Ensayo sobre la historia del
derecho mercantil
En la antigüedad las civilizaciones más caracterizadas por la historia hubieron de
realizar tráfico comercial y fomentaron costumbres para regirlo.
Los egipcios, fenicios, persas, chinos, el mismo hombre americano, comerciaron.
Pero el derecho que esa actividad pudo generar es un lejano antecedente de la
materia que estudiamos. Hay culturas que sí es procedente comentar, principiando
por la Grecia clásica, establezcamos en principio que su mayor aporte a la ciencia
jurídica es en el terreno de la política, y, por lo tanto, la investigación cobra mayor
impacto en los derechos que la desarrollan. No obstante, la proximidad de sus
ciudades más importantes al mar Mediterráneo y el hecho de que la vía marítima
fuera la más expeditan para aproximarse a otras ciudades, hizo que el comercio por
mar fuera una actividad en primer orden para su economía. Con ello se instituyeron
figuras que aún ahora, con diferente ropaje, existen en el derecho mercantil de
nuestro tiempo.
El derecho romano merece un comentario especial porque esa cultura fue creadora
de un sistema de alcances insospechados. La vastedad territorial del imperio
permitió la aceleración del tráfico comercial, pero no generó un derecho mercantil
autónomo. No existió en Roma un derecho 4 mercantil en forma autónoma, el jus
Civile era un universo para toda relación de orden privado.
Lo más importante es que el derecho mercantil se transformó en un derecho
autónomo del derecho civil, y aun cuando era un derecho para una clase especial,
la incidencia de las nuevas convicciones sobre el comercio determinó que el
derecho mercantil principiara a caminar por sus propios 5 medios, tratando de
estructurar una doctrina plasmada en leyes capaces de regir un fenómeno tan
cambiante como el tráfico mercantil.
En la época moderna, el descubrimiento de América constituye una consecuencia
del expansionismo mercantilista europeo. El descubrimiento no fue un accidente,
fue el resultado de las pretensiones de España, Inglaterra, Francia, Holanda, Italia,
que buscaban nuevas rutas para nuevos mercados. La principal vía de
comunicación siguió siendo el mar, y la legislación mercantil insistió en seguirse
dando para ese tráfico. Aunque durante varios años el Derecho mercantil moderno
continuó considerando su carácter de ser un derecho de la profesión comerciante,
con la legislación de Napoleón en 1807, sucedieron dos hechos importantes, en
primer lugar se promulgó un Código propio para el comercio y en segundo, el
derecho mercantil dejó de ser una ley clasista para convertirse en un derecho
destinado a regir relaciones objetivas que la ley tipifica como comerciales, siendo
irrelevante que el sujeto de las mismas sea o no un comerciante.
Nace así la etapa objetiva del derecho mercantil. La revolución industrial, los
inventos importantes en la ciencia, exigió esa objetivación que durante largo período
inspiró a no pocos códigos en el mundo moderno. Por otro lado, las doctrinas
liberales se desarrollaron en nuevas leyes protectoras de los intereses de la
industria y del comercio, apuntalando el funcionamiento del sistema capitalista.
En la actualidad el derecho mercantil refleja los intereses y los conflictos de la
estratificación social. Este derecho está vinculado en la forma más caracterizada
con el sistema capitalista. Sus crisis, renovaciones, la complejidad de sus
contradicciones se manifiestan en el contenido de sus normas. Algunos autores lo
tipifican como el derecho del sistema capitalista, aunque a veces los términos se
utilizan con poca propiedad.