DESCRIBIR HABITACIÓN O LUGAR ESPECIALMENTE SIGNITICATIVO
Busca un lugar tranquilo donde nadie te moleste, con una intensidad de
iluminación baja, y toma una postura cómoda. A continuación intenta recordar
un lugar que conozcas bien y que te transmita tranquilidad, en el que te sientas
cómodo/a, con el mayor número de detalles y utilizando todos los sentidos
Visualiza el sitio dónde estás: ¿Qué elementos hay? ¿Hay gente a tu
alrededor? ¿Qué colores puedes ver en el paisaje? Trata de experimentar
sensaciones corporales: ¿Hace frío o calor? ¿Puedes notar el viento? Haz un
esfuerzo y describe bien el lugar a través de tus sentidos: ¿Se oye algo en esa
escena? ¿Cuáles son los olores que hay a tu alrededor? Visualízate en el
lugar, tocando los elementos que hay a tu alrededor: ¿Qué textura tienen? Una
vez que hayas vivido todas las sensaciones abandona el lugar poco a poco,
realizando 2 ó 3 respiraciones profundas antes de salir completamente del
estado de relajación.
UTILIZACIÓN DE UNA TENSIÓN
Busca una posición cómoda, con los brazos a los lados del cuerpo, y las
piernas siendo una prolongación del vientre.
Cuando quieras cierra los ojos.
Entra en contacto con un foco de tensión que haya en tu cuerpo.
Imagínate que forma tiene.
Si lo deseas asócialo con una imagen.
Puede que sea un nudo, o unas tenazas o cualquier otra forma que tú
desees.
Una vez que hayas identificado la tensión, auméntala. Siente como
aumenta la tensión.
Si quieres, imagina ahora que puedes soltar o aflojar ese nudo o esa
herramienta.
Deja que llegue la sensación de bienestar.
Instálate en esa sensación de bienestar.
Deja que te arrastre muy profundamente a tu interior.
Tómate unos instantes para disfrutar y apreciar las agradables
sensaciones del cuerpo libre de tensiones.