Taoísmo
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Taoísmo
Yin yang.svg
Taijitu, símbolo emblemático del taoísmo.
Fundador(es) Lao-Tse
Ramas
Taoísmo religioso
Taoísmo filosófico
Tipo Filosofía de vida, holismo
Número de seguidores estimado 173 millones 1
Seguidores conocidos como Taoístas
Escrituras sagradas Tao Te Ching
Lengua litúrgica Chino
País o región de origen China
Lugares sagrados Cinco montañas sagradas del taoísmo
País con mayor cantidad de seguidores China, Taiwán
Símbolo Taijitu
Clero Sacerdotes y monjes taoístas, chamanes (wu)
Religiones relacionadas Confucionismo, budismo chino, religión tradicional china,
cheondoísmo
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El taoísmo o daoísmo (en chino simplificado y tradicional: 道教 ; en pinyin :
dàojiào ; literalmente 'enseñanza del camino') es una tradición filosófica y
espiritual de origen chino la cual enfatiza vivir en armonía con el tao (en chino
simplificado y tradicional: 道; en pinyin: dào; literalmente: 'el camino', también
romanizado como dao). La palabra china 道 tao (o dao, dependiendo de la
romanización que se use), se suele traducir por 'vía' o 'camino', aunque tiene
innumerables matices en la filosofía y las religiones populares chinas.
El tao es una idea fundamental en la mayoría de las escuelas que forman parte de la
filosofía china; sin embargo, para el taoísmo es referido como el principio de
unidad absoluta, y al mismo tiempo mutable, que conforma la realidad suprema y el
principio cosmogónico y ontológico de todas las cosas.2 Así, para los taoístas el
tao constituye la fuente, el patrón y la sustancia de todo lo existente.34
El Dào Dé Jīng (en chino: 道德經) también conocido como Tao Te King o Tao Te Ching,
es el libro que condensa las enseñanzas atribuidas al filósofo Lao-Tse (también
llamado Lao Tzu, Lao Zi, Laozi (en chino simplificado y tradicional: 老子; en
pinyin: lǎozǐ; literalmente 'viejo maestro') o Laocio.5 Y aunque la existencia
histórica de tal personalidad aún se debate, el libro es considerado como clave
para la tradición taoísta. Junto con el Zhuangzi se consideran los textos clave de
la tradición.6
Y aunque los valores éticos taoístas varían dependiendo de las distintas escuelas,
por lo general tienden a enfatizar el wu wei («la no acción» o acción sin
intención), la naturalidad, la simplicidad, la espontaneidad, y sobre todo, los
«Tres Tesoros»: 慈 «la compasión», 儉 «la frugalidad», y 不敢為天下先 «la humildad»,
mientras que pone menos énfasis en las normas y el ritual (en oposición al
confucianismo).
El objetivo fundamental de los taoístas es alcanzar la inmortalidad, si bien, a
veces no se entiende esta literalmente, sino como longevidad en plenitud. De la
misma manera, se decía que las personas que vivían en armonía con la naturaleza
eran inmortales. Lao-Tse fue deificado como dios taoísta ―un inmortal― encabezando
un enorme panteón de héroes folclóricos, generales famosos y sabios, todos los
cuales alcanzaron la inmortalidad. Sin embargo, la antigua forma del taoísmo era la
de una corriente filosófica y no una religión, por lo que los antiguos pensadores
interpretaban por «inmortalidad» el hecho de autosuperación del propio ser en
comunidad con el entorno, lo que implica buscar la superación y el progreso
personal y colectivo, de acuerdo con la mutación constante que enseña el taoísmo.
Por otra parte, el logro de la inmortalidad a través de la alquimia externa
(waidan) y la alquimia interna (neidan) fue un objetivo importante para muchos
taoístas históricamente.7
Las primeras formas del taoísmo se desarrollaron en el siglo IV a. C.,
influenciadas por las teorías cosmológicas de la Escuela de Naturalistas y el I
Ching. La Escuela de Naturalistas fue una escuela filosófica que sintetizó los
conceptos de yin-yang y los Cinco Elementos; Zou Yan es considerado el fundador.8
La primera forma organizada de taoísmo, la escuela Tianshi («Maestros Celestiales»)
surgió en el siglo II a. C. Xuanxue («aprendizaje profundo», también «neo-taoísmo»)
fue un importante movimiento filosófico influenciado por el confucianismo, que se
centró en la interpretación del I Ching, el Dào Dé Jīng y el Zhuangzi y que
floreció durante los siglos III a VI d. C.9 Los filósofos más importantes de este
movimiento fueron He Yan, Wang Bi, Los siete sabios del bosque de bambú, Ge Hong y
Guo Xiang.10 Los pensadores como He Yan y Wang Bi se centraron en la naturaleza
profunda del Tao, que vieron como mejor ejemplificado por el término «Wu» (nada,
no-ser, negatividad).11 Otras escuelas alcanzaron prominencia a lo largo de la
historia de China, como la escuela Shangqing durante la dinastía Tang (618-907), la
escuela Lingbao durante la dinastía Song (960-1279) y la escuela Quanzhen, que se
desarrolló durante los siglos XIII-XIV y durante la dinastía Yuan.12
Posteriormente, el taoísmo se mezcló con elementos del confucianismo, el budismo y
la religión tradicional china. La forma concreta de religión taoísta que fue
llevada a Taiwán en el siglo XVII es típica de esta tradición. La característica
más distintiva de la práctica actual es la veneración de los antepasados. Por lo
tanto hablar de deidades taoístas, es totalmente erróneo dejando entrever la
influencia de elementos tradicionalistas del confucianismo y el culto religioso de
las creencias míticas de Asia, las cuales ambas no eran válidas para los antiguos
pensadores taoístas como Chuang Tsé.
Los conceptos taoístas influenciaron a la medicina tradicional china y a distintas
disciplinas como el tai chi chuan, el chi-kung y diversas formas de artes
marciales. Las tradiciones taoístas posteriores también fueron influenciadas por el
budismo chino.13
Índice
1 Fundamentos del taoísmo
2 Características y elementos principales
2.1 Subdivisiones
3 Historia
4 Véase también
5 Referencias
6 Bibliografía
6.1 Libros populares, no académicos, de interpretación del Taoísmo
7 Enlaces externos
Fundamentos del taoísmo
Sinograma de la palabra dào, literalmente 'camino'.
El Taoísmo establece la existencia de dos fuerzas: una pasiva, otra activa. Yin y
yang aparentemente se oponen aunque en realidad se complementan simultáneamente
entre sí, es decir que son interdependientes de manera absoluta y funcionan como
una unidad. Son el yin (fuerza pasiva/sutil, femenina, húmeda...) y el yang (fuerza
activa/concreta, masculina, seca...), representan el dinamismo de la naturaleza, el
origen de todas las cosas manifiestas o existentes. No confundir con la dualidad de
extremos opuestos e irreconciliables como "bien vs mal". (Véase yin-yang).
El significado más antiguo que existe sobre el tao dice: «Yi yin, yi yang, zhè wei
tao», es decir, "un aspecto yin, un aspecto yang, eso es el tao".
Puede ejemplificarse esta concepción a partir del significado de las palabras:
literalmente, yang significa 'la ladera luminosa (soleada) de la montaña', y yin
'la ladera oscura (sombría) de la montaña'; entiéndase la idea de montaña como
símbolo de unidad. Así, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas,
forman parte de una única naturaleza.
La igualdad entre estas dos fuerzas entraña la igualdad de sus manifestaciones
consideradas en abstracto. Por ello el taoísta no considera superior la vida a la
muerte, no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer
sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre
la negación.
Las cosas cotidianas e insignificantes tienen un significado mucho más profundo del
que nosotros le damos.
Por otro lado el Tao no puede definirse como una "fuerza conciliadora", aunque
efectivamente esa es una de sus expresiones, el Tao por naturaleza es indefinible,
indescriptible e inalcanzable por el pensamiento humano. Es lo primero que el Tao
te king enseña:14
El Tao que puede ser nombrado no es el Tao eterno. El nombre que puede ser
pronunciado no es el nombre eterno.
De manera que aunque el Tao es trascendente eterno, inconmensurable e
indescriptible, antecede a la multiplicidad, lo contiene y lo sustenta todo también
es inmanente y se encuentra presente en la pluralidad de todas las cosas
impermanentes: 15
El Tao engendra al uno,
El uno engendra al dos,
El dos engendra al tres,
Y el tres engendra a las Diez Mil Cosas.
Las Diez Mil Cosas llevan el yin y abrazan el yang,
Alcanzan la armonía combinando estas fuerzas.
Por lo tanto Lao-Tse distingue dos aspectos del Tao, por un lado está el Tao Eterno
e indescriptible, y por otro lado está el Tao como lo impermanente manifestado como
existencia. Del Tao eterno no se puede hablar ya que su naturaleza es incognoscible
y trasciende la capacidad de comprensión humana, pero del Tao como manifestación o
existencia si se puede hablar y es desde allí que se construye el taoísmo
filosófico. Sin embargo ambos aspectos del Tao son inherentemente inseparables, son
una misma realidad.16
Lo innombrable es el principio del cielo y de la tierra.
Lo nombrable es la madre de las diez mil cosas.
Sin deseos se puede ver el Misterio;
Con deseos se puede ver sus manifestaciones.
Los dos brotan de la misma fuente, pero tienen diferentes nombres para una misma
realidad.
Para este "algo" eterno no existe nombre, dado que los nombres derivan de
experiencias; finalmente, y por necesidad de ser descrito o expresado, se
manifiesta en la existencia y se lo denominó tao, que significa 'camino' o 'sendero
[recto o virtuoso]' que conduce a la meta.
Cuando Lao-Tse habla del tao en su aspecto trascendente procura alejarlo de todo
aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano
distinto a todo lo que pertenece al mundo. Porque el tao es como el espacio vacío
para que se manifieste el todo. «Existía antes del Cielo y de la Tierra», dice, y,
efectivamente, no es posible decir de dónde proviene. Es madre de la creación y
fuente de todos los seres.17
Algo formado confusa y misteriosamente,
Nacido antes que el Cielo y la Tierra.
En el silencio y en el vacío, Solo e inmutable, Siempre presente y en movimiento,
Quizás sea la madre de las Diez Mil Cosas. No sé su nombre, Llámalo Tao.
A falta de una mejor palabra, lo llamo lo grande.
El tao tampoco es temporal o limitado; al intentar observarlo, no se lo ve, no se
lo oye ni se lo siente. Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la
creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra (la madre de
todas las cosas). Pero si intentamos definirlo, mirarlo u oírlo, no sería posible:
el tao regresa al no-ser, ahí donde es insondable, inalcanzable y eterno.
Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y
retorna al no-ser, con el que nunca deja de estar ligado.
El tao del no-ser es la fuerza que mueve todo lo que hay en el mundo de los
fenómenos, la función, el efecto de todo lo que es: se basa en el no-ser.
El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de no-ser y el mundo de los
fenómenos con el nombre de ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el
nombre de uno es ser y el del otro, no-ser, pero aunque los nombres son distintos,
se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los
prodigios.
Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno,
estamos en el camino del tao.
El taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el de orden. Es decir, las
cosas son de determinada manera debido a que su posición en un universo en
permanente movimiento les confiere una naturaleza que las obliga a ese
comportamiento. Así lo explica Dong Zhongshu, filósofo chino del siglo II a. C.:
Cuando se vierte agua en el suelo, esta evita las partes secas y va hacia las que
están húmedas. Si dos troncos se colocan en el fuego, este evita el mojado y
enciende el seco. Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es
igual.
Del mismo modo, las cosas hermosas llaman a otras cosas en la clase de las
hermosas, las repulsivas llaman a otras en la clase de las repulsivas. Esto
proviene del modo complementario en que se corresponden las cosas de la misma
clase. Las cosas se llaman unas a otras, lo igual con lo igual; un dragón trayendo
lluvia; un abanico apartando el calor; el sitio donde ha estado un ejército,
llenándose de zarzas... Las cosas, hermosas o repulsivas, tienen todas un origen.
Si se cree que construyen el destino es porque nadie conoce dónde está su origen.
No hay ningún suceso que no dependa para su inicio de algo anterior, a lo que
responde porque pertenece a la misma categoría, y por eso se mueve.
El alma inmortal del adepto taoísta.
Tao es el nombre global que se da al orden natural. El objetivo del tao es enseñar
al hombre a integrarse en la naturaleza, enseñarle a fluir, a integrarse en sí
mismo en concordancia y armonía. El tao no es un creador porque nada en el mundo se
crea ni el mundo es creado. Enseñar a compenetrarse con esta naturaleza y armonía
de tal modo que llegue a experimentar en su propio cuerpo sus ritmos vitales.
Sintonizándose el cuerpo humano mediante una serie de ejercicios con estos ritmos,
ganando así serenidad mental y energía física.
A principios del siglo IV a. C. los filósofos chinos escribían sobre el yin y el
yang en términos relacionados con la naturaleza.
Observando de la perspectiva del tao, se ve cómo todas las cosas se elevan, se
vuelven grandes y luego retornan a su raíz. Vivir y morir es simplemente entrar y
salir[cita requerida]. Las fuerzas de la mente no tienen poder sobre quien sigue el
tao. El camino del no-ser lleva a la quietud y la observación, y conduce de lo
múltiple al uno. Para poder recorrer ese camino hace falta preparación interna.
Mediante la práctica espiritual[cita requerida], la perseverancia, el recogimiento
y el silencio se llega a un estado de relajación[cita requerida] que debe ser tan
sereno que posibilita la contemplación del ser interior, el alma[cita requerida], y
así se logra ver lo invisible, escuchar lo inaudible, sentir lo inalcanzable.
Una historia representativa del pensamiento taoísta sería la siguiente: (Adaptado a
partir de Las religiones del mundo, de Huston Smith).
El caballo de un campesino se escapó. Ante la conmiseración de su vecino, el
campesino le dijo: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y tuvo razón, porque al día
siguiente el caballo regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había
trabado amistad. El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo
caído del cielo, pero el campesino repitió: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y
otra vez tuvo razón, porque al día siguiente su hijo trató de montar uno de los
caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna. El vecino volvió a mostrar su
pesar, y recibió nuevamente la anterior pregunta: «¿Quién sabe si es bueno o
malo?». Y el campesino tuvo razón una cuarta vez, porque al día siguiente
aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse
herido.
Lejos de una amoralidad o de una moralina latitudinaria, el taoísmo preconiza la
armonía, allí está el equilibrio, un absoluto sobre las relatividades.
Esta ética se refleja en el arte.
Al llegar el budismo a China, el contacto entre el budismo y el taoísmo produjo
entre otros efectos la escuela religiosa y filosófica budista Chán (sinización de
la palabra sánscrita dhyana, que significa: meditación) y, esta, al pasar a Japón
originó el zen.
El taoísmo influyó en numerosas áreas del conocimiento como la medicina y ciertas
escuelas de meditación, e incluso las artes marciales. Existe un paralelismo en
ciertas concepciones del taoísmo con el Tantra, en especial la visión del mundo
como un ecosistema, y la consideración de una vía de iluminación dentro del acto
sexual.
El gran taoísta Lin An define el camino de la felicidad de la siguiente manera:
La gran mayoría de las personas,
qué vacías y mal se sienten, porque usan
las cosas para deleitar su corazón,
en lugar de usar su corazón para
disfrutar de las cosas.
.
Características y elementos principales
Lao-Tse: 604 a. C., obra principal Tao te ching.
Preconiza: Armonía del hombre con el tao, al curso etéreo y dialéctico de los
acontecimientos.
Reprueba: La guerra, la resignación, la codicia, los prejuicios, los
convencionalismos, los tabúes, la desigualdad, la sumisión, el sometimiento
dogmático a normativas absolutistas o preconceptos prejuiciosos (lealtad filial,
nacionalismo, legalismo, sumisión al culto, etc.).18
Preceptos: No posee un dogma al cual los fieles deben limitarse.
Virtudes: Piedad, magnanimidad, abnegación, bondad, sacrificio personal, plantar
árboles (entregar algo a la naturaleza u otros humanos), hacer caminos (en los
mismos modos que los árboles), ser introspectivo, ser analítico, contemplativo y
meditativo, fomentar la honestidad y la equidad, enseñar al que no sabe.
Subdivisiones
Las dos principales "ramas" del taoísmo son el taoísmo religioso y el taoísmo
filosófico.19 Mientras el primero hace énfasis en aspectos rituales, ceremoniales y
espirituales, el segundo tiene una aproximación más laica. Sin embargo algunos
autores cuestionan esta división y consideran que es artificial.19 Algunos taoístas
filosóficos consideran que su posición "purga" al taoísmo de elementos rituales y
religiosos que no eran propios del taoísmo original.19
Además cada una de estas dos vertientes se encuentra a su vez subdividida entre
múltiples órdenes y escuelas de pensamiento.
Historia
Los siete sabios del bosque de bambú, bordado, 1860-1880
Las raíces del taoísmo se pueden rastrear hacia el siglo IV a.C. El taoísmo
temprano retomó las nociones cosmológicas de la Escuela del Ying-Yang
(Naturalistas) y fue profundamente influenciada por uno de los más viejos textos de
la cultura China, el I Ching, el cual expone un sistema filosófico acerca de cómo
se debe mantener el comportamiento humano en concordancia con los ciclos alternos
de la naturaleza. El miembro de la escuela "Fajia" o "Legalista" Shen Buhai (c.
400a.C. - c. 337a.C.) pudo también haber sido una gran influencia al poner en
práctica en el ámbito de la política el concepto del wu wei.20
El taoísmo filosófico se desarrolló a partir de los escritos de Lao-Tse y Zhuangzi.
Según la leyenda china, Lao-Tse vivió durante el siglo VI a. C. y tradicionalmente
se fecha en ese siglo la redacción del Dàodéjing, aunque según algunas
investigaciones actuales es bastante posterior.
Siglo IV-II a. C.: influye en la alquimia, la medicina tradicional china, la magia
y la adivinación, por lo que se convierte en culto popular. Posteriormente influyó
en las artes marciales, con sus conceptos de chi aplicados tanto a la salud como al
combate, surgiendo así diversos estilos de kungfú taoísta (principalmente en la
montaña Wudang), y también disciplinas como el chi kung y el taichí.
Siglo II d. C.: el sacerdote imperial Zhang Daoling es el primer pontífice del
taoísmo como religión; sincretiza la religión tradicional china con el taoísmo,
para renovar el culto religioso imperial e imponer su forma de taoísmo teísta como
doctrina de culto, a pesar de que esta interpretación religiosa es contraria a la
ideología taoísta original netamente filosófica que proponían Lao-Tse y Zhuangzi.
1927: El pontificado imperial, es abolido por el gobierno chino.
Promete la inmortalidad, en su sentido religioso como forma de vida eterna, pero en
su sentido filosófico como alegoría de un concepto ontológico impulsor de la
autosuperación.
Observación fundamental: Alcanzar la inmortalidad, longevidad en plenitud, las
personas que viven en armonía con la naturaleza son inmortales.
Lao-Tse es deificado como inmortal taoísta (héroes folclóricos, generales famosos y
sabios), tomándose como tal esta idea de las deidades solo por los seguidores del
taoísmo religioso, siendo tales alegatos rechazados por el taoísmo filosófico.
Se mezcló con elementos del confucionismo, budismo y creencias locales (taoísmo
religioso), formando un sincretismo religioso que no es compatible con los
conceptos originales del Tao te king de Lao Tse.
Lo nuevo: adoración de los antepasados, solo es aceptado por el taoísmo religioso;
pero no está asimilado por el taoísmo filosófico.