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Aplicaciones de

la Psicología de la
memoria
PID_00267012

Josep Baqués Cardona


Javier de la Fuente Arnanz
David de Noreña Martínez
Begoña González Rodríguez
Pilar Luna Lario
Sílvia Martínez Simón
Modesta Pousada Fernández
Marta Ramon Casas
Dolores Sáiz Roca
Juan Antonio Vera Ferrándiz

Tiempo mínimo de dedicación recomendado: 8 horas


© FUOC • PID_00267012 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Josep Baqués Cardona Javier de la Fuente Arnanz David de Noreña Martínez Begoña González Rodríguez

Profesor del área básica de la Fa- Profesor titular del Departamento Neuropsicólogo clínico en la Uni- Licenciada en Psicología por la
cultad de Psicología de la UAB. de Psicología básica de la UB. Se dad de Daño Cerebral del Hospi- UAM y máster en Neuropsicología
Imparte las asignaturas de Aten- dedica a la docencia de las asig- tal Beata María Ana de Madrid. cognitiva por la UCM. Desempe-
ción-percepción-memoria y de Psi- naturas de Memoria y representa- Profesor colaborador de la UOC y ña su labor profesional como neu-
cología de la memoria y sus cam- ción del lenguaje y Memoria de colaborador como docente en la ropsicóloga en la Unidad de Daño
pos de aplicación. Su tarea inves- testimonios. Desarrolla su investi- UNED y el ISEP. Ha participado en Cerebral del Hospital Beata María
tigadora abarca diferentes ámbi- gación fundamentalmente en dos diferentes publicaciones (libros y Ana de Madrid y es consultora de
tos de la memoria humana desde ámbitos: los problemas de memo- artículos) relacionados con la reha- la UOC. Compagina su labor clíni-
una perspectiva cognitiva: memo- ria relacionados con la edad y los bilitación neuropsicológica, el da- ca con tareas docentes en máste-
ria de trabajo, memoria implícita, procesos de memoria implicados ño cerebral adquirido y las altera- res y posgrados relacionados con
memoria y aprendizaje de la lectu- en el testimonio. ciones cognitivas y conductuales el daño cerebral y la rehabilitación
ra, memoria y testigos. asociadas. neuropsicológica.

Pilar Luna Lario Sílvia Martínez Simón Modesta Pousada Fernández Marta Ramon Casas

Doctora en Psicología por la Uni- Licenciada en Psicología y máster Doctora en Psicología. Profesora Doctora en Psicología por la UB.
versidad de Deusto. Acreditada en Psicología Jurídica por la UAB. del Departamento de Psicología Profesora del Departamento de
como psicóloga experta en Neuro- Profesora colaboradora de la UOC básica de la UB (1995-2001) y, en Cognición, Desarrollo y Psicología
psicología Clínica por el Consejo desde 2006. Funcionaria de carre- la actualidad, profesora coordina- de la Educación de la misma uni-
General de la Psicología de Espa- ra del cuerpo de Psicólogos de la dora del área de Psicología básica versidad y profesora colaboradora
ña. Desde 2006 desarrolla su acti- Generalitat de Catalunya. Jefa de de la UOC. Investiga en el campo en el grado de Psicología y el más-
vidad laboral como neuropsicólo- la Unidad de Formación Inicial en de la memoria humana y, funda- ter de Dificultades del Aprendiza-
ga en el Programa de Neuropsico- Ejecución Penal en el Centro de mentalmente, en los cambios en je y Trastornos del Lenguaje de la
logía y Neuropsiquiatría del Daño Estudios Jurídicos y Formación Es- los procesos de memoria vincula- UOC. Desarrolla su investigación
Cerebral Adquirido del Complejo pecializada. dos al envejecimiento. en el campo de los procesos cog-
Hospitalario de Navarra. Ha publi- nitivos en bebés y primera infan-
cado más de treinta artículos y ca- cia, principalmente sobre las capa-
pítulos de libros sobre memoria y cidades tempranas de percepción
funciones ejecutivas y ha desarro- y representación léxica y fonológi-
llado una amplia labor docente en ca.
este ámbito.

Dolores Sáiz Roca Juan Antonio Vera Ferrándiz

Profesora titular de Psicología bá- Profesor titular de Psicología bá-


sica de la UAB. Imparte la asigna- sica de la Universidad de Murcia.
tura troncal de Memoria y la asig- Imparte docencia en las asignatu-
natura optativa, de segundo ciclo, ras de Psicología de la memoria y
Psicología de la memoria: campos Psicología del pensamiento. Su in-
de aplicación. Asimismo, impar- vestigación se ha especializado en
te docencia de tercer ciclo con la historia de la psicología española
asignatura de doctorado Memoria y en autores de tipo funcionalis-
y cognición y colabora en el más- ta, especialmente en autores co-
ter de Psicocreatividad de la UAB y mo, por ejemplo, James, Vygotski
el posgrado de Peritaje psicológico o Piaget, hecho que le ha permiti-
penal forense, en ambos casos en do acercarse a los temas de pensa-
temas relacionados con la inciden- miento y representación del cono-
cia de la memoria en los campos cimiento.
respectivos.

La revisión de este recurso de aprendizaje UOC ha sido coordinada


por la profesora: Modesta Pousada Fernández

Tercera edición: septiembre 2019


© Josep Baqués Cardona, Javier de la Fuente Arnanz, David de Noreña Martínez, Begoña González
Rodríguez, Pilar Luna Lario, Sílvia Martínez Simón, Modesta Pousada Fernández, Marta Ramon Casas,
Dolores Sáiz Roca, Juan Antonio Vera Ferrándiz
Todos los derechos reservados
© de esta edición, FUOC, 2019
Av. Tibidabo, 39-43, 08035 Barcelona
Realización editorial: FUOC

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño general y la cubierta, puede ser copiada,
reproducida, almacenada o transmitida de ninguna forma, ni por ningún medio, sea este eléctrico,
mecánico, óptico, grabación, fotocopia, o cualquier otro, sin la previa autorización escrita
del titular de los derechos.
© FUOC • PID_00267012 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Índice

Objetivos....................................................................................................... 7

1. Aplicaciones de la Psicología de la memoria: introducción... 9


1.1. De la Psicología básica de la memoria a la Psicología aplicada
de la memoria ............................................................................. 9
1.2. Principales campos de aplicación de la Psicología de la
memoria ...................................................................................... 12

2. El desarrollo de la memoria y la atención en la infancia....... 14


2.1. Tipos de tareas para estudiar las habilidades de la memoria (y
atencionales) en bebés y niños ................................................... 14
2.2. Desarrollo de los sistemas de memoria en la infancia ................ 17
2.2.1. Desarrollo de la memoria de trabajo ............................. 17
2.2.2. Desarrollo de la memoria a largo plazo declarativa
episódica ........................................................................ 18
2.2.3. Desarrollo de la memoria a largo plazo declarativa
semántica ....................................................................... 21
2.2.4. Desarrollo de la memoria a largo plazo no
declarativa ...................................................................... 22
2.3. Desarrollo de los procesos de memoria: codificación,
retención y recuperación ............................................................ 22
2.3.1. Memoria autobiográfica y amnesia infantil .................. 23
2.3.2. Desarrollo de la atención en la infancia ........................ 26
2.3.3. Déficit de atención en el trastorno por déficit de
atención en la infancia .................................................. 28

3. Optimización de la memoria: sistemas mnemotécnicos.......... 31


3.1. Recordar y olvidar ....................................................................... 31
3.1.1. Sentido de la mnemotecnia .......................................... 33
3.2. Principios básicos de la mnemotecnia ........................................ 34
3.2.1. La visualización ............................................................. 34
3.2.2. La asociación ................................................................. 35
3.2.3. La organización de la información ............................... 36
3.2.4. El significado de la información ................................... 38
3.3. Algunas técnicas de memoria ..................................................... 40
3.3.1. Técnicas que refuerzan la huella ................................... 41
3.3.2. Técnicas que refuerzan la codificación de atributos ...... 43
3.3.3. Técnicas asociativas ....................................................... 44
3.3.4. Técnicas que generan estructuras de recuperación ........ 46

4. Memoria y vejez.................................................................................. 49
© FUOC • PID_00267012 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

4.1. Envejecimiento y cambio cognitivo ........................................... 49


4.1.1. ¿Declive y vejez? ............................................................ 49
4.1.2. Memoria y envejecimiento normal ............................... 52
4.2. Cambios en la memoria de trabajo ............................................ 53
4.2.1. Memoria de trabajo y procesos atencionales ................. 54
4.3. Cambios en la memoria a largo plazo: memoria episódica y
memoria semántica ..................................................................... 56
4.3.1. Memoria episódica ......................................................... 57
4.3.2. Memoria semántica ....................................................... 60
4.4. Factores que pueden afectar al rendimiento en tareas de
memoria ...................................................................................... 62
4.4.1. Nivel educativo .............................................................. 62
4.4.2. Investigación en contextos cotidianos .......................... 62
4.4.3. La salud .......................................................................... 63

5. Psicopatología de la memoria........................................................ 64
5.1. Amnesias ...................................................................................... 64
5.1.1. Amnesia anterógrada ..................................................... 65
5.1.2. Amnesia retrógrada ........................................................ 66
5.1.3. Paramnesias .................................................................... 66
5.2. Alteraciones de la memoria de origen neurológico .................... 68
5.3. Principales patologías con alteraciones de la memoria .............. 69
5.4. Alteraciones de la memoria de origen psicológico: amnesias
psicógenas .................................................................................... 74

6. Memoria y testimonio...................................................................... 76
6.1. La exactitud del testimonio ........................................................ 76
6.1.1. El efecto de la información engañosa ........................... 77
6.1.2. Los falsos recuerdos ....................................................... 81
6.1.3. Variables que inciden en la exactitud del testimonio .... 81
6.2. La memoria para las personas .................................................... 85
6.2.1. Memoria de los rostros y memoria de las personas ....... 86
6.2.2. Las ruedas de identificación .......................................... 88

7. Memoria y tecnologías de la información y la


comunicación...................................................................................... 94
7.1. Externalización de la memoria y descarga cognitiva .................. 96
7.2. Interferencia de las tecnologías en nuestra atención y
memoria ...................................................................................... 98
7.2.1. El efecto Google ............................................................. 99
7.2.2. Disminución de los recuerdos cuando fotografiamos ... 100
7.2.3. Memoria visoespacial, mapas cognitivos y el uso de
navegadores GPS ............................................................ 102
7.2.4. El efecto de las nuevas tecnologías en nuestra
memoria a corto plazo .................................................. 102
7.2.5. La influencia de las tecnologías en la atención y en
la memoria a debate ...................................................... 104
© FUOC • PID_00267012 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Bibliografía................................................................................................. 107
© FUOC • PID_00267012 7 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Objetivos

1. Situar las coordenadas que permiten el paso desde una psicología básica
de la atención y la memoria a la aplicación de estos conocimientos a la
vida cotidiana.

2. Encuadrar los diferentes campos de aplicación.

3. Descibir cómo se produce el desarrollo de los sistemas de memoria y de


los procesos atencionales durante la infancia.

4. Conocer qué es lo que podemos mejorar de la atención y la memoria de


las personas.

5. Conocer los principios generales y algunas técnicas específicas para me-


jorar el rendimiento de la atención y la memoria.

6. Conocer cuáles son las posiciones en cuanto a cómo afecta al envejeci-


miento en el funcionamiento cognitivo.

7. Describir los cambios experimentados por los diferentes sistemas de me-


moria durante el envejecimiento normal.

8. Saber a qué nos referimos cuando hablamos de amnesia.

9. Describir diferentes tipos de amnesia.

10. Identificar las causas y características del síndrome amnésico.

11. Identificar las características principales de la enfermedad de Alzheimer.

12. Identificar las variables fundamentales que inciden en la exactitud del


testimonio.

13. Conocer algunas variables que inciden en los procesos de identificación


de personas.

14. Reflexionar sobre algunas de las implicaciones del uso de las tecnologías
de la información y la comunicación en nuestro funcionamiento cogni-
tivo.
© FUOC • PID_00267012 9 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

1. Aplicaciones de la Psicología de la memoria:


introducción

Dolores Sáiz Roca

1.1. De la Psicología básica de la memoria a la Psicología


aplicada de la memoria

El interés por que los conocimientos obtenidos en la investigación básica pue-


dan dar respuesta a las demandas sociales, es decir, puedan tener una aplica-
bilidad en los aspectos de la vida cotidiana, ha sido una constante en la his-
toria de la Psicología moderna, y podemos encontrar sus raíces paralelas en
la aparición de los laboratorios de Psicología experimental. Sin embargo, han
existido también grandes debates sobre la necesidad de una Psicología básica
consistente y sin fisuras antes de pasar a la aplicación de estos conocimientos
como forma de consolidar una Psicología científica, en contra de aquellos que
han considerado que era preciso empezar a dar respuestas a los problemas so-
ciales y que éste era el camino para legitimar la Psicología ante la sociedad.

Como habréis podido observar, este camino aplicado se configuró, fundamen- Recordemos que,...
talmente, como una Psicología de la medición, del diagnóstico y de la orien-
... desde 1920 hasta 1950, en
tación, que tuvo el test como una de sus herramientas principales. Asimismo, la Psicología predominó el mo-
la Psicología de la memoria entró en juego en estos primeros pasos de la apli- delo conductista, que estuvo
al amparo de una epistemolo-
cación al ser introducida como medida de las aptitudes intelectuales y, aun- gía positivista y neopositivista,
con un marcado interés por la
que en aquella época también se produjeron algunas aproximaciones a otros cientificidad, el rigor metodo-
lógico y la cuantificación, que
campos de la aplicación, los investigadores de la memoria se recluyeron, ma- tuvo como una de sus conse-
yoritariamente, en la investigación de laboratorio y estuvieron centrados en cuencias una visión reduccio-
nista del comportamiento.
experimentos muy delimitados y específicos hasta los años sesenta.

Pensad que estamos hablando de predominio, dado que, desde Bartlett, en-
contramos ataques claros a la necesidad de aplicabilidad de la memoria en la
vida cotidiana y que podemos encontrar vestigios de la aplicación de la me-
moria en la Psicología del testimonio desde principios del siglo XX o referen-
cias a los aspectos relativos a la potenciación y las técnicas de memorización
desde la época griega.

Para el desarrollo de la aplicación de la Psicología de la memoria, 1978 fue un


año clave, dado que ese año tuvo lugar la primera conferencia internacional
sobre los aspectos prácticos de la memoria (PAM), en la que se presentaron
avances recientes en esta línea, al mismo tiempo que se debatió sobre la legiti-
midad y la necesidad de que los psicólogos de la memoria estudiaran e investi-
© FUOC • PID_00267012 10 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

garan directamente estos aspectos saliendo del marco estricto del laboratorio.
Desde aquel momento hasta ahora, la investigación sobre los campos aplica-
dos de la Psicología de la memoria ha experimentado un claro desarrollo.

Queremos destacar que ambos tipos de investigación (de laboratorio y aplica-


dos) no son excluyentes y que, por el contrario, son complementarios y ne-
cesarios.

Los investigadores básicos estudian las estructuras, procesos y represen-


taciones de la memoria, es decir, analizan cómo funciona la memoria,
mientras que los investigadores aplicados utilizan este conocimiento
básico en el estudio de problemas particulares y cotidianos.

A lo largo de los módulos anteriores, os hemos expuesto una manera de con-


ceptualizar y entender la memoria que procede fundamentalmente de las apor-
taciones de la Psicología básica y, en este módulo, intentaremos ver cómo se
ha aplicado este conocimiento a los diferentes problemas de la vida cotidiana.
Por tanto, pretendemos presentaros algunos de estos campos de investigación
y aplicación. Los veremos de una manera resumida, puesto que un desarrollo
profundo de éstos podría dar lugar a una asignatura específica para cada uno.
No obstante, así tendréis una primera visión de los ámbitos de interés y las
coordenadas en que se sitúan este tipo de estudios. Para obtener una visión
más amplia de tales temas, os aconsejamos que leáis la bibliografía sugerida.

Para entender los diferentes aspectos que aparecerán en este módulo, presu-
ponemos que tenéis asumidos los contenidos que os hemos presentado en los
módulos anteriores. Si es así, entenderéis que la aplicabilidad de los procesos
cognitivos y, en nuestro caso, de la memoria, se fundamenta en la concepción
actual de conducta o comportamiento y en el reconocimiento de que, para
explicarla, es preciso tener en cuenta los procesos cognitivos superiores. Par-
tiendo de estas premisas, es evidente que, en la actualidad, el estudio de estos
procesos cognitivos tiene un amplio apartado de interés y que, asimismo, dis-
fruta de una utilización aplicada muy clara.

Si nos centramos en el campo de la memoria, hemos ido viendo por qué cada
vez existe un mayor interés por esta temática dentro de la comunidad psico-
lógica. Este interés se evidencia en el creciente aumento de las investigacio-
nes y las publicaciones en este campo. Hemos comentado, aunque sea sucin-
tamente, el devenir de las diferentes teorías, así como el asentamiento de la
tradición funcional-procesual, con un creciente interés de los investigadores
por buscar explicaciones del funcionamiento de la memoria. De aquí a buscar
salidas prácticas a los resultados obtenidos en la investigación científica sólo
había un paso y, lógicamente, los investigadores lo dieron.
© FUOC • PID_00267012 11 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

En resumen, si entendemos la memoria en el sentido amplio que hemos


expuesto en la asignatura, que conecta este proceso con la práctica tota-
lidad de las acciones que llevamos a cabo las personas, es lógico que po-
damos estudiar la memoria en diferentes situaciones de la vida cotidia-
na, es decir, que hablemos de los campos de aplicación de la memoria.

Los elementos básicos del funcionamiento de la memoria, así como los fac-
tores que inciden en su funcionamiento obtenidos mediante la investigación
básica, como veréis a lo largo de este módulo, permiten entender el funciona-
miento de la memoria en la vida cotidiana y se trata de transportarlos y adap-
tarlos al ámbito específico que queremos estudiar.

Ejemplo

Si hemos indicado que los factores contextuales inciden en el momento de la codificación


y son claves o indicios para la recuperación, veréis cómo en la Psicología del testimonio se
han desarrollado técnicas (la entrevista cognitiva) que se fundamentan en estos factores
para mejorar la recuperación de los testimonios.

Si hemos indicado que los factores emocionales constituyen factores de sujeto que pue-
den afectar a la codificación, es lógico que sea uno de los aspectos que se utiliza en el
campo de la publicidad para incidir sobre el impacto y el recuerdo del anuncio, o que se
tenga en cuenta al evaluar la exactitud del testimonio como un factor que puede incidir
en aquélla.

Sin embargo, desde la investigación aplicada también se aportan conocimien- Reflexión


tos para comprender el funcionamiento de la memoria, especialmente en los
Antes de continuar con los di-
campos relacionados con la Psicología evolutiva, tanto en el estudio del desa- ferentes apartados de este mó-
rrollo de la memoria durante la infancia como en el área de la memoria en dulo, os invitamos a reflexio-
nar sobre los diferentes facto-
la vejez, o en el campo de la psicopatología de la memoria. En consecuencia, res que afectan a la memoria
y a plantearos en qué ámbitos
los avances en la Psicología de la memoria proceden de ambos ámbitos; es aplicados los tendríais en cuen-
ta y en qué aspectos incidirían.
decir, tanto de la investigación básica en el laboratorio como de los estudios
en el ámbito de la investigación aplicada. Por tanto, este planteamiento hace
necesario e interesante acercarse a los diferentes ámbitos de aplicación de la
Psicología de la memoria.

Resumen

Los�investigadores�básicos�estudian�las�estructuras,�procesos�y�representaciones�de�la
memoria,�es�decir,�analizan�cómo�funciona,�y�los�investigadores�aplicados�utilizan
este�conocimiento�básico�en�el�estudio�de�problemas�particulares�y�cotidianos.

El� asentamiento� de� la� visión� funcional-procesual,� sin� abandonar� la� investigación
básica,�dará�paso�a�una�Psicología�aplicada�de�la�memoria.

Si�la�memoria,�tal�como�la�hemos�presentado�en�esta�asignatura,�está�implicada�en
la�mayoría�de�las�acciones�que�lleva�a�cabo�una�persona,�es�lógico�y�legítimo�que�los
investigadores�intenten�dar�respuesta�a�los�problemas�de�la�memoria�en�situaciones
cotidianas.
© FUOC • PID_00267012 12 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

1.2. Principales campos de aplicación de la Psicología de la


memoria

Algunos campos de estudio que os presentaremos no son nuevos; sin embar-


go, habían quedado un poco relegados durante la época conductista, centra-
da, como os hemos indicado, en un interés por la cuantificación y el rigor
metodológico. Con las nuevas concepciones teóricas y las nuevas tecnologías,
estos temas han sido nuevamente tratados.

Bibliografía

Las revistas Journal of Applied Psychology y, más específicamente, Journal of Cognitive Ap-
plied Psychology y Journal of Applied Research in Memory and Cognition publican artículos
conectados con la vertiente aplicada y los procesos cognitivos y, a veces, aparecen artícu-
los de los diferentes ámbitos de la investigación aplicada de la memoria.

Asimismo, se pueden localizar artículos sobre la aplicación de la memoria en las revistas


especializadas en cada uno de los diferentes ámbitos, como, por ejemplo, Memory and
Language para los aspectos relacionados con las áreas lingüísticas, Journal of Advertising
Research para los aspectos de memoria y publicidad, y Psychology and Aging, para los de
la vejez, sólo por mencionar algunos de sus ejemplos.

Uno de estos ámbitos de interés ha sido el relacionado con los estudios evo-
lutivos. En el subapartado "El desarrollo de la memoria y la atención en la
infancia" nos detendremos, precisamente, en el desarrollo de la atención y la
memoria durante la infancia, y trataremos de explicar cómo van apareciendo
y madurando los distintos sistemas de memoria y algunos de los fenómenos
más característicos de estos procesos durante esta etapa de la vida.

Del mismo modo, el campo de la vejez va tomando cada día más interés, da- Ved también
do que cada vez se incrementa más la expectativa de vida y los problemas re-
Abordaremos estas cuestiones
lacionados con la calidad de vida de las personas mayores tienen una fuerte en el apartado "Memoria y ve-
repercusión social. En este ámbito, la memoria tiene una labor aplicada im- jez".

portante, tanto para estudiar si pueden paliarse los problemas degenerativos


a causa de algunas enfermedades concretas como para establecer las posibles
causas y soluciones de la concepción estereotipada de que los ancianos pier-
den la memoria.

Desde siempre, al ser humano le ha interesado evitar fallos en el recuerdo y Ved también
optimizar los recursos de la memoria; por este motivo, existe una tradición en
En el apartado "Optimización
el estudio de estos aspectos desde la época de la Grecia clásica. El estudio de las de la memoria: sistemas mne-
estrategias o de las técnicas que pueden optimizar la memoria tiene importan- motécnicos" nos detendremos
en estas cuestiones.
tes implicaciones, tanto en el ámbito educativo como en las diferentes parcelas
de la vida cotidiana. En especial, en estos últimos años se han implementado
programas específicos para optimizar la memoria en personas mayores.

Indiscutiblemente, la memoria tiene su propia vertiente clínica, que denomi- Ved también
namos psicopatología de la memoria. Ésta está centrada en el estudio de las am-
A todo ello nos acercaremos
nesias, pero, además, es preciso tener en cuenta que puede analizarse –y, de en el apartado "Psicopatología
hecho, hay abundante investigación sobre el tema– el funcionamiento o de- de la memoria".
© FUOC • PID_00267012 13 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

terioro en patologías psicológicas (esquizofrenias, neurosis), en drogodepen-


dencias o bajo el efecto de fármacos, o en casos de demencias (como la enfer-
medad de Alzheimer).

Otro ámbito aplicado de interés creciente es el de la Psicología del testimonio, Ved también
iniciado a principios del siglo XX con los trabajos de autores como Münster-
Dedicaremos el apartado "Me-
berg, Binet, Stern o Marbe, que se centra en el estudio de los recuerdos que moria y testimonio" a introdu-
tienen testigos de acontecimientos o hechos delictivos. ciros en estos aspectos.

Finalmente, concluiremos este módulo con un apartado dedicado a la influen-


cia de las tecnologías de la información y de la comunicación en la atención
y la memoria. En este apartado sólo apuntaremos algunos temas apasionantes
a los que nos estamos enfrentando en los últimos año y que sin duda van a
ser de actualidad e interés crecientes.

Resumen

La�investigación�de�la�memoria�en�el�campo�aplicado,�además�de�dar�soluciones�a
aspectos�de�la�vida�cotidiana,�puede�aportar�nuevos�conocimientos�para�la�propia
comprensión�del�funcionamiento�de�la�memoria.

Como�la�memoria�está�implicada�en�la�mayoría�de�nuestros�actos,�los�campos�de
aplicación�de�la�misma�son�amplios�y�diferentes.

Un�ámbito�de�indudable�interés�en�el�futuro�muy�probablemente�será�el�de�la�inter-
acción�entre�los�procesos�cognitivos�(en�nuestro�caso,�la�atención�y�la�memoria)�y
las�tecnologías�de�la�información�y�la�comunicación.
© FUOC • PID_00267012 14 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

2. El desarrollo de la memoria y la atención en la


infancia

Pilar Luna Lario y Marta Ramon Casas

Es innegable que nuestro conocimiento del mundo y de nosotros mismos va


desarrollándose desde que somos muy pequeños. Aprendemos el significado
de las cosas (¿qué es y para qué sirve un tenedor?), aprendemos a hablar, apren-
demos a vestirnos, a reconocer a las personas que nos rodean… ¿Podríamos
decir que, tal y como lo hacemos los adultos, los niños almacenan recuerdos
en su memoria y posteriormente son capaces de recuperarlos?

Muy poca gente recuerda acontecimientos de cuando tenía dos o tres años de
edad, y casi con total seguridad nadie recuerda nada de cuando tenía unos
pocos meses de vida. Este fenómeno es conocido como amnesia infantil y se
basa en el hecho de que existen muy pocos recuerdos autobiográficos anterio-
res a los cuatro o cinco años de edad. ¿Es cierto que cuando somos pequeños
no podemos almacenar recuerdos? ¿O es que no los podemos recuperar exito-
samente? Existen muchos estudios que han tratado de explicar el porqué de
este fenómeno. Lo primero que debemos plantearnos, para saber cuáles son
las capacidades tanto mnemónicas como atencionales durante los primeros
meses/años de vida, es cómo podemos preguntarle a un niño pequeño qué es
lo que recuerda sobre algún objeto o evento. Seguramente su capacidad lin-
güística no es aún lo suficientemente buena como para aportarnos informa-
ción válida. Entonces, ¿cómo podemos saber cómo son y cómo se desarrollan
nuestras capacidades desde edades tempranas?

2.1. Tipos de tareas para estudiar las habilidades de la memoria


(y atencionales) en bebés y niños

Los problemas que nos podemos encontrar al plantearnos cómo estudiar las Bibliografía
capacidades de memoria y atención en bebés y niños pequeños son muchos.
Para una revisión sobre to-
Primero, no nos pueden comunicar verbalmente qué es lo que recuerdan. Aun- das estas tareas –y otras– que
que podamos evaluar su recuerdo a partir de una respuesta motora, no podre- exploran las capacidades de
memoria y atención en be-
mos saber hasta qué punto son conscientes de ese recuerdo, ya que no dis- bés y niños pequeños, po-
déis leer el artículo: H. Hayne
ponen de capacidad para comunicarlo verbalmente. Segundo, sus habilidades
(2004). Infant memory de-
motrices tampoco están muy desarrolladas, así que si queremos que nos den velopment: Implications for
childhood amnesia. Develop-
una respuesta que implique señalar, escribir, hacer un puzle, etc., tampoco mental Review, 24(1), 33-73.
tendremos éxito. Por último, los niños tienen muchas fluctuaciones a nivel
motivacional. Es decir, no podemos esperar que pasen mucho tiempo reali-
zando una misma tarea; en el momento en que se aburren, orientan su inte-
rés hacia otra cosa. Distintos investigadores se las han ingeniado para resolver
© FUOC • PID_00267012 15 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

muchos de estos problemas, planteando distintas tareas adaptadas a edades


muy tempranas del desarrollo que nos muestran que, en efecto, los niños sí
son capaces de almacenar y recuperar recuerdos.

Aunque existen distintos tipos de procedimientos, algunas de las tareas más


utilizadas han sido las tareas�de�reconocimiento�visual (paradigmas de fa-
miliarización y habituación; para niños de a partir de dos meses de vida), el
paradigma�del�reforzamiento�del�móvil (para bebés de dos a siete meses de
edad) y sus variantes para niños algo mayores, o las tareas�de�imitación. Estas
últimas se basan en la capacidad que tenemos de imitar alguna acción que
hemos observado en el pasado, teniendo en cuenta que para poder hacerlo
debemos haber creado una representación de esta acción y luego poder acce-
der a ella (por tanto, recordarla). Jean Piaget creó una de las primeras pruebas
para medir esta capacidad y sugirió que los niños menores de dieciocho meses
no poseen habilidades de imitación demorada (es decir, imitación en la que
hay un período temporal –de demora– entre lo que se observa y el intento de
reproducirlo), ya que a estas edades no son capaces de formar representaciones
mentales. Sin embargo, distintos estudios muestran que niños de tan sólo seis
meses son capaces de mostrar imitación demorada con un intervalo de demo-
ra de veinticuatro horas. Cuando se trata de imitar expresiones faciales, esta
imitación se ha llegado a mostrar en bebés de tan sólo seis semanas. Eviden-
temente, cuanto mayor es el niño, mayor capacidad de imitación demorada
muestra y mayor duración tiene la retención. Por ejemplo, en un estudio con
niños de dos años, el 70% de ellos mostraron claras conductas de imitación
demorada después de veinticuatro horas de la exposición a la acción.

Procedimiento de reconocimiento visual

Imaginaos que os preguntáis cuándo son capaces de recordar el rostro


de una persona los bebés. Utilizando un paradigma de familiarización,
podríamos presentar al bebé una imagen de una determinada cara du-
rante dos minutos, y pasado un intervalo de tiempo (en el que no se
presenta dicha cara), volveríamos a presentársela juntamente con una
cara nueva. Si el bebé es capaz de reconocer (y, por tanto, recordar) la
primera cara, mostrará tiempos de atención diferentes entre ésta y la
segunda (generalmente, tiempos superiores). De hecho, ya se realizó un
experimento parecido a éste, y los resultados muestran que los niños
recién nacidos ya son capaces de reconocer un rostro después de dos
minutos de tiempo entre la familiarización y el test, y que los niños de
un mes y medio son capaces de retener este recuerdo hasta veinticuatro
horas.

¿Qué�miden�estas�tareas?�¿Memoria�declarativa�o�no�declarativa?
© FUOC • PID_00267012 16 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Como hemos visto en el módulo "Los sistemas de la memoria", la memoria


no declarativa parece responder a aspectos básicos y primitivos, y, por tanto,
parece lógico que los niños más pequeños ya muestren capacidades no decla-
rativas (y, en efecto, las muestran, como detallaremos más adelante). Por otro
lado, los contenidos de la memoria declarativa pueden ser expresados fácil-
mente con palabras y son claramente accesibles a la consciencia. Teniendo
en cuenta que los bebés no poseen capacidades lingüísticas (por lo menos en
cuanto a la producción de palabras/discurso), podríamos pensar que es obvio
que la memoria declarativa tarde mucho más en aparecer, pero ¿es así? En
efecto, los niños pequeños son capaces de crear recuerdos y acceder a ellos.
Pero ¿cómo saber si estos recuerdos hacen referencia a la memoria explícita o
a la memoria implícita? Los investigadores han creado dos maneras distintas
para poder valorar si el tipo de memoria que se está construyendo es explícita
o implícita. Esto consiste en aplicar lo que ellos llaman el filtro de amnesia o
filtro de parámetro.

Como hemos visto en el módulo "Los sistemas de la memoria", los pacientes


con amnesia suelen mostrar graves déficits en aspectos declarativos, pero no
en funciones no declarativas. Siguiendo esta lógica, aquellas tareas que una
persona que padece amnesia no puede resolver, estarán implicando aspectos
explícitos de la memoria (esto sería aplicar el filtro�de�amnesia). De este mo-
do, se ha comprobado que pacientes amnésicos no son capaces de realizar ta-
reas de reconocimiento visual ni tampoco de imitación demorada, por tanto,
consideramos que mediante estas tareas se está poniendo a prueba la memoria
explícita.

Según el filtro�de�amnesia, aquellas tareas que una persona que padece


amnesia debida a una lesión en el lóbulo frontal –que suele tener las ca-
pacidades no declarativas intactas– no pueda superar estarán midiendo
memoria declarativa. Según el filtro�de�parámetro, sabemos que esta-
mos delante de tareas que miden memoria declarativa cuando el rendi-
miento en ellas se ve afectado por determinadas variables (como, por
ejemplo, la edad).

Una segunda estrategia para discernir si estas tareas utilizadas en bebés y ni-
ños pequeños están midiendo memoria declarativa o no declarativa es la apli-
cación del filtro�de�parámetro. Nos basamos en que, a partir de estudios lle-
vados a cabo con adultos, el rendimiento en tareas de memoria explícita se
ve afectado por variables que, sin embargo, no influyen en el rendimiento de
tareas que implican memoria implícita. Algunas de estas variables son la edad,
el intervalo de retención, los cambios de contexto entre la codificación y la
recuperación, o el tiempo de estudio (o exposición). Y se ha demostrado que la
© FUOC • PID_00267012 17 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

influencia de estas variables está presente también en algunas tareas utilizadas


con bebés y niños, como en la tarea de reforzamiento del móvil, el reconoci-
miento visual o la imitación diferida.

Así pues, aunque antiguamente se creía que los bebés no mostraban memoria
declarativa hasta el final del primer año, este tipo de memoria ya se desarrolla
en etapas preverbales. Sabemos que tanto bebés como niños poseen la capaci-
dad de generar recuerdos declarativos (y no declarativos), pero es cierto que
estas capacidades madurarán mucho con el tiempo. En los siguientes aparta-
dos veremos de qué manera y bajo la influencia de qué variables se desarrollan
los distintos sistemas de memoria, e intentaremos explicar mejor las causas
del efecto de la amnesia infantil.

Resumen

Ante�la�ausencia�de�vocabulario�expresivo�para�explorar�las�capacidades�de�memoria
y�atención�en�bebés�y�niños�pequeños�se�han�empleado�distintos�paradigmas,�como
el�reconocimiento�visual,�el�reforzamiento�del�móvil�y�las�tareas�de�imitación,�entre
otros.

En�contra�de�lo�que�se�pensaba�hace�muchos�años,�este�tipo�de�tareas�han�permitido
demostrar�la�existencia�de�recuerdos�declarativos�en�edades�muy�tempranas.

La�memoria�declarativa,�en�comparación�con�la�no�declarativa,�aparece�más�tarde
en�el�desarrollo�evolutivo�del�niño�y�va�madurando�a�lo�largo�de�la�infancia�y�la
adolescencia.

2.2. Desarrollo de los sistemas de memoria en la infancia

2.2.1. Desarrollo de la memoria de trabajo

Como vimos en el módulo "Los sistemas de la memoria", la memoria de traba-


jo es un sistema de mantenimiento y manipulación de la información durante
un breve período de tiempo. Dependiendo de las operaciones que realicemos
con la información, ésta se trasladará a la memoria a largo plazo para ir con-
solidándose. Sus estrategias también son responsables del acceso eficaz a los
recuerdos almacenados en la memoria a largo plazo. La memoria de trabajo
permite que las personas aprendamos, comprendamos lo que se nos dice y lo
que leemos, hagamos cálculos mentales, razonemos y resolvamos problemas.
Podríamos decir que la memoria de trabajo hace posible una conducta inteli-
gente, es decir, adaptada a las exigencias del entorno.

¿Cuándo aparece este sistema de memoria tan importante para nuestra vida?
Los investigadores coinciden en señalar su surgimiento en torno a los ocho
meses, coincidiendo con la consecución de un importante hito en el desarrollo
cognitivo del niño: la permanencia�del�objeto.

Imaginad que nos colocamos frente a un bebé de seis meses con su juguete
favorito en la mano y en un determinado momento tapamos el juguete con
una manta. ¿Qué hará el bebé? Es probable que llore porque, según su enten-
© FUOC • PID_00267012 18 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

dimiento del mundo, las cosas que no puede ver y tocar dejan de existir: ¡no
sabe que realmente el juguete sigue existiendo debajo de la manta! Sin em-
bargo, a partir de los ocho meses es probable que el niño trate de alcanzar el
juguete o agarrar la manta que lo cubre; para él, el juguete permanece, aunque
no pueda verlo ni tocarlo, existe en su mente, concretamente en su memoria
de trabajo. ¿Cuánto tiempo podemos tener el juguete escondido antes de que
el niño comience a llorar? Esta demora, considerada como una medida de la
memoria de trabajo, se incrementa dos segundos por mes hasta los doce meses.

Paralelamente a la maduración estructural y funcional de las áreas cerebrales Bibliografía


que sustentan la memoria de trabajo, durante la infancia existe una mejora
Sobre el desarrollo de la me-
progresiva en la memoria de trabajo auditiva y visoespacial, si bien cada com- moria de trabajo y la madu-
ponente lo hace a distinto ritmo. Aunque no hay un consenso generalizado ración cerebral en los cinco
primeros años de vida del
sobre el momento en que esta mejora progresiva finaliza, por lo que respecta niño podéis leer el artículo:
A. García-Molina, A. Ense-
al bucle fonológico, a los siete años los niños son capaces de reproducir una
ñat-Cantallop, J. Tirapu-Us-
secuencia numérica como un adulto, sin producirse un incremento significa- tárroz, T. Roig-Rovira (2009).
Maduración de la corteza
tivo entre los siete y los trece años, en tanto que el recuerdo de dígitos en or- prefrontal y desarrollo de las
den inverso (donde actúa el ejecutivo central, ya que implica manipulación) funciones ejecutivas duran-
te los primeros cinco años
se incrementa significativamente en este mismo rango de edad. En cuanto a la de vida. Revista de Neurología,
48: 435-40.
memoria de trabajo visoespacial, el nivel adulto se alcanza a los nueve años,
como se ha podido comprobar en tareas donde el niño ha de mantener los
estímulos visuales en el orden en que se presentaron, mientras que si también
tiene que manipularlos, el rendimiento máximo se alcanza alrededor de los
doce años de edad.

2.2.2. Desarrollo de la memoria a largo plazo declarativa


episódica

Existen estudios que muestran que bebés de tan sólo tres meses de edad, pues-
tos a prueba con el paradigma del móvil, son capaces de almacenar informa-
ción sobre la situación vivida y retenerla por un período de veinticuatro horas.
Parece ser que lo que varía en función de la edad no es la capacidad para alma-
cenar información declarativa, sino la habilidad para mantener dicha infor-
mación durante más o menos tiempo. A medida que los niños crecen, la fuerza
y cantidad de las representaciones almacenadas aumenta de manera excepcio-
nal, permitiéndoles, a su vez, mantener y recuperar recuerdos por períodos de
tiempo cada vez más prolongados. Estas mejoras se producen durante toda la
infancia, especialmente entre los tres y los cuatro años, pero continúan como
mínimo hasta la adolescencia.

A continuación encontraréis una adaptación del gráfico de Tustin y Hayne (2016) en el


que se muestra que los niños de menos de tres años sí son capaces de formar y retener
recuerdos declarativos, pero que en función de la edad varía notablemente el tiempo de
retención.
© FUOC • PID_00267012 19 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Distintos factores han sido propuestos para explicar el porqué de esta mejo-
ra excepcional en este período temporal. No es casualidad que precisamente
en esta etapa (alrededor de los dos años) se comiencen a dar distintos logros
motores y cognitivos, como el control de la locomoción bípeda, la explosión
lingüística, el desarrollo del concepto del yo, o la aparición de la metamemoria
y el aumento de estrategias para el recuerdo.

1)�Desarrollo�locomotor�y�del�lenguaje. Se ha observado que los avances en Ved también


la independencia de movimientos, por ejemplo, aprender a gatear o a caminar,
Recordad lo que hemos visto
tienen efectos importantes en la capacidad de memoria de los bebés. Poder en el módulo "La representa-
moverse de modos distintos implica poder percibir el contexto de maneras ción del conocimiento en la
memoria" sobre el desarrollo
diferentes y percibir además los objetos en posiciones distintas, pudiendo así lingüístico.

crear representaciones mentales más flexibles («este objeto lo veo de esta ma-
nera, pero si lo miro de pie lo veré de otra y sigue siendo el mismo objeto»).
Bibliografía
Hay estudios que han demostrado que existen diferencias significativas en las
habilidades para recordar de niños de nueve meses, en función de si gatean Podéis encontrar una discu-
sión sobre los factores que
o no, y a los doce meses, en función de si caminan o no. Paralelamente al explican el desarrollo de la
memoria declarativa en: M.
desarrollo motor, a estas tempranas edades se da una rápida evolución tanto
W. Eysenck (2010). La me-
en comprensión como en expresión del lenguaje (entre los doce meses y los moria en la niñez. En Bad-
deley, Eysenck, y Anderson
cuatro años). Alrededor de los dos años, podemos decir que hay un crecimien- (Eds.), La memoria. Madrid:
to exponencial de las habilidades lingüísticas expresivas. Estas habilidades no Alianza editorial.

sólo apoyarán el desarrollo de nuestra autoconciencia, sino que serán la base


para desarrollar representaciones mentales ligadas al lenguaje. Es innegable
que el desarrollo lingüístico cambia nuestro mundo, pues podemos comenzar
a almacenar recuerdos en códigos lingüísticos, y por tanto tener una nueva
y muy potente vía para codificar la información que nos rodea en estos tér-
minos. Poco a poco, los niños podrán desarrollar su capacidad para pensar
de forma cada vez más reflexiva y para expresar sus recuerdos utilizando el
lenguaje como herramienta. Un recuerdo basado en códigos lingüísticos per-
mitirá codificar, almacenar y recuperar recuerdos más duraderos, más ricos y
conectados a nuestro autoconcepto.

2)�Desarrollo�del�concepto�del�yo. Aunque hemos estado argumentando que


los bebés y los niños pequeños poseen memoria declarativa, existen dudas
razonables sobre si este tipo de recuerdos tienen un componente episódico,
y más aún autobiográfico. Es decir, los niños pueden retener recuerdos, pero
© FUOC • PID_00267012 20 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

probablemente éstos no están conectados directamente a su historia personal


("me ha ocurrido a mí", "lo he visto yo") hasta que no empiezan a desarrollar
el concepto de yo mismo. Tiene todo el sentido del mundo decir que un niño
sólo puede desarrollar un recuerdo autobiográfico cuando ha desarrollado su
concepto del yo, que acostumbra a aparecer al final del segundo año de vida.
¿Cómo sabemos que el niño empieza a desarrollar el concepto del yo? En ge-
neral, porque empieza a reconocerse a sí mismo en el espejo, y segundo, por
el uso de pronombres como "yo", "me", "mi", que muestran que el niño sabe
que él es una entidad diferente al resto de personas.

Un experimento clásico que muestra de forma clara cuándo un niño


se reconoce a sí mismo es el siguiente: se manchó con pintura roja la
nariz de niños de distintas edades y posteriormente les pusieron ante
un espejo. Cuando los niños reconocían que eran ellos mismos los que
estaban ante el espejo, tocaban su propia nariz. Aquellos niños que no
se reconocían, tocaban la nariz del espejo. Los autores comprobaron
que ningún niño de doce meses se reconocía a sí mismo. Esta capacidad
parece que surge alrededor de los quince meses y está presente en la
mayoría de niños alrededor de los dos años.

3)�Metamemoria�y�estrategias�para�el�recuerdo. La metamemoria es el cono-


cimiento que el niño tiene de sus propias capacidades de memoria y de todo
aquello relevante para el registro, almacenamiento y recuperación de la infor-
mación. La metamemoria tiene una parte de autoconocimiento (saber acerca
de la propia memoria, de sus limitaciones, de la exigencia de la tarea) y otra
de autocontrol (uso de estrategias de memorización eficaces). El juicio sobre la
capacidad de aprender o memorizar, la estimación de la dificultad de la tarea y
el control de la memoria a través del uso de estrategias para el recuerdo hacen
que la memoria se vuelva más eficiente. Por ello, la metamemoria es esencial
para la mejora de la memoria en la infancia. Diversas investigaciones coinci-
den en señalar que la metamemoria comienza a desarrollarse a partir de los
siete u ocho años y va incrementándose y tornándose más exacta hasta la ado-
lescencia. Los niños preescolares y en las primeras edades escolares tienden a
sobreestimar en sus juicios de aprendizaje. El mayor desajuste entre la predic-
ción del niño respecto a su capacidad de aprender y su rendimiento real se da
a los seis años. De los siete a los diez años hay un importante descenso en este
desajuste, que es especialmente significativo entre los diez u once años, hasta
alcanzar su ajuste óptimo entre los doce y los quince años. En cuanto al uso
de estrategias, se sabe que a partir de los ocho años, los niños son capaces de
utilizarlas para aumentar su rendimiento mnésico. Por ejemplo, son capaces
de organizar las palabras en categorías cuando tienen que aprender listas de
palabras. Eso, como ya sabéis, facilita su recuerdo, y empieza a hacerse a partir
de los ocho años, aumentando muchísimo entre esa edad y los diecisiete años.
© FUOC • PID_00267012 21 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

4)�Maduración�neurocognitiva. Cuando el niño nace, su sistema nervioso


central (que incluye el cerebro y la médula espinal), ya tiene su estructura
completa. Sin embargo, aunque ya existen todas sus «piezas», éstas van adqui-
riendo su función a lo largo del tiempo, e incluso algunas, como los lóbulos
frontales, tardarán años en alcanzar su máxima potencialidad.

Si unimos las aportaciones neurobiológicas y neuropsicológicas, podemos des-


cubrir cómo la memoria de los niños se va desarrollando de forma paralela
a la maduración de las áreas cerebrales en las que se sustenta, puesto que la
cognición (la memoria en nuestro caso) y el cuerpo (los lóbulos temporales
y frontales en nuestro caso) están tan unidos que podemos decir que son la
misma cosa (¡la actividad cognitiva es la actividad cerebral!).

En el almacenamiento de los recuerdos episódicos tienen un papel fundamen-


tal los lóbulos cerebrales temporales. Una de sus regiones, el hipocampo, está
estrechamente relacionada con la capacidad de almacenar experiencias per-
sonales únicas. Según estudios recientes, el hipocampo permite codificar un
evento como asociaciones de estímulos, como una secuencia, y también rela-
cionar los diferentes recuerdos personales por sus características comunes en
una red de relaciones (memoria semántica). Está bien documentado su papel
en la memoria espacial (¡por eso los taxistas tienen el hipocampo más gran-
de!). El hipocampo se desarrolla antes del nacimiento, pero su neurobiología
es compleja y no está claro cómo va progresando su función tras el nacimien-
to. En cualquier caso, como dijimos al principio del apartado "Desarrollo de
los sistemas de memoria en la infancia", el desarrollo de la memoria durante la
infancia y la adolescencia no se asocia tanto a un aumento de la capacidad en
el almacenamiento de los recuerdos en el sistema de memoria a largo plazo,
sino a unas estrategias operativas de codificación y evocación cada vez más
complejas.

2.2.3. Desarrollo de la memoria a largo plazo declarativa


semántica

Como sabéis, la memoria semántica es aquel sistema en el que se almacenan


los conocimientos sobre el mundo en general. Es un tipo de memoria que
evoluciona claramente desde la infancia y que está muy relacionado con el
desarrollo lingüístico y la adquisición del vocabulario. La asignatura Psicología
del desarrollo I presenta diversas explicaciones sobre cómo el conocimiento del
mundo se va organizando en categorías en la mente del niño. En este senti-
do, la alfabetización, la participación en formas sociales más complejas y el
entrenamiento en habilidades analíticas que se dan en la escuela contribuyen
a que la organización de dicho conocimiento vaya adquiriendo estabilidad en
torno a relaciones taxonómicas.
© FUOC • PID_00267012 22 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

2.2.4. Desarrollo de la memoria a largo plazo no declarativa

Como hemos visto en el módulo "Los sistemas de la memoria", la memoria a


largo plazo se divide en declarativa y no declarativa. Pues bien, también en
la infancia podemos decir que existen ambos sistemas y que su evolución es
muy diferente. Como hemos visto, el desarrollo de la memoria declarativa es
notable durante los primeros años de vida, es decir, está muy influenciado por
la edad. Sin embargo, la memoria no declarativa o implícita surge de forma
muy temprana en el desarrollo y se torna estable –es decir, que no evoluciona–
a partir de los tres años de edad. Se cree que el aumento de las habilidades
a nivel cognitivo en el niño (metamemoria, lenguaje, memoria de trabajo…)
influye directamente en el crecimiento exponencial de la memoria declarati-
va, pero como la memoria implícita se sustenta en procesos más básicos, no se
ve influenciada por la mejora o aparición de estas variables cognitivas. Existen
multitud de estudios que muestran que adultos y niños comparten habilida-
des semejantes en algunas tareas que miden su memoria implícita, como, por
ejemplo, tareas de priming perceptivo.

Resumen

La�memoria�de�trabajo�comienza�a�desarrollarse�a�los�ocho�meses�de�edad,�coinci-
diendo�con�la�aparición�de�la�llamada�"permanencia�del�objeto"�(es�decir,�la�capaci-
dad�para�saber�que�un�objeto,�cuando�se�pierde�de�vista,�no�deja�de�existir).

El�desarrollo�de�los�recuerdos�episódicos�se�inicia�en�los�primeros�seis�meses�de�vida.
Sin�embargo,�este�sistema�de�memoria�avanzará�notablemente�entre�los�dos�y�cuatro
años,�gracias�a�logros�como�la�locomoción�independiente,�el�lenguaje,�la�conciencia
de�uno�mismo,�la�metamemoria�y�la�maduración�neuronal.

El�perfeccionamiento�de�la�memoria�de�trabajo�y�de�la�memoria�episódica,�unido
al� incremento� de� los� procesos� atencionales� del� niño,� favorecerá� el� progreso� de� la
memoria�semántica�durante�la�edad�escolar.

La�memoria�no�declarativa�surge�de�forma�muy�temprana�y�se�estabiliza�a�partir�de
los�tres�años�de�edad.

2.3. Desarrollo de los procesos de memoria: codificación,


retención y recuperación

Otro aspecto que nos hace entender por qué la memoria humana mejora ex-
cepcionalmente entre etapas tempranas del desarrollo y la etapa adulta es la
evolución que encontramos en los procesos de memoria. Existen distintos
cambios en el desarrollo de los procesos de memoria:

• Aumento�de�la�velocidad�de�codificación: a mayor edad, más rápidos


son los niños en almacenar información. Y no sólo aumenta la velocidad,
sino también el grado de riqueza que poseen las representaciones almace-
nadas. Esto, a su vez, aumentará la probabilidad de poder recuperar dichos
recuerdos, almacenados con más detalle y con más características que pue-
den actuar como claves de recuperación.

• Aumento� del� tiempo� de� retención: a mayor edad, el tiempo que pue-
de permanecer un evento en la memoria es mayor. Por tanto, vemos que
© FUOC • PID_00267012 23 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

también esto supone un aumento en la probabilidad de recuperación de


dichos recuerdos.

• Aumento�de�la�flexibilidad�en�el�uso�de�claves�de�recuperación: a ma-
yor edad, los niños no son tan dependientes del contexto/condiciones de
codificación original. Es decir, las claves de recuperación de los niños más
pequeños están fuertemente determinadas por las características del con-
texto original de aprendizaje.

Las habilidades de codificación, retención y recuperación aumentan claramen-


te con la edad en esta etapa. Es habitual que al hacerse mayores, los niños sean
capaces de prestar más atención, de procesar mejor los detalles de la informa-
ción y de ser más rápidos y hábiles en codificarla. Además, utilizarán más y
mejores estrategias tanto para codificar como para recuperar la información.
Todo esto también lo deberemos tener en cuenta para poder explicar el fenó-
meno de la amnesia infantil, como veremos más adelante.

Con la edad (entre los cinco y los ocho años), los niños son capaces también de
desarrollar la capacidad para recordar no sólo la información en sí misma (lo
que llamamos recuerdos basados en trazos literales), sino también información
que pueda haber estado asociada a ésta (lo que llamamos trazos de lo esencial).
Por ejemplo, ante una tarea en la que debemos recordar una serie de palabras
u objetos, no sólo se activará la palabra a recodar, sino información semántica
que pueda estar asociada a ésta. Si un niño debe recordar la palabra "médico"
es más probable que además se activen en su mente palabras asociadas a ésta
("enfermera", "hospital", etc.). En cambio, los niños más pequeños tienden a
recordar únicamente la palabra presentada. El desarrollo de la capacidad para
crear trazos de memoria de lo esencial es en principio positivo, a no ser que
el niño se encuentre en alguna situación en la que recuperar exactamente la
información codificada (y no aquella que pueda estar relacionada a ésta) sea
importante (por ejemplo, en contextos judiciales en los que se le pide hacer
una declaración precisa sobre una persona o acontecimiento).

2.3.1. Memoria autobiográfica y amnesia infantil

Hemos visto que los niños pequeños son capaces de codificar, retener y recu-
perar recuerdos, y que durante los tres primeros años de vida tienen lugar mu-
chos cambios que favorecen el desarrollo exponencial de sus habilidades me-
morísticas. Parece, además, que los primeros recuerdos autobiográficos empie-
zan a desarrollarse alrededor de los dos años de edad, y que sobre los seis o sie-
te años ya podemos encontrar explicaciones detalladas por parte de los niños
sobre acontecimientos personales relevantes, explicados en primera persona,
con consciencia de que les ha sucedido a ellos mismos (y no un mero cono-
cimiento del hecho, sin conexión con su propia historia personal). ¿Por qué
© FUOC • PID_00267012 24 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

entonces no tenemos, una vez ya somos adultos, ningún recuerdo de cuando


fuimos menores de tres años y muy pocos recuerdos de cuando teníamos entre
tres y siete años? ¿Qué explicaciones existen sobre este fenómeno?

Como ya hemos dicho, la amnesia�infantil se define como la incapa-


cidad para recordar nada de lo acontecido antes de los dos o tres años
de edad y un recuerdo pobre de lo que nos ha sucedido entre esa edad
y los seis o siete años.

Este fenómeno se conoce y ha sido investigado desde hace tiempo, y sobre


su existencia se han formulado distintas teorías. ¿Podemos decir que durante
los primeros años de vida, los recuerdos adquiridos son más vulnerables a un
olvido�acelerado? Es decir, ¿es posible que se creen recuerdos, pero que éstos
sólo permanezcan en la memoria de los niños por un breve período de tiempo?
¿O quizá los recuerdos sí que están almacenados en nuestra memoria en la
etapa adulta, pero existen problemas a la hora de acceder a ellos? Parece ser
que la explicación basada en la imposibilidad de acceso no está hoy en día
tan respaldada como la explicación basada en el decaimiento de la huella en
la memoria.

Freud

Sigmund Freud fue uno de los primeros que quiso explicar este fenómeno y,
de hecho, fue él quien le dio el nombre de amnesia�infantil. Lo interpretó a
partir de los mecanismos de represión. Según él, los acontecimientos amena-
zantes vividos durante la primera infancia eran relegados al subconsciente y,
por tanto, ya en la etapa adulta no tenemos consciencia de haberlos vivido.
Esta teoría no tiene ningún apoyo en la actualidad, ya que existen muchas
evidencias que la contradicen. Por ejemplo, si no tenemos ningún tipo de re-
cuerdo porque los recuerdos amenazantes han sido reprimidos, ¿cómo pode-
mos explicar que tampoco tengamos ningún recuerdo de los acontecimientos
positivos o simplemente neutros?

Desarrollo�lingüístico
© FUOC • PID_00267012 25 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Existen autores que proponen que los niños, en sus primeras etapas del desa- Bibliografía
rrollo, codifican la información de modo visual y no lingüístico. A medida que
Para una revisión sobre las
el lenguaje se va consolidando, los recuerdos se almacenarían de otro modo, teorías que intentan expli-
basados en estructuras lingüísticas. El problema reside en la imposibilidad de car el fenómeno de la am-
nesia infantil, os recomen-
acceder a los recuerdos�preverbales cuando predominan en nuestro sistema damos la lectura del capítu-
lo de P. J. Bauer (2014). The
cognitivo las estructuras basadas en un código verbal.
development of forgetting:
Childhood amnesia. En P. J.
Bauer y R. Fivush (Eds.), The
Desarrollo�del�yo Wiley-Blackwell handbook on
the development of children’s
memory (pp. 519 –544). West
Como hemos visto anteriormente, para crear recuerdos autobiográficos, debe- Sussex, United Kingdom: Wi-
ley-Blackwell.
mos haber desarrollado un sentido del yo. Este conocimiento nos sirve como
marco de referencia para poder empezar a almacenar y a organizar recuerdos
autobiográficos, ligados a nuestra propia experiencia personal. Existen inves-
tigadores que proponen que antes de la aparición del yo, podemos almacenar
recuerdos declarativos, pero al estar desligados de nuestro concepto del yo, no
se consolidarán como recuerdos autobiográficos y no podrán ser recuperados
en la etapa adulta. Según estos autores, a partir del segundo año de vida ya
dispondríamos de recuerdos autobiográficos, pero si no los repasamos a me-
nudo (cosa que los niños no hacen), no permanecerán en nuestra memoria.

Teoría�sociocultural-estilos�reminiscencia

Otros estudios han mostrado la influencia de la cultura y del lenguaje en el


desarrollo temprano de los recuerdos autobiográficos, en su calidad y en su
cantidad. Por ejemplo, se ha comprobado que los niños que presentan una
mayor habilidad para hablar de sus recuerdos del pasado, son aquellos cuyas
madres utilizan un lenguaje más rico en detalles, más variado y elaborado en
sus interacciones con sus hijos. Cuando los padres y madres utilizan un len-
guaje más rico y lleno de detalles a la hora de comunicarse con sus hijos no
sólo proporcionan muchas más claves y pistas para que el niño pueda almace-
nar el recuerdo, sino que también propician el posterior repaso (y, por tanto,
la consolidación).

Maduración�neurológica

Las teorías expuestas hasta ahora siguen siendo plausibles y siguen siendo apo-
yadas por parte de muchos investigadores. Sin embargo, ninguna de ellas pue-
de explicar el fenómeno de la amnesia infantil por sí sola. Y más cuando, tal y
como han mostrado algunos estudios, parece ser que el fenómeno de la amne-
sia infantil no es exclusivo de los seres humanos, sino que está presente tam-
bién en otras especies animales. Como ya comentamos, el hipocampo se con-
forma durante el embarazo, aunque sus funciones se van desarrollando tras el
nacimiento. Desde las teorías neurobiológicas, la amnesia infantil se explica
porque el hipocampo no ha alcanzado la madurez suficiente para almacenar
y consolidar los recuerdos episódicos ni semánticos. Es decir, más allá de las
© FUOC • PID_00267012 26 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

teorías procedentes de la Psicología cognitiva, la neurobiología defiende que


el origen de la amnesia infantil se encuentra en una incapacidad del sistema
cognitivo para realizar los aprendizajes debida a factores biológicos.

2.3.2. Desarrollo de la atención en la infancia

Atención�sostenida,�selectiva�y�dividida

La atención está involucrada en la mayoría de procesos cognitivos y es


esencial para que el niño adquiera el lenguaje, memorice y regule su
comportamiento.

El desarrollo de la atención en la modalidad auditiva tiene lugar antes que en


la visual, puesto que ya en el vientre materno el feto responde a estímulos
auditivos. En las primeras semanas de vida, los bebés permanecen durmiendo
durante la mayor parte del día, con pequeños períodos de alerta de alrededor
del 20% del tiempo. Durante los primeros meses, cada vez es mayor el tiempo
que el bebé permanece despierto mirando su entorno y poniendo en práctica
los circuitos visuales. Al final del segundo mes, los procesos atencionales ya
pueden controlar el movimiento ocular, y son capaces de centrar su mirada
en una pequeña área del rostro de su madre y establecer contacto ocular.

Las investigaciones concuerdan en que:

1) A los seis meses, el bebé tiene completamente desarrollada su red�atencio-


nal�de�orientación: es capaz de dirigir la atención hacia un lugar en el espacio
donde aparece un estímulo potencialmente relevante, bien porque posee pro-
piedades únicas, es novedoso, o porque aparece de manera abrupta en la esce-
na visual. También a los seis meses puede seguir la mirada de otra persona y
dirigir la atención hacia estímulos de interés. De los doce a los catorce meses, es
capaz de seguir la mirada de otra persona y dirigir la atención hacia un objeto
(atención compartida), habilidad fundamental para el desarrollo del lenguaje.

2) La red�atencional�de�vigilancia�o�alerta aparece a una edad posterior, pues


implica estructuras cerebrales que empiezan a desarrollarse entre los dieciocho
y los veinticuatro meses aproximadamente, y supone el desarrollo de la capa-
cidad de mantener un estado preparatorio o de arousal general necesario para
la detección rápida del estímulo esperado.

3) A partir de los dos años, aumenta paulatinamente la eficacia de la red�aten-


cional�anterior, que supone el control voluntario de la atención: el niño co-
mienza a ser capaz de permanecer atento al estímulo de interés cada vez por
mayor tiempo (atención sostenida), atender a lo importante e inhibir estímu-
los irrelevantes (atención selectiva) y, más adelante, poder atender a varios es-
tímulos al mismo tiempo. Aunque el control de la atención y de la conducta
© FUOC • PID_00267012 27 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

comienza a darse alrededor de los dos años, cuando el niño comienza a orga-
nizar sus acciones de acuerdo con las instrucciones verbales del adulto, este
control todavía es frágil y precario.

La atención�sostenida es una capacidad que aumenta con la edad, especial-


mente en niños en edad preescolar. Desde los dos años hasta los cuatro, se ob-
serva un aumento en la capacidad para mantener la atención, pero es hacia los
cuatro años cuando aparece un punto de inflexión y se produce una mejora
significativa en la ejecución de tareas atencionales. A los cinco años, los niños
con capaces de realizar una tarea atencional visual durante catorce minutos y
el tiempo sigue aumentando entre los siete y los nueve años.

Imaginemos que un bebé está en una actividad placentera, como jugar con
su peluche, y su madre le propone algo que implica que deje de hacerlo. Esta
situación es la primera forma de atención�selectiva o inhibición observada en
los humanos; sólo el 40% de los bebés de ocho meses son capaces de atender
selectivamente a su madre e inhibir la conducta placentera, pero el 90% ya
es capaz de hacerlo a los treinta y tres meses. Gradualmente, el niño muestra
mayor capacidad para inhibir respuestas automáticas y respuestas asociadas a
refuerzos: mientras que se evidencian dificultades en los niños de tres a cua-
tro años para guiar sus acciones mediante reglas que requieren actuar de for-
ma contraria a sus inclinaciones, a partir de los cuatro años hay un avance
exponencial en la inhibición de la atención a los estímulos irrelevantes para
la situación a la que ha de hacer frente. La inhibición de distractores sigue un
proceso de desarrollo que abarca un amplio período temporal y alcanza nive-
les propios del adulto alrededor de los doce años.

El progreso en la selección de los estímulos que atender que se lleva a


cabo entre los cuatro y los doce años supone grandes ventajas en la vida
del niño, sobre todo en el ámbito académico: le ayuda a aumentar su
umbral de distracción y a controlar la impulsividad, dándose tiempo
para analizar la situación y elegir la respuesta más adecuada para resol-
verla.

Para estudiar la atención�dividida en niños se han utilizado diferentes para-


digmas. Uno de los más usados consiste en solicitar al niño que clasifique unas
cartas en las que aparecen imágenes de objetos cotidianos según una o dos re-
glas. Por ejemplo, imaginad que entregamos a un niño un mazo de cartas con
diferentes dibujos. Podríamos pedirle que seleccione aquellas cartas que mues-
tren objetos ruidosos (la selección según una regla implica atención sostenida)
o que clasifique aquellas que muestren objetos ruidosos y las que muestren
objetos silenciosos (la clasificación según dos reglas implica atención dividi-
da). A través de este método, se ha comprobado que los niños de dos años no
tienen dificultades en la tarea simple, pero sí en la tarea de atención dividida,
ya que tienden a perseverar en el uso de una de las reglas de clasificación, sin
© FUOC • PID_00267012 28 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

tener en cuenta la segunda. Posteriormente, cerca de los tres años de edad, los
niños adquieren la capacidad de representar y utilizar pares de reglas contras-
tándolas entre sí, pero siempre y cuando éstas sean compatibles. ¿Qué ocurre
si el niño ha de clasificar los objetos siguiendo dos reglas incompatibles, por
ejemplo, objetos ruidosos y objetos silenciosos, y posteriormente objetos re-
dondos y no redondos? El niño no es capaz de alternar entre estas dos reglas
incompatibles hasta los cuatro y cinco años de edad.

2.3.3. Déficit de atención en el trastorno por déficit de atención


en la infancia

El trastorno por déficit de atención (TDAH) afecta a entre el 5% y el 8% de la


población, más a niños que a niñas, y se caracteriza por tres elementos prin-
cipales: disminución�de�la�atención, hiperactividad e impulsividad. Suele
diagnosticarse en la infancia, pero no es exclusivo de esta etapa del desarrollo
y algunos de sus síntomas pueden persistir en la edad adulta.

Hoy en día no hay duda en considerarlo un problema de causa orgánica que


se origina por deficiencias en los circuitos neuronales que se relacionan con la
atención y la regulación del comportamiento. Estas deficiencias pueden ser de
nacimiento o adquiridas (por ejemplo, el TDAH tiene más probabilidades de
manifestarse en niños prematuros con bajo peso al nacer y si la madre fuma
o bebe durante el embarazo).

Para poder diagnosticar TDAH, el niño ha de tener al menos siete años (aunque
algunos síntomas puedan presentase antes) y las dificultades aparecen en al
menos dos contextos (por ejemplo, en casa y en el colegio). Sin embargo, como
no todos los niños con TDAH tienen los mismos síntomas, se han definido
tres subtipos: con predominio del déficit de atención, con predominio de la
impulsividad y mixto, subtipo este último mucho más prevalente.

Actividad

Leed con atención el siguiente caso clínico de un niño diagnosticado de TDAH.

Daniel tiene nueve años. La convivencia en casa ha llegado a ser muy difícil. Pasa constante-
mente de una actividad a otra, excepto cuando está jugando con la consola. Parece imposible
que permanezca sentado de forma correcta. Su ropa aparece tirada en cualquier lugar. Nunca
encuentra sus cosas, pues no sabe dónde las ha dejado. En más de una ocasión ha regresado a
casa sin la chaqueta, el chándal o las zapatillas de gimnasia. Casi todos los días se generan
discusiones a la hora de hacer los deberes, no tanto porque no quiera hacerlos como porque tarda
una eternidad en terminarlos a causa de las constantes interrupciones. La mamá, muy a su
pesar, suele acabar ayudándolo, pues Daniel es incapaz de trabajar a solas.

En clase, Daniel es muy inquieto. Juega y se mueve sin cesar. Habla cuando no debe y tiende a
interrumpir haciendo payasadas. No suele respetar el orden de las intervenciones. Tiene enormes
dificultades para permanecer sentado durante el horario escolar, por lo que recibe continuamente
advertencias del maestro. Le cuesta concentrarse y pide aclaraciones una y otra vez. No es capaz
de pensar por sí mismo y reflexionar con el fin de encontrar soluciones a sus problemas. Tiene
muchos amigos y amigas, pero frecuentemente se ve envuelto en conflictos. La relación con los
profesores es muy familiar, aunque sin llegar a faltarles al respeto. Cuando le llaman la atención
por hablar en clase o por no estar quieto, reacciona de inmediato; sin embargo, al poco tiempo
se le olvida la advertencia. Algún día se queda castigado sin salir al patio y no es raro que tenga
© FUOC • PID_00267012 29 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

que ser expulsado de la clase. Planifica mal sus tareas. Se le olvida hacer los deberes o los deja
a medias.

Aunque Daniel es un niño alegre y divertido, no es raro verlo triste en algunos momentos. Con
frecuencia se repite a sí mismo que debe de ser tonto. También ha afirmado en alguna ocasión
que no sabe lo que le pasa a su cerebro.

Según los procesos atencionales que estudiamos en el módulo "La atención", ¿qué tipos
de atención os parecen afectados en este caso? Elegid la respuesta que más se ajusta a la
problemática atencional de Daniel:

a) Atención sostenida.

b) Atención sostenida y selectiva.

c) Atención sostenida, selectiva y dividida.

Seguramente, os habréis dado cuenta de que el TDAH cursa con alteraciones


en varios tipos de atención:

• Atención�sostenida: el niño tiene problemas para mantener la atención


durante el tiempo exigido para la tarea que ha de realizar, incluso durante
el juego, y evita, le disgusta o es reacio a realizar tareas que requieren un
esfuerzo mental sostenido.

• Atención�selectiva: algunos de los comportamientos que tienen los niños


con TDAH muestran problemas a la hora de seleccionar los estímulos a los
que atender. Así, parecen no escuchar cuando se les habla directamente,
no siguen las instrucciones que se les dan o las conversaciones, se distraen
fácilmente con estímulos externos y no prestan atención a los detalles.

• Atención�dividida: los niños que presentan este problema normalmente


no son capaces de atender al mismo tiempo a dos estímulos relevantes y
tampoco son capaces de volver a la tarea que estaban realizando si se les
interrumpe.

¿Cómo evoluciona el TDAH? Los estudios demuestran que así como la impul-
sividad y la hiperactividad tienden a remitir conforme el niño se hace más
mayor, no ocurre lo mismo con la inatención, y la variante del TDAH con pre-
dominio del déficit de atención tiene peor pronóstico evolutivo que los otros
dos subtipos. Lo anterior, unido a que se ha comprobado que la inatención es
un predictor del bajo rendimiento académico, ha hecho que en la actualidad
muchas intervenciones psicopedagógicas incluyan componentes de entrena-
miento para la mejora de la atención en niños con TDAH.

Resumen

Los� procesos� de� memoria� van� siendo� más� eficaces� durante� la� infancia� gracias� al
aumento�de�la�velocidad�de�procesamiento,�al�aumento�de�la�capacidad�de�retención
y�a�la�flexibilidad�en�el�uso�de�claves�para�la�recuperación�de�información.

Se�han�propuesto�diferentes�hipótesis�explicativas�de�la�amnesia�infantil:�mecanis-
mos�de�represión,�la�ausencia�de�códigos�lingüísticos�o�la�ausencia�del�sentido�del
yo.�Desde�la�neurobiología�la�incapacidad�tiene�su�origen�en�la�inmadurez�de�las
áreas�cerebrales�asociadas�a�la�consolidación�de�los�recuerdos.
© FUOC • PID_00267012 30 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La�focalización�de�la�atención�y�la�atención�compartida�se�logran�durante�los�pri-
meros�catorce�meses�de�vida.�La�alerta�aparece�de�los�dieciocho�a�los�veinticuatro
meses�y�es�la�base�del�desarrollo�posterior�de�la�red�atencional�ejecutiva,�que�supone
un�control�voluntario�del�foco�atencional.�Este�control�voluntario�se�va�perfeccio-
nando�a�lo�largo�del�tiempo�y,�de�manera�progresiva,�observamos:�la�aparición�de�la
atención�sostenida,�en�primer�lugar�(de�los�dos�a�los�nueve�años),�de�la�inhibición
(de�los�tres�a�los�doce�años)�y,�en�último�lugar,�de�la�atención�dividida.
© FUOC • PID_00267012 31 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

3. Optimización de la memoria: sistemas


mnemotécnicos

Modesta Pousada Fernández

3.1. Recordar y olvidar

Una de las estrategias que se utilizan habitualmente para explicar cómo fun-
cionan mecanismos o sistemas de cierta complejidad consiste en buscar situa-
ciones o fenómenos cotidianos con que guarden alguna similitud y que pue-
dan ser utilizados como término de comparación o de referencia.

En el caso de la memoria, una de las metáforas que se utiliza con mayor fre-
cuencia es la de la biblioteca.

Nuestros recuerdos serían algo así como los libros que esperan en las estante-
rías de la biblioteca a que algún lector los solicite. Ahora bien, cuando acudi-
mos a una biblioteca es preciso que se hayan cumplido una serie de requisitos
o fases previas para poder tener un determinado libro en nuestras manos:

• En primer lugar, el libro debe haber sido adquirido y, por tanto, debe for-
mar parte de los fondos de la biblioteca.

• En segundo lugar, es preciso que haya estado convenientemente conser-


vado desde el momento de su adquisición.

• Por último, debe estar colocado en la estantería apropiada para que poda-
mos encontrarlo sin problemas.

Un error en cualquiera de estos tres momentos impedirá que podamos conse-


guir el libro y leerlo.

De la misma manera, para recordar en el presente un determinado epi-


sodio del pasado nuestra memoria necesita haber registrado este episo-
dio particular, haberlo conservado desde el momento en que sucedió
hasta el momento actual y ser capaz de recuperarlo cuando lo necesita-
mos, es decir, cuando queremos recordarlo.
© FUOC • PID_00267012 32 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Se trata de las tres fases que posibilitan el funcionamiento de la memoria de las


que os hemos hablado en el módulo "Aspectos conceptuales y metodológicos"
y las cuales se han desarrollado ampliamente en el módulo "Procesos de la
memoria".

Un error en cualquiera de las tres fases produce la experiencia subjetiva


de olvido.

De hecho, solemos ser conscientes de nuestra memoria precisamente cuando


ésta falla; es decir, cuando tenemos la desagradable experiencia de no poder
recordar algo que se supone que debemos saber.

Sin embargo, el olvido es visto por muchos investigadores como un proceso


adaptativo: olvidar las informaciones irrelevantes permitiría a nuestro sistema
de memoria prescindir de aquello que es accesorio, lo que haría más rápida y
sencilla la recuperación de la información que sí que es relevante.

Ejemplo

Podemos pensar en una situación característica en la que el recuerdo de la información


irrelevante dificulte la recuperación de la información útil: imaginemos que salimos del
cine y buscamos nuestro coche que está aparcado en alguna de las calles próximas; cuan-
do intentamos recordar dónde lo hemos dejado, viene a nuestra memoria el recuerdo de
todos los lugares anteriores en los que alguna vez hemos aparcado nuestro coche. Proba-
blemente, si eso sucediera, sería bastante más lento y difícil de recordar exactamente el
lugar hacia el que debemos dirigirnos para encontrarlo.

Por lo tanto, no nos damos cuenta de la enorme cantidad de información que Ved también
olvidamos cuando este olvido ejerce un papel adaptativo en relación con nues-
Podéis encontrar más informa-
tros procesos cognitivos. Por el contrario, somos muy conscientes de aquellas ción sobre el olvido en el apar-
situaciones en las que no somos capaces de recordar una cosa que sí que nos tado "El olvido".

interesa.

Las teorías clásicas han explicado el olvido bien por el desuso, bien por la
interferencia; es decir, por mecanismos que tienen lugar durante la fase de
retención de la información y que, de algún modo, implican un deterioro o
desaparición de la huella de memoria y hacen imposible su recuperación.

Otro punto de vista diferente es el que mantienen quienes señalan que el pro-
blema no está en la fase de retención, sino en la de recuperación de la infor-
mación. Desde este punto de vista, no habría una pérdida de la huella de me-
moria, sino un error en las estrategias que se utilizan para recuperarla; asi, la
huella estaría disponible pero, por diferentes motivos, no sería accesible en un
momento determinado.

Esta distinción entre disponibilidad y accesibilidad es muy importante, puesto


que permite entender, por un lado, por qué algunas informaciones que no re-
cordamos en un momento puntual llegan con facilidad a la memoria en otro
© FUOC • PID_00267012 33 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

momento y, por el otro, por qué algunas estrategias dirigidas a incrementar


la accesibilidad de la huella de memoria favorecen la recuperación de la infor-
mación y mejoran el recuerdo.

3.1.1. Sentido de la mnemotecnia

Las técnicas de memoria surgen y se desarrollan para tratar de evitar el olvido


de la información que pensamos que puede sernos útil en el futuro.

El origen de la mnemotecnia es muy antiguo; los datos que tenemos nos per-
miten asegurar que las técnicas de memoria se utilizaban en la antigüedad clá-
sica; sin embargo, algunos estudiosos apuntan que su origen real debe encon-
trarse en las sociedades orales, en las que era el recuerdo el que hacía posible la
transmisión de valores y conocimientos de una generación a la siguiente y, por
consiguiente, el que aseguraba el mantenimiento de la identidad colectiva.

Durante siglos, estas técnicas han constituido lo que se conoce como el�arte
de�la�memoria y han generado una tradición que ha seguido un curso propio
y, en cierta medida, al margen de las reflexiones y los conocimientos que so-
bre la memoria se elaboraban, primero desde la Filosofía, más tarde desde la
Psicología científica.

En las últimas décadas, algunas de las aportaciones de la Psicología cognitiva


nos permiten entender mejor el sentido y la utilidad real de estas técnicas,
algunas centenarias.

En la medida en que el objetivo de las técnicas de memoria es mejorar el ren-


dimiento de los sujetos en aquellas tareas que implican el registro, el manteni-
miento y la recuperación de la información, esta mejora sólo puede obtenerse
por medio de la optimización de los propios procesos de memoria.

Las técnicas de memoria pretenden incidir sobre la manera en que estos


procesos tienen lugar, dando instrucciones precisas o estableciendo es-
trategias generales sobre cómo llevar a cabo el registro y la recuperación
de la información.

Resumen

La�experiencia�subjetiva�de�olvido�se�produce�cuando�hay�un�error�en�alguna�de�las
tres�fases�de�la�memoria:�el�registro,�la�retención�o�la�recuperación�de�la�información.

Las�técnicas�de�memoria�inciden�sobre�cómo�se�llevan�a�cabo�los�procesos�de�me-
moria�con�el�objetivo�de�optimizarlos�y�asegurar�el�recuerdo.
© FUOC • PID_00267012 34 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

3.2. Principios básicos de la mnemotecnia

Las técnicas para mejorar la memoria trabajan, fundamentalmente, a partir de


los cuatro principios fundamentales siguientes:

• El uso de la visualización.

• El empleo de las asociaciones.

• La organización de la información.

• La atribución de significado a la información

Veámoslos uno por uno.

3.2.1. La visualización

Las técnicas que se utilizan desde la antigüedad enfatizan el uso de imágenes


visuales frente al uso de información verbal para favorecer el recuerdo de la
información.

Desde los años sesenta, Allan Paivio viene desarrollando una amplia investi-
gación sobre las imágenes, cuyo primer objetivo era verificar, desde un punto
de vista experimental, esta superioridad mnémica de las imágenes sobre las
palabras. En uno de sus primeros experimentos, en que utilizó una tarea de
pares asociados, Paivio asumió que, si la formación de imágenes favorecía el
recuerdo, el rendimiento de los sujetos sería más elevado si utilizaba palabras
concretas (con un alto contenido imaginativo) en lugar de palabras abstrac-
tas (difícilmente imaginables). En efecto, los resultados obtenidos en éste y
en otros experimentos confirmaron que existía una fuerte correlación entre la
riqueza imaginativa de una palabra y su grado de concreción.

¿Por qué un dibujo o una palabra concreta, como lápiz, se recuerdan mejor
que una palabra abstracta como verdad? Según Paivio, la experiencia de un
concepto abstracto es puramente lingüística; por el contrario, como podemos
ver y tocar un lápiz, conceptos como éste pueden generar diferentes códigos
de representación: un código verbal, pero también uno visual.

Paivio propone que existen dos sistemas de representación diferentes e inde-


pendientes, aunque interconectados, uno se especializaría en la representación
y el procesamiento de la información verbal, el otro en la representación de
la información no verbal.
© FUOC • PID_00267012 35 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La activación de un sistema u otro dependería del tipo de estímulo ante el Reflexión


que nos encontramos: el dibujo de un objeto se representa con gran facilidad
¿Con qué conceptos vincula-
en ambos sistemas; por otro lado, una palabra activará, además del sistema dos al modelo de la memoria
verbal, el no verbal sólo si es concreta o si se utilizan instrucciones específicas de trabajo relacionaríais la teo-
ría dual de Paivio?
para provocar su visualización.

Cuanto más códigos haya, más probable será el recuerdo, por lo que
aquellas situaciones que favorezcan una codificación dual provocarán
un mejor nivel de recuerdo.

Aunque esta teoría de Paivio ha sido matizada con posterioridad por diferentes
autores y algunos de sus supuestos han mostrado ciertas limitaciones, desde el
ámbito de la mnemotecnia parece evidente que las imágenes visuales tienen
un importante papel favorecedor del recuerdo.

Ejemplo

La sinestesia permitiría asociar una palabra, una voz o, incluso, un sonido, con sensacio-
nes vinculadas a colores, olores, sabores, etc.

Por ejemplo, la voz de una persona que nos acaban de presentar nos produce inmediata-
mente una sensación de color naranja muy intenso. Cada vez que oímos o recordamos
esta voz, tenemos la imagen visual de este color.

Por otro lado, lo que conocemos de las personas con una memoria extraor-
dinaria apunta también a una enorme capacidad para operar con imágenes
mentales y para utilizar la sinestesia; es decir, para asociar a una determinada
sensación otras sensaciones propias de sentidos diferentes. Esto iría en la línea
de Paivio, en el sentido de que cuanto mayores sean las vías de codificación
de un estímulo, mayores serán sus probabilidades de recuerdo.

Bibliografía

Si os interesa conocer mejor las características de los sujetos de memoria extraordinaria,


os sugerimos la lectura del libro siguiente:

A. Luria (1983). La mente del mnemónico. Un pequeño libro sobre una gran memoria. México:
Trillas.

En esta obra, A. Luria describe los experimentos que hizo en su laboratorio durante mu-
chos años a un hombre de memoria excepcional y nos permite indagar en su peculiar
manera de representarse mentalmente la realidad.

3.2.2. La asociación

Asociar significa 'conectar, establecer vínculos'; así, cuando hablamos de nues-


tra memoria, la asociación se refiere a las conexiones que establecemos entre
unos contenidos de memoria y otros.

La asociación incide de manera directa en la accesibilidad de estos contenidos.


En la medida en que ser capaces de recordar una información está relacionado,
muchas veces, con lo accesible que ésta sea, cuantos más indicios haya que
© FUOC • PID_00267012 36 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

nos permitan acceder a la información, cuantas más asociaciones hayamos es-


tablecido entre esta información y otras, mayores serán nuestras posibilidades
de recordarla.

Muchas veces, las asociaciones entre diferentes contenidos mentales tienden


a darse, incluso, sin que nos percatemos o las buscamos de manera volunta-
ria. Sin embargo, si estas asociaciones entre la información nueva y otras que
ya poseemos, o entre diferentes informaciones nuevas, se hacen de manera
consciente, las podremos utilizar voluntariamente en el momento de la recu-
peración.

Dos tipos de asociaciones muy frecuentes son las que se producen entre el mis-
mo sujeto (sus experiencias personales, gustos, conocimientos previos, etc.) y
la información nueva, y entre esta última y el contexto.

Ejemplo

Podríamos pensar múltiples ejemplos de asociaciones que se producen entre una nueva
información y ciertos aspectos personales. Pensad, por ejemplo, qué os sucede cuando os
presentan a una persona que tiene el mismo nombre que alguien que conocéis y a quien
atribuís ciertos rasgos de personalidad; o en las sensaciones que os despierta reconocer
el olor de un perfume o el sonido de una melodía que asociáis a unas circunstancias
determinadas.

En el caso de la asociación con el contexto, muchas investigaciones han in-


tentado estudiar los efectos que tienen sobre la memoria las manipulaciones
del entorno físico y, asimismo, han demostrado que los cambios en el contex-
to ambiental suponen efectos sobre el nivel de recuerdo de los sujetos.

En un conocido experimento, Baddeley y otros investigadores hicieron que un grupo de


submarinistas pudiera aprender y recordar una serie de palabras bajo el agua o en tierra,
y encontraron que el recuerdo era aproximadamente un 30% mejor si el contexto de
aprendizaje coincidía con el contexto de recuperación.

Ya os hemos presentado este tema en el módulo "Aspectos conceptuales y metodológi-


cos"; si queréis, podéis volver a revisar lo que aprendisteis en el mismo.

La conclusión parece ser que los estímulos ambientales y la información


presentes en el momento del aprendizaje se asocian entre sí y aumentan
la probabilidad de recuperación mutua. Esto es lo que conocemos como
efecto del contexto.

3.2.3. La organización de la información

La importancia que la organización de la información tiene en el proceso de


aprendizaje está relacionada con cómo entiende la Psicología cognitiva el pa-
pel que ejerce el sujeto que aprende en este proceso: éste se entiende como
un procesador activo, que manipula y reestructura la información que recibe,
más que como un mero receptor pasivo.
© FUOC • PID_00267012 37 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Así, no sólo somos capaces de establecer asociaciones, que serían la manera


más mecánica y repetitiva de aprendizaje, sino que también somos capaces de
buscar la estructura subyacente en la información que recibimos y organizarla
de manera que tenga sentido para nosotros.

La organización es importante a tres niveles diferentes:

• Organización que existe en la información que almacenamos en nuestra


MLP: un diccionario cuyas palabras no estuvieran organizadas de alguna
manera sería inútil, una biblioteca que almacenara libros sin ningún cri-
terio de organización sería difícilmente utilizable. De la misma manera,
en la MLP la información se encuentra organizada de tal manera que no
se precisa revisar toda la información existente para recuperar aquélla que
nos interesa en un momento determinado.

• Organización que se aprecia o se establece en el material que aprendemos.

• La combinación de las dos anteriores: para poder localizar un libro en una


biblioteca, es preciso que los sistemas de búsqueda que utilicemos para
encontrarlo coincidan con los sistemas de archivo (si se ha codificado por
el nombre del autor y lo estamos buscando por el título, no podremos
encontrarlo). Por tanto, existe una relación entre cómo se codifica y cómo
puede recuperarse la información. Esto significa que, si podemos prever
qué tipo de recuperación deberá hacerse, podrá codificarse la información
de acuerdo con las claves que serán útiles a la hora de recuperarla. Por
tanto, la efectividad de una forma de codificar o de otra dependerá de si
sus claves son apropiadas para la recuperación.

La investigación experimental sobre la organización ha permitido conocer dos


aspectos interesantes, que son los siguientes:

Diferentes trabajos muestran que el material organizado es más fácil de


aprender que el material desorganizado.

Y, lo que es más importante, parece que cuando a un sujeto se le proporciona


material al azar, es decir, sin ningún tipo de organización, éste espontánea-
mente utiliza algún criterio para ordenarlo; es decir,

parece que tenemos una enorme capacidad para imponer una estruc-
tura determinada a un material sin, en principio, orden ni estructura
aparente.
© FUOC • PID_00267012 38 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

En esta línea, diferentes trabajos han estudiado cómo los pueblos más primi-
tivos han intentado conferir sentido a diferentes aspectos de la realidad orde-
nando y organizando los elementos de esta realidad. Baddeley menciona como
ejemplo la manera en que los seres humanos hemos transformado la visión
del cielo nocturno estrellado en un conjunto ordenado de constelaciones; ello
nos permite agrupar y recordar mucho mejor este conjunto de luces que, en
principio, no tenía ningún sentido para nosotros.

3.2.4. El significado de la información

En el módulo "Aspectos conceptuales y metodológicos" habéis visto el enfoque


de F.C. Bartlett sobre la memoria; como recordaréis, se trata de un enfoque en
el que se enfatiza el hecho de que uno de los rasgos esenciales de la memoria
y, en general, de la cognición humana es la continua atribución de significado
que llevamos a cabo sobre la información que recibimos.

Así, tanto cuando percibimos como cuando recordamos, relacionamos la in-


formación que nos llega con otras informaciones que guardamos en nuestra
memoria a largo plazo. Precisamente, en esto consiste la atribución de signi-
ficado.

Podemos definir el sentido o el significado de una información deter-


minada para una persona que intenta aprenderla como la relación que
la persona puede establecer entre esta información y otras informacio-
nes que guarda en su memoria a largo plazo.

Diferentes experimentos han mostrado que el recuerdo de la información se


ve favorecido de manera muy importante por la atribución de significado. En
este sentido, son ya un clásico los experimentos de Bransford y Johnson. En
éstos, se presentaban a los sujetos experimentales una serie de textos ambiguos
que resultaban tan abstractos que prácticamente no tenían significado para
quienes los leían.

A continuación, os presentamos una versión de uno de aquellos textos:

"En realidad, el procedimiento es bastante simple. En primer lugar, disponga


las cosas en grupos diferentes. Sin duda, con una pila puede ser suficiente de-
pendiendo de cuánto haya que hacer. Si debe ir a algún lugar a causa de la falta
de medios, éste sería el paso siguiente, en caso contrario todo estaría listo. Es
importante no abarcar demasiado. Es decir, es mejor hacer pocas cosas al mis-
mo tiempo que hacer demasiado. De momento, esto puede parecer que tiene
importancia, pero las complicaciones pueden aparecer con facilidad. Un error
también puede costar caro. Al principio, el procedimiento completo parece
complicado. Sin embargo, pronto se convertirá en una faceta más de la vida.
Es difícil prever un final a la necesidad de esta tarea en el futuro inmediato,
© FUOC • PID_00267012 39 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

pero nunca se sabe. Cuando se ha completado el procedimiento, se dispone de


nuevo el material en diferentes grupos. Después, puede colocarse cada uno en
su lugar. Con el tiempo, todo puede utilizarse otras veces y el ciclo completo
deberá repetirse. Sin embargo, ello es parte de la vida"

Tras su lectura, os preguntaréis cuál es este proceso tan complejo al que se


refieren Bransford y Johnson en este fragmento. Pues bien, algo tan cotidiano
como lavar la roba. Si volvéis a leer el texto anterior ahora que disponéis de esta
información, seguro que podéis conferir sentido a cada una de sus oraciones.

En sus experimentos, Bransford y Johnson presentaban este tipo de textos a


sus sujetos experimentales y, a continuación, les pedían que reprodujeran por
escrito todo lo que recordaban del texto. En realidad, disponían de tres grupos
de sujetos: aquéllos que conocían antes de leer el fragmento que éste describía
el proceso de lavar la roba; aquéllos que, en primer lugar, leían el fragmento,
después recibían esta información y, en tercer lugar, procedían al recuerdo; y,
por último, aquéllos que sólo conocían el tema del texto cuando ya habían
reproducido por escrito todo lo que recordaban.

Los resultados mostraron que el primer grupo obtenía un nivel de recuerdo Ved también
significativamente mayor que los otros dos. La razón es que estos sujetos que
Para profundizar en el concep-
conocían el tema del texto habían podido comprender la información, habían to de esquema os remitimos al
podido activar el esquema de conocimiento adecuado que les permitía dar módulo "La representación del
conocimiento en la memoria"
sentido a este conjunto de términos ambiguos. de material, donde encontra-
réis una amplia explicación.

Actividad

Os proponemos que intentéis reproducir estos resultados, leyendo el texto anterior a dos
grupos de sujetos. A uno de los grupos les informáis, antes de la lectura, de que el texto
describe el proceso de lavar la ropa y les pedís, una vez se acabe, que escriban todo lo que
recuerdan; al otro grupo simplemente les leéis el texto y, al acabar, les hacéis la misma
petición; una vez hayan acabado la tarea, sí que les podéis decir cuál era el significado
del texto.

Si comparáis las reproducciones escritas de ambos grupos, constataréis, sin duda, la im-
portancia del significado en el recuerdo.

La atribución de significado y la organización de la información forman par-


te de lo que entendemos como aprendizaje constructivo, en contraposición
al aprendizaje estrictamente asociativo, más repetitivo, mecánico y basado es-
trictamente en las asociaciones entre unos contenidos y otros.

El aprendizaje constructivo constituye un proceso en el que lo que aprende-


mos es el producto de la nueva información interpretada, a la luz de lo que
ya sabemos; no se trata de reproducir la información, sino de asimilarla o in-
tegrarla en nuestros conocimientos anteriores, de organizarla para que genere
una estructura significativa.
© FUOC • PID_00267012 40 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

No obstante, ambos sistemas o formas de aprendizaje deben entenderse como


complementarios y, en muchos casos, basados el uno en el otro: para poder
reestructurar y reorganizar nuestros conocimientos puede precisarse, previa-
mente, un cambio cuantitativo, un aprendizaje meramente reproductivo de
los elementos que después generarán esta estructura significativa.

Resumen

El�uso�de�imágenes�visuales�favorece�el�recuerdo�de�la�información.

La�asociación�de�una�información�con�otros�aumenta�su�accesibilidad.

Organizar�la�información�le�confiere�la�estructura�que�facilita�su�codificación�y�su
recuperación.

La�atribución�de�significado�y�la�activación�de�los�esquemas�de�conocimiento�ade-
cuados�favorece�el�recuerdo.

3.3. Algunas técnicas de memoria

Tal como hemos señalado con anterioridad, el origen del arte de la memoria
es muy antiguo y algunas de las técnicas que se utilizaban hace siglos se con-
tinúan empleando en la actualidad, aunque, sin duda, a ellas también se han
incorporado técnicas nuevas.

Esquema

A continuación, os presentamos una panorámica general de los diferentes ti-


pos de técnicas que se han desarrollado para mejorar el rendimiento de la me-
moria.

Bibliografía

Si queréis conocer detalladamente las técnicas de memoria, os recomendamos la biblio-


grafía siguiente:

Buzan, T. (1991). Cómo utilizar su memoria. Madrid: Deusto.

González Manjón, D. (1993). Mejorar tu memoria. En J. L. Navarro. Aprendizaje y memoria


humana. Aspectos básicos y evolutivos. Madrid: McGraw-Hill.

Herrmann, D. et al. (1993). Improving Student Memory. Toronto: Hogrefe & Huber Publis-
hers.

Higbee, D. (1991). Su memoria. Cómo dominarla phrase recordarlo todo. Barcelona: Paidós.

Asimismo, podéis consultar las direcciones de Internet siguientes:

[Link]
© FUOC • PID_00267012 41 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

[Link]

[Link]

[Link]

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[Link]

3.3.1. Técnicas que refuerzan la huella

Este tipo de técnicas están relacionadas con la explicación del olvido por de-
caimiento; es decir, por el deterioro que el paso del tiempo produce sobre la
huella de memoria.

El objetivo de estas técnicas consiste en reforzar la huella de memoria y


evitar que el paso del tiempo provoque su desaparición.

Entre las técnicas más significativas, se encuentra, por un lado, el repaso con-
tinuado de la información y, por el otro, la focalización�de�la�atención sobre
todos los detalles de la información durante la fase en que ésta se codifica.

La atención tiene un papel determinante sobre el recuerdo de la información


e incide sobre la fase de codificación del estímulo.

En el módulo sobre atención habréis podido observar cómo aquellas informa-


ciones que no superan el filtro atencional no pueden ser recuperadas de ma-
nera consciente por el sujeto. Por consiguiente, no todos los estímulos que
nos llegan alcanzan la conciencia y podrán recordarse en el futuro, sino sólo
aquéllos sobre los que dirigimos nuestro foco atencional.

Parece evidente que, en este contexto, la focalización deliberada de la aten-


ción sobre un determinado estímulo resulta fundamental para recordarlo con
posterioridad. Sin embargo, nos es más fácil alegar que hemos olvidado algo
que admitir que no hemos estado atentos a lo que se ha ido diciendo.
© FUOC • PID_00267012 42 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Actividad

Observad con detenimiento la reproducción siguiente e intentad registrar todos los de-
talles; tomaos todo el tiempo necesario, sin prisas, focalizad vuestra atención en cada
uno de los elementos del dibujo.

Cuando hayáis finalizado, cerrad los ojos e intentad imaginar cada uno de los detalles.

Con respecto al repaso, su papel está relacionado con lo que conocemos sobre
cómo opera el olvido en el transcurso del tiempo.

Desde las investigaciones de Ebbinghaus a finales del siglo XIX, sabemos que
el olvido se produce de una manera muy acusada en los momentos inmedia-
tamente posteriores al aprendizaje y que se modera a medida que transcurre
el tiempo. Por consiguiente, el repaso debe programarse teniendo en cuenta
la evolución de la curva del olvido.

Así, se recomienda que una sesión de lectura o de estudio acabe siempre con
un repaso esquemático del material que se ha trabajado y que aquél se produz-
ca aproximadamente diez minutos después de haber acabado la sesión, puesto
que éste es el momento en que la curva de recuerdo alcanza la posición más
elevada. La función de este repaso sería fijar la información y hacerla más só-
lida. Sin embargo, si realizamos únicamente un repaso, no evitaremos en su
totalidad la pérdida del material, por lo que es aconsejable que se produzca un
nuevo repaso en torno a veinticuatro horas después de producirse el apren-
dizaje. Con posterioridad a éste, los repasos siguientes sólo se harán cuando
se tenga la sensación de que el material aprendido se está perdiendo o antes
de la fase de recuperación, si se sabe que deberá recuperarse en un momento
determinado (como, por ejemplo, un examen).
© FUOC • PID_00267012 43 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

3.3.2. Técnicas que refuerzan la codificación de atributos

Tanto estas técnicas como el resto a las que nos referiremos en los subapartados
siguientes remiten a una concepción del olvido diferente de la que acabamos
de relacionar con las técnicas de refuerzo de la huella.

En este caso, se trata de combatir el olvido por dependencia de pistas. La ex-


plicación del olvido por dependencia de pistas plantea que, si no podemos re-
cordar una información determinada, no es porque ésta ya no esté en nuestro
sistema de memoria, sino porque no estamos utilizando la estrategia adecua-
da para recuperarla, no encontramos el camino correcto que nos lleve a esta
información, que está ahí esperándonos, como el libro en la estantería de la
biblioteca.

Lo que debe hacer el sujeto durante la fase de aprendizaje es elaborar


aquellas pistas que posteriormente le permitirán llegar hasta esa infor-
mación. Una manera de hacerlo es codificando explícitamente atribu-
tos de la información que de manera habitual no se incorporan en la
huella de memoria.

• Llevando a cabo una descripción�minuciosa del estímulo; esta estrategia


se utiliza, por ejemplo, en las técnicas diseñadas para mejorar el recuerdo
de caras.

• Si se trata de un estímulo lingüístico, llevando a cabo un análisis�semán-


tico o, incluso, etimológico.

Actividad

Os proponemos un ejercicio de observación y de recuerdo de caras.

Elegid una persona desconocida que podáis observar con detenimiento.

• Empezad mirando su figura: ¿es alto, bajo, gordo, derecho, encorvado, etc.?

• A continuación, pasad a fijaros cómo va vestido: estilo, colores, calzado, alguna pieza
especialmente vistosa o que llame vuestra atención por cualquier motivo, etc.

• Por último, pasad a la parte más difícil: la cara.


– El pelo.

– El cutis, las arrugas, las posibles cicatrices, etc.

– La frente: alta, estrecha, abombada, etc.

– Los ojos: cejas, pestañas, párpados, color, dirección del alargamiento, si son hun-
didos o saltones, cómo es la mirada, etc.

– La nariz: corta, larga, puntiaguda, alas separadas, etc.

– La boca: estrecha, ancha, labios gruesos o finos, uno de los labios más sobresalido
que el otro, etc.

– La barbilla: prominente, hundida, fuerte, puntiaguda, con hoyuelo, etc.


© FUOC • PID_00267012 44 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

– Las mejillas: redondeadas, rojizas, hundidas, etc.

Una vez acabado este proceso de análisis, imaginad mentalmente cada uno de los rasgos
y el conjunto de la cara y tratad de recordarlos horas más tarde.

• Utilizando la autorreferencia; es decir, tratando de relacionar la informa-


ción con aspectos personales (personas conocidas, acontecimientos del pa-
sado, etc.).

• Empleando la interrogación; es decir, preguntándonos todo lo posible so-


bre la información (dónde, cuándo, quién, cómo, etc.).

Actividad

Os proponemos la actividad siguiente: planteaos el propósito de llevar a cabo veinte aso-


ciaciones personales a lo largo de un día y anotadlas por la noche. Podéis elegir cualquier
cosa para llevar a cabo la experiencia: un objeto que habéis visto en un escaparate, el
título de un libro que alguien lee en el autobús, una frase oída al azar, etc. Ante cada
uno de estos estímulos, preguntaos qué aspecto personal os hacen evocar, tomaos unos
segundos para hacerlo, no tengáis prisa.

Por la noche, tratad de recordar estos veinte estímulos y cada una de las referencias per-
sonales que hayáis establecido.

Repetidlo un par o tres de días.

3.3.3. Técnicas asociativas

Constantemente, estamos haciendo asociaciones; lo que sucede es que, con


mucha frecuencia, lo hacemos de manera inconsciente, sin percatarnos de
ello.

Actividad

Para constatar el uso de las asociaciones, os proponemos que, en algún momento relajado
del día, cuando dejéis vagar vuestro pensamiento libremente, juguéis a deshacer el curso
de vuestras ideas, recorriéndolo en sentido inverso y tratando de ver qué asociación os
ha llevado de la idea actual a la anterior, de aquélla a la anterior, y así sucesivamente. Es
realmente divertido constatar cómo una idea inicial, por medio de asociaciones sucesivas,
nos ha llevado a un punto extraordinariamente alejado del de partida.

Si realizamos estas asociaciones de manera deliberada, estaremos en condicio-


nes de poder utilizarlas para recordar una información determinada.

En esencia, las técnicas asociativas permiten establecer conexiones entre dife-


rentes huellas de memoria. Son útiles cuando precisamos recordar informacio-
nes que están relacionadas o cuando éstas son especialmente difíciles, puesto
que las asociaciones con otros contenidos también actúan como pistas para
el recuerdo.
© FUOC • PID_00267012 45 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Por otro lado, por medio del establecimiento de asociaciones también pode- Ved también
mos conseguir incrementar el nivel de atención y el registro de atributos y
En los apartados "Niveles de
conseguir un grado más alto de elaboración de la información. procesamiento" y "Alternativas
al concepto de profundidad de
procesamiento" podéis encon-
Son muy frecuentes las técnicas que trabajan con asociaciones de tipo visual, trar una explicación detallada
de los mecanismos de codifica-
sobre la base de que las imágenes visuales resultan muy efectivas para favorecer ción subyacentes a este plan-
teamiento.
el recuerdo. Estas asociaciones visuales se pueden utilizar en el contexto de:

• Técnicas que permiten recordar los nombres y los rostros de las personas.

• Técnicas diseñadas para favorecer el vocabulario de lenguas extranjeras


que estamos aprendiendo.

• Técnicas para trabajar con cualquier tipo de información.

Actividad

Os proponemos que constatéis la efectividad de las asociaciones visuales por medio de


la actividad siguiente.

Tomad un par o tres de amigos y leedles las instrucciones siguientes:

"Leeré una lista de pares de palabras, vuestra tarea consiste en prestar atención e intentar
recordar los pares, puesto que, cuando acabe mi lectura, os presentaré la primera palabra
del par y vosotros deberéis recordar la segunda.

Atentos. La lista es la siguiente."

A continuación, les leéis la lista siguiente, con un intervalo de dos o tres segundos entre
cada uno de los pares:

Disco - cocina

Luna - cuadro

Reloj - estatua

Bañera - pastel

Corbata - martillo

Libro - gato

Paraguas - bombilla

Zapato - coche

Espejo - moneda

Pelota - anillo

Árbol - camisa

Rueda - tijeras

Llave - mesa

Caballo - piano

Río - plato

Flor - cadena
© FUOC • PID_00267012 46 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

A continuación, les presentáis un papel con las primeras palabras de cada par y cada
uno de los sujetos, individualmente, debe intentar completar los pares recordando las
segundas palabras.

De nuevo, les leéis las instrucciones que siguen:

"Ahora haremos una nueva prueba con una segunda lista de pares; en este caso, deberéis
intentar elaborar una imagen mental que asocie las dos palabras que componen cada par.
Por ejemplo, si el par fuera "barco - sopa" deberíais imaginar pequeños barcos de papel
naufragando en un plato de sopa, o a los marineros de un barco comiendo su ración de
sopa. Es importante que las imágenes tengan las características siguientes:

• Que tengan movimiento.

• Que los dos elementos no estén uno al lado del otro, sino interactuando entre sí.

• Que sea extravagante, humorística, exagerada."

Escaparate - ratón

Revista - barro

Iglesia - telescopio

Seta - vela

Baldosa - cordel

Estufa - pulga

General - diamante

Puerta - mechero

Micrófono - aroma

Bisturí - escalera

Farola - sal

Caramelo - impermeable

Concha - medalla

Guante - obstáculo

Zanahoria - bolígrafo

Felpudo - balanza

De nuevo, les ofrecéis la primera palabra del par y ellos deberán completarlo.

Hacer esta prueba nos permitirá constatar el poder evocador de las imágenes visuales,
puesto que el recuerdo de la segunda lista de palabras será, con toda probabilidad, supe-
rior al de la primera.

3.3.4. Técnicas que generan estructuras de recuperación

Se trata de técnicas en que la información que el sujeto quiere aprender se


asocia, o bien a otra información adicional, externa; o bien a una parte de la
misma información. En el primer caso, encontraríamos los acrósticos o el uso
de rimas, entre otros; en el segundo, los acrónimos, las palabras clave de un
texto, etc.
© FUOC • PID_00267012 47 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

En cualquier caso, el objetivo de estas técnicas es que, en el momento en que


necesitamos recordar, estas otras informaciones actúen como mecanismos de
recuperación, como vías de acceso a la información relevante.

Entre estas técnicas, se encuentra el sistema de memoria más antiguo y de


mayor tradición histórica: el método�de�los�loci o de los lugares.

Para aplicar este sistema, se construye un archivo mental de imágenes perma-


nentes con el que se irá asociando siempre la información nueva que quere-
mos aprender. Las fases que caracterizarían su elaboración y utilización son
las tres siguientes:

• En primer lugar, conviene memorizar muy bien una serie de imágenes


mentales de lugares conocidos que tengan un orden lógico o natural. Este
conjunto de lugares constituye el sistema de archivo mental que podremos
utilizar una vez y otra con diferentes tipos de información.

• En segundo lugar, cada uno de los elementos de la información que quere-


mos aprender se visualiza y se asocia a la imagen de cada uno de los lugares
de nuestro sistema, siguiendo el orden establecido. Así, construimos un
conjunto de imágenes en que se van asociando de manera ordenada cada
fragmento de información y cada uno de los lugares de nuestro sistema.

• Por último, cuando queramos recordar la información, sólo necesitamos


dar un paseo imaginario y ordenado por los diferentes lugares de nuestro
sistema y "recoger", recuperar el fragmento de información que habíamos
depositado en cada uno.

Actividad

Os proponemos que construyáis vuestro propio sistema de lugares:


• Elegid cualquier ubicación, recorrido o espacio real o imaginario (vuestra casa, el
recorrido de vuestro paseo diario con el perro, un viaje, etc.).

• Dentro de esta ubicación, identificad veinte lugares específicos que estén ordenados
y sean diferentes entre sí.

• Imaginad cada uno de estos lugares mentalmente e intentad aprenderlos de manera


que podáis recorrerlos en vuestra imaginación visualizándolos perfectamente.

• Empezad a aplicar vuestro sistema de lugares con una lista de veinte palabras, cons-
truyendo una imagen en que cada uno de los mismos se asocie de manera ordenada
a cada una de las palabras de la lista.

• Practicad con más listas ampliando el número de palabras y asociando más de una
palabra a cada uno de los lugares.

• Cuando tengáis bastante práctica con listas de palabras, pasad a utilizar el sistema
de lugares con listas de ideas; os será muy práctico para recordar material expositivo
de manera ordenada.

Resumen

Disponemos� de� una� gran� variedad� de� técnicas� para� mejorar� el� rendimiento� de� la
memoria.
© FUOC • PID_00267012 48 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La�mayoría�de�estas�técnicas�intentan�elaborar,�durante�la�fase�de�codificación,�aso-
ciaciones�que�resulten�efectivas�en�el�momento�de�la�recuperación.
© FUOC • PID_00267012 49 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

4. Memoria y vejez

Modesta Pousada Fernández

4.1. Envejecimiento y cambio cognitivo

Tradicionalmente la Psicología cognitiva ha atendido al estudio de la memoria


(y de los otros procesos psicológicos básicos) en personas adultas y sanas.

Esto no significa que no sean posibles otros enfoques que nos permitan dar
respuesta a un tipo diferente de interrogantes. Por ejemplo, podemos pregun-
tarnos si son iguales los procesos de razonamiento en una persona que presen-
ta un trastorno esquizofrénico y en una persona sana, cómo y cuándo empie-
zan los niños a utilizar el lenguaje o qué sucede con nuestra memoria cuando
envejecemos.

Precisamente, ahora nos detendremos en este último aspecto y analizaremos


las relaciones entre memoria y vejez tratando de describir cómo cambia nues-
tra capacidad para almacenar, retener y recuperar la información cuando lle-
gamos a las últimas décadas de nuestra vida.

4.1.1. ¿Declive y vejez?

Desde un punto de vista clásico, la vejez se ha considerado como la etapa en


que las facultades que se habrían desarrollado y estabilizado a lo largo de la
juventud y de la edad adulta experimentarían una regresión o un declive.

En este sentido, durante mucho tiempo se ha considerado como un hecho la


existencia de un deterioro de las funciones cognitivas vinculado a la edad y
prácticamente irreversible.

Sin embargo, en los últimos años, varios autores han insistido en que, a lo largo
de todo el proceso de maduración, y no sólo durante la vejez, nos encontramos
con la constante de que ciertas funciones maduran mientras otras declinan.
Según este punto de vista, no habría ninguna etapa de la vida en la que sólo
se produjera crecimiento o sólo deterioro.

De hecho, estas dos posiciones que describimos remiten a dos modelos de en-
vejecimiento vigentes en las ciencias biologicomédicas y en las ciencias del
comportamiento: el modelo de declive o "modelo del ciclo vital en U inverti-
da", y el modelo derivado de la Psicología del life-span o ciclo vital.
© FUOC • PID_00267012 50 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Bibliografía

Es probable que en alguna de las asignaturas relacionadas con la Psicología del desarrollo
ya hayáis visto cuáles son las características de estos dos enfoques. En cualquier caso,
para aquéllos que queráis conocer con mayor detenimiento los planteamientos de la
Psicología del ciclo vital, os recomendamos las lecturas siguientes:

P. B. Baltes (1987). "Theoretical propositions of life-span developmental psychology: On


the dinamics between growth and decline". Developmental Psychology, 23, 611-626.

P. B. Baltes y M. M. Baltes (1990). Successful aging: Perspectives from the behavioral sciences.
Cambridge: Cambridge University Press.

Una de las consecuencias del enfoque del ciclo vital ha sido la reconsi-
deración de los cambios tradicionalmente asociados al envejecimiento
y el hecho de poner en cuestión si éstos son, en realidad, tan acusados
y tan inevitables como se consideraba.

Algunos estudios longitudinales llevados a cabo desde la Psicología del ciclo


vital ofrecen conclusiones muy interesantes sobre los cambios cognitivos que
se experimentan en diferentes etapas de la vida.

En este sentido, es especialmente relevante el estudio longitudinal de Seattle,


dirigido por K.W. Schaie; en éste, se evaluaron las denominadas capacidades
mentales primarias -PMA, Primary Mental Abilities- por medio de cinco subtests
diferentes: comprensión verbal, habilidad espacial, razonamiento, capacidad
numérica y fluidez verbal.

Las conclusiones que se elaboraron a partir de los datos obtenidos pueden


resumirse de la manera siguiente:

1) En primer lugar, parece que los procesos de cambio no afectan a diferentes


funciones cognitivas de la misma manera.

La inteligencia no variaría de una manera uniforme, sino que seguiría


patrones diferentes dependiendo de qué habilidad particular se trate.

En términos generales, se confirma la conocida diferencia entre una inteligen-


cia fluida y una cristalizada: la primera, relacionada con los procesos cogniti-
vos básicos e independiente de la cultura, suele declinar en los últimos años del
ciclo vital; la segunda corresponde al conocimiento adquirido, puede enten-
derse como la experiencia acumulada y se mantiene estable en los ancianos.

La diferenciación entre inteligencia fluida (If) e inteligencia cristalizada (Ic) fue estable-
cida por Cattell a principios de la década de los cuarenta, aunque no fue hasta 1965 que
uno de sus discípulos, Horn, la reanudó y generalizó su uso.

La primera (If) está relacionada con el razonamiento, la abstracción, la formación de con-


ceptos y la resolución de problemas; se ve afectada por el funcionamiento neurofisioló-
gico, con lo que suele ir aumentando con la edad para acabar disminuyendo durante las
décadas finales de la vida.
© FUOC • PID_00267012 51 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La segunda (Ic) corresponde al conocimiento adquirido y, por consiguiente, tiene que


ver con la educación, aunque también se observa en la amplitud de conocimiento, la
experiencia y el juicio de una persona. Su curso es diferente que el de la If, puesto que
aumenta y/o se mantiene estable a lo largo de la edad adulta y la vejez.

2) En segundo lugar, los procesos de cambio serían distintos en cada persona,


es decir, lo que se observa es un incremento�importante�de�las�diferencias
individuales en el funcionamiento cognitivo durante el envejecimiento.

Estas diferencias individuales se manifestarían dando lugar a un abanico muy


heterogéneo de situaciones personales, que podrían ir desde aquellos ancianos
que muestran un deterioro temprano y significativo de sus funciones cogniti-
vas, hasta aquéllos que mantienen un buen funcionamiento cognitivo hasta
edades muy avanzadas.

Ésta es una de las constataciones de la investigación en geriatría: los


hallazgos en las esferas fisiológicas y psicológicas muestran una varia-
bilidad que aumenta en paralelo con la edad de los sujetos observados
(cuanta más edad, más variabilidad entre sujetos); ello hace enorme-
mente difícil definir a un "anciano típico".

3) En tercer lugar, de acuerdo con los resultados obtenidos en el estudio, pa-


rece que, en principio, no�debemos�asumir�que�los�cambios�cognitivos�son
irreversibles y que aparecen inevitablemente vinculados al envejecimiento.

Parece que existe una relación clara entre el mantenimiento de niveles eleva-
dos de función intelectual, por un lado, y aquellos estilos de vida que impli-
can ciertos niveles de estimulación y, sobre todo, la continuación de formas
de educación formal e informal, por el otro.

Se trata de relaciones más que causales, recíprocas: las personas que mantie-
nen sus capacidades cognitivas tenderán más a desarrollar actividades de tipo
educacional que las que no las mantienen y, recíprocamente, este tipo de ex-
periencias educacionales puede contribuir a mantener un nivel relativamente
estable de funcionamiento intelectual.

Por otro lado, en los últimos años existe un interés creciente por el estudio
de la plasticidad y de cómo, por medio de métodos de entrenamiento cog-
nitivo, pueden mantenerse o, incluso, mejorarse las capacidades cognitivas;
así, se han llevado a cabo varios estudios para analizar hasta qué punto el fun-
cionamiento intelectual de los ancianos puede mejorarse y se han elaborado
programas de intervención con este objetivo.

Tanto en el Estado español como en otros países europeos y americanos se ha trabajado


sobre el desarrollo de programas de estimulación cognitiva y mejora de la memoria en
los ancianos. En nuestro contexto, son especialmente relevantes los trabajos llevados
a cabo por el equipo de Rocío Fernández Ballesteros y por la Unidad de Memoria del
Ayuntamiento de Madrid.
© FUOC • PID_00267012 52 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Si os interesa profundizar en los aspectos sobre mejora de la memoria, os remitimos al


apartado sobre "Recordar y olvidar".

4.1.2. Memoria y envejecimiento normal

Hasta ahora, nos hemos referido a cambios cognitivos generales asociados al


proceso de envejecimiento. Sin embargo, entre estos cambios, los que generan
con frecuencia un mayor número de quejas y problemas cotidianos entre los
ancianos son los relacionados con la pérdida de su memoria.

Esto ha hecho que, en los últimos años, se haya desarrollado un creciente nú-
mero de investigaciones y publicaciones que tratan, desde diferentes perspec-
tivas, la relación entre el envejecimiento y el funcionamiento de los procesos
de memoria.

En estas investigaciones, lo normal y lo patológico suelen entenderse como Ved también


dos extremos de un continuo en que es difícil establecer una línea divisoria.
Si queréis conocer con mayor
Podríamos decir que, decantados hacia uno de los extremos de este continuo, profundidad en qué consiste la
se encontrarían los trastornos relacionados con la demencia y, en particular, enfermedad de Alzheimer, os
remitimos al apartado "Enfer-
con la enfermedad de Alzheimer, mientras que en el lado opuesto se encon- medad de Alzheimer".

trarían los cambios normales vinculados al proceso de envejecimiento. Estos


últimos serían cambios no patológicos que experimentarían los ancianos y
que formarían parte del conjunto de cambios normales que podrían aparecer
en esta etapa de la vida. En los próximos apartados nos referiremos a este tipo
de cambios no patológicos.

Al final de los años cincuenta, Kral, un médico canadiense, describió lo que


denominó beningn senescent forgetfulness (' olvido�senil�benigno') al observar
los cambios de memoria que experimentaban los ancianos de una residencia
de Montreal.

Kral caracterizó este síndrome como la dificultad para recordar nombres o fe-
chas referidas al pasado y que, con anterioridad, se recuperaban sin dificultad.
Consideró que se trataba de un trastorno no progresivo y que se distinguía con
claridad del olvido "maligno" (la demencia) por su escasa tasa de mortalidad
después de un seguimiento de seis años de los ancianos que lo presentaban.

Con posterioridad, algunos autores consideraron que la denominación de Kral era se-
mánticamente inapropiada y que el síndrome se había definido de una manera muy im-
precisa. Ello llevó a que, en 1986, el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Uni-
dos creara un grupo de trabajo para tratar de unificar criterios y describir esta pérdida
de memoria que puede darse en ancianos sanos. Este grupo, encabezado por Thomas
Crook, propuso como término adecuado el de age-associated memory impairment (AAMI),
cuya traducción suele ser 'pérdida�de�memoria�asociada�a�la�edad' (PMAE) y tiene los
criterios de inclusión siguientes:

1) Hombres y mujeres de edad superior a los cincuenta años.

2) Quejas de pérdida de memoria en tareas cotidianas; esta pérdida es vista como gradual,
sin empeoramiento repentino en los últimos meses. Unos ejemplos de este tipo de quejas
serían las siguientes:
© FUOC • PID_00267012 53 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

• Dificultad para recordar nombres de personas que se han presentado previamente.

• Dificultad para recordar dónde se han dejado ciertos objetos.

• Dificultad para recordar diferentes tareas que deben hacerse.

• Dificultad para recuperar números de teléfono o direcciones.

• Dificultad para recuperar información de manera rápida o tras una breve pausa.

3) Resultados en pruebas de memoria al menos una desviación estándar por debajo de la


media establecida para adultos jóvenes en la valoración de la memoria.

4) Evidencia de un adecuado funcionamiento intelectual con una puntuación de al me-


nos nueve (puntuación directa de al menos treinta y dos) en el subtest de vocabulario
del WAIS.

5) Ausencia de demencia, determinada por una puntuación de veinticuatro o superior


en el Mini-Mental State Examination.

Aunque la propuesta de Crook y otros ha recibido numerosas críticas, el uso de la deno-


minación AAMI o PMAE suele ser frecuente en la literatura sobre el tema.

Desde entonces, un elevado número de investigaciones llevadas a cabo


en las décadas siguientes han ido confirmando que, en efecto, puede
aparecer un declive de la memoria en ancianos sanos durante las últimas
décadas de su vida.

Ahora bien, de la misma manera que no todas las funciones cognitivas evo-
lucionan del mismo modo durante la vejez, tampoco todos los sistemas de
memoria experimentan los mismos cambios.

Varias investigaciones llevadas a cabo tanto en el laboratorio como en


contextos cotidianos han tratado de analizar cómo evolucionan los di-
ferentes sistemas y subsistemas de memoria durante las últimas décadas
de la vida.

Resumen

Los�cambios�en�las�funciones�cognitivas�no�siguen�un�patrón�uniforme:�ni�se�dan�de
la�misma�manera�en�todos�los�sujetos,�ni�en�un�mismo�sujeto�en�todas�las�funciones.

Los�cambios�cognitivos�que�se�producen�durante�la�vejez�no�deben�considerarse,�en
principio,�irreversibles.

La�memoria�puede�manifestar�una�serie�de�cambios�durante�la�vejez�que�formarían
parte�del�proceso�normal�de�envejecimiento.

4.2. Cambios en la memoria de trabajo

Si atendemos a aquellas investigaciones que han analizado si el almacena-


miento pasivo de información durante un corto periodo de tiempo, sin nin-
gún tipo de procesamiento añadido, experimenta algún cambio durante el
envejecimiento, podemos decir que éstos, cuando se han advertido, son mí-
nimos, tanto en la capacidad de almacenamiento como en la tasa de olvido
o en la búsqueda de información en este almacén a corto plazo. Únicamente
© FUOC • PID_00267012 54 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

se advierten diferencias�en�la�retención�de�estímulos�visuales y se evidencia


en los ancianos un claro declive tanto en tareas de recuerdo como de recono-
cimiento.

Ahora bien, el concepto de almacén pasivo a corto plazo ha sido progresiva-


mente sustituido por el de una memoria de trabajo activa, que no sólo se li-
mita a almacenar la información, sino que también se encarga de su procesa-
miento, de su manipulación.

Desde esta perspectiva, numerosos trabajos han explorado las diferencias en-
tre personas jóvenes y ancianas por medio de tareas en las que los sujetos de-
ben transformar la información que mantienen en su memoria, o bien retener
cierta información mientras, a su vez, manipulan otros contenidos.

A partir de los trabajos llevados a cabo, parece que existe un acuerdo


entre los investigadores de reconocer un marcado efecto de la edad en
las tareas de memoria que implican almacenar y, simultáneamente, ma-
nipular información.

4.2.1. Memoria de trabajo y procesos atencionales

El ejecutivo central es el componente nuclear del modelo de memoria de tra-


bajo propuesto por Baddeley y Hitch. Éste es el componente que controla el
funcionamiento de la memoria de trabajo y actúa, más que como un almacén
de información, como un sistema de control atencional.

En el estudio de la atención y el envejecimiento, las investigaciones llevadas


a cabo pueden agruparse en cuatro categorías: aquéllas que atienden a la aten-
ción dividida, las referidas a la alternancia atencional, a la atención selectiva y a
la atención sostenida. Ahora veremos cada una de estas cuatro categorías por
separado.

1) Estudios sobre atención�dividida. La atención dividida se refiere al proceso


a través del cual se controla la realización simultánea (este adjetivo es importan-
te, porque nos permitirá diferenciarla de la alternancia atencional) de dos tareas.
Los experimentos que se han hecho comparando la ejecución de ancianos con
la de jóvenes en este tipo de tareas muestran un claro déficit en aquéllos con
respecto a éstos. La única excepción se produce cuando las tareas son muy
simples, situación en la que no se encuentran diferencias entre ambos grupos.

Sería interesante proseguir con la investigación en este área, dado que todavía
no se conoce muy bien la influencia que la práctica, la experiencia previa que
posean los sujetos en las tareas que se les presenten o ciertos niveles de habi-
lidad pueden tener en la ejecución en situaciones de atención dividida.
© FUOC • PID_00267012 55 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

2) Estudios sobre alternancia�atencional, es decir, sobre el proceso de alternar


el control sobre dos o más fuentes de información.

Aunque las explicaciones teóricas sobre las relaciones entre esta alternancia
atencional y el funcionamiento de la memoria de trabajo son variadas, lo cier-
to es que los datos aportados por diferentes investigaciones que han utilizado
estímulos visuales muestran que no existe una disminución del rendimiento
en este tipo de tareas con la edad.

Esto resulta sorprendente cuando los datos comportamentales sobre los an-
cianos incluyen referencias a su rigidez y perseverancia y cuando se disponen
de datos que muestran la existencia de diferencias si la alternancia afecta a
estímulos auditivos.

De acuerdo con los resultados, parece que no está claro cuáles son las dimen-
siones del estímulo que resultan relevantes en este tipo de tareas para producir
diferencias entre grupos de edad.

Ejemplo

Un experimento sobre alternancia atencional obliga al sujeto a modificar su foco de aten-


ción. De este modo, en algunos ensayos se le podría hacer que atienda a la letra del centro
en una combinación de cinco letras, mientras que en otros ensayos debería atender a la
totalidad de la pantalla para detectar un estímulo periférico.

3) Estudios sobre atención�selectiva, referida al filtraje de una parte de la in-


mensa cantidad de información que el sujeto recibe del entorno. Existen mu-
chas evidencias de que, con la edad, se reducen los procesos de inhibición que
son los que permitirían eliminar de nuestro sistema de procesamiento la in-
formación que el sujeto no considera relevante. En este sentido, los ancianos
se encontrarían en desventaja en aquellas situaciones en que se precisa selec-
cionar y procesar cierta información relevante en contraposición a otra que
no lo es. Estos resultados están relacionados con una de las hipótesis que se
han propuesto para explicar el conjunto de cambios que se producen en los
procesos de memoria durante el envejecimiento, la conocida como hipótesis
sobre un déficit en los mecanismos de inhibición.

Ejemplo

En nuestra vida cotidiana, estamos seleccionando constantemente aquellos estímulos


que resultan relevantes para el curso de nuestra acción o nuestro pensamiento, mientras
ignoramos muchos otros que también existen, pero que nos resultan irrelevantes.

Ahora mismo, por ejemplo, el nivel de la temperatura ambiental, el sonido de fondo de


nuestro ordenador, o el tacto de la silla en la que nos sentamos nos pasan desapercibidos;
al menos si no son especialmente molestos.

4) Estudios sobre atención�sostenida. Esta última remite al mantenimiento de


la atención durante largos periodos de tiempo; por norma general, se trata de
atender a una fuente de información para detectar acontecimientos u objetos
que tienen lugar en intervalos temporales impredecibles.
© FUOC • PID_00267012 56 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Ejemplo

Un ejemplo del tipo de tareas que deben hacer los sujetos en estas investigaciones es la
de identificar estímulos que aparecen continuamente en una pantalla con cierto nivel de
degradación, tarea que exige un mantenimiento constante del foco atencional.

Los resultados parecen mostrar que los niveles globales de atención sostenida
son inferiores en los ancianos que en los jóvenes, pero que la disminución de
la vigilancia que se produce a lo largo de tareas de cierta duración no resulta
superior para los ancianos que para los jóvenes.

Así pues, el proceso de mantener la atención no cambiaría con la edad (tanto


ancianos como jóvenes cometen más errores a medida que transcurre el tiem-
po y esta disminución de la precisión tiene lugar a la misma velocidad). Sin
embargo, en términos absolutos, sí que se observa que los ancianos son menos
precisos en la detección que los jóvenes.

A la hora de tratar de establecer cuáles son los mecanismos que podrían dar Reflexión
cuenta de estas diferencias en los niveles globales de atención sostenida entre
Reflexionad sobre cómo, de
jóvenes y ancianos, vemos que existen varios. Uno de éstos es el de la distrai- hecho, la mayor distraibilidad
bilidad: la idea de algunos autores es que los ancianos son más susceptibles en tareas de atención sosteni-
da también está relacionada
al descuido cuando están realizando tareas que exigen mantener su atención con los problemas de selección
de la información.
de una manera constante. Esta mayor susceptibilidad al descuido les haría no
detectar la presencia de ciertos ítems, sobre todo, por ejemplo, si la tarea re-
sulta aburrida o pesada para los sujetos.

Resumen

Los�ancianos�sólo�muestran�dificultades�en�la�retención�cuando�se�trata�de�estímulos
visuales.

Los�problemas�más�importantes�aparecen�cuando�deben�retener�la�información�al
mismo�tiempo�que�la�manipulan.

El�control�atencional�se�ve�alterado�tanto�en�tareas�de�atención�dividida�como�de
atención�selectiva�y�sostenida.

4.3. Cambios en la memoria a largo plazo: memoria episódica y


memoria semántica

Cuando hablamos de los cambios que experimenta la memoria a largo plazo


de los ancianos, debemos mantener la distinción entre "memoria declarativa
y memoria no declarativa".

Mientras este segundo sistema de memoria remite, básicamente, a habilidades


muy establecidas que se llevan a cabo de manera automática y que no se ven
afectadas por la edad, la memoria declarativa, que almacena tanto nuestros
recuerdos episódicos como nuestro conocimiento semántico, sí que muestra
cambios de cierta relevancia. Veámoslo.
© FUOC • PID_00267012 57 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

4.3.1. Memoria episódica

Por lo que respecta a la memoria episódica, la tarea utilizada con más frecuen-
cia para investigar experimentalmente las diferencias entre jóvenes y ancianos
ha sido el recuerdo libre de secuencias de ítems (por norma general, palabras)
presentados previamente a los sujetos.

Aunque se trata de una tarea poco representativa de las experiencias habituales


que en la vida cotidiana afectan a la memoria episódica, la idea subyacente es
que los procesos implicados en tareas de este tipo son bastante generales, de
manera que esta tarea proporcionaría, los medios para estudiar estos procesos
generales en condiciones altamente controladas.

De forma muy esquemática, y antes de pasar a referirnos a investigaciones que


utilizan procedimientos de mayor validez ecológica y que nos proporcionarán
datos de mayor relevancia clínica, diremos lo siguiente:

1) Si analizamos la proporción de ítems recordados, se observan diferencias


significativas entre jóvenes y ancianos, con un nivel de recuerdo más alto en
los jóvenes.

2) Los ancianos se benefician, igual que los jóvenes, de ciertos factores que
pueden favorecer la recuperación de la información. Así, por ejemplo:

• Se observa el conocido como generation effect, según el cual los ítems ge-
nerados por el mismo sujeto tienen un recuerdo superior a los ítems esta-
blecidos por el experimentador y simplemente leídos por el sujeto. Mien-
tras que los pacientes afectados por la enfermedad de Alzheimer apenas
manifiestan este efecto, sí que lo hacen los ancianos "normales", aunque,
con ello, no consiguen superar el recuerdo de los jóvenes.

• La organización de la información favorece también el recuerdo en ambos


grupos de edad.

3) En cambio, en el efecto de la práctica se observan diferencias entre jóvenes


y ancianos, de manera que la presentación en ensayos sucesivos de la misma
lista de ítems no produce el mismo incremento en el rendimiento de ambos
grupos; este incremento es mayor en los jóvenes.

4) En cuanto a las pruebas de reconocimiento, pese a que los resultados de los


ancianos son mejores que los obtenidos en las pruebas de recuerdo, también
muestran diferencias con respecto a los jóvenes: mientras la tasa de aciertos es
más pequeña, la de falsas alarmas es más alta. Estos resultados se obtienen no
sólo con listas de palabras, sino también con otros tipos de estímulos, incluso
si se evalúa el reconocimiento de objetos cotidianos.
© FUOC • PID_00267012 58 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Por tanto, observamos que la investigación de laboratorio ha mostrado


cambios de cierta relevancia en el funcionamiento de la memoria epi-
sódica.

A continuación, veremos los resultados obtenidos en investigaciones con ma-


teriales y procedimientos de mayor validez ecológica.

Recuerdo�de�imágenes�y�de�caras

Uno de los resultados habituales cuando se estudia la capacidad de reconocer


imágenes previamente presentadas es que, aunque éstas hayan sido centena-
res, la tasa de reconocimiento es superior al 95%, bastante más alta que en
el caso del reconocimiento de palabras. Éste es el conocido como el efecto de
superioridad de las imágenes.

Cuando este efecto se ha tratado de constatar en los ancianos, no se han obte-


nido los mismos beneficios derivados de la presentación de las imágenes que
se obtienen con los jóvenes.

A su vez, se ha verificado que los ancianos pocas veces utilizan de manera


espontánea imágenes para codificar las informaciones que reciben.

En el caso del reconocimiento de rostros, no sólo éste es inferior en los an-


cianos, sino que también aumenta de manera notable el porcentaje de falsas
alarmas. En este sentido, se han hecho estudios que simulan una prueba de
testimonio para el reconocimiento de personas que han cometido un delito
y se confirma esta elevada tasa de falsas alarmas cometidas por los ancianos,
con las consecuencias prácticas que ello puede tener para su actuación en la
vida real como testigos en procesos judiciales.

Estimación�de�la�temporalidad�de�los�acontecimientos

Uno de los rasgos fundamentales de la memoria episódica es que se refiere a


acontecimientos que se localizan en el tiempo; en este sentido, recordar cuán-
do se produjo un acontecimiento o restablecer el orden en que sucedió un con-
junto de acontecimientos constituyen aspectos que afectan de manera esen-
cial a la memoria episódica.

Cuando se han investigado estas funciones de memoria en el laboratorio, se


ha encontrado que no sólo hay un déficit importante asociado a la edad, sino
que también el periodo en que este déficit se empieza a manifestar es mucho
más temprano que en otras tareas de memoria.
© FUOC • PID_00267012 59 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La razón por la que se produce este déficit y se inicia, asimismo, en etapas


tempranas todavía es desconocida, en la medida en que los mecanismos bási-
cos que subyacen bajo esta función temporal de la memoria todavía se cono-
cen muy poco.

Recuerdo�de�la�fuente

¿Cómo os enterasteis por primera vez de la existencia de la UOC? ¿Quizás lo


leisteis en algún lugar? ¿Alguien os habló de ella? No recordar nada sobre una
cuestión como ésta se denomina amnesia de la fuente. Por el contrario, si sabéis
que alguien os habló de la UOC, pero no conseguís recordar quién o cuándo, se
trata de un olvido de la fuente. En realidad, la fuente de un recuerdo episódico es
un atributo importante de este recuerdo y constituye una de las características
que, frecuentemente, contribuye a los errores de nuestra memoria episódica.

Se ha analizado qué sucede con este tipo de recuerdos en los ancianos y se ha


encontrado que la amnesia de la fuente correlaciona de manera importante
con la edad (cuanto mayor es la persona, mayor también es la amnesia de
la fuente) y con la fluidez verbal (cuanto mayor es esta última, menor es la
amnesia de la fuente).

La fluidez verbal (que se mide, por ejemplo, por medio de una tarea como citar todas las
palabras que empiecen por una determinada letra durante un periodo determinado de
tiempo) se ha considerado una medida del funcionamiento de los lóbulos frontales. De
este modo, el hecho de que los ancianos sean especialmente susceptibles a la amnesia
de la fuente ha sido considerado por algunos autores como el reflejo de una disfunción
de estos lóbulos frontales.

Control�de�la�realidad

La distinción entre la planificación de una actividad y su ejecución correspon-


de a lo que se ha denominado control de la realidad. Por consiguiente, se re-
fiere a nuestra capacidad para distinguir entre un acontecimiento que hemos
imaginado y uno que hemos percibido realmente. De hecho, se trata de una
forma de recuerdo de la fuente, pero, en este caso, la discriminación es entre
una fuente interna y una externa.

Se ha trabajado con diferentes tareas intentando verificar si habría diferencias


entre jóvenes y ancianos en este control de la realidad y, en general, se ha
encontrado que las diferencias son escasas, pero que uno de los ámbitos don-
de se manifiestan con más claridad es en las producciones verbales. Así, pare-
ce que, en este área, los ancianos tendrían dificultades para distinguir si han
transmitido con anterioridad una información determinada, o bien sólo han
pensado en transmitirla; de ello resulta una mayor probabilidad de explicar las
mismas anécdotas o relatar varias veces acontecimientos que les han sucedido
pensando que es la primera vez que lo hacen.

Memoria�autobiográfica
© FUOC • PID_00267012 60 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La memoria autobiográfica, como habéis visto, se refiere al recuerdo de acon-


tecimientos que nos implican de manera personal a cada uno de nosotros:
dónde pasamos las vacaciones hace dos años, qué ocurrió el primer día que
fuimos al instituto, cómo se llamaba nuestro profesor de gimnasia, etc.

Por tanto, se trata de recuerdos que nos pertenecen de manera exclusiva y, por
este motivo, la evaluación de este tipo de recuerdos presenta bastantes proble-
mas metodológicos: ¿cómo podemos estar seguros de que el contenido de un
suceso es el que el sujeto asegura?, o ¿cómo podemos saber si, en realidad, este
hecho sucedió en el momento temporal en que lo ubica el sujeto?

Una de las tareas que con mayor asiduidad se han utilizado para investigar la memoria
autobiográfica consiste en presentar a los sujetos una serie de palabras y pedirles que
asocien a cada una de éstas un recuerdo personal. Al acabar su evocación, se les pide que
intenten ubicar en el tiempo cada uno de estos recuerdos que han generado.

A pesar de estos problemas metodológicos, han sido abundantes las investiga-


ciones que han intentado analizar si existen diferencias vinculadas a la edad
en cuanto a los recuerdos autobiográficos.

En general, los trabajos que se han llevado a cabo indican que, con indepen-
dencia de la edad, se recuperan con mayor frecuencia recuerdos recientes que
recuerdos remotos; es decir, que tanto ancianos como jóvenes tienden a gene-
rar mayor cantidad de recuerdos autobiográficos próximos en el tiempo. Sin
embargo, algunas veces se obtienen funciones en forma de U, es decir, recuer-
dos recientes y remotos recuperados con más frecuencia que recuerdos inter-
medios.

Paradójicamente, es habitual que los ancianos se quejen de no poder recor-


dar cosas que les han sucedido el día anterior, mientras que pueden recordar
perfectamente anécdotas de su infancia o de su juventud. ¿Resulta esto con-
tradictorio con los resultados experimentales que acabamos de comentar? En
realidad, debemos tener en cuenta que estos recuerdos personales del pasado
remoto tienen unas características muy particulares: por un lado, son muy
selectivos y, habitualmente, corresponden a episodios con una fuerte carga
emocional; asimismo, se han repasado y relatado múltiples veces, con lo que
se hacen cada vez más accesibles; por último, se pueden haber reelaborado y
modificado a lo largo del tiempo, de manera que el recuerdo actual mantenga
sólo una similitud vaga con el episodio original. Todo ello explicaría su facili-
dad de recuperación.

4.3.2. Memoria semántica

Tradicionalmente, se ha considerado que los recuerdos episódicos eran sensi-


bles al envejecimiento, pero que no sucedía lo mismo con la información se-
mántica.

Así, los resultados obtenidos a partir de la investigación indicarían lo siguiente:


© FUOC • PID_00267012 61 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

• El nivel de vocabulario de los ancianos -es decir, el número de palabras


que son capaces de reconocer y comprender- no disminuye, sino que, en
algunos casos, aumenta con respecto a los jóvenes (aunque, naturalmente,
aquí el nivel cultural tiene un papel determinante).

• Su nivel de comprensión general; es decir, la activación de información de


memoria semántica para hacer inferencias o las estructuras generales de
conocimiento que confieren sentido a la información, tampoco presenta
diferencias con respecto a los jóvenes.

Sin embargo, en trabajos más recientes se han empezado a detectar di-


ferencias vinculadas a la edad en algunas tareas de memoria semántica.

Los problemas parece que están, básicamente, en el acceso al léxico; es decir,


en la habilidad para encontrar la palabra adecuada al nombrar un objeto de-
terminado o en el discurso espontáneo. Asimismo, esta dificultad se manifies-
ta en un incremento en los episodios TOT (tip of the tongue); es decir, esta sen-
sación de tener una palabra en la "punta de la lengua", pero no ser capaz de
recordarla.

Estos problemas de acceso a determinadas informaciones han llevado a algunos autores


a señalar que los procesos de recuperación de la información serían los que de manera
más clara parece que fallan en la gente mayor, y este fallo es más evidente cuantas menos
pistas proporciona la tarea o el contexto de recuperación. Por ejemplo, las diferencias
entre ancianos y jóvenes presentes en tareas de recuerdo, disminuyen notablemente en
tareas de reconocimiento, en las que las pistas están mucho más claras.

En relación con estas dificultades de recuperación, también se encontraría la amnesia


de la fuente, de la que hemos hablado con anterioridad, por medio de la cual pueden
recordar determinada información (por ejemplo, la cara de una persona); pero no cómo
o dónde se produjo el aprendizaje de esta información (no recuerdan de qué ni dónde
la han conocido).

Resumen

Tanto�el�funcionamiento�de�la�memoria�episódica�como�algunos�aspectos�de�la�me-
moria�semántica�muestran�déficits�vinculados�a�la�edad.

En�concreto,�en�la�memoria�episódica�detectamos�que�los�ancianos�muestran:

•�Peor�rendimiento�en�el�recuerdo�de�secuencias�de�ítems.
•�Peor�rendimiento�en�el�recuerdo�de�imágenes�y�de�rostros.
•�Un�déficit�temprano�en�la�localización�temporal�de�los�recuerdos.
•� Dificultades� en� la� recuperación� de� la� fuente� de� una� información� y,� en� algunas
circunstancias,�en�el�control�de�la�realidad.

En�cuanto�a�la�memoria�semántica,�se�observarían�problemas�de�fluidez�verbal�y�de
acceso�al�léxico.
© FUOC • PID_00267012 62 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

4.4. Factores que pueden afectar al rendimiento en tareas de


memoria

Existen una serie de factores que pueden influir en el rendimiento observado


en diferentes tareas de memoria y que permiten entender por qué muchas
veces los resultados encontrados cuando se comparan grupos de jóvenes y
ancianos presentan una gran variabilidad.

4.4.1. Nivel educativo

Parece claro que el nivel educativo de los sujetos que participan en una inves-
tigación sobre memoria puede afectar de manera importante a los resultados
obtenidos.

Así, en muchos trabajos se utilizan muestras de estudiantes universitarios para


formar los grupos de adultos jóvenes; cuando estos grupos se comparan con los
de ancianos, se observan resultados diferentes dependiendo de si estos últimos
se equiparan o no a los jóvenes en el número de años de educación formal.

Si esta variable se iguala, es decir, si jóvenes y ancianos presentan el


mismo nivel educativo, las diferencias entre ambos en determinadas
tareas desaparecen.

No sólo esto, sino que algunos investigadores han encontrado que el nivel
de educación formal de ancianos mayores de sesenta y cinco años predice su
funcionamiento cognitivo en, como mínimo, los tres años siguientes.

Las personas con un nivel educativo inferior experimentarían un mayor


declive que las de nivel educativo superior.

Sin embargo, los análisis no revelan si la experiencia educativa influye de ma-


nera directa en el rendimiento cognitivo o si, de hecho, esta variable remite a
otros aspectos como serían, por ejemplo, experiencias de tipo social y ocupa-
cional a lo largo de la vida, hábitos de salud, aficiones e intereses personales,
etc.

4.4.2. Investigación en contextos cotidianos

Gran parte de los datos que tenemos sobre las diferencias entre jóvenes y an-
cianos en tareas de memoria provienen de la investigación en laboratorio,
mientras que la investigación en contextos cotidianos es mucho más reciente
y escasa.
© FUOC • PID_00267012 63 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

De acuerdo con los datos aportados por muchas de estas investigaciones


de laboratorio, el funcionamiento de los ancianos en su vida cotidiana
tendría que estar bastante deteriorado, mientras que la vida real muestra
que esto no es así, al menos en muchas de las tareas cotidianas.

En el futuro, la investigación sobre el funcionamiento de la memoria de los


ancianos deberá tener en cuenta aquellos factores contextuales que en la vida
diaria contribuyen a un mejor desarrollo de los sujetos y, sobre todo, tendrá
que analizar hasta qué punto el conocimiento�previo de los sujetos sobre las
tareas o las informaciones en que se ven implicados les permite desenvolverse
mejor y obtener unos mejores rendimientos.

En este sentido, parece que la experiencia y la práctica pueden ser un ele-


mento clave a la hora de entender por qué algunos ancianos se desarrollan
mejor en dominios específicos y con un elevado nivel de exigencia cognitiva
(por ejemplo, el ajedrez, la lectura, un oficio determinado, etc.).

Volviendo a los inconvenientes de la investigación de laboratorio, debemos


ser conscientes de que algunos aspectos de ésta también pueden incidir en
los resultados obtenidos: se trata de una situación extraña para los ancianos
que tanto puede incrementar su nivel de ansiedad, como disminuir su nivel
de motivación hacia la tarea, cuestiones que inevitablemente afectarán a su
rendimiento. Asimismo, es el experimentador quien selecciona el tipo de es-
tímulos, el ritmo de presentación de éstos o la complejidad de la tarea; ello
hace que los ancianos no tengan ningún control sobre la situación y, por con-
siguiente, ninguna posibilidad de adaptarla a sus características personales.

4.4.3. La salud

Por último, a menudo la investigación no tiene en cuenta que aspectos rela-


cionados con la salud física y mental, con la medicación, la nutrición, el esta-
do de ánimo, etc. pueden influir en los resultados obtenidos.

Así, por ejemplo, resulta mucho más difícil aprender y recordar cuándo hay
un cierto nivel de deterioro físico: se han encontrado relaciones importantes
entre la salud y el funcionamiento cognitivo. Y, del mismo modo estados de
ansiedad o depresión pueden afectar de manera importante al funcionamiento
de la memoria.

Resumen

Debemos�ser�conscientes�de�que�factores�muy�variados�(nivel�educativo,�familiari-
dad�con�la�información,�estado�de�ánimo,�salud�general,�etc.)�pueden�afectar�al�ren-
dimiento�en�tareas�de�memoria.

Estos�factores�pueden�contribuir�a�explicar�algunas�de�las�diferencias�encontradas
entre�jóvenes�y�ancianos.
© FUOC • PID_00267012 64 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

5. Psicopatología de la memoria

Josep Baqués Cardona

Comenzaremos esta sección explicando los tipos de alteraciones de la memo-


ria que existen, para, a continuación, describir las condiciones o patologías
que pueden producir dichas alteraciones. Entre éstas, distinguiremos las pato-
logías de origen orgánico de las de origen psicológico o mixto.

5.1. Amnesias

La pérdida de memoria no atribuible a un proceso normal de olvido es


conocida de manera genérica como amnesia.

Es decir, la amnesia implica bien una pérdida de recuerdos anteriores al acon-


tecimiento que la provocó, bien una dificultad para establecer nuevos apren-
dizajes desde el inicio de esa patología. Y con cierta frecuencia, ambas cosas.
De forma convencional, la amnesia se refiere a una afectación específica de la
memoria declarativa, especialmente del subsistema de la memoria episódica,
que es el más sensible a cualquier tipo de alteración.

Generalmente, las amnesias o síndromes amnésicos tienen una causa orgáni-


ca. En muchos casos, estos déficits de memoria son consecuencia de proce-
sos patológicos que provocan disfunción o lesiones cerebrales permanentes en
determinadas estructuras cerebrales. Entre estas causas, que os detallaremos
más adelante, podemos encontrar traumatismos craneoencefálicos, hipoxia,
infartos de una arteria cerebral o hemorragias cerebrales, o infecciones como
la encefalitis por herpes simple, que veremos más adelante.

Algunas amnesias, como podremos ver cuando tratemos de las diferentes pa-
tologías, son transitorias, es decir, después de un período de tiempo variable,
la persona es capaz de establecer nuevos recuerdos o de recuperar parte de los
recuerdos perdidos. No obstante, con frecuencia la pérdida de memoria es re-
lativamente permanente. En estos últimos casos, algunos pacientes pueden
experimentar una recuperación parcial pasado un tiempo o tras recibir trata-
miento, mientras que otros, como los que sufren la enfermedad de Alzheimer u
otras demencias menos frecuentes, sufren una pérdida insidiosa y progresiva.

Una de las características curiosas de las personas que padecen amnesia es que
con frecuencia no son capaces de recordar una información que se les pide ex-
plícitamente, pero, sin embargo, lo hacen bastante bien (y en ocasiones igual
que las personas sanas) en tareas de memoria no declarativa que no requieran
© FUOC • PID_00267012 65 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

tener conciencia de que aquella información se ha presentado anteriormente.


Es decir, tienen relativamente preservados los sistemas de memoria no decla-
rativa.

Uno de los primeros en darse cuenta de este fenómeno fue un conocido psicólogo francés
de comienzos del siglo XX, Edouard Claparède.

Claparède visitaba a una paciente amnésica de cuarenta y siete años que tenía el síndrome
de Wernicke-Korsakoff y que era incapaz incluso de reconocer a las enfermeras que la
trataban.

Un día hizo con ella un curioso experimento (no demasiado ético, por cierto). Se colocó
una aguja entre los dedos y, en el momento de darle la mano, le dio un buen pinchazo.

El caso es que, al cabo de poco tiempo, esta señora ya no recordaba que el médico le había
pinchado la mano, pero, en cambio, cada vez que el médico le tendía la mano, la señora
retiraba la suya. Cuando le preguntaban a la señora por qué no quería corresponder el
saludo, la señora decía que no lo sabía.

5.1.1. Amnesia anterógrada

La amnesia�anterógrada hace referencia a la pérdida de memoria que afecta a


la información nueva que recibe la persona tras el trastorno (anterógrado signi-
fica 'hacia adelante'). Estos pacientes, por ejemplo, no son capaces de aprender
el nombre del médico que les atendió, recordar conversaciones recientes o in-
cluso visitas de familiares, con el consiguiente impacto sobre la vida cotidiana
de la persona y de su entorno inmediato.

De nuevo, en algunos casos la amnesia anterógrada será transitoria (por ejem-


plo, en el caso de la amnesia postraumática), mientras que en otros será per-
manente y, con frecuencia, irreversible.

Estructuras cerebrales implicadas

Desde hace tiempo, se sabe que existen unas estructuras cerebrales que resultan ser críti-
cas para la memoria declarativa, especialmente la episódica, y que, cuando se lesionan
de forma extensa, pueden provocar cuadros graves de amnesia anterógrada (también re-
trógrada). Estas estructuras se encuentran en la cara medial de los lóbulos temporales
y comprenden regiones como el hipocampo y las cortezas perirrinal, parahipocampal y
entorrinal.

Un caso dramático que ayudó mucho al conocimiento de los sistemas de memoria y las
estructuras neuroanatómicas implicadas fue el caso de H. M. El paciente Henry Molaison
fue sometido, en 1953, con veintisiete años, a una intervención quirúrgica llevada a cabo
por el prestigioso neurocirujano Scoville. El objetivo de esta intervención, que implicaba
la resección de la cara medial de ambos lóbulos temporales, era acabar con las frecuen-
© FUOC • PID_00267012 66 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

tes crisis epilépticas que sufría el paciente, y que no respondían a ningún tratamiento
farmacológico.

Tras la operación, se observó que H. M. mostraba un buen funcionamiento cognitivo ge-


neral, pero era prácticamente incapaz de aprender ninguna información nueva. Padecía
una amnesia anterógrada global y también un período de amnesia retrógrada de varios
años. A lo largo de su vida, Henry Molaison fue sometido a multitud de experimentos
cognitivos, en los cuales se comprobó que, si bien no era capaz de aprender apenas nin-
guna información declarativa nueva (nombres de los médicos y enfermeras, visitas de
los familiares, acontecimientos históricos o, simplemente, qué había comido apenas un
momento antes), era capaz de aprender habilidades motoras y perceptivas nuevas.

5.1.2. Amnesia retrógrada

La amnesia�retrógrada ('hacia atrás') implica la pérdida de recuerdos anterio-


res a la patología o la dificultad para acceder a los mismos. La mayoría de los
cuadros amnésicos implican una amnesia anterógrada y, en algunas ocasiones,
también un período de amnesia retrógrada. En algunos casos, la pérdida de
recuerdos se circunscribe a un período concreto de la vida o a determinados
acontecimientos, mientras que, en otros, como en estadios avanzados de la
enfermedad de Alzheimer, el período de amnesia retrógrada puede abarcar una
parte importante de la vida de la persona.

En una pérdida patológica de memoria, lo habitual es que los recuerdos más


recientes y cercanos al trastorno sean los primeros en degradarse y desaparecer,
mientras que los recuerdos remotos de la juventud y la infancia queden relati-
vamente preservados. Esto es lo que se conoce como ley�o�gradiente�de�Ribot.

En algunos casos, como veremos más adelante cuando hablemos de las amne-
sias psicógenas, la amnesia retrógrada no sigue de forma tan clara el gradiente
de Ribot, sino que el período de amnesia retrógrada queda circunscrito a un
determinado acontecimiento vital, a un período de la vida específico o a la
totalidad de las memorias autobiográficas anteriores a la patología.

5.1.3. Paramnesias

Así como las amnesias hacen referencia a la pérdida patológica de la memoria,


las paramnesias son alteraciones de la memoria que se caracterizan por la dis-
torsión de los recuerdos, es decir, por su alteración cualitativa. Los pacientes
que las experimentan tienen falsos recuerdos o recuerdos reales mal ubicados
temporalmente, que con frecuencia sienten como verdaderos y pueden susti-
tuir a los recuerdos reales cuando existe también una amnesia. Las paramne-
sias pueden darse tanto en el recuerdo como en el reconocimiento.

Paramnesias del recuerdo

Un trastorno que acompaña a determinadas patologías psiquiátricas, como


algunos trastornos de la personalidad, es la pseudología�fantástica, también
conocida como mentira�patológica o mitomanía. Las personas que sufren
de este trastorno narran de forma compulsiva historias inventadas o fantasea-
das que tienden a presentar a la persona de forma favorable (por ejemplo, co-
© FUOC • PID_00267012 67 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

mo alguien increíblemente valioso, altruista o sabio). Con frecuencia, estos


pacientes no son totalmente conscientes de la mentira o, con el tiempo, los
recuerdos reales se entremezclan con las fantasías narradas convirtiéndose en
falsos recuerdos que el paciente cree reales.

Por otra parte, las fabulaciones, consideradas como un subtipo de paramnesia


del recuerdo, hacen referencia a recuerdos que son totalmente falsos, e incluso
fantásticos, o bien son reales pero se encuentran desubicados temporal y es-
pacialmente, y sobre los que el paciente suele tener una sensación absoluta de
certeza. A diferencia de la patología anterior, el paciente no muestra un deseo
inconsciente o una intencionalidad de engañar.

1) Las llamadas fabulaciones�momentáneas�o�provocadas acompañan a mu-


chos cuadros amnésicos. Consisten en recuerdos falsos que son el resultado
de situaciones puntuales en las que se presiona al sujeto para que evoque un
recuerdo que supera sus capacidades mnésicas, como las preguntas que pue-
de hacer un entrevistador o los test neuropsicológicos. De algún modo, estas
fabulaciones tienen la función de "rellenar" inadvertidamente los déficits de
memoria.

2) Las fabulaciones� espontáneas son menos frecuentes y, aunque también


pueden aparecer en algunas enfermedades mentales como la esquizofrenia,
suelen resultar de la combinación de lesiones en los lóbulos frontales y un sín-
drome amnésico. Estos pacientes verbalizan de forma espontánea sucesos que
nunca han ocurrido o describen sucesos remotos como si hubieran ocurrido
en el momento presente y, además, su conducta es congruente con la vivencia.
Por ejemplo, un paciente hospitalizado puede creer que el que era su jefe diez
años atrás le ha llamado para que vaya hoy a trabajar y, como resultado de esa
fabulación, se viste e intenta salir del hospital.

Paramnesias del reconocimiento

Algunas paramnesias del reconocimiento suceden cuando la percepción de un


objeto por primera vez provoca la vivencia en el sujeto de que ya lo había visto
anteriormente (experiencia o ilusión de dejà vu) o, por el contrario, cuando
un objeto repetidamente percibido es experimentado por el sujeto como algo
nunca antes vivenciado (experiencia de jamais vu). Estos fenómenos ilusorios
pueden darse en cualquiera de nosotros, además de aparecer vinculados a al-
gunas epilepsias del lóbulo temporal.

Otro grupo de paramnesias del reconocimiento son los llamados síndromes


de� falsa� identificación� delirante. Hacen referencia a un conjunto de alte-
raciones neuropsiquiátricas en las que los pacientes tienen dificultades para
identificar de forma adecuada lugares, personas, objetos o incluso partes del
© FUOC • PID_00267012 68 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

cuerpo. En este sentido, el paciente puede no reconocer como familiar un ob-


jeto, lugar o persona conocido previamente, o mostrar una falsa sensación de
familiaridad con éste.

Entre los síndromes de falsa identificación delirante se encuentran las param-


nesias�reduplicativas. Los sujetos que experimentan este fenómeno, descrito
por primera vez por el neurólogo Arnold Pick en 1903, están convencidos de
que un lugar o escenario se encuentra duplicado y tienen dificultades para
asociar la situación actual con una experiencia previa que les resulta familiar.
Por ejemplo, un paciente puede situar erróneamente el hospital en el que está
ingresado en su pueblo natal, aunque conozca de antes dónde está ubicado
realmente el hospital. Eso le lleva a concluir, por extraño que parezca, que
existen dos (o más) hospitales con ese nombre y esas características.

En líneas generales, frente a las ilusiones de dejà vu y jamais vu que pueden


darse en personas sanas, los falsos reconocimientos asociados a los síndromes
de falsa identificación delirante suelen encontrarse en estados confusionales,
demencias o lesiones cerebrales que afectan, principalmente, al lóbulo frontal
derecho.

Resumen

La� amnesia� hace� referencia� a� la� pérdida� de� memoria� no� atribuible� a� un� proceso
normal�de�olvido;�de�forma�específica,�hace�referencia�a�la�afectación�específica�de
la�memoria�declarativa,�especialmente�del�subsistema�de�la�memoria�episódica.

Las� amnesias� pueden� clasificarse� en� transitorias� o� permanentes� en� función� de� la
recuperación�posterior�de�la�misma.

La� amnesia� anterógrada� hace� referencia� a� la� pérdida� de� memoria� que� afecta� a� la
información�nueva,�mientras�que�la�amnesia�retrógrada�implica�una�dificultad�para
acceder�a�recuerdos�previos�al�trastorno.

Las�paramnesias�son�alteraciones�de�la�memoria�que�se�caracterizan�por�la�distor-
sión�de�los�recuerdos,�y�se�clasifican�en�paramnesias�del�recuerdo�y�paramnesias�del
reconocimiento.

Las�fabulaciones�hacen�referencia�a�recuerdos�que�son�totalmente�falsos�o,�a�pesar
de�ser�reales,�se�encuentran�desubicados�temporal�y�espacialmente.

La�experiencia�de�dejà�vu�y�los�síndromes�de�falsa�identificación�delirante�son�ejem-
plos�de�paramnesias�del�reconocimiento.

Los�síndromes�de�falsa�identificación�delirante�suelen�encontrarse�en�estados�con-
fusionales,�demencias�o�lesiones�cerebrales.

5.2. Alteraciones de la memoria de origen neurológico

Los trastornos de memoria de origen neurológico u orgánico son todos aque- Clasificación de amnesias
llos que son debidos a una lesión cerebral o a una disfunción del cerebro (por
Una forma de organizar los
ejemplo, por un déficit metabólico). Existen muchos trastornos que pueden distintos tipos de amnesia es
causar síntomas amnésicos. Aquí nos centraremos en aquellos en los que la clasificarlas en función de la re-
gión anatómica afectada, en-
pérdida de memoria es un síntoma central, puesto que hay otros en los que tre ellas: las amnesias bitempo-
rales, amnesias diencefálicas y
es un síntoma adyacente. amnesias por lesiones en el ce-
rebro basal anterior.
© FUOC • PID_00267012 69 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

5.3. Principales patologías con alteraciones de la memoria

La amnesia es una alteración que suele aparecer como uno de los síntomas
principales en múltiples patologías. A lo largo de estas líneas, vamos a describir
las patologías más frecuentes que provocan alteraciones mnésicas. En algunas
de ellas, como ya hemos comprobado, el síndrome amnésico es de carácter
reversible, mientras que en otros casos permanece de forma irreversible y da
lugar a un pronóstico severo en cuanto a la independencia funcional de la
persona.

Síndrome�de�Wernicke-Korsakoff

El síndrome de Wernicke-Korsakoff fue descrito por Korsakoff en 1889, como


resultado de un déficit nutricional provocado por una deficiencia de tiamina
a consecuencia del abuso de consumo de alcohol.

Las personas que presentan este síndrome muestran una memoria de trabajo
intacta, así como una normal capacidad de razonamiento lógico y deductivo.
No obstante, presentan importantes dificultades para el aprendizaje de nue-
vos conceptos y episodios, así como una pérdida de memoria retrógrada que
puede abarcar varios años o incluso décadas previas a la lesión. También apa-
recen fabulaciones y desórdenes en el recuerdo de la secuencia temporal de
los acontecimientos.

La amnesia provocada por el conocido síndrome de Wernicke-Korsakoff tiene


un carácter irreversible en la mayoría de los casos.

Encefalitis�herpética

Encefalitis significa literalmente 'inflamación del cerebro'. La encefalitis her-


pética es una infección asociada al virus del herpes simple que afecta de for-
ma severa al sistema nervioso central y provoca graves secuelas neurológicas,
pudiendo desembocar en muerte en el 70% de los casos. El trastorno de la
memoria causado por la encefalitis herpética es muy similar al descrito en el
síndrome Wernicke-Korsakoff, con afectación de la memoria tanto anterógra-
da como, en menor medida, retrógrada.

Ejemplo

Clive Wearing es un músico británico que contrajo una infección por el virus del herpes
simple que le afectó al hipocampo y le provocó un grave síndrome amnésico. Este caso
fue conocido como "el hombre con siete segundos de memoria", ya que sólo podía retener
información durante un tiempo de entre siete y treinta segundos, y luego olvidaba toda
la información.

Hipoxia�grave

La hipoxia ocurre cuando hay una carencia de oxígeno en determinadas áreas


del cerebro y puede dar lugar a un síndrome amnésico severo, incluso cuando
esta carencia se produce en períodos cortos de tiempo. Las principales causas
© FUOC • PID_00267012 70 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

asociadas a la hipoxia son los paros cardíacos y respiratorios, y el ahogamiento


o la intoxicación por monóxido de carbono (frecuente en supervivientes de
incendios).

El hipocampo es una de las estructuras cerebrales más vulnerables a la falta de


oxígeno y también la más importante en la consolidación de la memoria. Las
manifestaciones más frecuentes tras sufrir una hipoxia suelen incluir impor-
tantes alteraciones en la memoria anterógrada.

Alteraciones�vasculares

En la mayoría de los casos, este grupo hace referencia a una alteración en


el flujo normal de la sangre en las arterias. La obstrucción total o parcial de
las arterias cerebrales, en ocasiones debidas a malformaciones en estas vías
sanguíneas, son las principales causas de las alteraciones vasculares, entre las
que podemos encontrar: aneurismas, ictus o hemorragias.

El tipo de memoria afectado por este trastorno estará en relación con el área
del cerebro afectada por el problema vascular.

Lobotomías�temporales�y�otras�intervenciones�quirúrgicas

En algunas circunstancias, las intervenciones quirúrgicas en las que se extraen


determinadas áreas del cerebro dan lugar a síndromes amnésicos. Estas inter-
venciones se producen, por ejemplo, en los casos de tumores cerebrales o epi-
lepsias farmacorresistentes, en las que la última alternativa para el tratamiento
de la enfermedad es la ablación de determinadas regiones cerebrales donde
está ubicado el tumor o el foco epiléptico, por ejemplo.

Traumatismo�craneoencefálico

La lesión cerebral de origen traumático hace referencia a una alteración en la


función neurológica, generalmente provocada por una fuerza externa, lo que
da lugar a una lesión en el cerebro. Los traumatismos craneales pueden ser
abiertos (cuando algo externo entra dentro del cerebro rompiendo el cráneo,
por ejemplo, una bala o algún tipo de objeto punzante) o cerrados (no hay
heridas externas, pero en el interior del cráneo se han provocado importantes
lesiones cerebrales debido a movimientos de aceleración y desaceleración y
lesiones del cerebro al chocar contra el cráneo).

Con posterioridad al momento del impacto, el paciente puede quedar incons-


ciente. Después de este estado de falta de conciencia, se suele producir un pe-
ríodo conocido como amnesia�postraumática, durante el cual el sujeto pre-
senta problemas severos de memoria, así como desorientación y confusión.
Dichos síntomas pueden durar desde algunos minutos hasta algunos días. Por
norma general, transcurrido un cierto tiempo, el paciente suele recuperarse
© FUOC • PID_00267012 71 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

del síndrome amnésico. No obstante, en los casos de mayor severidad pueden


persistir las dificultades de memoria, además de otros problemas cognitivos
relacionados con la atención o las funciones ejecutivas.

La alteración mnésica provocada por un traumatismo craneoencefálico (TCE)


puede ser de carácter transitorio o persistente en función de la severidad de
la lesión. La amnesia resultante puede consistir en una amnesia anterógrada,
generalmente no tan global como en otras patologías, además de un posible
período de amnesia retrógrada (generalmente del momento del accidente y de
las horas, días o meses previos), en el que se mantienen una serie de islas de
recuerdos dentro del cuadro amnésico.

Generalmente, los pacientes tienen dificultades en aspectos estratégicos de la


memoria, problemas para determinar el orden de los acontecimientos o para
evocar adecuadamente el contexto espacial y temporal de los recuerdos. Las
alteraciones de memoria tras un TCE no suelen presentarse aisladas, sino jun-
to con un amplio abanico de alteraciones cognitivas, conductuales y emocio-
nales.

Amnesia�global�transitoria

Hace referencia a un trastorno muy poco frecuente que implica la aparición


repentina de una amnesia anterógrada severa y, en menor medida, retrógrada.
La pérdida de memoria suele tener una duración de entre cuatro y doce horas,
y a veces es precedida por dolor de cabeza o náuseas, un suceso estresante,
un procedimiento médico o intensa emoción. Tras este período amnésico, la
persona suele mostrar una recuperación de la amnesia inicial. No obstante, en
algunos casos, la recuperación no llega a ser completa.

La amnesia global transitoria se ha relacionado con una disfunción transitoria


en los circuitos límbico-hipocampales, que son cruciales para la formación de
nuevas memorias declarativas.

Enfermedad�de�Alzheimer

La demencia es un síndrome clínico frecuente a partir de los sesenta y cinco


años, caracterizado por un deterioro progresivo e irreversible de las funciones
mentales superiores. El deterioro sufrido da lugar a una imposibilidad progre-
siva en la ejecución independiente de las actividades básicas de la vida diaria
que previamente se realizaban con normalidad.

Existen distintos subtipos de demencias en función del origen y base fisioló-


gica de las mismas (etiología). No obstante, la enfermedad de Alzheimer (EA)
representa uno de los subtipos más comunes.
© FUOC • PID_00267012 72 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Este tipo de demencia es progresiva e irreversible y, hasta el día de hoy, no


existe la posibilidad de curarla. Asimismo, no hay manera de poder predecir de
manera precisa si una persona en particular desarrollará la enfermedad o no.

La EA no es infecciosa ni contagiosa, ni suele ser hereditaria.

En nuestra sociedad, a medida que la atención médica ha ido mejorando y,


por tanto, la esperanza de vida ha llegado a una edad más avanzada, los casos
de EA se han incrementado de manera considerable.

En la demencia degenerativa de tipo Alzheimer, la reducción del funciona-


miento neurocognitivo y, muy especialmente, de la memoria, constituye uno
de los síntomas esenciales. No obstante, este deterioro cognitivo suele ir acom-
pañado de alteraciones conductuales y emocionales relacionados con depre-
sión, irritabilidad y apatía.

Respecto a la evolución de la enfermedad, suele haber una heterogeneidad


acerca de la evolución del cuadro. Se suelen considerar tres fases o estadios
característicos:

1)�Fase�inicial: en esta primera fase se puede observar un leve declive cognitivo


sin que suponga un deterioro en su funcionamiento cotidiano. Las manifesta-
ciones más frecuentes suelen incluir alteraciones de la memoria anterógrada,
distractibilidad en el entorno cotidiano, dificultad para encontrar palabras (el
conocido fenómeno de la "punta de la lengua"). Esta primera fase puede exten-
derse varios años, hasta que la enfermedad progresa hacia el siguiente estadio.

Los enfermos de Alzheimer, en los estadios iniciales de la enfermedad, no pare-


ce que tengan problemas para recordar acontecimientos de hace mucho tiem-
po; en cambio, pueden tener dificultad para saber qué acaban de hacer hace
cinco minutos.

Más concretamente, si les pasamos una prueba de recuerdo libre de palabras


se observa de manera muy especial que el enfermo recuerda muchos menos
elementos del principio de la lista que de los últimos elementos que se le han
presentado. Es decir, los elementos que justo se le acaban de presentar y toda-
vía tiene accesibles los recuerda bastante bien; sin embargo, los que ya hace
más rato que se han presentado no los recuerda. Por consiguiente, no se ob-
serva el clásico efecto de primacía que se produce en una persona normal. Del
mismo modo, también se observa que su amplitud de memoria a corto plazo
está disminuida.

2)�Fase�intermedia: los déficits cognitivos van haciéndose más evidentes de


forma progresiva, entre éstos, los problemas de memoria. También se ven afec-
tadas la conducta y la personalidad del paciente, de manera que los síntomas
empiezan a interferir en las actividades y la vida social del mismo. En esta fase
comienza a deteriorarse la independencia en tareas cotidianas, como vestirse,
© FUOC • PID_00267012 73 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

lavarse o ir al lavabo, llegando, con el tiempo, a una máxima dependencia.


Progresivamente, el declive en todo el funcionamiento cognitivo se irá hacien-
do más llamativo, desde una desorientación en las tres esferas (personal, es-
pacial y temporal) hasta mayores dificultades en la memoria episódica. Todas
estas dificultades suponen una cada vez mayor dependencia en las activida-
des, tanto básicas (referidas a aquellas actividades dirigidas al mantenimiento
y cuidado corporal, como aseo, vestido y alimentación) como instrumentales
de la persona (relacionadas con actividades más complejas que permiten la
interacción con el medio, como los desplazamientos, el manejo de dinero o
el cuidado del hogar). En esta fase intermedia empiezan a manifestar apraxia
(incapacidad para hacer determinados movimientos como, por ejemplo, ves-
tirse), agnosia (pérdida de la capacidad para reconocer objetos o personas) y
afasia (pérdida de la capacidad de hablar). En el plano emocional comienzan
a aparecer alteraciones conductuales, como irritabilidad, agresividad, apatía o
alucinaciones.

Un aspecto importante que es preciso tener en cuenta es la anosognosia aso-


ciada a la lesión cerebral. Por anosognosia entendemos una falta de conciencia
de los déficits, por lo que la persona no es consciente de las alteraciones que
presenta, niega la existencia de las dificultades que manifiesta y, por tanto,
rechaza la ayuda que se le presta.

3)�Fase�avanzada/final: la última fase implica una dependencia completa de


terceras personas a causa de la gravedad de las alteraciones cognitivas, conduc-
tuales y emocionales. Progresivamente se comienza a observar un deterioro y
pérdida del control de esfínteres, movilidad e incluso capacidad para comer
alimentos sólidos.

Algunos autores como Baddeley (1998) conceptualizan el tipo de déficit de


memoria de los enfermos de Alzheimer como una combinación del síndrome
amnésico clásico con un deterioro del ejecutivo central de la memoria de tra-
bajo.

Hoy en día se desconocen las causas que provocan la EA, aunque probable-
mente es de origen multicausal (combinación de factores genéticos o ambien-
tales, entre muchos otros).

Esta enfermedad causa una atrofia del cerebro que, desde un punto de vista neuropatoló-
gico, está asociada con la formación de placas neuríticas y ovillos neurofibrilares, así co-
mo pérdida neuronal y de sinapsis entre ellas. Hay dos proteínas que han sido considera-
das relevantes en la presencia de la EA: una proteína llamada beta-amiloide, que participa
en la toxicidad sobre las neuronas y en el deterioro de la comunicación neuronal, y la
proteína tau. Ambas están implicadas en el transporte neuronal para llevar nutrientes y
materiales relevantes, pero en la EA se ha observado que estas proteínas son modificadas
e interfieren en el transporte celular, provocando toxicidad en las células.

Los estudios neuroquímicos han puesto de manifiesto que estos pacientes presentan una
gran pérdida de neuronas colinérgicas, por lo que se sugirió que los trastornos cognitivos
están asociados a la pérdida del sistema colinérgico.
© FUOC • PID_00267012 74 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Resumen

Los�trastornos�de�memoria�de�origen�neurológico�son�todos�aquellos�debidos�a�una
lesión�o�disfunción�cerebral.

Entre� las� principales� patologías� que� incluyen� un� síndrome� amnésico� asociado� se
encuentran:�el�síndrome�Wernicke-Korsakoff,�encefalitis�herpética,�hipoxia�grave,
alteraciones�vasculares,�lobotomías�temporales�y�otras�intervenciones�quirúrgicas,
traumatismo�craneoencefálico,�amnesia�global�transitoria�y�enfermedad�de�Alzhei-
mer.

La�enfermedad�de�Alzheimer�es�un�tipo�de�demencia�degenerativa�que�implica�un
deterioro�progresivo�del�funcionamiento�neurocognitivo.

En�la�actualidad,�no�existen�tratamientos�eficaces�que�detengan�la�progresión�de�la
EA.

5.4. Alteraciones de la memoria de origen psicológico: amnesias


psicógenas

Aunque en su mayor parte las alteraciones de la memoria tienen una base or-
gánica, existen algunas patologías, o situaciones vitales estresantes, en las que
uno de los síntomas principales es la pérdida de memoria, generalmente re-
trógrada. Dichos cuadros son conocidos comúnmente como amnesias�psicó-
genas. El propio término hace referencia al origen probablemente psicológico
(emocional) de dichos cuadros.

En función del período de tiempo abarcado por la amnesia psicógena, se puede


establecer una primera división entre cuadros globales, que abarcan práctica-
mente toda la vida anterior a la aparición del cuadro, y específicos de situación.

Amnesias�psicógenas�globales

La fuga�disociativa hace referencia a un síndrome en el que el individuo ex-


perimenta una pérdida abrupta de memoria que afecta a las memorias auto-
biográficas y al propio sentido de la identidad personal (la persona "no sabe
quién es"), y suele ir acompañado de deambulación sin un objetivo claro, don-
de el individuo puede incluso viajar a lugares alejados de su entorno habitual,
y la duración suele ser de entre horas y varios días. Tras recuperarse de este
estado, el sujeto suele mostrar una amnesia específica del período de fuga. Es-
te síndrome suele producirse tras situaciones estresantes, como sentimientos
de rechazo o separación, o tras un evento traumático (accidentes de tráfico,
abusos sexuales, etc.).

La amnesia�retrógrada�focal hace referencia a una pérdida de memoria re-


trógrada persistente (a diferencia de la fuga disociativa), que implica a veces
una pérdida temporal de la propia identidad y ocurre en ausencia de amnesia
anterógrada. Muy a menudo (pero no siempre) puede ser posterior a un trau-
matismo craneoencefálico leve o a alguna otra patología cerebral. Al tratarse
de un cuadro descrito desde hace relativamente poco, la naturaleza de este
trastorno es todavía controvertida.
© FUOC • PID_00267012 75 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Amnesias�psicógenas�específicas�de�situación

Hacen referencia a la pérdida de los recuerdos autobiográficos o la dificultad


para acceder a los mismos, de momentos temporales limitados y circunscritos
(por ejemplo, parte de la infancia) o de vivencias específicas (por ejemplo, un
evento traumático).

La patología más frecuente implicada en este tipo de amnesia es el trastorno


de�estrés�postraumático�(TEPT), en el que, además de los aspectos emocio-
nales y fisiológicos que lo acompañan, suelen producirse amnesias de parte o
de la totalidad del evento traumático, sea un accidente, una agresión, etc.

Resumen

Las�amnesias�psicógenas�hacen�referencia�a�las�alteraciones�mnésicas�cuyo�origen�es
probablemente�psicológico�o�emocional.

Las�amnesias�psicógenas�pueden�clasificarse�en�globales�o�específicas�de�la�situación.

Entre�las�amnesias�globales,�se�distinguen�dos�subtipos:�la�fuga�disociativa�y�la�am-
nesia�retrógrada�focal.

El�trastorno�de�estrés�postraumático�(TEPT)�es�un�ejemplo�de�amnesia�psicógena�es-
pecífica�de�la�situación,�que�supone�una�pérdida�de�los�recuerdos�autobiográficos
o�la�dificultad�para�acceder�a�los�mismos,�de�momentos�temporales�limitados�y�cir-
cunscritos�a�una�situación�traumática�previa.
© FUOC • PID_00267012 76 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

6. Memoria y testimonio

Javier de la Fuente Arnanz

6.1. La exactitud del testimonio

Desde la aparición y primer desarrollo de la Psicología como disciplina cientí-


fica, algunos investigadores fueron conscientes de que los conocimientos que
se empezaban a generar en el ámbito psicológico y, en concreto, los desarro-
llados sobre la memoria humana se podían utilizar para resolver�algunas�in-
cógnitas� y� problemas� que� se� planteaban� en� ámbitos� aplicados. Unos de
estos ámbitos es el del testimonio�que�hacen�las�personas cuando declaran
ante los tribunales de justicia o para la policía.

A principios�de�siglo, autores como Münsterberg, Binet o Stern publicaron


trabajos de investigación sobre la Psicología del testimonio y plantearon la
necesidad de que los jueces, de la misma manera que son asesorados por dife-
rentes profesionales sobre temas que caen fuera de su esfera de conocimiento,
tengan péritos�psicólogos que les asesoren sobre diferentes aspectos psicoló-
gicos implicados en los contextos jurídicos.

Hoy día, cada vez está un poco más normalizado que haya psicólogos en fun- Bibliografía
ciones forenses, participación que se materializa en ámbitos jurídicos muy va-
Para tener una visión general
riados, como los siguientes: y completa del amplio aba-
nico de temas en que los psi-
cólogos intervienen hoy día
• La criminología. dentro de los contextos jurí-
dicos, pueden consultarse las
obras siguientes:
• La selección de jurados. M. Diges; M.D. Alonso-Que-
cuty (1993). Psicología foren-
se experimental. Valencia: Pro-
• La atribución de responsabilidad. molibro.
M. Clemente (1995). Funda-
mentos de la Psicología Jurídi-
• La formación de la policía. ca. Madrid: Pirámide.

• El ámbito penitenciario.

• La atención a las víctimas.

• El peritaje del daño psicológico.

• La valoración del testimonio.


© FUOC • PID_00267012 77 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Cuando, en la comisaría o ante un juez, una persona explica los hechos


que ha presenciado o vivido, o cuando es sometido a una rueda de iden-
tificación en que debe intentar reconocer a una persona sospechosa, es-
tá haciendo un ejercicio de memoria.

Este ejercicio de memoria puede ser extraordinariamente trascendente� por


sus�consecuencias; sin embargo, no se diferencia, sustancialmente, de lo que
hacemos cuando intentamos relatar a un amigo el episodio de una película que
hemos visto o cualquier otra cosa, más o menos trivial, que nos haya pasado.

En el módulo�"Aspectos�conceptuales�y�metodológicos" pudisteis ver que


una de las ideas fundamentales sobre la memoria humana es que ésta no�es
un�registro�literal�de�lo�que�el�sujeto�ha�percibido, sino que las personas in-
terpretamos lo que percibimos según nuestros conocimientos previos y, como
demostró Bartlett, continuamente reelaboramos�la�información representa-
da en nuestra MLP.

Que nuestro relato de una película no sea muy fiel no suele tener demasiada
trascendencia. Sin embargo, los errores en el testimonio pueden determinar
que personas culpables de delitos sean absueltas o, lo que es peor, que inocen-
tes�sean�condenados. Por este motivo, los jueces, abogados y fiscales se basan
cada vez más en los peritajes psicológicos para intentar determinar el grado
de�exactitud�que�deben�atribuir�a�un�relato�de�un�testigo,�o�a�un�proceso
de�identificación.

6.1.1. El efecto de la información engañosa

El efecto de la información engañosa se produce cuando la persona dis-


torsiona el recuerdo original de un episodio a causa del procesamiento
posterior de información contradictoria con lo que se ha percibido en
realidad.

Cuando percibimos cualquier acontecimiento, los procesos que operan en los


diferentes sistemas de memoria elaboran una representación de lo que hemos
percibido en nuestra MLP. Sin embargo, si, con posterioridad, por cualquier
medio, recibimos información� que� no� concuerda con el episodio original
que percibimos, aumenta la probabilidad de que, de algún modo, se distor-
sione la representación del episodio original de tal manera que, cuando lo
recordamos posteriormente, introducimos inexactitudes o errores en nuestro
recuerdo.

Ejemplo

En muchas películas hemos visto cómo, sin estudiar Psicología, algunos abogados o po-
licías intentan distorsionar deliberadamente en su propio interés el recuerdo de un tes-
tigo a partir de plantearle preguntas capciosas que contienen, de manera más o menos
© FUOC • PID_00267012 78 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

explícita, información contradictoria con los acontecimientos sucedidos en realidad. De


este modo, pueden hacer dudar al testigo su propio recuerdo o, incluso, hacer que testi-
fique cosas que no vio, o diferentes de las que vio. Esta situación ejemplificaría cómo se
produce el efecto de la información engañosa en un contexto natural.

Los psicólogos interesados en el tema de la exactitud del testimonio han pues-


to de manifiesto, a partir de muchos experimentos, el efecto�de�la�informa-
ción�engañosa.

En un experimento de Loftus, Miller y Burns (1978), por ejemplo, se les pre-


sentaba a los sujetos una secuencia de diapositivas que representaba un acci-
dente de tráfico. En esta secuencia de diapositivas, había una en que los suje-
tos veían un coche parado ante una señal de stop.

Bibliografía

El artículo original: E. F. Loftus, D. G. Miller, y Burns (1978). Semantic integration of ver-


bal information into a visual memory. Journal of Experimental Psychology: Human Learning
and Memory, 1 (4), 19-31. Podéis encontrarlo traducido íntegramente al español en el li-
bro siguiente: M. Diges (1997). Los falsos recuerdos. Sugestión y memoria. Barcelona: Paidós.

Vista la secuencia, se les pasó a los sujetos un cuestionario de veinte preguntas


sobre lo que habían visto. Para la mitad de los sujetos, una de estas preguntas
era la siguiente: ¿adelantó�otro�coche�al�coche�rojo�mientras�estaba�parado
en�la�señal�de�stop? (información consistente con lo que el sujeto había vis-
to); para la otra mitad de los sujetos la pregunta crítica fue: ¿adelantó�otro
coche�al�coche�rojo�mientras�estaba�parado�en�la�señal�de�ceda�el�paso?
(información engañosa o inconsistente con lo que los sujetos habían visto).

Con posterioridad, los sujetos hicieron una tarea distractora de veinte minutos
consistente en leer un texto y contestar algunas preguntas.

Por último, los sujetos eran sometidos a una prueba de reconocimiento en


que se les presentaron pares� de� diapositivas� simultáneas entre las que los
sujetos debían seleccionar aquélla que se les había presentado previamente en
la secuencia del accidente.

El par�de�diapositivas�crítico, en que los sujetos debían elegir la diapositiva


vista en la secuencia original, presentaba el coche parado ante la señal de stop,
en una diapositiva, y parado ante la señal de ceda el paso, en la otra.
© FUOC • PID_00267012 79 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Los resultados mostraron que, en el grupo de sujetos en que la pregunta era


coherente con la información vista, el porcentaje de sujetos que eligió la dia-
positiva original fue del 75%, claramente por encima del 50% que nos marca-
ría el efecto del azar; mientras que en el grupo que recibió información enga-
ñosa en la pregunta el porcentaje de respuestas acertadas fue del 41%.

Un experimento de Loftus y Palmer (1974) nos pone de manifiesto cómo la


información�postsuceso, introducida sutilmente dependiendo de cuál sea la
expresión lingüística que se utilice, puede alterar el testimonio de las personas.

En este experimento se les presentó a los sujetos una filmación en la que se


veían dos coches que colisionaban entre sí. Con posterioridad, se les formulaba
a los sujetos la pregunta siguiente:

¿A�qué�velocidad�iban�los�vehículos�cuando�.....................?

Para una parte de los sujetos, el verbo utilizado fue se�estrellaron; para el otro
grupo, el verbo fue colisionaron; en otro abollaron, en otro toparon�contra
y, por último, en otro grupo de sujetos el verbo que se utilizó era contactar.

Fijaos en que los diferentes verbos utilizados en la pregunta implican una gra-
dación de más violencia a menos en el choque y, por tanto, de una mayor
velocidad previa al choque.

La�media�de�los�resultados�en�la�estimación�de�la�velocidad de los coches de


los diferentes grupos de sujetos según el verbo que se utilizó fue la siguiente:

Verbo utilizado en la pregunta Velocidad estimada (km/h)

Estrellarse 40,8

Colisionar 39,3

Abollar 38,1

Topar contra 34,0


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Contactar 31,8

Aunque la variación de la estimación de velocidad que hicieron los sujetos


pueda pareceros pequeña, pensad que hay suficiente para que, en�una�situa-
ción�real, se pase de una velocidad legal a una ilegal.

El efecto de la información engañosa, que se ha demostrado en multitud de


experimentos, pone�de�manifiesto�problemas�interesantes�tanto�aplicados
como�teóricos.

En el ámbito� aplicado se plantea el problema de cómo evitar que, cuando


una persona ha presenciado o sufrido un delito como víctima, la información
posterior que recibe distorsione de alguna manera su recuerdo.

Daos cuenta de que esta información puede provenir de fuentes muy


diferentes: los mismos interrogatorios de la policía, conversaciones con
otras personas, o, incluso, la información proporcionada por los medios
de comunicación.

En el ámbito�teórico, la pregunta fundamental es la siguiente: ¿qué�procesos


mentales�determinan�que�se�produzca�el�efecto�de�la�información�enga-
ñosa?

En la actualidad, se investigan varias�explicaciones:

• Puede ocurrir que la información posterior engañosa borre� y� sustituya


parte de la representación original del acontecimiento en la memoria del
sujeto.

• Puede ocurrir que tanto la información original del acontecimiento como


la información posterior engañosa coexistan en la representación del su-
jeto y varios factores determinen que el sujeto acceda a una o a otra.

• Puede suceder que, aunque el sujeto conserve en su representación la in-


formación original percibida en el acontecimiento, diferentes factores le
fuercen a dar una respuesta�sesgada con información que no está repre-
sentada en su memoria.

Probablemente, aunque en la actualidad se investiga, pueden producirse cua- Bibliografía


lesquiera de estos tres procesos, según la participación en cada situación con-
Podéis leer un estudio ex-
creta de diferentes variables. haustivo sobre el efecto de la
información engañosa en: M.
Diges (1997). Los falsos recuer-
dos. Sugestión y memoria. Bar-
celona: Paidós.
© FUOC • PID_00267012 81 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

6.1.2. Los falsos recuerdos

Al repasar el efecto de la información engañosa, hemos visto cómo el recuer-


do que las personas tienen de un acontecimiento que han vivido puede ser
distorsionado por información engañosa posterior al acontecimiento. Sin em-
bargo, el�asunto�puede�ser�más�grave.

Diferentes procesos pueden generar en nuestra memoria representacio-


nes de acontecimientos que nunca han ocurrido, que, en sentido estric-
to, son falsos recuerdos.

Fijaos en la experiencia siguiente que nos relata Piaget:

"También está la cuestión de las memorias que dependen de otras personas. Por ejemplo,
uno de mis primeros recuerdos se podría datar, si fuera cierto, antes de haber cumplido
los dos años. Todavía puedo ver con toda claridad la escena siguiente, en la que creí hasta
que cumplí los quince años. Estaba sentado en mi cochecito y mi niñera me paseaba por
los Campos Elíseos, cuando un hombre intentó raptarme. Quedé retenido por el cinturón
que me sujetaba en el asiento, mientras mi niñera intentaba valientemente protegerme
del raptor. Ella recibió varios arañazos y todavía puedo verlos vagamente en su cara.
Después la gente se amontonó a nuestro alrededor, llegó un policía con una capa corta y
un bastón blanco y el hombre huyó. Todavía puedo ver toda la escena e, incluso, situarla
cerca de la estación de metro. Cuando tenía unos quince años, mis padres recibieron una
carta de mi anterior niñera, que decía que se había alistado en el Ejército de Salvación.
Quería confesar sus faltas y, en particular, devolver el reloj que le habían dado como
recompensa en aquella ocasión. Había inventado toda la historia del rapto, haciéndose
ella misma los arañazos. Por tanto, cuando era niño, yo habría oído un relato de esta
historia, en la que mis padres creían, y la proyecté en mi pasado en forma de recuerdo
visual."

J. Piaget (1959 ). La formación del símbolo en el niño. Imitación, juego y sueño. Imagen y
representación (p. 257). México: Fondo de cultura Económica, 1961.

Lo que acabáis de leer es el relato anecdótico de cómo es posible que nuestro


sistema cognitivo genere�y�conserve�el�recuerdo�de�experiencias�que�nunca
han�sucedido. Sin embargo, desde un punto de vista experimental, varios in-
vestigadores han demostrado que, introduciendo varias manipulaciones, pue-
den implantarse en las personas recuerdos de episodios que nunca sucedieron.

6.1.3. Variables que inciden en la exactitud del testimonio

En el módulo "Aspectos conceptuales y metodológicos" habéis repasado toda


una serie de factores�y�variables que inciden en el mejor o peor rendimiento
de nuestra memoria. Evidentemente, todos estos factores y variables pueden
determinar la mayor o menor exactitud de un testimonio.
© FUOC • PID_00267012 82 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Asimismo, los investigadores del testimonio han tratado específicamente qué Bibliografía
factores o variables inciden en particular en la situación concreta en la que
Podéis encontrar una discu-
se encuentra una persona que debe testificar y cómo estos factores y variables sión de las diferentes clasi-
hacen que el testimonio tienda a ser más exacto o menos. Se han elaborado ficaciones propuestas sobre
las variables que inciden en
diferentes�clasificaciones de las variables que inciden en el testimonio y aquí la exactitud del testimonio
en el libro siguiente: I. Ibabe
repasaremos algunas de estas variables basándonos en la clasificación que es-
(2000). Psicología del testimo-
tablece Ibabe (2000). nio. San Sebastián: Erein.

Variables�relacionadas�con�el�acontecimiento

En primer lugar, tenemos las condiciones�físicas como el tiempo que ha du-


rado la percepción del acontecimiento por parte del sujeto, la distancia en
que se ha producido esta percepción y el grado de iluminación que había.
Evidentemente, cuanto menos tiempo de exposición, más distancia y peor
iluminación, menos probable es que el testimonio sea exacto.

Por otro lado, tenemos las características�propias�del�acontecimiento. Por


ejemplo, se ha demostrado que suele ser peor el testimonio de acontecimien-
tos�violentos que el de acontecimientos que no implican violencia. Asimismo,
dentro de un episodio, no todas las acciones y objetos que están implicados
tienen la misma relevancia y el testimonio tiende a empeorar cuando afecta
a elementos menos importantes.

Variables�relacionadas�con�el�testigo

En primer lugar, encontramos toda una serie de variables�de�carácter�físico


relacionadas con el testigo. Una de éstas es la edad. Por ejemplo, se sabe que
el testimonio de los niños muy pequeños, en edad preescolar, así como el de
los ancianos, tiende a ser peor que el de las personas que están entre estos
límites de edad.

Otra variable de índole física es la raza del testigo en relación con la de la


persona sobre la que debe prestar testimonio. Tendemos a codificar más ele-
mentos y detalles y, por consiguiente, a recordar mejor la apariencia física de
las personas de nuestra misma raza.

Asimismo, se han demostrado diferencias en la calidad del testimonio según


el sexo del testigo. Entre otros, se sabe que las mujeres recuerdan peor los
acontecimientos violentos que los hombres. No obstante, el testimonio de las
mujeres es mejor, como veremos, en función de otras variables.

También se han investigado muchas variables�cognitivas relacionadas con el


testimonio.

Una de éstas se refiere a las diferencias� individuales en las habilidades de


memoria para el recuerdo de acontecimientos o el recuerdo de personas. Se
ha demostrado que recordar acontecimientos o identificar personas son ha-
© FUOC • PID_00267012 83 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

bilidades que no necesitan coincidir en una persona. Es decir, podemos ser


muy hábiles en el recuerdo de acontecimientos y muy poco en los procesos
de identificación, o viceversa.

Otra variable importante para la exactitud del testimonio es la atención. Si ha


estado muy focalizada sobre aspectos particulares de un episodio (por ejemplo,
el arma que llevaba el delincuente), el recuerdo de otros aspectos del aconte-
cimiento tenderá a ser muy pobre. Esto es lo que se conoce como efecto�de
focalización�en�el�arma.

Un elemento primordial en relación con la exactitud del testimonio es el grado


de activación�emocional que el hecho sobre el cual se testifica suscitó en el
testigo. Aunque, con anterioridad, hemos dicho que tanto relatar un episodio
de una película a un amigo como dejar testimonio sobre un delito del que
hemos sido víctimas o testigos presenciales constituyen ejercicios de memoria,
no podemos dejar de lado que muchas veces el testigo de un delito en un caso
real vivió el acontecimiento con un alto componente de estrés.

La cuestión es la siguiente: ¿será mejor o peor recordado un episodio


que despierta un alto grado de estrés en quien lo percibe que un hecho
neutro? Por desgracia, hoy día no tenemos una respuesta clara y simple
sobre esta cuestión.

Haced un poco de introspección. A lo largo de nuestra vida, todos hemos vi-


vido episodios que, por su relevancia, su carácter inesperado, o por cualquier
otro motivo suscitaron en nosotros una reacción emocional intensa. Cuando
vivimos uno de estos episodios, tenemos la sensación de que nunca lo olvida-
remos y que siempre lo recordaremos con todos los detalles. Por el contrario,
también hemos tenido la experiencia de que el estrés afecta negativamente a
nuestra memoria cuando en un examen hemos tenido dificultades para recor-
dar cosas que sabíamos.

La evidencia�experimental con que contamos sobre esta cuestión da datos Bibliografía


que, aparentemente, son contradictorios y, hoy por hoy, muy difíciles� de
Podéis encontrar una discu-
integrar en una explicación simple. sión sobre los efectos de la
activación emocional en el li-
bro siguiente: I. Ibabe (2000).
Otro factor de carácter cognitivo que incide de manera relevante sobre la exac- Psicología del testimonio. San
Sebastián: Erein.
titud del testimonio en varias situaciones son los estereotipos y expectativas
previas que tiene el sujeto que ha percibido un acontecimiento determinado.

Ejemplo

Pondremos un ejemplo un poco simplista, pero claro: si una persona en su estructura


de creencias considera que "todas las personas árabes son delincuentes", es muy posible
que si ve cometer un delito a una persona muy morena la identifique inmediatamente
como árabe.
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Una variable que no incide en el testimonio, pero que está muy relacionada
con este último es la confianza que la persona que testifica expresa sobre su
testimonio. Tendemos (y es un estereotipo como los que explicábamos antes)
a creer que una persona que se manifiesta muy segura en el testimonio de lo
que ha percibido estará siendo más fiel a lo que, en realidad, sucedió que una
persona que se muestra insegura. Sin embargo, la investigación experimental
ha demostrado consistentemente la escasa relación entre la confianza del su-
jeto en su testimonio y el grado de exactitud de éste.

Variables�relacionadas�con�la�evaluación

Al margen de las variables y factores relacionados con el mismo acontecimien-


to y con la persona que testifica, existe toda una serie de circunstancias rela-
cionadas con el sistema�mediante�el�cual�el�sujeto�presta�testimonio.

Se sabe, por ejemplo, desde hace mucho tiempo que las preguntas�cerradas
(que, por ejemplo, obligan al testigo a una elección) tienden a generar mayor
cantidad de información errónea que el proceso de recuerdo libre en que se pi-
de al sujeto que relate lo que percibió sin interrumpirle y sin hacerle preguntas.

Por otro lado, se han desarrollado técnicas para mejorar la exactitud en los in-
terrogatorios que, en cierta medida, pueden condicionar al testigo. Una de es-
tas técnicas es la denominada entrevista�cognitiva (Fisher y Geiselman, 1992)
que introduce una serie de cambios sobre la entrevista tradicional que se han
demostrado efectivos a la hora de mejorar la exactitud del testimonio.

La entrevista cognitiva se basa en la aplicación de cuatro principios que se han demos-


trado efectivos a la hora de mejorar la efectividad de los procesos de recuperación. Éstos
son los siguientes:

• Hacer evocar al sujeto el contexto físico y el estado emocional subjetivo en el que se


encontraba en el momento de presenciar el delito.

• Pedir al sujeto que relate todos los detalles que pueda recordar sin hacer juicios a
priori sobre la importancia que puedan tener dentro del episodio.

• Pedir al sujeto que relate el acontecimiento en varios órdenes posibles. Por ejemplo,
empezando por el principio, por el final, a partir de un momento determinado, etc.

• Pedir al sujeto que relate el acontecimiento situándose, en vez desde la perspectiva


desde la que lo vio, en otras perspectivas posibles. Por ejemplo, situándose mental-
mente en la perspectiva del delincuente, o en la de otro testigo, y relatando lo que
se habría visto desde la misma.

Asimismo, se ha investigado la efectividad de la hipnosis como técnica para


obtener el testimonio. Sin embargo, en este caso, los resultados han sido me-
nos prometedores.
© FUOC • PID_00267012 85 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Otros factores importantes en el proceso de evaluación son, por un lado, el


intervalo�de�tiempo que transcurre desde que el sujeto percibe el aconteci-
miento hasta el momento en que testifica. Tened en cuenta que, con gran fre-
cuencia, desde que una persona es testigo de un delito hasta que testifica en
un juicio pueden transcurrir meses o años.

El intervalo de tiempo entre la percepción y el recuerdo de un episodio puede


estar relacionado, asimismo, con la cantidad�de�información�postsuceso que
el sujeto recibe y el efecto distorsionador que ésta puede producir, como habéis
visto cuando hemos tratado el efecto de la información engañosa.

Podéis repasar con mayor detenimiento los conceptos que hemos introducido
aquí en la lectura siguiente:

J. J. Mira (1991). Memoria de testigos. En J. M. Ruiz Vargas Psicología de la


memoria. Madrid: Alianza.

Resumen

Cuando�una�persona�testifica,�está�poniendo�en�juego�sus�procesos�de�memoria�y
ésta�no�es�un�registro�literal�de�lo�que�percibimos.

El�efecto�de�la�información�engañosa�y�la�generación�de�falsos�recuerdos�nos�demues-
tran�que�nuestra�memoria,�bajo�determinadas�condiciones,�puede�ser�muy�inexacta.

Las�variables�que�inciden�en�la�exactitud�del�testimonio�son�de�tres�tipos:�relaciona-
do�con�el�acontecimiento,�relacionado�con�el�testigo�y�relacionado�con�el�proceso
de�testificar.

6.2. La memoria para las personas

Muchos de vosotros habréis visto la película Falso culpable (o alguna de temá-


tica similar) en que un músico humilde, encarnado por Henri Fonda, es acu-
sado de un robo que no ha cometido porque es reconocido�erróneamente
por los testigos como el culpable.

Las identificaciones erróneas constituyen una fuente de errores judicia-


les de consecuencias extraordinariamente graves.

Por este motivo, resulta de considerable importancia conocer qué procesos


operan en la memoria para el recuerdo�y�el�reconocimiento�de�personas y,
teniendo en cuenta este conocimiento, diseñar los procedimientos policiales
y judiciales adecuados que minimicen las fuentes de error.
© FUOC • PID_00267012 86 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

6.2.1. Memoria de los rostros y memoria de las personas

Desgraciadamente, en�la�actualidad�no�tenemos�una�explicación�completa
e integrada de los procesos de la memoria que nos permiten reconocer, iden-
tificar o recordar a las personas.

Fijaos en las diferencias entre estas tres tareas:

• El reconocimiento sólo implica sentir como familiar o ya vista a una per-


sona. Daos cuenta de que puede producirse reconocimiento sin identifi-
cación.

• La identificación implica, además de un reconocimiento, ser capaz de


aportar algunos datos más que nos sitúan a la persona en un lugar y/o en
un momento concretos.

• El recuerdo, que sería una tarea muy diferente a las anteriores, implica ser
capaz de acceder a una representación mental en la MLP de la apariencia
física de una persona y traducir esta representación a una expresión lin-
güística.

En el contexto�de�una�investigación�policial, pueden pedirse a un testigo


tareas que implican recuerdo, y tareas, como las siguientes, que implican re-
conocimiento e identificación.

Tareas�que�implican�recuerdo:

• Descripción�verbal del delincuente.

• Composición a partir de la descripción verbal y, con la ayuda de un espe-


cialista, de uno retrato�robot a partir de diferentes sistemas que permiten
la composición de rostros que combinan los distintos rasgos físicos, o me-
diante un dibujo.

Tareas�que�implican�reconocimiento:

• Examen de álbumes de fotografías.

• Decisiones sobre la presencia del delincuente en ruedas�de�identificación.

En el apartado sobre memoria declarativa ya hemos señalado que la habilidad


memorística de las personas para los acontecimientos no necesita ir acompa-
ñada por una habilidad equivalente en la memoria para las personas.
© FUOC • PID_00267012 87 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Tampoco las habilidades�para�el�reconocimiento�o�la�identificación (todos


conocemos personas que, en su vida cotidiana, demuestran una extraordina-
ria habilidad para reconocer a otras personas) deben necesariamente estar re-
lacionadas con las habilidades�para�el�recuerdo.

Fijaos en que el recuerdo implica un paso que puede ser extraordinariamente


dificultoso: tener que describir o explicar verbalmente cuál es la fisonomía
de una persona.

Actividad

Pedid a una persona próxima (familiar o amigo) que os describa físicamente, sin�nom-
brarla, a otra persona que ambos conozcáis. Insistid en el hecho de que os dé todos los
detalles posibles para que podáis adivinar quién es.

Después, analizad la descripción verbal recibida y contrastad, al margen del hecho de


que hayáis conseguido o no adivinar de qué persona se trataba, si el lenguaje que habi-
tualmente utilizamos para hacer descripciones de la apariencia física de una persona es
lo suficientemente rico o, por el contrario, es bastante limitado y pobre.

Discutid entre vosotros las dificultades que puede comportar para la policía el hecho
de partir de este tipo de descripciones para iniciar una investigación que conduzca a la
localización de un sospechoso.

Prácticamente, las mismas variables que vimos en el apartado "La exac-


titud del testimonio" y que afectan al testimonio pueden afectar a los
procesos de identificación.

Asimismo, de la misma manera que sucede con el recuerdo de acontecimien-


tos, las personas diferimos mucho en cuanto a nuestra habilidad para la tareas
de memoria de los rostros. Sin embargo, como se ha demostrado desde un
punto de vista experimental, la�evaluación�que�realizan�las�personas�sobre
sus�habilidades para el reconocimiento de caras en situaciones cotidianas no
está relacionada con la habilidad real que demuestran en una tarea de labora-
torio de este tipo.

Esto puede indicar que, o bien las personas somos muy malas estimando nues-
tra habilidad de reconocimiento cotidiano de personas, o bien que, en reali-
dad, las pruebas de reconocimiento de caras utilizadas en el laboratorio no
están relacionadas con las tareas cotidianas de reconocimiento de rostros. La
evidencia experimental parece descartar�esta�última�posibilidad.

Otros estudios ponen de manifiesto que los niños�pequeños�y�los�ancianos


son peores en tareas de reconocimiento de rostros y que las mujeres puntúan
mejor que los hombres, pero sólo en el reconocimiento de los rostros de otras
mujeres, las ropas y la apariencia física.
© FUOC • PID_00267012 88 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Una línea interesante de investigación sobre la influencia de los estereotipos


en los procesos de identificación de personas está aportando datos muy in-
teresantes:

• Por un lado, parece que existe un estereotipo de carácter general que fun-
ciona y se aplica en las personas que podríamos resumir de la manera si-
guiente: "aquello�que�es�bonito,�es�bueno". De esta manera, parece que
nos cuesta más identificar a personas que son físicamente agraciadas como
responsables de hechos delictivos y, por el contrario, tenderíamos a atri-
buir con mayor facilidad acciones condenables a personas poco atractivas
físicamente.

• Por otro lado, la investigación ha determinado que existe�toda�una�serie


de�delitos para los que dispondríamos, aunque sea de una manera incons-
ciente (recordad la memoria no declarativa en el módulo�"Los�sistemas
de�la�memoria"), de un estereotipo�físico relacionado con rasgos faciales
concretos. Por ejemplo: robo a mano armada, robo de vehículos, posesión
ilegal de drogas, estafa y abusos sexuales. Mientras que hay otros delitos
para los que no se ha demostrado tener ningún estereotipo físico concreto:
violación, incendio provocado y violación de domicilio.

Actividad

Conseguid las fotografías de dos personas adultas de sexo masculino cualquiera. Deben
ser personas desconocidas para la mayor parte de la gente. Podéis recurrir a diarios o
revistas aunque, insistimos, deben ser desconocidas.

Presentad estas fotografías a un grupo lo más numeroso posible de personas (podéis re-
currir a poner los datos de todos los compañeros del aula en común, si utilizáis todos el
mismo par de fotografías) y decidles que una�de�las�dos�personas�es�un�atracador�de
bancos�y�otra�es�culpable�de�una�agresión�sexual. Proponedles el juego de adivinar
cuál de las dos personas que les presentéis es la que ha cometido cada uno de los delitos.

Si no aplicáramos los estereotipos, las decisiones sobre el tipo de delito deberían repartirse
al 50% entre las dos fotografías. Sin embargo, suele ocurrir (y esto será más obvio cuanto
mayor sea el grupo de personas a las que pedís su decisión) que se tenderá a atribuir más
un delito a una de las personas y el otro delito a la otra persona.

6.2.2. Las ruedas de identificación

Cuando la policía detiene a una persona sospechosa de un delito, a veces se


monta una rueda�de�identificación en la que, como habréis visto en muchas
películas, el sospechoso, junto con otras personas, se presenta ante un testigo
que, por norma general, ve el grupo de personas a través de un espejo unidi-
reccional.

El procedimiento de elaboración y desarrollo de una rueda de identifi-


cación debe ser extraordinariamente meticuloso por las consecuencias
que suelen tener las falsas identificaciones.
© FUOC • PID_00267012 89 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La presentación de las personas� en� vivo no constituye la única modalidad


de rueda de identificación, puesto que también pueden hacerse por medio de
grabaciones en vídeo o mediante fotografías.

Se han investigado algunas consecuencias�de�estas�tres�formas�diferentes�de


presentación�de�la�rueda. Parece que, cuando el sospechoso (la persona que
vio el testigo) estaba presente en la rueda, no hubo diferencias entre las tres
modalidades. Sin embargo, cuando el sospechoso no estaba, en la presentación
en vivo y en vídeo se produjeron menos identificaciones falsas que por medio
de las fotografías.

Por otro lado, no es conveniente que personas que han pasado por procesos
de identificación por medio de fotografías, con�posterioridad se sometan a
ruedas de identificación en vivo, dado que tienden a aumentar los errores.

Del mismo modo, se ha demostrado como inconveniente que diferentes�tes-


tigos�participen�simultáneamente en una rueda de identificación, dado que
lo que hacen y dicen unos puede influir en los demás y, asimismo, pueden
determinar falsas identificaciones o rechazos incorrectos.

Fijaos en una diferencia�importante�que�se�produce�entre�las�situaciones


de�laboratorio que se diseñan para investigar las ruedas de identificación y las
ruedas�de�identificación�reales que desarrolla la policía. En las situaciones
de laboratorio, habitualmente se les presenta a los sujetos una filmación en la
que se ve a una persona que comete un delito simulado y, con posterioridad,
se somete a los sujetos experimentales a una rueda de identificación. En este
caso, el investigador siempre sabe, a ciencia cierta, quién es la persona que
cometió el delito y puede manipular la rueda como quiera. Entre otras cosas,
puede jugar con el hecho de que el delincuente esté o no en la rueda que se
presenta al sujeto. Sin embargo, cuando la policía detiene a un sospechoso,
no� sabe� a� priori si esta persona es, en realidad, la que cometió el delito y,
por tanto, en una rueda real nunca sabemos si el verdadero culpable está o no
incluido entre las personas que el sujeto debe seleccionar.

Se ha demostrado que las personas mostramos un sesgo�de�respuesta al en-


frentarnos a una rueda de identificación que consiste en inferir que el�sospe-
choso�siempre�está�incluido en la rueda y, por consiguiente, señalar a aque-
lla persona que nos resulta más�familiar�o�más�parecida a la que vimos en
realidad.

Por tanto, es primordial que en las ruedas de identificación reales se


advierta explícitamente al testigo de que el sospechoso quizás no está
incluido entre el grupo de personas que se le presentan.
© FUOC • PID_00267012 90 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

La presentación del sospechoso y los distractores (las personas inocentes que


acompañan al sospechoso en una rueda) puede hacerse simultáneamente. Es
decir, todos al mismo tiempo. O de manera secuencial: uno detrás de otro sin
que el testigo sepa, en muchos casos, cuántas personas se le presentarán.

Existen investigaciones que demuestran que el número de identificaciones


erróneas disminuye en el caso de las ruedas secuenciales, mientras que no ha-
bría diferencias entre las dos ruedas en el número de identificaciones correc-
tas. Por consiguiente, las�ruedas�secuenciales�serían�mejores�si�lo�que�pre-
tendemos�es�favorecer�al�sospechoso�inocente.

Asimismo, se ha demostrado que, en el caso de las ruedas secuenciales, es me-


jor que el sujeto no�sepa�de�antemano cuántas personas se le presentarán,
puesto que, de lo contrario, existe la tendencia a señalar a alguien de los últi-
mos que se le presentan.

Imparcialidad�de�las�ruedas�de�identificación

Una rueda de identificación imparcial es aquélla en la que se minimizan


los factores que pueden determinar que un inocente pueda ser identifi-
cado como sospechoso, o que un sospechoso presente en la rueda no
sea identificado.

Un primer factor importante para la imparcialidad es el tamaño�de�la�rue-


da. Es decir, el número de personas que la componen. Daos cuenta de que,
en una hipotética rueda compuesta sólo por dos personas, un inocente ten-
dría una probabilidad alta de ser señalado al azar. Por consiguiente, el número
de componentes de la rueda debe ser tal que la probabilidad de elegir al azar
a cualquiera de sus componentes sea relativamente baja. Habitualmente, en
condiciones reales, las ruedas las componen entre cinco y siete personas, he-
cho que nos daría una probabilidad de elección al azar de cualquiera de los
componentes entre 0,20 y 0,14.

Sin embargo, más que el tamaño�real de la rueda, lo que nos interesa es el


denominado tamaño�funcional.

Ejemplo

Pensad en las situaciones siguientes que, aunque son absurdas, pueden ayudarnos a en-
tender el concepto de tamaño funcional. Imaginad que se montara una rueda de identi-
ficación con un adulto y cinco niños por un delito de asalto a mano armada. O bien que
se montara una rueda con una persona de raza blanca y seis de raza negra cuando se sabe
positivamente que el delincuente era de raza blanca. Una cosa sería el tamaño real de la
rueda y otro el tamaño efectivo o funcional.
© FUOC • PID_00267012 91 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

El tamaño funcional se refiere a cuántas de las personas utilizadas como


distractores son, en realidad, distractores efectivos.

Por tanto, debemos tener presente que los distractores que se utilicen en las
ruedas de identificación sean distractores�aceptables y no se den circunstan-
cias en la composición de una rueda que determinen lo que se conoce como
sesgo�del�acusado.

El sesgo del acusado se produce cuando algunas circunstancias de la


apariencia física del acusado en relación con los distractores hacen que
el acusado tenga más probabilidades o menos de ser elegido de lo que
sería normal.

Por consiguiente, las personas que hagan de distractores en una rueda de iden-
tificación deben ser personas ni�demasiado�parecidas físicamente al acusado
(de tal manera que la tarea constituya una discriminación muy difícil), ni�de-
masiado�diferentes, dado que en esta circunstancia sería fácil que los testigos
contestaran por simple familiaridad. Dicho de otra manera, que los testigos
decidieran basándose en el reconocimiento, pero sin llegar a la identificación.

Una prueba�para�validar�la�imparcialidad�de�una�rueda, que se aplica en


condiciones experimentales pero que no se suele aplicar en la realidad por los
elevados costes que supone, consiste en hacer que un grupo de personas que
no�han�sido�testigos�del�delito elijan al sospechoso entre los diferentes com-
ponentes de la rueda, basándose exclusivamente en una descripción verbal.
Si, en estas circunstancias, un componente de la rueda obtiene un porcenta-
je de elecciones desmesuradamente alto o bajo, nos encontraríamos ante un
elemento que no es un buen distractor, o si es el acusado mismo ante unas
circunstancias que no garantizarían la imparcialidad de la rueda.
© FUOC • PID_00267012 92 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Bibliografía

Lo que hemos explicado aquí sobre las ruedas de identificación está extraordinariamente
simplificado. Puesto que, si queréis ampliar conocimientos sobre los principios psicoló-
gicos que se deben aplicar para componer y hacer las ruedas de identificación, se pueden
consultar los trabajos siguientes:

M. Diges; M.L. Alonso-Quecuty (1993). Psicología forense experimental (cap. 2). Valencia:
Promolibro.

G. L. Wells, E. P. Seelau, S. M. Rydell, y C. A. E. Luus (1994). Recomendations for properly


conducted lineup identification tasks. En D. F. Ross, J. D. Read, y M. P. Toglia (Ed.), Adult
Eyewitness Testimony. Cambridge: Cambridge University Press.

Podéis encontrar más información relacionada con los procesos de identificación de per-
sonas y las ruedas de identificación en la dirección de Internet siguiente:

[Link]

El�efecto�del�ensombrecimiento�verbal

Un fenómeno ciertamente intrigante que ha puesto de manifiesto la investi-


gación experimental es el denominado efecto de ensombrecimiento�verbal.

El ensombrecimiento verbal consiste en el hecho de que, cuando el tes-


tigo ha llevado a cabo una descripción verbal previa del sospechoso,
disminuye la probabilidad de éxito en un proceso de identificación pos-
terior mediante fotografías o en una rueda de identificación.

Parece que la descripción verbal, basada en la imagen mental que guarda el


testigo de la apariencia física del sospechoso, al elaborarse distorsionaría�de
alguna� manera� la� misma� imagen� mental y, por consiguiente, dificultaría
posteriormente la utilización en una tarea de identificación.

En cualquier caso, en los contextos reales parece difícil obviar la descripción


verbal del testigo sobre el sospechoso, puesto que, en muchas ocasiones, esta
descripción verbal es la única información que posee la policía para iniciar
una investigación.

Podéis repasar con mayor detenimiento los conceptos que hemos introducido
aquí en la lectura siguiente:

J. J. Mira (1991). Memoria de testigos. En J. M. Ruiz Vargas. Psicología de la


memoria. Madrid: Alianza.

Resumen

En�los�procedimientos�policiales�de�identificación�de�personas�se�producen�tareas
de�reconocimiento�y�de�recuerdo.

Muchas�variables�pueden�intervenir�en�cualquier�proceso�de�identificación�de�per-
sonas�y�una�de�éstas,�muy�importante,�son�los�estereotipos�que,�inconscientemente,
aplican�los�testigos.
© FUOC • PID_00267012 93 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Existe�toda�una�serie�de�condiciones�que�determinan�que�una�rueda�de�identifica-
ción�sea�más�imparcial�o�menos.
© FUOC • PID_00267012 94 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

7. Memoria y tecnologías de la información y la


comunicación

Sílvia Martínez Simón y Marta Ramon Casas

Actualmente, el uso de las tecnologías de la información y la comunicación


se ha vuelto común y está muy presente en nuestra vida cotidiana. Todos uti-
lizamos teléfonos inteligentes, conocemos perfectamente qué es Google, usa-
mos navegadores para llegar a los sitios o tenemos (o conocemos) diversas re-
des sociales. Hoy más que nunca tenemos un acceso casi ilimitado a todo un
mundo de información a tan sólo un click. Si no recordamos el nombre de
un actor famoso, no nos paramos a pensar y buscar en nuestros recuerdos,
seguramente tardaremos pocos segundos en sacar nuestro teléfono inteligente
y teclear en Google la película en la que sabemos que actuó, y rápidamente
habremos encontrado su nombre. ¿Para qué recordar que Bamako es la capital
de Malí o cuál ha sido la última plusmarca mundial de maratón si podemos
encontrarlo rápidamente en los buscadores de Internet? ¿Para qué recordar
cómo puede afectar mi agenda de trabajo a mis citas personales si las tengo
ambas sincronizadas mediante el Google Calendar? Como veremos, existen
autores que creen que las nuevas tecnologías nos hacen la vida claramente
más fácil, pero también es cierto que existen evidencias de que su uso puede
tener una influencia negativa en nuestro sistema cognitivo y, en concreto, en
nuestra memoria.

Ya en la antigüedad, el ser humano mostraba preocupación sobre la posible


influencia negativa que la aparición de una nueva tecnología pudiera tener en
la memoria humana. Por ejemplo, Sócrates se preguntaba hasta qué punto la
aparición de la escritura podría llegar a afectar a nuestra capacidad de recordar,
ya que pudiera parecer que el ser humano dejaba de ejercitar su memoria al
poder registrar por escrito cualquier tipo de conocimiento.

Platón, en su obra Fedro (370 a. C.), escribió, en boca de Sócrates, que la


escritura iba a destruir nuestra memoria y que quien la utilizara se vol-
vería olvidadizo al delegar en recursos exteriores lo que debería hacerse
de forma interna (es decir, en nuestra mente).

En este sentido, se mostraba una gran preocupación por el uso de este nuevo
método (la escritura) como memoria�externa. Preocupaba el hecho de dele-
gar en otros sistemas (el papel escrito, por ejemplo) el registro de información
que hasta entonces se había codificado de forma biológica, en nuestras men-
© FUOC • PID_00267012 95 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

tes. Pero parece ser que con el advenimiento de la escritura, la mente del ser
humano no se volvió menos hábil en crear y manipular recuerdos, y que los
libros complementan y enriquecen nuestra memoria.

Utilizar algún medio o soporte como memoria�externa o extendida


significa delegar en éstos el recuerdo de cierto material, por ejemplo,
anotar una cita médica en la agenda. Incluso pueden utilizarse las men-
tes de los demás como fuente de memoria externa a la que podemos
recurrir; lo que el psicólogo estadounidense Daniel Wegner denominó
memoria transactiva. Por ejemplo, no intentamos almacenar todos los
pasos para arreglar un coche si sabemos que tenemos un amigo que dis-
pone de dicho conocimiento.

Posteriormente, surgió la misma preocupación con el uso de la calculadora.


Se extendió el uso de este aparato para cálculos, y pocos de nosotros podemos
decir hoy en día que somos capaces de hacer una división de dos cifras o una
raíz cuadrada, ya que nos hemos acostumbrado a realizar estas operaciones
a través del uso de esta herramienta. Del mismo modo que planteó Sócrates,
con la aparición de la calculadora preocupaba que el ser humano dejara de ser
hábil en llevar a cabo operaciones mentales y que este instrumento debilitara
el pensamiento. Sin embargo, parece ser que el uso de la calculadora permite
liberar espacio de la memoria a corto plazo, al no tener que hacer operaciones
básicas como multiplicar y dividir, y así poder dedicar más recursos a otro tipo
de operaciones. En el mismo sentido, durante todo el siglo XX hubo una proli-
feración de todo tipo de tecnologías que permitieron a nuestra mente "descar-
garse", es decir, no tener que registrar nada que pudiéramos registrar en otros
aparatos, como grabadoras, cintas de vídeo, fotocopiadoras, calculadoras, etc.
Y en principio eso podía ayudarnos a dedicar más espacio y más recursos a
otro tipo de procesos mentales.

Finalmente, entre 1980 y 1990 Internet se puso al alcance de casi todos noso-
tros. Y de nuevo nos planteamos si nuestra atención y nuestra memoria po-
dían recibir un impacto negativo con el uso de estas nuevas tecnologías. No
únicamente por el uso de Internet, sino también por el uso de los teléfonos
inteligentes, las redes sociales, los buscadores como Firefox o los navegadores
GPS, Snapchat o Instagram, YouTube, Spotify, Whatsapp, etc. Artículos sensa-
cionalistas con títulos como «¿Los teléfonos inteligentes nos están haciendo
tontos?» fomentaron la idea de que el uso de los teléfonos inteligentes y las
tecnologías no está ayudando al funcionamiento cognitivo, sino que más bien
está teniendo un impacto negativo en nuestra capacidad de pensar, recordar,
leer, relacionarnos, prestar atención y regular la emoción. Algunos incluso han
llegado a afirmar que esta amenaza a nuestra sociedad es «casi tan importan-
te como el cambio climático». ¿Tenemos evidencias que fundamenten estos
temores? Psicólogos, neurocientíficos, filósofos, todos se han puesto manos a
la obra para dilucidar en qué medida puede tener efectos positivos o negati-
© FUOC • PID_00267012 96 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

vos en nuestra memoria el uso de estas nuevas tecnologías. ¿Es posible que
nuestra preocupación, como en el caso de la aparición de la escritura o de la
calculadora, no esté justificada?

7.1. Externalización de la memoria y descarga cognitiva

Ésta es la era de la sobreinformación. Tenemos a nuestro alcance todo un mun- Reflexión


do de datos y de posibilidades de interacción con otros seres humanos, y po-
¿Qué cantidad de informa-
demos hacerlo casi en cualquier momento del día. ción podemos llegar a proce-
sar a lo largo de un día? Perso-
nas, calles, recorridos, archivos
Sin embargo, sabemos que no podemos manejar todo ese conocimiento en de texto, conversaciones por
Whatsapp, correos electróni-
nuestro sistema cognitivo, ya que, entre otras cosas, nuestra memoria tiene cos, búsquedas mediante Goo-
gle, imágenes, vídeos…
limitaciones. A través de la asignatura hemos podido estudiar cuán falible es la
memoria, que tanto la codificación como la recuperación de información son
relativamente limitadas, y que además existen múltiples distorsiones y olvidos
que pueden hacer de nuestra memoria una herramienta, a veces, poco fiable.
Esto ya hace tiempo que lo sabemos, de hecho, por esta razón el ser humano
ha «delegado» en otros medios o personas el almacenamiento de información.
Es decir, ha creado memorias externas o extendidas.

Estamos ante el concepto de mente/cognición�extendida. Desde antes de la Bibliografía


emergencia de las nuevas tecnologías, el uso de papel y bolígrafo ya asumía
Para ampliar la información
esta función de registro externo de pensamientos y recuerdos en recursos tan- sobre este concepto:
gibles (como hemos visto anteriormente con el ejemplo de Sócrates y Platón). A. Clark y D. Chalmers
(1998). The extended mind.
Algunos investigadores consideran que al aprovechar el entorno externo, la Analysis, 58(1), 7-19.
mente humana puede expandir radicalmente sus capacidades. Se trata de una N. Barr, G. Pennycook,
J. A. Stolz, y J. A. Fugel-
idea que entiende que la cognición humana actúa en un sistema acoplado con
sang (2015). The brain in
el entorno, es decir, el entorno es una extensión de nuestra memoria. Diver- your pocket: Evidence that
Smartphones are used to
sos autores plantean la idea de que el rendimiento de nuestra memoria puede supplant thinking. Compu-
mejorar a través de la externalización de las funciones cognitivas y definen la ters in Human Behaviour, 48,
473-480.
memoria extendida como un objeto externo que nos permite llevar a cabo una
función que podría perfectamente desarrollarse mediante la acción de proce-
sos cognitivos internos.

En nuestra vida cotidiana, hallaríamos múltiples ejemplos, como anotar un


número de teléfono en un papel o saber que lo tenemos guardado en un telé-
fono inteligente, respecto a mantenerlo en la memoria a largo plazo, o bien, si
necesitamos recordar un número nuevo momentáneamente, mantenerlo en
la memoria de trabajo. En este sentido, estos estudios indican que la reflexión
actual alrededor de este hecho no se ha generado simplemente por la presencia
de recursos digitales avanzados, sino por la tendencia que tenemos los seres
humanos a depender de manera significativa de nuestro entorno. Hoy en día
no nos preguntamos cómo reparar un interruptor que se nos ha estropeado en
casa, sino a quién conocemos que sepa hacerlo (es decir, que disponga de ese
conocimiento) o en qué vídeo de YouTube podré encontrar una demostración
de cómo repararlo. Pues bien, nos encontramos con que hoy en día tenemos
una herramienta que puede ser considerada como la red de mayor capacidad
© FUOC • PID_00267012 97 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

de memoria extendida de la historia de la humanidad: Internet. Además, el


acceso a esta red de conocimiento es actualmente más fácil que nunca. Esto,
a primera vista, debería ser una gran ventaja para nuestras mentes.

El uso de recursos externos para aliviar la presión en nuestra memoria


de trabajo y poder realizar operaciones mentales de forma más eficaz
recibe el nombre de descarga cognitiva.

Un concepto que complementa al de memoria extendida es el de descarga�cog-


nitiva. Gran parte de las actividades cognitivas que realizamos a diario requie-
ren del procesamiento de un gran número de elementos, pero la memoria de
trabajo biológica es limitada. Entonces ¿cómo afrontamos situaciones com-
plejas del mundo, y más aún en el mundo de hoy en día, donde tenemos un
bombardeo constante de información? Distintos autores han demostrado que
el ser humano, a la hora de realizar operaciones mentales, tiende espontánea-
mente a apoyarse en recursos externos para concluir con éxito sus tareas, ha-
ciendo una descarga cognitiva en estos recursos externos.

Por ejemplo, un estudio exploró cómo las personas realizan acciones que llevan a aliviar
la presión de la memoria de trabajo. Se pidió a los sujetos que construyesen un bloque
Lego siguiendo unas instrucciones ilustradas en un plano. Se observó la tendencia de los
sujetos a utilizar el espacio externo para acciones que podían realizar mentalmente, por
ejemplo, agrupando las piezas semejantes para localizarlas y utilizarlas posteriormente.
Este hecho, obviamente, desocupaba la memoria de trabajo biológica, lo que hacía que
se liberaran recursos cognitivos para dedicarlos a otras acciones, ampliando la capacidad
de nuestra mente.

Para ampliar la información sobre el estudio:

N. Maeda (2012). External working memory and the amount of distri-


buted cognition. Proceedings of the Annual Meeting of the Cognitive Science
Society, 34(34), 1954-1959.

También podéis encontrar más detalles acerca del estudio el efecto de


descarga cognitiva alcanzada mediante el uso de ordenadores en:

B. C. Storm y S. M. Stone (2015). Saving-enhanced memory: The bene-


fits of saving on the learning and remembering of new information.
Psychological Science, 26(2), 182-188.

Experimentalmente, se ha podido demostrar la existencia de esta descarga cog-


nitiva y su influencia en el buen rendimiento cognitivo a partir de lo que se
conoce como olvido�dirigido. El olvido dirigido es simplemente la instrucción
que se da a los participantes de un estudio de que olviden deliberadamente
una información que les hemos dado para memorizar antes de que se realice
un segundo ejercicio de memoria. Los estudios en los que se emplea este ti-
po de instrucción nos muestran que el rendimiento en el segundo ejercicio
es mejor, ya que parece ser que la señal para olvidar reduce la interferencia
© FUOC • PID_00267012 98 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

proactiva, lo que permite que la nueva información sea mejor recordada de lo


que habría sido de otra manera. En la misma línea, autores como Storm y Sto-
ne (2015) demostraron el efecto del olvido dirigido mediante el uso de orde-
nadores como fuente de memoria externa. Demostraron que si un archivo de
información para estudiar se guarda de manera fiable en nuestro ordenador,
podemos experimentar un ahorro o liberación de carga cognitiva en nuestra
memoria y que estratégicamente esto nos permite aprender y recordar nueva
información.

Resumen

El�concepto�de�mente�extendida�hace�referencia�a�que�nuestro�entorno�puede�actuar
como�una�extensión�de�nuestra�memoria.

Diversos�autores�plantean�que�nuestra�memoria�puede�mejorar�a�través�de�la�exter-
nalización�de�funciones�cognitivas.

El�concepto�de�descarga�cognitiva�hace�referencia�al�uso�de�recursos�externos�para
rebajar�la�presión�en�nuestra�memoria�de�trabajo�y�poder�ser�más�eficaces�al�realizar
operaciones�mentales.

Mediante�los�experimentos�de�olvido�dirigido�se�ha�podido�demostrar�la�existencia
de�esta�descarga�cognitiva�y�su�influencia�en�el�buen�rendimiento�cognitivo.

7.2. Interferencia de las tecnologías en nuestra atención y


memoria

Para algunos autores, el uso de Internet no implica una simple "externaliza-


ción" de los conocimientos en soportes o medios externos. Las nuevas tecno-
logías parece que están cambiando nuestra forma de hacer las cosas, de pensar
y de relacionarnos. Un autor que ha escrito sobre esto es Nicholas Carr (2011).
Nos recuerda que el proceso de consolidación de la memoria es muy complejo,
y que el mismo acto de recordar facilita la adquisición de nuevos conocimien-
tos y habilidades futuras. Nos indica que, por ejemplo, el uso de la calculadora
sí que ha "aliviado la presión" en nuestra memoria, pero lo ha hecho en la
memoria a corto plazo, y vemos que ahora, en lugar de pasar días y semanas
aprendiendo las tablas de multiplicar, podemos dedicarnos a aprender teore-
mas matemáticos más profundos y significativos. Para Carr, el uso de Internet
no tiene el mismo efecto, ya que la adquisición de conocimiento siempre es
positiva para la mente, la ejercita, la fortalece. No es cierto que Internet nos
libere de la acción de tener que recordar ciertas cosas y que eso nos permita
dedicar más tiempo a actividades creativas. Según Carr, el uso de Internet aña-
de más presión a nuestra memoria de trabajo y obstruye la consolidación de
conocimientos en la memoria a largo plazo. Según él, "la web es una tecnolo-
gía del olvido" (Carr, 2011, p. 216).

A continuación, veremos estudios en los que los resultados obtenidos van en


esa línea, es decir, apuntan a que el uso de las nuevas tecnologías está teniendo
efectos negativos en nuestras capacidades memorísticas y atencionales.
© FUOC • PID_00267012 99 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

7.2.1. El efecto Google

Uno de los estudios más famosos que trata de demostrar de qué manera las Bibliografía
nuevas tecnologías (y en concreto, el uso de ordenadores e Internet) pueden
El trabajo de Sparrow, Liu y
afectar a nuestra memoria es el estudio realizado por Sparrow y otros (2011) Wegner (2011) fue uno de
y publicado en la prestigiosa revista Science, en el que se plantea el efecto que los primeros y más polémi-
cos estudios publicados en
conocemos ahora como efecto�Google y que otros autores han llamado de- el que se plantea un cambio
en nuestra forma de proce-
mencia digital.
sar la información. Os reco-
mendamos su lectura, en: B.
Sparrow, J. Liu, y D. M. Weg-
ner (2011). Google effects on
El efecto�Google hace referencia al hecho de que no hacemos un esfuer- memory: Cognitive conse-
quences of having informa-
zo por retener en nuestra memoria aquella información que sabemos
tion at our fingertips. Science,
que hemos guardado en un dispositivo electrónico. Además, sugiere que 333(6043), 776-778.
somos más hábiles recordando la ubicación del archivo que contiene
dicha información que la información en sí misma.

El estudio se realizó con estudiantes universitarios y trató de comprobar hasta


qué punto está actuando Internet como una memoria transactiva gigante. Es
decir, hasta qué punto no hacemos un esfuerzo para almacenar y recuperar
conocimientos si sabemos que éstos están almacenados en alguna parte. A los
participantes se les presentaron frases que debían escribir en un documento
en un ordenador, como "El ojo de una ostra es más grande que su cerebro" o
"El transbordador espacial Columbia se desintegró durante el reingreso sobre
Texas en febrero de 2003". A algunos participantes se les pedía que eliminaran
el archivo donde habían escrito la frase y a otros se les pedía que lo guarda-
ran en una carpeta determinada. En líneas generales, los resultados mostraron
que la información qua había sido eliminada se recordaba mejor que aquella
que en principio había sido guardada. Además, cuando se guardaba la infor-
mación, se recordaba mejor la ubicación de aquello guardado (el nombre de
la carpeta) que la información en sí misma. Esto llevó a los autores a concluir,
entre otras cosas, que cuando sabemos que la información está guardada en
algún dispositivo externo, realizamos un menor esfuerzo cognitivo por apren-
derla y memorizarla; y también que probablemente recordemos mejor dónde
ir a buscar esa información, que ésta en sí misma. Y, sorprendentemente, este
efecto aparece independientemente de si nos piden explícitamente que man-
tengamos esta información en nuestra memoria, es decir, que la recordemos.

¿Es esto positivo? ¿Estamos realmente liberando espacio en nuestra memoria


o estamos haciendo que sea más perezosa? Sea como fuere, parece ser que
nuestra forma de pensar, de procesar y retener la información, está cambiando.

Sin�embargo...
© FUOC • PID_00267012 100 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

Pensemos en qué implican estos resultados. Delegar en esta memoria exten-


dida de gran magnitud que es Internet o en los dispositivos digitales puede
considerarse como una estrategia adaptativa ante la percepción de que hay a
nuestra disposición una ingente cantidad de información.

La investigación de Sparrow y otros (2011) apunta a que no hace falta guardar


una cantidad de información y saturar cognitivamente nuestra memoria, sino
solamente saber dónde acudir a ella y de ahí recuperarla.

Otros estudios sugieren que las personas no hacemos un esfuerzo cognitivo


para memorizar cosas que no tienen relevancia a nivel personal. Con todos
nuestros respetos a los expertos en la materia, ¿qué le importa a la mayoría de
la población cómo es el ojo de una ostra o si uno de sus ojos llega a ser más
grande que su cerebro? Seguramente, cuando la información que debemos re-
cordar puede tener consecuencias reales en nuestra vida (por ejemplo, perder-
nos), sí que realizamos un esfuerzo cognitivo por retenerla (recordar una ruta
determinada). Además, debemos recordar que incluso los mismos autores de
este estudio propusieron que si la exposición a determinada información en
línea es repetida, ésta sí tiende a almacenarse en nuestra memoria biológica.

Por otro lado, aunque es cierto que el estudio de Sparrow y otros muestra un Bibliografía
efecto real en cuanto a nuestra forma de delegar el registro de información en
Para un revisión y reflexión
un ordenador (y, por tanto, no hacer un esfuerzo por memorizar ni recordar sobre las distintas eviden-
dicha información), podemos argumentar que este hecho afecta especialmen- cias que existen sobre una
influencia positiva o nega-
te a nuestra memoria semántica. Tal y como apuntan algunos autores (Heers- tiva de las nuevas tecnolo-
gías en nuestra memoria, os
mink, 2016), cabe considerar la posibilidad de que el uso de nuevas tecnolo-
recomendamos que consul-
gías, como las redes sociales, no afecta sino que potencia otros sistemas de téis el artículo: R. Heersmink
(2016). The internet, cogniti-
memoria, como podría ser la memoria episódica (aunque es cierto que hacen ve enhancement, and the va-
falta estudios empíricos que lo corroboren). Guardar las fotos en Instagram lues of cognition. Minds and
Machines, 26(4), 389-407.
hace que las repasemos a menudo, Facebook nos puede ser útil a la hora de
rememorar acontecimientos vividos, etc.

7.2.2. Disminución de los recuerdos cuando fotografiamos

Imaginaos que llegáis a Roma, ciudad que nunca antes habéis visitado, y de re-
pente aparece ante vosotros la Fontana di Trevi. ¿Qué es lo primero que hacéis?
Probablemente muchos de nosotros lo primero que haríamos es sacar nuestra
cámara de fotos y fotografiarla (y mejor aún, hacernos un selfie). ¿Os habéis
parado a pensar qué es lo que hacemos realmente primero, la foto u observa-
mos con detenimiento el monumento? No hay duda de que al menos en el
mundo digitalizado en el que vivimos, nuestra tendencia es sacar la cámara o
el móvil para inmortalizar el momento, cosa mucho más importante que la de
observar con detenimiento –y disfrutar– la escena en cuestión. Existe un estu-
dio reciente (Henkel, 2014) que ha demostrado que fotografiar un objeto en
lugar de observarlo con detenimiento puede tener consecuencias para la exac-
titud de nuestros recuerdos. En este estudio, se pidió a un grupo de estudian-
tes universitarios que participaran en una visita guiada por un museo, en el
© FUOC • PID_00267012 101 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

que debían observar una serie de objetos o bien fotografiarlos. Posteriormente,


realizaban una prueba de recuerdo y una de reconocimiento sobre éstos. Los
resultados mostraron que los participantes tenían un menor número de acier-
tos, tanto en la prueba de recuerdo como en la de reconocimiento, para aque-
llos objetos que habían sido fotografiados, y un mejor recuerdo para aquellos
que simplemente habían sido observados. Tal y como sucede con el efecto
Google, parece ser que dejamos que sea un dispositivo externo (en este caso,
nuestra cámara) quien "capte" el objeto o paisaje que estamos fotografiando y
que lo guarde –y recuerde– por nosotros. Y si no volvemos a repasar las fotos
que hemos hecho (cosa que a veces no hacemos o hacemos una única vez), el
recuerdo de esos elementos se desvanecerá en el olvido de forma más rápida
que en los casos en los que hayamos prestado atención consciente y hayamos
dedicado tiempo suficiente a admirar una escena u objeto en concreto.

Sin�embargo...

Como se ha comentado en referencia con el efecto Google, fotografiar cosas


que para nosotros tienen importancia o sentido seguramente no produzca el
mismo efecto que el que muestra este estudio. Sí que es cierto que, como en
el caso de la información verbal, la información visual que contiene una fo-
tografía será codificada de forma más robusta si la repasamos a fondo, y que
hoy en día, con la gran cantidad de fotografías que podemos realizar (no es
lo mismo tener espacio ilimitado para hacerlo que un carrete de veinticuatro
fotos como tenían las cámaras antiguas), pocas veces las repasamos todas.

Otro asunto que debemos destacar es el uso de estos medios digitales para sol-
ventar problemáticas muy específicas. Existe un estudio muy interesante que
muestra de qué forma las nuevas tecnologías nos facilitan un fácil y rápido
acceso a la información, y que eso es a veces positivo. En este estudio (Hodges,
Berry y Wood, 2011), pacientes con trastornos neurológicos que afectaban a
su memoria utilizaron una pequeña cámara (a la que llamaron SenseCam) que
podía realizar fotografías cada treinta segundos. La llevaban colgada al cuello,
y estas personas la usaban para captar momentos de su día a día. Gracias al
repaso de todas las fotos al acabar el día, los participantes consolidaban me-
jor los recuerdos de los acontecimientos vividos en su memoria a largo plazo.
Además, parece ser que no sólo recordaban los hechos, sino también las emo-
ciones y pensamientos asociados a ellos.

Quizá deberíamos plantearnos que las tecnologías de las que disponemos no


son malas en sí mismas para nuestra memoria, sino que lo que se debe apren-
der es qué uso debemos hacer de ellas.
© FUOC • PID_00267012 102 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

7.2.3. Memoria visoespacial, mapas cognitivos y el uso de


navegadores GPS

Del mismo modo que sucede con otro tipo de información, ¿para qué estudiar
y recordar la ruta para llegar a un lugar si podemos confiar (casi siempre) en
nuestro GPS? Además, hoy en día todos nuestros móviles disponen de este
tipo de navegadores. Pues bien, existen estudios que sugieren que esta actitud
de confiar en nuestros navegadores está interfiriendo en una cualidad natural
del ser humano, la de crear mapas cognitivos o representaciones visoespaciales
(al menos cuando conducimos), lo que nos vuelve "conductores estúpidos".
Por ejemplo, un estudio en el que se comparó la habilidad de conductores ex-
pertos en recordar una ruta y los sitios por los que pasaron, así como distin-
tos puntos de referencia que fueron encontrando, mostró que este recuerdo
era muy distinto en función de si se hacía con el uso de un navegador GPS
(con indicaciones de voz) o con un estudio previo del mapa del lugar. Se ob-
tuvieron peores resultados en el primer caso y los conductores que utilizaron
un estudio previo del mapa del lugar fueron mucho mejores en reproducir la
ruta que habían hecho y en recordar de forma más precisa los lugares por los
que habían pasado, así como los puntos de referencia de la ruta (calles, cruces,
edificios, árboles, etc.).

Sin�embargo...

Estudios posteriores han tratado de buscar formas en las que esta capacidad
para crear mapas cognitivos no se vea tan alterada con el uso de los navega-
dores. Por ejemplo, han mostrado que nuestro conocimiento espacial sobre
una ruta puede mejorar si preguntamos (o chequeamos) en distintas ocasio-
nes cuál es nuestra posición en el mapa de navegación o si nos obligamos a
hacer rotaciones mentales en el mapa de navegación, por ejemplo, dejando
el indicador del "Norte" siempre hacia arriba en lugar de tener la rotación au-
tomática programada.

7.2.4. El efecto de las nuevas tecnologías en nuestra memoria a


corto plazo

Otra cuestión que podemos plantearnos es hasta qué punto las generaciones
que han nacido plenamente "digitalizadas" tienen una forma distinta de pro-
cesar la información a corto plazo. Nos referimos a aquellas personas nacidas
aproximadamente a partir de 1993, y que han vivido desde siempre en un
mundo dominado por Internet y los dispositivos móviles. Han crecido en un
entorno en el que existe acceso rápido y fácil a todo tipo de información a
través de multitud dispositivos multimedia. Precisamente esto se ha plantea-
do en un estudio, en el que se comparó el rendimiento cognitivo de la gene-
ración a la que denominaron generación Google, con el de otra que nació sin
estas nuevas tecnologías, pero que vivió la transición hacia esta cotidianidad
tecnológica, y que hoy en día está acostumbrada a convivir con ella y la domi-
na perfectamente (denominada generación Y, nacidos aproximadamente entre
© FUOC • PID_00267012 103 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

1973 y 1993). Entre otras cosas, evaluaron su capacidad de hacer varias tareas
digitales simultáneamente (media multitasking) y sus habilidades en cuanto a
memoria de trabajo. En principio, podríamos esperar que la generación Goo-
gle podría estar más acostumbrada y, por tanto, ser mejor en llevar a cabo dis-
tintas tareas a la vez. Por ejemplo, pueden estar consultando distintas páginas
web mientras están atentos al Whatsapp en su móvil o jugando a un video-
juego mientras buscan su canción favorita en Spotify. No es que la generación
Y no lo haga, pero los individuos de la primera nacieron y crecieron en ese
contexto. Pues bien, para medir sus habilidades y buen rendimiento en mul-
titareas digitales, se les pasó un cuestionario con múltiples preguntas sobre el
uso de nuevas tecnologías y el tiempo que le dedicaban, y también un test
que analizaba sus capacidades en atención dividida y su capacidad de cambio
entre una tarea y otra. Además, analizaron distintos test para evaluar su capa-
cidad de memoria de trabajo. Los resultados mostraron un mejor rendimiento
en la generación Y en todos los cuestionarios y test. Parece ser que, aunque es
cierto que los individuos pertenecientes a la generación Google realizan más
multitareas digitales, éstas son de peor calidad y vienen acompañadas de una
memoria de trabajo (por lo menos en lo que respecta a los test utilizados en
este estudio) con menor capacidad. Esto parece que ha sido corroborado por
otros estudios, en los que se ha hallado una correlación entre ser personas
acostumbradas a llevar a cabo múltiples tareas digitales a la vez y una menor
capacidad de memoria de trabajo, de inhibición de estímulos irrelevantes o
de "cambio de tarea", y que incluso sugieren que esta variable también está
relacionada con el rendimiento académico.

Sin�embargo...

Existen otros estudios que concluyen de forma contraria y demuestran que al-
tos índices en multitareas digitales se correlacionan con un buen rendimiento
en ciertas tareas de alta demanda atencional. Otros, por ejemplo, han mostra-
do que altos valores de multitareas digitales están presentes en personas con
gran capacidad para integrar información proveniente de modalidades senso-
riales distintas (por ejemplo, visuales y auditivas). Y finalmente, aunque es
cierto que los test que miden multitareas digitales no son sensibles a diferen-
cias en los ítems que preguntan por el uso de juegos a través de móviles o ta-
bletas, podemos pensar que no es lo mismo jugar al Candy Crush que a juegos
en primera persona (videojuegos de acción). De hecho, hay estudios que su-
gieren que las personas con grandes habilidades en este último tipo de juego
tienen grandes habilidades en cuanto a atención selectiva, atención sostenida,
memoria visual a corto plazo y multitareas digitales.

Bibliografía

Podéis ver una extensa revisión de estudios que muestran resultados controvertidos en
cuanto al uso de teléfonos inteligentes –y nuevas tecnologías– en el rendimiento de me-
moria y la atención en:
© FUOC • PID_00267012 104 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

H. H. Wilmer, L. E. Sherman, y J. M. Chein (2017). Smartphones and cognition: A review


of research exploring the links between mobile technology habits and cognitive functio-
ning. Frontiers in psychology, 8(605), 1-16.

7.2.5. La influencia de las tecnologías en la atención y en la


memoria a debate

Entonces,�¿están�las�tecnologías�afectando�negativamente�a�nuestra�me-
moria�o�éstas�nos�ayudan?

A lo largo del capítulo hemos podido comprobar que la investigación relacio-


nada con los efectos que la tecnología tiene en nuestra atención y nuestra
memoria está creciendo, aunque en estos momentos es ciertamente limitada.
Pese a los titulares que podemos leer en ciertos medios de comunicación, re-
lacionados con los efectos negativos del uso de las tecnologías de la informa-
ción y la comunicación, científicamente hemos podido apreciar que los resul-
tados no siempre son concluyentes. No lo son precisamente por esta falta de
estudios, pero también por las dificultades metodológicas con las que éstos se
encuentran (difícil comparación entre grupos, sin confundir variables como
generación, nivel socioeconómico, grandes diferencias culturales, etc.).

La revisión de la literatura científica existente nos lleva a concluir que mien-


tras que algunos estudios describen las tecnologías como herramientas flexi-
bles y poderosas que, cuando se usan prudentemente, pueden aumentar la
cognición humana, otras investigaciones identifican efectos negativos y afec-
taciones en ciertos tipos de memoria, pero también la optimización de otros
recursos cognitivos como la planificación y/o búsqueda de información.

Llegados a este punto, es evidente que las futuras investigaciones se hallan


ante diversos retos. El principal es determinar si la externalización de procesos
cognitivos a través de las tecnologías de la información y la comunicación es
necesariamente peor que la externalización de procesos cognitivos a través de
métodos más antiguos. Otro reto gira en torno a la investigación de los posi-
bles enfoques prácticos que podrían mitigar dichos efectos. Y es que, ante el
escenario que nos plantea la era de la sobreinformación, resulta altamente re-
levante el hecho de aprender y enseñar a hacer un uso adecuado de las tecno-
logías de la información y la comunicación para optimizar al máximo posible
nuestra capacidad cognitiva y ganar en eficiencia.

Resumen

Diversos�autores�entienden�que�el�uso�de�Internet�está�produciendo�efectos�en�nues-
tra�atención�y�nuestra�memoria�que�van�más�allá�de�la�simple�"externalización".

El�efecto�Google:�si�sabemos�que�hemos�guardado�una�información�determinada�en
un�dispositivo�electrónico�no�realizamos�ningún�esfuerzo�por�retenerla�en�nuestra
memoria,�y�tendemos�a�recordar�mejor�dónde�hemos�guardado�esa�información�que
el�contenido�de�ésta�en�sí�mismo.

Parece�que�fotografiar�un�objeto�en�lugar�de�observarlo�con�detenimiento�puede�in-
fluir�en�la�exactitud�de�nuestros�recuerdos.�Además,�algunos�estudios�indican�que�el
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uso�de�navegadores�provoca�dificultades�para�crear�mapas�cognitivos�o�representa-
ciones�visoespaciales�mientras�conducimos.

Sin� embargo,� el� uso� de� cámaras� en� pacientes� neurológicos� con� afectaciones� en� la
memoria�ha�tenido�efectos�positivos.�Respecto�al�uso�de�navegadores,�se�ha�compro-
bado�que�existen�formas�en�las�que�la�capacidad�para�crear�mapas�cognitivos�no�se
ve�tan�alterada.

No�existen�datos�concluyentes�respecto�al�efecto�de�las�nuevas�tecnologías�en�nuestra
memoria�de�trabajo.
© FUOC • PID_00267012 107 Aplicaciones de la Psicología de la memoria

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Apartado 2. El desarrollo de la memoria y la atención en la infancia

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Apartado 7. Memoria y tecnologías de la información y la comunicación

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