Geografía
TEMA 8. EL ESPACIO RURAL
Gabriel Fernández
Curso 20-21
Geografía
TEMA 8. EL ESPACIO RURAL
Índice
1. Los condicionantes de la actividad agraria en España.
2. Uso y aprovechamientos del espacio rural
2.1. La actividad agraria
2.2. La actividad ganadera
2.3. La actividad forestal. Silvicultura
3. La Política Agraria Comunitaria.
4. Nuevas funciones del espacio rural: el paisaje.
El espacio rural comprende el territorio no urbanizado que en España se identifica con los
municipios de menos de 10.000 habitantes con actividades mayoritariamente agrarias. De su estudio se
ocupa la geografía rural, que analiza las interrelaciones entre las actividades rurales y el territorio donde
se practican.
1. CONDICIONANTES DE LA ACTIVIDAD AGRARIA EN ESPAÑA
La actividad agraria es la realizada por el ser humano para obtener productos de la tierra, con
la agricultura, la ganadería y la explotación forestal. Existen dos tipos de factores que condicionan el
medio rural: factores físicos y factores humanos
Los factores físicos que condicionan los espacios agrarios españoles siguen influyendo a pesar de
los progresos técnicos que permiten mejorar el medio natural para un aprovechamiento agrario más
favorable. En general, los factores físicos no son favorables para la actividad agraria.
• El relieve, condiciona la agricultura a través de la altitud y la pendiente. Se consideran que los
terrenos fértiles desde el punto de vista agrícola son los que están por debajo de los 200 m de
altitud y una pendiente inferior al 5%. En España la altitud media es elevada y abundan las
pendientes que dificultan la mecanización y obligan al acondicionamiento del terreno (cultivo de
terrazas).
• El clima es un factor básico. Actúa a través de las temperaturas, precipitaciones y
continentalidad y determina el tipo de paisaje agrario. En España predomina el paisaje
mediterráneo por lo que tenemos un alto número de horas de insolación (factor positivo) pero las
precipitaciones son escasas e irregulares, incluso hay zonas áridas. En el interior peninsular se
acusa la continentalidad, con elevada amplitud térmica que obliga a plantar cultivos adaptados a
estos valores extremos; en la mitad norte peninsular comportan el riesgo de heladas; y, en la mitad
sur, el de olas de calor, que dañan a los cultivos.
• La vegetación natural que permite un aprovechamiento ganadero y forestal se encuentra
degradada en algunas zonas, o ha sido eliminada en favor de otros usos del territorio.
• Los suelos son mediocres y en muchas áreas padecen problemas de erosión que reducen la
fertilidad. Destacan como más productivos los vertisuelos del valle del Guadalquivir y los
suelos aluviales de las zonas mediterráneas (Valencia y Murcia).
Pero también hay factores humanos condicionantes de la actividad agraria:
• Condicionantes históricos: desde la antigüedad el ser humano ha realizado una ordenación y
unos usos del espacio agrario que se han venido manteniendo a lo largo de la historia. Por ejemplo,
fueron los romanos los que introdujeron la trilogía mediterránea en la península (vid, olivo y trigo),
los árabes introdujeron el regadío y la producción de frutas y hortalizas, en la edad moderna se
preocuparon por la coexistencia de tierras tanto para la agricultura como para la ganadería (Mesta), el
desigual reparto de la propiedad de la tierra se ha mantenido también a lo largo de los siglos
provocando grandes desigualdades en la sociedad española.
• Condicionantes sociales y económicos: la población española ha sido básicamente rural hasta
bien entrado el siglo XX. En el campo vivía la gran mayoría de la población y se autoabastecían. A
partir de la revolución industrial con el crecimiento de las ciudades y la generalización del ferrocarril,
la actividad agraria se ha vuelto comercial y especializada, las grandes innovaciones técnicas como
la mecanización del campo, el uso de abonos y fertilizantes químicos, la selección de semillas y
razas... ha provocado un aumento de la producción agraria pero un descenso en el número de
población rural (éxodo rural). El ingreso de España en la U.E. ha influido en la actividad y espacio
agrario, pues ha supuesto la ampliación de los mercados agrarios, la participación en las políticas
comunitarias y nuevas condiciones de financiación de la producción agraria.
• Condicionantes demográficos: la población activa agraria ha disminuido a lo largo del siglo XX, de
un 63 % al 4% actual. La causa ha sido el éxodo rural de 1960 a 1975, produciendo el
despoblamiento de zonas del interior y de las montañas, y el envejecimiento de la población
agraria.
2. USOS Y APROVECHAMIENTOS AGRARIOS
Los usos del espacio agrario son la agricultura, la ganadería y la explotación forestal . La
superficie ocupada por estos usos en España se reparte entre tierras de cultivo, que tienden a
decrecer (33,6%); prados naturales y pastizales (18,6%); y terreno forestal (37,8%). El resto corresponde
a otras superficies (10%). No obstante, la distribución de estos usos muestra acusadas diferencias entre
comunidades autónomas. De forma muy general, podemos distinguir tres zonas: aquellas donde la
aportación ganadera es mayor (Asturias, Cantabria, Extremadura); aquellas con mayor aportación
agrícola (Andalucía, Castilla-La Mancha o Murcia); y el resto del territorio en el que se produce una
aportación equilibrada de agricultura y ganadería.
2.1. La producción agrícola
La producción agrícola se basa en una estructura agraria productivista (se inició en 1960). Su
objetivo es aumentar la producción para venderla en el mercado, aumentando el tamaño de las
explotaciones, incorporando avances tecnológicos, reduciendo la mano de obra y especializando la
producción de forma intensiva, con un impacto ambiental elevado (sobreexplotación y contaminación
del suelo y agua, deforestación…)
Los principales cultivos españoles son:
- Cereales: ocupan el 60% de la superficie cultivada, están destinados a alimentación humana (trigo,
arroz) y a piensos animales (cebada, maíz, avena, centeno). Localización: secanos del interior
(Extremadura, las dos Castillas y Andalucía). Maíz y arroz en zonas de regadío de la albufera
valenciana, al delta del Ebro y marismas del Guadalquivir y en la España Húmeda.
- Olivo: Monocultivo de secano para producción de aceituna y aceite. Producción más elevada del
mundo (40% mundial). Precio elevado por la escasa mecanización. Recibe ayudas comunitarias, y
apuesta por la calidad. Cultivo emblemático del sur de España: Andalucía (Jaén y Córdoba), y
Extremadura.
- Vid: cultivo de secano para producción de uvas y vino. Reconversión del sector desde la entrada en la
U.E. con financiación para el arranque de cepas y fabricación de vinos de calidad. Castilla- La
Mancha (Valdepeñas), La Rioja, Rías bajas gallegas, Jerez, Montilla (Córdoba), ribera del Duero y cava
catalán.
- Leguminosas: para consumo en verde o en seco (legumbres: garbanzos, lentejas, judías...),
producción reducida por la dificultad de mecanización y bajos rendimientos. Cultivo de secano.
Andalucía, las dos Castillas y Extremadura.
- Hortofrutícolas: cultivo de regadío al aire libre o en invernadero, acolchado, enarenado... Los frutales
son también de regadío, menos el almendro, el avellano... Se dan en el litoral mediterráneo (Levante,
Murcia, Almería), también en valles del interior del Ebro. Plátanos en Canarias, Cítricos en Valencia.
- Floricultura: va ganando importancia en invernaderos de Canarias, Almería y Cataluña.
- Cultivos industriales: son los que requieren una transformación industrial previa a su consumo:
Los cultivos industriales son: girasol, tabaco (c. secano), remolacha y algodón (c. regadío). El más
extendido es el girasol (Cuenca, Sevilla). La remolacha azucarera (cuenca del Duero, Cádiz, Sevilla). El
algodón exige veranos cálidos (Andalucía). El tabaco (Cáceres y Granada).
- Cultivos forrajeros: para la alimentación del ganado (alfalfa, maíz forrajero, veza), en el Norte
peninsular y en regadíos.
- Cultivos forzados (enarenados, bajo plásticos) y subtropicales, claro exponente del dinamismo de la
agricultura española y del aprovechamiento de las potencialidades que ofrece el clima. Invernaderos de
Almería y cultivos tropicales de la costa granadina y malagueña (chirimoya, aguacate, kiwi...).
2.2. La producción ganadera
La producción ganadera ha aumentado especialmente en Asturias, Cantabria, Galicia, País
Vasco y Cataluña, ya que al mecanizarse el campo, el agricultor dispone de más tiempo para la
ganadería, y hay más demanda de proteínas procedentes de la carne, leche y huevos.
Podemos distinguir dos tipos de ganadería: ganadería extensiva: alimentada en prados y
pastizales naturales (vacuno) o en rastrojos (ovejas y cabras); y ganadería intensiva: se alimenta total
o parcialmente de piensos (estabulada o mixta). Hoy en día se especializa en producción de carne o de
leche.
Históricamente, la ganadería estaba vinculada a la agricultura, estaban integradas. Desde la Edad
Media la ganadería modificaba los paisajes agrarios españoles con la Mesta y la trashumancia, que
generó una red de cañadas, veredas y caminos que tuvo plena vigencia hasta el siglo XX.
Hoy en día, la ganadería se ha intensificado con las mejoras genéticas de razas, la estabulación,
los piensos compuestos... Aunque tiene algunos problemas, como la escasez de pastos naturales para el
ganado por la falta de precipitaciones, salvo en la España Húmeda, por lo que la alimentación del
ganado depende de forrajes y piensos compuestos en gran parte importados. Otro problema es el
tamaño inadecuado de muchas explotaciones ganaderas, que sigue siendo pequeño a pesar de las
concentraciones habidas.
Tipos de ganado y su localización en España:
➢ Ganadería bovina o vacuna: predomina en montañas, dehesas de la meseta y en la España
Húmeda. Es extensiva en el norte de España y estabulada intensiva con técnicas modernas
de ordeño automático y de indemnización artificial.
➢ Ganadería ovina y caprina: trashumante, extensiva que pasta en rastrojos y barbechos,
estabulada (corderos). Hay gran demanda de leche para hacer quesos. Destaca en la Meseta,
Andalucía oriental y montañas mediterráneas.
➢ Ganadería porcina: Hay dos tipos: extensiva de calidad de razas autóctonas (cerdo ibérico) en
las dehesas de Extremadura, Salamanca, Huelva y Cádiz, e intensiva estabulada e industrial
de razas extranjeras en Cataluña.
➢ Ganadería avícola: es intensiva e industrial para producción de carne y huevos (gallinas,
pollos, pavos y avestruz), en Cataluña, Valencia, Galicia y Valladolid.
2.3. La actividad forestal o silvicultura
Supone sólo de 2% de la riqueza del sector. Las especies principales son frondosas (haya, roble,
castaño, chopo y eucalipto) y coníferas (pino).
La política forestal ha cambiado totalmente. Hace años se producían talas abusivas,
sobreexplotación ganadera de las montañas y eran frecuentes los incendios, favorecidos por el
abandono del monte y las repoblaciones inadecuadas (pino y eucalipto). En la actualidad, la
Política Agraria Comunitaria (PAC) incluye una política de defensa de los bosques fomentando las
repoblaciones y que se replanten sólo especies autóctonas y propias del medio natural.
De los bosques obtenemos: madera, aunque insuficiente, tenemos que importar; corcho (España
es la segunda productora mundial); resina; miel; frutos de algunas especies; plantas aromáticas y
medicinales; etc. Hoy se está potenciando el bosque para usos de ocio (caza y turismo rural).
3. LA POLÍTICA AGRARIA COMUNITARIA
La Política Agraria Común (PAC) tiene su origen en el Tratado de Roma (1957, origen de la U.E) y
fue uno de los pilares de la construcción europea. En España se comenzó a aplicar en 1986, con el ingreso
en la Unión Europea. Los objetivos de la PAC son:
1.- Aumentar la producción agraria para reducir la demanda alimentaria y las importaciones.
2.- Proporcionar un nivel de vida equitativo, justo, a los agricultores.
3.- Estabilizar los mercados.
4.- Garantizar el abastecimiento de productos agrarios.
5.- Asegurar unos precios razonables para los consumidores
Se pretendía lograr estos cinco objetivos mediante la unidad de mercado, es decir, suprimiendo
las barreras aduaneras entre los países miembros, otorgando una preferencia comunitaria a los
productos europeos y creando un fondo de solidaridad financiera: FEOGA (Fondo Europeo de
Orientación y Garantía Agrícola) que son ayudas para la mejora de explotaciones agrarias.
En 1991 se planteó una REFORMA DE LA PAC, con la intención de controlar la producción
(para que no hubiera excedentes), evitar un crecimiento excesivo de los gastos agrícolas, mantener la
competitividad, profundizar en la unidad de mercado, etc.
El sector agrario español ha cambiado mucho desde su ingreso en la U.E con la aplicación de
la PAC. Han sido importantes las ventajas que ha tenido España como acceder a un gran mercado
europeo protegido del exterior por el principio de la preferencia comunitaria, recibir ayudas
económicas para la mejora de las explotaciones agrarias y para ayudar a las zonas rurales más
atrasadas, medidas para la protección del medio ambiente y para la reforestación, ayudas y
subvenciones para mantener las producciones y las rentas de los agricultores y ganaderos... Pero la
actividad agraria española necesita todavía fuertes inversiones para modernizarse, aumentar su calidad
y poder competir con éxito en el mercado comunitario. Además el problema de los excedentes ha
llevado al establecimiento de restricciones y cuotas a productos como la carne, la leche, el vino, el
aceite...
4. NUEVAS FUNCIONES DEL ESPACIO RURAL
En la actualidad, el espacio rural está diversificando sus actividades con la implantación de otras
diferentes a las agrarias tradicionales.
Las causas que han favorecido estos nuevos usos han sido diversas:
• Una nueva percepción positiva de lo rural. Antes se identificaba lo rural con el atraso y la pobreza.
Hoy se ha revalorizado lo rural como sinónimo de mayor calidad medioambiental,
tranquilidad, seguridad y sociabilidad.
• La tendencia a descentralizar la residencia, la producción y los servicios por razones económicas, su
menor coste; y por razones sociales, el deseo de una organización territorial más equilibrada.
Los nuevos usos implantados en el espacio rural han sido los siguientes:
• Usos residenciales, como viviendas secundarias de fin de semana o vacaciones, o residencias
principales en las áreas próximas a las grandes ciudades, ante la carestía del suelo urbano. Además,
a raíz de la expansión del Covid-19, algunas personas han trasladado su lugar de residencia al
medio rural, con un doble objetivo: primero alejarse de grandes aglomeraciones urbanas y tener
mayor sensación de seguridad en un entorno menos habitado; por otra parte, la posibilidad de
aprovechar el suelo agrario para poder desarrollar una economía de subsistencia (minoritaria) a la
vez que repueblan entornos deshabitados, se incentiva la producción sostenible de alimentos de
primera necesidad.
• Usos industriales, derivados del traslado de fábricas que buscan suelo y mano de obra más
baratos, o aprovechar las materias primas y recursos rurales.
• Usos terciarios, como infraestructuras de transporte y de aprovisionamiento urbanos, grandes
superficies comerciales; actividades de ocio como el turismo rural y la caza.
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