TRASTORNO DE DISFORIA DE GENERO
1. ¿Qué es la disforia de género?
Se puede definir como el desajuste psicológico derivado de la incongruencia entre
el género asignado a la persona en el momento del nacimiento por su apariencia
sexual (identidad sexual) y el sentimiento personal de ser hombre o mujer (identidad de
género). Uno de los aspectos importantes de las discrepancias en la identidad sexual y
el genero de nacimiento. Es que este trastorno no solo se limita entre la dicotomía de
hombre y mujer, si no en una serie de distintos sexos alternativos.
Por lo general este trastorno causa un malestar clínicamente significativo en el
paciente, ya que al presentar una identidad sexual distinta del genero físico, no solo se
puede llegar a sentir solo o asilado socialmente, si no que puede recibir o presentar
respuestas negativas de sus padres, familiares o abyegados, originadas por no seguir
con los parámetros comunes de pensamientos, creencias y conductas presentadas por
los roles estereotipados de la sociedad para los géneros de hombre y mujer.
Identidad sexual: Lo define como aquellas características sexuales
biológicas de una persona, cromosomas, genitales internos y externos,
composición hormonal y características sexuales secundarias.
Identidad de género: Es el sentido de masculinidad o feminidad que
puede tener una persona.
Denominación científica:
Transexual (Hirschfeld 1923)
Síndrome de disforia de género (Fisk 1973)
Trastorno de identidad de género (DSM IV 1994)
Transexualismo (CIE 10, 1996)
Disforia de género (DSM V 2013)
2. Criterios diagnósticos:
En niños:
Una marcada incongruencia entre el sexo que siente o expresa el sujeto y el que
se le asigna, esta incongruencia debe durar un mínimo de 6 meses en conjunto con un
mínimo de seis condiciones (A1 incluida):
Un poderoso deseo de ser del sexo opuesto o una afirmación exhaustiva de
pertenencia al sexo opuesto.
Uso de vestimentas del sexo opuesto con fuertes resistencias ante el uso de las
ropas de su sexo asignado.
Preferencias en función de los roles del sexo opuesto o fantasías referentes a
pertenecer al sexo opuesto.
Una marcada preferencia por lo juguetes, juegos o actividades habitualmente
utilizados practicados por el sexo opuesto.
Una marcada preferencia por compañeros de juego del sexo opuesto.
Rechazo ante las actividades típicas del sexo asignado, en el caso de los niños,
también rechazan aquellas actividades o juegos bruscos.
Un marcado disgusto por la anatomía sexual propia.
Adolescentes y adultos:
Una marcada incongruencia entre el sexo que siente o expresa el sujeto y el que
se le asigna, esta incongruencia debe durar un mínimo de 6 meses en conjunto con un
mínimo de dos condiciones (A1 incluida):
Una marcada incongruencia entre el sexo que uno siente o expresa y sus
características sexuales primarios o secundarios (o en los adolescentes jóvenes,
los caracteres sexuales secundarios previstos).
Un fuerte deseo por desprenderse de los caracteres sexuales propios primarios
y secundarios, a causa de una marcada incongruencia con el sexo que se siente
o se expresa (o en adolescentes jóvenes, un deseo de impedir el desarrollo de
los caracteres sexuales secundarios previstos).
Un fuerte deseo por poseer los caracteres sexuales, tanto primarios como
secundarios, correspondientes al sexo opuesto.
Un fuerte deseo de ser del otro sexo o de un sexo alternativo distinto del que se
le asigna).
Un fuerte deseo de ser tratado como del otro sexo (o de un sexo alternativo
distinto del que se le asigna).
Una fuerte convicción de que uno tiene los sentimientos y reacciones típicas del
otro sexo (o de un sexo alternativo distinto del que se le asigna).
El problema va asociado a un malestar clínicamente significativo o a un deterioro
en lo social, escolar u otras áreas importantes del funcionamiento.
3. Prevalencia:
Varones 1:9685.
Mujeres biológicas 1:15.456.
4. Diagnósticos diferenciales:
Trastornos psicóticos: alteraciones de juicio de la realidad.
Trastornos personalidad: inestabilidad temporal en el sentimiento de la identidad
sexual.
Trastorno dismórfico corporal: Preocupación por algún efecto imaginario del
aspecto físico.
5. Adquisición de identidad de género:
Inicio del pensamiento de pertenecer a otro sexo: 6-8 años.
Sentimiento intenso de pertenencia al sexo opuesto: 8-10 años.
Persistencia de género: 10-12 años.
Deseo con intensidad de vivir como miembros del sexo opuesto: 14-15 años.
6. Intervención de la disforia de género:
En niños:
Evaluación diagnostica de IG y salud mental.
No iniciar Tratamientos hormonales.
Psicoterapia tanto para el niño como para la familia.
Asesorar al profesor ante dificultades escolares
En adolescentes:
Criterios para la supresión puberal con agonistas (análogos
gonadotropinas/esteroides):
Manifestación de DG sostenida.
Malestar por IG aumentado.
Ausencia de problemas psicosociales.
Buena comprensión del impacto de la reasignación de género sobre su vida.
Suficiente apoyo familiar.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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