50%(2)50% encontró este documento útil (2 votos) 4K vistas35 páginasMuerte Subita - Sabina Berman
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SMUERTE SUBITA
OBRA DE TEATRO ORIGINAL DE
SABINA BERMAN
Teatro Mexicano
4
xaronSabina Berman
MUERTE SUBITA
Primera edici6n: 30 de agosto de 1988, 1000 ejemplares.
© Editorial Katun, S.A. 1988
Av. Universidad 1821 Desp. 16
04318 México, D.F. Tel. 548-07-07
Portada: Armando Mendoza Rivera
Fotografia: Terry Fernindez
Todos los derechos reservados.
Se prohibe toda forma de reproduccién total
o en parte de este libro sin previo permiso.
ISBN 968-850-066-6
Queda hecho el depésito que marca la ley.
Impreso y hecho en México, 1988
f
A PROPOSITO DE SABINA
Hay varios rasgos de Sabina Berman que la hacen des-
tacar de manera radiante en su generacién de autores.
No ciertamente el ser mujer: me ha parecido siempre
una idea curiosa la de reunir antologias de autores hem-
bras: es una nocién ginecolégica y no literaria, a pesar
de que la favorezcan muchas ligas de profesoras de Esta-
dos Unidos y de otras partes. Un autor es quien es por
virtud de su talento y su oficio, y muchos varones hay
que no los tienen, y algunas de nuestras autoras, si.
Sabina en alto grado.
Pero hablaba de los rasgos que la distinguen: me
impresioné de entrada el que fuera duefia de un gran
oficio practico, gente de foro en manera total. Actriz de
talento muy considerable, directora de escena, asistente
0 técnica si se ofrece, de luces o de sonido. La practica
del foro sintetiza y hace evidentes muchas clases teéri-
cas; sin el contacto vivo de la escena un autor no posee
la correcta organizaci6n mental para concebir textos
dramaticos vivos y animados. Claro, lo que la escena
no fecunda es el valor literario de los textos: obras hay
eficaces y entretenidas, pero con una ejecucién literaria
pedestre; la obra de Sabina tiene un evidente valor lite-
tario, casi es lo que salta a la vista ms pronto. Se ve en
sus pAginas la mano de alguien que ha sabido cultivar
Ja poesia lirica con sensibilidad y refinamiento.
Pero hay otra poesia que no es intima, con la cual el
poeta produce gestos, imagenes y un tejido de acciones
que nos entregan la mds fuerte visién de realidad que se
puede invocar: la poesia dramatica, y no son fruto suyo
todos los dramas a nuestro alcance.-Hay muchos que
carecen de este don gratuito, pues la poesia, los poetas,
son asi, nacen, no se fabrican. El estudio y el oficio
refinan, ayudan al talento natural a producir obras res-
petables y aun valiosas: el poético es un don mas raro y
no se alcanza a voluntad. Sabina lo tiene: es uno de
nuestros pocos poetas dramaticos.
Si algo me agrada personalmente, es la manera en
que esta autora llega con espontaneidad a ser profunda,
vuelve grandes sus temas sin ningun aspaviento, con
una falta de esfuerzo en que esta ayudada por un sen-tido del humor muy suyo, mezcla de ironia con trave-
sura. Aun en drama tan grave como Herejfa hay una
secuencia cémica excelente.
Ahora estamos ante una obra francamente humoris-
tica y una de las mejores que ha escrito. Un ambiente
de libertad desordenada envuelve a sus tres j6venes per-
sonajes, salidos de las revoluciones espirituales de los
afios 60, abiertos a los vientos que arrastran convencio-
nes, pero victimas inconcientes del fardo convencional
que cada quien guarda. Pareja mal emparejada, un pre-
tendido artista y una nifia de familia rica, sometida y
humilde ante los geniales desplantes de su hombre que
la posee muy textualmente. Hasta que llega una visita-
cién no sabemos si celestial o infernal: no es de mitolo-
gia judeo-cristiana ciertamente, a no ser aquel angel que
luché con Jacob, pero tampoco, mas cerca esta en Dio-
nisios o de alguna otra fuerza que retina varios opues-
tos. Odiseo, personaje verosimil, memorable, divertido
y fuerte, sacude y cambia a los infelices que lo reciben.
iInfelices? No sabemos. Los voltea al revés, los arrasa,
pero jfue para mal? {No fue mds bien una limpieza, una
purificacién, una catarsis?
La gracia y la simpatia de la obra tienen un tono
grande, mayor, no es comedia ligera ni de humorismo
superficial. El texto brilla también literariamente, Sabi-
na no condesciende a copiar los mas faciles tics del
mundito que retrata. Crea un didlogo que pasara (pasé
ya) la barrera de los cambios de lenguaje y que lo hace
aun mas universal. Este drama puede ocurrir en cual-
quier pais nuestro, casi en cualquier pais, pero nosotros
conocemos a los personajes, los hemos visto aqui, son
mexicanos inequivocos.
Mucho podemos esperar de Sabina Berman, obvia-
mente, pero es mejor advertir que, tan pronto, mucho
nos ha dado. Su cuerpo de obra no es pequefio y es
importante, ha enriquecido de manera clara nuestro re-
pertorio. La comedia que aqui se da a la luz es un gran
regalo para el teatro nacional. Y para el Teatro.
Emilio Carballido.
PERSONAJES
«(de unos veintiocho afios)
ANDRES .................(de unos treinta afios)
Opiseo ................(de unos treinta y tres afios)
La accién transcurre en el ultimo piso de un edificio
citadino. En el departamento se han tumbado las paredes
intermedias entre las habitaciones, sdlo preservando la
privacta del cuarto de bafo. En un drea, una mesa donde
hay varios fajos de hojas dispuestos en un aparente desor-
den, una mdquina de escribir, un despertador electrénico
y una caja negra que luego se verd que es un proyector de
transparencias. En otro sector, dos sillones viejos, un bail,
un librero con algunos libros y una consola de sonido. Al
Sondo, una cama amplia con sdbanas negras y detrds un
tendedero del que estén colgadas ropas de mujer y unas
tres o cuatro prendas masculinas. Una cocina. Hay una
puerta de entrada y un acceso a la escalera de incendios,
cubierto por una cortina de terciopelo color vino. En algu-
na pared esté pintado un cielo.Muerte siibita fue estrenada en octubre de 1988 en el
Teatro Granero de la Ciudad de México con el siguiente
Teparto:
GLORIA) be oes een ee Patricia Bernal
ANDERS 1720. 2) SA Miguel Angel Ferriz
ODIO KALA kien Alejandro Camacho
Direccién de Héctor Mendoza
Produccién de Pedro Sainz y el LN.B.A.
8
“teBajo las sdbanas negras dos cuerpos quietos
casi: de cuando en cuando se mueven.
Voz DE MUJER: Ahi.
Pausa.
Voz DE MUJER: Ahi. No, por favor no, —no—no—si—,
si— por favor ahi...
Pausa.
Voz DE MUJER: jAy!
Pausa.
Voz DE Muser: jAhi-ahi-ahi-ahi!
Voz DE HOMBRE: Quieta, quieta.
Pausa.
Voz DE HOMBRE: {Ahi?
Pausa.
Suena el reloj despertador colocado en la mesa.
Pasa un instante hasta que Andrés salta de la
cama y va a apagarlo —cerrdndose el pantalén
de pijama—. Se sienta a la mesa, se pone unos
lentes, toma unas hojas, empieza a leer. Gloria
se asoma de entre las sdbanas. Se sienta contra
el espaldar de la cama.Guoria: ,Cémo?: jya?
Anprés: {Preparas café?
Gioria: O sea: no niego que seas maravilloso. Es mara-
villoso que puedas hacerme volar, volar durante
—no sé, hasta “perder la nocién del tiempo”—, pero
que de pronto me sueltes, me dejes en el Vacio, en la Nada...
Anprés: Soné el despertador.
Gtoria: Es humillante.
Anprés: Prepara el café, jsi?
Gtoria: Peor: es cruel.
Gloria observa con disgusto cémo Andrés sigue
leyendo. Recoge una camiseta que estd tirada a
un lado de la cama. Se la pone. Baja de la cama
y va al bano.
Anprés: Y dos aspirinas, isi? (Refiriéndose a las hojas):
Ahora si. Por fin: si. Complejo y sin embargo armo-
nioso; fuerte, sincero, etc., etc., etc. Pero como logrdé
tanta claridad, Andrés? Las musas me inspiraron, pro-
fesor, como dirian los antiguos. Luego solo fue cosa
de escribirlo y reescribirlo y reescribirlo y/
Gloria vuelve con una camiseta limpia, hasta
arriba de las rodillas, y en la mano unas medias
y unas sandalias que procede a ponerse —en un
acto glamoroso del cual Andrés parece un tes-
tigo incomnovible.
Anprés: Hoy acabo la novela.
Pausa.
Anprés: Si, ya sé: hace un mes dije “thoy acabo’’. Sdlo
que desde entonces ha sido preparar todo para que
hoy, en efecto, los mil y un nudos de la novela se
desnuden. Desanuden. Gloria, jy el café? (Ella no res-
ponde). {El café, Gloria?
12
Goria: Que te lo traiga tu madre.
Anprés: Soné el despertador, jo no?
Groria: Mira: ahorita hay treinta tipos arreglando todo
para que yo llegue y diga frente a una camara ‘“‘Uva’’.
Treinta tipos que ayer estuvieron filmando cémo de-
cia ‘‘Uva’’ tres veces pero al final decidieron que hace
falta otro “Uva”.
Anprés: Por eso: tii también tienes que ir a trabajar.
Gtoria: Pero si tu te hubieras despertado hoy con la
firme decisién de irte para siempre a la India, yo
hubiera dejado colgados a esos tipos, no lo hubiera
pensado dos veces, me iria contigo, dejaria todo. Y tu
no puedes dejar sonando a un despertador.
Anprfs: Esté bien: yo preparo el café. (Va a Ja cocina a
poner a calentar el agua).
GLoRIA, (para sf, a solas): Y lo peor es que hasta mafiana
tengo cita con mi psicoanalista.
Anprés, (desde la cocina): Lo que pasa es que a ti te
esperan treinta tipos para que digas “‘Uva”’ y a mi no
me espera nadie. Si yo mismo no soy mi capataz y mi
esclavo, mi guru y mi devoto, no soy nada ni seré nada
ni nunca fui nada.
Groria: Y tt crees que para mi todo es facil. Nada mas
por mi linda cara.
Anprés: No. También por tu lindo cuerpo.
Guorta: Me desprecias gacho.
Andrés vuelve con un vaso de agua y una tira de
pastillas.
Anpbrés: jAspirinas?
Se ponen a tragar aspirinas, dos cada uno,
mientras hablan.Goria: Seguro que es un problema edipico.
ANDRES: {Qué?
Guoria: Que te ame.
Anprés: Ah,
Goria: Seguramente te rants con mi padre a quien
mi madre amaba tanto pero que no tenia tiempo para
amarla porque estaba enamorado de su fAbrica.
Andrés se sienta a la mesa para escribir en
mdquina. Escribe mientras Gloria habla.
Gtoria: O sea que inconscientemente soy mi abnegada
madre aunque conscientemente quisiera ser una for-
jadora de tuercas. jSabes por qué no me bafié hoy?
Andrés no ha dejado de escribir a mdquina.
Grorta: jTe hablo!
Anprés: Estoy pasando en limpio lo que escribi ayer.
Gloria se le acerca. El deja de escribir.
Gtoria: jSabes por qué no me voy a bafiar hoy?
Anprés: No.
Groria: Para llevar la sensacién de tu piel sobre mi piel
mientras esos treinta tipos me miran.
Anprés: Yo tampoco me voy a bailar.
Groria: Si, pero por... otras razones. (Hace mutis salien-
do al bafto).
De inmediato Andrés vuelve, animoso, a teclear
en la maquina. Ella empieza a lavarse los dien-
tes... De pronto grita.
Anprés: j{Ahora qué bronca, qué bronca?!
Goria: Ay, ay dios, ay.
Andrés corre a ver qué pasa. Gloria, en un rin-
cén, llorosa, sefala con el indice un punto.
Gronra: Esa arafia. La ves?
Anprés: Uf... qué increible disefio.
Gtoria: Matala,
AnprEs: Cémo crees. Mira: parece un tigre.
Groria: Ay, qué exagerado. Deja, yo si me atrevo a
matarla.
Anprfs: jNo! jMirala!: mira su rayado amarillo y negro;
Sus ojitos como dos puntos de turquesa; la elegancia
con que se mueve...
Grorta: Es venenosa.
Anprés: Un pequefio prodigio.
Groria: Una chingaderita mortal.
Gloria se saca la sandalia dispuesta a asesinar a
Ja araha.
Anprés: jQue no la mates! Es mal karma. Vamos a reco-
gerla con este cepillo de dientes. ..
Grorta: El mio...
Anprés: Abre la ventana.
Gronrta, (abriendo la ventana): Si: tirala.
Anprés, (haciendo lo que va diciendo): La vamos a poner
afuerita de la ventana... y ella solita se va air a buscar
un parque con flores. ..
15Goria: Tiene que bajar seis pisos y caminar unas treinta
cuadras. .. cruzar el periférico...
Anprés: Encontraré en el camino alguna maceta. (Pone
ambas manos en Ia cintura de Gloria). Gloria, ,sabes
por qué trabajo tan duro? Para ser alguien a quien
puedas dedicar tu vida ya sin tener dudas, jme entien-
des? Para que estés segura de que valgo la pena.
Gtorta, (reflexionando): No, no entiendo: si yo soy la
a de mi papd, ,cémo es que tii eres el que es idéntico
aél?
Anprés: {Creés?
Andrés le besa un pezén y luego el otro.
Anprés: Este es el pezon de lento despegue y éste el
instantaneo. (Le besa un pezén y luego el otro). Este
es el prendido y éste el circunspecto.
Goria: {Qué quiere decir cir-cunspecto?
Anprés: No importa, te juro que no importa. (Le besa
un pezén y luego el otro).
Gtoria: Vamos a cambiarnos.
Andrés se aparta.
Groria: Digo: el edificio esta vacio, los ultimos inquili-
nos se fueron hace meses. ..
Anprés: Los corrié tu hermano, no se fueron.
Gtoria: Quiere hacer un estacionamiento, jqué tiene de
malo?
Anprés: Que tumbar un bellisimo edificio art noveau es
un pecado,
Gtoria: Se esta cayendo de por si. Mira esa grieta.
16
Anprés: Donde empecé la novela la acabo, punto final.
Estabamos de acuerdo hasta ayer, jno?
Giorta: Sélo que ayer se lo expliqué a mi loquero y no
entendié, y mientras mas se lo explicaba, yo —yo ya
no entendi—. O sea: tu primera novela la escribiste sin
saber cémo ni donde: en bancas de parque, en medio
de una fiesta...
Anprés: Pero mi segunda novela, que escribi con todo
conocimiento de causa,/
| Guorta: Fue un fracaso, yya ves?
Anprés: Sucedié que la empecé a escribir en el departa-
mento de un amigo y el final decidi escribirlo frente al
mar. Y lo desgracié.
Gtoria: Aja.
Anprés: Aja. El final tenia otro aliento, otro ritmo. Asi
que reescribi todo, de principio a fin, y lo desgracié de
principio a fin. Ahora reconozco que de lo que he es-
crito aqui, no sé cuanto depende de mi y cuanto de las
vibraciones acumuladas en estos ladrillos. En esa
grieta. (Mira a Gloria a los ojos). Entendiste.
Gloria mira de soslayo, con recelo, la grieta y
luego a Andrés.
Anprés: {Entendiste?
Gloria se muerde el labio inferior. Andrés se
acerca y la besa en los labios.
Goria: Si. Entendi. Bye. (Va por su bolso de mano).
Anprés: Gloria, dices “‘Uva’’ y vienes directo a casa.
iNo?
Gloria suspira.
Gtoria: Bye. (Sale).II
Andrés va al cuarto de batto. Se lavatos dientes.
Se va @ sentar frente a la mdquina de escribir.
La enciende. Sonrte. Coloca los dedos sobre el
peciada, ae ie Ja puerta. Se levanta a abrir.
‘5 Gloria. (Todo el siguiente di
nae igi lidlogo es muy
Goria (agitada): Hay un i
Sree y un cuate rarisimo en la acera de
Anprés: {No puedes abrir con tus llaves?
Goria: {Qué?
Anprés: La puerta.
Gtorta: {Cudndo?
Anprés: Orita.
Goria: {Orita quieres que abra la 2. i
ote q Puerta? Esta abierta,
Anprés, (abnegadamente): Cierto. Con calma: épor qué
€s rarisimo el cuate que estd en la calle?
Lon: éPor qué? Porque, pues, puff, Porque esté rari-
0.
Anprés: Claro.
Goria: Yo no sé siesta drogado o asies, pero... Mejor
me voy por la escalera de incendios. (Mientras se va):
Apaga la lumbre porque ya se te quemé el agua. (Sab)
18
Anprés: ,Apaga-la-lumbre-porque-ya-se-te-quem6-el-
agua? (Suave): jAh!: el agua para el café...
Va rdpido a apagar la estufa. Pone mds agua en
otra cazuela. Prende la estufa. Pone a calentar
el agua. Vaa sentarse frente a la maquina de
escribir. La enciende.
Coloca las manos en el teclado. Suena el telé-
fono. Andrés cierra los ojos. El teléfono suena
dos veces, tres, y la contestadora responde.
Voz DE GLORIA EN LA CONTESTADORA: Este es el
574 89 32. No estamos en casa. (Andrés: No estamos
en casa. ..) Pero nos encantaria oir todo lo que pueda
decirnos en un minuto. (Suena el tono de la contesta-
dora).
Voz A TRAVES DE LA CONTESTADORA: ...Gloria, habla tu
pap, contesta. (Pausa). Gloria... {Cuando acaba tu. ..
este, tu, este... (Andrés: Pareja) .. .novio su mensaje a
la Humanidad? Nada mds me gustaria tener algun
cdlculo aproximado para contratar a los demoledo-
Tes... y también queria recordarles que deben deposi-
tar en el banco la renta. (Andrés salta a tomar del
librero un libro, lo abre, saca unos billetes, que tira con
rabia a la mesa mientras sigue la voz en la contestadora).
Porque con alguna responsabilidad podrian cumplir,
me parece. A propésito: el domingo... (Andrés: No
podemos.) los esperamos a comer en el club. (Silencio.
Suena el tono de la contestadora y se corta la comunica-
cién).
Andrés regresa los billetes al libro y lo va a
colocar en el librero, yuelve a sentarse.
Enciende la maquina. Mira, como sin ver, hacia
la ventana.
Anprés: Capitulo doce...... Uta madre. (Yendo hacia la
ventana): Esta es mi casa, mi casa. Fuera, largo. .. (Le
estd hablando ala arafia que estd en el marco). Saquese;
suéltese de ahi, que se suelte, sin miedo... a ver: sin
miedo. .. (Vuelve ala mesa con aire satisfecho, peroa
19medio camino se desvia a la cocina, apaga la estufa). Se
quem6 el agua... (Va a sentarse. Prende un cigarro).
TI
Andrés fuma con cara inteligente.
Anprés: Capitulo doce de la quinta parte. . .
Sigue fumando con cara inteligente. ..
Anprés, (redactando): “‘Entonces se oyeron los ladri-
dos...”
Cuando coloca los dedos en el teclado, tocan a
Ja puerta.
Anpr&s, (desesperado, hablando para si): No. No, no, no.
No estoy. Sencillamente no estoy. (Recuesta la espalda
en el espaldar de la silla y redacta en voz alta sin tocar
Ja maquina). “*.. .se oyeron los ladridos. ..”
Tocan a la puerta.
Anprfs: “Y tres relampagos. ..”
Tocan tres veces fuerte, a la puerta.
AnpREs, (para si): Es un hecho: no estoy en casa. “‘.. .res-
Plandecieron en una orilla de la noche. Los ladri-
dos. ..” (Voltea a ver la puerta. Nada sucede). “*.. subie-
ron de intensidad. Desde la lejania de los montes oscu-
Tos, ascendié el traqueteo de mil tambores. ..” (Voltea
aver ala puerta. Nada sucede. Se entusiasma, pero aun
receloso, mirando con el rabillo del ojo la puerta, coloca
los dedos sobre el teclado. Nada sucede. Andrés se pone
a escribir de corrido con un aire marcial).
20
Varias patadas desesperadas en la puerta: con
gran estruendo ésta se abre. Con el impulso de
la tiltima patada, Odiseo entra a la estancia y se
queda quieto. Va en pantalones vaqueros negros
y camiseta de mangas largas también negra, un
amplio abrigo militar, cabello al rape y una
arracada con dos piedritas verdes en la oreja
izquierda. Los dos hombres se quedan mirando.
Opiseo: Ya llegué y ni me esperabas.
IV
AnpRés: . . .{Odiseo? (Se pone los lentes).
Opiseo: Odiseo Ramirez ‘y” Barra. El Marqués del
Guato. Quiubas Penélope. (Yendo hacia la mesa cubier-
ta con hojas). {Qué urdias mientras andaba yo ausente?
“‘Atestiguaba a su ser en la pleamar de su no ser”.
Chingén.
Anprés: ,Dénde leiste eso?
Opiseo: En tus ojos verde azul.
Se quedan mirando. Se abrazan.
Anprés, (palmedndole los brazos, la espalda): Creciste,
mano. De veras. A lo ancho. Estas tenso como una
estatua de marmol.
Opiseo: Pero soy de sal, ya sabes.
Anprés: {Qué?, jcambiaste la literatura por las pesas?
Opiseo, (hosco, clavdndole la mirada): {Tanto rollo para
21decirme que me ves ponchado? Conque yo sepa y
sienta que estoy totalmente ponchado, basta, jno?
Ademas, ti sabes por qué y cémo troné, jpara qué te
haces?
Anprés: {Te quitas tu abrigo?
Odiseo lo sigue mirando fijamente.
Anprés: Ah si, ya te reconoci: El Jinete de la Galopante
Paranoia.
Odiseo le clava la mirada mds profundo. Andrés
voltea el rostro y pasea la mirada por el entorno.
De pronto se le ocurre con qué distraer a Odiseo.
Anprés: {Ya viste?: mi ultimo modelo.
Se acercan a la maquina de escribir.
Opiseo: Uy, qué linda Singer Facilita.
Anpkés: Seis tipos de letras. (Abre la tapa de la maquina).
Opisco: Yo tenia una con todo el abecedario. {Qué es
ésto? Una-nota en un compartimiento secreto. (!)
(Toma del interior de la maquina un rollito de papel. Lo
despliega. Lee): “Esta tarjeta debe permanecer en dl
equipo hasta que sea retirada por el personal de IBM”.
(Nerviosamente enrolla el papelito y lo guarda en su
lugar). Dios santo, qué he hecho. (Y se queda inspec-
cionando el interior de la mdquina). Oye, aqui, donde
solia haber, no hay.
Anprés: No.
OpisEo: ;Alli o alla?
Apres: Frio, frio.
Opiseo: Aculla.
Anprés: Aculla esta siempre remoto.
22
OpisEo: Bajo el colchén, maldito burguesote. (Va a ver .
bajo el colchén).
Anprés: Ain en un azul de lontananza.
Opisgo: En la guitarra.
Anprés: Epale.
Opiseo: {Dénde esté la lira?
Anprés: La vendi.
Opiseo: ;Vendiste tu lira? Apolo: te remito mi pésame.
(Transicién): Entonces bajo una duela (del piso).
Anprés: {Bajo cul duela? No. En el ribete de yeso de la
pared.
Opiseo: jTe cae? {Pues de qué estamos hablando?
Andrés arrima una silla ala pared. Se sube para
sacar del ribete de yeso que corre alo largo de
Ja pared una cajita.
Opiseo: Oh, eso ser un ribete de yeso. ..
Andrés saca de la cajita un cigarrito y la guarda
en su lugar. Va a la mesa por el encendedor. Le
da el encendedor y el cigarrito a Odiseo. Se
sientan en los sillones. Odiseo prende ceremo-
niosamente el cigarrito.
Se lo irdn turnando.
Opisgo: Si, desde que no te veo ha estado rudo. Ese
lugar. . . es de hielo, de hielo que te cala, que te quema
los huesos. Mi rola interior andaba tan lenta, tan
pesada, que mas bien no andaba, estaba quieta, muda.
Como que te asimilas a lo gris... porque sélo per-
diéndote puedes sobrevivir en esa multitud de machos
maricones, esclavos prepotentes, fantasmas tan den-
SOs que parecen estar vivos, vivos con alma de tumba,
23y dems creaturas contradictorias sintomaticas de esta
nuestra sociedad revolucionaria institucionalizada sis-
temAticamente incoherente. ;Entiendes?
Anprés: Con menos retorica, chance.
Opiseo: Pero si tu sabias, {por qué finges?
Anprés: Exactamente, {qué sabia?
Opiseo: Diez de la noche: Avenida Insurgentes: un cuate
buena onda, o sea yo, camina por la acera. De stibito
un grito destemplado le quiebra la calma, una luz roja
se le viene encima, tres azules le estan apuntando con
metralletas. Traia un paquetito de hierba. Asi de chi-
quito, mano. Un manojito de pura y buena fe.
Anprés: (Y?
Opisgo: Cinco afios de carcel.
Anprés; Uf. (Apaga el cigarrito). Uf.
Opiseo: Estuve dos completos, hijo.
Anprés: Y ahora estds en libertad condicional.
Opiseo: Aja: en libertad condicional; es decir que si no
me cogen, ya chingué.
Andrés se rie encantado.
OpisEO, (hosco): Pero si ti sabias todo, cabrén.
Anprés: ,Cémo? No delires. No salgo. A veces nada
mas al super (mercado). O al parque, a correr un rato...
Ni siquiera voy a/
OpisEo, (definitivo): Ta sabias.
Anprés: {Quiéres... quiéres. .. eh... una coca?
Pausa.
24
Anprés: ,Una cerveza?
Opiseo: Si, de lujo, digo tu antro...
Anprés: jNecesitas. .. no sé... dinero? Lo que sea, ti di
qué... y yo...
OpisEo: Nadie... vino a verme. .. Nadie.
Pausa.
OpisEo: Como siesa patrulla hubiera sido la carroza de
la muerte.
Anprts: Aja.
Opiseo: Y su sirena el canto de los angeles y caidos. Y la
cArcel la antesala del juicio final, donde ibas a recibir
eterno descanso o tormento eterno. Pero puras ilusio-
nes que uno se hace por darle importancia a su des-
tino. Eso, la carcel, era la chaferia en cinemascope. El
epicentro de la desesperanza.
Pausa.
Anprés: Odiseo, es muy probable que nadie... nadie se
enteré de dénde estabas. Y por eso nadie...
Odiseo lo mira con fijeza, primero incrédulo,
luego, mientras habla, con un resentimiento
creciente.
Opisgo: Recibi una carta, en mi celda, de la revista Did-
Jogos. Era una encuesta. Querian saber, en mi calidad
de escritor, qué opinaba sobre la vigencia del Diccio-
nario de la Real Academia de la Lengua. Dejé la hoja
para responder en blanco, la meti en el sobre adjunto,
y se las envié. No sabes si publicaron mi respuesta?
Anprés: No estoy leyendo Didlogos.
Opiseo: Y sin embargo, {tienes alguna opinidn sobre la
vigencia del Diccionario de la Real Academia de la
Lengua?
25Andrés Se queda pensando. Se soba la punta de
la ‘nariz con la palma de la mano. Odiseo estd
mirando una pared. De pronto esté en pie, de
Pronto golpea la pared con un golpe de kung fu.
Opisgo: Pinche arajiita.
Se quedan inméviles, Andrés en el sillén, Odiseo
Srente ala pared. Poco a poco Andrés empieza a
reirse,
OpisEo: ,Qué?
AnpRés: No sé. Nada. Creo que nada.
Se rie mds. -
Odiseo se rie.
Opisgo: De veras: nada.
Anprés: Pero abundante, jno?
Opbiseo: Uta.
Se rien juntos.
Anprés: Superfluida.
Opiseo: Super-radiante.
Pausa. Se van serenando.
Anprés: Si: radiante y extensa Nada... (Sefalando a la
ventana): . . .como ese cielo vacio. ..
OpisEo: Me cae.
Se quedan un rato en el vacto.
Anbrés: {Te prendid?
OpisEo: Creo que... en el canal cinco, porque veo puras
caricaturas.
Se quedan otro rato mirando caricaturas.
Odiseo prende el cigarrito.
26
OpisEo: Voy a pintarte un mural por todo tu palacete.
Anprés: Las paredes son tuyas, nada mas pones las pin-
turas.
Opiseo: Entonces voy a componerse una balada que te
toque la mente y te la grabe con los arabescos de la
dicha.
Anprés: Te digo que vendi la guitarra.
Opisgo: Tendré pues que cocinarte un pastel de almen-
dras como los que hacia mi mami cuando era cosa de
embrujar a un cuatito.
Anprés: No hay almendras; se acabé la leche; harina
nunca hubo; polvo de hornear. .. menos. ..
OpisEo: Entonces, como no tienes nada, pinche Andrés,
voy a incendiar tu casa.
Anprés: Hay queso...
Odiseo se quita el abrigo. Lo deja a un lado,
sobre el brazo del sillén.
Anprés: {Por qué mejor no me cuentas un cuento?, que
de de todas maneras es lo tinico que sabes hacer. Es
mas: escribemelo. Asi también yo me pongo a traba-
jar. Como antes, jno?: cada cual en su rincén del
cuarto perpetrando un mundo, no? Te cedo la Singer.
Pausa.
AnpRés: {Qué pas6? {Odiseo?
OpisEo: Que me pregunto cémo es que no sabias donde
estaba si yo sofiaba contigo.
Andrés toma asiento.
Opiseo: Si, te digo: pensaba en ti. Bastante. Una noche
me la pasé en vela acordandome de lo que decias: lo
27de la rosa. Que la rosa tiene una corola y tiene espi-
nas...
Anprés: Es una metéfora de la adolescencia, olvidala.
Opisgo: Y que tt elijes mirar sélo la corola. Y yo las
espinas,
Anprés: Olvidala, dije.
OpisEo: Y de asi nos toca: tu la corola, yo las espi-
nas... Y ahi en mi catre, en la celda, me decia: es un
genio ese cabrén. Pero jacaso estaba yo en un lecho
de rosas?
Anprés: Ahora donde estas es en la inconexa.
Odiseo lo mira cuidadosamente.
OpisEo: Me acordé, si, de tu rosa sin espinas, de tus
ganas de ser bueno, de ser ejemplar, de ser luz en el
sendero, paloma libertaria, ruisefior de la Hermosura.
(Se carcajea). Me acordé de tu segunda novela. (Se rie
mds). Chancho masacote de ternuras. El chido paraiso
de plastico y sacarina.
Anprés: No funcioné porque me la Ilevé a terminar a
Puerto Angel.
Opiseo: Chale. Estabas iluminado, pero el relumbrén
del mar te dejé pendejo. Entonces jcudl iluminado?,
estabas no mds a media luz. Y para colmo, vas y me la
dedicas. “A Odiseo, propiciador de viajes y retornos”.
AnpRrés: Perdoname.
Opiseo: Y yo me decia ahi en la celda: yo lo dejé publicar
eso.
Anprés: ,Cambiamos de tema?
Opiseo: Porque yo antes lo habia dejado llegar a la
actitud mental donde tenia que escribirlo.
28
Andrés mira para otro lado, nervioso.
Opiseo: Vi que su ego se inflaba y se inflaba y se inflaba.
Pensé: este giiey se cree globo, jquién le soltard el
hilito para que suba al cielo? Ta mismo te lo soltaste,
Pero ya ves lo que pasa con los globos cuando tocan el
cielo:
Anprés: ;YA CALLATE!
Opiseo: Truenan. Y me dije: se la debo, le debo lo que
le pasé por mi desidia.
Anprés: Voy a poner misica. (Pero Odiseo le aferra el
antebrazo y no lo deja ir).
Opiseo: Y te la voy a pagar. A eso vine. Voy a ensefiarte
a ver las espinas. A no voltearles la cara. A no tenerles
panico. Y al final vas a caer de rodillas ante la rosa
entera, delicada y terrible. Palabra de Caballero Rosa-
cruz de la Pavorosa Espinadura. (Pasa un momento
hasta que le suelta el brazo a Andrés. Se miran otro mo-
mento).
Andrés se pone de pie.
Anprés, (caminando por la estancia): No. Mira, no gra-
cias. Yo no quiero verlo todo. ,Para qué? A tres cua-
dras de aqui hay un manicomio. En el cruce de esta
calle con Insurgentes se paran por las noches las pros-
titutas. En la esquina de enfrente hay un restaurante
donde van los politicos con sus queridas. Precisamente
al lado, en un pequefio lote se esconden unos escuincles
para inhalar cemento. Etcétera.
Onpisgo: Etcétera. Etcétera.
Anprés: Yo no participo en ese Etcétera. Yo no contri-
buyo a ese caos. Asi que no es mi obligacién estarlo
viendo. Viendo y padeciendo.
Opisgo: {Te acuerdas del Perro?
Anprés, (irritado por el cambio del tema): 4Cual perro?
29Opiseo: El cuate aquel: el Perro.
Anprgs: {Cual?
Opiseo; El que tenia cara de perro.
Anprés: Ah si: el Perro. Que se dejaba la barba por toda
la cara para esconder su cara de perro.
Opisgo: Odiaba a los perros, si te acuerdas. Veia uno y
zas: a tirarle de piedras.
Anprés: jLo que quiere decir. . .?
OpisEo: Que uno no quiere ver afuera lo que no quiere
ver adentro. Se murié, sabias. De rabia. Lo mordié un
perro.
Pausa.
Anprfs: No es cierto.
OpisEo: Si Andrés, es cierto.
Andrés va a prender la grabadora: suena un
rock lento. Luego va a la mesa por un cigarro.
Fuma preocupado, caminando por la estancia.
Vv
Odiseo truena el pulgar contra el indice.
Opisgo: Apaga la musica.
Andrés apaga la grabadora. Odiseo pone aten-
ci6n.
30
OpisEo: .. .Suben pasos por la escalera.
Anprés: {Si?
Opisgo: . Ya me cogieron.
Anprés: Ha de ser/
OpisEo, (interrumpiéndolo por la angustia): ,Tienes una
pistola?
Anprés: Pero/
Opiseo, (interrumpiéndolo):;Vives en un edificio aban-
donado y no tienes pistola, pinche Andrés! Ya chin-
gué.
Anprés, (divertido): CAlmate. Se me olvidé contarte —no
sé como se me olvidé—, es que/
Opiseo: Hay otra salida, jno? Llévame.
AnbRés: Vivo con alguien.
Opiseo: Y jsi no es esa persona? Aptrate: idénde esta
la otra salida?
Anprés: Por aqui. Pero espérate a ofr su voz. Vas a dis-
tinguir que no es la voz de una tira, que es de mi
mujer, bueno: si es mi mujer la que/
Opiszo: 7Y si no es?
AnpRés: Si no es, pues/
OpisEo: Si no regreso es que ya me fui.
Odiseo sale tras la cortina de terciopelo que
cubre el acceso a la escalera de incendios.
Andrés saca de abajo del sillén un spray y rocta
el ambiente para quitarle el olor a marihuana.
Recoge el abrigo de Odiseo y lo cuelga en el
tendedero.
31Se abre la puerta. Entra Gloria.
Guoria, (glamorosamente): “Uva”. Pero sabes qué? Hoy
los treinta cuates querian que dijera “C-uva”, con la
“C” muy suave, casi sin sonar. ““C-uva’’. Qué subli-
minal mas grueso, ,no?
Odiseo sale de atrds de la cortina de terciopelo.
Opisso: Hola voz de angel.
Anprés: Ella es Gloria.
OpisEo: Cémo no. Te lo creo.
Anprés: Y éste es...
OpisEo, (adelanténdose): El Capitan Centella.
Gioria: jDe veras?
Opiseo: Més vulgarmente conocido como Odiseo Rami-
rez “y” Barra.
Goria: ,Odiseo?
OpisEo: Sin ache.
Gioria: Me suena. Me suena mucho.
Opiseo: En algunas fronteras en efecto poseo cierto re-
nombre.
Guorta: Ay no, perdén, de lo que me acordé fue de La
Odisea. Qué pena.
OpisEo: Ah si: La Odisea: una chavita de la Roma a la
que dejé tan apantallada que se cambié de nombre.
Goria: No. Yo hablo de una historia de marineros, bas-
tante famosa ademas.
Opiseo: Unos marineros que hicieron un viaje muy
grueso (2).
32
Goria: Esos. Unos griegos.
Opiseo: Ah, qué coincidencia. Figtrate que mi mami
me puso Odiseo por la historia que dices. Soy un viaje
tan grueso que ya quiero regresarme.
Gloria se rie en la cara de Odiseo. Odiseo se
pone unos lentes oscuros.
OpisEo: Dispensa, pero es que tu sonrisa me deslumbra.
Como acabo de salir del pais de las brumas. . .
Grorta: {De Inglaterra?
Opiseo: {De Inglaterra, precisamente! jPero qué culta
eres, mujer! De Oxford Yuniversiti, para ser aun mds
precisos.
Anprés, (vagamente queriendo cambiar la conversacién):
Eh... {Por qué no nos sentamos?
Mientras toman asiento:
OpisEo: Estuve becado por el gobierno patrio para es-
tudiar Hermenéutica.
Goria: Qué interesante,
OpisEo: Cémo no. Por decreto presidencial ahora voy
a formar brigadas de emergencia para ensefiar Her-
menéutica al proletariado.
Groria: ,Al proletariado?
OpisEo: LAstima, jno?, porque me hubiera gustado que
tu asistieras.
Anprés: Ya te habia platicado mucho de mi amigo el
cuentista, Gloria.
Guoria: Si?
Anprés: Si.
33Goria: Ah: si, jAh: si!
Opiseo: Si, si, si: su amigo intimo, al que Andresito le
perdié la pista durante tres afios y, segin me cuenta,
nunca dejé de buscar, desesperadamente, por mar y
cielo. Por el que padecié aquellos insomnios, si te
acuerdas. Su hermano del alma pues.
Groria: Si... Y ta, si son tan amigos, ,por qué ni siquie-
fa le escribiste?.
Opiseo: Es que, bueno... Ya sabes: asi somos los her-
menéuticos. Y digo, jamas crei que se preocupara
hasta el extremo de contratar a la Cruz Roja Interna-
cional para que diera conmigo. Imaginate: cuando
me enteré que unos enfermeros andaban por todo el
campus de Oxford preguntando por mi, me aterré.
Goria: Pensaste que...
Opisgo: Eso: que me estaban buscando por mi herida.
(Mientras se arremanga la manga de la camiseta):
Después de todo es una herida que causé cierto escan-
dalo. Miren: pura cicatriz de veinte kilates. Y me la
hice yo solito solito solito.
Gloria se queda mirando la cicatriz profunda
que rodea la mufieca de Odiseo. Andrés voltea el
rostro. (Pausa).
Anprés: Eh... Este... (Pausa). Este... {Quiéren café?
Goria, (recuperdndose): Yo... yo pongo el café, mi vida.
Y... {por qué no te vistes ta? Ya es tarde.
Anprés: (Y si de una vez me bajfio?
Gtoria: Si te bafias, mientras yo preparo algo de comer.
Algo sencillo, Andrés.
Anprés: Cualquier cosa, mi amor. Pero jsabes qué?:
quiero correr.
Andrés y Gloria se miran entre si preocupados.
34
Groria: No, primero comemos. Ligero, Andrés.
Anprés: Y luego me prestas tu coche para ir al parque a
correr.
Gtorta: O voy contigo. Odiseo, si quiere, nos acompafia.
Le prestamos los tenis que dejé mi hermana.
AnpREs, (trdgico): Entonces. .. ,me bafio o no me bafio?
Gtorta: Bajiate. Después de correr te bafias de nuevo.
Anprés: Exacto. Entonces tt a la cocina y yo a la re-
gadera.
Pero se quedan sin moverse, en silencio. Luego
cada quien va a donde le corresponde.
De inmediato Andrés regresa. Prende la graba-
dora: un rock lento.
Anprés: Ahi te dejo con The Police. Uf: qué maravilla,
ino? (Sale).
Odiseo todo este tiempo ha estado mirando en
silencio la herida de su mufieca. (Pero como trae
lentes oscuros ésto no es muy notable). Ahora
permanece atin sin moverse.
Odiseo se pone en pie. Despacio camina hacia la
grabadora. La apaga. Hay un gesto duro en su
boca. Va hacia el teléfono. Toma el cordon. Lo
enreda entre su codo y su diestra. Lo arranca de
la conexién de la pared. Guarda el extremo del
cordén en la conexion, para que no se note que
estd suelto. Camina despacio. Se detiene ante los
vestidos que penden de una cuerda. Los examina
sintiendo con la punta de los dedos su material
suave. Aprieta las quijadas. Toma de entre ellos
su abrigo. Le arranca el forro de borregu que
tiene. Se pone la borrega, cortada como un cha-
leco. Vuelve a sentarse en el mismo lugar que
ocupaba y se queda quieto en la misma posicién
que antes. Cruza los brazos sobre el pecho, estira
35las piernas. Deja caer la barbilla sobre el pecho.
Empieza a roncar.
Lentamente: Oscuro.
VI
En la estancia, Andrés dispone por la mesa los
Ffajos de su novela. En la cocina, Gloria lava
trastes; Odiseo, sentado en un banquito, con
lentes oscuros, los seca.
Gloria cierra el grifo.
Groria: Y... {por qué te suicidaste?
Andrés se queda quieto. Gloria empieza a pre-
parar la cafetera.
Groria: O sea: si llega una amiga y me dice que estuvo en
frica, obviamente quiere platicarme de Africa. Situ,
a los cinco minutos de que me conoces, me dices que
te suicidaste, obviamente. .. Bueno, no te suicidaste,
pero esa era tu idea, jcierto?
Opiseo: ,Dénde pongo la azucarera?
Gioria: Damela.
Anprés: Gloria...
Gtoria, (por el quicio): ,Ya esta la novela?
Anprés: Qué discreta eras.
36
Opiseo: Si, si me suicidé. Pasé que del otro lado de la
vida tampoco tenian lugar para mi. (Pausa). Jo-jo-jo.
Fue un chiste.
Gtoria: Ah. Era muy stressante Oxford, me imagino.
OpisEo, (pronunciando cada silaba): Stre-ssan-te. Si. Este
plato tiene un rayén.
Gloria toma el plato, sin revisarlo lo tira al
basurero.
Gtorta: Es que yo siento que lo mejor es hablar de lo
que uno siente. No reprimir nada.
OpisEo: Nada?
Goria: Nada.
OpisEo, (con tono grave): Gloria: me fascinan tus medias.
{Dénde las compraste?
Goria: Okey, no hablamos de eso. Toma este trapo, ese
ya esta mojado.
Oniseo: Es que asi somos los hermenéuticos, iqué quie-
res? Siempre buscando el abismo de las Ultimas cau-
sas, o de las primeras, que son por supuesto sincroni-
cas. Digo: las primeras y las ultimas.
Gloria tira en un cajén los trastes. Luego se
acerca a Odiseo.
Goria, (por lo bajo): Odiseo...
Opiseo: {Si?
Gtortia: Oye: no le ha ensefiado a nadie la novela porque
—ya sabes— nadie podria ser objetivo; ni siquiera se la
ha ensefiado a otros que insistieron mds que th —aun-
que claro, a ti te admira. ..
OpIsEo: {Me admira?
37
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