, también existe otra clasificación un poco más extensa donde se basan en
primer lugar en la clasificación de miocardiopatías tanto primarias como secundarias:
Principales Tipos
Miocardiopatía dilata
P á g i n a 31 | 40
Se caracteriza por depresión de la función contráctil
ventricular, en ausencia de afección coronaria o
valvular que lo justifique.
Exámenes complementarios:
Electrocardiograma
✓ Taquicardia
✓ Hipertrofia ventricular izquierda o bilateral
✓ Alteraciones de repolarización: Aplanamiento o inversión onda T – ST
Holter:
✓ Trastornos del ritmo en casos de disfunción miocárdica severa.
✓ Cerca del 50% de los niños tienen trastornos del ritmo detectados en el
momento de la presentación, incluyendo fibrilación y flutter auricular,
extrasístoles y taquicardia ventriculares no sostenida.
Características radiológicas
✓ Cardiomegalia con o sin signos de congestión venosa pulmonar o
hipertensión pulmonar.
✓ MCD graves puede observarse derrame pleural y atelectasia del lóbulo
inferior izquierdo.
P á g i n a 32 | 40
Miocardiopatía hipertrófica
Exámenes complementarios:
Electrocardiograma
✓ Criterios de hipertrofia VI
✓ Alteraciones del segmento ST y T
✓ Ondas Q profundas o ausencia de onda R en precordiales izquierdas
P á g i n a 33 | 40
Radiografía de tórax
✓ Cardiomegalia con corazón globuloso
✓ Vascularización pulmonar normal
Ecocardiograma:
✓ Hipertrofia concéntrica
✓ Hipertrofia localizada
✓ Hipertrofia septal simétrica o asimétrica
✓ Presencia de obstrucción del VI
✓ Daño relajación VI
Miocardiopatía restrictiva
P á g i n a 34 | 40
Presentación clínica:
Intolerancia al ejercicio,
Cansancio, disnea de esfuerzo
Precordalgia
Examen físico
Ingurgitación yugular
Ritmo de galope
Soplo sistólico secundario a insuficiencia de las válvulas auriculoventriculares
Exámenes complementarios:
Electrocardiograma
✓ Crecimiento biauricular
✓ Fibrilación auricular
✓ Taquicardia supraventricular
Radiografía de tórax
✓ Cardiomegalia
✓ Congestión pulmonar
✓ Derrame pleural
P á g i n a 35 | 40
Ecocardiograma:
✓ Gran crecimiento de ambas aurículas con cavidades ventriculares de
tamaño.
✓ Función sistólica conservada.
✓ Disfunción diastólica del VI
✓ Trombos intrauriculares
Diagnóstico diferencial
P á g i n a 36 | 40
CONCLUSIONES
P á g i n a 37 | 40
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Salvat Editores (eds.), S.A. 1984. Harrison: Principios de Medicina Interna, 14ª
Edición. McGraw-Hill Interamericana de España 1998. Farreras-Rozman:
Medicina Interna, 14ª Edición.
P á g i n a 38 | 40
[Link]
df
12. Salinas E., Cifuentes L., Vélez J., Pinzón B. Enfoque inicial de las alteraciones
mediastinales: revisión de sus referencias anatómicas radiográficas. Rev
Colomb Cardiol. 2018;25(6):380-395
13. Braunwald, Tratado de Cardiología 8e. edición española, Elsevier, 2015. [Citado
el 09 de sep del 2021].
P á g i n a 39 | 40
16. Bekeredjian R, Grayburn PA. Valvular heart disease: aortic regurgitation.
Circulation. 2005 jul 5;112(1):125–34.
17. Singh JP, Evans JC, Levy D, Larson MG, Freed LA, Fuller DL, et al. Prevalence
and clinical determinants of mitral, tricuspid, and aortic regurgitation (the
Framingham Heart Study). Am. J. Cardiol. 1999 mar 15;83(6):897–902.
P á g i n a 40 | 40
In severe aortic stenosis, transcatheter aortic valve replacement (TAVR) might be preferred over surgical valve replacement in patients with a high surgical risk or contraindications to conventional surgery. TAVR is less invasive and can offer similar outcomes, especially in older patients or those with comorbid conditions that increase surgical risk .
The clinical manifestation of absent or abnormal pericardium includes potential displacement of the heart structure, commonly the leftward shift resulting in an abnormal cardiac contour. Radiologically, this absence may cause an atypical cardiac silhouette and abnormal contours, categorized under enlarged cardiac shadow labels like the third hump on the left border .
Echocardiography is essential for diagnosing aortic stenosis, determining its severity, and examining associated valvular lesions and ventricular function. It measures transvalvular flow velocity, pressure gradient, and valve area. Serial evaluations are recommended depending on symptom changes or during pregnancy. Stress testing under specific conditions helps assess asymptomatic individuals or those with uncertain symptoms .
Non-cardiogenic pulmonary edema can be identified by its lack of cardiomegaly on imaging, often presenting with bilateral patchy infiltrates rather than a centripetal distribution. Clinically, it is associated with factors like injury or inflammation leading to increased capillary permeability rather than elevated hydrostatic pressures typical of cardiogenic causes .
The key radiological signs indicating pericardial disease include the presence of fluid accumulation, changes in cardiac silhouette size without vascular disorders, and acute cardio-phrenic angles. In severe cases, there can be displacement of the cardiac silhouette and a globular heart appearance. These signs are crucial for diagnosing conditions like pericardial effusion, often best visualized by echocardiography rather than radiography alone .
Cardiogenic pulmonary edema results from a sudden increase in pulmonary capillary pressure due to left heart dysfunction, causing fluid accumulation in the interstitial and alveolar spaces. It is primarily due to cardiac conditions like myocardial infarction or valve failure . Non-cardiogenic pulmonary edema, however, is caused by increased permeability of pulmonary capillaries due to injury, allowing fluid, proteins, and elements of blood to leak into the alveoli. This can be due to conditions like acute respiratory distress syndrome, aspiration, or toxin exposure .
Pericarditis constrictiva impedes heart function by causing the pericardial layers to thicken and adhere, leading to a non-compliant shell around the heart that restricts diastolic filling. This condition often results from chronic inflammation, with common causes being post-pericarditis complications, especially tuberculous pericarditis, leading to fibrotic healing and calcification .
Mitral stenosis is primarily diagnosed using echocardiography, which assesses the valve's anatomical and functional characteristics. Transthoracic echocardiography evaluates the valve area and pressure gradient, while transesophageal echocardiography is used to check for left atrial thrombi. Severity is determined by the gradient across the valve, pulmonary artery pressure, and valve area, with interventions recommended based on morphological suitability for procedures like balloon valvuloplasty .
Chronic pericarditis can lead to complications such as pericardial effusion, constriction, and fibrosis, potentially restricting heart movement and function. Management typically includes anti-inflammatory medications, while severe cases might require surgical intervention such as pericardiectomy to relieve constriction and restore normal cardiac function .
Mitral regurgitation begins with altered leaflets or chordal structures causing blood backflow from the left ventricle into the left atrium during systole. Over time, this backward flow increases the volume load on the left atrium, leading to dilation and pressure elevation, eventually causing pulmonary hypertension and left ventricular dysfunction as it compensates for increased load. These pathophysiological alterations can progress to chronic condition with significant impact on cardiac function and systemic implications .