El Rol del Docente en el Modelo Constructivista
“Si tuviera que reducir toda la psicología educativa a un solo principio, enunciaría este: de
todos los factores que influyen en el aprendizaje, el más importante consiste en lo que el alumno
ya sabe. Averígüese esto y enseñe consecuentemente.”
David Paul Ausubel.
Partiendo de la importancia del modelo constructivista, se expone en esta reseña un abordaje
sobre el constructivismo como modelo pedagógico, algunos de sus exponentes, los cambios que
se generaron en cuanto a la concepción del cómo se construye el conocimiento, los roles en la
escuela, la didáctica, entre otros. Se hace importante precisar que se pretende hacer énfasis en
los cambios estructurales que este modelo dio al rol del docente dentro del aula, en comparación
con modelo tradicional y la relevancia que esto tiene para la comprensión de los procesos de
enseñanza, aprendizaje, así mismo se expone la vigencia que este tiene en la actual educación
colombiana
Los autores presentados son algunos de los exponentes más importantes del constructivismo,
como Lev S. Vigotsky, Porlán y Joseph Novak, entre otros, así mismos autores que han
reflexionado sobre este modelo pedagógico y los aprendizajes que surgen de este. Los textos
trabajados son en algunos casos sus obras más importantes y en otros, artículos de reflexión
sobre el modelo pedagógico a la luz de la educación, por lo cual se hace necesario una mirada
crítica y pertinente sobre la implicación del modelo y la verdadera concurrencia de este en la
práctica educativa.
El constructivismo es un modelo pedagógico que surge en el [Link] donde se plantea una
construcción diferente de ser humano y opuesta a la tradicional y conductista, se estructuran
cambios en el rol del docente, el rol del estudiante, los procesos de enseñanza -aprendizaje e
incluso en la metodología entre otros, el primero al que se le atribuye el constructivismo es Jean
Piaget (1986- 1980) psicólogo y pedagogo, gran exponente y precursor del modelo,
Posteriormente emergen exponentes como Lev S. Vigotsky (1896-1934), Joseph Novak (1932- ),
David Ausubel (1918-2008), entre otros.
El origen epistemológico del modelo se orienta al cómo se construye el conocimiento, en el cual
este es construido por el sujeto en su interacción con el objeto de conocimiento mediante
categorías o esquemas. Existen enfoques como el estructuralista de Jean Piaget, donde se ve al
niño desde unas etapas de desarrollo en las cuales se construye el conocimiento mediante
esquemas o categorías de lo que conoce del mundo y en ella se dan procesos de
desestructuración y estructuración y el interaccionismo.
Este último es desarrollado ampliamente por Vygotsky, quien nos plantea que el conocimiento se
construye en la interacción con el otro y que en cooperación los niños podrían resolver
problemas y construir conocimiento en sus diferentes niveles evolutivos.
En este enfoque señala una zona de desarrollo próximo y esta hace referencia al espacio entre el
desarrollo real, que es lo que el niño conoce y el desarrollo potencial que se refiere a lo que el
niño puede alcanzar.
Vigotsky (1934) hace una crítica al considerar que en el aula se cree que el aprendizaje escolar
debe medirse por la respuesta a problemas estandarizados sin tener en cuenta el aprendizaje real
del niño, es decir, los conocimientos previos y su contexto.
En Colombia se puede ver como esta crítica se hace más que visible ya que los estudiantes son
medidos casi que exclusivamente por pruebas estandarizadas que no permiten elaboraciones
propias y auténticas y mucho menos tiene en cuenta los conocimientos que este tenga o el
contexto en el que están inmersos y agrega que el rol del maestro no puede ser el de transmisor
de conceptos ya que solo lograría que el niño repita palabras sin sentido, es por esto que el
constructivismo cambia el sentido del docente dotándolo de una connotación de guía en proceso.
Desde mi experiencia como docente en primera infancia evidencio que el modelo tradicional es
una práctica casi cotidiana, donde el niño debe repetir siempre las vocales y los números de
manera memorística y por ello en muchos casos al pasar a etapa primaria presentan complejas
dificultades, por ejemplo; en el proceso de lectura que, aunque decodifican las letras no logran
una comprensión real de lo que se lee.
Es así como al respecto Porlán (2002) nos dice que se hace necesario se establezcan relaciones de
correspondencia entre la teoría y las prácticas del maestro haciéndose necesario abordar el currículo,
pues se presenta contradictorio que un docente pretenda transformar sus prácticas sin un marco de
referencia, o que por el contrario tenga un gran consolidado teórico y no se proponga con este ningún
tipo de transformación. En este sentido el constructivismo debe ser abordado tanto en la
intencionalidad del papel activo de docentes y estudiantes como en los currículos y la planeación.
Es probable que en nuestra formación hayamos escuchado y sentidos muy afines a teorías como la del
constructivismo, sin embargo, cuando llegamos a la práctica nos damos cuenta de que el modelo
tradicional sigue estando vigente en el aula. Porlán afirma que esta situación puede deberse a que tal
vez esta forma de enseñanza es la única que manera en que sabemos enseñar. Sumado a lo anterior,
Porlán plantea que las políticas públicas pueden reforzar este tipo de enseñanza tradicional, realizando
también una comparación de la enseñanza práctica que realizan otros tipos de disciplinas como la
medicina en la cual el propósito principal no es el aprendizaje de contenidos sino de habilidades. La
enseñanza tradicional se olvida también de aquellas habilidades que el estudiante desea o necesita
aprender Estas situaciones hacen difícil que se dé un paso hacia la construcción de currículos que se
distancien de lo tradicional y busquen nuevos enfoques.
Para que el currículo sea transformado con éxito es necesario que los docentes transformen también su
saber y sus prácticas profesionales Es así como se propone el avance hacia un conocimiento profesional
significativo. En cuanto a las temáticas de clase plantea que es importante alejarse del concepto sin
contexto o problematización que sea cercana y entendible al estudiante de manera que:
“Todo ello, además de favorecer conocimientos de diferente naturaleza, permite, en un contexto
interesante y significativo” (Porlán, 2002 p.16).
Molina (2014) plantea que del constructivismo surge el aprendizaje significativo y el
Colaborativo los cuales abordare desde dos autores: Novack, J.D (1988) y Calzadilla, M (2002).
Novack (1988) citando la teoría del aprendizaje significativo de Ausubel nos refiere la
importancia de los conocimientos previos para la adquisición de nuevos conocimientos,
contraponiéndose a la idea del aprendizaje por repetición. La intención del autor es la de
demostrar la relevancia del aprendizaje significativo, tomando argumentos de la neurociencia, la
psicología y la filosofía
El constructivismo está ligado al aprendizaje significativo en cuanto implica elaborar nuevos
conceptos partiendo de retomar y ampliar conceptos antiguos y establecer relaciones entre los
mismos. Por esta razón es importante no aferrarse a los conceptos y teorías sin darse la
posibilidad de reconocer los cambios. Una persona que da la posibilidad a estos cambios está
favoreciendo también su capacidad creativa, componente fundamental del aprendizaje
significativo.
Desde está época, Novack (1988) reconoce que las escuelas y los docentes se sienten cómodas
con una visión no solo tradicional sino positivista en la cual la evaluación se limita a falso-
verdadero y con ello se hace fácil la calificación estandarizada.
Al respecto Calzadilla (2002) nos dice que el aprendizaje colaborativo emerge del modelo
pedagógico constructivista ya que es el sujeto quien construye su conocimiento, pero en la
interacción con el otro, y con ello la escuela juega un papel fundamental, pues en el aula se
potencian o no elementos como la convivencia, compartir experiencias, interactuar con el otro y
la construcción del conocimiento conjunta:
“la educación tradicional, favorecida por los modelos sociopolíticos convencionales, lejos de
favorecer el proceso antes descrito, se ha empeñado en exaltar los logros individuales y la
competencia, por encima del trabajo en equipo y la colaboración” (Calzadilla, 2002 p. 4)
En esta estrategia se tiene en cuenta un enfoque sistémico donde el sujeto forma parte activa del
aprendizaje a través de diálogos de saberes donde se pueden dar sus perspectivas de acuerdo con
sus conocimientos previos y también permite la entrada de nuevas perspectivas que aportan a la
suya. En este modelo y enfoque podemos ver al docente como un guía del proceso de
aprendizaje de sus estudiantes mas no como el conocedor y transmisor único de conocimiento.
Dentro de las características que debe tener un verdadero trabajo colaborativo, es que cada uno
de sus integrantes sea tenido en cuenta como parte importante del grupo, teniendo en cuenta sus
potencialidades para aportar a este. En algunos casos las actividades en el aula las planteamos
inicialmente desde el trabajo colaborativo pero el ejercicio se puede convertir más en un trabajo
de resaltar los logros individuales y compararlos con los de otros, cosa que no aportaría en
absoluto a la construcción efectiva del conocimiento, logrando incluso afectar su confianza.
Desde este punto de vista es muy importante la planeación que el docente haga cuanto se vayan a
utilizar este tipo de estrategias, ya que al contrario de lo que se puede pensar lleva de mayor
trabajo y organización por parte del docente para lograr el objetivo propuesto.
Si miramos estos autores presentan una misma visión y contraposición del cambio que genero el
constructivismo en la concepción del docente y los procesos de enseñanza- aprendizaje, Vergara
y Cuentas (2015) plantean de manera clara el rol del docente en este modelo donde este “debe
adoptar procedimientos pedagógicos que conlleven a que el estudiante descubra el conocimiento
por sí mismo.” (Vergara y Cuentas 2015, p. 927) y agregaría en palabras de Ausubel que tenga
en cuenta los que el niño conoce para guiarlo hacia la construcción de su propio conocimiento.
Finalmente, los autores plantean que el constructivismo tiene una vigencia alta, ya que desde
varios gobiernos han hecho esfuerzos por que se haga el cambio en cuanto a la metodología
pasando de clases magistrales a talleres y experiencia investigativas donde la interacción esta
presente.
En mi opinión, teniendo en cuenta mi experiencia y en el contexto colombiano, pienso que si
bien es cierto que en la teoría se han hecho cambios significativos en la producción de los
proyectos pedagógicos o los PEI de las instituciones, buscando que todo proceso parta de los
saberes y gustos de los niños y niñas, experiencias científicas y de interacción, en la práctica esto
no se ve reflejado presentando mayor vigencia el modelo tradicional, ya que el docente sigue
implementando evaluaciones con respuestas correctas e incorrectas de carácter cuantitativo,
potencia lo individual por encima de lo grupal, los contenidos son memorísticos sin tener en
cuenta los saberes de los estudiantes ni el contexto donde se desarrollan y en muchas ocasiones
se obvian los recursos didácticos.
Referencias
Calzadilla, M.E (2002). Aprendizaje colaborativo y tecnologías de la información y la
comunicación [Archivo PDF]. [Link]
Novack, J.D (1988). Constructivismo humano: un consenso emergente. Revista Enseñanza de
las ciencias 6 (3), 213-223
Porlán, R. (2002) Constructivismo y escuela: hacia un modelo de enseñanza aprendizaje basado
en la investigación.
[Link] G & Cuentas,
H (2015). Actual vigencia de los modelos pedagógicos en el contexto educativo. Revista
Iberoamericana De Educación. 6. 914-934.
Vigotsky, L (1934). Pensamiento y lenguaje. Editorial La Pléyade. Argentina.
[Link]
[Link]
LAURA MARIA PEREZ VEGA
MAESTRÍA EN EDUCACIÓN EN TECNOLOGÍA
SEMINARIO PEDAGOGÍA Y TECNOLOGÍA