Desafíos Urbanos en Bolivia
Desafíos Urbanos en Bolivia
25
noviembre de 2008
ISSN 1990-7451
Ejti Stih
Alfonso Hinojosa 89
3
SECCIÓN III Aportes al debate sobre
INVESTIGACIONES género y gestión de
recursos naturales
Descentralizar o no descentralizar:
Mónica Valentina Crespo 189
los debates sobre la forma del
Estado en la posguerra del Chaco
Henri Godard y Godofredo Sandoval (eds.)
Hernán Pruden 109
Migración transnacional de los Andes a
Europa y Estados Unidos
Una mirada retrospectiva a la
crisis de 2000-2005. La relación Por Theo Roncken 194
de las instituciones políticas, la
forma multitud y los movimientos Céline Geffroy, Carmen Soto y Gonzalo Siles
sociales en Bolivia La invención de la comunidad. Migración de
Carlos Ernesto Ichuta 129 retorno y economía solidaria en Huancarani
Por Jorge Komadina Rimassa 196
SECCIÓN IV
CULTURA
Claudia Rivera (ed.)
¿Políticas culturales otras? Arqueología de las tierras altas, valles
La organización de sentidos interandinos y tierras bajas de Bolivia.
desde los actores sociales de la Memorias del I Congreso de Arqueología
festividad del Gran Poder de Bolivia
Cleverth Cárdenas 155 Por Claudia Rivera Casanovas 199
4
Presentación
Dirigir un número de la revista T’inkazos no es tarea fácil, sobre todo por el prestigio que ha alcanzado
la revista y consiguientemente por las expectativas que la aparición de cada nuevo número genera en su
exigente público, pero acepté el reto porque considero que el tema que se me proponía desarrollar en el
“dossier” era extremadamente importante: ¿qué está pasando con nuestras ciudades y en nuestras ciudades?
Como la inquietud del PIEB y de T’inkazos sobre el desarrollo urbano en Bolivia coincidía con mis
propias inquietudes, me puse a trabajar de inmediato organizando un debate de especialistas titulado “El
descuidado tema urbano en la Bolivia de hoy”. El diálogo contó con la participación de cuatro especialis-
tas en diferentes ciudades del país: Hubert Mazurek y Gastón Gallardo, desde La Paz; Humberto Solares,
desde Cochabamba y Jean Paul Feldis desde Santa Cruz.
Es evidente que el origen de los varios problemas urbanos detectados no es estrictamente “técnico”
sino político institucional y de gestión, en ese sentido complementé el debate con un trabajo sobre de-
sarrollo urbano desde la perspectiva institucional y de gestión, referido al caso de la planificación urbana
en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
Una de las características de las ciudades del mundo subdesarrollado es la masiva presencia de pobla-
ción inmersa en esa tan peculiar “economía popular” que por razones profundas y estructurales, desa-
rrolla sus actividades económicas en la vía pública, entrando en profunda contradicción con la visión de
ciudad que tienen las clases medias, pero también con aspectos funcionales elementales, como por ejem-
plo las necesidades de circulación. Este interesante tema es presentado en un trabajo de René Pereira.
Gustavo Rodríguez, Humberto Solares y María Zabala, desde Cochabamba, con su trabajo sobre
jóvenes, miedo y espacio urbano, nos introducen en las luchas por los territorios urbanos que se desatan
entre los jóvenes, en función de cuestiones de clase, étnicas y sociológicas, y que ya han generado
cruentos enfrentamientos.
Por último, el tema de fondo se cierra con un trabajo de Isabella Prado, quien desde Santa Cruz nos
plantea cómo vive el poblador periurbano su marginalidad, cómo se percibe respecto “al centro” con
frustraciones y potencialidades que se están acumulando en áreas que pronto serán ciudad.
5
En la sección II, correspondiente a Estados de la Investigación, Alfonso Hinojosa se propone visi-
bilizar el fenómeno de las migraciones transnacionales, cuyos impactos recién estamos comenzando a
percibir y entender.
En la sección III, de Investigaciones, publicamos un interesante trabajo de Hernán Pruden referido
al tema de la descentralización en Bolivia. El autor realiza el estudio a partir de la Guerra del Chaco, es
decir los años 30, cuando, recordemos, una vez más se plantea mediante referéndum la posibilidad de
descentralizar el país.
Pero también recomendamos leer el artículo de Carlos Ernesto Ichuta, quien profundiza las relaciones
que existen en nuestro país entre las instituciones políticas, la forma multitud y los movimientos sociales,
en el crucial período de 2002 a 2005. El autor sostiene que el desgaste institucional, provocado por los
movimientos sociales, no dio sus frutos porque la presencia de la “forma multitud”, y básicamente el
MAS, salvó la corrompida democracia, impidiendo los cambios.
En Cultura, el lector de T’inkazos encontrará un interesante trabajo sobre la fiesta del Gran Poder en
La Paz, muy novedoso particularmente para quienes, en el oriente, no conocemos mucho de la cultura
andina, y menos de sus expresiones urbanas. En esa fiesta, según Cleverth Cárdenas, se entremezclan el
mestizaje, la colonialidad y el fortalecimiento de la identidad de la “cholita” paceña.
También en Cultura presentamos la experiencia de la Manzana Uno, espacio de arte creado por un
pequeño grupo de artistas talentosos y exitosos pero, sobre todo, desinteresados, y que ha generado el
espacio cultural mas novedoso e “intercultural” de Santa Cruz, en pleno centro, involucrando al go-
bierno municipal, pero también a muchos privados, en una ciudad en la que la figura del “mecenas” era
prácticamente inexistente.
En la sección de Reseñas y Comentarios de libros, contamos con la colaboración de Álvaro Chirino
en torno a una publicación de Ingrid Witchendahl referida a las herramientas para la gestión territorial
exitosa. A este aporte le sigue un comentario de Mónica Crespo sobre tres investigaciones relacionadas
con la temática de género y recursos naturales. Jorge Komadina, Claudia Rivera y Theo Roncken se
aproximan a los aportes más importantes de tres recientes publicaciones del PIEB: La invención de la
comunidad; Arqueología de las tierras altas, valles interandinos y tierras bajas de Bolivia y Migración trans-
nacional de los Andes a Europa y Estados Unidos.
Antes de dejarlos con la lectura de T’inkazos 25, deseo agradecer a Ejti Stih, la artista esloveno cruceña
que ilustra el número con sus bellísimos cuadros, y en especial a Nadia Gutiérrez, editora, cuya capacidad
profesional, empeño y tino son el secreto y al mismo tiempo la garantía de la calidad de la revista.
6
SECCIÓN I
A pesar de que casi dos de cada tres bolivianos esa visión no ha sido hasta ahora explicitada,
viven en ciudades, y no obstante que en el mun- lo cual ha generado la comprensible sensación
do entero las ciudades adquieren más importan- de exclusión del proyecto político de las clases
cia en el proceso de mundialización de la eco- medias urbanas.
nomía y el territorio, hasta el extremo de que se El duro enfrentamiento político entre el mo-
habla de “ciudades estado”, en Bolivia el tema de delo comunitario indigenista igualitario que
las ciudades como mecanismos de producción, lleva adelante el gobierno de Evo Morales y
consumo, cultura y desarrollo merece cada vez los sectores urbanos cívico empresariales de los
menos esfuerzos y menos estudios. departamentos emergentes, entre otros efectos,
Y no es porque las ciudades estén funcionan- está haciendo resurgir de nuevo el fantasma de
do bien, al contrario, están plagadas de contra- la lucha ciudad-campo. Los resultados electora-
dicciones, y como dijo algún especialista, “las les son elocuentes: el campo apoya masivamente
ciudades del tercer mundo recogen lo peor de el proyecto “del cambio”, mientras en las ciu-
los dos mundos: la pobreza del subdesarrollo y dades de los departamentos emergentes, el voto
la contaminación del primer mundo”. se concentra en torno al ícono de la autonomía,
En un país en el que el Estado se está defi- elaborado por sus clases dirigentes.
niendo como el actor estratégico del desarrollo, Por otra parte, ya es un hecho el carácter dual
es fundamental conocer la visión que éste tiene de nuestras ciudades, con una economía y una
sobre el rol de las ciudades en el modelo de de- sociedad urbana orientadas hacia una economía
sarrollo que se propone. Y debemos decir que de mercado parcialmente globalizada, por lo
1 Arquitecto con maestría en Planificación Urbano Regional. Actualmente es investigador, director del Centro de Estudios Ur-
bano Regionales de Santa Cruz (CEDURE) y miembro de la Fundación PIEB.
9
Ejti Stih. Coctail (2007). Acrílico sobre lienzo.
menos en sus aspiraciones y valores, y una ciu- central en Colombia. Ha publicado libros y ar-
dad popular informal, producto de las fuertes tículos en Perú, Colombia, Venezuela y Bolivia.
inmigraciones del campo y de su no inclusión Una de sus publicaciones más importantes es Es-
en las estructuras de la economía formal. pacio y territorio. Instrumentos metodológicos de in-
A estas alturas parece ya obvio que el manejo, vestigación social editada por la U-PIEB y el IRD.
es decir la gestión y el marco institucional para
enfrentar estos grandes retos, ha quedado obso- Humberto Solares es arquitecto con estudios
leto. Las tradicionales “alcaldías de pueblo” ya no de postgrado en la Universidad de Córdoba, Ar-
pueden dar cuenta de la complejidad que impli- gentina, y tiene una maestría en Medio Ambien-
ca promover el desarrollo urbano de aglomera- te y Gestión Ambiental Urbana. Ha trabajado
ciones de cientos de miles de nuevos habitantes, durante más de dos décadas en la docencia en
en un contexto nacional e internacional cada vez la Universidad Mayor de San Simón en Cocha-
mas complejo y cuajado de contradicciones. bamba, y ha sido docente en postgrados de varias
En este momento nadie sabe a ciencia cierta otras universidades. Sus investigaciones sobre vi-
lo que está sucediendo en nuestras extensas zo- vienda, políticas de vivienda y desarrollo urbano
nas periurbanas. Esos cientos de miles de ciuda- fueron publicadas por diferentes editoriales.
danos están consolidando nuevos procesos urba-
nos que no pueden acomodarse en los moldes de Gastón Gallardo tiene una maestría en Arqui-
la “marginalidad” tradicional. Sin duda está cer- tectura y Diseño Urbano. Es director del Insti-
cano el momento en el que todos estos “nuevos tuto de Investigación y Postgrado de la Facultad
ciudadanos” irrumpirán en el escenario político de Arquitectura de la Universidad Mayor de San
regional y nacional, y lo harán con la fuerza con Andrés de La Paz. Cuenta con estudios de espe-
que lo han hecho los indígenas y campesinos. cialización en restauración de monumentos en
Sin duda no estamos preparados para entender Italia y amplia experiencia en gestión municipal
el fenómeno que se viene, al que seguimos igno- y administración de programas de vivienda. Tam-
rando deliberadamente. bién se desempeña como docente universitario en
Para discutir estos temas, T’inkazos ha invi- universidades de Santa Cruz y Cochabamba. Es
tado a cuatro expertos a un “conversatorio vir- autor de varios libros y artículos científicos.
tual”. Ellos son:
A continuación, el desarrollo del diálogo.
Jean Paul Feldis, sociólogo y filósofo. Reside en
Santa Cruz. Es docente de la Universidad Gabriel 1. ¿Cómo se explica la paradoja de que en un
René Moreno de varias materias, entre ellas So- país con un gran crecimiento de las ciudades,
ciología Urbana. Dirige el Grupo Universitario de se descuide y olvide el tema urbano?¿Y cuál es
Investigaciones Aplicadas y ha publicado artículos el rol del Estado en este contexto?
científicos en Bolivia y en el exterior.
Humberto Solares
Hubert Mazurek, doctorado en Ecología. Radica
en La Paz. Trabaja como investigador en el Ins- Bolivia ha sido uno de los últimos países en ex-
tituto de Investigación para el Desarrollo (IRD- hibir una mayoritaria población urbana. Recién
Francia) y es investigador asociado del Instituto el censo de población de 1992 arrojó un 57,5%
de Innovación Rural (CIAT) que tiene su sede de población urbana en relación a la población
11
total, y el censo de 2001 elevó este índice a La Ley de Participación Popular, y la consi-
62,4%. En contraposición, países como Argen- guiente municipalización del territorio nacional,
tina, Uruguay, Chile y otros, ya eran urbanos a ha determinado que la cuestión del ordenamien-
mediados del siglo XX. Es decir, el proceso de to territorial y urbano se haya convertido en res-
urbanización en Bolivia fue tardío. ponsabilidad municipal. Los órganos estatales
Sin ingresar en las causas de este fenómeno, del ramo apenas se han limitado a elaborar guías
por cierto vinculado a la historia económica y a para diseñar planes de desarrollo municipal y or-
los modelos de desarrollo implementados en el denamiento territorial.
país, podemos decir que de igual manera, las po- Tal vez, una de las causas para esta forma in-
líticas estatales también se inician con bastante cipiente de intervención estatal es la ausencia de
atraso respecto al resto de los países de la región. investigación sistemática de los asentamientos
El Ministerio de Urbanismo y Vivienda data de humanos en el país. Sin embargo, la realidad ac-
inicios de la década de 1970 y su accionar es tual comienza a cobrar factura en el ámbito que
ciertamente discreto. Hasta donde conozco, la más le duele al Estado, el político. Va quedando
iniciativa más significativa, el Anteproyecto de demostrado que una estrategia de poder que se
Ley de Urbanismo como el brazo operativo de apoye en la base social campesina, si pudo ser
una Política Nacional de Asentamientos Hu- exitosa para el Movimiento Nacionalista Revo-
manos (2000), no pudo prosperar. Finalmente, lucionario (MNR) de los años 50, ya no lo es
la preocupación estatal por la cuestión urbana necesariamente hoy, en la Bolivia de un mayori-
fue relegada a un plano secundario. La atención tario rostro urbano. Ello, sin duda, estimulará en
de este aspecto de la realidad nacional dejó de el futuro a que los operadores políticos y sociales
merecer rango ministerial y pasó a ser un sim- finalmente se convenzan de que la investigación
ple Viceministerio de Urbanismo y Vivienda, de los fenómenos urbanos es algo imprescindi-
inmerso en el Ministerio de Obras Públicas, ble para sus proyecciones.
Servicios y Vivienda.
Estos antecedentes ponen en evidencia que el Jean Paul Feldis
tema urbano, ni hoy ni ayer, ocupó un lugar de
importancia dentro del aparato estatal. Por tan- Una explicación podría radicar en la historia
to, la paradoja a la que alude la pregunta tiene misma, es decir la transformación de la “ciudad
ribetes añejos y tiene que ver, ciertamente, con Estado” en la “ciudad en el Estado”. Desde su
una visión estatal tradicionalmente concentrada renacimiento (revolución burguesa, municipal
en el desarrollo económico en abstracto, donde comunera antifeudal), la ciudad bajo su
la cuestión del territorio y los asentamientos hu- modalidad “burguesa” (Burg) establece una
manos apenas merecen menciones anecdóticas. rivalidad entre poderes, entre los del Estado
En realidad, fueron los municipios en forma y los del municipio (lugar de residencia y
dispersa los que se ocuparon de la problemática realización económica de poderosos locales). A
urbana. Pero incluso en este campo, las prácticas esto se agrega la psicología política alimentada
de planificación urbana también son tardías res- por los recelos hacia el centralismo (¿pugna entre
pecto a los países del continente. En el caso de oligarquías nacionales y otras locales?) y el deseo
Cochabamba, las primeras experiencias se sitúan de la municipalización. Ambos contribuyen a
en la década de 1940, y en el resto de las ciuda- que “Estado” y “municipio” se vuelvan rivales,
des con mucha posterioridad a esta fecha. siendo la ciudad con su municipio garante de
12
cierta autonomía de gestión que se cruza con el desajustes de la actual ley de participación popu-
espacio de pugna de las oligarquías locales. lar y la de municipalidades (evitar bicefalías) y la
Hay, entonces, interferencias entre la estructura ley del Sistema de Regulación Sectorial (SIRESE),
social de una sociedad y la estructura de la ocupa- para no entorpecer las atribuciones municipales
ción espacial. Una municipalización exacerbada, (tema transporte urbano, por ejemplo).
combinada con las luchas autonómicas, refleja El poder Ejecutivo debe coordinar con los
perfectamente la crisis del Estado y de la estructura municipios el manejo de las inversiones públi-
política, independientemente del estilo de gobierno cas evitando “idas y venidas” caprichosas (por
asumido por el grupo ocasionalmente gobernante. ejemplo el tema del Impuesto Directo a los Hi-
El retorno a la democracia en Bolivia, en drocarburos, IDH).
1982, y la facultad de elegir a los alcaldes, casi El poder Judicial, el ministerio público y su
coincidió con el crecimiento de la lógica neolibe- brazo armado, la policía, deben aplicar las nor-
ral y la privatización. Así, los intereses del merca- mas de tal suerte que los municipios puedan
do rivalizaron fuertemente con la planificación encontrar un apoyo para ejecutar políticas que
estatal y urbana, y la política urbana se tornó en beneficien a las mayorías y no sean sólo la satis-
satisfacción de apetitos de intereses privados lo- facción de una minorías movidas por intereses
cales. Se pierde nuevamente la coordinación Es- gremiales (policía, loteadores, empresas urbanís-
tado y ciudad, y es reemplazada por la rivalidad ticas de urbanismo salvaje, transporte urbano,
“mercado” y “planificación municipal”. trabajadores de salud, vecinos de vertederos,
Por otra parte, en el periodo neoliberal el Es- comerciantes, restaurantes y talleres que ocupan
tado toma medidas favorables al saneamiento de los espacios públicos), etc.
la economía de sus empresas pero perjudiciales
para las políticas de planificación urbana: por Hubert Mazurek
ejemplo, la relocalización generó migración ha-
cia la ciudad con las consecuencias conocidas Esta pregunta necesita tres respuestas comple-
(Santa Cruz, El Alto, Cochabamba). mentarias:
El rol del Estado es reconstruir el tejido orga-
nizativo de la ocupación territorial, la planifica- • La primera es que en América Latina, y en los
ción y la coordinación política, considerando que países en desarrollo en general, el crecimiento
el municipio no es un régimen feudal donde se de las ciudades no es un efecto de la innova-
atrincheran oligarquías locales, sino que las tres ción o de la producción. La ciudad es im-
entidades (central, departamental y municipal) portadora y poco productora. La producción
deben construir modelos de gestión favorables a nacional, todavía ligada al sector primario, se
la satisfacción de las necesidades de vecinos, que sitúa afuera de la ciudad; minería, agropecua-
son, finalmente, ciudadanos locales. rio, forestal, hidrocarburos, etc. constituyen
Así se podría pensar en las siguientes líneas los rubros que contribuyen más al crecimien-
de cooperación: to nacional. Lo terciario, y en particular los
Desde el poder Legislativo se debe trabajar una servicios especializados que son característicos
nueva legislación urbana: ocupación de suelo, uso de la ciudad, son muy débiles en Bolivia.
de suelo, políticas sociales de suelos, regulación de • La segunda es relativa a la relación entre ciu-
mercados, políticas educativas, de salud, de trans- dad y poder. Históricamente, el nacimiento de
porte urbano, de vivienda, para perfeccionar los la ciudad va paralelo con el nacimiento de los
13
poderes. Sin embargo se traduce por la modi- la ciudad es, hoy en día, el nuevo motor del creci-
ficación de los poderes. La ciudad ha cambia- miento. La referencia explícita a las comunidades
do el poder tradicional, tribal, local o territo- indígenas no permite este cambio, en la medida en
rial por un poder racional, legal, burocrático, que no existe debate sobre nuevas formas de gober-
nacional que corresponde a la dominación de nabilidad o de democracia que integren las formas
la ciudad sobre un territorio. Poco a poco, este tradicionales de poder.
efecto de dominación (concentración del apa-
rato político-administrativo en las ciudades) Gastón Gallardo
crea una jerarquía que se cristaliza en la red
urbana y en el concepto, bien estudiado en Es claro que mi lectura es desde el occidente del
geografía, de centro-periferia. país y mi información sobre los valles y los llanos
• La tercera es una consecuencia del problema peca de prejuiciosa y carente de conocimiento di-
precedente: la falta de política. Estos dos com- recto. Sin embargo, soy un convencido que esta
ponentes precedentes muestran que existen dos contradicción tiene, además de causas de poder y
formas de ruptura: la política, que es una rup- económicas, un profundo trasfondo cultural.
tura entre lo urbano (reproducción de las elites El poder residente en la propiedad rural migra
existentes o generación de nuevas elites) y lo el 52 a causa de la Reforma Agraria y consolida
rural (formas tradicionales de poder o deman- otras territorialidades de asiento2. El área rural se
das locales); y la económica, que es una ruptura convierte en el asiento del minifundio y del mundo
entre la ciudad (centro de poder improductivo) indígena, resistente a la modernidad y a la cultura
y el resto (centros de producción). occidental. La ciudad es “la civilización” y el cam-
po “la barbarie”. Esto conlleva el decrecimiento de
En Latinoamérica, las políticas urbanas son los centros intermedios y la macrocefalia paceña.
muy recientes, por la transformación progresiva La migración campo ciudad responde a mo-
de lo agropecuario hacia lo terciario. En Boli- tivos de pobreza y de integración de nuevas ge-
via, la ciudad no es percibida todavía como un neraciones que por el servicio militar descubren
elemento fundamental del desarrollo regional; la vida urbana. Sin embargo, mantienen la vi-
es, aún, la plaza de comercio, de recreación o de vienda rural y la producción agrícola como una
trámites pero la actividad principal está afuera. segunda residencia y una alternativa de ingresos
Eso se ilustra perfectamente con la multiresiden- adicionales. La ciudad no incorpora a ciudada-
cia, por ejemplo, que lleva a tener una casa en el nos, sino sólo incrementa su población y ese cre-
campo (Yungas, Lago Titicaca, Santa Cruz, etc.) cimiento es caótico, por la falta de previsión de
y una en la ciudad (El Alto, Potosí, Sucre, etc.). los sectores dominantes o gubernamentales.
La referencia a la tierra es todavía un elemento En los valles el proceso de mestizaje fue más
fuerte del pensamiento boliviano. fuerte. Los quechuas se asimilaron más a la nueva
El Estado, en este contexto, siempre ha repre- realidad y mantuvieron, relativamente preservada,
sentado los intereses del “afuera” y no del “adentro”. la estructura de poblaciones provinciales.
Se necesita de un cambio fundamental de menta- Además, los mestizos del valle mantuvieron la
lidad en las políticas de Estado para entender que segunda residencia en ciudades provinciales, más
2 Soruco, Ximena (2008). Los barones del Oriente. El poder en Santa Cruz ayer y hoy. Santa Cruz: Fundación Tierra.
14
ligada al descanso y a las raíces ancestrales que a 2. ¿Cómo se dan hoy y cómo evolucionan en
la producción. El decrecimiento de las ciudades Bolivia las relaciones ciudad-campo? ¿Son
intermedias fue más lento pero sostenido. una contradicción fundamental? ¿Qué nos
En el oriente la población indígena es fuer- enseñan las elecciones departamentales, como
temente marginada (la aculturación jesuítica de las de Tarija y Chuquisaca?
Moxos y Chiquitos es un ejemplo3) y se sostiene
una estructura de poder rural, por la ausencia Humberto Solares
del accionar de la Reforma Agraria.
El crecimiento de las ciudades del eje no con- Creo que uno de los pilares históricos del mo-
lleva cambios culturales de adaptación. Los nue- delo de acumulación de capital en Bolivia ha
vos habitantes urbanos mantienen usos y costum- sido la relación de intercambio desigual entre
bres del ámbito rural o de sus áreas originarias. campo y ciudad. A lo largo del siglo XIX y el
La Paz recibe migración campesina que sos- XX, el campo, ya sea bajo la forma del régi-
tiene su resistencia a los criterios de la moder- men hacendal o bajo la forma de la producción
nidad, identificándolos con la dominación de campesina parcelaria, estuvo sometido al poder
los “blancos”. Cochabamba crece con migración económico y social de las elites urbanas. Este
rural que fácilmente se adapta a la actividad co- sometimiento consistente en la provisión por
mercial como medio de subsistencia, pero tam- parte de la economía campesina de alimentos
bién preserva formas y expectativas de vida ru- baratos a las ciudades y a las áreas estratégicas
rales. Santa Cruz recibe la migración de fuertes de la economía, pero también del concurso de
contingentes urbanos, migración ciudad-ciudad, fuerza de trabajo y servicios diversos con atri-
lo que le permite desarrollar la ciudad como sede butos similares, fue uno de los ejes que hicie-
de los intereses dominantes de los sectores socia- ron viable el desarrollo de la gran minería, la
les agroproductores y terratenientes. agroindustria y obviamente el desarrollo urba-
Con la fuerte movilización espacial en el país, en no. Por tanto, tal condición de desigualdad en-
especial promovida por el comercio, las ciudades tre los ritmos de desarrollo de campo y ciudad,
del eje han ido conformando centros expandidos y es ciertamente de naturaleza estructural.
poco estructurados, en especial por la resistencia de En razón de ello, la distancia entre campo y
sectores de origen campesino a incorporarse a los ciudad, a lo largo del siglo XX, se convirtió en
principios y valores urbanos y de la modernidad. una brecha, y en los tiempos del neoliberalismo
El Estado, en ninguno de sus niveles: cen- económico, ya se pudo hablar de un abismo
tral, departamental o local, ha sabido actuar o con groseros contrastes. El Mapa de Pobreza
responder a estas características culturales de la en Bolivia (2002) es explícito: entre el 60 y
población; se vio superado por la realidad y por el 90% de la población rural en Bolivia es
la velocidad del cambio y priorizó los intereses pobre, con bolsones de pobreza africana en los
políticos de los gobiernos de turno, a la necesi- departamentos de Potosí y Chuquisaca e incluso
dad de planificación de los centros urbanos y las en las provincias de puna en Cochabamba,
políticas territoriales de la nación. donde esta condición llega al 100%.
3 Parejas, Alcides y Suarez, Virgilio (1992). Chiquitos. Historia de una utopía. Santa Cruz: Cordecruz y Universidad Pri-
vada de Santa Cruz.
15
Considero que éste es un aspecto intencional- la división ciudad-campo, no sólo en lo estructu-
mente “arrinconado” en el debate nacional sobre ral, sino también en las asimetrías y diferencias
los nuevos rumbos que debe tomar el país. Cier- cualitativas y cuantitativas (IDH, PIB/cap.).
tamente en el fondo de esta cuestión se encuen- Esta división se origina con la concentración
tra el problema de la tierra. Si de cambio se trata, de la población, la administración, las indus-
éste es el tema central. Es más, creo que todo el trias, los servicios cualitativamente diferentes
problema de la interpelación de las regiones al que sirven de explicación clásica del éxodo ru-
Estado, al eludir sospechosamente este tema, da ral y la hiperurbanización.
pie a pensar que el discurso autonómico, cuya La contradicción se evidencia en diversos ni-
legitimidad nadie discute, favorece a grupos de veles. Existe una contradicción originada por los
poder que no desean que esta cuestión sea con- prejuicios culturalistas que oponen la ciudad al
siderada y menos modificada. De ahí la cerrada campo (las raíces “ciu” y “civ” tienen el mismo
oposición a las autonomías regionales y origina- origen y asimilan la ciudad con la civilización).
rias, cuya viabilidad justamente discurre por una El campo se identifica con la rusticidad, torpeza,
distribución de la tierra en términos más justos. primitivismo, tradicionalismo, comunitarismo,
Bajo estos antecedentes, la oposición campo- premodernidad. En todos los idiomas abundan
ciudad ya no es un mero tema académico. El los epítetos, reflejo de la mencionada situación.
campo, antes marginado de la vida nacional, ha Esta contradicción se desdobla con otra, de tipo
pasado a ser un actor fundamental en la vida po- étnico-racial, porque a menudo el campo es el
lítica. Por ello, el ejercicio del voto y el ejercicio territorio del indígena originario, del advenedizo
de otros derechos democráticos por parte de la o del reubicado por los planes de “colonización”
población campesina, ya no sigue la pauta de los de los gobiernos.
intereses de las elites y las clases medias citadinas. A estas dos se agrega una tercera contradicción,
Pero además, como quiera que las principales ideológica, invertida en cuanto a la valoración,
ciudades del país crecen en base a la ampliación originada con la aparición de la sociedad
de las extensas periferias que las rodean, que no del ocio, donde la ciudad significa trabajo y
son otra cosa que barrios de inmigrantes cam- constricciones de diferente naturaleza (horarios,
pesinos que mantienen vivas sus raíces con la contaminaciones, tráfico, bullicio) y el campo
cultura y el ámbito rural, también éstas pasan a es entendido como lugar de descanso, fines de
engrosar las filas de los contestatarios a las viejas semana, días de campo, aire puro…aunque
mañas de los políticos tradicionales. Lo preocu- pronto, con la industria del turismo, los que
pante es que todo esto exacerba las cuestiones van a hacer día de campo se ponen a cargar la
étnicas y raciales, derivando en la falsa oposición ciudad a cuestas, y las hordas urbanas deterioran
entre indígenas y mestizos. el ambiente rural por su poca educación (lo
contaminan con sus envases plásticos, latas de
Jean Paul Feldis bebidas o envolturas de sus comidas en polvo)
o su forma de vida que transforma Samaipata o
Contradicción, sí, fundamental, no, si nos atene- los alrededores de la laguna de Concepción en
mos al lenguaje maoísta, inventor de estas distin- sucursales de Equipetrol, en Santa Cruz.
ciones. Obviamente el desarrollo de la sociedad Hoy las relaciones entre ciudad y campo son
que sigue el modelo capitalista exacerba uno de más porosas, aunque generan relaciones de in-
los niveles de la división del trabajo, en este caso tercambio desigual, y la ciudad saca provecho de
16
los frutos del trabajo rural. Los precios de los de vivir en el subdesarrollo, de mantener a la
productos agrícolas no siguen la misma evo- ciudades con su trabajo de baja retribución, de
lución que los precios de los insumos que los ser humillados y vejados por las fracciones ra-
rurales compran en la ciudad para producirlos cistas de la población urbana, ser marginados
(semillas, abonos, pesticidas, herramientas, ma- de los servicios sociales y extrañados del sistema
quinaria, crédito). político-administrativo. No quieren ser más ma-
Por su parte el campo se urbaniza porque va nipulados por “misioneros”, “caciques locales”,
copiando los modos de vida urbanos (vestimen- “hacendados”, “patrones” que los encierran en
ta, alimentación, distracción, vivienda, trans- sistemas clientelistas, por eso están en la búsque-
porte) o porque es transformado por lo urbano: da de nuevos liderazgos y modalidades de hacer
la economía agrícola es dirigida por productores política que les permita modificar sus condicio-
urbanos y no campesinos, estos acaparan la tie- nes de vida y participar de los beneficios de la
rra y dominan el proceso productivo, formando modernidad, que hasta la fecha fue excluyente.
los grupos de poder en la ciudad; llegan al cam-
po de manera ocasional a recibir el informe de Hubert Mazurek
sus administradores o mayordomos; este sistema
desplaza a las poblaciones rurales (ayoreas) hacia Hay dos realidades en la relación campo-ciudad:
zonas pobres o explota su fuerza de trabajo bajo
formas de trabajo precapitalistas, rayando en la - Una relación de poder (explicada en la pri-
servidumbre, semiesclavitud o cautiverio por mera pregunta).
deudas (guaraníes del Chaco). - Un sistema de relación social que depende
Por otra parte el campo es transformado por principalmente de las cuencas de movilidad
la industria turística preocupada en brindar ser- o de migración. El caso de El Alto es el más
vicios que no desorienten a su clientela urbana y significativo: la zona de influencia de esta ciu-
les permita ostentar un barniz cultural (Festival de dad se extiende desde el lago Titicaca hacia los
Música Barroca en la Chiquitania). Paralelamente, Yungas y se traduce por múltiples intercam-
la ciudad se ruraliza porque los migrantes rurales bios, doble empleo, doble residencia, etc. El
llegan cargados con sus tradiciones, formas de vida caso de Santa Cruz es igual: ¿qué sería Santa
y sus animales, grandes o pequeños. Pero, sobre Cruz sin su hinterland?4
todo, porque la pobreza urbana es en su mayor
parte pobreza rural remodelada dentro del sistema La contradicción se vuelve, entonces, cada día
urbano. En las periferias urbanas se desarrollan más fundamental. Contradicción en el sentido
zonas de transición donde lo urbano y lo rural se que la ciudad es indispensable para las actividades
fusionan, creando un nuevo tipo sociológico. pero la forma tradicional de vivir lo es igualmen-
Hoy tal vez los campesinos se dividen entre te. Esta contradicción se agudiza cada vez más por
los habituales sumisos, conformistas y los mani- la falta de una política regional, es decir de in-
pulables, vendibles y otros, que están cansados tegración de esos hinterland; de la conformación
4 El hinterland es un término geográfico que se relaciona al entorno de un lugar, es decir, a la pequeña región que está bajo
influencia de un centro, que puede ser una ciudad, un puerto, un río, una costa, etc. Por extensión, el término ha tomado un
sentido de intercambio comercial, y a menudo de dependencia económica, social o cultural, de esta pequeña región en relación
al centro. En Bolivia, por ejemplo, el hinterland típico de la ciudad de El Alto es la orilla del lago Titicaca.
17
de regiones funcionales que integren la actividad si este es el discurso masista, si ganó el uno o
rural con las funciones urbanas en un espacio de el otro, la innegable realidad es que el país está
integración y no de dominación. dividido en campos relativamente equilibrados.
Las elecciones en Tarija y Chuquisaca nos de- Que si uno tiene el 53% y el otro el 47% o el
muestran este doble comportamiento. Por una primero sólo el 48% y el segundo el 52%, es tan
parte existe una relación fuerte entre el campo y la evidente la división nacional en todos los depar-
ciudad en estos dos departamentos. Son departa- tamentos, que el panorama no es alentador para
mentos de poca población donde la interrelación el futuro nacional.
campo-ciudad es evidente. Las capitales (Tarija y Parece imposible un retorno al estado de cosas
Sucre) dependen en gran medida de lo que pasa anterior al 2003, pero asimismo los abanderados
“afuera”, es decir de las actividades agropecuarias, del “cambio” serán frenados por una fuerte opo-
hidrocarburíferas o turísticas; son típicamente dos sición inmovilizadora. El país requiere un nuevo
ciudades “improductivas” por la débil presencia contrato social que facilite el cambio, el creci-
del terciario especializado o de la industria. miento social de Bolivia, que concite adheren-
Por otra parte, los sistemas de poder son di- cias y concilie intereses y oportunidades, pero se
ferentes: poder típico de la elite, para no decir ve lejana la posibilidad de convencer a sectores
la burguesía urbana, y poder típico tradicional de poder para ceder algunos privilegios, y a los
en el campo. Las elecciones lo muestran muy sectores marginados moderar sus demandas.
bien: un apoyo incondicional de lo urbano a
las elites favorable a su autonomía, un apoyo 3. La heterogeneidad-dualidad de las ciuda-
incondicional de lo rural al gobierno actual por des bolivianas: informalidad y capitalismo
su discurso sobre lo indígena y los valores tra- globalizado, generan dos contrapuestas vi-
dicionales de la Pachamama. siones y realidades de ciudad. Mencionar los
Ruptura política y ruptura debida a la depen- principales problemas, las potencialidades y
dencia económica de las ciudades, que no se pue- las soluciones que se plantean para cada una
den resolver, en el contexto actual, sin un cambio de ellas.
del modelo de gobernabilidad y sin una política
ambiciosa de planificación territorial. ¿Lo permi- Humberto Solares
tirá la descentralización o la autonomía?
Una de las características esenciales de la
Gastón Gallardo urbanización continental fue el carácter sui
generis de estos procesos, donde la oferta de
La contradicción existe, pero es un error con- trabajo productivo del sector industrial siempre
siderar que el frente urbano en esta dicotomía fue muy inferior a la presión de la demanda
es un frente unido. Las poblaciones migrantes y de empleo por parte de grandes masas de
hoy residentes urbanos, conforman una base de migrantes rurales. Este fenómeno dio pie a
sustentación de las expresiones indigenistas. diversos enfoques, comenzando por la teoría de
El alineamiento del campo tras el Gobierno y la marginalidad y la idea de que los habitantes
de las ciudades tras la propuesta autonomista, en urbanos no incorporados a la economía de la
Tarija y Chuquisaca, es una falsa relación, pues ciudad moderna, se encontraban “al margen”
es indudable que los índices de abstención han de la vida ciudadana. Varios autores (Quijano,
sido mayores a los habituales. No es importante Castells, Sunkel, dos Santos, etc.) desarrollaron
18
interpretaciones a este respecto, y fue objeto Este cotidiano bombardeo de valores exógenos
de nuevos esfuerzos analíticos el paradigma de vinculados a estilos de vida (modas en el vestir,
Marx sobre el “ejército industrial de reserva”. José look, exacerbación del yo portador de la última
Nun, siguiendo esta pista, acuñó el término de tecnología de la información frente a los otros
“masa marginal” respecto al sector secundario de desprovistos, etc.) ha segmentado la comunidad
la economía, pero funcional a éste por presionar urbana con diferencias más profundas que la clá-
a la baja del salario de los obreros. sica lucha de clases, aflorando además expresiones
Desacreditadas las teorías dependentistas a francamente racistas, acompañadas por formas de
fines de la década de los años 70, emerge el exclusión por el nivel de educación, por la forma
concepto de “economía informal” (Tokman, de hablar, por el aspecto corporal, etc.
Keith, Carboneto; en Bolivia Roberto Casano- El esfuerzo principal de la economía global
vas y Silvia Escobar) referida a una condición para prolongar su viabilidad es la apuesta por
estructural del desarrollo capitalista que obliga a la formación de un mercado de consumidores
un importante volumen de la población a prác- globales, es decir pequeños nichos urbanos de
ticas económicas “informales” o estrategias de alto consumo, cuyos partícipes se sienten y viven
sobrevivencia (Lomnitz, Paul van Lindert, etc.), como ciudadanos globales desde sus realidades
las mismas que tienen consecuencias sobre las locales. Cada una de nuestras principales ciuda-
estructuras urbanas planificadas: los “informa- des posee su burbuja urbana de distinción, don-
les” no sólo resuelven informalmente cuestiones de, como sugiere Pierre Bordieu, se practica “la
como el empleo, sino “autourbanizan” la ciudad manera de utilizar bienes simbólicos” o “el arte
y “autoconstruyen” la vivienda, dando paso, en infinitamente variado de marcar las distancias”,
consecuencia, a las extensas periferias de barrios para establecer la diferencia entre elites naciona-
marginales o informales. Autores como Hernan- les o regionales de poder, del resto de los morta-
do de Soto que escapan a la raíz estructural del les considerados premodernos e incluso salvajes.
tema, demuestran que la informalidad también Con variantes locales esta es la heterogeneidad
es estimulada por las rígidas normas estatales que caracteriza a las principales ciudades del país
para legitimar este tipo de economía. (las del eje). Si hasta hace poco tiempo se podía
Sobre este escenario de lecturas teóricas, de lo refutar la idea de ciudad dual, bajo el precepto de
que autores como Bryan Roberts denominaron que tanto el sector moderno como el atrasado de
“ciudades de campesinos” dominadas por “eco- la economía están integrados a la lógica de acu-
nomías de bazar”, para referirse a las urbes lati- mulación del sistema capitalista, ahora se puede
noamericanas, se despliegan en la actualidad los realmente hablar de un fenómeno de dualización
efectos de la globalización. No se trata del reajuste de las ciudades expresado espacialmente en las
de nuevas funcionalidades de las grandes urbes tendencias a la policentralización, la formación
para prestar nuevas formas de servicios a la econo- de urbanizaciones cerradas y la emergencia de
mía global, como destacan los trabajos de Saskia nuevos artefactos urbanos: shopping, cines en
Sassen y otros que acuñaron el término “ciudades batería, parques temáticos, malls, etc., todos ellos
globales”, sino de la articulación creciente de la para usuarios exigentes de alto nivel de consumo,
economía global y la cultura, para dar paso a las en oposición a los centros históricos que pierden
llamadas “industrias culturales”, impensables sin prestigio y son invadidos por los “informales” y
el desarrollo vertiginoso de las Nuevas Tecnologías la expansión de villas de emergencia y mercados
de la Información y la Comunicación (NTICs). populares donde se amontonan las clases medias
19
Ejti Stih. Susurrando (2007). Acrílico sobre lienzo.
empobrecidas y los emigrantes rurales de las zo- ciudadana en la gestión de la ciudad, el fortale-
nas más deprimidas del país. cimiento de las iniciativas económicas populares
El síntoma principal de esta dualidad no está y la conversión de los barrios de alojamiento en
en la exacerbación de las diferencias morfológi- unidades productivas. Si las elites construyen su
cas de la ciudad (siempre las hubo), sino en que, versión de “ciudad global” el resto de los ciuda-
para las clases y los estratos sociales de la esfera danos debe ser estimulado a construir su versión
del alto consumo que se autocalifican ciudada- de “ciudad humana” o “ciudad para todos”.
nos del primer mundo, el resto urbano es invisi-
ble y prescindible: la consecuencia es la declina- Jean-Paul Feldis
ción del espacio público como espacio intercul-
tural, de encuentro de otredades y tolerancia de Posiblemente sea necesario comentar la globali-
alteridades, la sustitución por valores culturales zación y la informalidad como las dos caras de
globales de las antiguas tradiciones de conviven- una misma moneda. La “globalización” ejecutada
cia urbana y, lo peor, la irrupción del imperio por el capitalismo neoliberal de corte financiero
de las desconfianzas, traducida en una sociedad divide la sociedad en dos, fomentando la con-
que vive de los miedos, las incertidumbres, los centración de la riqueza en una minoría (que
rumores. Simplificando, la inseguridad ciudada- supo aprovechar las oportunidades políticas y
na, que se ha convertido en una suerte de sabia económicas: copar las cooperativas, colocarse en
que nutre los instintos básicos de la sociedad: el las empresas capitalizadas), y la pobreza y la in-
racismo, el fascismo y la Ley de Lynch. formalidad en la mayoría. Ésta podría ser la res-
Entre las posibles potencialidades y solucio- puesta no legal que los migrantes dan al sistema
nes que se podrían aplicar sobre estos escenarios burocrático y apegado al reglamento del Estado
urbanos está el saldo de participación popular y del municipio, que les impide acceder al merca-
que arroja la experiencia de las Organizaciones do laboral urbano e iniciar una actividad regula-
Territoriales de Base (OTB) en el nivel munici- da debido a los altos costos de la formalidad.
pal; también, la ampliación de las prácticas de- En efecto, el empobrecimiento continuo de
mocráticas para elegir y destituir a autoridades la población ocasiona las migraciones masivas,
municipales y prefecturales, y, como un correla- causa de la heterogeneidad cultural en las ciuda-
to de todo ello, que finalmente la gente comien- des o los países de recepción de esta migración.
za a pensar en su barrio y en su ciudad con una Las personas que no consiguen trabajo tienen
profundidad mucho mayor a cualquier esquema alguna probabilidad de engrosar la economía
de la política tradicional. informal, la delincuencial (narcotráfico, contra-
Los problemas identificados no se resuelven bando, piratería) o la criminalidad y el delito.
desde la simple planificación espacial, donde es La migración masiva y la informalidad que des-
necesario replantear la idea de que la disposición bordan las capacidades de planificación urbana
de los objetos urbanos, bajo cualquier tipo de ra- y estatal generan estrategias de supervivencia,
cionalidad, no conduce necesariamente a la cura nuevos barrios, reorganizaciones sociales y de
de los males de la sociedad. Creo que el buen control del espacio urbano.
camino podría iniciarse con un potenciamiento Como el neoliberalismo significó el retrai-
de los espacios públicos, acompañado de algunas miento del Estado y el incremento de flujos de
ideas que sugiere José Luís Coraggio en torno capitales extranjeros, combinado a la crisis de las
al potenciamiento de las redes de participación clases populares (desempleo), las elites urbanas
21
lograron un nuevo acomodo aprovechando las urbanas y facilitar el acceso a licencias de fun-
oportunidades brindadas por la capitalización y la cionamiento; desconcentrar los centros de abas-
privatización, y una diversificación de sus capita- tecimiento; generar iniciativas de empleo desde
les: banca, ganadería, comercio, servicios, medios el municipio: hacer efectivo el reciclado de al-
de comunicación. Los resultados materiales en el gunos deshechos (recuperar el papel e instalar
ámbito urbano fueron la privatización de los es- una unidad de papel reciclado; recuperar los
pacios urbanos; éstos se transforman en refugios o deshechos vegetales e instalar una compostera
se modifican como consecuencia de la fragmenta- de tipo industrial; recuperar el vidrio e instalar
ción urbana. Este espacio es fuente de segregación un horno de fundición y fabricación de objetos
reforzada por las iniciativas urbanísticas y arqui- de vidrio; lo mismo con los plásticos y los me-
tecturales (condominios, urbanizaciones cerradas) tales); organizar ferias agrícolas, de hortalizas y
que contrastan con otros espacios transformados de frutas, donde se ponga a disposición de las
en zonas rojas. La misma fragmentación divide la clases sociales pobres alimentos a cambio de una
ciudad en lo económico funcional, permitiendo cierta cantidad de objetos reciclables; organizar,
a los unos desarrollar centros de comercialización a cambio de los mismos productos, las activida-
informales (mercados populares, ventas de ropa des de barrio: limpieza, seguridad, infraestruc-
usada) y a otros cuadricular el espacio urbano con tura; organizar en los terrenos baldíos huertos
cadenas de supermercados, galerías, shoppings y municipales para que las familias pobres tengan
malls. En la ciudad se desarrollan diversos centros acceso a alimentos producidos por ellos mismos;
de actividad financiera y comercial (zona céntrica, crear impuestos municipales sobre los terrenos
7 calles, tercer anillo frente al mercado mutualis- de engorde, entre otras.
ta), etc. Estos, con los parques urbanos, los bule-
vares, los cine center, son producto de la reestruc- Hubert Mazurek
turación postmoderna del paisaje urbano.
Paralelamente aparecieron nuevas formas de ¿Se puede hablar de dualidad de las ciudades o
socialización de las clases populares, facilitadas de dualidad nacional?
por las leyes que rigen la vida municipal, y que La heterogeneidad existe y es, además, el fun-
se reorganizan alrededor de las juntas vecinales, damento de la red urbana boliviana. A este nivel
las OTB y los movimientos de barrios. sí hay una dualidad entre las grandes (y las capi-
En algunos casos la informalidad copia a la tales de departamentos) y las medianas y peque-
globalización, democratizando la cultura del ñas: las primeras tienen concentrados todos los
consumo. Pienso en los medios de comunica- servicios, mientras las segundas tienen un grado
ción, uno de sus puntales, el comercio de arte- de especialización muy alto. Para la geografía
factos, se acopla con el de la piratería de DVD, económica, la ciudad es el lugar central por ex-
CD; o en la alimentación, donde la comida glo- celencia, es decir que siempre está asociada con
balizada es puesta al alcance de los presupuestos la diversificación de las actividades. No es el caso
exiguos (triciclos pizzeros, carritos hamburgue- en Bolivia. Las ciudades intermedias, y aún más
seros); o en “las grandes marcas”, vendidas en las las pequeñas, no cuentan con servicios adecuados
“boutiques” y “fabricadas” en los barrios perifé- para tener una función de lugar central. Además,
ricos de las grandes urbes. esta heterogeneidad también se encuentra entre
Una propuesta de solución incluiría las si- las ciudades más grandes; cada una tiene su es-
guientes tareas: desburocratizar las actividades pecialidad. Tomando todavía la referencia de la
22
geografía económica, la tri-polarización urbana formales, se ubican fuera de la ciudad (minería,
boliviana conduce a tres factores que limitan el hidrocarburos, forestal, transformación indus-
crecimiento económico nacional: la importancia trial de estos productos…);
de los flujos necesarios entre ciudades, la depen- - La ciudad es el lugar de la administración y
dencia que eso implica de una en relación a otra y la plaza de comercio, donde predomina la
la introducción de una competencia regional por informalidad de las relaciones económicas,
la polarización adicional entre campo y ciudad. pero sin real relación con lo globalizado.
Si tomamos un solo criterio de importancia para
la actividad económica, por ejemplo los repues- Este modelo puede funcionar con una política
tos, vemos que todo está concentrado en Santa específica urbana, de reforzamiento de la red
Cruz, y la actividad especializada (maquinaria, intermedia y de estimulación del sector ter-
impresoras, automóvil, construcción, etc.) es de- ciario, en particular de servicios de alto valor
pendiente de las importadoras cruceñas. Al revés, agregado (tecnologías de comunicación, de-
el poder administrativo está en La Paz, y las de- sign, marketing, servicios a la empresa…). Sin
más capitales son dependientes de esta ciudad. embargo, no existe tal política porque no se
En relación a la dualidad, ésta se plasma en estima la importancia de la ciudad en el desa-
la relación ciudad-región. El capitalismo globa- rrollo de la nación entera.
lizado está en la ciudad a nivel de su aparato ad- Por otro lado, Bolivia tiene esta configura-
ministrativo (aunque no siempre) o de su oligar- ción de tripolarización urbana, que es casi única
quía. La actividad globalizada está afuera, lo que en el mundo. ¿Es una ventaja o un problema?
hace la gran diferencia con los países vecinos. Si Puede ser un problema si existe una competen-
miramos las ramas que más contribuyen al PIB cia entre ciudades; se vuelve en ventaja si existe
o que son más dependientes de lo globalizado, procesos de complementariedad y cooperación,
vemos que la agricultura representa el 16% del y de estructuración de la economía regional: una
PBI total, la extracción (petróleo, gas y mine- especialización que no sea en relación a la otra,
rales) el 12%, y la industria de transformación sino a las potencialidades regionales.
de las ramas precedentes un 19%, haciendo un Las soluciones son obvias: la generación de
total del 47%. A nivel exportación, el 36% pro- un plan nacional urbano para la articulación
viene de la extracción y el 28% de los alimentos, de lo que llamamos las “metrópolis de equili-
haciendo un total del 64%. brio”; favorecer a las ciudades intermedias para
Es decir, más de la mitad de la economía boli- construir una coherencia regional; fomentar las
viana depende de actividades que se encuentran grandes ciudades para que sean promotoras de
fuera de la ciudad; la exportación de servicios las actividades regionales. Podemos reflexionar
no representa más del 12%. Lastimosamente, no sobre lo que debería ser el proceso autonómico
se cuenta con estadísticas sobre la contribución en relación a esta afirmación.
directa de lo urbano en el PIB.
Así que se puede afirmar que efectivamente Gastón Gallardo
existe una realidad muy específica de Bolivia,
que se podría resumir de esta manera: La necesidad de revisar esta dualidad de las
ciudades bolivianas, nos obliga a revisar postu-
- Bolivia está todavía en un modelo de explotación ras culturales de la población boliviana en su
primaria, donde las actividades globalizadas, más conjunto, como origen de las posturas urbanas
23
detectadas. Y creo que son estas visiones contra- estructuras occidentales. Y se incorpora al mundo
puestas del mundo: la occidental o europeizante occidental en todas sus vertientes -democrática,
(con vertientes capitalistas y socialistas inclui- anarquista, socialista, católica, cristiana, masona,
das), la indigenista y la informal. etc.- creando el Estado Nacional y sus estructuras
En Bolivia han persistido hasta nuestros días jurídicas, legales, económicas y sociales. Esta cos-
posturas de rechazo frontal a las propuestas de la movisión no es exclusiva de algunos sectores so-
modernidad, por su identificación con el ideario cioeconómicos; tiene adherentes de los más altos
de la colonialidad y posteriormente de la Repú- estratos económicos hasta humildes trabajadores
blica. Ha sido y es habitual encontrar ideólogos por cuenta propia y cooperativas artesanales, que
de este pensamiento, quienes sostienen que los cifran sus expectativas en la reproducción de las
valores y paradigmas occidentales no son acepta- condiciones de la modernidad y el crecimiento de
dos por los pueblos originarios. Desde la concep- la economía capitalista, usando normalmente el
ción de la ciudadanía como una actividad indi- modelo de los “tigres asiáticos” como paradigma
vidual contrapuesta al colectivismo o comunita- de un futuro próspero. En contraposición, aún
rismo del ayllu, hasta las objeciones a la religión, perviven quienes sostienen el ideario socialista en
pasando por el pago de impuestos, la propiedad sus vertientes más doctrinales. Ambos represen-
privada y las condiciones de habitabilidad, son tan la esperanza de incorporación de la nación a
propuestas no aceptadas por las comunidades la marcha evolutiva del mundo.
campesinas del país, derivando en el manteni- Estas dos visiones polarizadas han generado,
miento de las formas y condiciones de vida pre- a lo largo de la historia de Bolivia, una terce-
coloniales o -desde occidente- preindustriales. ra posición que mayoritariamente es urbana y
Vastos sectores de la población -mayoritaria- surge desde la vertiente indígena, ampliándose
mente rural y en diferentes zonas geográficas del permanentemente hacia otros sectores sociales y
país- han pervivido en condiciones de vida tra- económicos. Esta es una postura de mejor apro-
dicionales, sin considerar la posibilidad de su in- vechamiento de las condiciones de ambos polos
tegración a las propuestas de desarrollo. Esta lec- y reclama el mejoramiento de sus condiciones
tura no minimiza que los detentadores del poder de vida, pero rechaza todo intento de legalizar
hayan mantenido estas condiciones como mejor sus actividades. Pese a que la vemos reflejada en
forma de explotación, con “pongos”, “mitanis” y especial en el comercio “informal” y los sectores
otros sofismas de la esclavitud encubierta. Pero se gremialistas, también es visible con el contraban-
lo hizo sobre un trasfondo de rechazo visceral a las do inundando el comercio “formal”, la produc-
nuevas formas de vida por parte de las comunida- ción manufacturera con falsificación de etiquetas
des indígenas. No deja de asombrar que luego de exportando su producción, o aún en la postura
cien años de dominación incaica, trescientos años de los terratenientes justificando su “propiedad”
de colonia y doscientos de República, los valores al margen de la ley o de los propietarios de líneas
culturales y en especial el idioma pervivan tan aéreas. El mundo de la transgresión se visibiliza
sólo por la transmisión oral de madres a hijos y en mercados, industrias y barrios; algunos auto-
sin utilización de recursos de poder. res lo contraponen al Estado de Derecho, como
Por otro lado, existe una sociedad boliviana, un Estado de Hecho.
también dispersa en la totalidad del territorio Los seguidores de esta posición resisten el
nacional, que adopta como propia la cultura pago de impuestos, las limitaciones del uso del
europea importada y construye una nación con espacio público urbano y defienden su derecho
24
al trabajo y a la subsistencia sin intervención de o administrativa de la autoridad municipal que
un Estado que siempre les fue ausente. Si bien es afecte “espacios de poder” de esa burocracia. Lue-
cierto que no es exclusividad nuestra y encontra- go, la primera tarea sería ingrata: reestructurar la
mos informales en el Ponte Vecchio de Florencia alcaldía para desmontar esas estructuras corrup-
o las Ramblas de Barcelona, la ostentación de la tas y bien escondidas. Ello significa transparentar
condición de pobreza como valor social y justifi- la gestión, transparentar el manejo de los recur-
cación de actividades marginales o delincuencia- sos, transparentar las recaudaciones, modernizar
les, parece ser muy nacional. los sistemas de fiscalización, colgar en la página
web municipal el manejo de la caja chica y de to-
4. Si usted asumiera la conducción de la al- das las demás cajas y permitir control social sobre
caldía de una de las ciudades bolivianas del todos estos niveles. Algo que causaría horror en
eje, en base a lo que ha venido respondien- el armazón burocrático que justamente vive de la
do, ¿cuáles serían las tres o cuatro acciones condición de permanecer en la penumbra.
prioritarias, estructurales y estratégicas que
asumiría y por qué? 2. Decíamos, se hace urbanismo sin ciudad e in-
cluso contra la ciudad. En el municipio y en sus
Humberto Solares esferas técnicas se da por entendido que todos
saben qué es la ciudad y cuáles son sus proble-
Esta suposición es pura ciencia ficción, pero vea- mas, por tanto, lo que se requiere es la acción
mos por qué no sería un alcalde muy popular. práctica inmediata: al problema la respuesta rá-
pida. El resultado son las ciudades que vivimos,
1. Se entiende que un plan de gobierno mu- donde aparentemente las diversas recetas mági-
nicipal debe enfrentar la crisis de las ciudades, cas simplemente no causan ningún efecto. Esto
pero ¿qué entendemos por crisis de la ciudad? es practicar urbanismo sin ciudad.
No es necesario repetir el largo listado de Ocurre que se quiere intervenir sobre un or-
cuestiones obvias. Pero existe un componen- ganismo cuya esencia y anatomía se desconoce,
te cuidadosamente empujado bajo la alfom- y peor, se da por conocido en base a manuales.
bra. La pregunta imprudente: ¿El municipio Luego viene el juego de la planificación: un acier-
es parte de la solución a la crisis o parte del to por cada diez errores, y claro, el enfermo (la
problema? Mi impopularidad comenzaría por ciudad) no experimenta ninguna mejoría. Luego
afirmar que el municipio es parte principal del la segunda tarea sería desentrañar ese enigma que es
problema y que lo que practica es política ur- la ciudad. Ello implica algo heroico, introducir en
bana, planificación urbana, gestión urbana, ese mundo de funcionarios pragmáticos, la base
sin ciudad y sin ciudadanos. del rigor científico, es decir, la investigación.
Esto podrá causar asombro, sin embargo es Ocurre que un municipio que no investiga su
consecuencia lógica de una institución donde realidad urbana, simplemente opera a ciegas, o
se han consolidado por décadas intereses de co- por instinto, o algo más condenable: por cálculo
rrientes burocráticas con capacidad de sobrevivir político. Ninguna ciudad es igual a otra, y nin-
a la democracia formal municipal e incluso a la gún sesudo estudio de teoría urbana reemplaza el
formal participación popular. Detrás de esos in- conocimiento de la ciudad real. Conocer: cómo
tereses existen eficaces estructuras de corrupción interactúa el territorio cargado de características
y de desmontaje de cualquier iniciativa técnica físicas con el cuerpo de la sociedad y cómo esta
25
interacción está signada por intereses muy espe- un presupuesto financiero y a un despliegue
cíficos y por comportamientos cuya lógica no es de medios técnicos. Ciertamente, ésta es la
sólo funcional sino cultural; cómo las distintas parte del espacio público que corresponde a
fracciones (clases, estratos) de la sociedad urbana la categoría de componente de una estructura
reproducen su capacidad de trabajo y su viabili- urbana física; sin embargo, el ejercicio de esta
dad social, y con ello definen habitus y valores, metodología ignora el componente “urbano”,
que se convierten en formas de organización esto es la dinámica del despliegue de los há-
espacial y en flujos que llegan a estructurar la bitos o estilos de vida que debieran encontrar
totalidad urbana; en suma entender cuáles son en el seno de este objeto una atmósfera pro-
los momentos, procesos y situaciones bajo las picia para el encuentro, la alteridad, la inter-
cuales cada ciudadano, su familia, su comuni- culturalidad, el reconocimiento mutuo y la
dad, su estrato social, produce espacio urbano, tolerancia; es decir, un conjunto de materiales
se constituyen en el capital de conocimiento que invisibles, pero tan importantes o más que los
cada colectivo técnico municipal debiera domi- visibles, por dar sentido al rol social y cultural
nar, para proyectar algo que sea realmente útil a de dicho espacio.
la ciudad. Si no se entiende con un mínimo de Todo ello significa hacer la ciudad con la gen-
rigor científico la lógica de aquello que se suele te, edificar espacios de encuentro y convertirlos
llamar “caos urbano”, las recetas que se emiten se en semilleros de ciudadanía. La obra municipal
convertirán en combustible para avivar ese caos. no concluye con el corte de cinta y el discurso
generalmente impertinente, sino recién comien-
3. En fin, si todavía pudiera sobrevivir a estas dos za allí. Un espacio público exitoso es aquél don-
tareas necesarias para convertir en eficaz el instru- de el municipio programa y estimula en forma
mento municipal, me adscribiría a la idea de Jordi continua actividades que, sin importar indife-
Borja de hacer ciudad que significa organizar espa- rencias iniciales, terminan por construir espíritu
cios urbanos con los ciudadanos y no contra ellos. de comunidad e identidad de barrio en base a la
Por lo que expresamos en la respuesta 3, el dra- armonía de los opuestos.
ma de las ciudades es su acelerada fragmentación
y segregación. El eje de este síntoma es el debili- Hubert Mazurek
tamiento del espacio público y su conversión en
“no lugar” como sugiere Marc Auge. Por tanto, Primera acción: Impulsar la creación de las áreas
hacer ciudad es hacer espacio público. Ello impli- metropolitanas. Esta es una acción prioritaria, es-
ca cristalizar lugares de encuentro con los usua- tructural y estratégica. ¿Por qué? Porque las ciuda-
rios, permitiendo que la calidad espacial de esos des no pueden vivir en autarquía, tienen que ser
encuentros sea sugerida por los propios actores. centro, y un centro es en relación a los vecinos o a
Pero lograr estos objetivos no es simple. una región (ver acción dos). La cooperación inter-
Uno de los problemas más sensibles para una urbana es prioritaria en el sentido que permite:
intervención sobre el espacio público radica
en la confusión entre ciudad y urbano, en- - Compartir servicios y así tener dos efectos:
tre objeto y sujeto. Desde muy atrás y hasta disminuir los costos de los servicios y po-
la actualidad, se concibe el espacio público der crear nuevos servicios. Se trata, princi-
como un simple objeto proyectable, diseñable palmente, de servicios de intercambio entre
y edificable, cuya materialización se vincula a ciudades: flujos energéticos (electricidad,
26
gas, distribución de gasolina, etc.), flujos de Tercera acción: La planificación intraurbana, fa-
insumos (agua, aguas servidas, basura, etc.) y voreciendo el eje de la política de vivienda y el
flujos de personas (transporte). eje de la política de desarrollo productivo, con
- Disminuir el efecto de la especialización del una articulación entre las dos. Lo que define
área urbana con una redistribución de las acti- la ciudad es la generación de externalidades de
vidades y de los servicios especializados: hospi- proximidad: proximidad geográfica y proximi-
tal, educación superior, zonas industriales, etc. dad organizacional, donde viene, en particular,
- Eliminar los “efectos de borde” y favorecer una la cuestión de los costos de transacción. El inte-
política de asentamientos humanos a partir de rés de la planificación es doble:
una uniformización de las normas urbanís-
ticas y fiscales, que podría tener efecto sobre - Disminuir los costos de transacción, es decir,
una disminución de la segregación espacial y optimizar las relaciones entre funciones ur-
social, y un mejor uso del suelo. banas (residencial, actividad, administración,
- Tener una visión a más largo tiempo del de- financiera, etc.); esta optimización es princi-
sarrollo del área urbana, por medio de una palmente espacial (distribución de las activi-
planificación en conjunto para fijar los gran- dades, transporte, comunicación, etc.).
des ejes de actividad, de infraestructuras, ser- - Tener una visión prospectiva de los ejes de desa-
vicios, y contar con un objetivo en cuanto al rrollo urbano con participación de la población
papel del área metropolitana en relación a lo para crear un proyecto de ciudad consensuado.
nacional y lo internacional.
Cuarta acción: Una política cultural para la crea-
Segunda acción: Impulsar un programa de ción de un ambiente adecuado de relaciones hu-
“centro regional” en relación con la prefectura manas. La ciudad es la proximidad, y en particu-
y las políticas sectoriales nacionales. ¿Cómo lar la proximidad humana. La nueva economía
la ciudad puede contribuir al desarrollo re- urbana nos enseña que la eficiencia no está tanto
gional? Se trata de retomar las especificida- en los factores de producción, sino en los contac-
des regionales, a nivel cultural y productivo, tos directos, las relaciones sociales y la creación
e implementar acciones para que la ciudad de nuevas formas de cultura urbana. La ciudad
sea la portavoz de la región. Construir una se identifica siempre más a su halo cultural que a
identidad urbana en relación a la identidad su función económica. Si existen centros de con-
regional. Dentro de estas acciones, se puede venciones, festivales de importancia, culturas es-
mencionar la creación de ferias, de centros pecíficas, bares, vida nocturna, creación artística,
de acopio y de transformación de productos, etc. la ciudad se vuelve más atractiva. La explo-
una descentralización de la oferta de servi- sión, a nivel mundial, del turismo de negocio es
cios, una transferencia de la innovación desde reveladora de esta función central de la ciudad.
la ciudad hacia el campo (telecentros, capa-
citación, coordinación organizacional, etc.), Gastón Gallardo
una política de promoción cultural y turística
regional, etc. ¿Por qué? Porque la eficiencia La reciente visita de Antanas Mockus, ex alcalde de
de una ciudad depende de su entorno regio- Bogotá, a la ciudad de La Paz, ha puesto sobre la
nal y se fortalece gracias a éste. mesa el tema de la incorporación del pensamiento
27
académico a la política urbana, de forma coinci- Jean Paul Feldis
dente con la campaña de “Hasta cuándo pues” y
la política de educación ciudadana del gobierno Primera acción: Filosofía administrativa. Me
municipal de La Paz. Soy un convencido que sin dotaría de un nivel de paciencia y capacidad de
una fuerte campaña de incorporación de la ciuda- escucha y desarrollaría en el equipo del gobierno
danía a los objetivos de la gestión municipal, toda municipal una habilidad hacia la planificación
intención, por más buena que sea, fracasará. participativa e integradora que garantice un ni-
Es por ello que priorizaría en un hipotético vel óptimo de los planes de desarrollo y de mejo-
gobierno municipal, los instrumentos de la edu- ramiento urbano, priorizando la humanización
cación urbana y las políticas de participación de la ciudad para desterrar la jungla urbana. Esto
ciudadana, de tal manera de poder generar me- significaría realizar una gestión descentralizada
tas y logros compartidos. que permita a cada distrito asumir una respon-
Una segunda línea instrumental prioritaria sabilidad ante las necesidades urbanas (condicio-
sería la de incorporar la planificación por enci- nes de vida, seguridad, abastecimiento, educa-
ma de las acciones concretas, espontáneas y ver- ción, salud, agua, etc.). Me rodearía de personal
ticales. La carencia de programación de las obras, profesional calificado en la gestión de los temas
tanto desde el nivel departamental como el local, urbanos (ingeniería sanitaria, de tráfico y trans-
sumerge las gestiones de los gobiernos en un caos porte, etc.), con visión de desarrollo de políticas
de obrismo en permanente autocontradicción. inter-municipales (mancomunadas) para abara-
Estructuralmente, considero que es importante: tar algunos costos de servicio municipales.
- Desconcentrar las macrocefálicas administra- Segunda acción: Menos política y más gestión.
ciones urbanas, en cuatro o cinco alcaldías, Municipalizar de verdad. Reorganizar el municipio
para lograr un diálogo entre pares con los mu- para que su actividad sea en prioridad una gestión
nicipios menores del área metropolitana, en la efectiva y no corrupta o clientelar de los problemas
búsqueda de ampliar las áreas de expansión y de los vecinos, ahora opacada por politiqueros que
los pulmones urbanos metropolitanos. la transformaron en trincheras de lucha de peque-
- Concertar un Plan de Desarrollo Municipal ños caciques urbanos que hacen de los problemas
con el gobierno departamental, para incorpo- urbanos una oportunidad para desarrollar el clien-
rar a la ciudad mayor al Plan de Desarrollo Re- telismo. Despolitizar la gestión, relocalizar a los
gional y equilibrar la oferta de servicios urba- politiqueros, eliminar los cupos de poder. Hacer
nos y promover la integración campo-ciudad. trabajar a todo el equipo municipal para el bien de
- Fortalecer las ventajas comparativas econó- la colectividad. Fomentar una mejor coordinación
mico-productivas de mi municipio, facili- con los otros niveles de administración: estatal y
tando su crecimiento. En el caso de La Paz, prefectural, superando las deficiencias de la actual
promocionaría las facilidades y los servicios ley de Participación Popular y los obstáculos que
turísticos y diversificaría las conexiones inter- cercenan la autonomía municipal (sistema SI-
nacionales con el Perú. RESE). Fomentar una mejor coordinación con
- Promovería un acelerado desarrollo de la cul- instituciones estatales (justicia, policía nacional,
tura informática y su relación con las activi- bomberos), organizaciones no gubernamentales y
dades productivas y de servicios, como nueva privadas (educación, salud, comerciales, universi-
fuente de mercados de trabajo. tarias, empresas constructoras).
28
Tercera acción: Fomentar la gobernabilidad ur- contradicción: centralizar su poder en ciuda-
bana. Desarrollar una gestión de cara a los ve- des, lo que las vuelve atractivas, y tener una
cinos para fomentar la gobernabilidad urbana política (de privatización) que trajo como con-
en la atención de todos los aspectos que afectan secuencia el trasladado de miles de personas de
su diario vivir (lotes y vivienda, infraestructura lo regional a lo urbano.
urbana y equipamiento urbano, transporte, re-
cojo y tratamiento de la basura, servicios básicos, Eso tuvo tres efectos:
educación y salud, mercados y abastecimiento,
etc.). Aprovechar las oportunidades para desa- - La casi desaparición de las ciudades interme-
rrollar un municipio productivo. dias en las regiones pobres, lo que ha reforza-
do aún más el proceso de migración y el des-
Cuarta acción: Democratizar los bienes urba- equilibrio territorial nacional;
nos. Desarrollar políticas urbanas que reduzcan - El crecimiento de ciudades capitales en base a
la fractura social; buscar un equilibrio entre las hábitos rurales, desplazando la contradicción
necesidades (gustos) de las clases acomodadas urbano-rural en el centro mismo de la ciudad;
y las de las clases populares tradicionalmente - Un crecimiento del fenómeno de doble re-
marginadas de los beneficios y servicios urbanos sidencia y la conformación de otros tipos de
(seguridad ciudadana, calidad de sus mercados, regiones: hinterland de las ciudades capitales,
centros de salud, de recreo, escuelas, pavimen- que hoy en día buscan su propia identidad.
tos, canales de drenaje).
Por supuesto, los procesos fueron diferentes
5. Reflexiones finales según la ciudad capital y según su capacidad de
“absorber” esta demanda de nueva identidad. El
Hubert Mazurek caso de El Alto es uno de los mejores ejemplos en
este sentido. Es una ciudad joven que se ha cons-
La situación urbana actual tiene por cierto un truido sobre la base de una identidad regional y
fundamento histórico y cultural, basado en dos que mantiene formas de relación de cooperación
procesos fundamentales: con esta región, que va desde Oruro hasta los
Yungas, pasando por la orilla del lago Titicaca.
- La tardía urbanización del país y la preponde- Santa Cruz, de igual manera, ha sabido
rancia que se ha dado a la municipalización en construir una cierta identidad alrededor de
las reformas del Estado, lo que ha impedido la un marco productivo y una imagen de éxito.
construcción de políticas nacionales urbanas; Esta construcción se hizo en el “eje central”
- El modelo económico de Bolivia, que siempre urbano (las tres grandes ciudades), dejando
estuvo basado en la explotación de los recursos una periferia sin ciudad activa, principalmente
naturales, lo que ha conformado una contra- en el eje tradicional de poblamiento que son
dicción entre ciudades de poder y regiones de los valles interandinos.
producción, contradicción entre centralismo La ausencia de política urbana, a nivel na-
y poderes locales. cional, ha acentuado este proceso; cada una de
las ciudades busca especializarse en esta forma
En este doble proceso, el modelo liberal de identidad: pequeña y mediana empresa en
desde los años 90 ha desarrollado su propia El Alto, administrativa en La Paz, universitaria
29
en Cochabamba, servicios a la empresa en Santa un punto de vista plural y complementario. A tra-
Cruz, etc., lo que introduce una competencia vés de las intervenciones se evidencia que nuestra
(en el sentido económico) o mejor dicho una problemática urbana está estrechamente ligada al
dependencia entre ciudades, y de la periferia en nivel de desarrollo nacional. Podría decirse que
relación a estas ciudades. La reivindicación de nuestro urbanismo coincide con un tipo de so-
autonomía no se explica de otra manera: estable- ciedad tercio-informal, es decir nuestras ciudades
cer un poder local basándose en la dominación dejaron de ser el producto de lógicas productivas
de los recursos regionales, con independencia en (ciudad industrial, minera o petrolera) o admi-
relación a las otras ciudades, por el contexto de nistrativas (ciudad universitaria, militar, sede de
competencia entre regiones. algún gobierno). A menudo la ciudad es moldea-
A nivel intraurbano llegamos a la misma da por la crisis económica global y aparece como
conclusión. La ausencia de política de planifi- producto de la dificultad de la economía rural,
cación urbana ha dejado a los migrantes un es- suscitando grandes migraciones que se consti-
pacio donde pueden expresar una cierta forma tuyen en retos para la planificación urbana, la
de rechazo a la modernidad: informalidad (re- gobernabilidad urbana, la realización de políticas
chazo al mecanismo administrativo), ocupación municipales y la convivencia entre grupos de tra-
ilegal (rechazo a lo público), conformación de diciones radicalmente diferentes.
poderes barriales (rechazo a la autoridad ins- Muchos migrantes se aferran a actividades he-
titucional y política tradicional), reproducción chas posibles por la circulación de un exceden-
de sus manifestaciones culturales (rechazo a la te creado por las clases sociales favorecidas. Esto
cultura globalizada), etc. explica el perfil urbano. La crisis económica que
En conclusión, la ciudad boliviana no tie- combina globalización, neoliberalismo y neoesta-
ne “función central” ni real participación en la tismo, fragmenta la ciudad y distorsiona la convi-
construcción de una economía nacional. Es el vencia urbana. A pesar de esto, debido al empuje
peligro de una autonomía en un contexto de de las clases sociales favorecidas por la creación
ausencia de política nacional. El papel del Es- de riqueza (industrial, comercial, agropecuaria,
tado en este proceso es fundamental si se quiere construcción, servicios, minera, hidrocarburifera,
construir una nación equilibrada (en relación a narcotráfico, etc.) las ciudades bolivianas palpitan
su red urbana y en la construcción de una red de al ritmo de la modernidad, se desarrolló un modo
ciudades intermedias), solidaria (construyendo específico de vida (urbanización, consumo, diver-
cooperación entre ciudades y no competencia), sión, moda, diversión, farándula, etc.) con una
viable (con planificación de los asentamientos y diversidad de ofertas y opciones.
de lo urbanístico) y sostenible (reforzando la te- El desfase entre el crecimiento urbano y la
rritorialidad alrededor de ciudades intermedias producción normativa, por una parte, y entre
que tenga función central). las diversas instancias de gobierno (central, de-
partamental, municipal), por otra, hizo que las
Jean Paul Feldis ciudades entraran en un trance de informalidad
administrativa y de gestión que cada gobierno
Leyendo los comentarios de los demás colegas, municipal intenta solucionar gracias a su inicia-
me pareció interesante observar que cada uno tiva e ingenio. Este personalismo y voluntarismo
aporta una visión conforme a su formación y ex- administrativo le da a cada ciudad su fisonomía
periencia profesional. Esto nos permitió llegar a y tipo de desarrollo, en suma su idiosincrasia.
30
Por los actuales movimientos indígenas que producirá en el futuro una nueva “cultura híbri-
exigen su lugar en el quehacer político, econó- da” entre “las naciones y pueblos indígena origi-
mico y cultural, la ciudad se volvió más cos- nario campesinos” y las clases medias urbanas, a
mopolita y abierta a diversas manifestaciones menudo culturalmente orientadas hacia afuera.
interculturales (entradas folklóricas, práctica Esto redundará en las maneras de ocupación del
de idiomas, cultura tradicional, liderazgos, pre- espacio, urbanización, perfiles culturales, prác-
sencia mediática). Queda por apreciar cómo se ticas sociales, etc.
31
Ejti Stih. Ch’alla en palacio (2007). Acrílico sobre lienzo.
El olvidado desarrollo urbano desde una
perspectiva institucional y de gestión
Fernando Prado Salmón1
1 Arquitecto con maestría en Planificación Urbano Regional. Actualmente es director del Centro de Estudios Urbano Regionales
de Santa Cruz (CEDURE), y miembro de la Fundación PIEB.
33
gobiernos militares siempre a la Fuerza Naval. permita promover el desarrollo urbano comba-
Ignoro las afinidades que pueden haber existido tiendo la especulación del suelo; regularizar la
entre ambos temas. propiedad, estableciendo el pago de contribu-
A partir de ahí empieza el peregrinar, pues en ción por mejoras (eliminada en la última ley de
general los gobiernos, entre 1985 hasta 2005, no municipalidades); establecer coercitivamente los
dan importancia a la planificación, y menos a la tiempos de aplicación de los planes, etc.
planificación urbana. Lamentablemente el desarrollo urbano tampo-
La Ley 1551, gran avance para el país en tan- co existe para la Nueva Constitución Política del
tos campos, terminó de enterrar el concepto de Estado o el Estatuto Autonómico de Santa Cruz.
desarrollo urbano, pues su enfoque territorial y El atraso nacional en el tema de la gestión
para municipios rurales, dio prioridad a los te- del desarrollo urbano ha impactado de diversa
mas rurales (en sus guías, en sus normas, etc.) manera en las ciudades del país, y lo poco que
eliminando el término “desarrollo urbano” y se podía hacer eran casi exclusivamente esfuer-
creando términos más genéricos como “desarro- zos municipales, con algo de apoyo de las cor-
llo municipal” y “ordenamiento territorial”, que poraciones de desarrollo, las que en varios casos
en los hechos han priorizado la visión producti- financiaban los estudios urbanos, denominados
va y ambiental rural. “Planes Reguladores” instrumentos gráficos que
El descuido del tema urbano por parte del lamentablemente no iban acompañados de las
Estado ha hecho que el país no cuente con un herramientas para su gestión.
Plan Nacional de Desarrollo Urbano que defi- La ciudad de La Paz es quizá el ejemplo
na las estrategias para el crecimiento y la con- más dramático de hasta qué extremos puede
formación de la red de centros urbanos, la espe- descomponerse la gestión urbana, con una se-
cialización de los mismos y oriente las políticas guidilla de alcaldes y funcionarios sometidos
de asentamientos humanos. Tampoco existen a procesos y juicios por estafas de millones de
estos planes o estrategias de desarrollo urbano a dólares, durante casi dos décadas. Los nombres
nivel departamental. de esas autoridades están aún en la memoria
Por último, el surgimiento de tres áreas me- colectiva de los paceños.
tropolitanas en el país, tampoco ha recibido la Esas experiencias traumáticas explican por
atención estatal y prefectural que corresponde- qué el alcalde Juan del Granado, al asumir su
ría, a la luz de la fuerza con la cual está impac- gestión, anunció que el desorden administrativo
tando en América Latina el proceso de globaliza- era tal, que “cerraba” la Alcaldía por un año,
ción. Ya no es posible entender lo que sucede en para ponerla en orden, y pedía a los vecinos que
un territorio al margen de las grandes tensiones no exijan obras por ese lapso pues la prioridad
entre lo local y lo global. no eran las obras sino la recuperación adminis-
Hoy se da el absurdo que en el Ministerio de trativa y de gestión de tan importante gobierno
Obras Públicas, Servicios y Vivienda hay un Vi- municipal. La población lo entendió y hoy se
ceministerio de Vivienda y Urbanismo (sic) y en el recoge los frutos de esa arriesgada priorización.
Ministerio de Planificación del Desarrollo hay un La ciudad de El Alto también ha vivido largos
Viceministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda. períodos de total caos de gestión habiéndose lle-
Pero nuestro atraso es también evidente por gado incluso a la quema del edificio municipal,
la ausencia de una ley general urbanística, como además de largos juicios contra alcaldes acusados
el “estatuto da cidade” del Brasil (2002) que de corrupción en gran escala.
34
Cochabamba, no obstante haber acumu- institucional y de gestión del desarrollo urba-
lado una valiosa experiencia de planificación no, a cargo de los municipios, tiene un carác-
urbana desde los años 40, época en la que se ter estratégico y es el perno central para iden-
consolida un Plan Regulador que define la tificar, desarrollar y concretar correctamente
“Cochabamba ciudad jardín”, tampoco pudo las acciones que se requieren para lograr el
desarrollar las capacidades como para guiar un desarrollo urbano.
desarrollo urbano sostenible. El desarrollo institucional y la gestión mu-
Las gestiones municipales se concentraron nicipal no son externos a los problemas urba-
en “obras estrella” de gran impacto pero escaso nos, son parte medular del problema urbano,
aporte al desarrollo sostenible, en la atención un componente estratégico más y como tal
cuidadosa de jardines pero sólo en las zonas deben estar presentes en los diagnósticos y las
tradicionales de las clases altas y medias, y en propuestas, y no deben separarse, para presen-
inversiones en pavimentación en muchos casos tarlos como fenómeno externo a tratar en otro
ligadas a operaciones especulativas en las que la contexto (Huerta, 2002).
plusvalía que producía la inversión municipal Así, no parece correcto concebir un plan de
era apropiada por pequeños grupos que poseían desarrollo institucional separado del plan de de-
previamente la valiosa información. sarrollo municipal, como lo hace la Ley 2021 de
Toda esta “estrategia” de creación de imagen Municipalidades de 1999.
sucedía mientras el municipio no podía manejar Para desarrollar estas hipótesis, recurriré a
el tema de la expansión urbana, que se producía los trabajos realizados por el valioso equipo
por la migración de población rural que comen- que tuvo a su cargo la elaboración del nuevo
zó a ocupar desordenadamente todos los cerros Plan de Desarrollo Municipal de Santa Cruz
del sector sur de la ciudad. Estos asentamientos, de la Sierra (EMIP, 2007) pues considero que
que hoy conforman por lo menos la mitad de la recuperación del desarrollo urbano se dará
la población, no poseen ni siquiera red de agua en el marco de los Planes de Desarrollo Mu-
potable. El agua, muchas veces contaminada, se nicipal (PDM), debidamente reformulados
compra de camiones cisterna a precios mucho en su enfoque y metodología y en el marco
más altos de lo que paga la población de la Co- del análisis de los aspectos institucionales y
chabamba formal. de gestión. Si bien el referente empírico es la
Santa Cruz también atraviesa un momento ciudad de Santa Cruz de la Sierra, es posible
difícil en cuanto a la aplicación de sus planes. La que estos resultados sean válidos para muchos
burocracia, la falta de visión, las dificultades de otros municipios del país.
gestión están perjudicando a los planes, hasta el
punto que muchos ejecutivos municipales creen Diagnóstico institucional y de
que “ya no se debe planificar sino ejecutar”; es de- gestión del desarrollo urbano
cir atribuyen a la planificación y no a la deficien-
te gestión los problemas de retraso e ineficiencia Apoyado en los conceptos básicos del diagnós-
que hoy son evidentes, con los consecuentes ba- tico elaborado por el EMIP (2007) para el mu-
jos índices de cumplimiento de la inversión. nicipio de Santa Cruz de la Sierra, comparto y
Por todo lo anterior, el presente trabajo generalizo la identificación que se hace de los
plantea como hipótesis central que el marco problemas institucionales y de gestión.
35
Gobierno municipal ‘en construcción’2, un verdadero Plan de Gobierno compartido por
‘poroso’ y centralizado, con un modelo de todos contra el cual medir y verificar los resulta-
gestión lento e inadecuado a las nuevas ne- dos obtenidos. Actualmente, sólo existen algu-
cesidades, caracterizado por una escasa cul- nos planes sectoriales y de área.
tura institucional, débil control de gestión, Por lo anterior, no hay una priorización siste-
sin explícita planificación estratégica y con matizada de las acciones ni una adecuada utiliza-
precarios puentes de comunicación entre el ción de los instrumentos de la planificación, lo
Gobierno Municipal y la sociedad civil. que produce listados en los que se mezcla políti-
Difícil gobernabilidad y gobernanza por un cas con programas, con proyectos y con acciones
contexto sociopolítico institucional regional de distinto nivel, y la elaboración con poco sus-
y nacional políticamente crispado, ideoló- tento de los Planes Operativos Anuales (POA).
gicamente polarizado, en el que se debaten Por último, no es explícita la visión estraté-
profundas modificaciones en los niveles de gica que defina los grandes temas y reoriente
gobierno y sus respectivas estructuras territo- permanentemente las acciones en función de los
riales, y un contexto local de incertidumbre, cambios que se producen.
anomia e inequidad social (EMIP, 2007:41).
Escasa vocación para la investigación
“Aterrizando”, esta compacta presentación del
diagnóstico lleva a formular dos preguntas clave: Por la falta de investigación y el consecuente
desconocimiento del medio, en muchos casos
• ¿Por qué el gobierno municipal tiene tantas se ejecutan obras inútiles y sin trascendencia ni
dificultades y retrasos para identificar, elabo- prioridad. Son las “obras estrella” y los “elefantes
rar, invertir y concretar sus proyectos e ideas? blancos” basados casi siempre en falsos paradig-
• ¿Y por qué tiene tantas dificultades para mas usualmente importados.
hacer cumplir sus normas, obtener el acata- Es evidente la dificultad para conceptualizar y
miento de los ciudadanos y frenar los intere- convertir en acciones temas nuevos para los mu-
ses privados y de grupo? nicipios como el desarrollo humano, la pobreza,
la economía local o la cultura urbana.
A continuación detallo los que, a partir del tra- La desactualización tiene otro resultado ne-
bajo del EMIP más la experiencia de otros muni- gativo: la frecuente destrucción de los ecosiste-
cipios, pueden ser temas estratégicos que concre- mas y microclimas, destrucción que se produce
tan el diagnóstico institucional y de gestión. por desconocimiento de los paradigmas de la
sostenibilidad ambiental.
Debilidad en la planificación Al desconocer la estructura dual de la ciu-
dad, y el peso y peculiaridades de la economía
En los municipios no hay un “sistema municipal y la sociedad informal, no se cuenta con ele-
de planificación” vigente y por consiguiente fal- mentos para enfrentar temas como el transpor-
ta un “plan general” de desarrollo del municipio, te público y la movilidad urbana, el comercio
2 Utilizo los conceptos de “Estado en construcción” y “Estado poroso” que el PNUD aplica al Estado boliviano, y que definen
bien la situación histórica del municipio cruceño. El término poroso implica el poseer espacios “vacíos” o no atendidos, donde
no llega su autoridad.
36
ambulante o la autourbanización y autocons- Cultura funcionaria pasiva y burocrática
trucción, todas expresiones de esa “otra ciudad”
que no se conoce. Falta en muchos funcionarios municipales una
mentalidad ejecutiva. En ellos prima, más bien,
Rigidez e imprecisión en el manejo una cultura funcionaria e institucional pasiva,
del presupuesto poco orientada a la inversión-producción y a la
toma de decisiones, y más dedicada a procesos
Es frecuente, en casi todos los municipios, el in- burocráticos y de control, sin noción de gober-
cumplimiento del POA. Los proyectos, al no estar nabilidad. En varios casos esto sucede por la fal-
suficientemente elaborados o por enredos adminis- ta de motivación y compromiso con la gestión;
trativos, se postergan para el año siguiente, deter- muchos funcionarios acceden a la institución
minando una baja ejecución presupuestaria anual. con una visión cortoplacista de obtener “ítem”
Hay dificultades para introducir en el presu- y no de hacer carrera funcionaria.
puesto modificaciones ante imprevistos, por la La ausencia de un programa de capacitación
rigidez de las normas que no toman en cuenta el permanente al personal, la carencia de incentivo
contexto de alta incertidumbre en que se desa- a la carrera administrativa y la alta rotación del
rrollan las instituciones. personal provoca desmotivación que se traduce
La ausencia de recursos de emergencia para cu- en el escaso interés por conocer los procedimien-
brir necesidades inmediatas no previstas, no ayu- tos administrativos, sobre todo para acelerar
dan en absoluto a la gobernabilidad de la gestión. procesos y, en concreto, en una débil gestión.
Existe una reglamentación nacional compleja, Las experiencias negativas de los gobiernos mu-
cambiante y de difícil interpretación para la nicipales en su trabajo con otras instituciones
compra de bienes y servicios. Esta reglamenta- han difundido la idea de que éstos deben ope-
ción debería ir acompañada de una ordenada rar solos. Peligroso error. Las tareas encargadas
reglamentación municipal y adecuada capacita- al gobierno municipal son muchas, y para su
ción del personal. ejecución debe buscar socios. Así, tenemos go-
Asimismo falta implementar un Sistema de biernos municipales con muy pocos acuerdos y
Control de Gestión o Gestión por Resultados, pactos con instituciones públicas, la sociedad
que mida la calidad de la gestión y no el mero civil y la cooperación internacional, que am-
cumplimiento del gasto, como sucede hoy. Este plíen y fortalezcan la gobernabilidad, generen
sistema permite informar al Ejecutivo para to- sinergias y eviten acciones aisladas.
mar decisiones. No se plantean explícitamente los problemas
Por último, son escasos los esfuerzos de actua- de gobernabilidad y gobernanza, quizá porque
lización y modernización tecnológica, rediseños no se desarrollan políticas municipales que bus-
de procesos y automatización administrativa. quen equilibrio entre eficiencia administrativa y
Esto deriva en un servicio administrativo pesado demanda social, para generar un mayor consen-
y con elevado número de pasos. Los varios pro- so democrático, siendo escaso el trabajo orgánico
yectos de “simplificación de trámites” no parecen con otras instituciones. Esta baja gobernabilidad
haber tenido efectos concretos hasta ahora. se traduce en demandas que ocasionan conflictos
37
y distorsionan la programación y los objetivos de han disminuido y cercenado paulatinamente las
gestión; por ende, la gestión municipal está carac- competencias y atribuciones municipales.
terizada por la reacción ante presiones sectoriales,
sin visión estratégica y de gobernabilidad. Relación del macroproblema institucional
En general las estrategias comunicacionales con los demás
y de información hacia la ciudadanía son poco
creativas y no promueven la imagen pública del Los estudios citados del EMIP Santa Cruz y elabo-
gobierno municipal ni la posiciona correctamente rados de acuerdo a la guía PADEP - GTZ (2005),
en los medios de comunicación, lo que afecta la identificaron nueve macroproblemas para el desa-
gobernabilidad y credibilidad en la institución. rrollo del municipio, de los cuales dos están referi-
Los gobiernos municipales no pueden enfren- dos a los temas institucionales y de gestión, abor-
tar los conflictos al haber perdido buena parte de dados en el presente artículo. Para analizar cómo se
su autonomía, encontrándose amenazados por relacionan éstos con los demás, se han volcado los
el marco jurídico existente, debilitados por un macroproblemas en una “matriz de relacionamien-
conjunto de leyes, decretos y disposiciones que to” de acuerdo a la metodología mencionada.
4. Contaminación ambiental
8. Ineficiente administración
5. Inseguridad ciudadana
1. Expansión dispersa
2. Retraso en obras
Macroproblemas Total
6. Economía dual
9. Contexto
1. Expansión dispersa 3 3 3 3 2 3 2 0 19
2. Retraso en obras 0 2 2 1 2 3 0 0 10
3. Servicios con deficiencias 0 0 2 2 2 3 0 0 9
4. Contaminación ambiental 0 0 0 1 0 1 0 0 2
5. Inseguridad 0 0 0 0 1 1 0 0 2
6. Economía dual 3 3 3 2 2 1 3 0 17
7. Inequidad en acceso a servicios 3 3 3 3 3 2 1 0 18
8. Ineficiente administración 3 3 3 3 1 2 2 2 19
9. Contexto 3 1 2 1 2 2 3 3 17
38
Aplicando a la matriz los valores, subjetivos Objetivo estratégico
pero obtenidos de manera colectiva, verificamos
que efectivamente nuestro tema institucional es el A partir del diagnóstico presentado, se puede
que mayores relaciones mantiene con los demás, construir de manera sintética un objetivo estraté-
y por tanto es el que más influye de manera sis- gico para el marco institucional y la gestión:
témica sobre el conjunto. El puntaje es similar al
de la expansión dispersa y de baja densidad de la Consolidar un marco institucional que permita una
mancha urbana, problema urbanístico típico de gestión con capacidades de investigar y planificar,
nuestras ciudades, también altamente relacionado con visión estratégica, involucrada en el contexto
con casi todas las variables del urbanismo. local, regional y nacional, sólida gobernabilidad y
Del análisis de los resultados de la matriz una administración eficiente y descentralizada.
queda claro que existen 5 macroproblemas que
son causa de los otros: Objetivos específicos
39
Ejti Stih. Poder (2007). Acrílico sobre lienzo.
temáticos. También fortalecer los liderazgos y el acciones a través del manejo del ordenamiento
trabajo en equipo en los distintos niveles de la territorial, única herramienta que no ha sido
estructura municipal, en función de un proyecto perforada por el marco legal, mientras se con-
colectivo compartido por todos. siga en la Constituyente una redefinición de la
Introducir la investigación como la he- autonomía municipal.
rramienta principal para implementar la pla- Desarrollar el referéndum municipal como
nificación estratégica municipal, a través de mecanismo institucionalizado de consulta pú-
la creación, en la estructura organizacional, de blica con el propósito de encarar con mayor res-
un Equipo Multidisciplinario de Investigación paldo aquellos proyectos que son resistidos por
y Planificación, con la suficiente jerarquía para intereses corporativos y que tienden a esconder
la elaboración del Plan de Desarrollo Munici- las verdaderas necesidades de la mayoría de los
pal, el Programa de Desarrollo Institucional, ciudadanos comunes.
el Plan de Ordenamiento Territorial y el Plan Por último, promover la cultura ciudada-
Operativo Anual. na para la convivencia, como única manera
Nuevas formas de gobernanza y goberna- de avanzar, junto con los ciudadanos, hacia la
bilidad orientadas a cubrir los vacíos de un es- construcción de una nueva sociedad que sepa
tado en construcción que a través de acuerdos, obtener los beneficios que puede entregar la
convenios y pactos con instituciones públicas, pertenencia a una ciudad.
la sociedad civil y la cooperación internacio-
nal amplíen y fortalezcan la gobernabilidad, Matriz de relaciones entre objetivos
generen sinergias y eviten acciones aisladas. Se
fortalece la gobernabilidad a través de una es- La relación de nuestro objetivo estratégico refe-
trecha coordinación de los planes y acciones rido al marco institucional y la gestión ha sido
con el comité de vigilancia, juntas vecinales, volcada, al igual que para el diagnóstico, a una
subalcaldías, prefecturas, gremios e institucio- matriz (PADT-GTZ, 2005) para estudiar las
nes de la sociedad civil. relaciones que guarda con los otros 9 objetivos
Comunicación, transparencia y liderazgo estratégicos y así descubrir el papel que cumple
con la ciudadanía para cubrir la brecha entre lo el tema de este artículo en el sistema urbano.
que el gobierno municipal hace y lo que la po- Nuevamente obtenemos para nuestro tema
blación percibe. Esta brecha afecta la goberna- el puntaje más alto, esta vez más alejado de los
bilidad y la credibilidad de la institución, por lo demás, confirmando así el carácter estratégico y
que se debe destinar esfuerzos para comunicar y sistémico de lo relacionado a la gestión y admi-
socializar en forma efectiva y oportuna las accio- nistración del desarrollo urbano.
nes y obras del gobierno municipal, reforzando La matriz ha sido desarrollada preguntándo-
los lazos del mismo con la ciudadanía. nos, siguiendo las líneas horizontales, ¿qué efec-
Fortalecer el marco jurídico para recu- to tiene este objetivo sobre este otro?, ¿tiene una
perar la autonomía y agilizar los procesos fuerte influencia o, por el contrario, es indife-
administrativos, debilitado por un conjunto rente, es decir no hay relaciones evidentes? Para
disposiciones que han disminuido paulatina- las respuestas, como en el caso de la matriz de
mente las competencias municipales. En el macroproblemas, la ponderación va de 1 a 3.
actual contexto político institucional el go- Con esos criterios, el resultado de la matriz
bierno municipal puede contrarrestar estas es el siguiente:
41
Matriz de relaciones entre objetivos estratégicos
6. Defensa ciudadana
4. Mejorar servicios
1. Promover el acceso a servicios 1 3 3 3 3 2 0 2 17
2. Organizar y equipar el territorio 3 3 2 2 2 2 0 3 17
3. Cubrir el déficit de construcción 3 3 2 2 2 2 0 2 16
4. Mejorar servicios 2 1 0 2 2 1 0 3 11
5. Sostenibilidad ambiental 2 0 0 0 1 2 0 1 6
6. Defensa ciudadana 3 0 0 0 1 2 0 2 8
7. Desarrollo económico local 3 1 1 1 2 1 0 2 11
8. Administración y gestión eficientes 3 3 3 3 2 1 2 3 20
9. Gestión estratégica con gobernabilidad 1 1 0 3 2 3 1 2 13
Objetivos estratégicos: 1. Promover el acceso a bienes, servicios, cultura y conocimiento; 2. Organizar y equipar el territorio; 3. Cubrir el déficit
de construcción de la ciudad; 4. Mejorar servicios bajo control municipal (abast. y transporte); 5. Sostenibilidad ambiental; 6. Defensa ciudadana;
7. Desarrollo económico local; 8. Administración y gestión interna eficientes: 9. Gestión estratégica con gobernabilidad en el contexto.
42
procesos, es decir que “actúan” sobre otros, a) Objetivo central: Buscar la equidad en el ac-
son parte de la “ruta crítica” hacia el de- ceso a los bienes y servicios para el desarrollo
sarrollo y por lo tanto son críticos en el humano (objetivos 1, 4 - abastecimiento, 6).
proceso del Plan: son la base material para
el desarrollo humano. Se trata de: i) la orga- b) Objetivo para consolidar la base material del ob-
nización del espacio físico urbano y ii) la jetivo central: (objs. 2, 3, 4 -transporte, 5, 7).
construcción de lo público (infraestructura
y equipamiento social). c) Objetivo-herramienta de carácter instrumen-
tal, para concretar los objetivos anteriores
c) El objetivo de alcanzar el equitativo acceso a (objetivos 8 y 9).
bienes y servicios en la búsqueda del desarro-
llo humano es en realidad el objetivo central Ahora pasamos a ver cómo articular estos dis-
del Plan y el quehacer municipal. Todo debe tintos tipos de objetivos, así clasificados.
conducir hacia ese fin.
La estrategia institucional
d) Un último bloque que corresponde a obje- y de gestión
tivos que son importantes para la calidad de
vida, pero que en todo caso están “en función Con las definiciones y prioridades dadas en el
de” otras acciones más globales, sin las cuales punto anterior, y ante estos resultados, ¿cuál
no pueden avanzar. puede ser la estrategia concreta de acción? La es-
trategia que se propone considera los tres tipos
El distinto carácter de los 9 objetivos de objetivos ya definidos en el anterior punto.
El gráfico que sigue muestra cómo el gobierno
Si bien hemos clasificado los 9 objetivos en fun- municipal, perno central de las acciones, debe es-
ción de su carácter de causal o de efecto, las de- tablecer: i) una estrategia maestra para obtener un
finiciones no son suficientes para detectar otras crecimiento ordenado de la mancha urbana3 (es-
diferencias intrínsecas existentes entre ellos, por trategia 1, línea gruesa, izquierda); ii) una estrate-
eso proponemos la siguiente clasificación, que gia interna para acelerar los procesos administra-
además será tomada en cuenta al momento de tivos de ejecución de obras, con el fin de cumplir
definir la estrategia de acción: con la “construcción de la ciudad” (estrategia 2,
Fuente: EMIP
3 Con lo cual se trata también los temas de la sostenibilidad ambiental y del posicionamiento de la ciudad en el contexto su-
damericano.
43
línea gruesa, derecha); y iii) una estrategia para las condiciones sociales y económicas (estrategia
desarrollar programas y proyectos de fuerte im- 2-3, flecha delgada derecha) y, por último, la ex-
pacto socioeconómico, en especial para las áreas pansión controlada implica también paliar los
más necesitadas, pero bajo una óptica centrada en nefastos efectos socioeconómicos del crecimiento
la búsqueda de equidad e igualdad de oportuni- extensivo de baja densidad, cuyo costo social lo
dades4 (estrategia 3, línea gruesa, hacia abajo). absorben, sobre todo, los sectores empobrecidos
Además de lo anterior, que son los ejes estra- de la periferia (estrategia 1-3).
tégicos principales y que corresponden a acciones
directas del gobierno municipal, cabe hacer notar La estrategia debe articular:
que la consolidación de la mancha urbana tiene
efecto y facilita la construcción de infraestructu- a) El objetivo estratégico interno de la cali-
ra y equipamientos, pues evita la dispersión de dad de gestión del gobierno municipal como
esas obras urbanas (estrategia 1-2, flecha delgada instrumento articulador, que tenga posibili-
superior). La construcción acelerada de la ciudad dades de desarrollar las 3 piezas principales
se refleja de inmediato en un mejoramiento de del sistema estratégico descrito, más las tres
Esquema estratégico
Ampliar la capacidad de
administrar los servicios
controlados por el gobierno
municipal
44
anexadas o dependientes. Mejorar la gestión capaz de atraer inversiones externas y de am-
implica: i) las acciones administrativas “des- pliar cada vez más la base económica moderna
burocratizadoras” para acelerar los procesos de a partir del al mejoramiento continuo de su
contratación; ii) un incremento constante de competitividad y la consolidación de “clusters”
los montos para inversión, mejorando ingre- críticos en el ámbito continental como ser la
sos y controlando gastos; iii) la aplicación de generación de servicios empresariales y econo-
una visión estratégica y de planificación en la mías del conocimiento -componentes funda-
gestión, descartando la improvisación; iv) un mentales para la inserción en el mundo globa-
trabajo en conjunto con otras instituciones, lizado- es el segundo objetivo que se anexa al
para generar sinergias, gobernanza y mejores principal, que es el de organizar y equipar el
resultados; v) una estrategia comunicacional territorio, y al objetivo de construir la ciudad.
que amplíe la gobernabilidad municipal y vi)
una estrategia de consulta pública institucio- c) El objetivo estratégico dirigido hacia la
nalizada. Todas estas tareas son esenciales para aceleración de la “construcción de la ciu-
que el gobierno municipal pueda enfrentar los dad” por los efectos que la infraestructura y
objetivos estratégicos que se han identificado. los equipamientos tienen de inmediato sobre
el mejoramiento de la calidad de vida de to-
b) El objetivo estratégico de organización del dos los sectores sociales, actuando así sobre
territorio ampliamente definido por el Plan varios de los macroproblemas detectados.
de Ordenamiento Territorial, PLOT. Se debe
continuar con sus objetivos, programas y pro- El problema del retraso en la construcción
yectos, sobre todo los referidos al control del de la ciudad afecta directa y negativamente
crecimiento disperso y de bajas densidades, en la calidad de vida de los ciudadanos y la
que hemos detectado como generador de competitividad de la ciudad. Este retraso está
gran parte de los problemas urbanos. condicionado básicamente por procesos ad-
ministrativos excesivamente pesados y buro-
El serio problema del crecimiento disperso, que cráticos, desorganización del territorio y por
hace imposible atender adecuadamente los un bajo nivel de recaudaciones, por lo que la
problemas de desarrollo y que ha sido desta- dependencia de este objetivo con referencia a
cado con altísimo puntaje, forma parte de los la administración municipal es muy estrecha.
objetivos del PLOT, por lo que la estrategia
en este tema debe ser simplemente apoyar ese d) El objetivo estratégico para el desarrollo so-
plan desde la gestión municipal. cioeconómico, objetivo central especialmente
orientado al desarrollo humano, la salud y la
El tema ambiental, definido como “efecto” se educación, la equidad, la igualdad de opor-
puede anexar a éste, considerado principal. tunidades y la seguridad, ofertando servicios
El objetivo ambiental es el que garantiza al socioculturales que contrarresten las actividades
municipio la preservación de sus recursos, su pasivas y de evasión que atentan contra la salud
patrimonio y su sostenibilidad ecológica. psicosocial, generando además empleo, vincu-
lando el accionar del gobierno municipal con
El objetivo de posicionamiento de Santa Cruz de la dinámica social y económica del municipio.
la Sierra como metrópoli moderna y competitiva Temas como el reciclado, la desconcentración
45
de la ejecución de obras, los programas de tierra, Los problemas de inequidad y discriminación,
el apoyo a la actividad económica popular y el la creciente insatisfacción de las necesidades hu-
empleo en los barrios periurbanos, son ejemplos manas y el deterioro de la salud psicosocial de-
de este accionar con conciencia socioeconómica ben ser profundizados y discutidos, por ello éste
del gobierno municipal, que debe entender que es el tercer componente de la estrategia.
actúa en un medio de muchas carencias y con En síntesis, la propuesta de estrategia central
elevado porcentaje de economía informal. se caracteriza por:
46
tiempo los dos objetivos esenciales para crear la f) En el marco de una estrategia global para el
base material del desarrollo humano: organizar y desarrollo, quedan definidas tres grandes es-
equipar el territorio y construir la ciudad en su trategias: i) construir ciudad, organizando,
infraestructura y su equipamiento. construyendo y haciendo sostenible el terri-
Construir gobierno, que actúe con eficien- torio; ii) construir ciudadanía, apoyando el
cia, construir ciudadanía como objetivo central desarrollo humano, los derechos, la cultura,
y construir ciudad como base material para el el trabajo, los servicios y la seguridad de los
desarrollo humano es la gran misión de los go- ciudadanos; y iii) construir gobierno median-
biernos municipales. te una gestión con visión y planificación es-
tratégica, con gobernabilidad y una adminis-
Algunas conclusiones tración eficiente y descentralizada.
generales
g) Todas las consideraciones anteriores deben
a) El marco institucional nacional para la plani- hacerse en el marco de ciudades marcadas
ficación y las estrategias de desarrollo urbano por una profunda dualidad entre una ciu-
es escaso y presenta vacíos y contradicciones. dad moderna, de economía formal y conec-
tada a la economía y sociedad capitalista
b) No obstante sus grandes debilidades, corres- globalizada, y una “otra ciudad”, la ciudad
ponde a los municipios, en el marco de su de lo local, de la informalidad, de la pobreza
maltrecha autonomía, diseñar sus propios y de la exclusión.
mecanismos institucionales y de gestión es-
tratégica de lo local. Nadie lo hará por ellos. BIBLIOGRAFÍA
47
Ejti Stih. Paisaje cruceño (2007). Acrílico sobre lienzo.
Para escuchar las voces de la calle
Las calles y aceras del Centro Urbano y del ma- Existen vendedores callejeros porque hay una
cro distrito Max Paredes de la ciudad de La Paz, demanda callejera.
referentes de la investigación “Para escuchar las No es casual que la lucha por la conquista del
voces de la calle; el comercio en vía pública en espacio público para uso comercial, específica-
La Paz”2, se han convertido en un mercado. Los mente en estas áreas, sea uno de los principales
comerciantes utilizan estos espacios y sus vías problemas de la ciudad de La Paz.
públicas para ofertar todo tipo de productos La ordenanza municipal 101-102 del año
y servicios, en razón de una intensa demanda 1994 establece la inamovilidad de los puestos de
proveniente principalmente de funcionarios de venta y la prohibición de nuevos asentamientos.
las instituciones del gobierno central, munici- Sin embargo, en los hechos, no se cumple. Los
pal, parlamento, del aparto judicial y la banca, puestos callejeros se han expandido notablemen-
dado el carácter centralista del Estado boliviano. te desde la plaza del Estudiante, el barrio de San
1 Sociólogo, docente emérito e investigador de la Universidad Mayor de San Andrés. Especialista en sociología urbana, geografía
de la población y el desarrollo.
2 Este artículo difunde algunos de los resultados de la investigación “Para escuchar las voces de la calle: el comercio en vía pública
en La Paz” realizada por Evgenia Bridikhina, Jaime Montaño G. con la asistencia de Ramiro Blanco T, y coordinada por René
Pereira Morató, con el apoyo del PIEB y el gobierno municipal de La Paz.
49
Pedro, la avenida Montes y la plaza Riosinho. comerciantes gremiales. Por tanto, este sector
El comercio está presente, además, en las zonas habría aumentado 108 veces más la cantidad
Max Paredes y Villa Fátima, y el cruce entre Villa inicial. El nivel de expansión más elevado, de
Copacabana y San Antonio, e incluso en San 18.217 gremiales, se dio en la década de los 80,
Miguel, en la privilegiada zona sur. No es exa- motivada principalmente por una de las crisis
gerado afirmar que mientras las ciudades boli- más agudas que ha sufrido el país, debido a la
vianas estén desindustrializadas, desempleadas pérdida del empleo de los trabajadores asalaria-
y desalarizadas, una gran parte de las arterias dos, especialmente de la minería nacionalizada.
y calles de principal flujo peatonal y vehicular A mayor nivel de desempleo, mayor expansión
de la ciudad de La Paz, estarán abarrotadas de del comercio callejero. Esta correlación positiva
comerciantes minoristas. Esto dificultará aún alerta a cualquier pretensión política de consi-
más el tránsito de peatones y transportistas, que- derar una solución simplista que sólo pase por
brando los diseños de una cultura urbanística el control y la regulación de esta proliferación,
más preocupada en el deber ser que en una cul- francamente desmedida.
tura urbana propiamente dicha, construida por
actores concretos, con racionalidades desiguales, El uso inapropiado del espacio
en permanente conflicto por la ocupación, por
la apropiación y la expansión del asentamiento El uso y apropiación del espacio que es de to-
callejero para la venta, y por la ubicación en los dos por las y los comerciantes en vía pública
lugares de demanda estratégica. es indebido porque incumple las normativas
Pero, indudablemente, el comercio en vía y es- vigentes del gobierno municipal de La Paz en
pacios públicos integra el paisaje tradicional de la su afán de ordenar y regular esta actividad, y
ciudad de La Paz. Precisamente, entre las tensio- porque ese uso ha derivado en otros para los
nes, con fuerte carga conflictiva, está el esfuerzo cuales el espacio no fue diseñado.
de preservar este rasgo combinando su proyección Los siguientes hechos marcan lo impropio e in-
hacia la modernidad y restituyendo su centralidad debido del uso y ocupación del espacio público:
económica, social, histórica y turística.
Por otro lado, es casi imposible construir una • Desde el año 1994, no obstante la normativa
representación de La Paz sin la presencia de mu- que prohíbe nuevos asentamientos, se obser-
jeres que provenientes de la ladera oeste de la va una expansión de puestos de venta, en for-
ciudad y de El Alto, tomaron las calles gracias a ma desordenada y sin respaldo legal.
la red social de familiares, compadres y amigos, • Las mercaderías se exponen sobre aceras y
así como de las dirigencias de las asociaciones, calzadas, incluso por los mismos propietarios
con el objetivo de luchar por la vida y la sobrevi- de tiendas, afectando el flujo de peatones y
vencia de sus hijos y creando su propio empleo, vehículos, y poniendo en riesgo incluso la se-
a través de la venta de productos generalmente guridad física de las personas.
con bajos niveles de capital. • Es desproporcionado el número de comer-
El dossier estadístico de La Paz del año 2003 ciantes en relación al espacio del que dispo-
del gobierno municipal muestra la significativa nen. En algunas arterias públicas se observa
expansión del comercio en espacios y vías pú- una saturación de comerciantes, que generan
blicas. En el año 1951 se estimaron 369 comer- permanentes conflictos entre ellos y reclaman
ciantes, cifra que creció el año 2003 a 39.815 la presencia de sus representantes gremiales o
50
de personeros del gobierno municipal de La Dirección de Planificación (Gobierno munici-
Paz, para el arbitrio de problemas referidos al pal de La Paz, 2007:309), y ante la pregunta:
uso del micro espacio. “¿Considera usted que el comercio en vía pú-
• Se han ido ocupando los espacios públicos blica en su zona es un problema?”, sólo hay un
convirtiéndolos en espacios económicos, macrodistrito, Periférica, con una mayoría de
regidos por la dinámica de la oferta, pero respuestas afirmativas. Por lo tanto, una gran
no por una planificación ordenadora, que parte de los ciudadanos considera que la pre-
defina las áreas de asentamiento y los luga- sencia de los comerciantes no es un problema
res denegados. En este aspecto, la dirigencia para su zona de residencia.
gremial autoriza la ocupación no siempre
legal del puesto. Espacio compartido
• Los gremiales son percibidos por personeros
del gobierno municipal de La Paz, como un La ciudad de La Paz ejerce influencia sobre su
obstáculo en los objetivos de la moderniza- vecina, la ciudad de El Alto, por la importante
ción de la ciudad, porque al defender sus dinámica socioeconómica y política que genera,
intereses sectoriales, asumen posiciones anta- además, por la continuidad espacial entre am-
gónicas que impiden el avance del desarrollo bas ciudades, que ha venido configurando una
urbano de La Paz. de las conurbaciones más destacadas en el país.
• El tipo de puesto y el tiempo de trabajo de los Parte de las necesidades de la creciente pobla-
comerciantes que inciden de manera impor- ción de El Alto se satisfacen por medio de los
tante en la ocupación del espacio urbano, son movimientos temporales hacia la ciudad de La
expresión del uso abusivo del mismo. Paz, que se masificaron.
• El acceso a los servicios de primera necesi- De esta forma específica es que se expande el
dad es limitado y puede tener implicaciones comercio informal, con evidentes consecuencias
importantes para la salud de los comercian- territoriales y sociales, entre otras. El transporte
tes y los consumidores. y comercio son las actividades que vinculan es-
• Se presentan problemas de insalubridad por trechamente a ambas ciudades. Estos intercam-
la deficiente eliminación de los desechos só- bios en un “espacio compartido” consolidan una
lidos y residuos líquidos. La acumulación particular red urbana.
de basura afecta la salud de comerciantes y No obstante, el supuesto principal de la in-
transeúntes, y genera una imagen negativa vestigación de referencia, atribuía que la mayoría
de la ciudad y de ellos mismos, ya que sus de los comerciantes en vías públicas en la ciu-
puestos de venta, además, cumplen funcio- dad de La Paz provenía de la ciudad de El Alto.
nes de comedor y dormitorio. La aplicación de la encuesta ha mostrado algo
• Existe una masiva ocupación del espacio por diferente y por tanto esta hipótesis no ha sido
comerciantes y clientes eventuales que inci- verificada, de tal modo que se tuvieron que ha-
de de manera significativa en el deterioro de cer algunos ajustes ex post, redireccionando las
la ciudad de La Paz. temáticas de la integración-conflicto no entre el
“espacio compartido” La Paz-El Alto, sino entre
No obstante, llama mucho la atención que los comerciantes gremiales y el gobierno muni-
según datos de la encuesta de percepción de cipal, los vecinos, los dueños de las viviendas y
la problemática ciudadana realizada por la entre ellos mismos.
51
El perfil del comerciante El grueso de los comerciantes callejeros se de-
dica a la comercialización de productos produ-
El comercio en vía pública en la ciudad de La Paz cidos por terceros, destacándose los mayoristas,
tiene un rostro predominantemente femenino. actividad desarrollada por el dueño del negocio.
En la mayoría de los casos es un sector refugio de Los principales rubros de comercialización son
la pobreza. Los comerciantes en vía pública son mercancías de todo tipo (62,1%), alimentos y be-
un subgrupo poblacional preponderantemente bidas (32,5%) y servicios (5,4%). Si nos atenemos
en edad de trabajar, con una edad mediana de 35 rigurosamente a sus declaraciones en las encuestas,
años. Un importante porcentaje tiene sus raíces afirmamos que tienen poco capital y éste es un di-
en el departamento de La Paz y reside habitual- ferenciador importante entre los comerciantes.
mente en la ciudad del mismo nombre, en los El factor explicativo de su inserción está re-
distritos Periferia y Max Paredes. Tomando como lacionado con el “determinismo económico” es-
referencia la característica educativa del país, es pecialmente en los comerciantes pobres y espe-
un grupo medianamente educado y el castellano cíficamente en las mujeres, que no cuentan con
es el idioma que habla la mayoría. activos y capital monetario; en cambio para los
Una de las características del comercio calle- que gozan de una cierta cuantía, se hace eviden-
jero es el uso indiscriminado del espacio urbano. te otro tipo de factores como expectativas, inde-
Es una actividad que se caracteriza esencialmen- pendencia económica, flexibilidad horaria, etc.
te por la ocupación y el usufructo en vía pública. Si bien es la presión económica la que obliga
La conflictividad imperante no parece situarse a engrosar las filas del comercio informal, en el
entre la población de El Alto y los vecinos del acceso al puesto de venta juegan un papel im-
entorno de comerciantes en el Casco Urbano portante las redes familiares y de amistad. A su
Central de La Paz, sino contra las decisiones de vez, se sabe que pertenecer a una organización
un gobierno municipal que lucha por la proli- gremial es fundamental para sentirse protegi-
feración de negocios, porque atentan contra do frente a eventuales arbitrariedades, medidas
el derecho del uso irrestricto de la vía pública compulsivas, conflictos con el gobierno munici-
por toda la comunidad y no sólo por un sec- pal y con los mismos vecinos.
tor en particular; por una Alcaldía que intenta Los comerciantes en vía pública están expues-
preservar una estética urbanística moderna que tos a extenuantes horas de trabajo. Por otro lado,
se tensiona cuando se observa la instalación de un análisis comparativo de los comerciantes ca-
puestos, al calor de la demanda de los eventuales llejeros, según su lugar de residencia, muestra lo
clientes. En fin, cuando la Alcaldía intenta po- siguiente: los alteños son de preferencia ambu-
ner límites a la expansión del los comerciantes, lantes, en cambio los que residen habitualmente
después del año 1994, y éstos crecen desmesura- en La Paz, en su mayoría tienen puestos semifijos
damente, debido a las condiciones deplorables y fijos. Los alteños son más emprendedores, son
de la escasa oferta de empleo que actualmente productores, la mayor parte, son propietarios.
caracteriza al país.
Los comerciantes preservan prácticas cultu- Los comerciantes y las calles
rales donde desarrollan su actividad comercial,
como la ch’alla y las fiestas patronales, pero al Dos situaciones caracterizan al comercio callejero:
margen de sus vecinos, hecho que muestra que el excesivo número de comerciantes en las calles,
se integran muy poco con su entorno social. que produce una elevada densidad en el espacio
52
público, y el uso prolongado de ese espacio, que En promedio los comerciantes en vía pública
se extiende a todo el día incluso hasta en la noche. ocupan un espacio de 1,38 metros lineales y cer-
Esta situación exacerba los problemas de libre ca del 80% de los comerciantes ocupan un espa-
transitabilidad del resto de ciudadanos y presiona cio menor a los 2 metros, que resultan reducidos
al máximo los escasos servicios básicos en los ma- para la venta de sus productos, y que además son
cro distritos considerados en la investigación. fuente de conflicto entre los mismos comercian-
Los espacios públicos son las calles para la tes. Esta situación es también reconocida por
circulación de transeúntes y vehículos, son las Gregorio Coronel, Secretario Ejecutivo de la
plazas para el esparcimiento de la gente, por tan- Confederación de Gremiales de Bolivia. “El otro
to pueden ser catalogados como bienes públicos problema son los espacios de venta. Como cada
(patrimonio colectivo). En ese sentido, toda la familia va creciendo y tiene mayor necesidad y
población tiene derecho al uso del espacio públi- van avanzándose de dos centímetros, llegando a
co, pero los comerciantes hacen uso abusivo de diez y ahí entre ellos se pelean” (Entrevista con
éste provocando externalidades negativas. Gregorio Coronel, 5 de febrero de 2008).
El origen residencial de los comerciantes Esta pelea por el espacio se agudiza cuando se
marca diferencias sobre las formas de acceso al aproxima alguna feria como Alasitas o la feria de
puesto callejero. En el caso de los comerciantes Navidad, que se realizan justamente en el centro
que provienen de El Alto, el 33,6% accedió al de la ciudad, lugar estratégico para el comer-
puesto por apropiación o por la colaboración de cio en vía pública. Al respecto, una publicación
un familiar; en cambio para los comerciantes de del periódico La Razón señala: “Año tras año la
La Paz, los familiares parecen jugar un papel im- feria de Navidad se convierte en el espacio de
portante. El sindicato juega un rol no menor en conflicto por el tamaño de los puestos, cuando
las posibilidades de acceso al puesto de venta y las peleas se producen por sólo centímetros de
este es un aspecto que debe ser considerado en las los puestos o la obstrucción del paso hacia los
políticas diseñadas para el sector. ¿De qué tuición puestos” (La Razón, 7.12.2004).
y derecho gozan estas dirigencias para cobrar por El estudio halló que la forma comercial más
los puestos de venta? Aunque no se puede gene- importante para ocupar el espacio público es el
ralizar, la prensa informa de cobros indebidos puesto semifijo en el que se vende de preferencia
que la dirigencia gremial recibe de sus afiliados y mercancías. A este puesto se accede por vínculos
de favores a sus clanes familiares, porque de otra familiares, tal es el caso de los comerciantes de la
manera no se explica la aparición de importan- ciudad La Paz; en cambio los que provienen de
tes activos en bienes inmuebles de los que gozan El Alto, lo hicieron por apropiación individual
muchos de ellos. Muchas veces las organizaciones y, coincidentemente, son los que tuvieron ma-
gremiales suplantan a la Dirección de Mercados yor cantidad de conflictos.
y Comercio en Vía Pública del gobierno munici- La mayoría de los comerciantes obtuvo licen-
pal de La Paz, porque es a éstas a quienes acuden cia para asentarse en vía pública. La situación de
los gremiales para lograr la legitimidad de sus ilegalidad parece presentarse en los comerciantes
puestos, conflictos emergentes, etc. Nuevamente alteños, porque no pagan por el uso del espacio.
el espacio se convierte en botín de ganancias ilí- No obstante, los problemas aparecen después de
citas, cuando algunas dirigencias usan a la fami- la Ordenanza Municipal 101-102 de 1994 que
lia gremial para sus enriquecimientos ilícitos y el establece la inamovilidad de puestos de venta y la
mantenimiento en cargos de poder. prohibición de nuevos asentamientos.
53
Tensiones y conflictos los gremiales, sino que dentro de una organiza-
ción que ocupa un determinado espacio existen
Por las características del comercio en vía públi- varias formas de comercialización y los comer-
ca, el excesivo número y gran concentración de ciantes minoristas afiliados se enfrentan con la
comerciantes en la calle que hace uso abusivo del competencia de los ambulantes que venden al
espacio público, el sector gremial debería estar detalle sus mercaderías.
en permanente conflicto con varios frentes: la Está claro que con los vecinos las relacio-
Alcaldía, los vecinos, los comercios formales y nes se vuelven más tensas en las zonas más
entre ellos mismos. Sin embargo, y de acuerdo a comerciales, donde el espacio urbano es el es-
lo que señalan los mismos comerciantes, llama la pacio de conflicto. Un ejemplo lo brinda una
atención que solamente un tercio de ellos tienen funcionaria municipal:
conflictos. Los comerciantes de El Alto parecen
presentar en mayor medida conflictos con los “...en Villa Fátima, la junta de vecinos y el
actores ya mencionados. Esto puede estar rela- comité de vigilancia, por así decirlo, están
cionado, como se dijo antes, a que son vendedo- cansados que los comerciantes minoristas
res ambulantes, que no tienen permiso ni pagan salgan a partir del jueves en la noche, si su
para ocupar el espacio o ejercer el oficio. autorización es para el sábado. Entonces
El conflicto se produce principalmente con les cierran toda la calle Miguel Aparicio y
la Alcaldía (48%), luego entre los mismos co- hay empresas que no pueden sacar sus ca-
merciantes (33%) y los vecinos (15%), como miones, ni meter su mercadería y entonces
los más importantes. “Los temas más recurren- crea un conflicto social, ya no es solamente
tes de los gremiales contra el gobierno muni- que el gremial viene a la oficina… sino
cipal tienen que ver con la ocupación del es- viene la junta de vecinos y dice, vamos a
pacio, que representa el 25% de la agenda de bloquear las calles y es la única manera de
los conflictos” (Salazar, 2001). Una funcionaria que nos van a entender. Entonces es un
municipal lo corrobora: problema bastante grande porque tenemos
muchos actores que juegan en esto, no es
“….nosotros tratamos de normar y regular solamente el GMLP y el comerciante, la
los espacios municipales, porque ellos pien- junta de vecinos, la subalcaldía, la dirección
san que son propietarios de ese espacio, cosa de mercados, viabilidad, tenemos varios
que no es cierto. Es un espacio municipal, el actores……” (Entrevista realizada el 7 de
cual está a cargo de la Alcaldía, tampoco le febrero de 2008).
pertenece a la Alcaldía, sino a todos los pace-
ños que hay en la ciudad, ¿no? Pero ellos ya A propósito una comerciante gremial señala:
lo ven como una figura de propiedad” (En-
trevista realizada el 7 de febrero de 2008). “…. los vecinos y sus juntas nos tratan
a nosotros de lo peor, porque invadimos
Los comerciantes, pese a las relaciones frater- sus aceras. Ustedes vienen del campo y
nales y al discurso de la “familia gremial”, ven ensucian. En ciertos momentos, para insta-
a los “compañeros” de sus asociaciones como larnos, debemos pedir permiso a las Juntas
competidores. No se trata tan sólo de las rela- Vecinales. Incluso cada calle tiene su repre-
ciones de competencia entre las federaciones de sentante. Nos cobran alquiler por ocupar
54
su acera, aunque esto es ilegal. Igual, si Acerca de los clientes eventuales
el anaquel se apoya en la pared, igual nos
cobran alquiler. Todos nos cobran” (Grupo Las y los demandantes en el mercado callejero
Focal, 28 de marzo de 2008). son de clase media, personas con un elevado
nivel de estudios universitarios y bachilleres; un
Uso de servicios públicos poco más de la mitad son mujeres. El precio es
el principal incentivo. Los productos son más
Los comerciantes que trabajan en las calles de económicos que en el comercio formal, y esto
La Paz pagan por acceder a los servicios bási- permite un cierto ahorro en sus compras. La se-
cos. Asimismo, los comerciantes que viven en gunda razón en importancia es la comodidad:
El Alto tienen mayor preferencia para acceder este sector tiene oferta diversificada de produc-
a servicios de educación y salud en la ciudad de tos y se da la posibilidad del regateo. La razón
residencia habitual. de comprar puede estar influenciada por el nivel
Un tema particularmente sensible es la ba- educativo. La demanda está orientada más hacia
sura, generada por la gran concentración de artículos perecederos.
comerciantes callejeros y población en general Los comerciantes callejeros están ubicados
que transita por las zonas de estudio, y porque donde existe un mayor flujo de personas o luga-
provoca impactos para la salud y en la estética de res por donde transitan los vehículos del trans-
la zona central de la ciudad, paso obligado para porte público. La demanda es ocasional para ar-
trasladarse a cualquier punto de La Paz. tículos del hogar, por ejemplo, y persistente para
Un poco más del tercio de los comerciantes los artículos de primera necesidad (comida). Los
deposita la basura en el carro basurero, esto pue- consumidores muestran una preferencia dividi-
de deberse a que el servicio de recojo está bien da entre las ferias y la calle.
organizado y tiene establecidas sus horas de tra- En el comercio en vía pública el consumidor
bajo. Sin embargo existen comerciantes que no se enfrenta a problemas de calidad de los pro-
respetan los horarios y echan la basura en la calle ductos y de los servicios ofertados, lo cual pone
y otros lugares, creando un clima insalubre para en cuestión, desde la perspectiva de la teoría
la ciudad y para ellos mismos. económica, la eficiencia de este mercado. Esta
Está establecido que el servicio de recojo de característica estaría explicando el bajo precio de
basura es pagado a través de la factura del servicio los productos que se ofertan en la calle, dado que
de electricidad, es decir, que el acceso a la elec- la calidad tiene costo.
tricidad obliga a realizar pagos por el recojo de
la basura. Solamente el 29% de los comercian- Percepciones acerca del
tes encuestados pagan por el recojo de la basura, comercio callejero
porcentaje que coincide con el de puestos fijos
existentes, debido probablemente a que consoli- ¿Qué efectos provoca la presencia de comerciantes
daron la ocupación del espacio. en las calles de la ciudad? El comercio en vía pú-
El no pago por el recojo de la basura puede blica motiva diferentes y contradictorias opiniones
estar asociado al tipo de puesto del comerciante; entre los consumidores. Un porcentaje importan-
los semifijos y los ambulantes no requieren co- te (59.7%) coincide en afirmar que este fenómeno
nexión de luz y consecuentemente no pagan por afecta negativamente la imagen de la ciudad, pro-
el servicio de recojo de basura. vocando caos y desorden, suciedad y obstrucción
55
del paso peatonal. El 32% piensa lo contrario, y que agrupa a las federaciones de la totalidad de
tiene más bien una percepción positiva. los departamentos del país. Luego se hallan las
¿Qué ocurriría si no hubiera comerciantes ven- federaciones y, debajo de ellas, las asociaciones
diendo en la calle? La opinión generalizada de los afiliadas a las federaciones.
consumidores es que la imagen de la ciudad mejo- El estudio identificó la existencia de tres fede-
raría. El 62,9% señaló que la ciudad se vería más raciones, lideradas por Walter García, Julio Pa-
limpia. El 43,6% dijo que mejoraría la conviven- tiño, Zenón Yupanqui y Orlando Quispe. Este
cia, en alusión a que existe una relación conflictiva hallazgo remite a la fragmentación organizativa y
por la ocupación del espacio público urbano. divisiones internas. Una de las razones que expli-
¿Qué puede hacerse al respecto según las re- ca la debilidad organizativa está relacionada con
comendaciones de los clientes eventuales? Para la actitud de los diferentes dirigentes gremiales
recuperar sugerencias de lineamientos de política que han perseguido intereses políticos y no pro-
pública se preguntó a los consumidores qué ac- piamente gremiales. La expectativa de ensanchar
ciones podrían seguirse para mejorar la imagen de sus márgenes de poder, ha llevado a algunos a
la ciudad. El 59% de los consumidores se mostró actuar en base a las viejas conductas del cliente-
favorable a plantear iniciativas de lo que podría lismo y compadrazgo político con los partidos
hacerse con el comercio en vía pública. Cerca del de turno que se encumbraron en el poder.
80% sugirió que los comerciantes en vía pública La lucha contra un excesivo monto a tributar
deben ser reubicados en otros lugares: el 46,9% a y el abuso e intromisión de ciertas autoridades
galerías de la Alcaldía y el 35% a ciertos a lugares ediles en sus asuntos internos de carácter gremial
que no sean la vía pública. El 10% señala que se dieron origen a las organizaciones gremiales. No
debe lograr el reconocimiento y la legalización de obstante, las luchas internas entre ellas generan
los comerciantes en vía pública. un cuadro tan fragmentario y de tanta “auto-
conciencia” por todos y cada uno de ellos que la
Espacio público y espacio “familia gremial” se ha convertido en la máxima
político en disputa aspiración en el imaginario de los gremiales.
A los comerciantes de base no les queda otra
El comercio en espacios y vías públicas es un alternativa que ingresar a las asociaciones y forta-
tema complejo: refleja la crisis estructural del lecerlas, porque esa es la única manera de luchar
país, manifestada en el actual desempleo. En por su espacio y convertirse en un interlocutor
este tema intervienen diferentes actores con para litigar con el gobierno municipal, con los
lógicas e intereses contrapuestos, como son los mismos vecinos y con las rivalidades y proble-
mismos gremialistas de base, sus dirigentes, sus mas que surgen en el cotidiano vivir, entre ellos
organizaciones fragmentadas y divididas, el go- mismos. El estudio ha documentado pagos que
bierno municipal, dueños de casas y sus juntas los comerciantes realizan a sus dirigencias por el
de vecinos y, en general, todos los paceños que acceso y permanencia en sus puestos de venta.
residimos en esta ciudad, sin omitir el mismo Las políticas municipales tendrían que cortar de
espacio público que, como su nombre lo indica, raíz estos cobros irregulares, porque además de
ni siquiera es de propiedad de la Alcaldía. ser una fuente indebida de acumulación de di-
En la problemática del comercio tienen un neros en las elites dirigenciales, devienen en otro
rol protagónico las organizaciones. En primera pago más que deben efectuar, al margen de sus
instancia se halla la Confederación Nacional obligaciones con la Alcaldía.
56
Gestión del Alcalde se ha creado una nueva guardia municipal, se ha
determinado sitios prohibidos para la ocupación
La propuesta de gobierno 2005-2009, del ac- de puestos de venta callejeros, se ha establecido
tual Alcalde Juan Del Granado, denominada el tamaño de los puestos y horarios para la venta.
“Revolución y transformación para la nueva La Además se están construyendo galerías comer-
Paz”, en el tema de la revitalización del Centro ciales para este sector, pero se debe precautelar
Urbano plantea la “reubicación concertada de que las inversiones no sean insulsas, ya que los
comerciantes en vía pública” en galerías comer- comerciantes no venderían y los clientes no pa-
ciales abiertas, dotándoles de condiciones de sarían a efectuar sus compras.
trabajo más dignas y seguras. El mejoramiento
de los espacios en la calle Graneros y Tiqui- derecho al empleo y derecho
na, el nuevo mercado Lanza, el pasaje Marina a la ciudad
Núñez y otros predios en el centro, permitirá
que los vendedores en vía pública cuenten con El comercio en vía y espacios públicos tiene
espacios adecuados y con los servicios básicos como problema principal la tensión entre el de-
necesarios para la realización de sus activida- recho de todas y todos al trabajo con ingreso
des diarias. Además, estos cambios mejorarán digno con el derecho de todos y todas a la ciu-
el servicio de los baños públicos, los parqueos, dad. Si las calles son tomadas para convertirlas
las guarderías, atrayendo la atención de más en espacios económicos, familiares y políticos
compradores a la zona. en disputa es porque la gente debe subsistir, lle-
La voluntad del gobierno municipal de La vando el pan diario a sus familias. Esta toma,
Paz, expresada en el Plan de Desarrollo Munici- uso y apropiación de los excluidos del derecho
pal Jayma - PDM 2007-2011, contempla polí- elemental al trabajo con ingresos, se opone al
ticas orientadas a ordenar y regular el comercio derecho a la ciudad expresado en el derecho de
en vía pública, desde una perspectiva integral. todas las personas al espacio público, a su uso
Por tanto, la reubicación-desalojo se convirtió y disfrute. El derecho al espacio debería cohe-
en la preocupación principal de la autoridad sionar el intercambio y la integración social y
edil, especialmente de aquellos vendedores asen- cultural ciudadana. Implica también el derecho
tados después del año 1994. El cumplimiento a la movilidad con facilidad por toda la ciudad,
de esta decisión ha permitido la recuperación de por medio de las aceras que son reservadas para
algunos espacios públicos que facilitan los flujos los transeúntes, y accesibilidad libre y pronta a
peatonales y vehiculares. los lugares requeridos.
Para el ordenamiento urbano se realizó un En este aspecto debemos cambiar nuestra
censo y registro de los comerciantes que permi- óptica respecto al tema gremial, que es algo
tió conocer la cantidad de comerciantes minoris- más que una opción por la supervivencia (con-
tas e “ilegales”. Este operativo ha servido de base cepto que remite a lo coyuntural y pasajero). Es
para el propósito fundamental, el cobro del Pago una estrategia permanente de vida de un grupo
Único de Impuestos. Sólo los vendedores legales poblacional numeroso. No es, de ninguna ma-
se quedan en sus puestos en el casco central y nera, un apéndice sino un sector, una pobla-
los ilegales serán reubicados por la intendencia ción autoempleada de capital importancia para
en otros sectores de la ciudad. Para el control, el desarrollo de la economía local y nacional.
57
Bibliografía
58
Jóvenes, miedo y espacio urbano
en Cochabamba
Gustavo Rodríguez Ostria1
Humberto Solares Serrano
María Lourdes Zabala Canedo
Para la estadística y la demografía ser joven detenernos en una forma particular de ser joven
comprende a un grupo entre los 17 y 24 años. en Cochabamba, aquella que pertenece a la clase
Es decir la juventud estaría marcada por la bio- media alta, caracterizada por disponer de recur-
logía o el desarrollo corporal. Desde Bourdieu, sos económicos, habitar en barrios residenciales
sin embargo, podemos realizar una lectura so- de la zona norte, acudir a colegios privados y
ciológica de la juventud, entendiéndola como disponer de medios propios -autos- para el
una relación de poder: joven es aquél que dis- transporte en la ciudad.
puta con las anteriores generaciones. Podríamos Ahora bien, como señala Carles Feixa (2004),
leer entonces la juventud con dos miradas: la las generaciones no son estructuras compactas
física y la social. sino “referentes simbólicos que identifican vaga-
Asumiendo la juventud como una cate- mente a los agentes socializados en unas mismas
goría construida culturalmente nos interesa coordenadas históricas”. Según Fexia “los jóvenes
1 Gustavo Rodríguez Ostria es economista, magíster en Ciencias Sociales y en Historia Andina, docente de la carrera de Ciencia
Política de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS). Humberto Solares Serrano es arquitecto, magíster en Medio Ambi-
ente y Desarrollo Sostenible; fue director del Instituto de Investigaciones de Arquitectura (IIA) de la UMSS. María Lourdes
Zabala Canedo es socióloga, magister en Ciencia Política y docente de la carrera de Sociología de la UMSS.
59
son nativos del presente”, y son, en consecuen- refinada formación universitaria, preferentemen-
cia, portadores de una nueva episteme y sensibi- te en el exterior. Ésta sería la semilla de una nueva
lidades resultantes de la experiencia histórica y generación de empresarios, servidores públicos e
de la época en que se han socializado. incluso docentes de la universidad pública que
No cabe duda que las antiguas elites terrate- emergen en las décadas de los años 70 y 80 del
nientes asentadas en la ciudad de Cochabamba siglo anterior, y que encuentran campo propicio
dejaron de ser una clase social protagónica des- para consolidarse con el crecimiento de la eco-
pués de la Reforma Agraria de 1953. Lo esencial nomía, tras la hiperinflación de 1982-1985, y la
de su poder señorial y económico se derrumbó adopción de las políticas de privatización y de
con la emancipación de los colonos y su conver- economía de mercado desde los años 90 del siglo
sión en dueños de las tierras del antiguo patrón. anterior. Son elites que han crecido al amparo de
Al respecto, el periodista Demetrio Canelas puestos burocráticos en las instituciones del go-
anotaba hace ya casi medio siglo que por efecto bierno local y nacional.
de esta medida se había “arrojado a la intempe- En términos urbanos sus territorios y espa-
rie a millares de familias que constituían la clase cios de sociabilidad giraban en torno al centro
media tradicional condenándolas a la miseria” de la ciudad, en el eje entre El Prado, la plaza
(Los Tiempos, 30.09.1971). Reconocimiento ex- Colón y la Plaza de Armas. No se trata de un
plícito de que la clase dominante cochabambina grupo numeroso, quizá no pasan de unas 2.000
había sido profundamente afectada y gran par- a 2.500 familias, que viven en gran parte en
te de su poder económico se había extinguido. la zona norte y se aglutinan en torno a clubes
Los restos que quedaban vivían del consumo como el Country o el Tennis Cochabamba. Sus
de “sus reservas”, pero ellas no sólo eran bienes hijos e hijas asisten a colegios de “elite” como
materiales, sino prestigios, viejas influencias en el Tiquipaya, Anglo Americano, Froebel o San
el mundo mercantil, amistades que guardaban Agustín. O, cuando salen bachilleres, se matri-
fidelidad; que de una u otra manera les permitirá culan preferentemente en la Universidad Priva-
compartir parcialmente con los nuevos actores, da Boliviana (UPB) o en algunas carreras de la
retazos de su antigua hegemonía, a través de su Universidad Católica Boliviana (UCB), ligadas a
esforzada descendencia. la formación para el mundo de los negocios.
Gordillo, Rivera y Sullkata coinciden con esta Este grupo juvenil es una generación nacida
idea, al afirmar que los miembros de la elite tradi- entre 1983 y 1990, es decir en el paso de la socie-
cional cuya antigua fuente de poder había sido su dad de masas que abrió la Revolución de 1952, a
vínculo con la tierra de hacienda “se encerraron la sociedad elitista y privatista del neoliberalismo.
en sí mismas y se parapetaron en posiciones ul- Un tiempo de democracia, de sistema de partidos
tradefensivas frente a la emergencia de los nuevos y construcción de institucionalidad. Su juventud
actores sociales” (2007:71). Sin embargo, se se- coincidió, sin embargo, con las crisis de este sis-
ñala que aisladamente algunos miembros de esta tema de referencias y la emergencia de profundos
antigua elite intentaron acomodarse a los nuevos conflictos sociales y disputas por el poder a escala
tiempos modernos, pero no siempre en forma local y nacional. De la guerra del agua de febrero
exitosa. Su apuesta fue una estrategia de retorno de 2000 a la confrontación del 11 enero de 2007,
a la esfera del poder de largo plazo, a través de su dista un septenio de tensiones, crisis del sistema
descendencia, para la cual no se reparó en ingen- republicano y la emergencia de nuevos actores
tes sacrificios para permitir que accedieran a una sociales y étnicos a nivel regional y social.
60
Cómo este contexto está incidiendo en sus (Lindon, 2005:145-172). Un territorio es mu-
sistemas de representaciones, significados o sen- cho más que lo material o lo físico, pues incluye
tidos colectivos en Cochabamba, es algo que una dimensión inmaterial o subjetividad social.
aún debe investigarse. No obstante es inoculta- El territorio, en otras palabras, se basa en una
ble que los jóvenes de clase media alta -un seg- apropiación simbólica.
mento agrupado en “Jóvenes por la democra- En tanto representación, los territorios no
cia”- fueron un componente fundamental del son visibles a cualquiera. O si se quiere son vi-
grupo de choque que confrontó a campesinos, sibles para unos e invisibles para otros actores.
indígenas y sectores urbano populares el 11 de La visibilidad o invisibilidad no puede ser consi-
enero de 2007, y que han comenzado a leer la derada al margen del sujeto que ve o no ve. No
realidad social en términos de confrontación y es una visibilidad estructural, sino experiencial,
polarización irreducible con cortes étnicos y cla- pues está asociada a las representaciones de los
sistas, como un respuesta al discurso oficial de encuentros. Los grupos urbanos cualifican los
Evo Morales y Álvaro García Linera que intro- lugares, les atribuyen ciertas características, sig-
dujo una lectura desde los mismos prismas. Por nificados y sentidos. En el territorio se estable-
ahora podemos adelantar que la emergencia de cen las identidades compartidas y da sentido a
estos nuevos discursos puso en vilo la pertenen- las interacciones afectivas y simbólicas.
cia e identidad mestiza, como espacio cultural En la experiencia del paisaje, el sentido de la
común o como soporte de comunidad imagi- vista ocupa un papel central, por ella se toma co-
nada de Cochabamba que introdujo el nacio- nocimiento del mundo, como señala Alicia Lin-
nalismo revolucionario desde la postguerra del dón: “paisajes invisibles son los que no vemos,
Chaco (1932-1935). considerando que lo que no se ve, suele no cono-
cer; y los que se ven, son los que conocemos”.
Territorio e imaginario urbano La territorialidad juvenil de la clase media alta
en Cochabamba se expresa en tiempo y espacio de
Ahora bien, las culturas juveniles buscan abrir acuerdo a edad, clase y sexo. Se trata de una cate-
espacios, habitar donde gocen de libertad y no goría histórica, en permanente transformación por
estén a expensas de los mayores. Como otros influencia de mutaciones socioeconómicas, tecno-
grupos humanos no existen sin territorio y sin lógicas y urbanas. Desde los años 80 del siglo XX
una apropiación material y simbólica del mis- se produjo una importante metamorfosis en el uso
mo. ¿Bajo que égida se está (re)conformando del territorio y de sus representaciones por parte de
la territorialidad juvenil de clase media alta estos jóvenes de ambos sexos, que examinaremos
en Cochabamba? ¿Cómo inciden el miedo y más adelante. Por una parte, se retiraron del espa-
la distinción en la ocupación o exclusión de cio público ocupado por la anterior generación o
estos territorios?2. lo usaron de manera esporádica e instrumental, y
Territorialidad “es la forma de relacionarse por otra conquistaron la noche como espacio au-
con el espacio de vida que establece el sujeto” tónomo, lúdico y de sociabilidad.
2 En este artículo presentamos algunos de los resultados de la investigación “Declinación del espacio público y jóvenes de clase
media alta en Cochabamba”, auspiciada por el PIEB. Las encuestas, entrevistas y observaciones directas fueron realizadas a fines
de 2007.
61
La generación anterior, que corresponde a la o retiro del espacio público y la decisión de
de padres y madres de la juventud cochabam- refugiarse en otros espacios más privados y se-
bina de clase media alta, vivió y socializó de un guros. Se reproduce en Cochabamba una si-
modo diferente el espacio. Entre los 70 y 80 de tuación advertida por Lucía Dammert para el
la misma centuria, su temporalidad se limitó, o contexto latinoamericano:
mejor fue restringida a la zona diurna y, ocasio-
nalmente, a una noche que apenas comenzaba Diversas encuestas sugieren que el miedo
bajo severa mirada paterna. Los espacios públi- al crimen constituye un factor central en la
cos: plazas, calles y esquinas, verdaderos territo- explicación de porqué ciertos grupos están
rios de reunión y socialización, fueron utilizados constantemente abandonando los espacios
casi sin temor. Los mercados populares eran por públicos y privilegiando la seguridad de los
excelencia los centros de abasto donde las fami- espacios cerrados (Dammert, 2008).
lias se aprovisionaban y adquirían sus productos;
la universidad estatal, por su parte, era el espacio De seguro que en el uso del espacio público
de encuentro de los bachilleres de colegios fis- contribuyen otros factores como la distancia o
cales y particulares. Adquirían en los mercados el deterioro del equipamiento urbano, pero no
populares y estudiaban en la universidad estatal. alcanzan la dimensión del temor (como disposi-
La situación cambió al filo de los 80 y, so- tivo para ordenar estos cambios). No es éste un
bre todo en los 90 del siglo XX, estos actores se miedo a catástrofes físicas o tecnológicas. Es un
replegaron hacia otras cotidianidades urbanas. nuevo tipo de aprensión: a vivir en la ciudad o,
La ciudad, como aludimos, se fragmentó con mejor, a vivir en algunas partes de ella donde se
mayor intensidad y se segmentó, emergiendo puede ser objeto de violencia.
la zona norte como una realidad densa dotada El miedo es una característica de la sociedad
de servicios urbanos y con matices culturales y contemporánea. El desempleo, los efectos de la
sociales propios y específicos. En las dos últimas crisis económica, el terrorismo, sacuden a todas
décadas, la ciudad de Cochabamba enfrentó una las generaciones (Bauman, 2007). Pero de acuer-
profunda transformación urbana, poblacional y do con Martín Barbero, concordando con Dam-
social. La consolidación de la zona norte dejó mert, el miedo es la clave de los nuevos modos
atrás otros referentes urbanos de sociabilidad de habitar y comunicar en la trama urbana (Bar-
como La Cancha, y el centro histórico dejó de bero, 2003). Produce una pérdida de seguridad
ser el espacio de encuentros y miradas. ontológica, respecto a la vida cotidiana en las ur-
bes (urbus=civilizado), anteriormente considera-
¿En este nuevo escenario, bajo qué parámetros das como un lugar seguro y protector frente a las
y representaciones organizan su territorialidad los hostilidades del mundo rural (rus=rústico).
jóvenes de clase media alta en Cochabamba? El temor es una representación simbólica in-
dividual y colectiva pues se concretiza individual-
Las encuestas, grupos focales y entrevistas mente, se construye socialmente y se comparte
realizadas en el marco de nuestra investigación culturalmente, como diría Dammert. Lo primero
(2007-2008) revelan que el miedo es uno de porque es el resultado de las interacción entre dis-
los factores medulares que organizan las nue- tintos actores e intercambio de información entre
vas subjetividades y la apropiación de los nue- ellos, que crea un resultado que guía su proceder.
vos espacios a la hora de instaurar la presencia Lo segundo, porque el miedo se construye sobre
62
las representaciones que emergen de los actores, sin grupos etáreos lo registra de este modo y en con-
un necesario cotejo con el mundo real. Siguiendo secuencia actúan retirándose de ella.
a Roberto Briceño-León (2007) asumimos que su En otros términos no importa si la imagen de
naturaleza es subjetiva. El recelo a la violencia, con- creciente peligro en la ciudad de Cochabamba
tinúa el autor, se funda en un cálculo de probabi- tiene una base contrastable. La realidad y la per-
lidades que se realiza a partir de dos circunstancias cepción pueden disociarse. El imaginario “tiene
interrelacionadas: la información, precaria o no, consecuencias prácticas pues las personas actua-
que se dispone sobre eventos similares ocurridos en rán de acuerdo al mismo, como si los elemen-
el pasado y por la expectativa de seguridad que se tos que lo producen fuesen verdad” (Briceño,
tenga. El miedo se traduce en inseguridad por el 2007:36). Una vez construida una etiqueta del
aumento de delitos, por el nuevo tipo de violencia temor para un espacio determinado produce un
por parte de delincuentes y que se amplifica por la efecto de realidad que actúa sobre las prácticas
insatisfacción y sospecha generalizada sobre la in- y los discursos de los actores, como si fuese una
eficacia y ausencia de probidad de las instituciones guía para la acción (Lindon, 2007: 7-16).
-Policía y sistema judicial- llamadas a garantizar Precisamente un informe realizado en España
y administrar el orden y la seguridad ciudadana. en 2003 muestra que la percepción de inseguri-
El hecho del delito reconoce dos dimensio- dad no va coligada a delitos contra las personas o
nes: la objetiva y la subjetiva. La primera nos el patrimonio, sino con la sensación subjetiva de
permite una lectura desde la reiteración y la “un miedo difuso” derivada de una serie de acti-
estadística de los números se refiere a los de- vidades asumidas como antisociales en un lugar
litos que realmente ocurren, se registran y se en concreto (Goycoolea, 2008:13). Y es ello lo
viven en un espacio acotado; y la segunda hace que importa, que en su subjetividad, en sus imá-
referencia a un registro imaginario (y ficticio genes mentales la población cochabambina vive
por tanto) que se tiene de ellos. Armando Silva una sensación permanente y creciente de insegu-
habla de un “imaginario del miedo”, que de- ridad3. Temen los ricos, temen los pobres, temen
fine estructuras de significación sobre la reali- los varones, temen las mujeres; teme la juventud,
dad, que permiten la emergencia de contenidos teme la ancianidad, aunque por distintas razones
inconcientes sobre ella sin que sea un reflejo y en diversos espacios y horarios.
epifenoménico o automático. El miedo tiene una especificidad histórica y
El imaginario se compone no de datos o esta- social, pues se lo vive de manera distinta en cada
dísticas, aunque éstos cuenten, sino fundamen- periodo; cuenta con una dimensión y variabili-
talmente de metarrelatos, mitologías y cosmogo- dad sociológica y cultural, y está marcado por
nías (Silva, 2004). Desde ese punto de vista, no las diferencias de clase, género y edad. Creado
es relevante si en la densidad criminal de Cocha- por los mass media, por la propia experiencia, el
bamba o si en las estadísticas de actos delictivos rumor o transmitido por padres y madres o por
por habitante, una zona específica, una calle o el entorno de amistades; el miedo se socializa a
plaza presenta mayores o menores indicadores través del rumor, más que se ve; aunque la vio-
de criminalidad que otras zonas; lo sustantivo lencia pueda estar cotidianamente presente en la
es que el imaginario colectivo y de los distintos ciudad. Se aprenden a identificar las fuentes de
3 Para un análisis de la situación en los barrios periurbanos y pobres, consultar: Hinojosa Z., Eric et al, 2006.
63
peligro y a dar respuestas al temor. ¿Cómo com- la sensación de peligro disminuye cuando el te-
portarse? ¿Dónde no ir? ¿Cómo ir? ¿Con quién rritorio es conocido (Reguillo, 2000:185-201).
ir? Reguillo (2000) menciona como un artificio Como consecuencia se reduce la exposición a
los “manuales de supervivencia urbana”, suerte espacios abiertos y públicos. La inseguridad se
de “códigos no escritos que prescriben y proscri- constituye en un límite simbólico entre lo co-
ben las prácticas en la ciudad”. nocido y lo desconocido. El territorio propio
La consecuencia más notable del temor es y acreditado es fuente de seguridad. Mientras
que contribuye a gestar una nueva relación con nos mantengamos en él, estaremos protegidos
la alteridad, con los diferentes. La “foraneidad”, (Guerrero, 2007).
como constata Dammert, se establece en “la uti-
lización de espacios de la ciudad, incluye una mi- Se pueden marcar varios efectos de la inseguri-
rada negativa y constante frente a lo reconocido dad en el uso y consumo de la ciudad:
como ajeno, percibido muchas veces como ate-
morizante y violento”. Situación que se traduce a) Reducción del tiempo de habitar la ciudad
en la pérdida y el desarraigo colectivo “inoculan- debido a que hay horas que no se sale o los
do cada día la desconfianza hacia el que pasa a locales reducen las horas de funcionamiento.
mi lado en la calle” (Dammert, 2008 :243-258). b) Disminución del área urbana utilizada por-
Se estigmatizan algunos grupos poblacionales que hay espacios, como las plazas y calles, que
y se abandona el espacio público. Lo igual es no se utilizan.
bueno, lo distinto es sospechoso (Entel, 2007). c) Erosión del sentido de ciudadanía y de co-
Se tiende a identificar miedo con inseguridad, munidad porque no se acude a espacios que
por esta vía se desarrolla el miedo a los seres hu- facilitan las relaciones sociales.
manos, opacando el resto. La “sospecha” opera d) Cambios en las expresiones y las vestimen-
como eje articulador de las relaciones sociales, tas, al tratar de pasar desapercibido en lugares
las que sin salida, se trastocan en miedos, mar- considerados peligrosos.
cas y estigmatización de ciertos grupos. e) Incremento del aislamiento debido al retiro
¿Cómo afecta esta permanente sensación de del espacio público o por la necesidad de so-
temor al uso de la ciudad y de los espacios ur- meterlo a control privado.
banos? Lo primero que puede afirmarse es que f ) La estructura urbana se ve modificada por la se-
aumenta la segmentación y privatización del es- gregación y la fragmentación urbana mediante
pacio urbano. Se organiza el territorio marcado la construcción de muros, fronteras, etc.4
por lo conocido=seguro, desconocido=inseguro,
o “ciudad mala”. Las calles y espacios públicos, Las narrativas del miedo segmentan la ciudad
afirma Dammert, como conclusión de sus estu- pues “imponen separaciones. Construyen muros,
dios sobre el caso argentino y chileno, son vistos delimitan y encierran espacios, establecen distan-
como inseguros, lo que obliga a retirarse de los cias, segregan, diferencian, imponen prohibicio-
mismos (Dammert, 2004:87-96 y 2003). Dis- nes, multiplican reglas de exclusión y separación”
tintos estudios emprendidos por Rossana Re- (Calceira, 2007:28). El hogar se convierte en
guillo y otros autores, muestran igualmente que una pequeña fortaleza bien equipada para vivir
64
aislados, pero interconectados por las nuevas tec- parte de los(as) entrevistados(as) convienen que
nologías. La casa búnker y, en su caso, la urbani- ocurrió a fines de los años 80 y principios de los
zación cerrada, es concomitante a un modelo ur- 90 del siglo pasado y asocian su emergencia con
bano fragmentado, reconstruido y donde impera distintas situaciones sociopolíticas: la creciente
la hostilidad a vivir en la ciudad y sus espacios pobreza, las políticas neoliberales, el progresivo
públicos (Lindon, 2006:18-35). individualismo y “no me importismo”, la proli-
feración del narcotráfico y el consumo de drogas,
La Cochabamba del miedo el torrente de migrantes asentados en la ciudad
o la pérdida de civismo, de fe o de religiosidad, y
¿Es la Cochabamba actual una sociedad más vio- nuevo discurso estatal que empodera a los indí-
lenta e insegura que hace 20 o 30 años? Necesita- genas. O todo junto.
ríamos, para responder, una serie cronológica de En un juego de espejos, cuando miran la
delitos distribuidos por zonas y población, para Cochabamba de su lejana juventud, su discurso
construir indicadores per cápita o para marcar es decadentista: “las cosas van de mal en peor”.
la evolución global del crimen y la violencia en Con nostalgia se refugian en una mirada benig-
el tiempo. Otra opción sería realizar encuestas o na, hasta utópica, de una ciudad que en la me-
elaborar “mapas de victimización” que conduz- moria emerge siempre cálida y segura.
can a cartografías del delito (Carrión y Muñoz
Vega, 2006:7-16), información de la que no Recuerda Jorge Alberto:
disponemos, pero cuya omisión no nos impide
avanzar en nuestra investigación. Nunca, hasta que visité Bogotá en 1978,
Ya señalamos que una cosa es la inseguridad había pensado que la ciudad podía producir
objetiva y otra la inseguridad subjetiva en tanto miedo. Cuando llegaba en bus, lo primero
sensación o representación. Esta última es un que vi en el periódico fue una encuesta que
situación producida socialmente, puede contar señalaba que cerca al 80% de las personas
con autonomía y no estar en relación directa afirmaban haber sido víctimas de violencia,
con la escalada de violencia; en otros términos robos, agresiones y otras cosas semejantes.
la sensación de inseguridad puede permanecer El mismo periódico traía una serie de con-
como memoria, incluso si el crimen ha desapa- sejos para evitar ser asaltados en las calles.
recido o disminuido. Esta omisión cuantitativa Amigos me aconsejaron que tuviera mucho
y estadística no es relevante para nuestra inves- cuidado al caminar en la calle, que deje mi
tigación, que no trata de la magnitud ni de las dinero, reloj, etc. guardado en el hotel. Me
formas de la violencia, sino de las representacio- explicaron también que había lugares donde
nes sobre ella y sus secuelas en la construcción no debía ir o donde no era aconsejable pa-
de estrategias de respuesta y defensa frente al sar el atardecer. Era algo para mi totalmente
miedo en la ciudad de Cochabamba por parte extraño. En Cochabamba no pasaba eso.
de los distintos sectores sociales, grupos de edad (profesor universitario, 54 años).
y género, que como vimos inciden de una ma-
nera gravitante en el uso del espacio público. Se oyen opiniones similares:
No es posible fijar una fecha exacta de la emer-
gencia de esta sensación colectiva y subjetiva de • Nunca me pasó nada, caminaba desde
inseguridad en Cochabamba, pero la mayor Calacala a la Universidad y viceversa.
65
• Estudiaba arquitectura y salía tarde del comparar la actual ciudad con la de su juventud,
taller, casi de noche. A veces me recogía a sienten temor, que a veces raya en la paranoia:
las dos o tres de la mañana.
• De las fiestas y cumpleaños, regresábamos • No hay ningún lugar seguro.
a pie y jugando hasta nuestras casas. • Cuando vas en auto hay que cerrar los
• Mis hijos iban solos al colegio y salían a vidrios.
jugar al parque incluso en la noche. • Mis hijos ya no pueden jugar en la calle.
• Nos sentábamos con mi enamorado en la • En la noche ya no salgo5.
plaza Colón hasta el atardecer. No tenía-
mos temor. Si éste fuera el único indicador disponible, diría-
• Acompañaba sin problemas a mi mamá a mos que la violencia con la que actúan los delin-
La Cancha a comprar verduras y frutas. cuentes aumentó en Cochabamba. Lo sustantivo
• Íbamos con mi mamá y mi hermana a no- para nuestro análisis, sin embargo, no es validar ni
che popular doble, que los lunes concluía constatar esta afirmación, sino verificar la percep-
como a la una y media de la madrugada. ción colectiva de inseguridad, que no admite un
Volvíamos a pie hasta mi casa. despliegue racional de argumentos.
(entrevistas con padres y madres de los(as) En el registro subjetivo de la clase media alta
jóvenes consultados). lo que está en juego es que en calles, plazas y cier-
tos lugares de la ciudad, e incluso en el propio
El ir a pie o en bicicleta por todos lados es hogar, ya no están protegidos en la misma con-
recordado como una fuente de movilidad se- dición que en el pasado. Una respuesta a esta si-
gura. “Lo más que te podía pasar es que te en- tuación, que es la misma que se ha presentado en
contraras con un borrachito peleón”, señala un otros países, es recortar y dosificar su presencia en
entrevistado. Quizá el único espacio que repre- los espacios públicos. La otra, que no excluye la
sentaba una fuente de inseguridad era la zona anterior, es recluirse en urbanizaciones cerradas o
roja de los prostíbulos de la avenida Siles, al edificios, enrejar sus casas, cerrar las calles y acu-
pie de la colina de la Coronilla, al extremo su- dir a la protección de guardias particulares.
roeste de la ciudad. Eran riesgos generados por La proliferación de empresas de seguridad pri-
núcleos específicos, borrachos y pendencieros, vada es el mejor indicador del arrebato de temor
pero que no conducían a una estigmatización que invade a Cochabamba y de la desconfianza
de la población que ocupaba aquel espacio, en la Policía Nacional (Fuerza Especial de Lucha
afirman los consultados. contra el Crimen). Las primeras empresas apa-
Casi ninguno(a) de los(as) entrevistados(as) recieron tímidamente a principios de 19906. Su
puede en efecto relatar un hecho concreto de proliferación data, empero, del cuatrienio com-
violencia que le hubiera ocurrido en su juventud; prendido entre el 2000 y el 2004. En marzo de
en cambio sí están en condiciones de contar el 2005 ya se contabilizaron cerca de 80 empresas
ataque que sufrió un familiar, hijo(a), amigo(a) entre legales e ilegales (Los Tiempos, 10.03.2005).
o su propia persona, un mes o días atrás. Al Para principios de 2008, se calculó que el número
66
Ejti Stih. Grito Libertario (2007). Acrílico sobre lienzo.
de vigilantes privados, 3.000, superaba al de los 24 años de edad, pertenecen a una generación
policías, 2.500 (Los Tiempos, 4.01.2008). Actual- para la que el espacio público carece de adscrip-
mente hay seis empresas legalmente instaladas, ción positiva o emocionalmente afectiva. Nacie-
siete en trámite y cerca de medio centenar sin re- ron y vivieron en un escenario de democracia
gistro ni autorización. parlamentaria; aprendieron sus primeras letras
En la zona norte es casi impensable que un escolares junto a la expansión del televisor y se
colegio, un edificio, un restaurante, banco o graduaron en la era de la computadora, con un
tienda de cierta magnitud, no cuente con segu- celular en el bolsillo y, un buen porcentaje, con
ridad privada. Se los halla también en casas y ca- un auto propio en la puerta. En sus sensaciones
lles. La nueva generación de jóvenes los ha visto inmediatas no están tampoco inmunes al imagi-
como parte indisoluble de su vida cotidiana y nario del miedo pues han vivido socializándose
ha entregado su confianza y seguridad en enti- en cómo evitarlo. Cada joven, hombre o mujer,
dades que hacen negocio con el miedo urbano registra su propio relato de violencia urbana y
y no siempre trabajan bajo la regulación estatal. cuenta haberla sufrido, visto u oído. Entre sus
El guardia privado, sin embargo, rompe con el fantasmagorías se halla la experiencia del “auto
espacio público al introducir la desigualdad en la blanco” con sus reiteradas denuncias de asalto,
dinámica diaria de la ciudad. Ciudadano y guar- los motociclistas que arrancan carteras a las mu-
dia no son iguales, pues el primero tiene la capa- jeres, los robos a plena luz del día en cualquier
cidad de mandar y prohibir al segundo; lo que punto de la urbe o los “cleferos”, niños(as) “poli-
no ocurre con la policía pública. En ese sentido lla” que a modo de pandillas acosan a la gente de
privatiza también la prevención y punición, que a pie en puentes y parques.
puede ser dirigida contra quienes los que con- Esta sensación de pérdida se alimenta también
tratan la seguridad privada desean separarse por de los quiebres políticos y culturales que trajo la
temor o distinción. exacerbación de los conflictos sociales en Bolivia
y Cochabamba, tras la asunción de Evo Morales
La ciudad segmentada y a la presidencia. Se trata de otro temor reciente,
el miedo juvenil a la insubordinación y al empoderamiento social
de los sectores subalternos que minan las ances-
La fragmentación urbana, como vimos en los ca- trales bases de la dominación de la clase media
pítulos precedentes, no ha estado ausente de la his- alta citadina. Los trágicos sucesos del 11 de fe-
toria de la ciudad de Cochabamba. La polaridad brero de 2007 refuerzan una línea demarcatoria
centro-suburbio del siglo XIX y Prado-Calacala de que estaba latente y que activa la segmentación
los años 70 del siglo XX, se reproduce actualmente espacial del uso de la ciudad, entre las “clases de
aunque con mayor intensidad. Físicamente hay al bien” y las otras, las subalternas; segmentación
menos dos ciudades. Lo nuevo es, sin embargo, que no está exenta de connotaciones étnicas. La
la segmentación de su tejido social y particular- diversidad cultural de la ciudad se anuncia como
mente la polarización del mismo; la declinación un peligro potencial. En la ciudad, bien dice Jor-
sino la muerte del espacio público como lugar de di Borja (2003), “se teme a los otros”.
encuentro y como expresión de lo diverso para el Ahora bien, en una ciudad cuya mancha urba-
conjunto de las clases sociales y grupos de edad. na se expande continuamente, las dificultades de
La historia y las vivencias de los(as) jóvenes accesibilidad condicionan y limitan su uso; más
de clase media alta que hoy tienen entre 17 y aún cuando el transporte público no proporciona
68
un servicio de calidad. Se requiere de más tiem- cuales agregamos nosotros una tercera dimen-
po y recorrer más distancia para ir de un pun- sión, jóvenes/otros. Ella nos conduce a indagar la
to a otro. Sin embargo los servicios educativos, búsqueda de la diferenciación juvenil expresada
comerciales, lúdicos u otros similares se ofertan, no solamente en relación a otros grupos etáreos
como vimos en las páginas precedentes, en una o, en su caso, a sus pares, sino a sujetos sociales
proporción cada vez mayor en las proximidades o étnicos diferentes a los del grupo de referencia,
de las residencias de los sectores medios altos, lo en nuestro caso los(as) jóvenes de clase media
que evita, salvo casos específicos, la morosa obli- alta (Urteaga, 2007:99).
gación de desplazarse por la geografía urbana. Establecido este punto podemos preguntar-
Paradójicamente los jóvenes de clase media alta nos: ¿Cómo representa la juventud de clase media
disponen de más libertad personal y condiciones alta a Cochabamba? ¿Qué cartografías mentales
materiales -autos, motos- para desplazarse por la construye para su uso? ¿Qué factores afectan a la
trama urbana que la generación precedente, pero construcción e imaginarios de su territorialidad?
se sienten inducidos a recortar su presencia en ella Ahora bien, desde la mirada de este segmento
a un pequeño territorio seguro y socialmente ho- juvenil, el mapa mental de la ciudad de Cocha-
mogéneo. Cochabamba se les presenta más ancha bamba resulta cortado en dos grandes territorios:
pero simultáneamente más ajena. Transitar por el norte en positivo y el sur en negativo; el prime-
Cochabamba supone para un(a) joven organizar ro más seguro que el segundo; el primero estética-
una topología y una cartografía que establezca lí- mente agradable, el segundo sucio y desordenado.
mites, fronteras y umbrales. Dejar marcas y cuños La representación social del miedo y los ac-
de posesión de un territorio y señales de alerta y tores que lo producen se vislumbra en las res-
seguridad cuando se ingresa al del “otro”. puestas frecuentes a las pregunta: ¿Qué lugar
Nos interesa, por tanto, el mundo de las re- de la ciudad de Cochabamba consideras más
presentaciones tal como es vivido y concebido, peligroso? ¿Por qué?
antes que el mundo material o físico, sin negar Más del 96% de los y las estudiantes univer-
que este último incida en el primero. Es necesa- sitarios(as) encuestados(as) señalan a la zona sur o
rio indagar el espacio urbano tal como es vivido lugares específicos de ella, como los más peligrosos
y concebido por los actores. La juventud repre- de la ciudad.
senta e imagina la ciudad con el objetivo de “ar-
ticular fronteras de diferencia”, con el propósito • La zona sur, hay muchos maleantes
de “tejer sus interacciones (sean estas de disputa, (Juan Carlos, universitario, 22 años).
de conflicto, de adaptación o de negociación)”. • La zona sur, porque hay varias pandillas
Lo cual supone que metodológicamente la espa- (Eduardo, universitario, 20 años).
cialidad juvenil debe enfocarse tanto desde los • La zona sur, veo en las noticias que no
imaginarios como desde las prácticas. Diríamos es muy segura (Alejandro, universitario,
esta vez con Armando Silva (2005): “Los mapas 23 años).
ya no son físicos, sino psicosociales: los croquis • La zona sur, porque en las noticias salen
no se ven, se sienten”. más noticias alarmantes y graves de esos
Maritza Urteaga señala que la “experiencia lugares (Karen, universitaria, 19 años).
espacial” del sujeto joven se debe analizar incor- • La zona sur, porque en esta zona existen
porando dos ejes explicativos: a) la tensión adul- maleantes (Marianna, universitaria,
tos/jóvenes y b) la tensión jóvenes/jóvenes, a las 24 años).
69
• La zona sur, mucho maleante (Jorge, Pampa. Leída desde la estética cultural de los(as)
universitario, 22 años). habitantes de la zona norte, su alter ego urbano y
social se representa como:
En algunos casos se mencionan lugares espe-
cíficos, de la misma zona sur y por idénticas ra- • Sucia y desorganizada (Giovanni,
zones: el temor. En otros casos, los causantes del universitario, 21 años).
miedo son maleantes, polillas y cleferos. • Nada higiénica y olor nauseabundo
(José Luís, universitario, 22 años).
• La Cancha, porque te asaltan o te roban • Sucia y peligrosa (Denisse, bachiller,
(Gustavo, universitario, 23 años). 18 años).
• La Coronilla, porque viven cleferos ahí • Mucha gente (Caris, universitaria,
(Camila, universitaria, 19 años). 19 años).
• La Terminal, existe mucho maleante
que se queda en esa zona (Rodrigo, En contraste, cuando se los(as) interroga sobre
universitario, 24 años). qué lugar les agrada más de Cochabamba, la ma-
• Terminal, no hay seguridad (Stephanie, yoría apunta a la zona norte, por razones opuestas
universitaria, 20 años). a las formuladas en torno al otro extremo urbano:
• Zona sur por la Terminal, muchos cleferos y
maleantes (Jeannine, universitaria, 20 años). • Porque no es tan caótica (Gustavo
Alberto, 18 años, bachiller).
En algunas lecturas, la inseguridad se extien- • Porque es tranquila (Miguel, 17 años,
de por toda la trama urbana a otros puntos espe- bachiller).
cíficos o a horarios también determinados.
También, aunque de modo más esporádico,
• La mayoría de las calles en la noche son se señalan locales ubicados siempre en el norte:
inseguras (Daniel, universitario, 21 años).
• Los puentes (Marianela, universitaria, • El Centro Patiño, porque es seguro, con
24 años). muchas actividades culturales, hermosos
• Ya no hay lugares seguros en la ciudad. jardines (Stephanie, 20 años, universitaria).
Tienes que ver dónde sacas tu celular o • Cine Center, porque es divertido y hay
por donde caminas (Camilo, bachiller, varias opciones para pasarla bien
18 años). (Verónica, 20 años, universitaria).
• El Cine Center, seguro y agradable
Sin embargo son menos, pues en la mayoría (Carol, 10 años, bachiller).
de las miradas el temor se focaliza en un sur ima-
ginado como la concentración del peligro. La Nótese nuevamente la seguridad como un
descalificación de este espacio urbano adquiere elemento decisorio que forma parte de la apre-
otras pulsiones. Preguntamos a jóvenes de ambos ciación estética de un espacio.
sexos ¿qué sector de la ciudad les desagrada más? El sur, en contraste, emerge como una des-
En una abrumadora mayoría señalan nuevamen- mesurada geografía asimétrica y abigarrada pre-
te la zona sur, particularmente el núcleo que se sencia donde los cuerpos de las muchedumbres
extiende alrededor del complejo La Cancha/La se entremezclan o se tocan en el fluir de la calle,
70
y donde el aire condensa los aromas de comidas del sur con relación al centro comercial (casco
para algunos sin nombre o música “guachafa”, viejo), a la par que la plaza Colón era el inicio
y conduce a su devaluación y estigmatización de la zona norte. Uno de los cambios que trae el
racial; o mejor lo que refuerza esta situación al inicio del siglo XXI es el debilitamiento de este
unírsela con la inseguridad. paisaje mental. Fenómenos como la toma de la
El higienismo y la cultura olfativa, como plaza 14 de Septiembre por sectores populares, a
muestra El perfume de Patrick Süskind, se en- partir de la guerra del agua del año 2000; la in-
cuentran ligados a procesos sociales e históricos. tensificación del crecimiento del comercio infor-
Se apre(h)ende desde la infancia a filtrar y recha- mal en sus alrededores; la salida de muchas casas
zar esencias y vincularlas positiva o negativamen- comerciales hacia otros sitios de la ciudad, parti-
te con determinados grupos sociales o étnicos cularmente la zona norte; el deterioro funcional
que sus progenitores valoraban como sujetos re- y ambiental del casco viejo, han estimulado la
volucionarios. La juventud actual no enarbola el mutación de las referencias geográficas para esta-
discurso de la contracultura de los 70. Tampoco blecer la nueva frontera entre norte y sur.
se afilia a posiciones radicales de izquierda. Apo- En base a una vista etnográfica por la ciudad,
lítica, prefiere gozar del mundo, aprovechando lo que significa “atravesar espacios desde los senti-
del tiempo concedido por la moratoria social; dos del transeunte” (Aguilar, 2005), y a entrevis-
siempre y cuando su posición emblemática, de tas a sectores de clase media alta, se puede percibir
poder y sus territorios no sean desafiados. un nuevo límite imaginado, donde la avenida He-
Por otra parte el orden de las cosas, un valor de roínas estaría marcando una nueva frontera frágil
corte positivista decimonónico, conduce a anhelar y móvil entre ambas zonas, como todo límite que
una ciudad sometida a normas y reglas, sin espa- se expande o se contrae de acuerdo al movimiento
cios que se desborden y transeúntes que caminen de los diversos actores poblacionales.
separados. Lo urbano, advierte Miguel Delgado, Pero también hay datos físicos que coadyu-
pasa todo el tiempo auto organizándose (esto hace van y afirman el sentido de esta representa-
la planificación), pero no se salva de un destino o ción dual del espacio. En efecto, el avance del
suerte que tiende a convertirla en “ilegible” (des- comercio informal que se concentra en torno
ordenada, caótica) opuesta a la ciudad “legible” al mercado 27 de Mayo, no sobrepasa este
(ordenada, racional) (Delgado, 1999:183). límite. Sucede otro tanto con el mercado in-
¿Pero qué es el sur? ¿A qué y dónde se nom- formal que reina en torno al edificio del co-
bra cuando se lo alude? Las fronteras, como los rreo, que si bien, en el nudo entre las avenidas
imaginarios, son móviles e históricas sus cons- Ayacucho y Heroínas invade ambas aceras, no
trucciones. No constituyen límites, ni filtros geo- avanza más allá en dirección norte. En todo
gráficos ni legales, sino simbólicos caracterizados caso, la idea de que la avenida Aroma separaba
por apropiaciones y marcas de significados, car- el sur del resto de la ciudad, es un dato amplia-
gados de presencias humanas, olores, comidas o mente superado por la realidad actual. Incluso
colores; es decir, se los significa socialmente. podríamos decir que el casco viejo esta siendo
El sur, o mejor la noción imaginada de lo “engullido” por el sur, y que por ello el límite
que es el sur, se desplaza constantemente des- entre ambas zonas es un territorio de disputa
de la mirada de las clases medias altas. Es una que en este momento puebla los imaginarios
frontera móvil, cambiante. Hasta los años 90 del ciudadanos de los residentes del norte y el sur.
siglo precedente, la avenida Aroma era el límite Una demarcatoria provisional, una topografía
71
artificial que indique una situación de estatus coexisto con una multiplicidad de sujetos, sin los
superior-inferior, con un sur “pobre” margina- cuales mi propia existencia no sería concebible.
lizado y un norte “rico”, sería evidentemente
la avenida Heroínas. Aunque los pobladores Declive de los antiguos espacios públicos
del sur, después de los fuertes y sangrientos
conflictos del 11 de enero de 20077, imaginan Para la territorialidad juvenil de la clase media
quizá que en el río Rocha debiera forjarse la alta cochabambina, los linderos del mundo ha-
frontera simbólica entre ambos territorios. bitable se cierran a pocas cuadras de la plaza
La consecuencia de estas representaciones y Colón: en la esquina de las calles 25 de Mayo
fantasmagorías es trazar un lindero y una fron- y Ecuador y de ésta última con la España, en
tera invisible entre lo que se considera territorio el corazón del antiguo centro urbano y muy
ajeno y movedizo, y el seguro (y conocido); el próximo a la avenida Heroínas. Metros más allá
distinguido (“gente de bien”) y aquél que no comienza (o termina) la muralla invisible que
lo es; y aquellos que se asocian al origen de la separa dos mundos, dos estéticas, dos culturas
inseguridad y las transgresiones del crimen. Y juveniles y dos seguridades de vivir. Los cafés
a partir de esta constatación determinar dónde de la España y el de la 25 de Mayo con Ecuador
se puede ir y dónde no; o dónde se requiere de son la última frontera.
cautela y precaución y dónde no; en qué horas Esta delimitación imaginaria de la ciudad
y momentos existe seguridad y en cuáles reina constituye una verificación de que los jóvenes de
la incertidumbre. El acceso a la ciudad se recor- clase media alta de ambos sexos recrean la ciudad
ta. Se arma mentalmente una frontera que tiene de una manera distinta a la de sus padres y ma-
puertas de acceso y, a la vez, de cierre. Los jó- dres. En la década precedente los espacios de so-
venes de ambos sexos evitan, mientras pueden, ciabilidad juvenil gravitaban en las zonas central
dirigirse a la zona devaluada y estigmatizada del y sur de la ciudad. Hoy, concebidas como zonas
sur; si no queda otro remedio que hacerlo toman de peligro, están además lejanas a las zonas de
precauciones y se mantienen alertas. residencia de los(as) jóvenes de clase media alta.
Desde las subjetividades del norte juvenil, el Nuestro interés por recurrir a este juego de
sur se imagina como un espacio fantasmal pobla- espejos es resaltar que ahora, como nunca antes,
do de amenazas y un desorden caótico de multi- estamos frente a una ruptura radical en el uso
tudes cobrizas, con las cuales no es posible iden- del espacio urbano por parte de elites citadinas
tificarse, recuperar memoria o sentir emoción y sobre todo de sus vástagos. Quizá para apelar
positiva ni entablar comunicación. Un espacio a otro símil podríamos retroceder al filo del si-
que funge exactamente como lo contrario de los glo XIX cuando los grupos dominantes reorde-
“lugares emblemáticos” de los que Michel Mafes- naron la ciudad en la pretensión de configurar el
soli (2007) nos habla como espacios celebratorios centro como espacio donde solamente pudieran
donde: “Uno se reúne, se reconoce al otro, y de manifestarse sus expresiones culturales y de vida.
esta manera uno se reconoce”; es decir donde yo La diferencia estriba en que entonces no se cuajó
7 Ese día, ante la pasividad policial, miles de pobladores(as) de la zona norte, principalmente jóvenes, se enfrentaron en las calles
con campesinos y jóvenes de la zona sur, con el saldo de tres muertos y centenares de heridos. La confrontación, con cortes
claramente raciales, puso en tela de juicio la pretendida (y ponderada) unidad mestiza de Cochabamba.
72
un territorio propiamente juvenil ni la juventud para asistir a la Universidad Privada Boliviana
gozó de autonomía frente a sus progenitores. El (UPB) situada en el kilómetro siete de la carre-
espacio público, abierto a todas las miradas o los tera Blanco Galindo. O los fines de semana, para
espacios privados, bajo vigilancia de mayores, fue divertirse y abandonarse al ocio, en el Country
el espacio para la sociabilidad juvenil. Situación Club, un enclave en el extremo sur de la ciudad.
que pervivió casi incólume hasta un siglo después, La situación debe entenderse más bien como
cuando una mezcla de fenómenos internos y ex- el resultado de un largo proceso de cambios cul-
ternos, urbanos y culturales, produjo un quiebre turales en las subjetividades juveniles y de los
radical en relación al espacio urbano, como lugar nuevos patrones de consumo juvenil que privi-
de encuentro con sus pares y con diferentes. legian la seguridad, la distinción y la afirmación
Lo primero que debemos señalar para entender identitaria, separándose del resto del tejido po-
la anterior afirmación es que la juventud de clase blacional urbano. Distinciones que a partir del
media alta se mueve y mora mayoritariamente en consumo globalizado de objetos simbólicos les
la zona norte de la ciudad y en las urbanizaciones permite sentirse parte de identidades globales,
satélites como Bella Vista o Tiquipaya8. Admiten como señala García Canclini.
de buena gana que el norte citadino “es como una En efecto, hay algo más profundo y determi-
ciudad, (pues) no se necesita salir de ella”. Una nante. Todas las generaciones, nacidas desde me-
isla o una fortaleza bien abastecida. No exageran. diados de los años 80 del siglo pasado en adelante,
Como aludimos en páginas precedentes, su ofer- han sido educadas en el hábito de la inseguridad
ta de servicios es amplia y creciente, y configuran y el miedo a moverse libremente en la ciudad.
una especie de ciudadela, delimitada por murallas Durante años han visto y oído a los medios de
imaginarias, a modo de una ciudad medieval forti- comunicación que explotan el sensacionalismo y
ficada; con la diferencia que esta vez los adversarios estigmatizan a grupos sociales y lugares, contribu-
no sólo están fuera sino adentro de los muros. yendo a crear una atmósfera de inseguridad, que
Fuera de estas fronteras quedan los espacios ur- se hace más patente y patética con la crisis institu-
banos que utilizaron las generaciones precedentes, cional de las fuerzas policiales (Rey, 2005).
enclavados ahora en terra incognita. ¿Por qué las El imaginario de inseguridad, como una parte
nuevas generaciones de jóvenes de ambos sexos no de la nueva cultura para vivir en la ciudad, proviene
los habitan y utilizan? ¿Por qué prefieren mover- de los progenitores que la trasmiten diariamente a
se, usar y ocupar territorios distintos? Podríamos sus hijos e hijas. En los grupos focales y entrevistas
nuevamente atribuirlo a la distancia. Llegar desde individuales, recogimos expresiones como éstas,
la zona norte hasta La Cancha/La Pampa, la plaza que pretenden encerrar toda una lección para en-
14 de Septiembre y sus alrededores implica cruzar frentar las condiciones de inseguridad:
gran parte de la saturada mancha urbana de tráfico
lento y enredado. Sería, empero, una explicación • Ten cuidado. No vayas sola.
insuficiente y parcial. Los(as) jóvenes de clase me- • No lleves tu celular al estadium. Te lo
dia alta recorren diariamente una distancia mayor van a robar.
8 En este trabajo no analizamos la cultura juvenil nocturna, que es el territorio que la juventud ha arrancado a sus progenitores
y vecinos desde fines de los años 80 del siglo XX. La cultura de la noche se organiza también en orden al miedo y la distinción
respecto a un no semejante.
73
• Si vas a La Cancha, no vas sola. Espera a intercambio endogámico, cerrado sobre sí mis-
tu hermano o vas conmigo o con tu papá. mo, limitado a los pares, a los que se conocen
• No dejes tu auto en la calle, mejor lo de antemano. Carece de riegos, de confrontación
guardas en un parqueo. con lo diverso, del encuentro fortuito, que debie-
• No tomes cualquier taxi en la calle. Llama ra se propio de vivir en la ciudad y de ejercer ciu-
a un radiotaxi conocido. dadanía. Funge como un gran teatro o un gran
palco, donde se acude solamente por el placer de
La juventud cochabambina, que internaliza estar y de ver a los socialmente semejantes.
desde temprana edad el temor a vivir en secto- La juventud de clase media alta construye así
res de la ciudad, responde con una “estrategia espacios imaginarios -comportamientos, gestos,
de blindaje” que la proteja de amenazas reales y vestimenta- que a modo de marcas sirven para
ficticias, que se traduce en mutaciones del uso separarse de las amenazas de los “distintos”, de la
de los espacios urbanos en relación a la conducta población que habita en el sur o que tiene otra
de las elites en el pasado urbano más reciente: se tonalidad de piel u origen social. El Cine Center
retiran de las calles o de los mercados públicos; se incrusta en la trama urbana, pero sin referen-
se opacan las plazas (y calles) como lugares para cias propiamente históricas, pues sus puntos de
la sociabilidad, el ocio y el disfrute; El Prado o referencia son universales, extraterritoriales (Sar-
la Plaza de Armas son vistos como lugares peli- lo, 2000). Corresponden a los llamados “espa-
grosos, desorganizados o sucios y ocupados por cios de sociabilidad transitoria” de los que habla
personas poco confiables. En contraposición, Augé (1993). Son los espacios urbanos de paso
se guarecen en lugares seguros tanto privados o y tránsito, caracterizados por flujos peatonales,
públicos, pero con reglas privadas de comporta- vehiculares, entre otros, que operan como áreas
miento, y sistema de seguridad y control. para el encuentro fugaz. Carecen de referencias
La búsqueda de lugares “limpios y ordena- históricas, memoria y por tanto de diferencias vi-
dos”, como por ejemplo el Cine Center, inau- suales y arquitectónicas. Un “lugar”, en cambio,
gurado en 2007, impregnado de modernidad supondría una apropiación concreta y simbóli-
y de una estética consumista, permite evitar las ca del espacio, otorgándole sentido emocional y
sensaciones auditivas y olfativas socialmente afectivo a aquellos que lo habitan y lo utilizan.
enseñadas como desagradables desde la niñez. La presencia juvenil no es pasiva y, por el contra-
Marcadas en el inconsciente, siembran un terre- rio, busca conquistar y transformar un lugar anó-
no fértil para pulsiones que conducen a las dife- nimo en un espacio de comunicación y pertenen-
renciaciones y a las fronteras sociales-raciales, y cia que les permita reconocerse como integrantes
en suma a la segmentación de Cochabamba que de un mismo entorno social y cultural. Edifican
se ha hecho más visible aun tras el triunfo electo- así simbólicas fronteras excluyentes que los distin-
ral de Evo Morales a fines de 2005, alcanzando guen de otros(as) jóvenes de la ciudad. Construyen
visos de confrontación cotidiana. espacios imaginarios -comportamientos, gestos,
El Cine Center, compuesto de una plaza de vestimenta- que a modo de marcas sirven para
comidas y doce pequeños cines, contribuye separarse de las amenazas de lo social y racialmente
a configurar una sociabilidad restringida y un “distinto”9. El Cine Center, en suma, contribuye
9 Tomamos estas ideas del sugerente trabajo de Inés Cornejo Portugal (2007:191 y ss.)
74
a configurar aún una sociabilidad restringida y un identidad provisional e impersonal en razón de
intercambio limitado a los que se conocen de an- encontrarse sometido a una relación contractual
temano. Carece de riegos, de confrontación con con el propietario; es decir dentro sus muros no
lo diverso, del encuentro fortuito, que debiera se se es transeúnte, sino consumidor o demandante
propio de vivir en la ciudad y de ejercer ciudada- de servicios de una institución comercial, cuyos
nía. Funge como un gran teatro o un gran palco, códigos y funciones se debe cumplir. Con la
donde se acude solamente por el placer de estar salvedad, acotamos nosotros, que los jóvenes de
y de ver a los socialmente semejantes. Lo propio ambos sexos que acuden con frecuencia a estas
puede decirse de las discotecas nocturnas, como plazas mercantiles no desean recorrer, en el sen-
Mandarina o Life10 que han construido “filtros tido de explorar y experimentar la ciudad y su
semióticos” que, en una franca discriminación, diversidad. Prefieren más bien retirarse, como ya
impiden que ingresen jóvenes no considerados aludimos, para recluirse en un espacio que con-
como “gente de bien”, es decir aquellos que no os- sideran culturalmente propio y exclusivo.
tentan “galardones” de color de piel o de apellido.
La diversidad es concebida como una amenaza y Territorialidad y género
los propietarios de las “discos” se encargan de ase-
gurar a sus clientes que no se encontrarán en las Las encuestas y entrevistas realizadas no mues-
penumbras con algún(a) desconocido(a). tran grandes diferencias respecto a la manera
La ciudad de Cochabamba, o mejor la ima- cómo mujeres y hombres se apropian y cons-
gen espacial que de ella se hacen los(as) jóvenes truyen su imaginario del territorio urbano. Su
de clase media alta, gira en torno a estos centros gramática del miedo es prácticamente la misma.
de consumo cerrados y aislados de una trama Al igual que los varones, las mujeres cortan la
urbana de la que a la vez son y no son parte, ciudad en dos: norte seguro, sur inseguro. Y vi-
y que refleja la crisis y declinación del espacio ven en un espacio dividido.
público en Cochabamba. La generación anterior La identidad colectiva que comparten, en tér-
contaba también con espacios propios como El minos de pertenencia de clase, de grupo etáreo y
Prado o los cafés de la antigua calle Perú. No de experiencias de vida, provee normas, rutinas y
hay empero que exagerar la comparación. Éstos representaciones similares que les permite cons-
eran verdaderamente públicos, abiertos a todos truir un nosotros casi sin fisuras de género. Esta
y a todas, sin exclusiones formales, aunque éstas autoidentificación, que se construye sobre todo
se introdujeran por la costumbre, la vestimenta en contraste con los otros, los foráneos, posibi-
o los niveles de gastos económicos que suponía lita una apropiación simbólica del territorio, en
permanecer en los espacios. la que hombres y mujeres, a través de un con-
En contraste el ágora urbano de la actual junto de señales que comparten, como la ropa,
juventud “clasemediera” es el consumo. Es en los mismos gustos, los miedos, los deseos y las
cuanto tales, por consumidores, y no por jóve- subjetividades, marcan sus límites y fronteras ha-
nes, que son recibidos en estos espacios segmen- cia fuera de su propio colectivo. Sin embargo,
tados. Se pierde la condición de ciudadanía, en si bien pudiera asumirse que el territorio juvenil
tanto habitante de la ciudad, y se adopta una es un escenario de representaciones e imaginarios
10 Actualmente cerrada.
75
comunes que los dota de cierta homogeneidad Delgado, siguen recibiendo “una educación sexis-
identitaria, un tema que empieza a ser dilucidado ta, entre cuyos mensajes están los que les inculcan
por la literatura es hasta qué punto esta territo- un temor reverencial ante lo que se extiende más
rialidad construida por los jóvenes, revela usos allá de las puertas de sus casas, donde aguardan
y sentidos del espacio diferenciados por género. peligros mucho peores para ellas que los que ame-
Es decir cómo las relaciones de poder de género nazan a los niños varones” (2007:326).
estructuran distintas formas de nombrar los terri-
torios, de imaginar sus límites y de recorrerlos en En Cochabamba ocurre que:
términos de su entidad física (Gómez, 2005:74-
104; Velásquez y Añadía, 2003:74-104). • Cuando era joven iba al ballet y volvía a
En una sociedad patriarcal como la cocha- eso de las 11 de la noche caminando has-
bambina donde el espacio público es simbólica- ta mi casa, sin problemas. Ahora mis hijas
mente masculino, los varones son quienes desde no salen solas en la noche, yo las llevo y
una posición de poder ejercen su autonomía y las recojo (Mónica, pedagoga, 44 años).
libertad para nombrar sus espacios y sus límites • Mi hija, cuando sale en la noche, la lleva
de movimiento; son ellos quienes transitan con alguien de la familia o, cuando no pode-
seguridad las calles y las aceras, frente a las muje- mos, se va en un radiotaxi que conocemos
res que recorren estos espacios con la imagen del hace tiempo. Poco ha cambiando desde
temor y el riesgo, que se disipa en el momento cuando yo estaba en la universidad y mis
en el que logran compañía. padres me llevaban a las fiestas y me re-
Las entrevistas muestran que mientras los cogían. Y eso que entonces la ciudad era
hombres se desplazan con mayor libertad en la mucho más segura que ahora (Virginia,
noche u otros lugares catalogados como de riesgo, docente universitaria, 59 años).
las mujeres transitan los mismos lugares desde una • Como vivo lejos, mi mamá o mi papá me
situación de mayor vulnerabilidad y fragilidad lleva hasta la fiesta o discoteca, o a la casa
(cfr. Lindon, 2006:13-32). Son las amigas, los fa- de una amiga. Otras veces voy con mi
miliares o la presencia de un varón los que posibi- enamorado (Sofía, 20 años, universitaria).
litan el acceso a estos espacios. El tiempo libre ha • No me dejan salir sola ni que vuelva
sido por largo tiempo un predominio masculino, sola. Si no me recogen, debo buscar a
más aun en la noche, aunque las mujeres jóvenes alguien conocido que me traiga a casa
han conquistado su lugar en la nocturnidad ur- (Andrea, 17 años, bachiller).
bana. En las “discos” asisten por igual hombres y
mujeres, pero ellas prefieren los espacios cerrados, La nueva generación asiste masivamente a las
donde puedan conversar, tomar un café o fumar universidades y tiene amplias expectativas labo-
un cigarrillo. Los varones, en cambio, gustan más rales; por eso mismo resienten más de no poder
de espacios abiertos, donde reunirse en grupo y ocupar todos los espacios para el ocio al igual que
expresarse con más fluidez y desafiante osadía. los varones. La libertad femenina es acotada, tiene
Sobre las mujeres de clase media alta se ejerce más trabas y vigilancia, aunque ellas se sienten más
más restricciones y vigilancia, por su mayor con- libres que sus progenitoras, recluidas en su hogar.
dición de vulnerabilidad y un largo proceso de so- En una ciudad que crece, trasladarse de un
cialización que las educa para una vida de temor. punto a otro se ve como un problema. Ni en el
Las mujeres, como señala correctamente Manuel día, y menos en la noche, el transporte público es
76
Fexia, Carles (coord).
una opción. Se lo considera inseguro, sucio y des- 2004 Culturas juveniles en España, 1960-2004. Edición
agradable. El automóvil ha supuesto la libertad electrónica. [Link].e
para salir a la hora que se quiera, pero el número Acceso 20 de marzo de 2008.
de chicas que disponen de este medio es menor Guerrero Valdebenito, Rosa María
que el de los varones; además la sombra de la inse- 2007 “Segregación Socio-urbana y representaciones
guridad nuevamente se cierne sobre ellas. Se teme de inseguridad en dos comunas de Santiago de Chile”.
Cultura y representaciones sociales. Revista Electrónica.
que sean asaltadas en la calle o al ingresar al garaje. Año 2. No.2. Septiembre de 2007. [Link].
Casos de agresiones, contados reiteradamente en mx/revista/num3/[Link]
los corrillos y tertulias y amplificados por la pren- Acceso 7 de febrero de 2008.
sa, sirven de un poderoso disuasivo. Mújica, María Constanza
El mayor temor frente a la posibilidad de ser 2005 “Entrevista a Armando Silva: Ser santiaguino
o porteño es, primero, un deseo”. En bifurcaciones
víctimas de delito moral o físico refleja una trama 4, World Wide Web document. [Link].
cultural en Cochabamba en los procesos de socia- cl/004/[Link]>. Acceso 25 de noviembre de 2007.
lización femenina. Estudios realizados en distin- Segura, Ramiro
tos países dan cuenta que entre las mujeres el nivel 2005 “Territorios del miedo en el espacio urbano de la
de temor al espacio público es mayor que entre ciudad de La Plata: Efectos y ambivalencias”.
los hombres (Dammert, 2008:63). Los cuerpos [Link]
Acceso 2 de diciembre de 2007.
de las mujeres y su sexualidad acechada por ges-
tos y miradas se convierten en espacios de miedo
que recortan la autonomía y la presencia de las Bibliografía
mujeres en calles, parques y lugares abiertos. La
Aguilar D., Miguel Ángel
mayor vulnerabilidad de las mujeres, frente a los 2005 “Recorridos urbanos y habitar la ciudad”. En Agui-
hombres, radica ciertamente en la posibilidad de lar, Angel y Ramírez, Patricia (Coords.). Pensar y habitar
ser víctimas de agresiones sexuales o de compor- la ciudad. Barcelona: Anthirpos- UAM-Iztapalapa.
tamientos corporales invasivos a su privacidad, Auge, Marc
“piropos” sexistas, eventuales “toqueteos”; es decir 1993 Los no lugares. Espacios del anonimato. Barcelona: Gedisa.
una violencia más sutil y cotidiana, que se conoce Bauman, Zygmut
como violencia moral, distinta de la violencia físi- 2007 Miedo líquido. La sociedad contemporánea y sus
temores. Buenos Aires: Paidós.
ca y que da lugar al “acoso callejero” (street harras-
ment) o “acoso público”(sexual harrssment). Borja, Jordi
2003 La ciudad conquistada. Madrid: Alianza editorial.
Referencias hemerográficas Briceño-León, Roberto
2007 Sociología de la violencia en América Latina. Qui-
Los Tiempos, 30 de septiembre de 1971. to: FLACSO-Municipio Metropolitano de Quito.
Los Tiempos, 10 de marzo de 2005.
Los Tiempos, 4 de enero de 2008. Calceira, Teresa
2007 Ciudad de Muros. Barcelona: Gedisa.
77
Dammert, Lucía Lindon, Alicia
2008 Perspectivas y dilemas de la seguridad ciudadana en 2007 “La ciudad y la vida urbana a través de los ima-
América Latina. Quito: FLACSO-Municipio Metropo- ginarios urbanos”. En: Revista Eure, Santiago de Chile,
litano de Quito. Vol. XXXIII, No. 99, agosto.
2007 “Entre el temor y la realidad de la victimización 2006 “Territorialidad y género: una expresión desde
femenina en América Latina”. En: Falú, Ana y Segovia, la subjetividad espacial”. En: Ramírez Kuri, Patricia;
Olga (eds.). Ciudades para convivir: sin violencias hacia Aguilar Díaz, Miguel Angel (coords.). Pensar y habitar
las mujeres. Santiago de Chile: Ediciones Sur. la ciudad: afectividad, memoria y significado. Madrid:
2004 “¿Ciudad sin ciudadanos? Fragmentación, se- Antrophos.
gregación y temor en Santiago”. En: Revista Eure, Vol 2006 “La casa bunker y la deconstrucción de la ciu-
XXX. No. 91, Santiago de Chile. dad”. En: Liminar 2, Estudios Sociales y Humanísticos.
México, año 4, vol. IV.
Damnert, Lucía; Karma, Rodrigo y Manzano, Liliana 2005 “Figuras de la territorialidad en la periferia
2003 Ciudadanía, espacio público y temor en Chile. Santia- metropolitana: Topofilias y topofobia”. En: Reguillo,
go de Chile: Centro de Estudios de la Seguridad Ciuda- Rossana y Godoy Anativa, Marcial (eds.). Ciudades-
dana, Instituto de Asunto Públicos, Universidad de Chile. translocales: Espacios, flujo, representación. Perspectivas
Delgado, Manuel desde las Américas. México: ITESE-SSRC.
2007 Sociedades movedizas. Pasos hacia una antropología Moffesoli, Michel
de las calles. Barcelona: Anagrama. 2007. “La potencia de los lugares emblemáticos”. En:
Delgado, Miguel Convergencia 44. UAEM, mayo-agosto.
1999 El animal público. Barcelona: Anagrama. Reguillo, Rossana
Entel, Alicia 2000 “La construcción social del miedo. Narrativas y
2007 La ciudad y sus miedos. La pasión restauradora. prácticas urbanas”. En: Rotker, Susana (ed.). Ciudada-
Buenos Aires: La Crujía Ediciones. nías del miedo. Caracas: Nueva Sociedad.
78
Sectores periurbanos en la
Santa Cruz dual
Isabella Prado Zanini1
Santa Cruz de la Sierra es una ciudad que proyecta o no?, ¿cuáles son sus expectativas, ambiciones,
una imagen de modernidad, riqueza, progreso y metas?, ¿cuáles son sus principales reivindica-
oportunidades. Si bien todo esto es cierto, no me- ciones?, ¿están desarrollando una “conciencia
nos real es la creciente periferia cruceña, que con- de clase”?, ¿construyen un discurso político en
vive y se cruza tangencialmente con esta realidad, torno a sus reivindicaciones?
sin llegar a ser parte de ella, más que como especta- En un momento fértil para la investigación
dora. Más allá de mostrarnos una desigualdad en la por los cambios que está viviendo el país, con-
distribución del ingreso, nos descubre una ciudad sidero altamente relevante responder a estas
contradictoria, con características de ciudad dual. preguntas, pues nos dirán hacia dónde van las
Pero ¿cuál es la perspectiva de aquellas perso- demandas de grandes grupos urbanos, y si se
nas que componen los sectores periurbanos de convertirán en actores sociales y/o políticos, más
Santa Cruz, sus barrios populares?, ¿cómo viven allá de las protestas puntuales por objetivos cir-
la ciudad?, ¿en qué medida se sienten integrados cunscritos a su vida cotidiana.
1 Isabella Prado Zanini es psicóloga, con maestría en Psicología Social Comunitaria. Ha trabajado en diversas investigaciones
centradas en el área urbana de Santa Cruz. Actualmente es investigadora del Centro de Estudios para el Desarrollo Urbano y
Regional (CEDURE).
79
Ejti Stih. Grito Libertario (2007). Acrílico sobre lienzo.
Santa Cruz de la Sierra, Esto se contrapone a las elites locales, que
ciudad dual son parte de un mercado de consumidores glo-
bales, cuyos miembros se sienten y viven como
La ciudad de Santa Cruz tiene construida una ciudadanos globales desde sus realidades locales
imagen de ciudad pujante, moderna, cosmopo- (Solares, 2008).
lita, “blanca” y relativamente rica, por lo menos A raíz de su explosivo crecimiento en los úl-
con relación al resto del país. Se trata de una ciu- timos treinta años, Santa Cruz ha vivido y vive
dad de más de un millón y medio de habitantes, procesos que le resultan nuevos, aunque están
con una tasa anual de crecimiento por arriba del acordes a la tendencia global. Uno de ellos es la
5% y que en los hechos ya forma parte importan- fragmentación y segregación físico espacial de la
te de esa red de centros urbanos intermedios que ciudad, fenómeno que no se conocía en la Santa
crece aceleradamente en el cono sur (figura 1). Cruz tradicional. Si bien las diferencias sociales
Su actividad económica, en el marco de la siempre existieron, la marcada separación física
economía formal y “moderna”, es importante y de los habitantes, a partir de su poder adquisiti-
ha logrado interesantes niveles de competitivi- vo, es un fenómeno relativamente nuevo.
dad en ciertos rubros, lo que la convierte en una
economía exportadora y globalizada.
Figura 1
Es verdad que esa ciudad existe, y es muy co- Centros urbanos intermedios
nocida y difundida: mucho de la identidad cru-
ceña se ha construido en base a esa realidad; sin
embargo, corresponde sólo a una fracción de su
población y su territorio.
Al igual que muchas ciudades de Latinoaméri-
ca, aún conservando sus particularidades, compar- MANAUS
trabajo productivo del sector industrial siempre fue SANTA CRUZ DE CUAIBA
LA SIERRA
ARICA
TUCUMAN
81
Esta división de la ciudad, invisible pero in- Además del abandono de los espacios públi-
franqueable al mismo tiempo, dificulta el con- cos y su sustitución (en sectores de altos recur-
tacto, el intercambio y el mutuo conocerse. Faci- sos) por las urbanizaciones cerradas, hay otras
lita la indiferencia de los sectores más pudientes señales en Santa Cruz que nos hacen pensar
hacia las poblaciones periurbanas de la ciudad, en ésta como una ciudad dual: la tendencia a
indiferencia que se concretiza en el descuido y el la policentrización, a partir de los distritos ur-
abandono de los espacios públicos, que debieran banos, principalmente en el Plan 3.000, la Vi-
ser espacios de encuentro; a ello se suman la des- lla Primero de Mayo o la Pampa de la Isla; la
confianza y, en casos extremos, el racismo. instalación de artefactos urbanos, concentrados
La oferta de espacios de encuentro (gratuitos) en el lado oeste de la ciudad y en el eje oeste-
por parte de la ciudad es absolutamente defi- norte, como parques temáticos, multicines, ur-
ciente en los distritos periurbanos. Ocasional- banizaciones cerradas, universidades privadas,
mente, los habitantes de dichos distritos visitan absolutamente ausentes en el resto de la ciudad
el Parque Urbano (dentro del segundo anillo), (este y sur), donde más bien se concentran los
transitando grandes distancias, para pasear en mercados populares y los barrios con gente de
familia algún fin de semana. escasos recursos que reciben a la mayor parte
Tampoco hay actividades gratuitas regulares y de los inmigrantes, consolidando la segregación
sostenidas que puedan ser de interés y provecho físico espacial.
para las familias de estos sectores y que contri- De esta manera, el tejido social de la ciudad
buyan a la apropiación del espacio público y a se va descomponiendo, dividiendo a las perso-
la integración de las personas a la ciudad, que nas y profundizando cada vez más los problemas
construyan ciudad. de salud psicosocial (frustraciones, delincuencia,
El deterioro y descuido de los espacios públicos adicciones, violencia y otros).
es más notorio en las áreas fuera del cuarto anillo,
así como la ausencia marcada de la autoridad local La creciente periferia cruceña
en muchos de estos sectores, lo que hace que sean
“tierra de nadie”: los boliches, billares, karaokes Paralelamente a la ciudad moderna, Santa Cruz de
proliferan, así como las pandillas juveniles. En mu- la Sierra cuenta con una cada vez más poblada “co-
chos casos, los vecinos se han organizado para dar rona periurbana” que presiona para ser tomada en
seguridad a sus barrios, pero en ocasiones esto ha cuenta por la ciudad “formal” (PLOT, 2005).2
provocado que se cometan atropellos, aplicando La ciudad cuenta con 12 distritos urbanos
la justicia por mano propia. Esto contrasta fuerte- (figura 2), 5 de ellos se encuentran dentro del
mente con los barrios de altos recursos, cuyas áreas cuarto anillo, considerándose distritos con bajos
públicas en realidad son privadas, pues no cual- niveles de pobreza los distritos 2, 3, 4 y 11. Ha-
quiera puede ingresar en ellas, como ocurre en las cia el norte se ubica el distrito 5, y hacia el oeste
urbanizaciones cerradas, donde el problema de la y sur oeste están los distritos 1, 9 y 10, conside-
inseguridad se resuelve con guardias privados. rados como de niveles medios de pobreza. En
2 Hasta hace unos veinte años, el límite de la ciudad prácticamente era el cuarto anillo, abarcando alrededor de 4.600 hectáreas.
Hoy la ciudad tiene cerca de 30.000 hectáreas, pero el cuarto anillo sigue siendo un límite simbólico entre quienes viven en
zonas equipadas con todos los servicios y los barrios populares que conforman su periferia.
82
Figura 2 el lado este y sur de la ciudad, están los distri-
Santa Cruz de la Sierra y la pobreza
tos considerados con altos niveles de pobreza: 6
(Pampa de la Isla), 7 (Villa Primero de Mayo), 8
(Plan 3.000) y 12 (Nuevo Palmar) que albergan
casi a la mitad de la población (PAP, 2002).
aí 5
El distrito 12 fue creado recientemente y
Pi r
Rio
us ue
cuenta ya con más de 80.000 habitantes, en su
al
tri
Ind arq
P
6
2
EN
FE gran mayoría inmigrantes.
1
11 No sólo la infraestructura urbana nos señala
3
7
la segregación existente (vemos que en los distri-
4
tos considerados pobres, no hay parques temá-
10 8 ticos o urbanizaciones cerradas), sino también
9
otros indicadores, como el Índice de Desarrollo
12
Humano (Prado et al., 2005), que coincide con
la caracterización realizada (cuadro 1).
La ciudad, en las zonas periurbanas, es cons-
truida por los habitantes a partir de “loteamien-
50 a 68% de hogares pobres
tos”, antes que responder a una lógica de planifi-
35 a 45% de hogares pobres
cación urbana desde los niveles técnicos, con todas
15 a 20% de hogares pobres
5 a 10% de hogares pobres
las deficiencias que esto conlleva: falta de servicios
básicos, ausencia de infraestructura urbana. A
Fuente: Elaboración propia medida que los vecinos se van organizando, son
Cuadro 1
Índice de Desarrollo Humano
83
sus presiones sobre las autoridades e instituciones capacidad de organización y acción, habiendo logra-
locales las que dan como resultado la dotación de do con estas herramientas muchos avances, como la
luz, agua, construcción de escuelas o transporte desconcentración de algunas ramas técnicas de la
público. Cada avance en este sentido es una “con- universidad estatal, o la dotación de escuelas.
quista” de sus habitantes. La participación social de las personas en ac-
El Estado prácticamente está ausente: las es- tividades comunitarias de sus barrios (mingas3 y
cuelas, las calles, los centros de salud, culturales, otros), les otorga una particular visión sobre la
y otros, se hacen cuando hay una presión de los ciudad, sus distritos y su relación con “el centro”:
vecinos organizados. Y aún así, la presencia esta- hay apego a sus zonas y lucha por sus reivindica-
tal es muy escasa y absolutamente insuficiente. ciones, lo que les otorga cierto prestigio y digni-
La vivienda sigue un proceso similar: al inicio, dad frente a otros habitantes de la ciudad y a sus
al ser la tenencia de la tierra algo muy incierto, la mismos vecinos, además de un sentido de comu-
vivienda es sumamente precaria (desde carpas de nidad. Queda la sensación de que la participación
lona, cartones o maderas). Poco a poco, y a medi- personal es importante e influye en las condicio-
da que la zona se va consolidando, las personas se nes de vida. Este puede llegar a ser un factor de
animan a construir sus viviendas de lo que llaman equilibrio en el sentimiento de discriminación
“material”: ladrillos, cemento. Se empieza por que en muchos casos se percibe por ser habitantes
una pieza de uso múltiple: dormitorio, cocina. de zonas alejadas del centro. Aunque a muchos
El baño es externo, generalmente como letrina. les incomoda reconocerlo, los habitantes de los
Luego se van añadiendo cuartos. Los problemas distritos periurbanos sienten la exclusión.
de humedad, debido sobre todo a la mala venti- Esta Santa Cruz, la popular, la informal, la
lación, son muy frecuentes. En muchos lugares, pobre y de migrantes, con problemas de inclu-
sobre todo en los barrios nuevos, la electricidad sión, en medio de grandes dificultades surge con
de las viviendas es “comunitaria”, es decir, se co- increíble dinamismo.
nectan de algún vecino, compartiendo los gastos ¿Qué debe hacer la ciudad con esas ganas,
o de los postes de tendido eléctrico. En muchos ese capital social y ese cúmulo de demandas y
casos, los habitantes conviven con gallinas, patos, necesidades? ¿Qué deberían hacer la sociedad
trasladando así algunos hábitos rurales. civil y el Estado para apoyar y facilitar ese im-
Sin embargo, los sectores populares de Santa portante esfuerzo?
Cruz cuentan con enormes fortalezas y un capital
social nada despreciable con miras a su desarrollo. Hacia políticas públicas de
Existe un importante apego de los habitantes a sus integración
barrios y distritos. Si bien echan en falta varios ser-
vicios, pocos se trasladarían a otros lugares, aunque Existe una ausencia de políticas públicas de inte-
tuvieran la oportunidad. Sueñan más bien con la gración de los sectores periurbanos a la ciudad.
posibilidad de estudiar y trabajar, tener actividades Considero que este es un tema urgente en una
productivas en los distritos en los que habitan. Para ciudad compleja como Santa Cruz e indispensa-
ello, varios barrios cuentan con una importante ble para su sostenibilidad.
3 Minga es el trabajo comunitario en un área común, con la participación de las personas. Generalmente, además del trabajo,
durante la minga se comparte también la comida.
84
Uno de los elementos que favorece la integra- inclusiva. Para ello se debe considerar que la cons-
ción sin duda es el espacio público. Asimismo, trucción de la ciudad no es sólo la planificación
las edificaciones comunitarias como centros cul- y edificación de su infraestructura urbana, sino
turales, espacios deportivos, sociales, etc. sobre todo la construcción de ciudadanía y tejido
La planificación de una ciudad debiera escu- urbano. La ciudad es el “recipiente” donde las per-
char a quienes van a hacer uso de la infraestruc- sonas debieran poder desplegar sus actividades y
tura urbana que, finalmente, debe propiciar la rutinas, así como sus sueños y aspiraciones.
satisfacción de las necesidades básicas, entre las Siendo este tema parte de una investigación
cuales figuran no sólo la educación y la salud, aún en curso4, queda por indagar mejor las pers-
sino también la necesidad de compartir, de per- pectivas de los movimientos y organizaciones
tenecer, de conocerse, reconocerse y de respetar- vecinales. No se ha profundizado todavía en las
se. La ciudad es un espacio multicultural. posibilidades de la construcción de discurso polí-
Sin embargo, la solución no se da solo a través tico, conociéndose sólo reivindicaciones puntua-
de la planificación espacial, sino con el potencia- les o reacciones coyunturales. ¿Se convertirán en
miento de las redes de participación ciudadana actores políticos, desde su particular realidad de
en la gestión de la ciudad, que existen de ma- sectores populares? Queda por investigarse.
nera espontánea, en muchos casos; con el forta-
lecimiento de iniciativas económicas populares, Bibliografía
como las ferias, que han demostrado el interés
que despiertan en la población; con la conversión Antequera Durán, Nelson
de los barrios “dormitorio” en unidades produc- 2007 Territorios urbanos: diversidad cultural, dinámica
socioeconómica y procesos de crecimiento urbano en la
tivas, como lo demandan los mismos habitantes. zona sur de Cochabamba. Primera edición. La Paz:
Entender la dinámica social de una ciudad es Plural editores.
tan importante como la planificación urbanís- Fundación PAP
tica, pues la construcción de la ciudad implica 2006 Pobreza urbana: niveles de incidencia en la ciudad
procesos organizativos, económicos, culturales y de Santa Cruz de la Sierra. Primera edición. Santa Cruz:
de estratificación social (Antequera, 2007). Fundación PAP.
Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra
Comentarios finales 2005 Plan de Ordenamiento Territorial – PLOT. Prime-
ra edición. Santa Cruz: GMSCS.
Una ciudad como Santa Cruz presenta desafíos PAP Santa Cruz
2002 La pobreza en cifras en la ciudad de Santa Cruz de
importantes, pues es un espacio complejo que al- la Sierra. Primera edición. Santa Cruz: Fundación PAP.
berga variables como la migración, la cultura, los
Prado, Fernando et al.
diversos estratos socioeconómicos. Sin embargo, 2005 Santa Cruz y su gente. Primera edición. Santa
cuenta con grandes potencialidades que bien en- Cruz: ABC Producciones Ltda.
focadas pueden ponerse al servicio de los ciudada- Solares, Humberto
nos y hacer de Santa Cruz una ciudad amigable e 2008 Diálogo para Revista T’inkazos 25. Mimeo.
4 La investigación surge en CEDURE (Centro de Estudios para el Desarrollo Urbano y Regional) con financiamiento de Cordaid,
institución holandesa de cooperación. Se desarrolla desde inicios del año 2008 y será concluida a finales del mismo año.
85
Ejti Stih. Tatu (2007). Acrílico sobre lienzo.
SECCIÓN II
ESTADOS DE LA INVESTIGACIÓN
Estado de situación de la investigación
89
1. El contexto global en lo local montos de asistencia oficial para el desarrollo.
Para el 2005, el Banco Interamericano de De-
A nivel internacional vivimos no sólo un repun- sarrollo (BID) previó que las cifras de remesas
te en la magnitud de los flujos poblacionales y a América Latina ascenderían a 55 mil millones
económicos (remesas), sino también un cada de dólares. En todo caso estos envíos de dine-
vez más creciente posicionamiento del discurso ro tienen una amplia serie de consecuencias en
migratorio en las esferas y escenarios públicos. las sociedades de los países receptores. Algunos
En efecto, la magnitud de los movimientos hu- autores afirman que junto a las remesas econó-
manos a escala mundial señala que en la actua- micas hay que distinguir también las llamadas
lidad el número de migrantes internacionales remesas colectivas o sociales y los intercambios
asciende a casi 200 millones de personas, con la de conocimiento e información que generan al-
participación de la mayoría de los países ya sea teraciones en las relaciones sociales así como en
como lugares de origen, de tránsito o de destino los imaginarios colectivos.
de los migrantes. Otro aspecto novedoso es la relevancia dis-
En Latinoamérica, en los últimos años, se ha cursiva que va adquiriendo la temática migrato-
dado un incremento considerable en el número ria en distintas esferas de lo público A estas altu-
de migrantes: alrededor de 25 millones de per- ras queda claramente establecida la importancia
sonas han emigrado de su país de origen. Si bien de los procesos migratorios para los Estados na-
estas corrientes migratorias tienen como destino cionales, donde la creciente diversidad cultural
principal Norteamérica y Europa, también son contribuye a cambios significativos en las insti-
importantes los destinos laborales al interior de la tuciones políticas centrales como es el caso de
misma región, sobre todo Argentina, Brasil, Cos- la ciudadanía que afecta a la naturaleza misma
ta Rica y Venezuela (en la mayoría de los casos de los Estados. Para investigadores del Grupo
migración fronteriza). En este escenario las pro- de Trabajo sobre “Migración, cultura y políti-
yecciones y estimaciones de los estudios e infor- cas” del Consejo Latinoamericano de Ciencias
mes sobre el asunto apuntan a señalar que es muy Sociales (CLACSO), países caracterizados por
probable que la migración internacional continúe la emigración tienden a ampliar los derechos de
incrementándose en los próximos decenios. ciudadanía de sus poblaciones desterritorializadas,
En la misma o quizá mayor medida, las re- incorporándolas en la (re)elaboración de nuevos
mesas económicas generan impactos de amplio imaginarios de nación, como forma de posicio-
espectro y de diversa índole en las estructuras narse en el sistema económico mundial; mientras
básicas de la sociedad (comunidad, familia, es- que otros países, especialmente los de destino,
cuela, roles sociales, etc.) pero también a niveles gestionan la temática migratoria asociada a la idea
macroeconómicos. Es así que las remesas eco- de seguridad nacional (Novick, 2008).
nómicas constituyen un aspecto cada vez más En Bolivia, la relevancia pública del tema
importante para la transferencia de recursos de migratorio es reciente y coincide con la masiva
los países desarrollados receptores de migrantes emigración de bolivianos(as) a España a media-
hacia los países expulsores. Los envíos moneta- dos del presente siglo, pese a la larga tradición
rios son un significativo aporte de recursos eco- emigratoria existente en el país. El rol que juegan
nómicos “frescos” que se insertan en diferentes los medios de comunicación en la percepción y
sectores de las economías locales, regionales y discernimento de la opinión pública sobre este
nacionales, y en algunos países sobrepasan los tema es importante. La visibilización de estas
90
dinámicas poblacionales es mayor debido sobre realizaron algunas primeras reflexiones que foca-
todo al enfoque económico que han adquirido lizaban la atención sobre la migración boliviana
en el imaginario social en función a las remesas, hacia la Argentina. Un inicial estudio de Gloria
lo cual halló eco en los medios de comunicación Ardaya (1978) bajo el título de “Inserción socio-
que han posicionado el tema (desde sus perspec- ocupacional de los inmigrantes bolivianos en
tivas, énfasis y mediaciones) más que las investi- Argentina” plantea vincular en el análisis tanto
gaciones de tipo académico o institucional que los lugares de origen como los de destino en fun-
empiezan a resurgir con gran intensidad pero ción a la inserción en los mercados laborales de
que todavía no se consolidan. los migrantes bolivianos en Buenos Aires. Otra
investigación importante y asumida como refe-
2. El estado de la investigación rente es la de Jorge Dandler y Carmen Medeiros
en Bolivia (1985), “Migración temporaria de Cochabam-
ba, Bolivia, a la Argentina: Patrones e impacto
En lo que va del presente siglo los estudios e in- en las áreas de envío”, donde se subraya el interés
vestigaciones que se han realizado más los que en las estrategias para “ganarse la vida” de los mi-
se vienen ejecutando en el país sobre la temáti- grantes del valle alto cochabambino al interior
ca migratoria al exterior son cada vez mayores de dinámicas migratorias de tipo temporal hacia
y diversificados. Si bien hay que reconocer que regiones rurales y/o urbanas de la Argentina. El
en las últimas décadas se ha desarrollado un im- mayor mérito de estas investigaciones radica en
portante corpus investigativo sobre inmigración el hecho de considerar el proceso migratorio de
boliviana, básicamente en la Argentina2 y en los bolivianos tomando en cuenta tanto los luga-
menor medida en el Brasil3, Estados Unidos4 y res de origen como los de destino.
ahora último en España5, la situación en Boli- Es necesario mencionar que durante los ochen-
via era diferente. De manera casi esporádica se ta en el país, sobre todo en La Paz, Cochabamba
2 La mayor producción en términos de estudios e investigaciones sobre bolivianos(as) en las sociedades de destino proviene de la
Argentina, es claro que debido a la histórica y consolidada migración transfronteriza hacia dicho país. Para una visión actualizada
y exclusiva del estado de situación sobre la migración boliviana hacia la Argentina ver Liz Pérez Cautín (2008). Entre los autores
argentinos que sobresalen tenemos a: Roberto Benencia (1995, 1997, 2004), Gabriela Karasik (1997), Alejandro Grimson
(1999, 2000), Martha Giorgis (2004), Susana Sassone (2004), Sergio Caggiano (2005), Eduardo Doménech (2007) entre
muchos otros y sólo para mencionar a los más destacados. En las temáticas más recurrentes figura la mirada desde la inserción
laboral en dinámicas productivas rurales, para posteriormente dar paso a los enfoques más urbanos y, en otro rubro productivo,
el trabajo textil.
3 En el caso del Brasil, el autor que con mayor sistematicidad y dedicación ha investigado a los migrantes bolivianos es Sidney
Antônio da Silva, quien en sus libros Costurando Sonhos. Trajectoria de um grupo de inmigrantes bolivianos em Sâo Paolo (1997)
e Inmigrantes no Brasil. Bolivianos, a presença cultura andina (2005) aborda desde una mirada antropológica la presencia poco
conocida de la colectividad boliviana en San Pablo, y lo hace a través de diversas entradas privilegiando el tema de la inserción
laboral en los talleres textiles de costura.
4 Los estudios de bolivianos en Estados Unidos son significativamente menores respecto a los de la Argentina, debido a la invisi-
bilización de los compatriotas en un país constituido por corrientes migratorias muy diversas y muchísimo más numerosas que
la boliviana.
5 La reciente ola migratoria boliviana a España está generando interés en los lugares de destino de este significativo contingente
poblacional, lo cual se evidencia en la proliferación de tesis universitarias (tanto de maestría como de doctorado) en centros
españoles, sobre todo de Barcelona y Madrid. Un ejemplo de estos emprendimientos lo encontramos en la Universidad Au-
tónoma de Barcelona, que a través de un centro especializado en la temática migratoria viene ejecutando un proyecto de estu-
dios referidos a cochabambinos(as) en dicha ciudad.
91
y Santa Cruz, son más numerosos los estudios que (Samaniego y Vilar, 1981); Vargas (1993) “Mi-
se ejecutan sobre migración interna y su inciden- gración hacia la ciudad de Santa Cruz”; Sandoval
cia en las dinámicas de urbanización y crecimiento (1999) “Rasgos del proceso de urbanización de las
económico. Un rápido recuento de algunas de es- ciudades en Bolivia: 1998”.
tas investigaciones resulta necesario en la medida Los investigadores extranjeros, sobre todo
que de aquellos lugares y espacios considerados franceses con una formación en geografía hu-
en estos estudios de migración interna, hoy en mana, aportaron de manera silenciosa y siste-
día salen los mayores contingentes poblacionales mática a la comprensión de las migraciones,
hacia el exterior. Siguiendo esta línea menciona- particularmente de comunidades campesinas
mos indagaciones de tipo general como Migración de los valles con localidades en la Argentina. Ya
interna en Bolivia: origen, magnitud y principales mencioné los trabajos pioneros y referenciales
características (Casanovas, 1981); “Migración in- de Geneviève Cortes (1999, 2004b) sobre las
terna permanente” de García Tornel y Querejazu dinámicas migratorias del valle alto cochabam-
(1984) que buscaban dar dimensiones y carac- bino al interior del departamento como hacia
terísticas nacionales al tema. A nivel regional el la Argentina. De igual manera otros investiga-
libro Chuquiyawu: la cara aymara de La Paz, de dores del mismo origen (Martin, 2006; Ha-
Albó, Sandoval y Greaves, publicado en 1982, se melin, 2006) y formación realizaban una serie
constituyó en uno de los mayores referentes en el de estudios en los valles tarijeños donde la mi-
análisis de la migración interna y su relación con gración transfronteriza es también estructural
los procesos de urbanización que, para la época, se a las formaciones sociales de las comunidades
intensificaban en la ciudad de La Paz y El Alto. campesinas. Desde una aspecto más general y
Otras observaciones para el mismo hecho son las también más metodológico Hubert Mazurek,
de Aranibar, Gómez y Mantilla, “Migración y em- investigador francés del Institut de Recherche
pleo en la cuidad de La Paz” (1984); Casanovas y pour le Développement (IRD por sus siglas en
Escóbar, Proyecto Migración y mercado de trabajo en francés), ha contribuido de manera substancial
la ciudad de La Paz: El caso de los trabajadores por a la reflexión sobre las migraciones al exterior
cuenta propia (1984). En el caso de Cochabamba e interior del país. Su libro Espacio y territorio.
se tiene Ledo (1991) “Urbanización y migración Instrumentos metodológicos de investigación so-
en la ciudad de Cochabamba”; Butrón (1999) cial (2006) plantea elementos analíticos inelu-
“Inserción y adaptación de migrantes en el medio dibles a la hora de interconectar las dinámicas
urbano: Ciudad de Cochabamba”. Años posterio- poblacionales en el espacio y el territorio. Estos
res y en la misma línea de reflexión encontramos son sólo algunos nombres de investigadores ex-
un trabajo de María del Carmen Ledo (1992) re- tranjeros a los cuales habría que sumar muchos
ferido a la “Problemática urbana y heterogeneidad otros que han indagado sobre las migraciones
de la pobreza en la periferie nor y sur occidental de bolivianos al exterior6.
de Cochabamba”. Para Santa Cruz sobresalen los Ya en la última década uno de los aportes
estudios referidos a “empresas agrícolas, empleo institucionales más significativos en términos
y migración” (Escobar, 1978); o a los “sistemas cuantitativos y cualitativos es el del PIEB. En
de contratación y los ciclos laborales temporarios el marco de sus diferentes convocatorias, las
6 Cf. Ingrid Prikken (2004), Caroline Kaplan (2006), Richard Jones (2007), Marie Pries (2006), entre otros.
92
investigaciones del PIEB no sólo presentan ele- lugares de origen de los emigrantes bolivianos”
mentos novedosos que van a enriquecer el cono- (PIEB, 2007). En este primer estado de situa-
cimiento sobre el tema migratorio, sino que evi- ción sobre los estudios de migración internacio-
dencian innovadoras metodologías que se ponen nal, luego de caracterizar las migraciones desde
a la altura de la complejidad del fenómeno7. Pero lo laboral y de contextualizar Latinoamérica y
también los aportes a los abordajes particulares nuestro país con los debates sobre migración y
de las migraciones internacionales han sido fun- desarrollo, son considerados de manera especí-
damentales (ya sea investigando o difundiendo). fica los efectos, tanto económicos como socio-
En el primer número de la revista de Ciencias culturales de las remesas en los lugares de ori-
Sociales T’inkazos (julio de 1998) se inauguraba gen. Este documento no sólo brinda un marco
una línea prolífica de análisis en temática migra- teórico contextual lo suficientemente completo
toria con el artículo de Geneviêve Cortes “La y actualizado sobre las migraciones internacio-
emigración, estrategia vital del campesinado”. nales, sino que también establece pautas para la
Otros títulos editados por el PIEB son: Idas y investigación en determinadas áreas.
Venidas. Campesinos tarijeños en el norte argen- Las universidades del eje central, y sobre
tino (Hinojosa, 2000) y Migraciones transnacio- todo las carreras de sociología, psicología o eco-
nales. Visiones de norte y sud América (Hinojosa nomía, a la par de algunos centros de investiga-
coord., 2004); No llores prenda, pronto volveré. ciones como el Centro de Estudios Superiores
Migración, movilidad social, herida familiar y Universitarios (CESU) de la Universidad Ma-
desarrollo (De la Torre, 2006); La cheqanchada. yor de San Simón en Cochabamba o el Post-
Caminos y sendas de desarrollo en los municipios grado en Ciencias del Desarrollo (CIDES) de
migrantes de Arbieto y Toco (De la Torre et al., la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz,
2007); Los costos humanos de la emigración (Fe- han sido escenario de diversos tipos de inves-
rrufino et al., 2007). Por otro lado, el seminario tigaciones y tesis sobre el tema. Una búsqueda
internacional “Migración transnacional: de los rápida de las tesis de grado en algunos centros
Andes a Europa y los Estados Unidos”, realiza- de formación universitaria muestra que sí existe
do en la ciudad de La Paz en octubre de 20068, interés en la temática9. Sin embargo, hay que
fue el primer paso hacia el lanzamiento de la señalar que este conjunto de estudios se ha de-
actual convocatoria sobre impactos de la mi- sarrollado de manera aislada unos de otros, en
gración transnacional en sociedades de origen. tanto esfuerzos localizados y desconectados de
Siguiendo esta iniciativa, de manera previa al realidades similares a nivel nacional. En todo
lanzamiento de la convocatoria, y como un in- caso, es evidente que en los últimos cinco o seis
sumo más para la misma, Theo Roncken y Alan años -coincidente con los significativos flujos
Forsberg escribieron el documento “Los efectos migratorios hacia España- el interés académico
y consecuencias socio-económicos, culturales y sobre el tema se ha reavivado notoriamente en
políticos de la migración internacional en los los centros de formación universitaria.
7 Véase Germán Guaygua (2000), Isabelle Combès et al. (2003); Lourdes Peña et al. (2003); Paula Peña (2003), Juan César
Rojas et al. (2004); Mónica Quintela et al. (2004) etc.
8 Las ponencias fueron editadas y publicadas recientemente.
9 Véase: Florinda Reluz (2006), Carlos Amurrio Albarracin (2001), Susana Araoz de la Serda (2004), Edwin Benigno Flores
Hilari (2006), entre otros.
93
Otros acercamientos que han surgido sobre un público también amplio, se elaboraron cuatro
las migraciones recientes de bolivianos(as) al ex- estados del arte sobre la emigración boliviana re-
terior provienen de la iglesia católica10 y en me- feridos a: feminización de las migraciones (Pozo,
nor medida de instituciones públicas11 y privadas 2008), migración boliviana a Argentina (Pérez,
de reciente formación que abordan de manera 2008), remesas económicas y desarrollo local (De
diagnóstica y en una perspectiva de acción es- la Torre, 2008) y migración boliviana a España
tas nuevas realidades. Una institución que viene (Hinojosa, 2008c). El conjunto de estos esfuerzos
realizando esfuerzos por abordar de manera más y documentos reafirman el hecho de que en Boli-
dinámica el complejo migratorio internacional es via nos hallamos ante un constante crecimiento y
la Defensoría del Pueblo, entidad que en el año actualización en los estados del arte de los estudios
2006 organizó la 8ª Conferencia Internacional de sobre migración internacionales.
Instituciones Nacionales de Derechos Humanos: En este contexto se viene desarrollando la
“Migración. El rol de las instituciones nacionales convocatoria del PIEB sobre “Impacto econó-
de derechos humanos en Santa Cruz de la Sierra”. mico y efectos socioculturales de la migración
Desde el Defensor del Pueblo se generaron infor- transnacional en Bolivia”. Investigadores de
mes técnicos sobre “Migración y desplazamientos prácticamente todo el país participaron en este
poblacionales al exterior del país” (2007). Surgen concurso enviando sus proyectos a los cuales
también organizaciones no gubernamentales de trataremos de “mirar” como termómetros del
carácter transnacional como la Asociación de Co- actual estado de situación de la investigación en
operación Bolivia España (ACOBE) y su correlato migraciones internacionales en Bolivia.
nacional, la Asociación de Migrantes de Bolivia
España (AMIBE), que a partir de su constitución 3. Las “diversas miradas” al tema
en medio de los intensos flujos migratorios ha
generado información estadística general referida Este acápite está basado en los “balances de
a las características sociolaborales de los migran- los estados del arte” elaborados por los(as) in-
tes en España así como de sus familias en el lu- vestigadores de los proyectos presentados a la
gar de origen (2006 y 2008). Del mismo modo convocatoria del PIEB denominada “Impacto
es notorio el interés en la temática por parte de económico y efectos socioculturales de la migra-
organismos económicos de carácter internacional ción transnacional en Bolivia”. Como respuesta
como el Banco Mundial que en el mes de junio de a dicha convocatoria nacional se presentaron
2008 llevó adelante un evento binacional (Bolivia, 46 proyectos de investigación provenientes de
Ecuador) denominado “Feria de la migración y 8 departamentos de Bolivia. El único departa-
las remesas”, al cual antecedieron dos seminarios mento ausente fue Pando. Más de la mitad de
internacionales, uno en La Paz y otro en Cocha- los mismos provenía de La Paz (13) y Cocha-
bamba, donde a la par de debatir de manera am- bamba (12), explicitando de esta manera que en
plia las diversas aristas del hecho migratorio con ambos lugares se sigue concentrando el interés y
10 En el caso de la iglesia católica son las Pastorales de Movilidad Humana a cargo, en la mayoría de los casos, de religiosos de
la orden de los Escalabrinianos (dedicada en exclusividad a la causa migratoria) quienes asumen las acciones directas con los
migrantes y sus familiares.
11 Desde los municipios en sus diversas instancias (Defensorías), pasando por las escuelas y una que otra instancia ministerial.
94
los mayores esfuerzos por pensar esta temática. Dado que en la convocatoria se especificaban
Cochabamba, como hemos visto, es la región tres ejes temáticos a los cuales los proyectos de-
que presenta un dinamismo poblacional interno bían adscribirse, privilegiaré este aspecto al mo-
y externo muy arraigado entre sus habitantes y, mento de analizar las 46 propuestas presentadas
por lo tanto, en esta región se han desarrollado al certamen. Los tres ejes propuestos para inves-
y se siguen desarrollando diversos estudios sobre tigar el impacto de la migración transnacional en
el tema. El caso de La Paz es interesante por- Bolivia son: a) implicaciones económicas, b) im-
que denota un nuevo aspecto de sus dinámicas plicaciones socioculturales y c) implicaciones po-
poblacionales que hasta ahora estaba oculto, las líticas. El 65% de los proyectos presentados (30
migraciones hacia el exterior. En el resto de los de 46) centraron su interés en el eje de las impli-
departamentos el interés en la temática parece caciones sociales y culturales demostrando una
estar recién empezando y muy en función al marcada preocupación y sensibilización sobre las
“sueño europeo” de las actuales olas migratorias; repercusiones en estos ámbitos, mientras que el
aunque en regiones de emigración fronteriza 33% (15) se abocaron a pensar las implicaciones
como Tarija, Potosí y en cierto modo Santa Cruz económicas, y tan solo un proyecto (2%) se ads-
ha habido iniciativas al respecto. cribió en la línea de lo político exponiendo con
Hay que destacar que del total de investigado- esto uno de los mayores vacíos sobre el tema.
res de los 46 proyectos (130) el mayor porcentaje El balance de los estados del arte de los
son mujeres (54%), es decir que existe un leve proyectos refleja una adecuada consideración
predominio femenino de investigadoras debido teórica de las principales corrientes de pensa-
quizá a la mayor sensibilización sobre algunos as- miento sobre la cuestión. En la mayoría de los
pectos del tema como los impactos sociofamilia- casos se alude, en primera instancia, al contex-
res. En términos de edad, la frecuencia más alta to latinoamericano citando para ello investiga-
está entre el rango de los 31 a los 40 años (40%), ciones y datos del Centro Latinoamericano de
mientras que entre los 21 a los 30 y de los 41 a los Demografía (CELADE) que desde finales de la
50, la frecuencia es del 25% para cada una. década de los cincuenta centraba su interés en
Por otra parte, en lo que se refiere a la for- describir y cuantificar variables demográficas.
mación y al grado académico de los postulantes Posteriormente prevalecen estudios de migra-
de la convocatoria se observa que las disciplinas ciones internas (rural-urbanas) donde desde una
científicas predominantes son la Economía y la visión funcionalista y desarrollista se hacía hin-
Sociología (cada una con 22 profesionales), la Psi- capié en la idea de modernización económica al
cología y la Comunicación Social (con 12 casos), considerar que las sociedades latinoamericanas
y en menor medida profesiones de Derecho, An- debían transitar desde lo tradicional hacia lo
tropología, Administración de Empresas y otras. moderno. Asimismo encontramos reseñas y crí-
En cuanto al grado académico (se exigía tí- ticas a la teoría económica neoclásica impulsada
tulo profesional como mínimo) es interesante en la década de los años sesenta, que buscaba
observar un elevado número de profesionales explicaciones a los procesos migratorios de los
con maestría (38) presentes en equipos de in- individuos como consecuencia de una decisión
vestigación. Asimismo empieza a notarse que racional que se realizaba en base a considerar los
cada vez son más los profesionales que cuentan costos y utilidades -básicamente económicas-
con estudios de doctorado dentro las ciencias entre los distintos lugares de origen y destino; en
sociales en el país. estos casos la migración es explicada por factores
95
Ejti Stih. Septiembre (2007). Acrílico sobre lienzo.
económicos y recurriendo a técnicas de análisis (1999), Glick Schiller (1999), Vertovec (2001),
de la econometría (regresiones, ecuaciones, etc.) Levitt (2001), Portes (1995), Castles (1993) y
en base a fuentes de información secundarias otros. Sin embargo, aunque existen las referen-
y de tipo censal. Por otra parte está el enfoque cias a estos autores, en pocos casos encontramos
histórico-estructural que subraya la necesidad de realmente una consideración y análisis profundo
entender las migraciones como procesos demo- de conceptos y categorías para su utilización en
gráfico sociales que podrían ser explicados por realidades como la nuestra.
factores macro-estructurales vinculados a la es- Existe una referencia implícita y constante a
tructura productiva. Para estas miradas los flujos España (y por tanto al modelo de migración que
migratorios deben ser analizados en el contexto ahí se desarrolla) en el nuevo imaginario sobre la
histórico en el que ocurren, en términos de sus migración al exterior en Bolivia. Está claro que lo
estructuras económicas, políticas y sociales, y no que denominamos “visibilización” de las migra-
sólo en sus lugares de origen y destino. ciones en el país se da en relación directa con la
Los enfoques teóricos de buena parte de los última oleada migratoria con destino a España.
proyectos aluden a la perspectiva transnacional Casi la totalidad de los proyectos orientan sus in-
como mejor herramienta para analizar las actua- dagaciones tomando como trasfondo la emigra-
les dinámicas migratorias. Si bien es cierto que el ción boliviana de los últimos años a ese país.
“transnacionalismo” como corriente de reflexión La atención de buena parte de los proyectos
al interior de las ciencias sociales es de reciente de investigación se centra en áreas urbanas o pe-
factura, también no deja de ser evidente su fuer- riurbanas de las principales ciudades de Bolivia
te influencia en espacios académicos para aproxi- (Cochabamba, Santa Cruz, El Alto, La Paz), en
marse a considerar movimientos poblacionales espacios de reciente consolidación como barrios,
de orden laboral insertos en economías y lógicas producto de la migración interna, tanto intrade-
mundiales fuertemente mediados por las nue- partamental como interdepartamental y desde
vas prácticas de comunicación y consumo. En los cuales ahora emigran ingentes cantidades
tal sentido el mayor consenso de los proyectos de personas hacia el exterior, principalmente a
de investigación radica en considerar a la actual Europa. Esta mayor movilidad expresada en las
problemática respecto a la globalización - mun- áreas urbanas hacia diversos destinos del exterior
dialización como el nuevo escenario de debate apunta a considerar a la migración interna tan
sobre los alcances, interpretaciones y consecuen- sólo como un momento más de aprendizaje y
cias de las migraciones. La emergencia de nuevas experimentación en dinámicas mucho más am-
interrogantes en un contexto cambiante afecta- plias. En todo caso, resulta interesante ver la
do por la globalización económica y cultural, cantidad de proyectos que presentan esta carac-
los crecientes procesos de integración regional, terística centrada en el análisis urbano frente a
la incorporación de nuevas tecnologías y la dis- un pasado reciente de estudios sobre migración
persión creciente de la división del trabajo son internacional que más bien focalizaban su aten-
los insumos que alimentan dichos debates. En ción en ámbitos rurales12.
los proyectos se encuentran referencias a auto- La presencia del discurso sobre el impacto
res como: Appadurai (2001), Bach (1992), Pries de las remesas económicas en la consideración
12 Cf. Hinojosa (2000), Cortes (2004), Pérez (2004), De la Torre (2006) entre otros.
97
del tema es otro aspecto que se halla de mane- economicistas que comprenden los fenómenos
ra transversal en las exploraciones que se hacen migratorios de forma unidimensional.
sobre la migración de bolivianos(as) al exterior.
Nuevamente aquí juegan un papel importan- Impactos en la estructura familiar
te los medios de comunicación que tienden a
filtrar sus visiones sobre el tema pero también Diversas voces consideran que de las transfor-
instituciones económicas internacionales13 que maciones y cambios que se están dando a nivel
fomentan su discusión o tratamiento desde la mundial, los más importantes tienen que ver
perspectiva del flujo de los recursos económi- con la vida privada, como la sexualidad, la fa-
cos. Por otra parte la dimensión de lo espacial y milia, las relaciones o el matrimonio. Son varios
territorial en el análisis de los estudios está cada los enfoques que pretenden indagar sobre las
vez más presente. El concepto de espacio y terri- transformaciones en el seno mismo de la familia,
torio empieza a ser relacionado con las construc- asumiendo que en ésta se van dando modifica-
ciones identitarias a partir de elementos como ciones o resignificaciones producto de la migra-
el des/arraigo, los sentimientos de pertenencia ción que atañen al concepto mismo de familia
socioterritorial, los lugares de retorno u otros. como institución tradicional y definidora de la
Esta innovación en las nuevas miradas abre una vida cotidiana. Es así que muchos proyectos se
gran veta de análisis por desarrollar. cuestionan sobre la relación entre las estructuras
familiares y dinámicas migratorias dando énfasis
3.1. Implicaciones sociales y culturales a las transformaciones resultantes de ello.
En este ámbito sobresalen los enfoques cen-
De acuerdo a la guía para la presentación de trados en los roles maternos y sus eventuales
proyectos de investigación de la convocato- transformaciones en relación con otros miem-
ria son diversas las problemáticas sociales que bros del hogar -sobre todo con los hijos- pro-
desencadena la migración transnacional en los ducto de una emigración fuertemente femeni-
lugares de origen: la desintegración familiar, el na. La imagen de ‘mujer-madre migrante’ que
abandono de los hijos(as), el rol de los tutores ya fuera trabajada en el documental de María
y del Estado en el cuidado de los niños(as), etc. Galindo “Las exiliadas del neoliberalismo”
En cuanto a la incidencia cultural de la migra- (2006) es problematizado en enfoques que
ción se afirma que ésta, aun siendo menos visi- contraponen la idea de descomposición fami-
ble, incide también en los que se van como en liar frente a la de recomposición. En todo caso
los que se quedan, debido al “intercambio y la -y nuevamente debido en gran medida a los
influencia de prácticas culturales que provocan medios de comunicación- pareciera que en
cambios en los valores, actitudes, gustos estéti- el imaginario social se ha instalado una visión
cos, en las visiones de desarrollo y en la adopción “culpabilizadota” de las madres migrantes en
de nuevas prácticas de mercado, consumo, etc.; función a los impactos que la migración actual
provocando de esta manera, modificaciones en a Europa supone para los hijos(as).
las culturas locales y sus actores”. Esta tendencia Sobre este mismo aspecto, pero desde otra en-
exhibiría un gradual alejamiento de las miradas trada, algunos proyectos parten de los impactos
13 Tales como el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo o la Corporación Andina de Fomento.
98
de la migración en los niños, niñas y adolescentes de hogares (cercano al 30%) son monoparentales
a quienes consideran los actores más vulnerables con jefatura femenina esto nos da un cuadro del
de la cadena migratoria. Los impactos psicoló- nivel de feminización que vivimos en medio de
gicos, la baja en el rendimiento escolar o en su las migraciones. En todo caso los proyectos de in-
defecto el abandono de la escuela o colegio, la vestigación tienden a subrayar el dato novedoso
redefinición de valores en virtud al dinero de las de que la emigración de mujeres como “cabezas
remesas, el surgimiento de familias de hermanos de proyecto” implica una profunda recomposi-
así como la emergencia de las pandillas de jóve- ción de los roles tradicionales ya que ahora son las
nes de padres y/o madres migrantes son aspectos mujeres las proveedoras de sus hogares.
que sobresalen en estos abordajes.
La importancia de las redes y el parentesco
La feminización de las migraciones
Vinculando en el análisis la comunidad de ori-
En Bolivia estamos en medio de una creciente gen con la de destino, y al hacer hincapié en las
feminización de los flujos migratorios hacia Eu- redes y tejidos que se desarrollan en estos espa-
ropa básicamente. Algunos estudios mencionan cios, los aspectos de la vida cotidiana adquieren
que el 67% de la migración cochabambina de importancia: prácticas de comunicación, cam-
los últimos seis años está compuesta por muje- bios de comportamiento en función a nuevos
res; la cifra sube al 70% en caso de las migra- estatus, flujos de capital económico y social, etc.
ciones hacia Italia (Hinojosa, 2008a). Acorde a El conjunto de estos elementos se ha visto fa-
esta realidad encontré acercamientos que pun- cilitado y potenciado por las transformaciones
tualizan en los impactos familiares producto de aceleradas de la tecnología de las comunicacio-
la emigración de la madre, la feminización de nes y el transporte posibilitando esa “sensación
las remesas que se harían más constantes y com- de cercanía”. En consecuencia algunas investi-
prometidas con el núcleo familiar y, en algunos gaciones buscan articular los contemporáneos
casos, más allá de éste; las relaciones de poder procesos migratorios transnacionales con el
al interior de los procesos migratorios así como funcionamiento del capital social que las redes
los impactos diferenciados que se dan según las familiares portan como acumulado histórico y
motivaciones de la migración. determinar así si éstas se amplían, contraen o re-
Las múltiples y complejas relaciones de este significan. La importancia de las redes sociales
componente novedoso trasmutan el análisis hacia no sólo es abordada desde la perspectiva de los
contextos más amplios que el mero espacio do- sistemas familiares, de parentesco o comunales,
méstico de la familia y el hogar, es así que se habla sino también cómo desde la consideración de las
de la feminización de la mano de obra transnacio- redes sociales se vinculan nuevas aproximaciones
nal al interior de un nuevo modelo de acumula- a conceptos como los de espacio y territorio, lo
ción capitalista de características globales; o de las cual representa un valioso aporte al análisis.
“cadenas globales de cuidado” donde las mujeres
se insertan en virtud a su condición de mujeres y Transformaciones socioculturales
madres, pero transfiriendo también el cuidado
y atención de sus propias familias a otras mujeres Emergen las visiones sobre lo rural-comunitario,
en los lugares de origen. Si a este panorama suma- desde perspectivas de tipo antropológico, aun-
mos que en Bolivia un porcentaje muy elevado que también son cada vez más las inclinaciones
99
por considerar escenarios urbanos al momento intermediación de remesas, impacto en los mer-
de hablar de cambios socioculturales. Sin em- cados laborales de sectores como la construcción,
bargo, en este aspecto de los cambios sociocul- reclutamiento de mano de obra, etc.).
turales aparecen las visiones rurales que se pre-
guntan sobre lo que está pasando dentro de las Impacto de las remesas
comunidades campesinas andinas respecto a las
ausencias prolongadas y significativas de su po- Desde una perspectiva familiar los aspectos
blación, en lo que hace no sólo a la dimensión considerados en el tema de las remesas econó-
agrícola sino también en las fiestas, los ritos o las micas tienen que ver con conceptos como los
prácticas de cooperación. de desarrollo y pobreza, expresados en términos
Aquí aparece un tema que cada vez irá co- concretos y cotidianos, ya que se da por supues-
brando mayor realce en nuestras realidades refe- to que los envíos monetarios del exterior van a
rido a los retornos. La reciente aprobación de la impactar en la calidad de vida y en el mejora-
Directiva de Retorno por parte de la comunidad miento del ingreso de las personas. Se considera
europea como normativa común para sus países que el envío de las remesas debería incidir en
en temática migratoria traerá múltiples repercu- el aumento del consumo y la inversión de los
siones. El tema del retorno es visto desde una hogares receptores, generando un efecto positivo
mirada crítica reconociendo que en muchas oca- en la reducción de la pobreza y una mejora en las
siones no se retorna al lugar de origen, sino que condiciones de vida.
se elige otro (la periferia de la ciudad, centros o Por otra parte en las consideraciones de los
ciudades intermedias) lo cual supone un nuevo impactos de las remesas económicas a un nivel
proceso de inserción social. macro intervienen otro tipo de categorías e indi-
En todo caso el tema de las transformacio- cadores. A este nivel las remesas se han converti-
nes socioculturales merece mayor atención so- do en una fuente importante de ingresos para el
bre aspectos como las identidades, las segundas país, lo que da pie a considerar que la migración
generaciones o la simultaneidad en el manejo tiene impacto en el crecimiento económico, así
de códigos de las sociedades de origen como de como en el desarrollo. En todo caso y tal como
destino o las dinámicas de consumo a las cuales lo reconoce el mismo Banco Interamericano de
entran de manera intensa los y las migrantes. Desarrollo, detrás de las remesas “existe una co-
nexión fundamentalmente humana: los traba-
3.2. Implicaciones económicas jadores emigran para mantener a miembros de
su familia y asegurar su futuro en sus países de
Bajo este eje temático se buscaba indagar sobre origen” (FOMIN, 2007).
las remesas económicas y su impacto en la eco-
nomía, tanto familiar como nacional; es decir, Mercados laborales y sectores productivos
desde una perspectiva micro (el uso que dan las
familias a las remesas llegadas del exterior: consu- Entre los proyectos presentados a la convocato-
mo e inversión, prácticas de “remesas colectivas” ria se encuentran algunas inquietudes mucho
y/o colaborativas) o desde una perspectiva macro más concretas y específicas sobre los impactos
(contribución de las remesas al PIB, actividades económicos en determinados sectores producti-
económicas que genera como el comercio trans- vos de las economías regionales. Tal es el caso del
nacional, telecomunicaciones, actividades de sector de la construcción que se ve fuertemente
100
afectado por los flujos migratorios, lo cual lleva básicamente dos perspectivas: la económica que
a caracterizar la mano obra que emigra, la que se enfatiza en las remesas económicas y la victimiza-
queda y la que regresa así como sus tácticas de dora que incide en los costos familiares y sociales
inserción laboral. de la migración. En todo caso falta bastante por
recorrer desde la reflexión en las ciencias sociales
3.3. Implicaciones políticas para estar a la altura de este nuevo contexto mi-
gratorio que vivimos.
Bajo este eje temático la convocatoria buscaba En lo que hace de manera específica a los
identificar la participación de los emigrantes en proyectos de investigación presentados a la
los procesos políticos locales, su influencia en la convocatoria del PIEB, en primer lugar es im-
política boliviana a través de sus organizaciones, portante destacar la óptima respuesta obtenida
así como la generación de proyectos de iniciati- con 130 personas involucradas en 46 equipos
va ciudadana en los lugares de origen. En este de investigación provenientes de ocho depar-
eje temático sólo se presentó un proyecto de los tamentos. Siendo la migración transnacional
46, que trataba de vincular la migración hacia el una temática sumamente amplia y diversa, la
exterior y la toma de decisiones públicas a nivel mayoría de las preocupaciones estuvieron refe-
municipal. Resulta claro que este aspecto de las ridas a los impactos sociofamiliares mostrando
migraciones internacionales es el menos desarro- una fuerte sensibilización de los autores sobre
llado y visible, quizá en gran medida debido a el asunto. Los impactos económicos produci-
que recién se empieza a valorar y considerar a los dos por las remesas, ya sea a nivel micro (fami-
migrantes como actores sociales en escenarios liar) o macro (región o nación) es otro compo-
novedosos marcados por la desterritorialización nente substancial de estas preocupaciones. En
y altamente expuestos a la violación de los dere- cambio los efectos culturales y políticos de la
chos humanos básicos. migración se nos presentan como los menos
abordados y desarrollados. En todo caso con-
*** sidero que a partir de lo que esta convocatoria
A manera de cierre de este estado de situación de significa para los abordajes de las migraciones
la investigación sobre migraciones transnaciona- transnacionales en Bolivia dispondremos en
les puntualizo algunos elementos importantes poco tiempo de un nuevo soporte interpreta-
en lo que hace a la temática. En primer lugar, el tivo que reforzará en gran medida lo que hasta
hecho de que nos hallamos ante un resurgir vi- aquí se ha desarrollado en el país.
goroso del estudio y el análisis de las migraciones
en Bolivia (aunque focalizados más en las ciu- Bibliografía referencial14
dades de La Paz y Cochabamba). Sin embargo,
hay que reconocer que la “visibilización de las Agramont, Mabel
migraciones” que hoy vivimos se debe en gran 2000 “Valores culturales y planificación familiar socioló-
gica en los emigrantes de origen rural”. Tesis de Licencia-
parte a los medios de comunicación quienes han tura, Facultad de Ciencias Sociales de la UMSA, La Paz.
posicionado el tema en la opinión pública desde
14 El listado bibliográfico propuesto a continuación va mucho más allá de las referencias puntuales abordadas en el texto y pre-
tende rescatar de manera amplia las principales notas de orden nacional propuestas en los proyectos de la convocatoria.
101
Albó, Xavier; Sandoval, Godofredo; Greaves, Tomás Benencia, Roberto
1982 Chuquiyawu: la cara aymara de La Paz. Vol. 4. La 2004 “Familias bolivianas en la producción hortícola
Paz: CIPCA. de la Provincia de Buenos Aires. Proceso de disemi-
nación en un territorio transnacional”. En: Hinojosa,
Alfaro, Yolanda Alfonso (comp.). Migraciones transnacionales. Visiones de
2004 “Nunca un salto sin red”. Taller colectivo, Carre- Norte y Sudamérica. La Paz: Plural/CEPLAG-UMSS/
ra de Sociología, Cochabamba, Universidad Mayor de Univesidad de Toulouse/PIEB/CEF.
San Simón. 1997 “De peones a patrones quinteros. Movilidad social
Amurrio Albarracin, Carlos de familias bolivianas en la periferia bonaerense”. En:
2001 “Migración, situación y actitudes de los migran- Estudios Migratorios Latinoamericanos 35. Buenos Aires:
tes potenciales de la zona de Arbieto”. Tesis de Licen- CEMLA.
ciatura en Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Blanes, José
Cochabamba. 2006 Bolivia. Áreas metropolitanas en clave de desarrollo
Andersen, Lykke y autonomía. La Paz: Friedrich Ebert Stiftung.
2002 “Migración rural-urbana en Bolivia: Ventajas y Blanes, José; Calderón, Fernado; Dandler, Jorge y
desventajas”. Documento de trabajo 12. La Paz: Institu- Prudencio, Carlos
to de Investigaciones Socio Económicas (IISEC-UCB). 1984 Migración rural-rural: El caso de las colonias. La
Arancibia F., Valia Paz: Ministerio de Planeamiento y Coordinación.
2005 “La migración clandestina de las mujeres bolivia- Bogado, Daniel.; Lijerón, Arnaldo; Vaca, Chistian
nas a Bérgamo (Provincia de Italia)”. Tesis de Licencia- 2002 El éxodo de profesionales benianos y su impacto en el
tura, Oruro, Universidad Técnica de Oruro. desarrollo regional. La Paz: PIEB-CIDDEBENI.
Aranibar, Gómez et al. Butrón, Mariana
1984 “Migración y empleo en la cuidad de La Paz”. 1999 “Inserción y adaptación de migrantes en el
Documento de Trabajo 9. La Paz: Ministerio de Trabajo. medio urbano: Ciudad de Cochabamba”. Tesis de
Araoz de la Serda, Susana Licenciatura, Universidad Mayor de San Simón,
2004 “La migración un fenómeno que contribuye a Cochabamba.
la transformación de la familia. Un análisis multidis- Butrón, Mariana; Veizaga, Jorge
ciplinario de la percepción del fenómeno migratorio 2003 La población en el municipio cercado de Cocha-
desde el enfoque de género”, Tesis de Maestría, CESU/ bamba. Diagnóstico sociodemográfico por distritos. Co-
UMSS, Cochabamba. chabamba: CEP UMSS.
Ardaya, Gloria Caggiano, Sergio
1979 “Inserción socio-ocupacional de los inmigrantes 2005a “Lo nacional’ y lo cultural’. Centro de estu-
bolivianos en Argentina”.Tesis de Maestría Buenos diantes y residentes bolivianos: representación, iden-
Aires, FLACSO. tidad y hegemonía”. En: Migraciones contemporáneas y
Asociación de Cooperación Bolivia España (ACOBE) diversidad cultural en la Argentina. Córdoba: Centro
2008 Situación de familias de migrantes a España en de Estudios Avanzados, Universidad Nacional de
Bolivia. La Paz: AMIBE-ACOBE. Córdoba.
2007 Situación general de los bolivianos en España. Un 2005b Lo que no entra en el crisol. Inmigración boli-
análisis cualitativo para obtener el perfil del colectivo viana, comunicación intercultural y procesos identita-
boliviano con relación a las características del proceso rios. Buenos Aires: Prometeo Libros.
migratorio. La Paz –Madrid: ACOBE. Calderón, Fernando
Baldivia, José 2000 “Naciones en movimiento”. En: T’inkazos 6. La
2002 “Migración y desarrollo en Bolivia”. En: Instituto Paz: PIEB.
PRISMA. Población, migración y desarrollo en Bolivia. 1979 La mujer en el proceso social de las migraciones. La
La Paz: BID/EPB/OIM/UNFPA. Paz: CERES.
102
Capítulo Boliviano de Derechos Humanos, Democra- Domenach, Hervé; Celton, Dora y otros
cia y Desarrollo 1998 La comunidad boliviana en Córdoba. Caracteriza-
2007 Miradas sobre la migración boliviana. Aportes para ción y proceso migratorio. Córdoba: CEA-Universidad
el informe sobre migraciones. La Paz: CBDHDD/MTM. Nacional de Córdoba, ORSTOM, Universidad de
Provence.
Casanovas Sainz, Roberto
1981 Migración interna en Bolivia: origen, magnitud y Domenech, Eduardo; Magliano, María José
principales características. La Paz: Ministerio de Trabajo. 2007 “Migraciones internacionales y política en Boli-
via: pasado y presente”, mimeo.
Casanovas, Roberto; Escobar, Silvia
1984 Proyecto Migración y mercado de trabajo en la Eróstegui, Cecilia
ciudad de La Paz: El caso de los trabajadores por cuenta 1997 “Ser boliviano en Jujuy”. En Yachay 14, vol. 26.
propia. La Paz: PISPAL. Cochabamba: UCB.
Casanovas, Roberto; Escobar, Silvia y Ormachea, Enrique Escobar, Javier
1980 “Migración y empleo en la ciudad de Santa Cruz”. 1978 “Empresas agrícolas, empleo y migración en San-
Documento de Trabajo 7. La Paz: Ministerio de Trabajo. ta Cruz”. Documento de Trabajo 5, La Paz: Ministerio
de Trabajo.
Centro Boliviano de Economía CEBEC
2006 Migración: Aspectos sociales y económicos. Santa Farah, Ivonne
Cruz: CEBEC-CAINCO. 2005 “Migraciones en Bolivia. Estudios y tendencias”.
En Umbrales 13 Revista del Postgrado de Ciencias del
CODEPO Desarrollo La Paz: CIDES-UMSA.
2002 Migraciones internas en Bolivia. La Paz: Ministe-
rio de Desarrollo Sostenible y Planificación, Secretaria Ferrufino, Celia et al.
Técnica del Consejo de Población para el Desarrollo 2007 Los costos humanos de la emigración. Cochabamba:
Sostenible. CESU-UMSS, DICYT y PIEB.
Cortes, Geneviève Flores Hilari, Edwin Benigno
2004a “Una ruralidad de la ausencia. Dinámicas 2006 “Migración y cambios culturales de bolivianos
migratorias internacionales en los valles interandinos en el distrito de Usera de la comunidad de Madrid-
de Bolivia en un contexto de crisis”. En Migraciones España”. Tesis de Licenciatura, Facultad de Ciencias
Transnacionales. Visiones de Norte y Sud América. Hino- Sociales, Cochabamba.
josa, Alfonso (comp.) La Paz: Plural, CEPLAG-UMSS,
Universidad de Toulouse, PIEB y CEF. FOMIN/BID
2004b Partir para quedarse. Supervivencia y cambio en 2007 “Bendicen & Asociados: Encuesta de opinión
las sociedades campesinas andinas de Bolivia. La Paz: pública de recepción de remesas en Bolivia”. Informe
IRD, Plural y IFEA. para el FOMIN y el BID.
1998 “La emigración como estrategia de vida del cam- Galindo, María
pesino boliviano”. En T’inkazos 1. La Paz: PIEB. 2006 “Las exiliadas del neoliberalismo”. Video docu-
Dandler, Jorge; Medeiros, Carmen mental. La Paz: Mujeres Creando.
1985 “Migración temporaria de Cochabamba, Bolivia, García Tornel, Carlos; Querejazu, Ma. Elena
a la Argentina: Patrones e impacto en las áreas de en- 1984 “Migración interna permanente”. En: Tras nuevas
vío”. Cochabamba, CERES, mimeo. raíces. La Paz: Ministerio de Planeamiento.
De la Torre, Leonardo Giorgis, Martha
2008 “Remesas económicas y desarrollo local: experien- 2004 “La virgen prestamista. La fiesta de Urkupiña
cias y perspectivas a mediano y largo plazo”, mimeo. en el boliviano gran Córdoba”. En: Alfonso Hinojosa
2006 No llores prenda, pronto volveré. Migración, movi- (comp.). Migraciones transnacionales. Visiones de Norte y
lidad social, herida familiar y desarrollo. La Paz: PIEB, Sudamérica. La Paz: Plural, CEPLAG-UMSS, Univesi-
IFEA y Universidad Católica. dad de Toulouse, PIEB y CEF.
De la Torre, Leonardo; Alfaro, Yolanda Grimson, Alejandro
2007 La cheqanchada. Caminos y sendas de desarrollo 1999 Relatos de la diferencia y la igualdad. Los bolivia-
en los municipios migrantes de Arbieto y Toco. La Paz: nos en Buenos Aires. Argentina: FELAFACS/EUDEB,
CESU, DICYT y PIEB. Comunicación y Sociedad.
103
Grimson, Alejandro; Paz Soldan, Edmundo Instituto Boliviano de Comercio Exterior IBCE
2000 “Migrantes bolivianos en la Argentina y los Esta- 2008 “Bolivia: Migración, remesas y desempleo”. Revis-
dos Unidos”. Cuadernos de futuro 7. La Paz: PNUD. ta de Comercio Exterior 159, Santa Cruz.
Guaygua, Germán; Riveros, Ángela; Quisbert, Máximo Instituto Nacional de Estadística
2000 Ser joven en El Alto. La Paz: PIEB. 2001 Censo Nacional de Población y Vivienda 2001. La
Paz: INE.
Hamelin, Phillippe 2000 Encuesta Continua de Hogares (Proyecto ME-
2006 “Migración internacional y reorganización de los COVI). La Paz: INE.
territorios. La frontera boliviano-argentina”. Ponencia
presentada en el Workshop “Migración y Cultura” Instituto PRISMA
del Foro Internacional sobre el Nexo entre Políticas y 2002 Población, migración y desarrollo en Bolivia. La
Ciencias Sociales Córdoba, Argentina, 22 de febrero Paz: BID, EPB, OIM, UNFPA.
de 2006.
Lea Plaza, Sergio et al.
Hinojosa, Alfonso; Pérez, Liz; Cortez, Guido 2003 Tarija en los imaginarios urbanos. La Paz: PIEB,
2000 Idas y venidas. Campesinos tarijeños en el norte DICYT, CERDET y CED.
argentino. La Paz. PIEB.
Ledo, María del Carmen
Hinojosa, Alfonso 1992 Problemática urbana y heterogeneidad de la pobre-
2008a “España en el itinerario de Bolivia. Migración za en la periferie Nor y Sur occidental de Cochabamba.
transnacional, género y familia en Cochabamba”. En: Cochabamba: IESE.
Novick, S. (comp.). Las migraciones en América Latina. 1991 “Urbanización y migración en la ciudad de Co-
Políticas, culturas y estrategias. Buenos Aires: Editorial chabamba”. Tomo I, Universidad Mayor de San Simón,
Catálogos-CLACSO. Cochabamba.
2008b “Transnacionalismo y multipolaridad en los
flujos migratorios de Bolivia. Familia, comunidad y Llanos, David
nación en dinámicas globales”. En: Godard, Henri y 2001 Migración y estructura comunal andina. Una
Sandoval, Godofredo (eds.). Migración transnacional aproximación teórica al estudio de la migración y relacio-
de los Andes a Europa y Estados Unidos. La Paz: PIEB- nes sociales en el agro andino. Cuadernos de Investiga-
IFEA. ción 8. La Paz: IDIS-UMSA.
2008c “Estado de situación de la migración boliviana a Mamani, Guillermo
España”, mimeo. 2003 “Fútbol y medios de comunicación en la cons-
2006 “La transnacionalización de las migraciones en trucción de la nueva identidad boliviana”. Tesis Univer-
Bolivia”. En: Opiniones y Análisis 83. La Paz: Funde- sidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales,
mos. Carrera de Ciencias de la Comunicación, Buenos Aires.
2004 “Trabajo asalariado y movilidad espacial en los
escenarios rurales de Bolivia”. En: Migraciones trans- Martin, Cedric
fronterizas. Visiones de Norte y Sudamérica. La Paz: 2006 “La actividad migratoria de los campesinos del
Plural, CEPLAG-UMSS, Universidad de Toulouse, valle central, Tarija, Bolivia”. Ponencia presentada en
PIEB y CEF. el Workshop “Migración y Cultura” del Foro Interna-
2003 “Transnacionalización de campesinos bolivianos cional sobre el Nexo entre Políticas y Ciencias Sociales
en nichos laborales de la Argentina. Notas de una te- Córdoba, Argentina, 22 de febrero del 2006.
mática pendiente”. En: Actas Primer Congreso Sudame- Martínez, Nelson
ricano de Historia. Santa Cruz de la Sierra, agosto. 2005 Guía para migrantes. De los Andes a Buenos Aires.
Hinojosa, María La Paz: Capítulo Boliviano de Derechos Humanos,
2001 “Los nuevos procesos migratorios en la década de Democracia y Desarrollo.
los 90 (Caso Tolata, Cochabamba)”. Tesis de Licencia- Mazureck, Hubert
tura, Carrera de Sociología, Universidad Mayor de San 2006 Espacio y territorio. Instrumentos metodológicos de
Simón, Cochabamba. investigación social. La Paz: IRD y PIEB.
Inarra, Wendy Mendoza, Omar et al.
2006 Migración, Comunicación y Derechos Humanos. 2003 La lucha por la tierra en el Gran Chaco tarijeño. La
Los bolivianos en la capital porteña. La Paz: CBDHDD. Paz: PIEB, DICYT, CERDET y CED.
104
MUSOL y Centro Vicente Cañas Reluz, Florinda
2006 “Trabajadores bolivianos desplazados en España 2006 “Inmigración e inserción laboral de la mujer
contribuyen al desarrollo de la zona sur del Departamento boliviana en Soria-España”. Tesis de Licenciatura, Ca-
de Cochabamba”. Documento de proyecto, Cochabamba. rrera de Sociología, Universidad Mayor de San Simón,
Cochabamba.
Navia, Roberto
2007 “Esclavos made in Bolivia”. En: Revista Cuarto Rojas, J.
Intermedio 84. Cochabamba: Cuarto Intermedio. 1997 “Las migraciones rurales-urbanas y las relaciones
urbano-rurales como factores de crecimiento y desin-
Novick, Susana (comp.). tegración social en áreas de asentamiento espontáneos:
2008 Las migraciones en América Latina. Políticas, culturas el caso de Valle Hermoso en la ciudad de Cochabam-
y estrategias. Buenos Aires: Editorial Catálogos-CIACSO. ba”. Tesis de Licenciatura, Universidad Mayor de San
Orsini, Martha y Orsini, Ma. Andrea Simón, Cochabamba.
2007 “Costo socioeducativo de la migración”. Santa Romero, Miguel Angel y Urrelo, María Luisa
Cruz: Fundación Hombres Nuevos. s/f “Diagnóstico base sobre la migración de población
Parra, Italo boliviana a España”. La Paz: CEDLA.
2005 “De la Villa Imperial de Carlos V a los territorios Roncken, Theo y Fosberg, Alan
de La Plata”. En: Revista Cuarto Intermedio 84. Cocha- 2007 “Los efectos y consecuencias socio-económicas,
bamba: Cuarto Intermedio. culturales y políticos de la migración en los lugares de
Peña, Lourdes et al. origen de los migrantes bolivianos”, documento de
2003 Interculturalidad entre chapacos, quechuas, aymaras trabajo PIEB.
y cambas. La Paz: PIEB, DICYT, CERDET y CED. Samaniego, Carlos y Vilar, Roberto
Pérez, Liz 1981 Sistema de contratación y migración laboral temporal
2008 “Estado de situación sobre la migración boliviana en Santa Cruz, Bolivia. La Paz: Ministerio de Trabajo.
a la Argentina”, mimeo. Sandoval, Godofredo
Pérez, Liz e Hinojosa, Alfonso 1999 “Rasgos del proceso de urbanización de las ciu-
2005 “Acopio, sistematización y difusión de informa- dades en Bolivia: 1998”. En: Sociólogos en los umbrales
ción documental sobre procesos migratorios a nivel del siglo XXI.
regional, nacional y transnacional en Tarija (2000- Vacaflores, Víctor
2005)”. Informe final de Proyecto, PIEB. 2004 “Migración interna en Bolivia. Causas y conse-
Pérez Uberhuaga, Edwin cuencias”. La Paz: CEEF y Plural Editores.
2003 Migración latinoamericana: Antes y después del 2003 “Migración interna e intraregional en Bolivia:
11S. La Paz: Génesis Publicidad e Impresión. Una de las caras del neoliberalismo”. En: Globalización,
migración y derechos. Revista Andina 7. Quito: Univer-
PIEB sidad Andina Simón Bolívar.
2006 “Bolivia for export”. En Temas de Debate 6, Año
3, Boletín del Programa de Investigación Estratégica en Vargas, Melvy
Bolivia. La Paz: PIEB. 2007 Impacto de la migración en la ciudad de Santa
Cruz. Santa Cruz, Instituto de Investigaciones Econó-
Pozo, María Esther micas y Sociales UAGRM.
2008 “La migración desde la mirada de género. Estado 1993 “Migración hacia la ciudad de Santa Cruz”. Resu-
de situación”, mimeo. men, CORDECRUZ.
Quillaguamán, Katrin Veizaga, Jorge
2006 “Migración, cambio social y transformación de 2006 Migración en el departamento de Cochabamba.
la estructura urbana de Arbieto”. Tesis de Maestría Cochabamba: Centro de Estudios de Población, Uni-
en Gestión del Patrimonio y Desarrollo Territorial, versidad Mayor de San Simón.
PRAHC,UMSS, Cochabamba.
Vilar, Roberto
Quintea, Mónica; Arandia, María; Campos, Víctor s/f “Trabajador agrícola y migración temporal en
2004 De la comunidad al barrio: violencia de pareja en Santa Cruz”. Documento de trabajo 6. La Paz: Minis-
mujeres migrantes en Sucre. La Paz: PIEB. terio de Trabajo.
105
Ejti Stih. Presidenta (2007). Acrílico sobre lienzo.
SECCIÓN III
INVESTIGACIONES
Descentralizar o no descentralizar: los
debates sobre la forma del Estado
en la posguerra del Chaco1
Hernán Pruden2
Los defensores de las autonomías departamenta- Si nos acercamos a los contextos históricos
les sostienen hoy en Bolivia que el principio que específicos donde estas diversas posiciones mi-
los anima es el sentido común sobre la mejor litaron, veremos que durante el siglo XX care-
forma de hacer más eficiente al Estado. Procuran cieron de la natural espontaneidad que alegan,
encontrar los fundamentos de su legitimidad en y surgieron en momentos de crisis donde se
una lucha que consideran ya centenaria, origina- confrontaban distintos modos posibles de so-
da casi al mismo tiempo que Bolivia nació a la lucionar los problemas nacionales. En el nivel
vida republicana. Una lucha única, que enarboló local, el descentralismo supo ser ideario y plan
las banderas del federalismo o del descentralis- de acción de quienes buscaron desvincularse de
mo, como ahora las de la autonomía. un poder central que encarnaba proyectos de
1 Este artículo es parte de un proyecto de libro, basado en una mesa de la XX Reunión Anual de Etnología 2006, sobre la Con-
vención de 1938, que organizamos con Pablo Quisbert y Rossana Barragán, en el cual también participan Laura Gotkowitz
y Andrey Schelchkov. Recibió las atinadas correcciones, sugerencias y críticas de Nicolás Eilbaum, Alfredo Grieco y Bavio,
Inés Katzenstein, Brooke Larson, Ben Martin, Françoise Martinez, Pati Montes, María E. Pruden y Martín Sivak. A todos mi
agradecimiento.
2 Doctorante en Historia, State University of New York at Stony Brook. hpruden@[Link]
109
cambio social. En el nivel nacional, por el con- ya en el siglo XX, con las luchas bajo la consigna
trario, fortalecer al Estado central tenía como “Ferrocarril o nada” de la década del 20.
corolario tan deseado como inevitable la deses- A fines de la década del 20, como enfatizaron
tructuración y aun desorganización del poder Klein y Malloy, aparecieron con claridad los límites
local, asociado al viejo orden: condición nece- de una economía basada en el estaño. Los bajísimos
saria, aunque no suficiente, para llevar a buen precios internacionales del metal implicaron una
término un plan de gobierno. reducción de los ingresos fiscales. Más de la mitad
En este artículo propondré una revisión del de los mismos fueron utilizados para pagar los ser-
debate que caracterizó a la posguerra del Chaco vicios de la deuda externa y el presupuesto militar.
sobre la forma del Estado, que opuso a quienes Como estos desembolsos coincidieron con la gran
propugnaban que el descentralismo era la solu- depresión de 1929, el resultado fue una situación
ción para los males del país contra quienes de- bastante catastrófica (Malloy, 1989:98-100). Para
fendían la creación de un Estado central fuerte. encontrar una solución a la crisis, el gobierno
El foco principal serán las disputas que tuvieron nacionalista de Hernando Siles la buscó en una
como escenario la Convención de 1938 y que a Convención constituyente. Antes de que pudiera
la vez reflejaban las de la esfera pública, y refluían convocarla, sin embargo, una Junta Militar ocupó
sobre ella. En cada caso, me ocuparé del sistema el gobierno desde junio de 1930 (Klein, 1995:126-
de argumentos con que los unos defendían los 127). La maniobra militar contra el gobierno de
méritos de su posición, y atacaban lo que perci- Siles contó con el apoyo de “liberales y salaman-
bían como vicios de la de sus contrarios. Por úl- quistas desplazados el 20 por Saavedra, a los saave-
timo, analizaré qué efectos produjo la decepción dristas desplazados desde el 26 por Siles”, así como
de los representantes del Oriente con la Asam- de militantes universitarios y de una serie de inte-
blea Constituyente. Los más entre ellos se radi- lectuales, a quienes Céspedes bautizó como los “sa-
calizaron, y finalmente fundaron un partido re- bios asesores”, asignados uno para cada miembro
gional, el Partido Oriental Socialista (POS), que de la Junta (1987:103, 117, 123). La Junta utilizó
a principios de 1939 planteó las particularidades como una de sus mayores excusas la intención del
étnicas, geográficas e históricas de la región y las presidente Siles de reformar la Constitución para
volvió el centro de su discurso político. así extender su mandato por un segundo período
Desde que, a fines del siglo XIX, había que- consecutivo. En su discurso inaugural, el general
dado desplazada de sus mercados altiplánicos Carlos Blanco Galindo, que presidía la Junta, fue
por la construcción de ferrocarriles que unían muy cuidadoso al respecto, e insistió en el carácter
los puertos del Pacífico con los centros mineros de “restauración legal” de la intervención militar
del altiplano, la elite cruceña planteó dos recla- en “resguardo de la Carta Constitucional” (Díaz,
mos de cuya difícil conciliación dependería la 1955:156). La crisis intentó salvarse con una serie
historia posterior: quería reintegrarse a la nación de reformas a la Constitución de 1880, planeadas
y autogobernarse en los asuntos locales. Cuando por Daniel Sánchez Bustamante, “principal con-
estas posiciones fueron defendidas por las armas, sejero civil de la Junta” (Klein, 1995:137). Como
bajo la forma más o menos bien organizada de una forma de darle una pátina de legitimidad a las
rebeliones o sublevaciones regionales, el con- reformas, propuestas por una Junta militar de go-
flicto con el poder central alcanzó su máxima bierno, se las sometió a referéndum. Sería el prime-
violencia. Esto se vio con Andrés Ibáñez y los ro en la historia constitucional boliviana, donde de
igualitarios, con la rebelión de los Domingos y, hecho no estaba previsto.
110
El Referéndum de 1932. En su extenso articulado había cam-
bios pero también continuidades con relación
El referéndum se realizó el 11 de enero de 1931 a las Constituciones previas. El presidente de la
y ganó la opción por la “descentralización ad- República seguía designando al prefecto, pero
ministrativa” junto con otras reformas como la no según su solo arbitrio, sino sobre la base de
autonomía universitaria y el hábeas corpus. Por una “lista propuesta por la Asamblea Departa-
la reforma descentralizadora hubo 22.458 votos mental”. En el departamento, el prefecto sería el
contra 6.251, o sea un 78% por el sí y un 22% “gobierno superior en lo político” tal como había
por el no (El Diario [ED], 24.2.1931). Eran aún sido especificado por la primera Constitución de
tiempos de voto restringido, donde sólo podían Bolivia del año 1826. También lo sería en el as-
votar quienes estaban inscritos en el registro elec- pecto económico, como había quedado consig-
toral. Para inscribirse, además de ser boliviano y nado en las constituciones desde 1871, y en lo
hombre, era necesario ser alfabeto y mayor de 21 administrativo, como constaba en la Carta Mag-
años o estar casado. Para esa votación habían ins- na de 1880. La Asamblea Departamental estaría
critos en el registro electoral “51.000 y poco más” compuesta por procuradores electos en la capital
sobre una población que podemos estimar en dos y las provincias y por “Senadores y Diputados
millones (La Razón [LR], 7.1.1931).3 En esa elec- Nacionales del departamento”. Entre las faculta-
ción votó poco más de la mitad de quienes esta- des de la asamblea estarían “elegir a los senadores
ban habilitados para hacerlo, cifra llamativa por del departamento”, “regular los asuntos de in-
lo baja si la comparamos con asistencia electoral terés colectivo” del departamento, decidir sobre
en las elecciones presidenciales previas (79.281 en impuestos, “contratar empréstitos” para obras
1917 y 54.068 en 1925, Barragán, 2005:300). públicas, “establecer el régimen de la policía”, or-
El criterio adoptado para computar los vo- ganizar la “instrucción pública” del departamen-
tos del referéndum era favorable a una de las to y “la apertura y conservación de los caminos”
dos posiciones: los votos en blanco “se reputa- (Anuario Legislativo [AL], 1933:90-100).
rán como afirmativos” (Anuario Administrativo En la institución de la Asamblea Departa-
[AA], 1932:1911). Este principio resultó suma- mental, se reconoce la impronta de los Concejos
mente útil: según se denunció en la prensa, “la Municipales. Estos últimos aparecen a su vez
mayor parte de las respuestas que se han toma- como institución en la Constitución boliviana
do como afirmativas son votos en blanco” (ED, desde 1839. Estuvieron ausentes en las de 1843
16.1.1931). La Junta encabezada por Blanco y 1851, y reaparecieron en la de 1861 bajo el
Galindo incorporó la reforma a la Constitución a acápite de Municipalidad. Ya en la Constitución
través del Decreto-Ley del 23 de febrero de 1931 de 1839 se establecían como funciones de los
(AA, 1931:291-293). Concejos Municipales un rol activo en las obras
En un intento por otorgar legalidad a la re- públicas, la educación y la recaudación de im-
forma descentralizadora, el Congreso Nacional puestos municipales.4
llegó incluso a decretar una Ley Orgánica de Ad- Una vez aprobada por el Congreso, la Ley
ministración Departamental el 17 de noviembre Orgánica de Administración Departamental
111
fue presentada al Poder Ejecutivo. El presidente como cuarto punto, reaparecía el tema de la
Daniel Salamanca vetó la reforma, pues conside- “Reforma del régimen político administrativo”
raba que al enfrentar el país un conflicto inter- (LR, 26.5.1936).
nacional no era aconsejable la transformación ya
que aflojaría “los resortes de los cuales depende La Convención
la defensa nacional” (AL, 1933:101).
El tema reapareció durante el ejercicio legisla- Toro, en un intento por dar institucionalidad a
tivo de 1934, en plena Guerra del Chaco: se de- su proyecto, creó por Decreto Supremo del 12
batió la aceptación del veto presidencial a la re- de septiembre de 1936, una “comisión reviso-
forma descentralizadora. El voto fue nominal. El ra de la Constitución Política del Estado”, que
‘sí’ (esto es, la negativa al veto) ganó en el Senado con el objetivo de “llevar a cabo la estructura-
y el ‘no’ (su aceptación) en Diputados. En total ción jurídica fundamental de la República” es-
hubo 39 votos por el ‘sí’ y 38 por el ‘no’. Si bien taría “encargada de complementar o proponer
la postura de insistir con la ley obtuvo la mayoría las normas fundamentales que se inspiren en las
absoluta, no consiguió los dos tercios necesarios, necesidades, políticas, económicas y sociales de
y la reforma quedó archivada (Redactor del H. la Nación” (AA, 1940:1883-1884).
Congreso Nacional [R], 1936:317). En julio de 1937, el teniente coronel Ger-
La Guerra del Chaco no sólo dio una excusa mán Busch desplazó a Toro y se convirtió en
para no implementar la reforma, también mostró presidente de la Junta Militar de Gobierno. Este
los límites de la concepción de país que la clase desplazamiento tuvo como objetivo “rectificar”
dominante había manejado hasta ese momento. ciertas desviaciones de Toro, quien parecía estar
Después de la derrota bélica frente al Paraguay, planeando extender su permanencia y consoli-
comenzó a ser parte del sentido común que no dar su proyecto de un Partido Socialista de Es-
era posible continuar con el andino-centrismo: tado que dejase fuera a los grupos tradicionales
era necesaria una política territorialista de inte- (Gallego, 1992:15). La ascensión de Busch pa-
gración y desarrollo que fuera más allá del alti- rece haber ilusionado a los partidos tradicionales
plano y los valles. A mediados de mayo de 1936, que incluso le pidieron que restaurase la Carta
se produce el golpe que desplaza al presidente Magna de 1880 (Díaz, 1957:65). Fue así como
liberal José L. Tejada Sorzano y coloca al coro- Busch, el 29 de julio de 1937, decretó vigen-
nel David Toro a cargo de la Junta de Gobierno. tes la Constitución Política del Estado de 1880,
El nuevo grupo en el poder estaba formado por con las modificaciones y reformas introducidas
“oficiales jóvenes íntimos de Toro y Busch, los por la Convención de 1920 y el Referéndum de
socialistas de Baldivieso y los republicano-socia- 1931, las leyes, decretos, disposiciones guberna-
listas de Saavedra” (Klein, 1995:263). Poco des- mentales existentes, en todo aquello que no esté
pués del golpe, la prensa difunde los 52 puntos en oposición a los decretos y leyes dictados y que
del “programa mínimo” del nuevo gobierno. Los se dictaren hasta la normalización institucional
primeros puntos se referían al arreglo de lími- del país (AA, 1937:97-98).
tes con el Paraguay y a establecer un sistema de La ilusión fue breve ya que un par de semanas
“democracia funcional”, eufemismo de la época más tarde el ministro de gobierno anunció que
para referirse a la representación corporativa, se realizarían elecciones para reunir una “Con-
tanto para las alcaldías como para el parlamen- vención encargada de reformar el texto consti-
to (Klein, 1965:42). Inmediatamente después, tucional, de acuerdo con la realidad política y
112
social surgida de la contienda”.5 La Convención general de la Casa Suárez, Napoleón Solares. Por
era otro intento del “socialismo militar” por ge- la ciudad de La Paz, dos curas, Chávez Lobatón y
nerar un marco legal para su proyecto. Sus dos Tapia, dejaron al FUS en el segundo puesto. Sólo
objetivos principales eran -en palabras del pro- siete convencionales habían estado presentes en
pio Busch- “elegir el Poder Ejecutivo y estudiar el Parlamento anterior, del año 1935.
la reforma de la Constitución Política del Estado La prensa del momento, ligada en general a
o la adopción de una nueva conforme a las ne- intereses mineros o a los partidos tradicionales,
cesidades presentes del país” (Mensaje, s/f:23). puso su mira en la Convención y se dedicó de
Los partidos que en ese entonces se designaban modo sistemático a recalcar, en palabras de Cés-
con carga peyorativa como tradicionales habían pedes, “todos los vicios consubstanciales al parla-
planteado una “tregua política” con el gobierno; mentarismo como tareas innatas y exclusivos de
sin embargo, mientras se acercaba la fecha de las esa Asamblea” (1987:182-183). La Convención
elecciones, decidieron que no estaban dadas las reaccionó promulgando leyes contra la prensa de
condiciones para una contienda electoral justa y, derecha. Si parte de la prensa proponía el cierre
por lo tanto, no se presentarían a los comicios. de la Convención, algunos convencionales pro-
No todos sus integrantes cumplieron con su pa- pusieron cerrar dichos periódicos, en particular
labra. De hecho, algunos de ellos figuraban en la a El Diario, principal vocero de las críticas.
lista oficialista que propugnaba a Busch para la El debate entre descentralizadores y centralistas
presidencia, el Frente Único Socialista (FUS). comenzó casi al mismo tiempo que el tratamiento
Porfirio Díaz Machicao, de modo crítico, re- de la Carta Magna. Entre quienes propugnaban la
conocía como algo excepcional a los “represen- descentralización, existía la posición de que den-
tantes auténticamente obreros”, aunque aclaraba tro de los artículos 1 y 2, sobre la “forma de la
que no tenían “orientación ideológica ni teóri- Nación”, debía legislarse respecto a la “autonomía
ca” y a “pocos intelectuales”, aclarando que “el administrativa y económica de los Departamen-
resto no era sino una facción desprendida de tos, que podrán constituir bloques de regiones afi-
los partidos tradicionales” (1957: 92). Augusto nes” (R 2, 1938:433). Los centralistas optaron de
Céspedes, uno de los convencionales, que ya se modo estratégico por posponer el debate y limi-
perfilaba como uno de los intelectuales clave de tarlo al llamado “régimen interior”, en el artículo
lo que luego sería el Movimiento Nacionalista 101, postura que se impuso (R 2, 1938:445).
Revolucionario (MNR), más optimista recalcó Los convencionales esperaban que, desde la
la “riqueza sociológica” de la Convención que presidencia, les fuese enviada la propuesta de
por primera vez estaba en consonancia con la constitución de la comisión armada para tal fin
realidad del país (1987:177). La Convención en por Toro. Ese proyecto debía ser remitido a la
general y el FUS en particular eran muy diversos Comisión de Constitución y Policía Judicial de
(Klein, 1966). Entre sus integrantes se encontra- la Convención, que estaba integrada por siete in-
ban desde el linotipista Waldo Álvarez, represen- tegrantes del oficialista FUS y por un liberal.6 La
tante del sindicato de los gráficos, hasta el gerente comisión de la Convención presentó un informe
113
Ejti Stih. Constituyentes (2007). Acrílico sobre lienzo.
“en mayoría” donde propuso, en la línea del decre- del día siguiente cometieron el interesante lap-
to de Busch ya mencionado, “tomar como base la sus de referirse a la “lucha de regiones”.
constitución de 1880 incluidas las reformas”. El En el artículo específico sobre el régimen
informe en minoría -presentado por E. Rodrí- interior, si bien se utilizaba la palabra descen-
guez Vásquez, senador por La Paz e integrante del tralización, se limitaba su alcance conforme a la
FUS- propuso tomar como base el proyecto de la reforma aprobada en el Referéndum de 1931:
comisión formada por Toro (R 2, 1938:318). Para
salvar las diferencias, los convencionales del FUS, Artículo 122.–Cada Departamento constituye
J. Antezana y O. Quiroga propusieron una síntesis una circunscripción autónoma en la que los
conciliatoria que fue aprobada (R 2, 1938:412). ciudadanos administran directamente los
Allí se establecía: “Proceder al estudio de las refor- intereses locales del modo que determine la
mas constitucionales propuestas o que se propon- ley, la cual asegurará un régimen de la descen-
gan en el curso del debate, sobre la base de la Carta tralización administrativa del Estado, en que
Magna de 1880” (Informes [I], 1938:109-110). corresponderá al Gobierno Central la vigilan-
Las distintas posiciones dentro de la comisión, nos cia superior de todas las circunscripciones, y la
dan a entender el grado de diversidad dentro del coordinación y unificación de la política gene-
FUS y la falta de disciplina partidaria; de hecho, ral del país, sin entrabar la libertad de acción
las tres posturas distintas dentro de la comisión de aquellas, y prestándoles, por el contrario,
fueron apoyadas por miembros del FUS, a pesar la cooperación económica y de cualquier otra
de ser bastante diferentes. índole que precisen (P, 1938:89).
7 Sobre El Diario como órgano del Partido Liberal, Ocampo (1978:459). Sobre los intereses de Patiño, Knudson (1973:6) y
Viscarra (1977:18-19).
115
solo el cambio de nuestra Constitución, se que, si bien no es la condición, es el necesario
ha de lograr transformar la estructura del complemento de todo sistema democrático, si se
país y, al propio tiempo, llegar al más alto han de cumplir las leyes biológicas a que están
grado de progreso institucional y material. sujetos los organismos sociales, constituidos en
Si no tenemos convicciones bien arraigadas Estado” (I, 1938:471).
y carecemos de capitales e industrias todas En su proyecto de ley, Rodríguez Vásquez fue
las reformas no pasarán de ser ficciones, aun más explícito sobre los modos en que el des-
mientras que el ritmo de los hábitos invete- centralismo debía implementarse. Allí, en una
rados seguirá su curso porque no se podrán línea casi idéntica a la de la reforma descentrali-
modificar éstos sino por el influjo de la zadora aprobada en el Referéndum de 1931, pro-
educación y del respeto al derecho y a la ley puso la existencia de Asambleas Departamentales
(ED, 9.6.1938). que estarían integradas por “representantes de la
Capital y Provincias”. Estas Asambleas serían las
En el otro extremo del espectro político está La encargadas de proponer ternas de prefectos. La
Calle, periódico alineado con la postura centralis- Asamblea y los prefectos serían los encargados ex-
ta, en ese momento ligado al Partido Socialista y clusivos de la “Administración interna del Depar-
fermento intelectual de lo que luego sería el MNR tamento” (P, 1938:157). Por otro lado, asignaba
(Knudson, 1973). En el editorial del mismo día, a la Asamblea Departamental un rol económico
relativizaba los cambios propuestos, cuestionaba a activo en promoción de industrias, en coloniza-
los conservadores que sostenían la “intangibilidad ción, así como en obras públicas, en políticas im-
de la Carta de 1880” y planteaba como obvia la positivas y educación (P, 1938:157-158).
necesidad de adecuar la Constitución, de: Hubo un tercer proyecto de Constitución que
presentó el convencional por Omasuyos, F. Egui-
implantar un nuevo régimen orgánico de no Zaballa, también integrante del FUS (UH,
acuerdo con el estado de evolución econó- 5.3.1938).8 A pesar de haber sido consignado
mico a que ha llegado Bolivia. Esto no es como proyecto, fue sólo un simple y básico índice
siquiera un criterio revolucionario, sino de posible para la nueva Constitución (P, 1938:166-
simple adaptación a realidades nuevas, no 169). La Comisión de Constitución, tras revisar
previstas por la Constitución del 80 (La los tres proyectos, presentó un informe donde en-
Calle [LC], 9.6.1938). fatizó que no se debían importar recetas ideológi-
cas foráneas. La comisión pudo demostrar así su
El proyecto de la comisión formada por Toro complacencia, ya que:
no fue el único en ser presentado. El conven-
cional Rodríguez Vásquez, integrante de la Co- Ninguna de dichas iniciativas propone la
misión de Constitución de la Convención, pre- alteración de la estructura estatal [ni] la
sentó por su parte un informe en minoría. En erección de un Estado totalitaeio [sic] o de
su justificación, entendía a la descentralización otra índole, bajo la influencia de corrientes
como parte de una especie de entrenamiento que europeas o de preocupaciones ajenas a nues-
permitiría llegar algún día al “Régimen Federal, tra nacionalidad (I, 1938:51-52).
116
Por otro lado, en su informe hizo referencia a un antecedente temprano de las corporaciones de
una serie de reformas, aprobadas en el Referén- desarrollo que décadas después se crearon en cada
dum de 1931, describiéndolas como parte de un departamento y que fueron clave como el caso
“esfuerzo ascendente de progreso” (I, 1938:53). de la Corporación de Desarrollo de Santa Cruz
En el caso de la propuesta de Rodríguez Váz- (CORDECRUZ), para el desarrollo regional.
quez, siguiendo las reformas del Referéndum Durante la Convención de 1938, en un pro-
de 1931, la parte económica dentro del artícu- yecto de ley, 27 convencionales propusieron
lo sobre Régimen Interior en los proyectos de elevar el porcentaje a 17% (P, 1938:129-130).
constitución se limitaba a darles a las Asambleas Cuando se presentó el proyecto en la Conven-
Departamentales potestad sobre la recaudación ción, el convencional por La Paz, Ballón Saravia,
de impuestos departamentales y su utilización consideró ese porcentaje “excesivo” y propuso re-
en obras públicas, tan importantes como la ducirlo al 10% (R 2, 1938:46). El convencional
apertura de caminos. Los otros dos proyectos Flores Jiménez, representando a Santa Cruz, re-
no mencionaban las fuentes de financiamiento accionó y propuso por el contrario elevarlo (R 2,
departamental ni los modos de utilización de 1938: 46). Le tocó a Víctor Paz Estenssoro, en ese
sus recursos. Este tema apareció sin embargo momento representando a Tarija y que había sido
de otros modos: en la discusión sobre la partici- uno de los impulsores del 17%, proponer como
pación departamental en la renta del petróleo y fórmula intermedia fijar el 11% la participación
de modo aun más encubierto en los tratados de departamental, justificándolo porque YPFB “se
vinculación ferroviaria con Brasil y Argentina. encuentra en un período de iniciación” y “por
En 1929, durante el gobierno de Hernando consiguiente necesita de un enorme capital para
Siles, el Congreso Nacional sancionó una ley que, consolidar sus trabajos [...] precisa resarcirse de
basándose en la Resolución Suprema del 25 de los gastos ingentes que va haciendo para estabili-
julio de 1922, destinaba el 11% para el Estado y zar formalmente la explotación” (R 2, 1938:46).
asignaba el 30% de ese 11% a los tesoros departa- La segunda posición de Paz Estenssoro se impuso,
mentales. Eran tiempos en los cuales, como resulta y su moción fue aprobada.
evidente, no existía aún Yacimientos Petrolíferos Esta ley fue propulsada por convencionales
Fiscales Bolivianos (YPFB), por lo que ese por- de diverso origen partidario y regional. Entre
centaje era aportado por las compañías privadas. sus propulsores hubo liberales, del FUS, del Par-
El fondo debía ser administrado por una “junta tido Republicano Socialista (PRS) en el FUS e
impulsora compuesta por el Prefecto, Presidente independientes y representantes de los 9 depar-
del Concejo Municipal, Presidente de la Cámara tamentos (sólo uno de Santa Cruz). Del grupo
de Comercio, un vecino notable nombrado por el de propulsores, 12 luego votaron por la centra-
señor Presidente de la República y un miembro lización administrativa y 6 por la descentraliza-
de Contraloría”. El destino de esos fondos serían ción. Esto nos da a entender hasta qué punto la
“obras públicas, vialidad, irrigación, fomento de la cuestión de los recursos naturales, hidrocarburos
instrucción pública y de las industrias agropecua- en particular, era en ese momento entendida al
rias” (AA, 1929:1360-1361). Estas juntas parecen margen de la descentralización administrativa.9
9 Propulsores del proyecto, distrito representado y pertenencia partidaria: ED, 18.2.1938, 22.2.1938, 11.3.1938, 25.9.1938;
Gallego (1992:60); (R 1, 1938:613); UH, 5.3.1938; RE, 18.2.1938; votantes (R 4, 1938:47).
117
Desde el punto de vista de la memoria his- la práctica, puesto que la realidad del país
tórica regionalista cruceña, conviene mencio- ha consagrado el sistema unitario como una
nar que la ley se recuerda aun hoy como “Ley evidencia indestructible.
Busch”. Como toda onomástica, la preferencia El principio de nación está concretado en el
es significativa, porque excluye al Congreso Na- Estado, uno e indivisible. Debilitar al Esta-
cional de Hernando Siles, y al convencional por do en momentos de reconstrucción nacio-
Tarija Paz Estenssoro, que propuso sus modifi- nal es algo que sólo puede explicarse por un
caciones en 1938. De este modo, al menos en la desconocimiento de los principios capitales
construcción, la genealogía que lleva de Busch a de nuestra estructura nacional. Esa reforma
Melchor Pinto y a las “luchas cívicas por el once radical, la más violentamente revolucionaria
por ciento” de la década del 50, deja incólume que se ha propuesto en la Convención, no
la versión según la cual “el desarrollo de Santa se justifica siquiera por la utilidad que sig-
Cruz es [sólo] obra de los cruceños”. nificaría para los departamentos, puesto que
no es con leyes escritas que ha de crearse en
El debate un país pobre, de la noche a la mañana, una
economía rica que abastezca a todas las zo-
Una vez presentados los proyectos de Constitu- nas de la nación por igual (LC, 2.9.1938).
ción, las cartas estaban sobre la mesa y comenzó el
debate. Los partidarios de mantener el centralis- Los partidarios de un Estado fuerte, como
mo fueron clarísimos. El argumento que más re- Guevara Arce, asumían a la vez que sólo éste se-
pitieron era la necesidad de continuar el régimen ría capaz de limitar los efectos nocivos del impe-
centralista e incluso de profundizar el proceso de rialismo (R 3, 1938:500). Por otro lado, en mo-
centralización como garantía de la unidad nacio- mentos en que la palabra socialismo aparecía en
nal, único camino para construir la Nación. Uno intervenciones de todo tipo, significando cosas
de los portavoces principales de esta posición fue muy diversas, pero siempre connotando algo po-
W. Guevara Arce, convencional por Arani, electo sitivo, también apareció asociada al centralismo,
como integrante de la lista del FUS, y que en las como su expresión política (R 3, 1938:522).
siguientes décadas sería tan influyente en la polí- Otra línea de argumentación táctica de los
tica nacional (R 3, 1938:500, 671). centralistas fue criticar el proyecto de descen-
La Calle consideraba al descentralismo como tralización, pero al mismo tiempo reconocer,
un “retroceso a un sentido de disgregación insti- nunca faltos de generosidad retórica, que tanto
tucional que se opone a la firmeza del Estado” y el federalismo como el descentralismo eran po-
recalcaba el hecho: tencialmente positivos. Sin embargo, aclaraban,
ése no era el momento histórico: el país aún no
inexplicable que sean precisamente los que estaba listo (R 3, 1938:493). En esa línea, un
se dicen más moderados -los sectores libe- editorial de El Diario, destacaba el hecho que la
rales- quienes pretendan ahora revolucio- mayoría de los convencionales hayan:
nar fundamentalmente el régimen constitu-
cional boliviano, implantando una forma de expuesto categóricamente y sin ambajes los
gobierno que, muchas veces y obedeciendo peligros que acarrearían al país las actitudes
a sentimientos o a móviles demagógicos, se de acentuado regionalismo, que no otra
aprobó, pero que nunca llegó a aplicarse en cosa importarían en el fondo los sistemas
118
de descentralización administrativa si acaso Augusto Guzmán, del FUS por Cochabamba,
hubiesen sido puestos en ensayo. En reali- describía a las vías de comunicación como las
dad, Bolivia aquejada del mal de su escasa encargadas de lograr la “conjunción de razas”
densidad demográfica, tiene que esperar (R 3, 1938:520).
mucho tiempo aún para seguir el ejemplo Los centralistas no sólo se proponían como la
de otros pueblos en donde ha sido posible solución; también hacían fuertes críticas al des-
descentralizar la administración con sus centralismo. Entre ellas, la más recurrente fue
recursos inherentes por las enormes riquezas que disolvería la nacionalidad. Esta idea aparecía
que explotan (ED, 4.9.1938). de distintas formas: que desmembraría al país,
que lo disgregaría y, en su versión más extrema
Para los centralistas era imprescindible cam- -fueron palabras de Guevara Arce- lo “poloni-
biar el perfil económico del país. En ese proceso, zaría” (R 3, 1938:669, 671). Comentario erudi-
el Estado aparecía como llamado a cumplir un to sobre la partición y desaparición del país a
rol dirigista en la economía. A fines de la déca- fines del siglo XVIII, pero también clarividente,
da del 30, los ejemplos del rápido desarrollo de como anticipando la invasión nazi de ese país.
la Unión Soviética y de las políticas keynesianas Ese comentario de Guevara Arce provocó una
aplicadas en los Estados Unidos para salir de la reacción en un editorial de La Razón, periódico
Gran Depresión, así como el nacionalsocialismo del empresario minero Carlos V. Aramayo, don-
alemán, el fascismo italiano y mucho más cerca de se calificó a la idea de “polonización” como
el Estado Novo brasileño, impactaron sobre el “inexacta y peligrosa” y como una “palabra [que]
modo de concebir el rol del Estado en la eco- no es digna de nosotros ni de las naciones veci-
nomía (R 3, 1938:609). De un modo más clási- nas y es deplorable que en el seno de la asamblea
co, a la hora de plantear posibles soluciones, los constituyente se la haya mencionado como un
centralistas propusieron la necesidad de sustituir pronóstico pesimista” (LR, 11.9.1938).
las importaciones de alimentos. Algunos de los Otro de los argumentos centralistas en contra
convencionales plantearon ese modelo econó- de la descentralización fue la pregunta por la suer-
mico como opuesto a la minería que tanto mal te que correrían los “departamentos pobres” (R 3,
había hecho a la nación; un convencional orien- 1938:493, 572, 612). Este argumento lo repetían
tal, del PRS en el FUS, si bien planteó la misma de modo paradójico los convencionales, tanto del
solución, se apuró a su vez a agradecer el rol his- FUS como independientes, que no representaban
tórico que la minería había desempeñado en el a los departamentos más desatendidos sino que
país (R 3, 1938:611). Guevara Arce planteó con aparecía, como de modo altruista, en boca de
claridad que la sustitución de importaciones de quienes representaban a “departamentos ricos”.
alimentos debía llevarse a término con los recur- Una de las críticas más recurrentes fue que la
sos producidos por la minería (R 3, 1938:688). descentralización equivalía a la hegemonía de las
La diversidad de Bolivia era un dato básico oligarquías locales en la política local, según la re-
para los convencionales, y aparecía en las des- gla de que a menor presencia del Estado central,
cripciones de los descentralistas como en las de mayor poder para las elites locales (R 3, 1938:499,
los centralistas. La diferencia radicaba en cómo 601, 613). Éste era un argumento que se hacía
se proponían afrontarla. Guevara Arce plantea- eco de las ideas de José C. Mariátegui (1928) so-
ba que el modo de resolverla era con un Estado bre el regionalismo, que calaron muy hondo en
fuerte (R 3, 1938:495). En una línea similar, la visión de la izquierda latinoamericana sobre el
119
problema regional. En una línea similar, se en- a los departamentos pobres, como planteaban
tendía que a menor poder del Estado central, el los centralistas (R 4, 1938:12).
imperialismo podría tener un efecto disgregante o La maniobra centralista de posponer indefi-
bien influir a nivel local de un modo mucho más nidamente el tema -hasta un momento distinto
intenso (R 3,1938:524; R 4, 1939:40); también del desarrollo del país, hasta que la descentrali-
se mencionaba que los departamentos tendrían zación fuera estudiada a fondo-, fue respondi-
menos poder frente a los capitalistas y que debili- da con la reserva de que la cuestión había sido
taría al poder central (R 3, 1938:524). Sólo en su muy estudiada, y que tampoco era un planteo
versión más extrema fueron asociados descentra- nuevo (R 3, 1938:573-574). Los descentralis-
lismo y separatismo (R 3, 1938:610). tas procuraron que se reconociera legitimidad
“Socialismo” aparecía en la Convención con constitucional a su proyecto, al entroncarlo en
una connotación positiva, “liberalismo” en cam- el Referéndum de 1931, donde habían ganado
bio aparecía como algo negativo, asociado al or- (R 3, 1938:492, 506-508, 561, 569, 573, 616-
den de cosas anterior. Así fue como los centralis- 617). La prensa se hizo eco de ese argumento.
tas plantearon que el descentralismo era liberal, Un editorial de La Razón dio por sentado que la
no sólo para desprestigiarlo sino también para descentralización gozaba de una legalidad bien
denunciar que dos de los convencionales que lo ganada en el referéndum:
sostenían pertenecían al Partido Liberal.
Los descentralistas defendieron su posición, sólo la autonomía y la descentralización son
con una réplica para cada una de las críticas que los factores decisivos que hacen el progreso
recibieron. Uno de los contra-argumentos más de un pueblo apto para gobernar y resolver
repetidos era que la descentralización no implica- sus propios asuntos, en cuanto al régimen
ba ningún peligro para la unidad nacional, sino interior. No debemos retrogradar en esas
todo lo contrario: que sería garantía de la mis- conquistas logradas (LR, 4.9.1938).
ma y que de ningún modo polonizaría a Bolivia
(R 3, 1938:516, 521, 576, 607, 618, 621; R 4, Los partidarios del descentralismo coincidían
1938:38). Por otro lado, se enfatizaba de modo con los centralistas en el diagnóstico sobre la di-
recurrente que se estaba incurriendo en una con- versidad geográfica y étnica de Bolivia. Para los
fusión entre descentralismo y federalismo (R 3, descentralistas, sin embargo, a esa diversidad de-
1938:515, 521, 568, 576, 606, 621). Que el bían responder leyes distintas, y distintos tipos de
descentralismo de ningún modo produciría sepa- gobierno (R 3, 1938:494, 575, 606, 614). En vez
ratismo o desvincularía a los departamentos del de homogeneizar con un Estado fuerte -como
poder central (R 4, 1938:12, 38; R 3, 1938:573- planteaban los centralistas-, proponían aceptar
376). Y que tampoco daría más campo de acción las especificidades y legislar acorde a ellas.
para los capitalistas, que de hecho, como no dejó Por otro lado, planteaban que la descentra-
de recalcar un convencional, ya tenían bastante lización abriría nuevas posibilidades para el de-
libertad (R 3, 1938:570). sarrollo de los departamentos (R 3, 1938:492,
La descentralización, según planteaba un con- 503, 571) y permitiría un mejor y más eco-
vencional del Frente Único Oriental por Ichilo, nómico uso de los recursos (R 3, 1938:570,
Santa Cruz, no lesionaría los intereses generales 608), evitaría la corrupción (R 4, 1938:12-
de la Nación (R 3, 1938:608); de acuerdo al con- 13). Fomentaría también que los prefectos
vencional liberal Fajardo, tampoco perjudicaría conocieran mejor la realidad donde les tocaba
120
gobernar (R 3, 1938:524), terminando con críticas principales: que con el sistema centra-
el amiguismo y la discrecionalidad, tanto de lista no se podían ofrecer soluciones acordes a
los partidos como del propio presidente (R 3, la realidad, ya que al no provenir el poder o la
1938:508, 569; R 4, 1938:12, 37). De este legitimidad del prefecto de sus gobernados, sino
modo, se podría acabar con la tan criticada del presidente que lo designa, los gobernantes
figura del prefecto forastero (R 3, 1938:498). tendían a ignorar las realidades locales (R 3,
Y, contra lo que planteaban los centralistas, 1938:494, 565, 569). En los debates, el centra-
el descentralismo produciría así equilibrio en- lismo aparecía así como sinónimo de totalitaris-
tre los departamentos y el poder central (R 3, mo y como una de las causas de la corrupción
1938:576, 607). (R 3, 1938:571, 577; R 4, 1938:13).
Los argumentos pro descentralización se re- En el nivel económico, se planteaba que el
forzaban utilizando ejemplos de países federales centralismo era la causa del estancamiento y del
prósperos, como Estados Unidos, Argentina, “macrocefalismo económico” que caracterizaba
Brasil, Suiza, Alemania y Rusia (R 3, 1938:606, a Bolivia (R 3, 1938:617-618). Según el con-
615-616). Guevara Arce, aguafiestas, aclaró que vencional del Frente Único Oriental por Santa
Argentina, México y Venezuela sólo eran “fede- Cruz, W. Suárez Landívar, este sistema era la
ralistas hipotéticos” (R 3, 1938:673). causa del abandono en que vivían algunos de-
Para los descentralistas, tanto el federalismo partamentos (R 3, 1938:493).
como el descentralismo aparecían como un ins- Uno de los argumentos centralistas era des-
trumento que permitiría efectivizar la democra- viar el problema del centralismo hacia el impe-
cia y last but not least también aparecía asociado rialismo (R 3, 1938:495, 618, 671), argumento
al socialismo (R 3, 1938:615-617). en el que se notaba la impronta del clásico de
Para los descentralistas la solución era, como Lenin sobre el imperialismo. Los descentralistas
planteó el convencional por Santa Cruz, J. Se- denunciaron este argumento como un ardid y
rrate, crear Asambleas Departamentales, tal llegaron a desestimar la existencia del imperialis-
como las preveía el Referéndum de 1931. El mo. Para sustentar este argumento se explicaba
convencional liberal E. Fajardo, ante las críticas, que capitalistas como Patiño o Nicolás Suárez
propuso como posibles soluciones intermedias eran bolivianos; el convencional liberal Fajardo
que la Asamblea Departamental, para evitar formuló una defensa de Patiño (R 3, 1938:499,
rencillas, podía estar compuesta por “represen- 616, 619-620; R 4, 1938:9). Los centralistas re-
tación funcional” o corporativa, o incluso por plicaron que el imperialismo existía, y que Pati-
los propios representantes nacionales, de forma ño no tenía más realidad que la de ser una clara
de ahorrar los gastos que implicaría una elec- expresión del mismo (R 3, 1938:502, 619).
ción (R 3, 1938:607; R 4, 1938:11-12). A la hora de defender su postura, los centra-
Las críticas principales contra el centralismo listas responsabilizaron por los males del país
eran de corte político y económico. A nivel po- a los hombres que lo habían gobernado, y aun
lítico se planteó que el centralismo era un siste- a los representantes nacionales que no habían
ma que destruía la Nación; que en más de un cumplido bien sus funciones (R 4, 1938:13), y
siglo de vida republicana no había logrado la nunca al centralismo o al sistema unitario.
unidad nacional y que incluso era la causa del ¿Pero quién era quién en el debate? La ma-
regionalismo (R 3, 1938:38, 492, 567, 614). yoría de quienes se explayaron por el centra-
Todo esto aparecía relacionado con otra de las lismo eran del frente oficialista por su origen
121
partidario (diez pertenecían al FUS y cinco a sometidos al dominio de la Casa Suárez…
otras agrupaciones). En relación a los depar- (R 4, 1938:43)
tamentos que representaban, seis provenían
de La Paz, tres de Cochabamba al igual que Esto fue contestado por otro convencional
de Chuquisaca, dos de Pando y uno de Santa cruceño, también parte del Frente Único, Serrate,
Cruz. En el otro bando, entre quienes hicieron quien le respondió que: “Santa Cruz no puede de-
intervenciones por la descentralización, sólo cirse que está bajo el dominio de la casa Suárez ni
cinco eran del FUS, cuatro tenían un pasado de ningún otro capitalista”; Soruco, contrarrestó
liberal y tres eran independientes. Entre los diciendo que: “¿Aquí no se pueden decir verdades?
que en discursos habían apoyado al proyecto Es porque en Bolivia estamos acostumbrados a la
descentralizador, tres habían sido parte del úl- adulación, a la sumisión y al engaño…”. Según
timo congreso ordinario del año 1935, habían consta en el redactor, hubo “Protestas y desór-
estado ligados al Partido Liberal y en 1934 denes en la sala” y se decidió que “No habiendo
habían votado a favor de la reforma descentra- compostura ni orden en la discusión, la Presiden-
lizadora del referéndum en contra del veto de cia levanta la sesión” (R 4, 1938:44).
Salamanca, L. Lanza Solares, A. Mendizábal
y Fajardo (R 1936:317) -y los dos últimos La votación
en 1938 aún eran orgánicos del Partido Libe-
ral-.10 En cambio, entre quienes apoyaron la En la sesión siguiente, del 12 de septiembre de
centralización, con discursos o votos, ningu- 1938, se procedió a votar por las respectivas po-
no había sido parlamentario en el congreso siciones. Los resultados de la votación fueron
de 1935. A nivel departamental, los oradores muy parejos: por la fórmula del ‘sí’, o sea con-
pro descentralización eran cinco de Potosí, de tinuar con el centralismo, un total de 44 votos,
Oruro al igual que de Santa Cruz dos, y sólo por la del ‘no’, 35. Al confrontar la lista de con-
uno respectivamente por Tarija, Cochabamba vencionales presentes con la de quienes emitie-
y Chuquisaca (AL, 1936:XXIV). ron su voto, aparecen 10 convencionales que no
El largo debate se cerró de modo apoteótico. So- votaron, lo cual se podría interpretar como la
ruco, quien no se había pronunciado ni en el debate cifra de abstenciones.11
ni en la votación por una postura o por la otra, que La votación se hizo, como en otros temas
era parte de la Legión de ex combatientes por Santa conflictivos, de modo nominal. Esto nos permi-
Cruz y del Frente Único Oriental, planteó que: te observar que a nivel departamental el ‘sí’ ganó
entre los representantes de La Paz, Chuquisaca,
el Oriente ha vivido y sigue viviendo en Cochabamba y Pando. En tanto que el ‘no’ lo
una situación verdaderamente miserable; hizo entre los representantes de los departamen-
por eso queremos cambiar el sistema de tos de Santa Cruz, Beni, Tarija y Potosí. Empa-
Gobierno: queremos que los pueblos surjan tando en Oruro. De los treinta y dos represen-
por su propia voluntad y sus propios me- tantes, senadores y diputados, por Santa Cruz,
dios: que no sigan siendo esclavos ni estén Beni y Pando, doce votaron por el ‘no’, es decir
10 Fajardo y Mendizábal listados participando en la Convención del Partido Liberal en ED, 25.9.1938.
11 Presentes, votantes y “ausentes” (R 4, 1938:43-47).
122
por la descentralización; ocho votaron por el ‘sí’, la votación pero no efectivizaron su voto. Siete
o sea la centralización; cuatro estaban presentes convencionales (N. Solares, S. Montero Hoyos,
pero no emitieron su voto, lo que podríamos in- W. Suárez Landívar, A. Aponte, A. Chávez, N.
terpretar como las abstenciones regionales; seis García Chávez, W. Suárez Dorado), en cambio,
estaban ausentes; y, por último, dos no figuran habían votado por la descentralización y luego se
ni como presentes ni como ausentes.12 hicieron del POS. Grande fue la adhesión al POS
entre los convencionales que representaban al de-
El Partido Oriental Socialista13 partamento de Santa Cruz: sus dos senadores se
sumaron al partido regional, así como nueve de
Poco más de cuatro meses después, el 19 de sus trece diputados. De los treinta y dos represen-
enero de 1939, un grupo de quince conven- tantes de los departamentos orientales, veinte se
cionales orientales, que conocieron los lími- adhirieron al POS (EF, 5.2.1939, 14.2.1939).
tes de la experiencia constituyente cuando su La reacción contra el recién formado partido
agenda regional chocó con la nacionalista, regionalista no se hizo esperar y encontró expre-
fundaron el POS reunidos en Cachuela Espe- sión tanto en periódicos de Santa Cruz como de
ranza (El Frente [EF], 5.2.1939). En su acta La Paz. En general, el punto más sensible fue el
fundacional, declararon: de la “raza”. Un editorial de El Tiempo de San-
ta Cruz, redactado tal vez por su director, Lucas
‘proclamar la intangibilidad del territorio Saucedo Sevilla -quien había sido designado
oriental’, ‘aceptar como principio básico la como prefecto por Saavedra, unos años antes,
integridad de cada uno de los departamen- tras las luchas por el FFCC-,14 planteó que:
tos orientales, dejando establecida nuestra
identidad racial’ y ‘sostener el principio de establecer diferencia racial y conservación
defensa de nuestra raza’ (ED, 9.2.1939). de ella, proclamándose buenos y mejores,
altos o bajos, en un país en que se quie-
¿Quiénes eran los adherentes del POS en re hacer sentir el principio socialista de
relación a su postura en el debate y la votación igualdad [son] […] conclusiones propias
sobre la descentralización? Una parte de ellos, de los estados totalitarios (El Tiempo
que representaría una anomalía aparente, fueron [ET], 28.1.1939).
quienes votaron por la centralización, o bien no
expresaron su postura favorable a la descentrali- La idea era clara: “raza” no podía ser tolera-
zación. Entre ellos, el grupo más conspicuo es- da como parte del discurso jurídico-político; si
taba integrado por los cuatro convencionales (G. aparecía en él, se cuestionaban los fundamentos
Balcázar, S. Parada Suárez, F. Flores Jiménez, I. mismos de la Nación. Se interpretó que por ser
Zuazo), que habían votado por el centralismo. “raza” el elemento articulador de ese partido, ya
Otros tres convencionales (G. Chávez, F. Hurta- no era simplemente una especie de regionalismo
do, J. Rioja Aponte) estaban presentes el día de lo “que enardece la mente de los nuevos profetas
123
Ejti Stih. Dos banderas (2008). Acrílico sobre lienzo.
[sino…] ‘racismo’, equivalente a separatismo, los integrantes del POS era que Busch -en pa-
como una minoría incrustada en el Estado Boli- labras de Zavaleta- formaba parte de “lo único
viano” (ET, 2.2.1939). centralizado [el ejército] en un país que no había
En la misma línea, un editorial de El Dia- cumplido la tarea de su centralización” (1992:42).
rio de La Paz recalcaba que no sólo “raza” sino Fue así como el presidente reaccionó de modo
geografía e historia, los tres posibles pilares de violento, definiendo qué se podía decir y qué no
la Nación eran cuestionados en la plataforma de en esos tiempos, definiendo lo que él consideraba
este partido en: los intereses de Bolivia, aclarándoles que:
el momento en que en un ángulo del terri- como militar y como gobernante, no con-
torio insurgen 15 REPRESENTANTES cibo más tendencia política que la que
NACIONALES enarbolando una bandera comience por proclamar la integridad de la
que representa no un partido político que Patria como unidad indivisible y solidaria
se debe a la Nación, sino que expresa con histórica, geográfica y racialmente y tenga
claridad pasmosa la mente incubadora de por finalidad la unión de todos los bolivia-
otra soberanía con definiciones propias en nos, para trabajar de consuno, en todos los
el orden geográfico, en la trayectoria históri- confines de la República, por la creciente
ca y en el ancestro racial (ED, 10.2.1939). superación de Bolivia (ED, 1.2.1939).
125
Obrera Sindical de la ciudad de Santa Cruz e sino el mantenimiento de la nacionalidad
integrante del Bloque Obrero,17 compararon su toda (Chávez:187).
movimiento con los ideales del indigenismo,
aclarando que: “Si hablamos de raza oriental, es De ese modo, Chávez Ortiz ponía al proble-
con el mismo concepto de especulación cientí- ma del Oriente como parte de la agenda nacio-
fica con que se habla de las razas tihuanacotas, nal, junto a otros asuntos irresueltos de la talla
aymara o quechua, y con la misma finalidad del imperialismo y la cuestión indígena. De al-
de conservar su tradición y estimular sus virtu- gún modo adelantaba lo que sería la agenda de
des”.18 Esta suerte de indigenismo fue denun- la Revolución Nacional, una especie de Tesis de
ciado como una maniobra, en un editorial de Pulacayo oriental. Acusando al mismo tiempo a
La Calle, con probable alusión a la presencia de los “grandes mineros del Altiplano”, a su “interés
N. Solares, gerente de la Casa Suárez y yerno de exclusivo de la explotación estañifera y de otros
su propietario, donde plantearon que: minerales” y a “su hegemonía en la política eco-
nómica de Bolivia, dirigida a servir a los grandes
mal pueden ostentar facultades representati- Trust imperialistas de Inglaterra y Estados Uni-
vas de un pueblo los senadores y diputados dos”. Y entendiendo por lo tanto que:
que hablan de defender a los nativos de su
raza ‘del abandono y pobreza, las miserias y sólo la acción conjunta en el plano nacional
calamidades’ en que está sumido el proleta- que reúna en un gran movimiento nacional
riado del Oriente, cuando son ellos precisa- a collas y cruceños contra el poder absor-
mente los explotadores que determinan esa cionista de la gran ‘Rosca’ minera, podrá
miseria (LC, 18.2.1939). dar solución al problema del Oriente y
demás problemas angustiosos que aquejan
¿Regiones o clases? al país (Chávez:191).
126
el contrario, visto desde la perspectiva del poder wolfram y goma-, los gobiernos de Bolivia y
central, el centralismo o más precisamente un Es- Estados Unidos firmaron un acuerdo donde Bo-
tado fuerte sería el modo de quebrar los poderes livia se comprometía a entregarlas a precio fijo,
locales y generar procesos de cambio. y Estados Unidos a comprarlas y brindar ayuda
Es notorio en todo el debate sobre la descentra- técnica y financiera. La cooperación implicó la
lización el silencio absoluto de la prensa cruceña y llegada de la Misión Bohan, que retomó a su
casi absoluto de los convencionales por Santa Cruz. cuenta buena parte de las recetas que la elite
Este silencio se podría interpretar, por un lado, cruceña venía proponiendo desde principios de
como una especie de canje, donde la elite cruceña siglo. Dando un giro -como recalcó Gustavo
posponía sus intereses políticos, con la intención Rodríguez (1993)- desde lo político hacia lo
de no entorpecer la firma de los convenios de vin- tecnocrático, donde ya no eran los regionalistas
culación ferroviaria con Argentina y Brasil; prio- los que sostenían las recetas de integración sino
rizando de ese modo la vinculación y los recursos los representantes del imperio. La Misión Bohan
provenientes del petróleo por sobre la cuestión del puso un gran énfasis en la integración física y
autogobierno. También se podría entender como económica del Oriente, lo cual implicó avanzar
un tipo de delicadeza, de no querer revolver asun- en el plan de la carretera Cochabamba-Santa
tos aún candentes como la campaña separatista Cruz, fomentar la sustitución de importaciones
fomentada por Paraguay con la ayuda de algunos alimenticias y desarrollar la industria petrolera.
prisioneros cruceños. El hecho de que al haberse
firmado los acuerdos internacionales de vincula- Periódicos:
ción y al haberse establecido en forma oficial los
límites entre Paraguay y Bolivia, es decir al haber El Diario (La Paz)
visto asegurada la vinculación y al quedar limitado El Frente (Santa Cruz)
El Tiempo (Santa Cruz)
el fantasma de la escisión territorial, el campo pa- La Calle (La Paz)
rece haber estado más libre para los convencionales La Nación (Santa Cruz)
orientales. Si a esto le sumamos una posible desilu- La Razón (La Paz)
sión de los representantes orientales, con la política Renovación (Trinidad)
del Frente Único que apoyaba a Busch, se podría Última Hora (La Paz)
entender que, recién en ese momento, buena parte
de los convencionales hayan fundado un partido Publicaciones oficiales
donde se priorizaba lo regional por sobre lo nacio-
Anuario Administrativo de 1929. La Paz: Unidas. s/f.
nal. Pero este enfoque regional, que reclamaba las 1932. Anuario Administrativo de 1930. II. La Paz: Unidas.
diferencias regionales, étnicas, geográficas e históri- Anuario Administrativo de 1931. La Paz: Unidas. s/f.
cas, chocó con otro modo de concebir la Nación, Anuario Administrativo de 1937. III. La Paz: Unidas. s/f.
encarnado en el “socialismo militar” y sus defen- 1940. Anuario Administrativo de 1936. II. s/l, Unidas.
sores. Fue así que tanto la prensa como el propio 1933. Anuario Legislativo de 1932. La Paz: Unidas.
1936. Anuario Legislativo de 1935-1936. La Paz: Unidas.
presidente, reaccionaron, definiendo los límites de Anuario Legislativo de 1938. La Paz: Unidas. s/f.
qué se podía decir y qué no en la arena política. 1938. Constitución Política de Bolivia. La Paz: El Trabajo.
En la coyuntura internacional de la Segun- 1938. Informes de Comisiones. La Paz: Trabajo.
da Guerra Mundial, en la cual la industria bé- Mensaje del Presidente de la Junta Militar de Gobierno
lica norteamericana experimentó la necesidad Tcnl. Germán Busch a la Convención Nacional de 1938.
La Paz: Unidas. s/f.
de materias primas estratégicas -como estaño,
127
1938. Proyectos de Ley. La Paz: Trabajo. Knudson, Jerry
1938. Redactor de la Convención Nacional. II. La Paz: 1973 “The Press and the Bolivian National Revolution”.
Universo. En: Journalism Monographs 31. (Noviembre).
1938. Redactor de la Convención Nacional de 1938. III. Lora, Guillermo
La Paz: Universo. 1980 Historia del movimiento obrero 1933-1952. La
1939. Redactor de la Convención Nacional. IV. La Paz: Paz: Los Amigos el Libro.
Universo.
1939. Redactor de la Convención Nacional. V. La Paz: Malloy, James
Universo. 1989 Bolivia: la revolución inconclusa. La Paz: CERES.
1936. Redactor del H. Congreso Nacional. La Paz: Unidas. Mariátegui, José Carlos
1928 “Regionalismo y centralismo”. En: Mariátegui,
J. C. 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana.
Bibliografía Lima: Biblioteca Amauta.
128
Una mirada retrospectiva a la crisis de 2000-2005
1 Candidato a doctor en Sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Maestro en Ciencias Sociales
por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Académica México (FLACSO).
2 La democracia pactada es un régimen en el que el acceso al poder estuvo basado en la formación de coaliciones partidarias.
Dicho mecanismo surgió con el objetivo de solucionar el impase provocado por el artículo 60 constitucional que exige la
mayoría absoluta de votos para ocupar el cargo de presidente, cuando el propio sistema multipartidista impedía el logro de
ese resultado. Con el tiempo, el mecanismo degeneró pues no permitió la apertura de los espacios de representación, sino la
hegemonía de los llamados partidos tradicionales: el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Acción Democrática
Nacionalista (ADN) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) (gráfico 1). Sólo hasta el 2005 el sistema electoral
conoció excepciones. Entre otros, Mayorga (2001) dice que ese mecanismo posibilitó la estabilidad democrática, pero Calderón
y Gamarra (2005) le atribuyen a ello la generación de tendencias antisistema y la crisis del régimen.
129
el sistema multipartidista que alentaba las prefe- el Movimiento al Socialismo (MAS) quien, a pe-
rencias plurales, que podrían ser consideradas las sar suyo, era un agente del sistema. Por eso la cri-
principales virtudes del sistema político, fueron sis identificada como un “momento de inflexión
amañadas por partidos débiles, personalizados política” (PNUD, 2004; Calderón y Gamarra,
y de bajo apoyo electoral (Mainwaring y Scully, 2005), asume razón, en la medida en que habría
1995:1-34). La construcción de mayorías artifi- provocado sólo el cambio del sistema de partidos
ciales permitió la indiferenciación programática e y no el fin de los partidos, de los políticos, ni de
ideológica de estos partidos y facilitó la reducción las prácticas de la democracia pactada.
de los espacios para la oposición. En este artículo profundizamos la explicación
Para algunos, este régimen posibilitó la “es- de ese proceso de desplazamiento que los MS
tabilidad” de la democracia, pero incluso quie- habrían sufrido como actores protagónicos de la
nes la defienden reconocen que estuvo basado crisis de los años 2000-2005. Reconstruyendo la
en el favoritismo político, el patrimonialismo y trama conflictiva, concluimos que la aparición de
la empleomanía de las clases medias (Gamarra, la forma multitud, portadora de objetivos inme-
1999; Gamarra y Malloy, 1995). Es decir, fue diatos, impidió a los MS lograr sus objetivos idea-
un régimen excluyente, sometido, además, a la les. Y atendiendo el tema institucional, en la teo-
dependencia de organismos internacionales y al ría de los MS, concluimos que la crisis del sistema
gobierno de Estados Unidos. Éste le obligó a lle- hizo que sus agentes lo defendieran cooptando y
var adelante programas-receta, incluso a través derrumbando las aspiraciones de cambio.
del uso de la fuerza, que lo convirtió en un régi-
men democrático-autoritario. Lo institucional en la teoría
Pero a partir del año 2000, una serie de con- de los MS
flictos sociales turbaron esa “estabilidad”, sobre
todo cuando los Movimientos Sociales (MS) re- Los MS son diferenciados de otros tipos de ac-
sistieron al método represivo de imposición polí- ción colectiva por contar con una organización,
tica (Alenda, 2004). Los hitos de esa crisis fueron establecer vínculos de solidaridad, y por tener un
la “guerra del agua”, “febrero negro” y la “guerra carácter a-institucional, al ser un producto de la
del gas”. En un sentido práctico, éstos fueron un ineficacia de los gobiernos para responder a las
efecto de la imposición de medidas antipopula- demandas de la sociedad (Smelser, 1995). Este
res, y en un sentido ideológico representaron una carácter a-institucional fue expuesto con mayor
dura lucha contra el neoliberalismo. fuerza por el “enfoque estructural” europeo, se-
El zenit de la crisis lo constituyó la guerra del gún el cual los movimientos estarían consagrados
gas, cuando los MS pasaron de identificar a los a la acción crítica y se orientarían por la contra-
operadores de la democracia pactada como ene- dicción, más que por el conflicto, pues su lucha
migos del país, a cuestionar la estructura institu- se daría contra el orden establecido por una clase
cional. Pero fueron las demandas prácticas de la dominante (Touraine, 1988). Aunque llegaran a
multitud, como la renuncia de dos presidentes y la quedarse en el terreno de la acción reivindicativa,
convocatoria a elecciones, las que desplazaron las esa tendencia los llevaría siempre al intento de
aspiraciones de cambio haciendo triunfar la insti- rebasar el límite de la política (Melucci, 1990).
tucionalidad “democrática”. Con las elecciones de La compleja manifestación de los MS en la
2005, el poder de los MS colapsó definitivamente vida cotidiana, donde lo a-institucional es simple
por la vinculación de varios sectores sociales con posibilidad, obligó a una reinterpretación teórica.
130
Surgió la necesidad de entenderlos como sistemas horizonte societal alternativo, los nuevos movi-
de acción que actúan en campos sistémicos de mientos emergerían desde los asuntos de la vida
posibilidades y límites, y en torno a nexos entre cotidiana (Offe, 1985; Habermas, 1981), si a
orientaciones y oportunidades y/o constriccio- los viejos MS los definía su lucha por el con-
nes sistémicas (Melucci, 2002:37). Ello los haría trol de la historicidad y su identidad de clase,
dependientes no del logro de objetivos sino de a los nuevos movimientos los definiría la mul-
las condiciones para lograrlas. Entonces los MS tiplicidad de actores, la desideologización, las
debían estudiarse dentro de marcos espacio-tem- motivaciones disímiles y la estructura organiza-
porales precisos, y en sus formas organizativas y tiva renuente a la centralización o a la jerarquía
discursivas particulares, prescindiendo incluso (Dalton y Kuechler, 1992); si a los viejos MS los
del uso de una sola teoría (Sousa Santos, 2001). definía la identidad de un nosotros, frente a un
Por ejemplo, el conflicto de valores materiales y ellos como enemigo, los nuevos movimientos,
postmateriales en la sociedad postindustrial, ana- como agrupaciones de actores diversos, conver-
lizado por Inglehart (1997), podría ser adopta- tirían en asuntos de estrategia la identidad y la
do en la explicación de la tensa coexistencia de solidaridad (Cohen y Arato, 1995), y si los viejos
movimientos con tendencia a la practicidad, y MS adoptarían tendencias a-institucionales, los
movimientos con tendencia al idealismo. Distin- nuevos movimientos buscarían oportunidades,
guiríamos así “al MS” (el gran actor) orientado negociarían con las instituciones o participarían
al nivel histórico estructural y al cambio, de “los de sus canales para lograr sus objetivos.
MS” (actores diversos) orientados a mantener el La pérdida de carácter a-institucional, no
statu quo (Garreton, 2002). Este es un conflicto implicaría empero dejar de lado la confronta-
que fue evidente en la crisis boliviana. ción con el Estado, pues los MS tienen deman-
La teoría estructuralista quedó relegada de das que sólo él puede satisfacer. Como foco de
ese modo al análisis de los viejos MS, y rein- contradicción, el desarrollo de los movimientos
terpretando lo a-institucional surgió la teoría y la modernización del Estado podrían ocurrir
“micro-sociológica” anglosajona, dominante en en paralelo (Foweraker y Landman, 2000:226),
el análisis de los nuevos MS. En esta teoría la ac- pero eso depende de la naturaleza del MS. El
ción colectiva es entendida como una respuesta Estado representa un orden urdido por un con-
al cálculo individual y utilitarista del individuo, junto institucional de patrones que buscan la
quien agrupado busca defender, con los me- reproducción del sistema, en función de san-
dios más eficaces, sus intereses egoístas (Olson, ciones y recompensas, actuando sobre agen-
1992; McCarhty y Zald, 1987). Los conceptos tes disfuncionales (como los MS) mediante la
de “movilización de recursos” y “estructura de institucionalización (Jepperson, 1991:145).
oportunidades políticas” permiten tomar en Por eso todo lo que tiene que ver con las ins-
cuenta las condiciones para la movilización y la tituciones del Estado se mueve en el ámbito
consecución de objetivos en formas cíclicas (Ta- de la maniobra política (Foweraker y Craig,
rrow, 2004; McAdam, 1996; Tilly, 1978). Los 1990:5), y como ente que representa orden y
MS actuarían así en un campo de limitaciones control, no permite el cambio social por una
y oportunidades políticas que permiten u obsta- sola fuerza, por lo que esas iniciativas las tolera
culizan sus éxitos (Foweracker, 1995). o las coopta (Durand, 1994:17). Es decir, si los
De esa manera, si los viejos MS emergían MS pierden su carácter a-institucional, pese a
de las contradicciones sociales en base a un la mayor probabilidad de logro de objetivos, se
131
convertirían en actores conservadores pues la multitud por sobrepasar su carácter de clase, ser
institución, en tanto destino del movimiento, una agregación de sujetos sociales o asociación
sería producto de su derrota y de su rendición de asociaciones donde cada sujeto habló por
a lo existente, o el término de una tensión en- la entidad colectiva, adquiriendo un sentido
tre la perfección-ilusión y la institución-engaño prospectivo de la democracia, derivando en la
(Alberoni, 1984:13). rebelión de la Bolivia plebeya (García y otros,
En la crisis boliviana, los MS fueron actores 2001; Prada, 2004: 65-69). Presentado así, la
de distinta naturaleza y estuvieron diferenciados forma multitud sería un todo movilizado pero
por su prospectiva política. La fuente de conflic- desorganizado, y la movilización contra-impe-
to fue su compleja y diferenciada relación con rial (si es que existió) sólo sería posible con la
las instituciones políticas y el Estado, a pesar de presencia de organismos orientadores de la lu-
ser éste el foco de contradicción. cha. Casualmente esos organismos fueron los
partidos indigenistas: el MAS y el Movimiento
Grandilocuencia teórica Indígena Pachakuti (MIP), por lo que la for-
boliviana ma multitud parece más un argumento para la
institucionalización de los MS. Habría así una
Los estudiosos de los MS en Bolivia no aten- lectura interesada del conflicto, porque la mul-
dieron el tema institucional. Más bien, en base titud se mueve según la noción de “ambivalen-
a un sincretismo teórico propio de los estudios cia”, siendo solidaria o agresiva, o posibilidad
latinoamericanos (Calderón y otros, 1992), se de cambio o destrucción (Virno, 2006). Para
concentraron en el análisis de su dinámica y que tenga sentido debe ser orientada, y en Bo-
naturaleza. El revisionismo teórico también es livia lo fue a través de la forma partido, merced
notable (García y otros, 2004) en un contexto a lo cual se defendió su absoluta positividad, no
en el que los MS necesitan ser pensados en base resultando extraño que esa reflexión provenga
a imperativos de la propia realidad. de los intelectuales cercanos al MAS.
Es más, con la crisis dominaron las inter- Tal interpretación maniquea ocultó la lógica
pretaciones exageradas. Los MS fueron vistos del conflicto de intereses que primó en la mo-
como “constituyentes de una nueva hegemo- vilización. No explicó cómo ni por qué se es-
nía de masas” (Escobar y Alvarez, 1992), que tableció un discurso hegemónico reivindicativo
habría hecho posible la presencia de la “forma indígena por encima de la multitud, ni por qué
multitud”. Originalmente la forma multitud no se vino abajo el sistema existente. Tampoco
fue pensada como un síntoma del imperio, que explicó por qué los MS fueron inevitablemente
no es como el pueblo ni como la clase obrera, ni apresados por el MAS, a pesar de la tendencia
indiferenciada como las masas, sería más bien a-institucional de algunos de ellos.
una clase global que incluye a lo diverso no de-
jando fuera a ningún sector de la población; La ruta reivindicativa
pretendería desbordar al imperio tendiendo a
la ruptura revolucionaria porque llevaría con- La sociedad boliviana siempre ha sido vista como
sigo el proyecto político democrático, aunque conflictiva. Si es así, hay que preguntarse por
no diferenciaría entre reforma ni revolución qué el régimen de la democracia pactada duró
(Hardt y Negri, 2004). En su versión boliviana, tanto tiempo. Hipotéticamente podría deberse
la protesta social habría derivado en la forma a cuatro aspectos:
132
1) La lucha popular habría tendido sucesiva- 4) Los gobiernos del régimen se empeñaron en
mente a la lógica reivindicativa, es decir, a la consolidar “la democracia” y es probable que
canalización de demandas por canales insti- los MS asimilaran tal empeño. Mientras que
tucionales. La consecuente pérdida de radi- el espíritu nacional-popular y el clima de re-
calidad de los MS habría repercutido en el cuperación de la democracia, en el gobierno
descenso del conflicto social (gráfico 1) y en de la UDP, permitió que los MS vieran en él
la oxigenación del régimen. la posibilidad de realización de sus más di-
versos objetivos, de 1996 al 2000 el apoyo a
2) La atomización del sector laboral, tras la la democracia fue del 62% y la cantidad de
imposición del modelo neoliberal en 1985, conflictos bajó; en el periodo de crisis el apo-
contribuyó al establecimiento del patrón rei- yo declinó hasta el 50% (Latinobarómetro,
vindicativo. Desde la restauración de la de- 2005:51). Es decir, si el discurso pro demo-
mocracia, hasta 2004, la mayor conflictividad crático afectó la acción de los MS, entonces
social fue vivida en los gobiernos de la UDP la acción reivindicativa podría haberse hecho
y de Paz Estenssoro, cuando una potente y funcional a su “estabilidad”. Por ejemplo, la
radical Central Obrera Boliviana (COB) en- “Marcha (indígena) por la soberanía popu-
frentó con dureza los desaciertos de la UDP y lar, el territorio y los recursos naturales”, de
la aplicación de la Nueva Política Económica 1990, demandó el reconocimiento de sus
del primer gobierno del MNR. Memorable territorios y la convocatoria a una Asamblea
es la “marcha por la vida”, de 1986, en contra Constituyente (AC), pero no fue más allá de
del decreto de “relocalización obrera” 210603, obtener el reconocimiento constitucional del
medida que rompería la hegemonía del sec- carácter multicultural y plurilingüe del país,
tor minero al interior de la COB, desplazán- lo que constituyó un signo de mejora de la
dola como interlocutora del sector laboral y “democracia” y la afirmación de la legitimi-
haciendo que las demandas sectoriales persi- dad del régimen.
guieran su realización individual.
Pero la imposición del patrón reivindicativo
3) Los gobiernos de la democracia pactada prac- no supuso el fin de la confrontación de los MS
ticaron formas autoritarias de imposición con el Estado. Laserna y otros (2006:94) cal-
política4 que pudieron haber ahuyentado culan que entre 1970 y el 2005, 60.6% de los
a los trabajadores del campo del conflicto, conflictos tuvieron como adversario al Estado
alentando una especie de egoísmo sectorial central, y 11.6% al Estado local, lo que quiere
de negociación directa de sus demandas con decir que los MS amenazaron crecientemente
los gobiernos de turno, en detrimento de la la estabilidad de los gobiernos, pero sin poder
lucha articulada. rebasar al Estado.
3 El decreto 21060, de relocalización obrera, estipuló la libre contratación y la racionalización de la burocracia, en teoría; en la
práctica consistió en el despido de casi 23.000 trabajadores mineros.
4 De 1986 a 2002 decretaron 6 estados de sitio: 3 en el gobierno de Paz Estenssoro, 2 en el primer gobierno de Sánchez de Lozada (SL),
y 1 en el de Banzer; aproximadamente 1.194 trabajadores fueron detenidos y 739 confinados (Tellería, 2006:30; Alenda, 2004:9)
133
Gráfico 1
Evolución del conflicto social, por presidente y coalición gobernante: 1982 - 2004
Carlos de Mesa:
Sin partidos (7)
GSL: Gob. de
Hernán Siles Zuazo: Victor Paz Estensoro: Jaime Paz Zamora: Gonzalo Sánchez de Hugo Banzer Suárez:
"Unidad Democrática "Pacto por la democracia" "Acuerdo Patriótico" (3) Lozada (GSL): "Compromiso por Bolivia" (5)
y Popular" (1) (2) "Pacto por la
gobernabilidad" (4)
8000
7.114
7000
6000 5.158
5000 5.439 4.241 4.180
4000 4.088
4.446
3.045
3.337
2.627
3000
3.059
2.622 2.491
2000 2.328 2.368 2.439
2.139
2.062 1.899 2.086
1000 1.643 1.415
1.252
0
1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004
(1) Formada por partidos de Izquierda, encabezada por el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda (MNRI), y firmada por el MIR y
el Partido Comunista de Bolivia.
(2) Formada entre el MNR y ADN, conducido por el MNR.
(3) Formada entre el MIR, ADN, y otras agrupaciones menores, conducido por el MIR.
(4) Formada por el MNR, Movimiento Revolucionario Tupaj Katari de Liberación (MRTKL), Movimiento Bolivia Libre (MBL) y Unidad Cívica
Solidaridad (UCS), conducido por el MNR.
(5) Formada por ADN, Nueva Fuerza Republicana (NFR), MIR, UCS y Conciencia de Patria (Condepa), conducido por ADN.
(6) Formada por el MNR, MBL, MIR, UCS y NFR, conducido por el MNR.
(7) Vicepresidente del MNR que conformó un gabinete sin filiación partidaria.
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Observatorio de Democracia y Seguridad, citados por Tellería (2006: 24).
2000-2002: La ruta del viraje, cerco económico. Estos últimos, sin embargo, ex-
atisbos de la crisis pusieron a mayor riesgo a los movilizados por la
violencia ejercida por los gobiernos5. Mas la inten-
Antes de 2000, las huelgas, marchas y paros pro- sificación de los repertorios de acción de los MS
longados constituían los repertorios de acción de habría sido directamente proporcional a la violen-
los MS, después fueron los bloqueos de carrete- cia ejercida por el Estado; cuando ésta fue mayor
ras (Tellería, 2006; Villarroel, 2002), más tarde, se desató la crisis. La guerra del agua6 (septiembre
la quema y asalto de instituciones políticas y el de 1999 - abril del 2000) fue su primer hito.
5 De 110 heridos y 15 muertos entre policías, civiles y militares, en el gobierno de Paz Estenssoro, la cifra subió a 580 heridos y 98 muer-
tos en el gobierno de Banzer; la mayor cantidad de asesinados (135) se produjo en el segundo gobierno de SL (Tellería, 2006:32).
6 Siguiendo las recomendaciones del Banco Mundial, en 1999 el gobierno otorgó la concesión de distribución del agua, por
cuarenta años, a un consorcio italo-norteamericano, privatizando así el sistema de agua en Cochabamba. La concesión dispuso
libertad de estipulación de precios, y la propiedad sobre las aguas de pozo comunal. El Comité en Defensa del Agua y de la
Vida o Coordinadora del Agua, liderado por Oscar Olivera, ejecutivo de la Federación de Trabajadores Fabriles, fue creado para
revertir tal medida. En abril de 2000 se ganó una demanda que obligó al gobierno a cancelar los contratos de privatización y a
regresar el control del agua a las empresas cooperativistas (Olivera y Lewis, 2005: Daroca, 2002).
134
Decretada la privatización por Banzer, y trans- protesta se hizo masiva, y arribó la forma mul-
feridos los pozos de agua de propiedad comunal titud asfixiando las aspiraciones radicales del
a la transnacional Aguas del Tunari, se vio en el movimiento. Una vez lograda la rescisión de los
derecho de triplicar los precios por el consumo de contratos de privatización, la Coordinadora fue
agua. Masivas protestas desde los barrios pobres abandonada, se institucionalizó y oligarquizó.
sucedieron al hecho, generando una estructura A pesar de eso, la guerra del agua develó que
de oportunidades favorable a la conformación el único radicalismo en avanzada era el de las
de la Coordinadora del Agua, para desplazar al políticas neoliberales en su “fase de desposesión”
Comité Cívico que había tomado el rumbo de la (Harvey, 2005), llevada a ultranza por los go-
negociación con el gobierno, saliendo al paso de biernos del régimen. Parte de la población ad-
la condición impuesta (por éste) de negociar con quirió por tanto una conciencia de que las medi-
interlocutores válidos y reconocidos por las bases das políticas asfixiantes de dos décadas se podían
(Mayorga y otros, 2005). revertir (Crabtree, 2005:30)7.
Mientras las negociaciones resultaron in-
fructuosas, el movimiento adquirió mayor ra- La ambigüedad del movimiento
dicalidad, adoptando discursos antineolibera- indígena-campesino y sus efectos
les, denunciando el “entreguismo del gobierno
vende-patria” y demandando la renuncia del A la par de la guerra del agua, reapareció en el
presidente. Aunque eso dificultó más el proceso altiplano el movimiento indígena-campesino
de negociación, sólo el paso del predominio so- con un discurso destructivo en contra de las eli-
cial al predominio político-discursivo permitió tes gobernantes. Felipe Quispe, ejecutivo de la
la expulsión de la transnacional bandera del neo- Confederación Sindical Única de Trabajadores
liberalismo (Daroca, 2002:12). Campesinos de Bolivia (CSUTCB), basándose
Pero ese resultado no fue exactamente un lo- (sin reconocerlo) en el indianismo fundamenta-
gro de los MS. La quema y asalto a las depen- lista de Fausto Reynaga8, revivió la tesis de las
dencias del gobierno obligó a éste a declarar un “dos Bolivias”, refiriendo la relación colonial que
estado de sitio que no logró detener sin embargo ejercen los k’aras (blancos) sobre los indios, por
la movilización. Las Fuerzas Armadas fueron más de 500 años. Y planteó la generación de un
convocadas, y tras la primera pérdida humana la proceso descolonizador y de retorno al “ayllu”9.
7 “La Guerra del Agua marca una ruptura con la manera de ser dirigentes, y volcamos nuestros esfuerzos en defensa de temas
ciudadanos (…) Nos dimos cuenta que podíamos articularnos todos como ciudadanos, ahí nace la conciencia de movimiento
ciudadano” (Fajardo, 2003; entrevista a Oscar Olivera).
8 Intelectual aymara que formó en 1968 el primer Partido Indio de Bolivia (Reynaga, 1969).
9 Quispe sostiene: “Simón Bolívar y Antonio José de Sucre llegaron luchando, matando hasta a sus abuelos, hasta a los criollos. Ellos
republicanizan al país, y a nosotros los indígenas nos bolivianizan. En la época de Víctor Paz Estenssoro hubo la revolución de 1952,
y tampoco esos movimientistas llegaron con un ramo de flores en las manos (…) Los indígenas somos mayoría en Bolivia, y como
mayoría histórica estamos decididos a autogobernarnos, a dictar nuestras propias leyes, a cambiar la Constitución política del Estado
por nuestra Constitución; a cambiar el sistema capitalista por nuestro sistema comunitario, a cambiar la bandera boliviana tricolor
por nuestra bandera de siete colores (…) Lo que tenemos que hacer es trabajar para el cambio, sólo con ese cambio Bolivia no sería
ya ni siquiera Bolivia, sino la República del Qullasuyo (…) En Europa el patrón es gringo y el peón es gringo. En Bolivia el patrón es
gringo y el peón es indio (…) Los que construyen los edificios, barren, lavan, planchan, cargan, cultivan, producen, sudan, manejan
los camiones y ponen la sangre en las guerras son indios. En la llamada Bolivia los indígenas hemos perdido nuestros territorios y
tierras, nos han discriminado y nos tratan a patadas (Jimenez, 2003; entrevista a Felipe Quispe; cursivas mías).
135
Ejti Stih. Dos políticos (2008). Acrílico sobre lienzo.
Pero ese discurso hizo renacer el regionalismo campesinos, a través del MIP, provocó otra vez
antioccidental de las elites del departamento de que las elites cruceñas buscaran hacer atravesar
Santa Cruz de la Sierra. Y mientras Quispe plan- su discurso regionalista de sus paredes institu-
teaba la recomposición nacional indígena, las cionales. Cruda o coherentemente, los grupos
elites cruceñas se organizaron alrededor del Co- conservadores debían impedir la indianización o
mité Cívico pro Santa Cruz, sacando de la clan- collanización del país.
destinidad un engañoso pero efectivo discurso
de la “Nación Camba” (exaltador de los atribu- La ambigüedad del movimiento
tos, riqueza y carácter cultural del Camba), en cocalero
torno a un anticentralismo y una aversión al país
dominado por el poder colla, facilitando una El gobierno de Estados Unidos obligó a los go-
tendencia al secesionismo. biernos del régimen a la lucha contra el narcotrá-
Ambos MS tuvieron un efecto polarizador. fico (Aranibar, 2004) que consistió en la crimina-
Pero en el camino, bajo el argumento de los lización de los productores de coca. Quien llevó
500 años de dominación k’ara, Quispe estable- al extremo tales obligaciones fue Banzer, a través
ció una lucha pragmática y sin cuartel contra el del plan de erradicación “coca cero”, consistente
gobierno, demandando una serie de atenciones en la militarización del Chapare, cuyo objetivo
a su sector (modificación de leyes, dotación de fue la erradicación exitosa y el despedazamiento
infraestructura, etc.), y el movimiento cruceño de la organización cocalera. 50.000 productores
disfrazó su interés práctico con objetivos más y sus familias fueron despojados de su medio de
ideales, organizándose local y regionalmente, sobrevivencia, al no existir planes de compen-
sin la necesidad de confrontarse con el gobierno, sación económica; el país perdió 500 millones
debido a su origen institucional. de dólares, hasta 2002, y se incurrió en la viola-
En septiembre de 2000, el movimiento cam- ción de los derechos humanos (Freedom House,
pesino paralizó económicamente parte del país, 2005). Entonces la lucha de los cocaleros se hizo
apoyando una marcha de maestros (de Oruro a más organizada, resistente, militante, antineoli-
La Paz) por mejores salarios. Hubo 10 muertos beral, antiimperialista y antiestadounidense.
y 159 heridos (La Prensa, 31.12.2005), y en Ya en 1996 los cocaleros habían decidido or-
torno a ello exigió la renuncia del presidente y ganizarse políticamente, sugiriendo en los am-
demandó la refundación del país a través de la pliados de la CSUTCB la conformación de un
realización de una AC. Pero incoherentemen- instrumento político campesino-indígena, que
te, sobre la base de su poder de convocatoria, tomó cuerpo en la formación de la Asamblea por
Quispe decidió dar un paso más en la lucha la Soberanía de los Pueblos (ASP), y su partici-
formando el MIP. Institucionalizó el movi- pación en las elecciones de 1997 con Izquierda
miento, pero incurrió en prácticas caudillistas Unida, cuando resultó electo diputado el diri-
y autoritarias, provocando fisuras al interior gente Evo Morales. Pero la rivalidad sectorial y
del partido y el movimiento, con la separación dirigencial al interior de la ASP obligó a los coca-
de la Federación de Mujeres Campesinas-Bar- leros a formar por su cuenta el Instrumento por
tolina Sisa y el Consejo Nacional de Marqas y la Soberanía de los Pueblos (IPSP), para buscar la
Ayllus del Qullasuyo. representación efectiva del sector y su defensa de
La búsqueda de espacios políticos y de re- la agresividad del Estado. La estrategia consistió
presentación efectiva para los indígenas y en ocupar cargos políticos y crecer como fuerza
137
política (Stefanoni y Alto, 2006; Alto, 2007b). había sido revertido (70%) por Jorge Quiroga, su
Es decir, la presencia de Morales en el parlamen- vicepresidente10 (De Mesa, 2001: 5-8), generando
to no fue factor de dilación de la agresividad del un aparente clima de paz social y de legitimidad
gobierno sobre los cocaleros, por lo que su rol del gobierno.
protagónico estuvo en la dirigencia sindical, des- Como nunca, los componentes étnico y
de donde impulsó la constitución de una organi- antisistema definirían la dinámica electoral.
zación partidaria autónoma (el MAS-IPSP) que Los partidos antisistema manifestaron una
le permitiera el logro de los objetivos sectoriales. vocación pragmática11, pues basándose en la
En el año 2002, producto de una intervención, denuncia de la incompetencia y la corrupción
varios militares fueron hallados muertos en el Cha- de la clase política, y con el fin de acabar con
pare. Morales fue señalado como autor intelectual esos privilegios, plantearon la reforma de la
de los hechos, y pasó a ser desaforado por los par- Constitución a través de una AC. Los parti-
tidos del régimen. Entonces el movimiento buscó dos que condensaron los componentes étnico
irradiar su capacidad de resistencia hacia otros MS, y antisistema (MAS, MIP), representaron no
criticando el entreguismo del gobierno a los inte- sólo una política alternativa por su proceden-
reses norteamericanos. Morales fue encumbrado cia (Van Cott, 2003), sino una amenaza a los
como luchador antiimperialista, y el movimiento privilegios de la clase gobernante. El desafío
encontró la doble vía de lucha contra el régimen: más importante para estos partidos consistió
la institucional y la social. Pero estos dos factores en revertir la suerte de la representación indí-
no siempre se relacionarían de modo coherente, gena en un país considerado mayoritariamente
sobre todo con la adhesión de otros sectores no mestizo (Seligson, 2004:43) y que había hecho
afines a la estrategia cocalera (Alto, 2007a). fracasar al indianismo y al indigenismo por
mucho tiempo, a pesar de su lucha contra un
Aminoraciones a la crisis Estado discriminador (Hurtado, 1986; Ticona
y otros 1995). Pero el MAS destrabó el discur-
La institucionalización de los MS más impor- so fundamentalista del MIP, en su intención
tantes y combativos de los últimos tiempos, per- de llegar a sectores sin sensibilidad por el in-
mitió que la realización de elecciones sea vista dianismo, aunque su discurso antiimperialista
como la real estructura de oportunidades políti- debía revertir la situación de la izquierda en un
cas. Pero la forma partido hizo que los objetivos país en el que ya no encontró cabida.
de los MS sufrieran transfiguraciones, porque las Al final el MIP obtuvo un buen resultado, y el
posibilidades de cambio tendrían que pasar ne- MAS, segundo, desplazó a NFR, considerado el
cesariamente por el protagonismo de las elites. principal rival por los partidos del régimen; gran
De ese modo, las elecciones de 2002 taponaron parte del resultado obtenido por el MAS lo expli-
el conflicto social. Además, el nivel de desaproba- ca el intervencionismo de la embajada de Estados
ción del gobierno (79%), tras la renuncia de Banzer, Unidos, que había amenazado a la población con
10 En agosto de 2001, afectado por un cáncer, Banzer renunció a la presidencia y le sucedió Quiroga, miembro del ala renovadora
de ADN enfrentada al entorno de Banzer, por su vocación tecnocrática. Quiroga había ocupado el cargo de ministro de finan-
zas en la presidencia de Paz Zamora, desde donde impulsó la venta de las empresas estatales.
11 Sus nombres fueron sui géneris: Libertad y Justicia, Movimiento Ciudadano por el Cambio, y la propia NFR.
138
el recorte de la ayuda económica si ganaba Mo- Con la política antidroga llevada al fracaso, el
rales12. La institucionalización de los MS había gobierno centró su atención en las medidas eco-
rendido así sus frutos, dándole eficacia a la demo- nómicas, gravando un impuesto sobre el ingreso
cracia electoral, aunque polarizando el sistema de del 12.5%. El “impuestazo”, llamado así popular-
partidos (Mayorga, 2002) en extremo. mente, fracasaría, sólo considerando que 80% de
Como fue la norma desde 1982, ningún la gente vive en la pobreza (International Crisis
candidato obtuvo la mayoría absoluta de vo- Group, 2003:5). El día 11 los policías, el sector
tos13, y en la negociación congresal la demo- asalariado más menguado, abrió el escenario de la
cracia pactada, con ayuda de partidos chicos, crisis de “febrero negro” con varios amotinamien-
llevó otra vez a SL al poder. Pero frente a un tos. El día 12, ante la falta de resguardo policial,
presidente de reducida legitimidad, se levantó una marcha de estudiantes del colegio Ayacucho
una oposición real, comprometida con hacer logró arremeter contra el Palacio de Gobierno.
política en el parlamento y en las calles. Las Fuerzas Armadas fueron movilizadas, reaccio-
naron los policías, y ambos se enfrentaron a bala-
2003-2005: El poder del zos. La crisis del Estado quedaba manifiesta.
movimiento, las continuas La zozobra llevó a parte de la población a
derrotas protagonizar una revuelta popular. La quema de
oficinas gubernamentales y partidarias apareció
SL se vio obligado a continuar la “exitosa” política como una expresión de neo-Ludismo a la bri-
de erradicación de la coca de su antecesor, y para tánica (como los obreros que identificaban a las
asegurar la ayuda internacional debía además ga- máquinas como elementos de opresión capitalis-
rantizar la estabilidad económica, aún cuando la ta), haciendo emerger un sentimiento antiparti-
exportación de hidrocarburos mantuvo a flote la dista14. La convulsión llevó incluso a que secto-
economía (CEPAL, 2005:149-156). res conservadores rumoraran intentos de golpe
La continuación del plan coca cero llevó a de Estado, pidiendo al gobierno la protección de
la profundización de los enfrentamientos entre la propiedad privada (Gamarra, 2003:6-10).
militares y cocaleros. Con ello emergió el Estado Por la fuerza de los hechos el gobierno dejó
Mayor del Pueblo, en enero de 2003, a la cabeza sin efecto el impuestazo, exigió subordinación
del MAS-IPSP, que buscó aglutinar a la mayor a la policía e intentó reconstituir el respeto al
cantidad de sectores sociales para llevar adelante Estado, antes de declarar un estado de excep-
la resistencia popular conjunta y una lucha arti- ción, como fuera costumbre. Jugó así su última
culada en contra del gobierno. carta: exportar gas a Norteamérica, favoreciendo
12 Días previos a las elecciones, el director antinarcóticos de la embajada de Estados Unidos sentenció: “Esta es una decisión para
los bolivianos, ustedes conocen a Evo Morales y sabemos que ha trabajado contra los intereses del país” (La Razón, 12.06.2002),
y lo secundó el embajador: “Una Bolivia dirigida por gente que se ha beneficiado del narcotráfico no puede esperar que los
mercados de los Estados Unidos se mantengan abiertos para las exportaciones tradicionales de textiles (...) si eligen a dirigentes
vinculados de una u otra manera con el narcotráfico y el terrorismo: ¡abran los ojos!” (La Razón, 27.06.2002).
13 La pequeña diferencia entre el MNR (22.46%), el MAS (20.94%) y NFR (20.92%) iba a generar una crisis de legitimidad,
porque el gobierno lo conformaría una megacoalición. El MIR (16.31%) resultó cuarto, y muy lejos se ubicó el MIP (6.09%),
que sin embargo, como ninguna opción indianista en la historia, obtuvo 6 diputaciones.
14 El gobierno movilizó a francotiradores dejando un saldo de 30 muertos y más de 100 heridos (Freedom House, 2005).
139
a las empresas transnacionales beneficiadas con Elster, 2001:20), convergieron en dos lógicas
la concesión de campos petrolíferos en el pro- de lucha: una lógica política de búsqueda del
ceso de privatización del anterior gobierno de cambio total del país a través de la instalación
SL. Con el argumento de los bajos costos, éste de una AC, vía cierre del Parlamento; y una ló-
anunciaría que la exportación se haría por puer- gica económica de demanda de nacionalización
to chileno, irritando el sentir antichileno en la de los hidrocarburos, conformando comités
opinión pública y haciendo emerger un neona- de defensa del gas. Con ambos ejes, el poder
cionalismo de sentido práctico. parecía emerger realmente del pueblo, pero la
Fue la ciudad de El Alto el epicentro del consecución de esos objetivos dependería de su
terremoto político. En ella, en torno a sus de- confrontación con los objetivos del gobierno.
mandas sectoriales contra el gobierno local, las La lucha duró 41 días.
organizaciones populares ligaron su demanda La acción más radical de los MS consistió en
de exportación del gas por puerto peruano; cercar a la ciudad de La Paz, impidiendo el in-
modo y forma de lucha que se irradió hacia la greso de productos agrícolas y cerrando las vál-
ciudad de La Paz. vulas de suministro de gas. El gobierno ordenó
El movimiento indígena-campesino, liderado la intervención militar de El Alto, y entre el 12
aún por Quispe, demandó acciones más radica- y 14 de octubre se vivió la guerra del gas, con
les: la nacionalización del gas y la recuperación un saldo de 75 muertos y más de 300 heridos
de los recursos naturales. El movimiento cru- (Seoane y Taddei, 2003). Los vínculos de solida-
ceño se opuso a la nacionalización y demandó ridad con la lucha popular rompieron su sentido
autonomía administrativa sobre los recursos clasista, cuando grupos de clase media se suma-
naturales, lo que hizo que el conflicto en Santa ron a la movilización. Emergió así una vez más
Cruz fuera visto de modo completamente dife- la forma multitud, no impulsando las aspiracio-
rente (Peña, 2006). En paralelo, una especie de nes político-económicas de los MS, sino única-
implosión social acompañó al proceso: surgió el mente la demanda de renuncia del presidente,
Movimiento Sin Tierra, los “Sin techo”, emer- sugerida también por los partidos de oposición
gieron nuevos MS con liderazgos novedosos des- (cuadro 1). El día 17, SL huyó a Miami, lo su-
de las juntas vecinales, se activaron los viejos MS cedió su vicepresidente, y se impidió la debacle
como la COB, o se reconstituyeron mediante del régimen.
liderazgos novedosos, como la Central Obrera Según el cuadro 1, la multitud habría estado
Regional - El Alto. Estos, sin embargo, no mos- compuesta por actores de posición conservadora
traron horizontes políticos coincidentes. y de posición ambigua. Ellos, por su cercanía al
Contrario a ese panorama, el gobierno se afe- Estado, veían que la concertación, el diálogo e
rró a su modo inconsulto de gobernar, permi- incluso la renuncia del presidente debían ser los
tiendo que en la opinión pública la explotación remedios a la crisis. En cambio, quienes aspira-
de los hidrocarburos se fuera convirtiendo en ron a un cambio político, pasando por la renun-
una panacea al estado de postración y pobre- cia del presidente, fueron los MS (con asterisco
za existentes. Surgieron de ese modo prácticas en el cuadro), pues en torno a un antipartidismo
deliberativas en el seno de los MS. Haciendo pedían “que se vayan todos” y demandaban el
interactuar la voluntad formal democrática con cierre del Congreso. Ese sentimiento privó de
la informalidad de la opinión sobre juicios de la participar en las movilizaciones a los partidos
vida buena y la justicia (Habermas, 1998:380; políticos de oposición.
140
Cuadro 1
2003: Posición respecto a la crisis y al gobierno por sector y actor social
Pero la crisis había sido solucionada ya en (Mayorga, 2005). Incluso estableció relaciones
el ámbito estatal, aunque la caída de SL fue con el MAS. Todos estos actos taponaron el po-
fundamental para que los MS adquirieran con- der de los movimientos y echaron a perder el
ciencia de su poder, lo que iba a ser central en liderazgo de Quispe, quien había anunciado su
sucesivas coyunturas. intención de derrocar a Mesa y a todos los oli-
garcas que ilegítimamente se habían servido de
Otras infelices experiencias la lucha popular (La Razón, 29.10.2003). Pero
la falta de carácter de Mesa hizo de su gestión
Al asumir el mando, el vicepresidente Mesa esta- una corta infeliz experiencia, pues a 19 meses en
bleció una especie de luna de miel con la socie- el poder, los sectores que lo respaldaron exigie-
dad al recibir el 82% de apoyo popular (Calde- ron su renuncia.
rón y Gamarra, 2005:32). Practicó además una A diferencia de los gobiernos de la democra-
especie de populismo haciendo visibles cada una cia pactada, Mesa intentó practicar una política
de sus acciones, y conformando un gabinete sin dialogante. Tras la guerra del gas estableció con
filiación partidista, o un “gobierno sin partidos” los MS los “acuerdos de octubre”, con el fin de
141
Ejti Stih. Congreso (2008). Acrílico sobre lienzo.
modificar la Ley de Hidrocarburos, convocar a un infructuoso, y su renuncia se consumó señalando
referéndum vinculante sobre el tema del gas y a como enemigos de la gobernabilidad a los diri-
una AC, institucionalizando así sus objetivos. En gentes de los MS, las elites cruceñas y los partidos
2004 se realizó el referéndum, pero sus procedi- de oposición. Los partidos tradicionales encon-
mientos amañados15 dejaron ver que la naciona- traron así la oportunidad para reclamar la suce-
lización no era el propósito de Mesa, que aducía sión constitucional del cargo para el presidente
no querer hacerse responsable de los costos sobre del Congreso, miembro del MIR, trasladando la
la economía, si llevaba adelante una medida de sesión congresal a la ciudad de Sucre, aduciendo
tal naturaleza (La Razón, 10.07.2004). Los MS la tensión social vivida en La Paz. Sólo el “que se
emparentaron así esta gestión a la de su antecesor, vayan todos” pudo torcer tal objetivo, pues los
y al régimen aún vigente. MS fueron tras el enemigo, exigiendo el cierre
El más grave error de Mesa fue no haber apla- del Congreso. Pero otra hábil maniobra sucedió:
cado el avorazado afán de las elites cruceñas tra- los congresistas cedieron el cargo al presidente de
tándolas como a los MS de occidente; al contra- la Corte de Justicia, quien tuvo el mandato expe-
rio, desairó al movimiento cruceño permitiendo dito de convocar a elecciones.
que se radicalizara. Éste logró articular a toda la Esta vez, el discurso de defensa y compromiso
franja oriental del país formando el bloque de la con la “democracia” de los partidos de oposición,
“media luna”, en torno a la demanda de “autono- desplazó a los MS de sus objetivos de acabar con
mía regional”. El descuido de Mesa contribuyó a una falsa democracia y todas sus instituciones.
la mayor división regional que amenaza al país16, La muestra de ello se dio en la conformación del
y al engrandecimiento de un contrapoder que lo “pacto antioligárquico” (mayo de 2005), cuando
obligó a establecer, en 2004, los “acuerdos de fe- se produjo una aberrante guerra de acusaciones
brero” para proceder a la elección de prefectos entre el dirigente de la COB y Morales; el prime-
por voto popular, convocar a referéndum auto- ro apoyaba la constitución de Asambleas Popu-
nómico y a una AC para tratar exclusivamente el lares, y el segundo la convocatoria a elecciones.
tema de las autonomías departamentales. Morales fue tildado de traidor de las aspiraciones
De ese modo, la sociedad estaba rebasando al populares, y el dirigente de la COB de golpista17.
Estado y, en un intento parricida, Mesa amenazó Con las elecciones de 2005, sin embargo, los
con dimitir al cargo dos veces, en el afán de re- MS iban a asumir un comportamiento predecible,
cibir mayor apoyo político. Pero el chantaje fue por su alineamiento a la opción representativa del
15 En 2004, sólo el 33.7% valoró óptimamente el referéndum (Corte Nacional Electoral, 2004: 89).
16 Los movimientos regionales nacieron con la fundación de la república, y con ellos su tendencia secesionista. “Nación Camba”,
apareció mucho antes de 2000 de la mano de las juventudes cruceñistas y de manera clandestina (Gutiérrez, 2005), pero se
hizo visible en la etapa de crisis, siendo criticado por su uso del concepto de nación, justificada de manera subjetiva y en torno
a una aversión al poder kolla (Ichuta, 2002). Pero detrás de tales abusos discursivos, el derecho a la administración de la riqueza
regional constituye su principal fortaleza, por ello pasó a constituir fácilmente el resorte “ideológico” del movimiento liderado
por el Comité Cívico pro Santa Cruz y las “instituciones regionales representativas cruceñas”.
17 El principal actor contrario a esa propuesta fue la COB. Jaime Solares, entonces su ejecutivo, justificaba: “mi filosofía es socialista,
de los trabajadores, de los campesinos, la de instalar el gobierno obrero-campesino y esto no es un delito (…) Los mineros son la
vanguardia porque no hablan simplemente del problema de su gremio, sino de programas políticos, de salud, educación. Aunque
seamos pocos, y sin menospreciar a los demás, por excelencia la clase proletaria es la clase revolucionaria (…) Aquí no manda el
MIP ni el MAS, partidos políticos neoliberales, sino los trabajadores y campesinos” (Solares, 2004).
143
cambio: el MAS; pero aparecería un desplazado: Gráfico 2
el movimiento cruceño. Confianza en opciones políticas: 2004
3.8
3.3
2005: La real fuerza de Morales
Nivel de confianza
3.1
la forma multitud y no pudieron controlar la Fuente: Elaboración propia en base a datos de Corte Nacional Elec-
estructura de oportunidades políticas. Y aunque toral (2004: 77-119)
fueron conscientes de su poder, no lo fueron res-
Gráfico 3
pecto a sus alcances ni respecto a su relación con
los agentes del sistema. Probablemente los viejos Tendencia al cambio según grupo social
MS perdieron más, al ser incapaces de irradiar su 47
discurso, sentar hegemonía y ser desplazados por
Tendencia al cambio
el discurso pro democrático. A pesar de ello, las 27.3
Social (Podemos, de Quiroga Ramírez), capita- Fuente: Elaboración propia en base a datos de PNUD (2004: 141-145)
lizaron los efectos de la crisis, acomodándose in-
cluso a las tendencias antipartidistas al acentuar Según el gráfico 3, la tendencia al cambio so-
su carácter de partido-movimiento, el primero, y cial fue mayor en los grupos con condiciones de
de “agrupación ciudadana”18, el segundo (MAS- inseguridad simbólica (adultos de nivel socioeco-
IPSP, 2005; Podemos, 2005). nómico bajo y alto) y de adaptación pragmática
Pero según el gráfico 2, ningún partido, ni o instrumental (jóvenes de estrato medio y alto).
Morales, gozaban de confianza antes de las elec- En contraste, los grupos conservadores (adultos
ciones, y la expectativa de diálogo ante la polari- pobres, de fuerte autoidentificación indígena y
zación social era pírrica. De ello se deduce que las niveles medios de educación) y con seguridad
elecciones nunca fueron una solución a la crisis, y material básica (adultos en extrema pobreza),
que los MS pudieron haber leído con sensatez la tendieron mucho menos al cambio. A pesar de
situación coyuntural. Pero las elecciones fueron lo cuestionable de estos datos, publicados por
impuestas y el pesimismo de la sociedad y el radi- el PNUD, permiten ver que la disposición al
calismo de los MS debían ser cooptados. cambio no fue generalizada. Por antonomasia,
18 El sentimiento antipartidista de los MS también fue canalizado vía institucional, cuando, por presión, en 2004, el gobierno de
Mesa promulgó la Ley 2771 de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas, rompiendo con el monopolio representativo de
los partidos. Esta ley permitía que ciudadanos independientes y movimientos indígenas se constituyeran en organizaciones de
representación política. Mas esta no fue aprovechada por las organizaciones, sino por Podemos, un Catch-All Party, o partido
reciclaje, que se arropó en dicha figura para escapar a la crisis institucional.
144
el MAS contaría con el respaldo de los grupos Probablemente los sectores que apoyaron al
con esa tendencia, para lo que debía mantener MAS electoralmente fueron de tendencia radi-
cierto grado de radicalidad, pero si quería ganar cal, buscando no comprometer su autonomía.
votos debía extender su influencia a todos los Su alineamiento habría sido estratégico, para
grupos sociales, es decir, debía combinar radica- garantizar la realización de la AC y la nacionali-
lidad con conservadurismo. Coincidentemente, zación de los hidrocarburos. Por eso, no es cierto
a la finalización de su campaña no insistió en que el gobierno del MAS sea de los MS; fueron
el cambio del modelo económico o del sistema más bien algunos sectores los que definieron la
político, apostó más bien por la conciliación, el lógica de actuación del MAS, haciéndolo sensi-
diálogo con los sectores de oposición y el respe- ble a sus demandas.
to a la propiedad privada. No obstante, la lógica instrumental del MAS
En cuanto a los MS, los de occidente, y al- se impuso. Estableció vínculos con algunos sec-
gunos de oriente con carácter indígena, respal- tores a nombre de los MS, con la clase media a
darían al MAS. Los movimientos de oriente, través de ciertos intelectuales, con la izquierda
portadores de la noción “no todos somos indí- a través de líderes de cuadros políticos, y a los
genas”, serían el capital electoral de Podemos, grupos conservadores les ofreció seguridad ju-
pero en torno a un antiindigenismo y un an- rídica y económica. Y para solucionar la pola-
tievismo. Como Podemos fue un reciclaje del rización social convocó a un voto mayoritario.
régimen, generaría tendencias antioligárquicas Morales obtuvo 53,7% de los votos, pero el país
a favor del MAS. resultó partido en dos.
El dilema de los MS consistió en afirmar su
radicalidad, manteniendo su autonomía, o ce- Consecuencias actuales
ñirse al juego institucional aprovechando la co-
yuntura. Este dilema llevó a los MS a establecer La vinculación sectorial del MAS con los MS fue
con el MAS una relación conflictiva, pues éste, un mecanismo excluyente de integración polí-
en el afán de ganar votos, ya había sacrificado su tica, y aunque los sectores buscaron incidir di-
radicalidad, lo que le valió el alejamiento de los rectamente en la constitución del gobierno, ese
sectores radicales. De ese modo, el MAS rom- real sentido se fue manifestando sucesivamente,
pió el carácter corporativo de los MS a través de sobre todo cuando el gobierno identificó en ello
la relación sectorial; Morales nunca estableció una fuente de la inviabilidad política. Dos he-
acuerdos globales con ellos, más bien los despe- chos sostienen este juicio:
dazó a través de la sectorialización. Los acuer-
dos se darían así en base a una real convicción o a) El primer gabinete gubernamental fue más
en base a intereses mezquinos, como en el caso indígena-popular y más cercano a los MS;
de la Fejuve-El Alto, que condicionó su apoyo tras un año, fue cambiado por una elite
electoral a una cartera ministerial, al estilo del tecnócrata de izquierda, reciclada de viejos
modo clientelar de la democracia pactada (La partidos, y muy lejana a los MS (Deheza,
Prensa, 28.08.2005). 2007). Paralelamente, se produjo una lim-
Según el cuadro 2, se produjeron dos tipos de pia de las tendencias radicales en el gobier-
vinculación, de tipo orgánico y de tipo electoral. no, que afectó directamente a los ministros
145
Cuadro 2
2005: Tipo de vinculación sectorial con el MAS y Podemos
Fuente: Elaboración propia en base a revisión hemerográfica e International Crisis Group (2005:7-16).
19 Andrés Soliz Rada, político de izquierda, nombrado ministro de hidrocarburos, había criticado la tibia actitud de su gobierno,
en especial del vicepresidente, para apoyar un proceso de nacionalización radical de expropiación absoluta; al final fue obligado
a renunciar, en ausencia de Morales. Felix Patzi, ideólogo indianista, nombrado ministro de educación, fue depuesto del cargo
tras denunciar insistentemente el efecto distorsionador que en el proceso de cambio estaba logrando el llamado “entorno blan-
coide del presidente”.
146
revolucionario-político (no social), que sería grupos interesados en la obtención y manteni-
el “evismo” (García, 2006), echando por tie- miento de privilegios (Fuente, 2008).
rra el significado de toda la lucha social por el La AC se asemejó, así, a un ámbito de debate
caudillismo político (Laserna, 2007). parlamentario donde los constituyentes debían se-
guir la línea política definida por los partidos y los
b) La relación del gobierno con los sectores fue de- grupos de presión (Chávez y Mokrani, 2007; Val-
clinando, y lo que ahora se puede llamar como carce, 2008), por encima de las diferencias entre
el “entorno social palaciego del gobierno” lo sectores transformacionistas y reformistas (Schi-
constituyen la CSUTCB, la Federación de Mu- lling, 2008). La constelación de grupos alrededor
jeres Campesinas Bartolina Sisa, la CIDOB, el de los constituyentes hizo que el debate saliera del
CONAMAQ y la Confederación Sindical de púlpito para refugiarse en organizaciones ajenas al
Colonizadores, quienes para hacerle contrapeso ámbito deliberativo, y en torno a ello, gobierno y
al Consejo Nacional por la Democracia, forma- oposición estuvieron a punto de generar una gue-
do por el bloque de la “media luna”, constitu- rra civil. Al final, el debate en torno al futuro del
yeron la Coordinadora Nacional para el Cam- país se minimizó en la lucha de dos proyectos de
bio-Pacto de Unidad (La Prensa, 19.08.2008), organización política del país: la autonomía regio-
dando a entender que el cambio debe atravesar nal o la autonomía indígena. El gobierno se en-
necesariamente por la confrontación social. frenta desde entonces a una oligarquía hábil en el
manejo de la multitud antievista y antiindigenista,
Es decir, la relación utilitaria que los MS preten- probablemente marcando un antes y un después
dían establecer con el gobierno funcionó al revés. en el patrón de la movilización (Lavaud, 2007; La-
Incluso la instancia que iba a permitir el cambio, serna, 2007; Gutiérrez y Lorini, 2007).
la AC, funcionó bajo una forma que acabó por Según el gráfico 4, si bien el nivel de conflic-
darle el tiro de gracia al papel protagónico que tividad es muy bajo entre 2006-2007, respecto a
debían jugar, al desarrollarse bajo el patrón repre- los tiempos de la democracia pactada, el nuevo
sentativo de la democracia pactada. La conforma- ciclo de conflictividad tiene a otros sectores inte-
ción de organizaciones partidarias fue impuesta grados y a otros sectores desplazados (Fundación
como un imperativo para participar, y ni siquiera UNIR, 2007:3), y éstos últimos manifiestan
la Ley de Agrupaciones Ciudadanas surtió efec- mayor radicalidad, porque la identidad que los
to20, porque en el afán de buscar la realización de sostiene es más particularista (Molina, 2008), y
logros sectoriales, mediante un instrumento po- proclive a apelar a la superioridad racial frente a
lítico eficaz, diversos sectores tuvieron que par- una multitud presta a las tendencias racistas y al
ticipar con el MAS para no ser desplazados del discurso fácil. Lo paradójico es que si bien estos
proceso. Ello permitió también que los sectores movimientos se confrontan con el Estado, ya no
conservadores representaran a los movimientos lo detentan, sino buscan su desmembramiento
regionales, por lo que la polarización fue llevada por medio de su afán autonomista y la construc-
al ámbito constituyente sometido a la presión de ción de estados paralelos.
20 Catorce agrupaciones políticas participaron en la Constituyente. De ellas, sólo AYRA y el Movimiento Originario Popular
apelaron a lo indígena. El resto de los cupos representativos lo constituyeron el MAS, Podemos, Unidad Nacional, el MBL, el
MIR, el MNR, Concertación Nacional y Autonomías para Bolivia, todas organizaciones partidarias.
147
Gráfico 4 Conclusión
Evolución del conflicto social en el gobierno del MAS
(En números absolutos)
En la crisis social y política de 2000-2005, los
Eduardo Rodríguez Veltzé:
Gobierno de transición MS fueron desplazados del rol histórico que de-
7000
6000
bía haberles correspondido jugar, por tres aspec-
5.794
5000 tos principales: los arreglos institucionales que se
4000
3000
sobreponen a las tendencias radicales de los MS,
2000 la aparición de la forma multitud, que no genera
1000
0
180 156 una situación revolucionaria, y el rol que juegan
2005 2006 2007
los partidos políticos, como actores “legítimos”
Fuente: Fundación Unir Bolivia (2007), actualizado al mes de agosto. del sistema democrático.
La historia de los MS bolivianos es así una his-
Todo ello es producto de una crisis de Estado, toria de continuas derrotas. En las elecciones de
que junto con la polarización social nunca fue- 2005, sin embargo, el MAS posibilitó la visibiliza-
ron solucionadas. Producto de esa crisis el pro- ción de un cambio profundo, el problema es que
ceso de cambio requería que el gobierno de Mo- nunca dejó de ser un agente del sistema, y en su
rales fuera de transición, para posibilitar la cons- preocupación por representar a los que no lo fue-
titución de un nosotros unitario y para buscar ron históricamente, generó nuevos desplazados. En
la fortaleza del Estado, a falta de una estructura torno a ello, y si tomamos en serio lo dicho por
económica que permita el fácil paso hacia una Touraine (2006), de que el gobierno de Morales
verdadera democracia (Rostow, 1970). Todo lo definiría la suerte de la izquierda en la región, en las
contrario, el MAS heredó un Estado en crisis y actuales condiciones éste parece ser menos radical y
la división social se ahondó por la proyección del revolucionario, que los MS conducidos por grupos
discurso indígena y un proyecto de Constitución oligárquicos, quienes parecen tener mayor voca-
escasamente multicultural. Para rematar, sobre ción transformadora, porque han logrado objetivos
esos problemas el gobierno inició un proceso en contra del Estado por la vía a-institucional. Ello
“revolucionario democrático y cultural” que sólo hace a la pugna de dos proyectos disímiles: uno que
posibilita la viabilidad de una política reformista se ampara y demanda el respeto al derruido Estado
y asistencialista, sobre el sistema económico que de derecho, y otro que, vía multitud, lo cuestio-
el mismo MAS había criticado (Orellana, 2006). na. Por esto, las posibilidades de transformación y
Por eso la nacionalización no tuvo el impacto cambio, parecen depender otra vez de los MS.
esperado, porque además se basó en el interés
de no perder el apoyo de los MS demandantes Bibliografía
de esa tarea, lo que supone la inexistencia de
una visión más amplia del problema económico Alberoni, Francesco
(Molina, 2007), aunque su ideólogo principal 1984 Movimiento e institución: Teoría general. Madrid:
Editora Nacional.
sostiene argucias inentendibles, como el “capita-
lismo andino”. Pero en el recuento de los daños Alenda, Stéphanie
2004 “Bolivia, la erosión del pacto democrático”. En: Fuer-
quizá podríamos estar peor. zas Armadas y sociedad 1-2 (enero-junio de 2004), p. 3-22.
148
Alto, Hervé do Deheza, Grace
2007a “Cuando el nacionalismo se pone el poncho. 2007 “Reforma estatal y construcción del poder”. En:
Una mirada retrospectiva a la etnicidad y a la clase en Revista de Ciencia Política, número especial 43 – 57.
el movimiento popular boliviano (1952-2007)”. En:
Svampa, Maristella y Stefanoni, Pablo (comps.). Boli- Durand, Victor Manuel (coord.)
via: memoria, insurgencia y movimientos sociales. Buenos 1994 La construcción de la democracia en México. Méxi-
Aires: CLACSO/OSAL/El Colectivo. co: Siglo XXI.
2007b “El MAS-IPSP boliviano, entre la protesta calle- Elster, Jon (comp.)
jera y la política institucional”. En: Monasterios, Karin 2001 La democracia deliberativa. España: Gedisa.
y Stefanoni, Pablo (eds.). Reinventando la nación en
Bolivia. Movimientos sociales, Estado y poscolonialidad. Escobar, Arturo y Alvarez, Sonia (Comps.)
La Paz: CLACSO/Plural. 1992 The Making of Social Movements in Latin America.
Identiti, Strategy, and Democracy. Boston: Wesheu Press.
Aranibar, Antonio
2004 Impacto de los cambios de la política exterior esta- Fajardo, Eduardo
dounidense en la región: El caso de Bolivia. Evaluación 2003 “De febrero negro a octubre rojo. Crónica de una
de la política de seguridad de Estados Unidos en América año de agonía neoliberal en las calles de Bolivia” (entre-
Latina. Chile: FLACSO. vista a Oscar Olivera). En: Rebelión (10 de noviembre).
Calderón, Fernando y Gamarra, Eduardo Foweraker, Joe y Landman, Tom
2005 Crisis y reforma de los partidos en Bolivia. Bolivia: 2000 Citizenship Rights and Social Movements. A Com-
PNUD. parative and Statical Analisis. Gran Bretaña: Oxford
University Press.
Calderón, Fernando et al.
1992 “Social Movements: Actors, Theories, Expec- Foweraker, Joe
tions”. En: Escobar, Arturo y Alvarez, Sonia (comps.). 1995 Theorising Social Movements. Michigan: Michigan
The Making of Social Movements in Latin America. Iden- University Press.
titi, Strategy, and Democracy. Boston: Wesheu Press. Foweraker, Joe y Craig, Ann (comps.)
Cohen, Jean y Arato, Andrew 1990 Popular Movements and Political Change in Méxi-
1995 Civil Society and Political Theory. Cambridge: The co. Londres: Lynne Rienner Publischers.
MIT Press. Freedom House. Report of the Liberty in Bolivia [en
Comisión Económica para América Latina (CEPAL) línea]. Disponible en: [Link]
2005 Estudio económico de América Latina y el Caribe. report [Consulta: 18 de diciembre: 2005]
Santiago de Chile: CEPAL. Fuente, José de la
Corte Nacional Electoral (CNE) 2008 “Los alrededores de la asamblea constituyente”.
2004 Cultura política y democracia en Bolivia. Segundo En: T’inkazos 23/24 (marzo de 2008), p. 85-100.
estudio nacional. La Paz: CNE - Unidad de Análisis e Fundación UNIR Bolivia (UNIR)
Investigación. 2007 Informe de conflictividad social de enero a junio de
Crabtree, John 2007. La Paz: UNIR.
2005 Perfiles de la protesta. Política y movimientos socia- García, Álvaro
les en Bolivia. La Paz: PIEB-Fundación UNIR. 2006 “El evismo: lo nacional-popular en acción”. En:
Chávez, Patricia y Mokrani, Dunia Osal 19 (enero- abril), p. 25-32.
2007 “Los movimientos sociales en la Asamblea Cons- García, Álvaro et al.
tituyente. Hacia la reconfiguración de la política”. En: 2004 Sociología de los movimientos sociales. Estructuras
Osal 22 (septiembre), p. 107-116. de movilización, repertorios culturales y acción política.
Dalton, Rusell y Kuechler, Manfred (comps.) La Paz: Diakonia/Oxfam.
1992 Los nuevos movimientos sociales. Un reto al García, Álvaro et al.
orden político. Valencia: Alfons el Magnanim. 2001 El retorno de la Bolivia plebeya. La Paz: Muela del
Daroca, Santiago diablo.
2002 La guerra del agua. Protesta y acción social en
Cochabamba. La Paz: PNUD.
149
Gamarra, Eduardo Inglehart, Ronald
2003 Vulnerability Evaluatión of conflict in Bolivia. 1997 Modernization and Postmodernization. Cultural,
USA: Florida International University - Latin Ameri- Economic, and Political Change in 43 Societes. New
can and Caribbean Center. Jersey: Princeton University Press.
1999 “Hybrid Presidentialism and Democratization:
The Case of Bolivia”. En: Mainwaring, Scott y Shu- International Crisis Group Working to Prevent Con-
gart, Mathew (comps.). Presidentialism and Democracy flict Worldwide
in Latin America. Cambridge: Cambridge University 2005 Bolivia at the Crossroads: The December Elections.
Press: 363-393. Bruselas: Latin America Report 15.
150
Mayorga, René Antonio Olson, Mancur
2002 “La metamorfosis del sistema de partidos”. En: 1992 La lógica de la acción colectiva. México: Limusa.
Opiniones y análisis 60 (octubre, 2002), p. 67-112.
Orellana, Lorgio
Mayorga, René Antonio 2006 “Hacia una caracterización del gobierno de Evo
2001 “Presidencialismo parlamentarizado y gobiernos Morales”. En: Osal, N° 19 (julio), p. 45-54.
de coalición en Bolivia”. En: Lanzaro, Jorge (Comp.).
Tipos de presidencialismo y coaliciones políticas en Améri- Peña, Claudia
ca Latina. Buenos Aires: CLACSO: 101-136. 2006 “Ser cruceño en octubre y los desafíos de la iden-
tidad”. T’inkazos 20 (junio), p. 97-105. La Paz: PIEB.
McAdam, Doug
1996 “Political Opportunities: Conceptual Origins, Cu- Poder Democrático Social (Podemos)
rrent Problems, Future Directions”. En: McAdam, Doug 2005 Programa de gobierno 2006-2010. Una nueva
y otros (Comps.). Comparative Perspectives on Social Move- Bolivia con progreso y paz. La Paz: Podemos.
ments,. Cambridge: Cambridge University Press: 23-41. Prada, Raul
Mcarthy, John y Zald, Mayer (Comps.) 2004 Largo octubre. Genealogía de los movimientos
1987 Social Movements in an Organizacional Society. sociales. La Paz: Plural.
New Jersey: Transaction Publishers. Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
McClurg, Carol 2004 Interculturalismo y globalización. La Bolivia posible.
1992 “Building Social Movements Theory”. En: Aldon, Informe Nacional de Desarrollo Humano. La Paz: Plural/
Morris y McClurg, Carol (Comps.). Frontiers in Social PNUD.
Movements Theory. New Haven: Yale University Press: 3-25. Reynaga, Fausto
Melucci, Alberto 1969 La revolución india. La Paz: PIB.
2002 Acción colectiva, vida cotidiana y democracia. Rostow, Dankwart
México: El Colegio de México. 1970 “Transition to Democracy; Toward a Dinamic
1990 Sistema político, partiti e movimenti social. Milan: Model”. Comparative Politics, Vol 2, N° 3 (abril),
Feltrinelli. p. 358-361.
Mesa, Carlos D. Russell, Dalton y Kuechler, Man
2001 “Bolivia. En la hora de la transición”. En: Nueva 1992 Los nuevos movimientos sociales. Valencia: Alfons
sociedad 176 (octubre), p. 4-10. el Magnánim/Nueva Sociedad.
Molina, George Seligson, Mitchell
2007 “El reto posneoliberal en Bolivia”. En: Nueva 2004 Auditoria de la democracia. Informe Bolivia 2004.
sociedad 209 (mayo-junio), p. 118-129. La Paz: Vanderbilt University - Encuestas y Estudios-
Molina, Wilder UCB.
2008 “Autonomías y posiciones identitarias en la región Seoane, José y Taddei, Emilio
amazónica de Bolivia”. En: T’inkazos 23/24 (marzo), p. 2003 “Levantamiento popular y luchas sociales en
171-181. La Paz: PIEB. América Latina: del ‘octubre boliviano’ a las protestas
Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la contra el ALCA: Cronología septiembre – diciembre
Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) 2003”. En: Osal 12 (septiembre – diciembre),
2005 Programa de gobierno 2006-2010. Bolivia digna, p. 77 – 92.
productiva y soberana para vivir bien. La Paz: MAS-IPSP. Schilling, Almut
Offe, Claus 2008 “Identidades indígenas y demandas político-
1985 “New Social Movements: Challenging the Boun- jurídicas de la CSUTCB y el CONAMAQ en la consti-
daries of Institutional Politics”. En: Social Research, Vol. tuyente boliviana”. En: T’inkazos 23/24 (marzo),
52 (invierno), p. 817-868. p. 149-165. La Paz: PIEB.
151
Solares, Jaime Touraine, Alain
2004 “La Autobiografía de Jaime Solares”. La Prensa, 2006 “Entre Bachelet y Morales, ¿existe una izquierda
Suplemento Domingo (28 de marzo). en América Latina?”. En: Nueva sociedad 205 (septiem-
bre-octubre), p. 46-55.
Sousa Santos, Boaventura De 1988 Actores sociales y sistemas políticos en América
2001 “Los nuevos movimientos sociales”. En: Osal Latina. Chile: PREALC – OIT.
(septiembre), p. 177-184.
Valcarce, Carla
Stefanoni, Pablo 2008 “Otra mirada a la asamblea constituyente”. En:
2006 “El nacionalismo indígena en el poder”. En: Osal T’inkazos 23/24 (marzo de 2008), p. 41-48. La Paz:
19 (enero-abril), p. 37- 44. PIEB.
Stefanoni, Pablo y Alto, Hervé do Van Cott, Donna Lee
2006 Evo Morales de la coca al palacio. Una oportunidad 2003 “From Exclusion to Inclusion: Bolivia’s 2002
para la izquierda indígena. Bolivia: Malatesta. Elections”. Journal Latin American Studies 35 (noviem-
Tarrow, Sydney bre), p. 751-775.
2004 El poder en movimiento. Los movimientos sociales, Villarroel, Miguel
la acción colectiva y la política. Madrid: Alianza. 2002 “La acción colectiva en Bolivia. Cambio y trans-
Tellería, Loreta formación de los conflictos sociales 1970 – 1998”. En:
2006 Fuerza pública y democracia en Bolivia: policías y Levy, Bettina (comp.). Crisis y conflicto en el capitalismo
militares, conflictos sociales y gasto en seguridad. La Paz: latinoamericano: lecturas políticas. Buenos Aires: CLAC-
Instituto Francés de Estudios Andinos. SO: 137-167.
Tilly, Charles
1978 From Mobilization to Revolution. New York:
McGraw Hill.
152
SECCIÓN IV
CULTURA
¿Políticas culturales otras?
La organización de sentidos desde los actores
sociales de la festividad del Gran Poder1
Cleverth C. Cárdenas Plaza2
Un día cualquiera, salimos apresurados de casa, del tráfico deja pasar carro por carro, minuto a
vamos rumbo al trabajo o a los estudios, después minuto, cuando ya perdimos nuestra posibilidad
del almuerzo del medio día, y de repente estamos de llegar puntuales y juiciosos a nuestro destino,
en medio de un embotellamiento. Asumimos que nos percatamos de que se trata de la procesión
se trata de una manifestación, con la que pro- de un preste4. Los pasantes, orgullosos, llevan un
bablemente debemos solidarizarnos o de la que santo o una virgen en sus manos, detrás de ellos
tenemos que protestar, pero cuando el embudo van los parientes e inmediatamente un grupo de
1 En este artículo se difunden algunos de los hallazgos de la investigación “Performatividad, representación y poder: La construc-
ción de la diferencia entre las bailarinas de morenada del Gran Poder”, dirigida por Cleverth Cárdenas, con la participación
de Soledad Ardaya y Marcelo Martínez como auxiliares e interlocutores del estudio. A su vez, esta investigación integra una
iniciativa mayor, “Fiesta popular paceña”, coordinada por Ana Rebeca Prada, y llevada adelante por el Instituto de Estudios
Bolivianos dentro del Programa UMSA-Asdi/SAREC, con la participación del Archivo Histórico de La Paz y el Instituto de
Investigación, Consultoría y Servicios Turísticos (IICSTUR) de la Carrera de Turismo de la UMSA.
2 Docente interino de la Carrera de Literatura de la UMSA e investigador del Instituto de Estudios Bolivianos (IEB-UMSA).
3 Una parte de este trabajo fue presentada en las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana realizadas este año en San-
tiago de Chile.
4 Fiesta religiosa que se hace en honor a un santo, una virgen o a una de las muchas representaciones de Jesús. Se trata de fiestas
de influencia católica, pero con un toque indígena.
155
bailarines -muchas veces morenos- seguidos búsqueda del origen a un análisis de sus con-
de una espectacular banda. Entonces uno mira secuencias dentro la geografía humana paceña.
el calendario o la agenda y añora los tiempos en Del mismo modo, en algunos casos, se logró
que ellos venían con los nombres del santoral. Un un diálogo muy fluido con los actores sociales
paceño -también ocurre en muchas otras ciu- que posibilitan el fenómeno.
dades de Bolivia- además de esquivar bloqueos Al interior de esta investigación se desarro-
y el pesado tráfico, debe eludir a las diferentes lló el estudio “Performatividad, representación
festividades populares y religiosas, y ello es parte y poder: La construcción de la diferencia entre
de su vivencia cotidiana. De este modo, reflejo las bailarinas de morenada del Gran Poder”, que
escuetamente la manera como Ana Rebeca Pra- buscó comprender el modo cómo las bailarinas
da explicaba uno de los motivos que la llevaron de morenada son representadas y se representan
a organizar y dirigir el proyecto “Fiesta popular a sí mismas, en el entendido de que la fiesta po-
paceña” del Instituto de Estudios Bolivianos de la pular no es un hecho meramente festivo, sino
Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Es fundamentalmente es un espacio que construye
que no se puede pensar a la ciudad de La Paz sin identidad y propone un régimen discursivo al-
fiestas como el Gran Poder, el Carnaval Criollo, ternativo al régimen dominante. Así, la poten-
la Entrada Universitaria, el Jisk’a Anata, las fiestas cialidad de la fiesta popular trasciende su espacio
cívicas y las múltiples fiestas barriales o religiosas, de representación y se postula como interpela-
por mencionar a las más importantes, además de dora al conjunto social. Un tema trascendental
los diversos modos como se las representa en la es que en la danza de la morenada las actoras
literatura, el cine y la pintura. femeninas mayoritarias son las “cholitas”, su-
Uno de los objetivos de esta iniciativa de jetos sociales que, después de un largo proce-
investigación es “Estudiar la fiesta popular so histórico, emblemáticamente representan a
como espacio de condensación de poderes las mujeres indígenas y mestizas pobres. Ellas
económicos emergentes, redes económicas portan la marca más visible de su identidad con
y sociales populares, identidades culturales y su vestimenta y ello las convierte en sujeto de
políticas incorporando diálogos con los dife- discriminación la mayoría de las veces. No obs-
rentes actores involucrados. Propiciando una tante, en la fiesta lograron revertir esa imagen de
comprensión multifacética de la fiesta, ello pobreza al bailar representándose a sí mismas, a
implica una aproximación multidisciplinaria tiempo de mostrarse como las actoras de esa fes-
inexistente hasta ahora en este tema” (Prada, tividad que más dinero gastan y posicionando
2008). Y entre sus principales resultados está el a su vestimenta, su marcador identitario, como
posicionamiento del tema de la fiesta popular sinónimo de elegancia. El propósito del presen-
como potencial eje articulador de identidad y te artículo es recuperar algunos de los hallazgos
representación, acompañado de una reflexión más importantes de la investigación para com-
sobre la multiplicidad de sentidos que posibi- prender el modo cómo sectores sociales subal-
lita5. En ese sentido, se procuró llevar el de- ternizados construyen su propia representación,
bate sobre fiesta popular de la descripción y en su lucha por el sentido.
5 Aunque ello no es privativo de esta investigación, toda vez que ya hubo algunos esfuerzos por abrir la agenda (Guaygua, Albó
y otros), esta intervención deja de ser aislada y es numerosa en su objetivo central.
156
Desde la colonialidad y de la tercera República”, poniendo en evidencia
el mestizaje a las políticas las razones de movilidad social y los procesos
culturales de mestización biológica y cultural (Barragán,
1992). Este problema también ha sido abordado
En un contexto colonial, donde la sociedad fue por otros autores latinoamericanos (Guerrero,
organizada políticamente a partir de la genera- 2000; Rivera, 1993; Rowe y Schelling, 1991).
ción de jerarquías excluyentes, poco comprome- El mestizaje biológico y cultural fue, como
tidas con la generación de una participación so- lo sugiere Cornejo Polar, resultado de una ope-
cial amplia, la población “diferente” es ubicada ración ideológica que falsifica “la condición de
en el espacio de lo marginal, lo desconocido y lo nuestra cultura” porque ofrece imágenes armó-
diferente-deficiente. En ese sentido, esta diferen- nicas de lo que es desgajado y beligerante (Cor-
cia ocupa un lugar subalterno en relación a los nejo Polar, 1997). Así, reducir el mestizaje a un
gestores de las jerarquías, quienes se apoderaron fenómeno “racial” o “biológico” implica llevar el
del discurso hegemónico de legitimación de lo problema a un posicionamiento dicotómico en-
racional, lo culto y lo bello a partir de la creación tre indios y blancos, cuando en realidad las cate-
de una institucionalidad (significante vacío) mo- gorías indios, blancos y mestizos correspondían
derna-occidental racializada y un sentido común a características socio-económicas y culturales
ciudadano (Dussel, 2007; Guerrero, 2000; Hall, propias de una estratificación social. El mestizaje
1997b; Laclau, 2005). Esto se hace mucho más requiere ser visto desde su complejidad histórica,
complejo cuando se incluye en el debate el pro- socio-económica y cultural y, básicamente, dejar
blema de la “colonialidad del poder”, propuesta de encubrir procesos de dominación.
por Aníbal Quijano y seguida por todos los pen- Barragán desarrolla este problema de modo
sadores que se denominan transmodernos, y que detallado. Muchos indígenas, por evadir obliga-
se detiene en una variable por demás fundamen- ciones impositivas o dejar de pertenecer al último
tal cuando se necesita hacer referencia a contex- escaño social, si tenían las posibilidades -es decir
tos populares en Latinoamérica: el problema de podían aprender a hablar español, realizar un tra-
la clasificación de las diferencias desde la idea de bajo manual y pagarse ropa española- se volvían
raza, la articulación de toda forma de producción mestizos (Barragán, 1992). Su trabajo llega a un
para el capital y el proceso instrumentalizado de punto que es vital para el nuestro: la emergencia
clasificación, desclasificación y reclasificación de las cholitas. La conocida historiadora sostiene
social útil para la perennidad de la colonialidad como hipótesis de trabajo que “el grupo ‘cholo’-
(Quijano, 2000). Una lectura muy interesante mestizo va configurándose en el XVIII ya que en
desde el contexto boliviano, y que permite un el siglo XIX tanto el vocablo ‘cholo’ como las ca-
parangón con la propuesta de Quijano, la hace racterísticas del grupo parecen plenamente conso-
Rossana Barragán6 en su ensayo “Entre polleras, lidados”. En su recorrido, revisando juicios y de-
lliqllas y ñañacas. Los mestizos y la emergencia claraciones de dotes, confirma que las vestimentas
6 En Bolivia existe abundante bibliografía sobre el mestizaje, sin embargo resulta menor cuando se trabaja la presencia de las
mujeres en ese proceso. Optamos por desarrollar el texto de Barragán porque el mismo liga el proceso de mestización y el lugar
de las cholitas allí. El informe que se prepara para su publicación con el proyecto contempla detalladamente los otros aportes:
Medinaceli, Money, Gisbert, Rivera y otros.
157
Ejti Stih. Vienen (2007). Acrílico sobre lienzo.
158
que caracterizaban a las indígenas eran el acsu, la Barragán, “de indio a cholo, a mestizo, a ‘crio-
lliqlla y la ñañaca y que las cholas paulatinamen- llo’, en un camino indefectible y unidireccio-
te van dejando de tenerlas, hasta que finalmente nal”. La emergencia de las cholitas es singular
esas prendas están fuera de su vestuario. También, porque los varones escapan a esa denomina-
demuestra que la pollera, que era vestimenta es- ción. Barragán y la experiencia de campo nos
pañola, va desapareciendo de las clases más aco- indican que en Bolivia el término cholo o chola
modadas y se queda en el vestuario de las clases es peyorativo y la gente de ese sector social
más bajas no indias. Las mestizas usan la pollera como mucho acepta el vocablo cholita para las
para diferenciarse de las indígenas y al mismo mujeres. Los hombres escapan a denomina-
tiempo para heredar ese posicionamiento social a ción alguna y por consiguiente es más difícil
sus hijos; ellos ya no pagarían tributo y podrían identificarlos. Por otro lado, también podría-
iniciar un asenso social. La pregunta que se hace mos estar de acuerdo con que ninguna cate-
Barragán es muy importante: ¿por qué las mesti- goría “resuelve la totalidad de la problemática
zas pobres no siguieron imitando la moda de las que suscita” (Cornejo Polar, 1997). Importa
clases altas españolas? Y esboza una respuesta, más la potencialidad de esta identidad emer-
gente y las múltiples posibilidades “que están
una vez superadas las causales impositivas de todavía por escribirse” (Barragán, 1992). De
la diferenciación (tributo) no había razones este modo, con estos breves antecedentes, po-
para pretender ‘alejarse’ más de ese mundo demos comenzar a hablar del sector social que
y acercarse al otro, al español-criollo que de hace a la festividad del Gran Poder y que es
hecho tenía que mantener su dominación y tema de este trabajo.
diferenciación clara y rígida. [...] Es posible Ahora vale la pena emprender otra reflexión:
también, dada la estratificación colonial de ¿qué posibilita la festividad de la Fastuosa Entra-
dominación, que el grupo haya tomado da Folklórica de Nuestro Señor Jesús del Gran
conciencia de alguna manera de su rol ‘inter- Poder?, ¿quiénes son los gestores culturales que
mediario’, prefiriendo ser la ‘élite’ de lo indio- la organizan y cómo? En principio una Entrada
campesino que el escalón más bajo del mundo de esta naturaleza indudablemente debe perte-
español y mestizo-criollo (Barragán, 1992). necer a un gran régimen discursivo donde con-
fluyen prácticas, rituales y objetos culturales, es
Así, junto a Barragán podríamos concluir que decir allí se gesta una política cultural. Sin em-
la aparición de las cholitas no sólo representa y bargo, afirma Néstor García Canclini, cuando se
hace visible el resquebrajamiento de la dualidad habla de políticas culturales se pone énfasis en
indios y españoles o blancos, sino también la los informes de los Estados, en las instancias gu-
dificultad de esa identidad emergente. Com- bernamentales de gestión y promoción y en los
plejidad y conflictividad que se da, no sólo por organismos culturales dentro una concepción
el tipo de trabajo que tienen -ya escindidos de que equipara las políticas gubernamentales a las
lo indígena y el campo- representando nuevas políticas culturales haciendo obligatoria y táci-
actividades económico-sociales, sino también ta una relación entre cultura, Estado y nación
porque son portadoras de los valores de la “tra- (García Canclini, 1987). Hacer política cultural
dición” y la “modernidad” simultáneamente. implica analizar y comprender las retóricas que
Eso sí, es preciso escapar al esquema evolu- dan forma a los programas y proyectos, y así lo
cionista de influencia hegeliana, como señala señala Rodríguez:
159
cuando inscribimos la retórica de las políticas En todo caso, en esta concepción de Rodríguez
culturales en los regímenes discursivos que- la política cultural está inscrita en un ámbito
remos darle importancia a las dinámicas del donde obligatoriamente la sociedad civil dialoga
saber en la construcción de la realidad social. con las instituciones del Estado. Pero qué pasa
Queremos entender las retóricas de la cul- con una sociedad postcolonial donde los mesti-
tura como regímenes de representación que zos urbanos pasaron a ser el equivalente a indí-
moldean nuestra concepción de la realidad y genas y por lo tanto están al margen del Estado.
nuestras acciones sociales (Rodríguez, 2004). Como lo sugiere Barragán, las cholitas prefieren
ser la elite de lo indio-campesino a estar en el
Comprender las políticas culturales implica último escalón del mundo mestizo-criollo.
entender la discursividad de las prácticas hacien- Proponemos como hipótesis inicial de traba-
do evidente su condición histórica, su genealo- jo, en ese sentido todavía se trata de una propues-
gía y el modo cómo configura nuestra propia ta, que los sectores sociales que hicieron posible
comprensión y nos relacionamos con otros, es la Fastuosa Entrada Folklórica de Nuestro Señor
decir cómo se realiza nuestra subjetividad. En Jesús del Gran Poder son los que emergen de ese
ese sentido, la política cultural no debería ser proceso de mestización y que todavía no adqui-
privativa del Estado, o cosa parecida, porque en rieron una autoidentificación8 -sin consenso se
tanto régimen discursivo siempre tendió a privi- los denomina mestizos o cholos, los acólitos a
legiar la “alta cultura”. En cambio valdría la pena la fiesta se denominan folkloristas- pero que sí
abrir el espacio y considerar la posibilidad de que son excluidos de las elites paceñas y de la alta
tanto la cultura como las políticas culturales de- cultura, aunque económicamente son pujantes.
berían ser espacios de construcción colectiva de Ellos, como parte de sus políticas culturales, tie-
universos simbólicos, prácticas sociales y agen- nen implícita la consolidación de su identidad
das políticas. Podríamos acordar con Rodríguez mestiza-urbana, que retoma muchas prácticas
provisionalmente que: culturales indígenas como las fiestas, los prestes
y las prácticas semejantes a la reciprocidad lleva-
la política cultural no es la que hacen las ins- das adelante en la urbe y dando cuenta de la acu-
tancias culturales, en términos de regulación, mulación capitalista que les posibilita el comer-
gestión y control, sino que son intervencio- cio o el trabajo artesanal, primeros índices de su
nes realizadas por éstas, pero también por las mestización cultural y de su modernización.
instituciones civiles, los grupos sociales y los La festividad que más éxito tuvo en el desplie-
agentes culturales a fin de orientar sus agen- gue de esa política cultural corresponde a la fiesta
das políticas, satisfacer sus necesidades cul- (móvil) católica de la Santísima Trinidad, que este
turales y obtener algún tipo de consenso en año se celebró el 17 de mayo. Las fraternidades de
torno a un tipo de orden o transformación morenada del Gran Poder paulatinamente dejan
social (Víctor Manuel Rodríguez, 2004)7. entrever el desarrollo de las políticas culturales de
160
una colectividad popular que lucha por el signi- a lo nuevos acólitos y se prolonga durante todo
ficado (Hall, 1997a) y por configurar su propia el año de su gestión. Es decir la responsabilidad
subjetividad (Rodríguez, 2004), distantes de la de organizar la fiesta implica la organización de
“sociedad paceña”, de la que fueron rechazadas, las actividades de la fraternidad durante un año y
y distantes del Estado (Cárdenas Plaza, 2007a; consiguientemente su financiamiento10. La inver-
Hall, 1997a; Rodríguez, 2004). Sus acólitos ocu- sión es de cada pasante, sale de sus propias arcas
pan un lugar notable en la economía departa- y proviene de las ganancias de su actividad pro-
mental y en otros casos nacional, sin embargo, su ductivo-económica que generalmente llevó ade-
rechazo tiene que ver más con la racialización mo- lante sin financiamiento estatal, sin hospital de
derna de la economía, la cultura y la sociedad. El empresas, sin créditos bancarios, sin ningún tipo
estudio de las fraternidades de morenada dejaría de apoyo del Estado. Se trata de un sector social
comprender, más fácilmente, cómo se articulan que organizó una festividad que en su génesis lo
los sentidos sociales populares, además del lugar único que recibió de la “sociedad” paceña y de los
que ocupan las mujeres de pollera; porque en úl- representantes del Estado fueron críticas.
tima instancia es allí donde se van resignificando Ahora ¿cómo estos sectores sociales pueden
las subjetividades a contrapunto de las luchas de desarrollar una política cultural? Desplegando
género, políticas y populares9. una serie de acciones para reafirmar su subjeti-
Los danzarines de morenada en su mayoría vidad, luchando por el significado y rechazan-
pertenecen a esos sectores populares mestizos de do las definiciones impuestas, e interviniendo
las laderas de la ciudad de La Paz, sectores eco- festivamente día a día la ciudad. Internamente
nómicos emergentes, potencialmente adinerados revindican el rol de las cholitas en el marco más
que se dedican desde la importación de productos grande de su representación: la danza de la mo-
tecnológicos hasta el comercio de alimentos o el renada. De aquí en adelante veremos cómo las
trabajo artesanal. La responsabilidad de organizar cholitas son las mestizas que todavía portan dis-
la fiesta les implica un oneroso gasto de dinero. tintivamente su adscripción étnica, interpretan
La entrada folklórica es responsabilidad de la Aso- su ingreso y su presencia en la morenada, consi-
ciación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder, derando que ello es parte de una de las políticas
pero las fiestas de algunas fraternidades, especial- culturales que se despliega en la lucha por el sig-
mente de las morenadas y otras danzas pesadas, nificado que el Gran Poder posibilita.
son singularmente costosas. El modo cómo los
organizadores, específicamente los pasantes de Las cholitas de las morenadas
la fiesta de cada fraternidad dispone la fiesta ya del Gran Poder
está instituido; comienza inmediatamente des-
pués del paso con la organización de la recepción, La Paz, 17 de mayo de 2008. Son las siete de la
que es una fiesta donde las fraternidades reciben mañana. Los trajes ya están en el taxi. La última
9 A lo largo de la experiencia de campo pudimos ver que el rol protagónico de las mujeres se extiende a casi todas las danzas. Sin
embargo, es más visible en la danza de la morenada.
10 La responsabilidad es rotativa, por lo menos simbólicamente. La lógica del preste demanda la recuperación de lógicas culturales
como el ayni y la reciprocidad andina. También la recuperación de otras prácticas más antiguas como la sarta, que el equipo de
Beatriz Rossells actualmente está investigando.
161
tullma se acaba de trenzar, de todos modos no Desde nuestra experiencia de campo se po-
importa, al comienzo, cerca al Cementerio Ge- dría decir que son tres los puntos centrales que
neral -el punto de partida- hay maquilladoras desarrollan esa interpelación y posibilitan una
y peinadoras, también tullmas y todo lo que se política cultural fuera del Estado: la constitución
requiere o se olvidó por el apuro. El taxista con- de una identidad urbano-andina11, la constitu-
duce y lo apresuran sus pasajeros. A lo lejos ya se ción de una nueva forma de populismo12 en for-
escuchan unas bandas tocando. Los diablos ca- ma de una cultura popular (significantes vacíos)
minan por las calles, junto a los tinkus que presu- y la permanente apertura y readecuación de las
rosos pasan entre los autos y los micros. El embo- reglas propias. Revisaremos todo ello con una
tellamiento es tal que el taxista les dice: pueden transversal fundamental, la transformación del
aprovechar la trancadera -expresión educada rol de las mujeres que -pensamos- es lo espe-
para expulsar a los pasajeros-. Deben empren- cífico de la constitución de esta cultura popular
der la carrera esquivando caporales, diablos, waca de origen andino. Limitamos este trabajo a la
wacas, vendedores, músicos, llevando consigo el revisión de lo que acontece con algunas frater-
traje de achachi, el cetro y la máscara hasta lle- nidades de morenada en el Gran Poder, toda vez
gar al Cementerio. Mientras se espera la salida que ese ámbito es todavía muy amplio.
de la fraternidad, mientras van llegando las y los
demás bailarines, pueden apurar un maquillaje La presencia de la tropa de
en un salón de belleza callejero, también com- cholitas o la percepción del
prar desde pasankalla hasta fricasé o la infaltable devenir histórico
cerveza. Las carpas están dispuestas, cerveza en
lata o en botella da lo mismo; los más exquisitos Sin duda, las cholitas pasaron a formar parte tan
tienen botellas de wisky y las más importantes importante en las morenadas del Gran Poder
tienen tal cantidad de joyas que requieren un que ahora son vistas como actoras naturales, sin
guardaespaldas privado, además de la seguridad embargo no siempre fueron copartícipes de la
que fue contratada para todo el bloque. danza. Su participación estuvo antecedida de un
La organización de una fiesta requiere orden proceso largo de transformación de la situación
y reglas muy claras, pero que la festividad se de la mujer y su posicionamiento económico que
prolongue y forme parte de la tradición o de incidió en la presentación del grupo. Para aclarar,
una política cultural, requiere una capacidad de la participación de la mujer, en el principio, era
interpelación a las fibras más íntimas del con- casi nula y muchas veces se limitaba al apoyo a
junto social del que procede. ¿Cuáles son los los hombres que bailaban, llevándoles las másca-
mecanismos que posibilitan que esas interpela- ras o arreglándoles el traje. Ellas no participaban
ciones sean efectivas? de la demostración en la entrada. Actualmente,
162
quienes encabezan las comparsas de morenadas la fraternidad extinta Tupac Katari fue la prime-
son las mujeres y precisamente cholitas (Cárde- ra en incorporar una tropa de mujeres de pollera
nas Plaza, 2007a), una innovación en la estética en la danza de la morenada, decisión muy bien
de la presentación del grupo y es la percepción vista que provocó su reproducción en la estruc-
sobre ello que se procurará tematizar: tura de las demás fraternidades.
Quiero ejemplificar estas afirmaciones con la
Hasta donde yo sé, antes la mujer no parti- descripción de la organización de una de las frater-
cipaba, quien bailaba, quien danzaba era el nidades para el recorrido. La Plana Mayor ordenó
varón. La mujer se caracterizaba por llevar el ingreso de bailarines de la siguiente forma:
las cosas del varón, pero detrás de la banda,
detrás de los que bailaban; eran más o menos Rol de ingreso de bailarines de La Plana Mayor
las personas de apoyo, cada persona, cada
Estandarte
mujer apoyaba a su esposo, iba atrás, no bai-
Guías: Rosado
laba, la danza estaba específicamente destina-
Cholas Tropa: Celeste
da solamente para los varones (Entrevista con
Figuras: Celeste y rosado
Jacqueline Ticona Aguilar, julio de 2006).
Mujeres adultas
Figuras
Esta declaración, que es muy común cuan- Grupo Mujeres jóvenes
do se pregunta al respecto, hace evidente que Maya Figuras
en un principio las mujeres eran excluidas de su Varones
Reyes Morenos
presentación en la danza, es decir de su partici-
Banda
pación pública en la fiesta. En muchos casos, si
Grupo Chuquiago
llegaban a participar era de modo clandestino o
Grupo de varones
encubierto: participaban de la fiesta, pero no de Figuras
la presentación en público. Banda
Jacqueline Ticona deja claro el papel subalter-
Fuente: Elaboración propia.
no que tenían las mujeres: “Eran... las personas
de apoyo”. La composición actual de la estructu- La organización de La Plana Mayor no es dis-
ra de la danza nos permite comprobar que una tinta a la de muchas fraternidades, como se ana-
“tropa” de cholas es la que encabeza a toda la fra- lizó en otro trabajo. El punto que nos interesa
ternidad, transformando radicalmente, de esta resaltar es que las mujeres se volvieron protago-
manera, su antiguo rol de personal de apoyo. Se nistas de la danza y ocupan un lugar privilegiado
trata de bloques de mujeres -tropas les llaman dentro la puesta en escena de la fraternidad. Esto
ellas- que actualmente cuentan con su propio es por demás significativo, si consideramos que
personal de apoyo, e incluso muchas señoras, las antes su participación sólo se limitaba a observar
de mayor poder económico, cuentan con guar- y, primordialmente, a apoyar a los varones. Como
daespaldas privados durante la fiesta. Entender vemos en el diagrama, una “tropa” de mujeres
el significado de ese cambio, en el devenir de las entra detrás del estandarte. La percepción general
fraternidades de morenada, es lo que procurare- es que esto siempre fue así, cuando en realidad
mos esbozar al desarrollar este punto. el modo cómo se organizan y el lugar que ocu-
Al parecer la capacidad interpeladora y rei- pan los miembros durante la entrada, es resulta-
vindicativa de las mujeres se impuso. Se sabe que do de un proceso. Acá es donde la invención de
163
Ejti Stih. Esperan (2007). Acrílico sobre lienzo.
la tradición se hace posible y visible, como diría Otra entrevistada señalaba:
Eric Hobsbawm (2002). En ese sentido, se po-
dría decir que hubo una demanda implícita de Por cultura general sé que antes no bai-
las mujeres por ser partícipes de la entrada, algo laban muchas mujeres, además que la
que obtuvieron con el transcurso del tiempo. Pero vestimenta de la mujer ha ido cambiando
en esa exigencia de participación o inclusión, el mucho, como también los grupos de mu-
Estado o alguna otra instancia parecida, no parti- jeres que existen actualmente... (Entrevista
cipó; el requerimiento de inclusión se lo hizo a los con Nancy Quino, julio de 2006).
pares danzarines. Ya había mujeres que bailaban,
pero no de modo oficial y no formaban parte de Además de hacer visible el cambio en la vesti-
la puesta en escena, situación evidente porque se menta de la mujer, la declaración de Nancy deja
incorporaron a la danza con su ropa cotidiana y ver la casi ausencia de las mujeres en la danza.
no con un disfraz. Con el tiempo, formaron parte Sin pretender discutir si las mujeres bailaban o
oficial de la fraternidad. Según Germán Guaygua, no antes, el punto es que su participación, si la
ellas, para distinguirse, usaron en principio man- hubo, fue reducida e invisibilizada cuando iban
tas de vicuña y joyas de oro (2001). Se trataba de detrás de la banda. A tiempo de arriesgar una
un ejercicio de auto-representación, con el atuen- hipótesis señalamos en la investigación que el
do que marca su condición étnica y su lugar en la cambio se da por un evento que tiene que ver
estratificada ciudad de La Paz. con la estructuración económica del grupo social
Al respecto, Hans Gonzalo Villareal, quien lle- que participa de la fiesta. La dinámica económi-
va bailando 11 años en La Plana Mayor, señalaba: ca hizo que los negocios de la calle Eloy Salmón,
por ejemplo, comiencen a crecer, siendo admi-
- ¿Desde cuándo bailan mujeres de pollera? nistrados, en su mayoría, por mujeres proceden-
- Desde antes. tes de sectores populares. Ellas pudieron optimi-
- ¿Y cómo bailaban las mujeres antes... zar el rendimiento de sus capitales, pasando de
su ropa? ser minoristas a distribuidoras; lo que también
- La ropa era siempre colorida, siempre originó cambios en su participación dentro de
han escogido la ropa que resalte ¿no? las fraternidades: pasaron de ser observadoras de
(Entrevista con Hans Gonzalo Villareal, la fiesta del Gran Poder a participantes funda-
julio de 2006). mentales. Es como dice la canción de una more-
nada: Si quieres bailar morenada / tienes que tener
De esta declaración se desprenden dos inter- platita. Quienes pagan la fiesta pasaron a la es-
pretaciones: el entrevistado se refiere a su grupo, cena y ahora encabezan los grupos de morenada.
La Plana Mayor (nueva fraternidad del Gran Po- Es interesante constatar que esa transformación
der), o a su percepción general de la morenada. que al parecer tiene que ver con el tema econó-
Más allá de que aluda a lo primero o a la segun- mico, ahora se institucionalizó y aunque no sean
do, nos permite verificar que, por ejemplo, los las mujeres quienes pagan la fiesta de todos mo-
fraternos jóvenes no tienen antecedentes de la dos encabezan a las fraternidades. Así podemos
exclusión de la mujer, por lo menos no del modo ver que, en este caso, se articularon la política
antiguo; también que paulatinamente el lugar cultural del grupo identitario con una deman-
de las mujeres pasó de la institucionalización a da implícita de las mujeres, constituyéndose la
la tradición, y con ello al referente. tradición del grupo en móvil. Esto implica una
165
serie de conflictos y soluciones que no requieren Ahora, por qué es necesario comprender que
una mediación del Estado; todo se resuelve al la pollera es símbolo de prestigio para la more-
interior del grupo y la cohesión social, en tanto nada y cuál es la razón para que sujetos sociales
demanda social, se da mediante la inclusión de decidan representarse como sí mismos (Hall,
mujeres en un espacio que antes era masculino. 1997b). Lo es por varias razones. Inicialmente
podemos asegurar, sin lugar a equívoco, que usar
El uso sistemático y ascendente pollera es más caro que usar vestido. Esta vesti-
de las coloridas polleras menta tiene varios accesorios que son costosos
como los topos y broches para manta. Las muje-
En otro trabajo analizamos el problema de la res son quienes compran polleras especiales para
identidad en torno a la fe que se expresa en el el último ensayo y para la entrada misma una
grupo de fraternos (Cárdenas Plaza, 2007b). En sola persona y parte de la ganancia se destina a
la investigación de referencia mostramos cómo financiar la fiesta y los ensayos. En cierto senti-
es que el uso de polleras, normalmente asumida do, la auto-representación está relacionada con
como la vestimenta de la mujer mestiza-indígena lo que Hall llamó la estrategia de la repetición,
pobre, para esta fiesta se transforma en símbolo adaptada a nuestro contexto (Hall, 1997b). El
estético de prestigio. Siendo fundamental el rol uso sistemático y recurrente de una vestimenta
que como mujer ocupa el uso de la pollera. costosa, que sin embargo pueda implicar desva-
lorización social, en un largo proceso de tiempo
Una de nuestras entrevistadas señalaba: llegó a ser considerado símbolo de elegancia pre-
cisamente por su precio alto.
Sí porque... qué harían los hombres sin no- Además de pasar por la constatación del pres-
sotras ... (risas), yo hablo de las cholas ya, tigio que implica estar con pollera procuraremos
porque no sé, yo por ejemplo que he bailado mostrar cómo algo perteneciente a la realidad
de chola me sentía completa, me sentía lo práctica contribuye en la determinación sobre
mejor, bailando me sentía cómoda, estaba los miembros de la fraternidad. Las mujeres son
tranquila, estaba feliz de estar bailando ahí. quienes gastan más durante la fiesta: sólo las
No sé si yo hubiera bailado de figura me hu- polleras y mantas pueden costarles alrededor de
biera sentido igual, pero me sentía muy bien 250 dólares, mientras los hombres alquilan sus
bailando de chola (Entrevista con Beatriz trajes o se los hacen confeccionar, y eso les signi-
Ticona, julio de 2006). fica un costo no mayor a los 50 dólares. El punto
es que la compra de polleras da prestigio, porque
Como señala la entrevistada, muchas de implica un gasto mayor al de todos. La joyería
las danzarinas del grupo Corazones Unidos se de las más adineradas fácilmente llega a valer 5
visten de chola sin serlo. Esa performance de mil dólares. Hecho que las obliga a bailar y estar
género (Butler, 2001) y con implicaciones étni- durante la fiesta con un guardaespaldas privado
co-raciales se realiza por varios motivos y tiene y contratar un servicio de seguridad que las lleve
que ver con la principal lógica de esta fiesta: el y recoja (Albó y Preiswerk, 1986).
prestigio. Por el momento, no tenemos los da- En cierto sentido las cholas de la morenada
tos que contribuyan a explicar otra hipótesis: invirtieron la representación que se tiene sobre
esta fiesta emula la estructuración social que se las mujeres de pollera. Ellas lograron mostrar
entreteje a su alrededor. un poder adquisitivo superior al de la ciudadana
166
blanca mestiza estándar e incluso al de algunas contexto. La consecuencia última tiene de tras-
mujeres pertenecientes a las elites. Pero ello no fondo el problema de la configuración de una
queda ahí; el uso de las polleras de la fraternidad identidad popular. En otras palabras, cuando
es una presentación visible. Durante el trabajo se constituyó esta festividad tenía un carácter
de campo se vio que la entrada al salón de fiesta popular y correspondía a sectores sociales me-
de un grupo era restringida, pero cuando llega- nospreciados de la ciudad de La Paz: la ladera.
ron las mujeres con su identificación y su vesti- En tal sentido, estos sectores eran y son presen-
menta, las puertas se les abrieron sin dubitación. tados como marginales -no como portadores
El hecho permite comprender el prestigio que de cultura- respecto al centro de la ciudad. Si
tienen las polleras, vestimenta que en otros con- asumimos un posicionamiento radicalmente
textos implica subalternización. democrático de la definición de políticas cultu-
El lugar de privilegio de las mujeres que visten rales, propondríamos que su política cultural va
polleras en esta festividad y de la performatividad más allá de su visibilización para ganar protago-
de género y subalterna constituyen el resultado nismo en la cultura13.
de un proceso en el que los aspectos económicos Ahora en el ámbito de definición de lo popu-
influyen sobre lo estético y en parte lo determi- lar y su discusión en el contexto latinoamericano
nan. Quizá ese es el resultado de una política cul- podemos encontrar tres aportes fundamentales:
tural y esa es la característica de este grupo social Rowe, Laclau y Dussel. Desde sus propias pers-
y su afiliación con la estética popular. pectivas, y teniendo a Latinoamérica como tema,
articularon aparatos para comprender lo popular
A manera de conclusiones desde sus propias búsquedas.
Lo popular, en el caso de Latinoamérica,
Cuando se investiga un evento cultural tan com- se condiciona de modo determinante, afirma
plejo como la Fastuosa Entrada Folklórica de Rowe, por su situación periférica respecto al
Nuestro Señor Jesús del Gran Poder no se puede capitalismo mundial (Rowe y Schelling, 1991).
hacer caso omiso a las determinantes teóricas, Esta determinante implica también la conse-
empíricas y culturales sugeridas al comienzo y cuencia catastrófica que supuso la “conquista”14
en el transcurso de este trabajo: la colonialidad, que agredió de modo supino no sólo la estructu-
el mestizaje y las políticas culturales. Porque los ra política y social, sino también religiosa y sim-
actores sociales bolivianos estamos insertos en bólica de las poblaciones andinas y mesoameri-
medio de esa complejidad y para poder com- canas. La propuesta de Rowe señala que en ese
prendernos mínimamente debemos comenzar contexto ni la colonia ni la República lograron
por interrogarnos sobre los modos cómo empí- erradicar la memoria de estas civilizaciones y que
ricamente se constituyen y transforman esas de- perduraron tipos prehispánicos de organización,
terminantes, y cómo ellas configuran los modos junto con diversas formas de ritualidad y sim-
de articulación de colectivos sociales en nuestro bolismo. En cierto sentido, la tesis de Rowe va
13 De hecho Fernando Espinoza, presentador de Los Principales, un programa de televisión donde se difunden las fiestas popu-
lares, suele afirmar que los bolivianos siempre perdemos en casi todo, a nivel de competencias deportivas, pero, asegura, en
folklore nadie nos gana.
14 Uso esta denominación entrecomillada porque considero necesario problematizar su definición.
167
a situar a lo popular latinoamericano en ese uso estructura conceptual autodefinida” (2005:91).
de la memoria en contextos globalizados, don- Su defensa, además de reivindicar al populismo,
de él supone las culturas fueron más o menos parte de una teoría de la hegemonía y postula
desintegradas y donde se comenzó a valorar más la hipótesis de que “el populismo es la vía real
lo urbano en desmedro de lo rural, porque lo para comprender algo relativo a la constitución
rural significaba el vínculo con el pasado. En ese ontológica de lo político como tal”, dejando la
sentido, el crecimiento urbano latinoamericano defensa y yendo a la postulación de una catego-
respondió más a esa disparidad ideológica. ría que a la par de un posicionamiento crítico,
La Paz es producto de la colonia. Su pobla- lindando en el deconstruccionismo, rastrea los
ción emigrante es resultado de ese primer gesto procesos formales que articulan y transforman
de sobredeterminación ideológica de la moder- al populismo en potencialidad política. Por otro
nidad y al mismo tiempo participa, por la cer- lado, Dussel va a problematizar la distinción en-
canía a poblaciones indígenas de la ritualidad, tre ‘populista’, ‘popular’, ‘populismo’ y ‘pueblo’.
simbolismo y ciertos tipos de organización. En Afirma que pueblo no puede confundirse con
el específico caso de la organización de las frater- la “mera comunidad política” porque se trata-
nidades de morenada permite hacer visible mo- ría de una referencia intersubjetiva de un orden
dos de organización rotativos, aunque en la esca- político histórico vigente (Dussel, 2007). Para
la impredecible de la festividad del Gran Poder, este autor el pueblo se origina en el momento
también implica que el simbolismo, por ejemplo en el que la comunidad política se escinde. De
el prestigio de ser pasante de una fraternidad, todos modos, el populismo atravesó diacrónica-
se imponga a los más de 15 mil dólares15 que mente, en el caso de Dussel, cinco momentos y
involucra tal responsabilidad. Supone también, acepciones. Él está más cerca al punto de partida
ligado a la permanente actualización de su tradi- gramsciano que define al pueblo como “el blo-
ción y su adaptabilidad, la reorganización de los que social de los oprimidos”. Plantea, de modo
símbolos y, por consiguiente, la incorporación similar a la discusión de Laclau, que el popu-
de las mujeres al bloque de danzarines. lismo latinoamericano emerge del desacuerdo
Por otro lado, en La razón populista, Laclau va -o la confrontación- con el poder (el Estado)
a contrapunto de la crítica hecha al populismo y que el mismo debe desarrollarse en una especie
de los setenta reivindicándolo y reivindicando de radicalización de la democracia.
todos los populismos de dos de los presupues- Sin embargo, la entrada postulada por Laclau
tos peyorativos que más los defenestraron: que -y probablemente por Dussel- presenta a la
“el populismo es vago e indeterminado tan- constitución de lo popular como sinónimo de
to en el público al que se dirige, como en sus populismo en su dimensión más política e in-
postulados políticos y que es mera retórica”. terpeladora al Estado. En el específico caso del
Argumentado que: “la vaguedad y la indetermi- Gran Poder lo popular y el populismo no se re-
nación no constituyen defectos de un discurso lacionan con la articulación de demandas hacia
sobre la realidad social (...) sino están inscriptas el Estado como señala Laclau. “El ‘pueblo’ no
en la realidad social como tal; (2) que la retó- constituye una expresión ideológica, sino una re-
rica no es algo epifenoménico respecto de una lación real entre agentes sociales” (Laclau, 2005).
15 Dando esta cifra sobre las morenadas soy muy cauto; se sabe que varios llegan a gastar mucho más.
168
Se trata de una forma de constituir la unidad del de los “cholos” formados a fines del XVIII. Esta
grupo y por consiguiente queda la obligación de reflexión desde la teoría la hacemos porque la
identificar unidades más pequeñas que ayuden teorización no implica una descripción comple-
a identificar el tipo de unidad que da lugar al ta de lo real, sin embargo, es un punto de partida
populismo. Esa unidad mínima es identificada para “enriquecer el horizonte social de objetos
por el autor como ‘demanda social’. La misma posibles de teorización” (Zemelmman, 1987).
involucra una relacionalidad con el Estado. En
cambio, los sectores populares del Gran Poder Entrevistas
no constituyeron su unidad mediante el conflic- Jacqueline Beatriz Ticona, danzante cholita del Bloque
to con el Estado16; si existe conflicto el mismo Corazones Unidos de la Fraternidad Maquineros del
parte de una política cultural diferente. Los ac- Gran Poder. Julio de 2006.
tores sociales del Gran Poder en su origen no Hans Gonzalo Villarreal, danzante moreno de la Frater-
demandaron nada al Estado. Así, lo popular en nidad la Plana Mayor del Gran Poder. Julio de 2006.
el caso del Gran Poder implica la articulación Nancy Quino, danzante china de la Fraternidad la
de demandas sociales diversas que simplemente Plana Mayor del Gran Poder. Julio de 2006.
se solucionan consolidando un significante vacío Germán Guaygua, sociólogo, investigador y especialista
que en este caso es el espacio de cohesión social sobre las morenadas del Gran Poder. Julio de 2008.
que se da en la fiesta. Esa solución tiene que ver,
necesariamente, con la negación que estos suje- Bibliografía
tos sufrieron de un Estado que no se involucró
jamás con su desarrollo económico. Sin embar- Albo, Xavier; P; Preiswerk, Matías
1986 Los Señores del Gran Poder. La Paz: Centro de
go, esta situación posibilitó la creación de una Teología Popular.
práctica cultural que da forma a su subjetividad
Barragán, Rossana
y actualmente, quiérase o no, da forma a la sub- 1992 Entre polleras, lliqllas y ñañacas. Los mestizos y la
jetividad de la ciudad de La Paz. Por otro lado, emergencia de la tercera República: Etnicidad, economía y
las autoridades que negaban esta práctica cultu- simbolismo en los Andes. Segundo congreso internacio-
ral, mientras se la realizaba en las laderas, ahora nal de etnohistoria. Coroico. La Paz: HISBOL, IFEA,
SBH, ASUR.
tienen que negociar con la Asociación de Con-
junto Folklóricos del Gran Poder (ACFGP) el Butler, Judith
2001 El género en disputa. México: Paidos.
recorrido, el sponsor, el orden y la presencia de
seguridad. Finalmente, lograron posicionar, des- Cárdenas Plaza Cleverth C.
2007a “El lugar de las polleras: identidad y estética
de esta nueva forma de lo popular, a las mujeres popular en las morenadas de El Gran Poder: Estetica(s)
de pollera que ahora, entre muchas cosas, dirigen Contemporánea(s)”. La Paz.
programas de televisión, manejan y administran 2007b “Las polleras identitarias: el proceso de creación
empresas y son funcionarias de gobierno. Aquí de identidad entre las cholas de El Gran Poder”. Po-
nencia presentada en el Seminario La Fiesta se debate.
arriesgamos la hipótesis de que esta nueva forma
de lo popular se logró implementando, proba- Cornejo Polar Antonio
1997 Mestizaje e hibridez: los riesgos de las metáforas. La
blemente de modo implícito, una política cultu- Paz: Carrera de Literatura UMSA.
ral que planificaba el fortalecimiento identitario
16 Si existiera conflicto con el Estado mostraría la negación que estos sectores sufrieron del mismo Estado.
169
Dussel, Enrique Prada, Ana Rebeca et al.
2007 Cinco tesis sobre el ‘populismo’. México: Iztapalapa. 2008 Proyecto “Las fiestas populares de La Paz”.
La Paz.
García, Canclini Néstor (ed.)
1987 Políticas culturales en América Latina. México: Quijano, Aníbal
Grijalbo. 2000 “Colonialidad del poder, eurocentrismo y cien-
cias sociales”. En: Lander, E. (ed.). La colonialidad del
Guaygua Germán saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Buenos Aires:
2001 Las estrategias de la diferencia: construcción de CLACSO, UNESCO.
identidades urbanas populares en la festividad del Gran
Poder. La Paz: IDIS-UMSA. Rivera, Silvia
1993 “Mestizaje colonial andino: una hipótesis de
Guerrero, Andrés trabajo”. En: Barrios, Raúl y Rivera, Silvia (eds.). Vio-
2000 “El proceso de identificación: sentido común lencias encubiertas. La Paz: CIPCA-Aruwiyiri.
ciudadano, ventriloquía y transescritura”. En: Guerre-
ro, Andrés (ed.). Etnicidades. Quito: FLACSO, ILDIS Rodríguez, Víctor Manuel
Ecuador. 2004 Políticas culturales y textualidades de la cultura:
Retos y límites de sus temas recurrentes. Organización de
Hall, Stuart Estados Iberoamericanos.
1997a “The Espectacle of the Other”. En: Hall, Stuart
(ed.). Representation Cultural Representation and Signi- Rowe, William y Schelling, Vivian
fying Practices. London: Sage/ Open University Press. 1991 Memoria y modernidad. Cultura popular en Améri-
1997b Representation Cultural Representation and Signi- ca Latina. México: Grijalbo y Consejo Nacional para la
fying Practices. London: Sage/Open University Press. Cultura y las Artes.
Hobsbawm, Eric; Ranger, Terence (eds.) Zemelmman, Hugo
2002 La invención de la tradición. Barcelona: Crítica. 1987 Uso crítico de la teoría. En torno a las funciones
analíticas de la totalidad. México: Universidad de las
Laclau, Ernesto Naciones Unidas y Colegio de México.
2005 La Razón populista. Argentina: Fondo de Cultura
Económica.
170
Manzana Uno: espacio de arte en
movimiento
Oscar Barbery1
1 Comunicador social y fotógrafo de nacionalidad argentina. Actualmente reside en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y trabaja
en la agencia de comunicación y publicidad PuntoBo.
171
ocurrió que podíamos hacer una exposición en ese Así conseguimos desde bolsas de cemento,
lugar abandonado, la idea era abrir las puertas de pinturas, azulejos, grifos, inodoro, muebles,
las salas para que se conecte con la recién renovada computadora, línea telefónica y pasajes de avión
plaza Manzana Uno (cuadrante de la ciudad que para los artistas entre otras cosas. Hasta tuvimos
colinda con la plaza principal 24 de Septiembre). la suerte de contar con la ayuda desinteresada y
Cuando entramos a la edificación, ésta estaba permanente de tres personas que es importante
en un estado lamentable, fue ahí que nos dimos mencionar ahora: los ingenieros Marcelo Lazo,
cuenta que habría que hacer un gran esfuerzo para Humberto Garnica y a mi querido arquitecto
restaurarla y dejar las salas presentables para la Lucho Fernández de Córdova.
muestra que queríamos realizar. Así nació la idea, Luego firmamos un contrato con la Alcaldía
luego el proyecto y después la materialización de de Santa Cruz por cinco años donde nos com-
este espacio; una galería para ser compartida con prometimos a trabajar mutuamente: nosotros
los vecinos, todas estas personas que van y vienen como voluntarios, coordinando y ejecutando
entre las dos plazas a toda hora del día. todas las exposiciones y actividades del espacio,
y la Alcaldía cubriendo algunas necesidades bá-
¿Cómo se financió y se financia actualmente sicas que el edificio necesitaba para funcionar,
la galería? como por ejemplo guardias, luz, teléfono, agua,
limpieza y una secretaria.
No contábamos con un centavo para empezar No teníamos idea en qué nos habíamos me-
con las refacciones que el edificio necesitaba. tido. No imaginamos que en tan pocos años,
Pusimos manos a la obra hablando por teléfono Manzana Uno se convertiría en una referencia
con personas particulares y distintas empresas e importante para la cultura local y nacional, y a
instituciones cruceñas que pensábamos podían medida que iba creciendo, crecían las dificulta-
brindarnos alguna ayuda, ya sea en tra bajo, ma- des pero también las satisfacciones de poder co-
terial o consejos profesionales; cualquier aporte laborar en este proyecto cultural.
era bienvenido. Quiero destacar que fue para El 27 de septiembre de 2005 inauguramos el
nosotros una gran sorpresa que todas las perso- espacio frente a 800 personas que nos mostraban
nas, empresas e instituciones que contactamos, la alegría de haber recuperado este hermoso y an-
respondieron positivamente al proyecto. tiguo edificio para el uso público y ciudadano.
Frontis de Manzana Uno, espacio ubicado en el centro histórico de la ciudad de Santa Cruz.
172
Mas de treinta exposiciones en tres años reunieron a miles de visitantes.
173
El primer año fue el más difícil porque no tenía- la fecha de inauguración contamos con 17.000
mos ningún financiamiento, solamente el apoyo visitantes con un promedio de 5.331 por mes.
del municipio para una secretaria y dos guardias.
A esta falta de presupuesto, fundamos un Club de ¿Cuál es el objetivo de la Manzana Uno?
amigos de la Manzana, donde personas particulares
donan 10 dólares mensuales, y a fin de año reciben ¡Los tres somos unos Quijotes metidos en camisa
una obra de arte producida por nosotros como re- de once varas! Para nosotros, recién convertidos
conocimiento a su compromiso cotidiano. A estos en gestores culturales, las cosas se complicaban a
amigos y a todas las empresas que nos ayudan eco- pesar del éxito en el número de visitantes y en las
nómicamente les enviamos también un informe repercusiones que el espacio tenía. El tiempo de
financiero detallando cómo fueron administrados organización, montaje y relaciones públicas que
sus aportes a lo largo del año. Manzana Uno nos demanda, ha disminuido al
mínimo las posibilidades para pensar en nuestro
¿Cual es la respuesta del público visitante? propio trabajo como artistas. Buscar fondos y
nuevos amigos que aporten para que el espacio
En los primeros meses, después de la inaugu- siga existiendo no son precisamente tareas en las
ración, llegaban los vecinos y nos agradecían cuales nosotros teníamos mucha práctica; veni-
personalmente por lo que habíamos generado. mos del mundo de la producción de la obra y fue
Hubo varias personas que vinieron a visitarnos difícil al principio ser coordinadores y difusores
y a contarnos que en estas mismas salas donde culturales. Es otra dimensión muy diferente. Pero,
ahora se podían ver obras de arte, tiempo atrás a pesar de todo, existe un factor fundamental para
estaban presos y maltratados cuando el edificio nosotros: el estar en un contacto vivo y perma-
pertenecía a la Policía. nente con el público y los artistas, estos últimos
La respuesta del público fue increíble, y des- llegan a exponer desde otros lugares de Bolivia y
de el comienzo decidimos mantener el espacio también de diferentes partes del mundo. Con los
abierto hasta las nueve de la noche incluyen- expositores hacemos los montajes personalmente
do los fines de semana. Todas las personas que y así, durante el trabajo, intercambiamos ideas
vienen a pasear por la plaza, entran a las salas y experiencias. Muchos nos han comentado que
de exposición, así que contamos con un públi- justamente esos días, antes de la inauguración,
co variado, de todas las edades y clases sociales. son momentos muy agradables para ellos. Como
Creemos que esto es uno de los valores más somos artistas los que trabajamos para Manzana
destacados que tiene Manzana Uno Espacio de Uno, nos importa muchísimo que la experiencia
Arte en cuanto a su función social. Al comienzo, del montaje no tenga ese sabor amargo de las ex-
las guardias municipales se paraban en las dos posiciones y que nosotros personalmente hemos
puertas principales con laque en mano y en una experimentamos en el montaje de nuestras obras
posición que generaba temor; poco a poco, las donde el interés o contacto personal casi no exis-
convencimos de que las armas podían quedarse te en muchas instituciones.
en el depósito. La verdad es que en casi tres años Manzana Uno pone a disposición de los ar-
de existencia, no hemos sufrido ningún daño de tistas no sólo todos los recursos técnicos y espa-
las obras expuestas a pesar de que la galería tie- ciales con los que cuenta, sino también nuestra
ne una circulación hasta de 1.000 personas por ayuda en lo que necesiten para que sus exposi-
fin de semana. Aquí quiero agregar que desde ciones sean una buena experiencia.
174
Manzana Uno permite la interacción de los niños con el arte.
175
Ahora si hablamos concretamente de objetivos, Para citar algunos ejemplos, quiero contar que
nosotros simplemente como coordinadores y ges- nos pareció urgente hacer una exposición retros-
tores de este nuevo espacio, esperamos hacer todo pectiva del pintor Tito Kuramoto ya que, en las
lo posible para que Manzana Uno siga creciendo, instituciones de arte “serias”, estas muestras se ha-
siga incrementando sus visitantes año tras año, cen generalmente cuando el artista ha muerto. La
siga aportando a la conexión entre artistas y ciu- exposición de Kuramoto se realizó en tres lugares
dadanos. Quiero aclarar que este proyecto es un distintos y de manera simultánea. Se buscó mate-
aporte al municipio, al público, a las disciplinas rial entre los bocetos arrugados y olvidados don-
artísticas en todas sus formas y, por lo tanto, ne- de encontramos su primera pintura al óleo cuan-
cesitamos una participación más activa y respon- do el pintor tenía apenas 15 años de edad. Fue
sable por parte de la Alcaldía, ya que en definitiva, conmovedor escuchar orgullosas a la esposa y sus
es un proyecto de la ciudad y para la ciudad. Aquí cuatro hijas en la inauguración, comentando que
no hay nombres ni intereses personales, ponemos habían rebobinado la película de sus vidas viendo
lo mejor de nuestras capacidades con el objetivo los bocetos, los cuadros familiares, las ideas para
de que cualquier persona, sea del barrio que sea, carros carnavaleros, las pinturas hiperrealistas y
tenga acceso a la obra de arte, y en ese encuentro, las últimas locamente contemporáneas.
puedan imaginar otras realidades posibles. También rescatar la exposición de Nuestro
El arte es un quehacer de permanente cues- Fotoperiodismo, donde participaron 15 fotógra-
tionamiento, no predica verdades sino que siem- fos que actualmente trabajan en periódicos loca-
bra dudas y, por lo tanto, no se lo puede usar les. La muestra se realizó por segunda vez y es la
como panfleto político. Los gobiernos y muchas que tuvo más repercusión en el público. Noso-
instituciones tienen que entender que proyectos tros sabíamos que existía una inmensa cantidad
como estos tienen un valor social fundamental de buenas fotografías hechas por reporteros grá-
en la construcción de la identidad y en la rela- ficos de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra pero
ción del ciudadano con su entorno inmediato. que nunca se publicaban por razones varias.
El arte es un recurso más de la educación y el La profesión de reportero gráfico es discrimi-
aprendizaje y, por lo tanto, se convierte en un nada en nuestro medio; no hace mucho tiempo
instrumento para afrontar el futuro. atrás, ni siquiera se ponía a los autores de las fo-
tografías publicadas en la prensa. En las dos ex-
¿De qué hablan las exposiciones en Manza- posiciones, tuvimos que hacer una selección de
na Uno? cien tomas entre más de setecientas presentadas,
mezclando para la selección un criterio de cali-
El espacio de arte nació como una gran ca- dad artística pero también un criterio de calidad
sualidad. Los objetivos y propósitos de esta informativa. Hemos organizado y armado dos
institución aparecieron con claridad recién exposiciones que lograron traspasar las fronteras
después, cuando nos vimos en la tarea de or- del departamento de Santa Cruz y también las
ganizar exposiciones mensualmente. En el del país. La muestra de Nuestro Fotoperiodismo
camino entendimos que las muestras podían viajó al museo San Francisco de La Paz a Treveris
tener una gran relación con la realidad nacio- y Hannover en Alemania, y la versión 2008 esta-
nal, con una integración tan necesaria en el rá en Cochabamba, Sucre, La Paz y Tarija.
territorio y también un compromiso con la Con la ayuda de la Iglesia Católica y la Funda-
documentación histórica. ción Príncipe Klaus se publicaron dos catálogos
176
en tres idiomas (español, alemán e inglés) con fotografías de danzas y festejos de sólo cuatro de
100 páginas a todo color. Estas dos publicaciones los nueve departamentos bolivianos: Santa Cruz,
quedan como documento y archivo de la realidad La Paz, Oruro y Chuquisaca (Tarabuco).
nacional en los últimos dos años, pero también Muchos ciudadanos no tienen posibilidades
como homenaje y reconocimiento a los sacrificios económicas para poder viajar y conocer la diver-
y correteos cotidianos de estos hombres con sus sidad cultural de su patria, así que una exposi-
cámaras. ción de este tipo representó un aprendizaje sobre
Otra exposición que vale la pena mencionar, la riqueza de su propio país.
es la colección particular de arte africano del an- También en el año 2006 se realizó el primer
tropólogo italiano Moreno Chiovoloni fallecido encuentro internacional de escultores en Santa
prematuramente, una colección de 250 objetos Cruz. Ocho escultores de Perú, Argentina, Pa-
de incalculable valor, heredada a su hijo Loren- raguay y Bolivia hicieron aparecer sus enormes
zo. Cerámicas antiguas, utilitarios, máscaras, obras en madera certificada de yesquero negro,
instrumentos y tejidos fueron confiados a Man- esculpiendo en vivo en la plaza de la Manzana
zana Uno por su madre, quien hizo una descrip- Uno durante toda una semana. Este evento se
ción detallada de la procedencia y uso de cada repetirá ahora, en el 2008, con diez participantes
elemento expuesto en la galería. La importan- elegidos entre 120 postulantes que vendrán desde
cia de presentar esta colección particular no fue Japón, Mozambique, Francia, Turquía, Argenti-
solamente por su incalculable precio cultural y na, Estados Unidos, Chile y Bolivia. Las obras
criterio con el cual el antropólogo la reunió du- serán donadas a la ciudad y se colocarán en un
rante toda su vida, sino también en la valoración paseo construido en conjunto entre el municipio
que le pudo dar su joven hijo al ver el resultado y el WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza).
del trabajo de su padre en una sola muestra. En el pasado mes de marzo, organizamos el
primer encuentro entre el arte y el vino en Con-
¿Qué otras exposiciones podría mencionar? cepción (Tarija), un esfuerzo conjunto con Fauta-
po, el municipio y la Prefectura de Concepción.
Bueno. El carnaval es sin duda la más directa Con la participación de escultores y pintores de
expresión de alegría y libertad de los que viven Chile, Argentina y Bolivia se realizaron obras que
en Santa Cruz; una mezcla de cambas, collas y ahora forman parte de la primera colección pú-
extranjeros residentes en Bolivia. En los tiempos blica de arte permanente en este departamento.
inmediatos en que vivimos, en esta difícil coyun-
tura política y en esta lucha racial sin sentido, vi- ¿Cuáles son las necesidades que tiene hoy este
mos necesario realizar una exposición que rescate espacio de arte?
aquellos puntos de integración y de sentimientos
unificadores. Tomamos la alegría como nexo y Bueno, hemos logrado nuestra personería jurí-
entrega de todos los bolivianos en estos días de dica, asunto bastante costoso tanto en dinero
festejos carnavaleros. La riqueza de las costum- como en trabas burocráticas, así que nos po-
bres, las vestimentas y expresiones culturales demos llamar formalmente Asociación Civil
en nuestra Bolivia diversa es incomparable con Manzana Uno Espacio de Arte. Con ese rim-
cualquier otro país del continente americano. bombante título podemos comenzar a mandar
En esta última exposición, y por falta de espacio, aplicaciones y solicitudes a distintas institucio-
hemos presentado trajes originales con enormes nes internacionales con la esperanza de que se
177
interesen en financiar alguna parte de nuestra Debido a nuestra ubicación céntrica nos encan-
quijotesca tarea. taría organizar un punto de información turística
Tengo que confesar que nos hemos llevado y cultural, y de esa manera reforzar la articulación
varias decepciones, entre ellas el doble rechazo con otras instituciones culturales. En la recurrida
del BID (Banco Interamericano de Desarrollo). plaza Manzana Uno debería existir un centro de
La primera oportunidad con un proyecto para información para responder a las preguntas que tie-
visitas organizadas para los niños de distintos nen los visitantes y también los habitantes de la ciu-
colegios fiscales y la segunda con un proyecto de dad sobre diferentes actividades de interés público.
equipamiento para proyectar películas sobre ar-
tistas, sus vidas y distintos filmes y producciones ¿En este contexto, cual es la situación legal
relacionadas con las artes visuales. de la galería?
Pero no nos hemos rendido y finalmente re-
cibimos ayuda de la Embajada de los Países Ba- La edificación, según la Alcaldía, es de su propie-
jos y no mucho tiempo después financiamiento dad debido a que esta institución entregó el terre-
de la fundación Príncipe Claus para tres expo- no para el nuevo edificio de la Policía Nacional,
siciones en el 2008. donde argumentan que nunca había sido inscrito
Hemos realizado muchos intentos con las en los derechos reales. Quizás esa sea una de las ra-
autoridades locales proponiendo al municipio zones por la cual, en trece años de abandono, nadie
construir un baño público, espacio que no exis- se atrevió a invertir en el lugar. El 28 de diciembre
te en el centro de la ciudad, y así administrarlo de 2007, la estructura entera, tanto la planta alta,
para obtener los fondos que la galería necesita. donde se encuentran las oficinas de la brigada par-
De la misma manera, propusimos organizar un lamentaria, como la planta baja, donde ahora se
pequeño café en la plaza pidiendo a la brigada encuentra la galería de arte, pasaron a manos del
parlamentaria, nuestra vecina, dos habitaciones Congreso nacional. El destino del edificio por ley
abandonadas ya que con el dinero obtenido en es para el funcionamiento de la brigada parlamen-
este emprendimiento podríamos financiar mu- taria cruceña. Esta ley se aprobó por la iniciativa
chas exposiciones. Estas propuestas fueron re- del diputado Antonio Franco y fue ahí cuando nos
chazadas por la Alcaldía. enteramos por la prensa de que nos iban a desalo-
Hemos fabricado una variedad de objetos jar con la fuerza pública. Tuvimos reuniones con
para la venta, como manzanitas de cerámica los diputados que demostraron buena voluntad y
pintadas a mano, reproducciones artísticas, tazas consideran que el espacio de arte debe permane-
con nuestros dibujos, almanaques (con la ayuda cer donde nació. El municipio sigue reclamando
de la imprenta El País), poleras y catálogos para su propiedad y no se conforma con ninguna ley
poder comprar por lo menos los focos y mante- mientras nosotros tenemos la esperanza de que la
ner el lugar iluminado como es debido en una ciudadanía, el número de visitantes y los buenos
galería de arte. Tenemos una necesidad urgen- amigos de Manzana Uno decidan sobre el destino
te de más espacio físico ya que el taller de Juan de esta galería que es de todos.
Bustillos, igual que el mío, sirven como depósi-
tos temporales de las exposiciones que van y vie- ¿Cuáles son los proyectos para el futuro?
nen, los paneles, pedestales y otros implementos
necesarios para los montajes ocupan una gran Tenemos el objetivo de realizar cursos y charlas
parte de nuestro espacio de trabajo en casa. con los artistas que exponen en la galería, además
178
de organizar visitas guiadas para niños de dife- Uno como también la edificación vecina (donde
rentes colegios e institutos, también habilitar una actualmente se encuentra la brigada parlamen-
biblioteca especializada en arte (catálogos, CD, taria), algún día podrán ser un gran centro cul-
DVD, revistas y libros). tural rindiendo homenaje a la belleza de los dos
Uno de los propósitos de la Manzana es es- edificios y respondiendo de manera dinámica a
tablecer un circuito donde las exposiciones po- las necesidades culturales de la población cruce-
drían rotar como ya lo hemos hecho con Nuestro ña. Proyectos parecidos ya se han hecho realidad
Fotoperiodismo y la exposición Michel Bouvet en muchas ciudades latinoamericanas ya que las
(diseñador gráfico francés), así que existen la- plazas tienen un atractivo aparte; no solamente
zos de compromiso entre el Museo Nacional de son el paseo de distracción, sino también son el
Arte, Museo San Francisco y Museo Nacional circuito central de visitas a las antiguas construc-
de Etnografía y Folklore en La Paz, Martadero ciones con un propósito educativo y cultural.
en Cochabamba y la Escuela de Bellas Artes en Todo esto sería posible si existiera la voluntad
Tarija, también con el Centro Franco Alemán y de las autoridades tanto del municipio, de la
Asociación Pro Arte y Cultura (APAC). brigada parlamentaria como de la Prefectura
Por otro lado, y como ya lo mencioné antes, para que estos edificios sean compartidos con
nadie se esperaba que la galería reciba tanta can- todos. Como lo he dicho ya en varias ocasiones,
tidad de visitantes. Muchas veces se justifica la la identidad de un pueblo no es algo que existe
falta de inversión cultural argumentando que solamente de por si, sino que también hay que
los ciudadanos no tienen interés en las manifes- construirla, fomentarla y adaptarla a las situacio-
taciones artísticas, pero ya quedó demostrado nes que nos exige la historia, el progreso y el cre-
todo lo contrario en este espacio de arte nuevo. cimiento social. Ver una respuesta, una acción
Ha pedido de nuestros visitantes, hemos empe- concreta, un trabajo común sería fantástico para
zado a soñar que tanto la planta alta de Manzana este gran proyecto.
179
Ejti Stih. Poncho rojo rodeado de cambas (2007). Acrílico sobre lienzo.
SECCIÓN V
RESEÑAS Y COMENTARIOS
Instrumentos para la gestión municipal
Álvaro Chirino1
Las ciudades han buscado permanentemente lle- exterior o que están situados en vías públicas; los ho-
var adelante su gestión municipal por medio de rarios de funcionamiento, las características,
instrumentos como normas y reglas, formales y localización y normas de funcionamiento de
convencionales, a través de las cuales regular la los locales públicos destinados al consumo de
interacción social, las expectativas y las prácti- alimentos y bebidas, la música, el baile, los es-
cas en torno a la producción, la organización pectáculos; los comportamientos permitidos en
espacial, los usos, las formas de apropiación la vía pública, entre otros.
y los significados atribuidos al espacio urba- Es evidente que la actitud ciudadana de
no. Así, se diseñaron normas específicas para desconocimiento de la norma desnuda una
el derecho de propiedad de los inmuebles y realidad preocupante. Más aún cuando se com-
normas orientadas a la regulación de la apro- prueba, por ejemplo, que la estructura insti-
piación del suelo y sus usos. Entre las normas tucional establecida para el otorgamiento de
dirigidas a la regulación de las prácticas permisos municipales como son las licencias
urbanas, figuran los reglamentos de tránsito de construcción, licencias ambientales, pla-
y la regulación del transporte público; los usos, nos de uso de suelo, patentes de funciona-
el equipamiento, el cuidado y vigilancia de los miento de actividades económicas, es sólo un
parques, plazas y paseos; el mobiliario urbano y montaje ya que en la práctica estas licencias
las obligaciones de los particulares respecto a la tienen muy poco o ningún efecto ordenador
limpieza y cuidado de las aceras situadas frente en la producción de la ciudad.
a los inmuebles que habitan o que utilizan para Precisamente estos temas son abordados por
diferentes fines; las actividades comerciales y de la arquitecta Ingrid Wichtendahl, asesora del
servicio que se desarrollan en la vía pública y el gobierno municipal de Santa Cruz de la Sierra,
dónde, cómo y cuándo tales actividades podrán en el libro Tres herramientas para la gestión te-
ser llevadas a cabo; las características de los anun- rritorial transparente y con resultados2, referente
cios publicitarios y comerciales que se ven desde el de este comentario. En el trabajo plantea tres
1 Arquitecto. Integró el equipo que elaboró el Plan de Ordenamiento Territorial del municipio de Santa Cruz de la Sierra y ha
trabajado en su implementación desde la Oficialía Mayor de Planificación.
2 Wichtendahl, Ingrid (2008). Tres herramientas para la gestión territorial transparente y con resultados. Santa Cruz: Gobierno
municipal de Santa Cruz de la Sierra.
183
herramientas para la gobernanza y la gestión municipio cruceño contar con un SIG y un
territorial transparente y con resultados, con el Catastro Territorial Multifinalitario:
fin de mejorar la capacidad de gestión urbana y
fortalecer a los gobiernos municipales. La autora • La tributación municipal ganará en transpa-
considera como medida fundamental la cons- rencia y justicia tributaria al contar con da-
trucción de una plataforma institucional consti- tos reales del valor del suelo y de las mejoras
tuida por un nuevo sistema de información digi- existentes, los cuales no podrán ser manipu-
talizada, un nuevo soporte legal, y la educación y lados o alterados por los funcionarios.
cultura ciudadana para la vida urbana. • Mejorará la recaudación de los Impuestos Mu-
nicipales de Bienes Inmuebles (IMBI) gracias al
Sistema de Información registro de la totalidad de los inmuebles, tanto
Geográfica (SIG) de la zona urbana como rural. En la actualidad
sólo alrededor del 28% de los inmuebles urba-
La base de datos gráfica y alfanumérica, con nos registrados pagan impuestos. Estos porcen-
un Catastro Territorial Multifinalitario, es la herra- tajes son inadmisibles para una ciudad, puesto
mienta fundamental de la gestión territorial, se- que los estándares internacionales están entre el
gún Ingrid Wichtendahl, toda vez que nuestras 85 al 90%. Con relación a los inmuebles rurales
ciudades se ven cada vez más afectadas por el no tenemos datos referenciales, ya que el catastro
descontrol, la escasa transparencia del proceso rural es casi inexistente.
urbano, y la consecuente informalidad urba- Con la aplicación del sistema de cobro de im-
na y deterioro ambiental y paisajístico. puestos a través de la notificación de la boleta
En tal sentido, es indispensable y urgente que en el domicilio del titular catastral, se ganará en
el municipio cuente con un SIG y un catastro seriedad institucional y comodidad para el con-
moderno e integrado con una base de datos que tribuyente. Este sistema de cobro, normal en
reúna la información sobre el registro y la pro- cualquier ciudad, equiparará al gobierno muni-
piedad del suelo, características físicas, modelo cipal con las cooperativas de servicios públicos
econométrico para la valoración de propiedades, de nuestro medio que cuentan con Bases de
zonificación, transporte y datos ambientales, so- Datos, SIG, de sus usuarios desde la década de
cioeconómicos y demográficos, configurando una los 90. La certeza en las proyecciones de las re-
herramienta de planificación que puede usarse a caudaciones por el IMBI, redundará en la toma
nivel local, regional y nacional con la finalidad de de decisiones para planes y proyectos con el fi-
abordar asuntos relevantes como la expansión ur- nanciamiento asegurado.
bana, la erradicación de la pobreza, las políticas de • Existirá equidad en la distribución de los recursos
suelo y el desarrollo comunitario sostenible. Por cuando el sistema de información geográfi-
este motivo, y para asegurar el interés público, el ca pueda determinar con precisión la capa-
gobierno municipal no debe perder ni delegar el cidad de recaudación del municipio e identi-
control de la información de su territorio que es ficar claramente su ubicación.
la base de una gran parte de su recaudación tri- • Se ganará en seguridad jurídica para el mercado
butaria y de uso imprescindible en cualquier plan inmobiliario que precisa de la protección ins-
operativo de desarrollo urbano. titucional para impedir que se compren o ven-
A continuación recupero algunos de los dan inmuebles inexistentes o de características
fines, efectos y ventajas que supone para el distintas a las definidas en los contratos.
184
• Existirá transparencia en la gestión y en el ma- la jurisdicción municipal. Actualmente la
nejo de las áreas de equipamiento social. El cartografía es incompleta porque se basa
registro idóneo del patrimonio inmobiliario únicamente en la información topográfica
municipal acabará con el manejo corrupto obtenida de los urbanizadores.
de las áreas verdes y en custodia, práctica • La cartografía con curvas de nivel facilitará
corriente de funcionarios municipales y de el estudio y diseño de las obras de drenaje
la judicatura, y anhelo de muchos aspiran- y proporcionará datos de niveles más ciertos para
tes a servidores públicos. Al existir una base la construcción de los inmuebles.
de datos fiable, no se expropiarán terrenos • El catastro territorial permitirá corregir las
inexistentes como el caso del Plan 3.000. irregularidades urbanas. Como se ha apunta-
• Un sistema de archivo eficiente de catastro do anteriormente, la ciudad de Santa Cruz
proporcionará la necesaria información par- es un muestrario de informalidad y desaca-
celaria, sobre todo cuando la estructura de to a las normas municipales y del medio ambien-
la base de datos alfanumérica almacena y te. El gobierno municipal no ejerce ningún
rescata datos históricos, optimizando así el control en la ciudad, y ésta crece totalmente
trabajo de planificación. desprotegida de fiscalización del cumplimiento de
• La titulación de tierras en los programas mu- los planes directores y códigos urbanísticos. La
nicipales de regularización masiva o en trá- norma establecida, en la mayoría de los casos,
mites judiciales individuales a través de la sólo sirve como un medio de exacción por parte de
figura jurídica de usucapión, se hará rea- algunos funcionarios corruptos.
lidad mediante el catastro territorial que • En el control de la edificación, la base de
proporciona los datos fidedignos para es- datos territorial será la herramienta esencial
tablecer el tiempo de la posesión pacífica para efectuar un seguimiento eficaz del cum-
sobre el inmueble. plimiento de las normas. Con el registro de
• El visado y extensión de los planos de las construcciones en la base de datos recién
mensura y uso de suelo se facilitará enor- se podrá completar el procedimiento de apro-
memente con la cartografía digital tanto bación de las construcciones en dos etapas:
para las personas privadas como para las primero, la aprobación provisional del pro-
obras municipales ya que proporcionará la yecto y, luego, previa inspección final de obra,
información básica para ser comprobada y la aprobación definitiva de la construcción ya
validada por el profesional responsable. En ejecutada para proceder a su registro catastral
los procesos de expropiación, mediante la y extender el Certificado de Habitabilidad.
información catastral, se reducirán los plazos • El control del proceso de urbanización y de la ex-
para expropiar los inmuebles para las obras pansión territorial se podrá ejercer gracias a
de desarrollo urbano al aportar información la cartografía precisa y la base de datos terri-
inmediata sobre su emplazamiento, superfi- torial permitirá determinar dónde se encuen-
cie, características y valor. tran los asentamientos clandestinos o dónde
• La cartografía y base de datos digitalizada, se pretende crear nuevos loteos. También,
la ortofoto y la imagen satelital del territo- con la Base de Datos Territorial (BDT) se po-
rio permitirán a los gobiernos municipales drá implementar programas y procedimientos
tener una cartografía precisa que represen- para fiscalizar que las actividades económicas en
te la realidad del territorio y abarque toda el municipio se realicen cumpliendo con las
185
normas urbanísticas, de seguridad, uso de los datos de su titular catastral será un factor
suelo, higiene y salubridad vigentes. coadyuvante eficaz para conocer el domicilio
• El control de los terrenos baldíos o lotes de de los vecinos del municipio; como sabemos la
engorde es otro de los problemas urbanos que mayor parte de las calles y los domicilios de la
hasta hoy no ha podido ser atendido por el ciudad no tienen nominación ni numeración.
gobierno municipal. Con la BDT se conocerá
el nombre y domicilio del titular catastral y Conforme a todo lo expresado anteriormente
se podrá controlar y sancionar el descuido y por la autora, se puede acotar que los beneficios
abandono de los lotes baldíos. Más importan- de “tener la casa ordenada” por medio de un ca-
te aún es que se podrá mejorar la legislación tastro multifinalitario son cuantiosos, especial-
urbana y establecer políticas tributarias de mente hoy en día que los procesos analíticos para
desincentivo al lote baldío. la toma de decisiones se han sistematizado y que
• Con la BDT se podrá ejercer el control y man- por medio de la interrelación de datos se pue-
tenimiento de la infraestructura y los edificios den identificar fenómenos urbanos y optimizar
municipales realizando un inventario de todos la gestión territorial mejorando sustancialmente
los inmuebles municipales: centros de salud, la transparencia y eficiencia.
establecimientos educativos, canchas deporti-
vas, parques, plazas, etc., y se proporcionará al La herramienta del soporte legal
instante todos los datos de las características y
estado físico de los mismos, para efectuar obras La autora considera fundamental actualizar
de mantenimiento, ampliación o construcción. las normas y los procedimientos urbanísticos
Lo propio sucede con la infraestructura urbana. para lograr un orden estrechamente relaciona-
• La ejecución de programas de conservación do con la práctica concreta de la gestión urba-
de centros históricos, ordenamiento y reno- na. Así mismo promocionar la actualización de
vación urbana con incentivos tributarios u otros la legislación urbana no sólo en el contexto
mecanismos creativos será llevada adelante de constitucional sino también para la gestión,
forma conjunta con los propietarios o res- especialmente por el hecho de reglamentar ins-
ponsables de los inmuebles involucrados trumentos jurídicos de implementación de po-
que serán a la vez afectados y beneficiados líticas urbanísticas como reconocimiento del
con los resultados del programa o proyecto urbanismo como función pública.
en cuestión, para lo cual es indispensable En este sentido resulta importante y urgen-
contar con la BDT. te iniciar un programa de actualización de las
• Con la BDT recién se podrá lograr una ver- normas y procedimientos urbanísticos para
dadera desconcentración de la administra- lograr un orden urbano que esté estrecha-
ción municipal ya que cada subalcadía podrá mente relacionado con las prácticas concretas de la
manejar toda la información del territorio, gestión urbana y el buen gobierno municipal.
relativa a cada distrito, y atender los trámites Es el soporte jurídico que necesitan los pla-
administrativos, según el grado de desconcen- nes, proyectos y actuaciones en el proceso de
tración que se quiera. planificación y control del desarrollo urbano,
• Para la seguridad ciudadana, el código catas- reafirmando la necesidad de que el gobierno
tral único e irrepetible que identifica de mane- municipal promueva un escenario de trabajo
ra inequívoca a cada uno de los inmuebles y en equipo que busque mejoras a la legislación
186
urbana para propiciar y liderar el desarrollo jurídicos dirigidos a la implementación de las
del Derecho Urbanístico en el país. políticas urbanas municipales.
Como experiencia innovadora de legislación
urbana en Latinoamérica está el Programa de las Constitucionalidad del tema urbano: Propo-
Naciones Unidas de Asentamientos Humanos ner el texto y gestionar su incorporación en la
(UN-Hábitat), abocado a la promoción de po- Constitución Política del Estado del principio
líticas y de leyes de reforma urbana en todos los constitucional de la función social de la ciudad
países del mundo. UN-Hábitat también tiene el como el derecho de todos los ciudadanos a con-
compromiso de difundir los ejemplos de reforma tar con el desarrollo de sus ciudades planeado de
de la política y de las leyes urbanas que marcan im- acuerdo no sólo con los intereses individuales de
portantes avances en cuanto a la equidad, eficien- los propietarios inmobiliarios, sino, sobre todo,
cia y transparencia de la participación ciudadana. de acuerdo con los intereses sociales de la comu-
UN-Hábitat considera un ejemplo de “mejores nidad y de la ciudad como un todo.
políticas” al Estatuto del Territorio Brasileño.
En términos conceptuales, el Estatuto del Disposiciones para evitar la retención espe-
Territorio Brasileño rompió la larga tradición culadora en el mercado de la tierra: Propo-
del derecho civil brasileño, sentando las bases ner la creación de un impuesto, progresivo en
de un nuevo paradigma jurídico-político para el el tiempo, a los terrenos vacíos o subutilizados
uso del suelo y el control del desarrollo urba- que se encuentren ubicados en áreas dotadas de
no, especialmente al adoptar el principio según infraestructura, estableciendo la obligatoriedad
el cual el derecho a la propiedad se encuentra de edificar y urbanizar de acuerdo con lo previs-
sujeto a su función social, que se define a través to por el Plan Director y Código de Urbanismo
de legislación municipal. Establece, además, que y Obras. Esta figura legal servirá para frenar la
es función de los gobiernos municipales el con- expansión horizontal ilimitada del área urbana y
trol del proceso de desarrollo urbano a través de la tenencia de la tierra con fines especulativos.
la formulación de políticas territoriales y de la
utilización del suelo allí donde los intereses indi- Reglamentar la figura de la usucapión de in-
viduales de los propietarios deben coexistir con muebles: Limitar la superficie para la usucapión
los intereses sociales, culturales y ambientales de y el uso (sólo para vivienda) en tanto el benefi-
otros grupos y de la ciudad en su totalidad. Es- ciario sea propietario de otro inmueble urbano
tas medidas fueron incluidas en la Constitución, o rural. El Código Civil no discrimina ni el ta-
por primera vez en la historia, a través de un ca- maño ni el uso de los inmuebles menos aún el
pítulo específico para la política urbana que es- objeto social para beneficiar a aquellos que real-
tablece una serie de instrumentos para garantizar mente lo necesiten y se compruebe que no son
los derechos inherentes a la ciudad, la defensa de propietarios de otro inmueble.
la función social de la ciudad y la propiedad, y la
democratización de la gestión urbana. Crear la figura del derecho de preferencia: El
En este sentido, cito algunos criterios y con- derecho de preferencia otorga preeminencia al
ceptos desarrollados por la autora para la actuali- gobierno municipal para la adquisición de in-
zación del orden urbano local, que se considera im- muebles urbanos que son objeto de enajenación
portante tomar en cuenta para actualizar, regla- onerosa entre particulares. Una ley municipal,
mentar y hacer más efectivos los instrumentos basada en el plano maestro, delimita las áreas que
187
estarán sujetas al derecho de preferencia, y fija el Crear la figura del desarrollo prioritario y pla-
plazo de vigencia. El derecho de preferencia se zos para la construcción: Mecanismo para obli-
ejercerá toda vez que el poder público munici- gar a los propietarios de terrenos sin desarrollar
pal se vea necesitado de áreas para: ejecución de a emprender su construcción (lotes de engorde).
programas y proyectos habitacionales de interés Plazo para concluir las edificaciones. Enajenación
social, constitución de áreas de reserva urbana, forzosa, imposición a vender el predio en pública
orden y direccionamiento de la expansión urba- subasta por no haber cumplido la función social
na, implantación de equipamientos urbanos y de la propiedad de acuerdo con lo establecido en
comunitarios, creación de espacios públicos de el Plan Director y sus normas urbanísticas.
esparcimiento y áreas verdes, creación de unida-
des de conservación o protección de otras áreas Ley del Catastro: Obligatoriedad del registro
de interés ambiental, protección de áreas de in- catastral. El impuesto inmobiliario lo paga el
terés histórico, cultural o paisajístico. titular catastral independientemente del dere-
cho de propiedad.
Operaciones urbanas en consorcio: Facultar
al gobierno municipal para que mediante La herramienta educadora
ordenanza municipal específica, basada en el
plano maestro, pueda delimitar el área de apli- La necesidad permanente de construir ciudadanía
cación de las operaciones en consorcio, consi- por medio de la implementación de una comu-
derándose tales al conjunto de intervenciones nicación social eficaz y continua es determinante
y medidas coordinadas por el gobierno muni- para el desarrollo socio-cultural de la población y
cipal, con la participación de los propietarios, una gestión territorial con resultados efectivos. Es
moradores, usuarios permanentes e inversores en tal sentido que vemos necesaria la generación de
privados, con el objetivo de alcanzar, en una una herramienta de gestión, fortalecida técnica y
determinada área, transformaciones urba- jurídicamente para recuperar la credibilidad y ejer-
nísticas estructurales, mejoras sociales y la cer plenamente su capacidad de gobernanza bajo
valorización ambiental. Esta figura legal via- el propósito de “construir ciudad y sociedad”.
bilizaría la ejecución de los proyectos urbanos El tercer instrumento indispensable para el
que responden al nuevo enfoque del desarrollo buen gobierno y eficacia de la gestión territorial
urbano basado en la gestión urbana. es la información al ciudadano a través de una
acción sostenida y permanente de educación ciu-
Recuperación de las inversiones públicas plus- dadana, la misma que debe ser planificada con el
valía urbana: Proponer la recuperación de la propósito de cambiar actitudes y valores en torno
inversión municipal por la construcción de a la importancia social de respetar las normas del
obras públicas que generen plusvalía en los inmue- orden urbano para mejorar el espacio urbano, la
bles a través del impuesto inmobiliario. calidad de vida y la convivencia ciudadana.
Se deberá promover el desarrollo de progra-
Articular la política tributaria con las políticas ur- mas de formación ciudadana permanentes y
banas: Crear incentivos y beneficios fiscales y multidisciplinarios, los cuales conlleven el es-
financieros para coadyuvar el logro de mejo- fuerzo de instituciones públicas y privadas para
res resultados en la implementación de los planes y reforzar el respeto a las normas y convivencia
proyectos municipales. entre todos los ciudadanos.
188
Aportes al debate sobre género y
gestión de recursos naturales
Mónica Valentina Crespo C.1
El Fondo de becas de investigación para tesis de científicos, las categorías y estructuras que utiliza-
maestría y licenciatura sobre género y gestión de mos para ordenar y dar significación al mundo.2
los recursos naturales, patrocinado por el Centro Susan nos muestra que los resultados de las
Internacional de Investigaciones para el Desa- investigaciones en estas áreas provocan nuevas
rrollo en Ecuador, Bolivia y Perú, buscaba crear inquietudes generadas sobre los conceptos y mé-
un espacio de reflexión y debate teórico sobre todos convencionales y contribuyen a profundos
género y ambiente para aplicarlo en el manejo cambios paradigmáticos en el trabajo con la con-
de los recursos naturales. servación y el desarrollo. Los cambios a los que
En Bolivia, el Programa de Investigación se refiere es la ampliación de los estrechos en-
Estratégica en Bolivia (PIEB) asumió el desafío foques centrados bien sea en las mujeres o bien
de implementar el Fondo, que en sus resultados en especies biológicas hacia visiones de género y
ha alimentando el debate nacional andino en el ambiente; a la búsqueda de estrategias que supe-
campo de género y ambiente, tal como demues- ren el divorcio conceptual entre el reino natu-
tran las investigaciones que han sido apoyadas ral y la sociedad; al desarrollo de acercamientos
y publicadas por el Programa, y que comentaré epistemológicos y metodológicos que permitan
en este artículo. la participación, la coexistencia y complemen-
tariedad de los conocimientos académicos de las
Cuestiones teóricas y ciencias sociales con los de las ciencias naturales,
conceptuales junto con los conocimientos, intereses y prácti-
cas de mujeres y hombres de las sociedades.
Como dice Susan Paulson: “Los acercamientos y Lo que es claro es que las investigaciones de
metodología relacionadas con género y ambien- género y ambiente impulsan a pensar en térmi-
te han cambiado de manera significativa desde nos de relaciones y sistemas, a investigar en forma
principios de la década de 1990, acompañan- interdisciplinaria y a desafiar la separación en lo
do las modificaciones en nuestros paradigmas natural y lo social. Empujan a tomar en cuenta
1 Socióloga. Miembro del Comité Académico del Fondo de becas de investigación para tesis de maestría y licenciatura sobre
género y gestión de los recursos naturales, PIEB/IDRC.
2 Paulson, Susan (2008). “Avances y desafíos conceptuales en el campo de género y ambiente”. En: Tejiendo redes entre género y
ambiente en los Andes.
189
los conocimientos y las prácticas de personas y Las investigaciones a las que nos estamos re-
grupos sociales diferenciados por raza, género, et- firiendo ahora han superado la consideración
nia, edad, clase y otros factores. Es el desafío de del género como un componente aislado de la
construir marcos para analizar las relaciones entre etnografía general y muestran la opción de con-
las realidades locales de género y ambiente, y las tar con un marco conceptual integrado donde los
fuerzas y fenómenos que interactúan con ella. géneros, las organizaciones sociales y la gestión
Las investigaciones que comentamos en esta ambiental están íntimamente relacionados en el
oportunidad se enmarcan en esos nuevos desafíos, sistema de identidades y relaciones locales.
ya que se expresan a través de marcos analíticos que
conectan la investigación local etnográfica, ecoló- El desafío de avanzar en las
gica y agropecuaria con estudios institucionales e temáticas de género y ambiente
históricos, y análisis políticos y económicos.
Las tres investigaciones aportan a un entendi- La agrónoma Susana Jacqueline Sarmiento San-
miento sistemático de las relaciones entre hom- chez, en su investigación Género y recursos na-
bres y mujeres, y al uso de los recursos naturales turales, Visión de dos comunidades de Yanacachi3,
de los contextos donde se desenvuelven. Se trata identifica los procesos actuales de gestión de los
de investigaciones interdisciplinarias que inten- recursos naturales: suelo agua y vegetación, y sus
tan acortar la brecha entre lo social y lo biológico, interrelaciones con el sistema de género; muestra
hasta converger en un campo de producción de los impactos ambientales producidos por las estra-
conocimiento, el de género y ambiente. tegias productivas y reproductivas de ambos géne-
En Bolivia, las investigaciones que mues- ros; analiza también las relaciones de cooperación
tran la relación ambiental con la dimensión de y conflicto en la gestión de los recursos naturales
género son todavía escasas. Ambas dimensio- y los aspectos de participación y representación
nes son todavía poco comprendidas y en tér- políticas de las mujeres en la gestión de los recur-
minos teórico conceptuales no se ha debatido, sos naturales, en ecosistemas diversos, complejos y
utilizado y menos aplicado las enriquecedoras vulnerables como los Yungas de La Paz.
tendencias y enfoques teóricos entre el género Entre sus hallazgos más valiosos, Susana nos
y ambiente, que se han elaborado desde hace muestra que la gestión de los recursos naturales
ya treinta años. expresa las diferentes tendencias, momentos, in-
Salvo muy buenas excepciones en el campo de terrelaciones y resultados de lo ancestralmente
la antropología, los trabajos en género y su rela- heredado y las nuevas tendencias tecnológicas
ción con ambiente en el país, se han centrado en incorporadas en las culturas que las empujan.
diagnósticos y estudios descriptivos de los roles Estos factores definen las actitudes de uso, con-
de mujeres y hombres, en los ámbitos producti- trol y conservación que desarrollan en sus uni-
vos y reproductivos, en contextos micro locales, dades productivas, en sus comunidades y en su
con escasa profundización teórica, debido a que entorno natural.
la mayor parte de ellos estaban patrocinados por Los resultados de investigación visibilizan las
instituciones de desarrollo. desventajas y desigualdades de género en estas
3 Sarmiento, Susana (2008). Género y recursos naturales. Visión de dos comunidades de Yanacachi. La Paz: UMSA, IDRC-
CRDI y PIEB.
190
dinámicas y permiten afirmar que la incorpora- investigación que el modelo de gestión de agua
ción de la tecnología es diferente también entre estudiado produce diferencias y desigualdades de
los géneros, por los distintos niveles de acceso al género que condicionan su gestión.
conocimiento, evidente entre ellos. Asegura tam- Entre sus conclusiones el estudio muestra que
bién que aunque el acceso a la tierra es igualitario la historia encubrió a las mujeres, no analizó su
en términos legales, las desventajas educativas de participación en la gestión del agua y no hay re-
las mujeres pueden traducirse en disparidades a gistros de su presencia. Los habitantes, sin em-
la hora de ejercer el derecho a la propiedad. En bargo, utilizaron otra forma de leer su historia y
las relaciones de género que se dan en este ámbito su visión de género, marcando el orden sexuado
de estudio, se vislumbran situaciones de conflic- del paisaje que les rodea. Afirma que la gestión
to y de cooperación, que no son explícitamente de las vertientes y las implicancias que tiene el
reconocidas por el sistema de género dominante, género deben analizarse y leerse a partir de los
lo que las hace parecer normales. También se dan símbolos, rituales, leyendas y religión para en-
relaciones de cooperación desde posiciones utili- tenderla. Explica llanamente que la continuidad
taristas, de beneficios compartidos y básicos para entre naturaleza y cultura es vivida de manera
facilitar el manejo y la gestión de dichos recursos. diferente según hombres o mujeres en casi todas
Las situaciones de conflicto se expresan en ma- las dimensiones de sus vidas.
yor medida cuando las mujeres no son partícipes Como el mismo Pedro afirma, en la investi-
directas de decisiones que se toman en ámbitos gación trata de desbordar las clásicas investiga-
supra comunales organizacionales, donde se ciones que se interesan sólo en aspectos relacio-
cuestionan sus capacidades. nados al uso y al rol que cumplen tanto hom-
Susana evidencia que la subsistencia familiar bres como mujeres en la gestión de los recursos
promueve la generación de impactos ambienta- hídricos. Así analiza exitosamente los múltiples
les en las estructuras naturales de sus ecosiste- factores que la condicionan. Esta investigación
mas y que la perspectiva intergeneracional, en muestra el orden patriarcal y hegemónico pre-
la percepción de tendencias ambientales, ha sente en todo el sistema cultural que lo susten-
ido modificándose en el tiempo a partir de la ta, como resultado de procesos históricos com-
intervención humana. plejos y cambiantes.
Pedro Celestino Pachaguaya Yujra, desde la Víctor Hugo Perales, en Chikat, Chikat Jalha-
antropología, en La poética de las vertientes. Eco- sina. Uso, manejo y gestión del agua desde una pers-
feminsimo y posdesarrollo en Santiago de Huari4, se pectiva de género5, aporta con valiosos hallazgos a
concentra en la gestión local de agua en un can- la comprensión de los sistemas de género, en su
tón orureño en proceso de urbanización y analiza relación con los recursos naturales, tales como la
en sus dinámicas las interrelaciones de elementos descripción de la gestión de los recursos natura-
económicos, rituales, históricos, de clase, étnicos, les, en territorios comunales, basada en los usos
espirituales y de género. Pedro evidencia en su y costumbres, a partir de los cuales se establecen
4 Pachaguaya, Pedro (2008). La poética de las vertientes. Ecofeminismo y posdesarrollo en Santiago de Huari. La Paz: UMSA, IDRC-
CRDI y PIEB.
5 Perales, Víctor Hugo (2008) Chikat, Chikat Jalhasina. Uso, manejo y gestión del agua desde una perspectiva de género. La Paz:
UMSA, IDRC-CRDI y PIEB.
191
derechos colectivos sobre estos recursos. El aná- transforman para satisfacer las necesidades bá-
lisis de estos derechos desde una perspectiva de sicas de las personas.
género es muy valiosa, y aporta a la compresión Los autores coinciden en que los sistemas
de las múltiples dinámicas que entre géneros y culturales de género y los factores económicos,
generaciones se expresan lo que permite entender históricos y afectivos están entretejidos y se ma-
y comprender la complejidad social que existe en nifiestan en las diferentes formas de entender y
torno a los recursos naturales. actuar frente a los recursos naturales. Demues-
El autor analiza los derechos de acceso a los re- tran que las relaciones entre hombres y mujeres,
cursos que eluden a la rigidez o no de las normas entre géneros, están íntimamente articuladas a
comunales y culturales y a las estructuras de di- todas las dimensiones de la vida de las personas y
ferenciación social en las comunidades. También las sociedades, así, no se puede entender ni inter-
analiza e interpreta las prácticas sociales en los pretar cómo funcionan, sino se cruza con todas
ámbitos domésticos y públicos desde la perspec- las otras dimensiones y miradas desde las ciencias
tiva de género y lo estrecho que resultan los lími- sociales, la cultura, la generación, el ámbito geo-
tes prácticos entre estos ámbitos. Nos muestra el gráfico, la religión, la política, entre otras.
uso, el manejo y la gestión de los recursos hídricos Los principales aportes de los trabajos radican
desde las perspectivas del control organizacional, justamente en la capacidad y posibilidad que han
el control socio-legal y socio-técnico, detalles de tenido de construir marcos teóricos que abar-
la gestión comunitaria del agua, los derechos de quen y expliquen esta relación holística que nos
agua, el uso cotidiano y la producción de conoci- permite la aplicación de la dimensión de género.
miento local en el uso y el manejo del agua tanto Esas posibilidades de manejo conceptual y
para riego como para agua potable. teórico que han ejercido, es lo que les ha per-
Confirma que la complementariedad del tra- mitido mostrar las diferencias en la gestión de
bajo por género es un imperativo estratégico eco- los recursos naturales, analizando las relaciones
nómico, social y político pues la economía cam- siempre coyunturales entre las personas, depen-
pesina puede afrontar su autosostenimiento y la diendo de la edad, del estado civil, del ciclo de
provisión de productos alimenticios al mercado vida y de la unidad familiar.
urbano, gracias a que sus miembros trabajan asu- Aportan también cuando muestran que los es-
miendo diversos roles, pero siguiendo objetivos tereotipos y prejuicios con respecto a los roles de
comunes. Así, permite la seguridad alimentaria las mujeres son relativizados en función a las con-
de contextos más grandes. diciones particulares de cada una de ellas, de su
posición social, maternidad, condiciones de salud,
Conclusiones etc. Analizan las posiciones de diferenciación social
entre géneros, clases y etnias. Cuestionan la dico-
Las tres investigaciones descritas tienen muchas tomía analítica entre espacios públicos y privados,
cosas en común: son muy valiosas y nos ilumi- enfatizan que no son suficientes para comprender
nan, cada una con su propio estilo y énfasis, so- las múltiples y complejas dinámicas que se estable-
bre las distintas maneras de percibir la relación cen entre las personas organizadas en familias ru-
de los seres humanos con el entorno ambiental rales, las mismas que también expresan relaciones
en el que viven. Los tres autores inciden en que de cooperación y explotación entre ellas.
la visión cultural define las formas en que los Las tres investigaciones abordan los desafíos y
recursos naturales se entienden, se utilizan y procesos actuales que enfrentan las organizaciones
192
comunales y su orden construido, cuando emer- ambiente social, económico, cultural y natural
gen otras institucionalidades, como empresas co- en el que se desenvuelven.
munitarias o externas, debiendo regular y revisar Como hemos evidenciado, las tendencias de las
los mecanismos de solidaridad vigentes en socie- tres investigaciones muestran brechas de género y
dades rurales, que afortunadamente todavía alber- sus efectos en la gestión ambiental, que deben ser
gan resquicios de una economía moral. entendidas y atendidas en su real dimensión.
Por último, debemos alegrarnos que los re- Estos resultados dan por sentado que las inves-
sultados de las investigaciones hayan permitido tigaciones en género y ambiente son importantes,
superar conceptos generalizados de que las mu- porque prometen influir con sus resultados en
jeres son guardianas permanentes de los recursos políticas socioambientales y alimentan nuestros
naturales, evidenciando que todo depende del sueños de conservación y desarrollo con justicia.
Ejti Stih. Camba rodeado de ponchos rojos (2007). Acrílico sobre lienzo.
193
RESEÑAS Andine. Además de los editores, transnacionales y desarrollo en
cuenta con aportes de Jorge Du- el Valle Alto cochabambino”:
rand, Hubert Mazurek, Alfonso “...debe tenerse cuidado con
Henri Godard y Godofredo Hinojosa Gordonava, Michel exigir tasas netas de beneficio,
Sandoval (eds.) Vaillant; Virginië Baby-Collin, entre lo positivo (inversión, de-
Geneviéve Cortes y Susana M. sarrollo, etc.) y lo negativo (se-
2008 Sassone; David Khoudour-Cas- paración, herida familiar, etc.)
téras, Leonardo de la Torre Ávila, de cada dinámica, ya que eso…
Migración transnacional de los Juan Ansion y Marco Guerrera. es mucho pedir”.
Andes a Europa y Estados Unidos. La migración, ¿oportunidades Pero entonces, ¿a qué apun-
Lima: IFEA, PIEB, IRD y/o amenazas?, cuestiona el pró- tar en el estudio de las dinámicas
logo de esta obra prometiendo migratorias transnacionales? Es
Theo Roncken1 dar algunas pistas de reflexión sin otra pregunta a la que el lector no
pretender “responder en forma encontrará una respuesta conclu-
Desde la investigación multidis- definitiva”. Los editores aciertan yente. Esto de ninguna manera
ciplinaria de la migración trans- en formular esta limitación por- disminuye el valor de la obra. Más
nacional se ha replanteado el de- que, a pesar de que se suele de- al contrario, un importante aporte
safío de concretar un aporte a los finir las bases de políticas públi- de esta recopilación de experien-
ámbitos de la política pública. cas -las que existan- en torno cias de investigación y reflexiones
Sin duda, el endurecimiento ge- al tema de la migración a partir realizadas, es el hecho que revela
neralizado de las normas legales de respuestas bastante concretas un estado de arte, en el estudio
en los países receptores añade un (aunque no siempre explícitas) a de la temática, que se deja dibujar
carácter de urgencia a esta tarea. la pregunta planteada, la prácti- –haciendo uso de algunos de los
La obra que reseño reúne ca investigativa aún se encuentra conceptos en debate– como un
ponencias presentadas en el se- lejos de brindar el anhelado ba- conjunto de territorios transnacio-
minario “Dinámicas de las mi- lance entre los efectos positivos y nalizados (que demarcan la viven-
graciones transnacionales de los negativos de la migración trans- cia particular de lo académico por
países andinos a Europa y Esta- nacional sobre los Estados, las parte del investigador y el afán de
dos Unidos. Causas y efectos so- sociedades y las familias. encontrar vínculos sólidos y dura-
cioeconómicos y espaciales”, que Como mensaje a los “dise- deros entre fenómenos y procesos
se llevó a cabo en La Paz, del 27 ñadores” de políticas públicas, locales en países distintos) y archi-
al 29 de noviembre de 2006; y quizás no se puede llegar -por pielizados (pero no desconecta-
varios artículos inéditos resultan- ahora- a más que a la constata- dos). Dicho de otro modo, el edi-
tes de trabajos más recientes. Fue ción de Newland que menciona ficio de la migración internacional
publicado como el tomo 17 de Leonardo de la Torre en su ca- tiene muchas puertas y ventanas, y
la colección Actes & Mémoires pítulo sobre “Proyectos biógra- nuestra exploración de ella es aún
de l’Institut Français d’Etudes ficos colectivos. Asociaciones demasiado incipiente como para
1 Psicólogo y químico. Coordinador de Acción Andina – Bolivia y del proyecto de investigación: “Migración internacional y de-
sarrollo comunitario. Opciones para la práctica colectiva y la política pública en zonas peri-urbanas de Cochabamba”, apoyado
por el PIEB, el Defensor del Pueblo, la Pastoral de Movilidad Humana, y auspiciado por el Centro Vicente Cañas.
194
conocerlas todas, menos combi- datos sobre la población latina en de las relaciones afectivas, el pa-
nar las diversas miradas y obtener Estados Unidos: “Los latinos… trimonio y los lazos económicos
una imagen clara y consistente. Y van a ser la primera minoría du- de sus familias, además de sus
claro, mientras que en los hechos rante todo el siglo XXI. Esto los funciones en la reproducción
la “mansión” se va haciendo más coloca en una situación de poder y transferencia de valores cul-
y más grande, lo mejor que pode- y al mismo tiempo de vulnerabi- turales. Según las autoras, “de
mos hacer es recorrer sus corredo- lidad y mayor visibilidad”. la capacidad de las mujeres a
res y mapearla desde aquellas en- ¿Es realista pensar en el dise- articular estas diferentes funcio-
tradas (más o menos académicas, ño de políticas que promuevan nes… depende también la cons-
cualitativas, cuantitativas, etc.) este tipo de gobernabilidad y trucción de su territorialidad…
que mejor entendamos. cuáles serían la diversidad y las De mujeres pasivas que soporta-
Partiendo de esta imagen, relaciones entre territorios que ban la migración de hombres, se
el libro brinda al lector una va- se tendría que tomar en cuen- pasa a observar mujeres activas
riedad de miradas (y relatos de ta? Cuatro artículos dan pautas en los procesos migratorios, sea
recorridos) muy útiles. Una de para responder a esta segunda para activar estos lazos, sea para
ellas enfoca el tema desde la di- pregunta. En primer lugar, se aprovechar la circulación y, a
mensión espacial y territorial, aborda el tema familiar y la vi- veces, para emprender una for-
cuya “ausencia… en los estudios gencia del concepto de la fami- ma de emancipación personal y
sobre migración es bastante pa- lia transnacional. construir su proyecto de vida”.
radójica en la medida en que la Juan Ansion comparte con Alfonso Hinojosa destaca la
migración se basa en un despla- otros investigadores la idea que importancia de considerar vín-
zamiento…” (Hubert Mazurek). “la migración, antes que nada, culos entre la movilidad interna y
Para este autor, tampoco las polí- obedece a una estrategia colecti- externa: “Cochabamba mantiene
ticas “... responden, hoy en día, a va de las familias”. Sin embargo, una fuerte dinámica de movili-
las lógicas sociales y territoriales tras presentar cuatro casos de dad socioespacial que vincula las
de la migración internacional… emigrantes peruanos urbanos, el áreas rurales con la ciudad capi-
Toda política debería constituir- autor concluye que la decisión de tal, a la vez que con ciudades…
se en base a (…) dos aspectos salir “no parece responder a una en el extranjero. La reconfigu-
precedentes: el conocimiento de estrategia clara de desarrollo de la ración y recreación de un “ethos
la diversidad y las relaciones en- familia como tal, sino más bien comunitario” de raigambre rural
tre territorios. Mazurek propone aparece como una solución a una en escenarios urbanos diversos
una gobernabilidad migratoria situación económica extrema”. (nacionales e internacionales) se
centrada en la planificación terri- A partir de un interesante constituye en el capital cultural y
torial, nacional e internacional, mapeo de la configuración fa- simbólico para la construcción de
que “se basa en el reforzamiento miliar, movilidad (especialmen- estas comunidades transnaciona-
de los enlaces culturales y econó- te la circular) y territorialidad de les”. Por su parte, Leonardo de la
micos entre territorios lejanos de 15 mujeres de México y Bolivia, Torre explica la existencia de “pro-
migración”. La relevancia de esta Virginie Baby-Collin, Geneviève yectos biográficos colectivos” en
recomendación no se limita a las Cortes y Susana Sassone desta- Arbieto, una localidad boliviana
zonas y naciones de emigración, can el rol central que ellas gene- (aún) rural y transnacionalizada,
como demuestra la sistematiza- ralmente cumplen, a pesar de las a partir de su particular historia
ción que hace Jorge Durand de distancias, en el mantenimiento migratoria y el funcionamiento
195
de asociaciones de residentes (de de las estructuras comunitarias Céline Geffroy,
Virginia, Estados Unidos) quie- de los migrantes ecuatorianos. Carmen Soto
nes intervienen en el “desarrollo Ambos factores influyen en los Gonzalo Siles
local” de su comunidad de ori- procesos de integración en un
gen (David Khoudour-Casterás país que, “como en la mayoría 2008
habla de “remesas colectivas”). de países europeos, se olvida que
Encuentro muy provocativa la la migración conducirá al arrai- La invención de la comunidad.
propuesta del autor de estudiar gamiento permanente de pobla- Migración de retorno y economía
“la asociación como canal de ciones migrantes”. solidaria en Huancarani.
acción colectiva para el retorno, La migración internacional La Paz: PIEB.
considerando al retorno… como cruza situaciones y procesos loca-
algo no necesariamente físico les muy diversos. El conjunto de
Jorge Komadina
sino incluso productivo, vincula- estudios y enfoques presentados
Rimassa
do, por ejemplo, a las inversiones muestra interrelaciones comple-
en las poblaciones de origen”. jas y dinámicas en niveles micro
Pero también es necesario y macro de las migraciones trans- Hay libros que buscan tercamen-
considerar las vulnerabilidades. nacionales, involucrando proyec- te su camino hasta encontrarlo.
A partir de estudios realizados tos biográficos (personales, fa- Este es uno de ellos. Aunque La
en una zona rural de la sierra miliares y colectivos) y políticas invención de la comunidad fue
ecuatoriana de alta movilidad públicas (o su ausencia). La obra escrito en 2001, en el marco de
histórica, Michel Vaillant ilustra ciertamente aporta a la reflexión una convocatoria del PIEB para
el alto impacto de la movilidad sobre las dinámicas globales des- jóvenes investigadores, recién
laboral y espacial, irreversible- de lo que ocurre en espacios y te- tuvo la fortuna de ser publicado
mente inducida por la reciente rritorios locales, estén o no estén en 2008. Esta precisión crono-
crisis financiera. Entre sus efectos “transnacionalizados”. lógica parece importante porque
destaca “un desplazamiento cada podría pensarse -a primera vis-
vez más perceptible y creciente ta- que los objetos analizados
de la actividad agropecuaria en el en el libro han dejado de ser ac-
espectro de actividades” (movili- tuales y relevantes; sin embargo,
dad laboral) y la “diferenciación y a pesar del ímpetu y la veloci-
socioeconómica entre las familias dad de algunos procesos sociales
de Hatun Cañar” cuyos sectores contemporáneos (pensamos en
más vulnerables sufren de “un la migración, por ejemplo), tan-
alza de los valores de la fuerza de to los instrumentos analíticos
trabajo contratada, de la tierra y empleados como los resultados
de la no-participación en las ins- empíricos y argumentativos de
tituciones comunitarias”. la investigación no sólo conser-
En el lado receptor, Marco van su actualidad, sino que an-
Guerrera da cuenta de una rela- ticipan a su modo problemáticas
ción causal entre el alto grado de sociales hoy plenamente visibles.
irregularidad de la reciente mi- Este es el caso del destino y uso
gración a España y la precariedad de las remesas generadas por los
196
migrantes en beneficio de pro- la población de Huancarani se migraron continuaron con el
yectos productivos o la discu- incrementó con la llegada de fa- cultivo de la tierra, aunque las
sión actual en torno a una econo- milias “forasteras” venidas de las condiciones de trabajo se tor-
mía plural concebida como una alturas de Sipe-Sipe y del depar- naron cada día más difíciles por
amalgama de elementos de la tamento de La Paz. la escasez de mano de obra y de
economía mercantil con lógicas La migración es estudiada capital. El estudio describe mi-
distributivas y comunitarias. como una versátil respuesta nuciosamente las iniciativas de
Tres son los objetos privile- frente a una situación de escasez estos pobladores para vencer la
giados por los investigadores: la y que implica adoptar nuevas adversidad, recurriendo a prácti-
migración de retorno, la “econo- prácticas con el fin de facilitar la cas de reciprocidad que se creían
mía de solidaridad” y la pobre- reproducción del grupo. En ese perdidas en el tiempo. Para so-
za. En primer lugar, la historia marco, la “partida” y el “retor- brevivir, la comunidad debe re-
de Huancarani (una comunidad no” conforman dos estrategias inventarse permanentemente.
campesina situada a 26 kilóme- complementarias que permiten La segunda problemática impli-
tros de la ciudad de Cochabam- al migrante reintegrarse en las cada en el estudio es la experiencia
ba) durante el siglo XX puede actividades agrícolas y “nunca de trabajo comunal en Huncarani
narrarse como una sucesión de romper su relación con la tie- (llamada la pirwa) y que pretende
flujos migratorios que se inicia- rra”. Pero la migración de retor- ser pensada desde el horizonte de
ron en la Guerra del Chaco y no no está exenta de significados la “economía de solidaridad”, una
que tuvieron sus momentos más ambivalentes. Por una parte, ella idea cuyo origen se remonta a los
intensos en la masiva migración favorece una dinámica de movi- trabajos de Marcel Mauss, Karl
hacia las minas después de la lidad social que se expresa a pri- Polanyi y Mark Granovetter, pero
reforma agraria y en la forzada mera vista en la disponibilidad que ha sido recreada por un grupo
diáspora de los mineros a media- de dinero de los migrantes; sin de sociólogos y economistas fran-
dos de los 80. El proceso migra- embargo, por otra parte, el pro- ceses contemporáneos como Jean-
torio del campo hacia las minas ceso genera grandes diferencias Luc Laville, Alain Liepitz y Serge
transformó las prácticas produc- de estatus social y económico Latouche, entre otros. Si el dis-
tivas agrícolas, profundizó la entre comunarios. Así, el libro curso de la economía de mercado
parcelación de los terrenos, mo- describe cómo la llegada de los presenta una visión abstracta de
dificó las prácticas tradicionales “mineros” a Huancarani trasto- los procesos económicos, basada
de acceso a la tierra así como las có la forma de vida de las fami- en los fríos mecanismos regulado-
pautas ancestrales de organiza- lias “lugareñas” porque introdu- res del mercado, la economía so-
ción. No obstante, los autores jo nuevas pautas de consumo y lidaria supone el “enraizamiento”
de esta investigación nos recuer- prestigio, sobre todo entre las de los hechos económicos en las
dan que el proceso migratorio nuevas generaciones. La redistri- relaciones sociales, históricamente
tiene un movimiento en espiral. bución de recursos mercantiles determinadas. Esta diferencia no
Así, en los 70, se produjeron las generados por los migrantes for- es sólo epistemológica, sino tam-
primeras migraciones de retor- talece el capital social y facilita la bién práctica porque se vincula
no desde las minas; en 1985, el construcción de una “identidad con los fines del proceso econó-
Decreto Supremo 21060 provo- comunal local ampliada”. A pe- mico: la finalidad de la economía
có una segunda ola de retorno; sar de la intensidad de los flujos solidaria no es la ganancia indivi-
finalmente, a fines de los 90, migratorios, las familias que no dual sino el beneficio colectivo. Se
197
asume pues que las prácticas y los público de su valor social y eco- facilitar la auto-estratificación
valores comunitarios constituyen nómico” que genera confianza y de la población en función de
en sí mismos un capital social, certidumbre. Según los autores, criterios de pobreza/riqueza; los
simbólico y económico que ofrece el trabajo comunal no sólo gene- resultados han permitido cons-
una alternativa no sólo a la crisis ra recursos económicos, también truir tres categorías de personas
económica, sino también a “la colma un “vacío emocional” por- solas/pobres: el wajcha -huérfa-
ausencia de porvenir, de sentido que “provee amigos, suple a la no-, el wajcha migrante (perso-
y certidumbre, que caracteriza a ausencia de pareja o familiares y nas sin relaciones de parentesco
la economía de la ganancia y del permite desahogar tensiones”. en su nuevo lugar de residencia)
individualismo”. Las evidencias Las raíces de la economía y el ch’ulla o persona que no tie-
logradas muestran cómo el tra- solidaria remiten pues a los la- ne pareja como las viudas, gente
bajo comunitario produce una zos de reciprocidad vigentes en abandonada o soltera. Se trata
suerte de “valor agregado” que se Huancarani. La reciprocidad es de “seres incompletos”, en suma,
materializa en el fortalecimiento definida como una modalidad a pesar que algunos disponen de
del lazo social. no-mercantil de intercambio de tierras y de animales.
La “economía solidaria” apare- bienes, servicios y símbolos que La noción de “comunidad
ce como una fórmula imprecisa, se realiza en el seno de un siste- inventada” (un eco del famoso
pero los investigadores nos expli- ma de relaciones personales y que libro de Eric Hobsbawm sobre
can que en realidad se trata de una favorecen la cohesión del grupo las tradiciones inventadas) quie-
modalidad híbrida que combina social. El trabajo describe el com- re poner una distancia crítica
tres tipos de acción económica: plejo funcionamiento de algunas respecto a los usos “esencialistas”
el mercado, la redistribución y la modalidades de intercambio re- de la categoría “comunidad” y
reciprocidad. Siguiendo algunas cíproco: la mink’a, el ayni, pero pretende enfatizar la creación
claves sugeridas por Pierre Bour- también el trueque. Las formas y recreación, en una atmósfera
dieu, el libro muestra la manera no mercantiles de intercambio contemporánea, de prácticas so-
en que se articulan estas lógicas son esenciales para las personas lidarias y sentidos comunitarios
a través de la “convertibilidad de solas -los ch’ullas- o con poca rescatados de la tradición. En
distintas formas de capital”: la re- familia porque los insertan en re- suma, una estrategia económica
distribución transforma el dinero des de relaciones sociales. solidaria sólo puede funcionar si
en capital simbólico (prestigio) En tercer lugar, la investi- el sentido colectivo de pertenen-
y en capital social (redes socia- gación pretende problematizar cia, el “nosotros”, es construido y
les) dentro de un sistema de re- y complementar la definición reconstruido permanentemente.
ciprocidad. Aunque los recursos tradicional de pobreza (basada
invertidos en el trabajo comunal -como se sabe- en la noción
provienen de personas solidarias de carencia material) introdu-
y grupos de apoyo que viven en ciendo para ello una “dimensión
Europa, ellos contribuyen al for- simbólica”. En el caso de Huan-
talecimiento del capital social co- carani, el “pobre” carece cierta-
munitario. La condición de este mente de recursos, pero también
proceso es la existencia de una es una persona sola que carece de
identidad colectiva; es decir, debe prestigio social. Los investigado-
contar con el “reconocimiento res han empleado técnicas para
198
Claudia Rivera (ed.) organizado por el Instituto de de una formación sociopolítica
Investigaciones Antropológicas compleja como se pensaba. Ma-
2008 y Arqueológicas de la Universi- ría Bruno presenta un estudio
dad Mayor de San Andrés el año etnobotánico sobre las prácticas
Arqueología de las tierras altas, 2004, viene a cubrir un impor- agrícolas actuales y los usos de
valles interandinos y tierras tante vacío en la difusión de tra- las plantas en la península de Ta-
bajas de Bolivia. Memorias del bajos arqueológicos actualizados raco que ayuda a entender estas
I Congreso de Arqueología de dentro del contexto boliviano. prácticas en el pasado a través de
Bolivia El libro reúne los aportes de la interpretación de los cambios
un grupo considerable de ar- en restos botánicos recuperados
La Paz: Instituto de Investiga- queólogos que presentaron estu- en contextos arqueológicos.
ciones Antropológicas y Ar- dios en curso en todo el territo- Alexei Vranich discute a
queológicas, UMSA, PIEB. rio boliviano y regiones vecinas. Tiwanaku y su dinámica urbana
Estos trabajos muestran que la precolombina explorando la or-
Claudia Rivera arqueología en Bolivia ha alcan- ganización de los espacios ritua-
Casanovas zado una madurez importante en les urbanos como mecanismos
los últimos años y que los cono- de legitimación de las elites y la
La práctica arqueológica en Bo- cimientos sobre el diverso pasa- inclusión de grupos sociales di-
livia se desarrolla a partir del si- do prehispánico se han ampliado versos. Nicole Couture analiza la
glo XX con limitaciones por no considerablemente. Por tanto, producción y representación de
contar con un espacio académico este volumen constituye un mar- la identidad social y la memoria
y de formación de arqueólogos co de referencia importante den- colectiva entre los grupos de elite
profesionales hasta los años 80 y tro del campo arqueológico. en Tiwanaku a partir de excava-
por el poco interés del Estado y La obra está dividida en cin- ciones en el Palacio de Putuni.
las instituciones de investigación co partes, de acuerdo a los sim- En el campo de análisis espe-
en apoyar el desarrollo académi- posios del congreso, siguiendo cializados, Benjamín Vining y
co de la disciplina, mucho menos un orden geográfico, cronológi- sus colegas emplean una varie-
hacer sostenible la investigación co y temático. La sección sobre dad de métodos geofísicos (mag-
a través de fondos que permitie- arqueología de la cuenca del netometría, resistividad eléctrica
sen realizar estudios, análisis y Titicaca toca diversos temas de y georradar) para explorar la
publicaciones para el avance de orden metodológico y teórico. estructura del espacio urbano
una arqueología boliviana. Christine Hastorf presenta un en Tiwanaku que se halla bajo
Estas situaciones han hecho estudio sobre el culto a los an- tierra. José Capriles y Alejandra
que, a menudo, los resultados cestros en comunidades tempra- Domic examinan el consumo e
de las investigaciones se deba- nas como una fuente importan- intensificación en la explotación
tan en el exterior, se publiquen te de poder y de creación de la de peces en el sitio de Iwawe a
en otros idiomas o se queden en comunidad misma. A través de través de un análisis de restos de
informes inaccesibles al público. un análisis de cerámica en Chi- peces hallados en contextos do-
En este marco, la publicación de ripa, Andrew Roddick evalúa mésticos Tiwanaku. Finalmente,
Arqueología de las tierras altas, va- las festividades políticas a gran Matthias Strecker y Freddy Ta-
lles interandinos y tierras bajas de escala sugiriendo su ausencia boada sintetizan los estudios de
Bolivia, producto de un congreso y que Chiripa no fue el centro arte rupestre en el lado boliviano
199
de la cuenca del Titicaca, plan- amplia sobre las sociedades que surge tardíamente, producto de
teando una secuencia cronológi- poblaron estos valles y los pro- un reordenamiento étnico en la
ca tentativa. cesos locales que dieron lugar a región durante el dominio Inka.
En la sección sobre la cuen- la conformación de una diversi- En Chuquisaca, Orlando Ta-
ca del lago Poopó y altiplano dad de entidades políticas. pia presenta una secuencia cultu-
meridional, Patricia Ayala y sus José Luís Paz y colaborado- ral para la región del Río Chico
colegas estudian los materiales res estudian un posible centro analizando cerámica diagnóstica
cerámicos y líticos y sus usos en administrativo Tiwanaku en el y las interacciones con regiones
sitios Formativos Wankarani. valle de Achocalla. Las descrip- vecinas que sugieren estos mate-
Revisan la interacción entre las ciones y análisis detallados de riales. María del Pilar Lima tra-
sociedades Wankarani y las del excavación indican las activida- baja las políticas imperiales Inka
Norte Grande de Chile, cam- des realizadas en dicho asenta- en Quila Quila identificando un
biando las interpretaciones pre- miento. Karina Aranda explora reordenamiento étnico en la re-
cedentes sobre el tema. Marcos un asentamiento Tiwanaku en gión que produce parecidos en-
Michel estudia el sureste del el valle de La Paz con una pros- tre las sociedades locales y aque-
lago Poopó identificando una pección sistemática intra sitio, llas de las tierras altas a partir
tradición religiosa vinculada a encontrando una fuerte relación de asimilaciones y sincretismos
Tiwanaku que articulaba a dife- con actividades agrícolas en el tardíos. Sonia Alconini evalúa
rentes grupos sociales mediante lugar. María Soledad Fernández los efectos de la política imperial
redes de centros regionales para realiza una prospección regional Inka en la economía doméstica y
rituales e intercambios entre el en el valle de Cohoni, en las fal- comunal de un centro Yampara
altiplano y los valles. das del Illimani, explorando la en Oroncota, revelando cómo
María del Pilar Lima estu- naturaleza de la presencia Tiwa- las elites locales reforzaron su
dia la interculturalidad como naku en la región y la existencia poder a través de alianzas impe-
una estrategia de control po- de posibles colonias. riales. Claudia Rivera presenta
lítico empleada por el imperio En Cochabamba Olga Ga- una investigación regional en
Inka en la región del Poopó y belmann estudia la tecnología y el valle de Cinti estudiando los
cómo probables mecanismos organización de la producción cambios de patrones de asenta-
de resistencia generaron nue- cerámica durante el período miento y evaluando las estrate-
vas identidades. Axel Nielsen Formativo en Santa Lucía, pre- gias de poder de las elites locales
y Eduardo Berberián reevalúan sentando una nueva visión sobre para entender los procesos de
el Señorío Mallku de Lípez a la complejidad social temprana. formación y consolidación de
partir de restos materiales y Alejandra Martínez amplía el entidades políticas en la región.
discuten procesos identitarios panorama sobre la fundición de En Tarija, Marcos Michel
y formaciones políticas. metales, la presencia de malaqui- estudia la región de Sama in-
La sección de arqueología ta y los procesos asociados en el dagando en a estructuración de
de los Valles Interandinos pre- sitio Formativo de Santa Lucía. la identidad étnica Chicha que
senta información novedosa. Carla Jaimes y Zulema Terce- dio lugar a sociedades con un
En la última década numero- ros realizan un estudio de sitios poder político marcado y un
sos proyectos de investigación arqueológicos y materiales ce- manejo de espacios regionales a
abordaron problemáticas nue- rámicos en Mizque planteando través de sistemas viales y trá-
vas generando una visión más que el estilo Mizque Lakatambo fico caravanero. José Capriles
200
y Alejandra Domic realizan un marcadores territoriales y la im- agrícola en campos de cultivo
análisis de huesos de animales portancia de la fauna para las elevados y su fracaso en los pro-
de las excavaciones en Pucuna- sociedades pasadas. Sergio Calla yectos de desarrollo actuales.
yoj, Sama. Encuentran un pre- explora la presencia de suelos ne- Como se aprecia en esta bre-
dominio de camélidos domesti- gros o terra preta en la región de ve síntesis, lo importante y sus-
cados relacionado a una econo- Guarayos. Estos son producto de tancial de este libro es reunir un
mía de pastoreo, al caravaneo y actividad humana y están asocia- número significativo de trabajos
el intercambio. Pablo Rendón dos a restos materiales prehispá- arqueológicos que reflejan el de-
presenta el Conjunto Cerámi- nicos y coloniales que permiten sarrollo de los estudios en aspec-
co Meridional compuesto por entender las características del tos teóricos, metodológicos y de
una serie de estilos cerámicos asentamiento humano en la re- especialización, pasando de un
con diferencias temporales y es- gión y la modificación del paisaje. ejercicio puramente descriptivo
paciales encontrados en el sitio Bernardo Fischermann presen- a reflexiones más profundas so-
de El Saire y sus alrededores. ta una etnografía sobre la fiesta bre la naturaleza de la organiza-
Finalmente, Verónica Seldes de la Asojna entre los Ayoreode ción social y sus expresiones ma-
presenta un análisis bioarqueo- del Chaco Boreal. Las detalladas teriales. Los datos obtenidos en
lógico de restos humanos en descripciones de la fiesta, las acti- las pesquisas también sugieren
sitios de la Quebrada de Hu- vidades que la rodean y los cam- procesos y manifestaciones cul-
mahuaca, Argentina. Relaciona pamentos constituyen elementos turales mucho más complejos de
los resultados con los procesos esenciales para comprender el re- lo previamente pensado.
de cambio y desigualdad social gistro arqueológico de sociedades Este volumen constituye un
ocurridos en la región. que tuvieron una organización y importante aporte para difundir
En la sección de arqueología patrones materiales similares. a un público amplio los conoci-
de las Tierras Bajas, Patricia Ál- En la sección de arqueología mientos actuales sobre la arqueo-
varez estudia el arte rupestre del aplicada Naoki Nakajima reali- logía de nuestro país y contribu-
río Beni. La extensión, ubicación za un análisis profundo y acla- ye a una mejor comprensión so-
y emplazamiento de los petro- ratorio sobre los experimentos bre el rico pasado prehispánico
glifos sugieren su función como relacionados con la producción de Bolivia y sus regiones.
201
Ejti Stih. Velorio (2007). Acrílico sobre lienzo.
T’inkazos se prolonga en Internet. En [Link] el lector encontrará los siguientes artículos
in extensu, correspondientes a 2008 y anteriores:
VIRGINIA ROZEE
SARAH CASTILLO
SONIA ALVAREZ
203
Datos útiles para escribir en T‘inkazos en su formato regular
y en T‘inkazos virtual
204
1. Su relevancia social y temas que se decidan 3. De un artículo de revista
privilegiar en cada número. Autor(es) del artículo de diario o revista
2. Su calidad académica. Año de edición “Título del artículo:
3. La disponibilidad de espacio en T’inkazos subtítulo”. Título de la revista: subtítulo.
en su formato regular. Para otros casos, los Volumen, Nº. (Mes y año).
artículos tendrán un lugar en T’inkazos
virtual. 4. De documentos extraídos del Internet
Autor(es) del documento.
En ningún caso se devuelven los trabajos Año del documento o de la última revisión
enviados para su publicación ni se mantendrá “Título de una parte del documento” (si
correspondencia sobre las razones de su no se trata de una parte). Título de todo el
publicación. documento. Nombre del archivo. Protocolo
y dirección o ruta (URL.,FTP, etc.). Fecha
Normas generales de acceso.
Títulos e intertítulos: Se aconseja que no sean
muy largos. Envío
Usted puede enviar su artículo o consulta a las
Notas: Las notas deben estar al pie de página, siguiente dirección:
ser correlativas y no deben usarse para
bibliografía detallada. fundacion@[Link]
Bibliografía: Debe situarse al final del artículo O, en un diskete o CD a las oficinas del PIEB
o reseña de acuerdo a las siguientes normas: que se encuentran ubicadas en el sexto piso
del edificio Fortaleza (avenida Arce 2799). Es
1. De un libro (y por extensión trabajos importante que adjunte sus datos personales
monográficos) y dirección para mantener contacto. Agrade-
Apellido(s) y nombre(s) del(os) autor(es) cemos su interés.
Año de edición Título del libro: subtítulo.
Nº de edición. Lugar de edición: editorial. Jóvenes colaboradores
Como pautas generales para escribir artículos
2. De un capítulo o parte de un libro y reseñas, les solicitamos remitirse a la Guía
Autor(es) del capítulo o parte del libro. de formulación de proyectos de investigación del
Año de edición “Título del artículo o parte PIEB, en su cuarta edición.
del libro”. En: Autor(es) del libro Título del
libro: subtítulo. Lugar de edición: editorial.
205
El Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), patrocinado por la Embajada del Reino de los
Países Bajos, es un programa autónomo de apoyo a las investigaciones en ciencias sociales establecido
en 1994.
Los objetivos del PIEB son:
1. Apoyar la investigación dirigida a la reflexión y comprensión de la realidad boliviana, con
la finalidad de contribuir a la generación de propuestas políticas frente a las diferentes
problemáticas nacionales, promover la disminución de las asimetrías sociales y las inequidades
existentes, lograr una mayor integración social y fortalecer la democracia en Bolivia.
2. Incentivar la producción de conocimientos socialmente relevantes y las aproximaciones
multidisciplinarias que permitan visiones integrales de la sociedad, promoviendo simultáneamente
la excelencia académica. Para el PIEB, desarrollar el conocimiento, la investigación y el acceso
a la información son pilares clave para que una sociedad pueda afrontar su futuro.
3. Promover la formación de nuevas generaciones de investigadores haciendo énfasis en la
formación de los jóvenes.
4. Desarrollar la capacidad regional y local de la investigación con relevancia social.
206
208