1937 JV-S
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+~~·J EH O VA·~·~·t
La revelación del REY
DE LA ETERNIDAD
implicando su nombre,
sus pactos, su memorial
y su Vindicador; pone
de manifiesto el porqué
toda persona que obten-
ga la vida eterna debe
amarle, obedecerle y
servirle.
Por J. F. Rútherford
Autor de
CREACION LIBERACION
[Link] GOBIERNO
PROFECIA LUZ
y otros libros
"Jehovah"
Spanish
Edición de 1,210,000
Impresores
WATCH TOWER
BIBLE AND TRACT SOCIETY
lnternational .Bible Students Associatlon
Brooklyn, Nueva York, E. U. de A.
También
Londres, Toronto, México, Buenos. Aires, Santiago, S. Paulo,
y en otros países.
ESTE LIBRO SE DEDICA A
EL ALTRUISTA
1
amor." - 1 Juan 4:16. ,
'
JE H O V A ·
JEHOVA
CAPITULO I
SIMIENTE
Al principio de la rebelión de Satanás, Jehová Dios
prometió que él produciría una "simiente" que al de-
bido tiempo gobernaría al mundo en justicia, destruiría
a Satanás y traería las bendiciones de paz, prosperidad
y vida a todas las naciones de la tierra que procedan
con justicia y rectitud. (Gén. 3: 15) Esa prometida
"simiente" o Gobernante es Cristo Jesús el amado Hijo
de Dios. Concerniente a él está escrito : "El gobierno
estará sobre su hombro; y se le darán por nombres suyos:
Maravilloso, Consejero, Pod eroso [Gobernante], Padre
del siglo ~terno, Príncipe de Paz. Del aumento de su
dominio y de su paz no habrá fin. . . . ¡ El celo de J e-
hová de los Ej ércitos hará esto!" (Isaias 9: 6, 7) De
esta manera se identificará a Cristo J esús como el legí-
timo gobernante de la tierra por medio de quien la raza
humana recibirá las deseadas bendiciones.
El año 33 E.C. el hombre Cristo Jesús después de
haber dado el ·mensaje de verdad a Israel fué muerto
por los agentes de Satanás. Después Dios lo levantó de
entre los muertos y le dió vida divina haciéndolo la
11 JEHOVA
criat~ra más exaltada en el universo, y exaltándolo al
oficio de Rey o Gobernante del mundo. Sin embargo se
exigió a J esús que se esperase hasta el debido tiempo
de Dios para que él asumiera su dominio. (Salmo 110 : 1)
Cuando Jesús estuvo en la tierra declaró que tenia que
ir a recibir un reino y que luego volveria a establecer
ese reino; y a causa de eso enseñó a los cristianos a orar :
'¡Venga tu reino; hágase tu voluntad en la tierra!'
Contestando la pregunta en cuanto a lo que consti-
tuiria la prueba de su venida y de su reino, J esús indicó
que la Guerra Mundial marcaria el comienzo de sus ope-
raciones en cuanto al mundo. La Guerra Mundial vino
en 1914 en cumplimiento de la profecia dicha por Jesús.
]ué en ese año cuando J ehová Dios instaló a Jesús y
lo comisionó para gobernar al mundo. (Sal. 2: 6-12)
Cristo Jesús es ahora un espiritu y no puede ser visto
por los ojos humanos. Asi como Satanás ha sido por
mucho tiempo el invisible gobernante del mundo, ha-
biendo cesado el dominio de Satanás. J ehová Dios por
siglos ha permitido que Satanás sea el invisible gober-
nante ; pero el tiempo señalado ha tocado a su fin y ha
llegado la hora paTa que Cristo Jesús se encargue de
los asuntos del mundo, y poco antes de que comience
su benéfica administración el destruirá al inicuo gober-
nante de este mundo y a todos los que están de parte
de él.- Heb. 2 : 14; 1 Juan 3: 8.
Satanás sa\Je que sólo falta poco tiempo para la ba-
talla del Armagedón, la cual será la batalla final de
Satanás y sus ángeles de un lado y Cristo y sus ángeles
del otro lado ; a causa de esto, Satanás trae mucha an-
gnstia sobre el mundo con el fin de apartar a las gentes
del veTdadero Dios y motivar su destrucción. Esto se
encuentra también apoyado por las palabras de J esús,
quien dijo que al fin del mundo habria grande angustia
J EH O ·vA 15
110bre la tierra con perplejidad y que los corazones de
lo· hombres desfallecerían de temor a acusa de las cosas
que acontecerían sobre la tierra. Esta es exactamente
I1L condición que vemos este día, El gran cambio del
Inj usto dominio al justo dominio del mundo se aproxima.
Dándose cuenta del gran peligro del derrumbe, los
I(Obernantes terrestres organizaron la. Liga de Naciones,
t:omo "la expresión politica del reino de Dios en la tie-
l'l'fl.", pretensión que es absolutamente falsa. En los Es-
1ndos U nidos existe ahora una organización conocida
·omo "Asociación de la Liga de Naciones, Inc.". Esta,
por conducto de su presidente, ha dirigido una solicitud
IL la gente con el fin de que apoyen la Liga de Naciones,
y en ella, entre otras cosas dice: "En un mundo tan obs-
r:uro como éste, ¿para qué apagar la única luz que hay?"
1 ando a entender que la Liga de Naciones es la única
speranza del mumlo. Hago saber a la gente que la Liga
d Naciones es el producto que Satanás ha puesto en
peración con el fin de engañarla y cegarla a la verdad
concerniente al Reino de Dios. La Liga de Naciones
ineludiblemente vendrá a tiena junto con las demás
partes de la organización de Satanás. Dios preconoció
y predijo esta confederación de naciones, y concerniente
11. ella dijo por medio de su profeta: "¡ Aiborotaos o pue-
blos, y seréis quebrantados! . . . 1Ceñios y seréis que-
brantados; tomad maduro consejo y será frustrado!"
- Isa. 8 : 9, 10.
Al dar su respuesta concerniente a la evidencia indi-
ativa del fin del mundo J esús se refirió a la Liga de
J aciones como "la abominación desoladora." porque asu-
me tomar el lugar del reino de Dios. El dijo a sus fieles
a guidores: 'Cuando vieres aquella abominación deso-
ladora [la cual es la [Link] de Naciones] de que habló
Daniel el profeta estar en el lugar santo, entonces huid
16 JEHOVA
al reino de Dios.' (Mat. 24: 15, 16) Jesús hace esta amo-
nestación porque la Liga de Naciones es una treta de
Satanás para cegar a la gente a la verdad. Todos los
que buscan refugio en. la Liga de Naciones marchan asi
al desastre. El reino de Dios bajo Cristo es la única
esperanza para la raza humana y el solo refugio se en-
cuentra en la organización de Dios.
Por más de 1800 años los israelitas fueron el pueblo
típico de Dios, y según lo indicado expresamente en la
Biblia lo que ocurrió en conexión con esa nación pre-
figuró lo que sucederá al final del mundo. Se encontra-
ban en ,Egipto y allí el pueblo de Dios fué un cuadro
de las gentes de la tierra que están ele parte de Dios y
de Cristo y que desean ver la justicia dominando y la
opresión destruida. Faraón el rey de Egipto representó
a Satanás, el dios o invisible gobernante del mundo ini-
cuo. Faraón y los oficiales de su gobierno oprimieron
al pueblo de IsraeL-Ex. 1: 8-22; 2: 23-25.
J ehová Dios envió a Moisés y a Aarón a Egipto para
que fueran testigos a su nombre y poder. Moisés fué
típico de Cristo J esús, en tanto que Aarón fué típico
de los testigos de Jehová procediendo bajo la dirección
de Cristo J esús. Dios ordenó a Moisés y a Aarón que
acudieran a Faraón y exigieran que a su pueblo I srael
se le permitiera servir y adorar a Dios de la manera
que habia indicado lo hicieran. Faraón se negó a acce-
der a esa petición. Luego Dios ordenó a Moisés que tra-
jese las plagas sobre Egipto para que los gobernantes
y la gente fueran debidamente informados y amonesta-
. dos en cuanto a que Jehová es el Todopoderoso Dios y
que sus mandamientos deben obedecerse. Diez fueron las
plagas que cayeron sobre Egipto. La novena fué de gran-
des tinieblas en toda la tierra de Egipto exceptuando
la pmte en que se encontraba el pueblo escogido de Dios
JEHOVA 17
c¡uienes tenían luz plena como un favor especial de
J ehová.
Ahora, al final del mundo, Jehová Dios ha enviado
a Cristo Jesús el mayor Moisés, y también a sus testi-
<YOS, representados por Aarón, y ha ordenado que su tes-
timonio se dé a los gobernantes del mundo y a la gente,
al efecto de que Jehová es el Ser Supremo y que a su
pueblo se le permita, sin trabas de ninguna clase, ado-
rar y servir a Dios de la manera que él les ha señalado.
En el año de 1919 los elementos religioso, político y
comercial de la ((Cristiandad" establecieron la Liga de
Naciones en oposición al reino de Dios bajo Cristo, y
desde entonces todos estos visibles gobernantes de una
manera vigorosa se han opuesto a los testigos de Jehová.
Ordenados por Jehová sus testigos han dado noticia y
han amonestado a los gobernantes, indicándoles que el
mundo ha terminado y que ha llegado el reino de Dios,
y han exigido de los gobernantes que permitan al pue-
blo de Dios que le sirvan sin trabas de ninguna clase
y conforme a la manera que él. ha designado. El servir
esa noticia y amonestación constituye el cumplimiento
de las nueve •plagas de Egipto, las cuales han sido cum-
plidas sobre los gobernantes del mundo.
Asi como con la novena plaga hubo densas tinieblas
en Egipto de igual manera ahora los gobernantes del
mundo se hallan en grandes tinieblas en lo concerniente
a los propósitos de Dios por cuanto se megan a prestar
atención a .la verdad divina. Esto particulaTmente se
muestra con el hecho de que abieTtamente se pretende
que la Liga de Naciones es la única luz que ahora brilla
en la tiena. La única excepción a estas grandes tinie-
blas la foTman aquellas personas que se han puesto del
lado de Dios y de su reino y que ahora gozan de la luz
de Dios siendo dirigidas poT ella en el camino recto. Al
18 JEHOVA.
terminarse In novena plaga sobre Egipto Faraón dijo
a Moisés y Aarón : 'Idos y no tengamos nada más que
ver con vosotros.' Faraón desafió a Jehová Dios. Los
gobernantes del mundo ahora. hacen lo mismo. Oponen
a los testigos de Jehová, desprecian la amonestación de
Dios, y rechazan a Dios y a su reino.
Después de esto, y en armonía con la voluntad de
Dios, según él lo ha ordenado, los testigos de Jehová
no darán más noticia y amonestación a los gobernantes
del mundo, sino que ahora traerán a la atención de la
gente de buena voluntad el mensaje de notificación y
amonestación concerniente al Armagec1ón y al reino de
Dios, a la manera que Moisés y Aarón dieron instrucción
especial a los israelitas precisamente antes de que la déci-
ma plaga viniera sobre Egipto.
Los 'primogénitos de Egipto bajo su ley constituían
una clase especialmente favorecida, y por lo tanto en el
cuadro profético los primogénitos representaron al pre-
sente visible elemento gobernante de la tierra. Como dé-
cima plaga que Dios en'\tió a Egipto él mandó a su ángel
a través de esa tiena e hirió a todos los pl'Ímogénitos
de los egipcios, pero protegió a los primogénitos de los
israelitas por cuanto obedecieron su mandamiento mos-
trando su fe en el Redentor del hombre. Los [Link]
inmediatamente salieron de E"'ipto y fueron persegui-
dos por :F araón y su organización oficial, todos los cua-
les fueron dcstnüdos en el mar. Esto prefiguró o fué
un cuadro del Arma,.edón lo que significa la completa
destrucción del dominio de Satanás, que él ejerce sobre
este mu;ndo tanto visible como invisible.-Apoc. 16: 13-
16; 19-20: 3.
NO'riCIA DE Al\10NESTACION
Las Escrituras revelan que Dios nunca toma ventaja
de la ignorancia de nadie, dando siempre noticia y amo-
JEHOVA 19
n stación antes de tomar acción para vindicar su nombre.
11'ijémonos que él hizo que Noé testificara tanto a los
hombres como a los ángeles con respecto a su propósito
de destruir el mundo antes de que trajera el diluvio.
)~l hizo que Moisés y Aarón dieran plena noticia y amo-
nestación a Egipto, y luego vino la destrucción de ese
poder mundial. El hizo que Jesús diera la noticia y
amonestación a los gobernantes de este mundo ; y cuan-
do esta tarea de testimonio haya sido completada, rápi-
damente vendrá la total destrucción del mundo. El di-
luvio, la destrucción de Egipto, y la caída de Jerusalem
trajeron mucho sufrimiento sobre la gente, pero Jesús
declara que el Armagedón tmerá sobre el mundo la
mayor angustia que se ha conocido, y que será la última.
( Mat. 24: 14, 21, 22) De este modo sabemos que la ba-
talla del Armagedón en cierne será l;:t final y completa
ejecución de los juicios de Jehová en contra de los ini-
cuos, tanto invisibles como visibles.
El Armagedón no se luchará entre los hombres de las
naciones de la tierra. El Armagedón es la 'batalla del
gran día del Dios Todopoderoso' en la que Cristo Jesús
y sus ángeles ' lucharán en contra ·de Satanás y de su
inicuo ejército, y cuando Cristo tendrá la absoluta vic-
toria. Fijémonos ahora en las palabras registradas en
2 Pedro 3 : 'En los postreros dias vendrán escarnecedo-
res · del reino de Dios y por esto serán voluntariamente
ignorantes de la verdad de que por medio de la Palabra
de Dios los cielos y la tierra de antiguo tiempo consti-
tuyeron el mundo de entonces, habiendo perecido ane-
gado en agua; pero los cielos y la tierra de ahora, por
la misma palabra están reservados para la destrucción
del día del juicio y la perdición de hombres inicuos ....
Esperando y apresurando el advenimiento del día de
Dios, con ocasión del cual los cielos estando encendidos
20 JEHOVA
serán disueltos, y los elementos [los poderes gobernantes
visibles] se derretirán con ardiente calor.'- 2 Ped.
3:3, 7, 12.
Estas inspiradas palabras registradas en la Biblia di-
cen lo que dentro de poco tiempo sucederá en la tierra,
poniendo absoluto fin al dominio de Satanás, de esta
manera limpiando el camino para el justo gobierno de
Cristo Jesús. Continuando, el apóstol dice: "Empero
conforme a su promesa, nosotros esperamos nuevos cie-
los y nueva tierra, en los cuales habita la justicia.''
(2 Ped. 3: 13) Esto marca el completo cambio del do-
minio del mundo, los "nuevos ciclos" siendo el C1;isto
o invisible dominio, y la "nueva tierra" dando a enten-
der los fieles hombres de la antigüedad, desde Abel hasta
Juan el Bautista, quienes siendo resucitados como hom-
bres perfectos serán los visibles gobernantes de la tierra;
y ese dominio será en justicia.-Sal. 45 : 16; Isa. 32 : 1;
Heb. 11 : 4-35.
En Apocalipsis 21 el nuevo dominio del mundo se
denomina simbólicamente "la santa ciudad" u organi-
zación, y se describe como descendiendo del cielo, de
Dios, y ese dominio justo bajo Cristo traerá las mayo-
res bendiciones para la gente. Ejerciendo su poder su-
premo por medio de Cristo Jesús, Jehová, el gran Dios
del universo, entonces bendecirá a todos los que obe-
dezcan su justa ley : "Y [Dios] limpiará toda lágrima
de los ojos de ellos; y la muerte no será más; ni habrá
más gemido, ni clamor, ni dolor; porque las cosas de
antes han pasado ya. Y aquel que estaba sentado sobre
el trono, dijo: ¡He aqui yo hago nuevas todas las co-
sas ! ... Porque estas palabras son fieles y verdaderas."
-Apoc. 21: 4, 5.
El tal llamado "año santo" ha fracasado en cuanto a
traer la prometida paz y prosperidad, y su fracaso debe
·r '11'
Página 18
'¡V [Link] Y NO VEAN MAS MI ROSTR O.'
JEHOVA 23
nvencer a la gente de buena voluntad de que Dios
1.0 autorizó el que el año de 1933 fuera llamado un año
santo, y que él :..10 responderá las oraciones ele los hom-
bres que tratan ele hacer un año santo. Ahora sobre la
tiena no hay paz, y la pobreza prosigue rondando la
tierra. Como testigos de Jehová no tenemos controver-
sia alguna con otros hombres. Nuestro único fin es obe-
decer los mandamientos de Dios y hablar a la gente la
verdad. Puesto que él ha ordenado que se dé este men-
saje, por su gracia lo daremos sin importarnos la opo-
sición; y cuando hayamos hecho esto nuestra responsa-
bilidad cesará y comenzará la de los que escuchan. Todos
los remedios humanos para recobrar al mundo tendrán
un seguro fracaso. El mundo se encuentra enfermo de
muerte y está ya agonizando. Podrá haber un periodo
de prosperidad temporal, pero será muy breve. El de-
creto de Jehová es que habrá un ·cambio completo del
control del mundo, y por esta razón el mundo antiguo
perecerá.
En el terrible desastre que pronto vendrá sobre el pre-
sente mundo todos 'los que oponen a Dios morirán y no
encontrarán manera alguna de escape. (Jer. 25: 33-36)
Dinero, propiedad e influencia de nada servirán en el
tiempo de gran angustia. Concerniente a ese tiempo de
angustia está escrito en la Palabra ele Dios: "La tierra
será enteramente vaciada y completamente saqueada;
porque Jehová ha hablado esta palabra. La tierra tam-
bién es profanada bajo sus habitantes; porque traspa-
saron la ley, cambiaron el estatuto, y quebrantaron el
pacto eterno." (Isa. 24: 3, 5) El pacto eterno que aquí
se menciona es el pacto de Dios concerniente a la san-
tidad de la vida. (Gén. 9: 1-11) Toda nación de la tie-
rra ha violado en gran manera y voluntariamente ha
quebrantado ese pacto al innecesariamente motivar la
24 .TERO VA
muerte de criaturas humanas. Algunos ejemplos de esas
innecesarias manchas sobre los Estados Unidos son los
crueles tratamientos que se han aplicado a los indios y
el degüello al por mayor de animales, todo lo cual ha
sido motivado por el anhelo de lucro. Los elementos co-
mercial y político de la tierra injustamente han opri-
mido y quitado la vida a millones de criaturas humanas,
y el elemento religioso ha participado y ha aprobado esas
inicuas acciones. Dios entrará a cuentas en el Armagedón.
Hago saber a la gente que existe una conspiración for-
mada por Satanás, y en la cual se encuentra unidos los
banqueros internacionales, el clero infiel, y los políticos
inescrupulosos, siendo uno de los fines de esa conspira-
ción el poner a los Estados U nidos en la Liga de N a-
ciones, controlar el dinero y todas las propiedades, do-
minar a la gente por mano de un dictador, destruir la
libertad de palabra y de prensa, y suprimir la adoración
de Dios y de Cristo.
Pero no hay que perder el ánimo. La mano del Todo-
poderoso Dios aniquilará hasta volverlos polvo a todos
estos enemigos, en el Armagedón.
Entonces, ¿Cuál es la esperanza de las naciones de
la tierra? .Tehová Dios señala a Cristo .Tesús, el nuevo
Gobernante del mundo, y dice : 'He aqui a mi Siervo
en quien se complace mi alma; manifestará juicio a las
naciones; en su nombre esperarán las naciones.' ( Mat.
12: 18-21) U na vez ary¡onestados, todos están en liber-
tad de unirse a la organización que estimen conveniente;
sin embargo, las personas de buena voluntad que desean
ver la justicia, la paz, la prosperidad y la vida eterna
en la tierra, que por completo se hagan de parte de Dios
y de su reino. En ninguna otra parte hay seguridad.
Para hacerse de parte de .Jehová no necesitan juntarse
a ninguna organización humana sino en lo privado de
JEHOVA 25
1111 hogar dedicarse a Dios y a su reino bajo Cristo. Pro-
' 11r con diligencia estudiar la Palabra de verdad y co-
111) ·er la senda de la justicia. Evite toda controversia y
•·ontienda. Si se presentaren revueltas y tumultos, no se
lii zcle en ellos. Proceda honesta y justamente con sus
11'n'[Link] y rinda homenaje y obedezca al 'l'odopode-
roso Dios. Hoy día en la tierra hay millones de personas
d buena voluntad que desean conocer y hacer lo que es
Justo, y todos los que siguen las instrucciones que se
1 s dan en la Palabra de Dios podrán ser librados en el
tiempo de gran tribulación y ser pasados en seguridad
1ara que vivan eternamente en la tierra y nunca mue-
1·n.n. Por tanto muy apropiadamente se puede decir :
uMillones que ahora viven no morirán jamás."-Juan
:51.
Jesús dijo: "Todos los que están en los sepulcros oi-
rán su voz, y saldrán." (Juan 5: 28, 29) En Hechos
24 : 15 está escrito: uHa de haber resurrección así de
justos como de injustos." La resurrección general de
los muertos de la humanidad cubrirá el entero período
de los mil años del reino de Cristo, y dentro de ese pe-
ríodo todos los que están en sus tumbas serán traídos
nuevamente a la vida y tendrán una prueba por la vida.
La perfección humana y la vida eterna en la tierra será
dada a todos los obedientes. La tierra será hecha glo-
riosa y un lugar adecuado para que la habite el hombre
perfecto. "Jehová guarda a todos los que le aman; pero
destruirá a todos los inicuos."
CAPITULO II
SU NOMBRE
.EHOVA envió a Jesús a la [Link] mis de 1900
J años para que hiciera una tarea de preparación ten-
diente a la final vindicación del nombre del Altí-
simo. Por lo tanto, J esús vino en el nombre de Jehová
y como su debidamente acreditado representante. Jesús
testificó: "Yo he venido en el nombre de mi Padre.''
(Juan 5 : 43) J esús fué enviado como un testigo y te-
nía que dar testimonio a la verdad concerniente al nom-
bre de Jehová y su propósito. Cuando el hombTe Jesús
cumplió treinta años de edad Jehová lo ungió para que
fuem el gobernante del mundo. Cuando el gobernador
romano le preguntó : "¿ Eres, pues, rey ?" Jesús replicó :
"Yo para esto naci, y a este intento vine al mundo, para
dar testimonio a la verdad." (Juan 18: 37) Dmante
los tres años y medio en que él dió testimonio a la ver-
dad ante los hombres, Jesús dió énfasis a la gTan ver-
dad de que "el reino de los cielos" se habia acercado.
En esas palabras él se refeTía a si mismo como el esco-
gido y ungido de J ehová para que reinara en ese reil1o
que, cuando en plena operación, será del cielo por cuanto
Cristo J esús, ahora divino, será siempre invisible a los
ojos humanos.
Cuando hubo t erminado su ministerio Jes{ls entró en
J erusalem en un pollino de asna, y se presentó como
Rey. Las multitudes lo aclamaron como rey, diciendo:
"¡Hosanna al Hijo de David !" (Mat. 21: 1-9) El clero
y sus aliados rechazaron a Jesús. Poco tiempo después
dió instrucciones a sus discípulos para que se prepararan
20
SU NOMBRE 27
pnrn. la pascua. En el día catorce de Nisán, según lo re-
"" rido por la ley, Jesús y sus discípulos celebraron la
¡IJLH ua. En esa ocasión, e inmediatamente a continua-
t~ión de la celebración de la pascua, Jesús instituyó el
rll morial de su muerte, la que ocurrió el mismo día.
' mientras ellos comían, Jesús tomó un pan, y lo ben-
dijo, y lo pa1tió, y dándolo a los discípulos, dijo: Tomad,
omed, esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, dió gra-
ias, y se la dió, diciendo : Bebed de ella todos ; porque
sto es mi sangre, la sangre del Nuevo Pacto, la cual
s derramada por muchos, para remisión de pecados.
P ues os digo, qu.e en adelante yo no beberé más de este
fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo
con vosotros en el reino dé mi Padre."-Mat. 26 : 26-29.
J esús dijo a sus discípulos que tenía que irse, pero
que él volvería y los recibiría consigo. (Juan 14: 1-4)
El invitó a esos fieles discípulos a que participaran con
él en el reino. (Luc. 22 : 28-30 ) El por qué Jesús guar-
dó la pascua, y el por qué dió énfasis al hecho de su
misma muerte y a su reino venidero, fueron cosas que
no se entendieron claramente sino hasta el retorno del
Señor conforme a la promesa hecha a sus discípulos.
Jesucristo fué colgado en un madero como si hubiera
sido un pecador; tres días más tarde Jehová lo levantó
de entre los muertos.
¿Por qué no comenzó Cristo su reino hace 1900 años ?
¿Por qué fué necesario que volviera la segunda vez?
Estas preguntas pueden ser ahora contestadas en con-
formidad con las Escrituras, y [Link] ser entendidas
por los que se han dedicadG a si mismos a J ehová. La
respuesta de ellas puede reducirse a lo siguiente: Jesús
es el escogido para llevar a cabo el propósito de Jehová,
la parte primordial de ese propósito siendo la vindica-
ción del nombre de Jehová, y la parte secundaria sien-
28 JEHOVA
do la redención, liberación y salvación de la raza huma-
na, la cual llegará a conocer, amar y servir a Jehová.
Por medio de su rebelión e inicuo desafío Satanás puso
en discusión la supremacía y el nombre de Jehová Dios.
El nombre de Jehová era ensalzado por todas las cria-
turas inteligentes antes de la rebelión de Lucero. Todos
conocían y se deleitaban en su ilustre fama y su hono-
rable reputación. Todos sabían que Jehová era y es la
fuente de la vida y que él es el Dador altruista de toda
dádiva bnena y perfecta. rral era la condición propia
y feliz que existió en el u ni verso hasta que la ilegalidad
encontró asiento en el corazón de la criatura a quien
J ehová había hecho señor de una parte de su organiza-
ción. Codiciando lo que no se le había dado, Lucero se
ensalzó, desafió al Altísimo, y recibió para sí mismo el
tí~lllo de Satanás, fijando Dios un límite al tiempo de
las actividades de Satanás, llegado el cual tendría que
llegar a su fin ese inicuo. (Jer. 51: 13) Por muchos si-
glos el nombre de Jehová ha sido reprochado, deshon-
rado e infamado por Satanás y sus huestes de ángeles
y hombres inicuos. La crisis ha llegado, y de ahora en
adelante y eternamente el nombre de J ehová será ensal-
zado. Los inicuos perecerán, y touos los que reciban vida
eterna tendrán que conocer, obedecer, honrar, y gozosa-
mente servir a aquel cuyo nombre es J ehová. Su ilustre
fama y su honorable reputación tendrán que hallar lu-
gar en la mente de toda criatura que alcance la vida.
El ha sacado de entre las naciones de la tierra un pueblo
para su nombre, y a los que forman ese pueblo se les
ha dado ahora el privilegio de proclamar su gi'ande y
honorable nombre.
Hace muchos siglos J ehová comenzó a presentar su
nombre ante los hombres caídos. A Moisés reveló su
nombre J ehová; luego fué J ehová a Egipto 'para redi-
SU NOMBRE 29
VENGANZA
J ehová expresó su venganza contra la organización
de Satanás destruyendo a los primogénitos ele Egipto
al tiempo en que el cordero pascual fué degollado. A la
muerte de Jesús al antitípico cordero pascual, los primo-
génitos del antitípico Egipto, es decir los primogénitos
SU NOMBRE 33
ele este siglo o mundo, no murieron. La razón de esto
ahora se entiende cl::tmmente e indica que está acercán-
dose rápidamente el tiempo en que los primogénitos del
antitípico Bgipto tendrán que morir. Así como la san-
"'l'e del cordero pascual, rociada en los marcos de las
puertas en las casas de Egipto significaba vida y pre-
servación para los que permanecían adentro y bajo la
protección de ese signo de sangre, igualmente los que
confían en la preciosa sangre ele Cristo Jesús, y los que
han estado y permanecen en el nuevo pacto, tienen esa
seguridad adicional de vida y preservación. Por lo tanto
la "cena del Señor" debidamente celebrada por ellos en
los siglos pasados ha 'proclamado la muerte del Señor'
hasta su venida y ha sido una garantía de su preservación.
Pero ahora el Señor ha venido y ,su sangre derramada
de una manera enfática da a saber que éste es el día de
la venganza de J ehová y de la destrucción de los primo-
génitos de Satanás en el mundo. Bs el día de la ven-
ganza de Dios, y por lo tanto los que celebran propia-
mente la cena del Señor ahora ciertamente tienen que
proceder consistentemente, proclamando el día de la ven-
ganza de nuestro Dios en contra de los primogénitos del
enemigo que no se encuentran bajo la sangre. Esto debe
hacerse en cumplimiento de la orden debidamente dada :
"Proclamar el año de la buena voluntad ele J ehová, y
el día ele la venganza ele nuestro Dios; para consolar a
todos los que lloran." (Isa. 61: 2) A.sí como [Link]ón hizo
veces de portavoz y proclamador de Uoisés (quien fué
típico de Cristo Jesús) al proclamar la venganza de Dios
en contra ele Faraón y su organización, de igual manera
ahora los que se encuentran en pacto con Cristo Jesús
deben proclamar la venganza ele Dios en contra de los
primogénitos ele Satanás y ele toda su organización, por
cuanto ele esta manera "tienen el testimonio de Jesús"
34 JEHOVA
y guardan los mandamientos de Dios. (Ex. 4: 22, 23;
Apo. 12 : 17) Los que tienen la intención de participar
de la cena memorial, pero se niegan o dejan de obede-
cer los mandamientos ele ser testigos de Jehová, al par-
ticipar lo harían indignamente : "Porque el que come
y bebe indignamente, come y bebe juicio para sí mismo,
no haciendo distinción del cuerpo del Señor."-1 Cor.
11:29.
PASTORES
Los egipcios odiaban a los pastores y por esa razón
rehusaban comer con los hebreos, pues les era abomi-
nación. (Gén. 43 : 32; 46: 34) Cuando liegó el tiempo
de J ehová para hacerse renombre en Egipto envió allí
a un pastor para dar su testimonio, para conducir al
pueblo fuera ele Egipto, y para obrar como mediador
del pacto. Satanás y sus representantes terrestres odian
a los siervos de Jehová Dios que llevan el divinamcn Le
provisto alimento a su rebaño, obrando en capacidad
de pastores subalternos, y el odio contra ellos se mani-
fiesta en este día.
Cuando se hizo el nuevo pacto, y también al tiempo
de la inauguración de él, J ehová Dios envió a su "Buen
Pastor", Cristo Jesús, y tanto Cristo J es ús como los
que están encomendados por él para llevar a la gente
que tiene hambre de justicia el alimento divinamente
provisto, son únicamente odiados por Satanás y todos
sus sacerdotes terrestres, clérigos y ciegos instrumentos.
(Juan 10: 11; 1 Ped. 5: 2-4 ) Esto constituye una prue-
ba adicional de que quienes se encuentran con Cristo
Jesús en el templo tienen que llevar, y en realidad lle-
van los frutos de el Reino, es decir las vivificantes ver-
dades de la Palabra de Dios, a los que entre el mundo
tienen un oído que oye, y al mismo tiempo declaran la
venganza de Dios en contra del enemigo y su organi-
SU NO:M:llRE 3,5
LA TIERRA
El pacto de Dios con Abraham es la promesa incon-
dicional irrevocable de que llevará a cabo su propósito
de bendecir a todas las familias de la tierra por medio
de su simiente. ( Gén. 12 : 3; 22: 18) Por mucho tiempo
Satanás ha sido el dios o gobemante de la tierra, pero
el propósito de J ehová es el terminar ahom y eterna-
mente el dominio de Satanás, y ahora J ehová toma po-
sesión de la tierra y de su plenitud, entregando todo a
su amado Hijo. Jehová dijo a Abraham: 'Porque toda
36 JEHOVA
la tierra que ves te la daré a ti y a tu simiente, para
siempre.' ( Gén. 13: 15) En esta declaración profética
hecha a Abraham por J ehová, Abraham representa a
Dios, en tanto que su simiente se refiere a su Cristo.
(Gál. 3: 16-29) Ahora, Aquel cuyo es el derecho para
dominar ha venido, y J ehová Dios ha instalado a Cristo
Jesús sobre su trono y él ha comenzado su dominio.
(Eze. 21: 27; Sal. 2: 6; 110: 2) Jehová ahora por com-
pleto y eternamente despojará a Satanás y a los suyos
en toda la tierra, y cumplirá en absoluto su palabra a
su Amado, la Simiente: "¡Pídeme, y te daré las nacio-
nes por tu herencia, y por tu posesión los confines ele
la tierra ! Los quebrantarás con vara de hierro; como
vazo de alfarero los desmenuzarás." (Sal. 2 : 8, 9) Por
esta razón Cristo Jesús es el legítimo poseedor de toda
la tierra.
N o hay razón bíblica para llegar a la conclusión de
que Abraham y sus descendientes heredarán la tierra.
La promesa de Dios a Abraham se cumplió en miniatura
y de una manera .típica, pero su mayor cumplimiento
es con los de la organización de Jehová. La tierra es de
Jehová y cuanto ella contiene. (Sal. 24 : 1) La super-
intendencia ele la tierra ahora pertenece a Cristo Jesús,
la Simiente ele Abraham, quien tiene el derecho de do-
minar por cuanto Jehová se lo ha dado. Cristo Jesús
es heredero de Jehová en todas las cosas, y los de su
casa real son coherederos con él. (Rom. 8: 16, 17) Cuan-
do Dios dijo a Abraham: 'Daré a ti y a tu simiente des-
pués de ti la tierra,' claramente quizo dar a entender
que la tien·a se dió a Abraham en tipo, y que su Simiente,
el Cristo, la poseerá eternamente.
Refiriéndose a sus fieles y obedientes seguidores, Cristo
J esús dijo: "Bienaventurados los mansos porque ellos
heredarán la tierra." (:M:at.. 5: 5) En el año de 1914
SU NOMBRE 37
LAS SE~ALE;S
CONSISTENCIA
SU NOMBRE
TERCERA PLAGA
La tercera plaga que cayó sobre Egipto fué el e piojos.
'Entonces Jehová elijo a Moisés: "Di a Aarón: Extiende
lu vara y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva
piojos por toda la tierra de Egipto. Y ellos lo hicieron
n.sí : pues extendió Aarón la mano, con su vara, e hirió
l polvo de la tierra; el cual se volvió piojos en hombres
y en bestias; todo el polvo de la tierra se convirtió en
piojos, en todo el país de Egipto." (Ex. 8: 16, 17) Los
piojos se asocian con la suciedad y se hallan en criatu-
ms de hábitos faltos de limpieza. La raíz de la palabra
que se traduce "piojos" significa "morder"; por lo tan-
to, los piojos aquí mencionados eran como tenazas cuyas
mordidas molestarían grandemente a los egipcios o cual-
quiera otra persona. Se le mandó a Moisés que ordenara
n Aarón extender su vara y herir el polvo de la tierra
manifestando de esa manera el origen divino del poder
70 JEHOVA
y autoridad conferida a Cristo, quien a su vez la con-
fiere al resto sobre la tierra para hacer que estos anti-
típicos mor\'].icantes aparezcan sobre el mundo, el cual
forma la organización de Satanás. Simbólicamente los
piojos representan el resultado del mensaje de verdad
proclamado por los testigos de Jehová, mensaje que cau-
sa grande molestia mordiendo a la sucia organización
de Satanás, especialmente a la parte oficial de ella.
La parte visible de la organización de Satanás, en par-
ticular la que lleva el nombre de la ucristiandad", es
una cosa abominable y sucia muy adecuada para habi-
tación de piojos. Hipócritamente pretende estar de parte
del Señor, en tanto que forma parte de la inicua orga-
nización de Satanás. Herodes Agripa el primero, que
mató a Santiago y puso a Pedro en la cárcel, pretendía
ser r epresentante de Dios cuando en realidad era un ins-
trumento de Satanás. Se dice que murió de una horrible
enfermedad. uy en un día señalado, Herodes, vestido de
ropas reales y senLc<tdo sobre el trono, les pronunció un
discurso. Y el pueblo levantó el grito, diciencl.o: ¡Voz
es ele Dios, y no de un hombre ! Y al punto el ángel del
Señor le hirió, por cuanto no dió la gloria a Dios: y, co-
mido de gusanos [piojos], e>..rpiró."-Hechos 12: 21-23.
Aarón usó la vara de Moisés para herir el upolvo ele
la tierra". El polvo era símbolo ele la organización te-
rrena, humana y visible de Satanás, especialmente la
((Cristiandad", por cuanto esa parte es hipócrita en gra-
do superlativo. El portavoz antitípico del Mayor Moisés,
Cristo Jesús, es el resto de Dios sobre la tierra que obra
con autoridad por Cristo Jesús y da testimonio y pro-
clama el mensaje que hiere a la ((Cristiandad", decla-
rándole que ella no esti de parte de Dios ni de Cristo,
sino que es inmunda, sucia, abominable ante la vista de
Dios, estando en exceso llena de piojos, es decir, de agen-
SU NOMBRE 71
f<1s de Satan{ts que muerden la carne y chupan la sangre
d ' la gente. Estos piojos acarrean a la gente grande su-
rri:miento, dolor y muerte. El mensaje de verdad pro-
t• famado por los testigos de Jehová respecto a ese estado
1 ucio de la organización de Satanás en gran manera
(ende la dignidad ele la "Cristiandad" y constituye una
plaga que mucho molesta a esa organización. Por lo tan-
' Jehová usa a sus testigos para traer una plaga sobre
la organización de Satanás por cuanto descubren la du-
plicidad y la hipocresía de los principales directores vi-
sibles ele ella.
En 1921 el W atchtower, por la gracia del Señor, prin-
ipió a llamar la atención a la parte visible ele la orga- 4
1lización de Satanás como estando formada de los ele-
nentos comercial, politico y r eligioso, los cuales ejercen
Hn dominio bestial sobre la gente y están sucios en ex-
so. Desde ese tiempo en adelante los testigos de J chov:í
ontinua y consistentemente han estado anunciando este
mensaje a la gente y exponiendo la hipocresía, duplici-
dad y estado piojoso de la "Cristiandad" en particular
y de la organización ele Satanás en general. Soparán-
lose por completo de la "Cristiandad", rehusando tener
algo en común con ella y aun tocar esa cosa sucia., abo-
minable y llena de parásitos, los testigos de J ehová aña-
den fuerza a este mensaje que ocasiona la plaga.
La tercera plaga vino tanto sobre los antiguos israe-
litas como sobre los egipcios, lo cual significa que a fin
de que un cristiano profeso sea agradable y acepto al
cñor tiene que separarse del mundo y estar limpio; por
lo tanto, se implica la limpieza del santuario de Dios e
incluye la remoción ele los "ancianos electivos" como
parásitos, lo cual debe hacerse antes de que la organi-
zación de Dios esté limpia por completo. "¡Apartaos,
apartaos ! ¡salid de aquí 1 1no toquéis cosa inmunc4't!
72 JEHOVA
¡salid de en medio de ella 1 ¡sed limpios, los que lleváis
los vasos de Jehová!" (Isa. 52: 11) "Por lo cual ¡salid
de en medio de ellos y separaos, dice el Señor, y no to-
quéis cosa inmunda; y yo os recibiré, y seré vuestro pa-
dre, y vosotros seréis mis hijos y mis hijas, dice el Señor
Todopoderoso!" {2 Cor. 6: 17, 18) Este mensaje divina-
mente provisto y ampli:amente proclamado por toda la
"Cristiandad" ha sido para la diabólica organización
como mordientes parásitos que en gran manera plagan
y molestan particularmente al clero y a los principales
de sus rebaños, incluyendo, por supuesto, a los comer-
ciantes y políticos principales.
Los agentes de Faraón ( J annes y Jambres), o sea la
clase que se opone a Dios, no pudieron producir la· plaga
de los piojos y se vieron forzados a admitir delante de
Faraón: "Dedo de Dios es éste." (Ex. 8: 19) Los opo-
sitores modernos se sienten sucios y se dan cuenta de
que los dedicados a Jehová están limpios sin tener en
contra de ellos más que su devoción a él. Separándose
de la "Cristiandad" y dedicándose por completo al Señor,
el resto se representa como el polvo de la organización
de Dios, es decir, la parte terrena de ella que es limpiada
al debido tiempo de Dios. (Dan. 8: 14) Jehová tiene mi-
sericordia de Sión, es decir, de los miembros de su orga-
nización visible, y los favorece limpiándolos; y sus sier-
vos se complacen en los fieles miembros de su organi-
zación. "Te levantarás, y tendrás piedad de Sión; por-
que es tiempo de favorecerla, porque el plazo va llegan-
do: porque tus siervos aman sus piedras, y miran con
afecto hasta su mismo polvo." (Sal. 102:13, 14) Este
polvo de la tierra no tiene parásitos, sino que, por la
gracia de Dios, está limpio. Jehová declara que la in-
munda organización de Satanás morirá como un piojo.
ui Alzad vuestros ojos hacia los cielos y contemplad la
SU NOMBR E 73
1i rra acá abajo t porque los cielos se desvanecerán como
l humo, y la tierra, como un vestido, se gastará, y los
que la habitan morirán de igual manera [hebreo, como
un piojo] : pero mi salvación durará para siempre, y
•n i justicia nunca sel'á abolida." (Isa. 51: 6) La plaga
Tl-lt:. PlAGU!i:
74 JEHOVA
se halla todavfa sobre la organización de Satanás, y tanto
él como sus agentes continúan endareciendo sus corazo-
nes.-Ex. 8:19.
CUARTA PLAGA
Es digno de notarse que, comenzando con la cuarta
plaga, los israelitas fueron exceptuados y que siete pla-
gas cayeron sobre los egipcios solamente. Esto indicaría
una completa separación del fiel resto de J ehová ·del
mundo. La cuarta plaga fué de tábanos (margen, moscas
fieras) que vino sobre los egipcios. (Ex. 8: 21) A iin
de que el pueblo escogido de Dios estuviera seguro de
que J ehová estaba con ellos, y de que sus enemigos su-
pieran que Jehová es Dios cuyos favores son para los
que le aman y le sirven, J chová dijo a Moisés : "Y haré
distinción en ese día de la tierra de Gosén, en donde mi
pueblo está, para que no haya alli tábanos; a fin de que
tú sepas que yo soy J ehová en meclio de la tierra; pues
yo l)Ondré separación entre mi pueblo y tu pueblo. Ma-
ñana será esta señal." (Ex. 8: 22, 23 ) En seguida Moisés
dió otra amonestación a Faraón demandando la libera-
ción del pueblo escogido de Dios y el permiso para ir
y adorar a Jehová. ''Y J ehová lo hizo así; porque au-
mentaron los tábanos molestisimos en la casa de Faraón,
y en las casas de sus siervos; y en toda la tiena ele Egipto
se iba desolando el país, a causa de los tábanos." (Ex.
8: 24) "Envió entre ellos tábanos que los comieron, y
ranas que los destruyeron."-Sal. 78: 45; 105: 31.
N o se sabe con toda certeza lo que constituyó las mos-
cas que vinieron sobre los egipcios, por cuanto la pala-
bra "mosca" que aparece en la Versión Autorizada es
una palabra sustihúda, según se deduce del texto. La
palabra "enjambre" que .se usa en el texto viene del he-
breo que quiere decir "mezclarse, traficar con, dar ga-
SU NOMBRE 75
l'llntia en calidad de intercambio". La expresión puede
n\O,Y bien aplicarse a enjambres de moscas que se mez-
l'lan entre si en grandes cantidades, especialmente en el
lt;ste y ·cerca del Este, siendo una gran calamidad para
In gente. <Las moscas muertas [hebreo, zebub] hacen que
d ungüento dé mal olor.' (Ecl. 10: 1) La palabra zebub
N deriva de la raíz hebrea cuyo significado en: «revolo-
l ar". Belzebub, según las E scrituras, quiere decir «se-
' .or del que reyolotea; el que se aparta; el gran trans-
resor'', es decir, Satanás mismo, y ese t érmino aplica
o. todos los que voluntariamente obran conforme a la
voluntad de Satanás. Todo el mundo, o sea el Egipto
antitípico, yace bajo el maligno. (1 Juan 5: 19, Diaglott)
1 1 mundo ha sid<rterriblemente molestado por estas mos-
QUINTA PLAGA
Faraón continuó en su obstinación e hipocresía, y Moi-
sés lo amonestó informándole que la mano de J ehová
sería sobre su ganado en Egipto. urre aquí la mauo ele
J ehová descargará sobre tu ganado que está en el cam-
po, sobre tus caballos, sobre tus asnos, sobre tus came-
llos, sobre tus vacadas, y sobre tus rebaños, con peste
gravísima." (Ex. 9: 3) De una manera específica el Se-
ñor declaró que esta plaga no afectaría a los israelitas,
y a continuación el Señor señaló un tiempo determinado
para la llegada de la plaga sobre los egipcios, diciendo :
((Mañana hará Jehová esto en la tierra. E hizo J ehová
aquello al día siguiente, de manera que murió todo el
.ganado de los egipcios; mas del ganauo de los hijos de
Israel no murió ni uno solo. Y envió Faraón a ver ; y
he aquí que no había muerto del ganado de Israel ni si-
quiera uno. Pero obstinóse el corazón de Faraón, y no
dejó ir al pueblo." (Ex. 9: 4-7) Antes de que las plagas
comenzaran a venir sobre Egipto Moisés declaró delante
de Faraón que Jehová visitaría a los israelitas con peste
y con espada si dejaban de sacrificar al Señor. (Ex. 5 : 3)
A causa de la fidelidad de Moisés y Aarór:. en dar el tes-
timonio Dios libÍ:ó a los israelitas de la peste. 'La obe-
SU NOMBRE 70
di cncia es mejor que el sacrificio.' El Señor libró a los
iH·aelitas de estas pestes que entonces vinieron sobre
1 egipcios.
La plaga ele peste gravísima cayó sobre todas las b es~
ias ele los egipcios. Las bestias ele carga de los egipcios,
s decir, los caballos, los asnos, los camellos, los bueyes
r animales por el estilo, representaban la riqueza viva
d los egipcios en el comercio, en la guerra y en todo
nl equipo que usaban en el ejercicio de su propósito ego~
fsta en oposición a J ehová Dios y a su reino.
La plaga de la morriña o peste sobre las bestias ele
l~gipto fué una noticia y amonestación adicional a los
ripcios que prefiguró la proclamación del mensaje de
verdad que había de ser declarado con poder y autoridad
de Jehová Dios por medio del Mayor }fioisés, Cristo Je-
sús, mensaje en el que son usados los testigos ele J ehová.
En ese mensaje se hace saber que las 'bestias de carga'
de este mundo, incluyendo todas las organizaciones mi-
litares y económicas, invenciones humanas, toda clase
de planes para el recobro nacional y planes tales como
'el año santo", son fraudes que no proceden de Jehová
ios, y no se deben a causa de que Cristo 'está prepa-
r:mdo el camino de J ehová', sino que todas esas cosas
proceden de Satanás y fracasarán por completo en pro-
porcionar alivio a la gente. Los testigos de J ehová co-
menzaron a declarar este mensaje enfáticamente clcs-
Imés ele la veniJa del Seiior al templo, mensaje que se
presenta en el Tomo Dos de Vindicación. La Palabra
ele Dios declara que una grande plaga vendrá sobre la
organización de Satanás, y todos sus instrumentos, Te-
presentados por su ganado, moriTán. Este mensaje ele
verdad que da a entender que todas sus bestias de carga,
sus implementos y otros medios de llevar a cabo sus
:fraudulentos planes comerciales tienen que perecer, es
80 JEHOVA
una grande plaga para la "Cristiandad" y en rrran ma-
nera molesta a Satanás y su organización visible.
A continuación la Palabra de Dios declara que 'nada
del ganado de los israelitas murió', lo cual prefigtuó que
los medios de actividad, o sean las 'bestias de carga' em-
pleadas por el fiel resto están del todo dedicadas a J e-
hová, y, estando de esa manera dedicadas al Señor, él,
por supuesto, las protege: El fiel resto se aparta del
mundo y continúa en sacrificio a Dios. (Véase Ex. lO: 26;
Zac-. 14:20; Preparation, página 335) El mensaje que
declara la venganza que vendrá sobre la organización
de Satanás a causa de su oposición a Dios se está pro-
clamando por los testigos de J ehová y continúa siendo
una plaga para la organización enemiga.
SEXTA PLAGA
PLAGA OCHO
Si Faraón hubiera cedido a las demandas del Señor
hechas por medio de Moisés dejando ir a los israelitas
para adorar a Jehová, esa actitud [Link] sido un recono-
cimiento público de hallarse en lo incorrecto ; por lo
tanto su orgullo no le permitió obrar de esa manera.
De igual manera si los agentes terrenos de Satanás pres-
taran atención al mensaje de J ehová proclamado por
sus testigos, reconocerían que estos fieles t estigos dicen
la verdad, lo cual sería t..[Link] como admitirse por Sata-
nás y sus agentes tenenos en la "Cristiandad" que el
Diablo y toda su organización están del todo en el lado
incorrecto. Sin embargo, parece que algunas personas
que se hallan en la organización de Satanás con gusb!l
pelearían a causa de la grande molestia que la verdad
les proporciona. Satanás tiene a la "Cristiandad" bien
atada, y su organización juntamente con todos los miem-
bros de ella continúan endureciéndose en contra de Dios
y sus propósitos.
La plaga ocho fué un gran enjambre de langostas;
pero, como ya se ha dicho, el cumplimiento antitípic0
ele las plagas no parece s~guir en el orden cronológico
de las otras que se mencionan. La clave para el enten-
dimiento de esta plaga se halla en Apocalipsis 9: 1-12,
donde se mencionan las langostas que vinieron sobre ~~
mundo, una explicación de la cual puede leerse en LtLZ,
•romo Uno, páginas 137-156. El hecho de que las lan-
gostas vienen del este, siendo esa la dirección de donde
proceden los "reyes de oriente", da la clave con respecto
a lo que constituye esta plaga antitípica. "Y extendió
88 .JEHOVA
Moisés su vara sobre la tiena de Egipto; y .Tehová trajo
un viento oriental sobre el país, todo aquel día y toda
aquella noche. Y cuando vino la mañana, el viento orien-
tal trajo la langosta. Y subió la langosta sobre toda la
tierra de Egipto, y posó en todos los términos de Egipto,
excesivamente grave : antes de ella no hubo langosta
como ésta, ni después de ella jamás habrá otra igual."
(Ex. 10: 13, 14) "I)ijo y vino la langosta, la oruga tam-
bién, y eso sin número; que comió toda la hierba de su
tierra, y comió el fruto de sus campos."- Sal. 105: 34, 35.
En años recientes la constante declaración del testi-
monio ele verdad dirigido contra la "Cristiandad" ha
sido una grande plaga sobre la organización visible de
Satanás. Entre estas verdades dirigidas contra el ene-
migo pueden contarse los mensajes contenidos en los
folletos La 01·isis, Escape al Reino, Dividiendo a la Gente,
Recob1·o del Mundo y Justo Gobe1·nante. El primer ata-
que organizado de estas langostas se hizo en la comuni-
dad de Bergenfield, Nueva Jersey [E. U. de A.], el 22
de mayo de 1!)32, y, por la gracia de Dios, desde esa
fecha los testigos de Jehová han aumentado y prospe-
rado. Aun cuando parece ser que algunos de los a<rentes
de Satanás tendrían gusto en ceder (Ex. 1O: 7-11), sin
embargo cualquier muestra ele arrepentimiento de parte
de estos siervos de Satanás no es sincera ni de corazón,
sino enteramente hi}JÓcrita. Los testigos de J ehová tie-
nen que seguir ~nformanclo y [Link] conforme a
su mandato, a fin ele que todos sepan que J ehová es Dios,
y particularmente para que toda la gente de buena vo-
luntad tenga oportunidad de hacerse de parte ele Jehová.
Así como la plaga de langostas vino sobre Egipto, no
solamente ha comenzado la plaga antitípica, sino que
esta plaga antitipica continúa sobre el Egipto moderno
por toda la "Cristiandad",
S.U NOMBRE 89
NOVENA PLAGA
La novena plaga fué una densa obscuridad sobre to-
da la tierra de Egipto con excepción de la parte ocupada
por los israelitas, los cuales tuvieron luz en sus habita-
ciones. Generalmente una densa obscuridad causa terror
en el corazón de los que no tienen fe en Dios; y. por cuan-
to Faraón tenia corazón y le faltaba la fe en Dios, fué
sobrecogido por el temor deseando deshacerse de los is-
raelitas cuando esta plaga vino sobre él y su pueblo.
"Dijo entonces J ehová a Moisés: Extiende tu mano
• hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre toda la tie-
rra de Egipto, tinieblas tales que puedan palparse. Moi-
sés pues extendió la mano hacia el cielo, y hubo densas
tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres dias.
Y no se vieron los unos a los otros, ni nadie se levantó
de su puesto durante tres dias, mas todos los hijos de
Israel tenían luz en sus habitaciones. Entonces Faraón
llamó a Moisés, y dijo: Id, servid a J ehová; qued en
solamente vuestros rebaños y vuestras vacadas ; vuestras
familias también irán con vosotros."-Ex. 10: 21-24.
Nótese que al llamar algunas de las plagas anteriores,
Moisés extendió su vara hacia 'la tierra de Egipto, pero
al traer la novena "extendió su mano hacia el cielo" ;
lo que parece simbolizar que este mensaje ele informe
y amonestación dado por mandato divino pertenece a
las cosas celestiales, las que vinieron a ser totalmente
obscuras para los que constituyen la parte visible de la
organización de Satanás, particularmente para los que
forman el elemento religioso de ella. En 1919 la Liga
ele Naciones fué establecida como el sustituto del reino
de Dios, siendo aclamada por el clero, que forma la parte
espiritual de la organización visible de Satanás, como
la 'expresión politica del reino de Dios en la tierra'. De
90 JEHOVA
esa manera manifestaron no tener un eorrecto entendi-
miento del reino de Dios.
En 1926 los testigos de Jehová públicamente decla-
raron en el asiento del poder bestial de Satanás que la
Liga de Naciones es creación del Diablo y que está en
completa oposición al reino de Dios. Esa declaración,
que comenzó en Londres, Inglaterra, fué una nota es-
pecial de amonestación dirigida "A los Gobernantes del
Mundo", enfatizando el hecho de que Satanás por me-
dio de sus agentes en la tierra había establecido la abo-
minación llamada la Liga de Naciones que es una deso-
lación por cuanto es una sustitución hipócrita del Reino.
En vez ele prestar atención a ese mensaje, los gobernantes
ele la "Cristiandad" continuaron burlándose de esa amo-
nestación, endureciendo sus corazones y oponiéndose a
Dios. 'La. t ransgresión desoladora' data desde esa fecha
por cuanto les fué dada especial amonestación con res-
pecto a que la Liga de Naciones está en oposición al
reino y es una gran abominación a Dios; desde ese tiem-
po en adelante grande obscuridad se ha asentado sobre
la "Cristiandad".-Véase Luz, Tomo Uno, pág. 137-14:4.
Aun cuando se les dió plena oportunidad para conocer
la verdad y declararse de parte de Dios y ele su reino, los
guías de la "Cristiandad" rehusaron prestar atención:
"No saben ni quieren entender; 11iguen andando en ti-
nieblas ; vacilan todos los cimientos de la tierra." (Sal.
82 : 5) Lo dicho marcó ele una manera especial el tiem-
po del cual habló el .profeta Isaías : "Pues he aquí que
las tinieblas cubrirán la tierra, y densas tinieblas las
naciones ; mas Jehová, cual sol, se levantará sobre ti, y
en ti será vista su gloria." (Isa. 60: 2) Desde ese tiempo
en adelante a todos los opositores a los propósitos de
Jehová Dios, en particular el "hombre de pecado" (Jau-
nes y Jambres), les "fué obscurecido el entendimiento"
SU NOMBRE 91
a cau a de la dureza de su corazón. (Ef. 4: : 18) Reci-
hieron noticia y amonestación de que se estaban opo-
niendo a Dios y a su reino, rehusaron atención a ese
mensaje, y por lo tanto les aplica la profecía de Dios.
'Sea su mesa delante de ellos una red tendida, y lo que
hubiera de ser para bienestar, séales un lazo. ¡ Obscu-
l·ézcanseles los ojos, para que no vean; y haz que los
lomos se les estremezcan de continuo !"-Sal. 69: 22, 23.
J ehová dice : "Yo formo la luz, y créo las tinieblas."
(Isa. 45: 7) "Y a sus enemigos los perseguirán las tinie-
blas," es decir, a los que se oponen a los propósitos de
Jehová. (Nah. 1 : 8) Jehová hizo que hubiera tinieblas
n la tierra de Bgipto; y en el tiempo presente por man-
dato suyo hay tinieblas en el mundo de Satanás. (Bze.
32: 8; Prov. 4 : 19; Isa. 8: 22; Sof. 1: 15) "Y el quinto
ángel derramó su tazón sobre el trono de la bestia; y
quedó su reino entenebrecido; y los hombres roían de
dolor sus [Link], y blasfemaban al Dios del cielo, a cau-
sa de los dolores y de las úlceras ; y no se arrepintieron
de sus obras."-Apoc. 16: 10, 11.
N o hay en el tiempo presente una sola parte de la
"Cristiandad" que tenga luz alguna con respecto al rei-
no de Dios. Bl esfuerzo de la J erarquia Católico-Romana
por constituir 1933 un "año santo" no ha traído nin-
guna luz a la "Cristiandad", sino al contrario mayor
obscuridad. Dios ha quitado toda luz del muudo. Bl hi-
pócrita aullar del clero en su presente movimiento en
favor de "la vuelta a las iglesia" no produce luz ni ali-
vio, sino solamente obscuridad y desengaño. Más clara-
mente que nunca los elementos políticos y comerciales
del mundo, los cuales han confiado y esperado recibir
favor por medio de la administración del clero, se han
dado cuenta de que Dios no bendice al clero ni a nin-
guno ele sus planes. Aun millares de clérigos se hallan
92 JEHOVA
sin empleo y sin oportunidad de arengar al pueblo, me-
dio por el cual les había sido posible alimentarse. Los
tres días de tinieblas que vinieron sobre Egipto simbó-
licamente significan que la obscuridad que en el tiempo
actual cubre al mundo continuará hasta el Armagedón,
cuando el completo sistema de Satanás caerá en el abis-
mo de eternas tinieblas.
Los testigos de Jehová se hallan en el templo, en el
retiro del Altísimo, en donde gozan de eterna luz pro-
cedente de la gloria del Señor y de su Rey. Para los
gobernantes y apoyadores de este mundo inicuo de Sa-
tanás el templo de Dios es un lugar de tinieblas, por
cuanto ninguno de ellos puede morar dentro de él. En el
templo Cristo Jesús ilumina a su fiel resto y los envía
como testigos a proclamar desde los terrados el mensaje
de la venganza de Dios y de su reino. (Mat. 10: 26, 27)
Después de que el fiel resto había recibido su paga, el
"nuevo nombre" (Mat. 20 : 8, 9), renunciaron tener co-
nexión alguna con la "Cristiandad". (Zac. 11: 9-17) A
los gobernantes se les ha dado noticia y amonestación,
pero ahora el resto, los t estigos de Jehová, harán lo que
les sea posible por ayticlar a la gente de buena voluntad
a fin de que oiga el mensaje y haga su decisión. En tanto
que densas tinieblas cubren al mundo, Jehová continúa
dando luz a sus fieles, presentándoles una vista más ma-
ravillosa de su Palabra de lo que ellos esperaban tener
en tanto que se hallaban en la tierra. Esto sugiere que
la batalla se aproxima.
Faraón expresó su voluntad de dejar ir a los israelitas
bajo la condición ele que ellos dejaran en Egipto todas
sus pertenencias de valor comercial. Igualmente los go-
bernantes del mundo hacen algunas concesiones a los
siervos de Jehová, pero bajo condiciones que enviarían
a los testigos con manos vacías delante del Señor, que-
SU NOMBTIE 93
dando despojados de todo medio para ofrecer uel con-
tinuo sacrificio" a Jehová. Los fieles testigos de Jehová
no admitirán tales condiciones, sino que obedecerán a
Jehová en lugar de obedecer a hombre o a demonio; esa
actitud irrita a los agentes de Satanás y evoca sobre los
testigos de Jehová la expresión de la iniquidad y ame-
nazas. de destrucción, lo cual fué prefigurado por la ira
expresada por Faraón. u Antes elijo Faraón: ¡Quitate ele
mi presencia l ¡ guárdate de ver mi rostro [a menos que
envíe por ti] : porque en el día que vieras mi rostro mo-
rirás!"
Había homicidio en el corazón de Faraón, siendo esa
la causa de amenazar a Moisés con la muerte si compa-
recía otra vez ante él. Con toda calma y dignidad Moi-
sés respondió al inicuo Faraón: "Muy bien lo has dicho :
no volveré yo a ver tu rostro." (Ex. 10:28, 29) La an-
terior fué una amonestación final de Jehová a Faraón
por medio de Moisés. Faraón hizo el desafío, y Moisés,
como representante del Señor, lo aceptó. El camino que-
daba libre para la última plaga. Debe haber sido un mo-
mento emocionante para Moisés. Igualmente debe de
ser un tiempo de gran gozo para el Mayor Moisés ver
que la hora para la vindicación del nombre de su Padre
ha llegado.
DECIMA PLAGA
Se desprende de las Escrituras que en tanto que Moi-
sés estaba en presencia de Faraón Dios le habló, y que
Moisés dió la amonestación final a Faraón antes ele par-
tir. "Empero Jehová habia dicho a Moisés: Toda vía
tengo de enviar una plaga más sobre Faraón y sobre los
egipcios; después de lo cual él os enviará de aquí: cuan-
do os enviare, del todo y con violencia os arrojará de
aqui." (Ex. 11 : 1) Moisés salió de la presencia de Fa-
JEHOVA
raón para nunca más comunicarse con él o verlo a me-
nos que éste lo llamara, lo cual fué hecho más tarde. El
temor se habia apoderado de Faraón y de su familia ofi-
cial, hallándose ansiosos de deshacerse de los mensajeros
de Dios.-Ex. 12: 31, 33.
Es evidente que las nueve plagas han sido antitipica-
mente llevadas a cabo por los testigos de Jehová bajo el
mandato y dirección del Señor, y los mensajes de verdad
continúan con persistencia, siendo grandes plagas sobre
los gobernantes del mundo y sus aliados. Estos mensajes
de noticia y amonestación constituyen una gran plaga,
semejante a una pesadilla para el elemento oficial de
la organización visible de Satanás, el cual [Link] mucho
gusto en deshacerse de los 'pestiferos' testigos del Señor.
Lo dicho se manifiesta por el constante aullar de la J e-
rm·quia Católico-Romana y otros clérigos, de los grandes
predicadores por radio y otros de semejante calaña que
demandan se impida a los mensajeros los medios del
mundo para la proclamación de la verdad. Los testigos
de J chová son por completo odiados por todos esos opo-
sitores que con gusto los clestruirian bajo un pretexto
aparentemente legal, lo cual particularmente se ha ma-
nifestado por las recientes acciones ele la J erarquia Ca-
tólico-Romana y su prensa pública, y además en Nueva
Jersey donde sus "esbirros" aparecieron en escena en
una reunión pública de testigos de Jehová, armados has-
ta los dientes, no habiendo en realidad ningún peligro
con excepción de alguien que pudiera ser lastimado por
la proclamación sencilla de la verdad. Sin duda esa fn~r
za armada se presentó alli a instancias de los crueles
sacerdotes católico-romanos, y hasta la fecha algunos
de los miembros de esa foorza armada no se explican la
causa de no haber cometido homicidio. Todavía tiene
que hacerse más trabajo de testimonio entre la gente,
SU NOMBRE 9[)
NUESTRA PASCUA
Los israelitas tenian que guardar la: pascua en el mes
de Nisán de cada año, según el mandamiento de J ehová.
Eso en cuanto al tipo ; pero cuando Cristo Jesús vino
y íué muerto en el madero en lugar del pecador, cum~
plió el tipo llegando a ser la verdadera pascua de los
que tienen fe en él y su sacrificio. Por lo tanto el apóstol,
uno de los. primog.énitos de J ehová, escribió: ·"Porque
nuestra pascua también ha sido sacrificada, es a saber,
Cristo ; así pues guardemos la fiesta nuestra, . . . con
panes ázimos de sinceridad y de verdad." (1 Cor. 5: 7, 8).
SU NOMBRE 103
Es evidente que el Señor q~üere que nos demos cuenta
"del tipo y del antitipo, comportándonos de conformidad
y en obediencia a sus mandamientos.
Cuando l!lno es admitido en el pacto por sacrificio es
engendrado como hijo de Dios, admitido en el pacto para
el reino, escogido y ungido, perteneciendo de esa ma-
nera a los primogénitos; y por lo tanto debe permane-
cer bajo la sangre de Cristo, manifestándolo por medio
ele la fe en esa sangre derramada y por medio de com-
Jlleta obediencia a los mandamientos de Dios. Los que
asi se portan son enteramente separados y distintos de
la organización de Satanás estando por completo dedi-
.cados a J ehová Dios como testigos suyos. Apartarse de
cesa fe y obediencia significaría la destrucción de ellos,
JlOr cuanto son miembros del Cristo y tienen la obliga-
.ción de andar en la. senda de la complota obediencia co-
mo Cristo anduvo.
MEMORIAL
Antes de que el tipo fuera totalmente cumplido Jesús
instituyó una cosa nueva, el memorial de su muerte.
Tenía que hacer eso antes de morir en el madero. El día
comenzaba a las seis de la tarde y después de esa hora,
él juntamente con sus discipulos, comió la pascua en
el catorce de Nisán. Hecho eso, Jesús inmediatamente
procedió a instruir a sus discípulos con respecto a lo
que habían de hacer: "Porque yo recibí del Señor lo
que también os entregué; que el Señor Jesús, la misma
noche que fué entregado, tomó pan; y habiendo dado
gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed. Este es mi
cuerpo, que por vosotros es partido. Haced esto en me-
moria de mi. y · de la misma manera tomó la copa, des-
pués de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo
pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces lo bebie-
reis, en memoria de mi. Porque cuantas veces comiereis
este pan y bebiereis esta copa, proclamáis la muerte del
Señor, hasta que venga."-1 Cor. 11: 23-26.
La pascua se celebraba una vez al año. A la muerte
de J esús el tipo t erminó· y fué cumplido. Así como la
muerte de J esús se verificó una sola vez, igualmente
sólo una vez al año debe observarse el memorial de su
muerte por los que tienen fe en su sangre derramada.
"Una sola vez ... él ha sido manifestado para efectuar
la destrucción del pecado . . . Cristo habiendo sido ofre-
cido una sola vez para llevar los pecados de muchos."
.( IIcb. 9 : 26-28) Siguiendo la regla divina, es apropiado
SU NOMBRE 105
que los seguidores de Cristo Jesús celebren el memorial
de su muerte una sola vez al año y nada más.
J);L .PAN
Al instituir J esús el memorial de su muerte usó cier-
tos símbolos : "Jesús tomó el pan, y lo bendijo, y lo par-
tió, y dándolo a sus discípulos, dijo : Tomad, comed;
esto es mi cuerpo." (Mat. 26: 26) Con estas palabras
dirigidas a los apóstoles quiso dar a entender que él era
quebrantado o muerto para beneficio de ellos. La ante-
rior conclusión se apoya adicionalmente por las siguien-
tes palabras: ''Yo soy el pan vivo que descendió del
cielo : si alguno comiere ele este pan, vivirá eternamente :
y el pan que yo daré es mi carne, que doy por la vida
del mundo." (Juan 6: 51) Dios ha arreglado que el hom-
bre coma alimento material a fin de sostener el orga-
nismo, e igualmente ha designado que sus hijos consa-
grados lleven alimento espiritual a la mente y lo asimi-
len, a fin de sostener la vida espiritual. La Palabra ele
Dios es la verdad, y es comida y bebida para los que lo
aman y le obedecen.
Si alguno en realidad ama a Dios, ama también su
Palabra y la recibe con alegría de corazón, teniendo no
sólo una creencia mental o concepto de la verdad, tal
como se halla en la Palabra de Dios, sino poniendo su
afecto en ella y creyendo para alcanzar justicia. "Por-
que con el corazón se cree para alcanzar justicia, y con
la boca se hace confesión para salvación." (Rom. 10: 10)
La vida se obtiene creyendo y obedeciendo la Palabra
de Dios, por cuanto esto significa conocer a Dios y a
Cristo Jesús quienes dan vida. (Juan 17 : 3) Nadie pue-
de obtener· vida eterna a menos que crea y obedezca la
Palabra de Dios que po~e de manifiesto la provisión he-
cha por Dios para la salvación del hombre. Esa es la .
10'6 JEHOVA
regla infa1ible de Dios con respecto a la humanidad. El
cristiano, por lo tanto, debe creer que Jesucristo fué
quebrantado hasta la muerte a fin de que la humanidad
tuviera la oportunidad de vivir. Participar del pan en
·el memorial significa que aquellos que participan de él
dignamente creen y confían en Cristo Jesús su Reden-
tor como la provisión hecha por Dios para que tenga.n
vida. Ese acto representa la fe de ellos en el gran sacri-
ficio de rescate. Con toda verdad, pues, Cristo J esús es
la pascua de los que entran en pacto para hacer la vo-
luntad de Dios y que fielmente guardan ese pacto.
LA COPA
La copa contiene una bebida preparada para los que de
ella toman. La copa que Jesús di:ó a sus discípulos, in-
vitándolos a tomar de ella, por lo tanto, simboliza lo que
Jehová ha preparado y provisto para Cristo Jesús y los
miembros de su cuerpo. En otras palabras, representa
el propósito de. Dios con respecto a sus !lijas. Por esta
razón Jesús, después de haber sido ungido, y después
de haberles hablado con respecto al reino, les dijo : "¿Po-
déis acaso beber la copa que yo voy a beber?" Habiendo
los discípulos contestado afirmativamente él les prome-
tió que beberian de esa misma copa que Jehová había
preparado para él. ( :M:at. 20: 22, 23) Jesús sabía que
tenia que morir a fin de cumplir el propósito de Jeho-
-vá, y el propósito ele Jehová con respecto a él y a su
cuerpo, por lo tanto, se simbolizo por la copa. Está es-
crito q·ile clespues de partir el pan y darlo a .comer a
sus discípulos "tomó la copa, dió gracias, y se las di6,
-diciendo : Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre,
la sangre del. nuevo pacto, la cual es derramada por mu-
chos, para remisión de pecados," (Mat. 26 : 27, 28) Con
'esas palabras les manifestaba lo que debian hacer para
SU NOMBRE 107'
ZARANDEO
Al celebrar Jesús la última pascua, instituyéndola
como un memorial a su muerte y al nombre de J ehová,
había llegado la hora decisiva de su carrera como el hom-
bre Jesús, sabiendo que tenía que morir en aquel <clia
como el cordero antitipico. Sin duda Satanás también
sabía que J esús iba a morir en aquel día, y, por cuanto
él había hecho los arreglos para la crucifixión, pensó
que había probado su desafio contra el santo nombre
de J'ehová. Estaba cierto de su éxito alcanzado en ale-
jar de Dios a Judas. Probablemente se dió cuenta de
alguna debilidad particular en Pedro, pensando que si
le fuera permitido podría también alejarlo; por lo tanto
desafió al Señor pidiéndole permiso para probar a Pedro.
((Dijo además el Señor: Simón, Simón, he aquí que
SU NOMBRE 119
Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo.
Mas yo be rogado por ti, para que tu fe no falte ; y t ú,
vuelto a mi, fortalece a tus hermanos." (Luc. 22: 31, 32)
En un lenguaje velado el Señor mostró que Pecho pa-
saría la prueba con éxito y después ele ella seria forta-
leza para sus hermanos. Lo dicho prueba que Satanás
hace esfuerzos desesperados por derribar a todo aquel
que participa dignamente del Memorial. Que todos los
que participan dignamente tengan absoluta con:j'iam.a
en Jehová Dios y en Cristo Jesús y permanezcan firmes
contra toda oposicíón, continuando en la proclamación
del nombre ele J ehová Dios fieles hasta el fin . Hacién-
dolo así podrán tener completa seguridad de ser liber-
tados en el reino sempiterno de nuestro Señor y Sal-
vador J esucristo y de ser para siempre favorecidos sier-
vos del Altisimo.
CAPITULO IV
SUS PACTOS
"CON ABRAIIAM:"
J ehová sacó a Abraham de Ur de los caldees a la tie-
rra de Canaán y alli le hizo la siguiente declaración de
su propósito : ''Y había dicho J ehová a Abraham : V éte
de tu tiena, y del lugar de tu nacimiento, y de la casa
ele tu padre, a la tierra que yo te mostraré. Y haré de
ti una nación grande, y te bendicil"é, y engrandeceré tu
nombre; y tú serás una bendición. Y bendeciré a los que
te bendijeren, y al que te maldijere yo le maldeciré;
y serán benditas en ti todas las naciones de la tierra."
( Gén. 12 : 1-3) Lo anterior es una promesa incondicio-
SUS PACTOS 125
nal de parte de Jehová de bendecir a todos los obedien-
tes de la raza humana.-Véase Gén. 15: 18; 22:15-18.
"DE CIRCUNCISION"
Como subsidiario al pacto hecho con Abraham, Jehová
hizo el pacto de la circuncisión: "Dijo Dios además a
Abraham : Y en cuanto a ti, guardarás mi pacto tú, y tu
simiente después de ti durante sus generaciones. Este es
mi pacto que hábéis de guardar entre mi y vosotros y
tu simiente después de ti: que sea circuncidado cada va-
rón de entre vosotros. Circuncidaréis pues la carne de
vuestro prepucio; y será esto por señal de pacto entre
mi y vosotros. Y a los ocho dias será circuncidado de
entre vosotros cada varón en vuestras generaciones, el
nacido en tu casa, y el comprado con dinero de cualquier
hijo de tierra extraña, que no fuere de tu simiente."
( Gén. 17 : 9-12) "Y dióles el pacto de la circuncisión;
y asi Abraham engendró a I saac, y le circuncidó al oc-
tavo dia; e I saac a J acob; y J acob a los doce patriarcas."
-Hech. 7:8.
PACTO DE LA LEY
Los israelitas se encontraban en Egipto por permiso
de Jehová, y cuando llegó el tiempo para librarlos de
los opresores Jehová hizo un pacto con ellos. Guiándolos
por mano de Moisés al monte Sinaí, Jehová confirmó
en ese lugar su pacto de la ley, que en las Escrituras
se conoce con el nombre de "el antiguo pacto". "Y Moi-
sés subió al monte donde estaba Dios; y llamóle J ehová
desde el monte, y le dijo: Asi dirás a la casa de Jacob
y anunciarás a los hijos de Israel: ... Ahora pues si
escuhareis atentamente mi voz y guardareis mi pacto,
me seréis un tesoro especial, tomado de entre todos los
pueblos ; pues que es mía toda la tierra : y vosotros me
126 JEHOVA
seréis un , reino ele sacerdotes y una nación santa. E stas
son las palabras que dirás a los hijos de Israel." ( Ex.
19: 3, 5, 6) "Entonces tomó el libro del pacto, y lo leyó
en alta voz a oidos del pueblo; y ellos respondieron :
¡Nosotros haremos todo cuanto ha dicho J ehová, y se-
remos obedientes ! Tomó pues Moisés la sangre y la ro-
ció sobre el pueblo diciendo : ¡ He aqui la sangre del
pacto que ha hecho J ehová con vosotros, acerca de to-
das estas cosas !" (Ex. 24:: 7, 8) "Pero sus entendimien-
tos quedaron embotados; porque hasta el día de hoy,
cuando se les lee el Antiguo Testamento, el mismo velo
permanece sin ser alzado ; el cual velo es quitado en
Cristo/' (2 Cor. 3: 14) "Porque si aquel primer paoto
hubiere sido sin imperfección, no se hubiera buscado lu;-
gar para otro distinto. Al decir : un pacto nuevo, da
-por anticuado el primero, y lo que se ha anticuado, y va
caducando, está próximo a desaparecer."-Heb. 8 : 7, 13.
"DEL [Link]"
J ehová constituyó a los levitas en ministros de las
doce tribus de Israel, tomando de entre ellos los miem-
bros del sacerdocio. "Y J ehová dijo a Aarón: Tú y tus
hij os, y la casa de tu padre contigo, cargaréis con la ini-
quidad de las cosas santas; y tú y tus hijos: contigo car-
garéis con la iniquidad de vuestro sacerdocio. Toda ofren-
da alzada de las cosas santas que los hijos de Israel ofre-
cieren a J ehová, las he. dado a ti, y a tus hijos y a tus
hijas contigo, como porción legal para siempre: pacto
de sal es para siempre a J ehová, para ti y para tu si-
miente contigo." (Núm. 18: 7, 19) "Fines, hijo de Elea-
zar, hijo del sacerdote Aar6n ha hecho volver mi indig-
nación de en contra de los hijos de Israel, por cuanto
ardió en celo por mi causa en medio de ellos, ele manera
que yo no acabé con los hijos de I srael en el ardor de
SUS PAC'l'OS 127
mis celos. Por tanto [Link]: He aquí que yo le doy a él
mi pacto de paz, el cual sea para él, y para sus descen-
dientes después de él, pacto de sa9erdocio perdurable ;
por cuanto él fué celoso por su Dios, y puso a cubierto
los hijos de Israel."-Núm. 25: 11-13. (Véase también
Nehemías 13: 29; Jeremías 33 : 20,21 ; Malaquías 2:
4,5,8. )
'EN MOAB'
Cuando J ehová por mano de Moisés había conducido
a los israelitas a través del desierto durante cuarenta
años, y una vez que había n llegado a Moab, hizo con
ellos un pacto en aquel lugar. "Estas son las palabras
del pacto que Jeho~á mandó a Moisés que celebrase con
los hijos · de Israel en la tierra de Moab, después del
pacto que celebró con ellos en Horeb. Guardad pues las
palabras de este pacto y cumplidlas, para que prospe-
réis en todo lo que hiciereis. Para que entres en el pacto
de Jehová tu Dios y en el juramento que Jehová tu Dios
celebra hoy contigo."-Deut. 29: 1, 9, 12.
"CON DAVID"
David era el rey de Israel ungido por J ehová. Fué
tipo de Cristo Jesús. J ehová hizo con David un pacto
relacionado con el reino. "Estas son las postreras pala-
bras de David: Dice David hijo de Isai, y dice el varón
levantado en alto, el ungido del Dios de Jacob, el dulce
salmista de Israel : El espíritu de Jehová habló por mi,
y su palabra estuvo en mi lengua. Dijo el rey de Israel,
me habló la Roca de Israel, diciendo : El que gobierna
entre los hombres debe ser justo, gobernando en el te-
mor de Dios. Así será como la luz de la mañana cuando
se levanta el sol; de una mañana sin nubes, cuando por
el brillo tras la lluvia, crece la hierba de la tierra. Es
verdad que no así ha cumplido mi casa para con Dios:
128 JEHOVA
él empero ha hecho conmigo un pacto eterno, bien arre-
glado en todo y seguro; el cual es toda mi salvación y
todo mi placer ¿pues no lo hará él florecer?" ( 2 Sam.
23 : 1-5) "Y o haré estable el trono de tu r eino, según
pacté con David tu padre, diciendo : Nunca jamás te
faltará hombre que rija a I srael." (2 Cró. 7: 18) "¿No
debéis saber vosotros cómo J ehová, el Dios de Israel,
dió a David el reino sobre I srael para siempre, a él y
a sus hijos, por pacto de sal ?"-2 Oró. 13: 5.
"He hecho pacto con mi escogido, he jurado a David
mi siervo : para siempre estableceré tu linaje, y edifi-
c:né de siglo en siglo tu trono." ( Sal. 89: 3, 4: ) " ¡In-
clinad vuestro oído, y venid a mi ! ¡escuchad, y vivirá
vuestra alma ! y yo haré con vosotros un pacto eterno,
las misericordias segurisirnas hechas a David." (Isa.
55 : 3) "Así dice J ehová: Si pudiereis anular mi pacto
del día, y mi pacto de la noche, de modo que no haya
día y noche a su debido tiempo, entonces también será
anulado mi pacto con David, mi siervo, de modo que
no tenga hijo que reine sobre su trono; y con los levi-
tas sacerdotes, ministros míos." ( J er. 33: 20, 21) Las
profecias anteriores predijeron el pacto para el reino
que J ehová hizo con Cristo J esús, el David antitipico:
"Vosotros empero sois los que habéis permanecido con-
migo en mis tentaciones : y yo os señalo un reino, asi
como el Padre lo ha sefíaJaclo a mi: para que comáis a
mi mesa, en el reino, y os sentéis sobre tronos, juzgando
las doce tribus de I srael."- Luc. 22 : 28-30.
"DE SACRIFICIO"
J ehová hace un pacto de sacrificio con los que creen
en J esucristo y en su sangre derramada como precio re-
dentivo del hombre y que completa e incondicionalmente
se sujetan a la voluntad de Dios; lo que significa el com-
SUS PACTOS 129
pleto rendimiento del privilegio que la criatura tiene ele
vivir para siempre en la tierra. "Al decir más arriba:
Sacrificio y ofrendas vegetales, y holocaustos y ofren-
das por el pecado, no quisiste, ni te complaciste en ellos
(cosas que se ofrecen según la ley), luego ha dicho :
He aquí yo vengo para hacer, oh Dios, tu voluntad,
(quita lo primero, para establecer lo segundo; ) en la
cual voluntad hemos sido santificados, por medio del
ofrecimiento del cuerpo de Jesucristo, hecho una sola
vez para siempre." (Heb. 10: 8-10) "¡ Juntadme mis
piadosos siervos, los que han ratificado mi pacto ·p or
sacrificio !"-Sal. 50: 5.
"DEL PUEBLO"
La declaración ele Jehová de constituir a Cristo en
garantía de sus bendiciones para la gente como un "pacto
del pueblo", se muestra en los siguientes textos : "Yo,
J ehová te he llamado en justicia, y tendré firmemente
asida tu mano, y te guardaré; y te pondré por pacto del
pueblo, y por luz de las naciones." (Isa. 42: 6) "Asi
dice Jehová en tiempo acepto te he .respondido, y en
día de salvación te he ayudado; te preservaré también,
y te pondré por pacto del pueblo; a fin de que vuelvas
a levantar la tierra, y hagas poseer las herencias deso-
ladas."-Isa. 49: 8.
"DE PAZ"
La paz de Jehová está garantizada a los que le sirven
y la aman. "Porque las montañas se alejarán, y los co-
llados serán removidos; pero mi compasión no se ale-
jará de ti." (Isa. 54: 10) "Y celebrará con ellos un
pacto de paz; será un pacto eterno con ellos; y los es-
tableceré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario en
medio de ellos para siempre."-Eze. 37: 26.
130 JEHOVA
"NUEVO P AC'fO"
En lugar del antiguo pacto y con el mismo propósito,
J ehová hace un nuevo pacto. "He aquí vienen días, dice
Jehová, en que haré con la casa de I srael y con la casa
de Judá un pacto nuevo : no según el pacto que hice con
los padres en el día que los tomé de la mano para sa-
carlos de la tierra de Egipto ; pacto que ellos quebran-
taron, y yo los deseché, dice J ehová." (Jer. 31: 31, 32)
"Y tomando la copa, clió gracias, y se la dió, diciendo :
Bebed de ella todos ; porque esto es mi sangre, la san-
gre del Nuevo Pacto, la cual es derramada por muchos,
para remisión de pecados."-Mat. 26 : 27, 28.
El nuevo pacto se considera de una manera particu-
lar. En la lista presentada sólo se consideran brevemente
los pactos de Jehová. Es de suma importancia que el
estudiante examine cuidadosamente los textos citados
con relación a los pactos mencionados a fin de que pue-
da estar capacitado para entender lo que sigue en el
cmso de nuestro estudio.
"LIGA DE NACIONES"
HECHOS
Lucifer difamó el nombre de J ehová en el Edén, acu-
sándolo de mentiroso y de no poder llevar a cabo su pro-
pósito. En seguida Satanás desafió a Jehová a que pu-
siera sobre la tierra hombres que mantuvieran su inte-
gridad hacia él. (Job 2 : 2-5) Esto fué un reproche adi-
cional al nombre de Jehová Dios. El propósito de J eho-
vá es probar a toda la creación que ún¡camente él es el
Dios todopoderoso a fin de vindicar su nombre. Sin vida,
la raza humana no podría ser bendecida; y por cuanto
la vida es el don de Jehová Dios, la criatura vindicaría
el [Link] del Altísimo al recibir vida de él bajo condi-
ción de fidelidad e integridad. Después de que Jehová
sacó a Abraham de su tierra natal, lo envió a la tierra_
de Canaán en donde hizo un pacto o promesa incondi-
SUS PACTOS 133
cional a Abraham, expresando su propósito de producir
una simiente por medio de la cual todas las familias y
naciones de la tierra serían bendecidas. La 'simiente pro-
metida' es Cristo, a quien J ehová constituye su princi-
pal testigo, sumo sacerdote y vindicador. ( Gál. 3 : 16)
Con toda seguridad la selección de la simiente prome-
tida no era simplemente para salvar al hombre, porque
Dios podría haber destruído a Adán y creado una nueva
raza. La selección de la simiente tuvo por fin la vincli-
cación del nombre de Jehová, es decir, probar que Je-
hová cumple sus propósitos conforme a su voluntad. Una
provisión secundaria fué la de que los que obedecieran
a la simiente serían bendecidos con vida eterna.
El nombre original Abram significa "padre exaltado",
nombre que el Señor cambió, llamándole Abraham. El
nombre Abraham quiere decir "padre de muchas nacio-
nes". ( Gén. 17 : 1-5) Esto prueba que en este éaso Abra-
ham fué usado como símbolo de Jehová Dios mismo, que
es el único Dador de vida, y por lo tanto el gran Padre
de todas las familias y naciones vivientes de la tierra;
y que la simiente es Cristo, por medio de quien J ehová
da vida al hombre. (Rom. 6: 23) Al decir J ehoYá a
Abraham, "Engrandeceré tu nombre," evidentemente
quizo dar a entender que haría su mismo santo nombre
grande. ( Gén. 12: 2) Los tratos de J ehová tenidos con
los descendientes naturales de Abraham fueron a causa
de su nombre. (Eze. 20 : 9) Por consiguiente, el propó-
sito del pacto abrahámico, no fué primariamente para
beneficio del hombre, sino para la vindicación del nom-
bre de Jehová; y esta conclusión está apoyada abundan-
temente por las Escrituras. Hay luego un largo período
de tiempo durante el cual Jehová Dios permite a Sata-
nás que p~rmanezca a fin de llevar a cabo su obra ne-
faria, para· que Jehová, a su debido tiempo haga que
134 JEHOVA
se cl6 testimonio en la tierra con respecto a su nombre
y luego manifestar su poder a fin convencer a toda la
creación ele que él es Supremo. Téngase presente que la
salvación ele las criaturas es secundaria al gran propó-
sito ele Jehov á.
VINDICACION
VINDICADOR
Quien Jehová usa para ejecutar su juicio es el ejecu-
tor o vindicador obrando con autoridad de Jehová. Dios
ha dado a su amado Hijo Cristo Jesús ese elevadisimo
puesto con orden de que toda la creación dé honor al
Hijo, su Ejecutor y Vindicador. "Porque el Padre no
juzga a ninguno, mas todo el juicio lo ha dado al Hijo;
para que todos honren al Hijo de la misma manera que
honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al
Padre que lo envió. Y le ha dado potestad de ejecutar
juicio, por cuanto él es el Hijo del hombre."-Juan
5: 22, 23, 27.
El significado de las palabras hebreas antes ·mencio-
nadas, que se traducen por "venganza" y "revancha",
es el mismo de la palabra "juicio" usada en el texto an-
terior y que R6thcrham traduce "vindicar'' o "vindica-
ción". Jehová por medio de su profeta Isaias describe
a Cristo Jesús como el que 'pisa el lagar' para quebran-
tar al enemigo. "Porque el dia de la venganza estaba en
mi corazón, y el año de mis redimidos babia llegado."
(Isa. 63: 1-6) A Jehová pertenece la obra de la venganza
o vindicación, y Jesucristo ejecuta el propósito de Jeho-
vá. "l\fía es la venganza y la retribución." (Deut. 32: 35)
"Oh Dios de las venganzas, Jehová, Dios de las vengan-
138 J EIIO VA
zas, resplandece."' (Sal. 94 : 1, Róth.) "El justo se rego-
cijará cuando baya visto la venganza, sus pies se baña-
rán en la sangre uel inicuo."-Sal. 58 : 10, Róth.
L<>s pactos de Jehová son la expre ión de sus propó-
sitos ele preparar lm pueblo para el día de su venganza,
y sus medios de llevar a cabo ese propósito. Los que son
fieles a Jehová y a su pacto hecho con él tendrán parte
en su vindicación para honra y gloria de su nombre.
NUEVO PACTO
MEDIADOR
Jehová proveé un mediador para el antiguo pacto á.e
la ley y un mediador para el nuevo pacto. Como nación,
los judíos eran incompetentes para hacer un pacto con
146 JEHOVA
Jehová. Moisés confiaba en la promesa de Jehová y por
fe "esperaba [miraba hacia el futuro] la ciudad [el rei-
no de Dios bajo la simiente prometida] que tiene los
cimientos; cuyo arquitecto y hacedor es Dios." (Heb.
11 : 10-25 ) A causa de su fe y fidelidad a Dios Jehová
escogió a Moisés para mediador del pacto de la ley que
se había propuesto hacer y que de hecho hizo en Egipto.
La selección de Moisés fué hecha en el monte Horcb.
(Ex. 3: 1-22 ) Eso aconteció ántes de que el pacto fuera
hecho, teniendo Moisés primeramente que dar testimo-
nio al nombre de Jehová ante los Lraelitas y ante los
gobernantes ele Egipto. Con respecto al pacto de la ley
está escrito : "Fué ordenada por medio ele ángeles en
mano de un medianero." ( Gál. 3 : 19) El Mayor Moisés
fué escogido por Jehová como mediador del nuevo pacto,
haciéndose esta selección después ele que Jesús fué bau-
tizado en el J orclán y en seguida ele sn tentación en el
desierto. Entonces vino a ser [la garantía y] mediador
del nuevo pacto que más tarde había ae hacerse. El pacto
de la ley fué hecho al degüello del cordero pascual en
Egipto, y el nuevo pacto fué hecho al tiempo del de-
güello del cordero pascual antitípico, Cristo J csús ; pero
Jesús había sido seleccionado como mediador tres años
y medio antes.
Donde hay un mediador se muestra que hay otros en
el pacto, el cual Jehová hace : "Y un medianero no es
agente de uno solo : mas en aquella su promesa, Dios
es uno solo." ( Gál. 3 : 20 ) Si no hubiera otros en el pacto
no habría necesidad de un mediador. Por cuanto el prin-
cipal objeto de la venida de Jesús fué y es la vindicación
del nombre de J ehová, si tuviera que estar él solo en
esta obra del pacto no habría necesidad de un mediador.
Jesús es la simiente prometida en el pacto abrahámico,
el cual es anterior tanto al pacto de la ley como al nuevo
SUS PAC 'J' OS 147
pacto. Por consiguiente, la provisión de un mediador
para el nuevo pacto muestra que el propósito de ese pacto
es traer a otros bajo sus términos a fin de obrar bajo la
supervisión directa ele Cristo Jesús.
El nuevo pacto se hizo más de <los mil años después
del pacto abrahámico, y sin embargo no podía sustituir
a éste, la simiente del cual es el medio de bendición para
todas las familias de la tierra. Lo dicho es prueba adi-
cional de que el nuevo pacto no es un pacl"o de bendi-
ción que d6 vida, sino que es el medio provisto para sa-
car un pueblo que dé testimonio al nombre de J chová
y que tome parte en la vindicación ele su nombre. El sim-
ple hecho de la provi. ión de un mediador pone de mani-
fiesto que otro. serían unidos a Cri ·to en la vinclicación
del nombre ele Jehová. ¿Quiénes, pues, son esos otros ?
Necesariamente se sigue que los "otros" son los admiti-
dos en elm.1evo pacto después de que es hecho con Cristo
J esús, y después de que los otros mencionados han he-
cho un pacto con Jehová Dios por medio de sacrificio,
siendo aceptados nor él como hijos suyos.
Como prueba adicional de que el pacto es el instru-
mento de J ehová para cumplir su propósito de vindicar
su nombre, nótese que él asigna el mediador antes de
hacer el pacto, haciendo esta selección incondicional-
mente. El eleccionó a su amado Hijo Cristo Jesús como
sumo sacerdote suyo, haciéndolo también su principal
oficial ejecutivo para llevar a cabo sus propósitos, no
teniendo Cristo Jesús nada que ver con su selección para
ese puesto. "De manera que ni aun Cristo se glorificó
a si mismo, para hacerse sumo sacerdote, sino antes le
glorificó aquel que le elijo: Mi Hijo eres tú, yo te he
engendrado [producido y reconocido como mi Hijo ama-
do] hoy. Así. como dice también en otro lugar : Tú eres
sacerdote para siempre según el orden de Melquiseclec."
148 JEHOVA
(Heb. 5: 5, 6) Cuando J ehová asignó a J esús al elevado
puesto del sacerdocio ató su juramento a su palabra:
"Y . . . por tanto [más, es decir, por tal juramento]
ha sido con tituíclo J·esús fiador [intermediario o garan-
tía para otro n el pacto, por eso, mediador] ."-Heb.
7 : 20, 22.
Al tiempo ele su bautismo en el Jordán Jesús hizo y
comenzó el desempeño de su pacto ele sacrificio que ter-
minó en el Calvario: "Ahora empero J esús ha alcan-
zado un ministerio tanto más excelente [más que el de
Moisés, mediador del pacto de la ley] cuanto también
es mediador de un pacto mejor, que ha sido establecido
sobre la base de mejores promesas." (Heb. 8: 6) A cau-
sa de su pacto de sacrificio, el cual fué santo y aceptable
a Dios, Jesús es constituido mediador del nuevo pacto.
"La sangre de Cristo (el cual por medio del Espíritu
eterno se ofreció a sí mismo sin mácula a Dios) . . . Y
por esta causa él es el mediador del nuevo pacto; para
que, habiendo habido una muerte, para la redención de
las transgresiones que hubo bajo el primer pacto, los
que han sido llamados reciban la promesa ele la heren-
cia eterna [en el cielo]."-Heb. 9: 14, 15.
La iglesia ele Cristo no forma parte del mediador, sino
que únicamente Cristo es el mediador del nuevo pacto.
( H eb. 12 : 24) Cristo J esús es el mediador del nuevo
pacto hacia sus propios hermanos, es decir, Israel espi-
ritual, durante el período en que Dios saca de entre
las naciones un pueblo para su nombre. (Hech. 15: 14)
El apóstol muestra la relación de Cristo Jesús al pacto
en las siguientes palabras : "El cual quiere que todos los
hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de
la verdad. Pues que para todos hay un solo Dios, y un
solo medianero entre Dios y los hombres, el hombre Cris-
to Jesús; que se dió a si mismo en rescate por todos; de
SUS PACTOS 149
lo cual el testimonio había de darse en sus propias sazo-
nes. Para lo cual he sido constituído predicador y após-
tol, (hablo la verdad en Cristo, no miento), maestro de
las naciones en fe y verdad."-1 Tim. 2: 4-7.
El texto anterior no quiere 'decir que el hombre Cristo
J esús es mediador para TODOS los hombres. Lo que el
texto significa es que hay un Dios, Jehová, y un media-
dor entre Dios y los hombres. ¿Cuáles hombres? Los
homl:)res, es decir, las criaturas humanas que han puesto
su fe en Cristo Jesús, compremetiéndose a hacer la vo-
luntad de Dios. ¿Qué razón hay para que Dios asignara
un mediador en beneficio de quienes difaman su nom-
bre y el nombre de Jesucristo? El texto demuestra que
el apóstol no se refiere a toda la familia humana. Se di-
rigía a Timoteo, y por lo tanto a otros de fe semejante
a la de él, diciéndole que orara por "todos los hombres",
queriendo dar a entender todos los hombres que se hallan
en la organización de Dios. Con toda seguridad el após-
tol no exhortaba ni aconsejaba que se hicieran oraciones
por todos los que inicuamente se oponen a Dios y a Cris-
to Jesús. Aconseja que se hagan rogativas "por los reyes
y por todos los que están en autoridad". ¿ Quiso dar a
entender que se orara por los que están en autoridad en
la organización de Satanás? Seguramente que no; sino
que quiso dar a entender que se hicieran rogativas por
los que están en autoridad en la organización de Dios,
es decir, por los de la iglesia que el Señor ha colocado
en puestos de autoridad, a fin de que toda la iglesia more
en paz y unidad.-Véase 'l'he Watchtower, 1933, pág. 137.
Por consiguiente, arribamos a la conclusión de que la
palabra ''hombres" usada en el versículo cinco del texto
citado no se refiere a los hombres del mundo, sino a los
que han pactado hacer la voluntad de Dios; y la volun-
tad de Dios hacia ellos es que sean salvos y vengan al
150 JEHOVA
exacto conocimiento de la verdad. Para los tales hay un
mediador en el pacto hecho con Dios. ¿ Quién es ese me-
diador? Las Escrituras contestan, "el hombre Cristo
J esús, quien se dió a sí mismo en rescate por todos."
Las palabras citadas identifican definidamente el me-
diador entre Dios y los hombres (pero no todos los hom-
bres), es decir, los hombres que han puesto su fe en
Cristo J esús y han enhado en el pacto de hacer la vo-
luntad de Dios. N o es la voluntad de Dios que alguno
de los que han aceptado a Cristo Jesús se pierda. Si al-
[Link] ele ellos se pierde es por su propia culpa. Esto
se confirma por las palabras de Jesús con respecto a
los doce que Dios le clió. (Juan 17 : 12) La clase del
''hombre de pecado" en un tiempo estuvo en el pacto
de hacer la voluntad de Dios. Esa clase se perderá, no
por culpa de D'ios, sino debido a su propia infidelidad.
- 2 'res. 2 : 3-8.
"Que se dió a sí mismo en rescate por todos ; de lo
~mal el testimonio habia de darse a sus propias sazones."
( 1 Tim. 2 : 6) Algunos han añadido a este t exto las pa-
labras "a todos", evidentemente con el propósito de apli-
carlo a toda la raza humana. ¿Es esa conclusión correcta ?
N o. Es cierto que Cristo dió su vida en rescate por to-
dos, y todos los que aceptan ese rescate y son obedientes
a Cristo, podrán tener vida; pero no hay mzón alguna
para que se añadLran al texto las palabras a todos que
no pertenecen a él. Otra traducción del texto mencio-
na lo es : " 'Quien se dió a si mismo en rescate por to-
dos' :- de esto se dió testimonio al debido tiempo, y yo
fuí nombrado su heraldo y apóstol (no miento, sino que
digo la verdad), para enseñar a los gentiles fe y verdad."
(]r[offatt) "Que se ,clió a si mismo en rescate para bene-
ficio de todos, dándose el testimonio al debido tiempo:
para lo cual yo he sido asignado proclamador y apóstol-
SUS PAC'l'OS 151
hablo la verdad y 110 digo falsedad-un maestro de na-
ciones en fe y vercl::td." ( Rótherham) "Que se di6 a si
mismo en rescate en provecho de todos, dándose testi-
monio de ello en sus propias sazones ; para lo cual fui
constituido heraldo y apó ·tol, (hablo verdad, y no fal-
sifico,) maestro de naciones en fe y verdad." (Diaglott )
Por . consiguiente, en este texto el apóstol identifica a
Cristo Jesús como el Redentor de la humanidad, como
el mediador entre Dios y los que se hallan en el pacto,
y que él, Pablo, es ordenado predicador y apóstol para
enseñar tanto a gentiles como a judíos.
En esta ocasión el apóstol particulai mente estaba dan-
do instrucciones a Timoteo queriendo en sustancia de-
cirle : 'Deberías orar por todos los <le la iglesia, incluso
los que están en autoridad, tales como los apóstoles y
otros asignados para el servicio en ella.' (Efe. '1 : 11-14)
Los mencionados con autoridad en la iglesia fueron co-
locados en ese puesto para ayudar en la preparación de
un pueblo para el nombre de J ehová; es la voluntad ele
Dios que ellos sean salvo , y a fin el e ser salvos tienen
que ser fieles. En esta organización hay 'un Dios y Padre
de todos que está por sobre todos y en todos'; hay un me-
diador entre Dios y los hombres, es decir, todos los con-
sao·rados a hacer la voluntad ele Dios, y ese mediador
es Cristo J e ús el [Link], 'y yo Pablo he sido asig-
nado como ministro especial para dar a conocer estas
verdades.' (Efe. 4: 3-6) Por lo tanto, 1 Timoteo 2 : 3-6
110 puede propiamente aplicarse a [Link] la humanidad,
y no es un texto de "restitución". En tanto que mues-
tra qt\e Cri: to es el redentor de todos los hombres, clara-
mente manifiesta el contexto que su aplicación es para
lo que han hecho un pacto de sacrificio.
El nuevo pacto corresponde al antiguo pacto de la
ley. Moisés no fu é mediador entre Dios y las naciones
152 .TERO VA
gentiles. Fué mediador por todo el pueblo escogido de
Dios, es decir, la nación de I srael. Los judíos "todos
fueron bautizados a Moisés en la nube y en el mar".
(1 Cor. 10: 2) Por lo tanto Moisés fué mediador para
todos ellos y para nadie más; por eso los judíos que fue-
ron hallados fieles a la venida de Cristo fueron trans-
feridos de Moisés a Cristo, y Cristo fué constituido me-
diador entre todos ellos. y ele los gentiles que pactan ha-
cer la voluntad de Dios. "Y Moisés en verdad era fiel
en toda la casa del Señor, como siervo [mediador] para
dar testimonio de aquellas cosas que se le habian de anun-
ciar; mas Cristo lo era, como hijo,' [mediador] consti-
~uido sobre la casa del Señor; cuya casa somos nosotros,
si retenemos firme el denuedo y el regocijo ele nuéstra
esperanza hasta el fin."-Heb. 3: 5, 6.
ABOGADO
Se ha dicho que .Jesús es el abogado de la iglesia y el
mediador del mundo. Pero las Escrituras no apoyan esa
conclusión. No está fuera de razón el que J esús sea el
mediador de la iglesia y también el abogado de ella, pues-
tos que de hecho desempeña. ¿No es el oficio de un me-
diador abogar por alguien qÚe necesita auxilio? Moisés
fué mediador del pacto de la ley, y abogaba por los israe-
litas que habían pecado al orar a Dios pidiendo perdón
por ellos. (Ex. 32 : 29-32) De igual manera, Cristo Je-
sús, el mediador del nuevo pacto, e~ el abogado de los
miembros de la organización de Dios que pecan; como
está escrito: "Hijitos míos, estas cosas os escribo, para
que no pequéis. Y si alguno pecare, abogado tenemos
para con el Padre, a saber, a Jesucristo el justo." (1 Juan
2: 1) Antes de la venida del Señor Jesús al templo, las
Escrituras designan al espíritu santo como el paracleto,
consolador, abogado o ayudador. ( J n. 14: 16, 17; 15: 26)
SUS PACTOS 153
Desde la venida del Señor al templo el oficio del espí-
ritu santo como abogado cesó, lo cual no afecta al hecho
de que Cristo en el Monte Sión media y aboga.
Al tiempo de su bautismo en el Jordán, Jesús se pre-
sentó a Dios sin falta y sin mancha en cumplimiento de
la profecía concerniente a él. "Entonces dije: He aquí
yo vengo; (en el rollo del libro está escrito de mí) ; me
complazco en ·hacer tu voluntad, oh Dios mío, y tu ley
está en medio de mi corazón." ( Sal. 40 : 7, 8) Eso cons-
tituyó el pacto de sacrificio entre Dios y Cristo Jesús,
por cuanto era la voluntad de Dios que fuera un sacri-
ficio. En esa ocasión incondicionalmente se ofreció Je-
sús por completo a la voluntad de Dios, y la voluntad de
Dios era entonces que Cristo J esús fuera su vindicador.;
y que, a fin de llenar los requisitos para ese puesto man-
tuviera su integridad bajo la prueba más severa aun
hasta una muerte ignominiosa, derramando su sangre
como precio de redención para el hombre. 'Por esta ra-
zón él es el mediador del nuevo pacto.' (Heb. 9 : 15)
Jehová Dios dió a Jesús el ministerio del pacto, es decir,
la tarea de sacar un pueblo para su nombre, el cual mi-
nisterio es mucho más excelente que el encomendado a
Moisés. (Heb. 8: 6) Cuando los apóstoles creyeron en
J esús como el Cristo, abandonándolo todo por seguirlo,
allí comenzó el tiempo de la entrada de ellos en ·el pacto
por sacrificio. (Luc. 18: 28-30; Mat. 16: 24, 25) El pacto
de sacrificio significa creer en el Señor Jesucristo como
el rescatador, y, basados en esa· fe, ejercitarla convinien-
do incondicionalmente en hacer la voluntad de Dios.
Tres años y medio después de que Jesús entró en el
pacto por sacrificio Dios hizo con él nuev9 pacto. Lo
anterior parece fijar la regla de que nadie puede ser
admitido en el nuevo pacto sin antes haber hecho con
Jehová un pacto por sacrificio. Todos los engendrados
J{)tt JEHOVA
de Dios Mt 'r'llltriamente han hecho un pacto por sacri-
ficio, loH c' 11 11l •s son asignados a una muerte por sacri-
ficio, , i nd xhortados a ser fieles hasta la muerte.
( !\ poc:. • : 10) N o todo el que hace un ]Jacto por sacri-
i'it•i .fiel, y por lo tanto de ninguna manera aquel que
hn tm pacto por sacrifi cio está incluido en la clase del
(pueblo sacado para su nombr '. olamente los fieles pue-
den ser los santos de ·os, a quienes Jehová se refiere
di ciendo : u¡ Jrmtaclme mis piadosos siervos, los que han
ratificado mi pacto sobre sacrificio." (Sal. 50 : 5) Estos
piadosos siervos han sido admitidos en el nuevo pacto
con Cristo Jesús, el sumo sacerdote de Jehová, y a ellos
J esús ahora dice : usé fiel hasta la muerte, y yo te daré
la corona de la vida." ( Apoc. 2: 10) El texto anterior
prueba que solamente los que son absolutamente fieles
de~pués de haber sido admitidos en el nuevo pacto reci-
ben la corona de vida.
"GRAN MULTITUD"
En Apocalipsis 7: 9 se menciona una ugran multitud"
que también se designa en las Escrituras como ((prisio-
neros". Prefieren permanecer en las organizaciones ego-
í. tas llamadas ((iglesias denominacionales", siendo indu-
cidos para ello por el temor, coerción e influencia mala-
mente ejercida por el clero de esas denominaciones. Aun-
que han convenido en hacer la voluntad de Dios, sin em-
bargo son inducidos a creer que deben permanecer en
las organizaciones eclesiásticas a fin de ayudar al me-
joramiento del mundo, y que si se apartan de la iglesia
sufrirán reprensión el e parte ele los hombres y también
ele 1arte ele Dios. Bsa es una trampa bien puesta por el
Diablo, [Link] agentes actúan como carceleros que de-
tiene a esos temerosos en calidad ele prisioneros, y con
ese nombre se designan en Salmo 146 : 7.
SUS PACTOS 155
Los prisioneros mencionados se hallan encarcelados
en Babilonia, o sea en la "Cristiandad", que es parte de
la organización de Satanás, y en el tiempo presente el
Señor se dirige a ellos en los términos : "Salid de ella,
pueblo mio, para que no participéis de sus pecados, y no
recibáis sus plagas." (Apoc. 18: 4) Si no obedecen este
mandamiento del Señor los prisioneros mencionados re-
cibirán el castigo que viene sobre el mundo en el Arma-
gedón. Deben ponerse de parte de J ehová y servirle a
fin ele ser contados e~tre la "gran multitud": "Después
ele esto, miré, y he aquí una gran muchedumbre, que
nadie podía contar, de entre todas las naciones, y las tri-
bus, y los pueblos, y las lenguas, que estaban de pie ante
el trono del Cordero, revestidos de ropas blancas, y te-
niendo palmas en sus manos. Y respondió uno de los
ancianos, diciéndome : Estos que están [Link] de ro-
pas blancas, ¿ quiénes son, y de donde han venido ? Y yo
le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los
que salen de la grande tribulación, y lavaron sus ropas,
y las emblanquecieron en la sangre del Cordero." (Apoc.
7: 9, 13, 14) Los de la "gran multitud" hacen una con-
sagración para hacer la voluntad de Dios y le sirven,
pero no son admitidos en el pacto para el reino ni for-
man parte del templo.
TESTAMENTO
A la parte de la Biblia desde el Génesis hasta Mala-
quías inclusive se le ha dado el nombre de Antiguo Testa-
mento; y a la parte desde Mateo hasta el Apocalipsis
inclusive se le ha llamado Nuevo Testamento. No hay
autoridad biblica para ello. La palabra testamento ocu-
rre por primera vez en Mateo 26 : 28, y en ese [Link] sig-
nifica "pacto". En el texto de 2 Corintios 3: 6 (MS.
Sinaítico) por tercera vez se hace mención del "nuevo
156 JEHOVA
testamento", siendo el significado "nuevo pacto". En el
versículo catorce del mismo capitulo aparecen también
por vez primera las palabras "antiguo testamento", pero
que traducidas correctamente serían "antiguo pacto", re-
firiéndose al pacto ele la ley que vino a ser antiguo cuan-
do terminó. Erróneamente muchos han llegado a la con-
clusión ele que las Escrituras rlesignadas coL el nombre
de "Nuevo Testamento" constituyen todo lo necesario
para la instrucción del seguidor de Cristo. Toda la Es-
critura está escrita por mandato de J ehová Dios y cons-
tituye su Palabra; como está escrito : "Toda la Escritura
es inspirada por Dios; y es útil para enseñanza, para
reprensión, para corrección, para instrucción en justicia;
a fin de que hombre de Dios sea perfecto, estando bien
prepamdo para toda buena obra."-2 Tim. 3: 16, 17.
J ehová revela ahora a sus fieles testigos el significado
de las profecías más claramente que antes, lo cual da
consuelo al resto en el tiempo presente. (Rom. 15 : 4)
Revela su Palabra juntamente con el significado ele ella
a los que con diligencia buscan cuál es su voluntad y la
hacen. (Sal. 119: 105) El hace un gran banquete para
los que ha juntado en su templo. Los fieles se alimen-
t an de estas provisiones divinas, y continúan alabando
el santo nombre de J ehová.
Cristo J esús es la Cabeza de la casa de los hijos de
Dios. (Heb. 3: 6) "El templo de Dios" es otro nombre
que se da a la casa de los hijos, siendo Jesucristo mismo
la "principal piedra del ángulo" de ella, y los fieles miem-
bros del cuerpo de Cristo, constituyendo las otras "pie-
dras vivas". (Efe. 2: 18-22 ) "Porque nosotros somos
templo del Dios vivo: así como ha dicho Dios: Habitaré
en ellos, y andaré con ellos,; y yo seré su Dios, y ellos
serán mi pueblo." (2 Cor. 6:16; 1 Cor. 3 : 16) La venida
del Señor a su templo en 1918 E.C. marcaría el princi-
SUS PACTOS 157
pio de la congregación de sus fieles seguidores en la tie-
rra a la condición de clase del templo. Estos constituyen
parte de los cielos que declaran la justicia de Jehová
Dios, por cuanto saben que él es Juez y que el dia de
su juicio ha llegado.-Sal. 50: 6.
CAPITULO V
SUS PA CTOS
EHOVA lleva a cabo sus propósitos conforme a su
J soberana voluntad, y no conforme a las ideas de nin-
(. guna criatura. Su nombre está implicado en la con-
troversia. La controversia es entre él y su 'enemigo, Sa-
tanás. Jehová es supremo, lo cual probará ante toda su
creación inteligente. Su nombre Jehová significa su pro-
pósito, el cnal es que todos sepan que él es el D ios Todo-
podero.-o, el Altísimo. (Ex. 9 : 14 ) Ha llegado el tiempo
para que el testimonio al nombre uc Jehová, el Supremo,
sea dado, siendo la obligación del pueblo sacado para
su nombre el dar ese te timonio.
Por su gracia es ahora claro que los pactos de Jehová
tienen por objeto llevar el gran punto en cuestión al
punto culminante a fin de convencer a todos que él es
Dios. El ha puesto su nombre sobre el pueblo sacado de
entre las naciones, pueblo que forma parte de sus sier-
vos elegidos que se hallan bajo Cristo el Siervo, no ha-
biendo concedido este honor a nadie más. ·(Isa. 42 : 8)
Satanás y sus siervos han difamado el nombre de Jehová
Dios, pero ha llegado el tiempo para que el nombre de
Jehová Dios sea ensalzado y solamente los que aman su
nombre vivirán. "¡Será su nombre para siempre ! ¡ mien-
tras dure el sol será propaga do su nombre ! ¡y los hom-
bres se bendicirán en él ; todas las naciones le llamarán
bienaventurado!" (Sal. 72 : 17) El ha escogido al pueblo
de su pacto congrcgúndolo en torno de si para llevar a
cabo su propósito. Por consirruicnte, téngase presente qne
el nuevo pacto es el instrumento por medio del cual J e-
lúS
SUS PACTOS 159
hová junta para sí un pueblo que dé testimonio a su
nombre y tome parte en la vindicación de él.
RELACION
Hay una relación entre el antiguo pacto de la ley y
el nuevo pacto, por cuanto éste es sustituto del primero
y cumple lo que el otro no pudo cumplir. La hechura e
inauguración del primero están relacionadas con la he-
chura. e inauguración del segundo. m antiguo pacto fué
hecho en Egipto, en el dia catorce de Nisán al degüello
del cordero pascual. "Asi dice J ehov:l, el Dios ele Israel :
Yo hice pacto con vuestros padres en el dia en que los
saqué ele la tierra ele Egipto, de la casa de servidumbre."
( J er. 34: 13) Jehová hizo esto a fin de que fueran pue-
blo suyo y él fuera Dios de ellos. "Sino que me acordaré
a favor de ellos del pacto de sus antepasados, a quienes
saqué de la tierra de Egipto a vista de las naciones, para
ser su Dios. Yo Jehová." (Lev. 26: 45) "Conforme a
l~s palabras que pacté con vo ·otros cuando salisteis de
Egipto; y mi espiritu permanece en medio de vosotros;
¡no temáis !" (Ag. 2: 5) La hechura del pacto en Egipto
al degüello del cordero pascual llamaba la atención al
futuro y era tipica de la muerte del Señor Jesús, el Cor-
dero de Dios, al tiempo de la hechma del nuevo pacto
en el clia que J esús murió.
La sangre ele Cristo J esús fué la que ratificó y puso
en operación el nuevo pacto : "Y tomando la copa, cli6
gracias, y se la clió diciendo : Bebed de ella todos ; por-
que esto es mi sangre, la sangre del N nevo Pacto, la cual
es derramada por muchos [es decir, por tantos como sean
admitidos en el pacto, y también por toda la humanidad
que acepte el bondadoso don de vida por medio de Cristo
Jesús] para remisión de pecados." (Mat. 26 : 27, 28 )
"Y tomando la copa, después llc haber dado gracias, se
160 JEHOVA
la dió; y bebieron de ella todos. Y les dijo: E sto es mi
sangre, la . del Nuevo Pacto, la cual es derramada por
muchos." (Mar. 14: 23, 24) "Tomó asimismo la copa
también, después que hubieron cenado, diciendo: E sta
copa es el N nevo Pacto en mi sangre, la cual es elena-
macla por vosotros [los que se unen a mi en el pacto].
Mas he aquí, la mano de aquel que me entrega, está con-
migo a la mesa." (Luc. 22 : 20, 21) "Y de la misma ma-
nera tomó la copa, después de haber cenado, diciendo :
Esta es la copa del nuevo pacto en mi sangre; haced esto,
cuantas veces la bebiereis, en memoria de mi."-1 Cor.
11:25.
Esta es la prueba de que tres años y medio después
de haber sido asignado como mediador del nuevo pacto
Jesús anunció a sus fieles discípulos la hechura de aquel
pacto entre Dios y él mismo; y los verdaderos israelitas
como N atanael, fueron invitados a entrar en ese pacto.
Lo dicho prueba que los bautizados a Moisés, y que con-
tinuaron fieles hasta la venida del Señor Jesucristo fue-
ron transferidos de Moisés a Cristo. El anuncio del nue-
vo pacto hecho a los discípulos debe de haberlos emocio-
nado en gran manera, haciéndolos pensar muy seria-
mente. Deben ellos de haber estado muy familiarizados
con las profecías, comenzando alli el cumplimiento re-
gistrado en Jeremías 31 : 31-34. Desde ese tiempo en acle-·
lante todo el que fuera admitido en el nuevo pacto, per-
maneciendo en él con fidelidad, conocería a Jehová, des-
de el más pequeño hasta el más grande de ellos.
La ceremonia típica o celebración del pacto de la ley
se había guardado por Jesús y sus fieles discipulos por
la última vez. Desde entonces en adelante el cumpli-
miento del tipo del pacto de la ley se efectuó, comen-
zando con la muerte de Jesús. (1 Cor. 5: 7) La muerte
de Jesús en un madero como pecador y en vez del pe-·
EL PAC'.rO DE LA LEY rágina 159
SUS PACTOS 163
cador sirvió para 'borrar la escritura de ordenanzas con-
tra nosotros, quitándola y clavándola en la cruz [ma-
dero]'. (Col. 2: 14) Nótese que este pacto fué hecho
en la tierra o mundo de la organización de Satanás sim-
bolizado por Egipto; "que se llama simbólicamente Egip-
to, en donde también el Señor de ellos íué crucificado."
(Apoc. 11: 8) La sangre de Cristo Jesús derramada
aquel dia en el mundo confirmó o puso en vigor el pacto
y desde aquel momento el nuevo pacto se puso en ope-
ración.-Véase Reconciliación, página 286.
Como apoyo ádicional de la conclusión de que el nue-
vo pacto se puso en vigor desde la muerte de Jesús, nó-
t ense las siguientes palabras escritas con autoridad por
el apóstol concerniente al nuevo pacto: "Porque donde
hay un pacto se hace necesaria la muerte del que ha pac-
tado; por cuanto un pacto tiene efecto después de muerta
la persona, pues no tiene fuerza en tanto que vive quien
ha pactado." (Heb. 9: 16, 17, R6th.) El derramamiento
de la sangre de Cristo Jesús puso en vigor el nuevo pacto.
En Egipto hubo solamentB un sacrificio, el cordero de-
gollado, e inmediatamente el pacto de la ley hecho que-
dó en vigor. De igual manera el nuevo pacto quedó en
vigor cuando el cordero antitipico, Cristo Jesús, fué
sacrificado, y la .hechura del nuevo pacto no tuvo que
esperarse hasta la muerte del último miembro del cuerpo
de Cristo Jesús, la cual tendrá lugar al fin del período
de sacrificio. Debemos tener presente que la sangre tle
los miembros del cuerpo de Cristo no es necesaria para
la hechura y operación del nuevo pacto.
El pacto de la ley fué inaugurado en el monte Sinaí,
en cuya ocasión, según el registro bíblico, se mencionan
solamente holocaustos y ofrendas pacíficas de novillos
[no machos ele cabrio]. "Luego envió mancebos a los
hijos ele Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y sacri-.
1G4: JEHOVA
íicaron ofrendas pacíficas de novillos a Jehová. Y Mois6s
tomó la mitad de la sangre y la puso en tazones, y la
otra mitad la roció sobre el altar. Entonces tomó el Libro
del Pacto, y lo leyó en alta voz a oídos del pueblo; y
ellos respondieron: ¡ Nosotros haremos todo cuanto ha
dicho J ehová, y seremos obedientes ! rromó pués Moisés
la sangre y la roció sobre el pueblo, diciendo : ¡ He aquí
la sangre del pacto que ha hecho J ehová con vosotros,
acerca de todas estas cosas !"-Ex. 24: : 5-8.
LA SANGRE
Moisés en Egipto íué un tipo de Jesús; pero, como
Moisés no podi~ haber sido puesto a muerte y al mismo
tiempo completar el tipo, se degolló el cordero en lugar
de Moisés, siendo la sangre del cordero la que santificó
o perfeccionó y puso en vigor el pacto de la ley. Con res-
pecto a ese cordero está escrito: "Vuestro cordero será
sin tacha, macho del primer año; . . . Y tomarán la
sangre, y la pondrán en los dos postes de la puerta y
en el dintel, de las casas en que le han de comer." (Ex.
12: 5, 7) Cuando los israelitas llegaron al Sinai se cele-
braron las ceremonias de inauguración del pacto de la
ley, tomando Moisés la sangré y rociándola sobre el pue-
blo dijo: "¡He aquí la sangre del pacto que ha hecho
Jehová con vosotros 1"-Ex. 24:: 8.
La sangre de Jesús derramada en el Calvario puso
en vigor el nuevo pacto en el día de su muerte, e inme-
diatamente antes de su muerte Jesús tomó la copa de
vino, símbolo de su sangre, y dijo a sus discípulos: "Esto
es [representa] mi sangre, la sangre del Nuevo Pacto,
la cual es derramada por muchos para remisión de pe-
cados." (Mat. 26: 28) Su sangre derramada tuvo por
objeto tanto completar el pacto como ponerlo en vigor,
sirviendo también como precio de redención para la hu-
\
SUS PACTOS 165
. .
maniclacl. Solamente por medio de la fe en la sangre
derramada de Cristo Jesús puede uno ser admitido en
el pacto con Dios. Antes del ejercicio de esa fe todos
estaban separados ele Dios, y solamente los que acepta-
ron a Cristo Jesús y tuvieron fe en su sangre pudieron
ser acercados a Dios. "Acordaos, digo, que en aquel tiem-
po [pasado] estabais [gentiles seguidores de Cri to] sin
Cristo, estando extrañados ele la ciudadanía de Israel
[incluso el nuevo pacto] y siendo extranjeros con res-
pecto a los pactos de la promesa ; no teniendo esperanza,
y sin Dios en el mundo. Ahora empero, en Cristo Jesús
[el mediador] vosotros [gentiles] que en un tiempo es-
tabais lejos de Dios, habéis sido acercados a él en virtud
de. la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, el cual
ele dos pueblos ha hecho uno solo, derribando la pared
intermedia que los separaba."-Efe. 2: 12-14.
Los juclios que deliberadamente violaron el pacto ele
la ley fueron muertos ; y ele igual manera los que consi-
deran la sangre ele Cristo Jesús, que es la sangre de su
pacto, como cosa inmunda morirán. "¿De cuanto más se-
vero castigo, pensáis, que será tenido por digno aquel
que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Dios [el Mayor
Moisés], y ha estimado como inmunda la sangre del
pacto con que había sido consagrado al servicio de Dios,
y ha hecho ultraje al Espíritu ele gracia?" (Heb. 10: 29)
Jehová es quien perfecciona a los que son tomados para
su nombre, lo cual hace por medio de la sangre del nuevo
pacto : "Y el Dios de paz, el cual en virtud ele la sangre
del pacto eterno, volvió a traer ele entre los muertos al
gran pastor de las ovejas, es decir, a nuestro Señor Jesús
os perfeccione en toda buena obra, para que hagais su
voluntad, obrando en vosotros lo que es acepto delante
de él, por medio de Jesucristo a quien sea la gloria por
los siglos ele los siglos . .Amén." (Heb. 13: 20, 21) "Por-
1G6 JEHOVA
que con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre
a los que son santificados."-Heb. 10: 14.
Los textos citados prueban fuera de toda duda que
el nuevo pacto no tiene aplicación a la "restitución" o
"regeneración" de la raza humana, sino exclusivamente
a los que se han consagrado a hacer la voluntad de Dios.
Por medio de esos consagrados Dios saca un pueblo para
su nombre. Los santifica para su propósito, lo cual hace
después de que éstos han hecho una consagración a la
voluntad de Dios y han sido aceptados por medio del
mérito de la sangre .::.erramada de Cristo Jesús. En las
Escrituras se llama al nuevo pacto "pacto eterno" por
cuanto es parte del propósito original de Jehová de pro-
ducir una simiente, cuyo propósito primario es la vin-
dicación del nombre de J ehová. Solamente los que han
sido admitidos en el nuevo pacto y que han sido fieles
hasta el fin son tomados y constituidos como parte de
la simiente de la promesa.
CON QUIENES SE HACE
Jehová hizo el pacto de la ley con los descendientes
nat11rales de Israel, con Moisés como glorificado media-
dor. Como nación, los israelitas fueron infieles a ese pacto
y fueron desechados. El nuevo pacto fué hecho con Cristo
Jesús, el glorificado mediador, para beneficio de Israel
espiritual. Hay un :[Link] o terrenal, y hay tam-
bién un Israel espiritual o celestial. Habiendo violado
los israelitas naturales los términos del pacto de la ley
hecho en Egipto, sería enteramente inconsistente de parte
de Dios hacer con ese mismo pueblo un nuevo pacto, el
cual es superior y de mayor honor que el antiguo pacto
de la ley. El peso de esta razón seria suficiente para de-
sechar toda conclusión de que el nuevo pacto es hecho
con los descendientes naturales de Abraham. Los israe-
SUS PACTOS 167
litas naturales o carnales :fueron un pueblo típico, siendo
el antitipo los que pactan hacer la voluntad de Dios y
que se designan en las Escrituras como israelitas espi-
rituales.
Está escrito que Jehová hace el nuevo pacto 'con la
casa de Israel y con la casa de J udá', pero sería del todo
inconsistente llegar a la conclusión de que Jehová hace
un nuevo pacto con los descendientes naturales de Israel
o judíos repatriados a Palestina en incredulidad que los
hace seguir rechazando a Cristo Jesús. Con referencia
a esto está escrito por el apóstol: "Israel [es decir, la
nación de I srael, los descendientes naturales de Abra-
ham] no alcanzó lo que buscaba; pero los escogidos lo
alcanzaron, y los demás fueron endurecidos." (Roro.
11: 7) Lo anterior prueba que el nuevo pacto no se hace
con la nación de I srael o sean los descendientes natu-
rales de Abraham, sino con los israelitas espirituales.
Cristo.;esús es quien "ha pactado".-Heb. 9: 16, 17, R6th.
Es cierto que a causa de su nacimiento humano Cristo
Jesús fué un israelita natural. También sus primeros
seguidores eran israelitas naturales de ambas casas. Sin
embargo, el nuevo pacto se hizo con Cristo J esús des-
pués de haber sido constituido en Cabeza de la casa espi-
ritual de Israel, y los otros :fueron invitados a entrar
en el pacto después ele que habían aceptado a Cristo J e-
sús como la simiente de la promesa, y por lo tanto des-
pués ele que se habían convertido en israelitas espiritua-
les. "No todos son Israel, que son de Israel; ni por cuan-
to son linaje de Abraham, son todos ellos hijos; mas
según :fué dicho : En I saac te será llamada ·simiente."
(Hom. 9: 6, 7) Solamente los engendrados del espíritu
después ele tener fe en la sangre ele Cristo Jesús son israe-
litas espirituales. "Porque no es el judío el que lo es
exteriormente, ni es [Link]ón la que lo es exterior-
1GS JEHOVA
mente en ia carne : mas es judío el que lo es interior-
mente, y la circuncisión, del corazón es, en el espírüu
no en la letra; cuya alabanza no es de parte de los hom-
bres sino de Dios."-Rom. 2: 28, 29.
Los admitidos en el antiguo pacto de la iey eran un
pueblo rescatado y redimido, según está escrito que J e-
hová fué a Egipto con ese fin. "¿Y quién hay semejante
a tu pueblo Israel, única nación en la tierra a quien fué
la Divinidad a redimir, para serie pueblo suyo propio,
·Y para ganarse renombre, y para hacer grandezas a fa-
vor vuestro, oh israelitas, y obras espantosas, oh Jehovú,
por tu tierra; por amor a tu pueblo a quien redimiste
de Egipto pam ti mismo, a pesar de las naciones y sus
dioses ? Y constituiste a tu pueblo Israel pueblo tuyo
para siempre; y tú, oh Jehová, te hiciste el Dios de ellos."
(2 Sam. 7:23, 24) "¿Y quién hay semejante a tu pue- .
blo I srael, única nación en la tierra a quien Dios fué a
r edimir, para ser le pueblo suyo propio; para ganarte
renombre, por hazañas grandes y terribles, arrojando
naciones enteras de delante de tu pueblo, que redimiste
de Egipto? Y a tu pueblo I srael le has constituido pue-
blo tuyo para siempre ; y tú, oh Jehová, te has hecho el
Dios de ellos." ( 1 Oró. 17: 21, 22 ) A fin de ser rescata-
dos y redimidos de Egi,pto, los is1;aelitas naturales ne-
cesitaron que un cordero pascual sin t acha fuera dego-
llado en provecho de ellos, haciendo J ehová entonces el
pacto y conduciendo a los israelitas ele la mano fuera
de Egipto hacia el monte Sinai en donde el pacto fué
inaugurado con ceremonias adecuadas.
Antes de que alguien pudiera ser admitido en el nue-
vo pacto era necesario que se hubiera degollado el cor-
dero antitipico. Los admitidos en el nuevo pacto tienen
primero que ser rescatados y redimidos, lo cual se hace
"con la sangre preciosa de Cristo Jesús, como de un
SUS PACTOS 169
cordero sin defecto e inmaculado." (1 Ped. 1: 19)
"Aguardando aquella esperanza bienaventurada, y el
aparecimiento en gloria del gran Dios y Salvador Jesu-
cristo; el cual se dió a si mismo por nosotros, para re-
dimirnos de toda iniquidad, y purificar para sí mismo
un pueblo de su propia posesión, celoso de buenas obras."
(Tito 2: 13, 14) Este texto prueba que el propósito del
nuevo pacto es tomar de las naciones un pueblo pecu-
liar, celoso de buenas obras, es decir, de dar testimonio
y de tener parte en la vindicación del nombre de J ehová.
'l'odo Israel espiritual, es decir, los tomados para el
nombre de Jehová tienen que ser admitidos ·en el nuevo
pacto. Anteriormente el texto registrado en Romanos
11: 25-29 se aplicaba de modo que conectaba a los israe-
litas naturales con el nuevo pacto, pero ahora parece
que el nuevo pacto nada tiene que ver con las doce tri-
bus de Israel natural, sino que el pacto se refiere exclu-
sivamente al "Israel de Dios", es decir, a los israelitas
espirituales.-Gál. 6: 16.
"CEGUEDAD PARCIAL"
Llamando una vez más la atención al argumento del
apóstol Pablo, nótese que él afirma que "Israel natural
no obtuvo la que buscaba; sino los elegidos [es decir,
los israelitas espirituales] lo obtuvieron, y los demás
fueron cegados [endurecidos, margen]". Dirigiéndose
particularmente a los gentiles el apóstol dice: "Porque
no quiero que seáis ignorantes, hermanos, de este mis-
terio (para que no seáis sabios én vuestro propio con-
cepto), que endurecimiento parcial ha acontecido a I srael
hasta tanto que la plenitud de los gentiles haya entrado."
(Rom. 11: 25) La mayor parte de la gente que forma-
ba la nación de Israel estaba endurecida de corazón,
estaba ciega, y solamente un "resto" de judíos permane-
170 JEHOVA
cieron :fieles y no :fueron cegados. Tampoco dice este
texto que esa :fué una ceguedad temporal que hubiera
desaparecido a cierto tiempo, sino que claramente dice
[Link] parte, es decir, la mayor parte de los judíos q1~e
daron [Link]. A la. venida de Jesús solamente había
unos cuantos judíos que no estaban cegados, los cuales
lo aceptaron como el Mesías.
Las palabras que el apóstol usa ''hasta tanto que la
plenitud de los· gentiles haya entrado", no indican el
final de los tiempos de los gentiles o :fin del mundo, sino
que se refieren al tiempo en que se completarían de en-
tre los no judíos er número requerido de los 144,000.
Por cuanto solamente un reducido número de israeli-
ta s naturales aceptaron a Cristo Jesús y :fueron trans-
feridos a éi, viniendo a ser espirituales, se arriba a la
conclusión de que los 144,000 miembros del cuerpo de
Cristo, israelitas espirituales, deberían completarse de en-
tre los gentiles. Por tres años y medio después del Pen-
t ecostés se llevó el evangelio exclusivamente a los judíos
o israelitas espirituales a :fin de que tuvieran la opor-
tunidad de hacerse e. pirituales. Al :fin de ese tiempo
el evangelio se llevó tanto a judíos como a gentiles, sien-
do Cornelio el primer gentil que vino a ser seguidor de
Cristo J esús. (Hech. 10: 1-48) Ese tiempo marcó la
entrada de ''la plenitud de los gentiles". De igual ma-
nera en el tiempo presente hay un resto de I srael espi-
ritual que es traído bajo el manto de justicia y recibe
las vestiduras de salvación: "recibiendo el :fin de vues-
tra fe, la salvación de vuestras almas; respecto de la
cual salvación, buscaron e inquirieron diligentemente
los profetas, que profetizaron de la gracia que estaba
reservada para vosotros.'' (1 Ped. 1: 9, 10; I sa:. 61: 10)
La salvación aquí mencionada se refiere al resto de Israel
espiritual, con respecto al cual el pro:feta escribió: "Cuan-
SUS PACTOS 171
do viniere el adversario, cual avenida de aguas, el espí-
ritu de Jehová alzará bandera contra él. Y el Redentor
vendrá a Sión, es decir, a los que vuelven de la trans-
gresión de Jacob, dice Jehová."-Isa. 59 : 19, 20.
Luego continúa el apóstol: "Y de esta manera todo
Israel será salvado; así como está ·escrito: Procederá
ele Sión el Libertador; él apartará de J a:cob las iniqui-
dades." (Rom. 11: 26 ) Al tiempo de la salida de Sióu
del Libertador Cristo Jesús se quita la iniquidad de
todos los israelitas espirituales, de manera que entonces
"todo Israel", es decir, Israel espiritual, será salvo. El
que sale ele Sión, es ·d ecir, la organización de Dios, el
Libertador, es Cristo J esús, siendo él quien quita la
iniquidad "de Jacob", es decir, del pueblo sacado para
el nombre de Jehová; entonces es cuando te do Israel
espiritual es libertado; siendo congregado a Dios como
un pueblo para él.
En 1918 Cristo Jesús "el mensajero del pacto" repen-
tina o directamente apareció en el t emplo de J ehová
para juicio y "purificó" a los ''[Link] de Leví", lo cual
resultó en quitar la iniquidad de J acob, es d-ecir, el pue-
blo del pacto de Dios. ·mn otras pa1abras, el Señor J esu-
cristo en el templo quit6 tales iniquidades como el "de a-
rrollo de cáracter", formalismo, ceremonias, adoración
de la criatura, lo cual constituye el "pecado de Samaria"
( Amós 8 : 14 ), la pirámide, la sumisión a los poderes
políticos y comerciales como si fueran las "potestades
superiores". 'Quitar la iniquidad de J acob' quiere decir
quitar del resto las iniquidades a fin de que pueda apre-
ciar e'l propósito ·de Jehová. El Israel natural o sean
}{)s [Link] a quienes se ereia que este te:\io hiciera alu-
sión, c<mtinúa hasta el día de hoy en iniquidad y está
todavía ~an ciego como un murciélago en lo que res-
pecta a los propósitos de Jehová; todo 'lo cual muestra
172 JEHOVA
que el apóstol no se refería a Israel natural al · hablar
de que sería quitada la iniquidad de J acob, teniendo
ese texto aplicación exclusiva a los que forman la casa
espiritual de I srael.
Es del todo irrazonable y por lo tanto antibíblico lle-
gar a la conclusión de que viene el día en que J ehová
hará un nuevo pacto con todos los descendientes natu-
rales de I srael y que luego salvará a todos los judíos.
Unos cuantos días antes de su crucifixión Jesús entró
a J erusalem, ofreciéndose como el Rey de las naciones,
y fué r~chazado. En esa ocasión les dijo: "¡He aquí;
vuestra casa os es dejada desierta!" (Mat. 23: 38) En-
tonces los judíos como nación fueron rechazados; pero
hubo un resto de ellos que permaneció fiel, viniendo
a ser hijos de la promesa, según claramente lo mani-
fiesta el apóstol. (Rom. 9: 8) La nación de Israel fra-
casó en obtener el gran privilegio de ser testigos de
J ehová, pero los que . continuaron fieles, y por ello vi-
nieron a formar parte de la casa de Israel espiritual¡
por elección obtuvieron ese favor.
A nadie más que a los judíos se llevó el evangelio
hasta que Pedro lo llevó a Cornelio. Después de esa oca-
sión los apóstoles se congregaron en Jerusalem para de-
terminar la causa de que el evangelio hubiera sido lle-
vado a los gentiles, diciendo Santiago en esa ocasión:
"Varones hermanos, oíclme : Sime6n ha referido cómo
por primera vez, Dios visitó a los gentiles, para tomar
de entre ellos un pueblo para su nombre." En esa oca-
sión Pablo y Barnabé testificaron las maravillas y mi-
lagros que Dios hizo por medio de ellos. (Hech. 15:
12-15) Pablo fué especialmente constituido en apóstol
de los gentiles. En su carta a los romanos, especial-
mente en el capitulo quince, Pablo da énfasis a sus di-
ligentes esfuerzos por mostrar a los judíos el privilegio
SUS PACTOS 173
. de ser siervos de Cristo Jesús. Dijo : "Mas hablo a los
que son gentiles : por lo mismo que yo soy apóstol de
los gentiles, glorifico mi ministerio ; por si acaso pueda
provocar a celos a los que son mi carne, y salvar a al-
gunos de ellos." (Rom. 11: 13, 14) Si hubiera habido
un número suficiente de los israelitas naturales para
completar los 144,000 israelitas espirituales o miem-
bros del cuerpo de Cristo, el privilegio de formar parte
de ese cuerpo no hubiera sido concedido a los gentiles.
Después de que el evangelio fué llevado a los gentiles,
la puerta de la oportunidad se abrió tanto para judíos
como para gentiles, y no solamente para los israelitas
naturales. Pablo da énfasis al hecho de que la oportu-
nidad de ser un pueblo para el nombre de J ehová cons-
tituía un gran favor de Dios tanto para judíos como
para gentiles.
Continuando su discurso en sustancia dijo: 'El re-
chazamiento de la nación de Israel abrió el camino para
que los del mundo se reconciliaran con Dios, incluyen-
do individualmente a todos los judíos que cesen su in-
credulidad; y, siendo eso cierto, ¿cuál seria el efecto
para los judíos que aceptaran a Cristo Jesús, dedicán-
dose por completo a Dios?' El contesta su propia pre-
gunta diciendo que el recibimiento significaría para
ellos "vida de entre los muertos". (Rom. 11: 15) A con-
tinuación amonesta a los gentiles a no jactarse a causa
del favor recibido por ellos, sino a temer. Sin duda los
gentiles se inclinaban a la jactancia; por lo tanto Pablo
les dice: "Dirás pues : Algunas ramas fueron quebra-
das para que yo fuese injertado. Bien: a causa de su
incredulidad fueron quebradas, y por la fe tú estás en
pie. N o te engrías, antes teme ; pues si Dios no perdonó
a las rainas naturales, tampoco te perdonará a ti." (Rom.
11 : 19-21) El apóstol enfatiza el hecho de que sola-
1?'4 JEHOV A
mente por la fidelidad a Dios y a Cristo J esús se puede
t ener absoluta garantía ele seguridad. Declara a los gen-
tiles que Dios tiene poder para traer a los gentiles al
nuevo pacto si creen en él y le obedecen. Había llegad o
el tiempo para que el evangelio f·uera llevado a los gen-
tiles, y los que eran escogidos no se consideraban eles-
de el punto ele viste-. de la carne, sino teniendo en cuenta
el hecho de que eran espirituales, es decir, que habían
aceptado a Cristo Jesús y estaban dedicados por com-
pleto a Dios. Desde ese tiempo en adelante Dios no ha-
cía distinción entre judío y gentil en lo que a la carne
respecta. "En él no hay judío _ni griego, no hay siervo
ni libre, no hay varón ni hembra ; porque todos vosotros
sois uno mismo en Cristo Jesús."-Gú.l. 3: 28. ·
E l hecho de que se habia favorecido a los gentiles
dándoseles la oportunidad de ser pueblo de Dios no sig-
nificaba que los judíos eran incluidos en ese favor sim-
plemente por ser descendientes ele Abraham. Al con-
trario, los juc1íos según la carne y los gentiles se poní.an
al mismo nivel, sin importar si un hombre era judío
o gentil, siervo o libre; con tal que se derlicara del todo
a Jehová por medio ele la fe en la sangre de Cristo Jesús
podría ser miembro de la simiente prometida. Vend.ría
el t iempo en que saldría ele Sión el Libertador, lo cual
aconteció cuando Cristo Jesús apareció en el templo ;
cumpliéndose entonces la siguiente profecí.a: "Procederá
ele Sión el LibertacloT; él apartará ele J acob las iniqui-
dades." (Rom. 11: 26; I sa. 59 : 20 ) Siendo ese el tiem-
po de la purificación de los "hijos de Leví", el limpia-
miento de la iniquidad de la casa ele Israel, todos los
fieles serían salvos, y de esa manera el argumento del
apóstol Pablo claTamente parece tener aplicación, no
al IsTael carnal, sino a la salvación de Israel según el
espíritu.
SUS PACTOS 175
En seguida el apóstol cita las palabras del profeta
.Jeremias y declara parte de los t érminos o provisiones
del nuevo pacto : "Y este es mi pacto para con ellos
[es decir, Israel espiritual, representado en la tierra en
el tiempo presente por el fiel resto], cuando yo quitaie
sus pecaüos." I srael espiritual había pecado y era cul-
pable de iniquidad ante Dios, estando él disgustado con
ellos; tal condición existia al tiempo de · la venida de
Cristo Jesús al templo para juicio, siendo entonces
cuando Dios les perdonó sus pecados retirando de ellos
su ira. "Y diréis en aquel día: Yo te alabaré, oh Jehová,
pues aunque te airaste contra mi; ya te vuelves de tu
ira, y me das consolación." ( I sa. 12 : 1) El gran "men-
sajero del pacto", Cristo Jesús, el Juez con todo poder
y autoridad, había venido al templo para juicio y para
purificar a los ''hijos de Leví", limpiándolos de sus pe-
cados, a fin de que esos hijos de Dios pudieran ofrecer
un sacrificio aceptable a Dios, es decir, desde ese tiempo
en adelante. (Mal. 3 : 3) El sacrificio aceptable aqu í
mencionado es que el pueblo tomado para el nombre de
Jehová dé t estimonio a su nombre, y, a fin de agradar
a Dios, tiene que 'ofrecer sacrificio ele alabanza a Je-
hová continuamente, es decir, el fruto ele sus labios,
dando testimonio a su nombre'.-Heb. 13: 15.
Los judíos naturales rechazaron el evangelio de "Jesu-
cristo, y lo cnJcificaron", rechazándolo como el Vindi-
cador del nombre de Jehová y Salvador del hombre.
Por lo tanto eran enemigos de Dios. "Respecto del evan-
gelio, son enemigos por causa de vosotros; mas respecto
de la elección, son amados por causa de los padres."
(Rom. 11: 28) Siendo eñemigos, y por lo tanto ciegos,
esos judios no podían ser admitidos en el nuevo pacto.
Tampoco significa. este texto que los judíos voluntaria-
mente se cegaron y se apa1taron a fin de que los gentiles
17G · JEHOVA
recibieran el favor de Dios. Aun en los días de Pablo
se sintieron a causa del favor divino que venía a los
gentiles. (Hech. 22: 21-23) La ceguedad de los judíos
resultó de provecho para los gentiles, por cuanto éstos
de esa manera tuvieron la oportunidad de ingresar a la
organización de Dios. Por lo tanto, la mayoría de los
judíos fueron enemigos de Dios para beneficio de los
gentiles. Pero no fué así en lo que respecta al resto
fiel de los judíos. Con referencia a éstos el apóstol dijo:
"Mas respecto de la elección, son [los judíos fieles que
no fueron cegados] amados por causa de los pádres. Los
padres de ellos, .Abráham, Isaac y J acob fueron fieles,
y por lo tanto amados de Dios, y Dios extendió su amor
al resto de Israel ofreciéndole la oportunidad de formar
parte ele la elección; por lo tanto el apóstol dice : "Pero
los escogidos [es decir, el resto fiel de Israel que vino
a ser espiritual] lo alcanzaron."-Rom. 11: 7.
ISRAEL Y JUDA
SUS PACTOS
EHOVA escribe su ley en el corazón de los que se
J deleitan en hacer su voluntad. Su amado Hijo, siem-
pre fiel y dedicado a su Padre, dice : "Me complazco
en hacer tu voluntad, oh Dios mio, y tu ley está en medio
de mi corazón. He anunciado tu justicia en la grande
asamblea, he aquí, no refrenaré mis labios; Jehová, tú
lo sabes. N o he encubierto la justicia dentro ele mi cora-
zón; he publicado tu fidelidad y tu salvación; no he
ocultado tu misericordia y tu verdad a la grande asam-
blea." (Sal. 40 : 8-1 O) El salmo anterior [Link] la
condición de corazón ele los que están en el nuevo pacto
y son diligentes en probar su integridad hacia Dios. Es
enteramente irrazonable y antibíblico arribar a la con-
clusión de que Jehová haría un nuevo pacto con los ju-
díos, aclmitiendo en él a otras naciones y hacerlas pro-
sélitas de ellos, convirtiéndolas en judíos, por cuanto
entonces no sería cierto que Israel natural nada tiene
que ver con el nuevo pacto. (Mat. 11: 24) El nuevo
pacto se hace con Cristo Jesús en beneficio de los que
convienen en hacer la voluntad de Dios, y los que sien-
do aclmitidos en ese pacto y continúan fieles, deben tener
la ley de Dios escrita en sus corazones de donde debe
proceder la declaración que hagan de la justicia de J e-
hová; de otra manera no podrían ser 'el pueblo de Dios
sacado para su nombre'.
En el capitulo anterior se consideró la profecía de
Jeremías concerniente al nuevo pacto, consideración que
en éste se continúa: "Y no enseñarán más cada cual a
184
SUS PACTOS 185
su compañero y cada cual a su hermano, diciendo: ¡ Co-
noce a Jehová ! porque todos ellos me conocerán, desde
el menor de ellos hasta el mayor de ellos, dice Jehová;
porque yo perdonaré su iniquidad, y no me acordaré más
de sus pecados." (Jer. 31: 34) Con toda claridad esta
profecía llega a su punto culminante después de que el
Señor viene a su pueblo y congrega en torno de si a sus
fieles seguidores. Esta profecía no se refiere a la ense-
ñanza de la verdad a "todo el mundo", sino que aplica
del todo a los que han sido admitidos en el pacto y con-
tinúan fieles.
Según otra traducci6n de este te},:to el ap6stol cita esta
profecía de la manera siguiente : "De ninguna manera
enseñará nadie a su conciudadano ni a su hermano, di-
ciendo, ¡ Conoce al Señor ! porque todos me conocerán
desde el más pequeño hasta el más grande de ellos."
(Heb. 8: 11, Róth. ) El texto anterior definidamente li-
mita su aplicaci6n a los que están en el pacto y son con-
ciudadanos cuya ciudadanía se halla en el cielo. Hemos
llegado al fin del mundo, lo que significa no simplemente
el fin de cierto tiempo, r efiriéndose al cual a menudo
se dice 'el fin de la edad', sino el fin del funcionamiento
de la organizaci6n de Satanás por tolerancia de J ehová,
y por lo tanto el tiempo en que se hacen los preparativos
para destruir por completo el poder de Satanás y su or-
ganizaci6n. El tiempo en sí mismo no es lo importante,
sino el quebrantamiento de la organizaci6n de Satanás,
por cuanto eso es lo que tiene que ver con la vindica-
ci6n del nombre de Jehová. El Señor ha juntado ya su
pueblo en su organizaci6n. Se ha llegado el cumplimiento
del Salmo 50: 5. Jehová ha sacado de entre las naciones
un pueblo para su nombre; por lo tanto, se ha llegado
al punto culminante del nuevo pacto, y ahora la ense-
ñanza del pueblo de Dios no se hace por medio de hom-
lSG JEHOVA
bres, ni mucho menos por hombres de la clase de los
"ancianos electivos", sino que todos en Sión son hijos
de Dios .por medio de su organización y son enseñados
por él.-Isa. 54: 13; Juan 6: 45.
La Torre del Vig{a no es el maestro del pueblo de
Dios, sino que únicamente llama la atención del pueblo
de Dios a lo que éste revela, siendo el privilegio de to-
dos y cada uno de los hijos de Dios probar por medio
de las Escritmas si esta enseñanza procede de hombre
o. del Señor. Cristo Jesús en el templo es el Sumo Sacer-
dote de Jehová y está a cargo de la organización del tem-
plo, siend:o constituido en Maestro de la clase del tem-
plo; por consiguiente, enseña a todos los hijos de Sión.
Jehová es el gran · Maestro, y él juntamente con Cristo
son los maeshos del pueblo de Dios ; por eso el Señor
dice a sus hijos: "N o tendrán que esconderse más tus
maestros, sino que tus ojos veTán a tus maestros."-
I sa. 30: 20.
Todos los que se hallan en el templo se darán cuenta
de que su alimento espiritual pl'ocede de sus Maestros,
J ehová y Cristo Jesús, y no de hombre algu~o. Nadie
de los que componen la clase del templo será tan insen-
sato para creer que algún hermano (o hermanos) que
en un tiempo se encontraba entre ellos, y que ha muerto
e ido al cielo, instruye en el tiempo presente a los santos
del Sei'íor en la tierra con respecto a la obra que deben
desempei'íar. Esa conClusión se asemeja al "pecado de
Samaria". (Amós 8 : 14). En tiempos pasados J ehová
y; Cristo Jesús fueron hechos a un lado reconociendo a
hombres como maestros en la iglesia ; pero ya no es así,
una vez que el templo ha sido limpiado. Referiéndose a
los fieles en el templo y que por lo tanto se hallan en
el nuevo pacto, la profecía de Jehová que venimos con-
siderando dice: "Todos me conocerán," lo cual clara-
S U S P A C '1' O S 187
mente implica que la revelación de la gloria de Jehov.á
procedente del templo y la revelación del significado
de su nombre y títulos son dados a conocer a la clase
del templo. J ehová ha dado esa revelación al pueblo sa-
cado para su nombre, pueblo que aprecia como un gran
privilegio tomar parte en la vindicación de su nombre.
Los de la clase del ·templo son igualmente favorecidos
como se muestra por las siguientes palabras : "Todos me
conocerán desde el más pequeño hasta el más grande de
.ellos"; es decir los simbolizados por el cuadro de Mar-
cloqueo (Ester 2: 5-7) y Noemi (Rut 1: 2, 3) que pri-
mero son traídos al templo, y los representados por
Ester (Ester 2 : 7-11) y Rut (Rut 1:4-18), que más
tarde también fueron traí.dos, están a un mismo nivel
y conocen a Dios, desde al más pequeño hasta el mayor
de ellos. Todos éstos disciernen que el punto de mayor
importancia es el nombre de J ehová, y han recibido el.
"denario" (Mat. 20: 1-13), es decir, "el nuevo nombre"
(Isa. 62 : 2; Apoc. 2: 17), estando todos ellos en unidad
y con gozo cantando las alabanzas de Jehová y su Rey.
Todo esto es en cumplimiento de la profecía pronun-
ciada por J eremías, como ya se ha dicho.
Hubo un tiempo en que la iniquidad se hallaba entre
el pueblo del pacto de Jehová, iniquidad que comprende
la adoración al hombre, formalismo y especialmente de-
jar ele [Link] con el mandato de daT t estimonio al nom-
bre ele J [Link]á y con respecto al establecimiento de su
reino. Esa iniquidad se debió en gran pm·te a la igno-
rancia, y la ignorancia de la ley de Dios es una excusa ;
por lo tanto Jehová dice con respecto a los que se lÚtllan '
en el pacto : "Porque yo perdonaré su iniquidad, y no
me acordaré más de sus pecados." (Jer. 31: 34) Lo an-
t erior muestra que su iniquidad está relacionada de una
manera directa a la gran revelación que les vino cuando
188 JEHOVA
fueron congregados con el Señor Dios en su templo. La
iniquidad a que aquí se hace referencia no es el pecado
hereditario de Adán, por cuanto aquellos a quienes se
dirige la profecia habían sido previamente librados del
pecado por medio de la preciosa sangre de Cristo J esús
aplicada a ellos al ser justificados. La iniquidad y pe-
cado aquí mencion ados por el pro~eta son los mismos
que mencióna el profeta Isaías: "Entonces 'yo dije : ¡ Ay
de mí, pues soy perdido ! porque soy hombre de labios
inmundos, y en medio de un pueblo de labios inmundos
habito;. por cuanto mis ojos han visto al Rey, a Jehová
de los Ejércitos. Y vol6, a donde yo estaba, uno de los
serafines, y traía en su mano un ascua encendida, que
con las tenazas había tomado . de sobre el altar; y con
ella me tocó la boca, diciendo: ¡He aquí, ésta ha tocado
a tus labios! ¡ya ha sido quitada tu iniquidad, y está
perdonado tu pecado !"- Isa. 6: 5-7.
La anterior profecía de I saías comenz6 a tener cum-
plimiento en el pueblo de Dios como por el año de 1919.
El perdón no se concede a fin de que el pueblo del pacto
sea llevado al cielo, sino a causa del nombre de J ehová,
para que éstos purificados queden listos para dar testi-
monio a su nombre. "Yó, yo soy aquel que borro tus
transgresiones a causa de mí mismo, y no me acordaré
más de tus pecados." (Isa. 43: 25) La· base para el per-
d6n de esa iniquidad y pecado es la sangre preciosa de
Cristo Jesús, la cual es derramada para remisión de
pecados.-Mat. 26: 28; Heb. 9: 22; 12: 24.
IMPORTANTE
La importancia del nuevo pacto se engrandece en las
E scrituras. Los profetas de la antigüedad, el Señor Je-
sús y los ap6stoles hablan acerca de él, y por medio del
testimonio de ellos Dios da a conocer a sus hijos la im-
SUS PACTOS 180
portancia de ese pacto. Téngase siempre presente que
estas cosas fueron escritas para consuelo y esperanza de
la iglesia. (Rom. 15: 4 ) E sta es razón adicional de que
el nuevo pacto aplica exclusivamente a la iglesia y no
al mundo en general. Para mayor apoyo de esta conclu-
sión, de que el nuevo pacto fué hecho con I sTael espiri-
tual, es decir, con los que son santificados en CTisto
J esús, ténganse en cuenta las palabras escritas por cli-
rección del SeñoT: "PoTque con una sola ofrenda ha pcr-
fecionado [Cristo Jesús] para siempre a los que son
santificados." (Heb. 10: 14) ¿Quiénes son "los que son
santificados" que aquí se mencionan? Evidentemente
los que son h·aidos a Cristo: "Porque tanto el que san-
tifica como los que son santificados, de una misma n:t-
turaleza son; por cuya causa no se avergüenza de lla-
marlos hermanos." (Heb. 2: 11) ¿Y cómo son santifi-
cados? Por medio de "la sangre del [nuevo] pacto con
que había sido [el hombre] consagrado [santificado]."
-Heb. 10: 29.
A continuación el apóstol dice: "De lo cual [de todo
lo que perfecciona y santifica por medio de la ofrenda
hecha por Jesús, su sangre] el Espíritu Santo también
nos da testimonio [a la iglesia]." ( Heb. 1O: 15) ¿De
qué manera da testimonio y por qué medio? En la pro-
fecia de Jeremías capítulo 31: 31-33 se halla la respuesta.
Continuando el apóstol dice: "Porque después de haber
dicho : Este es el pacto que haré con ellos, después de
aquellos días, dice el Señor : Pondré mis leyes en su co-
razón, y también en su mente las escribiré; luego añade :
Y de sus pecados y sus iniquidades no me acordaré más."
(Heb. 10: 15-18 ) En este pasaje el inspirado apóstol del
Señor de una manera especial aplica los términos del
nuevo pacto a los santificados. La anterior prueba bí-
blica debería convencer a todo hijo de Dios que aprecia
1!)0 JEHOVA
su Palabra de que el nuevo pacto fué hecho con Cristo
Jesús al tiempo de su muerte en beneficio ele sus santi-
ficados, y de que es un instrumento de Jehová por me-
dio del cual saca un pueblo para su nombre, pueblo que
tiene la obligación de ser fiel testigo hasta el fin.
INAUGURACION
La hechura del pacto es una cosa; la inauguración de
él es otra y acontece después. El pacto se hace por J eho-
vá con quién es competente para hacerlo, y por lo tanto
el mediador, en beneficio de todos los que sean traídos
bajo las condiciones del pacto. ((Inauguración" significa
las ceremonias apropiadas para instalar una persona en
un puesto e investirla con determinada autoridad. La
inauguración del nuevo pacto es la ceremonia apropiada
para instalar en su puesto e investir con autoridad es-
pecífica a los que han sido seleccionados para desempe-
ñar ciertos deberes que les son ordenados por medio del
pacto. El propósito primario del nuevo pacto es la vin-
dicación del nombre ele J ehová, quien para este fin saca
ele entre las naciones un pueblo para su nombre, pueblo
que, probando su integridad hasta cierto punto, es in-
vestido de autoridad para dar testimonio a su nombre.
La hechura e inauguración del pacto de la ley prefi-
guraron la hechura e inauguración del nuevo pacto; por
lo tanto hay ciertas cosas hechas en estos pactos que tie-
nen relación. Con años de anterioridad al pacto de la
ley Moisés íué escogido por el Señor como su sacerdote
y mediador, siendo enviado a Egipto. Los israelitas ha-
bían rechazado a Moisés y éste babia huido de Egipto.
u A este 11foisés de quien habian renegado, diciendo:
¿Quién te constituyó a ti príncipe y juez? a éste mi smo
envió Dios como principe y redentor, por medio del án-
gel que le apareció en la zarza." (Hcch. 7: 35 ) Al de-
SUS PACTOS 191
bido tiempo Dios envió a Moisés a Egipto para hacer
un nombre para Jehová y para servir de mediador en el
pacto de la ley. Moisés recibió su nombramiento y au-
toridad de Dios en tanto que se hallaba en el desierto
en el monte Sinaí. (Hech. 7: 38) Cristo Jesús, el mayor
?l![oisés, igualmente fué rechazado por la nación de I srael
en el año 33 E.C. y fué crucificado en el Egipto anti-
tipico, después levantado de los muertos y luego ascen-
dió al cielo. Después de un largo periodo de espera Jesús
ha sido enviado por segunda vez, en el año de 1914 (E. C.),
revestido con plena autoridad y poder para dominar.
(Heb. 10: 12, 13; Sal. 110: 2) Después de arrojar del
cielo al gran Faraón, Satanás el Diablo, Cristo Jesús
vino al templo de Dios, en1918, y alli se halla como pu-
rificador y juez y comienza la inauguración del nuevo
pacto.
Los santos de J ehová son aquellos a quienes Jesús el
gran Juez encontró fieles en este juicio, siendo éstos los
que desde entonces presentan al Señor una ofrenda en
justicia. (Mal. 3: 3) Estos son aquellos de quienes el
Señor Jesús dice:"¡ Bienaventurado aquel siervo, a quien
el Señor cuando viniere le hallare haciendo asi 1 De cier-
to os digo, que le pondrá sobre todos sus bienes." (Mat.
24: 46, 47) Estos fieles son instalados y revestidos de
autoridad para desempeñar ciertos deberes determinados,
es decir, los deberes de cuidar los intereses del Reino,
designados como los "bienes" del Señor que les enco-
mienda, deberes que ellos desempeñan por medio de la
fidelidad en testificar al nombre de Jehová.
Refiriéndose a la dedicación o inauguración del pacto,
Pablo dice: "Por lo cual ni aun el primer pacto fué rati-
ficado [ Diaglott, instituido; R6therham, consagrado;
M offatt, inaugurado; todos queriendo dar a entender lo
mismo] sin sangre." (Heb. 9: 18 ) Fué celebrada lacere-
192 JEHOVA
moni~ aprópi~da en la inauguraGi6n del pacto de la ley,
con respec~o a· lo cual el apóstol dice: "Porque cuando
Moisés. hubo proclamado cada mandamiento de la ley, a
todo el pueblo, · tomando la sangre de .los becerros y de
los· m¡whos .de cabrio, con agua y lana escarlata e hisopo,
r9eió al libro mismo. así como a todo el pueblo, diciendo :
Esta és la sangre del pacto ql.1e ha ordenado Dios res-.
pecto dé vosotros." (Heb. 9: 19, 20) Algún tiempo antes
de eso se. había hecho el pacto con Israel en Egipto, pero
en la inauguración los israelitas recibieron instrucciones
con respecto a sü relación con Dios y a los deberes que
t enían que cumplir según sus mandamientos. ·
Con respecto a la ceremonia celebrada en el Monte
Sinai está ·escrito : "Y Moisés escribió todas las palabras
en uri libro; y levantándose muy de mañana, edificó un
altar al_pie del monte,. y doce pileres correspondientes a
las doce tribus de I srael. Luego envió mancebos de los
hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y sacri-
ficaron ofrendas pacificas de novillos a Jehová.' Y Moi-
sés tomó la mitad de la sangre .y la puso en tazones, y
la otra mitad la roció sobre el altar. Entonces tomó el
a
Libro del Pacto, y lo leyó en alta voz oídos del pueblo;
y ellos respondieron : ¡ Nosotros haremos todo éuanto ha
dicho jehová~ y seremos obedientes ( Tomó pues· Moisés
la sangre y la roció sobTe el pueblo, diciendo : i He aquí
la s'angre del pacto que J ehová ha hecho con vosotros,
acerca de todas estas cosas !" (Ex. 24: 4-8) Aunque for-
maban parte del pacto desde el día en que salieron de
Egipto, los israelitas · no fueron instruidos por Moisés
en ' los mandamientos y estatutos dados por Dios, y que
debían obedecer, sino hasta qúe se hallaban en el Monte
Sinai. Desde la venida clel ·Mayor Moisés, CI:isto Jesús,
al templo, es decir, al Monte Sión, él, confoTme a la vo-
luntad de Jehová, ha abieTto la Palabxa de la profecía
SUS PACTOS 193
de Dios, dando entendimiento de ella, y ha puesto estas
cosas delante del pueblo consagrado de Dios que previa-
mente habian formado parte del nuevo pacto, hallán-
dose bajo sus condiciones, pero que ahora entiende los
deberes que tiene que desempeñar, es decir, dar testi-
monio al nombre de J ehová. Habiendo tomado este pue-
blo el nombre que J ehová le ha dado, plenamente ha
aceptado todas las condiciones del pacto.
En el Monte Sinai, Moisés, como memorial, edificó
un altar con doce pilares. (Ex. 24: 4 ) En seguida envió
mancebos "los cuales ofrecieron ofrendas pacificas de
novillos a J ehová". Aquellos "mancebos" parecen repre-
sentar al resto descrito por el profeta J oel en el capitulo
2 : 28. Desde 1918 y de una manera particular desde 1922,
el resto ha sido enviado por el Señor como testigos de
J ehová a ofrecer al Señor, y en presencia de la gente,
'sacrificios de paz y gratitud,' es decir, una ofrenda de
justicia.-Mal. 3: 3; Heb. 13: 15.
Citando del Exodo, Pablo dice que Moisés "tomó la
sangre de los becerros y de los machos de cabrío" (Heb.
9: 19), en tanto que las palabras "machos ele cabrio" no
se mencionan en el registro del Exoclo. La razón aparente
de esto es que la .sangre de Cristo Jesús es la sangre que
valida el nuevo pacto y lo pone en vigor tanto al tiempo
de su hechura como a su inauguración. "El macho de
cabrio del Señor" (Lev. 16: 8, 9) representa a aquellos
cuyas vidas humanas son sacrificada , lo cual precede a
su elección como testigos de Jehová. El sacrificio se veri-
fica al tiempo de la consagración, de la aceptación y
engendro de Dios, y solamente los que el Señor juzga
fieles se representan en este cuadro por "el macho ca-
brio del Señor''. NÓ es necesario aplazar la inauguración
del nuevo pacto hasta que ele hecho se haya disuelto el
organismo humano del resto. El derecho del resto a la
194 JEHOVA
existencia humana cesa al ser admitido en el pacto por
sacrificio. Por cuanto el propósito primario del nuevo
pacto es la vindicación del nombre de Jehová, y el pacto
es el instrumento que J'ehová usa para sacaT de las na-
ciones un pueblo aprobado para su nombre, el cual tiene
que dar testimonio a su nombre, se arriba a la conclu-
sión de que el nuevo pacto tiene que ser inaugurado o
dedicado antes de que la vindicación del nombre de J e-
hová se verifique en la batalla del gran dia del Dios
.Todopoderoso.
Moisés tomó la mitad de la sangre y la puso en tazo-
nes y la mitad de ella la roció sobre el altar. (Ex. 24 : 6)
Esta parte ele la ceremonia prefiguró que a la inaurru-
ración del nuevo pacto llegaría el tiempo y oportunidad
apropiados para que los aprobados por Dios hicieran una
ofrenda en justicia, es decir, el sacrificio de alabanza
y acción de gracias a su nombre, siendo el altar la base
sobre la cual ese sacrificio tendría que ser ofrecido. El
roc;iamiento de la sangre sobre el altaT significó que éste
quedaba santificado por la ofrenda de esos sacrificios y
que el tiempo había llegado para hacer el sacrificio; ele
esa manera la ceremonia de inauguración del pacto ele
la ley correspnocle con la ceremonia de la inauguración
del nuevo pacto. Luego Moisés leyó al pueblo lo que es-
taba escrito en el libro del pacto que Dios le había dado.
Igualmente el Mayor Moisés, el Señor Cristo Jesús, "el
Cordero que fué degollado," toma el libro de instrucción
de mano de Jehová, desata los sellos con que está sellado
y revela a los fieles cuál es la voluntad y propósito de
Jehová, haciendo esto a la inauguración del nuevo pacto.
-Apoc. 5: 1-10. ·
1'ambién el libro ele la ley fué rociado con la sangre.
"Porque cuando Moisés hubo proclamado cada manda-
miento de la ley, a todo el pueblo, tomando la sangre
SUS PACTOS 195
de los becerros y de Jos machos de cabrio, con agua y lana
escarlata e hisopo, roció ·al libro mismo asi como a todo
el pueblo." ( Heb. 9: 19) El rociamiento del libro con
la sangre muestra que los mandamientos de Dios dados
en su Palabra, la Biblia, viven y están en vigor con re-
lación al resto, sus testigos, y que éstos tienen que obe-
decer esos mandamientos entregados por el Mayor Moi-
sés. Por consiguiente, es apropiado que el Señor diera
a conocer al resto el significado de las profecías después
de su venida al templo. El resto se ha dado cuenta ele
que lo escrito en Deuteronomio 18: 19, y en Hechos 3 : 23,
en el tiempo presente tiene aplicación a él en particular
y no al mundo en general. (Véase The Watchtower, 1933,
páginas 147-153.) El resto ha sido admitido en el pacto
de obediencia, y tiene que obedecer al Mayor Moisés.
En la inauguración del pacto de la ley Moisés roció
con la sangre al pueblo, lo cual probaría que uno pri-
meramente tiene que estar en el pacto por sacrificio a
fin de recibir el privilegio y beneficios del nuevo pacto.
Los que como Pablo han muerto fieles antes ele la veni-
da del Señor, ele hecho derramaron su sangre en la
muerte, pero tendrían que esperar hasta el ar [Link]
del Señor J esucristo en el templo a fin de recibir la co-
rona ele vida, tiempo en que se inaugura el nuevo pacto,
después de lo cual tiene que hacerse una tarea de testi-
monio al nombre de J ehová por su resto en la tierra.
Desde la venida del Señor al templo los santos que mu-
rieron en la fe han sido congregados en torno del Señor,
y después el fiel resto es congregado en el templo, a fin
de que todos, incluyendo a los miembros del resto que
permanecen fieles hasta el fin, esMn 'para siempre con
el Señor'. ( 1 'l'es. 4 : 17) N o sabemos exactamente cuál
es la tarea que desempeñan los fieles resucitados con
196 JEHOVA
organismo espiritual; pero el resto sabe qué es lo que se
requiere de ellos, por cuanto el Señor lo ha declarado.
En la ceremonia del rociamiento del pueblo se hizo
uso de agua, lana escarlata e hisopo. (Heb. 9: 19) El
agua puede muy bien representar la verdad con respecto
al nombre de Jehová y su propósito, los cuales han sido
revelados al resto desde la venida del Señor J esús al
templo. La lana escarlata, siendo de un color real o per-
teneciente al reino, y de un cordero, se refiere al Cordero
real de Dios que media e inaugura el nuevo pacto en su
misma sangre. El, el Mayor Moisés, está ahora sobre su
trono y reina. (Sal. 2: 6; 110: 2) El hisopo simboliza
la purificación de "los hijos de Leví" en el templo por
un mediador a la inauguración del pacto, siendo ese me-
diador el gran Sumo Sacerdote y Juez que obra bajo au-
toridad especial procedente de Jehová. (Ex. 12: 22; Lev.
14: 4-7 ) "¡ Purifícame con hisopo y seré limpio; lávame,
y quedaré más blanco que la nieve !"-Sal. 51: 7.
Lo anterior es prueba de que el nuevo pacto nada tie-
ne que ver con los descendientes naturales de I srael ni
con la humanidad en general, sino que está limitado al
Israel espiritual. El r esto de I srael según el espíritu es
'santificado por la sangre del pacto'. ([Link]: 10, 14, 29)
El rociamiento del resto de Israel espiritual muestra que
el mérito de la vida de la víctima sacrificada, Jesucristo,
le ha sido aplicada, que el pacto les ha sido corroborado
y que él tiene que ser estrictamente obediente al Media-
dor de ese pacto. Los del resto, por consiguiente, son
purificados de las obras muert..<ts y constituidos en siervos
del Altísimo. (Heb. 9 : 14, 16, 17) Cristo Jesús, el Mayor
Moisés, "se dió a si mismo por nosotros, para redimirnos
de la iniquidad [desorden, desobediencia], y purificar
para si mismo un pueblo ele su propia posesión, celoso
de buenas obras." (Tito 2: 14) Los limpios o purifica-
SUS PACTOS 197
dos son los santos que todavía se hallan en la tierra, que
son juntados a Jehová y constituidos en testigos oficia-
les suyos en la tierra para pToclamar su nombre y sus
obras.-Sal. 50: 5, 6.
"MINISTROS IDONEOS"
En la inauguración del pacto de la ley Moisés repre-
sentó el mediadoT, CTisto J esús, y Moisés fué acompa-
ñado poT los ancianos, quienes ascendieron con él al
Monte Sinaí. "Subió entonces Moisés con Aarón, N adab
y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel." (Ex. 24: 9)
Los hermanos de Moisés que io acompañaron al monte
eran miembros de su casa y candidatos al sacerdocio.
(Ex. 19: 6) Corresponden a los "veinticuatro ancianos"
sentados al den-edor del trono de Jehová, según se des-
cribe en Apocalipsis 4: 4. Los que acompañaron a Moi-
sés en su ascención al monte parecen tener relación a
los setenta ancianos que por mandato de Jehová Moisés
juntó en derredor suyo para ayudarle a llevar las cargas
de su puesto. "Y Jehová respondió a Moisés : Reúneme
setenta hombres de los ancianos de Israel, de los que tú
sabes que son ancianos del pueblo y magistrados suyos ;
y los traerás al Tabernáculo de Reunión, y los harás es-
tar en pie alli contigo. Entonces Jehová descendió en la
nube y habló con él; y tomó del espíritu que estaba so-
bre él y lo puso sobre los setenta ancianos; y aconteció
que como descansase sobre ellos el Espíritu, profetizaron ;
mas no volvieron a hacerlo."-Núm. 11: 16, 25.
Los setenta hombres escogidos por Jehová fueron por
él capacitados con los requisitos necesarios para ayudar
a Moisés en la administración del pacto de la ley; y esto
tiene paralelo con el puesto de "ministros suficientes del
nuevo [pacto]". Refiriéndose a sí mismo y sus condiscí-
pulos el apóstol escribió : "Dios • • . nos ha hecho minis-
198 JEHOVA
t ros suficientes del nuevo pacto; no de la letra, sino del
espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu da vida."
(2 Cor. 3: 5, 6) ¿Con qué objeto son constituidos éstos
ministros suficientes del nuevo pacto? Evidentemente,
como la declara el mismo apóstol en otro lugar, "para
el perfeccionamiento de los santos, . . . hasta que todos
lleguemos a la unidad de la fe." (Efe. 4 : 11-13 ) Esto
constituye la tarea de (sacar un pueblo para su nombre',
tarea que el nuevo pacto lleva a cabo. El ministerio de
Pablo a la iglesia prueba que él fué uno de esos minis-
tros del nuevo pacto. Sin embargo, ningún hijo de Dios
consagrado y engendrado del espíritu podría ser consi-
derado como ministro suficiente del nuevo pacto sino
hasta haber alcanzado la madurez en Cristo, es decir,
hasta haber llegado a ser anciano de hecho, y no sim-
plemente por la elección de criaturas. Cuando todos son
traídos a la unidad en Cristo, entonces puede decirse
que son en realidad ancianos. Por consiguiente, los "se-
tenta ancianos" representarían tanto a los santos Tesuci-
tados congregados a J ehová como al resto congregado
en torno del Señor en el templo. Estos son llamados
"nobles de I srael", designación que aparece en el regis-
tro relativo a la inauguración del pacto de la lcy. -
Ex. 24:11.
Los que acompañaron a Mois6s al monte Sinaí vieron
la manifestación de la gloria de J ehová : "Y vieron al
Dios de Israel; y debajo de sus pies había como una obra
de pavimento de zafiros, que era como el cielo mismo
en claridad." (Ex. 24 : 10) I gualmente desde que J eho-
vá edificó a Si6n, apal'eciendo en su gloria, ha revelado
esa gloria a los de Sión, incluso el resto, todo el cual se
halla en unidad, y por lo tanto en el templo, siendo en-
señado por Jehová y discerniendo su gloria, su nombre
y su propósito. (SaL 102: 16; I sa. 54 : 13) También ve
SUS PAC'rO S 1!)9
la gloriosa organización de J ehová, de la cual Cristo es
la cabeza, y discierne que esta organización incluye a los
fieles testigos de J ehová en la tierra 'sentados en luga-
res celestiales con Cristo J esús'; sobre esta organización
está J ehová y domina.-Deut. 33 : 26; Sal. 68 : 32,33 ;
Eze. 1:26.
Por medio de su profeta I saias J ehová identifica a los
que constituyen la clase de su siervo que el ha sacado
para su nombre : "Tú de quien he echado mano desde
los extremos de la tierra, y desde los cabos de ella te he
llnmado, y te he dicho : Tú eres mi siervo: te he esco-
gido, y no te he desechado." (Isa. 41 : 9) Estos son los
setenta ancianos antitípicos o "nobles de I srael [ espiri-
tual]". "Mas no extendió la mano sobre los nobles ele
Israel; los cuales miraron a Dios, y comieron y bebieron."
(Ex. 24 : 11) Sobre éstos Jehová "no eJ..'iendió su mano"
para hacerles daño, a pesar del hecho de que tienen una
visión de su gloria. De igual manera J ehová no volvió
su mano contra I saías cuando el profeta vió la gloria
del Señor en su templo ; en esta ocasión I saias repre-
sentó al fiel resto que ahora se halla en la tierra. "En-
tonces dije yo : ¡ Ay de mí, pues que soy perdido ! por-
que soy hombre de labios inmundos, y en medio de un
pueblo de labios inmundos habito; por cuanto mis ojos
han visto al Rey, a J ehová de los Ejércitos." (Isa. 6: 5)
El resto representado en este caso por I saías una vez
limpiado y constituido en la clase del siervo fiel, y por
lo tnnto en testigo de Jehová, oye las siguientes palabras
que J ehová le dirige : "¡ N o temas, porque contigo estoy
yo 1 ¡ no desmayes, porque yo soy tu Dios! ¡ te fortale-
ceré, sí, te ayudaré, sí, te sustentaré con la diestra de mi
justicia! He aquí que serán avergonzados y confundidos
todos los que están airados contigo; serán como una nada,
200 JEHOVA
y perecerán los hombres que contienden contigo."-
Isa. 41: 10, 11.
Compárese el texto anterior con el capitulo cuatro tle
Apocalipsis. Jehová en el tiempo presente alimenta a su
pueblo con alimento apropiado, lo que se simboliza por
el hecho de que los "setenta ancianos" "comieron y be-
. bieron". J ehová ha separado a su pueblo de entre los
demás y les ha preparado un banquete, y ellos, el resto
que se halla en la tierra se goza en esa fiesta y canta las
alabanzas de Jehová. "Aderezas mesa delante de mi en
presencia de mis adversarios : unges mi cabeza con aceite ;
mi copa está rebosando." (Sal. 23 : 13) El fiel resto con-
tinuará alimentándose, pero los que dan homa a la cria-
tura y son desobedientes no serán espiritualmente nu-
tridos; como Jehová lo ha declarado: "Por tanto, asi
dice Jehová el Señor : He aqui que mis siervos comerán,
mas vosotros tendréis hambre; he aqui que mis siervos
beberán, mas vosotros t endréis sed ; he aqui que mis sier-
vos se alegrarán, mas vosotros seréis avergonzados; he
aqui que mis siervos cantarán por gozo de corazón, mas
vosotros clamaréis por dolor de corazón, y aullaréis por
quebranto de espiritu. Y dejaréis vuestro nombre por
execración a mis escogidos ; puesto que Jehová el Señor
te matará a ti, y a sus siervos les dará otro nombre."
- Isa. 65: 13-15.
El Monte Sinai, sitio en donde tuvo lugar la inau-
guración del pacto de la ley, representó al Monte Sión,
la organización de Dios, a la cual su pueblo es juntado
y en donde el nuevo pacto se inaugura. "Entonces dijo
Jehová a Moisés : Sube a donde yo estoy, sobre el monte,
y espera alli para que te dé unas tablas de piedra, con
la ley y el mandamiento que tengo escritos en ellas, para
que los enseñes al pueblo." (Ex. 24: 12) De esa manera
constituyó Dios a Moisés en maestro de los de su casa.
SUS PAC'l'OS 201
En el tiempo presente Jehová por medio de Cristo Jesús,
el Mayor Moisés, enseña al resto sobre la tierra que sbn
miembros de su casa, y ello¡¡, es decir, los fieles, 'ven a
sus maestros,' aprenden la verdad de ellos, y se r e<rocijan.
Por mandato de Dios Moisés leyó a los israelitas la
ley que había recibi<:Lo de J ehová en el monte, lectura
que se hizo antes de la reunión ele los ancianos y Moisés
n el monte por mandato de J ehová. A causa del temor
de los israelitas pidieron un mediador: uy todos los del
pueblo estaban observando los truenos, y las llamas, y
el sonido de la trompeta, y el monte que humeaba : y
viéndolo el pueblo, temblaron y pusiéronse de lejos ; y
dijeron a Moisés : ¡Habla tú con nosotros, que nosotros
oiremos; mas no hable Dios con nosotros, no sea que
muramos 1 Y respondió Moisés al pueblo : N o temáis;
porque para probaros ha venido Dios, y para que su te-
mor esté delante de vosotros, a fin de que no pequéis.
Mas el pueblo se mantuvo a los lejos ; y Moisés se llegó a
las densas tinieblas en donde estaba Dios."-Ex. 20 : 18-21.
Jehová entonces habló a Mois6s poniéndolo como me-
diador para hablar al pueblo, y mandó lo que deberían
hacer aen toJ o lugar donde yo hiciere recordar mi nom-
bre" . (Ex. 20: 24) Lo dicho muestra que el propósito
del pacto era la vindicación del nombre de J ehová.
I gualmente a la venida del Señor J esús, el Mayor
Moisés, al t emplo ele J ehová, juntando en torno ele si
al fiel resto, hubo necesidad de un mediador, porque ele
otra manera el resto caería aen manos del Dios vivo",
lo cual no desearía a causa ele su imperfección. Desde
que el espíritu santo cesó su función ele ayuclaclor, con-
solador y abogado, el Señor J esús en el t emplo media
entre J ehová y el resto y desempeña el oficio de media-
dor y abogado lo mismo que de inaugurador del nuevo
pacto.-Heb. 10: 31.
202 JEIIOVA
Como ya se ha dicho, el nuevo pacto se hizo "después
de· aquellos días", es decir, después de que el pacto de
la ley se había hecho anticuado, lo que ocurrió antes de
la muerte ele Jesús. Con relación a la inauguración del
nuevo pacto hay también una aplicación apropiada de
las palabras "después de · aquellos días". La nación de
I srael prefiguró a la "Cristiandad" o "Cristianismo or-
[Link]" que estaban en un pacto implicado con Dios
paTa hacer su voluntad, por cuanto habían tomado el
nombre de Cristo. Cuando Jesús inauguró el nuevo !Jacto
la "Cristiandad" ha.bía violado todas las leyes y manda-
mientos de Dios, los cuales pretendía estar guardando.
La transgresión de la "Cristiandad" incluyó la violación
del "pacto eterno" respecto al derramamiento ele sangre.
"La tierra también es profanada bajo sus habitantes;
porque traspasaron la ley, cambiaron el estatuto, y que-
brantaron el pacto eterno." (Isa. 24: 5) Por lo tanto,
la inauguración del nuevo pacto puede apropiadamente
decirse que ocurrió "después ele aquellos días", es decir,
después ele que la "Cristiandad" había quebrantado to-
das las leyes y mandamientos de Jehová.
La entera nación ele Israel estaba bajo el pacto ele la
ley y sujeta a sus condiciones. Aquella nación quebrantó
el pacto, siendo esa la razón por la cual no produjo un
pueblo para su nombre. Sin embargo hubo unos cuantos
israelitas que fueron fieles a Dios y que aceptaron a
Cristo Jesús a su venida, siendo por eso transferidos ele
Moisés a Cristo y admitidos en el nuevo pacto. "Asi-
mismo pues, en este tiempo actual también, existe un
resto según la elección ele gracia." (Rom. 11: 5) Des-
pués de haber sido hecho el nuevo pacto todos los que
hicieron una consagración incondicional para hacer la
voluntad de Dios, y que fueron aceptados y engendra-
dos del espíritu, quedaron sujetos a las condiciones del
SUS PACTOS 203
nuevo pacto, el propósito del cual es producir un pue-
blo para el nombre de J ehová. De ninguna manera todos
Jos que se sujetaron a las condiciones del nuevo pacto
fueron fieles, y por lo tanto no fueron seleccionados como
pueblo para el nombre de Jehová. "En el día del Señor''
solamente un resto es hallado fiel. "Un resto volverá,
un resto de J acob, al Todopoderoso Dios. Porque aunque
tu pueblo, oh Israel, fuere como las arenas de la mar,
solo un resto ele él volverá: la destrucción es decretada,
rebosando en justicia."-Isa. 10: 21, 22.
El resto que es hallado fiel es el que participa en la
inauguración del nuevo ¡Jacto y hacia quienes ese pacto
se inaugura. El resto es juntado a J ehová a causa de su
fidelidad y hecho miembro del siervo electo de J ehová.
"¡He aquí mi siervo, a quien yo sustento, mi Escogido,
en quien se complace mi alma; he puesto mi Espíritu
sobre él, y traerá justicia a las naciones 1 No voceará,
ni alzárá su voz, ni la hará oír por las calles : no que-
brará la caña cascada, ni apagará el pabilo que aun hu-
mea : por medio de la verdad sacará la justicia. N o des-
fallecerá, ni se desalentará, hasta que establezca justicia
en la tierra; y las islas esperarán su ley. Así dice el Dios
Jehová, el que crea los cielos y les da e:A'}lansión, el que
extiende la tierra y sus productos, el que da aliento a
la gente que sobre ella vive, y el espíritu a los que ca-
minan por ella : Yo, Jehová, te he llamado en justicia,
y tendré firmemente asida tu mano, y te guardaré; y
te pondré por pacto del pueblo, y por luz de las naciones;
para que abras los ojos a ls ciegos, y saques del calabozo
a los presos, y de la cárcel a los sentados en tinieblas.
Yo soy J ehová; este es mi nombre, mi gloria no la daré
a otro, ni mi alabanza a las esculturas."-Isa. 42: 1-8.
Jehová confiere el "nuevo nombre" al resto o parte
visible de la clase del siervo. El nuevo pacto ha proclu-
204 JEHOVA
cido éstos como un pueblo para el nombre de Jehová.
A ellos les ha sido encomendado el testimonio del Señor
J esucristo, y a causa de eso y de guardar los manda-
mientos de Jehová dando ese testimonio Satanás se es-
fuerza por destruirlos; como está escrito : "Y airóse el
dragón contra la mujer y se fué para hacer guerra con-
tra el residuo de su simiente, los que guaruan los man-
damientos de Dios y tienen el t estimonio de Jesús."
(A poc. 12 : 17) Su preservación ahora depende de su
continuada fidelidad a Jehová en obediencia al manda-
miento. "Jehová guarda a los que le aman; pero des-
truirá a todos los inicuos." (Sal. 145: 20) "Y será que
toda alma que no obedeciere a aquel profeta será exter-
minada de entre el pueblo." (Hech. 3: 23) Los congre-
gados en torno de Jehová continuarán cantando sus
alabanzas.
CAPITULO VII
SU S PACTOS
J
EHOVA es el Dador de vida, y por medio del sacri-
ficio de Cristo Jesús ha provisto lo necesario para
que el hombre obtenga vida. "Porque el salario del
pecado es muerte ; mas el don gratuito de Dios es vida
eterna, en Cristo J esús Señor nuestro." (Rom. 6: 23)
Nadie obtiene vida por el hecho de estar en un pacto.
El hombre primeramente tiene que ser justificado y con-
tado como justo antes de ser admitido en el nuevo pacto.
A causa de su fe en hi. sangre derramada de Cristo J esús
desde entonces es considerado como teniendo derecho a
la vida. Y una vez admitido en el nuevo pacto es pre-
ciso que cumpla con las condiciones de ese pacto a fin
de que pueda vivir y escapar la muerte eterna. Los is-
raelitas se hallaban bajo el pacto de la ley cuando J eho-
vá les dijo : "Por tanto guardaréis mis estatutos y mis
preceptos; en los cuales vivirá el hombre que los hiciere.
Yo J ehová." (Lev. 18 : 5) Las Escrituras no quieren dar
a entender que los juclios obtenclrian vida a causa de
estar en el pacto, sino que el quebmntamiento del pacto
ele la ley significaria la cesación de la vida de que en-
tonces gozaban. Tenian que vivir en el pacto.
Con relación al mismo asunto está escrito: "Porque
cuantos sean de las obras legales, están sujetos a mal-
dición; porque está escrito : Maldito todo aquel que no
persevera en todo lo que está escrito en el Libro de la
Ley, para hacerlo. Mas el hecho de que por la ley nadie
es justificado ante Dios, es manifiesto; porque está es-
crito: El justo vivirá por la fe: y la ley no es de la fe,
205
20G JEHOVA
sino que dice: el que hiciere las tales cosas vivirá por
ellas." ( Gál. 3 : 1. 0-12) Durante el reino de mil años de
Cristo él dará vida a los obedientes, no conforme a las
condiciones del nuevo pacto, sino a causa de la obedien-
cia a las leyes de su reino. Los que han sido pruducidos
por el nuevo pacto como pueblo para el nombre ele J eho-
vá, y que continúan fieles hasta la muerte, se sentarán
con Cristo Jesús en esa obra ele dar vida. (Apoc. 2: 10)
El propósito particular del nuevo pacto es tratar con
los justificados y engendrados del espíritu a fin de que
los que continúen fieles a las condiciones en 61 prescri-
tas puedan ser producidos y preparados como te tigos
al nombre de J ehová. Cuando los que están en el pacto
han sido traídos a la unidad en Cristo Jesús, "a la me-
dida de la estatura ele la plenitud de Cristo" ( Ef. 4: 13),
entonces se inaugura el nuevo pacto hacia ellos, siendo
constituí dos en t [Link] oficiales ele J chová ; y su tarea
ele testigos tiene que ser hecha antes del Armageclón.
AL MONTE SION
El apóstol rablo se dirigía a los que estaban en Cristo
J esús por medio del pacto cuando escribió : "Sino que
os haLéis acercado al monte ele Sión, a la ciudad del Dios
vivo, Jerusalem la celestial, a las huestes innumerables
de ángeles." ( Heb. 1.2: 22 ) N o dijo, os acercáis a Egipto
o a cualquiera otra parte de la organización de Satanás,
sino, "os acercáis al monte ele Sión," el cual es la orga-
nización de Dios, y significa el establecimiento del reino
ele Dios. La edificación de Sión, la organización capital
de Jehová, comenzó cuando se cumplieron sus palabras :
"¡Empero yo he constituido a mi Rey sobre Sión mi
santo monte!" (Sal. 2: 6) "Enviará Jehová desde Sión
la vara de su poder; ¡ domina tú en medio de tus ene-
migos !" (Sal. 1.10: 2) El Señor J esucristo, el Mensa-
SUS PAC 'rOS 207
jero del pacto, en seguida vino al templo. Desde enton-
ces la 'venida a Si6n' se completa con la traída del resto
al templo abierto de Dios.
La "ciudad del Dios vivo" es la J erusalem celestial,
que 'ha descendido del cielo' (Apoc. 21 : 1, 2) para to-
mar cargo de los asuntos del mundo por medio del legi-
timo gobernante Cristo Jesús y para vindicar el nombre
de J ehová.
Una "compañia de ángeles" estuvo presente al tiempo
de su 'venida' y participaron en las ceremonias de inau-
guración, Según otras traducciones del texto fueron
"miriaclas ele ángeles, una completa a amblea." (Diag.)
"Miríadas de mensajeros en grande fiesta." (Róth.)
Bsta compañía de ángeles acompaña al Señor a su ve-
nida al templo para juicio y al tiempo de la congrega-
ción en torno de sí de aquellos que están en el pacto y
que mostraron su fidelidad. (Mat. 25: 31 ) "Empero
con respecto al advenimiento [al templo] de nuestro
Señor J esucristo, y nuestra congregación en torno de él."
Había ángeles participando en la inauguración del anti-
guo pacto; como está escrito : "Y fué ordenada por me-
dio de ángeles en mano de un medianero [Moisés]."
( Gál. 3 : 19) Los ángeles entregaron el mensaje ele Dios
con autoridad procedente ele él, y Dios no permitió nin-
guna desobediencia al mensaje que él ordenó a los án-
geles transmitieran. (Heb. 2: 2) Las palabras dichas por
los ángeles fueron dirigidas a los israelitas congregados
frente al monte Sinai a la inauguración del pacto de la
ley en el cual estaban desde que fué hecho con ellos en
Bgipto, siendo designados por las Escrituras con1o "la
iglesia" (es decir, un pueblo seleccionado o juntado),
por cuanto eran un pueblo sacado para el nombre de
Jehová. "Este es aquel Moisés que dijo a los hijos de
Israel : El Señor vuestro Dios os levantará un profeta,
208 JEHOVA
de entre vuestros hermanos, semejante a mi: a él oiréis.
Este es el que estuvo en la iglesia en el desierto, con
el ángel que le hablaba en el monte Sinai, y con nues-
tros padres: el cual recibió los oráculos vivos para dár-
noslos."-Hech. 7: 37, 38.
. Con respecto a la inauguración del nuevo pacto, las
Escrituras dicen, "sino que os habéis acercado ... a la
asamblea general e iglesia ele los primogénitos que están
inscritos en el cielo." ( Heb. 12 : 22, 23) Ciertamente los
nombres de éstos están incritos en el ciclo desde que
Sión ha dado a luz sus hijos, y su ciudadanía es en el
cielo. Los fieles santos que murieron mucho tiempo atrás
primeramente han sido r esucitados y congregados en
Sión, y los que quedan en la tierra son 'arrebatados en
las nubes para encontrar al Señor en el aire'.-1 'l'es.
4: 17. (Véase The Watchtower, enero 15 de 1934.)
Adicionalmente, el texto identifica el tiempo de la
inauguración del nuevo pacto al decir : "Y a Dios [ J e-
hová] el Juez de todos." (Heb. 12: 23) Jehová es el
Juez de todos, y su juicio comienza por la casa de Dios
cuando Cristo J esús, el Juez debidamente asignado, apa-
rece y comienza el juicio con el propósito de purificar
a los "hijos de Levi". (Mal. 3: 3; 1 Ped. 4: 17; Sant.
4: 12) Ese juicio determina quiénes serán aprobados y
ungidos para presentar a Dios una ofrenda en justicia.
(Hcb. 13 : 15) La "iglesia de los primogénitos", men-
cionada en el texto, la cual es congregada a Dios, no
incluye a la clase de la 'gran compañia', sino que se li-
mita únicamente a los que forman la casa real de J eho-
vá y hacia quienes el pacto se inaugura.
. A continuación dice el texto: "Y a los espíritus de
los justos, hechos ya perfectos." ¿Quiénes son "los espi-
t·itus de los justos, hechos ya perfectos"? Las palabras
"hechos ya perfectos" modifican a la palabra "justos"
SUS PACTOS 209
y no a la palabra "espíritus". Esta parte del texto no
tiene aplicación a las criaturas con organismo espiritual,
sino a los fieles que se hallan en la tierra. En este mismo
capítulo, Jehová, "El Juez," se menciona como el "Padre
de los espíritus". (Heb. 12: 9) "Porque aquellos [padres
de nuestra carne] en verdad nos castigaron por unos po-
cos días, según les parecía; mas éste [Jehová, P adre de
los espíritus] para nuestro provecho, para que partici-
pemos de su santidad." (Heb. 12: 10) De esa manera
el apóstol muestra a quienes se refieren la!! palabras
"espíritus de los justos".
Con respecto a la rebelión de Coré está escrito: uMas
ellos [Moisés y Aarón] cayeron sobre sus rostros, y di-
jeron: Oh Dios, el Dios de los esp íritus de toda carne,
¿ha de ser que pecando un solo hombre, tú estalles en
ira contra toda la congregación?" (Núm. 16: 22) Los
engendrados del espíritu tiene a J ehová por su padre
espiritual, lo cual es cierto aun cuando estas criaturas
tengan un organismo carnal. Por consiguiente la expre-
sión del texto uespiritus de los justos hechos ya perfectos"
apropiadamente tiene aplicación al resto de I srael espi-
ritual cuya mente es ((espiritual". (Rom. 8 : 6) Muchos
de los engendrados del espíritu no son fieles y por lo
tanto no son 'perfectos en el espíritu', en tanto que resto
hallado fiel en el juicio del templo y constituido en miem-
bro de la clase del 'siervo' es perfeccionado. Los miem-
bros del resto a ese tiempo son justos, engendrados del
santo espíritu y considerados como hijos de Dios, y en
esas condiciones son perfeccionados. Han pasado fiel-
mente por la disciplina administrada por el "Padre de
los espíritus", J ehová, a fin de que pudieran ser parti-
cipantes de su santidad.-Heb. 12: 6-10.
. Los engendrados del espíritu son justificados por la
sangre de Cristo Jesús, y además de eso el resto es cu-
210 JEHOVA
bierto con el manto de justida. (Isa. 61 : 10) Los fieles
están 'revestidos de lino fino que es la justicia [actos
de justicia] de los santos'. ( Apoc. 19: 8) Por consiguien-
te, los que aqui se describen son 'los santos congregados
en torno del Sefior' que han llegado a la unidad de la
fe y del conocimiento aal hombre perfecto, a la medida
de la. estatura de la plenitud de Cristo". (Ef. 4: 13, 14;
Sal. 50 : 5) Por lo tanto se ve que las palabras de des-
cripción que aparecen en este te},.:to, 'los espiritus de los
justos que han sido hechos perfectos, o perfeccionados,'
identifican al resto congregado en torno del Señor en
el templo. Hacia éstos se inaugura o dedica el nuevo pacto.
Habiendo este texto identificado a los miembros del
resto· hacia quienes el nuevo pacto se inaugura, las si-
guientes palabras de él mencionan al mediador : "Y a
Jesús, el mediador del nuevo pacto, y a la sangre de su
aspersión, que habla mejores cosas que las de Abel."
(Heb. 12: 24) J esús fué constituido mediador en tanto
que se hallaba en la tierra 1900 años antes de la inau-
guración del pacto; pera ahora habiendo venido al tem-
plo, y juntado en torno ele si a los fieles, inaugura en
el cielo el pacto hacia los que han sido hallados fieles
hasta este punto, dándoles el privilegio de "sentarse con
el Señor en lugares celestiales". Abel fué 'asesinado a
causa de su fidelidad e integridad hacia Jehová. Aun-
que inocente al ser muerto por instigación de Satanás,
la sangre de Abel era la sangre de un hombre imper-
fecto. La sangre de Jesús, el mediador del pacto, como
se declara en el texto anterior, "habla mejores cosas que
la de Abel." Esta sangre de aspersión, o sea la sangre
del nuevo pacto, es la sangre del P erfecto, del testigo
fiel y verdadero de Jehová, y por lo tanto tiene valor
redentivo que valida el pacto, dando garantía de sus be-
·neficios a los que han sido admitidos en él. Estas son
S U S P A O -'1' O S 211
las cosas que la sangre de Jesús ''habla" denota o sig-
nifica, las cuales son "mejores cosas que la de Abcl".
SACUDIMIENTO
. A la inauguración del pacto de la ley en el Sinaí hubo
una grande convulsión o sacudimiento de la tierra. Más
tarde Jehová por medio ele su profeta dijo: "Porque así
dice Jehová de los cjé[Link]: Una vez más (es corto el
tiempo), yo voy a sacudir los cielos y la tiena, y el mar
y la tierra seca." (Ag. 2: 6) El apóstol se refiere a esta
profecía ele Aggeo y a la profecía registrada por Moisés,
el sacudimiento del monte Sinaí, cuando escribió : "Por-
que no os habéis acercado a un monte palpable y que
ardía en fuego, y a la obscuridad y tinieblas y tempes-
tad, y al sonido ele la trompeta, y a una voz que hablaba;
la cual voz los que la oían, snplicaror.. que no se les ha-
blara más; . . . Mirad que no rehus6is al que habla,
porque si no escaparon aquellos, cuando rehusaron al
que declaró la voluntad de Dios sobre la tierra, mucho
menos nosotros, si apartáremos los oídos ele Aquel que
nos la declara desde el cielo : la voz del cual entonces
sacudió la tierra; mas ahora ha prometido, diciendo :
U na sola vez más sacudiré no solamente la tierra, sino
el cielo también."-Heb. 12: 18, 19, 25, 26.
En tanto que otros textos de la Escritura muestran
que en el Armarreclón habrá grandes disturbios físicos,
estas palabras del apóstol Pablo registradas en Hebreos
con referencia a inauguración del nuevo pacto no pare-
cen tener aplicación al sacudimiento de objetos naturales.
Lo que ocurrió en el monte Sinai fué típico, prefigu-
rando un sacudimiento que consistiría en un juicio ele
investigación sobre los que habian pactado hacer la vo-
luntad de Dios, juicio que tendría lugar al tiempo en
que Cristo Jesús se sienta como Juez y refinador, tiem-
212 JE-HOVA
po en el cual acontece un gran sacudimiento entre las
criaturas que habían hecho una consagración a la volun-
tad de Dios. En este sacudimiento unos son rechazados,
en t anto que otros son retenidos. Ese sacudimiento co-
menzó en 1918 y ha ido en progreso desde esa fecha,
la cual marca la venida del Señor al templo y el comien-
zo del juicio. Al tiempo de este sacudimiento los desobe-
dientes fueron juntados y arrojados, arrojamiento que
el Señor hace por medio de sus ángeles. "Enviará el
Hijo del hombre a sus ángeles, y ellos recogerán de en-
tre su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los
que hacen iniquidad; y los echarán en el horno ele fuego ;
allí será el lloro, y el crujir de clientes."-Mat. 13: 41, 42.
El sacudimiento que ocurrió en el monte Sinai a la
inauguración del pacto ele la ley simbolizó el sacudi-
miento, separación y refinamhmto que ocurrió al tiempo
de la inauguración del nuevo pacto por el Mayor Moisés.
El apóstol luego continúa comparando la responsabili-
dad de los que están en el nuevo pacto con la de los que
estaban en el pacto de la ley. Los judíos rehusaron oír
y obedecer las palabras habladas por Moisés, y no esca-
paron; el apóstol dice : "Mucho menos nosotros, si apar-
tamos los oídos ele Aquel que nos habla desde el ciclo."
En el tiempo presente J esús, el Mayor Moisés, habla
desde el cielo, desde el templo, y los que estando en el
pacto no le obedezcan con toda seguridad serán casti-
gados.-Hech. 3:23.
En conexión con esto el apóstol cita la profecía de
Aggeo (2 : 6, 7) y de esa manera definidamente fija el
tiempo de la inauguración del nuevo pacto, es decir,
cuando el 'Deseado' viene al templo para juicio. Luego
signe el sacudimiento entre los que en un tiempo esta-
ban en linea para el reino. Este sacudimiento tiene por
objeto la eliminación de todos los que estando en linea
SUS PACTOS 213
· para el reino no fueron fieles. Con respecto a esto el
apóstol dice: "Y esta palabra, una sola vez más, declara
el propósito de quitar aquellas cosas que son sacudidas,
como cosas perecederas, para que permanezcan las que
no pueden ser sacudidas." (Heb. 12: 27) De esa manera
declara que 'los que no pueden ser sacudidos' son los
fieles a quienes el Señor ha perfeccionado y sacado para
una comisión, que continúan como testigos suyos, y que
participan en la vindicación de su nombre. Esos son los
que están en línea para el reino, y a ellos les encomien-
da el Señor los intereses del reino.- Mat. 24: 47.
El reino no puede ser sacudido o removido, y los que
con Cristo Jesús heredan el reino no pueden ser sacu-
didos fuera de él. El reino vindicará el nombre de J eho-
vá; por lo tanto, todos los que son del reino tienen que
permanecer firmes, y en conexión con esto el apóstol dice :
"Por lo cual, recibiendo nosotros un reino que no puede
ser movido [un reino que no puede ser sacudido, Róth.],
tengamos gracia, por medio de la cual sirvamos a Dios,
de un modo que le sea acepto, c0n reverencia y temor
filial." (Heb: 12: 28) Ese reino ha llegado y los inte-
reses de él han sido encomendados a la clase del 'siervo
fiel y prudente'. Por lo tanto, dirigiéndose el apóstol ha-
cia quienes el nuevo pacto se inaugura y los intereses del
reino son encomendados, dice : "Tengamos gracia, por
medio de la cual shvamos a Dios, de un modo que sea
acepto, con reverencia y temor filial." Los que de esa
manera obran, tienen al Rey por amigo, y, teniendo al
Rey por amigo, tienen gracia y palabras de gracia sobre
sus labios, sirviendo a Dios con pureza de corazón. "El
que ama con corazón puro, y tiene gracia en sus labios,
tendrá al rey como amigo." (Prov. 22: 11, Leeser) Esos
fieles sirven al Señor "con reverencia y temor filial" por
razón de que "nuestro Dios es un fuego consumidor"
214 JEHOVA
(Heb. 12: 29); y se desprende de otros textos que al
mismo tiempo hay otros que están en linea para el reino
pero que rehusan oír y obedecer al Mayor Moisés, Cristo
Jesús, el Sacerdote, Profeta y Mediador del nuevo pacto,
siendo Dios para éstos un fuego consumidor.
Habiendo separado y seleccionado a los suyos como un
pueblo para su nombre, sostendrá a los que continúen
manteniendo fielmente su integridad hacia él; y por lo
tanto tienen razón para · temer a Jehová, pero no p:ua
temer a hombre o a Satanás o a lo que los ángeles ele
éste les puedan hacer. Saben que en si mismos carecen
de fuerza o ele suficiencia, pero la fortaleza de ellos pro-
cede del Señor. "No que seamos de nosotros mismos
suficientes para reputar cosa alguna como procedente
ele nosotros mismos; sino que nuestra suficiencia es ele
Dios." (2 Cor. 3: 5) Por la gracia de Jehová, como tes-
tigos suyos, pueden hacer todas las cosas para las cuales
fueron ungidos y comisionados.
QUIENES SON MINISTROS
N o todo el que es engendrado del espíritu santo es
un ministro del nuevo pacto, sino solamente los que han
llegado al punto de madurez en Cristo, lo cual de he-
cho los constituye en ancianos, no por elección de hom-
bres, sino por el espíritu del Señor. Hablando a los
corintios de que solamente por la gracia de Dios él
(Pablo) poclia desempeñar la tarea que le había sido
encomendada, el apóstol dice: "Dios ... el cual tam-
bién nos ha hecho suficientes para ser ministros del
nuevo pacto [siervos, D·iag.] ; no de la letra, sino del
espiritu; porque la letra mata, mas el espíritu da vida.''
( 2 Cor. 3 : 6) Pablo parece usar la palabra "nos" refi-
riéndose a él mismo y a 'l'imoteo por cuanto en ese tiem-
po ellos hacían una -tarea de ministerio entre los hcr-
sus PAcrros 215
manos de Corinto. Había · dificultades entre la compa-
ñía de los corintios debido a que algunos de ellos habían
ido en pos de guias humanos, habiendo disturbios como
resultado. De ninguna otra manera sino hasta que estos
hermanos que buscaban la dirección de la iglesia llega-
ran a ser ancianos de hecho, es decir, llegaran a la unidad
en el espíritu, podrían llegar a ser ministros del nuevo
pacto.
Siempre ha sido esa la condición de la iglesia. Siem-
pre que los que forman la iglesia van en pos de guías
humanos, ignorando la Palabra del Señor, los disturbios
será el seguro resultado. Ha llegado el tiempo en que
el santuario del Señor ha sido limpiado (Dan. 8 : 14)
y los que ele hecho están en él se hallan en unidad y por
lo tanto son ministros suficientes del nuevo pacto. ¿Por
qué, entonces, continúan las dificultades entre los miem-
bros de las compaftías? Evidentemente porque en esas
compañías hay quienes no están en el templo, no ha-
biendo llegado a la unidad de la fe y conocimiento en
Cristo J esús y que por lo tanto no están ungidos para
hacer el trabajo del Señor. Los tales continúan mani-
festando el espíritu de egoísmo y desobediencia al insis-
tir en obrar conf9rme a su capricho sin seguir las di-
recciones de organización, siendo esa la causa ele las
dificultades. Los que están en el templo y aprecian su
gran privilegio procedente del Señor se dan cuenta de
que el enemigo pelea desesperadamente contra el resto
y ele que todos en el templo deben estar hombro a hom-
bro en la obra ele testimonio sin arredrarse por la opo-
sición que el enemigo ievanta contra ellos. "Con tal
que sea vuestra manera de vivir digna del evangelio ele
Cristo; para que, ora que venga y os vea, ora que, estando
ausente, oiga hablar de vuestro estado, yo sepa que es-
táis en un mismo espiritu, esforzándoos juntamente, con
216 J EHOVA
una misma alma, por la fe del evangelio; y en nada ate-
rrados por vuestros adversarios; lo cual es para ellos
evidente señal de perdición, mas señal de vuestra sal-
vación, y eso de parte de Dios."-Fil. 1 : 27, 28.
En este estado de la iglesia cualquiera que se congre-
ga con una compañia del Señor y que rehusa regirse por
las instrucciones de organización, insistiendo en el desor-
den y siguiendo su propio capricho, evidentemente ma-
nifiesta que no está en el templo, y por consiguiente no
es un ministro suficiente del nuevo pacto. El curso pro-
pio que el resto debe seguir en tales casos es evitar toda
controversia continuando fielmente en desempeñar la
comisión que se la dado. Es mejor sufrir en silencio el
mal y seguir adelante con la tarea que a los fieles les
ha sido encomendada que tratar de justificarse o defen-
derse. (1 Cor. 6: 7) Debe haber confianza mutua entre
los miembros de la compañía del t emplo, debiendo ser
diligentes en desechar todo egoísmo y desempeñar la
tarea que les ha sido encomendada con alegría de cora-
zón. Al mismo tiempo es necesario evitar a los que se
esfuerzan por causar divisiones.- Rom. 16: 17, 18.
Como está escrito por el apóstol : 'Somos constituidos
ministros suficientes del nuevo pacto, no ele la letra, sino
del espíritu, el cual vivifica.' Letras simplemente e cri-·
tas en libros o leyes y reglas escritas no pueden de sí
mismas impulsar a uno a tomar un curso que redunde
en la aprobación de Dios, que es lo que vivifica. Es el
poder del santo espiritu de Dios dentro de uno lo que
puede conducirlo a la vida. Que los ele la cla ·e del .
t emplo se den plena cuenta y arrecien el hecho de que
han sido traídos al templo, siendo alli ungidos e ins-
truidos, a fin ele poder ser útiles como testigos de J ehová
y ele esa manera ministrar las cosas para las cuales han
sido escogidos y ungidos. Los individualismos deben del ·
SUS PACTOS 217
todo perderse de vista en lo que a la compañía del tem-
plo respecta. Todos allí son un mismo cuerpo, instrui-
dos por los grandes maestros con un solo y único pro-
pósito y enviados a participar en la tarea de vindicación
del nombre de J ehová.
REFLEJANDO SU GLORIA
Cuando Moisés descendió del Monte Sinaí, habiendo
recibido la ley y los mandamientos de Dios, "la tez de
su rostro brillaba." A fin de evitar que los judíos mira-
ran su faz brillante Moisés .ponía un velo sobre su ros-
tro, y cuando comparecía ante el Señor para hablar con
él se lo quitaba. (Ex. 34 : 27-35 ) El resultado del pacto
de la ley con sus estatutos fué la condenación de los ju-
díos como nación a causa de su rebelión, por lo t anto
les ministró muerte. Teniendo eso en la mente, ·el após-
tol Pablo escribió : "Pero si lo que ministraba muerte,
escrito en letras y grabado en piedras, era con gloria,
de tal manera que los hijos de I srael no podían fijar la
vista en el ros·h'o de Moisés, a causa de la gloria de su
rostro, la cual gloria había de acabarse : ¿cómo no ha
ele ser más bien con gloria lo que ministra el Espíritu ?
Porque si lo que ministraba condenación tuvo gloria,
mucho más abunda en gloria lo que ministra justicia.
Porque también lo que fué hecho glorioso, en este res-
pecto ha dejado de ser glorio o, a causa de la gloria que
lo sobrepuj a. Pues si lo que había de acabarse fué con
gloria, mucho más lo que permanece es con gloria."-
2 Cor. 3 : 7-11.
El brillo en el rostro de Moisés era una reflexión de
la gloria de J chová, sirviendo Moisés como espejo para
reflejar esa gloria. La administración del nuevo pacto
por Cristo J esús el Mediador, el Mayor Moisés, es mu-
cho más gloriosa que la que fué manifestada en la inau-
218 JEIIOVA
guración del pacto ele la ley. La gloria del Señor J ehová
brilla en el rostro de Cristo Jesús, su gran Sumo Sacer-
dote y Mediador, y él la refleja sobre los que están· en
el [Link] y en el templo. (2 Cor. 4: 4-6) En la ·inaugu-
ración del pacto de la ley la gloria de Dios brilló sobre
la faz de Moisés; por lo tanto la gloria no procedia de
los israelitas, sino que Moisés reflejaba la gloria de Dios.
A la inauguración del nuevo pacto en el Monte Sió;n
Jehová aparece allí en gloria. Cristo Jesús refleja la
gloria de J ehová sobre los que están en Sión. (Sal.
102: 16) Si el pacto ele la ley hubiera producido 'el pue-
blo para el nombre de Jehová', se habría continuado ha-
ciendo uso de ese pueblo para reflejar la. gloria ele J eh o~
vá que brilló en el rostro del mediador, Moisés. Habiendo
fracasado el pacto fué desechado, y el nuevo pacto pro-
duce el "pueblo para su nombre", "una nación santa,"
la cual se usa para reflejar la gloria del Señor; y la glo-
ria que brilla en el rostro del Señor Jesús es mayor que
la gloria que brilló en la faz de Moisés. "Pues si lo que
había de acabarse el [pacto de la ley] ofué con gloria,
mucho más lo que permanece es con gloria."-2 Cor.
[Link]
Cuando Pablo escribió la Epístola a los Corintios la
gloria en ella mencionada estaba todavía en el futuro,
lo cual se manifiesta por las palabras del apóstol : "Te-
niendo pues una tan grande esperanza, hacemos uso de
un lenguaje muy claro." (2 Cor. 3: 12) Esa gloria no
fué vista en tiempo de Pablo, sino que es vista a la inau-
guración del nuevo pacto. Si él la hubiera visto no ha-
blaría acerca de esperarla, "¿pues quién espera lo que
ya ve? Mas si esperámos lo que no vemos aún, con pa~
ciencia lo aguardamos." (Rom. 8: 24, 25) ·Durante el
período de espera para el aparecimiento de esa gloria.
el espíritu santo era el abogado, consolador y ayudador;
SUS PACTOS 2Hi
lo cual Pablo sabia. Teniendo esa esperam:a, el apóstol
dice, "hacemos uso de un lenguaje muy claro." Tenien-
do esperanza, no se avergonzaba, por cuanto "la espe-
ranza no avergüenza". (Rom. 5: 5) Si Pablo usó de len-
guaje muy claro, con mucha más razón los ungidos del
Señor deberían hablar con claridad en este día de juicio.
El apóstol no habló en un lenguaje velado; y por lo
tanto empleó la siguiente ilustración: "Y no hacemos
como Moisés, el cual puso un velo sobre su rostro, para
que los hijos de Israel no fijasen la vista en el fin de
aquello que había de acabarse." (2 Cor. 3 : 13) La gloria
aterradora que Jehová hizo aparecer sobre el rostro de
Moisés atemorizó a los judíos, porque ellos miraban a
Moisés y no al Señor Dios por medio de la fe. Para obs-
curecer el resplandor de su rostro Moisés se puso un
velo. Los judíos se gloriaban en un hombre de su propia
parentela; por lo tanto no se dieron cuenta de que la
gloria de Moisés como mediador e inaugurador era tem-
poraria por cuanto terminó al terminar el pacto. El ob-
jeto de la gloria en el rostro de Moisés era predecir en
miniatura la gloria venidera del mayor medianero, Cristo
J esús, el inaugurador de un pacto mejor; pero los ju-
clíos no miraban en esa dirección, o a ese "fin", y por
lo tanto rechazaron a Cristo Jesús cuando vino, y toda-
vía lo rechazan. Por ·lo tanto el apóstol dice con respecto
a los judíos : "Pero sus entendimientos quedaron em-
botados [endurecidos, V.R.I.]; porque hasta el día de
hoy, cuando se les lee el Antiguo Testamento, el mismo
velo permanece sin ser alzado; el cual velo es quitado
en Cristo." (2 Cor. 3: 14) Esa ceguedad cayó sobre la
mayor parte de I srael natural, haciendo imposible para
los israelitas discemir el significado del testimonio de
Moisés y d~ las profecías que siguen.
220 JEHOVA
El velo sobre el rostro resplandeciente de Moisés mues-
tra que Cristo Jesús, el gran sacerdote de Jehová, vela
la verdad a los que se oponen a la Palabra ele Dios en
.el tiempo presente. Cuando I saias tuvo una visión del
t einplo el Señor le dijo : "Anda y di a este pueblo : Oyen-
do oiréis, mas no ent enderéis, y viendo veréis, mas no
percibüéis. Embota el corazón de este pueblo, y haz
que sean pesados sus oídos, y con su corazón no entienda,
ni se convierta, ni sea sanado." (Isa. 6: 9, 10) El t exto
anterior muestra la ceguedad ele aquellos que oyen con
sus oídos naturales y ven con sus ojos naturales pero
que no perciben ni entienden. Con la venida del Señor
J esús al templo el significado de este cuadro ti pico fué
descubierto por el poder del espíritu santo para los que
·están en Cristo y fielmente sirven a J ehová, pero el es-
píritu [Link] no revela el significado de él a los infieles.
Por lo tanto el apóstol dice : "Empero hasta el día de
hoy, siempre que Moisés es leido, un velo cubre el cora-
t
zón ele ellos." (2 Cor. 3 : 15) Lo anterior exactamente
•
acontece con todos los que no se hallan en el rehro del
Altísimo, incluso la clase del "hombre de pecado"; y a
los tales el Mayor M:oisés no revela las cosas secretas ele
la J:>alabra ele Dios. La dificultad con esos opositores
consiste en que,. aun cuando en un tiempo tuvieron la
verd ad, ya no aman la verdad, sino siendo egoístas, están
cegados.
Siempre que }.:Ioisés se presentaba delante del Señor
para hablar con él " se quitaba el velo". (Ex. 34 : 34, 35 )
Citando el apóstol Pablo la anterior profecía, dice : "Mas
cuando alguno de ellos se vuelva al Señor, el velo será
quit ado." (2 Corintios 3 : 16) La afirmación hecha por
el apóstol prueba que cuando se abandona al hombre y
se va hacia J ehová Dios, confiado plenamente en el Se-
ñor J esús, el "velo" se quita de los ojos de•los qne tie-
SUS PACTOS 221
nen el espíi·itu del Seiior y adquieren entendimiento.
Por consiguiente, el que se vuelve hacia el Señor recibe
una visión de su gloria reflejada en ~l rostro ele Cristo
J esús y brilla en el corazón y mente de los que por com-
pleto se dedican al Señor. Cristo J esús es "la refulgen-
cia de su gloria". (Heb. 1: 3) P ero cuando los que han
pactado hacer la voluntad de Dios continúan fijando
su atención en ~gún hombre y sus gloriosos éxitos y
ponen su corazón en sus enseñanzas, están ciegos a la
verdad ; lo cual claramente se muestra por la anterior
declaración del apóstol.
Los que en el tiempo present e continúan insistiendo
en que el Pastor Russell enseñó toda la verdad que debía
aprenderse por los santos en la tierra, están en tinieblas,
y continuarán en ellas. Dejan de discernir al Señor en
el templo, y ridiculizan el hecho de que se halla en ese
lugar. La continua ceguedad de ellos en lo que respecta
al entendimiento ele las profecías escrit as en la Biblia
es prueba de ello. Cuando en el tiempo presente los ju-
díos leen lo que fué escrito por Moisés, nada entienden.
Lo mismo sucede con los que en un tiempo fueron israe-
litas espirituales pero que continúan mirando al hombre
y no al Señor, siéncloles imposible entender el signifi-
cado ele las Escrituras. Los que dirigen su mirada hacia
el Señor y confían en él, les es quitado el velo y ven
con claridad lo que el Señor les revela en el templo.
LIBERTAD
J ehová es el poder supremo, es decir, el Altísimo. El'
[Link] Cristo J esús es la potest ad superior después de
J ehová y es el "espíritu vivificador". ( 1 Cor. 15 : 45)
Moisés fué tipo ele Cristo J esús y fué huma~o, prefi-
gurando la criatura espiritual, Cristo J esús. Continuan-
do su argumento, el apóstol dice: "Y el [Link] [Jehová]
222 JEHOVA
es el Espíritu; y en donde estuviere el Espíritu del Se-
ñor, allí habrá libertad." (2 Cor. 3: 17) Algunos de los
eno·endrados del espíritu insensatamente se han asido a
este texto para disculparse de su desobediencia a la or-
gan:ización de Dios, contendiendo que en donde está el
espiritu del Señor cada uno tiene la libertad de hacer
lo que le plazca sin tener la obligación de sujetarse a
regla alguna de la organización ele Dios. 'l'al aplicación
del tex~o es del todo errónea. El que está en Cristo J esú.s
no está autorizado para hacer lo que le plazca, sino que
tiene que obedecer al Señor y su organización. Libertad
no si:gnifica libertinaje. Cuando en realidad existe la
condición de mente espiritual en los que han sido en-
gendrados del espíritu, éstos se hallan libres de la es-
clavitud en que los judíos se hallaban.
El "espíritu del Señor" está en sus ungidos que se
hallan en el t emplo o retiro del Altísimo ; pero no es
esa la condición de la "gran multitud", la cual se halla
prisionera en la organización de Satanás. N o podrí.a de-
cirse que están libres. Tal condición de esclavitud se re-
fiere a los que se hallan en las filas de los sistemas no-
minales eclesiásicos y fuera de ellos que son consagrados
pero que son retenidos en esclavitud por medio del ,t e-
mor al hombre. Hay muchos que pretenden estar en la
verdad presente, pero que en realidad están en escla-
vitud por temor a la organización de Satanás. Sin em-
bargo, esa condición no aplica a los que están en el tem-
plo; el apóstol dice, "Empero la J erusalem [la organi-
zación de Dios] celestial es libre; la cual es madre "de
nosotros." ( Gál. 4: 26 ) Por lo tanto, los que se hallan
en el retiro <lcl Altísimo, ungidos y en el templo, no
son esclavos de ningún poder terreno como si esos po-
deres terrenos fueran las "potestades superiores". Pero
los que consideran a los gobernantes de este mundo como
SUS PACTOS 223
las "potestades superiores" ciertamente se hallan en es-
clavitud. Sin embargo, los fieles, siendo testigos de Je-
hová y apreciando la verdad de que estamos en el dia
de juicio, con denuedo declaran la verdad, lo cual es
prueba ele su amor a Jehová y de su libertad en Cristo.
-1 Juan 4:17,18.
Los fieles rehusan reconocer a los gobernantes ele este
mundo como las "potestades superiores". Por completo
rehusan transigir con los poderes de la organización de
Satanás, pidiendo o aceptando permiso de ella para po-
der proclamar el evangelio del reino de Dios. Ellos obe-
decen a Dios y no al hombre, por cuanto están libres de
la esclavitud al hombre y a las organizaciones formadas
por hombres y regidas por Satanás. Por lo tanto, sola-
mente donde existe el espíritu del Señor hay libert.'ld;
y ese es el significado de las palabras del apóstol en el
t exto citado. Todos los que están en Cristo y en el pacto, ,
sacados como pueblo para el nombre ele Jehová, tienen
que ser enteramente obedientes al gran Pmfeta, Cristo
Jesús ; y por .cuanto la instrucción procede del Señor
en el templo, todos los miembros de la compañía del tem-
plo tienen que ser del todo obedientes a las instrucciones
procedentes del Señor.-Hech. 3 : 23.
Cristo Jesús es la cabeza de la casa de los hijos, y los
que se hallan en la casa, es decir, en la casa real de Dios
en el templo, se hallan por completo libres de la orga-
nización de Satanás. Las palabras de Jesús dirigidas a
los que se consideraban siervos de Dios, son: "Si per-
maneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discipulos; y conoceréis la verdad y la verdad os hará
libres. Si, pues, el Hijo os hiciere libres, seréis verdade-
ramente libres." (Juan 8: 31, 32, 36) La misma regla
aplica en el tiempo presente. Es necesario conocer la
verdad, estar en Cristo J esús y fielmente . obedecer al
224 J E .H O V A
Señor a fin de estar completamente libres de la orga-
nización de Satanás. Lo dicho no quiere decir la liber-
tad de deseos puramente egoístas u obrar contrariamente
a las instrucciones de la organización ele Dios. Los que
insisten en seguir sus propios deseos egoístas sin dar
atención a las instrucciones que proceden del templo se
ponen fuera del favor de Dios. Que nadie piense que por
el simple hecho de estar en la verdad, tiene libertad para
hacer como le plazca. Tiene que hacer la voluntad clel
Señor, y la voluntad del Señor está expresada en su
Palabra; y el Señor obra por mecho de su organización,
t eniendo solamente una manera ele llevar a cabo su tarea,
no muchas.
VIS ION
En seguida el apóstol, dirigiénclo sus palabras parti-
cularmente a los que tienen el espíritu del Señor como
él y todos los que en el tiempo presente se hallan en el
templo sirviendo fielmente a J ehová, dice: "Empero
nosotros todos, con rostro descubierto, mirando· como
en un espejo la gloria del Señor, somos transformados
en la misma semejanza, de gloria en gloria, asi como
por el Espíritu del Señor." (2 Cor. 3: 18) En el cuadro
típico el rostro de Moisés fué velado y no los rostros ele
los israelitas. En el antitipo el rostro del Mayor Moisés,
Cristo Jesús, es el que resplandece, y ese resplandor es
la reflección de la gloria de J ehová. Por lo tanto cuando
la faz del israelita espiritual se dirige al Señor, desvián-
dola del hombre, el velo se quita y se contempla el rostro
sin velo por los que están en plena unidad en Cristo.
Lo dicho explica por qué los que están en el templo tie-
nen una visión clara del propósito del Señor y su gloria
en el tiempo presente y por qué otros que creen estar
en Cristo no tienen visión alguna.
SUS PACTOS 225
Otra traducción del texto es: "Empero todos nosotros
contemplando la gloria del Señor en un rostro descu-
bierto, somos transformados a la misma semejanza, de
gloria en gloria, así como por el Señor, el Espiritu."
(2 Cor. 3 : 18, Diag.) El Señor Jesús no cubre con velo
su gloria para no ser vista de nosotros (todos los que
están en el templo), por cuanto t enemos fe y el espí-
ritu del Señor. 'Todos los que se encuentran en esa con-
dición son mentalmente espirituales y tienen una visión,
en tanto que otros están ciegos. Los fieles en el t emplo
contemplan la faz descubierta del Señor Cristo Jesús
como si miraran en un espejo, y allí miran la gloria de
Jehová sobre Cristo J esús, siendo esa gloria recibida por
los que se están en el templo y luego la reflejan. La
gloria que aquí se menciona no es parte de nosotros, ni
tampoco es ele nosotros. El gran Mediador e inauguraclor
del nuevo pacto es el que refleja la gloria de Jehová,
por cuanto se halla en el templo, 'en su gloria, y todos
sus santos ángeles con él.' (Iviat. 25 : 31) Jehová da su
gloria a Cristo J esús, y a su compañía del templo, y a
nadie más. ( I sa. 42 : 8) Cristo Jesús refleja la gloria
ele J ehová, y los que se hallan en el templo, contem-
plando esa gloria, reflejan la gloria del Seño~ J ehová
a otros, a fin de que se den cuenta de quiénes son los
venl aderos testigos de. J ehová.
Esos fieles "son transformados a la misma imagen",
"transformados a la misma semejanza." ( Diag.) El resto
congregado en el t emplo a la inauguración del nuevo
pacto "es arrebatado . . . en las nubes, al encuentro del
Señor en el aire". ( 1 Tes. 4: 17; véase 'The W atchtower,
enero 15 ele 1934.) Desde fuera clel templo disciernen
la gloria clel Señor y reciben instrucción de él, en el re-
tiro del Altísimo, la cual cambia la conducta y acción
de ellos. Son limpiados ele las cosas que no son clel Señor,
226 JEHOVA
tales como el temor y la adoración al hombre, la sumi-
sión a los poderes mundanos contrariamente a la voluntad
de Dios, la conformación a las enseñanzas de los hom-
bres, y el ir en pos del hombre; y de todo lo demás que
hace a la persona conformarse al formalismo de Babi-
lonia. La compañía del templo tiene que conformarse
a la imagen de Cristo Jesús. "Porque a los que conoció
en su presciencia, los predestinó también para ser con-
formados a la imagen de su Hijo; para que él fuese el
primogénito entre muchos hermanos. Y a los que pre-
destinó, los llamó también; y a los que llamó, los jus-
tificó también; y a los que justi:ficó, también los glori-
ficó."-Hom. 8: 29, 30.
Los que son traídos al templo y hacia quienes se inau-
gma el nuevo pacto ven y aprecian la verdad de que
Cristo Jesús es "el testigo fiel y verdadero" de Jehová
Dios, lleno de integridad hacia Dios, y del todo dedicado
a la vindicación de su nomb:¡:e; y se dan cuenta de que
ellos tienen que ser como el Señor en este respecto. Por
consiguiente, tienen que ser fieles testigos ele J ehová, por
cuanto han estado con Jesús, han aprendido de él y tie-
nen que hacer como él hace, siendo denodados en la pro-
clamación del testimonio al nomb1·e de Jehová. Con re-
ferencia al mismo asunto está escrito : "Y viendo ellos
el denuedo de Pecho y de Juan ... reconocían que eran
de los que habí.an estado con Jesús," y por lo tanto eran
denodados testigos de Jehová. (Hech. 4: 13) De esa
manera su curso ue acción es cambiado del seguido du-
nwte el período Elías de la iglesia llegando a ser como
el Señor, denodados testigos y sin temor. Esto no quiere
decir testigos rudos, sino dar el mensaje de verdad con
serenidad y sin temor. La expresión mencionada "uC:l
gloria en gloria" no quiere decir que los ele la clase del
templo son cambiados de la gloria del pacto de la ley
SUS PACTOS 227
a la gloria del nuevo pacto, sino que son cambiados a
la semejanza de Cristo Jesús como fieles testigos al
nombre de J ehová. Durante el período E lías de la igle-
sia los fieles hasta cierto punto reflejaron la gloria del
Señor, pero, siendo transferidos de Elías al periodo de
Elíseo de la obra del Señor, tienen mayor honor y glo-
ria de servicio, por cuanto la tarea de Elíseo es una de-
voción altruista para honor del nombre de Jehová. En
el tiempo presente es más claro para la clase J onadab
discernir quiénes son los verdaderos testigos de Jehová
que honran su nombre como Jesús lo hizo cuando se
hallaba en la tierra. Con respecto a sus fiel es seguidores
J es ús dijo: "Y la gloria que me has dado a mí, yo se
la he dado a ellos : para ·que ellos sean uno, así como
nosotros somos uno." (Ju an 1'l': 22) Los fieles reflejan
la gloria del Señor a fin de que aun los de afuera pue-
dan determinar quiénes en realidad altruistamente están
dedicados a Jehová.
Esa transformación conforma a uno a la semejanza
de Cl'isto J esús, "así como por el Serior, el Espíritu."
(2 Cor. 3: 18) Cristo Jesús ha aparecido en el templo
y juntado los santos ele Jehová en torno de sí, siendo
ahora cuando las palabras del apóstol tienen aplicación:
"Cuando Cristo, el cual es nuestra vida, sea manifestado,
entonces también vosotros seréis [Link] junta-
mente con él en gloria." (Col. 3 : 4) Cristo J esús ins-
truye a los de la clase del templo y los envía a reflejar
su gloria.. (Mat. 10: 27) Los ángeles del Señor han se-
paraao a. los-desobedientes, y el Señor ha cubierto a los
fieles con el manto de justicia enviándolos como testi-
gos suyos a brillar por medio de la reflexión de su glo-
ria; y ahora es cuando se cumplen sus palabras: "En-
tonces resplandecerán los justos como el sol, en el reino
de su Padre. ¡ Quien tiene oídos, oiga !" ( Mat. 13 : 43)
228 JEHOVA
Solamente los testigos de Jehová, que forman parte de
la clase del siervo electo, son participantes de esa gloria.
(Isa. 42 : 8; 43 : 7) Siendo testio-os de J chová, mantie-
nen su integridad hacia él, y a causa de hacerlo así, caen
sobre ellos los mismos reproches que cayeron sobre Cristo
J esús y son opuestos y perseguidos. (Rom. 15: 3) Los
hechos claramente muestran que esas son exactamente
las condiciones y experiencias de los testigos de Jehová
que con denuedo proclaman el nombre de Jehová en el
tiempo presente. "Si sois vituperados por el nombre de
Cristo, bienaventurados sois; porque el espíritu de gloria
y de Dios descansa sobre vosotros."- ! Ped . 4 : 14.
Los fieles tienen el glorioso privilegio de ser testigos
del nombre ele J ehová, y el gran Juez se halla en el
templo juzgando la casa ele Dios y dividiendo a la gente
a la manera que son separadas las ovejas de las c~bras.
(Mat. 25: 31-46 ) Los verdaderos seguidores ele Cristo
J esús no se avergüenzan de ser testigos de Jehová, sino
que se regocijan de tener parte en la proclamación del
testimonio para la vindicación ele su nombre. ( 1 Ped.
4: 16) Declaran la justicia de Dios.
CAPITULO VIII
SUS PACTOS
J
EHOVA no junta a sus santos simplemente por el
placer de tenerlos con él, sino que los junta a fin
de que desempeñen una tarea con relación a su nom-
bre. Los que son congregados en el templo, y hacia quie-
nes el nuevo pacto se inaugura, han llegado a ser parte
de "los cielos" ; por lo tanto el profeta del Señor dice :
"Y los cielos proclamarán la justicia de él; porque Dios
mismo es el Juez." ( Sal. 50: 6) Esta profecía tiene apli-
cación particular en el tiempo presente a los que están
en el t emplo con el Señor J esús.
El Señor constituyó al apóstol Pablo como ministro
suficiente ,del nuevo pacto, e igualmente todos los que
son traídos a la madurez en Cristo y se hallan en el tem-
plo son constituidos ministros del nuevo pacto. Lo an-
terior es particularmente cierto con respecto a la inau-
guración del nuevo pacto; por la tanto el apóstol dice:
"Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio, según
hemos alcanzado misericordia, no desfallecemos." (2 Cor.
4: 1) Los que reciben este ministerio apreciando el hecho
de q-qe procede del Señor y de que la fortaleza de ellos
radica en él, no desfallecen.
El periodo de Elias de la iglesia data · de 1878 a
1918 E.C. Durante ese período hubo mucha predicación
de doctrinas y enseñanzas de hombres, por ejemplo, "las
enseñanzas del Pastor Russell examinadas" siendo el tí-
tulo ele muchos discursos. Durante el período Eliseo ele
la iglesia que comenzó inmediatamente después de 1918,
el Señor nos ha enseñado que es nuestro privilegio pro-
229
230 JEHOVA
"Clamar el glorioso nombre de Jehová. Habienclo recibi<lo
esta comisión y ministerio, como el apóstol, "hemos al-
canzado misericordia para ser dignos de confianza."
(1 Cor. 7 : 25) Nunca más exaltaremos a ningún hom-
bre, incluso nosotros mismos, ni tampoco deberíamos
exaltarnos ante otros. "Porque no nos predicamos a
nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, el Señor, y a
nosotros, como siervos vuestros [como ministros sufi-
cientes del nuevo pacto; constituidos por gracia del Se-
ñor] por amor de Jesús [gracia del Mediador]. Porque
Dios que dijo: Resplandezca la luz de en medio de las
tinieblas [de en medio del retiro, es decir, el templo,
obscuro para todos los que se hallan fuera de 61 ( Mat.
10: 27) ], es el que ha resplandecido en nuestros cora-
zones, para darnos la luz del conocimiento de la gloria
de Dios, en el rostro de Jesucristo."-2 Cor. 4: 5, 6.
Al contemplar la fiel clase del templo el rostro de
Cristo Jesús, el Mayor Moisés e inaugurador del nuevo
pacto, se da cuenta de que el rostro del gran Mediador
no está cubierto, sino que la luz que se desprende de ese
rostro sin velo brilla en sus corazones creando allí el
móvil adecuado para servir a Dios, a quien sirven de
una manera altruista. Da a esos fieles la luz del cono-
cimiento y entendimiento del propósito de Jehová, re-
velándoles la gloria del Señor. Pero el resto no se da
crédito a si mismo por este honor o gloria, sabiendo que
procede del Señor. Con humildad y regocijo de corazón
camina en presencia del Señor. El ministerio del nuevo
pacto es un gran honor que se le ha conferido, y ·es tam-
bién un tesoro inapreciable. "Empero tenemos este teso-
ro en vasijas de barro [organismos humanos], para que
la soberana grandeza del poder sea de Dios, y no de
nosotros." ( 2 Cor. 4 : 7) 'fodos los miembros del fiel
J.·esto se deleitan en el desempeño de ese ministerio o
SUS PACTOS 231
comisión y ((proclaman su justicia; porque Dios es el
Juez" . Hacen esto en tanto que se hallan en la tierra.
N o habrá necesidad de ese ministerio después del Arma-
gcdón ; y esto es prueba adicional de que el nuevo pacto
se hace, se inaugura y cmnple su objeto antes del Arma-
gedón.
EL RESTO SALVADO
I srael carnal se apartó de Dios, pecó en contra de él
y en contra del pacto hecho con él. En esto Israel pre-
figuró a la "Cristiandad", incluso todos los consagrados
que continúan usando las "ropas suci as" de la "Cristian-
dad". Pretenden estar de parte de Jehová, pero no lo
están, asi como los israelitas de la antigüedad preten-
dían estar de parte de Dios pero no lo e taban. Así como
Dios tenia indignación contra I srael natural, igualmente
tiene indignación contra el profeso I srael espiritual a
la venida del Señor al templo, incluyendo a todos los
que se hallaban bajo las condiciones del nuevo pacto,
que no habían sido denodados en la proclamación del
mensaje del reino de Dios y que habian conferido grande
honor al hombre. (Luc. 16: 15) El resto de I srael carnal
fué salvado, y de igual manera el resto de I srael espi-
ritual es salvado cuando el Señor aparece en el templo
para juicio y para la inauguración del nuevo pacto hacia
el resto.
"Y ahora, sin embargo de esto, así dice J ehová, el
Dios de I srael, respecto de esta ciudad, de la cual decís
que está entregada en mano del rey de Babilonia, a cau-
sa de la espada y del hambre y de la peste : He aquí que
yo los reuniré el resto [Israel espiritual] de todas las
tierras a donde los he echado en mi ira y en mi indig-
nación, y en grande enojo; y los haré volver a este lu-
gar [en 1919 E .C.], y los haré habitar seguros ; y ellos
serán mi pueblo, y yo seré su Dios; y les daré un mismo
232 JEHOVA
corazón y un solo camino [trayéndolos de esa manera a
la unidad en Cristo J, a fin de que me teman siempre,
para bien de ellos y de sus hijos después de ellos [es
decir, los prefigurados por Rut la moabita] ; y haré con
ellos un pacto eterno [el nuevo pacto, hecho con Jesús
como Mediador para el resto de Israel carnal que vino
a ser espiritual, e inaugurado hacia el resto de I srael
espiritual en el tiempo presente], que no me apartaré
de ellos, dejando de hacerles bien, sino que pondré mi
temor en su corazón, para que no se aparten de mi. Y
me regocijaré sobre ellos para hacérles bien, y los plan-
taré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de
toda mi alma."-Jer. 32: 36-41.
En 1919 cuando J ehová reunió al resto y a aquellos
contra quienes se hallaba indignado, retirando de ellos
su ira, comenzó el cumplimiento de la profecía registrada
en el Salmo 50 : 5. Todos los profesos hasta ese tiempo
habían hecho un pacto con Dios por medio de sacrifi-
cio, condición precedente a la entrada en el nuevo pacto.
Habían sacrificado su derecho a vivir en la tierra como
criaturas humanas al tiempo de ser engendrados del
espíritu de Dios, pero habiendo dejado de ser denodados
en la proclamación clel mensaje de verdad, Dios estaba
indignado con ellos, y a la venida del Señor a su tem-
plo retira ele ellos su indignación, según lo declara el
profeta Isaias. (Véase Isaias 12: 1) Ni Israel carnal
ni la humanidad en general sacrifican su derecho a la
vida humana, y por consiguiente no entran en el pacto
por medio de sacrificio y no sori los que en ese tiempo
son [Link] en el nuevo pacto, ni tampoco son ellos
con quienes ese pacto se hace e inaugura.
En 1914 Dios colocó al Legítimo Gobernante del mun-
do sobre su trono, y en ese tiempo la "Cristiandad", o
sea Babilonia moderna, ya babia caiclo del favor celes-
SUS PACTOS 233
tial, con respecto a lo cual J eremias profetizó lo que se
registra en el capitulo 50: 2, 3. Entonces comenzó el
"dia de J ehová", a principio del cual I srael espiritual
se hallaba en angustia. En relación a esto J ehová hizo
que su profeta escribiera : "En aquellos dias, y en ese
tiempo, dice Jehová, vendrán los hijos de I srael [ espi-
ritual], ellos y los hijos de Judá [los que se hallan en
linea para el reino, la casa real] juntamente ; irán an-
dando y llorando, y buscarán [después de la angustia
de 1918] a Jehová su Dios. Inquirirán en el camino de
Sión [Inquirirán con respecto a Sión, V.R.I.], puesto
hacia allá sus rostros [ahora que la reconstrucción del
templo ha comenzado], diciendo: ¡Venid y unámonos
[Vengan, y únanse, V.R.I.] a J ehová en un pacto etei·no,
que nunca será echado al olvido !"-Jer. 50: 4, 5. ·
El pasaje anterior muestra el deseo de los plenamente
consagrados de ser fieles al nuevo pacto como pueblo
sacado de entre las naciones para el nombre de J ehová.
Viniendo al Señor e inquiriendo con respecto a Sión,
la organización de Jehová, los que están en l'tnea para
el reino se comprometen a ser fieles. El nuevo pacto se
inaugura hacia ellos y también son admitidos en el pacto
para el reino, siendo hechos parte de la organización ca-
pital de Dios, ungidos y comisionados para llevar a cabo
una tarea particular en su nombre. Con relación a esto
se escribió la profecía : "¡Volveos, oh hijos reincidentes !
dice Jehová, porque yo soy vuestro marido ; y os tomar·é,
uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os traeré
a Sión."-Jer. 3: 14.
Durante la Guerra Mundial, y de una manera parti-
cular en los años de 1917 y 1918, I srael espiritual se
hallaba en una condición desolada. Grandes pruebas vi-
nieron sobre los que estaban consagrados al Señor, efec-
tuándose una tarea de separación. Pasando a través .de
234 JEHOVA
esa aílicci6n los que fueron hallados fieles hasta ese
tiempo fueron admitidos en los vinculos del nuevo pacto.
"Y os [Israel espiritual] haré pasar por debajo de la
vara [la autoridad real de Cristo Jesús enviado de Sión
al templo para purificar a los hijos de Levi], y os haré
entrar en los vínculos del pacto [es decir, el nuevo pacto] :
Y recogeré de entre vosotros los rebeldes, los que se re-
belan contra mi : los sacaré de la tierra de su peregrina-
ción, mas no entrarán en la tierra de Israel; y conoce~
réis que yo soy J ehová." (Eze. 20: 3"/, 38 ) Esta tarea
de separación comenzó y continúa [Link] que el santua-
rio sea por completo purificado.- Dan. 8 : 14.
Aquellos que son traídos al t emplo y hacia quienes
el nuevo pacto se inaugura han sido ungidos; lo que
quiere decir que son comisionados para hacer una tarea
especial para el nombre de J ehová ; como está escrito :
"El Espíritu del Señor está sobre mí por cuanto me ha
ungido para anunciar las buenas nuevas." ( I sa. 61 : 1)
Refiriéndose a esta compañía de ungidos, J ehová, por
medio de su profeta, además dice : "Mas en cuanto a
vosotros, seréis llamados sacerdotes de Jehová ; se os ape-
llidará [los de la clase J onadab] ministros de nuestro
Dios ; comeréis las riquezas de las naciones, y entraréis
en posesión ele su gloria." (Isa. 61 : 6) Antes de ese
tiempo, particularmente durante las condiciones humi-
llantes de 1917 a 1919, el pueblo ele Dios sobre la tie-
rra sufrió mucha vergüenza; pero habiendo retirado su
ira de ellos, dice :
"Y en lugar de vuestra vergüenza, tendréis doble [una
doble porción del espíritu o favor divino, como el que
recibió Elíseo], y a trueque de su ignominia mis siervos
se regocijarán en su porción: por lo tanto en su propia
tierra poseerán el doble [en esta feliz condición una
doble porción del espíritu]; habrá para ellos regocijo
SUS PACTOS 235
eterno [el gozo del Señor, habiendo entrado a ese gozo
por invitación de Cristo Jesús; condición a la que se hace
referencia como 'su propia tierra']. Porque yo, Jehová,
amo la justicia [la curu comenzó a ejecutar en el templo
con el juicio que empieza por la casa del Señor], abo-
rrezco la rapiña para holocausto; mas a aquellos les daré
su recompensa fielmente; haré [inauguraré] con · ellos
un pacto eterno. Y su simiente [los judíos verdaderos]
será conocida entre las naciones [en las cuales serán tes-
tigos de Jehová], su linaje también en medio de los pue-
blos; cuantos los vieren [es decir, diciernan que son
siervos de Jehová], los conocerán, que ellos son la si-
miente [el :fiel pueblo de J ehová sacado para su nombre]
que ha bendecido J ehová." (lsa. 61: 1, 6-9) Los hechos
fí.sicos, o sucesos que han acontecido al pueblo de Jehová
desde 1Dl9, plenamente corroboran la conclusión ya ex -
presada concerniente al texto. Los admitidos en el pacto
han entrado en el gozo del Señor y grandemente se re-
gocijan de tener el privilegio de dar testimonio a su
santo nombre ; y otros que no son de la casa real ven
que estos fieles son t estigos de Jehová, y los reconocen
como la bendita simiente de él.
"PACTO DE PAZ"
Después de haber sido traído al templo, y por Jo tanto
después de la inauguración del nuevo pacto, el fiel resto
de J'ehová entra en la paz; por consiguiente la inaugu-
ración del nuevo pacto incluye para con ellos un "pacto
de paz". El nuevo pacto ha estado en vigor a través del
período de sacrificio, pero, habien do sido inaugurado a
la edificación de Sión, el "pacto de mi paz" comenzó.
Las naciones de la tierra son grandemente sacudidas y
en el tiempo presente se están desintegrando, y los lu-
gares altos de los gobiernos terrenales están siendo de-
236 JEHOVA
rribados, estando en grande angustia; pero hay paz para
los que están en la organización de Dios. La paz de Dios
permanece con sus fieles; como está escrito : "Porque
las montañas [reinos de la tiena] se alejarán, y los co-
llados [los lugares elevados de esos reinos] serán remo-
vidos; pero mi compasión no se alejará de ti [los de
Sión, la organización capital de Dios], ni será movido
mi pacto de paz, dice Jehová que se compadece de ti."
- Isa. 54 : 10.
Son pueblo de Dios aquellos hacia quienes el nuevo
pacto se inaugura y que por lo tanto se hallan en el
templo, siendo el antitípico David la Cabeza de ellos,
Rey o Gobernante : ''Y yo, J ehová, seré el Dios de ellas,
. mi siervo David será el Príncipe en medio de ellas :
yo J ehová lo he dicho. Y celebraré con ellas un pacto
de paz, y , exterminaré ele la tiena las bestias feroces ;
de modo que habiten mis ovejas en los despoblados con
seguridad, y duerman en los bosques." ( Eze. 34: 24, 25 )
Aun cuando el pacto de paz no es el nuevo pacto, sin
embargo es un pacto de paz que J ehová da a aquellos
hacia quienes el nuevo pacto ha sido inaugurado.
Los que son nacidos de la mujer ele Dios, es decir, su
organización, y que se hallan en el templo donde son
enseñados por Dios, tienen grande paz; como está es-
crito : "Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová;
y grande será la paz de tus hijos." ( Isa. 54 : 13) El ene-
migo continuará el asalto contra los fieles testigos de
J ehová, pero esos asaltos de ninguna manera harán que
los fieles teman a hombre o a demonio, ni t ampoco de-
j arán ellos de proclamar con denuedo el mensaje de ver-
dad ele Dios. Obedecerán a Dios y no al hombre. La fe
y confianza de ellos está puesta en J ebová, sabiendo que
su fortaleza procede de él; por lo tanto tienen grande
paz al saber que las promesas de Dios son seguras y que
SUS PAC'l'OS 237
el enemigo no prevalecerá contra ellos. Con respecto a
estos fieles J ehová ha dicho: "Ninguna arma forjada
contra ti-tendrá éxito; y a toda lengua que en juicio se
levantare contra ti, condenarás. Esta es la herencia de
los siervos de J ehová, y su justicia es de mi, dice J ehová."
-Isa. 54:17.
TEMPLO ABIERTO
El pacto de la ley tenía el arca del pacto, y el nuevo
pacto tiene una mayor. (Heb. 9: 1-5, 23, 24) Esta es
otra prueba de que el nuevo pacto aplica de una manera
particular a Israel espiritual. La venida del Señor J esús
al templo en 1918 marca la apertura del templo en el
cielo, siguiendo luego la inauguración del nuevo pacto.
Con respecto a esto está escrito : "Y fué abierto el tem-
plo de Dios en el cielo, y fué vista en el templo el arca
de su pacto : y h'ubo relámpagos, y voces, y truenos, y
un terremoto, y grande pedrisco." (Apoc. 11 : 19) La
presencia del 'arca en el templo del cielo', como se ele-
clara en este texto, denota la presencia de Jehová allí
por representación clel Señor Jesucristo, el gran Media-
dor, Juez e Inaugurador del nuevo pacto, y que ha ve-
nido al templo. A la inauguración del pacto de la ley
en el Sinai hubo un gran terremoto y "hubo truenos y
relámpagos". (Ex. 19: 16-19; 20: 18) I gualmente cuan-
do fué abierto el templo en el cielo, marcando la inau-
-guración del nuevo pacto, "hubo relámpagos, y voces, y
truenos, y un terremoto, y grande pedrisco." Este len-
guaje simbólico declara lo que aconteció, particularmente
lo relacionado con el pueblo de Dios.- Luz, Tomo Uno,
páginas 227-229.
EUNUCOS Y EXTRANJEROS
A la venida del Señor Jesús al templo para juicio, y
la inauguración del nuevo pacto, hubo una compañía
238 JEHOVA
de fieles seguidores que fueron prefigurados por el fiel
Mardoqueo. (Ester 2: 5-7) Otros vinieron al conoci-
miento de la verdad y fueron admitidos en el pacto des-
pués de 1919, pero éstos evidentemente parecen ser pre-
figurados por los "eunucos" y "extranjeros" menciona-
dos por el profeta I saías como habiendo sido admitidos
en la casa del Señor. Había eunucos entre los israelitas
naturales, los cuales deben haber sido extranjeros, por
razón de que la ley hebrea prohibía que un israelita fue-
ra hecho eunuco, y uno que estuviera en esa condición
no podía ser admitido en la organización típica de Dios.
Evidentemente los extranjeros eran hechos eunucos a
fin de que no contaminaran la familia natural de I srael.
Pero los eunucos que con diligencia se esforzaban por
guardar el pacto de la ley obtenían el favor del Señor,
con referencia a lo cual está escrito: "Porque así dice
J ehová, respecto de los eunucos [que deben de haber
sido extranjeros J que guardan mis días de descanso [del
pacto de la ley tipo del nuevo pacto J, y escogen las cosa~:~
en que yo me complazco, y se esfuerzan en cumplir mi
pacto [se apegan a mi pacto, V .R.I.] : Yo les daré en
mi Casa [la organización real de J ehová], y dentro de
mis muros, memorial y nombre [un nuevo nombre] me-
jor que el de hijos e hijas [nombre que estos hijos e hijas
podrían haber tenido si hubieran sido fieles J: les daré,
un nombre eterno que nunca les será quitado." (Isa.
56: 4, 5) El "nombre eterno que nunca les será quitado",
aquí mencionado, evidentemente se refiere al "nuevo
nombre" que J el;10vá Dios da a aquellos hacia quienes
el nuevo pacto se inaugura y que son constituidos miem-
bros de la casa real viniendo a ser t estigos de J ehová,
comisionados por él para dar testimonio a su nombre.
El hecho de aplicarse la misma regla a los extranje-
ros muestra que Jehová no hace, acepción de personas
SUS PACTOS 239
que manifiestan amor y obediencia a él. '" Asimismo res-
pecto de los hijos de la tierra extraiía [V.R.l., también
los extranjeros], que se unen a Jehová, para asistirle,
y para amar el nombre ele Jehová, para ser siervos suyos;
todo aquel que guarda el día ele descanso para no pro-
fanarlo, y se es:fueTZa en cumpliT mi pacto; yo también
los traeré a ellos a mi santo monte [Sión, la santa or-
ganización de Dios], y los haré gozosos en mi Casa ele
oración [el templo de Dios] ; sus holocat1stos y sacrifi-
cios serán aceptados sobre mi altar : porque mi Casa será
llamada Casa de oración, por todos los pueblos." ( Isa.
56: 6, 7) Las últimas palabras del texto anterior, "para
todos los pueblos," evidentemente incluyen a la clase re-
presentada por Hut, que era una extranjera traída a la
casa de Israel natural. "Asi dice J ehová el Señor, el que
r eco"'e los dispersos de I srael [el resto aprobado por Dios
en 1918]. Juntaré a él otros todavía [la clase de Ester
y Rut que vinieron en 1918 a la que se agrega la clase
del 'siervo fiel y prudente', designada asi por el Señor,
y que :fué prefigurada por Mardoqueo y Noemi], ade-
más [es decir, además del resto original representado
por Mardogueo y Noemi] de los suyos que están ya re-
cogidos."-Isa. 56 : 8.
Rut era moabita, y por lo tanto extranjera a I srael
y a sus leyes; pero cuando Rut decidió ir a Belén con
N oemí, sin perspectiva de matrimonio terrenal y sin es-
peranza alguna de casarse y dar a luz hijos, desde ese
momento vino a ser "eunuco", siendo esa la razón por
la cual ella muy bien representa tanto a los eunucos
como a los extranjeros mencionados en la anterior pro-
fecía ele Isaías.
Aquellos hacia quienes se inauguró el nuevo pacto a
la venida del Señor Jesús al templo en el cual fueron
admitidos y ungidos, quedaron constituidos en minis-
240 JEHOV.A
tros suficientes del pacto para ministrar a los que des-
pués fueran admitidos en el pacto, tales como Rut y Ester,
es decir, la clase representada por ellas. Los hechos bien
conocidos muestran que muchos han venido al conoci-
miento ele la verdad desde 1922, lo cual corrobora la
conclusión anterior respecto a este texto. Debemos re-
cordar también que un gran número formándose de
aquella clase de personas que habiendo hecho una
consagración a la voluntad del Señor no respondieron
al llamamiento para el reino y por lo tanto el Señor no
los admitió en el pacto para el reino celestial. Por con-
siguiente, el nuevo pacto no se inauguró hacia ellos, no
quedando constituidos en "ministros suficientes" de ese
pacto. Los designados en las Escrituras como "prisio-
neros" deben salir ahora, y los ministros suficientes
del nuevo pacto tienen la obligación de ministrar a la
clase de "prisioneros" o "gran multitud". Esta es una
de las tareas que el resto desempeña ahora en la tierra.
-Isa. 42 : 6, 7; 49: 8, 9.
Los representados por Rut y E ster, y que son traídos
después de 1918, también son constituidos en ministros
suficientes del nuevo pacto y participan en este minis-
terio, como se ha dicho. Antes de que uno venga a ser
ministr9 ·suficiente del nuevo pacto tiene que llegar a
la madurez en Cristo y ser de hecho un anciano, minis-
trando a otros que se han consagmdo a Dios en la clase
Jonadab; siendo esta otra prueba de que el nuevo pacto
se limita a la clase de Israel espiritual.
CETURA
.Abraham tuvo ele Cetura seis hijos. (Gén. 25: 1, 2)
¿ Qué fué lo que Cetura prefirruró, y qué relación tuvie-
ron ella y sus hijos con el pacto de Jehová? Se ha dicho
que los seis hijos de .Abraham y de Cet11ra típicamente
SUS PACTOS 241
representaron los muchos pueblos de la tierra que ulti-
maclamente obtendrán "restitución" y bendiciones de vi-
da bajo el reino de Cristo, y que por lo tanto Cetura fué
tipo del nuevo pacto, el cual produce los hijos de "res-
titución". Las Escrituras no apoyan esa conclusión, a
los menos por dos buenas y suficientes razones : ( 1) El
nuevo pacto no tiene que ver con el mundo en general,
por cuanto es el medio usado por Jehová para sacar de
entre las naciones un· pueblo para su nombre, pueblo que,
probando su fidelidad, estará asociado con Cristo Jesús
en la vindicación del nombre de Jehová; todos ellos son
hijos de Jehová; (2) Los que obtengan las bendiciones
terrenas de vida humana serán hijos de Cristo y no de
Jehová, lo cual definidamente se prueba por el hecho
de que los fieles de la antigüedad que serán los gober-
nantes visibles en la tierra serán hijos de Cristo, estando
bajo la supervisión directa de él. (Sal. 45: 16; Isa. 9: 6)
Toda vida procede de Jehová Dios ; pero Jehová ha in-
vestido a Cristo Jesús con el poder y autoridad de dar
vida a la clase terrenal y es designado en las Escrituras
corno el "Padre Eterno". Los hijos de Cetura no fueron
de I saac, el cual fué tipo ele Cristo Jesús, sino ele Abra-
ham quien representó a Jehová Dios mismo. Por esta
razón se ve que los seis hijos de Cetura no podrían re-
presentar a la clase terrena o humana.
LOS HECHOS
POR ADOPCION
Es cierto que el apóstol, en el mismo capítulo, dice:
«Porque cuantos habéis sido bautizados a Cristo, os ha-
béis revestido de Cristo. Y si sois de Cristo, entonces
sois simiente de Abraham, y herederos según la promesa."
250 JEHOVA
(Gál. 3: 27, 29) Pero el punto es, ¿Cómo vienen a ser
de Cristo? Evidentemente por adopción. Adopción sig-
nifica admitir a otro hijo en la familia. Los miembros
del cuerpo de Cristo representan una parte de la simiente
de Abraham en virtud de ser traídos a Cristo y adop-
tados en la casa de Dios, de la cual Cristo Jesús es Jefe
y Cabeza. N o son admitidos en el cuerpo de Cristo en
virtud de las obras de ellos. El argumento del apóstol
a los gálatas es que al debido tiempo Dios envió a
Cristo Jesús "para redimir a los que estaban bajo la
ley, para que recibiésemos la adopción de hi;jos. Y por
cuanto sois hijos, ha enviado Dios el Espíritu de su Hijo
[Cristo] en vuestros corazones, clamando: ¡ Abba Padre 1
Por manera que ya no eres más siervo, sino hijo; y si
hijo, luego heredero de Dios por medio de Cristo."-
Gál. 4: 4-7.
Una vez más el apóstol dice : "Porque no recibisteis
espiritu de servidumbre otra vez, para estar con temor;
mas recibisteis espíritu de adopción, en virtud del cual
nosotros clamamos: Abba, Padre." (Ro m. 8: 15) En se-
guida el apóstol claramente muestra que el fin de la con-
gregación de éstos en la familia de Dios se verifica al
tiempo en que Sión es edificada. "Y no tan solo así, sino
que nosotros también, que tenemos las primicias del Es-
píritu, sí, nosotros mismos gemimos dentro de nosotros,
aguardando la adopción, es decir, la redención de nuestro
cuerpo." (Rom. 8: 23) Desde el principio fué el pro-
pósito de Dios traer estos otros hijos a su familia por
adopción. "Habiéndonos predestinado, en su amor, a la
adopción de hijos, por medio de Jesucristo, para si mis-
mo, según el beneplácito de su voluntad."-Efe. 1: 5.
Jehová dijo a Abraham: "En Isaac será llamada tu
simiente." ( Gén. 21 : 12) Al tiempo ele esa declaración
hecha por Jehová Agar y su hijo habian sido desechados.
SUS PACTOS 2u1
(Gál. 4:29, 30) Como cuarenta años después de eso na-
cieron los hijos de Cetura. Isaac es el hijo nacido por
milagro de Dios según la promesa, siendo tipo de Cristo
J esús, la simiente prometida. J esús, el I saac antitípico,
es Uno, y los seis hijos de Cetura completan siete, que
es un número divino completo que form a la famili a real.
Los hijos de Cetura no podían heredar con Isaac 'todo
lo que Abraham poseía', pero di6 dones a esos seis hijos.
( Gén. 25: 5, 6) I gualmente los miembros del cuerpo de
Cristo nada pueden heredar de si mismos, poT cuanto
Cristo J esús es el Unico 'a quien él [Jehová] ha cons-
tituido heredero de todas las cosas'. (Heb. 1: 2) Cristo
J esús entr6 en la herencia del reino tres años y medio
antes de su venida al templo para juicio y para edificar
a Si6n, y por lo tanto transcuni6 ese tiempo antes de
que los otros hijos de Si6n nacieran o fueran traídos a
la organizaci6n capital de Dios. Por consiguiente J esu-
cristo de una manera esencial es «La simiente ele Abra-
ham". (Hech. 3: 25, 26) Por la mediaci6n de Cri sto
J esús sus hermanos son traídos como un pueblo sacado
para el nombre de J ehová, y estos fieles hermanos vinie-
ron a ser coherederos con Cristo J esús por adopci6n y
la herencia de ellos depende de ciertas condiciones : «Ei
Espíritu da testimonio juntamente con nuestro espíritu,
de que somos hijos de Dios; y si hijos, luego heTederos ;
heTedeTos de Dios, y coherederos con Cristo, si es que
sufrimos con él, para que también seamos glorificados
con él." (Hom. 8: 16, 17) En otras palabras, todos los
miembros del cuerpo son adoptados en la casa Teal vi-
niendo a ser para siempre miembros de esa casa bajo
condici6n de fidelidad hacia Dios, lo cual les trae los
reproches y sufrimientos que cayeron sobre CTisto J esús.
El nombre «Cetura" se deriva de la raíz qatar, qu~
significa «humear", es decil·, convertir en fragancia por
252 JEHOVA
medio del fuego. Más a menudo se traduce la palabra
por "quemar incienso", también "quemar sacrificio"; por
lo tanto el nombre "Cetura" quiere decir "incienso" o
"perfumado". El hermoso texto profético concerniente
a la venida de Cristo J esús como Rey y Juez al templo
dice: "¿Quién es ésta que viene subiendo del desierto,
como columnas de humo, perfumada con mirra y olíbano,
y con todos los polvos aromáticos del traficante ?" ( Oari.t.
3 : 6) A medida que el Rey va en su litera sesenta va-
lientes guerreros lo rodean. (Cant. 3: 7, 8) Los hijos ele
la casa real de Dios son juntados o traídos a la organi-
zación real de Cristo Jesús en el templo. El nombre
"Cetura" por consiguiente, sugiere que los otros hijos
de Sión, nacidos o traídos a ella después ele la venida
del Rey y del nacimiento del reino, son los que 'ofrecen
continuamente el sacrificio de alabanza a Dios, es decir,
el fruto de sus labios, dando gmcias a su nombre', des-
pués de la edificación de Sión en 1918. (Heb. 13 : 15)
Desde esa fecha en adelante ese sacrificio, siendo "con-
tinuo", no vuelve a ser interrumpido como lo fué en
1918, sino que para siempre esa organización capital
cmitinúa cantando las alabanzas de Jehová. ( Apoc. 8: 3)
Los que fielmente obedecen a Jehová y a Cristo Jesús
y con fidelidad desempeiian sus deberes de mini tros
del nuevo pacto "son para Dios un olor grato de Cristo".
-2 Cor. 2: 15.
El "hijo varón" nació en 1914 ; en 1918, a la venida
al templo, primeramente son dados a luz los santos fie-
les que murieron y que tuvieron que preceder a los que
se hallan en la tierra, y después de eso se congrega en
el templo al fiel resto. Por consiguiente, la congregación
de estos fieles en la familia real de Dios, claramente se
prefiguró por los seis hij os de Abraham y Cetura.
Teniendo en cuanta la evidencia suministrada por las
SUS PACTOS 253
Escrituras juntamente con los hechos que J ehová ha
dejado acontecer se arriba a la conclusión irresistible de
que el nuevo pacto nada tiene que ver con la "restitución"
de Israel natural o de cualquiera otro pueblo a la per-
fección humana; sino que ese pacto es el instrumento
·de Jehová para sacar de entre las naciones un pueblo
para su nombre, y que los de esa manera sacados, pro-
bándose fieles son adoptados en la familia real de Dios,
viniendo a ser miembros de su casa real, o santos reales.
Esta conclusión de ninguna manera es contraria a la 1
verdad de que las bendiciones terrenas o humanas ven-
drán a la gente en general durante el reino de Cristo,
sino que antes da seguridad a la humaniclad de que Je-
hová poseé una simiente aprobada que llevará a cabo esa
obra de bendición. El nuevo pacto se dedica y tiene es-
trecha relación con el pacto para el Reino . El Reino por
completo vindicará el nombre de J ehová.
EL PUEBLO DE SU PACT O
J ehová envió a ·Moisés a Egipto como vindicador .de
su nombre. Moisés testificó al nombre de Jehová según
le fué ordenado y en seguida sacó de Egipto a los israe-
litas con seguridad a través del Mar Rojo. Allí terminó
el cuadro. Al otro lado del Mar [Link] y una vez en el de-
sierto, J ehová usó a Moisés para hacer otros cuadros
proféticos que al debido tiempo se cumplirían por el
Mayor Moisés, Cristo. El cuadro hecho por Moisés yendo
a Egipto comenzó a tener su cumplimiento en el año
de 1914, según se ha declarado en el capítulo anterior.
Alg11nos de los cuadros proféticos hechos por Moisés des-
pués ele la salida ele Egipto se cumplieron en una fecha
anterior y otros después ele 1914. Cada uno de esos cua-
dros es completo, por cuanto fué dictado por Jehová y
hecho según su voluntad.
254 JEHOVA
Jehová babia ordenado a Moisés que llevara a los israe-
litas al monte Sinaí; lo cual cumplió al pie de la letra.
En ese monte Dios confirmó su pacto con Israel, pacto
que había principiado en Egipto teniendo como base el
degüello del cordero. Como mediador, Moisés presentó
al pueblo las palabras de Jehová, las cuales fueron acep-
tadas. "Vino pues Moisés y llamó a los ancianos del pue- .
blo, y expuso delante de ellos todas estas palabras que
Jehová le había mandado decir. Entonces todo el pueblo
respondió a una, diciendo: ¡ Nosotros haremos todo cuan-
to ha dicho Jehová! Y Moisés trajo a J ehová la respuesta
del pueblo." (Ex. 19: 7, 8) En conexión con este asunto
los israelitas convinieron en hacer la voluntad de Dios.
Nadie puede acercarse a Dios sino solamente por me-
dio de la sangre derramada ele Cristo J esús. Cuando el
hombre tiene fe en la sangre de Jesús como la provisión
hecha por Dios para la salvación, de esa manera entra
en pacto para hacer la voluntad de Dios. La base de ese
pacto es la sangre del Cordero que quita el pecado del
mundo, cordero que fué representado por el cordero pas-
cual degollado en Egipto. El pacto que Jehová hizo con
los israelitas en Egipto con Moisés como mediador, y que
fué confirmado en el monte Sinaí, no fué el único pacto
hecho con su pueblo escogido antes de llegar a la tierra
de Canaán.
EN MOAB
Moisés había guiado a los israelitas desde el Sinaí a
través del desierto por casi cuarenta años, hallándose
ya en la tierra de. Moab y casi a las riberas del Jordán,
río que pronto cruzarían para entrar a la tierra prome-
tida. En Moab habló Moisés a los israelitas ·según el
mandamiento de Jehová. El tiempo se fija de una ma-
nera definida: "Y aconteció a fines de los cuarenta años,
SUS PACTOS 255
en el mes undécimo, el primero del mes, que habló Moisés
a los hijos de Israel conforme a todo lo que le había
mandado Jehová acerca de ellos." (Deut. 1: 3) Este
tiempo se fija solamente dos meses antes del comienzo
del nuevo año de Israel. Moisés congregó a todo el pue-
blo y les recordó las cosas que Jehová había hecho por
ellos desde la confirmación del pacto en el Sinaí. En
esta ocasión Moisés les repitió la ley fundamental, y el
libro del Deuteronomio toma su nombre a causa de esa
repetición. (Deut. 5: 6-21) Sin duda uno de los propó-
sitos ele tal repetición de la ley fué recordar a los israe-
litas la obligación que tenían de hacer la voluntad de Dios.
Pocos eran los supervivientes ele la multitud que ha-
bía salido de Egipto, habiendo muerto muchos de ellos
en el camino. Casi todos los que escuchaban a Moisés
en esta ocasión eran hijos de los que habían salido de
E<Yipto, con excepción <le Caleb, J osué y algunos de la
tribu de Levi. Moisés dió mucho énfasis a la declaración
de que el pacto que Dios había hecho en el Sinaí no había
sido hecho con Abraham e Isaac, sino con los que estu-
vieron presentes en aquel monte, algunos ele los cuales
se hallaban ahora en Moab.-Deut. 5: 2, 3.
El pacto hecho en Moab no era una repetición del que
fué confirmado en el Sinai, sino un pacto separado y
distinto; como se ·demuestra por las siguientes palabras:
"Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó ~
Moisés que celebrase con los hijos de Israel en la tierra
de Moab, además del pacto que celebró con ellos en Ho-
reb."-Deut. 29: l.
Moisés en ese lugar recordó a los israelitas muchas de
las maravillas que Dios había obrado con ellos desde la
salida de Egipto y durante los cuarenta años de pere-
grinación por el desierto, y luego añadió: "Guardad pues
las palabras de este pacto y cumplicllas, para que pros-
256 ,JEHOVA
peréis en todo lo que hiciereis. Estáis hoy todos en pre-
sencia de Jehová vuestro Dios, las cabezas de vuestras
tribus, vüestros ancianos, y vuestros magistrados, con
t odos los hombres de Israel, vuestros niños, vuestras
mujeres y el extranjero que está en medio de vuestro
campamento, desde tu leñador hasta tu aguador; para
que entres en el pacto de Jehová tu Dios y en el jura-
mento que Jehová tu Dios celebra hoy contigo, a fin
de confirmarte hoy por pueblo suyo, y para que él sea
tu Dios, como te ha prometido, y como él ha jurado a tus
padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob." (Deut. 29: 9-13 )
Las palabras del pacto anterior manifiestan el prop6sito
de Jehová de tener un pueblo para su nombre que pro-
bara su integridad hacia él, si es que deseaban prospe-
rar, y que el pacto allí hecho abarca a todos los fieles,
estuvieran presentes o no. "Y no solamente con vosotros
hago este pacto y este juramento; sino con aquel que
está aqui con nosotros hoy delante de Jehová vuestro
Dios, y también con aquel que no está aqui hoy con noso-
t ros."-Deut. 29: 14, 15.
Las condiciones del pacto sinaitico y el de Moab de-
müestran que las de éste último son más amplias. (Deut.
10 : 16-20; 30: 11-14) "Circuncidad pues vuestros cora-
zones, y no endurezcáis vuestra cerviz." (Deut. 10 : 16)
Las palabras referentes a la circuncisión del coraz6n no
constituian una enmienda al pacto confirmado en el
Sinai, sino que constituían un mandamiento particular
del pacto en Moab. El pacto de la ley de~ Sinai fijaba
la pena de muerte por la transgresi6n; pero la "maldi-
ción" no se mencion6 sino hasta el fin del viaje en que
se hizo el pacto de Moab. (Deut. 11: 26-29; 28 : 15-68 )
A este pacto hecho en Moab y anunciado por Moisés pri-
meramente, se refiri6 Pedro después del Pentecostés di-
ciendo : "Y será que toda alma que no obedeciere a aquel
SUS PACTOS 257
Profeta será exterminada de entre el pueblo·." (Hech.
3: 23) Esta profecía tiene su aplicación particularmente
después de la segunda venida de Cristo, tiempo en que
se presenta la disyuntiva de vida o muerte ante los qne
el Señor ha ungido y sobre quienes pesa la obligación
de obedecer los mandamientos de Cristo Jesús, el Mayor
Moisés.
JESURUN
Jehová designa al pueblo de su pacto con el nombre
de "Jesurún". Este nombre aparece solamente cuatro
veces en las Escrituras: tres veces en el libro del Deu-
teronomio, y una vez en la profecía de Isaías. (Deut.
32: 15; 33 : 5, 26; Isa. 44: 2) Primeramente fué usada
esta palabra por Moisés en su cliscurso de las llanuras
ele Moab al ser hecho el pacto del mismo nombre. Nada
de lo expresado en la Palabra de J ehová es innecesario
o redundante. Por lo tanto debemos llegar a la conclu-
sión de que tanto el tiempo como el lugar en que se usó
la palabra tienen su significado. "Jesurún" quiere decir
"un pueblo justo" y por lo tanto debe aplicar a todos
los congregados en el templo para juicio y que perma-
necen en la justicia de Cristo Jesús. Los tales han sido
engendrados como hijos de Dios, han sido llamados, han
aceptado el llamamiento y están en línea para el reino,
siendo por lo tanto justificados por medio de la sangre
de Cristo Jesús. La clase del "siervo malo" debe de ha-
ber sido en un tiempo considerada como justa, ele otra
manera no podría haber sido arrojada del reino. El nom-
2G2 JEHOVA
bre uJesurún" aplicaria más apropiadamente a los apro-
bados al tiempo del juicio, admitidos al templo y ungi-
dos. Por lo tanto Jehová les dice : u Así dice Jehová, ha-
cedor tuyo, el que te formó desde el seno materno, el
cual te ayudará: N o temas siervo mío, J acob, y tú, J csu-
rún, a quien he escogido."-Isa. 44: 2.
En el cuadro profético de :M:oisés, escrito y cantado
por él a los israelitas al tiempo en que fué hecho el pacto
de Moab, aparecen estas palabras: ":M:as engordóse Jesu-
rún, y dió coces; ( engordástete, engrosástete, cubrístete
de gordura); entonces desechó a Dios su Hacedor, y me-
nospreció la Roca de su salvación." (Deut. 32: 15) La
profecía anterior, que se cumplió de una manera ·más
amplia al tiempo del juicio en el templo, muestra que
habría entonces una clase a la cual el nombre ''Jesurún"
en un tiempo se aplicó, pero que después fué infiel y
abandonó a J ehová. El nombJe "Jesurún" significa in-
tima relación entre Jehová y su pueblo, y parece claro
que Jehová prometió a su pueblo esa clase de relación
intima al tiempo de hacer el pacto del Sinai cuando
dirigió al pueblo las siguientes palabras: ".Ahora pues,
si escuchareis mi voz y guardareis mi pacto, me seréis
un tesoro especial, tomado de entre todos los pueblos;
pues que mía es toda la tierra." (Ex. 19: 5) Lo dicho
muestra que esa relación intima se promete a todos los
que están en el pacto para hacer la voluntad de Dios,
relación que reciben a condición de fidelidad. Todos los
que habían respondido al llamamiento para el l'eino, y
que estuvieron delante del Cristo al tiempo del juicio
en el templo, hasta ese tiempo habían sido considerados
como "Jesurún"; pero ese nombre continuó solamente
con los que fueron escogidos y continuaron fieles.
Los hechos bien conocidos apoyan la eonclusion ante-
rior. Desde la venida del Señor Jesús al templo ha ha.-
SUS PACTOS 263
bido personas en linea para el reino que se han vuelto
sabios en su propia opinión, egoístas, rebeldes y desor-
denados, según el profeta Moisés lo declaró, "Engor-
clástete, engrosástete, cubrístete de gordura; entonces
desechó a Dios su Hacedor, y menospreció la Roca ele
su salvación." La palabra "gordura" usada en este caso
significa "brillar o ponerse grueso". Hay quienes tienen
el grande deseo y ambición de brillar delante de la gente,
llegando a ser infieles a las condiciones de su pacto.
Los tales llegan a ser desordenados y obradores de ini-
quidad, rehusando dar atención a la manera en que Dios
lleva a cabo su obra y siguiendo en cambio sus propios
métodos egoístas a fin de brillar delante de la gente.
Ellos son los que ofenden o ponen lazos a otros atra-
yendo seguidores hacia si. El Señor Jesús declaró que
los juntaría y los arrojaría fuera de su reino. "Enviará
el Hijo del hombre a sus ángeles, y ellos recogerán de
entre su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los
que hacen iniquidad." ( Mat. 13 : 41) Se deduce, pues,
que éstos estaban en un tiempo en línea para el reino,
pero que ahora forman la clase del "siervo malo", el
"hombre de pecado"; el "hijo de perdición".-Mat. 24:
48, 50; 2 Tes. 2: 3-9.
J chová es la gra.1 Roca; y la clase del "siervo malo",
"el hijo de perdición," desatiende la instrucción dada
por Jehová, por lo tanto la profecía de Moisés dice : "De
la Roca que te engendró no haces caso, y te has olvidado
de Dios que te dió el ser. Y Jehová lo vió, y los trató
con desprecio, porque le habían provocado sus hijos y
sus hijas. Y dijo: Yo esconderé mi rostro de ellos; veré
cuál será su postrimería; porque generación muy per-
versa es, son hijos en quienes no hay fe. Porque son una
nación sin prudencia, y no hay en ellos entendimiento.
¡Oh si fueran sabios, si consideraran esto, si entendie-
264: JEHOV.A
ran su postrimería! Mía es la vengan7.a y la retribu-
ción; al debido tiempo resbalará su pie; porque se acerca
el día de su calamidad, y se apresuran los males para
ellos preparados."-Deut. 32: 18-20, 28, 29, 35.
El juicio antes mencionado es para los inicuos ya des-
critos y será ejecutado en contra de ellos a causa de su
infidelidad a los términos de su pacto hecho para el reino.
Esta conclusión se apoya por las palabras del profeta
Moisés en la misma ocasión que cita Pedro después del
Pentecostés. (Hech. 3: 23) Lo dicho es prueba adicio-
nal de que el pueblo del pacto de Jehová que está en el
pacto para el reino debe prestar atención y obedecer los
mandamientos del Señor Jesucristo como el principal
Oficial y gran Profeta de Jehová. Han acontecido cier-
tos hechos en los meses recientes que son claro cumpli-
miento de la profecía antes mencionada. En algunas
compañías en que algunos tuvieron el puesto de "anciano
electivo", esforzándose por brillar, éstos se han opuesto
a la obra del reino llevada a cabo por el pueblo ungido
de Dios sobre la tierra, y anuncian su oposición a causa
de que La Torre del Vigía ha publicado en términos
claros lo que parece ser la verdad bíblica con respecto
a los "ancianos". Tales cosas eran de esperarse. La an-
terior confirmación del cumplimiento de la profecía sirve
de aliento a los fieles, por cuanto les informa que se ha-
llan en el camino recto.
"REY EN JESURUN"
Las palabras de J esús son claras con respecto a que
al tiempo del juicio en el templo él haría manifiesta la
clase fiel a la cutll se encomendarían todos los intereses
del reino en la tiena, constituyéndola en "el siervo fiel
y prudente". (Mat. 24: 45-47) La profecía pronunciada
por Moisés en Moab fija el tiempo en que la clase del
SUS PACTOS 265
" siervo fiel" se manifestaría, y ese tiempo corresponde
al tiempo del juicio en el templo. Está escrito: "Y el
era Rey en J esurún cuando se juntaron las cabezas del
pueblo, reunidas en uno las tribus de Israel." (Deut.
33 : 5) El "rey en J esurún" mencionado en este texto
claramente manifiesta a Jehová Dios, lo cual se muestra
por el contexto y por otras citas de la Escritura. Cristo
es la cabeza ele la iglesia (los ungidos de Dios), "y la
cabeza de Cristo es Dios." (1 Cor. 11: 3) Por lo tanto,
las "cabezas" del pueblo del pacto de pios son Jehová
mismo y el Señor J esucriato. ¿Cuándo pues se juntaron
estas . "cabezas del pueblo"? Evidentemente al tiempo
en que J·ehová edifica a Sión, su organización capital.
"Porque J ehová habrá edificado a Sión; habrá apare-
cido en su gloria." (Sal. 102 : 16 ) La organización de
Jehová, Sión, se simboliza por su mujer que permanece
estéril hasta el debido tiempo de Dios para reunir su
organizaci6n.- I sa. 54: 1-7.
Al debido tiempo envió Dios a la Cabeza de su orga-
nización capital, al Mayor Afoisés, al templo y alli juntó
en torno de si a los que se hallaban dedicados a J ehová.
"¡ Juntadme mis·piadosos siervos, los que han ratificado
mi pacto por sacrificio.'! (Sal. 50 : 5) Además, el pacto
hecho con Israel en Moab y anunciado por Moisés, típica-
mente incluye a todo el pueblo de J ehová que ha ele he-
redar la tierra prometida. Nótese que el Señor Dios dice:
"Y no solamente con vosotros hago este pacto y este jura-
mento; sino con aquel que está aquí con nosotros hoy
delante ele J ehová vuestro Dios, y también con aquel
que no está aquí con nosotros.'' (Deut. 29: 14, 15) No
t odos los que han de heredar el reino se encontraban
en el templo al tiempo del aparecimiento del Señor en
él para juicio, sino que algunos de ellos fueron traídos
después. Estos últimos se representan en los dramas pro-
266 JEI-IOVA
féticos de Ester y Rut. La congregación de Sión abar-
caria también a los fieles muertos que habian participa-
do en la "primera resurrección". (Apoc. 20: 6) Por
cuanto las Escrituras especialmente fueron escritas para
beneficio de los vivientes en la tierra al fin del muRdo,
el pacto hecho en Moab se refiere al resto de una ma-
nera particular. La edificación de Sión tuvo lugar en
1918, y desde esa fecha han nacido los hijos en Sión.
Cuando Sión. es edificada Jehová viene a ser Rey de su
pacto y del pueblo ungido que es J esurún.
Por cuanto "Jesurún" significa "pueblo justo" o "pue-
blo amado", tenia que cesar de ser aplicado a los infie-
les, permaneciendo solamente con los fieles. En Deute-
ronomio 33 : 3 está escrito: "Ciertamente él ha amado
a nuestras tribus ; todos sus santos están en su mano ;
y ellos se sentaron a sus pies; cada uno recibió tus pala-
bras." El t exto anterior muestra una estrecha relación
entre Dios y su pueblo. Jehová concede su favor especial
a Sión, lo que demuestra que "Jesurún" quiere decir
amado pueblo de Dios. "Porque Jehová ha elegido a
Sión ; deseóla para habitación para si." (Sal. 132 : 13)
Según un traductor de nota, el nombre "Jesurún" sig-
nifica "bendición y prosperidad". (Fansset) Jehová con-
cede sus bendiciones de prosperidad solamente a los jus-
tos que continúan fieles. De acuerdo con lo dicho está
escrito : "La piedra que desecharon los arquitectos ha
venido a ser cabeza del ángulo : por parte de J ehová es
esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos. Este es el
dia que ha hecho Jehová; ¡alegrémonos y regocijémonos
en él ! ¡ Salva ahora, te rogamos, oh J'ehová 1 ¡ rogámoste,
oh Jehová, hagas ahora prosperar 1 ¡ Bendito el que vie-
ne en nombre de Jehová! Poderoso es Jehová, y él nos
ha dado luz: ¡ atad la víctima con cuerdas, y traedla
hasta los cuernos del altar!" (Sal. 118: 22-27) Los he-
SUS PACTOS 267
chos demuestran que el cumplimiento de estas profecias
comenzó en 1918, y de una manera particular en 1922.
El hecho de que Jehová haya hecho que se registrara
una oración en favor de su pueblo, <envía prosperidad,'
prueba que él enviará prosperidad a los que con fideli-
dad le obedezcan como miembros de su organización.
Las palabras anteriores aplican a la clase fiel, J esurún,
que es Sión. Las palabras del salmista, <Jehová es el
Sefíor, que nos da luz,' prueban que Jehová instruye y
da luz al pueblo de su pacto que se halla cÓngregado
bajo la Cabeza Cristo Jesús, y que permanece fiel. Sien-
do los hijos de J ehová por medio de su "mujer" Sión,
son hechos miembros de su organización, son enseñados
por Dios y están en paz; como está escrito: "Y todos
tus hijos serán enseñados por Jehová; y grande será
la paz de tus hijos." (Isa. 54: 13) Los de la clase del
templo son enseñados por J ehová, están en paz y con-
tinúan regocijándose en la luz que él les da.
N o es asi con los que en un tiempo fueron de la clase
de J esmún pero que han abandonado su pacto, tomando
un curso contrario al mandamiento de Dios. Estos no
son enseñados por Jehová, y por lo tanto continúan ha-
blando mal contra la organización y contra la obra que
ésta hace en la tierra. Entre las últimas verdades que
Jehová ha revelado a su fiel pueblo se halla la que se
refiere a los "ancianos electivos". El ha demonstrado
que los ancianos no son constituidos por medio del voto
de criaturas humanas, sino que los verdaderos ancianos
son constituidos por el crecimiento a la semejanza del
Señor Cristo Jesús. Los que en un tiempo fueron de
Jesurún y que han «engordado" rehusan reconocer y
aceptar estas verdades. Además rechazan y oponen el
importantísimo deber impuesto al pueblo del pacto de
Dios de proclamar el dia de venganza contra la organi-
268 JEHOVA
zación ele Satanás. Esos desobedientes no son enseñados
por Dios, y por esta razón hacen falsas acusaciones con-
tra los que fielmente sirven a Jehová. El punto que
debe enfatizarse es que el pacto hecho en Moab muestra
que los que el Señor aprueba y unrre a su venida al tem-
plo deben continuar en fiel obediencia a los mandatos
del Señor, si es que desean entrar en su gloriosa heren-
cia. Esto solamente puede obtenerse por medio de com-
pleta devoción sin egoísmo a Jehová y a su reino. El
nombre de J ehová tiene que ser conocido en toda la tie-
rra, y los que aman a J ehová obrarán juntos en unidad,
haciendo la voluntad del Altfsimo.
BENDICIONES
Los israelitas en las llanuras de Moab pronto iban a
entrar en su herencia, pero se les informó que t endrían
que pelear antes de entrar en ella. El pueblo del pacto
de Jehová que es admitido en el templo es informado
de que pronto entrará en su herencia si es que perma-
nece fiel, pero antes de ·eso tiene que pelear. Su lucha
no es con armas carnales, sino consiste en resistir fiel-
mente al enemigo, declarando con fidelidad el testimo-
nio de Jehová y de la venganza que será ejecutada con-
tra la organización de Satanás. El pueblo de Dios debe
declarar que J ehová es Dios sobre toda la tierra y que
· su nombre será vindicado. La fidelidad de los testigos
de J chová en el desempeño de su pacto de obediencia
hace que el enemigo los asalte. El enemigo bajo la direc-
ción de Gog, el mariscal de Satanás, conspira con el fin
de destruir a los fieles J esurún, y entre esos enemigos
se halla incluida la clase del " siervo malo". Jehová ilu-
mina a los fieles a fin de alentarlos, consolarlos y de au-
mentar su confianza en Jehová, dándoles el entendi-
miento de las cosas que él hizo fueran registradas hace
SUS PACTOS 269
muchos años. De esa manera Jehová continúa colocando
sobre la mesa el alimento adecuado para el bienestar
de sus testigos.
Después de que Moisés hubo hablado a los israelitas
extensamente acerca del pacto y escrito el cántico que
entonó en obediencia a los mandamientos de J ehmiá, lue-
go dijo a los fieles las bendiciones que recibirían : "Y
esta es la bendición con que Moisés, varón ele Dios, ben-
dijo a los hijos de Israel, antes de su muerte." (Deut.
33 : 1) Sin duda estas palabras de bendición habladas
por Moisés fueron escritas para el beneficio del justo
resto congregado en el tiempo presente en torno de Cristo
en estos últimos días. Dentro de corto tiempo tomará a
estos fieles a su herencia eterna, por eso se les informa
que antes de recibirla deben luchar fielmente bajo el
nombre y bajo la bandera del Rey de la Eternidad. La
congregación de las tribus delante de Moisés parece te-
ner correspondencia con el acto de sellar las tribus de
I srael según se menciona en Apocalipsis 7. El pueblo
del pacto se halla delante de Jehová a fin de escuchar
todo lo que tenga que decirlos por medio de Cristo Jesús,
para lu ego rendir completa y amante obediencia a sus
mandamientos. M:oisés habló h>das las palabras del cán-
tico o salmo a los oídos del pueblo congregado delante
de él, concluyendo con las siguientes palabras : "Fijad
vuestro corazón en todas las palabras que testifico con-
tra vosotros hoy; ... Porque esta no es una cosa inútil
de vuestra parte, sino que es vuestra misma vida, y por
medio de esto prolongaréis vuestros días sobre la tierra
a donde váis, pasando por el Jordán, para tomar pose-
sión de ella." (Deut. 32 : 46, 47) Sin duda después de
haber oído este cántico el pueblo lo entonó junto.
Ahora nos damos cuenta de que el Mayor Moisés,
Cristo Jesús, ha congregado al pueblo del pacto de Je-
270 JEHOVA
hová, trayendo a los aprobados a la organización repre-
sentada por el monte Sión. Solamente unos pocos ele la
gran multitud que abandonó el mundo para seguir en las
huellas ele Cristo Jesús se encuentran en la organización
de Dios. Muchos se alejaron de J ehová y del Jefe de sus
huestes. Algunos de éstos "engordaron" y abandonaron
al Señor, llevándose a otros consigo. Solamente los un-
gidos están con Jesús en el monte Sión en el tiempo
presente. Solamente ellos puec1e entonar el "nuevo cán-
tico". (Apoc. 14: 1-3) Los del resto han aprendido el
nombre ele Jehová entendiendo su significado, y como
siervos se les concede el privilegio de cantar el cántico
de alabanza, privilegio que no es concedido a otros. El
resto sabe muy bien que Jehová vindicará su nombre
en la batalla más grande que jamás ha habido y que se
cubrirá ele los laureles de la ·victoria y de la gloria eterna.
Ahora el resto ve clammente que "la porción ele J eho-
vá es su pueblo; J acob [su ungido] es su posesión espe-
cial." (Deut. 32: 9) Los ungidos saben que Jehová es
el Padre y Rey eterno de ellos, y, por cuanto, son justi-
ficados por medio ele Cristo Jesús, estando dedicados
por completo al reino) constituyen la clase Jesurún. Ade-
más saben que Jehová les ha dado un nombre nuevo,
"testigos de Jehová," enviándolos a cantar las alabanzas
por toda la tierra como testimonio a su nombre. Tienen
una visión clara de la organización semejante a una gran
carroza de guerra) con Jehová sobre todo. Cantando un
cántico de regocijo, dicen: "Ninguno hay como el Dios
ele J esurúnJ el que viene cabalgando sobre los cielos en
tu auxilio) y en su majestad sobre las nubes."-Deut.
33: 26.
Sin eluda Jehová hizo que Moisés escribiera estas pa-
labras para beneficio particular del fiel resto sobre la
tierra. Esparcidos por todas las divisiones nacionales de
SUS PAC'l'OS 271
la tierra, pero sin formar parte clel munclo, los fieles tes-
tigos de Jehová se dan cuenta de que el día de la entrada
a su herencia eterna ha llegado. Sin embargo, saben que
la batalla del gran día clel Dios Todopoderoso ha de ser
librada primero y que deben dar testimonio al nombre
de Jehová hasta ese clia. El enemigo ha acampado con-
tra ellos, con la esperanza ele obstruir su avance, impi-
diéndoles que formen una nación. Estos fieles testigos
ele Jehová son pocos en número y carecen ele fuerza pro-
pia, pero su fe y confianza en su jefe Cristo Jesús y en
su Rey Eterno J ehová es absoluta, y con esa fortaleza
pueden cumplir los propósitos de Dios. Se clan cuenta
ele que el nombre ele Jehová, el cual tienen el privilegio
ele llevar, es su torre ele refugio, y a ella se dirigen para
protección. Jehová les concede auxilio y consuelo adi-
cionales, por cuanto es el Padre de misericordia y el
Dios ele todo consuelo que clü-ige al fiel resto las siguien-
tes palabras : "Tu refugio es el Dios de los siglos, y por
debajo tiene los brazos sempiternos: y él mismo echa de-
lante de ti el enemigo, y dice : ¡Destruye !"-Deut. 33: 27.
Con la anterior declaración enfática, procedente del
Dios Todopoderoso resonando en sus oídos, ¿qué miem-
bro del resto podría temer a cualquier parte ele la orga-
nización ele Satanás? Los que teman a hombre o a de-
monio cáerán en el lazo, pero los que confíen en Dios
no serán movidos. La preciosa promesa de Dios de lle-
var en sus brazos eternos a su pueblo nunca tuvo apli-
cación sino hasta el tiempo de la congregación de los
aprobados en el templo. Estos son hechos parte del ejér-
cito ele Jehová bajo Cristo que va a la batalla contra el
enemigo que sin eluda caerá ante la avalancha de ese
poderoso ejército. Jehová plenamente garantiza a los su-
yos que destruirá por completo al enemigo y les manda
que canten esta gran verdad a fin de que otros la escu-
272 JEHOVA
chen. Los aprobados de Jehová, la fiel clase Jesurún,
están a las puertas de su herencia cantando las alabanzas
de Jehová, y diciendo a los ángeles que guardan la en-
trada: 'Abrid las puertas de la justicia para que entre
la nación justa que guarda la ley de Dios.' A causa de
su fidelidad y completa devoción se promete a los ungi-
dos l"a siguiente bendición: "Guardarás en perfecta paz
al alma que se apoya en ti, por lo mismo que en ti confía.
¡Confiad en J ehová para siempre, porque en JEHOVA
está la Roca de la eternidad!" (Isa. 26: 1-4) Lo ante-
rior está en exacta correspondencia con las palabras de
aliento de Cristo J esús, el Mayor Moisés, dirigidas a
los fie les : "N o temáis manada pequeña, porque al Padre
le place daros el reino."-Luc. 12: 32.
SU AMANTE BONDAD
La bondad amorosa de Jehová extendida a su amado
pueblo por medio · de Cristo Jesús est."t más allá ele} en-
tendimiento del hombre. Nadie en la tierra puede apre-
ciarla con excepción de los que están del todo dedicados
a él. Para beneficio de los miembros de Cristo sobre la
tierra Jehová hizo muchos cuadros. Confirmó un pacto
con I srael en el monte Sinai, y cuarenta años más tarde
hizo otro pacto con ellos en las. llanuras de Moab. Este
último pacto corresponde al tiempo en que Jesús con-
grega a los que son llamados al reino y que, siendo apro-
bados, son admitidos en el pacto para el reino. Una vez
escogidos, deben permanecer para siempre .fieles .
A todos los que forman el pueblo del pacto de Dios,
que se hallan congregados en el templo, se les da el nom-
bre ele "Jesurún", pero solamente los aprobados retienen
ese nombre. Este no es su nombre oficial, sino un nom-
bre que muestra la cercana relación entre los fieles y
J ehová Dios. El Señor da a los aprobados y ungidos un
SUS PACTOS 273
nombre nuevo que la boca de Jehová pronuncia. (Isa.
62: 2) Estos son enviados como testigos, y no se hallan
por más tiempo en tinieblas con respecto a la voluntad
de Dios. "Porque este mandamiento, que te ordeno hoy,
no es demasiado dificil para ti, en tu boca y en tu cora-
zón, para que lo pongas por obra." (Deut. 30: 11, 14)
El fiel resto es constituido parte de .las huestes de J eho-
vá bajo el Mayor Moisés, cuyas palabras deben ser obe-
decidas con gozo en su totalidad. (Deut. 18: 19; H ech.
3 : 23) Lo que Moisés dijo a los israelitas, eso mismo
dice ahora el Mayor Moisés al pueblo del pacto que se
halla congregado en el templo: "Mira que pongo delante
de ti la vida y el bien, la muerte y el mal." (Deut. 30: 15)
Si el resto desea obtener la vida debe continuar sin con-
temporizar con la organización enemiga, dedicándose
por completo a Jehová y a su organización. Jehová ha
puesto su palabra en la boca de ellos, y como miembros
de su organización deben terminar el testimonio de J esLh
cristo que les ha sido encomendado.
E scribiendo al pueblo del pacto de . Dios en .C risto,
Pablo cita las palabras de Moisés, mostrando su aplica-
ción particular a los ungidos en el tiempo presente. (Rom.
10: 5-11 ) J ehová ha capaci'k'\.do a su pueblo para dar
su testimonio, y a fin de ser fieles a su pacto deben dar
ese testimonio. En la convención de . Columbus ( Obio,
E. U. A.) en 1931 Jehová reveló a su pueblo el nuevo
nombre que debían tomar, constituyéndolos en testigos
suyos y en parte de su siervo electo a quien solamente
concede, este honor. Esa manifestación de su an1orosa
bondad es tan grande que no podemos. llegar a su plena
comprensión. Los que han visto y apreciado este favor
de Jehová, gozosamente han entrado en el servicio ele
dar testimonio a su nombre. Sin considerar las penas y
viscisitudes que les rodean, estos fieles viven en la for-
274 JEHOVA
taleza del Señor, sabiendo que pronto la victoria será
completa.
Solamente los fieles ungidos se dan cuenta de que son
hijos de Jehová por medio de su mujer Sión y de que
son enseñados por Dios. En el tiempo presente J ehová
alimenta abundantemente a su pueblo con los preciosos
manjares puestos en su mesa, y por lo tanto continúan
sns alabanzas en las palabras que para ellos fueron escri-
t as : " ¡Aleluya 1 Daré gracias a Jehová con todo mi co-
razón, en la compañía de los rectos, y en la congregación.
Ha alimentado a los que le temen ; para siempre se acor-
dará de su pacto. Manifestó a su pueblo el poder de sus
obras, en darles la herencia de las naciones. Las obras
ele sus manos son verdad y juicio; seguros son todos sus
preceptos. El ha enviado redención a su pueblo; para
siempre ha ordenado su pacto; santo y temible es su
nombre. El temor de Jehová es el principio de la sa-
biduría: de buen entendimiento son los que hacen sus
[Link] : su alabanza dura para siem}lre."-Sal.
111: 1, 4-7, 9, 10.
CAPITULO IX
SUS PACTOS
EHOVA pactó con su amado Hijo, Cristo Jesús, un
J reino, el cual es la organización capital de Jehová,
y de la cual, por supuesto, Cristo Jesús es la Cabeza
y Señor. Al debido tiempo de Dios ese reino, que es
la "ciudad santa" u organización celestial, completa-
mente dedicada a Jehová Dios, desciende del ciclo y to-
ma cargo de los asuntos del mundo. Jehová autoriza a
Cristo Jesús para pactar con sus fieles hermanos un
pacto para tener parte en ese reino, a fin de que esos
fieles sean parte de su organización real. El reino o santa
organización por completo vindica el nombre de Jehová
después de haber dado primeramente testimonio a su
nombre. Ese pacto para el reino es separado y distinto
del nuevo pacto, pero está íntimamente relacionado con
él. Es necesario estar en el nuevo pacto antes de entrar
en el pacto para el reino. ·
PREFIGURADO
El rey David fué un tipo que prefiguró al Rey, Cristo
J esús. Siendo judío, David estaba sujeto al pacto de la
ley hecho en Egipto; pero hasta que David cumplió los
treinta y siete años de edad Dios hizo con él un pacto
para establecer su reino para siempre. (2 Sam. 7 : 1-29 )
Jesucristo anunció el pacto para el reino por vez pri-
mera después de haber hablado a sus discípulos con res-
pecto al nuevo pacto. Al mismo tiempo de anunciarles
que Dios habia pactado con él un reino, J esús declaró
a sus fieles discípulos haber pactado con ellos a fin de
275
276 JEHOVA
que participaran con él en ese reino: "Y yo os señalo
un reino, asi como mi Padre me lo ha señalado a mi."
-Luc. 22: 28, 29.
Cuarenta años después del pacto de la ley hecho en
E gipto e inaugurado en el monte Sinaí, Dios mandó a
Moisés que hiciera un pacto con Israel en la tierra de
Moab. "Estas son las palabras del pacto que Jehová man-
dó a Moisés que hiciera con los hijos de Israel en la tie-
rra de Moab, además del pacto que celebró con ellos en
Horeb." (Deut. 29: 1) El pacto hecho en la tierra de
Moab prefiguró al pacto para el Reino. El pacto de Moab
fué un medio o medida instituida para preparar a los
israelitas para entrar a Canaán y servir a Dios allí. Tam-
bién prefiguró el propósito de Jehová de hacer una obra
preparatoria con su pueblo que se halla en la tierra desde
1918. Poco antes de haber hecho el pacto en Moab Jeho-
vá mandó a Moisés que preparara a los israelitas que
estuvieran capacitados para el servicio de guerra . .(Núm.
26: 1-4) En el mismo lugar estaba el campo de los israe"
litas cuando Balac, rey de Moab, envió por Balaam para
que los maldijera. (Núm. 22: 1-24: 25) De ese lugar
salieron los israelitas para ejecutar los juicios de J eho-
vá contra los madianitas a causa de vejar al pueblo de
Dios. (Núm. 25: 15-18; 31: 1-12) En aquel tiempo Israel
natural se hallaba en Moab,"una tierra que no habí.a sido
asignada como su herencia. Igualmente el pueblo ele Dios
que ha sido sacado para su nombre, es decir, Israel espi-
ritual, está en el mundo pero sin formar parte de él al
tiempo en que es admitido en el pacto para el Reino.
El tiempO y las circunstancias reinantes al hacerse el
pacto de Moab prefiguraron el tiempo y circunstancias
que rodean al Israel espiritual al ser admitido en el pacto
para el Reino. La mira de este pacto era también la vin-
dicación del nombre de Jehová. (Deut. 1: 3; Núm.
SUS PACTOS 277
10: 10) Cuando se hizo el pacto de Moab Jehová había
ya comenzado su dominio entre sus enemigos, usando
para eso a su pueblo típico. Era entonces "Rey en Jesu-
rím", cuando estas tribus de Israel fueron congregadas
en la tierra de Moab. (Deut. 33: 5) Los países al este del
Jordán habían sido controlados por medio de la ·derrota
de los amorreos que tenían como rey a Seh6n, y por la
muerte de Og Tey de Basán. (Deut. 2: 24-27; 3: 1-11;
4: 47; 29: 7, 8; 31: 4) Las tierras de estos enemigos
de Israel habían sido ya poseídas por estas tribus de pas-
tores israelitas. (Deu t. 3 : 13-20 ; Jos. 1 : 12-18) Estas
circunstancias tienen su paralelo en los acontecimientos
que tuvieron lugar de 1914 a 1918 cuando Cristo Jesús
fué enviado a dominar en medio de sus enemigos, ha-
ciendo luego guerra contra Satanás y sus ángeles a los
- cuales arrojó del cielo. (Sal. 110:2; Apoc. 12:7-9)
:b;stas condiciones paralelas constituyen un fuerte argu-
mento que prueba que el resto fué admitido en el pacto
para el Reino después de 1918 y del nacimiento del Reino,
y después de que Cristo Jesús apareció para edificar a
Sión.
TIEMPO DE .JUICIO
La venicla del Señor al templo marca el tiempo de su
juicio. Antes de eso el juicio debía esperarse, por cuanto
la [Link] era uno de los 'tesoros sellados' de Jehová.
Al hacerse el pacto en Moab la iniquidad de los amorreos
había llegad o a su plenitud y el tiempo para la ejecu-
ción del juicio sobre ellos había llegado. ( Gén. 15: 16)
Igualmente cuando el Señor Jesús apareció en el templo
para juicio la iniquidad de la "Cristiandad" había lle-
gado a su plenitud, pero era necesario que el juicio co-
menzara por la casa de Dios. ( 1 Pe d. 4: 17) El orden
del juicio de Jehová parece estar claramente prefigu-
rado de la manera siguiente: "Y dijo: Jehová vino [pri-
mero J de Sinaí, y [segundo] desde Seir levantóse como
el sol para ellos; resplandeció [tercero J desde el monte
1
280 JEHOVA
de Parán, y vino de en medio de diez millares oe santos
ángeles : a su diestra traía una ley de fuego para ellos."
-Deut. 33: 2.
El hecho de mencionar primero a Sinai muy bien re-
presenta al santuario de Dios. "Los carros de Dios son
veinte millares de miles sobre miles; el Señor está en
medio de ellos; como en Sinaí, así en el santuario."
(Sal. 68 : 17) Seir, mencionado en segundo lugar, re-
presenta a la clase del ''hombre malo", del ''hombre de
pecado" del ''hijo de perdición". El monte Parán parece
representar a la clase de "ancianos electivos" que en un
tiempo estaba en línea para el Reino, por cuanto en el
desierto de Parán Jehová destruyó a los ancianos in-
fieles. (Núm. 12: 16; 13: 26-33; 14: 1-39) Compárese
lo anterior con las palabras de Judas: "Y también de
éstos profetizó Enoc, el séptimo contando desde A<lán,
diciendo: ¡He aquí que viene el Señor, con las huestes in-
numerables de sus santos ángeles, para ejecutar juicio
sobre todos, y para 'convencer a todos los impíos de to-
das las obras impías que han obrado impíamente, y de
todas las palabras injuriosas que han hablado contra él
los impíos pecadores 1 Estos son murmuradores, que-
jumbrosos, que andan en pos de sus concupicencias, y
su boca p:rofiere palabras hinchadas, teniendo en admi-
ración las personas de los hombres, por motivos de in-
terés."-Jud. 14-16.
En Moab Jehová dijo a Moisés que entre aquellos con
quienes el pacto se hacía muchos que no eran sinceros
y que no estaban verdaderamente dedicados a él. (Deut.
31: 16-29) Igualmente aun después de ser congregados
en el templo y admitidos en el pacto para el Reino, había
necesidad de una purificación, desechando a los que no
eran sinceros, incluyendo a los que con egoísmo habían
buscado .y aceptado el puesto de ancianos electivos que
SUS PACTOS 281
insistieron en andar conforme a sus deseos egoístas, no
estando, por lo tanto, enteramente dedicados a Jehová
Dios y a su reino. Entre los que han hecho un pacto
para el reino no debe haber murmuradores, quejumbro-
sos, opositores o egoístas, ni rebeldes. Los que habitan
en el templo pmiíicado están en unidad con Cristo. Es
tiempo de paz dentro de los muros de ese glorioso pa-
lacio, y todos los que a él pertenecen tienen que buscar
el bien mutuo. (SaL 122: 7-9) Los que han hecho pacto
para el reino, y que son tomados como pueblo para el
nombre de Dios, tienen que andar hombro a hombro,
cuidando los intéreses del reino y cantando las alaban-
zas de Jehová Dios.
EL CANTO
FIDELIDAD
Al hacerse un pacto en el cual entran dos o más partes
tiene que haber una consideración buena y de valor que
afecte a las partes. El fiel cumplimiento de los términos .
y provisiones del pacto es una condición buena y de valor
de la una parte con respecto de la otra. Jehová por me-
dio de los términos de su pacto se obliga a guardar y a
cumplir el mismo, y los que forman la otra parte del
pacto ele igual manera quedan obpgados a guardar y a
cumplir los términos de él. Jehová es siempre fiel, y las
otras partes del pacto tienen que ser fieles si es que de-
sean agradar a Dios y ser usadas por él para llevar a
cabo sus propósitos: "Sabe pues, oh I srael, que Jehová
tu Dios es el Dios verdadero, ei Dios fiel, que guarda
el pacto y la misericordia para los que le aman y guar-
dan sus mandamientos, hasta mil generaciones." (Deut.
7 : 9) La vindicación del nombre de Jehová depende de
la fidelidad de él y de los que ha admitido en el pacto
¡Jara el Heino.-Isa. 49: 7.
SUS PACTOS 285
REJNO
Como prueba adicional de que el pacto hecho en Moab
representó al pacto para el reino, nótese lo siguiente :
El reino es el reino de J ehová Dios, el cual prepara y da
a su amado Hijo, Cristo Jesús. Las cosas pertenecientes
al Reino son representadas por una gran montaña de
roca, y en el cántico entonado y escrito por Moisés al
mandato de Jehová por primera vez en las Escrituras
se le da a Jehová el nombre de La Roca. El es La Roca,
y todas sus obras son perfectas. El es "El Rey de la Eter-
nidad". (Jer. 10: 10) El es el gran Refugio y Protector
de su pueblo. (Deut. 32: 4, 15, 18, 30, 31) En Deutero-
nomio de una manera definida se da a J ehová el nombre
de Rey. "Y ~1 era rey en Jesurún cuando se juntaron
las cabezas del pueblo, reunidas en uno las tribus de Is-
rael." (Deut. 33: 5) Esto prueba que el fiel resto es
288 JEHOVA
traído ar pacto para el reino después de la congregación
de los santos de Jehová en el templo.
En el libro del Exodo Jehová hace una promesa a los
israelitas capacitados por su fidelidad al pacto hecho con
él cuando los sacó de Egipto, diciendo: "Y vosotros me
seréis un reino de sacerdotes y una nación santa." (Ex.
19: 6) Pero las instrucciones concernientes al futuro
rey de Israel de una manera definida se presentan en
el libro del Deuteronomio.· (17: 14-20; 28: 36) Las con-
diciones importantes anunciadas por Jehová y que tie-
nen que ser cumplidas por los que al fin llegan a ser
miembros de la casa rea.l; son estas : "Si obedeciereis mi
voz." Igualmente los que para siempre estarán en la casa
real de Jehová tienen en el tiempo presente que ser del
todo obedientes al Mayor Moisés, y no hay alternativa.
-Hech. 3: 23.
LEVIRA'l'O
La ley concerniente al leyirato se registra en el libro
del Deuteronomio en conexión con el pacto de Moab, no
dánllose en ninguna otra parte ele las Escrituras. (Deut.
25: 5-10) El siguiente caso bíblico que se registra con
respecto a la aplicación de la ley de levirato es en cone-
xión con la tribu real de J udá en beneficio del rey que
había de venir ele esa tribu. ( Gén. 38: 1-30; Rut. capí-
tulos del uno al cuatro) Es evidente que la ley de levi-
rato era un provisión del reino, ley que el resto ele Jehová
tiene que observar en cumplimiento del cuadro profético
de N oemí y Rut en producir fruto para el reino y en
armonía con el pacto para el Reino.
SU NOMBRE
El nombre ele Jehová ocupa el lugar más prominente
en el pacto de Moab. Antes de que el pacto de Moab fue-
R'ITIS'fAUitANDO EL REINO Página :330
EL PACTO DE FIDELIDAD Página 276
SUS PACTOS 289
ra he'clJO no se percibía el punto del nombre y la supre-
macía de Jehová; igualmente antes de que Si6n fuera
edificada y de que el resto fuera congregado en el tem-
plo el pueblo escogido de Dios no discernía el gran punto
del nombre y supremacía de Jehová. "Pero hasta el día
de hoy no os ha dado J chová coraz6n que entienda, ni
ojos que vean, ni oídos que oigan." (Deut. 29 : 4) Una
vez que el Rey fué colocado en su trono y el fiel resto
congregado en torno de él en el templo, éste se di6 cuenta
por primera vez del gran punto del nombre de Jehová,
y desde entonces los fieles son conocidos como 'los vo-
luntarios del Señor en el día de su poder', los cuales se
deleitan en dar a conocer el nombre de Jehová. "Tu pue-
blo se presentará como ofrendas voluntarias en el día de
tu poder, ataviados con los adornos de la santidad : como
el rocío que cae del seno del alba, así será tu valiente
juventud." (Sal. 110: 3) A fin de que la fidelidad con-
tinúe se hace necesario el temor de ese nombte grande
y terrible.-Deut. 28 : 58.
El cántico de juicio entonado por Moisés cuando fué
hecho el pacto de Moab presenta el nombre de J chová
y ·muestra que ese nombre tiene que ser publicado por
sus fieles testigos: "Porque el nombre de Jehová pro-
clamaré: ¡atribuid la grandeza a nuestro Dios!" (Deut.
32: 3) En 1919 Jehová libert6 a su pueblo de la orga-
nización de Satanás, lo cual fué prefigurado por el pacto
de Moab. El pueblo del pacto de Dios había sido espar-
cido, maltratado y restringido al grado de paralizar la
obra que le había sido encomendada, siendo hecho esto
por mano del enemigo. Jehová no efectuó esa liberación
a causa del resto, sino a causa de su propio nombre y
para prevenir el reproche a ese santo nombre de parte
del enemigo. En prueba de esto está escrito: "Dije que
los echaría lejos, que haría cesat' de entre los hombres
2.90 JEHOVA
la memoria de ellos; si no fuera que temo la ira del ene-
migo; no sea que lo entiendan mal sus adversarios; no
sea que digan: Nuestra mano es alta, y no es Jehová
quien ha hecho todo esto."-Deut. 3-2 : 26, 27.
Al hacer el pacto en Moab y antes de pasar el rio Jo r-
uán para entrar a Canaán, Jehová manifiesta su pro-
pósito de escoger un lugar para su casa o templo y poner
allí su nombre. De esa manera Jehová prefiguró y pl'e-
dijo que cuando Sión fuera edificada y el resto conrrre-
gado en el templo bajo Cristo J esús y Dios pusiera alli
su nombre, todo sacrificio, alabanza y servicio debería
hacerse conforme a las reglas de esa organización, y no
con:f:onne al capricho o deseo de ningún hombre. "Sino
que al lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre
todas las tribus para poner aUi su nombre, es decir, a
su habitación, acudiréis, yendo allí, y llevando allí vues-
tros holocaw:;tos y vuestros sacrificios, y vuestros diez-
mos, y las ofrendas alzauas de vuestra mano, y vuestros
votos, y vuestras ofrendas voluntarias, y los primerizos
de vuestras vacadas y de vuestros rebaños." (Deut. 12:
5, 6) La obra de Jehová tiene que hacerse conforme a
las instrucciones de su organización. "No habéis de ha-
cer según todo lo que nosotros hacemos aquí el ella de
hoy, cada cual todo lo que sea recto a sus propios ojos."
-Deut. 12:8.
Algunos que han sido traidos a Sión y ungidos han
dejado de darse cuenta ele la necesidad de ser por com-
pleto obedientes a los instrucciones que se clan por me-
dio de la organización de Dios. N o aprecian el hecho de
que el Señor Jesús es la Cabeza de Sión y de que las
instrucciones vienen de él. Los obstinados insisten en
hacer 'lo que es recto a sus propios ojos', y esa actitud
en contraria al mandamiento del Señor. (Deut. 12: 8)
El nombre de Dios puede homarse solamente haciendo
SUS PACTOS 291
su voluntad, y no la voluntad de ningún hombre. (Deut.
26: 1, 2; Prov. 3: 5, 6) La vindicación del nombre de
.Jehová se engrandece como el asunto de mayor impor-
tancia, y la parte que el resto tendría en la vindicación
de ese santo nombre se sugiere en la ley de levirato, la
cual se ilustró más tarde según se registra en el libro
de Hut, el significado de la cual Dios hace saber a su
Testo después de ser congregado en el templo y al ser
admitido en el pacto para el Reino.
Todos los que reciben la aprobación de Jehová como
pueblo escogido suyo tienen que mantene:r su integridad
hacia él. Esto precisamente es lo que Satanás dijo que
el hombre no podría hacer; empero los fieles probarán
que sí pueden hacerlo. El cántico de Moisés en Moab
magnifica la grandeza del nombre de Jehová. En ese
cántico se declaran la integridad, la perfección y la recti-
tud de Jehová: "El es la Roca; perfecta es su obra [in-
cluso el resto sacado para su nombre]." (Deut. 32: 4)
Cualquiera injusticia, desorden o corrupción de parte
del pueblo profeso de Dios no puede ser atribuí da a J e-
hová, sino que debe decirse de los que así obran, "Se han
col'Í'ompido a si mismos; su mancha no es la mancha de
sus hijos [los fieles de Jehová] : son [los desordenados,
los ancianos electivos que insisten en seguir su propio
curso egoísta, el 'hombre de pecado', la clase del 'siervo
malo'] una generación perversa y torcida."-Deut. 32: 5,
V.A.l.
De ninguna manera tolerará Jehová el desorden, la
murmuración ni las quejas de parte de los que han sido
admitidos en el pacto para el Heino, lo cual se prefiguró
por el cántico concerniente al pacto de Moab en el cual
el Seiíor dijo con respecto a los desordenados: "Y dijo:
Y o esconderé mi rostro de ellos; veré cual será su pos-
[Link]; porque generación muy perversa es, son hijos
292 JEHOVA
en quienes no hay fe. Ellos me movieron a celos con lo
que no es Dios, me provocaron a ira con sus iclolos : y
yo los moveré a celos con lo que no es pueblo, con nación
necia los provocaré a ira."-Deut. 32 : 20, 21.
Los que t endrán parte en la vindicación del nombre
de Jehová tienen que mantener su integridad hacia él,
y por lo tanto está escrito: "Perfecto serás para con
J ehová tu Dios." (Deut. 18 : 13) J ehová no dará la vic-
toria a su pueblo escogido por que :a merece, ni a causa
ele su justicia inherente o propio desarrollo de carácter,
sino a causa de su promesa expresa y de su nombre. -
Deut. 9 : 4-6.
UN JEHOVA
SU PROFETA
En Moab por primera vez Moisés divulgó la promesa
que había hecho Jehová de levantar un Profeta de quien
Moisés no era sino una sombra o tipo. (Deut. 18 : 15-19)
Hasta que el resto fué congregado en el templo le fué,
revelada la verdad de que solamente Jesús es el gran
Profeta predicho por Moisés. (Th e Watchtower, 1933,
páginas 147-153) La preeminencia del Profeta de Jeho-
vá se predijo en las palabras registradas en Deuterono-
mio en conexión con el pacto hecho allí. (Deut. 34: 10-12)
Por consiguiente, aquellos a quienes el Mayor Moisés es
enviado se hallan en una posición de mucha mayor res-
ponsabilidad que la de los israelitas naturales. Siendo
informado el resto de que el gran punto en cuestión
tiene que ser decidido, y hallándose en pacto para el Hei-
no, se dan cuenta de que no puede transigirse con la or-
ganización de Satanás, sino que el resto absolutamente
y sin reserva tiene que estar dedicado y ser obediente
a J ehová y a su gran Profeta.
El Mayor Moisés preparó el camino de Jehová, en se-
guida vino directamente al templo y congregó en torno
de sí a los santos de J ehová, trayendo luego al pacto
para el reino a los que hasta ese grado habían mostrado
lf_
su fidelidad. Desde entonces el Mayor Moisés, Cristo
Jesús, como instrumento de Jehová comenzó a descubrir
al resto el significado de la profecía, quedándole como
un asunto de elección el escoger entre el gran Profeta
296 JEIIOVA
y Siervo de J ehová y el portavoz y representante del
Diablo. Muchos que piensan ser representantes de Dios
son en realidad ciegos instrumentos de Satanás. Muchos
de los israelitas naturales llegaron a ser infieles, igual-
mente muchos de los que están en línea para el Reino
llegan a ser infieles y no prestan atención al Mayor Pro-
f eta. Los que en el tiempo presente estando en línea para
el Reino dejan de o r ehusan rendir cordial y amante
obediencia a Cristo tendrán un fin desastroso.-Deut.
18 : 13-19; Hech. 3: 19-23.
La muerte de Moisés no ocasionó la pérdida de clirec-
ción de Israel, por cuanto Josué le sucedió y condujo
a los israelitas a Canaán. (Dcut. 31 : 14, 15, 23; 34: 9)
Concerniente al pacto para el reino prefigurado por el
pacto hecho en Moab, la invencible dirección del Profeta
de J ehová, Cristo J esús, está garantizada al resto. Estos
fieles tienen entera y plena gamntía de que si moran
en el t emplo y con fidelidad y gozo obedecen al gran
Profeta de Jehová, serán conducidos a la completa vic-
toria para la honra y gloria del nombre de J ehová. La
victoria no se obtiene en virtud de los que ellos pueden
hacer, sino que es la victoria de J ehová llevaCla a cabo
por Cristo J esús como su gmn instrumento para el honor
y vindicación del gran nombre de J ehová.-1 Cor. 15 : 57.
Cristo J esús, el gran J·uez prefigurado por Moisés,
está en el templo conduciendo el juicio conforme a la
voluntad de Dios. Su promesa hecha es que los apóstoles
tomados con él en el pacto para el Reino a su venida
para juicio se sentarían con él para juzgar a las doce
tribus ele Israel. De necesidad esto tenía que limitarse
a los doce apóstoles del Cordero (A poc. 21: H), pero
todos los que constituyen los israelitas espirituales, es
decir, aquellos de entre los cuales se toma la casa real,
están implicados. 'l'eniendo en cuenta esta promesa del
SUS PACTOS 297
Señor es razonable llegar a la conclusión de que los :fieles
apóstoles resucitados, juntados primeramente a Sión, es-
tán tomando parte en el juicio, los detalles de lo cual
no se nos revelan. Por lo tanto el punto es, ¿Los que
quedan en la tierra, es decir, el :fiel resto, tienen parte
en este juicio? La contestación de las Escrituras a esta
pregunta es : "Así pues no juzguéis nada antes de tiem-
po, hasta que venga el Señor; el cual sacará a luz las
obras encubiertas de las tinieblas, y pondrá de mani-
fiesto los propósitos de los corazones; y entonces cada
cual tendrá su alabanza de Dios, y no del hombre."
(1 Cor. 4: 5) El Señor, el gran Juez, ha venido, ha-
ciendo que los :fieles que son admitidos en el pacto para
el Reino se sienten con él en lugares celestiales, es decir,
en el templo. Por consiguiente, es el tiempo de juicio, y
parece evidente que la obra del resto que todavía se halla
en la tierra en conexión con el juicio es la de declarar
los juicios de Jehová ya escritos, teniendo de esa ma-
nera parte en el juicio.
El nombre de Jehová tiene que hacerse conocer; su
venganza tiene que ser declarada; y al :fiel resto, consti-
tuidos en testigos suyos, se le permite la proclamación
de estas verdades. Al resto no le toca juzgar con respecto
a la culpabilidad o inocencia ele ningún individuo, sino
que tiene que declarar la ley o reglas del juicio de J eho-
vá, las cuales aplican a los obedientes y a los desobedien-
tes. De esta manera los que se hallan en el pacto para
el Reino están tomando parte en la obra de juicio se-
gún la voluntad del Señor. Los juicios ele J ehová están
ya escritos, y sus ·santos congregados en torno de él es-
' tan comisionados para declarar, y tienen la obligación
de declarar esos juicios, lo cual hacen con cantos ele ala-
banza, y Jehová se agrada de la :fidelidad ele ellos en el
desempeño de sus deberes en este respecto. Con re:feren-
2D8 JEHOVA
cia a esto está escrito por el profeta ele Dios: ((Porque
Jehová se complace en su pueblo: hermoseará a los man-
sos con la salvación. ¡ Regocíjense los santos con gloria;
canten sobre sus camas ! ¡Lleven las alabanzas de Dios
en su boca, y espada de dos filos en su mano! para eje-
cutar venganza entre las naciones, y castigos entre los
pueblos: para aprisionar sus reyes con grillos, y sus no-,
bles con cadenas de hierro; para ejecutar en ellos el jui-
cio decretado. Honra es esta reservada para todos los
santos. ¡Aleluya!" (Sal. 149 : 4-9) Jehová descubre a
sus fieles su vpluntad con respecto a ellos.
CAPI'l'ULO X
SUS PACTOS
'
MALDICIONES
Asi como el Señor habló a I srael natural en Moab,
igualmente habla ahora a los que se hallan en el pacto
para el Reino : 'Las cosas secretas [no reveladas toda vi a]
pertenecen a Jehová nuestro Dios, y las cosas que están
l'eveladas pertenecen a nosotros y a nuestros hijos, si
hacemos todas las palabras de esta ley.' (Deut. 29 : 29,
Róth., margen) J ehová Dios no pide de sus hijos que
hagan cosas imposibles : "Porque este mandamiento, que
te ordeno hoy, no es demasiado dificil para ti, ni está
lejos. Sino que la palabra está muy cerca ele ti, en tu
boca y en tu corazón, para que la pongas en obra. Mira
que pongo delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte
y el mal." (Deut. 30: 11, 14, 15) Por lo t anto, los que
han sido admitidos en el pacto para el Reino tienen ma-
yor responsabilidad, y necesariamente se incorporan mal-
diciones a las condiciones del pacto para los desobedien-
tes voluntarios. (Deut. 27 : 1-8, 13-26; 28 : 15-68 ; 29:
16-29) La declaración referente a las maldiciones o cas-
tigos no se hace con el fin ele forzar a la obediencia por
medio del temor, sino que constituye una amonestación
relativa a lo que se debe evitar. (Deut. 28 : 58 ) J ehová
ha sacado un pueblo para su nombre, y de ninguna ma-
nera permitirá que éstos se contaminen con la organiza-
ción ele Satanás y al mismo tiempo continúen en la or-
ganización de J ehová.. En conexión con esto anuncia
sus bendiciones para los que obedezcan con corazón puro.
302 JEHOVA.
(Deut. 30 : 1-10) Las maldiciones sobre Israel se pro-
nunciarían desde el monte Ebal que significa "sin fru-
to" ; y las bendiciones desde el monte Gerizim, que sig-
nifica "rocalloso", es decir, la Gran Roca, de la cual
fluye toda bendición.
El hecho de que Jehová da tanto énfasis a las maldi-
ciones y a las bendiciones en el pacto de Jl.1:oab muestra
no solamente que J chová daria a los que se hallan en
línea para el Reino un pleno conocimiento de las con-
secuencias de cualquier curso que escogieran tomar, sino
que también mostr·aría claramente a los fieles el asunto
referente a la clase del "siervo malo" lo mismo que a
la del "siervo fiel y prudente", descubriendo el notable
contraste de e~as dos clases. N o solamente eso, sino que
haría que los pecados ele la clase del "siervo malo" fue-
ran declarados con denuedo por sus fieles testigos en
la tierra : " ¡ Clama a voz en cuello, no te detengas ! ¡ele-
va tn voz como trompeta! ¡ declara a mi pueblo su t rans-
gresión, a la casa de J acob sus pecados !" (Isa. 58: 1)
J1l gran Juez, Cristo Jesús, está sentado para juicio, y
los congregados en tomo ele él y que se hallan en el pacto
para el Heino participan, por cuanto anuncian los jui-
cios, los cuales habían sido ya escritos. (Sal. 149 : 5-9 )
El Watchtowe1· no podría rendir fiel servicio al Señor
sin llamar atención a la clase del "siervo malo", el
"hombre de pecado", "el hijo de perdición," y a las re-
glas de Dios con referencia a los mismos, y también a
los que sirven al pueblo de Dios por razones egoístas,
tales como la clase de "ancianos electivos". El Watch-
to~v e?· no publica estas verdades con el fin ele criticar
o ele poner a alguien en ridículo, sino solamente a causa
del nombre de Jehová y en obediencia a su mandato.
Al entrar en el pacto por sacrificio, cada uno convino
en obedecer la voluntad o mandamiento de Dios, y este
SUS PAC'l'OS 303
hecho debe ocupar constantemente la atención de su pue-
blo. Esto es un mandato que se hace por las palabras
üel Señor Dios pronunciadas en Moab. (Dcut. 6: 6-9;
11: 18-21; 27: 1-8) El pacto hecho en Moab Tequería
que las condiciones o reglas prescritas en él fueran lei-
das públicamente a los israelitas en el lugar (organiza-
ción) escogido por Jehová. (Deut. 31: 10-13) De esa
manera es predicha la necesidad de que las reglas refe-
rentes al pacto para el Reino se tengan constantemente
delante del pueblo de Dios a fin de que sepan lo reque-
rido por ellas. "Por lo cual debemos dar más solicita
atención a las cosas que hemos oído, no sea que acaso,
como vasos rajados, las dejemos escunir." (Heb. 2: 1)
"Por lo cual cuidaré siempre de recordaros estas cosas,
aunque las conocéis, y estáis confirmados en la presente
verdad."-2 Ped. 1 : 12.
En tiempos pasados el espíritu santo era el consola-
dor y ayudador del pueblo de Dios, y los hermanos que
creían tener el esphitu de Dios actuaban como maestros
de los consagrados; pero ahora, desde ~a venida de Cristo
J esús al templo, Jehová Dios y su gran Profeta, Cristo
Jesús, son los Maestros, los cuales no son por más tiempo
arrinconados, sino que son discernidos claramente por
los fieles, quienes reciben el conocimiento y entendi-
miento de la P alabra de Dios que les es revelada por
medio de la Cabeza de la organización del templo. Al
hacer el pacto de Moab, el cual fué típico del pacto vara
el reino, se pusieron a la tierra y al cielo como testigos.
(Deut. 30: 19) Este hecho pone de manifiesto que el
pacto para el reino y los asuntos pertenecientes a él tie-
nen que ser publicados en la tierra a otros que no están
en el pacto, a fin de que sepan lo que ha de acontecel".
El pacto o propósito de Jehová tiene que ser declarado,
y nadie debe añadir o quitar nada de ese expresado pro-
304 J EHO V A
pósito tal como se presenta en su Palabra.- Deut. 4 : 2 ;
12 : 32; Apoc. 22: 18, 19; Prov. 30 : 6.
Por consiguiente, el tiempo presente es tiempo de deci-
sión deliberada, de plena responsabilidad para los que
han sido admitidos en el pacto para el Reino. (Dcut.
11: 26-28) En el tiempo presente Jehová revela sus se-
cretos a los que con fidelidad y con gozo sirven a Dios
en e: templo, y se llega el tiempo en que estos secretos
tienen que ser publicados. Al saber estos secretos, es
decir, al obtener el entendimiento del propósito de Dios
concerniente a los que se hallan en el templo, la clase
o compañia del reino tiene la obligación de proclamar
ese l'eino a otros.
EL RESTO ADMITIDO
Cuando los santos de J ehová son congregados en torno
de él en el templo, cuando el nuevo pacto es inaugurado
hacia ellos, y por lo tanto cuando Sión da a luz sus "otros
hijos", es cuando el Testo del pueblo de Dios sobl'e la
tierra es admitido en el pacto para el reino, lo cual se
prefiguró pol' las palabras dichas a Israel en :M:oab :
" ¡ Guarda silencio y e~cucha, oh I srael! Hoy has venido
a ser pueblo de Jehová tu Dios." (Deut. 27: 9) En se-
guida J ehová separa a su pueblo por razón y a fin de
"que entres en el pacto de Jehová tu Dios y en el jura-
mento que Jehová tu Dios celebra hoy contigo, a fin de
confirmarte hoy por pueblo suyo, y para que él sea t u
Dios, como te ha prometido, y como él ha jurado a tus
padres, a Abraham, a Isaac, y a Jacob."-Deut. 29 : 12, 13.
De esa manera Jehová muestra que el pueblo tomado
de entre las naqiones para su nombre y admitido en el
pacto para el reino es tomado para llevar a cabo su pro-
pósito, es decir, a fin de usarlo en conexión con la vin-
dicación de su nombre. Al traer e este pueblo al templo,
SUS PACTOS 305
viste a los obedientes de entre ellos con las ropas de sal-
vación y con el manto de justicia a fin ele que sean plena-
mente identificados como pueblo de Dios en su justa
organización, congregados a él según su propósito. "Para
que 61 nos dé vida, como sucede el dia de hoy. Entonces
tendremos justicia, cuando cuidemos de cumplir todo
este mandamiento en presencia de Jehová nuestro Dios,
como 61 nos lo tiene mandado." (Dcut. 6: 24, 25 ) Para
consuelo de los que en el tiempo presente se hallan en
el pacto para el Reino, y que son diligentes en obedecer
los mandamientos de Dios, él dice: " ¡Dichoso eres, oh
Israel! ¡ quién como tú, oh pueblo sal vado de J ehovú,
el escudo ele tu auxilio, que también es la espada de tu
grandeza 1 Mas tus enemigos despavoridos te dirán li-
sonjas serviles, mientras que tú anclarás triuniante so-
bre sus alturas."-Deut. 33 : 29.
El resto que se halla en el pacto para el reino son
los "escogidos" de Jehová. (Deut. 4 : 7, 8, 20, 32, 38)
En tiempos pasados no eran pueblo, pero, siendo admi-
tidos y ungidos, constituyen el pueblo para el nombre
de Jehová. (1 Pcd. 2:9, 10) La selección ele este pue-
blo y su admisión en el pacto para el reino no se debe
a su propia justicia o al tal llamado "desarrollo de ca-
rácter", sino a la fidelidad de J ehová a su pacto, siendo
esto para la vindicación ele su palabra y su nombre. Son
tomados ele entre las naciones por causa de su nombre
y aprobados en virtud de la fidelidad y obediencia de
ellos. El fracaso del pueblo profeso ele Dios que ha sido
llamado elebe servir ele amonestación, a fin ele que "el
que piensa que está firme, mire que no caiga."-1 Cor.
10: 12, 13.
t-\:. Los israelitas habian sido guiados por el Señor du-
rante cuarenta aftOs, y por lo tanto no estaban ignoran-
tes. Igualmente en 1919 el resto no era un pueblo igno-
306 JEHOVA
rante, sino que estaban familiarizados con los hatos pa-
.sados de Dios tanto con los fieles como con los rebeldes
durante el período de 'preparación del camino del Señor' ;
lo cual se prefigu ró por el pacto de ~/Io ab . -Deut. 11: 1-9.
Por mecho del pacto ele Moab, es decir, el pacto ele
fidelidad, J ehová predijo que daría al resto un nombre
nuevo, y que el resto sería un pueblo enteramente dedi-
[Link].llo al servicio de Jehová con toda fidelidad. ( Deut.
2G : 18, 19; 28: 10) El resto tiene que 'saber por lo tanto
hoy [es decir, el día ele Jehová] que .1 ehová es Dios' ;
por consiguiente, tiene la responsabilidad de dar a co-
nocer esta grande verdad, rindiendo plena obediencia
.a Dios por medio de -dar testimonio a la verdad. (Deut. ·
4: 39, 40; 29: 5, 6) La obediencia garantiza la penna-
nencia en la ~'tierra .de los vivientes". (Deut. 5: 33 ;
11 : 21) El pacto hecho en l\.foab da énfasis a la fide-
lidad, y por lo tanto propiamente puede llamarse el pacto
de fiJelidacl.
La grande bondad de Jehová hacia el resto y su amo-
rosa provisión hecha para él se pone de manifiesto en el
pacto de fidelidad. (Deut. 8 : 2-5; 29: 5, G) Por lo tanto
con toda clariJad dice que el resto que se hallaba cautivo
en la organización de Satanás sería completamente li-
bertado y restaurado a Dios, siendo constituíclo en parle
de su santa organización. (Deut. 30 : 1-8) Solamente
los fieles continúan teniendo el privilegio de servicio,
y el privilegio de que gozaban los que han llegado a ser
infieles es transferido a los fieles ; lo cual fué predicho
por medio del pacto de fidelidad. (Deut. 32: 21) En
armonía con esto J'esús dijo la parábola de los talentos.
-Mat. 25 : 14-30.
Por medio del pacto de Moab Dios dirigía su mirada
hacia el tiempo en que congregaría en torno de sí a sus
hijos (esto también se prefiguró por Ester y Rut) y
SUS PACTOS '307
cuando la clase representada por ellas sería incluída en
el pacto para el Heino; en el tiempo presente claramente
se ve como Dios ha cumplido este hermoso cuadro pro-
fético.-Deut. 29: 14, 15; 32: 43.
REQUISITOS
En el pacto de Moab J ehová predijo los requisitos que
el resto deberia llenar. Tenia que ser un pueblo sepa-
rado, y no conformado a este mundo.-Deut. 12: 29-32;
16: 21, 22; 18: 9-14.
N o deberia cometer adulterio ; y el adulterio de los
israelitas espirituales consiste principalmente en la rela-
ción ilícita con la organización de Satanás. Nada de esto
debe haber entre el pueblo de Dios. Ni aun siquiera
debe tocar las cosas sucias, es decir, la organización de
Satanás. (Deut. 22: 13-30) No debe transigir con el
mundo, sino que debe estar del todo dedicado a Dios y
a su reino.-Deut. 7: 1-5; 12: 1-3.
El resto no debe confiar en ayuda mundana, sino que
debe dar la verdad a todo aquel que la desee. (Deut.
15: 6) Debe mantener su integridad hacia Dios; la cual
será probada por su consistente alabanza a Jehová o por
el reproche sobre su santo nombre. (Deut. 29: 24-28)
J ehová ha hecho una fiesta para su organización, hacien-
do que el fiel resto se siente con Cristo Jesús en su mesa
y participe de la fiesta, y por lo tanto debe participar
solamente de manjares limpios que pToceden de la mesa
del Señor, absteniéndose por completo de ir en pos de las
cosas ele los hombres. (Deut. 14: 1-21) Es su obligación
cumplir fielmente con las condiciones del pacto eterno
concerniente a la santidad de la vida. (De ut. 21: 1-9)
N o debe haber usura entre la clase del templo, ni injus-
ticia, ni engaño, ni actos que dejen de producir fruto
para el reino. (Deut. 25: 11-16) Tampoco debe haber
308 JEHOVA
entre el pueblo de Dios opresi6n o fraude, [Link] que ·debe
haber generosidad hacia el pobre y espíritu de ayuda
mutua.-Deut. 22: 1-8.
Los que son admitidos en el pacto para el reino no
deben confundir su identidad. N o deben ser afeminados,
ni tampoco deben usar vestidos impropios que llamen
la atenci6n ele sí mismos. Deben en toda caso dar gloria
a J ehová. (Deut. 22: 5-12) Tiene todos ellos que llegar
a la unidad en la organizaci6n de J ehová y ser obedien-
tes a las inotl'ucciones de organizaci6n, las cuales pro-
ceden del templo. Estando en unidad, tendrán confianza
el uno al otro, buscando siempre el bien mutuo. Mos-
trando adicionalmente que todos y cada uno de ellos tie-
ne que ser obediente a las instrucciones procedentes del
t emplo es necesario observar lo siguiente: no hacer "cada
cual todo lo que es l'ecto a sus propios ojos", sino obser~
var orden y proceder con la tarea asignada, ofreciendo
su sacrificio de alabanza a J ehová.- Deut. 12 : 8-14.
Que el resto esté siempl'e vigilante no sea que fracase
debido a su obstinación o deseo de obrar conforme a sus
propias ideas con respecto a cómo debería hacerse la obra
del Señor. El servicio de J ehová tiene que hacerse el lu-
gar por él <lesignado para poner su nombre, el cual es
su organizaci6n. Ese servicio debe desempeñarse regu-
larmente y con fidelidad, de la manera por él indicada.
(Deut. 12 : 18-28 ; 14 : 23-27; 26: 1-3) Habiendo sido
purificado el santuario, el resto debe continuar en com-
pleta unidad. La actitud del Testo debe ser ele gran de-
nuedo en la proclamaci6n ele la verdad. Siendo el gran
Saccl'dote de J ehová, Cristo Jesús concede bendiciones
a los que se hallan en el pacto. (Deut. 33: 6-29) El
tiempo de bcndici6n es después de que han sido traídos
al pacto o sea después de 1926. (Dan. 12 : 12; véase The
Watchtower, 1929, página 375.) El fiel Testo debe tener
SUS PACTOS 309
completa confianza en Jehová y no temer al enemigo,
por cuanto Jehová es su refugio.-Deut. 33: 26-29.
Es la obligación del resto en el tiempo presente darse
cuenta de los juicios del Seií.or y declararlos, y el libro
del Deuteronomio, escrito en conexión con el pacto de
Moab, claramente pone de manifiesto al "siervo malo",
y contiene profecías concernientes a esa clase, la cual
sería puesta en huída y tomada cautiva por el enemigo.
(Deut. 32: 15-27, 30, 31) Jehová los juzgará. (Deut.
32: 34-38; Zac. 14: 2) El pacto de fidelidad muestra
también que el fiel resto nada tendrá en común con la
clase del "siervo malo", sino que la evitará rehusando
entrar en controversia con ella.-Deut. 33: 11.
GUERRA
J ehová hizo que aquellos con quienes había hecho el
pacto en Moab pelearan contra los amal"citas y los ca-
naanitas, prefigurando de esta manera que el fiel resto
en el tiempo presente tiene que llevar a cabo una caro-
pafia agresiva contra los que "están en el lugar santo"
y que por lo tanto son enemigos de Dios. (Deut. 20:
10-17) Esos enemigos que falsamente pretenden repre-
sentar a Dios tienen que ser atacados sin misericordia
y expuestos por la verdad. (Deut. 7: 22-24) Jehová dió
órdenes de batalla e indicó el método de guerra que de-
heria llevarse a cabo por su pueblo típico. (Deut. 20:
1-20) El resto recibe instrucción en cuanto al asunto
de guerra contra el enemigo, y, confiando en el Señor,
tiene obligación de seguir las instrucciones que sobre
el particular le da el Señor. (Deut. 7: 22-24) Estando
, el resto en el ejército del Señor, no debe temer el ataque
de los modernos enemigos, los representantes de Satanás.
(Deut. 7: 17-21) Los fieles deben pisotear la oposición
y continuar avanzando, aun cuando estén sujetos a mu-
310 JEHOVA
cha inconveniencia y sufrimiento a causa de su fidelidad.
Sin temor alguno deben continuar proclamando las ala-
banzas de J ehová, anunciando sus juicios y su reino.
J ehová Dios está en su campamento, y es el deber de
ellos guardar el campamento limpio y del todo dedicado
a Jehová. (Deut. 23 : 9-14; 31: 1-8) La completa uni-
dad del resto de J chová y su continuado y fiel desem-
peño de servicio con canto y regocijo llena ele terror el
corazón del enemigo, lo cual fué predicho por el pacto
de Moab.-Deut. 2: 25; 11: 25; Fil. 1 : 27-2!).
Jehová es el Dios del justo pueblo a quien da el nom-
bre de Jesurún, y ellos son pueblo de Dios. Han sido
separados de la organización de Satanás, instruidos en
las cosas secretas del Altísimo, recibiendo esta instruc-
ción en el retiro o templo, y son enviados a declarar con
denuedo el nombre de J ehová. Ese es el pueblo de Dios
que se halla en la tierra, y que se halla en el tiempo pre-
sente en el pacto para el reino. Estos requisitos y ben-
diciones prefigurados en el pacto para el Reino fueron
escritos ele antemano para el consuelo y esperanza del
fiel pueblo ele Dios. (:Rom. 15: 4:) Particularmente para
su consuelo y a fin ele fortalecerlo J ehová hizo que se
escribieran en beneficio del fiel resto estas preciosas
palabras : "Ninguno hay como el Dios de Jcsurún, el que
viene cabalgando sobre los cielos en tu auxilio, y en su
maj estad sobre las nubes. 'l'u refugio es el Dios ele los
siglos, y por debajo tienes los brazos sempiternos: y él
mismo echa delante ele ti el enemigo, dice : ¡ Destruye !
Mas Israel habita confiado; la fuente ele J acob habitará
sola, en una tierra ele trigo y de vino; tus cielos también
destilarán elrocio. ¡Dichoso eres, oh Israel ! ¡ quién como
tú, oh pueblo salvado en Jehová, el escudo de tu auxilio,
que también es la espada de tu gmndeza ! Mas tus ene-
migos despavoridos te dii'{m lisonjas serviles, mientras
SUS PAC'rOS 311
que tú andarás triunfante sobre sus alturas."_:. Deut.
33: 26-29.
RELACION
El propósito de suprema importancia de J ehovú es la
vindicación de su nombre, a fin de que toda la creación
sepa y se dé cuenta de que él es Dios, y de que si la cria-
tura desea vivir tiene que estar en armonía con él, el
Santo. Por consiguiente todos lo.., pactos de Jehová tie-
nen estrecha relación entre si. Cuando Lucifer se rebeló
arrastrando al hombre al camino ele pecado, Jehová de-
claró que pondria enemi tad entre la simiente de la mu-
jer (la mujer de Dios; representando su organización )
y la simiente de Satanás, y que al fin la simiente de la
mujer triunfaría para la vindicación del gran nombre
de Dios. ( Gén. 3 : 15) La anterior declaración realmente
fué un pacto de J chová, por cuanto fué la expresión de
su propósito, el cual es inalterable e inmutable. Cristo
Jesús, la simiente prometida, obtendrá el triunfo com-
pleto sobre la organización de Satanás para honra y glo-
ria de Jehová Dios.
E l pacto eterno que Jehová hizo con Noé con respecto
a la santidad de la vida fué una [Link]ón de su pro-
pósito mostrando a toda la creación que Jehová es el
Dador de vida, el único verdadero y todopoderoso Dios,
y que nadie tiene derecho a quitar la vida sin permiso
de Jehová y que nadie aparte de él puede dar vida. Este
pacto es una vindicación del santo nombre de J ehová.
-G6n. 9: 1-12.
Jehová llevó a Abraham a la tierra de Canaán y allí
¡, hizo con él un cuadro de si mismo, haciendo con la es-
posa de Abraham ·un cuadro de la organización de Dios,
y con I saac un cuadro de la 'Simiente prometida' la
cual Dios usada para la vindicación de su nombre. Las
312 JEHOVA
bendiciones que recibiría la gente por medio del Vindi-
cador y Redentor necesariamente serían incidentales a
la vindicación del nombre de J ehová, como un efecto
resultando de una causa, por cuanto la vida dada a los
obedientes probaría que el nombre de Jehová representa
la vida y que él puede poner en la tierra hombres que
mantengan su integridad hacia él y reciban vida ele la
manera por él indicada. Jehová .no permitió que Abra-
hum degollara a I saac cuando lo ofrecía en sacrificio.
Si Isaac hubiera sido degollado no podría haber sido
usado por más tiempo en ese cuadro profético. El hecho
ele que Abraham ofreciera a I saac en sacrificio prefiguró
que Dios permitiría a su Hijo amado dar su vida ama-
nos de Satanás y que J ehová demostraría su poder ·su-
premo y la vindicación ele su santo nombre levantando
a su hijo de los muertos. Ese hecho fué un triunfo para
J ehová y una vindicación de su nombre. Dios proveyó
que la muerte de su Hijo amado proporcionara el rescate
o precio de redención del hombre ; pero esa bondad hacia
la humanidad es secundaria a la vindicación del nombre
de J ehová. Todos los que creen · en el Señor J esucristo
y le o~edecen, y que reciben vida, serán una vindicación
del nombre y palabra de J ehová.
Por consiguiente, el pacto abrahámico es la expresión
inalterable e inmutable del propósito de J ehová de pro-
ducir una simiente, la cual es su Hijo amado, que man-
tuviera su integridad hacia Dios, y que a causa de su
fidelidad recibiera el puesto más elevado en toda su or-
ganización, siendo constituído en el gmn Sumo Sacer-
dote ele Jehová y Vindicador ele su santo nombre. La
resunccción de Jesús, su exaltación, el hecho ele haber
sido exaltado por sobre todo la creación, y el mandato
ele Jehová de que toda rodilla se doble ante él y que toda
lengua confiese su nombre, para -la honra y gloria de
SUS PACTOS 313
Dios, es prueba concluyente de que el propósito primario
del pacto abrahámico es mostrar que Jehová es el único
verdadero y todopoderoso Dios, Dador de todo don bue-
no y perfecto. Su provisión de dar vida a todos los obe-
dientes de la raza humana por medio ele Cristo J csús
es de importancia secundaria a la vindicación ele su nom-
bre. N o hay razón alguna para que Jehová hiciera un
pacto para dar vida a criatura alguna, pero hay sufi-
ciente razón para que hiciera un pacto o expresara su
propósito de vindicar su nombre, siendo ese el propósito
de su pacto.
A continuación Jehová preparó el escenario en Egipto
para hacer un cuadro dcmonstrando su propósito de vin-
dicar su nombre. (2 Sam. 7: 23) El hecho de juntar
y separar para si un pueblo no es simplemente con el
objeto de salvarlos, sino con el fin de tener un pueblo
para su nombre; y la salvación de ellos depende de su
obediencia en el desempeño de los deberes que les han
sido asignados. Antes de producir la 'Simiente prome-
tida' Jehová hizo un cuadro mostrando la manera en que
sacaría un pueblo para su nombre; ese cuadro fué el
pacto hecho en Egipto y confirmado en el Sinaí. La na-
ción ele I srael imperfecta y pecadora no pudo ser un
pueblo del todo dedicado al nombre de Jehová sino hasta
la venida de la Simiente prometida; por lo tanto el pacto
ele la ley "fué aiíadido a causa de las transgresiones [es
decir, imperfección y pecado], hasta que viniese la si-
mient e, a quien la promesa fué hecha". (Gál. 3:17, 19 )
Isaac, el hijo de Abraham, fué tipo cl.e Cristo Jesús, el
amado Hijo de Dios, quien es la 'Simiente prometida'.
,,L a simiente debía venir antes clc qu e pudiera haber un
pueblo sacado para el nombre i!.e J chová.
Cuando Cristo Jesús vino los pocos judíos que fueron
fieles y aceptaron y obedecieron su Palabra fueron trans-
314 [Link]
feridos de Moisés, el mediador del pacto de la ley, a
Cristo, siendo los demás israelitas rechazados y desecha-
dos. J ehová Dios hizo el nuevo pacto con Cristo Jesús
a fin de que por este medio cumpliera lo que el pacto
de la ley había dejado de cumplir, es decir, sacar de en-
tre las naciones un pueblo para su nombre, pueblo que
tiene que estar del todo dedicado a Dios. El nuevo pacto
fué la expresada voluntad o propósito de Jehová de que
sacaria de entre las naciones un pueblo para su nombre,
siendo ese pacto el medio empleado por J chová para
llevar a cabo su propósito.
El nuevo pacto no es el medio de dar vida a ninguno,
y los que son admitidos en el pacto tienen primeramente
un derecho condicional a la vida, y si son fieles al Señor
reciben vida eterna ele una manera incondicional. Todos
los que son traídos al nuevo pacto tienen primeramente
que convenir incondicionalmente en hacer la voluntad
de Dios, basando su fe y actos en la sangre de Cristo
Jesús como el precio de redención el el hombre y com.o
el único medio por el cual se puede obtener vida. Sicnuo
justificados por medio de la fe y a continuación engen-
drados por el espíritu de Dios, los que llenan esos requi-
sitos están [Link] las condiciones del nuevo pacto, y los
que p111eben su fidelidad hasta el tiempo de la venida
de Cristo Jesús al templo para juicio, y que son apro-
bados en ese juicio, son los que constituyen el pueblo
sacado de entre las naciones para el nombre de Jehová,
inauguránclose hacia ellos el nuevo pacto y siendo admi-
tidos en el pacto para el Reino.
Jehová Dios hizo un pacto para el reino con David.
(2 Sam. 7: 16) En ese pacto David fué un cuadro o ti-
pificó a Cristo J esús, a quien Jehová hizo lley: "He
hecho pacto con mi escogido, he jurado a David mi siervo :
Tu simiente la estableceré para siempre, y para todas las
SUS PAC'rOS 315
generaciones edificaré tu trono. Sempitcrnamente guar-
daré con él mi misericordia; mi pacto con él es seguro.
Estableceré también su simiente para siempre, y su trono
durará como los dias del cielo. N o profanaré mi pacto,
ni mudará lo que ha salido de mis labios." (Sal. 80 : 3,
4, 28, 29, 34) Aquí tenemos la declaración inmutable del
propósito de Jehová de establecer su reino con su amado
Hijo en el trono. Más tarde Jesús dijo a sus discípulos
que Jehová babia pactado con él para el reino y que con
los que son tomados para el nombre de J ehová, y que
continúan fieles, J esús pacta para que lleguen a ser una
parte del Reino y estar en el Reino con él. (Lucas 22:
28-30) Por lo tanto, el nuevo· pacto fué el medio em-
pleado por J ehová para tomar un pueblo para su nom-
bre y los así tomados probándose fieles puedan ser to-
mados en el nuevo pacto para el Reino y lleguen a ser
una parte del Reino.
En Moab Jehová hizo el pacto con el pueblo escogido
que había salido de Egipto hacía cuarenta años, y el
pacto de Moab prefiguró el pacto para el Reino. Jesús,
nacido de mujer y bajo la ley, no era hijo ele la ley, sino
que era y es el Hijo de Dios. Cumplió con las condicio-
nes del pacto hecho en Moab, y J ehová lo constituyó
en el gran Profeta que prefiguró Moisés.
Mostrando adicionalmente la relación entre el pacto
de Moab y el pacto para el reino, cuando J esús fué puesto
a prueba por medio de Satanás citó las palabras de Dios
registradas por Moisés en el libro del Deuteronomio.
Cuando la integridad de Jesús fué puesta a prueba por
Satanás citó Deuteronomio 8: 3. "Mas el respondiendo,
l dijo: No de pan solamente vivirá el hombre, sino de
toda palabra que sale de la boca de Dios." (Mat. 4 : 4)
En la segunda tentación Jesús citó a Deuteronomio 6: 16.
"Jesús le dijo: También está escrito: No tentarás al
316 JEHOVA
Señor tu Dios." (Mat. 4: 7) Cuando la otra t entación
le fué presentada por el Diablo, Jesús citó Deuteronomio
6: 13. "Y respondiendo Jesús le dijo : ¡Apártate de mi
vista, Satanás ! porque escrito está: ¡ Al Señor tu Dios
adorarás, y a él solamente servirás!" (Luc. 4 : 8) En
otras ocasiones Jesús citó las palabras de la profecía
registrada en Deuteronomio, como en Mateo 5: 31, 33,
38, y Marcos 10: 4. Cuando Jesús habló las palabras
concernientes a la co11gregación de los escogidos de Dios
claramente tenía en su mente las palabras de Moisés re-
gistradas en Deuteronomio 30 : 4.-Mat. 24 : 31, y Mar.
13 : 27. .
La relación del pacto ele la ley hecho en Egipto e inau-
gurado en el monte Sinaí con el pacto de fidelidad hecho
en la tierra de Moab muy bien prefigura la relación del
nuevo pacto hecho en Egipto antitípico e inaugurado en
el monte Sión con el pacto para el reino, el cual requiere
absoluta fidelidad de parte ele los que por fin partici-
parán en el reino de Cristo Jesús. (Deut. 29 : 1; Luc.
22 : 14-20, 28-30 ) Al ser instituido el Memorial Jesús
declaró a sus discípulos que el nuevo pacto habia sido
hecho y los invitó a participar en él, diciéndoles a con-
tinuación que Jehová había pactado con él un reino, y
las palabras dichas a sus discípulos muestran que la fide-
lidad es el requisito principal que tiene que ser llenado
por los que son admitidos en el pacto para el Reino. El
nuevo pacto es el instrumento empleado por Dios para
sacar de entre las naciones un pueblo que sea testigo do
su nombre; en tanto que el pacto para el reino es el arre-
glo preparatorio que ofrece la oportunidad a los que son
admitidos en el pacto y que son testigos de Jehová para
que prueben su fidelidad hasta la muerte.-Apoc. 2: 10.
La relación del nuevo pacto al pacto abrahámico y
al pacto para el reino parece prefigurarse claramente
SUS PACTOS 317
por el efod y el pectoral del típico sumo sacerdote que
ministraba a Israel natural. "Y harán el efod de oro, e
hilo de jacinto y púrpura y escarlata y torzal de lino
blanco ; de labor primorosa. Tendrá dos hombreras que
se junten a los dos extremos de él, para que con ellas
se enlacen en uno. Y el cinto de labor primorosa, que
estará sobre él para ceñirlo, será de semejante labor y
de lo mismo, es decir, de oro, e hilo de jacinto y púrpura
y escarlata, y torzal de lino fino blanco. Y tomarás dos
piedras de ónice, y grabarás sobre ellas los nombres de
los hijos de Israel; seis de sus nombres estarán en una
piedra, y los seis nombres restantes en la otra piedra,
colocados en el orden de su nacimiento."-Ex. 28: 6-10.
Aarón el sumo sacerdote llevaba suspendido de sus
hombros el efod. La parte delantera del efod represen-
taba al pacto abrahámico. La mitad posterior del efod
parece claramente representar al nuevo pacto al cual los
hijos de Dios son traidos después ele que han hecho un
pacto de sacrificio al hacer su consagración. (Sal. 50 : 5)
El nuevo pacto es el medio definido que se usa para
juntar de entre las naciones un pueblo fiel o compañia
que por adopción llega a ser parte ele la simiente pro-
metida en el pacto abrahámico.
Concerniente al pectoral de juicio ajustado a la parte
ante1ior del efod está escrito : "Y harás el pectoral de
juicio ele labor primorosa ; al estilo ele la obra del efod
lo harás; de oro, e hilo de jacinto y púrpura y escarlata,
y torzal de lino fino blanco lo harás. Cuadrado será y
doblado; ele un palmo será su longitud, y de un palmo
su anchura; y lo engastarás con ajustes de pedrería, es
1í:> a saber, cuatro órdenes de piedras. Una hilera será un
sardio, un topacio y un carbunclo; esta será la hilera
primera, y la hilera segunda, una esmeralda, un zafiro
y una sardónica. Y la tercera hilera, un jacinto, un
318 JEHOVA
ágata y una ametista. 'Y la hilera cuarta, un berilo, un
ónice y un jaspe. Estarán guarnecidas de ·oro en sus en-
gastes. Y las piedras estarán arregladas conforme a los
nombres de los hijos de Israel; doce según los nombres
de ellos ; con grabaduras como de sello, cada una con
su nombre; serán correspondientes a las doce tribus."
-Ex. 28: 15-21.
El pectoral, que llevaba las joyas, representaba al pacto
para el Reino al cual son llamados los engendrados del
espíritu y en el cual los fieles participan con Cristo Je-
sús, el Rey de Jehová y gran Sumo Sacerdote. Los que
son admitidos en el pacto para el reino tienen que estar
del todo dedicaclos a Jehová, así como la inscripción gra-
bada en la placa de oro puro que llevaba la mitra del
Sumo Sacerdote declaraba 'Santidad a Jehová'. Esos son
los fieles testigos de Jehová, los cuales anuncian al Hey
Eterno y su reino, y que prueban su fidelidad hasta la
muerte y entran plenamente en la herencia del Reino.
-Zac. 9:16.
El pacto de la ley hecho en Egipto fué añadido al pacto
ahrahámico con un propósito y con un tiempo definido,
pero no prudujo un pueblo para el nombre de Jehová
que pudiera h aber sido parte de la simiente prometida
de Abraham ( Gál. 3: 17-19); por lo tanto fué abolido.
Luego que ese pacto de la ley caducó fUé hecho el nuevo
pacto, siendo éste el instrumento añadido o pegado al
pacto abrahámico ; y por medio del nuevo pacto es pro-
ducido un pueblo para el nombre de Jehová y consti-
tuido en testigos suyos para declarar su nombre, toman-
do ce en~re ellos los que son admitidos en el pacto para
el Reino.
El sumo sacerdote de Israel llevaba el efod y el pec-
toral con broches que por los hombros unían las dos par-
tes que constituían el efod. Igualmente el gran Sumo
sus PAC'ros 319
Sacerdote de Jehová, que es Cristo Jesús, el sacerdote
para siempre según el orden de Melquiscdcc, lleva el
cargo del pacto abrahámico, del n11evo pacto y del pacto
paí·a el reino, todos los cuales son instrumentos de J eho-
vá empleados para llevar a cabo su propósito. En las
hombreras del efod, como broches para juntar las dos
partes, se hallaban dos ónices grabadas con los nombres
de las doce tribus y engastadas en oro. De esa manera
se prefiguró que las doce divisiones o tribus de Israel
espiritual, que constituyen el pueblo para el nombre ele
Jehová, son los eslabones entre el pacto abrahámico y
el nuevo pacto. Por lo tanto aparece con toda claridad
que todos los pactos son pactos de Jehová e instrumentos
suyos usados para llevar a cabo su propósito, y que las
cosas escondidas o secretas concernientes a ese propósito
se dan a conocer a los que le temen y que con fidelidad
y gozo le obedecen. La más grande ele todas las cosas de
esa manera reveladas es la que se re:fiere al nombre del
Altísimo, el cual por completo él vindicará.
PREGUNTAS
SUS PACTOS
RESTITUCION
La palabra "restituci6n" ocúrre una vez solamente en
la parte de las Escrituras escrita después de la venida
de Jesús a la tierra y a la cual se tiene el hábito de lla-
mar "Nuevo Testamento"; y ese pasaje se ·halla en He-
chos 3 : 21. La palabra "restituci6n" que alli se halla
viene de la raíz que se traduce "restituye" en Marcos
9: 12. Esa palabra "restituye" significa reconstituir algo
que había tenido existencia. Las criaturas humanas na-
cidas en pecado a causa del pecado de Adán nunca tú-
vieron el derecho de existir. Su breve existencia se debe
a la tolerancia de Jehová. El hecho de que Dios h'a pro-'
visto la· manera de dar vida a esas criaturas por medio
de Cristo Jesús es prueba de que ellas no tienen el dere-
cho inherente de ser restauradas; y si fueran restaura-
das a la existencia que tenían, el resultado no seria de-
seable. Las criaturas humanas tienen deseo de vida, hásta
cierto punto tienen vida, pero existen por un breve pe-
ríodo y luego mueren. La sangre derramada de Cristo
es el precio de compra de la humanidad, siendo él el
dador de vida a los que creen en él y le obedecen. Por
lo tanto, se llega a la conclusi6n de que el don de vida
no es restituci6n, sino un don.
Algunos de los fieles discípulos estuvieron con Jesús
en el monte de la transfiguraci6n: "Y se les · apareció
Ellas con Moisés: y estaban hablando con Jesús." (Mar.
SUS PACTOS 325
9 : 4) En la escena de la transfiguración Elías repre-
¡:¡entó a Cristo Jesús ejecutando cierta obra concerniente
al Reino, la cual terminó a determinado tiempo, es decir,
la tarea de 'preparación del camino delante del Señor';
y Moisés representó a Cristo Jesús el gran Profeta, Sacer-
dote y Rey y que por lo tanto es el Oficial Ejecutivo de
Jehová. La escena de la transfiguración se refería al
reino de Dios bajo Cristo J esús, su poderoso Vindicador.
Esta conclusión se confiTma por las palabras del con-
texto: "Y salió una voz ele la nube [simbolo de la pre-
sencia de Jehová], que decía : Este es mi amado Hijo;
oídle a él" (Mar. 9: 7); es decir, la transfiguración dra7
mática que alli tuvo lugar representó a Cristo Jesús, al
amado Hijo de Dios, su gran Sumo Sacerdote, a quien
todos tienen que obedecer por cuanto Dios lo han enviado
como su Vindicador y para llevar a cabo su propósito.
Esi;á escrito que "Elías en verdad viene primero, y
lo restituye todo". ¿Tienen las palabras anteriores refe-
rencia a la "restitución" de la raza humana durante el
reino milenario de Cristo? N o. Se refieren a la. ;r.('~stau
ración de lo que había en un tiempo existido entre los
israelitas y que se había perdido, es decir, las importan-
tes doctrinas relacionadas con el .nombre de Jehová y
su Reino.
Cuando los discípulos bajaron del monte en donde
Jesús se transfiguró delante de ellos, hablaban acerca
de lo que habían visto y oido, e hicieron a Jesús la si-
guiente pregunta: "¿Por qué dicen los escribas que Elias
debe venir primero? Y él les dijo: Elías en verdad vie-
ne primero, y lo restituye todo; y tened presente cómo
~í ha sido escrito del Hijo del hombre, que ha de sufrir
muchas cosas, y ser tenido en nada." (Mar. 9: 11, 12)
En el texto anterior, lo mismo que en otros directamente
relacionados, tanto Juan el Bautista como Jesús son
326 JEHOVA
identificados asi como la tarea por ellos llevada a cabo.
Respecto a Juan el Bautista el profeta dice: "E irá de-
lante de su faz [del Mesías], en el espiritu y poder de
Elías, . , . aparejando asi un pueblo preparado para el
Señor." (Luc. 1: 17) Contestando una pregunta Juan
el Bautista cita la profecía de Isaías concerniente a sí
mismo: "Yo soy, dijo él, la voz del que clama en e1
desierto : ¡ Enderezad el camino del Señor !'" (Juan 1 :·
21"23) Hasta cierto punto Juan cumplió la profecía di-
cha con respecto a Blias, pero Cristo Jesús mismo· tiene
que completar esa profecía, como lo muestran otros tex-
tos. (Mal. 3 : 1 ; 4: 5', 6) Estas profecías relativas a la:
restauración se referían a la restauración de las graneles
ver<la:des que los israelitas habían perdido, es decir:
Que Jehová es ei única Dios verdadero y que se• baria
de renombre por medio de su reino.
Las palabras registradas en Marcos 9 : 12, "Ha sido
escrito del Hijo del hombre, que ha de sufrir muchas
cosas, y ser tenido en nada," muestran que el completo
cumplimiento de la profecía concerniente a Elías debe
ser precedido por 1os sufrimientos de Cristo J esits, todo
lo cual pertenece a la: vindicación del nombre de Jehová.
J esú& sl'lfrió la muerte, fué levantado de los muertos y
se fué a recibir el Reino, el establecimiento del cual tiene
que ser precedido por la taréa de restitución que con-
siste en la restauración de· las grandes verdades a sus
fieles seguidores que habían sido perdidas o esconclídas
de ellos y por la preparación de un pueblo para el pro~
pósito de Dios.
La llave del conocimiento y entendimiento del pro-
pósito de Dios es la altruista devoción a Jehová; el único
y solo D:l0s verdadero y la diligencia en hacer la volun-
tad del Altísimo. Cuándo J esus · vino al mundo había
poco o casi ningún conocimie:nto ni entendimiento del
SUS PAO'l'OS 327
prop6 ito de J ehová, por cuanto los egoístas guías de
Israel habían perdido la llave del conocimiento y la
habían quitado a otros que deseaban oír la verdad. Era
el deber obligatorio de los escribas y los fariseos enseñar
a la gente con respecto a la voluntad de Dios, pero ha-
bían dejado de hacer esto, dedicándose a vanas y egoístas
ceremonias. Po;r esa razón J esú,s los acusó en los térmi-
nos más enfáticos. (Luc. 11: 42"53; :tlfat. 23 : 13-33 )
Por medio de todos sus profetas J ehová había expresado
s1¡ propósito de hacerse (le renombre y de establecer su
reino bajo el Mesías a fin de llevar a cabo su propósito.
A causa de su egoísmo, los guias de I srael estaban cie-
gos a estas verdades y el reino para ellos nada [Link]-
cab.a. Por esta mzón J esús les dijo : "Por tanto os digo,
q¡ue el reino ,de Dios será quitado de vosotros, y será dado
a la gente que produzca los frutos de él." (Mat. 21: 43 )
N o llevaban a la gente los frutos del reino, es decir, la
Palabra de verdad de Dios, sino que proclamaban sus
p;ropias doctrinas egoístas.
Por medio de su profeta, J C;Jhová había predicho la
venida de EliQ.s a fin de llevar a cabo una tarea prepa-
ratoria antes del "día grande y terrible del Señor". (Mal.
3: 1; 4 : 5, 6) Sin (j_uda Cristo Jesús mismo es el men-
sajero y antitipico Elías mencionado en esta profecía,
y quien tiene que hacer cierta obra preparatoria antes
del día terrible d(;l J ehová. Esta profecía tiene su cum-
plimiento inmediatamente antes del Armagedón. Juan
el Bautista no cumplió esta parte de la profecía, sino
solamente en miniatura. Dió énifasis al reino, diciendo
~ los israelitas: ((Arrepentíos; porque el reino de los
@ cielos se ha acercado." (Mat. 3: 2) Cristo Jesús siguió
la tarea principiada por Juan el Bautista, comenzando
su ministerio con las mismas palabras que Juan usó :
((Arrepentíos ; porque el reino de los cielos se ha acer-
328 JEHOVA
cado." (Mat. 4: 17) Juan preparaba a los judíos para
recibir al Mesías, el Rey, y Cristo Jesús prepara un pue-
blo para el nombre de Jehová.
El asunto de mayor importancia en tiempo de Juan
y desde entonces es el Reino, por cuanto ese es el medio
empleado para la vindicación del nombre de J ehová.
Todas las parábolas dichas por Jesús dan énfasis al rei-
no de Dios y al hecho de que debe honrarse el nombre
de Dios. La transfiguración en el monte fué una mani-
festación del propósito de Dios de establecer ese reino.
Jesús trataba de grabar en las mentes de sus discípulos
la importancia del Reino. Adicionalmente dió énfasis
al Reino cuando les dijo que se iría y recibiría el Reino,
volviendo después a congregar en torno de si a sus fie-
les, es decir, a los que amaran el aparecimiento de su
reino. Los discipulos enfatizaron la verdad concerniente
al Reino, pero poco después de la muerte de ellos hom-
bres egoístas se convirtieron en guias de la iglesia, y
causa de su egoísmo perdieron la llave del conocimiento
quitándola también a otros. Al debido tiempo Jehová
ordenó a Cristo Jesús, el Mayor Elias, que hiciera la
tarea preparatoria, es decir, preparara un pueblo que se
diera cuenta del Reino y lo apreciara. En esta tarea de
preparación el Señor usó a los consagrados los cuales
se empeñaron en la tarea de testimonio, teniendo esta
obra que ver con la restauración de la verdad a los se-
guidores de Cristo Jesús.
Esta tarea de preparación tenía que hacerse antes de
la venida del Mensajero de Jehová al templo; como está
escrito: "He aquí pues que voy a enviar mi mensajero,
el cual preparará el camino delante de mi; y repentina-
mente vendrá a su templo el Señor a quien buscáis;
es decir, el Angel del Pacto, ·en quien os deleitáis; he
aquí que vendrá, dice Jehová de los ejércitos." (Mal.
sus PAC'ros 329
3 : 1) La tarea de preparación a que se hace referencia
en esta profecía no fué preparar un pueblo para ir al
ciclo, aun cuando los que mantienen su integridad y con-
tinúan fieles tendrán su recompensa en el cielo. La ta-
rea consiste en preparar un pueblo para el nombre de
Jehová, pueblo cuyo deber es llevar a cabo una tarea
de testimonio después de que ha sido sacado del mundo
y preparado. Se puede ver con toda claridad que los que
'aman el aparecimiento del Señor y su reino' son los
que se alistan para . el nombre de Jehová.
La tarea de restauración mencionada por Jesús en
Marcos 9 : 12 no fué una tarea de restaurar o establecer
el Reino, sino la restauración a los fieles de las verdades
concernientes al Reino. Durante esa obra de preparación
las falsas doctrinas de la trinidad y del tormento eterno
fueron por completo quitadas, entendiéndose con clari-
dad que hay solamente un Dios todopoderoso y verda-
dero y un Señor y Salvador, Cristo Jesús, el Rey. Pero
no siendo la gran revelación de la profecia una obra de
preparación, ésta se comenzó a dar al · pueblo de Dios
después de la venida del Señor J esús al templo y des-
pués de la congregación de los fieles en él. Desde enton-
ces los fieles han aprendido o se han dado cuenta de que
hay diferencia entre la tarea de la iglesia prefigurada
por Blías y la prefigurada por Bliseo. Claramente se ve
la diferencia entre la tarea implicada en las palabras
de Marcos, "Elías en verdad viene primero, y lo resti-
tuye todo," y la tarea implicada en el significado de las
palabras dichas por el apóstol Pedro respecto a la res-
tauración de todas las cosas dichas por todos los profetas.
TIEMPOS DE REFRIGERIO
La palabra "restituye" usada por Jesús en el texto
anterior, estando directamente relacionada con la pala-
330 .JEIIOVA
bra 1·estitución, constituye un asunto que con toda pro-
piedad podemos aquí considerar. En los primeros días
do la iglesia el apóstol Pedro usó la palabra restituc,ión,
y durante muchos años se entendió que el apóstol quisq
decir restitución de la humanidad durante el reino de
mil años de Cristo Jesús, y que esa restitución signifi-
caba el don de vida a las criaturas humanas. A la luz
de la verdad revelada desde la venida de Cristo J e¡¡ús
al templo la conclusión a que se había llegado respecto
a la restitución de la humanidad no parece estar apo-
yada por las Escrituras. Entonces ¿cuál es el signifi-
cado de las palabras del apóstol Pedro?: "A quien es
necesario que el cielo reciba, hasta el tiempo de la res-
tauración de todas las cosas, de la cual habló Dios por
poca de ' sus santos profetas, que ha habid0 desde la an-
tigüedad."-Hech. 3: 21.
Pedro habló bajo inspiración del espiritu santo, de-
biendo darse la consideración debida a todas las palabras
que habló en conexión con la palabra 1·estituci6n alli usa-
da. En Hechos 3: 19 el apóstol habla de 'tiempos de
refrigerio de la presencia del Señor'. Evidentemente los
tiempos aquí mencionados son los tiempos en que Jehová
vuelve su rostro y pone su atención en la edificación de
Sión, como está escrito por su profeta: "Porque Jehová
habrá edificado a Sión; habrá a,parecido en su gloria."
(Sal. 102: 16) Jehová aparece en Sión representado
por su gran Sumo Sacerdote, Cristo Jesús; por lo tanto
está escrito : ;'y enviará a Jesucristo, el cual os fué an-
tes anunciado." (Hech. 3:20, V.I.)En el versículo diez
y nueve de ese capitulo el apóstol declara: "A fin de que
vuestros pecados sean borrados, cuando vengan los tiem-
pos de refrigerio." Evidentemente las palabras última-
mente citadas se refieren a la tarea de refinamiento y
purificación llevada a cabo por Jesús en el templo a fin
SUS PACTOS 331
de qne los purificados pudieran ofrecer al Señor una
ofrenda en justicia. (Mal. 3: 3) En seguida de esa tarea
de purificación, y por lo tanto al mismo tiempo, viene
gran refrigerio para los purificados. Lo dicho no signi-
fica la purificación del pecado por herencia, sino la ppri-
ficación de los pecados que aun quedan a la iglesia al
tiempo de la venida del Señor J esús al templo.
Una vez limpios, estos aprobados o purificados son
cubiertos con el manto de justicia dándoseles las ropas
de salvación, por lo cual son en gran manera refrigera-
dos y se regocijan. (Isa. 61: 10) Estos aprobados, a in-
vitación de Cristó Jesús, entran en el gozo del Señor.
(Mat. 25 : 21 ) Son traidos al templo y se inaugura ha-
cia ellos el nuevo pacto, lo cual constituye un tiempo
de JI'an refrigerio para los purificados. Estos tiempos
de refrigerio no podrian haber venido sino hasta que
Jesús fué enviado por Jehová a dominar en medio de
sus enemigos, lo cual aconteció en 1914. Los tiempos
de refrigerio no podrian haber venido sino hasta que
Jesús volvió del cielo y congregó en torno de si a sus
fieles, lo que se enfatiza por las palabras del apóstol re-
firiéndose a Jesús: "A quien es necesario que él cielo
[retenga] hasta los tiempos de la restauración de tódas
las cosas." De esa manera se fija definidamente el tiempo
de la restitución, es decír, a lá venida del Señor Jesús
al templo.
N átese a continuación que el apóstol Pedro cita las
palabras de Deuteronomio 18: 15, 18, y las conecta direc-
tamente con los tiempos de restitución. Asi el apóstol
identifica a Cristo Jesús como aquel a quien Moisés pre-
~* figuró, y la venida del cual al mandato de Jehová marca
el tiempo de refrigerio para los fieles seguidores de Cristo
Jesús que aman su aparecimiento. Lo dicho prueba que
hay una relación importante y directa entre el pacto de
332 .TEHOV:A
Moab, el cual fué un pacto de fidelidad prefigurando el
Reino, y la venida del Señor Jesús al templo, y los tiem-
pos de refrigerio de la presencia de Jehová y la "restau-
ración de todas las cosas, de la cual habló Dios por boca
de sus santos profetas, que ha habido desde la antigüe-
dad". Por consiguiente, de una manera concluyente se
arriba a la conclusión de que la restitución tiene que
verificarse al tiempo de la venida del gran Profeta pre-
figurado por Moisés.
En tiempo de Abraham Jehová h3;bia establecido un
reino tipico colocando a Melquisedec, "sacerdote del
Altísimo," sobre su trono. (Gén. 14: 18; Heb. 7: 1~4)
Ese reino típico terminó, y siglos después Jehová hizo
un pacto con su pueblo en Moab, pacto de fidelidad que
prefiguró el pacto para el reino hecho después con Jesús.
El pacto hecho en Moab muestra ·que· Jehová tiene el
propósito de revivir o restaurar el reino de Dios que fué
establecido bajo Melquisedec. ·
U nicamente en el libro del Deuteronomio se registran
las profecias que contienen las instrucciones para el pue-
blo con referencia al futuro ."Rey y Reino, Rey que ten~
dría que venir como antitipo de Moisés. (Deut. 17: 14~
20; 28: 36) Es cierto que en Exodo 19: 6 Dios habia
dicho a los israelitas que si obedecian S"\]. voz serian un
reino de sacerdotes y una nación santa; pe·ro esa nación
dejó de obedecer al Señor Dios, y en el libro de Deute-
ronomio, escrito después, es donde se da énfasis al reino
futuro. En el libro del Deuteronomio se representa al
reino y las cosas pertenecientes a él como una montaña
de roca y Jehová es llamado "La Roca", significando
el Rey de la eternidad. (Deut. 32: 4) En · seguida en
Deuteronomio 33: 5 su majestad real se expresa en las
siguientes palabras: "Y él era Rey en J esurún cuando
se juntaron las cabezas del pueblo." Esta profecia mues-
SUS PACTOS 333
tra que el reino prefigurado en Moab seria establecido
al tiempo en que el Señor Jesús, el Mayor Moisés, apa-
reciera y juntara a sus santos, el justo pueblo de Dios,
en torno de sL-Sal. 50: 5; 2 Tes. 2: l.
Los israelitas esperaban la venida de un Rey, por
cuanto los profetas habían predicho la venida del Mesías;
y que .el Rey prometido que vendría al debido tiempo
saldría de la casa de David, respecto a lo cual el profeta
escribió: "Juró Jehová con verdad a David; no dejará
de cumplirlo: Del fruto de tu cuerpo pondré sobre tu
trono." ( Sal. 132: 11) Sin duda el rey David fué tipo
de Jesucristo, la Cabeza de 'Sión, la organización capital
de Jehová. "Porque Jehová ha elegido a Sión; deseóla
como habitación para sL Dijo : Este es para siempre
el lugar de mi reposo; aquí habitaré porque la he desea-
do." (Sal. 132: 13, 14) Otros sucedieron a David como
reyes de Israel, y en el año de 606 A.C. el reino típico
de los israelitas fué derrocado y desapareció. Esas eran
las cQndiciones cuando Cristo estuvo con sus discípulos,
y después de su resurrección muy apropiaé[Link] le pre-
guntaron sus discÍp\llos: "Señor, ¿restituirás en este
tiempo el reino a Israel?" (Hech. 1: 6) La palabra res-
tituir que se usa en este texto es la raíz de la palabra
restauración que aparece en Hechos 3: 21 y de ese modo
conecta directamente las palabras [Link] apóstol respecto
a la restauración del Reino .con la restauración mencio-
nada en el último texto citado.
LOS HECHOS
Las palabras del apóstol registradas en Hechos son
en parte cita de la profecía dicha por Moisés y en parte
sus propias palabras habladas bajo inspiración del espí-
ritu santo, siendo también sus palabras una profecía que
se cumplil'ia en el futuro. Esa profecía no podía enten-
334 JEITO VA
derse sino hasta estar en curso de cumplimiento o hasta
que hubiera sido cumplida. El reino que indicaba la vin-
dicación del nombre de Jehová había sido típicamente
establecido y había caído, pero al debido tiempo tendria
que ser restaurado. Cristo Jesús es la 'Piedra arrancada
de la montaña' (Dan. 2: 34), la principal piedra angu-
lar ele Sión, el Vindicador del nombre de Jehová. ·
Cuando Jesús fué ofrecido como rey de la nación de
I srael, se hizo un cuadro en miniatura de la colocación
de la piedra angular del Reino, la santa organización
capital de Dios. (Mat. 21: 1-11) En 1914 Jesús recibió
el Reino siendo enviado por Jehová a dominar, comen-
zando luego ese dominio con arrojar del cielo a Satanás
y a sus ángeles inicuos. (Sal. 11 O: 1, 2 ; Apoc. 12 : 1-9)
En 1918 el Señor Jesús congregó en torno de sí a los
santos de J ehová, siendo presentado a todos los profesos ·
seguidores de Cristo Jesús como el Rey y l<:)gitimo Gober-
nante de la tierra, y, sobre todo, como el Vindicador del
nombre de Jehová. Eso constituyó la colocación de la
principal piedra angular de Si6n. (Isa. 28: 16, 17) Al
ser colocada la principal piedra angular, o sea la presen-
tación de Jesús como Rey, él, el gran antitípico Melqui-
sedec, cumplió la siguiente profecía: "¡ Regocí.jate en
gran manera, oh hija de Si6n! ¡rompe en aclamaciones,
oh hija de Jerusalem! he aquí que viene a ti tu rey,
justo y victoTioso, humilde y cabalgando sobre un asno,
es decir, sobre un pollino, hijo de asna." (Zac. 9: 9)
Este fué un tiempo de gran regocijo, y por lo tanto de
gran refrigerio. (Zac. 4: 7; P1·epm·ation, páginas 70, 71,
154-161) Aproximadamente en ese tiempo los fieles fue-
ron admitidos en el pacto para el reino, pacto ·que había
sido predicho por el pacto de fidelidad hecho en Moab.
Después de la venida del Señor al templo él descubrió
las profecías, las cuales vinieron a ser claras para los
SUS PACTOS 335
que est alia.n dedicados- a J ehová Dios. Las '(piedras vivas",
con¡p:cga<las entonces en el templo y constituidas en
parte de él, forman ese santo edificio, reciben la luz del
templo y grandemente se regocijan. La faz de Jehová
se volvió hacia ellos, y los fieles discernieron a sus Maes-
tros, J chová y Cristo Jesús, los cuales no son por más
tiempo arrinconados sino que han sido manifestados.
(Isa. 30 : 20 ) Alli tuvieron su comienzo los utiempos
de refrigerio" que han ido en aumento para el pueblo
de Dios el cual ha sido maravlll [Link] refrigcraclq
por medio del entendimiento de las profccias. El len-
guaje del salmista refiriéndose a este tiempo es muy
apropiado : ''Aderezas mesa delante de mi en presencia
de mis adversarios : unges mi cabeza con aceite ; mi copa
está rebosando." (Sal. 23 : 5) aPero tú ensalzarás mi
cuerno como cuerno del uro: ungido estoy con aceite
fresco.'' (Sal. 92 : 10) Desde entonces han sido los 'tiem-
pos ele bendición' para los que están en el templo y con-
tinúan fieles .- Dan. 12 : 12.
La razón ele ese gran regocijo es que el uhijo varón",
que es el Reino, ha nacido, ha sido establecido y restau-
rado por medio de Cristo J esús, el Rey y Oficial Ej ecu-
tivo de J ehová ; y los fieles seguidores, congregados en
torno de él, han recibido de sus manos el manto de jus-
ticia siendo 'borrados sus pecados'. Usando las palabras
del apóstol, Cristo Jesús, que había sido predicado a los
fieles hasta ese tiempo, babia venido y recibido a sus fie-
les seguidores.
La venida del Señor J csús al templo marca el prin-
cipio de los tiempos de restauración de todas las cosas
s
1
de la cual habló Dios por boca de sus santos profetas
que ha habido desde la antigüedad. E sto no podria re-
ferirse a la restitución de la raza humana a la vida: per-
fecta, por cuanto eso no constituye uel asunto más im-
336 J EH O V A .
portante", ni tampoco todos los profetas lian predicho
la restitución de la ·raza humana. rrodos los profetas
han "predicho estos días", es decir, la restauración del
Reino como instrumento de Dios para la vindicación
de su nombre. La única conclusión basada en las Escri-
turas a que posiblemente se puede arribar es que la "res-
tauración de todas las cosas" significa la restauración
del reino de Dios, el cual en un tiempo existió en minia-
tura, cayó y es ahora establecido en su plenitud con
Cristo Jesús el Jefe, la Piedra Principal, el gran Pro-
feta, Sacerdote y Rey, en el trono. Inmediatamente des-
pués de hacer la declaración de la "restauración de to-
das las cosas" y en conexión con ella, el apóstol cita la
profecía registrada en Deuteronomio 18: 15-18 y defi-
nidamente muestra que Cristo Jesús es el Mayor Moisés
y que .todos los que él junta en torno suyo tienen que
ser del todo obedientes al gran Oficial Ejecutivo de Dios.
Cualquiera que sea l~ enseñanza de las Escrituras res-
pecto a la salvación de la raza humana, perfecionando
a los obedientes, el texto registrado en Hechos 3 : 19-23
no tiene referencia alguna a tal obra.
EL TABERNACULO DE DAVID
Un tabernáculo simbólicamente representa una habi-
tación. El nombre "David" significa "amado" y repre-
senta a Cristo Jesús, el amado Hijo de Dio~. El taber-
náculo o habitación de Jehová Dios en lo que se rela-
ciona a sus criaturas es Sión, su organización capital,
de la cual Cristo Jesús su amado Hijo es la Cabeza.
"Porque Jehová ha elegido a Sión; deseóla como habi-
tación para sí; dijo: Este es para siempre el lugar de
mi reposo; aquí habitaré, por cuanto la he deseado."
(Sal. 132: 13, 14) Como tipo representando el lugar .de
su habitación, Jehová Dios [Link]ó a Melquisedec. como .
SUS PACTOS 337
su sumo sacerdote y rey, concerniente a quien claramente
se afirma que prefiguró a Cristo Jesús. ( Heb. 7 : 1-3)
Cuando Jehová por medio de Moisés hizo el pacto de
Moab, dijo a los israelitas que él escogería para ellos
un 'rey de entre sus hermanos'. (Deut. 17: 15) Más
tarde la promesa se limitó únicamente a la casa de David,
siendo David entronado como rey. Después esa casa real
tipica cayó, diciendo en seguida Jehová Dios por medio
de su profeta: "En aquel día levantaré el tabernáculo
de David, .ya caído, y cerraré sus quiebras, y levantaré
sus muros; y lo volveré a edificar como en los días de
la antigüedad; para que ellos posean el residuo de Edom,
y todas las naciones que son llamadas de mi nombre, dice
Jehová que hace esto."-Amós 9: 11, 12.
Las palabras "en aquellos días" registmdas en el ver-
sículo 11 del pasaje antes citado se refieren al día de
Jehová que tuvo su comienzo en 1914, cuando Jesús fué
enviado a dominar; fijándose de esa manera el tiempo
para la reedificación del tabernáculo 'de David, según
ftié predicho por el profeta, o sea el tiempo de la veni-
da del Señor Jesús al templo en 1918 y la edificación
de Sión p~ra la gloria de Jehová Dios. La profecía de
Amós se refiere al hecho de que, cuando tuviera su cum-
plimiento, el Mayor David estaría en posesión de las
naciones. En armonía con esto está escrito respecto a
Jesús: ' ''Dirá: ¡ Empero yo he constituido mi Rey sobre
Sión, mi santo monte! ¡Pídeme y te daré las naciones
por herencia, y por tu posesión los confines de la tierra !"
-Sal. 2 : 6, 8.
Esta profecía de Amós tiene que cumplirse en algún
tiempo, y el tabernáculo de David tiene que ser edificado.
Pero antes de la edificación de ese tabernáculo y de com-
pletarse la organización capital de Jehová; él declara
su propósito de sacar de entre las naciones un pueblo
338 JEHOVA
para su nombre que tendría la estricta obligación de dar
testim9nio a su nomb¡·e. Los apóstoles de Cristo Jesús
celebraban una conferencia en J erusalem considerando
lo que [Link] hacer con respecto a llevar el evangelio
a los gentiles. Guiados por el espí.ritu santo llegaron a
la correcta conclusión, enviando mensajeros a otros para
informarles el propósito de Dios. (I-Iech. 15: 21-26) En
aquel tiempo ,Jehová había hecho el nuevo pacto con
Cristo Jesús, el propósito del cual era sacar ele entre
las naciones un pueblo para su nombre. Al tiempo de
la conferencia de J erusalem algunos de los discípulos
habían llevado el mensaje del reino a los gentiles. Por
lo tanto Santiago dijo en aquella ocasión : "Varones her-
manos, oidme : Simeón ha referido cómo por primera
vez, Dios visitó a los gentiles, para tomar de entre ellos
un pueblo para su nombre." Esa es la tarea del nuevo
pacto, la cual tiene que progresar hasta completarse y
hasta la venida del Señor J esús y la edificación de Sión.
Continuando, el apóstol Santiago dijo, haciendo refe-
rencia a la profecía de Amós : "Y con esto concuerdan
las palabras de lo13 profetas; según está escrtio : Después
de esto volveré, y reedificaré el tabernáculo de David,
ya caído; y edificaré de nuevo sus ruinas, y lo volveré
a levantar; para ,que el residuo de los hombres busquen
al Señor, y todos los gentiles que son llamados de mi
nombre, dice el Señor, que háce conocer estas cosas desde
tiempos antiguos." (Hech. 15: 15-18) Lo dicho prueba
que el propósito ele Jehová desde el principio fué sacar
de entre las naciones un pueblo para su nombre, y que
cuando éstos fueran sacados, establecería su reino, es
decir, Sión como el lugar de su habitación, que edifi-
caría el taberná'culo de David q1,1e había caído; consti-
tuyendo esta tarea exactamente lo que Pedro ll:¡.mó "la
;restauración de todas la:;; cosas" h¡;¡,bladas por medio de
SUS PACTOS 339
todos los santos profetas que ha habido desde la ánti-
güeclael.
Compárense ahora los hechos con la profecía. La tarea
ele sacar un pueblo para el nombre ele Jehová ha progre-
sado. En 1918 Cristo Jesús, el David antitípico, al man-
dato ele Jehová, juntó a los santos y edificó a Sión, sien-
do Cristo mismo colocado como la principal piedra an-
gular. Cristo Jesús el gran Sacerdote y Rey, toma cargo
del pueblo de Dios. "Los muertos en Cristo," es decir,
los fieles como los apóstoles, 'fueron levantados primero'
y hechos parte de Sión, el tabemáculo de David, el cual
un tiempo existió y cayó, siendo ahora restaurado y es-
tablecido. (1 Tes. 4 : 15, 16) Al tiempo de la venida de
Jesús para edificar a Sión había en su presencia un nú~
mero de personas que estaban en· linea para el reino, y
ál hacerse el juicio los aprobados fueron introducidos
en el templo y formaron, por mandato del Señor Jesús,
la clase del "siervo fiel y prudente". (Mat. 24: 45-4"/)
Los que fuernn juzgados fieles al principio del juicio
del templo, y que fueron prefigurados por Mardoquéo
y Noemi, se designan en las Escrituras como el '''resto".
El Señor, a continuación, anuncia lo que inmediata-
mente seguirá al establecimiento o restauración del "ta-
bemáculo de David", o sea la organización del reino de
Dios: "para que el residuo [resto J de los hombres bus-
que al Señor." El "residuo", o resto, aquí mencionado,
sin duda significa los fieles aprobados que son consti-
tuidos en siervos de Dios a fin de dar testimonio a su
nombre. (A poc. 12 : 17) En seguida dice el profeta lo
que el apóstol cita: "Y todos los gentiles que son lla-
~ mados de mi nombre," evidentemente queriendo dar a
entender todos los representados por Ester y Rut, los
cuales fueron traídos al templo después del juicio del
templo. Lo dicho no podría referirse al mundo en gene-
340 JEHOVA
ral, por cuanto el texto dice usobre los que son llamados
de :flli nombre", es decir, el nombre de Jehová. El "nom-
bre nuevo" se da solamente a los que pertenecen a la
clase del santuario. Nadie más tiene ni tendrá este honor.
-:-Isa. 42 : 8.
La ((restitución de todas las cosas" y la 'reedificación
del tabernáculo de David', por lo tanto, no podrían re-
ferirse .a la restitución del mundo en general durante
el reino milenario de Cristo. El anunciado propósito de
Jehová desde el principio fué formar una organización
para su amado Cristo Jesús, la cual sería usada para
la vindicación del nombre de Jehová. Al preparar esta
organización ha sacado del mundo un pueblo . para su
nombre, el cual incluye al "resto" ,y a todos los que des-
pués entren en su organización, en quienes pone su nom-
bre, y todos juntos constituyen los fieles testigos de Je-
pová en la tierra.