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Sirio

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Sirio

Sirio, o Sirius en su denominación latina, es el


nombre propio de la estrella Alfa Canis Maioris
(α CMa, también Alfa Canis Majoris), la más
Sirio
brillante de todo el cielo nocturno vista desde la
Tierra, situada en la constelación del hemisferio
celeste sur Canis Maior. Esta estrella tan notable,
que es en realidad una estrella binaria, es muy
conocida desde la antigüedad; por ejemplo, en el
Antiguo Egipto, la salida heliaca de Sirio marcaba la
época de las inundaciones del Nilo,12 y ha estado
presente en civilizaciones tan dispares como la
griega, la maya y la polinesia. En ocasiones, y
coloquialmente, Sirio es llamada «Estrella Perro» a
raíz de la constelación a la que pertenece.

La componente primaria de las dos estrellas que


conforman el sistema, Sirio A, es una estrella blanca
de la secuencia principal de tipo espectral A1V que
cuenta con una temperatura superficial de 9726 °C Ubicación de Sirio en la constelación de Canis
(10 000 K) y que está alejada a unos 8,6 años luz del
Maior.
sistema solar, lo que la convierte en la séptima
estrella más cercana respecto al Sol. Su magnitud Datos de observación
aparente en la banda B (azul) es –1,46, y en la (Época J2000.0)
banda V es –1,47.1 Friedrich Bessel, en 1844, Constelación Canis Maior (CMa)
dedujo la presencia de una compañera, un objeto Ascensión 06 h 45 m 08,9173 s1 N.B. 1
celeste muy tenue ahora llamado Sirio B o «el recta (α)
Cachorro», que fue observado casualmente por
Declinación −16°42′58,017″1
primera vez en 1862 por el constructor de objetivos
(δ)
astronómicos Alvan Graham Clark. Fue una de las
primeras enanas blancas en ser descubiertas, su Mag. −1,46 (A)1 / 8,30 (B)2
magnitud en la banda V es 8,44, su tipo espectral es aparente (V)
DA2 y su temperatura superficial es de unos Color Blanco azulado3 4
25 200 K.5 Características físicas

Debido a ciertas irregularidades en la órbita del Clasificación A1V (A)1 / DA2 (B)2
sistema Sirio formado por ambas estrellas, se ha estelar
sugerido la presencia de una tercera estrella, Sirio C, Masa solar 2,025 (A) /
una presunta enana roja con un quinto de la masa del 0,9785 (B) M☉
Sol y tipo espectral M5-9, en una órbita elíptica de Radio (1,7115 (A) /
seis años alrededor de Sirio A. Este objeto aún no ha
0,0084 ± 3 %6 (B) R☉)
sido observado y se discute su existencia real.
Índice de 0,01 (A)1 / –0,03 (B)2 (B-V)
color –0,05 (A)10 / –1,04 (B)2 (U-B)
Magnitud 1,42 (A)N.B. 2 / 11,18 (B)2
Índice absoluta
Etimología y nombres Gravedad 4,337 (A)/8,576 (B) (log g)
Observación histórica y cultural superficial
Sistema Sirio Luminosidad 25,45 (A) /
Sirio A 0,026N.B. 2 (B) L☉
Sirio B Temperatura 99407 (A) /
Especulación sobre Sirio C superficial 25 2005 (B) K
Posibilidad de vida alrededor de Sirio Metalicidad [Fe/H] =0,508 (A)

Descubrimiento de Sirio B Periodo de 16 km/s9 (A)


rotación
Visibilidad y observación
Comparación de brillo Edad Entre 2·108 y 3·1085

Sirio como estrella roja Astrometría


Objetos celestes cercanos Mov. propio –546,051 N.B. 1 mas/año
en α
Movimiento
Supercúmulo estelar de Sirio Mov. propio –1223,141 N.B. 1 mas/año
en δ
En la cultura popular
Velocidad −7,61 km/s
Véase también radial
Referencias Distancia 8,6 ± 0,04 años luz (2,64 ± 0,01
Notas pc)
Bibliografía Paralaje 379,21 ± 1,581 mas

Enlaces externos Sistema


N.º de Sirio A y Sirio B
componentes
Etimología y nombres Referencias
ARICNS enlace ([Link]
El nombre propio más común para esta estrella [Link]/datenbanken/aricns/cnspa
proviene del latín Sīriŭs, a su vez del griego antiguo ges/[Link])
Σείριος (Seirios),13 aunque la palabra helena podría
Otras designaciones
haber sido importada de otro lugar con anterioridad a
la época arcaica de la Antigua Grecia,14 a lo que
algunos sugieren una conexión con el dios egipcio Bayer: α Canis Majoris (α CMa)11
Osiris.15 El primer uso documentado de este
Flamsteed: 9 Canis Majoris (9 CMa)11
nombre data del siglo VII a. C., en la obra poética
Trabajos y días, de Hesíodo,14 quien calificó a Sirio BD −16° 159111
por su centelleo diciendo, por ejemplo, ποίκιλος HD 4891511
Σείριος: poíkilos Seirios, «Sirio, el que brilla en HIP 3234911
muchos colores».16 No obstante, Sirio cuenta con HR 2491
más de cincuenta designaciones distintas.17
PPM 21762611
En árabe se conoce a la estrella como ‫اﻟﺸﻌْ َﺮى‬ SAO 15188111
(transliterado: aš-ši‘rā o ash-shira; el líder),18 del WDS 06451-1643A
que deriva el alternativo Aschere. En sánscrito se la ADS 5423
nombra Mrgavyadha, «cazador de ciervos», o
Lubdhaka, «cazador». Bajo el primero de estos dos GL 244
nombres, Sirio representa a Rudra (Shiva).19 20 GC 883311
Viajando muy al norte, en Escandinavia la estrella FK5 25711
era llamada Lokabrenna, algo así como «la antorcha LHS 21911
de Loki».21 22 Durante la Edad Media, en la
NSV 17173
astrología Sirio era una de las quince estrellas fijas
behenias,23 asociada concretamente con el berilo y los juníperos, y cuyo símbolo astrológico fue listado
por Agrippa de Nettesheim.24

Históricamente, muchas culturas han asignado una especial trascendencia a Sirio, que en particular ha sido
relacionada frecuentemente con los perros, de ahí que coloquialmente sea conocida como la «Estrella
Perro» (y todas sus variantes idiomáticas: Dog Star, Stella del Cane, Hundsstern, Köpek-yıldız,
Hundstjärnan, etc.), lo cual tiene que ver en parte con que los nombres de las constelaciones son ya
antiguos y también con que sea la estrella más brillante de su constelación, Canis Maior, el «Gran Can»,
que típicamente ha sido identificado como el perro del gigante Orión, aunque esta no ha sido la única
opción. Incluso Homero, en su Ilíada, describió el acercamiento de Aquiles a Troya haciendo referencia a
Sirio como perro de Orión, como estrella más brillante y como malvada.25 N.B. 3

En la astronomía china, es conocida como la estrella del «lobo celestial» (en chino y en japonés, 天狼 ;
26
pinyin: Tiānláng; rōmaji: Tenrō) en la Mansión de Jǐng ( 井宿 ). Por otro lado, en Norteamérica, muchos
pueblos indígenas relacionaron de igual modo Sirio con los cánidos; los seri y los tohono O'odham tomaron
la estrella como un perro que perseguía a ovejas de las montañas, mientras que los pies negros la llamaron
«Cara-perro». El pueblo cheroqui emparejó Sirio con Antares como pareja de perros guardianes que
custodiaban cada lado del «Camino de las almas»; los pawnee de Nebraska realizaron varias asociaciones:
la tribu Skidi la nombraba «Estrella Lobo», pero otras usaban la variante «Estrella Coyote». En Alaska, los
inuit del estrecho de Bering conocían Sirio como «Perro Luna».27

Por el contrario, varias culturas han vinculado a Sirio con arcos y flechas. Los antiguos chinos visualizaron
un gran arco y una flecha formados por Puppis y Canis Maior surcando el cielo sur, de manera que el
extremo de la flecha apunta al lobo Sirio. Una conexión similar se encuentra en el templo de Hathor en
Dendera, donde la diosa Satis dispara su saeta a Hathor —Sirio, que con el nombre Tir era retratada como
la flecha en sí en la cultura persa posterior—.28

Igualmente, se menciona a Sirio en el capítulo 53 del Corán, titulado An-Najm, «La estrella», de la
siguiente manera: ‫ﻮ َرب اﻟﺸﻌْ َﺮى‬ 29
َ ُ‫ﻪ ﻫ‬
ُ ‫وأﻧ‬, «Que Él es el Señor de Sirio (la Poderosa Estrella)» (53:49).

Si bien es cierto que Sirio es designada por muy diferentes nombres científicos, la gran mayoría de ellos
están constituidos por unas siglas y un número. La clásica denominación de Bayer, del siglo XVII, basada
en ordenar las estrellas de cada constelación por brillo aparente mediante el alfabeto griego seguido del
nombre latino de la constelación en genitivo, asignaba a esta estrella el nombre Alfa Canis Maioris o α
Canis Maioris, abreviado como α CMa. El inconveniente de este sistema radicaba en el hecho de que hay
muchas más estrellas por constelación que letras en el alfabeto, por ello John Flamsteed planteó un nuevo
método consistente en dar a cada estrella de una constelación un número y no una letra, siguiendo la
ascensión recta creciente en lugar del brillo. Así, y añadiendo también el genitivo latino, Sirio quedaba
como 9 Canis Maioris, abreviado a su vez 9 CMa.11 Posteriormente se han creado más catálogos estelares
de mayor envergadura y precisión. En el Bonner Durchmusterung, tras las correspondientes siglas del
catálogo (hay varias debido a sus ampliaciones) van la declinación de la estrella y un número, Sirio es
BD −16° 1591. En el de Henry Draper, que tiene en cuenta el orden de ascensión recta para la época
1900.0 y que fue el primer intento de clasificación por tipo espectral, a Sirio se le adjudicó HD 48915; pero
en el Bright Star Catalogue, que incluye aproximadamente las estrellas visibles a simple vista, Sirio pasa a
ser HR 2491. Otros muchos son PPM 217626, del Positions and Proper Motions Catalogue,
SAO 151881, del Smithsonian Astrophysical Observatory, GC 8833, del Boss General Catalogue, WDS
06451-1643A, ADS 5423, GL 244, FK5 257, LHS 219, NSV 17173 y el del reciente, preciso y completo
catálogo Hipparcos: HIP 32349.11 30

Observación histórica y cultural


Dada su calidad de estrella excepcionalmente vistosa, Sirio se encuentra presente desde tiempos
prehistóricos en la mitología, las religiones y las costumbres de numerosas culturas.

Sirio, estrella conocida en el Antiguo Egipto como Sopdet, Sothis o Sethis (en
griego, Σῶθις, Sothis),31 aparece ya en los primeros registros astronómicos,
simbolizada ya por un perro, origen del ulterior nombre del Can Mayor.32
Jeroglífico Durante la época del Imperio Medio de Egipto, el pueblo egipcio basaba su
Sirio/Sopdet. calendario en el orto heliaco de Sirio, esto es, el primer día en que se hace
visible por occidente de madrugada justo antes de la salida del Sol, después de
haberse alejado suficientemente del brillo del Sol.12 La importancia de este
hecho reside en que marcaba el inicio de la temporada anual de crecida del río Nilo,12 antes del solsticio
estival,33 después de una ausencia de setenta días en los cielos nocturnos.34 El jeroglífico de Sothis
muestra una estrella de cinco puntas y un triángulo. Sothis era identificado con la gran diosa Isis, que
formaba parte, junto a su esposo Osiris y su hijo Horus, de un triteísmo, mientras que ese periodo de setenta
días en los que Sirio no se veía en el cielo simbolizaba el paso de Isis y Osiris por el duat, el inframundo
egipcio.34 De un modo similar, para los chibchas de la actual Colombia la salida heliaca de Sirio
anunciaba el comienzo de la temporada de lluvias.35

La ineludible relación entre Sirio y el calendario egipcio ha ocasionado que, con el tiempo, Sirio y el
conocido como ciclo sotíaco (también sotiaco, sothiaco o sótico) se hayan convertido también en un
importante elemento que ayude a determinar con mayor exactitud la cronología del Antiguo Egipto,36 37
puesto que los antiguos egipcios no utilizaron un único sistema para fechar. Por otra parte, este método no
está exento de inconvenientes y ello ha conllevado la aparición de algunos detractores que prefieran recurrir
a otros sistemas.38 El ciclo sotiaco es el periodo de 1461 años de 365 días exactos (del calendario egipcio,
en el juliano son 1460 años de 365,25 días) que tarda la salida heliaca de Sirio en coincidir de nuevo con el
comienzo del año nuevo, el primer día del mes Thoth,37 descoordinación que viene acarreada porque el
año egipcio no coincidía con el sidéreo. Gracias a la conservación de algunos restos arqueológicos que
hacen referencia al orto heliaco de Sirio y de los que se conoce a qué dinastía pertenecen, como una tabla
de marfil del faraón Dyer, se puede fijar una referencia a partir de la cual datar los acontecimientos
sucedidos en el Antiguo Egipto.39 40

En Sumeria, alrededor del tercer milenio antes de Cristo, Sirio adoptó ya papeles centrales en la religión
sumeria. Como estrella de referencia para el calendario, y bajo la denominación [Link].SÁ, cumplía
una importante función en el ciclo agrícola; y con el nombre de [Link] (flecha del cielo) Sirio
era considerada como una divinidad principal pero subordinada a la «estrella dominante de Dios sobre el
resto de objetos celestes», Venus, que era adorada como la diosa Inanna. Finalmente, en la procesión de
Akitu —año nuevo— Sirio recibía sus correspondientes ofrendas.41 Más tarde, y prácticamente sin
cambios en lo que representaba, para los asirios y los babilonios Sirio suponía además, según las tablas de
arcilla [Link], la señal para especificar los años bisiestos.

La civilización de la Antigua Grecia observó que la aparición de Sirio anunciaba los cálidos y secos
veranos mediterráneos, y por tanto temían que marchitara las plantas, que debilitara a los hombres y que
excitara a las mujeres.42 Debido a su brillo, la titilación de Sirio era más apreciable en las condiciones
atmosféricas variables de principios del verano, lo cual indicaba, para los observadores griegos, ciertas
emanaciones que provocaban su influencia maligna. Las personas que sufrían sus efectos eran
denominadas αστροβόλητος (astrobólētos, «golpeadas por la estrella»). En la literatura se califica a la
estrella como «ardiente» o «llameante».43 La temporada posterior a la aparición de Sirio pasó a ser
conocida como los «días del perro».44 Los habitantes de Ceos, isla del archipiélago de las Cícladas, en el
mar Egeo, ofrecían sacrificios a Sirio y a Zeus para que llevaran brisas frescas, y esperarían la reaparición
de la estrella en verano. Si se elevaba clara, presagiaba buena fortuna, pero, por otro lado, si se alzaba
brumosa o borrosa, vaticinaba (o más bien emanaba) pestilencia. Algunas monedas del siglo III a. C.
recuperadas de la isla presentan perros o estrellas de los que surgen rayos, lo que destaca la relevancia de
Sirio.43 También en Grecia, el astrónomo y matemático Aristarco de Samos consideró a la estrella como
un sol debido a su brillo.32

Posteriormente, los romanos celebraban la puesta de Sirio el 25 de abril sacrificando para la diosa Robigo
un perro junto con incienso, vino y una oveja, con objeto de proteger ese año las cosechas de enfermedades
como la roya del trigo a causa de las emanaciones malvadas de la estrella.45 Asimismo, los romanos
denominaron «canicŭla» (canícula) a los «días del perro» griegos, cultismo latino que se ha conservado en
el idioma español y que retiene su significado, el cual se refiere a los días de mayor calor, lo que en España
sucede hoy en día en el mes de agosto,46 aunque esta época de altas temperaturas antes tenía lugar tras el
orto heliaco de Sirio;46 32 este desplazamiento temporal se debe a la precesión de los equinoccios.32

Claudio Ptolomeo de Alejandría, en el siglo II, cartografió las estrellas en


los libros séptimo y octavo de su Almagesto, un tratado astronómico que
contiene el catálogo estelar más completo de la antigüedad. En él,
Ptolomeo usó Sirio como localización del meridiano central terrestre.
Curiosamente, dibujó Sirio como una de las seis estrellas rojas, algo que
hoy se sabe que no es cierto, pero que sin embargo fue un tema
controvertido para los astrónomos durante mucho tiempo.3 N.B. 4 Las otras
cinco estrellas rojas son de clase M y K, como por ejemplo Arturo, en la
constelación del Boyero, y Betelgeuse, en Orión.47

En otro lugar del mundo, Polinesia, las estrellas más brillantes eran
importantes para la navegación entre los miles de islas y atolones del Claudio Ptolomeo, según un
océano Pacífico. Bajas, junto al horizonte, servían de brújulas estelares que grabado medieval.
ayudaban a los marineros a trazar su rumbo hacia su destino final.
Adicionalmente, funcionaban como marcadores de latitud; en el caso de
Sirio, coincide con la latitud del archipiélago de Fiyi, en 17º S, de manera que sobrepasaba las islas cada
noche.48 Para los polinesios el mapa de los cielos nocturnos no era el mismo que el de romanos y griegos.
En su firmamento, Sirio pertenecía a una constelación llamada Manu, en la que hacía las veces de cuerpo
de un gran pájaro cuyas puntas de las alas no eran otras que Canopus al sur y Proción al norte, otras dos
estrellas notables, las cuales dividían la noche polinesia en dos hemisferios.48 De la misma forma en que la
aparición de Sirio antes de la aurora anunciaba el verano para los griegos, para el pueblo maorí señalaba el
comienzo del invierno, en su lengua llamado Takurua, nombre que designaba tanto a la estación como a
Sirio. Su punto culminante en el solsticio invernal era día de fiesta en Hawái —archipiélago que, sin
embargo, ya se encuentra en el hemisferio norte terrestre, pero a baja latitud—, donde era conocido como
Ka'ulua, «Reina del cielo», aunque no es este su único nombre a lo largo del Pacífico, pues recibía otros
como Tau-ua en las islas Marquesas, Rehua en Nueva Zelanda y Aa y Hoku-Kauopae en la propia
Hawái.48

En el siglo XVIII, el influyente filósofo prusiano Immanuel Kant reflexionó sobre Sirio y, a causa del
rutilante centelleo de la estrella en el cielo europeo, donde no pueden verse rivales inmediatas en brillo
como Canopus, Alfa Centauri o Achernar, pensó que sería el centro de gravitación del universo alrededor
del cual rotarían el resto de objetos celestes.32

Existe un grupo étnico de Mali, los dogones, al que se le atribuye poseer conocimientos tradicionales sobre
Sirio que teóricamente serían imposibles de adquirir sin la utilización de un telescopio. Según los libros
Entretiens avec Ogotemmêli y Le renard pâle, del antropólogo francés Marcel Griaule (1898-1956), este
pueblo no solo conocía el periodo orbital de cincuenta años de Sirio y de su pequeño astro compañero antes
que los astrónomos europeos y estadounidenses, sino que también hacían referencia a una posible tercera
estrella en el sistema. Sirio A es conocida como Sigi tolo, Sirio B como Po tolo y la tercera estrella como
Emme ya tolo. El libro de Robert K. G. Temple de 1976 The Sirius Mystery, en el que se asocia a los
dogones con extraterrestres,49 les acredita además el conocimiento del sistema joviano descubierto por
Galileo Galilei de las cuatro mayores lunas de Júpiter y también el conocimiento de los anillos de Saturno.
Tales nociones astronómicas no pasaron desapercibidas y generaron polémica y especulación. Partiendo de
un artículo del año 1978 de la publicación Skeptical Inquirer, es posible que este extraordinario
entendimiento del sistema Sirio fuera consecuencia de contaminación cultural,50 algo de lo que más
recientemente se ha acusado a los propios etnógrafos,51 52 explicación que por el contrario parece
demasiado simplista para otros.53 Noah Brosch, en su libro Sirius Matters, propuso que dicha transferencia
cultural astronómica al pueblo dogón tuvo lugar en 1893, cuando una expedición francesa que pretendía
contemplar un eclipse visitó su región.54 Otros posibles culpables de esa supuesta contaminación cultural
podrían haber sido misioneros en el año 1930,55 56 antes de las primeras investigaciones de Marcel
Griaule con los dogones.57

Sistema Sirio
Sirio es una estrella binaria compuesta de dos estrellas blancas
orbitando entre sí a una distancia de unas 20 ua (unos
3·109 km),N.B. 5 aproximadamente la distancia entre el Sol y
Urano, y un periodo de cincuenta años. La componente más
brillante, Sirio A, es una estrella blanca de la secuencia principal
de tipo espectral A1V, con una temperatura superficial estimada
en 9940 K.7 Su compañera, Sirio B, es una estrella que ya
evolucionó de la secuencia principal y se convirtió en enana
blanca. Actualmente es diez mil veces menos luminosa en el
espectro visual, pero en un tiempo fue la más masiva de las
dos.58 La edad del sistema se ha calculado en alrededor de
Órbita de Sirio B alrededor de Sirio A. 230 millones de años. Se cree que un momento más temprano de
su existencia había dos estrellas blancas azuladas viajando cada
una en una órbita elíptica cada 9,1 años.58 La emisión de
radiación infrarroja del sistema Sirio es más alta de lo esperado, según las mediciones del observatorio
espacial IRAS, lo que podría ser una prueba de polvo en el sistema y se considera inusual para una estrella
binaria.59 60 La imagen del observatorio de rayos X Chandra muestra a Sirio B eclipsando a su, en teoría,
más brillante compañera, puesto que Sirio B es una fuente más potente de rayos X.61

Sirio A

Sirio A tiene una masa aproximada de 2,02 veces la del


Sol,5 59 62 que es de 1,9891·1030 kg.63 El radio de Sirio A,
5,936±0,016 mas, ha sido medido con interferómetro
astronómico. Su velocidad rotacional es relativamente baja, de
16 km/s,9 a causa de lo cual no se produce un abombamiento
significativo del disco,64 al contrario de lo que le sucede a
una estrella de tamaño parecido, Vega, que debido a su alta
velocidad de rotación de 274 km/s presenta un diámetro
ecuatorial mucho más prominente que el polar.65 Mientras
que la magnitud aparente de Sirio es la mayor del cielo Comparación entre Sirio A y el Sol.

nocturno en lo que a estrellas se refiere, con –1,46,1 su


magnitud absoluta es 1,42, muy por debajo de sus vecinas
Iota Canis Maioris, Bellatrix o VY Canis Maioris. Su edad ronda los 200 o 300 millones de años.5
Los modelos teóricos estelares indican que la estrella
se formó durante el colapso de una nube molecular y,
después de diez millones de años, su generación
interna de energía provenía completamente de
reacciones nucleares. El núcleo pasó a ser una zona
convectiva y hacía uso del ciclo CNO para generar
energía.64 Se espera que Sirio A agote las reservas de
hidrógeno de su núcleo antes de mil millones de años
después de su formación. Entonces se convertirá en
una gigante roja para luego acabar siendo una enana
blanca.66

El espectro de Sirio A desvela líneas fuertemente


Concepción artística de Sirio A y Sirio B.
metálicas, es decir, es una estrella rica en elementos
más pesados que el helio, como por ejemplo el
hierro.59 64 En comparación con el Sol, la
proporción de hierro frente a la de hidrógeno en la atmósfera de Sirio A viene dada por: ,8
equivalente a 100,5, lo que quiere decir que Sirio A tiene un 316 % de la proporción de hierro-hidrógeno
existente en la atmósfera del Sol. Por otra parte, es improbable que ese porcentaje de elementos metálicos
sea el mismo en la totalidad de la estrella; podría estar suspendido en una fina capa convectiva en la
superficie.64

Sirio B

Sirio B es la enana blanca más cercana a la Tierra.67 Tiene


una masa prácticamente igual a la de nuestro Sol
(0,98 M☉),5 68 lo que la sitúa como una de las enanas
blancas más masivas de las que se tiene noticia, pues de media
suelen tener la mitad de la masa solar, solo que a esto hay que
sumarle que, teniendo la misma masa que el Sol, su tamaño es
más bien el de la Tierra,68 por lo que su densidad es altísima.
La temperatura superficial de Sirio B se ha estimado en Comparación entre Sirio B y la Tierra.
25 200 K,5 pero aunque esta temperatura es mayor que la de
Sirio A, no hay fuentes internas de energía, así que la estrella
se irá enfriando progresivamente durante un periodo de más de dos mil millones de años en el que radiará
su calor al espacio exterior.69 La magnitud aparente de Sirio B es de 8,30,2 así que sería fácilmente
observable al telescopio si no fuéramos deslumbrados por la magnitud mayor de Sirio A. Su magnitud
absoluta es baja, de tan solo 11,18.2

Una enana blanca solo se forma después de que una estrella se desarrolle a partir de la secuencia principal y
pase por una etapa de gigante roja. En el caso de Sirio B, esto sucedió cuando la estrella contaba solo con
la mitad de su edad actual, hace unos 120 millones de años. Durante su época en la secuencia principal la
estrella inicial, de tipo B (o B4-5),70 71 tendría una masa aproximada de 5 M☉.5 En el transcurso de su
fase intermedia de Sirio B como gigante roja, Sirio A podría haber aumentado su metalicidad.

La composición de Sirio B es básicamente una mezcla de carbono y oxígeno procedente de la fusión del
helio en su etapa anterior.5 Hay una envoltura convectiva de otros elementos más ligeros, segregados
según su masa como consecuencia de la alta temperatura superficial;72 de ahí que la atmósfera exterior de
Sirio B sea de hidrógeno prácticamente puro (el elemento más ligero) y no se aprecien otros elementos en el
espectro de esta estrella.73
Especulación sobre Sirio C

Desde 1894, algunas irregularidades visibles en la órbita del


sistema Sirio hicieron pensar en una tercera componente aún más
pequeña, algo que nunca ha llegado a confirmarse. El mejor
ajuste a los datos indica que tendría una órbita alrededor de
Sirio A de unos seis años y una masa de tan solo 0,06 M☉ y sería
hasta diez veces más débil que Sirio B, lo que complicaría
tremendamente su visualización.74 En los años veinte del siglo
XX varios astrónomos observaron repetidamente una pequeña
estrella en las inmediaciones de Sirio A, mas la perdieron de vista
después. Estudios posteriores pudieron confirmar que se trataba
Imagen de rayos X del Chandra, en la
de un objeto de fondo; en 1999, un equipo de astrónomos
que Sirio B es más visible que Sirio A.
franceses pudo examinar el entorno de Sirio A en busca de un
astro tenue y halló, de fondo, una estrella de brillo similar que en
la primera mitad de los años veinte debía situarse en la zona visual que ocupaba Sirio A. Las tomas más
recientes no pudieron encontrar ninguna estrella compañera de Sirio A dentro de un campo de
30 arcsec.75 76 En 2008 se publicaron otras observaciones que fueron incapaces de detectar ni una tercera
estrella ni tampoco un planeta.76

Posibilidad de vida alrededor de Sirio

La distancia de Sirio A a la cual debería encontrarse un planeta para albergar condiciones físicas favorables
para la vida tal y como la conocemos es de 4,7 ua, cerca de 700 millones de kilómetros. Sin embargo, en
esta distancia no podría existir una órbita estable a causa de las perturbaciones provocadas por la presencia
de Sirio B. Cualquier planeta habitable habría sido destruido tras la expansión de esta última durante su
etapa de gigante roja y, en el caso de que se hubiera formado a continuación de ese proceso, estaría
sometido a una incesante lluvia de cometas y asteroides, pues en torno a Sirio se ha detectado un disco de
polvo similar a aquel que ocupaba el sistema solar en sus primeras fases.59

Descubrimiento de Sirio B
En 1844, el astrónomo alemán Friedrich Bessel, reconocido por
ser el primero en descubrir la paralaje trigonométrica en 1838,77
dedujo en 1844, a partir de las oscilaciones en el movimiento
propio de Sirio, que tenía una compañera invisible, lo que
desconcertó a toda la comunidad astronómica.77 78 Gracias al
análisis de la trayectoria se pudieron calcular algunas
características del sistema Sirio.77 Casi dos décadas más tarde, el
31 de enero de 1862, el astrónomo y fabricante de telescopios
estadounidense Alvan Graham Clark, de la Alvan Clark & Sons,
situada en Massachusetts,79 fue el primero en avistar la débil
estrella compañera de Sirio, ahora denominada Sirio B y también,
coloquialmente, «el Cachorro».79 80 Curiosamente, no buscaba
Imagen de Sirio A (estrella grande) y distinguir la nueva estrella, sino probar las lentes de su nuevo
Sirio B (estrella pequeña, abajo a la telescopio refractor —el mayor del mundo de su clase entonces, de
izquierda de la mayor), tomada por el 480 mm de apertura, destinado al Observatorio Dearborn— y
telescopio espacial Hubble. descubrir imperfecciones gracias al brillo de Sirio.77 79 81 A partir
de entonces, Sirio dejaba de ser una estrella binaria astrométrica, i. e., binaria pero aparentemente solitaria a
simple vista o con telescopio, para entrar en la categoría de estrellas binarias orbitales visuales.77

En 1851 Christian Peters había podido cifrar el periodo orbital de la pareja en 50,093 años, y su masa en
más de seis veces la de Júpiter, aunque en esto último sus cálculos se quedaron cortos. Asimismo, constató
una fuerte excentricidad en la trayectoria orbital de Sirio B y aportó una efeméride con las posiciones
esperadas.82

En 1915, Walter Sydney Adams, utilizando un telescopio reflector de 1,5 m desde el Observatorio Monte
Wilson, observó el espectro de Sirio B y determinó que era una tenue estrella blanquecina,83 lo que llevó a
los astrónomos a pensar que era una enana blanca, la segunda en la historia en ser descubierta,84 o incluso
la primera según otras fuentes.77 85 Con los años ha pasado a ser una de las tres enanas blancas «clásicas»,
junto a 40 Eridani y a la Estrella de Van Maanen.86

La primera medición del diámetro de Sirio A fue llevada a cabo por Robert Hanbury Brown y Richard Q.
Twiss en 1959 en Jodrell Bank, con la ayuda de su interferómetro de intensidad estelar,87 pero no fue sino
hasta 2005 que, con el telescopio espacial Hubble, se pudo definir el tamaño de Sirio B: aproximadamente
tiene el mismo diámetro que la Tierra, unos 12 000 km, pero con una masa ligeramente menor a la del
Sol.88 89 90 91

Visibilidad y observación
Con una magnitud aparente de –1,46,
Sirio es la estrella más brillante del
cielo nocturno, casi dos veces más
brillante que la segunda estrella por
brillo, Canopus,17 de –0,62 según el
catálogo Hipparcos. Sin embargo, es
superada por la Luna, por Júpiter y
por Venus; en ocasiones incluso la
magnitud aparente de Mercurio y
Marte es superior.92 Sirio puede
observarse casi desde cualquier lugar
habitado de la Tierra. Únicamente Con una declinación de –16º 42', Sirio es visible al sur de los 73º 18'
aquellos que viven más allá del N y circumpolar al sur de los 73º 18' S.
paralelo 73º N, varios grados por
encima del círculo polar ártico, no
pueden verla; y desde algunas poblaciones de altas latitudes, aunque puede divisarse, se eleva muy poco
sobre el horizonte, por ejemplo en la ciudad rusa de San Petersburgo, donde solo alcanza 13º sobre el
mismo.93 Forma, junto a Proción y Betelgeuse, el triángulo de invierno para los observadores del
hemisferio norte.62 94 Debido a su declinación de apenas –17°,1 Sirio se constituye en estrella
circumpolar en las latitudes que van desde 73º S hasta el polo sur. A principios de julio, desde el hemisferio
sur Sirio se puede ver tanto al atardecer, pues se pone tras el Sol, como al amanecer, cuando aparece antes
que él.95

Con las condiciones adecuadas, Sirio puede atisbarse a la luz del día a simple vista. Es necesario que, con
Sirio en el cenit y el Sol bajo junto al horizonte, el cielo esté claro y que el lugar de observación esté situado
a gran altitud;96 la reunión de estos requerimientos se cumple con mayor facilidad en el hemisferio austral
a causa de la declinación de Sirio. Durante la noche, una de las alineaciones estelares más populares es que
la prolongación de la línea imaginaria creada por las
tres estrellas principales del cinturón de Orión —
Alnitak, Alnilam y Mintaka— va a parar a Sirio hacia
el sureste, a unos 20º,62 y a Aldebarán hacia el
noroeste.97 98

El movimiento orbital del sistema binario de Sirio


hace que la mínima separación angular entre ambas
estrellas sea de menos de tres segundos de arco y que
la máxima sea de doce segundos de arco.16 Si se
tiene la primera de las situaciones expuestas, distinguir
a la pequeña Sirio B de su gran compañera es un
desafío para el observador, ya que se necesita un
telescopio de al menos 300 mm de apertura apoyado Triángulo invernal formado por Proción a la
por unas condiciones de observación excelentes. En izquierda, Betelgeuse, roja, a la derecha (y el resto
general, el obstáculo principal para observar Sirio B de Orión) y Sirio debajo en el centro. También se
viene dado por la gran diferencia de magnitud entre la puede observar parte de la Vía Láctea que cruza
estrella primaria y la secundaria.99 Desde el año en medio de ellos.
1994, cuando ocurrió el último periastro del sistema
Sirio,N.B. 6 la pareja se ha ido distanciando entre sí, lo
que facilita su visión por separado.100 Asimismo, para diferenciar ambas estrellas puede ser de utilidad un
diafragma poligonal, ideado por Alexander Aitken, que modifique la luz proveniente de Sirio A para que
Sirio B deje de ser imperceptible entre el brillo de la primera.101 16 El último apoastro tuvo lugar en el año
2018, cuando el sistema estuvo separado 12 arcsec con un ángulo de posición de 66º; el anterior sucedió en
1966, así que hasta el año 2010 no fue tan fácil distinguir la una de la otra.16

A una distancia de 2,6 pársecs (8,6 años-luz), el sistema Sirio contiene dos de las ocho estrellas más
cercanas al sistema solar y es el quinto sistema estelar más cercano a nosotros.102 Es esta proximidad, y no
la luminosidad real de Sirio, la principal razón de que su magnitud aparente siga en la lista a Luna, Júpiter y
Venus, idénticamente a lo que sucede con otras estrellas cercanas como Alfa Centauri y en claro contraste a
lo que sucede con estrellas supergigantes y extremadamente luminosas como Canopus, Rigel o Betelgeuse,
que a pesar de encontrarse muchísimo más lejos se cuentan entre las más brillantes del firmamento.103 A
pesar de todo, no hay que olvidar que Sirio es alrededor de veinticinco veces más luminosa que nuestro
Sol.5

Tomando Sirio como referencia de distancias, la estrella de grandes dimensiones más cercana es Proción, a
1,61 pársecs (5,24 años-luz) de distancia.59 Se espera que la sonda espacial Voyager 2, lanzada en el año
1977 con el fin de estudiar los gigantes gaseosos del sistema solar, pase a una distancia máxima de 1,3 pc
(4,3 años-luz) de Sirio dentro de aproximadamente 296 000 años.104

Comparación de brillo

En la actualidad, Sirio es la estrella más brillante del firmamento, pero no siempre será así. Alrededor del
año 235 000 d. C., Vega reemplazará a Sirio en esa primera posición con una magnitud de –0,7,105 y antes
del año 260 000 d. C., con una magnitud de –0,46, Canopus podría recuperar su segundo puesto en
detrimento de Sirio, que caería en la lista para pasar a ser la tercera estrella por brillo desde la Tierra.105 La
evolución del brillo de Sirio en comparación con otras estrellas muy brillantes, en el espacio de tiempo que
va desde cien milenios antes de Cristo hasta cien milenios después de Cristo se muestra en el siguiente
diagrama y su correspondiente tabla numérica:105
Desarrollo de los brillos aparentes de las estrellas más luminosas desde la Tierra a
lo largo del tiempo.

Año
Sirio Canopus Vega Arturo Proción Altair α Cen
(a. C./d. C.)
−100000 −0,66 −0,82 +0,33 +0,88 +0,88 +1,69 +2,27
−75000 −0,86 −0,80 +0,24 +0,58 +0,73 +1,49 +1,84
−50000 −1,06 −0,77 +0,17 +0,30 +0,58 +1,27 +1,30
−25000 −1,22 −0,75 +0,08 +0,08 +0,46 +1,03 +0,63
0 −1,43 −0,72 0,00 −0,02 +0,37 +0,78 −0,21
25000 −1,58 −0,69 −0,08 +0,02 +0,33 +0,49 −0,90
50000 −1,66 −0,67 −0,16 +0,19 +0,32 +0,22 −0,56
75000 −1,66 −0,65 −0,25 +0,45 +0,37 −0,06 +0,30
100000 −1,61 −0,62 −0,32 +0,74 +0,46 −0,31 +1,05

Sirio como estrella roja

La paradoja de que Sirio era hasta hace poco tiempo (en términos estelares) una estrella roja sorprendía a
los astrónomos,3 106 pues a pesar de que se sabe con certeza que es de color blanco azulado,3 4 los
documentos históricos denotaban que la estrella era roja.106

En el Antiguo Egipto, para cuyos habitantes Sirio era de gran importancia dada la relación entre su orto
heliaco y la crecida del Nilo, Sirio era una estrella roja y,3 del mismo modo, hacia el año 150 d. C. Claudio
Ptolomeo describió Sirio con color rojizo, junto a otras cinco estrellas que, en efecto, son de ese color o
anaranjado: Betelgeuse, Antares, Aldebarán, Arturo y Pólux.107 El primero en discrepar de manera oficial
fue el astrónomo aficionado Thomas Barker, terrateniente de Lyndon Hall en Rutland, Reino Unido, quien
habló del tema durante una reunión de la Royal Society en Londres en 1760.108 La existencia de estrellas
que variaban su brillo dio pie a la idea de que también podría haber otras que lo que cambiaran fuera su
color; Sir John Herschel hizo este apunte en 1839, posiblemente influido por su estudio sobre Eta Carinae
dos años atrás.109 Thomas Jefferson Jackson See reabrió el debate acerca del color rojo de Sirio mediante
la publicación de diversos documentos en el año 1892 y un sumario en 1926,110 en los que no solo
recurría a Ptolomeo, sino que también citaba al poeta
Arato, a Marco Tulio Cicerón y a Julio César
Germánico como personas que habían calificado a la
estrella de roja, admitiendo por otro lado que ninguno
de los tres eran astrónomos.111 El filósofo romano
Lucio Anneo Séneca también había descrito en su
momento a Sirio con un color rojo más oscuro que el
de Marte, declarando además «Sirio es roja».32 112
Hay que señalar que, aunque fue la idea más
generalizada, no todos los observadores antiguos
vieron Sirio roja. De hecho, en la antigua China Sirio
era la referencia que tomar como estrella blanca, y
múltiples registros desde el siglo II a. C. hasta el siglo
VII d. C. describen Sirio con tonos blancos.113 114
Regresando a Europa, ya en el siglo I el poeta Manilio
la definió de «azul de mar», imagen repetida en el
siglo IV por Avieno.115

En 1985, los astrónomos alemanes Wolfhard


Schlosser y Werner Bergmann publicaron un informe Sirio A, Sirio B y el Sol en el diagrama de
de un manuscrito lombardo del siglo VIII que Hertzsprung-Russell.
contiene De cursu stellarum ratio, escrito por san
Gregorio de Tours. El texto, en latín, enseñaba a los
lectores cómo determinar la hora del rezo nocturno gracias a las posiciones de los astros en el cielo,
adjetivando Sirio con la palabra rubeola, «rojiza». Se basaron en este hecho para justificar que Sirio B fue
una gigante roja en aquel entonces.116 No obstante, otros les replicaron que probablemente san Gregorio
de Tours se estuviera refiriendo a Arturo en vez de a Sirio.117 118

La posibilidad de que estas posturas encontradas hayan sido causadas por la evolución estelar o bien de
Sirio A o bien de Sirio B ha sido descartada por los astrónomos, pues el tiempo transcurrido ha sido
demasiado escaso para una estrella y porque además no hay signos de la nebulosidad que cabría esperar en
el sistema si un cambio de tal envergadura hubiera tenido lugar.32 112 Incluso se ha planteado la
interacción con una presunta tercera estrella, no conocida de momento, como causa del color rojo.119
Algunas otras explicaciones alternativas han argumentado que o se calificaba la estrella de roja como
metáfora de la mala fortuna o que la titilación de Sirio daba la impresión de matices colorados.

La explicación final que resolvió el misterio era bastante más simple: igual que sucede con el Sol cuando se
encuentra bajo en el horizonte, al amanecer o al atardecer, Sirio se mostraba rojo en esa misma posición,
como consecuencia de la dispersión de la luz a través de la atmósfera. De ahí que Sirio fuera roja para los
egipcios, por ejemplo, ya que en su orto heliaco se sitúa baja en el cielo.3 106 112

Objetos celestes cercanos

A la hora de observar el cielo nocturno, Sirio es una buena referencia para situarse en el cielo.121 En las
inmediaciones de Sirio se encuentra un objeto perteneciente al catálogo Messier, M41, un cúmulo abierto
en el que se pueden apreciar decenas de estrellas, predominantemente amarillas, de magnitudes de la 8 a la
10, aproximadamente, lo que da al conjunto una magnitud de 5,0.120 A 13º hacia el este de Sirio, es decir,
bastante más apartados, se encuentran también M46 y M47, ya en la constelación de Puppis;122 y hacia el
norte, en la constelación de Monoceros, está el cúmulo abierto M50. Al oeste de Sirio, y ligeramente hacia
el sur, se encuentra Beta Canis Maioris, que a pesar de su nombre no es la segunda estrella más brillante de
la constelación, sino la cuarta; es una gigante azul levemente variable cuya magnitud absoluta supera con
creces a Sirio, pero se encuentra mucho más
alejada del sistema solar. La segunda estrella
más luminosa en apariencia de Canis Maior es
en realidad Adhara, Épsilon Canis Maioris,
otra gigante azul que ya se localiza mucho
más al sur en la constelación.120 Cerca de
Sirio también se pueden observar estrellas
dobles o triples como μ CMa, S 516, S 518 o
ν1 CMa, esta última de color anaranjado muy
cercana a otras dos con el mismo nombre y
tonalidad similar, ν2 CMa y ν3 CMa;120 de
estas tres la más próxima a Sirio en el cielo es
ν3 CMa.123 Cabe mentar también la
presencia de cúmulos como el NGC 2345, el
NGC 2204 o el NGC 2360.120 N.B. 7
Mapa del cielo de Canis Maior y sus zonas cercanas. La
zona al este de Sirio es más rica que la situada al
Movimiento oeste.120

En 1718, Edmund Halley descubrió el movimiento propio de las hasta


entonces supuestas estrellas fijas,124 tras comparar las medidas
astrométricas de su época con las dadas por Ptolomeo en su Almagesto.
Se percató de que las estrellas Aldebarán, Arturo y Sirio se habían
desplazado significativamente, en el caso de Sirio hasta 30 arcmin en
sentido sur —lo que supone una distancia similar al diámetro lunar
aparente— en unos 1800 años.125

Siglo y medio más tarde, en 1868, Sirio se convirtió en la primera estrella


a la que se le midió su velocidad. Sir William Huggins analizó el espectro
de la estrella y notó un acercamiento al rojo, por lo que concluyó que
Sirio se alejaba del sistema solar a una velocidad de unos
40 km/s.126 127 Sin embargo, esta medida de Huggins era exagerada en
cuanto a magnitud y era errónea en su signo, dadas las mediciones
Ilustración de 1882 que
actuales, que señalan que Sirio se desplaza a –7,6 km/s,1 lo que quiere
muestra las oscilaciones en el decir que viaja más despacio y que no se aleja de nosotros, sino que se
movimiento propio de Sirio. aproxima al sistema solar. La parte positiva del estudio de Huggins fue
que introdujo el estudio de las velocidades radiales estelares. Dentro de
unos 64 000 años Sirio alcanzará la distancia mínima al sistema solar,
unos 7,86 años-luz, momento en que su magnitud aparente también será mayor que en la actualidad y
crecerá hasta –1,68. Después de ese momento, Sirio comenzará a alejarse del Sol.105

Sirio posee un movimiento propio relativamente grande de 1,3 arcsec por año, de los cuales más o menos
1,2 arcsec son en sentido sur y 0,55 arcsec en sentido occidental.128

Supercúmulo estelar de Sirio

Ejnar Hertzsprung, en el año 1909, reparó en que Sirio podría formar parte de la corriente de la Osa Mayor,
basándose en el movimiento propio de Sirio.129 Este grupo estelar de la Osa Mayor es un conjunto de 220
estrellas que comparten su movimiento a través de la galaxia y que en un principio surgieron en un cúmulo
abierto que desde entonces ha ido perdiendo su fuerza gravitacional.130 Empero, estudios realizados en
2003 y 2005 cuestionan dicha pertenencia de Sirio a la corriente, porque el Grupo de la Osa Mayor tiene
una edad estimada de 500±100 millones de años, mientras que Sirio, con una metalicidad parecida a la del
Sol, solo tiene la mitad de tiempo, es decir, que es demasiado joven para pertenecer al grupo.5 131 132 En
lugar de eso, Sirio podría pertenecer a un propuesto supercúmulo estelar de Sirio, en el que estarían
incluidas otras estrellas dispersas, entre las que están Beta Aurigae, Alfa Coronae Borealis, Beta Crateris,
Beta Eridani y Beta Serpentis.133 Este cúmulo sería uno de los tres localizados a menos de 150 pc
(500 años-luz) del Sol, junto al cúmulo de las Híades y al cúmulo de las Pléyades, cada uno de los cuales
cuenta con cientos de estrellas.134 Una interpretación alternativa es que la corriente de las Híades y la de
Sirio no se componen, respectivamente, de estrellas con el mismo origen, sino de estrellas sin afinidad entre
ellas a las que las irregularidades en el campo gravitacional de la Vía Láctea han estampado un patrón
común de movimiento. Por tanto, no se debería hablar de supercúmulo, sino más bien de una «corriente
dinámica».135

En la cultura popular
Las referencias a Sirio han sido frecuentes en la tradición
literaria. John Milton la menciona en su poema «On the Fifth of
November», y Tennyson se refiere a ella en «La princesa». En
historias de ciencia ficción, así como en la cultura popular, es
bastante recurrente.136 Ya en 1752, Voltaire escribió un cuento
filosófico sobre un ser venido de Sirio, Micromégas, que podría
ser un precursor del género de ciencia-ficción.137 Los
personajes de Rama revelada, de Arthur C. Clarke y Gentry Lee,
se dirigen al sistema de Sirio a bordo de una nave generacional. Lockheed 8 Sirius.
Sirius es también el nombre del barco a bordo del que Tintín va
en busca de los restos del Unicornio en El tesoro de Rackham el
Rojo. El astrónomo Noah Brosch ha realizado conjeturas acerca del nombre del personaje Sirius Black de
la serie de novelas Harry Potter de J. K. Rowling, ya que según él la autora podría haberse inspirado en
Sirio B (Sirius B en inglés), y recalca su enlace con los perros, pues es un personaje que puede
transformarse en perro.138

En el terreno audiovisual, la empresa de cadenas de radio por satélite estadounidense Satellite CD Radio
cambió su nombre a Sirius Satellite Radio en noviembre de 1999, por la razón de llamarse como «la estrella
más brillante del cielo nocturno».139 Anteriormente, en la serie de televisión V, los alienígenas que llegan
a la Tierra habían partido de un supuesto cuarto planeta alrededor de Sirio.140

En música, al compositor alemán Karlheinz Stockhausen se le atribuye haber afirmado en diferentes


ocasiones que llegó de un planeta situado en el sistema Sirio.141 142 Por otro lado, cabe destacar el breve
tema instrumental «Sirius» del álbum Eye in the Sky del grupo de proyección internacional The Alan
Parsons Project. Dicha canción, que en el álbum da entrada al sencillo «Eye in the Sky», fue popularizada
en parte por su uso en acontecimientos deportivos, especialmente en la NBA y más exactamente por los
Chicago Bulls de la época de Michael Jordan.143 Otros álbumes que se pueden citar son Lemuria Sirius B
de la banda sueca Therion,144 o el álbum conceptual From Mars to Sirius de los franceses Gojira.145

En cuanto a instituciones y sus símbolos, quizá el hecho de mayor significación es que en la bandera de
Brasil se encuentra presente Sirio, ya que es una de las veintisiete estrellas dibujadas en ella, donde
representa al estado brasileño de Mato Grosso,146 al oeste del país y uno de los más grandes.
Particularmente, en la bandera es una de las estrellas dispuestas en el lado izquierdo del círculo
central.147 148 Sirio aparece en el escudo de armas de la Universidad de Macquarie, ubicada en Sídney, y
es además el nombre de su publicación estudiantil.149
En teosofía, se cree que las Siete estrellas de las Pléyades transmiten la energía espiritual de los siete rayos
del logos galáctico a las siete estrellas de la Osa Mayor, para luego pasar a Sirio. Desde allí se envía a
través del Sol al dios de la Tierra, Sanat Kumara, y finalmente mediante los siete Maestros de los siete rayos
a la raza humana.150

En el ámbito naval militar, Sirio está bastante presente. Siete barcos de la Marina Real británica han sido
bautizados HMS Sirius desde el siglo XVIII. El primero de ellos, fletado originalmente en 1786, era el
buque insignia de la Primera Flota que navegó hacia Australia en 1788.151 La Marina Real Australiana
nombró después a un navío suyo HMAS Sirius (O 226) en honor del antiguo buque insignia británico.152
Entre los barcos estadounidenses existe un USNS Sirius (T-AFS-8). En navegación civil, el transatlántico
italiano Sirio, dedicado al transporte de emigrantes europeos hacia Suramérica, naufragó frente a las costas
del cabo de Palos en Cartagena (España) en 1906, grave incidente en el que murieron más de doscientas
personas.153 En aeronáutica, en Estados Unidos se construyó un avión relacionado con Sirio, el Lockheed
Model 8 Sirius, el primero de los cuales fue pilotado por Charles Lindbergh,154 afamado aviador que fue
el primero en cruzar el océano Atlántico sin escalas en solitario. Continuando en el mundo de los
transportes, la compañía Mitsubishi Motors diseñó el motor Mitsubishi Sirius en 1980.155

Véase también
Catálogo de estrellas
Anexo:Estrellas más cercanas
Anexo:Estrellas más brillantes
Siriómetro
Sirio (mitología)
Sothis
Estrella (náutica)
Tzolkin

Referencias
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Notas
1. Los datos astrométricos mostrados por SIMBAD a partir del catálogo Hipparcos están
referidos al centro de masas del sistema de Sirio. Véase §2.3.4 del The Hipparcos and
Tycho Catalogues, Vol. 1 ([Link]
Agencia Espacial Europea (ESA), 1997; y la entrada de Sirio ([Link]
VizieR-S?HIP%2032349) en el catálogo Hipparcos (CDS ID I/239 ([Link]
z-bin/Cat?I/239).)
2. Para una magnitud aparente m y paralaje π, la magnitud absoluta de Sirio B viene dada por:
esta expresión ([Link]
[Link]); L=4πR2σTeff4. (Esto se simplifica a Ls=(Rs)^2*(Ts)^4, donde Ls, Rs y Ts son
luminosidad, radio y temperatura comparados con los valores solares). Véase Tayler, Roger
John (1994). The Stars: Their Structure and Evolution ([Link]
uct00tayl_311). Cambridge University Press. p. 16 ([Link]
00tayl_311/page/n24). ISBN 0521458854.
3. Véase también el párrafo referente a Grecia en la sección Observación histórica y cultural.
4. Véase § Sirio como estrella roja.
5. 1 año-luz = 63.241 ua; semieje mayor = distancia × tg(ángulo subtendido) = 8,6 × 63.241 ×
tan(7,56″) = 19,9 ua, aproximadamente.
6. Dos ciclos completos de 50,09 años a continuación del periastro de 1894,13 dan como
resultado la fecha de 1994,31. Nótese que los decimales no indican días ni meses sino una
fracción del año.
7. Obviamente, este breve compendio no cubre la abundancia de cuerpos dignos de
observación para el astrónomo profesional o aficionado en las cercanías de Sirio, que es
mucho mayor y merece un desarrollo extenso que requiere la consulta de bibliografía
especializada. Véase la sección de Bibliografía, en especial Guía del firmamento de José
Luis Comellas.

Bibliografía
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Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Sirio.
Datos astronómicos de Sirio y completa bibliografía ([Link]
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oEpoch=2000&CooEqui=2000&[Link]=all&[Link]=on&[Link]=N&Bibyear1=
1983&Bibyear2=2006&Frame1=FK5&Frame2=FK4&Frame3=G&Equi1=2000.0&Equi2=19
50.0&Equi3=2000.0&Epoch1=2000.0&Epoch2=1950.0&Epoch3=2000.0)
Datos astronómicos de Sirio B ([Link]
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006&Frame1=FK5&Frame2=FK4&Frame3=G&Equi1=2000.0&Equi2=1950.0&Equi3=2000.
0&Epoch1=2000.0&Epoch2=1950.0&Epoch3=2000.0)
Datos de Sirio en la NASA/IPAC/NExScI Star and Exoplanet Database ([Link]
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m=Result&objectSearch&stripped=&obj=HIP%2032349&id=32349&aliases=/work/TMP_re
z9O7_29437/NStED/default/aliases_32349) (en inglés)
Sirius 2 ([Link] (en inglés)
Eratóstenes: Catasterismos (Καταστερισμοί).
33: Can:
El Can Mayor (Κύων ὀ μέγας; Canis, Canis maior), que puede ser Lélape, o bien
alguno de los perros de Orión. A este catasterismo se le llama muchas veces Sirio
(Σείριος; Sīriŭs), que es el nombre de la estrella más brillante de la constelación. A
menudo se identifica con uno de los perros de Orión a la estrella Sirio, y con el otro a
la estrella Proción: la más brillante de la constelación del Can Menor, a la que
corresponde el catasterismo que en la lista de Eratóstenes lleva el número 42.
La Perrita (Canicŭla), que puede ser Mera.
Texto latino ([Link]
&source=gbs_toc_r&cad=4#v=onepage&q&f=false) en Google Books; facsímil
electrónico.
Texto griego ([Link]
de/2up) en Internet Archive; facsímil electrónico.

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