RIMAS Y LEYENDAS
GUSTAVO ADOLFO BECQUER
RIMA VII
Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en la rama
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
¡Ay! -pensé-, ¡Cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: “Levántate y anda”!
OPINION PERSONAL
En mi opinión el poema se divide en dos partes, en la primera habla del arpa como
una personificación , ya que dice que el arpa se veía en el ángulo oscuro esperando la
mano de nieve .La otra parte sería la que da a conocer el mensaje de Bécquer , Por
otra parte está muy bien desarrollado.
RIMA XI
—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!
OPINION PERSONAL
Este poema posee muchas figuras literarias, una estructura PARALELÍSTICA , varios
PARALELISMOS internos , se trabajan internamente los sentimientos del amor , en
este poema no se decide por ninguno de los dos extremos , el quiere conseguir lo que
es mas difícil o imposible conseguirlo .
RIMA XII
Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar, te quejas;
verdes los tienen las náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las hourís del Profeta.
El verde es gala y ornato
del bosque en la primavera;
entre sus siete colores
brillante el Iris lo ostenta,
las esmeraldas son verdes;
verde el color del que espera,
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.
Es tu mejilla temprana
rosa de escarcha cubierta,
en que el carmín de los pétalos
se ve al través de las perlas.
Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.
Que parecen sus pupilas
húmedas, verdes e inquietas,
tempranas hojas de almendro
que al soplo del aire tiemblan.
Es tu boca de rubíes
purpúrea granada abierta
que en el estío convida
a apagar la sed con ella,
Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean,
pues no lo creas.
Que parecen, si enojada
tus pupilas centellean,
las olas del mar que rompen
en las cantábricas peñas.
Es tu frente que corona,
crespo el oro en ancha trenza,
nevada cumbre en que el día
su postrera luz refleja.
Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean:
pues no lo creas.
Que entre las rubias pestañas,
junto a las sienes semejan
broches de esmeralda y oro
que un blanco armiño sujetan.
Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
quizás, si negros o azules
se tornasen, lo sintieras.
OPINION PERSONAL
En esta rima se exaltan los ojos verdes de una mujer que piensa que le afean, pero él
dice que en realidad es todo lo contrario y alaba todos sus rasgos.
RIMA XIII
Tu pupila es azul y, cuando ríes,
su claridad süave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.
Tu pupila es azul y, cuando lloras,
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una vïoleta.
Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.
OPINION PERSONAL
El poeta, muy enamorado, describe las sensaciones que siente al fijarse en la mirada
de la amada en distintas ocasiones. Así, cuando ríe, los ojos le recuerdan el azul del
mar por la mañana. Al llorar, sus lágrimas se asemejan al rocío sobre una violeta. Y
cuando a su amada se le ocurre una idea, la luminosidad de su mirada le recuerda el
brillo de una estrella.
RIMA XVII
Fatigada del baile,
encendido el color, breve el aliento,
apoyada en mi brazo,
del salón se detuvo en un extremo.
Entre la leve gasa
que levantaba el palpitante seno,
una flor se mecía
en compasado y dulce movimiento.
Como en cuna de nácar
que empuja el mar y que acaricia el céfiro,
tal vez allí dormía
al soplo de sus labios entreabiertos.
¡Oh, quién así ?pensaba?
dejar pudiera deslizarse el tiempo!
¡Oh, si las flores duermen,
qué dulcísimo sueño!
OPINION PERSONAL
El poeta dice que hoy la tierra y los cielos le sonríen y que el sol le llega al fondo de su
corazón, y dice también que cree en Dios, todo esto lo dice ya que su supuesta amada
le ha mirado.
RIMA XXI
¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul,
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
OPINION PERSONAL
En esta rima el Yo poético, se extraña que le pregunte que es poesía si con solo mirar
a los ojos de la amada él pude ver que la poesía es ella. Es una rima de amor ardiente
y esperanzador.
RIMA XXIII
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡Yo no sé
qué te diera por un beso!
OPINION PERSONAL
El autor empieza con una pregunta sobre como puede vivir una rosa al lado del
corazón de su amada, es la 1ª vez que ve vivir la rosa junto a un volcán.
Da a entender que su corazón es un volcán.
RIMA XXXVIII
Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?
OPINION PERSONAL
Breve rima dirigida a una mujer donde se pregunta donde va el amor olvidado.
RIMA LIII
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!
OPINION PERSONAL
Me ha parecido interesante esta rima porque es muy diferente a las otras rimas
. Ya no habla de lo misterioso que es la poesía o de sus amoríos. Sino que esta vez el
poeta esta desesperado de verdad. Hasta el punto que no quiere vivir más.