1º Día: Eucaristía y Palabra de Dios: Dinámica
San Alfonso María de Ligorio, el fundador de la Congregación del Santísimo Redentor, como un
buen misionero redentorista, tenía una gran pasión: Predicar la Palabra de Dios. Él lo hacía con
mucha dedicación, con un lenguaje sencillo, utilizando todos sus dones y conocimientos para la
predicación, por ejemplo, escribiendo libros cortos y fáciles de entender; pintando imágenes
religiosas y componiendo canciones con letras sencillas. Llegó a componer una de las músicas
navideñas más famosas hasta hoy en día en Italia: “Tu Scendi Dalle Stelle” (Desciendes de las
estrellas)
Su objetivo principal era predicar a los más pobres y abandonados, normalmente la gente del
campo, ya que la mayoría de los sacerdotes de la época solo predicaban en las ciudades,
descuidando muchas veces a la gente sencilla del campo. Con esta espiritualidad de ir y
evangelizar, predicar la Palabra de Dios a los más pobres y abandonados, Alfonso funda la
Congregación del Santísimo Redentor, cuyos miembros son identificados como
REDENTORISTAS.
2º Día: Eucaristía y el E.S: Dinámica:
San Alfonso María de Ligorio, era un hombre de mucha oración y se encomendaba
frecuentemente a la ayuda del Espíritu Santo para que lo iluminara en sus diversas actividades
del día a día. Se dice que siendo obispo oraba 8 horas al día y que cada 15 min. cuando sonaba
el antiguo reloj de la casa donde habitaba, el rezaba un avemaría con gran fervor.
No es de extrañarse que ante tanta vida de oración y entrega a Dios, pidiendo constantemente
la ayuda al E.S. haya sido un sacerdote muy correcto, sabio, y muy buen confesor, muy
misericordioso y compasivo con los demás, principalmente con los más débiles y necesitados.
3º Día: Eucaristía y Misterio Pascual: Dinámica:
Uno de los amores de San Alfonso o una de las cosas a la que más dedicaba más tiempo es a la
oración y lo hacía con una especial devoción frente al Santísimo Sacramento del Altar,
meditando el Gran Misterio Pascual. Por ese gran amor que tuvo a Cristo Sacramentado en la
Eucaristía, llegó a escribir un libro muy famoso de espiritualidad: “Visitas al Santísimo
Sacramento”.
Lo utilizó para enseñar a los demás la gran importancia de comulgar en la misa y también fuera
de la misa, es decir hacer comunión espiritual. Él solía recomendarle frecuentemente a todo
aquel que quiera crecer en santidad, que participe constantemente de la Santa Misa y también
hacer visitas al Santísimo Sacramento.
4º Día: Eucaristía y la Iglesia: Dinámica:
En la época de San Alfonso, prácticamente solo los sacerdotes y religiosos hacían todo
el trabajo de evangelización, dejando de lado a los laicos. Pero San Alfonso, quiso
incluir a todos en el trabajo de evangelizar de la Iglesia. Así fue como comenzaron los
grupos de laicos llamado “capelle serotine” (o capillas del atardecer) porque Alfonso
formaba líderes laicos que se reunían al atardecer en cada capilla para que estos a su
vez puedan predicar la Palabra de Dios y formar a más futuros líderes en las capillas.
Estos líderes eran normalmente los más pobres de la ciudad de Nápoles, de aquel
tiempo. Con esto San Alfonso además de buscar ayudarles espiritualmente y
materialmente, él también promocionaba a esas personas para que puedan superarse
y ayudar en la evangelización como integrantes de la Iglesia, ya que todos somos
importantes en la Iglesia de Cristo y nadie es tan pobre que no tenga nada que aportar.
5º Día: Eucaristía y el Domingo: Dinámica:
San Alfonso María de Ligorio ponía todas sus fuerzas y usaba todo su tiempo
disponible para las cosas de Dios y para los demás. Sucede que él había hecho un voto
o juramento a Dios de “no perder ni un solo minuto de su tiempo”. Por eso se notaba
que no solo los domingos, día del Señor para nosotros los católicos recordando la
resurrección de Cristo, sino todos los días y todo el día era el Día del Señor para San
Alfonso.
Inclusive estando enfermo él leía o pedía que le leyeran libros espirituales, haciendo
que empeore su estado de salud. Por eso un cierto día el enfermero lo amonestó
diciendo: “Padre, yo soy el enfermero y usted como enfermo me debe obediencia, así
que le ruego que ya no lea ni escuche lecturas mientras se encuentre así.”
6º Día: San Alfonso y la comunión: Dinámica
No todo era oración y trabajo pastoral para San Alfonso María de Ligorio. Él dedicaba
tiempo también al compartir con los demás, a la recreación, al diálogo. Se dice que él
tenía un carácter fuerte, apasionado, un poco rudo, como su padre quien era un
estricto militar; pero al mismo tiempo era muy piadoso y misericordioso
principalmente con los pobres, como su mamá. A los sacerdotes que predicaban con
palabras muy elevadas y difíciles de entender para la gente, y los seminaristas que no
se esforzaban por formarse adecuadamente, él los amonestaba con rectitud, ya que en
la Iglesia necesitamos de santos y sabios sacerdotes que sepan llevar el evangelio con
un lenguaje entendible para la gente.
7º Día: San Alfonso y participación activa en la misa: Dinámica
San Alfonso dedicó varios libros al tema de la Santa Misa, sobre darle importancia, el
participar activamente, el vivir este sacramento. Decía que “es verdad que un hombre
no puede realizar una acción más sublime y más santa que la de celebrar una misa”
por eso, él mismo tuvo muy en serio su formación espiritual y académica para poder
ser un buen sacerdote y celebrar correctamente una Santa Misa y para adentrarles a la
gente sencilla en el gran Misterio de la Misa.
Todos querían participar gustosamente en la misa de San Alfonso, desde los niños a
ancianos, desde los pobres e incultos a los más ricos y sabios, porque él la presidía con
tanto fervor, predicaba con sencillez y a la vez con profundidad la palabra de Dios
hasta el punto que encendía en el amor de Dios a todo aquel que participaba en la
misa que él presidía.
8º Día: San Alfonso y la Caridad: Dinámica
San Alfonso siempre se destacó por su caridad y amor para con los pobres,
especialmente siendo obispo de un lugar llamado Santa Águeda de los Godos. En su
territorio pastoral debería cuidar y pastorear cerca de 27.000 personas, en su gran
mayoría pobres.
Este amor no solo se demostraba con un acompañamiento espiritual, ya sea haciendo
misa, hablando con ellos, confesándolos, sino que también se expresaba en una
intensa ayuda material para esa gente que muchas veces no tenía nada ni siquiera algo
para comer, ya que en 1763 sobrevino una gran hambruna en la zona. Pobre y no
pobres visitaban al obispo pidiendo pan, algunas veces llegaban a visitarlo hasta 500
en un día! El obispo hacía de todo para conseguir alimentos, hasta inclusive vendía
cosas de su casa.
9º Día: San Alfonso y el Sacerdocio: Dinámica
En la época de San Alfonso existía una corriente de pensamiento entre los sacerdotes
llamado: rigorismo. Los sacerdotes que eran rigoristas, como dice su nombre tendían a
ser rigurosos a la hora de tratar con la gente, en cuestiones morales, principalmente a
la hora de la confesión, imponiendo severas penitencias a los que se confesaban,
amenazando frecuentemente con el riesgo de ser condenados al infierno.
San Alfonso era así al principio pero al salir de la ciudad e ir a los pobres del campo, se
dio cuenta de que ese pensamiento no funcionaba, el propuso entonces una
“benignidad pastoral” basándose en la compasión, misericordia al prójimo y en vez de
resaltar las faltas o lo malo que podemos hacer, muchas veces por fragilidad humana,
él buscaba promocionar lo bueno de cada uno de sus fieles, resaltando el gran amor de
Dios por nosotros hasta el punto que se dio por completo para nuestra salvación, para
liberarnos del pecado y para que podamos vivir en gracia y paz