TALLER AUTOAPRENDIZAJE- PUNTUACIÓN Y ORTOGRAFÍA
1. Coloque según usted crea conveniente los signos de puntuación
necesarios para que el siguiente texto tenga sentido.
Supuse que la doncella, se había torcido un tobillo. Continuaba sollozando sobre
la alfombra y por fin sus lamentos pusieron en movimiento al mayordomo, inmóvil
hasta aquel momento. Resultó entonces de lo más patético ver cómo aquel
hombretón mientras, su señor hablaba de las estrellas, trataba de localizar a su
compañera con los brazos extendidos y guiándose sobre todo por el oído. - Sí, sí,
- exclamó el profesor, respondiendo a una pregunta que nadie le había formulado-
fue Cheu Kong el primero en observar la longitud meridiana del gnomon en el
solsticio verano. - ¿No cree usted, le pregunté, por fin, entonces señalando
inútilmente a los criados, que deberíamos ayudar a estos infelices? -No se
compadezca usted de mis sirvientes, suspiró entonces el anciano - Esos pícaros
son amantes y por las noches se consuelan recíprocamente. La miopía de ellos es
sólo una fruslería. Yo no soy menos miope que mis sirvientes, pero le aseguro que
en esta casa soy el único que enloquece progresivamente en su soledad.
2. Ponga las comas necesarias a este fragmento de teatro en verso
Paca, la cocinerita
Me ha dicho que venga aquí.
Soy el zapatero, y me llaman
Lorenzo, el zapaterí.
Traigo de toda la lezna,
El martillo, el berbiquí,
Esparadrapo, aspirina
Pegamento, pirulí,
Clavitos, vendas, colores,
Todo lo mejor que vi.
Vamos a ver ese pulso.
Ya me parecía a mí
Que la enfermedad es grave,
Pero si yo estoy aquí,
No temas nada paquita.
3. Los textos siguientes contienen cada cual una enumeración; una requiere
una separación de los elementos con comas y la otra con puntos y coma.
Ponga puntos y coma, en vez de comas, a la enumeración que lo requiera y
escriba debajo del texto por qué lo necesita.
Muchas de las cosas que nos parecían deseables mientras
permanecíamos despiertos no nos hacían ningún bien, por eso flotan
ahora brevemente, como pedazos de grasa sin digerir, en medio de las
aguas residuales del sueño, antes de desaparecer por un aliviadero. Allá
van conversaciones, gestos, rostros, promesas, rencores, mentiras
podridas y verdades servidas fuera de estación e inmaduras por tanto.
JUAN JOSÉ MILLÁS, “La siesta”, El país, 7-VII-1995.
Oxford es la ciudad que está fuera del mundo y fuera del tiempo y fuera
de ambos viven los cautivos personajes que son a la vez testigos y
contenido de esa historia: la amante casada del narrador, Clare Bayes;
una mujer condicionada por algo a lo que asistió pero no recuerda y con
poca consideración hacía quienes trata a excepción de su hijo el niño
Eric; el amigo Cromer-Blake; homosexual irónico que vive fabricando
experiencias intensas para una vejez que prevé solitaria; el ya retirado y
sagaz profesor Toby Rylands; que parecía decir tantas verdades y tenía
tras de sí una vida de aventura y conocimiento y muchos otros algunos
burlescos y extraordinariamente divertidos; hasta llegar al personaje que
viene de otro tiempo, el hombre que pudo ser rey, el enigmático escritor
John Gawsworth; del cual incluso aparecen dos fotografías en el libro.
Cubierta posterior del libro de JAVIER MARÍAS Todas las almas.
4. Una de las comas del siguiente texto corresponde a dos puntos en el texto
original, localícela:
Clare Bayes me acarició la nuca con una mano, y yo me di la vuelta y
nos miramos como si fuéramos los ojos vigilantes y compasivos el uno
del otro: los ojos que vienen desde el pasado y que ya no importan
porque ya saben cómo están obligados a vernos, desde hace mucho, tal
vez nos miramos como si fuéramos hermanos mayores ambos y
lamentáramos no poder querernos más.
Cuelga el mismo tapiz de siempre. Te lo he escrito mil veces. Me
conozco de memoria todos los personajes: los mismos faunos, silenos y
ninfas correteando por el bosque. Es gente que bebe sin emborracharse
y capaz de reírse eternamente. Siguen, sin embargo, en el mismo lugar
donde estaban ayer. El fauno que está en el centro del grupo continúa
contemplándonos con una mirada compasiva, como doliéndose de
nuestros achaques.
5. Lea en voz alta el siguiente texto subrayando las pausas
adecuadamente y sin hacer explícita la puntuación:
-Si usted acepta, madame Francinet… como todo nos hace esperar, dado que
confiamos en su ayuda y no le pedimos nada… irregular, por decirlo así… en ese
caso dentro de media hora estarán aquí mi esposa y su mucama, con las ropas
adecuadas… y el auto, claro está, para llevarla a la casa… Por supuesto, será
necesario que usted… ¿cómo decirlo?, que usted se haga a la idea de que es… la
madre del difunto… Mi esposa le dará los informes necesarios y usted,
naturalmente, deberá dar la impresión, una en la casa… Usted comprende…El
dolor, la desesperación… Se trata sobre todo de los clientes – agregó- Delante de
nosotros bastará con que guarde silencio.
JULIO CORTÁZAR, “Los buenos servicios”, en Ceremonias
6. Ponga comillas donde tengan que ponerse:
Bernarda gritó: ¡silencio!
Contesta “sí, quiero”, a lo que voy a preguntarte.
Y a ti qué te importa que Peralta te llamara “ladrón descamisado”, si no eres una
cosa ni otra. Recuerda que, “a palabras necias, oídos sordos”.
7. Identifique y ubique correctamente los signos de admiración e
interrogación en los siguientes enunciados:
Eres joven, tienes trabajo, dinero, amigos… Y ¿dices que no eres feliz y
que te extraña que no te entienda? ¿Te irás de casa dentro de unos años?
¿Dices? ¿Olvidó lo que había aprendido?, ¿Otros lo hicieron antes? ¡Tú no
serás menos!
Te quejas de tu soledad, pero… ¿no te das cuenta de que tú misma la has
propiciado?
¿Se puede subir por ahí? Seguro que sí, pero será mejor que tenga
cuidado no vaya a ser que el malvado hechicero haga de las suyas... ¡Oh,
no! Por ahí viene.
¿Los almendros han florecido? Este invierno antes de tiempo.
si no ibas a venir ¿por qué no me avisaste?
¿Cómo que no? Yo quiero ir al parque, ¡ahora mismo Podemos! Es que
tengo muchas ganas de jugar con mis amigos al escondite.
8. Señale el enunciado bien puntuado:
- No aprobó ninguna asignatura: salvo español.
- No es su hermana; sino su hija.
- ¿Qué puedo hacer sino acatar la sentencia?
- Cogió el bocadillo se despidió, de su madre y se fue al colegio.
9. Las siguientes frases están escritas sin puntos ni comas. Pon estos
signos donde hagan falta.
• Una noche, cuando las calles estaban desiertas se oyó una explosión.
• El domingo, en efecto llegó Rebeca. La niña sólo tenía once años.
• La casa se llenó de humo. No podíamos respirar.
• Te aseguro María, que no tienes razón. Piénsatelo mejor.
• Allí tomaban café, contaban chistes, jugaban al dominó y lo pasaban bien.