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Leccion 4 - Movimiento Apostolico Profetico

Este documento resume el Movimiento Apostólico y Profético (MAP), el cual surge de la confusión en torno a si existen apóstoles y profetas en la iglesia hoy. El MAP enseña que la iglesia necesita la autoridad de los cinco ministerios mencionados en Efesios 4:11, incluyendo apóstoles y profetas modernos. Esto ha llevado a la creación de líderes autoproclamados con autoridad sobre iglesias. Sin embargo, el documento plantea que el MAP ha malinterpretado varios pasajes y
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Leccion 4 - Movimiento Apostolico Profetico

Este documento resume el Movimiento Apostólico y Profético (MAP), el cual surge de la confusión en torno a si existen apóstoles y profetas en la iglesia hoy. El MAP enseña que la iglesia necesita la autoridad de los cinco ministerios mencionados en Efesios 4:11, incluyendo apóstoles y profetas modernos. Esto ha llevado a la creación de líderes autoproclamados con autoridad sobre iglesias. Sin embargo, el documento plantea que el MAP ha malinterpretado varios pasajes y
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LECCION 3

El Movimiento Apostólico y
Profético

FACILITADOR: Ps. Sigifredo Sabalza


INTRODUCCIÓN
Mucha confusión está generando en el día de hoy la interpretación de Efesios
4:11 que dice “Y Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros
evangelistas; a otros, pastores y maestros”.
La confusión radica en que muchos se preguntan si en verdad existen en el día de
hoy Apóstoles y Profetas, es alrededor de esos dos ministerios que surge la
confusión, porque no es cuestionado el ministerio de evangelista, Pastor, y
Maestro.
En el día de hoy se han levantado grupos y personas que se hacen llamar
“Apóstoles y Profetas”, los cuales reclaman ser las “cabezas o autoridad
apostólica” de la iglesia en general en determinada ciudad o región, se proclama
que dichas iglesias unidas bajo la “autoridad apostólica” supuestamente estarían
llamadas a derribar toda barrera denominacional para venir a estar bajo la
autoridad de los “Apóstoles y Profetas”‘.
Hoy la confusión es tal que la iglesia está dividida ante este asunto. Es por ello
que, debido a la trascendencia y lo controversial del tema he creído necesario
tratarlo en una lección para exponer algunas cosas que, a mi parecer, son
relevantes con respecto al tema, poniéndolo en perspectiva con algunas cosas
que al respecto se han publicado.

DEFINIENDO TERMINOS
Apóstol: Etimológicamente proviene del griego “apostolo o apostello”, y significa
“alguien enviado con un mensaje o comisión especial; puede referirse a un
embajador o representante de otro”. Es el título con que el NT designa a los doce
que Jesús eligió para que le acompañaran más de cerca (Marcos 3:14); (Hechos
1:21) y para confiarles la misión de anunciar al mundo el reino de Dios (Mateo
10:2-7); (Marcos 3:14-19); (Lucas 6:13-16); (Apocalipsis 21:14).

El apóstol por antonomasia es el propio Cristo en cuanto enviado del Padre para
salvar al mundo (Juan 3:17); (Juan 3:34); (Juan 5:36); (1 Juan 4:9), (1 Juan 4:14);
(Romanos 8:3); (Gálatas 4:4); (Hebreos 3:11). De manera especial lo hace con
Pablo, quien reivindica su condición de apóstol en total igualdad con los doce
(Romanos 1:1); (1 Corintios 1:1); (1 Corintios 9:1-5); (1 Corintios 15:8-10);
(Gálatas 1:1), (Gálatas 1:16-17); (Gálatas 2:8); (1 Timoteo 2:7). Estos, fueron
considerados como los mayores líderes de la Iglesia primitiva y depositarios
directos de la tradición cristiana.

El NT concede también el título de apóstol a otras personas que destacan por su


actividad misionera (Romanos 16:7); (2 Corintios 8:23); (Hechos 14:4); y también
se les llama apóstoles a otros obreros cristianos, como Bernabé (Hechos 14:14),
Andrónico y Junias (Romanos 16:7) reconociendo su trabajo cristiano, pero sin
conceder el mismo grado de autoridad apostólica.

Profeta: Es básicamente un vocero de Dios, que comunica a los hombres la


Palabra de Dios, que ha recibido directamente de Él. Cuando un profeta habla en
calidad de tal, es inspirado por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:19-21) y por tanto libre
de todo error. No obstante, el profeta no es una marioneta ni un simple repetidor
de lo que ha recibido.

Por el contrario, retiene su propia voluntad, inteligencia y pensamientos mientras


comunica fielmente lo que Dios quiere decir. Dios pone palabras en boca de los
profetas (Deuteronomio 18:18; Jeremías 1:9). Un profeta es un siervo de Dios
(Zacarías 1:6) y Su mensajero (2 Crónicas 36:15). La autoridad de profeta es
verificada y transformada en palabra escrita principalmente en el antiguo
testamento.

ANALISIS DEL MOVIMIENTO APOSTOLICO PROFETICO


El Movimiento Apostólico y Profético MAP, llamado también Nueva Reforma,
Nueva Generación Apostólica, Movimiento de Restauración o los Cinco
Ministerios, tiene su origen en iglesias de líneas pentecostales y carismáticas.
Comienza a tomar forma a fines de los años ochenta y logra su consolidación en
los últimos 20 años. Surge de la confusión de la interpretación de Efesios
2:20 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” y Efesios 4:11 “Y él mismo
constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros,
pastores y maestros” la interpretación del MAP, es que en el tiempo presente la
iglesia necesita, para estar completa y ser plenamente edificada, la vigencia plena
y la autoridad como tal de los cinco ministerios indicados.

Esto, implica la necesaria presencia de apóstoles y profetas en la iglesia de hoy,


con la plena y absoluta vigencia de la autoridad canónica de apóstol y profeta. Por
esto, reclaman que sus enseñanzas y/o profecías tienen el mismo derecho de
autoridad divina que las atribuidas a los apóstoles y profetas en el canon bíblico
comúnmente aceptado.

Para esto, las iglesias de este MAP han procedido a constituir autoridades de tipo
vertical, bajo el nombre de apóstoles y profetas. Quienes ejercen autoridad directa
sobre sus grupos asociados y adicionalmente se consideran como autoridad
apostólica y profética sobre toda la cristiandad de la zona, región o país. Incluso
de aquellos que no reconocen su autoridad.

El MAP no reconoce barreras denominacionales, y proclama la unidad de todos


los creyentes bajo la autoridad de apóstoles y profetas, sin barreras
denominacionales ni doctrinarias.
Su sistema de gobierno es del tipo episcopal, vertical descendente. No reconocen
autoridad congregacional, parlamentaria ni la democratización de las iglesias. Los
recursos económicos son administrados solo bajo el criterio de los líderes
apostólicos.

Entre sus enseñanzas, destacan el énfasis en la instauración del Reino de Dios,


aquí y ahora, pero no mediante intervención divina de Cristo en su venida, sino
mediante la ocupación de espacios de poder social (Teología del dominio o
dominionismo). Esto debe ser concretado por selectos y preparados grupos de
creyentes, en los ámbitos político, financiero, empresarial, dirigencial y todos
aquellos en que hay ejercicio de autoridad. Al tomar estos los espacios de
autoridad, en detrimento de no creyentes, se estaría manifestando el reino de
Dios en la tierra.

También, el MAP elimina o reduce a la mínima expresión la posición


dispensacionalista premilenial, olvidando las doctrinas escatológicas como el
arrebatamiento, la gran tribulación, las bodas del cordero, la segunda venida de
Cristo, y el milenio. Respecto a esta última, asume una posición amilenial muy
similar a la que tradicionalmente ha sostenido la iglesia católica.

Como reclaman para sí autoridad apostólica y profética, con derecho de


canonicidad, indican que sus enseñanzas pueden complementar lo indicado en
Las Escrituras, y en alguno casos traer a la iglesia una nueva revelación para
corregir la peregrinación de la iglesia.

John Eckhardt líder del MAP indica en el libro Movimiento apostólico, pagina 45,
lo siguiente: “Ellos (apóstoles y profetas) frecuentemente son los primeros en
predicar ciertas revelaciones que Dios está entregando a la Iglesia” y agrega “Un
Apóstol puede venir y establecer una nueva revelación” (Pág. 46).

Lo que aquí se está señalando es que los nuevos “apóstoles y profetas” tiene
autoridad para establecer principios doctrinales, del mismo valor que los apóstoles
y profetas bíblicos, por ser ellos depositarios de supuestas revelaciones divinas,
aun cuando estén fuera de lo establecido por La Palabra de Dios. Esto, es un
precedente peligroso, que puede abrir la puerta a muchos errores doctrinales tal
como en otros momentos de la historia a sucedido.

Entendiendo El Problema
En un artículo titulado “New Prophets to Head the Church (Los Nuevos Profetas
Que Lidearan La Iglesia)” por Let Us Reason Ministries, el autor relata algo que a
mi parecer es sorprendente; él dice que en el año 2.000, mientras miraba en una
de las cadenas cristianas de televisión una entrevista con uno de los más
reconocidos líderes de este movimiento de apóstoles y profetas modernos (Peter
Wagner) le escucho decir:
“Creo que el gobierno de la iglesia finalmente ha llegado al lugar que las
escrituras afirman en Efesios 2 donde habla del fundamento de la iglesia que son
los apóstoles y profetas, previo a la década de los 80’s y 90’s estos fueron
prácticamente ignorados, pero ahora por haberlo reconocido es la mayor razón
por la cual estamos entrando en un nuevo nivel de oración, de guerra espiritual,
de sanidad, milagros y liberación. Esta es Una Nueva Era, yo no sé si es
coincidencial a medida que entramos en un Nuevo Milenio“. (Énfasis añadido).

Al nosotros observar dicha afirmación, en ella se implica que la iglesia estuvo


estancada hasta los años 80’s y 90’s, como si estuviese esperando el
descubrimiento y lanzamiento del ministerio apostólico y profético. La realidad es
que en estos 20 siglos que tiene la iglesia de existencia, Dios, en su soberanía y
su plan eterno, siempre ha obrado su voluntad y nada se le ha salido de las
manos. Durante todos estos siglos hubo periodos de oscuridad, pero también
tiempos de gran luz, tiempos de evangelización, conversión y avivamientos por
doquier. Jesús dijo “Estableceré mi Iglesia y las puertas del hades no
prevalecerán contra ella”.

Cuando estos apóstoles modernos afirman: “La Iglesia finalmente ha llegado al


lugar que las escrituras afirman en Efesios 2” parecen dar a entender que la
iglesia ha estado sin fundamento en estos 2.000 años de existencia o que el plan
de Dios para con su iglesia no se había podido llevar a cabo; De ser así, entonces
el evangelio seria el fracaso más grande que jamás haya existido, si en 2.000
años Cristo no había podido fundamentar su iglesia.

Más bien parecería que el movimiento apostólico moderno ha mal


interpretado Efesios 2:19-20 que literalmente dice: “Así que ya no sois extranjeros
ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de
Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo“.

Si usted nota aquí se nos habla de nuestra posición en Cristo como creyentes y
cuando se habla del fundamento de apóstoles y profetas NO se está hablando
de autoridad jerárquica eclesiástica, sino más bien se está hablando
del crecimiento y/o madurez que el creyente obtiene cuando es edificado en la
doctrina de los apóstoles y profetas, es decir en la doctrina de aquellos hombres
que recibieron la inspiración, la revelación de la Biblia, la Palabra de Dios.

De ello hablo Jesús en Juan 15 cuando dijo “Tengo muchas cosas que decirles
pero todavía no las pueden sobrellevar; pero cuando venga el consolador, el
Espíritu de Verdad, el tomará de lo mío y os lo hará saber“. En este versículo se
entiende que el tomar de lo de él y hacerlo saber, en ello se está refiriendo y está
incluido el concepto de la Inspiración y la Revelación de las Escrituras. A ello se
refiere Judas cuando nos llama a “contender por la Fe dada una vez a los santos“;
Fe en este sentido es conjunto de doctrinas que fue dada una sola vez, no
muchas veces, sino una vez. Esa fe o doctrina, es el fundamento de los apóstoles
y profetas de los cuales nos habla Efesios 2:20.

Por todo lo expresado anteriormente, queda demostrado que la expresión


“Fundamento de Apóstoles y Profetas” no se refiere al orden jerárquico ministerial
que pueda existir dentro de la iglesia sino al fundamento doctrinal que fue traido
por revelación directa a los profetas de oficio del Antiguo Testamento y a los
apóstoles que recibieron el Soplo Divino de la inspiración para traernos la Biblia,
que es la Palabra de Dios, de donde sale el fundamento doctrinal en el cual se ha
sostenido la Iglesia ayer, hoy y siempre.

El afirmar que a ellos, los nuevos apóstoles y profetas, se les ha dado la autoridad
para establecer una nueva revelación y con ella nueva doctrina, es peligroso y
también es echar por la borda algunos principios que al respecto están bien
establecidos en la Palabra de Dios. Podemos preguntarnos: ¿se puede hoy
establecer una nueva revelación?

Problema bíblico que enfrenta el movimiento apostólico y profético


en el día de hoy.
Conforme a la definición de la Coalición Internacional de Apóstoles ICA, un
apóstol: “Es un líder cristiano dotado, enseñado, comisionado y enviado por Dios
con la autoridad de establecer el gobierno fundamental de la iglesia y en la esfera
ministerial de escuchar lo que el Espíritu está diciendo a las iglesias y
estableciendo el orden adecuado para el crecimiento y la madurez de la iglesia”
(What is the New Apostolic Reformation?, compiled by Renne Rodríguez).
Si usted nota esta definición es muy general y un tanto ambigua respecto a lo que
la Biblia nos enseña acerca de lo que es un apóstol. Si nosotros tomamos lo que
la Biblia dice al respecto, no habría de extrañarnos porque, después de la muerte
de Juan el apóstol cerca del año 100 después de Cristo, no se estableció nuevos
apóstoles. Comencemos viendo:
Hechos 1:21 dice: “Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado
junto con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre
nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre
nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su
resurrección“. Si usted nota, aquí el requerimiento para el apostolado, era ser
testigo visual del ministerio de Jesús desde que fue bautizado en el Jordán hasta
su traslado al cielo. Después de su muerte y resurrección Pablo, que siempre
defendió su apostolado, daba testimonio de haber visto a Jesús personalmente, y
no solamente esto, sino haber aprendido el evangelio por revelación directa, de lo
cual adolecen muchos de los “apóstoles” modernos. 1 Corintios 9:1 dice: “¿No soy
apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros
mi obra en el Señor?“. Gálatas 1:11 dice: “Mas os hago saber, hermanos, que el
evangelio anunciado por mí no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí
de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo“.
Nadie hoy día puede decir que lo que ha aprendido del evangelio nadie se lo
predicó o enseñó; todo aquel que se ha convertido en el día de hoy lo ha hecho
porque alguien le hablo lo que previamente había oído o aprendido de otro. Los
apóstoles del Señor, empero, tuvieron un aprendizaje directo, aquellos que se
sentaron a los pies de Jesús por tres años y luego Pablo, quien no pudo aprender
en el ministerio terrenal del Señor, no obstante, él tuvo instrucción directa del
evangelio, al igual que los demás pertenecen a un circulo único y exclusivo. Me
preguntará usted, entonces, que me dice de Jacobo el hermano del Señor quien
es llamado apóstol en Gálatas 1:19 y también Bernabé entre otros?
La palabra apóstol, la traducción del griego Apóstolos (Αποστολων) es,
literalmente, uno enviado (Apo) del partítivo Stello, enviar. Según Vine “Este
vocablo se usa con respecto al Señor Jesús para describir su relación con
Dios, Hebreos 3:1, los doce discípulos elegidos para recibir una instrucción
especial fueron así designados (Lucas 6;13; 9:10). Pablo, aun cuando había visto
al Señor Jesús 1 Corintios 9:1; 15:8, no había acompañado a los doce “todo el
tiempo entre ellos” Hechos 1:22 en base a su carencia de las condiciones
necesarias para ello, Pablo recibió una comisión directa, por parte del Señor
mismo, después de su ascensión para llevar el evangelio a los gentiles. Termina
diciendo Vine en cuanto a otros nombrados apóstoles que aparecen en la Biblia
fuera de los doce, como por ejemplo Bernabé (Hechos 14:4,14), Andrónico y
Junias (Romanos 16:7), de Epáfrodito (Filipenses 2:25) “vuestro mensajero“, en
este sentido la palabra también se puede traducir como mensajero, conforme Vine
la palabra Apostolado del griego Apóstole que aparece en Hechos 1:25, Romanos
1:15, 1 Corintios 9:2 y Gálatas 2:8 se traduce como un “enviado”, una misión o un
apostolado. (W.E. Vine, Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo
Testamento, páginas 129 y 130).
Conforme a lo anteriormente expresado, la capacidad para establecer doctrina,
solamente fue dada una sola vez a aquellos quienes recibieron la revelación y la
inspiración para comunicar la verdad infalible revelada, es decir, las Santas
Escrituras. Esto está limitado solamente a ellos, a los apóstoles originales.
Fegurson lo describe magistralmente de la siguiente manera: “Ya que los
apóstoles (excepto en el sentido de los delegados de las iglesias) fueron testigos
de la resurrección y formularon el fundamento de la iglesia, resulta que su puesto
era un fenómeno de la primera generación y que no podía repetirse; no tuvieron
sucesores, y en principio no puede haberlos. No obstante, la iglesia puede y
tiene que ser apostólica todavía, en el sentido que tiene que vivir de acuerdo
con su enseñanza contenida en las Escrituras del Nuevo Testamento, y tiene
que seguir su ejemplo de sufrir con su Señor. John Wesley declaró: “Algunos
grupos episcopales tienen dirigentes que se nombran apóstoles a sí mismos, pero
también ellos dejan de reconocer que el apostolado se asocia con ser testigos
originales de la resurrección“. (Fegurson, Wright, Packer. Nuevo Diccionario De
Teología, CBP, Páginas 86 y 87).
Como hemos descrito, una gran cantidad de autores cristianos en prácticamente
todos los periodos de la iglesia han considerado el tema y están de acuerdo
que los apóstoles originales son insustituibles, que una vez cumplido su
ministerio, este se ha perpetuado en la iglesia, y la iglesia todavía continúa bajo la
autoridad de los apóstoles y profetas originales. Con respecto a los profetas del
Antiguo Testamento, muchas profecías se han cumplido y en el día de hoy son
históricas, otras están en cumplimiento o se cumplirán en un futuro inmediato, por
lo tanto los profetas originales aún están vigentes. De igual manera ocurre con los
apóstoles, hombres inspirados para establecer en Cristo el fundamento de la
iglesia, sus escritos inspirados no caducan porque es la Palabra de Dios, por
ende aún están vigentes y son irremplazables.
El movimiento apostólico y profético del día de hoy no es otra cosa que algo bien
orquestado para tomar control de la iglesia y es algo peligroso porque lleva el
asunto a extremos extra bíblicos como podemos verlo en la definición que en su
recopilación sobre el tema hace Renne Rodríguez. Este artículo expresa algunas
cosas que al leerlo no nos queda más que preguntarnos ¿Cuál es la base bíblica
para esto? Citamos: “El actual movimiento apostólico es tan nuevo que
considerable confusión ha surgido. ¿Quién es un apóstol? ¿Son todos los
apóstoles iguales? ¿Cómo ministra un apóstol? He aquí la terminología que me
parece será de ayuda al menos por el momento:

o Apóstoles Verticales.
o Apóstoles Eclesiales (autoridad sobre número de iglesias).
o Apóstoles Funcionales (ministerios en esferas específicas).
o Apóstoles de Equipo (ministran en conjunto con otros apóstoles).
o Apóstoles Congregacionales (pastores que pastorean iglesias de un número
superior a los 700 u 800s)
o Apóstoles Horizontales.
o Apóstoles Convergentes (llamado de autoridad conjunto en campos
específicos).
o Apóstoles Embajadores (ministerio itinerante de catalización).
o Apóstoles Movilizados (autoridad para poner a trabajar junto a cierto segmento
del cuerpo de cristo).
o Apóstoles Territoriales (autoridad sobre cierto segmento del cuerpo en la
esfera de una ciudad o estado).
o Apóstoles de Mercado (rol no definido aún).
(Fuente: What is the New Apostolic Reformation? Compiled by Renne Rodriguez)

Veamos ahora Efesios 4:11 que dice: “Y él mismo constituyó a unos apóstoles; a
otros profetas; a otros, evangelistas; a otros pastores y maestros”. Este es uno de
los versículos que con respecto al tema está causando controversia. Este
versículo es utilizado por la gente del movimiento apostólico y profético para
afirmar que es bíblico la función de los cinco ministerios en la iglesia de hoy; No
obstante muchos de los más connotados comentaristas y exégetas bíblicos tienen
otra opinión al respecto.
He aquí lo que algunos importantes comentaristas dicen de Efesios [Link]
o People’s New Testament. Efesios 4:11 “Y el dio“. Se ha mostrado previamente
que Cristo “dio dones a los hombres” (Versículos 7,8), de esos dones hubo
varios oficios. El objeto de esos oficios fue el promover “la unidad de la fe”
(Versículo 13). Cristo ha elegido los oficios, y los da a los hombres en la
iglesia, a quienes Él hace aptos para estos oficios. Es la responsabilidad de la
iglesia el reconocer y llamar a los hombres que reúnen las condiciones que
Cristo ha dado. “Y para ser apóstoles“: Los apóstoles fueron elegidos por
Cristo. Todos tenían que ser testigos de su resurrección (Hechos 1.22). Por lo
tanto NO puede haber sucesores, pero su oficio continúa, y ellos (los doce)
aún siguen siendo maestros y autoridad por sus escritos y ejemplo. “Y algunos
profetas“: El oficio inspirado, esencial en la iglesia por sus enseñanzas hasta
que el Nuevo Testamento fuese completado. “Y algunos evangelistas“: como
el caso de Felipe (Hechos 8:4-12, 21:8). Este oficio es para predicar el
evangelio y será necesario todo el tiempo que la iglesia continúe en la tierra.
Este oficio no requiere dones extraordinarios, es permanente. “Pastores y
maestros“: Estos no son oficios distintos, obispos, o ancianos, son aquellos
que especialmente “laboran en la palabra y en la doctrina”, el pastor siempre
será un anciano. Todos estos oficios son dados con el propósito que se indica
en el Versículo 12, “perfeccionar a los santos“.
o Mattew Henry (1662-1714). Uno de los más grandes comentaristas de todos
los tiempos comenta de Efesios 4:11 lo siguiente: “El apóstol nos dice lo que
Cristo dio en su ascensión: El dio a algunos ser apóstoles, de hecho ya había
establecido a algunos antes de su ascensión (Mateo 10:1-5), pero uno fue
añadido (Hechos 1:26). Y todos ellos fueron solemnemente instalados y
públicamente confirmados en su oficio, por la manifestación visible del Espíritu
Santo de una manera extraordinaria sobre ellos. Note que el gran don que
Cristo dio a la iglesia en su ascensión fue el Ministerio de Paz y
Reconciliación. El don del ministerio es el fruto de la ascensión de Cristo y los
ministros tienen sus diferentes dones que fueron dados a ellos por el Señor
Jesús. Los oficiales que Cristo dio a su iglesia eran de dos
clases Extraordinarios y Ordinarios. Los Extraordinarios, avanzados a un oficio
mayor en la iglesia, tal como fueron los apóstoles, profetas y evangelistas. Los
apóstoles eran los jefes. Estos fueron inmediatamente llamados por Cristo,
investidos de extraordinarios dones y el poder para obrar milagros y con la
infalibilidad en la entrega de su Verdad; y ellos fueron testigos de sus milagros
y doctrina, Él los envió a ellos a expandir el evangelio y a plantar y hacer
crecer iglesias. Los profetas parece que son aquellos escritores del Antiguo
Testamento, quienes identificaron las cosas que habrían de venir. Los
evangelistas eran personas ordenadas (2 Timoteo 1:6) a quienes los apóstoles
tomaron como compañeros en sus viajes (Gálatas 2:1) y eran enviados a
predicar y a establecer iglesias como las que los apóstoles habían plantado
(Hechos 19:22); Estos no estaban fijos en ningún lugar en particular y
generalmente continuaban hasta que eran reasignados (2 Timoteo 4:9).
Luego, en segundo lugar, vienen los Ordinarios, los pastores y maestros,
empleados en una esfera más limitada. Algunos toman estos dos nombres y lo
asignan a un solo oficio, ambos son ordinarios y atañen al ministerio de la
iglesia; los pastores son fijos y cabeza particular en las iglesias, designados
para guiar, instruir y alimentar en la manera en que han sido designados por
Cristo. Estos frecuentemente son llamados obispos y ancianos. Los maestros
son aquellos que su trabajo es predicar el evangelio e instruir a la gente por la
vía de la exhortación”.
o Commentary Critical and Explanatory On the Whole Bible. Efesios 4:11. Del
Griego enfático. Él mismo, por su poder supremo, estableció algunos
apóstoles. Traducción, “algunos para ser apóstoles, algunos para ser
profetas“. Estos hombres que ejercían este oficio, no eran menos que el oficio
en sí mismo, era un don divino, ministros que no se ofrecieron a sí mismo.
Compárelo con la lista en 1 Corintios 12:10,28. Los apóstoles, profetas y
evangelistas eran ministros espéciales y extraordinarios, los pastores y
maestros eran ministros ordinarios de un particular rebaño, probablemente
estaban incluidos los obispos, presbíteros y diáconos (Hechos 21:8). En
contraste con los estacionarios pastores y maestros (2 Timoteo 4:5) los
evangelistas fundaban las iglesias, los maestros la fortalecían en la fe y los
pastores daban la guianza a la iglesia.
o The 1599 Geneva Study Bible. Efesios 4:11. Primero que nada se lista la
función eclesiástica, que es en parte extraordinaria y por un periodo, tales
como los apóstoles, profetas y evangelistas y la otra parte ordinaria y
perpetua como pastores y maestros. Los apóstoles eran aquellos once a
quienes luego fue añadido Pablo, cuyo oficio era plantar iglesias por todo el
mundo; Los profetas cuyo oficio era uno de los principales, quienes eran
hombres llenos de sabiduría, los cuales podían predecir las cosas que habrían
de venir. Los apóstoles les usaban como compañeros en la ejecución de su
oficio, pastores los que gobiernan la iglesia y maestros los que gobiernan las
escuelas.
o Coffman Commentaries on the Old and New Testament. Efesios 4:11. Como
Bruce observa, hay dos pares de oficios en vista aquí; en primer lugar
apóstoles y profetas, en segundo lugar evangelistas, pastores y maestros. Los
dos primeros fueron efectivos en la fundación de la iglesia y los segundos
requeridos en todas las generaciones, la omisión de algunos en lo que se
refiere a maestro da lugar a la interpretación de maestro-pastor o pastor-
maestro.

Posición de Las Asambleas de Dios en el Mundo ante este movimiento

Las Asambleas de Dios de los Estados Unidos


En su Declaración Oficial sobre apóstoles y profetas, adoptada el 6 de agosto del
2001, por el Concilio General de las Asambleas de Dios de los Estados Unidos,
dice: “Siendo que el Nuevo Testamento no provee instrucciones para el
nombramiento de futuros apóstoles, tales puestos contemporáneos no son
esenciales a la salud ni al crecimiento de la iglesia, ni a su naturaleza apostólica.

Las cartas pastorales no proveen información acerca del nombramiento de


apóstoles ni de profetas, y el libro de los Hechos no indica que tal provisión fuera
dada en las iglesias establecidas en los viajes misioneros. Los apóstoles no
nombraron ni apóstoles ni profetas sino ancianos (Hechos 14:23).

Al terminar los viajes misioneros, Pablo se reunió con los ancianos de la iglesia de
Efeso (Hechos 20:17-38). Claramente, a los ancianos también fue dada la función
de obispos (“supervisor”) y pastores (Hechos 20:28; 1 Pedro 5:2). Dentro de las
Asambleas de Dios, las personas no son reconocidas por el título de apóstol o
profeta.”

Las Asambleas de Dios de Venezuela


En una Convención Nacional Extraordinaria, realizada del 28 al 30 de julio del
2004, estudió las actuales corrientes teológicas que están de moda, entre ellas, el
Apostolado Moderno y fijó una posición.

En su declaración, en los considerandos número 5, 6, 10 y 11 dice: “Que el


concepto de la “unción apostólica” no tiene fundamentación bíblica; que la no
utilización del término “apóstol” por parte de la iglesia durante mucho tiempo de su
historia no anula el aspecto bíblico del mismo; que no necesitamos utilizar el título
“apóstol” para que el ministerio esté vigente en la iglesia contemporánea; que las
Asambleas de Dios de Venezuela no emitirá credenciales de apóstol, ni de ningún
otro ministerio.”

Primera Cumbre Latinoamericana de las Asambleas de Dios


Realizada del 12 al 16 de Septiembre del 2005, sobre el Apostolado Moderno se
pronunció en la parte IV. En relación a los profetas y apóstoles, punto 6, 7 y 8
dice: “El movimiento apostólico contemporáneo se define en términos de poder y
autoridad antropocéntrica y, por lo tanto, no corresponde a una verdadera
exégesis del Nuevo Testamento.
No se debe crear una élite de apóstoles, tales redes no corresponden al modelo
del Nuevo Testamento. La iglesia debe tener en cuenta la advertencia de las
Sagradas Escrituras en relación a los falsos apóstoles, por lo tanto, ha de
agudizar su discernimiento espiritual para identificarlos.”

CONCLUSIÓN.
Como podemos ver hay una base muy amplia para con firmeza rechazar este
movimiento “apostólico y profético” moderno que se ha levantado en los últimos
años, es anti-bíblico en el sentido interpretativo, por los comentarios expuestos
con respecto a los versículos comentados (Efesios 2:19-20) donde se habla de la
iglesia basada en el fundamento de los apóstoles y profetas, está claro que se
está refiriendo a la línea profética venida directamente del Antiguo Testamento,
cuyas profecías son infalibles y Palabra de Dios hasta el día de hoy y, cuando se
refiere a los apóstoles, obviamente se refería a aquellos hombres escogidos para
establecer la iglesia de Jesucristo. Como podemos observar en base a todos los
comentaristas señalados anteriormente en sus comentarios de Efesios 4:12 todos
ellos hacen mención de dos esferas en los cinco ministerios allí señalados, la
primera es que el oficio ministerial de Apóstoles y Profetas (algunos, como ya
vimos, incluyen a los evangelistas, otros no) eran oficios extraordinarios, limitados
a un tiempo, es decir temporales, e intransferibles; el cual estaba destinado
a terminar cuando la iglesia hubiese sido establecida y la Palabra de Dios ya
hubiese sido dada. Esta primera esfera o línea, terminó con la muerte cerca del
año 100 DC del apóstol Juan. La Segunda esfera de los tres ministerios restantes,
evangelistas, pastores y maestros, eran oficios ordinarios, no limitados al tiempo y
transferible generacionalmente, por lo cual estos son permanentes y existen hasta
hoy. Es un error, por ende, como ya hemos señalado, tratar de implantar hoy de
nuevo el oficio del apóstol y del profeta, a la manera que existieron al comienzo
de la iglesia, los cuales son irremplazables y aunque estos ya murieron y su oficio
terminó, no obstante el fundamento establecido por ellos aún está vigente y no se
puede poner otro fundamento sobre el mismo.

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