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Edipo Rey

Edipo rey es una tragedia de Sófocles que cuenta la historia de Edipo, rey de Tebas. Al comienzo de la obra, la ciudad sufre una plaga y Edipo envía a su cuñado Creonte a consultar el oráculo, que responde que la plaga cesará cuando se encuentre al asesino del anterior rey, Layo. Edipo jura encontrar al asesino, pero poco a poco se va descubriendo que él mismo mató a Layo sin saber que era su padre, y que se casó con su madre Yocasta. Finalmente, Ed
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Edipo Rey

Edipo rey es una tragedia de Sófocles que cuenta la historia de Edipo, rey de Tebas. Al comienzo de la obra, la ciudad sufre una plaga y Edipo envía a su cuñado Creonte a consultar el oráculo, que responde que la plaga cesará cuando se encuentre al asesino del anterior rey, Layo. Edipo jura encontrar al asesino, pero poco a poco se va descubriendo que él mismo mató a Layo sin saber que era su padre, y que se casó con su madre Yocasta. Finalmente, Ed
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Edipo rey

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Para otros usos de este término, véase Edipo rey (desambiguación).

Edipo Rey

Οἰδίπους Τύραννος

Papiro de Edipo Rey, del siglo IV a. C.

Autor Sófocles

Género Tragedia

Ambientada en Tebas

Publicación

Idioma griego antiguo

Puesta en escena

Lugar de estreno Teatro de Dioniso (Teatro de Dionisio, Atenas)

Fecha de estreno h. 429 a. C.


Personajes Edipo
Sacerdote
Creonte
Tiresias
Yocasta
Mensajero
Servidor de Layo
Otro mensajero
Hijas de Edipo (Antígona e Ismene, personajes
mudos)

Coro Ancianos tebanos

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Edipo rey (en griego Oι̉δίπoυς τύραννoς, Oidipous Tyrannos; en latín Oedipus


Rex) es una tragedia griega de Sófocles, de fecha desconocida. Algunos
indicios dicen que pudo ser escrita en los años posteriores a 430 a. C.1 y que
fue representada por primera vez alrededor del año 429 a. C. 2
Originalmente, para los griegos de la Antigüedad, el título era
simplemente Edipo (Οἰδίπους), y así se refiere a ella Aristóteles en su Poética.
Se cree que fue rebautizada como Edipo tirano para distinguirse la otra obra de
Sófocles, Edipo en Colono. En la antigüedad, el término «tirano» se refería a un
gobernante sin pretensión legítima al trono, pero no tenía necesariamente una
connotación negativa.345
De las tres obras tebanas de Sófocles que se han conservado, y que tratan la
historia de Edipo, Edipo rey fue la segunda en escribirse. Sin embargo, en
términos de cronología interna de los acontecimientos descritos en las obras,
sería la primera, seguida por Edipo en Colono y luego Antígona.
Antes del comienzo de Edipo rey, Edipo se ha convertido en rey de Tebas al
mismo tiempo que, sin querer, cumplía una profecía de que mataría a su
padre, Layo (el rey precedente), y se casaría con su madre, Yocasta (a quien
Edipo tomó por reina después de resolver el enigma de la Esfinge). La obra nos
presenta a Edipo en su momento de mayor esplendor, como rey de Tebas y
esposo de Yocasta. Para salvar a la ciudad de la peste que la asola, comienza
a investigar la muerte del rey anterior: Layo. Poco a poco se descubre
la verdad: Edipo es el asesino que busca. Layo era su padre. Y su esposa,
Yocasta, es al mismo tiempo, su madre. Yocasta se suicida colgándose y
Edipo, horrorizado por el parricidio y el incesto, se ciega a sí mismo
desesperado; pide a su cuñado Creonte que le deje partir al destierro y se
quede con sus dos hijas, ya que sus dos hijos son hombres y sabrán cómo
actuar.
Aunque la tetralogía de la que formaba parte (de la que se han perdido las
demás obras) solo logró el segundo puesto en el agón dramático, muchos
consideran Edipo rey la obra maestra de Sófocles e incluso de la tragedia
griega. Entre ellos, Aristóteles, que la analiza en la Poética, mencionándola
varias veces para ejemplificar aspectos del género. 67

Índice

 1Contexto
 2Argumento
o 2.1Peste en Tebas
o 2.2Predicciones de Tiresias
o 2.3Acusaciones contra Creonte
o 2.4Revelaciones de Yocasta
o 2.5Edipo cuenta su historia
o 2.6Noticias de Corinto
o 2.7Resolución de los enigmas
 3El coro
 4Relación con la tradición mítica
 5Recepción
 6Temática
o 6.1El destino, el libre albedrío o el error trágico
o 6.2Tabú en las relaciones familiares
o 6.3Riesgos del conocimiento
o 6.4Poder de los dioses
o 6.5Control del estado
o 6.6Vista y ceguera
 7Personajes
o 7.1Personajes de los hechos anteriores a la tragedia
o 7.2Personajes de la tragedia
 8Estructura
 9Sigmund Freud
 10Adaptaciones
o 10.1Versiones fílmicas
o 10.2Versiones teatrales
o 10.3Versiones para radio/televisión
o 10.4Parodias
 11Véase también
 12Referencias
 13Bibliografía
 14Enlaces externos

Contexto[editar]
Pintura de Jean-Auguste-Dominique Ingres representando a Edipo después de que resolviera el
enigma de la Esfinge.8 Museo de Arte Walters.

Muchas partes o elementos del mito de Edipo ocurren antes de la primera


escena de la obra, aunque se menciona alguno de ellos en el texto. Edipo es el
hijo de Layo y Yocasta, el rey y la reina de Tebas. Las desgracias de su estirpe
son el resultado de una maldición que le echaron a su padre por violar las
sagradas leyes de la hospitalidad. En su juventud, Layo fue el invitado
de Pelops, el rey de Elis, y se convirtió en tutor de Crisipo, el hijo menor del rey,
en una carrera de carros. Layo sedujo o raptó y violó a Crisipo, quien según
algunas versiones, se suicidó por vergüenza. Esta muerte lanzó una sombra
sobre Layo y todos sus descendientes (aunque muchos estudiosos consideran
que las transgresiones de Layo contra Crisipo fueron un añadido posterior al
mito).
Cuando nace su hijo, el rey consulta un Oráculo para saber su destino. Para
horror suyo, el oráculo revela que Layo «está condenado a perecer a manos de
su propio hijo». Layo ata juntos los pies del bebé con un broche, y ordena a
Yocasta que lo mate. Incapaz de matar a su propio hijo, Yocasta ordena a un
criado que mate al niño por ella. El criado entonces expone al bebé en lo alto
de una montaña, donde lo encuentra y rescata un pastor (en algunas
versiones, el criado entrega al niño al pastor). El pastor llama al niño Edipo,
«pies hinchados», pues sus pies habían sido atados fuertemente por Layo. El
pastor lleva al niño a Corinto, y se lo entrega al rey Pólibo, que carece de hijos,
quien lo cría como si fuera hijo propio.
Conforme crece y madura, Edipo escucha un rumor de que no es
verdaderamente el hijo de Pólibo y su esposa, Mérope. Le pide al oráculo de
Delfos quienes son sus verdaderos padres. El Oráculo parece ignorar esta
pregunta y en lugar de eso le dice que está destinado a «aparearse con [su]
propia madre y derramar/con [sus] propias manos la sangre de [su] propio
padre». Desesperado por evitar este terrible destino, Edipo, quien aún cree que
Pólibo y Mérope son sus verdaderos padres, deja Corinto por la ciudad de
Tebas.
En el camino a Tebas, Edipo se encuentra con Layo y su séquito, y los dos
disputan sobre qué carro tiene derecho de paso. El rey tebano se mueve para
golpear al insolente joven con su cetro, pero Edipo, sin ser consciente de que
Layo es su verdadero padre, arroja al viejo de su carro, matándolo. Así, Layo
es muerto por su propio hijo, y se cumple la profecía que el rey había intentado
eludir exponiendo a Edipo al nacer.
Antes de llegar a Tebas, Edipo se encuentra con la Esfinge, una bestia
legendaria con la cabeza y el pecho de una mujer, el cuerpo de una leona, y las
alas de un águila. La Esfinge fue enviada a la carretera que se acerca a Tebas
como castigo de los dioses, y estrangulará a cualquier viajero que no pueda
resolver cierto acertijo. El acertijo preciso que la Esfinge pregunta varía en las
tempranas tradiciones, y no se habla de él en Edipo rey, pues es un
acontecimiento que ocurre antes de la obra; pero la versión más conocida es
«¿qué criatura es la que camina a cuatro patas por la mañana, dos piernas a
mediodía y tres por la tarde?». Edipo correctamente adivina que es «el
hombre», quien se arrastra a cuatro patas de bebé, camina erguido en la
madurez y se apoya en un bastón en la ancianidad. Vencida por el príncipe, la
Esfinge se arroja desde un acantilado, poniendo así fin a la maldición. 9 La
recompensa de Edipo por liberar a Tebas de la Esfinge es su amistad, y la
mano de la reina viuda, Yocasta; ninguno se percata entonces de que Yocasta
es la verdadera madre de Edipo.10 Así, sin saberlo ninguno de los personajes,
la profecía se ha cumplido.

Argumento[editar]
Peste en Tebas[editar]

El actor Mounet-Sully como Edipo

Edipo, rey de Tebas, se dirige a una muchedumbre encabezada por


un sacerdote, que se ha congregado ante el rey para pedir un remedio a
la peste que asola la ciudad de Tebas. Para conocer las causas de esta
desgracia, el propio Edipo ha mandado a su cuñado Creonte a consultar
el oráculo de Delfos. Creonte regresa para contar que la peste es el resultado
de una contaminación religiosa, puesto que el asesino del anterior rey, Layo, no
ha sido atrapado: su sangre derramada amenaza con dar muerte a todos los
habitantes de la ciudad hasta que el asesino sea ejecutado o exiliado.
Edipo jura encontrar al asesino y lo maldice por causar la peste. Pronuncia un
bando solemne en el que pide a todo el pueblo tebano que colabore en el
esclarecimiento del crimen. Tanto el asesino como el cómplice podrán, si se
entregan, conservar la vida, aunque tendrán que partir al exilio; cualquier
testigo que haya visto lo sucedido debe decirlo sin temor y Edipo le
recompensará. Pero si el culpable no se entrega, a todo el que sea
responsable de ello se le prohibirá participar en la vida de la ciudad, por lo que
Edipo pide a los dioses que él y los suyos mueran de la peor manera posible.
Predicciones de Tiresias[editar]
Por consejo de Creonte, Edipo llama al adivino ciego Tiresias para que ayude a
esclarecer lo sucedido. Cuando llega Tiresias, el rey y el coro lo reciben con
respeto, pero pronto queda claro que el vidente no quiere colaborar; dice que
conoce las respuestas, pero se niega a hablar y en lugar de eso le dice que
deje su búsqueda. El diálogo entre Edipo y el adivino degenera por ello en un
enfrentamiento (agón), en el que ambos se insultan. Edipo se enfada por el
rechazo a hablar de Tiresias, y verbalmente lo acusa de complicidad en el
asesinato de Layo. Irritado, Tiresias declara que Edipo es el asesino que está
buscando («Tú eres el asesino del hombre acerca del cual están
investigando»11), e incluso le anuncia (en lenguaje voluntariamente críptico)
que vive en incesto con su madre y ha tenido hijos con ella; que aunque se
crea extranjero es tebano de nacimiento y que dentro de poco se quedará,
como él, ciego. Edipo no se explica cómo va a ser cierto lo que dice Tiresias,
así que llega a la conclusión de que el profeta y Creonte se han puesto de
acuerdo para acusarle del crimen y desplazarle así del trono. Los dos discuten
con vehemencia, pues Edipo se burla de la falta de vista de Tiresias, y Tiresias
a su vez le dice a Edipo que él mismo es ciego. Al final, Tiresias se marcha,
murmurando oscuramente que cuando se descubra al asesino será un
ciudadano nativo de Tebas, hermano y padre de sus propios hijos, e hijo y
esposo de su propia madre.
Acusaciones contra Creonte[editar]
Entre los ancianos tebanos cunde la duda por las confusas palabras de
Tiresias. Creonte aparece indignado ante las acusaciones que ha hecho Edipo
de conspiración para usurpar el trono. Él señala que resulta inexplicable que
Tiresias, que estaba en la ciudad en el momento del asesinato de Layo, no
declarara entonces lo que sabía, y haya esperado hasta ahora para acusarle
de aquel crimen. Creonte replica que, como cuñado y amigo de Edipo, ya tiene
suficiente poder en Tebas y que nunca desearía las preocupaciones y
problemas que debe afrontar un rey. Además, señala a Edipo que no se debe
acusar sin pruebas y que si no cree que lo que ha dicho el oráculo de Delfos
sea cierto, puede ir él mismo a comprobarlo. También le dice que si Edipo tiene
pruebas de que él se ha confabulado con el adivino Tiresias, él mismo se
condenará a muerte. El rey exige que Creonte sea ejecutado; sin embargo,
el coro le convence de que deje vivir a Creonte.
Revelaciones de Yocasta[editar]
Yocasta, esposa primero de Layo y luego de Edipo, ejerce de mediadora en la
disputa. Intenta reconfortar a Edipo. Tras conocer los motivos, dice a Edipo que
no debe hacer ningún caso de las adivinaciones proféticas y pone como
ejemplo un oráculo de Apolo que no se cumplió. La profecía afirmaba que Layo
moriría asesinado por su propio hijo. Sin embargo, Layo murió de otra forma,
asesinado por unos bandidos en un cruce de tres caminos de camino a Delfos.
El único hijo que tuvieron murió poco después de nacer, pues se lo dieron a un
criado para que lo matara. Por tanto, señala Yocasta, el oráculo no se cumplió
en modo alguno.
La mención de este cruce de caminos hace que Edipo se pare un momento y
pida más detalles. Le pregunta a Yocasta qué aspecto tenía Layo, y Edipo de
repente empieza a sospechar que sean ciertas las acusaciones de Tiresias.
Exige que traigan a su presencia al único testigo del asesinato de los campos
donde ahora trabaja de pastor. Hay un gran suspenso porque Yocasta no
conoce los motivos de ese miedo de Edipo.
Edipo cuenta su historia[editar]
Yocasta, confusa, le pregunta a Edipo qué es lo que ocurre. Edipo relata a
Yocasta cómo sus padres fueron Pólibo y Mérope, reyes de Corinto. Hace
muchos años, en un banquete en Corinto, un hombre borracho acusó a Edipo
de no ser el hijo de su padre. Edipo se fue a consultar el oráculo de Delfos y le
preguntó al oráculo sobre su linaje. Apolo no respondió sus dudas y en cambio
le dijo que algún día asesinaría a su padre y se acostaría con su madre. Por
ello había abandonado Corinto, para tratar de evitar el cumplimiento de esa
profecía no regresando jamás. Más tarde, en sus andanzas, había tenido un
incidente en el mismo cruce de caminos donde fue muerto Layo, y encontró un
carruaje que intentó sacarlo de la carretera. Se desarrolló una discusión y
Edipo mató a los viajeros, incluyendo a un hombre cuya descripción casaba
con la que Yocasta hizo de Layo. La esperanza que tiene Edipo de no ser el
asesino de Layo es que el único testigo había afirmado que Layo fue asesinado
por varios ladrones. Si el pastor confirma que Layo fue atacado por varios
hombres, entonces Edipo no es el culpable.
Noticias de Corinto[editar]
Yocasta manda llamar al testigo y también se presenta como suplicante ante el
templo de Apolo para que resuelva sus males.
Mientras, llega un mensajero inesperado que trae noticias de Corinto: Pólibo ha
muerto y quieren proclamar a Edipo como rey de Corinto. Yocasta, tras oír las
noticias, trata de hacer ver a Edipo que tampoco el oráculo según el cual iba a
matar a su padre se había cumplido y por tanto ya no debería de temer el otro
oráculo que decía que se casaría con su madre. Edipo, para sorpresa del
mensajero, queda feliz por las noticias, porque prueba que la mitad de la
profecía era falsa, ahora jamás podrá matar a su padre. Sin embargo, aún teme
que pueda de alguna manera cometer incesto con su madre. El mensajero,
ansioso de tranquilizar a Edipo, le dice que no se preocupe, porque Mérope no
es su verdadera madre.
Surge entonces el hecho de que este mensajero fue anteriormente un pastor
en el monte Citerón, y que le entregaron un bebé, que entonces fue adoptado
por Pólibo, quien carecía de hijos. El niño, explica, se lo dio otro pastor de la
casa de Layo, a quien le habían dicho que se deshiciera del niño. Edipo
pregunta al coro si alguien conoce quién era este hombre, o dónde podría estar
ahora. Le responden que es el «mismo pastor» que fue testigo del crimen de
Layo había entregado a Edipo, cuando este era un bebé, al mensajero, a quien
Edipo ya había mandado a buscar.
Resolución de los enigmas[editar]
La reina Yocasta, tras oír el relato completo del mensajero, ha comprendido
todo el profundo misterio y desesperada, le ruega a Edipo que deje de hacer
preguntas. Pero él se niega, y ella corre a meterse en el palacio.
Por fin llega el testigo del crimen. Edipo y el mensajero lo interrogan y al
principio se resiste a dar respuestas, pidiendo que le dejen irse sin responder
nada. Sin embargo, ante las amenazas de Edipo de torturarlo o ejecutarlo,
revela que el niño que le habían entregado para que lo abandonara en el monte
Citerón era hijo del rey Layo y la reina Yocasta y que lo habían entregado para
que muriera, impidiendo que se cumpliera un oráculo funesto, la profecía que
Yocasta dijo que nunca se había hecho verdad: que el niño mataría a su padre.
Sin embargo, él lo había entregado al mensajero por piedad.
Edipo comprende que Yocasta y Layo eran sus verdaderos padres y que todas
las predicciones de los oráculos se han cumplido. Edipo se maldice a sí mismo
y al destino, antes de abandonar el escenario. El coro lamenta cómo incluso un
gran hombre puede caer por el destino, y después de esto, un criado sale del
palacio para hablar de lo que ha ocurrido dentro. Cuando Yocasta entró en la
casa, corrió al dormitorio del palacio y ahí se ahorcó. Poco después, Edipo
entró furioso, llamando a sus criados para que le llevaran una espada de
manera que pudiera cortar el vientre de su madre. Cuando, furioso, recorre la
casa, descubre el cuerpo de Yocasta. Gritando, Edipo la baja y le quita largas
agujas de oro que mantenían su vestido, antes de clavárselos en sus propios
ojos, desesperado.
Edipo sale del palacio con los ojos ensangrentados y pide ser desterrado, tan
pronto como sea posible. Dice que ha preferido cegarse porque no puede
permitirse ver, después de sus crímenes, a sus padres en el infierno, a los hijos
que ha engendrado, ni al pueblo de Tebas.
Entra Creonte, que asume el poder, pide a los tebanos que se apiaden de
Edipo y lo hagan entrar en el palacio. A continuación dice que consultará de
nuevo al oráculo para saber lo que tiene que hacer con Edipo. Este dice que no
tenga piedad con él, pide ser desterrado. Las dos hijas (y medio hermanas) de
Edipo, Antígona e Ismene, son llamadas y Edipo lamenta que hayan nacido en
una familia maldita. Le pide a Creonte que cuide de ellas y Creonte se muestra
conforme, antes de enviar a Edipo de vuelta al interior del palacio.
En un escenario vacío, los últimos versos del corifeo son una especie de
conclusión o máxima griega, de que ningún hombre debe considerarse feliz
hasta que está muerto:12
Ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último día, hasta que llegue al
término de su vida sin haber sufrido nada doloroso.13
El coro[editar]

Coro de Edipo Rey

El coro es un personaje colectivo que comenta y juzga lo que ocurre en la


tragedia. Representa al ciudadano tebano, que tiene sus esperanzas puestas
en Edipo pero confía también en los dioses. Es un personaje conciliador, cuya
preocupación es salvar la ciudad. Le desagradan las rencillas de los personajes
y la impiedad que manifiesta Yocasta al poner en duda la veracidad de los
oráculos de Apolo.
Intervenciones del coro:

 Primera: después del prólogo, para elevar una plegaria a las


divinidades de la ciudad con el fin de eliminar la peste.
 Segunda: después de la primera parte que canta su desconcierto y
quiere encontrar la causa de la peste por un lado, y por otro siente
angustia por las palabras del adivino y por su fidelidad al rey.
 Tercera: medita sobre la profecía que el oráculo hizo a Layo y el
destino de este.
 Cuarta: después de la tercera parte, da ánimos a Edipo, sugiriendo
que este puede ser en realidad hijo de un dios y una ninfa del monte
Citerón.
 Quinta: antes del epílogo en la que canta la desdicha al ver lo que ha
sido su rey y en lo que se ha convertido.
Al final de la obra, el coro mantiene su afecto por Edipo, cuya desgracia
deplora.

Relación con la tradición mítica[editar]


Las dos ciudades de Troya y Tebas fueron el principal foco de la poesía
épica griega. Los acontecimientos en torno a la guerra de Troya fueron
narrados en el ciclo épico, de lo cual queda mucho, y aquellos que giran en
torno a Tebas en el ciclo tebano, que se han perdido. El ciclo tebano relataba la
secuencia de tragedias que afectaron a la casa de Layo, de las cuales forma
parte la historia de Edipo.
La Odisea de Homero (XI.271ff.) contiene el relato más temprano del mito de
Edipo cuando Odiseo se encuentra a Yocasta (llamada Epicasta) en
el inframundo. Homero brevemente resume la historia de Edipo, incluyendo el
incesto, el parricidio, y el posterior suicidio de Yocasta. Sin embargo, en la
versión homérica, Edipo sigue siendo rey de Tebas después de la revelación y
ni se ciega a sí mismo, ni lo envían al exilio. En particular, se dice que los
dioses hicieron que se conociera el tema de su paternidad, mientras que
en Edipo rey, Edipo descubre la verdad, en gran parte, por sí mismo. 14
En el año 467 a. C., el compañero trágico de Sófocles, Esquilo ganó el primer
premio en las Dionisias Urbanas con una trilogía sobre la Casa de Layo, que
comprendía Layo, Edipo y Los siete contra Tebas (la única obra que nos ha
llegado). Puesto que él no escribió trilogías conectadas como hizo
Esquilo, Edipo rey se centra en el personaje titular mientras que al mismo
tiempo se refiere solo de manera indirecta al gran mito, que ya era conocido
para el público en Atenas en aquella época.

Recepción[editar]

Bénigne Gagneraux, Edipo ciego encomendando a sus hijos a los dioses

La trilogía de la que Edipo rey formaba parte obtuvo el segundo premio en


las Dionisias Urbanas en su representación original. El sobrino de
Esquilo, Filocles ganó el primer premio en esa competición.15 Sin embargo, en
su Poética, Aristóteles considera a Edipo rey como la tragedia que mejor
encajaba con su prescripción de cómo debía hacerse un drama. 16
Muchos críticos modernos están de acuerdo con Aristóteles sobre la calidad
de Edipo rey, incluso aunque no estén de acuerdo en las razones. Por
ejemplo, Richard Claverhouse Jebb afirmó que «El Edipo rey es en un sentido
la obra maestra de la tragedia ática. Ninguna otra muestra en igual grado el
arte en el desarrollo de la trama; y esta excelencia depende de un poderoso y
sutil dibujo de los personajes».17 Cedric Whitman apuntó que «el Edipo
rey pasa casi universalmente por ser la más grande de las obras griegas
existentes...»18 El propio Whitman consideró que la obra es «la expresión más
plena de esta concepción de la tragedia», que es la concepción de la tragedia
como una «revelación del desgraciado destino del hombre», donde un hombre
puede tener «todo el equipamiento para la gloria y el honor» pero aun así tiene
«el mayor de los esfuerzos por hacer el bien» acaba en «el mal de un yo
insoportable para el que uno no es responsable». 19 Edith Hall se refiere a Edipo
rey como «esta tragedia definitiva» y sostiene que «la magistral sutileza de la
caracterización de Sófocles así da credibilidad a las asombrosas
coincidencias», y señala la ironía de que «Edipo solo puede cumplir su
excepcional destino ordenado por los dioses porque Edipo es un hombre
prominente, capaz e inteligente».20 H. D. F. Kitto dijo sobre Edipo rey que «es
cierto que se puede decir que la perfección de su forma implica un orden del
mundo», aunque Kitto advierte que si ese orden del mundo es o no
«beneficioso, Sófocles no lo dice».21
La revolución científica atribuida a Tales empezó a ganar fuerza política, y esta
obra ofrecía una advertencia a los nuevos pensadores. Kitto interpreta la obra
como la respuesta de Söfocles a los sofistas, dramatizando una situación en la
que los humanos se enfrentan al sufrimiento, no importa que no sea culpa
suya, y a pesar de la aparente aleatoriedad de los acontecimientos, el hecho de
que han sido profetizados por los dioses implica que los acontecimientos no
son realmente aleatorios, a pesar de que las razones quedan más allá de la
comprensión humana.22 A lo largo de la obra, de acuerdo con Kitto, Sófocles
declara «que es erróneo, en vista de lo incomprensible y lo inmoral, negar las
leyes morales y aceptar el caos. Lo que es correcto es reconocer los hechos y
no engañarse a uno mismo. El universo es una unidad; si, a veces, no
encontramos ni pies ni cabeza en ello no debemos suponer que es aleatorio.
Hay tanto que no podemos saber y no podemos controlar que no deberíamos
pensar ni comportarnos como si lo supiéramos y controláramos. 22

Temática[editar]
La obra plantea varios temas y se ha interpretado de formas variadas a lo largo
de los siglos.
El destino, el libre albedrío o el error trágico[editar]
Uno de los temas que se plantean es la fuerza del destino. Los personajes
reciben malos presagios y cuando actúan con el fin de evitar su desgracia, no
hacen sino cumplir con la profecía. Se trata de un tema común a la tragedia y a
la mitología griega en general. En esta obra de Sófocles, por ejemplo, el
personaje Layo recibe el aviso de que su hijo Edipo lo asesinará y decide
abandonar al niño en el campo a su suerte. Pero el niño sobrevive y se da una
precondición para que se produzca el asesinato: Edipo crece sin saber que
Layo es su padre. Años más tarde, el oráculo le dice a Edipo que matará a su
padre. Creyendo huir de su destino, huye de Corinto para no matar al que cree
su padre, sin saber que precisamente esa acción lo cruzará con su verdadero
progenitor en el camino.
El destino es un tema que a menudo aparece en la escritura griega, las
tragedias en particular. La idea de que intentar eludir un oráculo es justo lo que
hace que se acabe cumpliendo es un motivo común en muchos mitos griegos,
y similitudes con Edipo pueden por ejemplo verse en el mito del nacimiento
de Perseo.
Dos oráculos en particular dominan el argumento de Edipo rey. En los versos
711 a 714, Yocasta relata la profecía que le contaron a Layo antes del
nacimiento de Edipo. Esto es:
(El oráculo) decía
que tendría el destino de morir
a manos del hijo que naciera ´
de mí y de él
El oráculo habló solo a Layo del parricidio; el incesto está ausente. Impulsado
por el relato de Yocasta, Edipo revela la profecía que hizo que él
abandonara Corinto (791-93):
que estaba fijado que yo tendría que unirme a mi madre,
y que traería al mundo una descendencia insoportable
de ver para los hombres, y que yo sería
el asesino del padre que me había engendrado.
La implicación del oráculo de Layo es ambiguo. Una interpretación considera
que la presentación del oráculo de Layo en esta obra difiere de la que se puede
encontrar en la trilogía de Edipo de Esquilo producida en el año 467 a. C.
Helaine Smith argumenta:
Sófocles tuvo la opción de hacer el oráculo a Layo condicional (si Layo tenía un
hijo, ese hijo lo mataría) o incondicional (Layo tendría un hijo que lo mataría).
Tanto Esquilo como Eurípides escriben obras en las que que el oráculo es
condicional; Sófocles... eligió hacer que el oráculo de Layo fuera incondicional y
así elimina la culpabilidad para sus pecados por parte de Edipo, pues él no
podía haber hecho nada más que lo que hizo, sin importar qué acción
emprendiera.2324
Esta interpretación es apoyada por la repetición de Yocasta del oráculo en los
versos 854–55: «Loxias dijo expresamente que se llevaría a cabo [la muerte de
Layo] por obra de un hijo mío». En griego, Yocasta usa el verbo chrênai: «ser el
destino, necesario». Esta iteración del oráculo parece sugerir que era
incondicional e inevitable. Otros eruditos han argumentado, a pesar de todo,
que Sófocles sigue la tradición de hacer el oráculo de Layo condicional, y de
esta manera evitable. Señalan la revelación inicial de Yocasta en los versos
711–14. En griego, el oráculo advierte: hôs auton hexoi moira pros paidos
thanein/ hostis genoit emou te kakeinou para. Los dos verbos en negrita
indican lo que es llamado una condición «futura más vívida»: si nace un hijo de
Layo, su destino es ser asesinado por ese niño que lo derrotará.25
Sea cual sea el oráculo de Layo, el que fue entregado a Edipo es claramente
incondicional. Dada nuestra moderna concepción del destino y el fatalismo, los
lectores de la obra tienen una tendencia a ver a Edipo como mera marioneta
controlada por fuerzas mayores, un hombre aplastado por los dioses y el
destino sin razón aparente. Esto, sin embargo, no es una lectura
completamente exacta. Mientras es una perogrullada mitológica que los
oráculos existen para ser cumplidos, los oráculos no causan los
acontecimientos que llevan al resultado. En su significativo ensayo «Sobre el
entendimiento de Edipo rey»,26 E. R. Dodds traza una comparación con la
profecía de Jesús en la Última Cena de que Pedro lo negaría tres veces.
Jesús sabe que Pedro lo hará, pero los lectores de ninguna manera sugieren
que Pedro de ninguna maner sea una marioneta del destino forzándolo a negar
a Cristo. El libre albedrío y la predestinación no son en modo alguno
excluyentes, y ese es el caso de Edipo.
El oráculo entregado a Edipo que es a menudo llamado una «profecía
autorrealizada», en que la propia profecía pone en movimiento los
acontecimientos que llevarán a su propio cumplimiento. 27 Esto, sin embargo, no
quiere decir que Edipo sea una víctima del destino y que no tenga libre
albedrío. El oráculo inspira una serie de elecciones específicas, hechas
libremente por Edipo, lo que le llevará a matar a su padre y casarse con su
madre. Edipo elige no regresar a Corinto después de oír el oráculo, lo mismo
que escoge encaminarse a Tebas, matar a Layo, casarse y tomar a Yocasta
específicamente como su novia; en respuesta a la peste de Tebas,
él elige enviar a Creonte al Oráculo en busca de consejo y luego seguir ese
consejo, iniciando la investigación sobre el asesinato de Layo. Ninguna de
estas elecciones están predestinadas.

Edipo y Antígona, por Charles Jalabert.

Otra característica de los oráculos en el mito es que casi siempre son mal
comprendidos por quienes los escuchan; de ahí el error de Edipo en lo que se
refiere al significado del Oráculo Délfico. Visita Delfos para descubrir quienes
son sus auténticos padres y asume que el Oráculo ha rechazado contestarle a
esa cuestión, ofreciéndole en cambio una profecía que no tiene relación y que
anticipa el parricidio y el incesto. La asunción de Edipo es incorrecta, el
Oráculo, de hecho, en cierto sentido, contesta a su pregunta:
«En un análisis más agudo el oráculo contiene información esencial que Edipo
parece desdeñar». La forma de expresarse el Oráculo: estaba condenado a ser
el asesino del padre que me engendró se refiere al padre real, biológico, de
Edipo. De la misma manera la madre con hijos contamnados es definida como
la biológica. La forma de expresarse del invitado borracho por otro lado: tú no
eres el hijo de tu padre define a Pólibo como solo un padre adoptivo para
Edipo. Las dos formas de expresarse se apoyan la una en la otra y apuntan a
que las «dos parejas de padres» alternativas. Así surge la cuestión de dos
conjuntos de padres, el biológico y el adoptivo. La reacción de Edipo al Oráculo
es irracional: afirma que no tuvo ninguna respuesta y huye alejándose de
Corinto, mostrando de que firmemente creía en ese momento que Pólibo y
Mérope son sus auténticos padres.
«La escena con el invitado borracho constituye el fin de la infancia de Edipo...
No puede seguir ignorando un sentimiento de inseguridad respecto a su linaje.
Sin embargo, después de consultar al Oráculo esta incertidumbre desaparece,
de manera extraña, y es reemplazada por una certidumbre totalmente
injustificada de que él es el hijo de Mérope y Pólibo. Hemos dicho que este es u
comprtamiento irracional - su hamartia en sentido aristotélico - se debe a la
represión de toda una serie de pensamientos en su consciencia, de hecho todo
lo que se refiere a sus primeras dudas sobre su ascendencia. 28
Tabú en las relaciones familiares[editar]
Otro tema es el tabú en las relaciones familiares. Edipo mata a quien bajo
ninguna circunstancia debería matar, a quien le diera la vida, y tiene relaciones
incestuosas con quien lo engendró, su propia madre. Sin embargo, Edipo
realiza estas acciones éticamente reprobables sin ser consciente de ello. El
padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, retomó esta idea para elaborar el
concepto de «complejo de Edipo». Freud argumenta que el primer despertar
sexual ocurre durante la niñez y se manifiesta en el deseo sexual hacia el
progenitor de sexo opuesto y la hostilidad contra el progenitor del propio sexo.
Freud se vale de esta obra (escrita más de dos mil años antes) para ilustrar
que los deseos incestuosos son una primitiva herencia humana y que la
vigencia de esta obra se debe a la permanencia de tales pulsiones. 29 El
rechazo del incesto y el parricidio que ha cometido lleva a Edipo a agredirse a
sí mismo, dejándose ciego (lo que algunos discípulos de Freud han
interpretado como una metáfora de la castración).
Riesgos del conocimiento[editar]
La obra plantea también el problema de la búsqueda de la verdad y los riesgos
y perjuicios que entraña alcanzar el conocimiento. Nietzsche habla de este
drama en el capítulo nueve del Nacimiento de la tragedia. Presenta a Edipo
como un transgresor, un héroe condenado a caer por haber intentado llegar
demasiado lejos. Al transgredir la naturaleza y las normas sociales, y querer
averiguar aquello que está prohibido, Edipo descubre un mundo cuya visión
está vedada al resto de los mortales. Comete una versión masculina, heroica,
del pecado original, al elegir comer del árbol del conocimiento que condena a la
humanidad a abandonar la inocencia. En este caso es su curiosidad y su
entereza lo que le estimula a investigar. Ese abandono de la inocencia, de la
cómoda ignorancia, es el destino cruel y heroico de Edipo, y su gesta consiste
en su sacrificio. Como Prometeo, él paga por un bien que la humanidad
recogerá tras su acción.
Poder de los dioses[editar]
Edipo rey es también una afirmación del poder de los dioses. A través de toda
la obra queda clara la influencia decisiva que tiene Apolo en los
acontecimientos, dando forma al destino de los personajes. Se descubre que la
palabra divina es exacta, que debe obedecerse sin titubeos y que hay que
respetar a quienes la profieren.
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La exploración de este tema en Edipo rey es paralelo al examen del conflicto


entre el individuo y el Estado en Antígona. El dilema que Edipo se plantea aquí
es similar al del tiránico Creonte: cada uno tiene, como rey, una decisión que
sus súbditos cuestionan o desobedecen; cada rey también malinterpreta tanto
su propio papel como soberano como el rol del rebelde. Cuando le informa el
profeta ciego Tiresias que fuerzas religiosas están contra él, cada rey pretende
que el sacerdote ha sido corrompido. Es aquí, sin embargo, en donde acaban
los parecidos: mientras Creonte, viendo el revuelo que ha creado, intenta
enmendar sus errores, Edipo rechaza escuchar a nadie.
Vista y ceguera[editar]
Las referencias, literales y metafóricas, a la vista, aparecen por todo Edipo rey.
Una visión clara sirve como una metáfora para la perspicacia y el conocimiento,
pero un Edipo de buena visión es ciego a la verdad sobre sus orígenes y
crímenes inadvertidos. El profeta Tiresias, por su parte, aunque literalmente
ciego, «ve» la verdad y confía en lo que le es revelado. «Aunque el futuro de
Edipo es predicho por los dioses, incluso después de haber sido advertido por
Tiresias, él no puede ver la verdad o la realidad de antemano porque su
excesivo orgullo ha cegado su visión...»30 Solo después de que Edipo
físicamente se haya cegado a sí mismo obtiene una limitada habilidad
profética, como se ve en Edipo en Colono. Es deliberadamente irónico que el
«vidente» pueda «ver» mejor que Edipo, a pesar de estar ciego. En un verso
(Edipo rey, 413), Tiresias dice:
Y puesto que me has echado en cara que soy ciego, te digo: aunque tú tienes vista, no ves en qué
grado de desgracia te encuentras ni donde habitas ni con quiénes transcurre tu vida. 31

Personajes[editar]
Personajes de los hechos anteriores a la tragedia[editar]

Representación de Edipo Rey en el "Festival de teatro grecolatino de Lugo" en 2011.

 Lábdaco: rey de Tebas, padre de Layo. Debido a la gran ofensa que


hizo a los dioses, su familia sufrió la furia de las deidades.
 Layo: rey de Tebas, hijo de Lábdaco, padre de Edipo, y esposo
de Yocasta. Abandonó a su hijo Edipo por un oráculo que decía que
lo mataría y se casaría con su esposa Yocasta.
 Pólibo: rey de Corinto y padre adoptivo de Edipo.
 Mérope: reina de Corinto y madre adoptiva de Edipo.
Personajes de la tragedia[editar]
Personajes principales:
 Edipo: rey de Tebas y esposo de Yocasta. Por haber librado a la
ciudad de la amenaza de la Esfinge, los tebanos lo habían elegido
como rey.
 Creonte: es el hermano de Yocasta, a quien Edipo acusa de querer
usurpar su trono (vale aclarar que Creonte no tiene dicha intención).
Queda a cargo de las hijas y del trono de Edipo cuando este se va.
 Tiresias:Vidente de la ciudad, anciano ciego, guiado por un lazarillo.
 Yocasta: reina de Tebas, madre de Edipo. Se casó con Edipo tras el
asesinato de su anterior esposo, Layo.
 Corifeo: Dirige el coro y es amigo de Edipo.
Personajes secundarios:

 Coro de ancianos tebanos.


 Mensajero: lleva a Yocasta la noticia de la muerte del rey Pólibo.
 Paje: testigo y relator de los últimos sucesos y el desenlace final.
 Sacerdote: ministro del culto religioso de Zeus.
 Pastor o siervo: anciano, antiguo servidor del difunto rey Layo. Y
testigo que presenció la muerte de layo y sabe que el asesino es
Edipo.

Estructura[editar]
Edipo Rey es una obra dramática en un solo acto, pues toda la obra se
desarrolla en una unidad de tiempo.
La obra es una tragedia. Como tal, presenta a personajes eminentes, de
elevada condición social, utiliza un lenguaje solemne y elevado y concluye con
el sacrificio de varios personajes (en este caso, dos: Yocasta y Edipo), que
pagan con la muerte (Yocasta) o la ceguera y el exilio (Edipo) sus acciones.
Consta de un prólogo, seguido de ocho episodios (escritos en trímetros
yámbicos), entre los cuales se intercalan las intervenciones solistas del coro
(párodos, cuatro estásimos) y el diálogo lírico del coro con los demás
personajes. Las partes del coro (incluido el diálogo lírico con los demás
personajes) se cantaban; el resto se recitaba. En el recitado, además de
trímetros yámbicos, hay también algunos pasajes en anapestos y tetrámetro
trocaico cataléctico.32
1. Prólogo (1-150).
2. Coro: Párodos. (151-215).
3. Primer episodio:
3.1. Monólogo de Edipo (216-299).
3.2. Agón de Edipo y Tiresias (300-461).
4. Coro: primer estásimo (463-511).
5. Segundo episodio:
5.1. Monólogo de Creonte (512-531).
5.2. Agón de Edipo y Creonte (532-649).
6. Primer diálogo lírico: Edipo, Yocasta y el coro (650-696).
7. Tercer episodio: diálogo de Edipo y Yocasta (697-862).
8. Coro: segundo estásimo (863-910).
9. Cuarto episodio:
9.1. Monólogo de Yocasta (911-923).
9.2. Yocasta y el mensajero (924-949).
9.3. Yocasta, el mensajero y Edipo (950-1072).
9.4. Edipo y el mensajero (1073-1085).
10. Coro: tercer estásimo (1086-1109).
11. Quinto episodio: Edipo, el mensajero y el siervo (1110-1185).
12. Coro: cuarto estásimo (1186-1222).
13. Sexto episodio: mensajero de palacio (1223-1296).
14. Diálogo en anaspestos de Edipo y el corifeo (1297-1311).
15. Segundo diálogo lírico: Edipo y el corifeo (1312-1368).
16. Séptimo episodio: Monólogo de Edipo (1369-1421).
17. Octavo episodio: Edipo y Creonte (1422-1514).
18. Diálogo en tetrámetros trocaicos catalécticos de Edipo y Creonte (1515-
1523).
19. Despedida, quizá apócrifa, del corifeo (1524-1530).

Sigmund Freud[editar]

Una ánfora griega representa a Edipo y la Esfinge, h. 450 a. C.

Sigmund Freud en La interpretación de los sueños escribió un pasaje


destacado en relación con el destino de Edipo así como con el complejo de
Edipo. Analiza por qué esta obra, Edipo rey, escrita en la Antigua Grecia, sigue
siendo efectiva en una audiencia moderna. Freud dice:
Su destino nos conmueve sólo porque podría haber sido el nuestro — porque
el oráculo planta la misma maldición sobre nosotros antes de nuestro
nacimiento, como a él. Es el destino de todos nosotros, quizás, dirigir nuestro
primer impulso sexual hacia nuestra madre y nuestro primero odio asesino
contra nuestro padre. Nuestros sueños nos convencen de que es así». 33
En el mismo libro, Freud indica, sin embargo que las «urgencias y temores
primordiales» que le preocupan no se encuentran principalmente en la obra de
Sófocles, sino que existen en el mito en el que se basa; se refiere a la obra
como una «ulterior modificación de la leyenda», una que se origina en una
«revisión secundaria mal concebida del material, que ha buscado explotarlo
con propósito teológico».343536

Adaptaciones[editar]
Versiones fílmicas[editar]
La obra se ha filmado varias veces, dos en inglés.
En la versión para el cine de 1957, dirigida por Tyrone Guthrie y protagonizada
por Douglas Campbell como Edipo, los actores representaron toda la obra
enmascarados, como en el antiguo teatro griego.
La segunda versión en inglés, dirigida por Philip Saville y lanzada en 1968, se
filmó en Grecia. Esta mostraba la cara de los actores y disfrutaba de un plantel
lleno de estrellas, incluyendo a Christopher Plummer como Edipo, Lilli
Palmer como Yocasta, Orson Welles como Tiresias, Richard Johnson como
Creonte, Roger Livesey hacía de Pastor, y Donald Sutherland del Líder del
Coro. La voz de Sutherland, sin embargo, fue doblada por otro actor. La
película fue un paso más allá de la obra, sin embargo, mostrando en flashback,
el asesinato de Layo (Friedrich Ledebur). También mostró a Edipo y Yocasta
juntos en la cama, haciendo el amor. Realizada en 1968, esta película no se vio
en Europa ni los EE. UU. hasta la década de los años setenta y ochenta
después de que se garantizaran derechos de distribución a vídeo y televisión.
En 1967 Pier Paolo Pasolini dirigió Edipo Re, en españo, Edipo, el hijo de la
fortuna (Edipo Rey), una interpretación moderna de la obra. La película
de Toshio Matsumoto del año 1969, Bara no Sōretsu, es una adaptación libre
de la obra y un importante trabajo de la Nueva ola japonesa. En Colombia, el
escritor Gabriel García Márquez adaptó la historia en Edipo alcalde (1996),
llevándolo a la realidad de Colombia. Fue dirigida por Jorge Alí Triana y la
interpretaron Jorge Perugorría, Ángela Molina, Francisco Rabal, Jairo
Camargo, Jorge Martínez de Hoyos y Miriam Colón.
Versiones teatrales[editar]
El compositor Ígor Stravinski escribió la ópera-oratorio Oedipus Rex, que se
estrenó en 1927 por el Théâtre Sarah Bernhardt, París. Es una composición
para orquesta, narrador, solistas y coro masculino. El libreto, basado en la
tragedia de Sófocles, fue escrito por Jean Cocteau en francés y luego traducido
por el abbé Jean Daniélou al latín; la narración, sin embargo, se interpreta en el
lenguaje de la audiencia. La obra fue escrita a principios del período
neoclásico de Stravinski, y está considerada una de las mejores obras de esta
fase de su carrera como compositor. Había considerado ponerla en griego
antiguo, pero al final decidió usar el latín, en sus propias palabras, «un medio
no muerto sino convertido en piedra».
Versiones para radio/televisión[editar]
Michael Pennington protagonizó Edipo con Claire Bloom como Yocasta, Sir
John Gielgud como Tiresias y John Shrapnel como Creonte en la
traducción/adaptación de Don Taylor en 1986 de la obra, que formó parte de la
trilogía de la BBC de The Theban Plays.
En 1977, CBS Radio Mystery Theater retransmitió una versión de la historia
titulada «So Shall Ye Reap», ambientada en lo que entonces era el territorio
estadounidense de Nuevo Méjico en 1851.
Otro Edipo para televisión incluyó a Christopher Plummer (1957), Ian
Holm (1972) y Patrick Stewart (1977).
En 2017, BBC Radio 3 retransmitió una producción de la traducción que
hizo Anthony Burgess de la obra con Christopher Eccleston como Edipo
y Fiona Shaw como Tiresias/Segundo Viejo. John Shrapnel, quien hizo de
Creonte en la versión televisiva de 1986 de la BBC, interpretó al Primer Viejo.
Parodias[editar]
Peter Schickele parodia tanto la historia de Edipo rey y la música de la ópera-
oratorio de Stravinski en Oedipus Tex, un oratorio de temática Western
supuestamente escrito por P.D.Q. Bach, lanzado en 1990 en el álbum Oedipus
Tex and Other Choral Calamities.
Chrysanthos Mentis Bostantzoglou hace una parodia de esta tragedia en su
comedia Medea (1993).37
En el episodio 10 de la segunda temporada de 'CNNNN', un programa de
televisión satírico australiano realizado por The Chaser, una animación corta en
el estilo de un tráiler de película Disney, completa con música alegre
proporcionada por Andrew Hansen, parodia Edipo rey.38 Aparte de que se
anunció como «Diversión para toda la familia», la parodia también es
mencionada en otras ocasiones durante el mismo episodio, como en un
anuncio satírico en el que a los huérfanos se les ofrece una «urna de
cenizas Edipo rey» gratis como una oferta promocional después de perder a un
pariente.39

Véase también[editar]
 Tragedia griega
 Edipo, sobre el mito de Edipo
 Edipo en Colono, otra tragedia de Sófocles
 Edipo, obra de Séneca en la que se ofrece una versión más oscura y
filosófica del mito de Edipo
 Samuel Taylor Coleridge, poeta romántico que dijo del Edipo rey que
era una de las tres obras de la literatura universal que tenían un
argumento perfecto.
 Complejo de Edipo
 Antígona, otra tragedia de Sófocles
 Áyax, otra tragedia de Sófocles
 Las Traquinias, otra tragedia de Sófocles
 Electra, otra tragedia de Sófocles
 Filoctetes, otra tragedia de Sófocles
 Ichneutae, drama satírico de Sófocles
 Edipo rey, ópera-oratorio de Ígor Stravinski
 Edipo rey, película de Pasolini
 Edipo y la esfinge, versión teatral de Ricardo López Aranda
 Incesto
 El Estesícoro de Lille, un fragmento de papiro de una versión
alternativa por el poeta lírico Estesícoro
 Parricidio
Referencias[editar]
1. ↑ En la peste que asola la ciudad de Tebas al comienzo de la obra se ha querido
ver un reflejo de la peste que sufrió la propia Atenas en el año 430. Así lo recoge J.
Pallí Bonet en su introducción a las Tragedias completas de Sófocles (Pallí Bonet
1988: 9).
2. ↑ Aunque Sófocles ganó el segundo premio con un grupo de obras que
incluyeron Edipo rey, su fecha de producción es insegura. El papel destacado de
la peste tebana al comienzo de la obra sugiere a muchos estudiosos una
referencia a la peste que devastó Atenas en 430 a. C., y de ahí que daten la
producción poco después. Véase, por ejemplo, Knox, Bernard (1956). «The Date
of the Oedipus Tyrannus of Sophocles». American Journal of Philology 77 (2): 133-
147. JSTOR 292475.
3. ↑ Bridgewater, William, ed. "tyrant". The Columbia Encyclopedia. Columbia
University Press. (1963) p. 2188
4. ↑ Lloyd-Jones, Hugh. Introducción y trad. Sophocles: Ajax, Electra, Oedipus
Tyrannus. Por Sófocles. Loeb Classical Library ser. vol. 20. Harvard University
Press. ISBN 978-0674995574.
5. ↑ Mulroy, David. trad. “Introduction”. Sófocles, Oedipus Rex. Univ of Wisconsin
Press, (2011) ISBN 9780299282530. p. xxviii
6. ↑ Aristotle: Poetics. Edited and translated by St. Halliwell, (Loeb Classical Library),
Harvard 1995
7. ↑ Belfiore, Elizabeth (1992). Tragic Pleasures: Aristotle on Plot and Emotion.
Princeton. p. 176.
8. ↑ «Oedipus and the Sphinx». Museo Walters. Archivado desde el original el 24 de
mayo de 2013. Consultado el 4 de junio de 2019.
9. ↑ Ahl, Frederick. Two Faces of Oedipus: Sophocles' Oedipus Tyrannus and
Seneca's Oedipus. Cornell University Press, 2008, página
1. ISBN 9780801473975.
10. ↑ Johnston, Ian. "Background Notes", Vancouver Island University
11. ↑ Sófocles (2008). Edipo rey (A. Alamillo, trad.). Gredos. p. 213. ISBN 9788447346271.
12. ↑ Herodoto, en sus Historias (Libro 1.32), atribuye esta máxima al
estadista ateniense del siglo VI a. C. Solón.
13. ↑ Sófocles (2008). Edipo rey (A. Alamillo, trad.). Gredos. p. 256. ISBN 9788447346271.
14. ↑ Dawe, R.D. ed. 2006 Sophocles: Oedipus Rex, versión revisada. Cambridge :
Cambridge University Press. p.1
15. ↑ Smith, Helaine (2005). Masterpieces of Classic Greek Drama. Greenwood.
p. 1. ISBN 978-0-313-33268-5.
16. ↑ Thomas, J.E. & Osborne, E. (2004). Oedipus Rex: Literary Touchstone Edition.
Prestwick House Inc. p. 69. ISBN 978-1-58049-593-6.
17. ↑ Jebb, R.C. The Oedipus Tyrannus. p. v. ISBN 978-1-4460-3178-0.
18. ↑ Whitman, C. (1951). Sophocles. Harvard University Press. p. 123.
19. ↑ Whitman, C. (1951). Sophocles. Harvard University Press. p. 143.
20. ↑ Hall, E. (1994). «Introduction». Sophocles: Antigone, Oedipus the King, Electra.
Oxford University Press. pp. xix-xxii. ISBN 0-19-282922-X.
21. ↑ Kitto, H.D.F (1966). Greek Tragedy. Routledge. p. 144. ISBN 0-415-05896-1.
22. ↑ Saltar a:a b Kitto, H.D.F (1966). Poiesis. University of California Press. pp. 236–242.
23. ↑ Smith, Helaine (2005). Masterpieces of Classic Greek Drama. Greenwood.
p. 82. ISBN 978-0-313-33268-5.
24. ↑ See Dodds 1966; Mastronarde 1994, 19; Gregory 2005, 323.
25. ↑ Así Sir Richard Jebb en su comentario. Cf. Jeffrey Rusten's 1990 commentary.
26. ↑ Greece & Rome, 2nd Ser., Vol. 13, No. 1 (Apr., 1966), pp. 37–49
27. ↑ Estrictamente hablando, esto no es preciso: el propio Edipo pone en marcha
estos acontecimientos cuando decide investigar su parentesco contra el consejo
de Pólibo y Mérope.
28. ↑ Brunner M. "King Oedipus Retried" Rosenberger & Krausz, Londres,
2001. ISBN 0-9536219-1-X
29. ↑ «La leyenda del rey tebano entraña algo que hiere en todo hombre una íntima
esencia natural. Si el destino de Edipo nos conmueve es porque habría podido ser
el nuestro y porque el oráculo ha suspendido igual maldición sobre nuestras
cabezas antes de que naciéramos. Quizá nos estaba reservado a todos dirigir
hacia nuestra madre nuestro primer impulso sexual y hacia nuestro padre el primer
sentimiento de odio y el primer deseo destructor. Nuestros sueños dan testimonio
de ello». Sigmund Freud, La interpretación de los sueños, tr. de Luis López-
Ballesteros y de Torres, Madrid: Alianza, 1966, tomo II, pp. 104-8.
30. ↑ Ziaul Haque, Md. & Kabir Chowdhury, Fahmida. "The Concept of Blindness in
Sophocles' King Oedipus and Arthur Miller's Death of a Salesman", «Archived
copy». Archivado desde el original el 25 de mayo de 2014. Consultado el 1 de abril
de 2015., International Journal of Applied Linguistics & English Literature, vol. 2,
no. 3; 2013, p. 118, consultado el 1 de abril de 2015.
31. ↑ Sófocles (2008). Edipo rey (A. Alamillo, trad.). Gredos. p. 217. ISBN 9788447346271.
32. ↑ Manuel Fernández Galiano, Sófocles. Tragedias. Introducciones y versión rítmica
de MFG, Planeta, 1999, pp. 215-216.
33. ↑ Freud, Sigmund. The Interpretation of Dreams. Basic Books. 978-0465019779
(2010) page 279-280
34. ↑ Freud, Sigmund. The Interpretation of Dreams. Basic Books. 978-0465019779
(2010) page 247
35. ↑ Fagles, Robert, “Introduction”. Sophocles. The Three Theban Plays. Penguin
Classics (1984) ISBN 978-0140444254. page 132
36. ↑ Dodds, E. R. “On Misunderstanding the Oedipus Rex”. The Ancient Concept of
Progress. Oxford Press. (1973) ISBN 978-0198143772. page 70
37. ↑ Kaggelaris, N. (2016), "Sophocles' Oedipus in Mentis Bostantzoglou's Medea" [en
griego] en Mastrapas, A. N. - Stergioulis, M. M. (eds.) Seminar 42: Sophocles the
great classic of tragedy , Athens: Koralli, pp. 74- 81 [1]
38. ↑ The Chaser Archive (13 de octubre de 2011), CNNNN - Season 2 Episode 10,
consultado el 14 de febrero de 2018.
39. ↑ The Chaser Archive (13 de octubre de 2011), CNNNN - Season 2 Episode 10,
consultado el 14 de febrero de 2018.

Bibliografía[editar]
 Pallí Bonet, Julio (1988): Sófocles. Tragedias completas. Traducción,
introducción y notas de J.P.B., Barcelona: Ediciones B.
 Sófocles; García Calvo, A. (versión rítmica) (1982). Edipo Rey (4.ª
edición). Zamora: Editorial Lucina. ISBN 84-85708-14-8.
 Brunner, M. 2001. King Oedipus Retried. Londres: Rosenberger &
Krausz.
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