ESTRUCTURALISMO Y POSMODERNIDAD
El estructuralismo surge a lo largo de la primera mitad del siglo XX
Del hombre y la razón…… a “la estructura”
Caída de la razón: La libertad, la ciencia, el estado, el progreso; frutos, en definitiva,
de una razón autónoma, los grandes sistemas de pensamiento e ideologías modernas:
Estructuras de poder que hay que deconstruir y construir con criterios
individualistas
ESTRUCTURALISMO. LEVI-STRAUSS
El estructuralismo tiene su origen en los análisis lingüísticos de Ferdinand de
Saussure, a principios del siglo XX: Lengua: sistema de signos con una estructura.
Pero fue Claude Levi-Strauss quien primeramente se refirió a la estructura como
concepto fundamental en la antropología: la estructura familiar, cultural, social,
precede y configura al individuo. Obras: Antropología estructural (1958), Las
estructuras elementales del parentesco (1949): "Las leyes matrimoniales y los
sistemas de parentesco representan, pues, la regulación de ese intercambio de bienes
entre los distintos grupos indígenas".
En estos análisis etnográficos encontró la clave del estructuralismo, el método
que le guiaría en sus indagaciones antropológicas. También son importantes sus
estudios del mito, Les mythologiques, I, II y III (1964 a 1968), donde trata de indagar
“la estructura” que subyace a las etnografías y modos culturales de distintas
mitologías.
La estructura explica al individuo.
“…lo que la diferencia de la filosofía, -y aquí simplificará la cuestión de una
manera un poco burda-, es el hecho de que la filosofía es tradicionalmente una
búsqueda que afronta el problema de saber en qué medida el espíritu humano
es libre... mientras yo, en cambio, trato de establecer, tomando la etnografía
como punto de partida, en qué medida el espíritu humano no es libre… el
espíritu humano está sometido, hasta en sus manifestaciones en apariencia más
libres, a un riguroso determinismo”. Conversaciones con Lévi-Strauss, Foucault
y Lacan, P. Caruso, 1969
2.- Postmodernidad: segunda secularización y pérdida de sentido
Crisis ideologías (Lyotard: Cristianismo, Ilustración, Capitalismo, Comunismo)
No Razón, No Progreso, No verdad, No sentido, No valores, No historia, No
futuro, No Hombre
Estructura, Construcción, Deconstrucción, pluralidad, globalización, relativismo,
solidaridad, individualismo, narcisismo, hedonismo, respeto a todos, descarte,
ecología, biopoder, poder, queer, falogocentrismo, Eurocentrismo,
performatividad, eurocentrismo…
¿No ideología?
Neoliberalismo, neomarxismo, postestructuralismo.
Se trataba, en expresión de VATTIMO, de “la crisis de las ideologías, la disolución de
las metafísicas historicistas o científicas, el ocaso del mito del progreso y de la idea
misma de historia como curso unitario...” (Introduzione en Filosofía’ 86).
TEXTOS
“A todos aquellos que quieren hablar aún del hombre, de su reino o de su
liberación…, no se puede oponer otra cosa que una sonrisa filosófica… El hombre
es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de
nuestro pensamiento. Y quizá también su próximo fin” (MICHEL FOUCAULT).
• “En nuestros días –y Nietzsche señala aquí también un punto de inflexión–, lo
que se afirma no es tanto la ausencia o la muerte de Dios, sino el fin del
hombre (este desplazamiento mínimo imperceptible, este retroceso hacia la
forma de la identidad que hacen que la finitud del hombre se haya convertido
en su fin); se descubre entonces que la muerte de Dios y el último hombre han
partido unidos: ¿acaso no es el último hombre el que anuncia que ha matado a
Dios, colocando así su lenguaje, su pensamiento, su risa en el espacio del
Dios ya muerto, pero dándose también como aquel que ha matado a Dios y
cuya existencia implica la libertad y la decisión de este asesinato? Así, el
último hombre es a la vez más viejo y más joven que la muerte de Dios; dado
que ha matado a Dios, es él mismo quien debe responder a su propia finitud;
pero dado que habla, piensa y existe en la muerte de Dios, su asesino está
avocado él mismo a morir; dioses nuevos, los mismos, hinchan ya el Océano
futuro; el hombre va a desaparecer. Mas que la muerte de Dios –o más bien,
en el surco de esta muerte y de acuerdo con una profunda correlación con
ella–, lo que anuncia el pensamiento de Nietzsche es el fin de su asesino; es el
estallido del rostro del hombre en la risa y el retorno de las máscaras; es la
dispersión de la profunda corriente del tiempo por la que se sentía llevado y
cuya presión presuponía en el ser mismo de las cosas; es la identidad del
Retorno de lo Mismo y la dispersión absoluta del hombre.
• Durante el siglo XIX, el fin de la filosofía y de la promesa de una próxima
cultura no fueron sin duda sino una sola y única cosa con el pensamiento de la
finitud y la aparición del hombre en el saber; en nuestros días, el hecho de que la
filosofía esté siempre todavía en vías de terminar y el hecho de que en ella,
pero más aún fuera de ella y contra ella, tanto en la literatura como en la
reflexión formal, se plantee la cuestión del lenguaje, prueban sin duda que el
hombre está en vías de desaparecer”. M. FOUCAULT, Las palabras y las
cosas.
Jacques Derrida, teórico del deconstruccionismo. “logofonocentrismo”
“Falogocentrismo” .
Jean-François Lyotard: Crítica a metarrelatos: cristiano, marxista, capitalista. Solo ha
de admitirse un criterio operativo, tecnológico. No juicios sobre lo verdadero o justo.
“Performatividad” del lenguaje. Este autor es el que enunció primeramente el término
posmodernidad en La condición postmoderna, 1979.
Guilles Deleuze. Crítica a la noción de identidad, con todo lo que lleva consigo. Tan
radical es su postura en ello que su pretensión se ha calificado de “muerte de la
identidad”.
Boudrillard, en la trayectoria del pensamiento postmoderno, representaría “la muerte de
la realidad”. “Nada es Real”; nos situamos en un mundo de “simulacros”, de ilusión, que
configuran la “hiperrealidad” simbólica y virtual, y de signo ideológico, que nos rodea.
3. CRÍTICOS DE LA POSTMODERNIDAD
Guilles Lipovetski :El crepúsculo del deber. La ética indolora de los nuevos tiempos
democráticos, 2000)
Zigmunt Bauman: Modernidad líquida, 1999. Amor líquido: Acerca de la fragilidad de los
vínculos humanos, 2005. Tiempos líquidos, 2007. Los retos de la educación en la
modernidad líquida, 2008. La cultura en el mundo de la modernidad líquida, 2013.
4.- LA CRÍTICA AL PENSAMIENTO POSMODERNO
Banalidad de los conceptos, relativismo, devaluación de la ciencia, complicación
del lenguaje, en la cuestión del “género”; en fin, en el excesivo revisionismo crítico
pero sin aportar alternativas. Una retórica insustancial que confirmaría el dicho de
que, cuando no hay nada importante que decir, los filósofos se ocupan en
complicar el lenguaje y enrevesar el pensamiento (M. Bunge).
Alan Sokal “parodia de texto posmoderno”. “La transgresión de las fronteras: hacia
una hermenéutica transformativa de la gravedad cuántica”, publicado en 1996, en la
revista Social Test: Cita de Derridá: el número π de Euclides y la G de Newton, que
antiguamente se pensaba que eran constante y universales, se perciben ahora en su
ineluctable historicidad”. O bien, otra cita cargada de jerga posmoderna: “la enseñanza
en ciencia y matemáticas debe ser purgada de sus características autoritarias y
elitistas, y el contenido de esos temas debe ser enriquecido mediante la incorporación
de apreciaciones derivadas de las críticas feministas, homosexuales, multiculturalistas
y ecológicas”.
Ciertamente, también las críticas requieren perspectiva. NERa necesaria una
crítica pero la posmodernidad en su crítica, no salió del subjetivismo que
caracterizó la modernidad; en otra dirección, sí, pero en esa misma base.
“Después de haber intentado dar un sentido al mundo, proclamando la muerte de
Dios, el hombre hace la experiencia de que sin un sentido dado originariamente e
independientemente de él, ningún verdadero sentido es posible: el sentido o es
trascendente o no lo hay” (F. Crespi, “Perdita del senso ed esperienza religiosa”:
Filosofía’ 86).