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Manual para Jóvenes Misioneros

Este documento presenta un manual de misiones para jóvenes misioneros. Explica que el objetivo general es servir como guía para la preparación, celebración y seguimiento de las misiones de Semana Santa. Se divide en tres tomos que cubren la preparación, celebraciones litúrgicas y catequesis. El primer tomo se enfoca en explicar qué son las misiones desde una perspectiva bíblica y eclesial, así como en proveer información sobre la planeación de misiones. El documento concluye invitando a los misioneros

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Manual para Jóvenes Misioneros

Este documento presenta un manual de misiones para jóvenes misioneros. Explica que el objetivo general es servir como guía para la preparación, celebración y seguimiento de las misiones de Semana Santa. Se divide en tres tomos que cubren la preparación, celebraciones litúrgicas y catequesis. El primer tomo se enfoca en explicar qué son las misiones desde una perspectiva bíblica y eclesial, así como en proveer información sobre la planeación de misiones. El documento concluye invitando a los misioneros

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“LLAMADOS A LA MISIÓN,

GENERAMOS ESPERANZA”
ORACIÓN DEL MISIONERO

Me has llamado, Padre, a continuar la obra de anunciar el


Reino que inauguró tu Hijo, Jesús.
Con los profetas te quiero gritar:
Mira, Señor, que no soy más que un niño que no sabe hablar.
Aquí estoy para cumplir tu voluntad y anunciar a todos que Tú eres el Dios
del amor.
Tú, Señor, conoces bien toda mi vida, mis dudas, mis fragilidades y mis pasos
vacilantes. No puede presumir de nada. Sólo quiero contar a los demás tus
maravillas que has hecho desde siempre, por nosotros, los hombres.
Señor, has que en mi comunidad cristiana tu nombre sea proclamado e
invocado; que los padres ejerzan su responsabilidad de educadores en la fe;
que los evangelizadores confirmemos en la fe a nuestros hermanos que Tú,
Señor, pongas en nuestro camino.
Que lo hagamos con profundidad y con vivencias evangélicas.
Señor, que tu Santo Espíritu haga que escuchen mi palabra y fecunde sus
corazones con la sencillez de María

2
Uruapan mich. a 21 de Febrero de 2017.

Estimados amigos y amigas,

Con la misma alegría que nos llena el amor de Dios, los saludamos y esperamos que el Evangelio se
viva en sus familias, comunidades y regiones.

Es para nosotros un verdadero honor poder hacer entrega de este material que con tanto cariño y
esmero hicimos para Gloria de Dios, beneficio de su Iglesia y a su vez la santidad de nuestra
Pastoral Juvenil y de Adolescentes.

Desde ésta, no podemos concebir a un PJ y PA que no “exporte” la riqueza que hay en sus
comunidades juveniles y que no transmita las bendiciones y gracias de su carisma. Basta de ser
una Iglesia “encerrada”, nuestro Maestro nos envía a convertirnos en una Iglesia “en salida”.

Haciendo nuestras las palabras del Papa Francisco en sus exhortación apostólica “Evangelii
Gaudium” (La Alegría del Evangelio) en el número 49: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y
manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de
aferrarse a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que
termine clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos”.

Con la mirada puesta en Dios que nos socorre, entregamos este Manual de Misiones que guiará a
cientos de JÓVENES MISIONEROS que sin duda alguna estarán dispuestos a dar la vida por su
Maestro. “Cristo cuenta conmigo; y yo con Él”

Comisión de Misiones
En apoyo con la
Pastoral Juvenil y de Adolescentes
De la diócesis de Zamora.

3
MANUAL DE MISIONES

OBJETIVO GENERAL:

Ser una guía en la preparación, durante la vivencia y el seguimiento de las Misiones de Semana
Santa para que los miembros puedan experimentar un verdadero Carisma misionero al servicio de
la Iglesia.

El Manual de Misiones está divido en tres tomos para tener una mejor organización y
conceptualización de la información, y sobretodo que verdaderamente se aproveche al máximo las
herramientas que tenemos como grupo misionero.

Presentamos el siguiente cuadro donde se explica el contenido y objetivos de cada tomo:

TOMO I TOMO II TOMO III


TÍTULO Preparación de Misiones Celebraciones Litúrgicas Catequesis y Campo Misión
Que el Equipo Coordinador de Participar a las fraternidades de Que los misioneros cuenten con
Misiones pueda elaborar una un misal con las Celebraciones material y reflexiones de
OBJETIVO planeación y preparación de Litúrgicas completas calidad para sus catequesis y
la manera más ordenada y correspondientes a los días actividades propias de
completa posible santos. misiones.
Líder Misionero y/o Ministro
Equipo Coordinador de
DIRIGIDO A Extraordinario de la Sagrada Todos los Misioneros
Misiones
Comunión

1. ¿Qué son las


Misiones?
2. Lugar de campo 1. Ciclo litúrgico.
1. Sugerencias para el
misión 2. Semana Santa.
CONTENIDO Visiteo.
3. Planeación de 3. Celebraciones Litúrgicas
2. Cancionero.
misiones. (días santos).
3. Oraciones.
4. Evaluación diaria de
misiones
5. Perfil del misionero
NOTA: Consideramos que no es necesario que todos los misioneros tengan los 3 tomos pero damos la libertad a
que cada grupo decida la forma de entregar el material propio de Misiones.

4
TOMO I
Preparación de Misiones

1 ¿QUÉ SON LAS MISIONES?


Objetivo: Explicar y testimoniar lo que han representado las misiones para la Iglesia a largo de su
caminar como Pueblo de Dios.

LA MISIÓN – Exigencia de la catolicidad de la Iglesia (cfr. CIC 849)

5
“Vayan, pues, y hagan discípulos a todas la gentes bautizándolas en el nombre del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado. Y
sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 19-20)

El origen de la misión viene del amor eterno de la Santísima Trinidad: “La Iglesia peregrinante es
por su propia naturaleza misionera, puesto que tiene su origen en la misión del Hijo y la misión del
Espíritu Santo, según el plan de Dios Padre”. Jesús se adhiere al proyecto que está en el corazón
del Padre, viene a realizarlo y llevarlo a plenitud sostenido y guiado por el Espíritu Santo. Ambos
son enviados por el Padre y Jesús, a su vez, nos envía a todos los bautizados como misioneros del
Amor del Padre. Y el fin de la misión es hacer participar a los hombres en la comunión del Padre y
el Hijo en su Espíritu de amor.

El Espíritu Santo conduce a la Iglesia en el camino de la misión, mismo por el cual avanzó Cristo,
esto es, el de la pobreza, la obediencia y el servicio. Es por esto que sólo a través de la conversión
y la renovación es cómo podemos extender el Reino de Cristo.

Pero el esfuerzo misionero exige paciencia: comienza con el anuncio del Evangelio a los pueblos y
a los grupos que no creen en Cristo; continúa con el establecimiento de comunidades cristianas
“signo de la presencia de Dios en el mundo” y en la fundación de Iglesias locales; con un proceso
de inculturación para, así, encarnar el Evangelio en la cultura de los pueblos. Sin embargo, con el
hecho de que muchos bautizados no han conocido o se han alejado del Evangelio, hay que pensar
también en una misión para reevangelizarlos.

La misión de la Iglesia reclama el esfuerzo hacia la unidad de los cristianos y la tarea misionera
implica un diálogo respetuoso con los que todavía no aceptan el Evangelio. La palabra “apóstol”
quiere decir enviado, por eso, nosotros, como parte de la Iglesia, somos también apóstoles, es
decir, somos enviados de y por Cristo para anunciar la Buena Nueva a los hombres… “Como el
Padre me envió, también yo os envío” (Jn 20, 21).

Toda la Iglesia es apostólica en cuanto a que ella es enviada al mundo entero; todos los miembros
de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tiene parte en este envío. “La vocación cristiana, por
su misma naturaleza, es también vocación al apostolado”. Se llama apostolado a “toda la actividad
del Cuerpo Místico” que tiende a “propagar el Reino de Cristo por toda la tierra”.

 Invitados a la conversión.

Cada año las celebraciones de Semana


Santa nos recuerdan los hechos dolorosos
vividos por el Señor Jesús, propiciando en

6
nuestro interior la oportunidad de cambiar y renovar nuestra forma de vida, restableciendo con
ello la relación con nuestro Salvador.

Durante el tiempo de la Cuaresma, al igual que el Señor Jesús, el misionero inicia también su
preparación espiritual, ofreciendo sus sacrificios y buscando la renuncia a las conductas y apegos
que nos alejan de Dios, buscando a la vez su misericordia a través de la reconciliación.

Llegado el Domingo de Ramos, inicia la Semana Santa, dando al misionero la oportunidad de vivir,
guiar y compartir intensamente la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo,
reviviendo y recordando los hechos sucedidos en este Misterio Sagrado, lo que nos ayuda a seguir
en nuestra conversión y participar en la construcción del Reino de Dios.

El volver a vivir la Institución de la Eucaristía durante los actos del Jueves Santo, nos alienta en la
vida, porque es promesa divina de la presencia del Santísimo en nuestros días.

Al revivir el momento culmen de la muerte del Señor Jesús en la Cruz, en los hecho del Viernes
Santo, nos motiva de la misma forma a morir con Él, no físicamente; sino para dar fin al pecado
representado en la soberbia, egoísmo, vanidad, infidelidad, etc., que obran en nuestro interior y
que nos separan de Dios, para estar debidamente dispuestos a la vida de la gracia.

Finalmente, recordar los hechos de la Resurrección, nos exhortan a volver a la vida renovados por
el Amor de Jesús, quien pagó con sus preciosa Sangre por la salvación de nosotros, restableciendo
con ello la relación con Dios, signo de fe, esperanza y conversión para nosotros los cristianos.

2 LUGAR DE CAMPO MISIÓN


Objetivo: Explicar cómo escoger el lugar donde se irá de misiones y lo que se debe de saber y
conocer antes de ir a servir.

Antes de explicar las características y la forma de escoger el lugar físico o comunidad a donde se
irá de misiones es importante recordar La primera forma de apostolado personal de cada uno de
los miembros, es el compromiso y esfuerzo por la propia renovación interior.
“Todas las auténticas transformaciones se fraguan y se forjan en el corazón de las personas e
irradian en todas las dimensiones de su existencia y convivencia. No hay estructuras nuevas si no
hay hombres nuevos y mujeres nuevas…” (V CELAM 538).

7
Formando discípulos y misioneros al servicio de la familia, el Movimiento da respuesta a esta
exigencia de la Iglesia.
Es importante destacar que el primer CAMPO MISIÓN de las Misiones son los mismos
misioneros; ya que ellos serán los encargados de llevar el Evangelio hecho vida, a través de
su testimonio congruente y generoso.

RECONOCIMIENTO DEL CAMPO MISIÓN (OPCIONAL)

Una vez asignado el Campo Misión, se deberá realizar una visita previa
antes de comenzar las Juntas de Preparación con el objetivo de
establecer el primer contacto con el párroco, religioso o ministro
encargado de las cuestiones de la Iglesia y poder tener una idea de la
realidad que vive la comunidad.
Se sugiere durante esta visita, mostrar mucha disposición y entusiasmo
por servir y conocer a toda la comunidad. Además, es importante tratar de
recabar la mayor cantidad de información sobre cada ranchería o comunidad que se atenderá en
misiones; puesto que esos datos se le compartirán a las fraternidades en las Juntas de
Preparación. La mejor estrategia es tratar de improvisar lo menos posible, y si algo no sale como
se tenía planeado, estar dispuestos a cambiar y adaptarnos a la situación que se nos exige.
En la visita que se realice al lugar donde se va a misionar, se sugiere llenar un cuestionario.

CUESTIONARIO SUGERIDO

 COMUNIDAD O RANCHERÍA
 NOM. DEL SACERDOTE O MINISTRO
1.- Si hay párroco, ¿Cuánto tiempo lleva el sacerdote en su ministerio?
2.- ¿Cuántas familias aproximadamente viven en esta comunidad?
3.- ¿Cuál es la principal necesidad o problemática social que se vive en la comunidad?
4.- ¿Existe alguna capilla o lugar donde la comunidad se reuna a hacer oración?
5.- ¿Cada cuándo se celebra la Eucaristía y viene el sacerdote a confesar a las personas?
6.- ¿Quién es el Coordinador, catequista, Ministro Extraordinario o persona responsable de la
capilla y las cuestiones de la Iglesia ?¿Alguna indicación importante donde se quiera que
enfoquemos nuestro servicio durante Semana Santa?
7.- ¿La comunidad podrá proveernos de alimentos durante Semana Santa? ¿Quién hará el rol de
casas?
8.- ¿Algún animal ponzoñoso del cual haya que tener alguna vacuna?
9.- ¿Hay señal de celular o en caso de emergencia a donde se puede recurrir?
10.- ¿Alguna indicación importante donde se quiera que enfoquemos nuestro servicio durante
Semana Santa? 11.- Comentarios generales
3 PLANEACIÓN DE MISIONES

MISIONEROS EN EL CAMPO MISIÓN


Actitudes a observar por los Misioneros durante la Misión

1. Ser austeros: No llevar comida personal, compartir con ellos lo que somos y aceptar lo que nos
puedan ofrecer.
2. Recordemos llevar a la Misión lo mínimo e indispensable en cuanto a artículos personales.

8
3. Por respeto a la misión que nos ha sido encomendada, y a la imagen que proyectamos en la
población, los misioneros se deberán abstener de manifestaciones exageradas de afecto o
noviazgo.
4. Se establecerán siempre buenas relaciones con las autoridades de la población: civiles,
escolares, religiosas, etc.
5. Procuramos tener especial gratitud con la familia que nos hospede y nos atienda por lo cual se
sugiere llevar un pequeño regalo (imagen de la Virgen María, cirio para la Vigilia Pascual, rosario,
etc.) como signo de nuestro agradecimiento.
6. En la capilla, buscamos compartir con ellos su experiencia de Dios. Por lo cual, hay que cuidar
ese lugar y darle el respeto que se merece.
7. Cada misionero se siente responsable de los demás y del compromiso de apostolado.
8. Asumimos el sentido de pertenencia a una comunidad y nos implicamos en las soluciones de los
problemas que puedan surgir entre los que formamos la fraternidad.
9. Asumimos actitudes de comunión y de sentir con los otros especialmente con los más
necesitados (enfermos, tristes, ancianos y pobres).
10. Generamos aceptación con simpatía, alegría y facilidad de encuentro personal.
11. Tenemos la convicción profunda de que se evangeliza con las actividades de servicio y amor
que están a nuestro alcance (testimonio).
12. Manifestamos una clara devoción a María con la propia vida valorando su auxilio en nuestra
vida y en la tarea de ser misioneros.
13. Disposición, cooperación e iniciativa en todo momento.
14. No podrán formar parte de la misma fraternidad parejas de novios.
15. Los Coordinadores de grupo o que coordinen éste apostolado, en conjunto con el Asesor de
misiones, tienen la facultad de tomar las decisiones que crean pertinentes para llevar a buen fin el
proceso de misiones.

EVALUACIÓN DIARIA DE MISIONES


Este momento se vive con los misioneros de tu fraternidad, es ideal para ponernos en la presencia
del Señor y considerar como ha sido nuestra respuesta personal y comunitaria al llamado de ser sus
misioneros.
Hay que vivirlo con formalidad y no permitir que el cansancio u otro obstáculo frene esta
experiencia tan valiosa, es necesario que se de en un ambiente de confianza para poder potenciar
aquello que en la comunidad nos funcionó muy bien y evitar aquello que haya sido un desacierto.
Conviene que cada uno de los integrantes haga primero su reflexión personal y después se pongan
en común las consideraciones.
Hay que nombrar a un secretario para que tome nota de todas las evaluaciones. Y su trabajo se
entregará después para futuras experiencias de otros misioneros

4 EVALUACIÓN DIARIA

COMUNIDAD: ________________________________________
DÍA DE LA SEMANA: _________________________
MOMENTO DE
PREGUNTAS A REFLEXIONAR COMENTARIOS
MISIONES

9
¿Se dio?,
¿a quienes?,
1.- Las catequesis a ¿Se basaron en el manual?,
niños, jóvenes y ¿Se entendió?,
adultos ¿Participación de la gente?,
¿Se utilizó material didáctico?,
¿Se realizó alguna dinámica?, Asistencia.
Se realizaron visitas
Fue todo el equipo
2.- Visiteo
Hicieron alguna oración
Como fue la aceptación de la gente
Al levantarse
Al desayunar
3.- Oraciones Al comer
Al cenar
Al acostarse
4.- Celebraciones Qué actividad realizaron
(Liturgia de la Preparación
Palabras, rosario, VÍA Organización
CRUCIS, etc.) Participación Asistencia

Entusiasmo
5.- Juegos Participación
Agrado, ¿Cuáles?
1.- Preparación:
2.- Organización:
II. Sobre nuestro
3.- Participación:
equipo de comunidad
4.- Integración:
5.- Puntualidad:
1- ¿En dónde encontré a Dios el día de hoy?
2.- ¿Cumplí mi objetivo?
III.- Evaluación
3.- ¿Cómo fue mi preparación para las
personal.
actividades?
4.- ¿Que voy a hacer para mejorar mañana?

IV.- Conclusiones 1.- Conclusión del día

5 El PERFIL DEL MISIONERO


Son los requisitos mínimos que necesita cualquier persona para participar en las Misiones en
cualquier Región:

• Católico.
• Bautizado.

10
• Vocación de servicio.
• Seguir el modelo de Cristo (ser congruente).
• Tener una formación católica previa.
• Disposición para trabajar en equipo.
Todos los jóvenes son candidatos para misionar cumpliendo los requisitos del perfil del misionero.

FRATERNIDAD DE MISIONES

Una FRATERNIDAD es el grupo de misioneros que atiende y vive durante Semana Santa en una
comunidad, pueblo, ciudad o ranchería.
El LÍDER MISIONERO es un joven o adulto que por su trayectoria y experiencia en misiones
demuestra tener la capacidad para dirigir y hacerse responsable del resto de los misioneros de una
fraternidad.
El Sacerdote Coordinador de la Comisión de Misiones será el encargados de otorgar la comunidad
a misionar, la formación de las fraternidades y elegir sus respectivos líderes misioneros, se lleva a
cabo al interior de cada grupo que pretende salir de misiones, en un ambiente de oración y
velando por el bien de la Misión, tomando en cuenta la experiencia de los misioneros, su
crecimiento espiritual, su sentido de responsabilidad, de organización, etc.
Para formar las fraternidades se deberá tener en cuenta el tamaño de la comunidad a misionar
para que el número de misioneros sea el más adecuado para servir mejor. Ni tantos que se
estorben ni tan pocos que nos quedemos cortos en el servicio que podemos dar.

REGLAS GENERALES PARA LOS MISIONEROS

Las reglas nacen de experiencias negativas pasadas que se quieren evitar. Todo tiene su razón de
ser, por es importante observar que:

1. Disposición, cooperación e iniciativa en todo momento


2. No podrán formar parte de la misma fraternidad parejas de novios
3. El Retiro y Misa de envío son momentos muy importantes y no se permite faltar.
4. Siempre se deberá ir acompañado de por lo menos una persona en misiones, siempre de dos
en dos.
5. El líder misionero es la autoridad de cada fraternidad en el campo misión y los misioneros
deberán acatar sus indicaciones.
6. No se puede regresar al lugar de misiones de forma aislada o por invitación personal. Siempre
se deberá buscar regresar con un objetivo y tarea concreta, en coordinación con el párroco del
lugar.
7. Sólo el líder misionero podrá hacer uso del celular para estar en comunicación en caso de
alguna emergencia.

TOMO II
CELEBRACIONES LITÚRGICAS

11
1 CICLO LITÚRGICO

12
Objetivo: Explicar brevemente la organización del Ciclo Litúrgico y describir los principales
momentos que tiene la Semana Santa.

A fin de poder vivir más intensamente los grandes momentos de la vida de Jesús, la Iglesia
instituyó el “año litúrgico”. Podemos distinguir dos grandes ciclos en el año litúrgico:

 El Ciclo de Navidad, que comienza con el tiempo de Adviento y culmina con la Epifanía.

 El Ciclo Pascual, que se inicia con el miércoles de Ceniza y culmina con el Domingo de
Pentecostés.

Existen tres tipos de Ciclos Litúrgicos que se definen según el evangelista del cual se proclama el
Evangelio durante la Eucaristía: Mateo es el guía para el ciclo A, Marcos para el ciclo B, y Lucas
para el ciclo C. San Juan es el evangelista para la parte capital del año litúrgico, a saber: la
cuaresma y los domingos de Pascua.

Es bueno precisar que los libros litúrgicos distinguen en la Semana Santa dos bloques que, al
menos desde el punto de vista pastoral, deberían tenerse en cuenta.

PRIMER BLOQUE: Los primeros días, de domingo a jueves, son días que pertenecen a la Cuaresma
y, por tanto, participan de su sentido y es necesario vivirlos y celebrarlos en el marco cuaresmal.

SEGUNDO BLOQUE: La tarde del Jueves Santo, con la celebración de la Misa Vespertina de la Cena
del Señor, la Iglesia inicia la celebración del Triduo Pascual, en el que se conmemoran los grandes
misterios de la Redención. Tendrá su culmen en la Vigilia Pascual y concluirá litúrgicamente en el
rezo de las Vísperas del día de la Santa Pascua.

Este período de tiempo se denomina justamente el Triduo del Crucificado, Sepultado y Resucitado;
se llama también Triduo Pascual o Triduo Sacro, porque con su celebración se hace presente y se
realiza el Misterio de la Pascua, es decir, del tránsito del Señor de este mundo al Padre. En esta
celebración del Misterio, por medio de los signos litúrgicos y sacramentales, la Iglesia se une
íntimamente con Cristo, su Esposo.

2 SEMANA SANTA

La entrada triunfante del Señor en Jerusalén y su Pasión


redentora son los dos elementos del Misterio Pascual que
deben ser resaltados y evidenciados, tanto en la forma
celebrativa como en la catequesis que se dé.
13
El Sábado Santo la Iglesia permanece junto al Sepulcro de su
Señor, meditando su Pasión, su Muerte, su Descenso a los
infiernos y esperando, en la oración y el ayuno, su
Resurrección (PCFP 73). 14
3 CELEBRACIONES LITÚRGICAS GUIADAS POR LAICOS

Objetivo: Descubrir la vocación de los laicos a participar de manera más activa y responsable en las
Celebraciones Litúrgicas de Semana Santa.

15
La Cuaresma nos ofrece una vez más la
oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la
vida cristiana: la caridad. En efecto, éste es un
tiempo propicio para que, con la ayuda de la
Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos
nuestro camino de fe, tanto personal como
comunitaria.

Se trata de un itinerario marcado por la oración y


el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera
de vivir la alegría pascual.

Es necesario tener presente la urgencia y la


importancia de la acción apostólica de los fieles
laicos en el presente y en el futuro de la
evangelización. La Iglesia no puede prescindir de
esta obra, porque le es connatural, en cuanto
Pueblo de Dios, y porque tiene necesidad de ella
para realizar la propia misión evangelizadora.
Debemos constatar, con viva satisfacción, que en
muchas Iglesias particulares la colaboración de los
fieles no ordenados en el ministerio pastoral del
clero se desarrolla de manera bastante positiva, con abundantes frutos de bien, en el respeto de
los límites fijados por la naturaleza de los sacramentos y por la diversidad de carismas y funciones
eclesiales, con soluciones generosas e inteligentes para hacer frente a las situaciones de falta o
escasez de Sagrados Ministros.

Esta es la oportunidad del misionero de asemejarse a Cristo y asumir el mandato del Padre...

“Como el Padre me ha enviado así los envío Yo” (Jn. 20,21).

En Familia Educadora en la Fe hacemos eco de esta urgencia de la Iglesia y de la Nueva


Evangelización y llevar con alegría la Buena Nueva a los pobres, nos unimos a esta labor misionera
de los agentes de pastoral principalmente en este tiempo favorable de conversión.

 RECOMENDACIONES PARA LA CELEBRACIÓN DE LA PALABRA


Objetivo: Que los Ministros de la Palabra puedan realizar mejor su servicio y en comunión con la
Iglesia.

16
La persona designada por el Sacerdote para fungir como Celebrante de la Palabra, que
previamente tuvo una preparación y guía especial deberá tener en cuenta las siguientes
recomendaciones:

1. Cuando moderen una celebración de la Palabra en ausencia del Presbítero, los laicos NUNCA
deben utilizar los saludos como el ministro ordenado, ni realizar los gestos que normalmente
utilizan éstos. Tampoco deben utilizar una fórmula que dé pie a que los fieles respondan: “Y con tu
espíritu”, más bien terminar el saludo distinto, posibilitando que los fieles respondan: “Amén”. Y
en la misma actitud para el saludo inicial, antes del Evangelio y Padre Nuestro, saludo de la paz y
terminar la celebración. Además, las oraciones siempre se hacen con las manos juntas y nunca
extendidas, como normalmente las hacen los ministros ordenados.

A. El saludo inicial es:

“Que el amor de Dios Padre de nuestro Salvador, que murió para darnos vida, permanezca
siempre con nosotros por Cristo Nuestro Señor: Amén”.
Como vemos no hay posibilidad de respuesta: “y con tu espíritu”, pues esa respuesta es sólo para darla a los
ministros ordenados, dado su carácter sacramental.

B. La oración Colecta:

A continuación el que dirige dice, con las manos juntas, la oración correspondiente al día en que se
celebra, pero sin hacer la invitación “Oremos” puesto que esto sólo está reservado para los
Ministros Ordenados. Es pertinente simplemente decir “Oración Colecta”.

C. Antes del Evangelio:

“Hermanos: que de manera especial en la proclamación del Evangelio, sintamos la presencia entre
nosotros de Jesucristo, Nuestro Señor. Amén”.
No se extienden las manos, ni se dice el saludo que corresponde al ministro ordenado. Inmediatamente se
enuncia: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas. Y todos los fieles se signan con tres cruces, una en la
frente, otra en la boca y otra en el pecho.

D. Al Padre Nuestro:

“Hermanos: mientras recitamos la Oración del Señor, comprometámonos a conservarnos siempre


unidos en la paz y el amor. Digamos: Padre Nuestro...”

Se dice la oración con las manos juntas, no extendidas, pues este gesto es propio de los ministros
ordenados. No se dice la continuación del Padre Nuestro que sólo recitan los ministros ordenados:
“Líbranos de todos los males, y concédenos la paz en nuestros días...”.

E. Saludo de la paz:

“Hermanos: que la paz que nos vamos a dar mutuamente, sea expresión del amor cristiano y del
perdón mutuo. Saludémonos con un gesto de paz”.

Como es claro, nunca se dice la oración que dicen los ministros ordenados: “Señor Jesucristo que
dijiste a tus apóstoles...” Ni tampoco la invitación se hace de la forma ordinaria utilizada por los
ministros ordinarios: “La paz del Señor esté siempre con vosotros”.

F. Oración después de la Comunión se dice con las manos juntas la bendición y despedida:

17
Con las manos juntas, el que dirige implora la bendición sobre él y los presentes:

“Hermanos: Amémonos como Jesús nos amó, y que descienda sobre nosotros y sobre el mundo
entero, redimido con su sangre, la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.”

Sin embargo, es más recomendable utilizar las conocidas fórmulas de terminar nuestras oraciones
personales, para evitar que los fieles piensen que se les da la bendición. Sugerimos por ejemplo:

“Nos cubrimos con la Sangre de Cristo, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.
“El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna”.

2. Ninguno de los fieles laicos que dirigen la celebración en ausencia del presbítero debe
considerarse sacerdote o clérigo de cuarto grado u orden. No se trata de una consagración o una
institución, sino de delegación, designación o nombramiento para el momento o acto por
determinado tiempo.
3. Consideren seriamente que esta condición de “guías” no es un privilegio, sino un servicio para
bien de los demás. Esto les exige dignidad y ante todo, humildad al desempeñar su función u
oficio, pues siguen siendo laicos.
4. Aparezcan siempre como laicos sin necesidad de asimilarse al Clero; permanezcan laicos a la
vista de la comunidad. El vestido, por consiguiente, ha de ser digno y adecuado; han de tener
cuidado con la limpieza de sus manos y uñas. No han de usar vestiduras sagradas del ministro
ordenado.
5. No se arroguen o atribuyan el derecho de presidir, sino considérense animadores, guías o
moderadores de la asamblea reunida, por tanto, ayúdense de otros laicos en la celebración: no
hay necesidad que quién guía la celebración lo haga todo solo, sería más significativo que se haga
ayudar de otros, distribuyéndose los distintos servicios: Proclamar el Evangelio, hacer el
comentario a las lecturas, distribuir la Comunión.
6. No busquen reverencias ni recompensas. No hay derecho a remuneración de ninguna clase; es
un servicio sin ánimo de lucro que se presta con desinterés, alegría y mucha fe.
7. Nunca utilicen el ambón o lugar de la Palabra para hacer las moniciones, entonar los cantos, dar
avisos, pronunciar palabras de agradecimiento u ocasión etc. y ayúdenles a los fieles a hacer lo
mismo. Este lugar es exclusivo de la Palabra de Dios.
8. Valoren el significado del saludo de la paz, que debe ser signo de fraternidad (antes de comulgar
con Cristo entramos en comunión con los hermanos) y apenas debe darse a los que estén a
nuestro lado. El ideal es no devaluar este gesto convirtiéndolo en un “recreo litúrgico”.
9. Enseñen a sus hermanos a comulgar como es debido: manos colocadas adecuadamente: la
derecha por debajo de la izquierda. Esperen la respuesta que da el comulgante.
10. Cuidado con quienes reciben el Cuerpo de Cristo en la mano. Se escuchan comentarios sobre
los gravísimos abusos que se dan: bajo este pretexto se están valiendo para llevar el Pan
Consagrado a cultos satánicos. Otros no saben comulgar en la mano: manos sucias, en una sola
mano (la otra ocupada) y otros hacen la señal de la cruz con la hostia. Pongamos más atención y
no seamos ingenuos.

CELEBRACIONES LITÚRGICAS DE SEMANA SANTA

18
DOMINGO DE RAMOS

1. Su significado:
19
Primeramente, es el último de los domingos de Cuaresma, es llamado también
Domingo de la Pasión. Recuerda dos eventos contrastantes entre sí: La entrada triunfal de
Jesús a Jerusalén y la narración de su pasión, desde la Ultima Cena hasta la sepultura.

Con esto la Iglesia quiere dejar claramente lo siguiente:

- Jesús era consciente de cuál era su misión al ir a Jerusalén.


- No se puede llegar a la gloria sin pasar por la cruz.

La primera en darnos noticias de este rito es una peregrina española del siglo V que se
encuentra en Jerusalén para la Semana Santa. Ella nos dice que la comunidad y el Obispo se
reunían poco después del medio día en el monte de los olivos, donde se tenía una muy larga
celebración de la Palabra. Poco antes de caer la tarde, se dirigían a Jerusalén portando ramos
de palma o de olivo1.

Más tarde las iglesias de Oriente van a tomar esta costumbre que no es sino hasta el siglo VI
que llega a Francia y España2. Y solo hasta el siglo VIII se tiene noticias de una bendición
sobre los ramos que podían ser de otro tipo de árboles. Estos ramos, solo tienen un significado
simbólico, como signo de vida, de esperanza, de victoria, pero la piedad popular les ha
atribuido una eficacia más fuerte, casi mágica por lo que hay que tener bien presente la
catequesis sobre este significado de aclamar públicamente a Cristo como nuestro Señor y Rey,
si bien los ramos se conservan, es para recordarnos que somos de Cristo y que jamás debemos
aliarnos con sus enemigos.

2. Preparativos inmediatos:

 Escoger el lugar donde iniciará la procesión. No debe ser muy distante del lugar donde
se reunirá la asamblea.
 Si no se tiene a la mano palmas para confeccionar los ramos, se puede buscar las
ramas de algún árbol de hoja perenne de la región (Por aquello que puedan
conservarse por un buen tiempo).
 Adornar a una cruz procesional (si no se tiene una, es fácil de elaborar: simplemente
un crucifijo normal se ata a una asta o palo alto). También dos candeleros o velas
deben ser adornados con las ramas.
 Los textos, lecturas, cantos y agua bendita.
 Un recipiente para el incienso (turiferario), carbón e incienso.
 Avisar, previamente a la comunidad de una convivencia fraterna al final de la
celebración.

3. La Celebración:

1    
Egeria, cap. 31.

2    
San Isidoro de Sevilla (+636) De Eccl. Off. I, 28; PL 82, 251.
20
Reunida la comunidad en un lugar cercano a la Iglesia o casa donde se va a tener la
celebración, el que dirige la misma saluda a la asamblea:

EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPIRITU SANTO.


R. Amén.

HERMANOS, BENDIGAMOS A DIOS PADRE QUE NOS PERMITE REUNIRNOS EN SU


NOMBRE PARA ACLAMAR Y RECONOCER PÚBLICAMENTE A SU HIJO COMO
NUESTRO SEÑOR Y REY.
R. Bendito seas por siempre, Señor.

Implorar la bendición sobre los ramos: Se trata de pedirle a Dios que se digne bendecir a sus fieles
para que perseveren en el testimonio de una auténtica vida cristiana.

Primeramente hace una exhortación explicando el significado de los ramos y del rito que a
continuación se va a realizar:

OREMOS:
AUMENTA, SEÑOR, LA FE
DE LOS QUE TENEMOS EN TI NUESTRA ESPERANZA
Y CONCEDE A QUIENES AGITAMOS ESTAS PALMAS
EN HONOR DE CRISTO VICTORIOSO,
PERMANECER UNIDOS A EL
PARA DAR FRUTOS DE BUENAS OBRAS.
POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.
R. Amén.

En silencio, rocía los ramos con agua bendita. Si es mucha la gente se puede entonar algún canto:

Como el siervo al agua va


vamos hacia ti, Señor.
pues de ti tenemos sed,
fuente del eterno amor.

21
CAMINAMOS HACIA TI
CON ALEGRES CÁNTICOS.
CUANDO TENGA QUE SUFRIR
EN TI PENSARÉ, SEÑOR.

Quien escucha mi gemir


dice dónde está tu Dios.
El Señor se encuentra aquí
en la voz de jubilo.

Año A:
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
21, 1-11

C uando se aproximaban ya a Jerusalén, al llegar a Betfagé, junto al monte de los Olivos, envió
Jesús a dos de sus discípulos, diciéndoles: "Vayan al pueblo que ven allí enfrente; al entrar,
encontrarán amarrada una burra y un burrito con ella; desátenlos y tráiganmelos. Si alguien les
pregunta algo, díganle que el Señor los necesita y enseguida los devolverá".

Esto sucedió para que se cumplieran las palabras del profeta: Díganle a la hija de Sión: He aquí
que tu rey viene a ti, apacible y montado en un burro, en un burrito, hijo de animal de yugo.

Fueron, pues, los discípulos e hicieron lo que Jesús les había encargado y trajeron consigo la burra y
el burrito. Luego pusieron sobre ellos sus mantos y Jesús se sentó encima. La gente, muy
numerosa, extendía sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de los árboles y las tendían a
su paso. Los que iban delante de él y los que lo seguían gritaban: "¡Hosanna! ¡Viva el Hijo de
David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!"

Al entrar Jesús en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. Unos decían: "¿Quién es éste?" Y la
gente respondía: "Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea".
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Se puede tener una breve homilía o explicación del sentido de esta aclamación a Jesús en su
triunfal entrada a Jerusalén.
Luego, inicia la procesión:
QUERIDOS HERMANOS:
COMO LA MUCHEDUMBRE QUE ACLAMABA A JESUS, ACOMPAÑEMOS
TAMBIÉN NOSOTROS, CON JUBILO, AL SEÑOR.

22
Primeramente va el que lleva el incienso, si lo hay: luego, la cruz procesional y los ciriales (velas);
sigue el que dirige la celebración y detrás de él toda la comunidad.
Se pueden entonar en el transcurso, según la trayectoria diversos cantos:
¡ QUE VIVA MI CRISTO,
QUE VIVA MI REY,
QUE IMPERE DOQUIER
TRIUNFANTE SU FE ! (2)
¡ VIVA CRISTO REY,
VIVA CRISTO REY !

Mexicanos, un Padre tenemos


que nos dio de la Patria la unión,
a ese Padre gozosos cantemos
empuñando con fe su pendón (2).

Demos gracias al Padre que ha hecho


que tengamos de herencia la luz
y podamos vivir en el reino
que su Hijo nos dio por la cruz.

Dios le dio el poder, la victoria:


pueblos todos, venid y alabad
a este Rey de los cielos y tierra
en quien sólo tenemos la paz.

Rey eterno, Rey universal,


en quien todo ya se restauró,
te rogamos que todos los pueblos
sean unidos en un solo amor.

Al entrar al templo o llegar al lugar donde se va tener la celebración se puede cantar:

TU REINARAS, OH REY BENDITO


QUE AL ALMA LLENAS DE FERVOR.
HABRÁ POR FIN PAZ Y BONANZA
FELICIDAD HABRÁ DOQUIER.

Reine Jesús por siempre


reine su corazón.
Que en nuestra Patria
y en nuestro suelo
es de María la nación (2).

El laico que dirige la celebración hace reverencia (si no se encuentra la presencia sacramental del
Señor en el sagrario) o genuflexión si está el Santísimo en el Sagrario. Luego va al lugar preparado
para él cercano al presbiterio y con las manos juntas dice la oración colecta:

23
DIOS TODOPODEROSO Y ETERNO,
QUE HAS QUERIDO ENTREGARNOS COMO EJEMPLO DE HUMILDAD
A CRISTO, NUESTRO SALVADOR,
HECHO HOMBRE Y CLAVADO EN UNA CRUZ,
CONCÉDENOS VIVIR SEGÚN LAS ENSEÑANZAS DE SU PASIÓN,
PARA PARTICIPAR CON EL, ALGÚN DIA,
DE SU GLORIOSA RESURRECCIÓN.
POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, TU HIJO
QUE VIVE Y REINA CONTIGO
EN LA UNIDAD DEL ESPIRITU SANTO Y ES DIOS
POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.
R. Amén.

Comienza la Liturgia de la Palabra: Se recomienda que se proclamen todas las lecturas de este
domingo, pero si por alguna razón grave se aconsejara de otra forma, puede solo proclamarse el
Evangelio, aún en su forma breve.
No aparté mi rostro de los insultos, y sé que no quedaré defraudado.

Lectura del libro del profeta Isaías


50, 4-7

En aquel entonces, dijo Isaías:


"El Señor me ha dado una lengua experta, para que pueda confortar al abatido con palabras de
aliento.
Mañana tras mañana, el Señor despierta mi oído, para que escuche yo, como discípulo. El Señor
Dios me ha hecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistencia ni me he echado para atrás.
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban de la barba. No aparté mi
rostro de los insultos y salivazos.
Pero el Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido, por eso endureció mi rostro como roca y sé
que no quedaré avergonzado".
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

El Salmo responsorial conviene que sea cantado, o al menos dicho por otro lector.

24
Del salmo 21

R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Todos los que me ven, de mí se burlan;


me hacen gestos y dicen:
"Confiaba en el Señor, pues que él lo salve;
si de veras lo ama, que lo libre". R.

Los malvados me cercan por doquiera


como rabiosos perros.
Mis manos y mis pies han taladrado
y se pueden contar todos mis huesos. R.

Reparten entre sí mis vestiduras


y se juegan mi túnica a los dados.
Señor, auxilio mío, ven y ayúdame,
no te quedes de mí tan alejado. R.

Contaré tu fama a mis hermanos,


en medio de la asamblea te alabaré.
Fieles del Señor, alábenlo;
glorifícalo, linaje de Jacob;
témelo, estirpe de Israel. R.

La segunda lectura:

Cristo se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses


2, 6-11

Cristo, siendo Dios,


no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el
contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los
hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la
muerte, y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo
nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en
los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de
Dios Padre.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio: Recordar que el incienso y las velas son para la celebración
25
solemne que presiden los ministros sagrados y, que además en esta celebración no se
prescribe su uso.

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO


Flp 2, 8-9

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Cristo se humilló por nosotros,
y por obediencia aceptó incluso la muerte
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas
y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Proclamación de la Pasión del Señor. Si se cree oportuno se puede leer entre tres personas,
dejando la parte de Cristo para el hermano(a) que dirige la celebración. Si por causa justa se
eligiera la forma breve, también se puede leer entre tres personas.

En esta celebración no se saluda a la asamblea, ni se signa el texto, ni se inciensa, ni se besa


al final (propio de los ministros sagrados). Al final se dice: Palabra del Señor.

CICLO “A”

PASION
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN MATEO
26, 14-27, 66

C En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos
sacerdotes y les dijo:
S "Cuánto me dan si les entrego a Jesús?"
C Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata.
Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselo.
El primer día de la fiesta de los panes Azimos,
los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron:
S "Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?"
C El respondió:
+ "Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: 'El Maestro dice: Mi hora está ya
cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa’ “
C Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de Pascua.
Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce, y mientras cenaban, les dijo:
+ "Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme".
C Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno:
S "Acaso soy yo, Señor?"
C El respondió:
+ "El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme.
Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ¡ay de aquel
por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no
26
haber nacido".
C Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
S "Acaso soy yo, Maestro?"
C Jesús le respondió:
+ "Tú lo has dicho".
C Durante la cena, Jesús tomó un pan, y pronunciada la bendición, lo partió y lo dio a
sus discípulos, diciendo:
+ "Tomen y coman. Este es mi Cuerpo".
C Luego tomó en sus manos una copa de vino, y pronunciada la acción de gracias, la pasó
a sus discípulos, diciendo:
+ "Beban todos de ella, porque ésta es mi Sangre, Sangre de la nueva alianza, que
será derramada por todos, para el perdón de los pecados. Les digo que ya no
beberé más de¡ fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo
en el Reino de mi Padre".
C Después de haber cantado el himno, salieron hacia el monte de los Olivos. Entonces
Jesús les dijo:
+ "Todos ustedes se van a escandalizar de mí esta noche, porque está escrito: 'Heriré
al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño'. Pero después de que yo resucite,
iré delante de ustedes a Galitea".
C Entonces Pedro le replicó:
S "Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré".
C Jesús le dijo:
+ "Yo te aseguro que esta misma noche, antes de que el gallo cante, me habrás
negado tres veces".
C Pedro le replicó:
S "Aunque tenga que morir contigo, no te negaré".
C Y lo mismo dijeron todos los discípulos. Entonces Jesús fue con ellos a un lugar
llamado Getsemaní y dijo a los discípulos:
+ "Quédense aquí mientras yo voy a orar más allá".
C Se llevó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentir tristeza y
angustia. Entonces les dijo:
+ "Mi alma está llena de una tristeza mortal. Quédense aquí y velen conmigo".
C Avanzó unos pasos más, se postró rostro en tierra y comenzó a orar, diciendo:
+ "Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz; pero que no se haga como yo
quiero, sino como quieres tú".
C Volvió entonces a donde estaban los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro:
+ ¿No han podido velar conmigo ni una hora? Velen y oren, para no caer en la
tentación, porque el espíritu está pronto, pero la carne es débil".
C Y alejándose de nuevo, se puso a orar, diciendo:
+ "Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad".
C Después volvió y encontró a sus discípulos otra vez dormidos, porque tenían los ojos
cargados de sueño. Los dejó y se fue a orar de nuevo,por tercera vez, repitiendo las
mismas palabras. Después de esto, volvió a donde estaban los discípulos y les dijo:
+ "Duerman ya y descansen. He aquí que llega la hora y el Hijo del hombre va a ser
entregado en manos de los pecadores. ¡Levántense! ¡Vamos! Ya está aquí el que
me va a entregar".
C Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegó Judas, uno de los Doce, seguido de una
chusma numerosa con espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes y los
ancianos del pueblo. El que lo iba a entregar les había dado esta señal:
27
S "Aquel a quien yo le dé un beso, ése es. Aprehéndanlo".
C Al instante se acercó a Jesús y le dijo:
S "¡Buenas noches, Maestro!"
C Y lo besó. Jesús le dijo:
+ "Amigo, ¿es esto a lo que has venido?"
C Entonces se acercaron a Jesús, le echaron mano y lo apresaron. Uno de los que estaban
con Jesús, sacó la espada, hirió a un criado del sumo sacerdote y le cortó una oreja. Le
dijo entonces Jesús:
+ "Vuelve la espada a su lugar, pues quien usa la espada, a espada morirá. ¿No crees
que si yo se lo pidiera a mi Padre, él pondría ahora mismo a mi disposición
más de doce legiones de ángeles? Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las
Escrituras, que dicen que así debe suceder?"
C Enseguida dijo Jesús a aquella chusma:
+ ¿Han salido ustedes a apresarme como a un bandido con espadas y palos? Todos
los días yo enseñaba, sentado en el templo, y no me aprehendieron. Pero todo esto
ha sucedido para que se cumplieran las predicciones de los profetas".
C Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. Los que aprehendieron a
Jesús lo llevaron a la casa del sumo sacerdote Caifás, donde los escribas y los ancianos
estaban reunidos. Pedro los fue siguiendo de lejos hasta el palacio del sumo sacerdote.
Entró y se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello. Los sumos sacerdotes
y todo el sanedrín andaban buscando un falso testimonio contra Jesús, con ánimo de
darle muerte; pero no lo encontraron, aunque se presentaron muchos testigos falsos. Al
fin llegaron dos, que dijeron:
S "Este dijo: 'Puedo derribar el templo de Dios y reconstruirlo en tres días' ".
C Entonces el sumo sacerdote se levantó y le dijo:
S "¿No respondes nada a lo que éstos atestiguan en contra tuya?"
C Como Jesús callaba, el sumo sacerdote le dijo:
S "Te conjuro por el Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios".
C Jesús le respondió:
+ "Tú lo has dicho. Además, yo les declaro que pronto verán al Hijo de¡ hombre,
sentado a la derecha de Dios, venir sobre las nubes del cielo".
C Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras y exclamó:
S !Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes mismos han oído la
blasfemia. ¿Qué les parece?"
C Ellos respondieron:
S "Es reo de muerte".
C Luego comenzaron a escupirle en la cara y a darle de bofetadas. Otros lo golpeaban,
diciendo:
S "Adivina quién es el que te ha pegado".
C Entretanto, Pedro estaba fuera, sentado en el [Link] criada se le acercó y le dijo:
S "Tú también estabas con Jesús, el galileo".
C Pero él lo negó ante todos, diciendo:
S "No sé de qué me estás hablando".
C Ya se iba hacia el zaguán, cuando lo vio otra criada y dijo a los que estaban ahí:
S "También ése andaba con Jesús, el nazareno".
C El de nuevo lo negó con juramento:
S "No conozco a ese hombre".
C Poco después se acercaron a Pedro los que estaban ahí y le dijeron:
S "No cabe duda de que tú también eres de ellos, pues hasta tu modo de hablar te
28
delata".
C Entonces él comenzó a echar maldiciones y a jurar que no conocía a aquel hombre.
Y en aquel momento cantó el gallo.
Entonces se acordó Pedro de que Jesús había dicho: 'Antes de que cante el gallo, me
habrás negado tres veces'. Y saliendo de ahí se soltó a llorar amargamente.

Llegada la mañana todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron
consejo contra Jesús para darle muerte. Después de atarlo, lo llevaron ante el
procurador, Poncio Pilato, y se lo entregaron.
Entonces Judas, el que lo había entregado, viendo que Jesús había sido condenado a
muerte, devolvió arrepentido las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a
los ancianos, diciendo:
S "Pequé, entregando la sangre de un inocente".
C Ellos dijeron:
S Y a nosotros qué nos importa? Allá tú".
C Entonces Judas arrojó las monedas de plata en el templo, se fue y se ahorcó.
Los sumos sacerdotes tomaron las monedas de plata y dijeron:
S "No es lícito juntarlas con el dinero de las limosnas, porque son precio de sangre".
C Después de deliberar, compraron con ellas el Campo del alfarero, para sepultar ahí a los
extranjeros. Por eso aquel campo se llama hasta el día de hoy "Campo de sangre".
Así se cumplió lo que dijo el profeta Jeremías: 'Tomaron las treinta monedas de plata en
que fue tasado aquel a quien pusieron precio algunos hijos de Israel, y las dieron por
el Campo del alfarero, según lo que me ordenó el Señor'.

Comienza la lectura breve:

C Jesús compareció ante el procurador, Poncio Pilato, quien le preguntó:


S “¿Eres tú el rey de los judíos?"
C Jesús respondió:
+ "Tú lo has dicho".
C Pero nada respondió a las acusaciones que le hacían los sumos sacerdotes y los
ancianos. Entonces le dijo Pilato:
S "¿No oyes todo lo que dicen contra ti?"
C Pero él nada respondió, hasta el punto de que el procurador se quedó muy extrañado.
Con ocasión de la fiesta de la Pascua, el procurador solía conceder a la multitud la
libertad del preso que quisieran. Tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás.
Dijo, pues, Pilato a los ahí reunidos:
S ¿A quien quieren que les deje en libertad a Barrabas o a Jesús, que se dice el
Mesías?"
C Pilato sabía que se lo habían entregado por envidia. Estando él sentado en el tribunal,
su mujer mandó decirle:
S "No te metas con ese hombre justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su
causa".
C Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la muchedumbre
de que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Así, cuando el procurador
les preguntó:
S "¿A cuál de los dos quieren que les suelte?"
C ellos respondieron:
S "A Barrabás”
29
C Pilato les dijo:
S “¿Y qué voy a hacer con Jesús, que se dice el Mesías?"
C Respondieron todos:
S "Crucifícalo”
C Pilato preguntó:
S "Pero, ¿qué mal ha hecho?"
C Mas ellos seguían gritando cada vez con más fuerza:
S !Crucifícalo!
C Entonces Pilato, viendo que nada conseguía y que crecía el tumulto, pidió agua y se
lavó las manos ante el pueblo, diciendo:
S "Yo no me hago responsable de la muerte de este hombre justo. Allá ustedes".
C Todo el pueblo respondió:
S "!Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!"
C Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás. En cambio a Jesús lo hizo azotar y lo
entregó para que lo crucificaran. Los soldados del procurador llevaron a Jesús al
pretorio y reunieron alrededor de él a todo el batallón. Lo desnudaron, le echaron
encima un manto de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la
cabeza; le pusieron una caña en su mano derecha, y arrodillándose ante él, se burlaban
diciendo:
S “!Viva el rey de los judíos!"
C y le escupían.
Luego, quitándole la caña, lo golpeaban con ella en la cabeza. Después de que se
burlaron de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.
Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo obligaron a
llevar la cruz. Al llegar a un lugar llamado Gólgota, es decir, "Lugar de la Calavera",
le dieron a beber a Jesús vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no lo quiso
beber. Los que lo crucificaron se repartieron sus vestidos, echando suertes, y se
quedaron sentados ahí para custodiarlo.

Sobre su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: 'Este es Jesús, el rey de
los judíos'. Juntamente con él, crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su
izquierda. Los que pasaban por ahí lo insultaban moviendo la cabeza y gritándole:

S "Tú, que destruyes el templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres el
Hijo de Dios, baja de la cruz".
C También se burlaban de él los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, diciendo:
S "Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo. Si es el rey de Israel, que baje de
la cruz y creeremos en él. Ha puesto su confianza en Dios, que Dios lo salve ahora, si
es que de verdad lo ama, pues él ha dicho: 'Soy el Hijo de Dios' ".
C Hasta los ladrones que estaban crucificados a su lado lo injuriaban. Desde el mediodía
hasta las tres de la tarde, se oscureció toda aquella tierra. Y alrededor de las tres, Jesús
exclamó con fuerte voz:
+ "Elí, Elí, ¿lemá sabactaní?'
C que quiere decir: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
Algunos de los presentes, al oírlo, decían:
S "Está llamando a Elías".
C Enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre
y sujetándola a una caña, le ofreció de beber.
Pero los otros le dijeron:
30
S "Déjalo. Vamos a ver si viene Elías a salvarlo".
C Entonces Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, expiró.
(Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes)

C Entonces el velo del templo se rasgó en dos partes, de arriba a abajo, la tierra tembló y
las rocas se partieron. Se abrieron los sepulcros y resucitaron muchos justos que habían
muerto, y después de la resurrección de Jesús, entraron en la ciudad santa y se
aparecieron a mucha gente. Por su parte, el oficial y los que estaban con él
custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que ocurrían, se llenaron de un gran
temor y dijeron:
S "Verdaderamente éste era Hijo de Dios".
Fin de la lectura breve
C Estaban también allí, mirando desde lejos, muchas de las mujeres que habían seguido a
Jesús desde Galilea para servirlo. Entre ellas estaban María Magdalena, María, la
madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.
Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho
también discípulo de Jesús. Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y Pilato
dio orden de que se lo entregaran. José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana
limpia y lo depositó en un sepulcro nuevo, que había hecho excavar en la roca para sí
mismo. Hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se retiró.
Estaban ahí María Magdalena y la otra María, sentadas frente al sepulcro.
Al otro día, el siguiente de la preparación de la Pascua, los sumos sacerdotes y los
fariseos se reunieron ante Pilato y le dijeron:
S "Señor, nos hemos acordado de que ese impostor, estando aún en vida, dijo: 'A los tres
días resucitaré'. Manda, pues, asegurar el sepulcro hasta el tercer día; no sea que
vengan sus discípulos, lo roben y digan luego al pueblo: 'Resucitó de entre los
muertos', porque esta última impostura sería peor que la primera".
C Pilato les dijo:
S "Tomen un pelotón de soldados, vayan y aseguren el sepulcro como ustedes quieran.
C Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, poniendo un sello sobre la puerta y dejaron ahí
la guardia.

Palabra del Señor.


R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Solamente el diácono en este tipo de celebración en ausencia del Presbítero puede dirigir a la
Comunidad la homilía3. Cuando la celebración es dirigida por un laico, éste debe interpelar a
la asamblea resaltando ciertos versículos importantes y propiciar que ellos externe su
parecer. O bien, leer y comentar con la comunidad el mensaje escrito del párroco4.

Pues tomar algunas o todas las ideas o preguntas que se presentan a continuación a fin de
motivar la participación de la asamblea:

3    
Cfr. Código de Derecho Canónico, c. 766-767.

4    
"Dado que la homilía está reservada al sacerdote o al diácono, es desear que el párroco prepare antes la homilía
y se la de al moderador del grupo para que la lea en la celebración". Directorio... n, 43.
31
a. ¿Cómo describes la humildad de Cristo? Qué ejemplos propones en los que
se pueda aplicar para la vida diaria.
b. Nosotros sabemos que somos de Cristo ¿En qué ocasiones le hemos
abandonado protegiendo nuestra propia seguridad?
c. ¿Cómo podemos manifestar nuestra obediencia a Dios? Menciona algunos
ejemplos.
d. ¿Qué es lo que más te ha impresionado de la Pasión del Señor?

Ahora sigue la profesión de fe. Su razón de ser es consolidar los puntos más importantes de
nuestra fe cristiana, es como el resumen de todo el catecismo. Así dicho domingo, tras
domingo, los fieles cristianos somos más conscientes de lo que debemos tener como cierto y
verdadero en la Iglesia.
Creo en un solo Dios...
La oración universal de la Iglesia es como la respuesta que la asamblea hace a la Palabra de
Dios. Es decir, él nos ha hablado, nos ha asegurado que lo que prometió en el pasado lo ha
cumplido en su Hijo Jesucristo. Ahora, lo que ahora nos ha comunicado, tenemos la certeza
de que lo cumplirá en el futuro. Por eso, las preces de esta oración deben estar inspiradas en
la Palabra que se ha proclamado. Finalmente, recordemos que es una oración de los fieles,
de todos los fieles; por tanto, el que lee las intenciones NO ESTA ORANDO, no se está
dirigiendo a Dios sino a la asamblea y la verdadera oración es la que ésta responde: TE
ROGAMOS, SEÑOR.

COMO CRISTO SE DIRIJIÓ AL PADRE EN EL MOMENTO DE SU MÁXIMO


SUFRIMIENTO, OREMOS TAMBIÉN NOSOTROS CON TODA CONFIANZA
ANTE DIOS, NUESTRO PADRE. PIDAMOS ESPECIALMENTE POR LOS
HOMBRES QUE MAS COMPARTEN EL SUFRIMIENTO DE JESUS.

* Hermanos, Dios se nos ha manifestado, principalmente en el amor de Jesús, en su


sufrimiento, en su humillación hasta morir en la cruz. Pidamos, pues que la iglesia y los
cristianos no busquemos la gloria y el poder, sino el servicio humilde, atento, comprometido
con los más necesitados, con los más pobres. Roguemos al Señor.

R. POR LA PASIÓN DE TU HIJO, ESCÚCHANOS, SEÑOR.

* Hermanos, Jesús en la cruz, clamó al Padre con el grito del hombre que se siente
abandonado. Pidamos por las mujeres y los hombres, los niños, jóvenes o ancianos, que se
sienten solos, perdidos, abandonados, para que sepamos portarnos con ellos como hermanos.
Roguemos al Señor.

* Hermanos, Jesús fue juzgado y condenado injustamente por los poderosos. Pidamos
por todos los que tienen algún poder en la sociedad, para que luchen de verdad por la paz y la
justicia para todos los hombres, muy especialmente para los más menospreciados y oprimidos.
Roguemos al Señor.

* Hermanos, en este Domingo de Ramos, en este día en que los niños aclaman con
alegría al Señor, oremos por ellos, para que Dios bendiga su inocencia. Roguemos al Señor.

* Oremos, también por nosotros, para que celebremos de tal modo estos días santos
que profesemos en nuestro camino de seguimiento de Jesucristo. Roguemos al Señor.
32
PADRE, TU NOS HAS MOSTRADO LA INMENSIDAD DE TU AMOR A TRAVÉS
DEL CAMINO QUE SIGUIÓ JESUS HASTA LA MUERTE. HAZ QUE
CONTEMPLANDO SU PASIÓN Y MUERTE, COMPARTAMOS MAS SU VIDA
NUEVA. AQUELLA VIDA NUEVA QUE TU QUIERES PARA TODOS LOS
HOMBRES. POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.
R. Amén.

La acción de gracias se nos presenta en este momento como punto que nos une al rito de la
comunión de nuestra celebración. En el caso de que no haya distribución de la comunión
puede preparar para una comunión espiritual de la asamblea.

Para esto, el dirige la celebración, de pie y con el toda la asamblea, vueltos hacia el altar
entonan un salmo o cántico de acción de gracias. Por ejemplo:

MI ALMA GLORIFICA AL SEÑOR MI DIOS


GOZASE MI ESPIRITU EN MI SALVADOR
EL ES MI ALEGRÍA, ES MI PLENITUD
EL ES TODO PARA MI.

Ha mirado la bajeza de su sierva,


muy dichosa me dirán todos los pueblos
porque en mi ha hecho maravillas
el que todo puede cuyo nombre es santo.

Su clemencia se derrama por los siglos


sobre aquellos que le temen y le aman.
Desplegó el gran poder de su derecha,
dispersó a los que piensan que son algo.

Se acordó de Israel su humilde siervo


acordándose de su misericordia
como había prometido a nuestros padres,
a Abraham y descendencia para siempre.

Demos gloria a Dios porque él es nuestro Padre,


y a su Hijo que murió para salvarnos,
y al Espíritu que habita entre nosotros
ahora y siempre y por los siglos infinitos.

Si va distribuirse la Comunión, el que dirige la celebración va al sagrario y al abrir la puerta


hace genuflexión, toma el copón con la Eucaristía y lo coloca en el altar sobre el corporal e
invita a los fieles a la oración del Padre nuestro. Si no se va a distribuirse la comunión se
invita directamente al Padre nuestro.

33
POR JESUS HEMOS SIDO HECHOS HIJOS DEL PADRE, POR ESO NOS
ALEGRAMOS DE DECIR:

Padre nuestro, que estás en el cielo,


santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Luego, si se cree oportuno, se invita a la asamblea a darse la paz:

COMO HIJOS DE DIOS NOS DAMOS UN SALUDO DE PAZ.

El ministro hace genuflexión, toma una hostia y sosteniéndola un poco elevada sobre el
copón, la muestra a la asamblea, diciendo:

ESTE ES EL CORDERO DE DIOS, QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO,


DICHOSOS LOS INVITADOS A LA CENA DEL SEÑOR.

Y juntamente con la asamblea, añade:

SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA,


PERO UNA PALABRA TUYA BASTARA PARA SANARME.

Al comulgar el ministro dice en secreto:

EL CUERPO DE CRISTO ME GUARDE PARA LA VIDA ETERNA.

Se puede entonar uno o varios cantos de comunión:

Cantemos al amor de los amores,


cantemos al Señor:
¡Dios está aquí! Venid adoradores
adoremos a Cristo Redentor.

GLORIA A CRISTO JESUS:


CIELOS Y TIERRA, BENDECID AL SEÑOR.
HONOR Y GLORIA A TI, REY DE LA GLORIA.
AMOR POR SIEMPRE A TI, DIOS DEL AMOR.

Por nuestro amor oculta en el sagrario


su gloria y esplendor;

34
para nuestro bien, se queda en el santuario
esperando al justo y pecador.
Oh gran prodigio del amor divino,
milagro sin igual;
prenda de amistad, banquete al peregrino
dó se come el cordero celestial.

Jesús piadoso, rey de las victorias,


a ti loor sin fin;
canten tu poder, autor de nuestras glorias,
cielo y tierra hasta el último confín.

Terminada la comunión, si sobraron hostias se regresa el copón al sagrario, se coloca dentro


y se hace genuflexión, luego de pie, cierra el sagrario asegurándose que la llave no se quede
allí mismo, sino que la guarda posteriormente en un lugar seguro. Si se comulgaron todas las
hostias, entonces se purifica el copón en la credenza.

Después de un momento conveniente de oración en silencio se dice la oración conclusiva o


post-comunión.

TU QUE NOS HAS ALIMENTADO CON ESTA EUCARISTÍA


Y POR MEDIO DE LA MUERTE DE TU HIJO
NOS DAS LA ESPERANZA DE ALCANZAR
LO QUE LA FE NOS PROMETE,
CONCÉDENOS, SEÑOR, LLEGAR,
POR MEDIO DE LA RESURRECCIÓN,
A LA META DE NUESTRAS ESPERANZAS.
POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.
R. Amén.

Si se tiene que comunicar a los fieles algún mensaje del párroco o aviso, o el horario de las
demás celebraciones, éste es el mejor momento.

Si es diácono el que preside saluda a la asamblea y la bendice:

EL SEÑOR ESTÉ CON USTEDES.


R. Y con tu espíritu.

Si es laico entonces invoca la bendición de Dios y se santigua, diciendo:

EL SEÑOR NOS BENDIGA, NOS GUARDE DE TODO MAL


Y NOS LLEVE A LA VIDA ETERNA.
R. Amén.

Luego despide a la asamblea con estas o semejantes palabras:


35
GLORIFIQUEN AL SEÑOR CON SU VIDA.
NOS PODEMOS IR EN PAZ.
R. Demos gracias a Dios.

El ministro, si está la presencia sacramental del Señor en el sagrario, hace genuflexión y se


retira. Si no la está, entonces hace reverencia y se retira.

El coro entona un canto de salida:

POR TI MI DIOS, CANTANDO VOY


LA ALEGRÍA DE SER TU TESTIGO, SEÑOR.

Es fuego tu palabra que mi boca quemó.


Mis labios ya son llamas y ceniza mi voz.
Déjate quemar, si quieres alumbrar,
no temas contigo estoy.

Me mandas que cante con toda mi voz.


No se como cantar tu mensaje de amor.
Los hombres me preguntan: ¿Cuál es mi misión?
Les digo: Testigo soy.

Es muy recomendable que a ejemplo de las primeras comunidades cristianas, después de la


celebración dominical se concluya con una convivencia fraterna, la misma que san Pablo
llamaba: "ágape".

Hay que procurar que no se trate solo de comer, sino además de convivir. Por lo tanto, sería
bueno tener un programa de actividades que sin perder la austeridad que estos días santos
inculcan, se pueda contribuir a la unión de la comunidad.

36
LUNES
de la Semana Santa

ORACION COLECTA

C oncédenos, Señor, nueva fuerza para no sucumbir a nuestras humanas debilidades, por
los méritos de la pasión de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA
No gritará ni hará oír su voz en las plazas.

Lectura del libro del profeta Isaías


42, 1-7

M iren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.


En él he puesto mi espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. No
gritará ni clamará, no hará oír su voz en las plazas, no romperá la caña resquebrajada, ni
apagará la mecha que aún humea.

Proclamará la justicia con firmeza, no titubeará ni se doblegará, hasta haber establecido el


derecho sobre la tierra y hasta que las islas escuchen su enseñanza.

Esto dice el Señor Dios, el que creó el cielo y lo extendió, el que dio firmeza a la tierra, con
lo que en ella brota; el que dio el aliento a la gente que habita la tierra y la respiración a
cuanto se mueve en ella: "Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación, te llamé, te tomé de
la mano; te he formado y te he constituido alianza de un pueblo, luz de las naciones, para
que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los
que habitan en tinieblas".
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL Del salmo


26

R. El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,


¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar? R.

37
Cuando me asaltan los malvados para devorarme,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen. R.

Aunque se lance contra mí un ejército,


no temerá mi corazón;
aun cuando hagan la guerra contra mí,
tendré plena confianza en el Señor. R.

La bondad del Señor espero ver


en esta misma vida.
Ármate de valor y fortaleza
y en el Señor confía. R.

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Señor Jesús, rey nuestro,
sólo tú has tenido compasión de nuestras faltas.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

EVANGELIO
Déjala. Esto lo tenía guardado para el día de mi sepultura.

Lectura del santo Evangelio según san Juan


12, 1-11

S eis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había
resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era
uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de
nardo auténtico, muy costoso, le ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su
cabellera, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.

Entonces Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que iba a entregar a Jesús, exclamó:
"¿Por qué no se ha vendido ese perfume en trescientos denarios para dárselos a los
pobres?". Esto lo dijo, no porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón, y como
tenía a su cargo la bolsa, robaba lo que echaban en ella.

Entonces dijo Jesús: "Déjala. Esto lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a
los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán".

Mientras tanto, la multitud de judíos, que se enteró de que Jesús estaba allí, acudió, no sólo
por Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien' el Señor había resucitado de entre los
muertos. Los sumos sacerdotes deliberaban para matar a Lázaro, porque a causa de él
muchos judíos se separaban y creían en Jesús.
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

38
ORACION UNIVERSAL DE LOS FIELES

En este tiempo de la Sagrada Pasión, en que Cristo presentó al Padre súplicas y


oraciones con lágrimas, supliquemos humildemente a Dios para que se digne escuchar
nuestras plegarias, por amor a su Hijo.

- Para que la Iglesia, Esposa de Cristo, se purifique más plenamente por la Sangre de
Cristo, en este tiempo santo de Pasión. Roguemos al Señor. R. Te rogamos, Señor.

- Para que todas las cosas en el mundo se pacifiquen en orden a la salvación, por medio de
la Sangre de Cristo. Roguemos al Señor. R.

- Para que todos los que participan de la Pasión de Cristo por la enfermedad y los
sufrimientos alcancen fortaleza y paciencia. Roguemos al Señor. R.

- Para que todos nosotros, por la pasión y muerte de Cristo, lleguemos la gloria de la
resurrección. Roguemos al Señor. R.

A tiende, Señor, a las súplicas de tu pueblo para que, cuanto no se atreve a esperar
por sus propios méritos, lo alcance por la pasión de tu Hijo. Que vive y reina por
los siglos de los siglos.
R. Amén.

ANTIFONA DE LA COMUNION Sal 10


1, 3

No te me ocultes, Señor, el día de mi desgracia.


Escúchame con bondad, y, siempre que te invoque, respóndeme enseguida.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Quédate, Señor, con nosotros y protege con tu amor infatigable nuestros corazones
santificados por esta Eucaristía, para que podamos conservar siempre las gracias que
hemos recibido de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

39
MARTES
de la Semana Santa

ORACION COLECTA

Dios todopoderoso y eterno,


ayúdanos a celebrar
los misterios de la pasión del Señor
con tal fe y arrepentimiento,
que podamos merecer tu perdón.
Por nuestro Señor Jesucristo...

PRIMERA LECTURA
Te convertiré en luz de las naciones,
para que llegue mi salvación hasta los últimos rincones de la tierra.

Lectura del libro del profeta Isaías


49, 1-6

Escúchenme, islas;
pueblos lejanos, atiéndanme.
El Señor me llamó desde el vientre de mi madre;
cuando aún estaba yo en el seno materno, él pronunció mi nombre.

Hizo de mi boca una espada filosa,


me escondió en la sombra de su mano,
me hizo flecha puntiaguda,
me guardó en su aljaba y me dijo:

"Tú eres mi siervo, Israel;


en ti manifestaré mi gloria".
Entonces yo pensé: "En vano me he cansado,
inútilmente he gastado mis fuerzas;
en realidad mi causa estaba en manos del Señor,
mi recompensa la tenía mi Dios".
Ahora habla el Señor,
el que me formó desde el seno materno,
para que fuera su servidor,
para hacer que Jacob volviera a él
y congregar a Israel en torno suyo
-tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza-.
40
Ahora, pues, dice el Señor:
"Es poco que seas mi siervo
sólo para restablecer a las tribus de Jacob
y reunir a los sobrevivientes de Israel;
te voy a convertir en luz de las naciones,
para que mi salvación llegue
hasta los últimos rincones de la tierra".
Palabra de Dios.
R. Amén.

SALMO RESPONSORIAL Del salmo


70

R. En ti, Señor, he puesto mí esperanza.

Señor, tú eres mi esperanza,


que no quede yo jamás defraudado.
Tú, que eres justo, ayúdame, y defiéndeme;
escucha mi oración y ponme a salvo. R.

Sé para mí un refugio,
ciudad fortificada en que me salves.
Y pues eres mi auxilio y mi defensa,
líbrame, Señor, de los malvados. R.

Señor, tú eres mi esperanza;


desde mi juventud en ti confío.
Desde que estaba en el seno de mi madre,
yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R.

Yo proclamaré siempre tu justicia


y a todas horas, tu misericordia.
Me enseñaste a alabarte desde niño
y seguir alabándote es mi orgullo. R.

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Señor Jesús, rey nuestro,
para obedecer al Padre,
quisiste ser llevado a la cruz como manso cordero al sacrificio.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

41
EVANGELIO

Uno de ustedes me entregará.


No cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces.

Lectura del santo Evangelio según san Juan


13, 21-33. 36-38

E n aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió
profundamente y declaró: "Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar". Los
discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de
ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una
seña y le preguntó: "¿De quién lo dice?" Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le
preguntó: "Señor, ¿quién es?" Le contestó Jesús: "Aquel a quien yo le dé este trozo de pan,
que voy a mojar". Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el
bocado, entró en él Satanás.

Jesús le dijo entonces a Judas: "Lo que tienes que hacer, hazlo pronto". Pero ninguno de
los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su
cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a
los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche.

Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: "Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios
ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí
mismo y pronto lo glorificará.

Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos,
así se lo digo a ustedes ahora: 'A donde yo voy, ustedes no pueden ir' ". Simón Pedro le
dijo: "Señor, ¿a dónde vas?" Jesús le respondió: "A donde yo voy, no me puedes seguir
ahora; me seguirás más tarde". Pedro replicó: "Señor ¿por qué no puedo seguirte ahora?
Yo daré mi vida por ti" . Jesús le contestó: “¿Conque darás tu vida por mí? Yo te aseguro
que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces" .
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACION UNIVERSAL DE LOS FIELES

Cristo colgado en la cruz intercede por todos los hombres. Es el mediador entre el
cielo y la tierra, reconcilia a todos los hombres con Dios. Unidos a él oremos a nuestro
Padre Dios.

- Por la Iglesia de Dios, para que se disponga a celebrar el Misterio Pascual siguiendo
fielmente los pasos de Jesús. Roguemos al Señor. R. Te rogamos, Señor.

42
- Por todos los pueblos de la tierra, para que llegue a ellos el anuncio e la Redención
consumada en el árbol de la cruz. Roguemos al Señor.

- Por aquellos miembros de la humanidad que sufren, para que su dolor no sea inútil y
puedan alcanzar la plena salvación. Roguemos al Señor. R.

Por los aquí reunidos, para que nuestro arrepentimiento y penitencia sean camino de gracia
y redención. Roguemos al Señor. R.

D ios, Padre nuestro, que te apiadas de la humanidad hasta entregar a tu propio


Hijo a la muerte, acude en nuestra ayuda para que lo que te pedimos sea
realidad en todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

P or medio de este sacramento, que ya desde ahora nos comunica tu fuerza, concédenos,
Padre misericordioso, participar de la vida [Link] Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

MIERCOLES
de la Semana Santa

ORACION COLECTA

Padre misericordioso
que para librarnos del poder del enemigo,
quisiste que tu Hijo sufriera por nosotros el suplicio de la cruz,
concédenos alcanzar la gracia de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo ...

PRIMERA LECTURA

No he sustraído mi rostro a los insultos y salivazos.

Lectura del libro del profeta Isaías


50, 4-9

En aquel entonces dijo Isaías:


"El Señor me ha dado una lengua experta,
43
para que pueda confortar al abatido con palabras de aliento.

Mañana tras mañana, el Señor despierta mi oído,


para que escuche yo, como discípulo.

El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras


y yo no he opuesto resistencia,
ni me he echado para atrás.

Ofrecí la espalda a los que me golpeaban,


la mejilla a los que me tiraban de la barba.
No aparté mi rostro a los insultos y salivazos.

Pero el Señor me ayuda,


por eso no quedaré confundido,
por eso endureció mi rostro como roca
y sé que no quedaré avergonzado.
Cercano está de mí el que me hace justicia,
¿,quién luchará contra mí?
¿Quién es mi adversario? ¿Quién me acusa?
Que se me enfrente.
El Señor es mi ayuda,
¿quién se atreverá a condenarme?"
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL Del salmo


68

R. Por tu bondad, Señor, socórreme.

Por ti he sufrido injurias


y la vergüenza cubre mi semblante.
Extraño soy y advenedizo,
aun para aquellos de mi propia sangre;
pues me devora el celo de tu casa,
el odio del que te odia, en mí recae. R.

La afrenta me destroza el corazón y desfallezco.


Espero compasión y no la hallo;
consoladores, y no los encuentro.
En mi comida me echaron hiel,
para mi sed me dieron vinagre. R.

En mi cantar exaltaré tu nombre,


proclamaré tu gloria, agradecido.
Se alegrarán al verlo los que sufren,
quienes buscan a Dios tendrán más ánimo,
44
porque el Señor jamás desoye al pobre,
ni olvida al que se encuentra encadenado. R.

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Señor Jesús, rey nuestro,
sólo tú has tenido compasión de nuestras faltas.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

O bien:

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Señor Jesús, rey nuestro,
para obedecer al Padre, quisiste ser llevado a la cruz
como manso cordero al sacrificio.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

EVANGELIO

¡Ay de aquel por quien el Hijo de,' hombre va a ser entregado!

Lectura del santo Evangelio según san Mateo


26, 14-25

E n aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos
sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?" Ellos quedaron en darle
treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para
entregárselo.

El primer día de la fiesta de los panes Azimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le
preguntaron: "¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?" El respondió: "Vayan
a la ciudad, a casa de fulano y díganle: 'El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a
celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa' ". Ellos hicieron lo que Jesús les había
ordenado y prepararon la cena de Pascua.

Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce y mientras cenaban, les dijo: "Yo les aseguro
que uno de ustedes va a entregarme". Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a
preguntarle uno por uno: "¿Acaso soy yo, Señor?" El respondió: "El que moja su pan en el
mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como
está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más
le valiera a ese hombre no haber nacido". Entonces preguntó Judas, el que lo iba a
entregar: "¿Acaso soy yo, Maestro?" Jesús le respondió: "Tú lo has dicho".
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

45
ORACION UNIVERSAL DE LOS FIELES

Oremos, hermanos, y supliquemos la clemencia de Dios todopoderoso para que nos


conceda cuanto pedimos con fe.

- Para que el Redentor del mundo, que se entregó a la muerte por su grey, libre a la Iglesia
de todo mal. Roguemos al Señor. R. Te rogamos, Señor.

- Para que el Redentor del mundo, que oró con lágrimas en la cruz, interceda ante el Padre
por todos los hombres. Roguemos al Señor. R.

- Para que el Redentor del mundo, que tuvo tanta angustia y tristeza, socorra a los que
sufren, les dé paciencia en la tribulación y alivie sus dolores. Roguemos al Señor. R.

- Para que a nosotros, sus discípulos, que recordamos con veneración su cruz, nos reanime
con la fuerza de su resurrección. Roguemos al Señor. R.

D ios, Padre nuestro, que lleguen a tu presencia, las súplicas de los que te invocan
para que vivamos siempre de aquel mismo amor que movió a tu Hijo a
entregarse a la muerte por la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Concédenos, Señor, Dios nuestro, creer profundamente que por la muerte de tu Hijo,
padecida en el Calvario y anunciada en cada Eucaristía, tú nos has dado la vida eterna. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

46
INTRODUCCIÓN GENERAL
AL TRIDUO PASCUAL

No hay ningún escrito neo-testamentario que indique que los cristianos festejaban una Pascua
anual como lo hacían los judíos, o que ésta se celebrara con sentido cristiano (I Cor 5,7s).

Sabemos de las discusiones del siglo II5 sobre la fijación de una fecha para la Pascua anual:
Asia Menor y Siria la celebraban el 14 de Nisan (Es decir, la primer luna llena de primavera,
independientemente del día de la semana en que sucediera, por eso recibían el nombre de
"catorcenales") mientras que el resto de los cristianos, la celebraban el domingo posterior a el
14 de Nisan. Fue precisamente el Concilio de Nicea (325) quien pone fin a esta discusión,
fijando el día de la Pascua, el domingo siguiente a la primera luna llena de primavera, o sea, el
domingo siguiente al 14 de Nisan.

La Palabra " Pascua " viene del griego Pascha y ésta a la vez del arameo: Pesak (Paso). La
Pascua de Cristo es su paso de este mundo al Padre; pero en sentido más amplio, es también el
paso de toda la humanidad caída en el pecado a la Redención cumplida en y por Cristo.

a) El Triduo Pascual:

Originalmente la Iglesia celebraba la Pascua en un solo día: entre la noche del Sábado
Santo y el Domingo: La Gran Vigilia Pascual.

5    
Fueron dos fases de discusiones: la primera entre el Obispo Policarpo de Esmirna (+168) y el Papa Aniceto
(+166) donde el Papa le hacer ver al Obispo que no hay una celebración anual de la Pascua, sino que cada
Domingo se celebra la resurrección del Señor. Luego, algunos años después revive la discusión, pero ahora entre
el Obispo Polícrates de Efeso (+200) y el Papa Víctor (+200).
47
A partir del siglo IV y cada vez más por un motivo historizante e imitativo de los eventos, se
formó el "Triduo Santísimo del Señor crucificado, sepultado y resucitado".

Las celebraciones litúrgicas de estos tres días, desde la tarde del jueves hasta el domingo,
representan la única celebración del único Misterio Pascual. Pero, tras una muy larga carrera
de siglos, estas celebraciones fueron apartándose del misterio y cada vez más se concentraban
en las representaciones. No fue sino hasta el Papa Pío XII que somete a la Semana Santa a una
verdadera y radical purificación (1951-1955), que pocos años más tarde consagrara la
Reforma Litúrgica del Vaticano II.

JUEVES SANTO
LA CENA DEL SEÑOR

1. Su Significado:

Siguiendo el computo de los días según la tradición hebrea, el viernes, inicia el jueves
por la tarde6. Así, el Triduo Sacro puede empezar el jueves; pero además hay una razón
teológica: Al unir en el mismo día "Litúrgico" (aunque no cronológico) la Ultima Cena con el
Sacrificio de la Cruz, es decir: La Ultima Cena anticipa sacramentalmente el don en sí, de la
muerte sacrificial y de la agonía, que inician en el Huerto de los Olivos.

La celebración reúne tres significados:

* La Institución de la Eucaristía.
* La Institución del Sacerdocio.
* El Precepto nuevo del Amor.

Además, la Misa " De la Cena de Señor " debe ser la única Misa de este día (con la sola
excepción de la Misa Crismal, que sería celebrada por la mañana) ya que debe manifestarse lo
más plenamente posible la unidad de todos los fieles en torno a una sola mesa.

2. Ritos propios del Jueves Santo:

Hay un rito propio de esta Misa como es la de hacer sonar las campanas, tanto en el
6    
Para el mundo antiguo el día empezaba a las 6:00 PM de nuestro tiempo actual y se marcaba de la siguiente
forma:

06:00 PM 09:00 PM I VÍSPERAS.


09:00 PM 12:00 MN II VÍSPERAS.
12:00 MN 03:00 AM III VÍSPERAS.
03:00 AM 06:00 AM IV VÍSPERAS.
06:00 AM 09:00 AM PRIMA.
09:00 AM 12:00 MD TERCIA.
12:00 MD 03:00 PM SEXTA.
03:00 PM 06:00 PM NONA.
48
presbiterio como en el campanario, en el momento en que se canta el himno del Gloria. Con
esto se les hacia notar a los fieles que daba inicio el Triduo Sacro, dado que a partir de ese
momento, ya no se sonarían más las campanas hasta que anunciaran la resurrección del Señor
en la celebración de la Vigilia Pascual.

Otro rito que es identificable con esta celebración es el lavatorio de los pies (que se considera
como opcional): A un grupo, generalmente de doce, como si se trata de los apóstoles se les
lava, después de la homilía los pies, a imagen de lo que Cristo mismo hizo y nos mandó hacer.
Es desear que estas personas sean verdaderamente pobres, para que este rito no quede solo en
lo superfluo, sino indique lo que verdaderamente hace la Iglesia en el arco del resto del año.
La moneda y el pan que se les entrega son resabios de antiguas tradiciones.

Por último, otro rito especial se da al final de esta Celebración: Se trata del traslado del
Santísimo Sacramento. ¿Por qué se hace tal cosa? Simplemente para no faltarle el respeto al
Señor en su sacramento. De hecho el ritual indica que hay que despojar al altar de todo adorno
(velas, flores y manteles), para que el Sacramento no quede al nivel de estas cosas se traslada
de forma solemne, pero SOBRIA (ya que ha iniciado el día de mayor austeridad para la
Iglesia). El motivo de la Reserva es para la Comunión del Viernes Santo y para el Viático que
se ofreciese en esos días.

Como no puede ser reservada en el sagrario se debe preparar otro lugar seguro y respetable
para ello. De hecho podría excluirse, tanto la Iglesia misma, como la capilla del Santísimo, ya
que el sentido de esto es la ausencia del sacramento a fin de poder centrar la atención en el
resto del misterio.

La procesión y celebración debe evitarse darle la apariencia de "Corpus Christi", ya que no se


trata de dar un culto eucarístico. Pero en el lugar donde todavía se acostumbre esto, que la
oración no se extienda más allá de la media noche, a fin de que (cronológicamente) se respete
el día de sobriedad más grande de la Iglesia latina que es el Viernes Santo.

3. Tradiciones unidas al Jueves Santo:

Una de las tradiciones populares de este día es el pan bendito ofrecido a los fieles y
bendecido dentro de la Misa, preferentemente antes de la presentación del pan y del vino. La
razón obedece a la antigua costumbre Oriental de que los fieles llevaran a casa un trozo de pan
para ser compartido y comido en casa, como signo de participación y de comunión,
especialemente con aquellos que no pudieron, por diversas razones asistir a la Misa.

Otra tradición que tiene mucho arraigo entre los fieles es la "Visita de los Siete Templos": Una
especie de acto de desagravio donde se pide perdón a Dios por la ofensa cometida contra su
Hijo, al ser llevado de un lugar a otro para ser juzgado:

1: Del Huerto a casa de Anás.


2: De la casa de Anás a casa de Caifás.
3: De casa de Caifás a Pilatos.
4: De Pilatos a Herodes.
5: de Herodes a Pilatos.
6: De Pilatos a Azotar.
7: de los Azotes al Golgota.
49
Es reprobable que algunos fieles aprovechen esta devoción para criticar y hacer
comparaciones entre los diversos arreglos de este día como lo son los llamados " monumentos
", los cuales deberían ayudar más a la reflexión que a la competencia.
4. Preparativos:

a. Las Hostias consagradas en el sagrario.


b. Adorno festivo de la capilla o lugar.
c. Pan para bendecir y repartir (puede estar ya en bolsitas de plástico o papel
por higiene.
d. Una(s) jarra(s) de agua, jabón, toalla, lavamanos.
e. Los folletos de la celebración.
f. Un lugar para la oración con el Santísimo (si se va llevar a cabo).

Nota: Los cestos de pan deben desde antes de la Misa


estar al pie del altar, a fin de que verdaderamente
sean signo de nuestra participación en esta celebración.

5. La Celebración:

Se inicia con el canto de entrada:

PUEBLO DE REYES, ASAMBLEA SANTA


PUEBLO SACERDOTAL, PUEBLO DE DIOS.
BENDICE A TU SEÑOR.

Te cantamos oh Hijo amado del Padre,


te alabamos eterna Palabra salida de Dios.
Te cantamos oh Hijo de la Virgen María,
te alabamos, oh Cristo nuestro hermano, nuestro salvador.

Te cantamos a ti, esplendor de la gloria,


te alabamos estrella radiante que anuncias el día.
Te cantamos, oh Luz que iluminas nuestras sombras,
te alabamos antorcha de la Nueva Jerusalén.

Saludo:

EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPIRITU SANTO.


R. Amén.

HERMANOS, BENDIGAN AL SEÑOR, QUE NOS INVITA BENIGNAMENTE


A LA MESA DEL CUERPO DE CRISTO.
R. Bendito seas por siempre, Señor.

nota.- Si el ministro es un diácono


50
su saludo es como el que se dice en la Misa.

El acto penitencial se inicia con una invitación por parte del ministro para que los presentes
reconozcan sus pecados y personalmente pidan perdón a Dios por ellos; luego todos hacen
pública su confesión:

HERMANOS:
PARA PARTICIPAR CON FRUTO DE ESTA CELEBRACIÓN, RECONOZCAMOS
NUESTROS PECADOS.

Se hace una breve pausa en silencio.

YO CONFIESO ANTE DIOS TODOPODEROSO


Y ANTE USTEDES, HERMANOS,
QUE HE PECADO MUCHO
DE PENSAMIENTO, PALABRA, OBRA Y OMISIÓN.
POR MI CULPA, POR MI CULPA, POR MI GRAN CULPA.
POR ESO RUEGO A SANTA MARÍA, SIEMPRE VIRGEN,
Y A USTEDES, HERMANOS,
QUE INTERCEDAN POR MI ANTE DIOS,
Y NOS LLEVE A LA VIDA ETERNA.
R. Amén.

Luego el ministro dice:

DIOS TODOPODEROSO TENGA MISERICORDIA DE NOSOTROS, PERDONE


NUESTROS PECADOS Y NOS LLEVE A LA VIDA ETERNA.
R. Amén.

La oración colecta: El ministro dice: "Oremos" y espera un momento en silencio para que
cada uno de los fieles haga su oración personal luego él solo dice:

DIOS NUESTRO, QUE NOS HAS REUNIDO PARA CELEBRAR AQUELLA CENA
EN LA CUAL TU HIJO ÚNICO, ANTES DE ENTREGARSE A LA MUERTE,
CONFÍO A LA IGLESIA EL SACRIFICIO NUEVO Y ETERNO,
SACRAMENTO DE TU AMOR,
CONCÉDENOS ALCANZAR POR LA PARTICIPACIÓN EN ESTE SACRAMENTO,
LA PLENITUD DEL AMOR Y DE LA VIDA. POR NUESTRO SEÑOR
JESUCRISTO...

51
La Liturgia de la Palabra:

PRIMERA LECTURA
Prescripciones sobre la cena pascual.

Lectura del libro del Exodo


12, 1-8. 11-14

E n aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: "Este mes será
para ustedes el primero de todos los meses y el principio del año. Díganle a toda la
comunidad de Israel: 'El día diez de este mes, tomará cada uno un cordero por familia, uno
por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con los vecinos
y elija un cordero adecuado al número de personas y a la cantidad que cada cual pueda
comer. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito.

Lo guardarán hasta el día catorce del mes, cuando toda la comunidad de los hijos de Israel
lo inmolará al atardecer. Tomarán la sangre y rociarán las dos jambas y el dintel de la
puerta de la casa donde vayan a comer el cordero. Esa noche comerán la carne, asada a
fuego; comerán panes sin levadura y hierbas amargas. Comerán así: con la cintura ceñida,
las sandalias en los pies, un bastón en la mano y a toda prisa, porque es la Pascua, es decir,
el paso del Señor.

Yo pasaré esa noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de
Egipto, desde los hombres hasta los ganados. Castigaré a todos los dioses de Egipto, yo, el
Señor. La sangre les servirá de señal en las casas donde habitan ustedes. Cuando yo vea la
sangre, pasaré de largo y no habrá entre ustedes plaga exterminadora, cuando hiera yo la
tierra de Egipto.

Ese día será para ustedes un memorial y lo celebrarán como fiesta en honor del Señor. De
generación en generación celebrarán esta festividad, como institución perpetua'
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL Del salmo


115

R. Gracias, Señor, por tu sangre que nos lava.

¿Cómo le pagaré al Señor


todo el bien que me ha hecho?
Levantaré el cáliz de salvación
e invocaré el nombre del Señor. R.

A los ojos del Señor es muy penoso


52
que mueran sus amigos.
De la muerte, Señor, me has librado,
a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava. R.

Te ofreceré con gratitud un sacrificio


e invocaré tu nombre.
Cumpliré mis promesas al Señor
ante todo su pueblo. R.

SEGUNDA LECTURA

Cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz,
proclaman la muerte del Señor.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios


11, 23-26

H ermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he trasmitido: que el Señor Jesús, la
noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción
de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en
memoria mía".

Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza que
se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él".

Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte
del Señor, hasta que vuelva.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Jn 13,


34

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor,
que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

53
EVANGELIO

Los amó hasta el extremo.

Lectura del santo Evangelio según san Juan


13, 1-15

A ntes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de
este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó
hasta el extremo.

En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas


Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había
puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se
levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en
una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se
había ceñido.

Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: "Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?" Jesús le
replicó: "Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde".
Pedro le dijo: "Tú no me lavarás los pies jamás". Jesús le contestó: "Si no te lavo, no
tendrás parte conmigo". Entonces le dijo Simón Pedro: "En ese caso, Señor, no sólo los
pies, sino también las manos y la cabeza". Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita
lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no
todos". Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: 'No todos están limpios'.

Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo:
"¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y
dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies,
también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que
lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan".
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

La homilía (si es diácono) o el comentario (si es laico o religioso).

Para el Lavatorio de los Pies hay que disponer de un lugar adecuado y visible para la
comunidad. El que dirige la oración les lava los pies y se los seca, mientras el coro puede
entonar un canto:

Canto para el lavatorio:

UN MANDAMIENTO NUEVO
54
NOS DIO EL SEÑOR:
QUE NOS AMARAMOS TODOS
COMO EL NOS AMO.

La señal de los cristianos


es amarse como hermanos.

El que no ama a sus hermanos


no se acerque a este convite.

Perdonemos al hermano
como El mismo nos perdona.

Lo que hacemos al hermano


a Dios mismo se lo hacemos.

En la vida y en la muerte
Dios nos ama para siempre.

Es cristiano aquel que sirve


con amor y en alegría.

La Oración Universal de los Fieles:

La acción de gracias se nos presenta en este momento como punto que nos une al rito de la
comunión de nuestra celebración. En el caso de que no haya distribución de la comunión
puede preparar para una comunión espiritual de la asamblea.

Para esto, el dirige la celebración, de pie y con el toda la asamblea, vueltos hacia el dice:

PROCLAMEMOS LA BONDAD DE DIOS Y EXALTEMOS SU MISERICORDIA,


QUE SE NOS HA MANIFESTADO, EN LAS PALABRAS DE SALVACION
QUE HEMOS ESCUCHADO:

Luego, junto con él todos cantan:

MI ALMA GLORIFICA AL SEÑOR MI DIOS


GOZASE MI ESPIRITU EN MI SALVADOR
EL ES MI ALEGRÍA, ES MI PLENITUD
EL ES TODO PARA MI.

Ha mirado la bajeza de su sierva,


muy dichosa me dirán todos los pueblos
porque en mi ha hecho maravillas
el que todo puede cuyo nombre es santo.

55
Su clemencia se derrama por los siglos
sobre aquellos que le temen y le aman.
Desplegó el gran poder de su derecha,
dispersó a los que piensan que son algo.

Se acordó de Israel su humilde siervo


acordándose de su misericordia
como había prometido a nuestros padres,
a Abraham y descendencia para siempre.

Demos gloria a Dios porque él es nuestro Padre,


y a su Hijo que murió para salvarnos,
y al Espíritu que habita entre nosotros
ahora y siempre y por los siglos infinitos.

Si va distribuirse la Comunión, el que dirige la celebración va al sagrario y al abrir la puerta


hace genuflexión, toma el copón con la Eucaristía y lo coloca en el altar sobre el corporal e
invita a los fieles a la oración del Padre nuestro. Si no se va a distribuirse la comunión se
invita directamente al Padre nuestro.

POR JESUS HEMOS SIDO HECHOS HIJOS DEL PADRE, POR ESO NOS
ALEGRAMOS DE DECIR:

Padre nuestro, que estás en el cielo,


santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Luego, si se cree oportuno, se invita a la asamblea a darse la paz:


COMO HIJOS DE DIOS NOS DAMOS UN SALUDO DE PAZ.

El ministro hace genuflexión, toma una hostia y sosteniéndola un poco elevada sobre el
copón, la muestra a la asamblea, diciendo:

ESTE ES EL CORDERO DE DIOS, QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO,


DICHOSOS LOS INVITADOS A LA CENA DEL SEÑOR.

Y juntamente con la asamblea, añade:

56
SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA,
PERO UNA PALABRA TUYA BASTARA PARA SANARME.

Al comulgar el ministro dice en secreto:

EL CUERPO DE CRISTO ME GUARDE PARA LA VIDA ETERNA.

Se puede entonar uno o varios cantos de comunión:

Hazme un instrumento de tu paz,


donde haya odio, lleve yo tu amor
donde haya injuria, tu perdón, Señor;
donde haya duda, fe en Ti.

MAESTRO, AYÚDAME
A NUNCA BUSCAR
EL SER CONSOLADO,
SINO CONSOLAR;
SER ENTENDIDO, SINO ENTENDER;
SER AMADO, SINO YO AMAR.

Hazme un instrumento de tu paz,


que lleve tu esperanza por doquier;
donde haya oscuridad, lleve tu luz,
donde haya pena, tu gozo, Señor.

Hazme un instrumento de tu paz,


es perdonando que nos das perdón,
es dando a todos como tú nos das,
muriendo es que volvemos a nacer.

Terminada la comunión, las Hostias que sobraron se depositan en un copón sobre el altar.
Mientras que a los fieles, de manera ordenada se les va entregando un pan como recuerdo de
la participación en esta celebración.

Después de un momento conveniente de oración en silencio se dice la oración conclusiva o


post-comunión.

SEÑOR, TU QUE NOS PERMITES DISFRUTAR EN ESTA VIDA


DE LA CENA INSTITUIDA POR TU HIJO,
CONCÉDENOS PARTICIPAR TAMBIÉN
DEL BANQUETE CELESTIAL EN TU REINO.
POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.
R. Amén.
57
Ahora, se dirige al altar, pone incienso en el incensario, inciensa tres veces dos al copón,
toma el paño de hombros y lo cubre para llevarlo en procesión.

La procesión la inicia la cruz procesional y ciriales, luego una parte de los fieles, el ministro
con el Santísimo, los demás acólitos con ciriales e incienso y, al final el resto de la
comunidad. Durante la procesión se puede cantar algún canto eucarístico, por ejemplo:

Cantemos al amor de los amores,


cantemos al Señor:
¡Dios está aquí! Venid adoradores
adoremos a Cristo Redentor.

GLORIA A CRISTO JESUS:


CIELOS Y TIERRA, BENDECID AL SEÑOR.
HONOR Y GLORIA A TI, REY DE LA GLORIA.
AMOR POR SIEMPRE A TI, DIOS DEL AMOR.

Por nuestro amor oculta en el sagrario


su gloria y esplendor;
para nuestro bien, se queda en el santuario
esperando al justo y pecador.

Oh gran prodigio del amor divino,


milagro sin igual;
prenda de amistad, banquete al peregrino
dó se come el cordero celestial.

Jesús piadoso,rey de las victorias,


a ti loor sin fin;
canten tu poder, autor de nuestras glorias,
cielo y tierra hasta el último confín.

Al llegar al lugar para la oración, deja el Santísimo Sacramento, en la urna o sagrario


preparado para ello, se arrodilla y le inciensa (tres veces dos). Luego hace un momento de
oración junto con los demás fieles:

EN LOS CIELOS Y EN LA TIERRA SEA PARA SIEMPRE ALABADO.


R. El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

Padre nuestro...
Dios te salve, María...
Gloria al Padre ...

EN LOS CIELO Y EN LA TIERRA SEA PARA SIEMPRE ALABADO.


R. El corazón amoroso de Jesús sacramentado.

58
Después de un momento de oración en silencio, se retira junto con los demás acólitos. Pero,
si se tiene que comunicar a los fieles algún mensaje del párroco o aviso, o el horario de las
demás celebraciones, éste es el mejor momento.

Si se cuenta con algún templo o capilla se desnuda el altar y se retiran los adornos y los
crucifijos que haya (si no es posible, se cubre con un velo).

El Santísimo se puede quedar para la oración pública hasta le media noche. Luego, se repite
la estación que aparece en el número 25. Toma el Santísimo y lo lleva a guardar en un lugar
seguro que no sea el presbiterio o capilla.

VIERNES SANTO
LA PASIÓN DEL SEÑOR

1. Su Significado:

Desde los primeros siglos este día ha sido caracterizado por el ayuno y la oración. La
razón de ello se encuentra en una "encarnación" de los sentimientos de los apóstoles en aquel
día: ¿Quien pensaría en comer, si Jesús es llevado a la muerte? Además, era un ayuno que se
prolongaba hasta el sábado, cumpliendo con una duración de 40 horas, el tiempo en que la
Iglesia conviene que Jesús estuvo

En el siglo IV se acostumbraba en Jerusalén que por la mañana se hiciera una celebración que
giraba en torno a la cruz del Señor. Y por la tarde una celebración de la Palabra centrada en el
relato bíblico de la Pasión, misma que el Obispo en persona cantaba.

La primera era celebrada en la iglesia del Santo Sepulcro (Anástasis), mientras que la segunda
era celebrada en el Cenáculo. Con esto, se quería indicar la estrecha relación entre la Pasión
física y la celebración litúrgica de la misma. En cambio, para el siglo VII ya se sabe en Roma
de un rito de la "adoración" de la cruz (El Papa caminaba descalzo desde su Catedral hasta la
Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén con la reliquia de la cruz). Contenía además un muy
simple rito de la comunión donde participaban también los fieles. Desafortunadamente, los
fieles se fueron alejando de la comunión frecuente en los siglos siguientes, hasta que más tarde
en el Medievo, solo el sacerdote comulgaba (siglo X), y tal vez, en sentido devocional.

Esta práctica duró hasta la reforma de Pío XII (1955) en que dividió las celebración del
Viernes Santo en tres partes que formaran un todo:

Liturgia de la Palabra: Puntos culminantes son la lectura de la Pasión que se toma


siempre del relato de san Juan y, la Oración Universal de los Fieles que nos presenta la
forma antigua de esta oración (intención - oración en silencio - oración presidencial).

Adoración de la Cruz: Obviamente no se puede entender en sentido literal, pues no


somos idólatras, sino adoración del misterio de la cruz, representado en el signo
59
sensible del crucifijo.

Liturgia de la Comunión: Para que los fieles no se vean privados del Pan que da la
Vida y que nos ha sido merecido por la pasión del Señor.

2. Tradiciones unidas al Viernes Santo:

Curiosamente, siendo el Viernes Santo un día muy solemne y sobrio en la Liturgia, los
fieles cristianos se han ocupado de hacerlo un día por excelencia devocional: Por la mañana se
reza o se vive el Viacrucis. Al medio día, en la iglesia los fieles se reúnen para el Sermón de
las Siete Palabras. Después de la celebración litúrgica de la Pasión del Señor, se encargan de
"bajar" materialmente hablando el cristo de la cruz y lo colocan en un féretro para su velación.
Por la noche, escenifican el regreso de la santísima Virgen María del sepulcro con la conocida
Procesión del Silencio y, los oficios concluyen en el templo con el Pésame a la Virgen.

3. La Preparación:

a. Se requiere que el crucifijo que va ser llevado en procesión esté cubierto con
un paño, preferentemente rojo.
b. Dos candelabros para acompañar a la cruz en la procesión (antes de la
adoración).
c. Toallitas húmedas para ir limpiando el crucifijo durante la adoración.
d. Dos candelabros para colocar en el altar a la hora de la comunión.
e. El altar debe estar desnudo, sin ningún tipo de arreglos o velas.
f. Preparar un pequeño mantel (rojo) un corporal, purificador, patenas y agua
para la hora de la comunión.
g. Preparar el Misal, el Leccionario y los tres textos de la Pasión del Señor
según san Juan.

4. La Celebración:

Sin cruz procesional, ni velas, ni canto de entrada, el ministro se dirige al altar o al lugar
donde se va tener la celebración. Al llegar se arrodilla y si juzga oportuno se postra un
momento en oración en silencio.

Luego, se pone de pie y sin decir: "Oremos" pasa a la Oración Colecta:

PADRE NUESTRO MISERICORDIOSO,


SANTIFICA Y PROTEGE SIEMPRE A ESTA FAMILIA TUYA,
POR CUYA SALVACION
DERRAMO SU SANGRE Y RESUCITO GLORIOSO
JESUCRISTO, TU HIJO.
EL CUAL VIVE Y REINA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.
R. Amén.

60
Sin más, da inicio la Liturgia de la Palabra.

PRIMERA LECTURA

El fue traspasado por nuestros crímenes.

Lectura del libro del profeta Isaías


52, 13-53, 12

He aquí que mi siervo prosperará,


será engrandecido y exaltado,
será puesto en alto.

Muchos se horrorizaron al verlo,


porque estaba desfigurado su semblante,
que no tenía ya aspecto de hombre;
pero muchos pueblos se llenaron de asombro.
Ante él los reyes cerrarán la boca,
porque verán lo que nunca se les había contado
y comprenderán lo que nunca se habían imaginado.

¿Quién habrá de creer lo que hemos anunciado?


¿A quién se le revelará el poder del Señor?
Creció en su presencia como planta débil,
como una raíz en el desierto.
No tenía gracia ni belleza.
No vimos en él ningún aspecto atrayente;
despreciado y rechazado por los hombres,
varón de dolores, habituado al sufrimiento;
como uno del cual se aparta la mirada,
despreciado y desestimado.

El soportó nuestros sufrimientos


y aguantó nuestros dolores;
nosotros lo tuvimos por leproso,
herido por Dios y humillado,
traspasado por nuestras rebeliones,
triturado por nuestros crímenes.
El soportó el castigo que nos trae la paz.
Por sus llagas hemos sido curados.

Todos andábamos errantes como ovejas,


61
cada uno siguiendo su camino,
y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.
Cuando lo maltrataban, se humillaba y no abría la boca,
como un cordero llevado a degollar;
como oveja ante el esquilador,
enmudecía y no abría la boca.

Inicuamente y contra toda justicia se lo llevaron.


¿Quién se preocupó de su suerte?
Lo arrancaron de la tierra de los vivos,
lo hirieron de muerte por los pecados de mi pueblo,
le dieron sepultura con los malhechores a la hora de su muerte,
aunque no había cometido crímenes, ni hubo engaño en su boca.

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento.


Cuando entregue su vida como expiación,
verá a sus descendientes, prolongará sus años
y por medio de él prosperarán los designios del Señor.
Por las fatigas de su alma, verá la luz y se saciará;

Por eso le daré una parte entre los grandes,


y con los fuertes repartirá despojos,
ya que indefenso se entregó a la muerte
y fue contado entre los malhechores,
cuando tomó sobre sí las culpas de todos
e intercedió por los pecadores.
Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL Del salmo 30

R. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

A ti, Señor, me acojo,


que no quede yo nunca defraudado.
En tus manos encomiendo mi espíritu
y tú, mi Dios leal, me librarás. R.

Se burlan de mí mis enemigos,


mis vecinos y parientes de mí se espantan,
los que me ven pasar huyen de mí.
Estoy en el olvido, como un muerto,
como un objeto tirado en la basura. R.
Pero yo, Señor, en ti confío.
Tú eres mi Dios,
y en tus manos está mi destino.
Líbrame de los enemigos que me persiguen. R.

62
Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo
y sálvame, por tu misericordia.
Sean fuertes y valientes de corazón,
ustedes, los que esperan en el Señor. R.

SEGUNDA LECTURA
Aprendió a obedeceré se convirtió en la causa de la salvación eterna
para todos los que lo obedecen.

Lectura de la carta a los hebreos


4, 14-16; 5, 7.-9

H ermanos: Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro sumo sacerdote, que ha entrado en el


cielo. Mantengamos firme la profesión de nuestra fe. En efecto, no tenemos un sumo
sacerdote que no sea capaz de compadecerse de nuestros sufrimientos, puesto que él mismo
ha pasado por las mismas pruebas que nosotros, excepto el pecado. Acerquémonos, por
tanto, con plena confianza al trono de la gracia, para recibir misericordia, hallar la gracia y
obtener ayuda en el momento oportuno.

Precisamente por eso, Cristo, durante su vida mortal, ofreció oraciones y súplicas, con
fuertes voces y lágrimas, a aquel que podía librarlo de la muerte, y fue escuchado por su
piedad. A pesar de que era el Hijo, aprendió a obedecer padeciendo, y llegado a su
perfección, se convirtió en la causa de la salvación eterna para todos los que lo obedecen.
Palabra de Dios.
[Link] alabamos, Señor.

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO Flp


2, 8-9

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Cristo se humilló por nosotros
y por obediencia aceptó incluso la muerte
y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas
y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

63
Ciclos A, B y C

PASION
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGUN SAN JUAN

18, 1-19, 42

C En aquel tiempo, Jesús fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde
había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el
sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Entonces Judas tomó un
batallón de soldados y guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos y entró en el
huerto con linternas, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que iba a suceder, se
adelantó y les dijo:

+ “¿A quién buscan?"


C Le contestaron:
S "A Jesús, el nazareno".
C Les dijo Jesús:

+ "Yo soy".

C Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles 'Yo soy', retrocedieron y
cayeron a tierra. Jesús les volvió a preguntar:

+ “¿A quién buscan?"

C Ellos dijeron:

S "A Jesús, el nazareno".

C Jesús contestó:

+ "Les he dicho que soy yo.


Si me buscan a mí, dejen que éstos se vayan".

C Así se cumplió lo que Jesús había dicho:


'No he perdido a ninguno de los que me diste'.
Entonces Simón Pedro,
que llevaba una espada,
la sacó e hirió a un criado del sumo sacerdote
y le cortó la oreja derecha.
Este criado se llamaba Malco.
64
Dijo entonces Jesús a Pedro:

+ "Mete la espada en la vaina. ¿No voy a beber el cáliz que me ha dado mi Padre?"

C El batallón, su comandante y los criados de los judíos apresaron a Jesús, lo ataron y lo


llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año.
Caifás era el que había dado a los judíos este consejo: 'Conviene que muera un solo
hombre por el pueblo'. Simón Pedro y otro discípulo iban siguiendo a Jesús.

Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del
sumo sacerdote, mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. Salió el
otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló con la portera e hizo entrar a
Pedro.
La portera dijo entonces a Pedro:

S "¿No eres tú también uno de los discípulos de ese hombre?"

C El dijo:

S "No lo soy”

C Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se
calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote
interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina. Jesús le contestó:

+ "Yo he hablado abiertamente al mundo y he enseñado continuamente en la


sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a
escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, sobre
lo que les he hablado. Ellos saben lo que he dicho".

C Apenas dijo esto, uno de los guardias le dio una bofetada a Jesús, diciéndole:

S "¿Así contestas al sumo sacerdote?"


C Jesús le respondió:

+ "Si he faltado al hablar, demuestra en qué he faltado; pero si he hablado como se


debe, ¿por qué me pegas?"

C Entonces Anás lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote. Simón Pedro estaba de pie,
calentándose, y le dijeron:

S "¿No eres tú también uno de sus discípulos?"

C El lo negó diciendo:

S "No lo soy”

C Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le había
cortado la oreja, le dijo:
65
S “¿Qué no te vi yo con él en el huerto?"

C Pedro volvió a negarlo y en seguida cantó un gallo. Llevaron a Jesús de casa de Caifás
al pretorio. Era muy de mañana y ellos no entraron en el palacio para no incurrir en
impureza y poder así comer la cena de Pascua. Salió entonces Pilato a donde estaban
ellos y les dijo:

S "¿De qué acusan a este hombre?"

C Le contestaron:

S "Si éste no fuera un malhechor, no te lo hubiéramos traído".

C Pilato les dijo:

S "Pues llévenselo y júzguenlo según su ley".

C Los judíos le respondieron:

S "No estamos autorizados para dar muerte a nadie".

C Así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró
otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo:

S “¿Eres tú el rey de los judíos?"

C Jesús le contestó:

+ "¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?"

C Pilato le respondió:

S "¿Acaso soy yo judío?” Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí ¿Qué
es lo que has hecho?"

C Jesús le contestó:

+ "Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores
habrían luchado para que no cayera yo en manos de los judíos. Pero mi Reino no es
de aquí".

C Pilato le dijo:

S "¿Conque tú eres rey?"

C Jesús le contestó:

+ "Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad.
66
Todo el que es de la verdad, escucha mi voz".

C Pilato le dijo:

S “¿Y qué es la verdad?"

C Dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos y les dijo:

S "No encuentro en él ninguna culpa. Entre ustedes es costumbre que por Pascua ponga
en libertad a un preso. ¿Quieren que les suelte al rey de los judíos?"

C Pero todos ellos gritaron:

S "¡No, a ése no! ¡A Barrabás!"

C (El tal Barrabás era un bandido). Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Los
soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, le echaron
encima un manto color púrpura, y acercándose a él, le decían:

S “¡Viva el rey de los judíos!".,

C y le daban de bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo:

S "Aquí lo traigo para que sepan que no encuentro en él ninguna culpa".

C Salió, pues, Jesús, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura.


Pilato les dijo:

S "Aquí está el hombre".

C Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y sus servidores, gritaron:


S "¡Crucifícalo, crucifícalo!"
C Pilato les dijo:

S "Llévenselo ustedes y crucifíquenlo, porque yo no encuentro culpa en él".

C Los judíos le contestaron:

S "Nosotros tenemos una ley y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado
Hijo de Dios".

C Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más, y entrando otra vez en el
pretorio, dijo a Jesús:

S "¿De dónde eres tú?"

C Pero Jesús no le respondió. Pilato le dijo entonces:

S "¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para
67
crucificarte?"

C Jesús le contestó:

+ "No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por
eso, el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor".

C Desde ese momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:

S "¡Si sueltas a ése, no eres amigo del César!"

C Al oír estas palabras, Pilato sacó a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman
"el Enlosado" (en hebreo Gábbata). Era el día de la preparación de la Pascua, hacia el
mediodía.
Y dijo Pilato a los judíos:
S "Aquí tienen a su rey".
C Ellos gritaron:
S "¡Fuera, fuera! ¡Crucifícalo!"
C Pilato les dijo:
S "¿A su rey voy a crucificar?"
C Contestaron los sumos sacerdotes:
S "No tenemos más rey que el César".
C Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y él, cargando con
la cruz, se dirigió hacia el sitio llamado "la Calavera" (que en hebreo se dice Gólgota),
donde lo crucificaron, y con él a otros dos, uno de cada lado, y en medio Jesús.
Pilato mandó escribir un letrero y ponerlo encima de la cruz; en él estaba escrito:
'Jesús el nazareno, el rey de los judíos'. Leyeron el letrero muchos judíos, porque
estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús y estaba escrito en hebreo, latín y
griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos le dijeron a Pilato:

S "No escribas: 'El rey de los judíos, sino: 'Este ha dicho: Soy rey de los judíos.,

C Pilato les contestó:

S "Lo escrito, escrito está “.

C Cuando crucificaron a Jesús, los soldados cogieron su ropa e hicieron cuatro partes,
una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de
una pieza de arriba a abajo. Por eso se dijeron:

S "No la rasguemos, sino echemos suertes para ver a quién le toca".

C Así se cumplió lo que dice la Escritura: 'Se repartieron mi ropa y echaron a suerte mi
túnica'. Y eso hicieron los soldados.
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de
Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto
quería, Jesús dijo a su madre:

68
+ "Mujer, ahí está tu hijo".

C Luego dijo al discípulo:

+ "Ahí está tu madre".

C Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él. Después de esto, sabiendo
Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:

+ "Tengo sed".

C Había allí un jarro lleno de vinagre. Los soldados sujetaron una esponja empapada en
vinagre a una caña de hisopo y se la acercaron a la boca. Jesús probó el vinagre y dijo:

+ "Todo está cumplido",

C e inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

(Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes)

C Entonces, los judíos, como era el día de la preparación de la Pascua, para que los
cuerpos de los ajusticiados no se quedaran en la cruz el sábado, porque aquel sábado
era un día muy solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y los quitaran
de la cruz. Fueron los soldados, le quebraron las piernas a uno y luego al otro de los
que habían sido crucificados con él.

Pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que
uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y
agua.

El que vio da testimonio de esto y su testimonio es verdadero y él sabe que dice la


verdad, para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera lo que dice
la Escritura: 'No le quebrarán ningún hueso'; y en otro lugar la Escritura dice:
'Mirarán al que traspasaron'.

Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero oculto Por miedo a
los judíos, pidió a Pilato que lo dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó.
El fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo
de noche, y trajo unas cien libras de una mezcla de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de
Jesús y lo envolvieron en lienzos con esos aromas, según se acostumbra enterrar entre
los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto, un sepulcro
nuevo, donde nadie había sido enterrado todavía.

Y como para los judíos era el día de la preparación de la Pascua y el sepulcro estaba
cerca, pusieron allí a Jesús.

11. Se tiene una breve homilía (si es diácono) o algunos comentarios a la Palabra de
69
Dios si el que dirige la celebración es un laico o religioso.

12. La Oración Universal de los Fieles enmarca un significado especial, ya que


abarcan todas las necesidades de la Iglesia y del mundo, recogiendo los sentimientos
de Cristo desde la Cruz. La dinámica es esta: Alguien desde el ambón invita a la
asamblea a orar, luego todos oran un momento en silencio (este momento puede ser de
rodillas), finalmente el que dirige la oración hace como una oración colecta y, así las
diez oraciones.

ORACION DE LOS FIELES

I. Por la santa Iglesia


Oremos, hermanos, por la santa Iglesia de Dios, para que el Señor le conceda la paz y la
unidad, a proteja en todo el mundo y nos conceda una vida serena, para alabar a Dios Padre
todopoderoso.
Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo revelaste tu gloria a todas la naciones, conserva
la obra de tu amor, para que tu Iglesia, extendida por todo el mundo, persevere con fe
inquebrantable en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

II. Por el Papa


Oremos también por nuestro santo padre el Papa N., para que Dios nuestro Señor, que lo
eligió entre los obispos, lo asista y proteja para bien de su Iglesia, como guía y pastor del
pueblo santo de Dios.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, cuya providencia gobierna todas las cosas, atiende a nuestras
súplicas y protege con tu amor al Papa que nos has elegido, para que el pueblo cristiano,
confiado por ti a su guía pastoral, progrese siempre en la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

III. Por el pueblo de Dios y sus ministros


Oremos también por nuestro obispo N., por todos los obispos, presbíteros, diáconos, por
todos los que ejercen algún ministerio en la Iglesia y por todo el pueblo de Dios.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, que con tu Espíritu santificas y gobiernas a toda tu Iglesia,
escucha nuestras súplicas y concédenos tu gracia, para que todos, según nuestra vocación,
podamos servirte con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

IV. Por los catecúmenos


Oremos también por los (nuestros) catecúmenos, para que Dios nuestro Señor los ilumine
interiormente y les comunique su amor y para que, mediante el bautismo, se les perdonen
70
todos sus pecados y queden incorporados a Cristo nuestro Señor.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, que sin cesar concedes nuevos hijos a tu Iglesia, aumenta en
los (nuestros) catecúmenos el conocimiento de su fe, para que puedan renacer por el
bautismo la vida nueva de tus hijos de adopción. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

V. Por la unidad de los cristianos


Oremos también por todos los hermanos que creen en Cristo, para que Dios nuestro Señor
les conceda vivir sinceramente lo que profesan y se digne reunirlos para siempre en un solo
rebaño, bajo un solo pastor.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, tú que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la
unidad,
mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuantos están consagrados por un solo
bautismo, formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la fe.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

VI. Por los judíos


Oremos también por el pueblo judío, al que Dios se dignó hablar por medio de los profetas,
para que el Señor le conceda progresar continuamente en el amor a su nombre y en la
fidelidad a su alianza.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, que prometiste llenar de bendiciones a Abraham y a su


descendencia, escucha las súplicas de tu Iglesia, y concede al pueblo de la primitiva alianza
alcanzar la plenitud de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

VII. Por los que no creen en Cristo


Oremos también por los que no creen en Cristo, para que, iluminados por el Espíritu Santo,
puedan encontrar el camino de la salvación.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, concede a quienes no creen en Cristo buscar sinceramente


agradarte, para que encuentren la verdad; y a nosotros tus fieles, concédenos progresar en el
amor fraterno y en el deseo de conocerte más, para dar al mundo un testimonio creíble de tu
amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

VIII. Por los que no creen en Dios


71
Oremos también por los que no conocen a Dios, para que obren siempre con bondad y
rectitud y puedan llegar así a conocer a Dios.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, que has hecho a los hombres en tal forma que en todo, aun sin
saberlo, te busquen y sólo al encontrarte hallen descanso, concédenos que, en medio de las
adversidades de este mundo, todos reconozcan las señales de tu amor y, estimulados por el
testimonio de nuestra vida, tengan por fin la alegría de creer en ti, único Dios verdadero y
Padre de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
[Link]én.

IX. Por los gobernantes


Oremos también por los jefes de Estado y todos los responsables de los asuntos públicos,
para que Dios nuestro Señor les inspire decisiones que promuevan el bien común, en un
ambiente de paz y libertad.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno,


en cuya mano está mover el corazón de los hombres
y defender los derechos de los pueblos,
mira con bondad a nuestros gobernantes,
para que, con tu ayuda, promuevan
una paz duradera,
un auténtico progreso social
y una verdadera libertad religiosa.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

X. Por los que se encuentran en alguna tribulación


Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, para que libre al mundo de todas sus
miserias, dé salud a los enfermos y pan a los que tienen hambre, libere a los encarcelados y
haga justicia a los oprimidos, conceda seguridad a los que viajan, un pronto retorno a los
que se encuentran lejos del hogar y la vida eterna a los moribundos.

Se ora un momento en silencio. Luego prosigue el sacerdote:

Dios todopoderoso y eterno, consuelo de los afligidos y fortaleza de los que sufren, escucha
a los que te invocan en su tribulación, para que experimenten todos la alegría de tu
misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

13. Comienza la segunda parte de esta celebración: La adoración de la cruz. Un miembro de la


comunidad, lleva ante el que dirige la oración el crucifijo cubierto con un velo y dos más le
acompañan con candeleros. Al llegar al altar el que dirige la celebración la toma, descubre un
poco la parte superior, la eleva a la vista de todos y exclama:

72
MIRAD EL ÁRBOL DE LA CRUZ, DONDE ESTUVO CLAVADO CRISTO,
EL SALVADOR DEL MUNDO.

R. Venid y adoremos.

Luego, descubre otra parte, y hace lo mismo; finalmente


descubre el crucifijo en su totalidad y vuelve a exclamar
la misma frase.

14. Luego, le da la cruz a otro acólito y colocándose delante de la cruz, se arrodilla y la


besa en señal de adoración. Mientras otros dos acólitos permanecen a los lados de la cruz con
velas encendidas.

15. De la misma forma el resto de la comunidad pasa ante la cruz para adorarla.
Mientras el coro entona los improperios u otros cantos adecuados.

16. Terminada la adoración, la cruz es colocada en un lugar de honor dentro del presbiterio y
se extiende sobre el altar desnudo un mantel con su corporal.

17. Desde el lugar donde se tiene la reserva del Santísimo Sacramento se lleva
acompañado de dos acólitos con velas encendidas hasta el altar. El copón se pone sobre el
corporal y a los lados del altar las velas.

18. El que dirige la celebración hace genuflexión ante el Santísimo, se pone de


pie y con las manos juntas se dirige a la asamblea diciendo:

FIELES A LA RECOMENDACIÓN DEL SALVADOR


Y SIGUIENDO SU DIVINA ENSEÑANZA,
NOS ATREVEMOS A DECIR:

Padre nuestro, que estás en el cielo,


santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
73
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

19. Luego, si se cree oportuno, se invita a la asamblea a darse la paz:

COMO HIJOS DE DIOS NOS DAMOS UN SALUDO DE PAZ.

20. El ministro hace genuflexión, toma una hostia y sosteniéndola un poco elevada
sobre el copón, la muestra a la asamblea, diciendo:

ESTE ES EL CORDERO DE DIOS,


QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO,
DICHOSOS LOS INVITADOS A LA CENA DEL SEÑOR.

21. Y juntamente con la asamblea, añade:

SEÑOR, NO SOY DIGNO


DE QUE ENTRES EN MI CASA,
PERO UNA PALABRA TUYA
BASTARA PARA SANARME.

22. Al comulgar el ministro dice en secreto:

EL CUERPO DE CRISTO ME GUARDE PARA LA VIDA ETERNA.

23. Se puede entonar uno o varios cantos de comunión:

POR LA CALZADA DE EMAUS


UN PEREGRINO IBA CONMIGO,
NO LE CONOCÍ AL CAMINAR:
AHORA SI, EN LA FRACCIÓN DEL PAN.

Qué llevabas conversando,


me dijiste, buen amigo;
y me detuve asombrado
a la vera del camino:
¿No sabes lo que ha pasado
ayer en Jerusalén?
De Jesús de Nazaret
a quien clavaron en cruz.
Por eso me vuelvo triste
a mi aldea de Emaús.

24. Terminada la comunión, si sobraron Hostias son llevadas al lugar donde se


tiene la reserva del Santísimo Sacramento, se recoge el corporal y el mantel y después
de un momento de silencio se dice la oración después de la comunión.
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OREMOS:
DIOS TODOPODEROSO Y ETERNO,
QUE NOS HAS REDIMIDO CON LA GLORIOSA MUERTE
Y RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO,
POR MEDIO DE NUESTRA PARTICIPACIÓN EN ESTE SACRAMENTO
PROSIGUE EN NOSOTROS LA OBRA DE TU AMOR
Y AYÚDANOS A VIVIR SIEMPRE ENTREGADOS A TU SERVICIO.
POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.
R. Amén.

25. Si es diácono el que preside dice la siguiente oración:

ENVÍA, SEÑOR, TU BENDICIÓN


SOBRE ESTOS FIELES TUYOS
QUE HAN CONMEMORADO LA MUERTE DE TU HIJO
Y ESPERAN RESUCITAR CON ÉL;
CONCÉDELES TU PERDÓN Y TU CONSUELO,
FORTALECE SU FE
Y CONDÚCELOS A SU ETERNA SALVACION.
POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.
R. Amén.

26. Si es laico entonces invoca la bendición de Dios y se santigua, diciendo:

EL SEÑOR NOS BENDIGA,


NOS GUARDE DE TODO MAL
Y NOS LLEVE A LA VIDA ETERNA.
R. Amén.

27. Sin más, todos se retiran en silencio.

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SÁBADO SANTO:
LA VIGILIA PASCUAL

a) Su Significado:

Según una antigua tradición romana, el sábado santo, es también un día de ayuno. Esto
se sostiene en que era el día en que los apóstoles ayunaron tras la muerte de Jesús (En México
es opcional). Sin embargo, un día de oración, por lo cual se recomienda el rezo comunitario de
la Liturgia de las Horas.

Por la noche se celebra la Vigilia Pascual la cual llamó san Agustín: " La Madre de
todas las Vigilias ". Los contrastes en esta celebración son muchos y tales que solo puede
evocar una realidad de radical salvación: Noche/ luz; ayuno/ banquete eucarístico; luto/ alegría
que simbolizan: muerte/ vida; caída/ resurrección; Satanás/ Kyrios; lo antiguo/ lo nuevo.

Pese a la riqueza de todo esto, el Papa Pío V en el 1566 por medio de la bula "
Sanctissimus " prohibió cualquier Misa celebrada por la tarde y a la media noche. Por lo que
la Vigilia Pascual tuvo que celebrarse el sábado por la mañana, el famoso "Sábado de Gloria".
La celebración va a volver a su horario natural hasta el 9 de febrero de 1951 cuando Pío XII
por medio de la Congregación de Ritos pide "ad experimentum" por un año, que la Vigilia
Pascual se celebrara por la noche del sábado. Todo esto va a culminar cuando el mismo Papa,
reforma toda la Semana Santa en el año de 1955.

Aunque parece una celebración complicada la Vigila Pascual es el conjunto de varios,


pero definidos ritos:

* Lucernario:

Nota.-
Estos ritos pueden hacerse siempre y cuando
quien presida sea un diácono.

- Bendición del fuego.


- Bendición del Cirio.
- Procesión.
- Pregón Pascual.

* Liturgia de la Palabra:

Con el esquema: Lectura/ salmo/ Oración. Se va recorriendo toda la Historia de la


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Salvación.

Después de la oración colecta de la última lectura del AT se canta el himno:


"Gloria a Dios en el Cielo" se encienden las luces del templo (que había permanecido
en penumbras), se tocan las campanas y se viste de flores el altar.

Sigue una lectura del NT y un prolongado aleluya y luego, el relato evangélico de la


Resurrección. Se sugiere que la homilía que sea breve, dado lo extenso de las lecturas.

* Liturgia Bautismal:

Se pueden seguir varios esquemas dependiendo de las circunstancias:

- Si hay bautismos.
- Si no hay bautismos pero hay fuente bautismal.
- Si no hay bautismos ni fuente bautismal.

Cuando hay bautizandos, son presentados, se cantan las letanías de los santos, se
bendice el agua y se hacen las promesas bautismales y se pasa al bautismo y sus ritos. Cuando
no hay bautismos, se cantan las letanías de los santos, se bendice el agua (lustral) y se hace la
renovación de las promesas bautismales que se concluyen con la aspersión del agua bendita.

Cuando no es ninguna de las anteriores, se bendice el agua (lustral), se hace la


renovación de las promesas y se hace la aspersión y la Oración de los Fieles.

* Liturgia Eucarística: Como de costumbre.

Nota.-
Antes, no había Misa durante el día de Pascua
pues la comunidad amanecía
el domingo con la celebración eucarística
después de haber estado toda la noche en oración.

Ante esto conviene cada vez más inculcar que el Triduo Pascual es la más importante y
central celebración del año para todos los cristianos, y por los mismo para todas las parroquias
o institutos religiosos. Es triste constatar que la reclamada centralidad del misterio pascual
queda relegada ante la fiesta del santo Patrón. Debe quedar claro, la principal fiesta de todo
cristiano es el Triduo Pascual.

De ser posible se pude concluir la Vigilia Pascual con un ágape (convivencia fraterna)
donde cada fiel coopere con algo trayéndolo de su casa.

b) Tradiciones unidas al Sábado Santo:

Por se un día de oración para la Iglesia sugerimos un retiro espiritual por la


mañana, principalmente con los laicos (no el común de los fieles) de la comunidad (recordar
77
que no se puede exponer el Santísimo, ni mucho menos que cada quien lo porte).

Por la tarde se puede tener el Oficio de Lectura, del Sábado Santo, que ilustra,
bastante bien, el sentido de la sepultura de Cristo.

Nota:
En algunos pueblos, se tiene la tradición de
"romper la gloria" a eso de las 11:00 AM.
Sería conveniente, cerciorarse de esta costumbre y,
hacer lo posible por una catequesis.

c) Preparativos:

a. Para el Lucernario:

Solo si es diácono el que preside:

 Preparar una fogata en el atrio de la iglesia (si el piso es de loza, cerámica o cantera, se
debe poner una lámina sobre blocks para evitar que se estrelle el piso).
 Pinzas para tomar brasas que se colocarán en el turiferario.
 Una vela larga para poder tomar el fuego con el que se encenderá el cirio pascual.
 Un cirio pascual y cinco granos grandes de incienso.
 Un punzón para trazar los signos.
 Una lámpara.
 El misal.

Nota.- Cuando un laico o religioso dirija


la celebración de la Vigilia Pascual
inicia con la Liturgia de la Palabra.

b. Para la Liturgia de la Palabra:

- Los textos de las lecturas y salmos.


- Incienso y velas (solo si el diácono el que preside)

c. Para la Liturgia Bautismal:

Nota:
Los diáconos no pueden celebrar la Iniciación Cristiana,
por tanto, si es adulto el que se bautiza,
después deberá ser confirmado.

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 Si es laico (requiere de permiso por escrito del Obispo diocesano de donde se celebra
la Vigilia).
 Una fuente bautismal (puede ser un gran recipiente) adornado con flores.
 Ritual del Bautismo.
 Oleo de los Catecúmenos y Santo Crisma (solo si es diácono el que preside).
 Las actas del Bautismo.
 La previa preparación para los papás y padrinos.

d. Para el Rito de la Comunión:

 Hostias consagradas (reservadas en el sagrario).


 Mantel para el altar.
 Velas para el altar.
 Corporal, purificador y agua.

d) La Celebración:

1. Si el que preside es diácono entonces procede a la bendición del fuego nuevo:


Estando los fieles reunidos en el atrio de la iglesia, llega el diácono con sus acompañantes
(acólitos), uno de ellos lleva el cirio pascual.

2. El diácono saluda a la asamblea como de costumbre:

EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPIRITU SANTO.


R. Amén.

EL SEÑOR ESTÉ CON USTEDES.


R. Y con tu Espíritu.

3. Exhortación:

HERMANOS:
EN ESTA NOCHE SANTA, EN QUE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO PASO
DE LA MUERTE A LA VIDA, LA IGLESIA INVITA A TODOS SUS HIJOS,
DISEMINADOS POR EL MUNDO, A QUE SE REÚNAN PARA VELAR EN
ORACIÓN. CONMEMOREMOS, PUES, JUNTOS, LA PASCUA DEL SEÑOR,
ESCUCHANDO SU PALABRA Y PARTICIPANDO EN SUS
SACRAMENTOS, CON LA ESPERANZA CIERTA DE PARTICIPAR TAMBIÉN
EN SU TRIUNFO SOBRE LA MUERTE Y DE VIVIR CON EL PARA SIEMPRE
EN DIOS.

4. Luego, bendice el fuego con estas palabras:

OREMOS.
DIOS NUESTRO, QUE POR MEDIO DE TU HIJO
79
NOS HAS COMUNICADO EL FUEGO DE TU VIDA DIVINA,
BENDICE + ESTE FUEGO NUEVO
Y HAZ QUE ESTAS FIESTAS PASCUALES
ENCIENDAN EN NOSOTROS EL DESEO DEL CIELO,
PARA QUE PODAMOS LLEGAR CON UN ESPIRITU RENOVADO
A LA FIESTA GLORIOSA DE TU REINO.
POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR.
R. Amén.

5. En seguida bendice el cirio pascual trazando una cruz sobre el cirio mientras dice:

CRISTO AYER Y HOY, (línea vertical de la cruz).


PRINCIPIO Y FIN, (línea transversal de la cruz).
ALFA (en la parte superior de la cruz traza la letra alfa).
Y OMEGA (en la parte inferior de la cruz traza la letra omega).
SUYO ES EL TIEMPO (sup. izq. cruz: primer número del año en
curso)
Y LA ETERNIDAD (sup. der. cruz: segundo número del año...)
A EL LA GLORIA Y EL PODER (inf. izq. cruz: tercer número del año...)
POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN. ( inf. der.: 4o. núm. del año ...)

6. Después puede incrustar los cinco granos de incienso diciendo:

POR SUS SANTAS LLAGAS (Superior)


GLORIOSAS (Medio)
NOS PROTEJA (Inferior)
Y NOS GUARDE (Izquierda)
JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR. AMEN. (derecha)

7. Luego, enciende el cirio pascual tomando la luz del fuego que previamente se
bendijo y dice:

QUE LA LUZ DE CRISTO, RESUCITADO Y GLORIOSO,


DISIPE LAS TINIEBLAS DE NUESTRO CORAZÓN Y DE NUESTRO
ESPIRITU.

8. Entonces, inicia la procesión hasta el altar estando la iglesia a oscuras, pero hay tres
estaciones: La primera en la puerta de la iglesia, la segunda a mediación y la tercera al pie del
altar.

9. En cada una de las estaciones, el diácono levanta el cirio pascual y canta:

CRISTO, LUZ DEL MUNDO.


R. Demos gracias a Dios.

10. Pero solo en la segunda estación, a la mitad del templo, luego de la aclamación los
fieles encienden sus velas del cirio pascual.
80
11. Al llegar al altar, coloca el cirio pascual en su base. Luego ora en silencio antes de
cantar el Pregón Pascual. Inciensa el texto del Pregón y luego al cirio (tres veces dos) como a
todos los signos de Cristo.

12. Los fieles manteniendo sus velas encendidas y, la iglesia a oscuras, escuchan el
pregón pascual. Al terminar, apagan sus velas, el cirio no y, se encienden parcialmente las
luces de la iglesia.

PREGON PASCUAL

Alégrense, por fin, los coros de los ángeles, alégrense las jerarquías del cielo y, por la
victoria de rey tan poderoso, que las trompetas anuncien la salvación.
Goce también la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con el fulgor del rey
eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero.
Alégrese también nuestra madre la Iglesia revestida de luz tan brillante; resuene este templo
con las aclamaciones del pueblo.
(Por eso, queridos hermanos, que asistís a la admirable claridad de esta luz santa, invocad
conmigo la misericordia de Dios omnipotente, para que aquel que, sin mérito mío, me
agregó al número de los diáconos, complete mi alabanza a este cirio, infundiendo el
resplandor de su luz).
El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario).
En verdad es justo y necesario aclamar con nuestras voces y con todo el afecto del corazón,
a Dios invisible, el Padre todopoderoso, y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Adán,
y ha borrado con su sangre inmaculada la condena del antiguo pecado.
Porque éstas son las fiestas de Pascua, en las que se inmola el verdadero Cordero, cuya
sangre consagra las puertas de los fieles.
Esta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, y los hiciste pasar
a pie el mar Rojo.
Esta es la noche en que la columna de fuego esclareció las tinieblas del pecado.
Esta es la noche que a todos los que creen en Cristo, por toda la tierra, los arranca de los
vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, los restituye a la gracia y los agrega a los
santos. Esta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso
del abismo, ¿De qué nos serviría haber nacido si no hubiéramos sido rescatados?
¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo!
Necesario fue el pecado de Adán, que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!
¡Qué noche tan dichosa! Sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó del abismo.
Esta es la noche de la que estaba escrito:
"Será la noche clara como el día, la noche iluminada por mi gozo".
Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los
caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los potentes.
En esta noche de gracia, acepta, Padre santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la
santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas.
Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, que arde en llama viva para la gloria de
81
Dios. Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartirla, porque se alimenta de cera
fundida que laboró la abeja fecunda para hacer esta lámpara preciosa.
¡Qué noche tan dichosa, en que se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino!
Te rogamos, Señor, que este cirio consagrado a tu nombre para destruir la oscuridad de esta
noche, arda sin apagarse y, aceptado como perfume, se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo, ese lucero que no conoce ocaso,
Jesucristo, tu Hijo, que volviendo del abismo, brilla sereno para el linaje humano
y vive y reina por los siglos de los siglos. R. Amén.

13. Inicia la Liturgia de la Palabra, que como sabemos hoy reviste una importancia
especial pues nos va llevando desde la creación del mundo, hasta la redención realizada por
Cristo. Después de cada lectura hay un salmo responsorial y una oración.

14. Las lecturas de esta Vigilia son 9: 7 del Antiguo Testamento y, 2 de Nuevo
Testamento, con 8 Salmos Responsoriales. Pero solo por razones pastorales muy válidas se
pueden acortar el número de las del Antiguo Testamento (sin omitir jamás la tercer lectura).

15. En razón de la cantidad de lecturas y la importancia de esta Vigilia, es el diácono el


que introduce a toda la Liturgia de la Palabra, suprimiéndose las moniciones.

HERMANOS,
CON EL PREGÓN SOLEMNE DE LA PASCUA,
HEMOS ENTRADO YA EN LA NOCHE SANTA
DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR.
ESCUCHEMOS CON RECOGIMIENTO LA PALABRA DE DIOS.
MEDITEMOS COMO, EN LA ANTIGUA ALIANZA,
DIOS SALVO A SU PUEBLO
Y EN LA PLENITUD DE LOS TIEMPOS,
ENVIO AL MUNDO A SU HIJO PARA QUE NOS REDIMIERA.

OREMOS PARA QUE DIOS, NUESTRO PADRE,


CONDUZCA A SU PLENITUD ESTA OBRA DE SALVACION,
INICIADA CON LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO.

PRIMERA LECTURA
Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

Lectura del libro del Génesis


1, 1-2, 2

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos; y las
tinieblas cubrían la faz del abismo. El espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las
aguas.
Dijo Dios: "Que exista la luz", y la luz existió. Vio Dios que la luz era buena, y separó la
luz de las tinieblas. Llamó a la luz "día" y a las tinieblas, "noche". Fue la tarde y la
mañana del primer día.
Dijo Dios: "Que haya una bóveda entre las aguas, que separe unas aguas de otras". E hizo
Dios una bóveda y separó con ella las aguas de arriba, de las aguas de abajo. Y así fue.
82
Llamó Dios a la bóveda cielo". Fue la tarde y la mañana del segundo día.

Dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del cielo en un solo lugar y que aparezca el
suelo seco". Y así fue. Llamó Dios "tierra" al suelo seco y "mar" a la masa de las aguas.
Y vio Dios que era bueno.

Dijo Dios: " Verdee la tierra con plantas que den semilla y árboles que den fruto y semilla,
según su especie, sobre la tierra". Y así fue. Brotó de la tierra hierba verde, que producía
semilla, según su especie, y árboles que daban fruto y llevaban semilla, según su especie.
Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del tercer día.

Dijo Dios: "Que haya lumbreras en la bóveda del cielo, que separen el día de la noche,
señalen las estaciones, los días y los años, y luzcan en la bóveda del cielo para iluminar la
tierra. Y así fue. Hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para regir el día
y la menor, para regir la noche; y también hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la
bóveda del cielo para iluminar la tierra, para regir el día y la noche, y separar la luz de las
tinieblas". Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del cuarto día.

Dijo Dios: "Agítense las aguas con un hervidero de seres vivientes y revoloteen sobre la
tierra las aves, bajo la bóveda del cielo". Creó Dios los grandes animales marinos y los
vivientes que en el agua se deslizan y la pueblan, según su especie. Creó también el mundo
de las aves, según sus especies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo: "Sean
fecundos y multiplíquense; llenen las aguas del mar; que las aves se multipliquen en la
tierra". Fue la tarde y la mañana del quinto día.

Dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes, según sus especies: animales domésticos, reptiles y
fieras, según sus especies". Y así fue. Hizo Dios las fieras, los animales domésticos y los
reptiles, cada uno según su especie. Y vio Dios que era bueno.

Dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los peces del
mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la
tierra".

Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer los creó.

Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla;
dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la
tierra".

Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que hay sobre la faz de la
tierra, y todos los árboles que producen frutos y semilla, para que les sirvan de alimento. Y
a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a
todos los seres que respiran, también les doy por alimento las verdes plantas". Y así fue.
Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañana del
sexto día.

Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, y terminada su obra,
descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho.
83
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 103

R. Bendice al Señor, alma mía.

Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza.


Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R.

Sobre bases inconmovibles asentaste la tierra para siempre.


Con un vestido de mares la cubriste y las aguas en los montes concentraste. R.

En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre montañas;
junto al arroyo vienen a vivir las aves, que cantan entre las ramas. R.

Desde tu cielo riegas los montes y sacias la tierra del fruto de tus manos;
haces brotar hierba para los ganados y pasto para los que sirven al hombre. R.

¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría!
La tierra está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R.

Oremos.
Dios todopoderoso y eterno, que en todas las obras de tu amor te muestras admirable,
concédenos comprender que la redención realizada por Cristo, nuestra Pascua, es una
obra más maravillosa todavía que la misma creación del universo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

SEGUNDA LECTURA
El sacrificio de nuestro patriarca Abraham.

Lectura del libro del Génesis


22, 1-18

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y le dijo: ¡Abraham, Abraham! "
El respondió: "Aquí estoy". Y Dios le dijo: "Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto
amas; vete a la región de Moria y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo te indicaré".

Abraham madrugó, aparejó su burro, tomó consigo a dos de sus criados y a su hijo Isaac;
cortó leña para el sacrificio y se encaminó al lugar que Dios le había indicado. Al tercer día
divisó a lo lejos el lugar. Les dijo entonces a sus criados: "Quédense aquí con el burro; yo
iré con el muchacho hasta allá, para adorar a Dios y después regresaremos".

Abraham tomó la leña para el sacrificio, se la cargó a su hijo Isaac y tomó en su mano el
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fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a su padre Abraham: "¡Padre!"
El respondió: "¿Qué quieres, hijo? " El muchacho contestó: "Ya tenemos fuego y leña,
¿pero dónde está el cordero para el sacrificio?" Abraham le contestó: "Dios nos dará el
cordero para el sacrificio, hijo mío". Y siguieron caminando juntos.

Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar y acomodó
la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima de la leña, y tomó el
cuchillo para degollarlo.

Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: " i Abraham, Abraham!" El
contestó: "Aquí estoy". El ángel le dijo: "No descargues la mano contra tu hijo, ni le hagas
daño. Ya veo que temes a Dios, porque no le has negado a tu hijo único". Abraham
levantó los ojos y vio un carnero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el carnero
y lo ofreció en sacrificio, en lugar de su hijo. Abraham puso por nombre a aquel sitio "el
Señor provee", por lo que aun el día de hoy se dice: "el monte donde el Señor provee".

El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo: "Juro por mí mismo,
dice el- Señor, que por haber hecho esto y no haberme negado a tu hijo único, yo te
bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar.
Tus descendientes conquistarán las ciudades enemigas. En tu descendencia serán
bendecidos todos los pueblos de la tierra, porque obedeciste a mis palabras".
Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 15

R. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti.

El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos.


Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré. R.

Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo,


porque tú no me abandonarás a la muerte, ni dejarás que sufra yo la corrupción. R.

Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia


y de alegría perpetua junto a ti. R.

Oremos.
Señor Dios, Padre de los creyentes, que por medio del sacramento pascual del
bautismo
sigues cumpliendo la promesa hecha a Abraham de multiplicar su descendencia por
toda la tierra y de hacerlo el padre de todas las naciones, concede a tu pueblo
responder dignamente a la gracia de tu llamado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

85
TERCERA LECTURA
Los israelitas entraron en el mar sin mojarse.

Lectura del libro del Exodo


14, 15-15, 1

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "¿Por qué sigues clamando a mí? Diles a los
israelitas que se pongan en marcha. Y tú, alza tu bastón, extiende tu mano sobre el mar y
divídelo, para que los israelitas entren en el mar sin mojarse. Yo voy a endurecer el
corazón de los egipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a expensas del faraón
y de todo su ejército, de sus carros y jinetes. Cuando me haya cubierto de gloria a expensas
del faraón, de sus carros y jinetes, los egipcios sabrán que yo soy el Señor".

El ángel del Señor, que iba al frente de las huestes de Israel, se colocó tras ellas. Y la
columna de nubes que iba adelante, también se desplazó y se puso a sus espaldas, entre el
campamento de los israelitas y el campamento de los egipcios. La nube era tinieblas para
unos y claridad para otros, y así los ejércitos no trabaron contacto durante toda la noche.

Moisés extendió la mano sobre el mar, y el Señor hizo soplar durante toda la noche un
fuerte viento del este, que secó el mar, y dividió las aguas. Los israelitas entraron en el mar
y no se mojaban, mientras las aguas formaban una muralla a su derecha y a su izquierda.
Los egipcios se lanzaron en su persecución y toda la caballería del faraón, sus carros y
jinetes, entraron tras ellos en el mar.

Hacia el amanecer, el Señor miró desde la columna de fuego y humo al ejército de los
egipcios y sembró entre ellos el pánico. Trabó las ruedas de sus carros, de suerte que no
avanzaban sino pesadamente. Dijeron entonces los egipcios: "Huyamos de Israel, porque el
Señor lucha en su favor contra Egipto".

Entonces el Señor le dijo a Moisés: "Extiende tu mano sobre el mar, para que vuelvan las
aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes' y extendió Moisés su mano sobre el mar,
y al amanecer, las aguas volvieron, de suerte que al huir, los egipcios se encontraron con
ellas, ron a sus y el Señor los derribó en medio del mar. Volvieron las aguas y cubrieron
los carros, a los jinetes y a todo el ejército del faraón, que se había metido en el mar para
perseguir a Israel. Ni uno solo se salvó.

Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar. Las aguas les hacían
muralla a derecha e izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel de las manos de Egipto.
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Israel vio a los egipcios, muertos en la orilla del mar. Israel vio la mano fuerte del Señor
sobre los egipcios, y el pueblo temió al Señor y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo.
Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico al Señor:

(En esta ocasión no se dice: Palabra de Dios. Sino que continua inmediatamente el salmo).

SALMO RESPONSORIAL
Exodo 15

R. Alabemos al Señor por su victoria.

Cantemos al Señor, sublime es su victoria: caballos y jinetes arrojó en el mar.


Mi fortaleza y mi canto es el Señor, él es mi salvación, él es mi Dios, yo lo alabaré;
es el Dios de mis padres, yo le cantaré. R.

El Señor es un guerrero, su nombre es el Señor.


Precipitó en el mar los carros del faraón y a sus guerreros;
ahogó en el mar Rojo a sus mejores capitanes. R.

El mar cayó sobre ellos; en las temibles aguas como plomo se hundieron.
Extendiste tu diestra, Señor, y se los tragó la tierra. R.

Tú llevas a tu pueblo para plantarlo en el monte que le diste en herencia,


en el lugar que convertiste en tu morada, en el santuario que construyeron tus manos.
Tú, Señor, reinarás para siempre. R.

Oremos.
Tus antiguos prodigios se renuevan, Señor, también en nuestros tiempos, pues lo que
tu poder hizo con las aguas para librar a un solo pueblo de la esclavitud del faraón, lo
repites ahora, por medio del agua del bautismo, para salvar a todas las naciones.
Concede a todos los hombres del mundo entero contarse entre los hijos de Abraham y
participar de la dignidad del pueblo elegido.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

CUARTA LECTURA
Con amor eterno se ha apiadado de ti tu redentor.

Lectura del libro del profeta Isaías


54, 5-14

El que te creó, te tomará por esposa; "su nombre es 'Señor de los ejércitos'. Tu
87
redentor es el Santo de Israel; será llamado 'Dios de toda la tierra'. Como a una mujer
abandonada y abatida te vuelve a llamar el Señor. ¿Acaso repudia uno a la esposa de la
juventud?, dice tu Dios.

Por un instante te abandoné, pero con inmensa misericordia te volveré a tomar. En un


arrebato de ira te oculté un instante mi rostro, pero con amor eterno me he apiadado de ti,
dice el Señor, tu redentor. Me pasa ahora como en los días de Noé: entonces juré que las
aguas del diluvio no volverían a cubrir la tierra; ahora juro no enojarme ya contra ti ni
volver a amenazarle. Podrán desaparecer los montes y hundirse las colinas, pero mi amor
por ti no desaparecerá y mi alianza de paz quedará firme para siempre. Lo dice el Señor, el
que se apiada de ti.

Tú, la afligida, la zarandeada por la tempestad, la no consolada: He aquí que yo mismo


coloco tus piedras sobre piedras finas, tus cimientos sobre zafiros; te pondré almenas de
rubí
y puertas de esmeralda y murallas de piedras preciosas.

Todos tus hijos serán discípulos del Señor, y será grande su prosperidad. Serás consolidada
en la justicia. Destierra la angustia, pues ya nada tienes que temer; olvida tu miedo, porque
ya no se acercará a ti".

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 29

R. Te alabaré, Señor, eternamente.

Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos.


Tú, Señor, me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R.

Alaben al Señor quienes lo aman, den gracias a su nombre,


porque su ira dura un solo instante y su bondad, toda la vida.
El llanto nos visita por la tarde; por la mañana, el júbilo. R.

Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda.


Convertiste mi duelo en alegría, te alabaré por eso eternamente. R.

Oremos.
Señor Dios, siempre fiel a tus promesas, aumenta, por medio del bautismo, el número
de tus hijos y multiplica la descendencia prometida a la fe de los patriarcas, para que
tu Iglesia vea que se va cumpliendo tu voluntad de salvar a todos los hombres, como
los patriarcas lo creyeron y esperaron. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

QUINTA LECTURA
Vengan a mí y vivirán. Sellaré con ustedes una alianza perpetua.

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Lectura del libro del profeta Isaías
55, 1-11

Esto dice el Señor:


"Todos ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan,
tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar. ¿Por qué gastar el dinero en lo que no
es pan y el salario, en lo que no alimenta? escúchenme atentos y comerán bien, saborearán
platillos sustanciosos. réstenme atención, vengan a mí, escúchenme y vivirán.
Sellaré con ustedes una alianza perpetua, cumpliré las promesas que hice a David. Como a
él lo puse por testigo ante los pueblos, como príncipe y soberano de las naciones, así tú
reunirás a un pueblo desconocido, y las naciones que no te conocían acudirán a ti, por amor
del Señor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te ha honrado.

Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca; que el
malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá
piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón.

Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis caminos.
Porque así como aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes
y mis pensamientos a sus pensamientos.

Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la
tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para
comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará
mi voluntad y cumplirá su misión".

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Isaías 12

R. El Señor es mi Dios y salvador.

El Señor es mi Dios y salvador: con él estoy seguro y nada temo.


El Señor es mi protección y mi fuerza, y ha sido mi salvación.
Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R.

Den gracias al Señor, invoquen su nombre,


cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. R.

Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra.


Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel
ha sido grande con ustedes. R.

Oremos.
Dios todopoderoso y eterno, única esperanza del mundo, tú que anunciaste por la voz
de tus profetas los misterios que estamos celebrando esta noche, infunde en nuestros
corazones la gracia de tu Espíritu, para que podamos vivir una vida digna de tu
redención.
89
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

SEXTA LECTURA
Sigue el camino que te conduce a la luz del Señor.

Lectura del libro del profeta Baruc


3, 9-15. 32-4, 4

Escucha, Israel, los mandatos de vida, presta oído para que adquieras prudencia. ¿A qué se
debe, Israel, que estés aún en país enemigo, que envejezcas en tierra extranjera, que te
hayas contaminado por el trato con los muertos, que te veas contado entre los que
descienden al abismo? Es que abandonaste la fuente de la sabiduría. Si hubieras seguido los
senderos de Dios, habitarías en paz eternamente.

Aprende dónde están la prudencia, la inteligencia y la energía, así aprenderás dónde se


encuentra el secreto de vivir larga vida, y dónde la luz de los ojos y la paz. ¿Quién es el que
halló el lugar de la sabiduría y tuvo acceso a sus tesoros? El que todo lo sabe, la conoce;
con su inteligencia la ha escudriñado. El que cimentó la tierra para todos los tiempos, y la
pobló de animales cuadrúpedos; el que envía la luz, y ella va, la llama, y temblorosa le
obedece; llama a los astros, que brillan jubilosos en sus puestos de guardia, y ellos le
responden: "Aquí estamos y refulgen gozosos para aquel que los hizo. El es nuestro Dios y
no hay otro como él; él ha escudriñado los caminos de la sabiduría y se la dio a su hijo
Jacob, a Israel, su predilecto. Después de esto, ella apareció en el mundo y convivió con los
hombres.

La sabiduría es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna; los que la
guardan, vivirán, los que la abandonan, morirán.

Vuélvete a ella, Jacob, y abrázala; camina hacia la claridad de su luz; no entregues a otros
tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero. Bienaventurados nosotros, Israel, porque lo
que agrada al Señor nos ha sido revelado.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 18

R. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.

La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma;


90
inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R.

En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón;


son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R.

La voluntad de Dios es santa y para siempre estable;


los mandatos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R.

Más deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Señor,
y más dulces que la miel de un panal que gotea. R.

Oremos.
Dios nuestro, que haces crecer continuamente a tu Iglesia con hijos llamados de todos
los pueblos, dígnate proteger siempre con tu gracia a quienes has hecho renacer en el
bautismo. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

SEPTIMA LECTURA
Los rociaré con agua pura y les daré un corazón nuevo.

Lectura del libro del profeta Ezequiel


36, 16-28

En aquel tiempo, me fue dirigida la palabra del Señor en estos términos: "Hijo de
hombre, cuando los de la casa de Israel habitaban en su tierra, la mancharon con su
conducta y con sus obras; como inmundicia fue su proceder ante mis ojos. Entonces
descargué mi furor contra ellos, por la sangre que habían derramado en el país y por
haberlo profanado con sus idolatrías. Los dispersé entre las naciones y anduvieron errantes
por todas las tierras. Los juzgué según su conducta, según sus acciones los sentencié. Y en
las naciones a las que se fueron, desacreditaron mi santo nombre, haciendo que de ellos se
dijera: 'Este es el pueblo del Señor, y ha tenido que salir de su tierra'.

Pero, por mi santo nombre, que la casa de Israel profanó entre las naciones a donde llegó,
me he compadecido. Por eso, dile a la casa de Israel: 'Esto dice el Señor: no lo hago por
ustedes, casa de Israel. Yo mismo mostraré la santidad de mi nombre excelso, que ustedes
profanaron entre las naciones. Entonces ellas reconocerán que yo soy el Señor, cuando, por
medio de ustedes les haga ver mi santidad.

Los sacaré a ustedes de entre las naciones, los reuniré de todos los países y los llevaré a su
tierra. Los rociaré con agua pura y quedarán purificados; los purificaré de todas sus
inmundicias e idolatrías.

Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de ustedes el
corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Les infundiré mi espíritu y los haré vivir
según mis preceptos y guardar y cumplir mis mandamientos. Habitarán en la tierra que di a
sus padres; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios'
Palabra de Dios.
91
SALMO RESPONSORIAL
De los salmos 41 y 42

R. Estoy sediento del Dios que da la vida.

Como el venado busca el agua de los ríos,


así, cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío. R.

Del Dios que da la vida está mi ser sediento.


¿Cuándo será posible ver de nuevo su templo? R.

Recuerdo cuando íbamos a casa del Señor,


cantando, jubilosos, alabanzas a Dios. R.

Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi guía


y hasta tu monte santo me conduzcan, allí donde tú habitas. R.

Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría,


y a mi Dios, el Señor, le daré gracias al compás de la cítara. R.

0 bien, cuando hay bautizos:

Isaías 12

R. El Señor es mi Dios y salvador.

El Señor es mi Dios y salvador: con él estoy seguro y nada temo.


El Señor es mi protección y mi fuerza, y ha sido mi salvación.
Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R.

Den gracias al Señor, invoquen su nombre,


cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. R.

Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra.


Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel
ha sido grande con ustedes. R.

Oremos.
Señor Dios nuestro, que con las enseñanzas del Antiguo y del Nuevo Testamento nos
has preparado a celebrar el misterio de la Pascua, haz que comprendamos tu amor,
para que los dones que hoy recibimos confirmen en nosotros la esperanza de los
bienes futuros.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

(Terminada la oración de la última lectura del Antiguo Testamento, con el responsorio y la


oración correspondiente, se encienden las velas del altar. El que dirige la celebración
92
entona solemnemente el Gloria, que todos prosiguen. Se tocan las campanas, de acuerdo
con las costumbres de cada lugar).

Gloria a Dios en el cielo,


y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado el mundo, atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado. a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
Amén.

(Después del Gloria, el sacerdote dice la oración COLECTA, como de ordinario)

Oremos.
Dios nuestro, que haces resplandecer esta noche santa con la gloria del Señor
resucitado
aviva en tu Iglesia el espíritu filial, para que, renovados en cuerpo y alma, nos
entreguemos plenamente a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo...

EPISTOLA
Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nunca morirá.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos


6, 3-11

Hermanos: Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús por medio del
bautismo, hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos
sepultados con él en su muerte, para que, así como Cristo resucitó de entre los muertos por
la gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva.

Porque, si hemos estado íntimamente unidos a él por una muerte semejante a la suya,
también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro viejo yo fue crucificado con
Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, a fin de que ya no sirvamos al
pecado, pues el que ha muerto queda libre del pecado.

Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que también viviremos con él;
pues sabemos que Cristo, una vez resucitado e entre los muertos, ya nunca morirá. La
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muerte ya no tiene dominio sobre él, porque al morir, murió al pecado de una vez para
siempre; y al resucitar, vive ahora para Dios. Lo mismo ustedes, considérense muertos al
pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Palabra de Dios.

(Terminada la epístola todos se ponen de pie y el que preside la celebración entona


solemnemente el Aleluya, que todos repiten. Luego un salmista o un cantor dice el salmo,
al que el pueblo responde: Aleluya. Si hace falta, el mismo salmista canta el Aleluya).

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 117

R. Aleluya, aleluya.

Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.


Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". R.

La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo.


No moriré, continuaré viviendo, para contar lo que el Señor ha hecho. R.

La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular.


Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. R.

(Para el Evangelio no se llevan velas. Puede emplearse el incienso si es diácono el que


preside la celebración).

Ha resucitado e irá delante de ustedes a Galilea.

EVANGELIO
Ciclo A

Lectura del santo Evangelio según san Mateo


28, 1-10

Transcurrido el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y


la otra María fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor, porque el
ángel del Sefíor bajó del cielo y acercándose al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba
y se sentó encima de ella. Su rostro brillaba como el relámpago y sus vestiduras eran
blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se
quedaron como muertos. El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: "No teman. Ya sé que
buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí; ha resucitado, como lo había dicho. Vengan a
ver el lugar donde lo habían puesto. Y ahora, vayan de prisa a decir a sus discípulos: 'Ha
resucitado de entre los muertos e irá delante de ustedes a Galilea; allá lo verán'. Eso es
todo"

Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a
dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó.
Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús: "No

94
tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán".

Palabra del Señor.


R.- Gloria a ti, Señor Jesús.

LITURGIA BAUTISMAL
La liturgia bautismal contiene dos temas fundamentales: la Resurrección y el
Bautismo. Ambos se complementan siendo uno símbolo del otro. La resurrección de
Jesús por el bautismo, es real resurrección de Cristo en los cristianos.
 
LETANÍA DE LOS SANTOS
La liturgia bautismal tiene como preludio el canto de la letanía de los santos.
Imploremos la intercesión de la comunidad de los santos, para que un día
merezcamos compartir, en su compañía, la vida eterna y cantar las alabanzas del
Señor.
 
LETANÍAS
Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Santa María, Madre de Dios. Ruega por nosotros.
San Miguel. Ruega por nosotros.
Santos Ángeles de Dios. Rueguen...
San Juan Bautista. Ruega...
San José. Ruega...
Santos Pedro y Pablo. Rueguen...
San Andrés. Ruega...
San Juan. Ruega...
Santa María Magdalena. Ruega...
San Esteban. Ruega...
San Ignacio de Antioquía. Ruega...
San Lorenzo. Ruega...
Santas Perpetua y Felicitas. Rueguen...
Santa Inés. Ruega...
San Gregorio. Ruega...
San Agustín. Ruega...
San Atanasio. Ruega...
San Basilio. Ruega...
San Martín. Ruega...
San Benito. Ruega...
Santos Francisco y Domingo. Rueguen...
San Francisco Javier. Ruega...
San Juan María Vianney. Ruega...
Santa Catalina de Siena. Ruega...
Santa Teresa de Ávila. Ruega...
Todos los santos y santas de Dios. Rueguen...
Por tu bondad. Líbranos, Señor.
De todo mal. Líbranos, Señor.
De todo pecado. Líbranos, Señor
De la muerte eterna. Líbranos, Señor.
95
Por el misterio de tu encarnación. Líbranos, Señor.
Por tu muerte y tu resurrección. Líbranos, Señor.
Por la venida del Espíritu Santo. Líbranos, Señor.
Nosotros que somos pecadores, te pedimos. Escúchanos, Señor

Terminadas las letanías de los Santos, que se hacen de pie, la asamblea enciende sus velas o
veladoras del cirio, comunicándose la luz unos a otros, mientras tanto se puede cantar: VAMOS
CANTANDO AL SEÑOR.
Una vez que todos han encendido sus velas o veladora, y están acomodados en sus lugares, teniendo
las velas o veladoras en sus manos, el ministro de la Palabra dice a la comunidad:
MINISTRO: HERMANOS, POR MEDIO DEL BAUTISMO HEMOS PARTICIPADO DEL
MISTERIO PASCUAL DE CRISTO, ES DECIR, POR MEDIO DEL BAUTISMO HEMOS
SIDO ENTERRADOS CON ÉL EN SU MUERTE PARA RESUCITAR CON ÉL A UNA
VIDA NUEVA. POR ESO, AL TERMINAR LA CUARESMA ES MUY IMPORTANTE
QUE RENOVEMOS LAS PROMESAS DE NUESTRO BAUTISMO CON LAS CUALES UN
DÍA RENUNCIAMOS A SATANÁS Y A SUS OBRAS Y NOS COMPROMETIMOS A
SERVIR A DIOS, EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA, POR ESO, LES PREGUNTO:
¿RENUNCIAMOS TODOS NOSOTROS A SATANÁS?
Todos responden a una sola voz:
ASAMBLEA: SÍ, RENUNCIO.
MINISTRO: ¿RENUNCIAMOS A TODAS SUS OBRAS?
ASAMBLEA: SÍ, RENUNCIO.
MINISTRO: ¿RENUNCIAMOS A TODAS SUS MALDADES?
ASAMBLEA: SÍ, RENUNCIO.
MINISTRO: ¿CREEN USTEDES EN DIOS PADRE TODOPODEROSO, CREADOR
DEL CIELO Y DE LA TIERRA?
ASAMBLEA: SÍ, CREO.
MINISTRO: ¿CREEN EN JESUCRISTO, SU ÚNICO HIJO Y SEÑOR NUESTRO, QUE
NACIÓ DE MARÍA, LA VIRGEN, PADECIÓ Y MURIÓ POR NOSOTROS, RESUCITÓ Y
ESTÁ SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE?
ASAMBLEA: SÍ, CREO.
MINISTRO: ¿CREEN EN EL ESPÍRITU SANTO, EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA,
EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS, EN EL PERDÓN DE LOS PECADOS, EN LA
RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS Y EN LA VIDA ETERNA?
ASAMBLEA: SÍ, CREO.
MINISTRO: HERMANOS: ESTA ES NUESTRA FE QUE NOS UNE COMO IGLESIA, EN
LA QUE NOS GLORIAMOS EN JESUCRISTO RESUCITADO, EN LA QUE
NACIMOS, VIVIMOS Y QUEREMOS MORIR.
ASAMBLEA: AMEN, AMEN, AMEN.

Para cada respuesta de la profesión de fe, se puede levantar la vela o veladora encendida como un
signo exterior de lo que decimos con las palabras.
Después se apagan las velas o veladoras y se pasa al rito de Comunión o al rito de la paz, según sea
el caso.

CUARTA PARTE
RITO DE COMUNIÓN
(Este rito se realizará solamente donde se tenga la reserva del Santísimo Sacramento)
Lo que se necesita para la Celebración:
1. El Altar dignamente vestido, con sus velas y, de ser posible, que esté decorado con flores.
2. El manual que estás estudiando.

96
Quiénes lo realizan:
1. El ministro extraordinario de la Comunión.
2. La comunidad o asamblea reunida.
Cantos a preparar:
1. Es Mi Cuerpo, Tomad y Comed.
2. Señor, ¿A Quién Iremos?
Cómo realizarlo:
Una vez que se ha terminado la Liturgia de la Renovación de las Promesas Bautismales, el ministro
extraordinario de la Comunión se acerca al lugar de la reserva, toma el copón lo deposita sobre el
altar, hace genuflexión e invita a recitar el Padre Nuestro con las siguientes palabras:

MINISTRO: PORQUE SABEMOS QUE POR LA MUERTE Y RESURRECCIÓN DE NUESTRO


SEÑOR JESUCRISTO HEMOS CONSEGUIDO SER HIJOS DE DIOS, DIGAMOS AL PADRE:
MINISTRO: PADRE NUESTRO, QUE ESTAS EN EL CIELO,
ASAMBLEA: SANTIFICADO SEA TU NOMBRE; VENGA A NOSOTROS TU REINO;
HÁGASE SEÑOR TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO. DANOS HOY
NUESTRO PAN DE CADA DÍA; Y PERDONA NUESTRAS OFENSAS, COMO TAMBIÉN
NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN; NO NOS DEJES CAER EN LA
TENTACIÓN, Y LÍBRANOS DEL MAL.

Terminada la oración del Padre Nuestro, se invita a la asamblea a darse la paz con las siguientes
palabras:
MINISTRO: CRISTO EL SEÑOR HA RESUCITADO Y NOS HA HECHO UNA SOLA
FAMILIA UNIDA EN
EL AMOR, POR ESO COMO HERMANOS NOS DAMOS LA PAZ.
Todos intercambian brevemente un signo de paz según la costumbre del lugar, manifestando la
caridad común. Nunca cantar o decir el "Cordero de Dios" en ausencia del Padre.
Terminando el rito de paz, el ministro extraordinario de la Comunión hace genuflexión, toma la
Sagrada Eucaristía y sosteniéndola un poco elevada sobre el copón, vuelto hacia el pueblo dice:
MINISTRO: ESTE ES EL CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO,
DICHOSOS LOS INVITADOS A LA CENA DEL SEÑOR.
La asamblea responde:
ASAMBLEA: SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA, PERO UNA
PALABRA TUYA BASTARÁ PARA SANARME.
El ministro extraordinario de la Comunión comulga diciendo en secreto: "Que el cuerpo de Cristo
me guarde para la vida eterna".
Inmediatamente después, toma el copón, se acerca a los que van a comulgar, presenta a cada uno la
hostia elevándola un poco y diciendo:
MINISTRO: EL CUERPO DE CRISTO.
El que va a comulgar responde "AMÉN" y recibe la hostia. Mientras el ministro de la Eucaristía da
la comunión, se entonan los cantos.

Terminada la Comunión, el ministro extraordinario de la Comunión reserva el Santísimo


Sacramento y hace genuflexión.
Se guarda un momento de silencio y dice la siguiente oración teniendo las manos juntas:
Si se desea en este momento la asamblea llena de júbilo puede cantar, como canto de acción de
gracias, el canto del GLORIA y durante el canto del mismo se TOCAN LAS CAMPANAS de la
ermita hasta que finalice dicho canto.
MINISTRO: DIOS DE PODER Y MISERICORDIA, QUE EN LA RESURRECCIÓN DE
JESUCRISTO NOS HA DEVUELTO LA ESPERANZA DE LA VIDA ETERNA, AUMENTA EN
NOSOTROS LA EFICACIA DEL MISTERIO PASCUAL, CON LA FUERZA DE ESTE
SACRAMENTO DE SALVACIÓN, POR CRISTO NUESTRO SEÑOR.
La asamblea responde:

97
ASAMBLEA: AMÉN.
Terminado el rito de Comunión se pasa al rito de despedida.
Una vez que se ha terminado la oración después de la Comunión, se invita a la asamblea a que
encienda nuevamente sus velas o veladoras, comunicándose la luz unos a otros. Mientras se
enciende la luz, se canta: EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN.
Encendidas las velas o veladoras, el ministro de la Palabra despide a la asamblea con las siguientes
palabras:
MINISTRO: HERMANOS: AL PARTICIPAR EN ESTA CELEBRACIÓN DE LA PASCUA,
HEMOS VIVIDO EL GRAN MISTERIO DE NUESTRA FE CRISTIANA, EL PASO DE LA
MUERTE A LA VIDA DE JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR, PASO QUE TAMBIÉN NOS
DEBEMOS DAR DIARIAMENTE COMO IGLESIA PEREGRINA. POR ESO, VOLVAMOS A
NUESTRAS CASAS LLEVANDO ESA LUZ QUE ES CRISTO,
PARA ILUMINAR A NUESTRA IGLESIA COMO TESTIGOS DE SU RESURRECCIÓN
GLORIOSA. EL SEÑOR, QUE NOS LLAMÓ A SALIR DE LA TINIEBLA Y A ENTRAR EN
LA LUZ MARAVILLOSA, VAYA CON NOSOTROS A TODOS NUESTROS HOGARES,
ALELUYA, ALELUYA.
La asamblea responde:
ASAMBLEA: DEMOS GRACIAS A DIOS, ALELUYA, ALELUYA.
- Antes de que la asamblea se retire de la ermita, el ministro de la Palabra hará las siguientes
indicaciones: Una vez que salgan de la ermita se encaminan hacia sus casas, llevando su luz y
cuidando de que no se les apague en el camino, pueden ir cantando: CRISTO ESTÁ CONMIGO.
- Al llegar a sus casas, ante su altar o en el mismo lugar en donde han puesto las palmas benditas,
colocan la vela o veladora encendida del cirio y se canta: FORMAMOS LA GRAN FAMILIA.
(Opcional)
Mientras sale la asamblea de la ermita todos entonan el canto: TODOS UNIDOS FORMANDO UN
SOLO CUERPO. (Opcional)

98
TOMO III
CATEQUESIS Y CAMPO MISIÓN

99
1 SUGERENCIAS PARA EL VISITEO

Las visitas a las casas tienen por objetivo conocer a las


familias de una manera informal y llevar el Mensaje a los que
no acuden normalmente a las actividades de la capilla o centro en
el que estamos. Para organizar las visitas a las casas, es
conveniente haber realizado en la un mapa de toda la zona, y
distribuir las manzanas entre los equipos de misioneros.
Conviene que cada equipo misionero reconozca bien las casas de
su zona, identificando aquellas en las que hay personas
cercanas a la comunidad y en las que no las hay. Durante las
visitas es preciso que se dedique un tiempo considerable al
conocimiento de la familia, sus inquietudes y necesidades.
De esta manera, la evangelización será un proceso "de corazón a corazón". Conviene realizar más
de una visita a cada familia: una primera visita puede ser de conocimiento, una segunda para tratar
la temática concreta de la misión y una tercera de despedida.

Para tener en cuenta en las visitas a las familias:


o Distribuirse los sectores a visitar.
o Cuando vamos a salir controlar que llevamos los materiales necesarios: la Biblia, la guía, la
imagen de María, una Cruz.
o Al llegar, presentarse.
o Si nos hacen pasar, hacer preguntas sobre la familia que muestren interés por ellos, creando un
clima fraterno y de confianza. No vamos como curiosos, ni para realizar un censo.
o Los misioneros deben ir en una actitud de escucha, si hay silencios no preocuparse por llenarlos
con cualquier comentario, ser humildes y respetar los tiempos de la gente.
o No apurarse para comenzar la celebración.
o Conversar con la gente.
o Tomarse todo el tiempo necesario para las visitas que la gente no sienta que vamos “por
cumplir” sino que vamos a compartir.
o No reírse de lo que la gente comenta o
o plantea.
o No hablar mal de nadie ni dejar que me hablen mal de ninguna persona, nosotros vamos a
recordarles que Dios los ama y
o invitarlos a participar de la Iglesia.
o No olvidar invitar a la celebración, recordando en cada casa el horario de la misma y si hay
encuentro de niños o de jóvenes.
o No tener mal trato entre nosotros ni siquiera jugando, ni por la calle ni en los hogares.
o No discutir.
o Si vamos a una familia no católica, tener respeto por sus creencias.
100
Para tener en cuenta en las celebraciones:
 Distribuir los temas y preparar las celebraciones con anterioridad. Ejemplo: la noche anterior a
la misma.
 Leer los temas y las lecturas, si no entendemos, pedimos ayuda, no debemos quedarnos con
dudas. Siempre habrá un compañero al que podemos recurrir.
 No estudiar los temas de memoria, sino INTERPRETARLOS, de esa forma, trasmitiremos
mejor la Palabra de Dios.
 Buscar todos los materiales que vamos a necesitar.
 Asistir al lugar de la celebración con tiempo (20 minutos como mínimo) para ambientarlo y
esperar a las personas de la comunidad.
 Controlar que llevamos todo lo necesario para la celebración.
 Ensayar, con la comunidad los cantos que utilizaremos en la celebración.
 En la celebración, debemos desempeñarnos con naturalidad, sin apurarnos para hablar, para que
todos nos entiendan.
 Debemos estar atentos para cuando llegue nuestro turno de hablar, nos vamos guiando por el
esquema de celebración.
RECORDAR: Cuando leemos la lectura, se dice: “Palabra de Dios” y respondemos “Te alabamos,
Señor”.

Presencia:
A la vez que uno observa es observado. La manera de vestir, la postura, la manera de hablar, el trato
a los demás... Todo esto es importante y hay que cuidarlo. Uno debe de ir vestido digna y
sencillamente. Siempre deberá llevarse en lugar bien visible el distintivo de nuestra fe católica: una
imagen de la Santísima Virgen María, un crucifijo, etc. Esto evita muchas confusiones de la gente,
abre muchas puertas y libra de muchos peligros. Hay que saber presentarse con educación y decir
que venimos de parte del párroco (es necesario conocer su nombre)

Introducción de la conversación:
Hay que evitar el nerviosismo, sobre todo al principio, o la apatía que puede darse sobre todo al
final por el cansancio. Todos tienen derecho a recibir lo mejor de nosotros mismos. Tener claras las
metas y lanzarse con prudencia pero confiados en Dios. El Responsable del equipo indicará en cada
caso la introducción conveniente a la conversación que será la misma en todas las casas.

CANCIONERO
101
1. Canciones para las Celebraciones
Eucarísticas QUÉ ALEGRÍA
ENTRADA Qué alegría cuando me dijeron:
vamos a la casa del Señor,
102
ya están pisando nuestros pies esta víctima divina,
tus umbrales Jerusalén. que se inmola por nosotros
Jerusalén está fundada para darnos luz y vida.
como ciudad bien compacta Gloria sea al Padre eterno,
allá suben las tribus, gloria a Cristo, nuestro guía,
las tribus del Señor. y al Espíritu divino,
Qué alegría... alabanzas infinitas.
TÚ REINARÁS
Tú reinarás, éste es el grito OFERTORIO
que ardiente exhala nuestra fe.
Tú reinarás, Oh Rey bendito, TE PRESENTAMOS
pues Tú dijiste: Reinaré. Te presentamos el vino y el pan,
Reine Jesús por siempre bendito seas por siempre, Señor.
Reine su Corazón. Bendito seas, Señor,
En nuestra patria y nuestro suelo por este pan que nos diste,
es de María la nación. fruto de la tierra y del trabajo
Tú reinarás dulce esperanza de los hombres.
que el alma llena de placer Te presentamos...
Habrá por fin pan y bonanza. Bendito seas, Señor,
Felicidad habrá doquier. el vino tú nos lo diste,
Tú reinarás en este suelo, fruto de la vid y del trabajo de los hombres.
te prometemos nuestro amor Te presentamos...
Oh, buen Jesús danos consuelo ESTE PAN Y VINO
en este valle de dolor. Este pan y vino, Señor, se transformarán
VIENEN CON ALEGRÍA en tu cuerpo y sangre, Señor, en nuestro
Vienen con alegría, Señor, manjar.
cantando vienen con alegría, Señor, Gracias al sol y al labrador, en el altar,
los que caminan por la vida, Señor, florecen hoy
buscando tu paz y amor. las espigas, los racimos, que presentamos a
Vienen buscando la esperanza, Dios.
a un mundo cargado de ansiedad,
a un mundo que busca y que no alcanza,
caminos de amor y de amistad. ENTRE TUS MANOS
Vienen trayendo en sus manos Entre tus manos, está mi vida, Señor
esfuerzos de hermanos por la paz, Entre tus manos, pongo mi existir.
deseos de un mundo más humano Si el grano de trigo no muere,
que hable del bien y la verdad. si no muere, solo quedará,
VAYAMOS JUBILOSOS pero si muere en abundancia dará
Vayamos jubilosos un fruto eterno, que no morirá.
al altar de Dios. Hay que morir, para vivir.
Al sagrado altar nos guíen Entre tus manos confío mi ser.
su verdad y su justicia, TE OFRECEMOS SEÑOR
a ofrecer el sacrificio Te ofrecemos, Señor,
que le da gloria infinita. nuestra juventud.
A Dios Santo celebremos, Este día que amanece
que nos llena de alegría, entre cantos y alegrías,
y subamos hasta el monte este día en que sentimos
donde Dios se sacrifica. tu presencia en nuestras vidas.
Ofrezcamos todos juntos

103
COMUNIÓN Si te olvidé, hoy juro que constante
he de vivir tan solo de tu amor.
EL PESCADOR PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR
Tú, has venido a la orilla, Perdona a tu pueblo, Señor,
no has buscado ni a sabios ni a ricos, perdona a tu pueblo,
tan sólo quieres que yo te siga. Señor, me perdónale, Señor
has mirado a los ojos, No estés eternamente enojado,
sonriendo, has dicho mi nombre, no estés eternamente enojado,
en la arena he dejado mi barca, perdónale, Señor.
junto a ti buscaré otro mar. Por tus profundas llagas crueles,
Tú sabes bien lo que tengo, por tus salivas y tus hieles,
en mi barca no hay oro ni espadas, perdónale, Señor.
tan solo redes y mi trabajo. Por las heridas de pies y manos,
Tú necesitas mis manos, por los azotes tan inhumanos,
mi cansancio, que a otros descanse; perdónale, señor. Por los tres clavos que te
amor que quiera seguir amando. clavaron y las espinas que te punzaron,
Tú, pescador de otros lagos, perdónale, Señor.
ansia eterna de almas que esperan, Por las tres horas de tu agonía
amigo bueno que así me llamas. en que por Madre, diste a María,
UNA ESPIGA perdónale, Señor.
Una espiga dorada por el sol, Por la abertura de tu costado,
el racimo que corta el viñador, no estés eternamente enojado;
se convierten ahora en pan y vino de perdónale, Señor.
amor, en el Cuerpo y la Sangre del Señor.
(bis)
Como granos que han hecho el mismo pan,
como notas que tejen un cantar,
como gotas de agua que se funden en el mar, ANDANDO DE TU MANO
los cristianos un cuerpo formarán, Desde que voy junto a ti
Compartimos la misma comunión, la tierra que yo piso es como espuma,
somos trigo del mismo sembrador, un molino desde que voy junto a ti
la vida nos tritura con dolor la noche más oscura tiene luz.
Dios nos hace Eucaristía en el amor. Yo siento que la vida no es tan dura,
¡OH, BUEN JESÚS! si todo en realidad me lo das tú.
Oh, buen Jesús, yo creo firmemente, Andando de tu mano, que fácil es la vida
que por mi bien, estás en el altar, andando de tu mano, el mundo es ideal (Bis)
que das tu cuerpo y sangre juntamente, Señor.
al alma fiel en celestial manjar, Desde que voy junto a ti, mis ojos se han
al alma fiel en celestial manjar. secado
Espero en ti, piadoso Jesús mío. desde que voy junto a ti, no sé por qué la
Oigo tu voz, que dice ven a mí. gente llorará.
Porque eres fiel, por eso en Ti confío. Yo sólo en esta vida tengo miedo,
Todo, Señor, espero yo de Ti del día en que ya no regreses más.
Dulce Maná, de celestial comida, Andando de tu mano...
gozo y salud del quien te come bien. EN ESTE MUNDO
Ven sin tardar, mi Dios, mi luz, mi vida. En este mundo, que Cristo nos da,
Desciende a mí, hasta mi pecho ven. hacemos la ofrenda del pan;
Oh buen Jesús, Pastor fino y amante, el pan de nuestro trabajo sin fin,
mi corazón se abrasa en santo ardor. y el vino de nuestro cantar.

104
Traigo ante ti nuestra justa inquietud: Santa María, ven.
amar la justicia y la paz Ven con nosotros a caminar,
Saber que vendrás Santa María, ven.
saber que estarás Aunque te digan algunos
partiendo a los pobres tu pan. que nada puede cambiar,
La sed de todos los hombres sin luz, lucha por un mundo nuevo,
la pena y el triste llorar, el odio de los que lucha por la verdad.
mueren sin fe, Ven con nosotros a caminar...
cansados de tanto luchar.
En la patena de nuestra oblación, OH VIRGEN SANTA
acepta la vida, Señor. (Beato Mons. Rafael Guízar y V.)
Oh Virgen Santa, Madre de Dios
sois la esperanza del pecador,
SALIDA
sois la esperanza del pecador.
TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR
Te damos gracias, Señor,
de todo corazón,
te damos gracias, Señor,
cantamos para ti.

EL TRECE DE MAYO
El trece de mayo
en Cova de Iría
2. Canciones para el Rosario desciende amorosa
la Virgen María.
OH, MARÍA Ave, Ave, Ave María,
Oh, María, Madre mía, Ave, Ave, Ave María.
Oh, consuelo del mortal, Vestida de blanco,
amparadme y guiadme más bella que el sol,
a la Patria Celestial. con dulces palabras
Con el ángel de María la Virgen habló.
sus grandezas publicad, Yo soy la Señora
transportados de alegría del Santo Rosario,
cantad júbilo, cantad. responde a los niños
Oh, María... que le han preguntado.
LA GUADALUPANA
ADIÓS, REINA DEL CIELO
Desde el cielo una hermosa mañana, (bis)
Adiós, Reina del Cielo,
La Guadalupana, la Guadalupana,
Madre del Salvador,
La Guadalupana, bajó al Tepeyac.
adiós, oh Madre mía,
Juan Dieguito, le dijo la Virgen, (bis)
adiós, adiós, adiós.
Este cerro elijo, este cerro elijo,
De tu divino rostro
este cerro elijo, para hacer mi altar (bis).
la belleza, al dejar,
VEN CON NOSOTROS A CAMINAR
permíteme que vuelva
Mientras recorres la vida
tus plantas a besar.
tú nunca sola estás, contigo por el camino,
A dejarte, ¡oh María!,
Santa María va.
no acierta el corazón;
Ven con nosotros a caminar,
105
te lo entrego, Señora, ¡Oh, gran prodigio del amor divino!,
dame tu bendición. milagro sin igual;
prenda de amistad, banquete peregrino,
3. Canciones para la exposición del Santísimo do se come el cordero celestial.
Jesús piadoso, rey de las victorias,
ALTÍSIMO SEÑOR a ti loor sin fin;
Altísimo Señor, que supiste juntar canten tu poder, autor de nuestras glorias,
a un tiempo, en el altar, cielo y tierra hasta el último confín.
ser cordero y pastor. Tu nombre ensalzamos y alabamos
Quisiera, con fervor, amar y recibir con toda nuestra voz:
a quien por mí, quiso morir. rey de majestad, por siempre te aclamamos,
Cordero divinal, por nuestro sumo bien y Señor de las almas, Cristo Dios.
inmolado en Salem; en tu puro raudal Al pie de tu sagrario, nos convidas
de gracia celestial, lava mi corazón a recibir tu amor;
que fiel te rinde adoración. porque tú, Jesús, al alma das la vida,
Venid, hijos de Adán, al convite de amor; y la llenas de fuerza y de valor.
que hoy nos da el Señor de este divino pan
de tan dulce sabor; de tal gracia y virtud,
que en él nos da gozo y salud. BENDITO, BENDITO
Bendito, bendito,
Convite fraternal que sirve el Redentor bendito sea Dios,
al siervo del Señor; comida sin igual, los ángeles cantan
pan de vida inmortal, ven a entrañarte y alaban a Dios.
en mí; y quede yo trocado en ti. Yo creo, Jesús mío,
Sois fuego abrazador, pastor, cordero y pan; que estás en el altar,
esposo, rey, Señor, Dios, hombre y redentor; oculto en la hostia
prodigio que mayor, no pudo Dios obrar, te vengo a adorar.
ni al hombre más, le pudo dar. Jesús Eucaristía,
Los ángeles, al ver tal gloria y majestad, ardiente sol de amor,
con profunda humildad, adoran su poder; abrázame en el fuego
sin ellos merecer la dicha de probar de tu gracia y perdón.
al Rey del cielo, hecho manjar. Por el amor al hombre
moriste en una cruz,
CANTEMOS AL AMOR y al cáliz bajaste
Cantemos al amor de los amores, por nuestra salud.
cantemos al Señor; Dios está aquí
venid, adoradores, adoremos 4. Canciones para misioneros
a Cristo redentor.
Gloria a Cristo Jesús, ALMA MISIONERA
cielos y tierra, Señor , toma mi vida nueva
bendecid al Señor. antes de que la espera
Honor y gloria a Ti, desgaste años en mí.
Rey de la gloria. Estoy dispuesto a lo que quieras,
Amor por siempre a Ti, condúceme a la tierra
Dios del amor. que tenga sed de ti.
Por nuestro amor, oculta en el sagrario Llévame donde los hombres
su gloria y esplendor; necesiten tus palabras
para nuestro bien, se queda en el santuario necesiten, tus ganas de vivir.
esperando a justo y pecador.

106
Donde falte la esperanza, donde falte la Mira mi cruz es mi más grande prueba.
alegría Nadie te ama como yo.
simplemente, por no saber de ti. Yo sé bien lo que me dices
Te doy mi corazón sincero aunque a veces no me hables.
para gritar sin miedo, lo hermoso que es tu Yo sé bien lo que en ti sientes
amor. aunque nunca lo compartas.
Señor, tengo alma misionera, Yo a tu lado he caminado,
condúceme a la tierra que tenga sed de ti . junto a ti yo siempre he ido.
Y así , en marcha iré cantando Aún a veces te he cargado,
por pueblos predicando tu grandeza, Señor. Yo he sido tu mejor amigo.
Tendré mis brazos sin cansancio, Pues nadie te ama…
tu historia entre mis labios y fuerza en la
oración.
Llévame...

NADIE TE AMA
Cuánto he esperado este momento
Cuánto he esperado que estuvieras aquí
Cuánto he esperado que me hablaras.
Cuánto he esperado que vinieras a mí.
Yo sé bien lo que has vivido.
Yo sé bien lo que has llorado.
Yo sé bien lo que has sufrido.
Pues de tu lado no me he ido.
Pues nadie te ama como yo.
Pues nadie te ama como yo.

Oraciones

107
1. Invocación al Espíritu Santo
V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
R. Envía tu Espíritu Creador. Y renueva la faz de la tierra.
Oremos:
V. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del
108
Espíritu Santo; haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su
consuelo. Por Cristo nuestro Señor.
R. Amén.
2. Oración de acción de gracias al terminar una actividad
V. Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los
siglos.
R. Amén.
3. Oración a la Virgen de GuadalupeVirgen de Guadalupe.
¡Madre de los mexicanos!
Ayuda a nuestros hermanos débiles en la fe
a reafirmar su unidad
en la Católica Iglesia
de tu Hijo.
Y así, unida nuestra Patria,
termine el actual suplicio
que sufre en su Cuerpo, el Señor,
causado por el sectarismo y la división,
que ofende y hiere a Jesús
con nuevos clavos, espinas y Cruz.
Madre de todos los hombres,
nuevamente Dolorosa.
¡Virgen Santa María!
tu Hijo murió en la Cruz
para unirnos como hermanos,
hijos del mismo Padre,
hijos del mismo Dios.
Virgen de Guadalupe,
¡Madre de Dios por quien se vive!
Ruega a tu Hijo Jesús,
que vivamos como hermanos
en la unidad de la fe,
todos los mexicanos.

4. Oración por el Papa


Oh Jesús, Rey y Señor de la Iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario
en la tierra, el Papa. En él tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir
en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego. Creo firmemente que por medio de él
tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: Una, Santa,
Católica y Apostólica. Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus
enseñanzas. Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelo de las calumnias
y de la maldad. Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y de la desobediencia, y concédenos
que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar y sea así el
instrumento de tu redención. Así sea.

5. Oración para bendecir los alimentos


V. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.
V. Padre nuestro,
R. que estás en el cielo,
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santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
y perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
V. Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que dados por tu
bondad vamos a tomar. Por Cristo nuestro Señor.
R. Amén.

6.- Consagración a la Santísima Virgen


¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco todo a ti; y en prueba de
mi filial afecto te consagro en este día y para siempre, mis ojos, mis oídos,
mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo,
Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya.
Así sea.

7.- Bajo tu protección


Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios; no desprecies
las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de
todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

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