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3 Cerebros

El documento describe la teoría del cerebro triple de Paul MacLean, que postula la existencia de tres sistemas cerebrales: el cerebro reptiliano, el cerebro límbico y la neocorteza. Cada uno de estos cerebros tiene funciones específicas relacionadas con la supervivencia, las emociones y la racionalidad, respectivamente. La teoría sugiere que estos cerebros operan de manera jerárquica y son relativamente independientes, reflejando nuestra evolución.

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El documento describe la teoría del cerebro triple de Paul MacLean, que postula la existencia de tres sistemas cerebrales: el cerebro reptiliano, el cerebro límbico y la neocorteza. Cada uno de estos cerebros tiene funciones específicas relacionadas con la supervivencia, las emociones y la racionalidad, respectivamente. La teoría sugiere que estos cerebros operan de manera jerárquica y son relativamente independientes, reflejando nuestra evolución.

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ESCUELA SUPERIOR DE COMERCIO

Y ADMINISTRACION UNIDAD SANTO


TOMAS

TECNICAS Y HABILIDADES DE
VENTA 

PADILLA HERNANDEZ APOLINAR


MORALES ANAYA DAMIAN ADAIR

3RM12

2021-2022
Teoría de los tres cerebros
La idea del cerebro triple de Paul MacLean se fundamenta en la idea de que en el encéfalo
humano habitan 3 sistemas cerebrales distintos, con sus propias lógicas de funcionamiento, y que
cada uno de ellos ha ido apareciendo en nuestra línea evolutiva de manera secuencial, el uno
sobre el otro. Eso significa, entre otras cosas, que estos tres cerebros serían relativamente
independientes y que se relacionarían entre sí siguiendo una jerarquía, dependiendo de su
antigüedad y lo importante de sus funciones de cara a nuestra supervivencia.

Dicho esto, os vamos a describir a que se dedica cada uno de estos cerebros y en que estructuras
cerebrales se sitúa:

1. El cerebro reptiliano: Cuando hablamos de cerebro reptiliano, nos referimos a la zona más


baja del prosencéfalo, donde están los llamados ganglios basales, y también zonas del
tronco del encéfalo y el cerebelo, responsables del mantenimiento de las funciones
necesarias para la supervivencia inmediata. Estas zonas estaban relacionadas con los
comportamientos estereotipados y predecibles que definen a los animales vertebrados
poco evolucionados, como los reptiles.
Esta estructura se limitaría a hacer que aparezcan conductas simples e impulsivas, parecidas a
rituales que siempre se repiten del mismo modo, dependiendo de los estados fisiológicos del
organismo: miedo, hambre, enfado, etc. Puede entenderse como una parte del sistema nervioso
que se limita a ejecutar códigos programados genéticamente cuando se dan las condiciones
adecuadas.

2. El cerebro límbico
El sistema límbico, apareció con los mamíferos más primitivos y sobre la base del complejo
reptiliano, fue presentado como una estructura responsable de la aparición de las emociones
asociadas a cada una de las experiencias que se viven.

Su utilidad tiene que ver con el aprendizaje. Si una conducta produce emociones agradables,
tenderemos a repetirla o a intentar cambiar nuestro entorno para que se produzca de nuevo,
mientras que si produce dolor, recordaremos esa experiencia y evitaremos tener que
experimentarla otra vez.

Así pues, este componente tendría un papel fundamental en procesos como el condicionamiento
clásico o el condicionamiento operante.

3. La neocorteza
El neocórtex es el hito evolutivo más reciente del desarrollo de nuestro cerebro. En esta estructura
tan compleja reside la capacidad para aprender todos los matices de la realidad y de trazar los
planes y las estrategias más complicadas y originales. Si el complejo reptiliano se basaba en la
repetición de procesos totalmente por la propia biología, la neocorteza era permeable a todo tipo
de sutilezas provenientes del entorno y del análisis de nuestros propios actos.
Para Paul Maclean la neocorteza podía considerarse la sede de la racionalidad en nuestro sistema
nervioso, ya que nos permite la aparición del pensamiento sistemático y lógico, que existe
independientemente de las emociones y de las conductas programadas por nuestra genética.

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