Guión
Hola buenos días, soy del equipo 8 y voy a hablarles
sobre la comunicación hormonal en las plantas.
El equipo está compuesto por Miguel Arellano, Tamara
Torres, Mariana García-Yévenes, David Oscos, Ailed
Mora y Oscar Rivas.
El funcionamiento normal de una planta requiere de
ciertos mecanismos que le permitan regular y
coordinar las diferentes actividades de sus células,
tejidos y órganos. Al mismo tiempo debe de ser capaz
de percibir y responder a los cambios del medio
ambiente. Entre los posibles mecanismos de
regulación, el más conocido es el sistema de
mensajeros químicos, que consiste en señales
químicas.
Esta comunicación química se establece
fundamentalmente a través de hormonas vegetales.
Una hormona vegetal o fitohormona se define como
una sustancia orgánica, distinta de los nutrientes,
activa a muy bajas concentraciones, a veces producida
en determinados tejidos y transportada a otro tejido
donde ejerce sus efectos, pero también puede estar
activada en los propios tejidos donde es sintetizada.
Durante el desarrollo de una planta tienen lugar una
serie de eventos fisiológicos, como lo son la
germinación, el desarrollo vegetativo, y la formación de
flores o frutos. Estos eventos se regulan a partir de
una orden genética de la especie, que le indican a la
planta el momento y sitio específico de síntesis de
fitohormonas para que éstas a su vez regulen el
evento fisiológico.
La genética de la especie siempre va a estar
influenciada por el ambiente y manejo, por lo tanto,
esto define el tipo de orden genético y el tipo de
compuesto que debe formarse en ese momento.
Cabe mencionar que el balance hormonal en las
plantas es indispensable, ya que las hormonas
pueden actuar solas o en conjunto y pueden regular
diversos eventos fisiológicos pero, el punto clave es el
balance entre ellas, algunas son “protagónicas” de los
eventos pero, necesitan de otras para ser más
eficientes en los procesos.
Cada hormona producida por la planta cumple varias
funciones, algunas muy específicas, y en otros casos
deben actuar dos o más hormonas para regular un
solo evento. La presencia hormonal es crítica para que
el evento se presente. Por el contrario, si está ausente,
en poca cantidad o en otro sitio distinto, el evento no
se presenta, o se manifiesta muy pobremente.
Sin embargo, las plantas no solo producen
fitohormonas, sino también otros compuestos como los
aminoácidos, vitaminas, enzimas, proteínas, entre
otros. Estos compuestos no regulan como tal los
eventos de los que voy a hablarles , pero sí participan
de una manera muy significativa en su expresión.
Hasta este momento existe mucha investigación en
relación a las hormonas vegetales, donde figuran las
auxinas, giberelinas, citocininas, etileno, y el ácido
abscísico, las cuales son las más estudiadas. Sin
embargo, hay otras hormonas como los
brasinoesteroides, jasmonatos, ácido salicílico y
estrigolactonas, las cuales han sido menos
estudiadas, pero hay que tener en cuenta que son
igual de importantes en la regulación de eventos
fisiológicos.
Antes de mencionar y describir cada una de ellas les
comentaré acerca de las principales características de
las hormonas vegetales, en primer lugar:
El control de la respuesta hormonal se lleva a
cabo a través de cambios en la concentración y
sensibilidad de los tejidos a las fitohormonas.
Las funciones de las hormonas vegetales se
superponen , por lo que la regulación que ejercen
debe contemplarse desde la perspectiva de una
interacción entre los distintos grupos de estas
hormonas.
No hay siempre transporte de fitohormonas,
actúan sobre células vecinas sin haber transporte
a larga distancia.
No hay efectos específicos, una misma
fitohormona actúa sobre varios procesos y sobre
un proceso específico actúan muchas
fitohormonas.
Teniendo en mente estas características, ahora
hablaré sobre cada una de las fitohormonas,
explicando en algunas tanto su función en las plantas
como su uso científico:
Auxinas: Las auxinas son por excelencia hormonas
del crecimiento en la raíz, tallo, hoja, o frutos y
particularmente inducen la formación de raíces.
Participan en los tropismos de las plantas, inhiben el
envejecimiento de los tejidos, inhiben la brotación de
yemas laterales e inhiben la caída de órganos. Se
sintetizan auxinas a partir del aminoácido triptófano,
siendo el ácido indolacético la auxina más relevante en
cuanto a cantidad y actividad. Algunos nutrimentos
como el zinc y el boro tienen estrecha relación con las
auxinas, ya que su deficiencia resulta en una menor
cantidad de auxinas en el tejido, con lo que se reducen
los procesos de división celular.
La aplicación de auxinas en altas concentraciones ha
tenido un impacto significativo en la agricultura, dado
que presentan un efecto herbicida; frenan el brote de
yemas de tubérculos de papas, previenen la caída
prematura de frutos y pétalos de flores, y favorecen la
obtención de frutos sin semillas.
Giberelinas: La más conocida y estudiada es el ácido
giberélico. A pesar de que se han identificado más de
100 distintas giberelinas, son muy pocas las que
presentan actividad biológica. Sus principales lugares
de síntesis son las hojas jóvenes, raíces y semillas
inmaduras. Algunos otros efectos que provocan en las
plantas son: Estimulan la germinación de semillas,
retrasan la maduración de frutos y senescencia de
hojas en el caso de cítricos, e inducen la floración en
plantas. La importancia de esta fitohormona, desde el
punto de vista económico e industrial se ha reflejado
en la producción de uva al incrementar el tamaño del
fruto, en la industria cervecera, al aumentar la
producción de malta y en la azucarera al favorecer un
aumento en la longitud del tallo de la caña.
Citoquininas: son moléculas derivadas de la adenina
y su nombre genérico se asignó para aquellas
sustancias capaces de estimular la división celular en
presencia de auxinas, además favorecen la
ramificación lateral, el retraso del envejecimiento de
los tejidos, inhibición del desarrollo de pigmentos en la
fruta, síntesis de aminoácidos y disminución del
crecimiento radical. La zeatina, primera citocinina
natural descubierta en 1963, fue aislada del maíz y es
una de las fitohormonas más estudiadas y conocida
por sus efectos fisiológicos. Se encuentran
principalmente en tejidos que se dividen en forma
activa como las semillas en germinación, frutos en
proceso de maduración y raíces en desarrollo.
Brasinoesteroides: Son compuestos vegetales que
tienen la capacidad de estimular el crecimiento de las
plantas. Se encargan de la división celular, desarrollo
de las partes reproductivas, respuesta a estrés,
senescencia de las hojas y germinación de semillas.
Sus principales formas activas son: catasterona y
brasinolido.
Por otro lado, también tienen efecto en los procesos de
micropropagación. El cual es un método alternativo
para la multiplicación masiva de especies vegetales.
Se realiza por medio del cultivo de células vegetales,
tejidos o aislamiento de órganos de una planta madre
en un medio nutritivo artificial bajo condiciones
estériles.
Actualmente los brasinoesteroides están siendo
investigados cada vez más durante el proceso de
micropropagación, ya que se ha reportado que
estimulan la formación de nuevos brotes.
Estrigolactonas: Dan pie a la inhibición de la
ramificación lateral, senescencia de las hojas,
simbiosis con hongos del suelo y favorecen el
crecimiento radical. Algunas de sus principales formas
activas son: estrigol y sogolactona.
Etileno y ácido abscísico: Estas hormonas no
pertenecen a ningún grupo y se consideran como
compuestos individuales y específicos en su presencia
y acción. El etileno y el ácido abscísico regulan
algunos eventos contrarios al crecimiento y desarrollo
de las plantas, pero también estimulan otros de
regulación metabólica.
La principal función del ácido abscísico está
relacionada con la regulación del cierre y apertura de
estomas, y la inhibición de germinación y del
crecimiento, aunque también tienen efecto en la
formación de antocianinas y regulación de estrés
abióticos.
Su principal forma activa es el ácido abscísico.
Los procesos de senescencia y caída de órganos son
regulados por el etileno, y también actúa en la
maduración de frutos, inducción floral y germinación;
en general, el etileno se produce cuando existen
condiciones adversas al crecimiento y se sintetiza en
cualquier tejido de la planta. Severas deficiencias de
fósforo y potasio promueven la síntesis de etileno. La
principal forma activa es el etileno.
Jasmonatos: Son la línea de defensa de la planta
ante ataque de insectos, respuesta a ciertos ataques
de patógenos mediante necrosis, desarrollo de la parte
reproductiva de la flor, apertura estomática, inhibición
del desarrollo radical y de la germinación. La principal
forma activa es el jasmonoil-isoleucina.
Ácido salicílico Su función es principalmente la
resistencia sistémica contra patógenos, tolerancia a
estrés abiótico como toxicidad por metales pesados,
está implicado en el desarrollo celular, de tricomas,
senescencia y apertura estomática. Principal forma
activa: ácido salicílico.
En conclusión las fitohormonas son indispensables en
los procesos de las plantas, tanto en su desarrollo
como en los procesos que necesitan para vivir. Es
decir, son responsables de la germinación, el
crecimiento de frutos, flores, raíces y tallos, algunos
funcionan como protección ante patógenos, entre otros
. A su vez, dan pie a otros métodos que apoyan el
desarrollo científico, industrial y económico que a su
vez facilita los sistemas de producción de alimentos.
Con esto damos cierre al tema de hormonas
vegetales, esperamos haya sido de su agrado.
Agradecemos su atención.
A continuación damos paso a las dudas que tengan
acerca del tema.
Preguntas
1. ¿Cómo influyen los aminoácidos y proteínas en las plantas?
Los aminoácidos son moléculas componentes de péptidos y proteínas de gran
importancia producidos por las plantas. Los aminoácidos son sintetizados de
manera normal cumpliendo diversas funciones en la planta; entre las funciones
que desarrollan están la mejora en la absorción de nitrógeno y la actividad
antioxidante.
También están presentes en la recuperación de vegetales que han estado
sometidos bajo algún tipo de estrés, ya que cuando una planta está bajo estrés
evita producir estas sustancias que consumen mucha energía y las concentra en
los puntos que necesita vía floema
Para sintetizar las proteínas, las plantas necesitan de todos los aminoácidos, ya
que de faltar alguno esto no sería posible, este proceso involucra un gasto
energético por parte de la planta.
2. ¿Dónde se sintetizan las hormonas? ¿Hay alguna zona específica para
cada una de ellas?
No hay glándulas específicas, una misma fitohormona puede sintetizarse en
diferentes puntos de la planta con intensa división celular, ya que cualquier
órgano de la planta tiene capacidad para sintetizarlas; sin embargo la raíz es el
órgano principal en el cual se sintetizan las hormonas.
3. ¿Qué se considera para que este tipo de sustancias sean consideradas
hormonas vegetales?
Para ser considerada como hormona vegetal, la molécula debe cumplir tres
condiciones:
a) tener actividad fisiológica comprobada (por ejemplo: implicada en
crecimiento vegetativo o en respuesta a algún tipo de estrés),
b) ser de pequeño tamaño molecular
c) conocer su receptor, es decir, la proteína a la cual se acopla la forma activa
de una hormona vegetal y permite la activación de genes, en el núcleo de esa
célula en respuesta a esa señal fitohormonal. Cabe señalar que los receptores
son muy específicos, esto quiere decir que un receptor de giberelinas solo
reconoce giberelinas activas y ninguna otra forma de giberelinas u otro tipo de
hormona vegetal.
4. ¿Qué aplicación tienen las auxinas en el aspecto científico?
Se usan en forma de aerosol o de polvo o bien disueltas en agua. Un ejemplo
claro es el uso del ácido giberélico que acelera el proceso de germinación de
diversas semillas, éstas se sumergen en agua con cierta concentración de la
giberelina por algunas horas o días, dando como resultado un porcentaje más
alto de germinación y más homogénea. Su aplicación es muy útil en grandes
invernaderos de propagación de plantas.
5. ¿Por qué influye el ambiente en la genética de las especies?
Las características del ambiente limitan o promueven los desplazamientos de
las especies que afectan directamente su estructura, al igual que cambios en la
misma, como la falta de un mineral necesario para su supervivencia, estos
factores pueden modificar a futuro su genética.
El funcionamiento normal de una planta requiere de ciertos mecanismos que le
permitan regular y/o coordinar las diferentes actividades de sus células, tejidos y
órganos. Al mismo tiempo debe ser capaz de percibir y responder a los cambios
del medio ambiente. Entre los posibles mecanismos de regulación, el más
conocido es el sistema de mensajeros químicos (señales químicas). Esta
comunicación química se establece fundamentalmente a través de hormonas
vegetales. Una fitohormona u hormona vegetal se define como una sustancia
orgánica, distinta de los nutrientes, activa a muy bajas concentraciones, a veces
producida en determinados tejidos y transportada a otro tejido, donde ejerce sus
efectos, pero también puede ser activa en los propios tejidos donde es sintetizada.
Las hormonas vegetales:
Las hormonas se producen en cualquier parte de la planta y se transportan por
toda ella. Expresado de forma simplificada, podríamos decir que se trata de
señales que pueden ser emitidas o recibidas por cualquier parte de la planta.
Son moléculas sintetizadas por células especializadas de las plantas y no en
glándulas como en el caso de los mamíferos, que actúan como reguladores
químicos de las mismas, también denominadas fitohormonas. Éstas se originan
en lugares específicos de la planta y se desplazan a otros sitios para provocar
algún efecto. Son capaces de regular de manera predominante efectos
fisiológicos definidos y actúan dependientes de la concentración, aunque
generalmente provocan un efecto a muy bajas concentraciones
Actualmente, se han agrupado de acuerdo a su función en cinco grupos de
fitohormonas: auxinas, citocininas, giberelinas, etileno y ácido abscísico, las
cuales tienen distintas funciones y ubicaciones en las plantas. Tienen señales
químicas que facilitan su comunicación entre células.
Hasta el momento se han identificado 9 grupos de hormonas vegetales: auxinas,
giberelinas (GA), citoquininas (CK), brasinosteroides (BR), estrigolactonas (SL),
etileno, ácido abscísico (ABA), jasmonatos (JA) y ácido salicílico (SA). En cada
grupo, existen diferentes rutas de biosíntesis que incluyen formas precursoras,
formas activas y degradaciones o conjugaciones de las formas activas. Para ser
considerada como hormona vegetal, la molécula debe cumplir tres condiciones:
a) tener actividad fisiológica comprobada (por ejemplo: implicada en crecimiento
vegetativo o en respuesta a algún tipo de estrés),
b) ser de pequeño tamaño por ejemplo molecular
c) conocer su receptor (proteína a la cual se acopla la forma activa de una
hormona vegetal y permite la activación de genes, en el núcleo de esa célula en
respuesta a esa señal fitohormonal).
d. No hay glándulas específicas, una misma fitohormona puede sintetizarse en
diferentes puntos de la planta (cualquier órgano de la planta tiene capacidad para
sintetizar FH).
e. No hay siempre transporte de FH, actúan sobre células vecinas sin haber
transporte a larga distancia.
f. No hay efectos específicos, una misma FH actúa sobre varios procesos y sobre
un proceso específico actúan muchas fitohormonas.
Cabe señalar que los receptores son muy específicos, esto quiere decir que un
receptor de giberelinas solo reconoce giberelinas activas y ninguna otra forma de
giberelinas u otro tipo de hormona vegetal. Las poliaminas dejaron de ser
consideradas unas hormonas vegetales, por no ser conocido su receptor y de ser
de elevado peso molecular. Sin embargo, tienen muchos efectos fisiológicos como
estar vinculada con diversos tipos de estrés. A continuación, las principales
funciones de las diferentes hormonas vegetales.
Auxinas División, elongación y diferenciación celular (por ejemplo, participan en la
formación de haces vasculares), son la señal de dominancia apical e inhibición de
la ramificación lateral, crecimiento del fruto, favorecen ramificación radical e
implicadas en diversos tropismos (por ejemplo, fototropismo o gravitropismo).
Principal forma activa: ácido indolacético (IAA). Son las que influyen en la
división o crecimiento de raíz, tallo, hoja, fruto; La más importante en plantas
es el ácido indolacético (AIA). El aminoácido triptófano es su principal
precursor. Las auxinas se ubican en toda la planta, pero su biosíntesis se lleva a
cabo en tejidos jóvenes como los meristemos apicales, puntos de crecimiento
de las hojas en los frutos. Algunos aspectos fisiológicos ocasionados por efecto
de auxinas son: Formación de raíces laterales y adventicias, fototropismo
(curvatura de la planta y crecimiento hacia la luz), retraso en senescencia/
deterioro de hojas, inhibición de abscisión o caída de hojas o frutos, y del
desarrollo de brotes axilares, estimulan el crecimiento y la maduración de
frutos y partes de la flor.
Giberelinas División y elongación celular, crecimiento de frutos, desarrollo floral
(inhibición de la floración en frutal, pero inducción de la floración en especies
anuales), crecimiento en longitud de la raíz principal e inhibición de la ramificación
radical, inhibición del desarrollo de pigmentos en fruta, fotomorfogénesis y
promueven germinación de semillas. Principales formas activas: GA₁, GA₃, GA₄ y
GA₇. Las giberelinas deben su nombre al hongo Giberella fujikuroi del cual
fueron aisladas. La más conocida y estudiada es el ácido giberélico (AG3). A
pesar de que se han identificado más de 100 distintas giberelinas, son muy
pocas las que presentan actividad biológica. Sus principales lugares de síntesis
son las hojas jóvenes, raíces y semillas inmaduras. Algunos otros efectos que
provocan en la planta son: Estimulan la germinación de semillas, retrasan la
maduración de frutos y senescencia de hojas en el caso de cítricos e inducen la
floración en plantas de día largo que se cultivan en periodos de días cortos. La
importancia de esta fitohormona, desde el punto de vista económico e
industrial, se ha reflejado en la producción de uva al incrementar el tamaño del
fruto, en las industrias cervecera al aumentar la producción de malta y en la
azucarera al favorecer un aumento en la longitud del tallo de la caña.
Citoquininas: División celular, favorecen ramificación lateral, retraso de la
senescencia, favorecen la inducción y diferenciación floral, inhibición del desarrollo
de pigmentos en la fruta, síntesis de aminoácidos y disminución del crecimiento
radical. Principales formas activas: trans-zeatina (tZ), cis-zeatina (cZ),
dihidrozeatina (DZ) e isopenteniladenina (iP). Las citocininas son moléculas
derivadas de la adenina y su nombre genérico se asignó para aquellas sustancias
naturales o sintéticas capaces de estimular la división celular en presencia de
auxinas. La zeatina, primera citocinina natural descubierta en 1963, fue aislada
del maíz y es una de las fitohormonas más estudiadas y conocida por sus
efectos fisiológicos. Se encuentran principalmente en tejidos que se dividen en
forma activa como los meristemos, semillas en germinación, frutos en proceso
de maduración y raíces en desarrollo.
Brasinosteroides División y elongación celular, fotomorfogénesis, desarrollo de
las partes reproductivas, respuesta a estrés, senescencia de las hojas y
germinación de semillas. Principales formas activas: catasterona (CS) y
brasinolido (BS).
Estrigolactonas: Inhibición de la ramificación lateral, senescencia de las hojas,
simbiosis con hongos del suelo (micorrizas) y favorecen el crecimiento radical,
pero inhiben el desarrollo de raíces adventicias. Principales formas activas:
estrigol, orobanchol, sogolactona, etc.
Etileno Crecimiento radical, efecto final de la abscisión de órganos, maduración y
desarrollo de pigmentos en fruta, respuesta a ataque de patógenos, germinación
de semillas, respuesta a estrés y floración en determinadas especies. Principal
forma activa: etileno.
Ácido abscísico Cierre estomático, tolerancia a estrés abióticos (hídrico o salino)
pero también vinculado en algunos tipos de estrés biótico (respuesta a ataques de
patógenos), senescencia de hojas, inhibición de la germinación de semillas,
vinculado con las síntesis de carotenos y promotor de la maduración de la fruta no
climatérica. Principal forma activa: ácido abscísico (ABA).
Participa en procesos del desarrollo y crecimiento, así como en la respuesta
adaptativa a estrés tanto de tipo biótico como abiótico
Jasmonatos son la línea de defensa de la planta a ataque de insectos herbívoros,
respuesta a ciertos ataques de patógenos mediante necrosis, desarrollo de la
parte reproductiva de la flor, apertura estomática, inhibición del desarrollo radical y
de la germinación. Principal forma activa: jasmonoil-isoleucina (JA-lle).
Ácido salicílico Principalmente en resistencia sistémica adquirida (SAR) contra
patógenos, tolerancia a estrés abiótico como toxicidad por metales pesados,
implicado en desarrollo celular, de tricomas, senescencia y apertura estomática.
Principal forma activa: ácido salicílico (SA)
https://www.sabermas.umich.mx/archivo/articulos/416-numero-48/784-hormonas-
en-las-plantas.html
https://www.ecured.cu/%C3%81cido_absc%C3%ADcico
https://www.canna.es/hormonas_vegetales
https://www.intagri.com/articulos/nutricion-vegetal/biosintesis-de-las-fitohormonas-
y-reguladores-de-crecimiento
https://www.revistaciencia.amc.edu.mx/index.php/ediciones-anteriores/12-vol-57-
num-4-octubre-diciembre-2006/comunicaciones-libres54/47-los-brasinoesteroides-
una-nueva-clase-de-hormonas-vegetales
Extraído de https://www.intagri.com/articulos/nutricion-vegetal/aminoacidos-para-
la-bioestimulacion-de-cultivos-hortofruticolas - Esta información es propiedad
intelectual de INTAGRI S.C., Intagri se reserva el derecho de su publicación y
reproducción total o parcial.
https://tradecorp.mx/wp-content/uploads/2017/11/02-aminoacidos-1.pdf
Su uso en la agricultura
¿Cómo se obtienen las fitohormonas y qué limitantes se presentan durante el
proceso?
Existen distintas vías para la obtención de fitohormonas en los laboratorios de
investigación científica, como a partir de la extracción de plantas, por síntesis
química, pero además mediante procesos biotecnológicos. De manera general,
los tejidos vegetales contienen cantidades muy pequeñas de fitohormonas
necesarias para su metabolismo, por lo que el procedimiento utilizado en
algunos laboratorios para su obtención es mediante una extracción sólido-
líquido, macerando ciertas partes de la planta (hojas, tallos, semillas, raíces)
con distintos disolventes (agua, etanol, metanol, ácido acético), para su
posterior separación empleando distintas técnicas.
Por los niveles bajos de las fitohormonas presentes en las plantas, se considera
que no hay un método factible para la producción de fitohormonas a escala
comercial, ya que resulta económicamente no rentable; pero, del mismo modo,
la síntesis química de la mayoría de estas fitohormonas conlleva a sintetizar
distintos compuestos intermediarios con un gran número de reacciones, que
muestra el método muy costoso; y, por otro lado, la síntesis biotecnológica
implica el uso de microorganismos (bacterias, hongos y levaduras) con
capacidad para biosintetizar fitohormonas, este método se ha implementado
de manera industrial para su comercialización.
¿Cómo se aplican?
Las auxinas sintéticas se usan en forma de aerosol o de polvo o bien disueltas
en agua. Un ejemplo claro es el uso del ácido giberélico que acelera el proceso
de germinación de diversas semillas, éstas se sumergen en agua con cierta
concentración de la giberelina por algunas horas o días, dando como resultado
un porcentaje más alto de germinación y más homogénea. Su aplicación es muy
útil en grandes invernaderos de propagación de plantas.
La aplicación de fitohormonas en los campos de cultivos e invernaderos ha
permitido a los agricultores programar las cosechas, mejorar
significativamente la calidad de las mismas y aumentar sus rendimientos y, por
ende, ser más competitivo en los mercados de interés.