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Libre Desarrollo de la Personalidad

Este documento presenta un resumen del Capítulo II del libro "El libre desarrollo de la personalidad". Define preliminarmente el concepto de libre desarrollo de la personalidad y analiza sus características. Explica que este derecho surgió en Alemania y busca proteger los diversos aspectos de la dignidad humana. También incluye el goce efectivo de los derechos fundamentales y tutela el desarrollo particular de cada individuo.
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Libre Desarrollo de la Personalidad

Este documento presenta un resumen del Capítulo II del libro "El libre desarrollo de la personalidad". Define preliminarmente el concepto de libre desarrollo de la personalidad y analiza sus características. Explica que este derecho surgió en Alemania y busca proteger los diversos aspectos de la dignidad humana. También incluye el goce efectivo de los derechos fundamentales y tutela el desarrollo particular de cada individuo.
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Capítulo II

EL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD

62
El libre desarrollo de la personalidad

En el presente capítulo se delimitara preliminarmente el concepto de libre desarrollo de la


personalidad acorde a sus principales características reiterativas, se analizará su contenido
axiológico, y se aclararan las distintas facetas individual, colectiva, objetiva y subjetiva que
componen el derecho al libre desarrollo de la personalidad, desarrollando parte de su contenido y
efectos jurídicos como derecho autónomo.

Sección 1 Concepto de libre desarrollo de la personalidad

1 Aproximación al concepto

Tras comentar la compleja definición de persona y personalidad y su importancia en el capítulo


anterior, se inicia el proceso de conceptualización del libre desarrollo de la personalidad. Antes
de continuar, se debe recordar que ―No existe una clara definición de libre desarrollo de la
personalidad, especialmente una definición jurídica, ya que en el concepto personalidad
confluyen factores extrajurídicos, tanto psicológicos como éticos.‖129

Para iniciar una aproximación al concepto del libre desarrollo de la personalidad, es menester
puntualizar que es en Alemania donde se acuña por primera vez en el derecho constitucional
comparado este concepto, concretamente como derecho fundamental autónomo. Específicamente
está en la Ley Fundamental de la República Federal de Alemana del 23 de mayo de 1949, en su
artículo 2.1 estableciendo:

―Toda persona tiene el derecho al libre desarrollo de su personalidad siempre que


no viole los derechos de otra ni atente contra el orden constitucional o la ley
moral.‖

Asimismo, es en Alemania donde se inicia su desarrollo doctrinal y jurisprudencial, siendo


actualmente, el país más desarrollado en la materia y por tanto referencia obligatoria. En este

129
MARRADES. Op.cit. Pág. 83

63
sentido, la primera aplicación de este derecho fundamental se dio en 1957 con el caso ―Elfes‖130.
En él se define y desarrolla jurisprudencialmente por primera vez, el derecho a "desarrollar
libremente la personalidad" como libertad principal o "libertad general de acción" estableciendo
que este derecho es el ―ámbito último intangible de la libertad humana‖ y que ―la garantía de
la libertad general de acción se presenta como una extensión de la protección más allá de este
ámbito‖, amparándose de este modo todas las libertades y derechos fundamentales de la persona
humana, estén o no enumeradas en el catálogo de derechos constitucionales fundamentales.

De este modo en Alemania, se encuentra la primera luz hacia una conceptualización del derecho
al libre desarrollo de la personalidad, aportando con su doctrina, las primeras pautas
características definitorias de este derecho.

En un primer intento de conceptualización, por libre desarrollo de la personalidad, se puede


entender: ―aquel derecho que posee todo ser humano de desarrollarse, autodeterminar, diseñar
y dirigir su vida según su voluntad, conforme a su propios propósitos, proyecto de vida,
expectativas, intereses, vocación, deseos, preferencias e inclinaciones‖ 131. Pero, a lo largo de
esta investigación, se concluye que dicha definición es insuficiente, ya que ésta, solamente
abarca algunas facetas especialmente individuales de este derecho. Por tanto, resulta sumamente
incompleta a los objetivos de la presente investigación.

Por ello, y tras diversos análisis, se llega a la conclusión de que el único camino para
aproximarse a una definición del derecho al libre desarrollo de la personalidad es de la
observación de los diversos rasgos y características reiterativas que se observan en el derecho
constitucional comparado, la jurisprudencia comparada, la doctrina y los tratados internacionales
de derechos humanos. De este modo, tomando como primera referencia al caso ―Elfes‖132 y la
sucesiva jurisprudencia alemana, se procura hacer una aproximación a este concepto acorde con
las pautas citadas, en búsqueda de las características generales definitorias de este derecho.

130
Tribunal Constitucional de Alemania, BVerfGE 6, 32, 16 de enero de 1957
131
(Kevin) VILLALOBOS BADILLA. ―El libre desarrollo de la personalidad como fundamento universal de la
educación‖. En: Obra colectiva. Simposio 2009: La población joven de Costa Rica a partir de la I Encuesta
Nacional de Juventud: Ponencias y Memoria, San José Costa Rica, CNPPPJ-UNFPA, 2011. Pág. 141
132
Tribunal Constitucional de Alemania, BVerfGE 16 de enero de 1957

64
Cabe acotar, que la dificultad de definición de este derecho, se debe a lo complejo y amplio de
éste, razón por la cual, se le denomina un ―macro-derecho‖, ya que es en la protección de la
persona, que se fundamenta el Estado y el Ordenamiento Jurídico. Y es por el interés supremo de
la persona que surge el sistema de libertades y derechos fundamentales, de modo que el derecho
al libre desarrollo de la personalidad es simultáneamente fundamento y objetivo final del
derecho. Acorde a que éste, lo que busca, es regular, tutelar y proteger las diversas dimensiones
jurídicas de la persona humana, de manera que se ha entendido que:

Las situaciones y actos jurídicos que lo integran son innumerables y, en principio,


no cabe establecer una catalogación a priori de todos ellos (…) Gierke resuelve la
dificultad para acotar el ámbito en el que la personalidad humana, en sus distintas
manifestaciones, está presente con un principio básico –el libre desarrollo de la
propia personalidad- que unifica todas las cuestiones esenciales relativas a la
persona humana.133

De este modo, una primera característica que se vislumbra para una definición del derecho al
libre desarrollo de la personalidad, es que este derecho busca proteger y tutelar los diversos
aspectos indispensables a la dignidad y calidad de persona humana. Es decir, al valor supremo
del ser humano frente al ordenamiento jurídico. En este sentido y de la amplitud de caracteres
propios del ser humano (jurídicamente relevantes), se extrae la primera característica general
definitoria de este derecho, a saber, que: El libre desarrollo de la personalidad es el atributo
jurídico general de ser persona humana, atributo en el cual se incluyen todos los derechos y
características indispensables al status jurídico de persona.134

Aunado a esta primera aproximación, es indispensable agregar el tema de los derechos


fundamentales, ya que estos ―constituyen el núcleo básico, ineludible e irrenunciable, del status

133
(Ana) AZURMENDI ADARRAGA. El derecho a la propia imagen: su identidad y aproximación al derecho
a la información, segunda edición, México, Universidad Iberoamericana, Fundación Manuel Buendía, 1998.
Pág. 61
134
Entre los cuales destacan la personalidad jurídica, nombre y filiación, capacidad de actuar y nacionalidad.

65
jurídico del individuo‖135, entendiéndose que ―Con las expresiones «derechos fundamentales» o
«derechos de la personalidad» se suele hacer referencia a un conjunto de derechos inherentes a
la propia persona que todo ordenamiento jurídico debe respetar, por constituirse en definitiva
manifestaciones varias de la dignidad de la persona y de su propia esfera individual.‖136

El tema de los derechos fundamentales es la segunda característica que se puede observar en el


derecho humano al libre desarrollo de la personalidad. Éste será desarrollado en el capitulo
siguiente, pero cabe mencionar, que para poder desarrollar libremente la personalidad es
indispensable que la persona humana goce efectivamente de todo el sistema de libertades y
derechos fundamentales. Cada uno de estos derechos y libertades protegen manifestaciones de la
propia personalidad, razón por la cual, se puede decir que los derechos fundamentales son un
conjunto de normas universales, indivisibles, interdependientes e inherentes que protegen las
diversas expresiones de la personalidad humana.

Por tanto, de la primera característica definitoria del libre desarrollo de la personalidad como
―atributo jurídico general de ser persona humana‖, surge y se incluye una segunda
característica: el derecho al libre desarrollo de la personalidad incluye y requiere
indispensablemente el goce efectivo de todo el sistema de derechos y libertades fundamentales.

La tercera característica sobre este derecho al libre desarrollo de la personalidad, es que este
derecho, aparte de proteger los derechos y cualidades esenciales del ser humano, busca tutelar el
desarrollo particular de cada individuo. Es decir, tutela el desarrollo del propio ser, es su faceta
personal. Esta característica se puede denominar como la faceta ―individualista‖ del libre
desarrollo de la personalidad. Corresponde al núcleo del derecho al libre desarrollo de la
personalidad. Esta faceta incluye aquellas manifestaciones internas y externas de la personalidad.
Son aquellas características definitorias de la personalidad, que hacen de todo ser humano un ser
único y especial y que lo individualiza, particulariza y diferencia de todos sus semejantes. Aquí
se incluyen atributos tales como la apariencia, la intimidad, la conciencia, el modo de actuar y

135
(Juan José) SOLOZÁBAL ECHEVERRÍA. ―Alguna cuestiones básicas de la teoría de los derechos
fundamentales‖, Madrid. En: Revista de Estudios Políticos, Centro de Estudios Constitucionales, Nº 71
enero-marzo, 1991. Pág. 88
136
(Carlos) LASARTE. Compendio de derecho civil: trabajo social y relaciones laborales, segunda edición,
Madrid, Editorial Dykinson, 2005. Pág. 14

66
ser del individuo, así como todo otro aspecto jurídico o extra jurídico que conlleve a la
realización personal del individuo como ser digno y libre.

Corolario de esto, se puede decir que la tercera característica definitoria del derecho al libre
desarrollo de la personalidad es que: El derecho al libre desarrollo de la personalidad protege a
cada ser humano en su individualidad como ser único y valioso en sí mismo.

De esta calidad única e individual de cada ser humano, surge la cuarta característica definitoria
de este derecho, y que corresponde, a aquella capacidad que resulta de la dignidad y libertad del
individuo, de autodeterminar su propia vida, a tomar sus propias decisiones y vivir su vida a su
propio modo. Es decir, desarrollar su vida y su personalidad acorde con sus propios y únicos
ideales.

La esencia del libre desarrollo de la personalidad como derecho, es el


reconocimiento que el Estado hace de la facultad natural de toda persona a ser
individualmente como quiere ser, sin coacción, ni controles injustificados o
impedimentos por parte de los demás.
El fin de ello es la realización de las metas de cada individuo de la especie humana,
fijadas autónomamente por él, de acuerdo con su temperamento y su carácter
propio, con la limitación de los derechos de las demás personas y del orden
público.137

Entonces, el libre desarrollo de la personalidad busca proteger el diseño y estilo de vida de cada
individuo, los caminos y decisiones autónomas que éste tome durante su existencia. Es decir que
cada ser humano es dueño absoluto de su propia vida y por ende tiene un derecho universal
inherente a dirigirla tal cual le parezca, por ello; ―…el contenido del libre desarrollo de la
personalidad implica que el individuo es dueño de su propio proyecto vital. En suma lo que

137
Corte Constitucional de Colombia, Sala Novena de Revisión, sentencia T-594/93, 15 de diciembre 1993

67
quiere decirse el que el libre desarrollo de la personalidad establece un derecho de libertad
individual de carácter general…‖138

De este modo ha sido ampliamente abordado por la jurisprudencia colombiana de donde destaca
entre tantas la siguiente trascripción:

El derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad protege la capacidad


de las personas para definir, en forma autónoma, las opciones vitales que habrán de
guiar el curso de su existencia. En esta medida, ha señalado que, en el artículo 16 de
la Carta Política, se consagra la libertad in nuce, toda vez que cualquier tipo de
libertad se reduce finalmente a ella o, dicho de otro modo, la anotada norma
constitucional constituye una cláusula general de libertad. Así caracterizado, el
derecho al libre desarrollo de la personalidad presupone, en cuanto a su efectividad,
que el titular del mismo tenga la capacidad volitiva y autonomía suficientes para
llevar a cabo juicios de valor que le permitan establecer las opciones vitales
conforme a las cuales dirigirá su senda existencial.139

Por tanto, respecto a este punto se puede decir, que la cuarta característica definitoria del derecho
al libre desarrollo de la personalidad es que este protege la autodeterminación personal del
individuo acorde con su propio proyecto de vida.

A este punto, cabe establecer acorde con lo comentado hasta este momento una primera
definición, que el derecho al libre desarrollo de la personalidad es:

El atributo jurídico general de ser persona humana, incluye y requiere de todos los derechos y
características indispensables al status jurídico de persona, así como el goce efectivo de todo el
sistema de derechos y libertades fundamentales. Protege el desarrollo particular individual del
propio ser en su realización personal, las características únicas de cada ser humano, su
particularización, diferenciación y heterogeneidad, en especial la autodeterminación personal,

138
(Clemente) GARCÍA GARCÍA. El derecho a la intimidad y dignidad en la doctrina del Tribunal
Constitucional, Murcia España, Editorial Universidad de Murcia, 2003. Pág. 61
139
Corte Constitucional de Colombia, sentencia SU-642/98, noviembre 5 de 1998

68
acorde con cada proyecto de vida individual y a la noción particular de cada quien, en su
finalidad de buscar su única y particular felicidad.

Antes de continuar, cabe mencionar, que esta definición se da a modo de guía (cuyos contenidos
se irán desarrollando), sin prejuicio de plantear, que dicha definición es aun incompleta, ya que
del desarrollo de toda la investigación, se procurará una definición más especifica y concreta.

2 Valor jurídico tutelado -la dignidad-

Definido preliminarmente el derecho al libre desarrollo de la personalidad se pasa a hablar del


valor jurídico tutelado por este derecho, a saber el valor supremo de la dignidad humana.

Al respecto, la clásica definición de la dignidad de Kant dice que: "Aquello que constituye la
condición para que algo sea un fin en sí mismo, eso no tiene meramente valor relativo o precio,
sino un valor intrínseco, esto es, dignidad"140. Este valor intrínseco, supremo del ser humano, es
el fundamento y punto de justificación de los derechos humanos fundamentales y es reconocido
universalmente141 a todo ser humano sin distinción alguna.

La dignidad humana aparece ante la humanidad como la justificación de consenso universal


sobre el valor supremo del ser humano. Este valor del ser humano, da a éste, una condición
superior a las cosas y animales, ya que la persona humana no requiere ser valorada. Es invaluable
por si misma, por su propia existencia, de modo que la dignidad es aquel valor superior que
afirma a la persona humana como sujeto.

Por ello, en el Derecho Constitucional Comparado, se encuentra un amplísimo número de


referencias directas a la dignidad humana, entre tantas cabe mencionar; La Ley Fundamental de

140
(Immanuel) KANT. Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Madrid, Editorial Encuentro, 2003,
Pág. 74
141
―…la dignidad humana se considera algo intrínseco a los seres humanos, un valor universal, fuente derechos
iguales e inalienables. Cada persona tienen un valor especial y superior, y en eso consiste su dignidad. La
dignidad es un valor compartido por y entre todas las personas. La reafirmación de la fe en los derechos
fundamentales del hombre es una derivación de la aceptación incondicionada de ese valor.‖
Dignidad humana y ciudadanía cosmopolita, Madrid, Editorial Dykinson,
2001. Pág. 58

69
la República Federal de Alemania Art. 1.1: ―La dignidad humana es intangible. Respetarla y
protegerla es obligación de todo poder público‖; La Constitución de la República Italiana Art. 3:
―Todos los ciudadanos tendrán la misma dignidad social y serán iguales ante la ley…‖; La
Constitución Española Art. 10.1: ―La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son
inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los
demás son fundamento del orden político y de la paz social‖; y la Constitución de Costa Rica
Art. 33: ―Todo hombre es igual ante la ley y no podrá hacerse discriminación alguna contraria
a la dignidad humana‖.

Igualmente, en el derecho internacional de los derechos humanos, el concepto de dignidad


humana es considerado como el valor primordial en el que se sustentan los derechos humanos
fundamentales. En este sentido se expresan las declaraciones de derechos humanos al decir que;
―la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la
dignidad‖142, ―los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en (...) la
dignidad y el valor de la persona‖143, ―todos los seres humanos nacen libres e iguales en
dignidad‖144, así como ―Toda persona tiene derecho (...) al reconocimiento de su dignidad‖145 y
―Todo individuo tendrá derecho al respeto de la dignidad inherente al ser humano y al
reconocimiento de su status legal‖146.

La dignidad humana, como fundamento axiológico de los derechos humanos y cuya realización
resulta en el objetivo de los ordenamiento jurídicos, se materializa jurídicamente y ejerce por los
individuos a través del derecho al libre desarrollo de la personalidad, como aquel derecho que
protege el valor de la dignidad humana y su inseparable personalidad vista como una unidad
indivisible. Se da conjuntamente con los derechos humanos fundamentales que resultan
inherentes e indispensables a la misma condición de ser persona humana. En este sentido:

142
Declaración Universal de Derechos Humanos. Preámbulo, considerando 1
143
Ibíd. Preámbulo, considerando 6
144
Ibíd. Artículo 1
145
OEA. Convención Americana sobre Derechos Humanos. Conferencia especializada interamericana sobre
derechos humanos, 22 de noviembre 1969. Artículo 11.1
146
UA. Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, XVIII Asamblea de Jefes de Estado y Gobierno,
27 de julio 1981. Artículo 5

70
La dignidad de la persona humana es el valor básico que fundamenta todos los
derechos humanos, ya que su afirmación no sólo constituye una garantía, de tipo
negativo que protege a las personas contra vejámenes y ofensas de todo tipo, sino
que debe también afirmar positivamente a través de los derechos el pleno desarrollo
de cada ser humano y de todos los seres humanos. Cabe señalar que la dignidad
humana y el derecho a una vida digna fundamenta tanto los derechos civiles y
políticos como los derechos económicos, sociales y culturales.147

En esta línea, la doctrina es amplia y uniforme en considerar a la dignidad como el valor


supremo del ser humano, el cual, junto a la vida misma, constituyen los pilares sobre los cuales
recae la superior importancia de la existencia humana para la ciencia del Derecho. Estos valores
supremos, se traducen jurídicamente en dos derechos supremos, el derecho a la vida y el derecho
a una calidad de vida o a una vida digna. Es decir, el derecho al libre desarrollo de la
personalidad, que protege el valor y la esencia misma de la persona humana, tanto como
individuo como socialmente.

… el libre desarrollo de la personalidad encuentra su basamento teórico en la


dignidad humana. Ésta constituye, junto a la vida, el valor más importante en un
Estado Constitucional, y se traduce en la libertad que todo ser humano tiene de ser
―uno mismo‖. Es decir, que ni el Estado, ni los órganos que lo componen, ni
persona alguna, pueden tener injerencia en la espiritualidad e individualidad de la
mujer y el hombre.148

Cabe reseñar que el concepto de dignidad humana tiene 2 manifestaciones. La negativa, de no


ver vulnerada la dignidad y la positiva de poder desarrollarse acorde a ella. Por ello ―Hemos de
tener en cuenta que la dignidad humana constituye no sólo la garantía negativa de que la

147
(Humberto) NOGUEIRA ALCALÁ. ―Los derechos económicos, sociales y culturales como derechos
fundamentales efectivos en el constitucionalismo democrático latinoamericano‖. En: Revista Estudios
constitucionales, Santiago de Chile, vol. 7, Nº 2, 2009, Pág. 145
148
(Miguel) ONTIVEROS. ―El libre desarrollo de la personalidad (un bien jurídico digno del estado
constitucional)‖. En: Araucaria: Revista Iberoamericana de filosofía, política y humanidades, Sevilla
España, año 8, Nº 15, 2006, Pág. 154

71
persona no va a ser objeto de ofensas o humillaciones, sino que entraría también la afirmación
positiva de pleno desarrollo de la personalidad de cada individuo.‖149

Corolario de esto, se puede agregar una quinta característica definitoria de este derecho, y es que
el Derecho Humano Fundamental al Libre Desarrollo de la Personalidad, es la materialización
jurídica del reconocimiento universal del valor supremo de la dignidad humana150.

Acorde con este plantemiento, se puede encontrar diversa Jurisprudencia Constitucional


comparada reafirmando dicha afirmación. A manera de ejemplo, el Tribunal Constitucional
Colombiano ha dicho que: ―…como valor supremo, la dignidad irradia el conjunto de derechos
fundamentales reconocidos, los cuales encuentran en el libre desarrollo de la personalidad su
máxima expresión. El principio de la dignidad humana atiende necesariamente a la superación
de la persona, respetando en todo momento su autonomía e identidad‖151. En similar sentido,
con mayor desarrollo, el Tribunal Constitucional Español ha mencionado que:

Junto al valor de la vida humana y sustancialmente relacionado con la dimensión


moral de ésta, nuestra Constitución ha elevado también a valor jurídico fundamental
la dignidad de la persona, que, sin perjuicio de los derechos que le son inherentes,
se halla íntimamente vinculada al libre desarrollo de la personalidad (…) y a los
derechos (…) a la libertad de ideas y creencias (…) Del sentido de estos preceptos
puede deducirse que la dignidad es un valor espiritual y moral inherente a la
persona que se manifiesta singularmente en la autodeterminación consciente y
responsable de la propia vida y que lleva consigo la pretensión al respeto por parte
de los demás152

149
(Lucrecio) REBOLLO DELGADO. ―Derechos de la personalidad y datos personales‖. En: Revista de Derecho
Político, España, Nº 44, 1998. Pág. 146
150
―En el sistema axiológico de los derechos fundamentales, el artículo 2.1 de la Ley Fundamental determina
indudablemente, a juicio de DüriG, dónde radica el contenido de la dignidad humana, a saber, en el libre
desarrollo de la personalidad‖.
(Luis M.) CRUZ. ―La constitución como orden de valores. Reflexiones en torno al Neoconstitucionalismo‖. En:
Revista Díkaion, Colombia, vol. 23, No. 18, diciembre, 2009. Pág. 22
151
Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-239/97, 20 de mayo de 1997
152
Tribunal Constitucional de España, STC 53/1985, 11 abril de 1985

72
Igualmente la doctrina, reconoce el libre desarrollo de la personalidad como una clara
materialización jurídica de la dignidad humana. Así se ha expresado Miguel Martínez al
considerar que la dignidad es:

―la característica propia e inseparable de toda persona en virtud de su racionalidad


-independientemente del momento y por encima de circunstancias en que se
desenvuelve su vida- que se materializa en la realización, desarrollo y perfección de
la propia personalidad a través del ejercicio de los derechos inviolables e
irrenunciables que le son inherentes.‖153

Canosa: ―…la noción central de la dignidad, se amplía paulatinamente en


el haz de derechos que se consideran indispensables para el desarrollo de la personalidad. Este
desarrollo es la clave, sin él, no se realiza la dignidad. Aumenta el número de posiciones
individuales autónomas y también colectivas que el orden jurídico protege para propiciar el
desarrollo de la personalidad individual.‖154

Por su parte, el maestro Giancarlo Rolla comenta que: ―… la dignidad humana no es tanto «un
derecho, cuanto el fundamento constitucional de todos los derechos estrechamente relacionados
con el desarrollo de la personalidad humana».‖155

Igualmente Humberto Nogueira al definir el concepto de dignidad dice: ―La dignidad de la


persona es el rasgo distintivo de los seres humanos respecto de los seres vivos, la que constituye
a la persona como un fin en sí mismo, impidiendo que sea considerada un instrumento o medio
para otro fin, además de dotarlo de capacidad de autodeterminación y de realización del libre
desarrollo de la personalidad.‖156

153
(Miguel Angel) ALEGRE MARTÍNEZ. La dignidad de la persona como fundamento del Ordenamiento
Constitucional español, España, Editorial Universidad de León, 1996. Pág. 29-30
154
El derecho a la integridad personal, Valladolid España, Editorial Lex Nova, 2006.
Pág. 73
155
(Giancarlo) ROLLA. ―El valor normativo del principio de la dignidad humana. Consideraciones en torno a las
constituciones iberoamericanas‖. En: Anuario Iberoamericano de justicia constitucional N° 6, Madrid, Centro
de Estudios Políticos Constitucionales, 2002. Pág. 472
156
(Humberto) NOGUEIRA ALCALÁ. La interpretación constitucional de los derechos humanos, Lima Perú,
Ediciones Legales, 2009. Pág. 11

73
De manera que acorde con lo comentado, el valor jurídico tutelado por el derecho al libre
desarrollo de la personalidad es la dignidad humana en su sentido más amplio, y simultánemante,
este derecho humanos es la manifestación más concreta de esta dignidad. Los derechos
fundamentales representan la concreción de distintas necesidades fundamentales para la dignidad
y la personalidad humana, y el objetivo de todos de estos derechos en su conjunto, no es más que
habilitar y proteger al ser humano en la realización de las diversas facetas de su personalidad.

Sección 2 El desarrollo de la personalidad colectiva

1 La libre determinación de los pueblos

Aparte de la faceta individual del derecho al libre desarrollo de la personalidad (que es la que se
pretende desarrollar durante la presente investigación) se ha hecho mención sobre la existencia
de una faceta colectiva de este derecho. Esta ―faceta colectiva‖ del libre desarrollo de la
personalidad se especifica y materializa jurídicamente en parte con lo que se ha denominado el
Derecho a la libre determinación de los pueblos.

Este tema de gran amplitud y complejidad en sí mismo, resulta imposible de ser desarrollado en
la presente investigación -sin apartarse del objetivo de la misma-. Por esta razón, se darán las
pautas generales sobre este derecho a la libre determinación de los pueblos enfocándose
principalmente en los aportes y relación que tiene este derecho colectivo con el derecho
individual a desarrollar libremente la personalidad.

Al hablar de la ―naturaleza social‖, se comentó como la persona humana solo se puede


desarrollar integralmente en sociedad, ya que es ineludible el hecho de que la sociedad es el
hábitat natural del ser humano. De modo que la idea de comunidad en sentido genérico es
inseparable de la idea de individuo, así como el hecho de que es imposible una sociedad
democrática, sin seres humanos libres que la compongan.

74
De este modo, la libre determinación de los pueblos es el derecho que tiene cada colectividad
nacional, provincial, municipal o autónoma de buscar su propio ―desarrollo‖, en aras del bien
común de su colectivo social. En este sentido:

―El derecho humano al desarrollo implica la plena realización del derecho de los
pueblos a la libre determinación, en virtud del cual todos los pueblos determinen
libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico,
social y cultural, y pueden disponer libremente para sus propios fines, de sus
riquezas y recursos naturales…‖157

Jurídicamente, se puede encontrar el Derecho a la libre determinación de los pueblos en la carta


de las Naciones Unidas, la cual establece como segundo fin de su labor: ―Fomentar entre las
naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y
al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otros medidas adecuadas para fortalecer la
paz universal‖158, reiterando en la Declaración de Viena:; ―Todos los pueblos tienen el derecho
de libre determinación. En virtud de este derecho, determinan libremente su condición política y
persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural‖159. Se amplía y aclara este
derecho, en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en los
siguientes términos:

1. Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este


derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su
desarrollo económico, social y cultural.
2. Para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus
riquezas y recursos naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la
cooperación económica internacional basada en el principio de beneficio
recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso podrá privarse a
un pueblo de sus propios medios de subsistencia.

157
(Raymudo) BRENES ROSALES. Antología introducción a los derechos humanos, San José Costa Rica,
Editorial EUNED, 1993. Pág. 97
158
Carta de las Naciones Unidas. Articulo 1.2
159
ONU. Declaración y programa de acción de Viena, Conferencia mundial de Derechos Humanos, 14 a 25 de
junio de 1993, Asamblea General, resolución A/CONF.157/23, 12 de julio de 1993. Punto 2

75
3. Los Estados Partes en el presente Pacto, incluso los que tienen la responsabilidad
de administrar territorios no autónomos y territorios en fideicomiso, promoverán
el ejercicio del derecho de libre determinación, y respetarán este derecho de
conformidad con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas. 160

2 Identidad colectiva y libre desarrollo de la personalidad

De este modo se puede entender que la ―libre determinación de los pueblos‖, tiene como fin el
proteger y respetar, que cada colectividad de individuos pueda disponer de sus propios medios y
recursos para potenciar su ―desarrollo‖. Y, a su vez administrarlos, para buscar su propio bien
común. Se asume mediante ello sus propias decisiones como sociedad y procura el respeto de su
forma de ser y pensar como colectividad, en protección de su identidad social.161

Esta identidad colectiva y autónoma de cada sociedad es la faceta social del libre desarrollo de la
personalidad. Mediante ella, la persona humana como individuo libre unido socialmente, puede
participar en su propia colectividad. En este sentido "la doctrina jurídica internacional ha
señalado que el derecho a la libre determinación es un derecho individual y al mismo tiempo un
derecho colectivo; de esta forma la titularidad este derecho corresponde a las personas
humanas y a los pueblos.‖162

Esto se da en razón de que el desarrollo de la personalidad se da individual y colectivamente. Por


un lado, la sociedad aporta al individuo medios de subsistencia, educación, cultura, tradiciones
entre tantos. Mientras, por otro lado, el individuo aporta con su única y particular singularidad al
colectivo como miembro de éste, ya sea participando en las tomas de decisiones por medio de la
política democrática. Su participación en la economía con su trabajo e inversiones o con sus

160
En este sentido el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el artículo
1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
161
―…aunados a los derechos individuales de la persona, adquieren importancia los derechos que la consideran
parte de un grupo social más amplio, dotado de una identidad característica, basada en elementos comunes
(consolidados históricamente) de índole étnica, lingüística y cultural.‖
Obra colectiva, dirección científica (Marcello) FLORES. Diccionario básico de derechos humanos: cultura de
los derechos en la era de la globalización, México, Flacso, 2009. Pág. 69
162
(Raymudo) BRENES ROSALES. Antología introducción a los derechos humanos, San José Costa Rica,
Editorial EUNED, 1993. Pág. 95

76
manifestaciones verbales, escritas, artísticas y culturales, así como con toda expresión
exteriorizada de su propia e individual personalidad.

...En primer lugar, la comunidad o la identidad colectiva debe ser contemplada


desde la perspectiva de sus miembros, los individuos que constituyen los elementos
de la comunidad. El individuo de asumir una identidad colectiva que se convierte en
su propia identidad (...) en todos los casos, es alguien que reconoce a los demás, y es
reconocido por los demás, como poseedor de una identidad particular, identidad que
deriva de la existencia previa de la comunidad.163

Así la sociedad genéricamente entendida, no es más que la colectividad de un grupo de


individuos donde todos a su propia manera y acorde a su única personalidad aportan a enriquecer
la vida comunitaria. De modo que la relación entre libre desarrollo de la personalidad e identidad
colectiva es indisoluble ya que existen y se complementan recíprocamente. Es decir que la
persona humana forja su identidad personal acorde con la identidad colectiva de su contexto
histórico y éste a su vez aporta con su identidad personal a la construcción de esta identidad
colectiva.

En definitiva, los derechos humanos, tanto individuales como colectivos, se


encuentran entrelazados de tal manera que son interdependientes, de la misma
forma que lo son las dimensiones individual y social de la naturaleza humana. El
derecho de libre determinación de los pueblos es correlativo y depende del nivel de
participación de sus ciudadanos en la toma de decisiones colectivas, es decir, del
grado de libertad individual (derechos individuales) de que gozan los miembros de
dicho pueblo.164

Cabe señalar que este derecho se ha identificado mayoritariamente con las comunidades
indígenas, por la razón lógica de su sensibilidad como comunidad y especialmente con el fin de

163
Obra colectiva, editor (Alfonso de Julios) CAPUZANO. Ciudadanía y derecho en la era de la globalización.
Madrid, Editorial Dykinson, 2007. Pág. 198
164
(Nicolás) ANGULO SÁNCHEZ. El derecho humano al desarrollo frente a la mundialización del mercado:
concepto, contenido, objetivos y sujetos, Madrid, Editorial IEPALA, 2005. Pág. 198

77
proteger las tradiciones y modos de vida que definen su identidad única como comunidad. De
modo que el derecho a la libre determinación de los pueblos, en gran parte surge como la
consecuencia jurídica de la conciencia mundial del maltrato histórico165 cometido contra estas
comunidades. En este sentido resalta la Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas
la cual dispone: ―Los pueblos indígenas, en ejercicio de su derecho a la libre determinación,
tienen derecho a la autonomía o al autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos
internos y locales, así como a disponer de medios para financiar sus funciones autónomas‖166

En síntesis, se puede decir que la faceta colectiva del libre desarrollo de la personalidad
corresponde a aquella identidad colectiva que se retroalimenta con la propia identidad individual,
identidad colectiva que es protegida en gran parte mediante el derecho a la libre determinación
de los pueblos. Así: ―El desarrollo de la personalidad individual tiene lugar siempre desde y en
función de una determinada sociedad y cultura. La personalidad individual está siempre
enmarcada en un determinada ―personalidad social y cultural‖.167

Dicho de otro modo, el derecho a la libre determinación de los pueblos protege la identidad
colectiva con la que se desarrolla la personalidad individual. Por ello, cabe señalar como una
sexta característica definitoria del libre desarrollo de la personalidad que la identidad colectiva
define a la personalidad individual, ya que ésta solo puede existir en sociedad.

―…es preciso señalar que el desarrollo colectivo condiciona el desarrollo individual


y viceversa. En efecto, el desarrollo de Estado y de las comunidades o entes
colectivos que en él actúan es condición para que los individuos puedan, a su vez,
desarrollarse. Pero el desarrollo individual es exigencia ineludible para que pueda
existir un verdadero desarrollo comunitario.‖168

165
Asi es reconocido en el párrafo sexto del preámbulo de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos
de los pueblos indígenas: ―Preocupada por el hecho de que los pueblos indígenas han sufrido injusticias
históricas como resultado, entre otras cosas, de la colonización y de haber sido desposeídos de sus tierras,
territorios y recursos, lo que les ha impedido ejercer, en particular, su derecho al desarrollo de conformidad con
sus propias necesidades e intereses‖.
166
ONU. Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, Asamblea General,
resolución A/RES/61/295, 13 de septiembre de 2007. Artículo 4
167
DE LA PIENDA. Op.cit. Pág. 59
168
(Héctor) GROS ESPIELL. Estudios sobre Derechos Humanos I, Costa Rica, Instituto Interamericano de
Derechos Humanos, 1995. Pág. 184

78
3 El derecho al desarrollo

Paralelamente al derecho a la libre determinación de los pueblos, el desarrollo de la personalidad


colectiva también se protege en lo que se ha denominado como derecho al desarrollo. Esta
relación se encuentra reconocida en la ―Declaración sobre el derecho al desarrollo‖ de 1986.
Dispone que ―El derecho humano al desarrollo implica también la plena realización del
derecho de los pueblos a la libre determinación, que incluye, con sujeción a las disposiciones
pertinentes de ambos Pactos internacionales de derechos humanos, el ejercicio de su derecho
inalienable a la plena soberanía sobre todas sus riquezas y recursos naturales.‖ 169

Esta misma declaración define el concepto de desarrollo en los siguientes términos:

―El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable en virtud del cual todo
ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en un desarrollo
económico, social, cultural y político en el que puedan realizarse plenamente todos
los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a
disfrutar del él.‖170

Desarrollando el contenido de este derecho, Antônio Augusto Cançado Trindade, comenta que este
derecho al desarrollo comprende el:

―…derecho a la autodeterminación económica, soberanía permanente sobre la


riqueza y los recursos naturales, principios de no reciprocidad y trato preferencial
para los países en vías de desarrollo y la igualdad de participación de los países en
vías de desarrollo en las relaciones económicas internacionales y en los beneficios
de la ciencia y la tecnología‖.171

169
ONU. Declaración sobre el derecho al desarrollo, Asamblea General, resolución 41/128, 4 de diciembre de
1986. Artículo 1.2
170
Declaración sobre el derecho al desarrollo. Artículo 1.1
171
(Antônio Augusto) CANÇADO TRINDADE. ―Environment and development: formulation and implementation
of the right to development as a human right‖. En: Obra coletiva. Human rights, sustainable development and
environment, segunda edición (trilingüe), San José Costa Rica, IIDH-BID, 1995. Págs. 51y 52

79
De esta manera, se observa como el concepto de desarrollo comprendido en el derecho al
desarrollo representa un macro derecho o derecho síntesis, en cuanto que para su plena
realización y efectividad se requiere inidspensablemente el disfrute de todos los derechos
humanos fundamentales. Por ello, la doctrina ha considerado que ―El derecho al desarrollo
como derecho humano es la síntesis de todos los derechos del hombre.‖ 172

Esta percepción, implica que el derecho al desarrollo es:

"…multidimensional, integrado, dinámico y progresista. Su realización corresponde


a la plena observancia de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y
políticos. Asimismo, abarca los diferentes conceptos de desarrollo de todos los
sectores del desarrollo, a saber, el desarrollo sostenible, el desarrollo humano, y el
concepto de la indivisibilidad, la interdependencia y la universalidad de los
derechos humanos‖173.

En razón de esto, los Estados, deben dar ―…importancia primordial, dentro de sus planes de desarrollo,
al estímulo de la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura orientadas hacia el mejoramiento
integral de la persona humana y como fundamento de la democracia, la justicia social y el progreso‖.174

En este sentido, el ―desarrollo‖ de la sociedad, debe implicar necesariamente el mejoramiento de la


condiciones de vida y de disfrute de derechos de los individuos. Siendo que ―El propósito esencial del
desarrollo es el liberar a la humanidad de la pobreza, miseria, enfermedad, ignorancia y explotación,
para permitir el pleno desarrollo de la personalidad humana y dignidad…‖175 De manera que este
desarrollo solo puede ser considerado tal, cuando el mismo se vea reflejado en la mejora de las
condiciones de vida y bienestar de sus habitantes.

172
(Héctor) GROS ESPIELL. Estudios sobre Derechos Humanos I, Costa Rica, Instituto Interamericano de
Derechos Humanos, 1995. Pág. 191
173
United Nations Development Programme. Integrating Human Rights with Sustainable Development, New
York, UNDP, 1998. Pág. 3
174
OEA. Carta de la Organización de los Estados Americanos, IX Conferencia Internacional Americana, 30 de
abril de 1948. Artículo 47
175
(Moses) MOSKOWITZ. International concern with human rights, Holanda, Sijthoff International Publishing,
1974. Pág. 156

80
De esto que el derecho al desarrollo se considera un derecho colectivo e individual
simultáneamente. En tanto que es un derecho de los pueblos desarrollarse y un derecho de los
individuos participar en y recibir los beneficios de ese desarrollo. En esta línea, uno de los
mejores expositores es Héctor Gros Espiell quien comenta que:

―El derecho al desarrollo como derecho de los Estados y de los pueblos debe
ineludiblemente fundarse en el reconocimiento del derecho de todo hombre a una
vida digna dentro de la comunidad. Todo ser humano tiene el derecho a vivir, lo que
implica el derecho a aspirar a una existencia cada vez mejor. Este derecho al pleno
desarrollo individual –que ha permitido con razón se califique al desarrollo como
derecho humano fundamental- sirve de base, al mismo tiempo que condiciona e
implica el derecho de los pueblos y de los Estados en vías de desarrollo, al
desarrollo. El progreso de estos sólo se justifica en cuanto el desarrollo sirva para,
mejorar la condición económica, social, y cultural de cada persona humana.‖176

En reconocimiento del interés primordial de las personas en el desarrollo, la Declaración sobre el


derecho al desarrollo señala que: ―La persona humana es el sujeto central del desarrollo y debe
ser el participante activo y el beneficiario del derecho al desarrollo‖177. Además ―Todos los
seres humanos tienen, individual y colectivamente, la responsabilidad del desarrollo, teniendo
en cuenta la necesidad del pleno respeto de sus derechos humanos y libertades fundamentales,
así como sus deberes para con la comunidad, único ámbito en que se puede asegurar la libre y
plena realización del ser humano, y, por consiguiente, deben promover y proteger un orden
político, social y económico apropiado para el desarrollo.‖178

De modo que el derecho al desarrollo es un derecho colectivo e individual simultáneamente, en


cuanto a su faceta social o colectiva se le conoce como ―derecho al desarrollo‖, y en cuanto a su
faceta individual corresponde al derecho al libre desarrollo de la personalidad. Estas dos facetas
del libre desarrollo de la personalidad -individual y colectiva- son interdependientes y

176
(Héctor) GROS ESPIELL. Estudios sobre derechos humanos I, Costa Rica, Instituto Interamericano de
Derechos Humanos, 1995. Pág. 173
177
Declaración sobre el derecho al desarrollo. Artículo 2.1
178
Ibíd. Artículo 2.2

81
complementarias, ya que corresponden a dos realidades indivisibles de los seres humanos, su
naturaleza como ser individual y su naturaleza como ser social.

Por ello, en el presente estudio, se hace referencia al libre desarrollo de la personalidad colectiva
en lugar del derecho al desarrollo, ya que el concepto de libre desarrollo e la personalidad
colectiva lleva consigo el concepto de ―desarrollo‖ y resulta de mayor alcance para la presente
investigación. Al referir más expresamente cómo la idea de ―desarrollo‖ contenida en este
derecho, gira en torno al desarrollo de los individuos libres que conforman la colectividad. De
manera que el derecho al desarrollo, se encuentra al servicio y en función de las personas
humanas, su dignidad, la satisfacción de sus necesidades básicas, el mejoramiento de las
condiciones de vida y la efectividad de todos los derechos humanos fundamentales.179

***

En síntesis, el libre desarrollo de la personalidad se realiza de manera individual y colectiva


simultáneamente. Ambas facetas de este desarrollo humano son indivisibles y se requieren
recíprocamente. El desarrollo de la sociedad solo es tal en cuanto este desarrollo se vea reflejado
en el bienestar de las personas que conforman dicha sociedad, y el desarrollo de los individuos
debe ir de la mano con el desarrollo y mejoramiento del bienestar general de la comunidad a la
cual pertenecen. El incumplimiento de esta premisa, se ve reflejado en el deterioro general de la
sociedad y la calidad de vida de los individuos, esto se observa en las brechas económicas y
sociales, las cuales son producto de la falta de compromiso de los individuos y los actores
políticos en procurar una mayor y mejor distribución de la riqueza, que permita verdaderamente
a todos los habitantes de determinada sociedad disfrutar verdaderamente de los beneficios de este
llamado desarrollo.

179
―…debe tenerse en cuenta que siendo el hombre el objetivo, el fin y la justificación del desarrollo, éstedebe
ineludiblemente fundarse en el reconocimiento del derecho de todo hombre a una vida libre y digna dentro de la
comunidad. Esto, que constituye el derecho al pleno desenvolvimiento de los individuos…‖
(Héctor) GROS ESPIELL. Estudios sobre derechos humanos I, Costa Rica, Instituto Interamericano de
Derechos Humanos, 1995. Pág. 184

82
Sección 3 El desarrollo de la personalidad individual
1 Características subjetivas

La faceta individual del libre desarrollo de la personalidad se presenta como la posibilidad del
individuo de buscar su propio desarrollo en aras de construir su propia personalidad. En este
sentido, el derecho al libre desarrollo de la personalidad busca proteger la autodeterminación
individual en la toma de decisiones que moldean su propia vida. Además, protege aquellos
atributos que hacen a cada ser humano un ser único. De modo que se busca tutelar todos aquellos
aspectos personales que se encuentran enfocados a la realización personal del individuo y a su
propio y autónomo desarrollo del propio ser.

Como derecho universal, la titularidad del libre desarrollo de la personalidad corresponde al ser
humano, a todo individuo sin discriminación alguna. Y el sujeto pasivo es el Estado y terceros,
los cuales, tienen la obligación de no interferir en esta esfera privada de la personalidad de los
individuos. Y el contenido subjetivo del derecho, es la facultad del individuo de definir y
desarrollar su vida libre y autónomamente.

El ordenamiento jurídico debe posibilitar el más amplio ejercicio de este derecho, lo cual se da
en dos vías. Mediante la obligación positiva de hacer, crea las condiciones necesarias,
reconociendo y garantizando el mismo. Pero especialmente, mediante la obligación negativa de
no hacer. Esto es, no interfiriendo en el despliegue de la libertad general del individuo. Esta
disposición universal, refiere a la facultad del individuo de desarrollar su personalidad
libremente, fuera del control y regulación del poder público.

Subjetivamente este derecho corresponde a la atribución o pretensión inherente a todas las


personas físicas de hacernos valer, ser tenidos, y respetados como personas, como seres libres,
con individuales aspiraciones y esencialmente, la facultad característica del ser humano de
autodeterminarse según su propia voluntad y acorde a sus propias metas y objetivos personales.
De modo que el contenido subjetivo del libre desarrollo de la personalidad se nos presenta como
la protección jurídica de aquellas características del individuo que procuran el desarrollo
autónomo del propio ser.

83
1.1 Desarrollo del propio ser

El desarrollo del propio ser como contenido subjetivo del derecho al libre desarrollo de la
personalidad se fundamenta en la libertad y dignidad del ser humano, libertad que coloca a cada
individuo como dueño de si mismo, de su vida, conciencia y acciones, y su dignidad que exalta a
cada ser humano como un fin en si mismo.

De este modo cada individuo es un ser único, diferenciado de todos sus semejantes y por esta
dignidad y libertad tiene derecho a la protección y tutela de aquellas características que lo hacen
un ser único, es decir su individualidad y la autodeterminación de sus decisiones en la
construcción de sus propio proyecto de vida en su fin de buscar su noción particular de la
felicidad.

1.1.1 Particularización, diferenciación y heterogeneidad de los individuos

Lo primero que sale a relucir sobre la especie humana, es la heterogeneidad de sus individuos.
Siendo que todos los seres humanos son iguales en el sentido de su condición humana, pero a su
vez, individualmente, se encuentran dotados de características propias que los particularizan y
diferencian de todos sus semejantes, y que hacen de cada persona un ser único y especial.

Estos rasgos característicos de cada individuo a su vez, colaboran en la configuración de la


identidad personal, la cual:

…puede ser entendida como la autoconciencia que el individuo posee de sí mismo.


Como ser único, distinto a los demás. En tanto inescindible unidad sicosomática, tal
identidad presupone una multiplicidad de aspectos esencialmente vinculados entre
sí, unos de carácter predominantemente físico o somático, y otros de diversa índole,
sean psicológicos, espirituales, culturales, ideológicos, religiosos o políticos, los
cuales en su conjunto perfilan el ser uno mismo, diferente a los demás.180

180
Comisión Andina de Juristas. Protección de los derechos humanos
Centro Editorial Universidad del Rosario, 1999. Pág. 140

84
De este modo la particularización del individuo, se da en un sin número de facetas, por medio de
las cuales la persona humana se distingue y diferencia de los demás. Así, entran en juego
multiples aspectos tanto genéticos, jurídicos y morales, como de naturaleza extra jurídica tales
como la forma de vestir, llevar el cabello, así como aspectos relacionados con modas como
tatuajes, aretes y demás infinidad de formas de adornar la individualidad y exteriorizar la
personalidad.

En este proceso de autoconciencia sobre nuestra específica y única existencia, es donde se


autoidentifica la propia identidad, donde el yo se materializa y surge la personalidad individual.
La autoidentificación del propio ser, define al sujeto tanto a lo interno como a lo externo de su
personalidad individual, de manera que la persona humana, teniendo conciencia de su libertad y
dignidad y sobre todo de su propia y única existencia desarrolla libremente su personalidad.
Por ello ―La individualidad se materializa mediante la libertad que permite al sujeto el
desarrollo de su personalidad‖181, en otras palabras; la individualidad es la faceta del derecho al
libre desarrollo de la personalidad que faculta al individuo a proclamar su singularidad.

Esta diferenciación entre todos los seres humanos surge de la naturaleza única de cada individuo
de la especie humana y adquiere relevancia jurídica por la suprema dignidad del ser humano, la
cual, da valor a cada individuo por sí mismo, por el simple hecho de ser una persona humana.
Mediante el libre desarrollo de la personalidad, cada persona es dotada del derecho a proclamar
su individualidad, facultad la cual, adquiere mayor relevancia, al sumarle el derecho universal a
la igualdad. Mediante él, se protege que esta facultad humana pueda ser desarrollada sin
prejuicio alguno de sufrir cualquier tipo de discriminación negativa.

―Si hay un rasgo verdaderamente humano es ese afán, que compartimos todos por
diferenciarnos, si algo caracteriza a la sociedad moderna es precisamente el
pluralismo, el derecho a que se reconozca nuestra individualidad, las características

181
CANOSA. Op.cit. Pág. 73

85
y particularidades de cada ser humano. Solo tal reconocimiento y respeto garantiza
el pleno desarrollo de la personalidad del sujeto…‖182

La individualidad humana recibe su protección jurídica general del derecho al libre desarrollo de
la personalidad. Siendo esto, lo que se denomina como la faceta de la ―individualista‖ del libre
desarrollo de la personalidad, y que corresponde a aquella finalidad de este derecho de ―proteger
a cada ser humano en su individualidad como un ser único y valioso en sí mismo‖. Cabe además
señalar, que aparte de la tutela general a la ―individualidad‖, este valor del ser humano recibe la
protección jurídica específica de algunas de sus diversas manifestaciones. Por ejemplo, mediante
los derechos a la identidad, intimidad, imagen, honor y no discriminación.

Cabe recordar, que la heterogeneidad de los seres humanos es a su vez raíz del sistema
democrático y del estado social de derecho. De modo que la democracia se funda en la pluralidad
y heterogeneidad de opiniones y criterios de su colectividad y busca a su vez, respetar y proteger
la pluralidad y heterogeneidad de sus individuos, principios que se verán claramente
materializados, por ejemplo en los derechos políticos, electorales y de expresión.

1.1.2 La autodeterminación

Otra de las principales características definitorias del derecho al libre desarrollo de la


personalidad es que éste protege la autodeterminación personal del individuo acorde con su
propio proyecto de vida.

Esto se debe, a que, aparte de los rasgos diferenciadores de las persona, la particularización de
los individuos se da también por la autonomía de sus decisiones, mediante las cuales, el
individuo encamina su propio existir. De modo que el individuo toma libremente sus decisiones
acordes con su propia y única personalidad y con su propio proyecto de vida. Estas decisiones a
su vez, definen y particularizan al individuo y a su propia personalidad.

182
Obra colectiva, director (Walter) GUTIÉRREZ. La Constitución comentada-Tomo I, Perú, Editorial Gaceta
Jurídica S.A. 2005. Pág. 81

86
―El derecho de la persona individual a que sea respetado su ámbito propio de
libertad o capacidad de autodeterminación, para fijar por sí misma aquellos fines
lícitos que considera conveniente realizar, constituye –junto con el derecho a la
vida- no sólo un derecho fundamental sino también un presupuesto básico respecto a
todos los demás derechos y libertades de la persona.‖183

El derecho al libre desarrollo de la personalidad protege la facultad humana de tomar decisiones,


busca que las personas puedan autodeterminar sus decisiones sin coacción ni controles
injustificados por parte del Estado o terceros y sin la amenaza de ser discriminados por sus
decisiones personales.184

Hay que mencionar, que esta libertad de autodeterminación siempre se encuentra condicionada e
influida por diversos factores. Entre estos, los externos, que surgen como producto de las mismas
condiciones de la convivencia social. De modo que las decisiones autónomas de los individuos
siempre estarán influidas por condiciones socioeconómicas y presiones sociales, así como por
limitaciones internas, como por ejemplo la capacidad intelectual, psicológica, física, espiritual y
de salud del individuo.

…el individuo manifiesta continuamente su tendencia natural a la autodeterminación


en la asunción de las distintas opciones personales, si bien es cierto que el contexto
cultural que tantas veces le previene contra la posibilidad de equivocarse en sus
propias decisiones, y el sentido común de la prudencia que le lleva a admitir la
superioridad de juicio de quienes pueden ayudarle a decidir o a realizar sus
objetivos personales sin perjuicio de la realización de los objetivos de los demás, le
lleva muchas veces a reprimir su propio instinto natural, aceptando incluso en
ocasiones la institucionalización de la imposición del juicio ajeno sobre sus

183
Dirección General del Servicio Jurídico del Estado. Los derechos fundamentales y libertades públicas
(Volumen I): XII Jornadas de Estudio, Madrid, Ministerio de Justicia, Secretaría General Técnica, Centro de
Publicaciones, 1992. Pág. 497
184
―La libertad desde el punto de vista jurídico, se presenta fundamentalmente como ausencia de coacción moral o
física sobre el hombre, lo que permite el pleno desarrollo de sus capacidades creadoras. La libertad se presenta
entonces, como capacidad general de autodeterminación individual.‖
(Rubén) HERNÁNDEZ VALLE. El Derecho de la Constitución, Costa Rica, Editorial Juricentro, 1994. Pág.
412

87
decisiones. Pero la represión, consciente o inconsciente, voluntaria o inducida, de
sus instintos (de lo que el individuo manifiesta como sus instintos) no afecta en nada
a su constancia como puntual expresión de su naturaleza.185

Entonces la importancia de la autodeterminación dentro del libre desarrollo de la personalidad,


radica en la facultad de que a todo individuo se le garantice, pese a todas las posibles
limitaciones, el poder tomar sus propias decisiones en ejercicio de su dignidad y capacidad
racional. Ya que a como lo expresa Kant ―La autonomía es, pues, el fundamento de la dignidad
de la naturaleza humana y de toda naturaleza racional‖186

Así la autodeterminación surge de la dignidad y capacidad racional del ser humano, y se realiza
―…a través del reconocimiento de la autonomía de la persona y del derecho a su
autodeterminación. Como con razón se ha dicho, se manifiesta «en la autodeterminación
consciente y responsable de la propia vida».‖187

La dignidad dota al individuo de un total señorío sobre su propia vida, la cual en conjunto con su
capacidad racional y libertad, le otorgan a la persona la posibilidad de perseguir sus propias
metas o ideales y diseñar su propio proyecto de vida, mediante la toma de las decisiones
encaminadas a ello. De forma que a como se mencionó anteriormente, el concepto clásico de
dignidad se ha ido complementando ―…con elementos positivos como las nociones de
autodisponibilidad humana y autodeterminación, que se concreta en la afirmación positiva del
pleno desarrollo de la personalidad.‖188

Sobre la importancia de la autodeterminación y su relación con la dignidad humana, la


jurisprudencia constitucional española ha dicho que ―la libertad general de autodeterminación

185
(Alfonso de Julios) CAMPUZANO. Dimensiones jurídicas de la globalización, Madrid, Editorial Dykinson,
2007. Pág. 65
186
(Immanuel) KANT. Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Madrid, Editorial Encuentro, 2003.
Pág. 76
187
(Giancarlo) ROLLA. ―El valor normativo del principio de la dignidad humana. Consideraciones en torno a las
constituciones iberoamericanas‖. En: Anuario Iberoamericano de justicia constitucional Nº 6, Madrid, Centro
de Estudios Políticos Constitucionales, 2002. Pág. 474
188
(Ana) GARRIGA DOMÍNGUEZ. Tratamiento de datos personales y derechos fundamentales, Madrid,
Editorial Dykinson, 2004. Pág. 318

88
individual (…) es un valor superior del ordenamiento jurídico‖189, y que a su vez ―…la dignidad
es un valor espiritual y moral inherente a la persona, que se manifiesta singularmente en la
autodeterminación consciente y responsable de la propia vida y que lleva consigo la pretensión
al respecto por parte de los demás‖. 190

La autodeterminación, permite la libre realización del individuo y por tanto, conlleva la facultad
de dirigir su vida según su voluntad, conforme con sus propios propósitos, expectativas,
intereses, vocación, deseos, preferencias e inclinaciones. Así, el derecho al libre desarrollo de la
personalidad protege las decisiones individuales que determinan al individuo, ya que éstas no son
más que manifestaciones individuales de la propia personalidad. Siendo que la ―La
autodeterminación del ser humano, de la persona, lleva al libre desarrollo de la personalidad,
posibilitando el despliegue de sus capacidades psíquicas, morales, sociales culturales y
económicas, la búsqueda de los ideales de ser humano y de protagonista de la sociedad en que
vive en un momento histórico determinado.‖191

En este sentido, la autodeterminación, en la práctica, incluye un sin número de posibilidades,


tales como la autonomía de la voluntad y el consentimiento, factores que son transversales a
todas las ramas del derecho y que protegen la voluntad de las decisiones individuales. Así
mismo, por ejemplo, se podría hablar del dolo en materia penal. Sin ampliar demasiado, el hecho
es que las decisiones individuales son de extremadamente diversa naturaleza, pero todas ellas
encaminan al individuo hacia la construcción de su propia vida y personalidad. Esta libertad de
―decisión‖, ―opción‖ o ―acción‖, se puedebencontrar materializada en hechos tales como la firma
o no de un contrato, el estudiar o no tal cosa, el trabajar o no en tal oficio, casarse o estar de
novio o en unión libre con tal pareja, practicar determinada religión o filosofía, entre tantas.
Esta infinidad de posibilidades de la autodeterminación individual encuentran en el derecho al
libre desarrollo de la personalidad una protección y tutela general. Pero a su vez, el derecho ha
previsto la protección especial de diversas manifestaciones de la autodeterminación, entre las

189
Tribunal Constitucional de España, STC 120/1990, 2 de Julio de 1990
190
Tribunal Constitucional de España, STC 53/1985, 11 de abril de 1985
191
(Humberto) NOGUEIRA ALCALÁ. ―El derecho a la propia imagen como derecho fundamental implícito:
fundamentación y caracterización‖. En: Revista Ius et praxis, Talca Chile, Año 13, Nº 2, Universidad de Talca,
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, 2007. Pág. 248

89
cuales cabe citar la libertad de conciencia y religión, las libertades de información y expresión
entre otras.

Alfonso Luciano así refiere:

En tanto que sujeto primario, la persona física porta sus propios fines y, por ello,
goza del derecho de autodeterminación en condiciones de igualdad y dentro de los
limites marcados por el ordenamiento jurídico; autodeterminación, que se expresa
técnicamente en la autonomía individual. A esta autonomía, entendida como libre
desarrollo de la personalidad en sociedad y con respeto a la Ley y los derechos de
los demás, sirven justamente los conceptos abstractos de personalidad y
capacidad.192

Por tanto, la autodeterminación es la faceta del derecho al libre desarrollo de la personalidad que
protege la autonomía de las decisiones individuales, (la libertad de opción, la libertad general de
actuar -hacer o no hacer) las cuales como manifestaciones de la personalidad individual aportan a
configurar la propia personalidad. Hay que recordar que es en los conceptos de dignidad, libertad
y razón, de donde surge esta cualidad humana, la que es inherente a la persona humana y
mediante ella el individuo puede autodeterminarse racionalmente y desarrollar su personalidad.
De modo que ―…el pleno desarrollo de la personalidad supone, a su vez, de un lado, el
reconocimiento de la total autodisponibilidad, sin interferencias o impedimentos externos, de las
posibilidades de actuación propias de cada hombre, de otro, la autodeterminación que surge de
la libre proyección histórica de la razón humana antes que de una predeterminación dada por la
naturaleza‖193

El tema de la autodeterminación como contenido del Derecho al libre desarrollo de la


personalidad ha sido ampliamente abordado por la jurisprudencia constitucional colombiana, la
cual, entre tantos pronunciamientos de gran relevancia, ha dicho:

192
(Alfonso) LUCIANO PAREJO. Eficacia y administración: tres estudios, Madrid, Instituto Nacional de
administración pública, boletín oficial Estado, 1995. Pág. 57
193
(Antonio Enrique) PÉREZ LUÑO. Derechos Humanos, Estado de Derecho y Constitución, Madrid, Editorial
Tecnos, 1986. Pág. 327

90
―La Corte y la doctrina han entendido que el único sentido genuino que se puede
conferir a ese derecho es el de considerar que éste consagra una protección general
a la capacidad que la Constitución reconoce a las personas a autodeterminarse, esto
es, a darse sus propias normas y desarrollar planes propios de vida, siempre y
cuando no afecten derechos de terceros‖.194

A nivel de jurisprudencia constitucional costarricense en similar sentido se ha dicho que la


autodeterminación, es ―la libertad de todo ser humano para fijar el rumbo que su vida ha de
tomar‖195 y que ―…la autodeterminación consciente y responsable de la propia vida es una
muestra de la dignidad de la persona y conlleva la pretensión de respeto por parte de los
demás.‖196

En síntesis, la capacidad racional del individuo de autodeterminar sus decisiones, forma parte
primordial del contenido y ámbito de protección del derecho al libre desarrollo de la
personalidad, por ser la toma de decisiones un factor esencial en la formulación del proyecto de
vida de los individuos y por tanto, de la realización de la propia personalidad.

Por lo expuesto, como corolario, se puede decir que el derecho humano al libre desarrollo de la
personalidad, faculta a las personas humanas para autodeterminar sus decisiones. Siendo éstas
responsables por las mismas, así como por los eventuales abusos o lesiones a derechos de
terceros que se realicen en el ejercicio de este derecho.

1.1.3 Proyecto de vida y búsqueda de la felicidad

Al definir preliminarmente el concepto de libre desarrollo de la personalidad, entre sus


características principales se encuentra el brindar una protección jurídica al proyecto de vida del
individuo en su particular búsqueda de la felicidad.

194
Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-309, 25 de junio 1997
195
Sala Constitucional de Costa Rica, Nº 21512, 24 de diciembre 2010
196
Sala Constitucional de Costa Rica, Nº 00691, 21 de enero 2011

91
Estos conceptos poseen un carácter sumamente amplio e indeterminable, ya que son aspectos
absolutamente subjetivos. En este sentido, y como parámetro general, se puede decir que el
proyecto de vida es siempre un proyecto único y original en cada individuo, se forja día a día y
siempre es inconcluso197, y la búsqueda de la felicidad, viene a ser el ideal y la meta que se
aspira alcanzar con este proyecto y por tanto, resulta igualmente de carácter único y original ya
que es dado por el propio individuo.

Antônio Augusto Cançado comenta estos complejos conceptos:

Todos vivimos en el tiempo, que termina por consumirnos. Precisamente por vivirnos
en el tiempo, cada uno busca divisar su proyecto de vida. El vocablo "proyecto"
encierra en sí toda una dimensión temporal. El concepto de proyecto de vida tiene,
así, un valor esencialmente existencial, ateniéndose a la idea de realización personal
integral. Es decir, en el marco de la transitoriedad de la vida, a cada uno cabe
proceder a las opciones que le parecen acertadas, en el ejercicio de plena libertad
personal, para alcanzar la realización de sus ideales. La búsqueda de la realización
del proyecto de vida desvenda, pues, un alto valor existencial, capaz de dar sentido a
la vida de cada uno.198

En cuanto al proyecto de vida, éste viene a ser la suma de los factores internos y externos de la
vida del individuo, más la suma de las opciones y decisiones encaminadas racionalmente hacia el
alcance de objetivos determinables199. En otras palabras, el proyecto de vida deviene en el
conjunto de ideales, objetivos, opciones y decisiones del individuo, teniendo como resultado (de
interés para la presente investigación) que durante la temporalidad de una vida humana, el
individuo nace, se socializa, educa, trabaja, reproduce, recrea y muere, y la importancia de todo
ello, deriva en que en todo momento el individuo es el protagonista de su propia existencia.

197
Inconcluso porque siempre se irá mejorando y perfeccionando con el tiempo, así como continuamente se le van
agregando nuevos proyectos e ideas, de manera que resulta infinito e interminable.
198
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Gutiérrez Soler vs. Colombia, voto concurrente de A.A.
Cançado Trindade. Párrafo 3
199
Determinables y no determinados por que la intención de una decisión es difícilmente determinable mientras que
los resultados son de comprobación más sencilla.

92
Uno de los grandes misterios de la vida es el que siendo todas las personas
estructuralmente iguales no existan dos idénticas. Es decir, que posean la misma
biografía así como el mismo código genético. Cada persona, en tanto libre, elabora
su propio "proyecto de vida" y tiende a realizarlo, no obstante los condicionamientos
y determinismos que le son adversos. El "proyecto de vida" es personal, único,
irrepetible, intransferible, por lo que su realización configura una determinada
personalidad que es la manera cómo la persona aparece y se presenta en el mundo
frente a los demás seres, con sus propias características psicológicas, con su propia
escala de valores.200

El derecho humano al libre desarrollo de la personalidad encuentra en el proyecto de vida y la


búsqueda de la felicidad el resultado y la concreción de una vida digna en libertad201, con el
disfrute y la plena realización de todos los derechos fundamentales. Al protegerse la vida
humana, su dignidad y libertad, las diversas facetas de la persona humana y las diversas
manifestaciones de su personalidad se brinda una protección general a la persona humana y su
personalidad. De manera que el individuo, imbuido de estos derechos y su libertad, puede
desarrollar su propio y único proyecto de vida en búsqueda del perfeccionamiento de su
felicidad.

En este sentido, el derecho no ha sido omiso en cuanto a la importancia y relevancia del


denominado ―Proyecto de Vida‖. Actualmente, se encuentra un incipiente reconocimiento y
desarrollo jurisprudencial del mismo. Como ejemplo de ello y pese a la indeterminación de este
concepto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos reiteradamente ha hecho referencia
expresa a él, utilizándolo como fundamento en diversas resoluciones202, dentro de las cuales
destaca la siguiente transcripción:

200
Obra colectiva, director GUTIÉRREZ (Walter). La Constitución comentada-Tomo I, Perú, Editorial Gaceta
Jurídica S.A. 2005. Pág. 53
201
―El Estado de derecho pretende garantizar la libertad de los individuos para que cada uno busque la felicidad a su
modo.‖
(Erika J.) CASTRO BUITRAGO y otros. ―Historia, concepto y estructura de los derechos economicos, sociales
y culturales‖. En: Revista Estudios Socio-Jurídicos, Bogotá Colombia. Vol. 9, Nº, Extra 1, abril 2007. Pág. 89
202
En referencia al proyecto de vida las siguientes reslouciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos:
Villagrán Morales y Otros (―Niños de la Calle‖, Fondo, 1999 y Reparaciones, 2001), Cantoral Benavides
(Reparaciones, 2001), Myrna mack Chang 2003, Hermanos Gómez Paquiyauri 2004, Carpio Nicolle y Otros
2004, De la Cruz Flores 2004, Molina Theissen 2004, Masacre Plan de Sánchez (Reparaciones 2004).

93
…el denominado ―proyecto de vida‖ atiende a la realización integral de la persona
afectada, considerando su vocación, aptitudes, circunstancias, potencialidades y
aspiraciones, que le permite fijarse razonablemente determinadas expectativas y
acceder a ellas…El ―proyecto de vida‖ se asocia al concepto de realización
personal, que a su vez se sustenta en las opciones que el sujeto puede tener para
conducir su vida y alcanzar el destino que se propone. En rigor, las opciones son la
expresión y garantía de la libertad. Difícilmente se podría decir que una persona es
verdaderamente libre si carece de opciones para encaminar su existencia y llevarla
a su natural culminación. Esas opciones poseen, en sí mismas, un alto valor
existencial. Por lo tanto, su cancelación o menoscabo implican la reducción objetiva
de la libertad y la pérdida de un valor que no puede ser ajeno a la observación de
esta Corte.203

En este sentido acorde con lo estudiado y siguiendo a Aristóteles, la finalidad del proyecto de
vida es la permanente búsqueda de la felicidad, ya que a como se plantea en la "Ética a
Nicómaco‖ el fin último de todo ser humano es la felicidad. Y por tanto, el derecho humano al
libre desarrollo de la personalidad tiene entre sus fines primordiales la protección a ese proyecto
de vida, ya que ―…el contenido del libre desarrollo de la personalidad implica que le individuo
es dueño de su propio proyecto vital‖204, mediante el cual, el individuo busca su propia felicidad,
llegándose a considerar que ―La búsqueda de la felicidad, a través del libre desarrollo de la
personalidad, es un Derecho Humano fundamental, que tiene todo hombre por el hecho de
serlo.‖205

Doctrinalmente destaca (Carlos) FERNÁNDEZ SESSAREGO. ―El daño a proyecto de vida en la jurisprudencia
de la Corte Interamericana de Derechos Humanos‖. En: Revista peruana de jurisprudencia, Lima, Año 5, Nº
31, Set. 2003, Pág. IV
203
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Loayza Tamayo Vs. Perú (reparaciones y costas), sentencia
27 de noviembre 1998. Párrafos 147 y 148
204
(Clemente) GARCÍA GARCÍA. El derecho a la intimidad y dignidad en la doctrina del Tribunal
Constitucional, Murcia España, Editorial Universidad de Murcia, 2003. Pág. 61
205
(Javier) BARRACA MAIRAL. Pensar el Derecho: curso de filosofía jurídica, Madrid, Ediciones Palabra,
2005. Pág. 208

94
Jurídicamente, la felicidad no se encuentra definida, por el hecho de que se considera que su
conceptualización es una tarea sumamente compleja por no decir casi imposible. La noción
misma de felicidad viene a ser una especie de satisfactorio cumplimiento del proyecto de vida
individual, a lo cual habría necesariamente que sumarle aspecto generales como la satisfacción
de las necesidades, prosperidad, bienestar, salud y demás, así como aspectos personales como la
persecución de metas e ideales.

A pesar de no existir una clara definición de la felicidad, jurídicamente si se puede encontrar


como derecho en diversas normativas de derecho interno. Tal como es citada en la Declaración
de Independencia de Estados Unidos: ―…todos los hombres son creados iguales (…) dotados
por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la
búsqueda de la felicidad‖. Igualmente, en un sentido más filosófico, la Constitución Política del
Japón: ―Todos los ciudadanos serán respetados como personas individuales. Su derecho a la
vida, a la libertad y al logro de la felicidad, será, en tanto que no interfiera con el bienestar
público, el objetivo supremo de la legislación y de los demás actos de gobierno‖206 y como dato
interesante, cabe mencionar que en Brasil existe actualmente un fuerte proyecto denominado
―Movimento Mais Feliz‖ el cual se encuentra realizando una lucha política para que sea
declarado en la Constitución Política Brasileña, el derecho a la felicidad.

Así mismo en cuanto al derecho internacional, cabe citar la carta de Constitución de la


Organización Mundial de la Salud207, la cual en su primer párrafo declara una serie de principios
relacionados con la salud y dispone que los mismos son: ―básicos para la felicidad, las
relaciones armoniosas y la seguridad de todos los pueblos‖.

***

En resumen de lo expuesto sobre el contenido subjetivo del derecho al libre desarrollo de la


personalidad, se observa como este derecho brinda una protección a facetas específicas de la vida
individual y personal de los seres humanos. Protegiendo la individualidad de cada ser humano

206
Constitucion Politica de Japon, 3 de mayo 1947. Artículo 13
207
Adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de julio de
1946

95
así como la facultad de estos de autodeterminar consciente y responsablemente sus propias
decisiones. Se dota con ello al individuo de un verdadero señorío sobre su vida y destino. De
manera que este derecho procura una protección general de aspectos esenciales de la vida
humana, para que el individuo pueda vivir y desarrollarse a sí mismo acorde con sus propias
ideales y estilo de vida, elaborar y ejecutar su propio proyecto de vida y sobre todo dirigir su
vida a su propio modo, de la manera que más le plazca, y encaminarla hacia su única percepción
de la felicidad.

2 Características objetivas

Ampliando la faceta subjetiva del derecho al libre desarrollo de la personalidad, se encuentra la


faceta objetiva o institucional, la cual, concretiza este derecho como parte esencial del
ordenamiento jurídico.

El contenido objetivo del libre desarrollo de la personalidad se desprende de su naturaleza


jurídica de Derecho Humano Fundamental e irradia sobre todo el ordenamiento el valor jurídico
de la dignidad humana.

De este manera, se completa la protección jurídica que el derecho al libre desarrollo de la


personalidad otorga a la persona humana. Se tutelan los valores esenciales de la personalidad, y
se colocan estos valores como contenido axiológico universal208 de los ordenamientos jurídicos.

En este sentido el contenido objetivo del derecho al libre desarrollo de la personalidad se nutre
del contenido subjetivo de los derechos fundamentales. Se dota de una protección general a la
persona humana, su dignidad y las diversas manifestaciones de su personalidad.

208
―Los criterios o valores jurídicos universalmente aceptados por las Constituciones, Declaraciones, Tratados
Internacionales en materia de derechos fundamentales han sido la dignidad humana, el libre desarrollo a la
personalidad, la igualdad, la libertad y la fraternidad (o solidaridad según los autores contemporáneos); estos
valores, pueden ser vistos desde distintos enfoques debido a su enorme riqueza conceptual.‖
(Rogelio) LÓPEZ SÁNCHEZ. ―El tardío desarrollo de la dignidad humana y el libre desarrollo a la personalidad
en el Estado Constitucional mexicano‖. En: Revista Derecho en Libertad, México, Nº 3, agosto-diciembre,
2009. Pág. 137

96
Pablo Marshall comenta:

La teoría del orden objetivo de valores parte de la base de la tradicional concepción


de los derechos como esferas de libertad del ciudadano frente a la intervención del
poder público, y desarrolla subsecuentemente el carácter objetivo valorativo de
tales, atribuyéndoles el carácter de decisión constitucional fundamental a favor de la
dignidad de la persona humana y al libre desarrollo de ésta dentro de la comunidad
social.209

El contenido axiológico de esta relación tripartita indivisible entre dignidad, derechos


fundamentales y libre desarrollo de la personalidad, legitima los ordenamientos jurídicos
democráticos. De modo que todos los órganos e instituciones del Estado quedan sujetos a actuar
acorde a ellos, garantizando su respeto, creando y mejorando las condiciones necesarias para su
disfrute pleno. Resultando por tanto nulo, cualquier acto contrario.

…desde una interpretación teleológica, se tiene que el reconocimiento constitucional


de los derechos fundamentales persigue crear y mantener las condiciones básicas
para asegurar el desarrollo de la vida del hombre en libertad, en condiciones
compatibles con la dignidad humana; asignándole, como garantía de su eficacia, la
calidad de derechos subjetivos; sin embargo, conviene precisar, que los derechos
fundamentales, conforme a la normativa constitucional antes aludida, no sólo
garantizan derechos subjetivos de las personas, sino también principios objetivos
básicos del orden constitucional, que influyen de manera decisiva sobre el
ordenamiento jurídico en su conjunto, legitimando y limitando el poder estatal,
creando así un marco de convivencia humana propicio para el desarrollo libre de la
personalidad; conforme a lo cual, el legislador está llamado a crear las condiciones
propicias para el logro de los fines antes aludidos; en consecuencia, le está vedado
actuar en sentido inverso.210

209
MARSHALL. Op.cit. Pág. 210
210
Tribunal Constitucional de Bolivia, sentencia Nº 52/2002, 27 de junio 2002

97
Subjetivamente el libre desarrollo de la personalidad y los derechos fundamentales permiten al
individuo desarrollar su personalidad individual y colectiva sin controles injustificados, ni
coacción del Estado. Objetivamente estos derechos informan a todo el ordenamiento 211, creando
parámetros de acción al Estado, así como obligándolo a crear los medios y condiciones
necesarias que posibiliten el mayor goce y disfrute de estos.

Sobre esta moderna concepción de una faceta objetiva de los derechos fundamentales, es
menester mencionar que el primer desarrollo jurisprudencial y la primera aplicación de esta
teoría de una doble naturaleza de los derechos fundamentales fue elaborada por el Tribunal
Constitucional Alemán en 1958 en el celebre caso Lüth, el cual, en una discusión entorno al
alcance del derecho al libre desarrollo de la personalidad dispuso:

La Ley Fundamental, que no quiere ser un orden neutral de valores ha establecido


también en la parte dedicada a los derechos fundamentales un orden objetivo de
valores y que precisamente con ello se pone de manifiesto un fortalecimiento por
principio de la pretensión de validez de los derechos fundamentales. Este sistema de
valores, que encuentra su núcleo en la personalidad humana que se desarrolla
libremente en el interior de la comunidad social y en su dignidad, debe regir, en
tanto que decisión constitucional básica, en todos los ámbitos del derecho; la
legislación, la administración y la jurisprudencia reciben de él directrices e
impulso.212

Para aclarar un poco el contenido de este denominado ―orden objetivo de valores‖, y la


importancia primordial del libre desarrollo de la personalidad como componente central del
mismo, se ha dicho que este ―…orden estaría representado por la soberanía del Estado de

211
―…la función objetiva de los derechos fundamentales pone énfasis en que éstos constituyen normas objetivas de
principio y decisiones axiológicas que tienen valor para todos los ámbitos del derecho, ya que su fuente es la
Constitución, es decir, son ―ley superior‖, con fuerza normativa propia. Desde esta perspectiva, los derechos
fundamentales no se limitan a actuar en la relación del individuo con el poder público, sino que, como valores
supremos que rigen para todo el ordenamiento jurídico, también informan las relaciones recíprocas entre
particulares, y limitan la autonomía privada, al mismo tiempo que fungen como mandatos de actuación y deberes
de protección para el Estado.‖
(Luis Fernando) ZÚÑIGA PADILLA. ―La eficacia de los derechos fundamentales entre particulares en la
jurisprudencia mexicana‖. En: Revista del Instituto de la Judicatura Federal, México, Nº 28, 2009. Pág. 277
212
Tribunal Constitucional de Alemania, BVerFGE 7, 198 (204), del 15 de enero de 1958

98
Derecho, los principios de la autodeterminación de los pueblos, de la decisión de la mayoría, de
la libertad, de la igualdad y del Estado social, así como por el reconocimiento de los derechos
humanos, la soberanía del pueblo, la separación de poderes, la responsabilidad del gobierno, la
sujeción de la Administración a la ley y al Derecho, la independencia de los tribunales, la
pluralidad de partidos y la igualdad de estos. El núcleo de dicho orden de valores
correspondería al principio de la dignidad humana y, más en concreto, al principio del libre
desarrollo de la personalidad.‖213

En España, el primer desarrollo jurisprudencial sobre el contenido objetivo de los derechos


fundamentales, también hace referencia al libre desarrollo de la personalidad:

En primer lugar, los derechos fundamentales son derechos subjetivos, derechos de


los individuos no sólo en cuanto derechos de los ciudadanos en sentido estricto, sino
en cuanto garantizan un status jurídico o la libertad en un ámbito de la existencia.
Pero al propio tiempo, son elementos esenciales de un ordenamiento objetivo de la
comunidad nacional, en cuanto ésta se configura como marco de una convivencia
humana justa y pacífica, plasmada históricamente en el Estado de Derecho y, más
tarde, en el Estado social de Derecho o el Estado social y democrático de Derecho,
según la fórmula de nuestra Constitución (art. 1.1). Esta doble naturaleza de los
derechos fundamentales, desarrollada por la doctrina, se recoge en el art. 10.1 de la
Constitución, a tenor del cual «la dignidad de la persona, los derechos inviolables
que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a
los derechos de los demás son fundamentos del orden político y de la paz social». Se
encuentran afirmaciones parecidas en el derecho comparado, y, en el plano
internacional, la misma idea se expresa en la Declaración universal de derechos
humanos (preámbulo, párrafo primero) y en el Convenio europeo para la protección
de los derechos humanos y de las libertades fundamentales del Consejo de Europa
(preámbulo, párrafo cuarto). En el segundo aspecto, en cuanto elemento
fundamental de un ordenamiento objetivo, los derechos fundamentales dan sus

213
CRUZ. Op.cit. Pág.17

99
contenidos básicos a dicho ordenamiento, en nuestro caso al del Estado social y
democrático de Derecho.214

Acorde con lo expuesto, se puede resumir que el contenido objetivo del libre desarrollo de la
personalidad consiste en la irradiación del valor dignidad sobre todo el ordenamiento jurídico, lo
cual tiene como consecuencia, que el Estado, sus órganos e instituciones tienen el deber de
proteger la dignidad humana, posibilitando y potenciando el libre desarrollo de la personalidad
en sus diversas manifestaciones.

De manera que el efecto jurídico concreto del reconocimiento del derecho al libre desarrollo de
la personalidad como materialización jurídica directa de la dignidad humana. Es que el
ordenamiento jurídico tiene objetivamente la obligación vinculante de garantizar una protección
amplia y general a las personas, protegerlas y garantizarles los distintos ámbitos de la vida
humana.

2.1 Protección general de la persona

Siguiendo lo expuesto, el contenido objetivo del libre desarrollo de la personalidad se configura


como aquel valor intrínseco de dignidad de la persona humana, sobre el cual se construye todo el
ordenamiento jurídico. En este sentido, el derecho como producto de los seres humanos para la
protección de los seres humanos tiene como fin primordial la protección general de la persona,
ya que solo mediante ésta se puede tutelar eficazmente la dignidad.

Por tanto ambas concepciones, la humanista por un lado y la jurídico-formal por el


otro nos permiten colocar a la persona en el punto central en la ciencia jurídica, el
derecho es por y para la persona. Consecuentemente la persona al ser reconocida
jurídicamente recibe amparo del propio ordenamiento jurídico que se manifiesta

214
Tribunal Constitucional de España, STC 25/1981, 14 de julio 981

100
ante todo en un deber general de respecto, que se traduce en la protección general
de la persona, respecto a todos, incluso, frente a la misma persona.215

De la cualificación objetiva del derecho al libre desarrollo de la personalidad derivan tres claras
consecuencias: ―…el deber de protección, el efecto de irradiación o de expansión y la eficacia
frente a terceros o la eficacia jurídica objetiva‖216, los cuales en su conjunto, procuran como
parámetros generales del ordenamiento, una protección objetiva y general de la persona humana,
ya que esta protección, a su vez, es fundamento del orden público y la paz social.

―…la claúsula de libre desarrollo de la personalidad constituye un elemento


axiológico objetivo de carácter constitucional que junto con la dignidad de la
persona, los derechos inviolables que le son inherentes y el respeto a la ley y al
derecho de los demás configuran el fundamento del orden político y la paz social
considerándolo un ―principio constitucional fundamental‖‖217

2.1.1 Efecto de irradiación -transversalidad del derecho-

El denominado efecto de irradiación o ―Ausstrahlungswirkung‖ (también denominado efecto


horizontal, de expansión, o impregnación) de los derechos fundamentales. Deriva de la
concepción de que estos son un ―orden objetivo de valores‖ en cuanto principios de validez
universal que imponen parámetros al Estado, a los poderes públicos, a la sociedad y a los
individuos.

En este orden de ideas, el efecto de expansión de los derechos fundamentales en


todos los ámbitos del derecho y de la vida social, significa que las potestades
fundamentales en tanto normas objetivas de principio tienden a la universalidad, es
decir, influyen amplia y materialmente en todas las esferas del sistema jurídico. Por
215
(Georgina Alicia) FLORES MADRIGAL. ―El derecho a la protección de la vida e integridad física‖. En: Obra
colectiva. Estudios en homenaje a Marcia Muñoz De Alba Medrano -Protección de la persona y derechos
fundamentales, México D.F., Editorial UNAM, 2006. Pág. 142
216
(Julián) TOLE MARTÍNEZ. ―La teoría de la doble dimensión de los derechos fundamentales en Colombia. El
estado de cosas inconstitucionales, un ejemplo de su aplicación‖. En: Revista Cuestiones Constitucionales,
México, Nº 015, julio 2006. Pág. 274
217
FLORES. Op.cit. Pág. 173

101
tanto, son normas que no se limitan a regular la relación inmediata Estado-
ciudadano, sino que rigen con validez universal, en todas direcciones, y aún más, su
contenido jurídico fundamental impone parámetros al Estado y a la sociedad en su
conjunto.218

Acorde con esto, el Derecho Humano Fundamental al libre desarrollo de la personalidad es


fundamento de todo el ordenamiento jurídico, lo cual se estructura a nivel del Estado y el
derecho, como una finalidad primordial de procurar una protección general de la persona humana
y su inesperable dignidad. Así, este efecto de irradiación de la dignidad mediante el derecho al
libre desarrollo de la personalidad como norma fundamental del ordenamiento, rige para todos
los ámbitos del derecho tanto público como privado.219

Este efecto de irradiación del libre desarrollo de la personalidad se puede localizar en numerosos
situaciones jurídicas, de modo que, se pueden encontrar, prácticamente una infinidad de
ejemplos de la transversalidad y efecto de irradiación de este derecho, donde se puede observar
su influencia directa o indirecta.

Respecto a ejemplos de la influencia directa del libre desarrollo de la personalidad, una de las
ramas del derecho más desarrolladas es la civil220.En este sentido, lo primero que cabe reseñar es
que el derecho civil, alberga todo un sistema de protección específica a diversos valores de la
personalidad, entendidos estos como‖

―…valores no patrimoniales que se hacen efectivos mediante situaciones jurídicas


(poderes y derechos, deberes y obligaciones) privadas que protegen los valores

218
TOLE. Op.cit. Págs. 274 -275
219
De modo que los derechos fundamentales ―...influyen en todo el Derecho –incluido el Derecho administrativo y
el Derecho procesal– no sólo cuando tiene por objeto las relaciones jurídicas de los ciudadanos con los poderes
públicos, sino también cuando regula las relaciones jurídicas entre particulares. En tal medida sirven de pauta
tanto para el legislador como para las demás instancias que aplican el Derecho, todas las cuales al establecer,
interpretar y poner en práctica normas jurídicas habrán de tener en cuenta el efecto de los derechos
fundamentales‖.
(Konrad) HESSE. ―Significado de los derechos fundamentales‖. En: Manual de Derecho Constitucional,
Madrid, Editorial Marcial Pons, 1996. Pág. 93
220
En este sentido destaca la obra: (Luis Martínez) VÁZQUEZ DE CASTRO. El principio libre desarrollo de la
personalidad en el ámbito privado, España, Editorial Aranzadi, 2010

102
esenciales de la persona, en sus diversos planos de proyección (físico, psíquico,
intelectual, espiritual y de relación)‖221

De modo que estas situaciones jurídicas, se materializan en los derechos civiles de la


personalidad, configurándose estos, como un conjunto de ―derechos extrapatrimoniales y
esenciales, orientados todos al desarrollo de la personalidad‖222. En el Derecho Privado, estos
valores de la personalidad se traducen en derechos irrenunciables que tutelan aspectos
específicos de la personalidad humana, por ser estos relevantes civilmente e indispensables para
los fines de la persona misma, tanto a nivel personal como en su relaciones sociales, así como
indispensables para el libre desarrollo de la personalidad. En este sentido se pueden ubicar
diversas normas jurídicas tales como las referentes al nombre223, estado civil, privacidad,
domicilio, autonomía de la voluntad, asociación, patrimonio, libertad contractual y de empresa,
honor, imagen, capacidad de actuar, derecho de autor, etc.224

―Como consecuencia de este efecto de irradiación, en tanto los derechos


fundamentales son valores de la sociedad, se entiende que son observables también
por los individuos en sus relaciones privadas, o sea despliegan sus efectos frente a
particulares y ya no sólo frente al Estado.‖225

El efecto de irradiación del libre desarrollo de la personalidad sobre el Derecho civil y demás
ramas del derecho, fue abordado por Tribunal Constitucional Alemán en el citado caso Lüth en
estos términos:

221
(Víctor) PÉREZ VARGAS. Derecho Privado, tercera edición revisada, San José Costa Rica, Editorial
Litografía e Imprenta LIL, S.A., 1994. Pág. 80
222
(Alberto) BRENES CÓRDOBA. Tratado de las personas, quinta edición, San José Costa Rica, Editorial
Juricentro, 1998. Pág. 186
223
―…el nombre no es sólo un distintivo; evoca idealmente a la misma persona en sus cualidades morales y
sociales. Por ello, su protección es protección de su personalidad tanto desde un punto de vista de su
individualidad física como moral y social‖.
(Luis) DÍEZ-PICAZO y (Antonio) GULLÓN, Sistema de Derecho Civil, vol. I, novena edición, España,
Editorial Civitas, 1997. Pág. 365
224
Cabe reseñar que el derecho civil provee además normas que regulan la existencia de derechos civiles del la
persona, antes de nacer, en ausencia, estado de interdicción, muerte e inclusive post mortem, donde entraría el
derecho sucesorio como parte de este sistema institucional de protección general de la persona.
225
(José Juan) ANZURES GURRÍA. ―La eficacia horizontal de los derechos fundamentales‖. En: Revista
Mexicana de Derecho Constitucional, Mexico, Nº 22, enero-junio, 2010. Pág. 15

103
Este sistema de valores, centrado en el libre desarrollo de la personalidad humana y
de su dignidad en la comunidad social, debe aplicarse, en tanto que axioma
constitucional, en todos los ámbitos del derecho: debe dirigir e informar al
legislador, la administración y al poder judicial. Del mismo modo influye
naturalmente sobre el derecho civil, ninguna regla de derecho privado puede estar
en contradicción con él y cada una de esas reglas debe ser interpretada conforme a
su espíritu.226

Este mismo tribunal respecto al efecto inter privatos de los derechos fundamentales, en el Caso
―Soray‖ consideró, que éste:

…no tiene que examinar la interpretación y aplicación del derecho civil como tal. El
orden objetivo de valores contenido en las normas de derechos fundamentales de la
Constitución influye, sin embargo, en el derecho privado; el rige en cuanto decisión
constitucional fundamental para todos los ámbitos del derecho. Asegurar la
observancia de esta ―eficacia irradiante‖ de la Constitución obliga al Tribunal
Constitucional. Por eso, él examina si las sentencias de las Cortes Civiles se basan
en una concepción fundamentalmente injusta del alcance y eficacia de un derecho
fundamental o si el resultado de la sentencia misma lesiona derechos fundamentales
de un interesado…227

De esto, se entiende que los derechos fundamentales son un límite a las actuaciones privadas, en
tanto que los actos civiles no pueden perjudicar derechos fundamentales, ni se puede someter
inter privatos a obligaciones que menoscaben estos o el libre desarrollo de su personalidad. De
modo que resultan inválidos: contratos, negocios y actos que afecten o peligren la vida, dignidad,
salud e integridad física de las partes o terceros. En este sentido ―…el Tribunal Constitucional
español ha precisado que el ejercicio de libertades constitucionalmente tuteladas no puede
manifestarse de manera que se ejercite «una violencia moral de alcance intimidatorio»

226
Tribunal Constitucional de Alemania, BVerfGE 7, 198, 15 enero 1958
227
Tribunal Constitucional de Alemania, BVerfGE 34, 269, 14 de febrero 1973

104
susceptible de incidir en la dignidad humana (STC 2/82); tal valor constituye, en consecuencia,
un minimun invunerable.‖228

Otra rama del derecho donde se puede observar una fuerte influencia del derecho al libre
desarrollo de la personalidad es el Derecho de familia. En este sentido, el Tribunal
Constitucional Costarricense respecto al derecho a la filiación ha señalado que: ―Nuestra
Constitución Política consagra en el artículo 53, párrafo segundo, el derecho fundamental (…)
de ―Toda persona (…) a saber quiénes son sus padres (…)‖, el cual tiene fuerte asidero en
valores y derechos constitucionales como la dignidad humana, la igualdad, la intimidad y el
libre desarrollo de la personalidad o autonomía.‖229 Este mismo tribunal, respecto a la
importancia de la familia ha reiterado que ―El núcleo familiar es básico y primordial para el
libre desarrollo de la personalidad de los individuos que lo conforman o integran y, por
consiguiente, de todo el conglomerado social.‖230

Esta interdependencia del libre desarrollo de la personalidad con el derecho al matrimonio (como
fundamento de la familia), se da en razón que ―…el matrimonio se presenta precisamente como
el entorno más adecuado para un óptimo desarrollo de la personalidad del niño, de forma que
llegue a ser un miembro de la comunidad plenamente integrado. Desarrollo que se produce,
además, por medio del (y paralelamente al) desarrollo de la personalidad de los progenitores
como tales…‖231

Además, la relación entre matrimonio-familia y libre desarrollo de la personalidad se da, en


cuanto que el núcleo de este último gira en torno a la libertad de opción y la mencionada
―autodeterminación‖, de modo que, solo el individuo mediante su voluntad, puede decidir si
desea o no contraer matrimonio, así como el momento y pareja si desea contraerlo. De modo
que:

228
(Giancarlo) ROLLA. ―El valor normativo del principio de la dignidad humana. Consideraciones en torno a las
constituciones iberoamericanas‖. En: Anuario Iberoamericano de justicia constitucional Nº 6, Madrid, Centro
de Estudios Políticos Constitucionales, 2002. Pág. 479
229
Sala Constitucional de Costa Rica, Nº 11158, 1 de agosto 2007
230
Sala Constitucional de Costa Rica, Nº 08978, 13 de setiembre 2002
231
Diagnóstico sobre el derecho de familia: Análisis sobre el sentido y los
contrasentidos de las transformaciones contemporáneas del derecho de familia, Madrid, Editorial Rialp,
1996. Pág. 101

105
A la hora de interpretar sistemáticamente el derecho constitucional a contraer
matrimonio, la primera referencia es el principio al libre desarrollo de la
personalidad. Así lo ha destacado la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que,
en el ATC 156/1987 de 11 de febrero, afirma que la libertad de opción entre el
estado civil de casado o de soltero es uno de los derechos fundamentales más
íntimamente vinculados al libre desarrollo de la personalidad…232

Otra rama del derecho vinculada estrechamente con el derecho al libre desarrollo de la
personalidad es el derecho sucesorio, respecto al cual se han realizado observaciones como que
―La libertad de testar se manifiesta así como una proyección de la libertad del hombre,
principio o valor fundamental para que pueda realizarse el de libre desarrollo de la
personalidad‖. Además que ―…el libre desarrollo de la personalidad impone la libertad de
elegir el sucesor o sucesores, libertad que también constituye el contenido del derecho a la
herencia, y sólo la falta de capacidad de una persona será el impedimento para poder ejercer
aquella libertad.‖233

Cabe reseñar que existe un sin número de ejemplos de la influencia directa e indirecta del libre
desarrollo de la personalidad sobre las diversas ramas del derecho, ya que este derecho como
componente central del ordenamiento jurídico, resulta transversal al mismo, y sus valores
jurídicos tutelados irradian todo el sistema de derecho.

De manera que entre tantos ejemplos de la influencia del derecho libre desarrollo de la
personalidad, cabe mencionar su relación con el Derecho Laboral. Esto, se observa con claridad
cuando se analiza (a la luz de lo expuesto) los conceptos de Autonomía Colectiva, Convenios
Colectivos, libertad sindical, y especialmente si se onsidera que ―…el trabajo además de ser un
medio de sustento vital es una manifestación del libre desarrollo de la personalidad‖234.

232
Ma
Hacia un nuevo modelo de matrimonio, Madrid, Editorial Dykinson, 2006. Pág. 380
233
(Victorio) MAGARIÑOS BLANCO. ―La libertad de testar‖. En: Revista de Derecho Privado, España, Nº 9-10,
2005. Págs. 29 y 33
234
Corte Constitucional de Colombia, sentencia C-023-94, 27 de enero 1994

106
Así mismo, la estrecha relación entre el derecho al libre desarrollo de la personalidad y los
denominados derechos del niño, siendo ésta una de las materias en la que se puede observar una
de las mayores influencias del derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Además adelantar, la influencia del libre desarrollo de la personalidad sobre el Derecho Público-
Administrativo, en cuanto a los deberes y prohibiciones del Estado respecto a los individuos; el
derecho electoral y su relación con la democracia, los derechos políticos y la identidad colectiva:
El Derecho legislativo en tanto que corresponde al legislar dentro del marco de la Constitución y
en particular de conformidad con los derechos fundamentales, así como el Derecho Judicial al
cual corresponde aplicar directamente los derechos fundamentales así como ―ponderar‖ estos en
relación con otros bienes jurídicos.

Desarrollando esta idea, Humberto Nogueira nos comenta:

La regla general es que el obligado respecto a los derechos sociales fundamentales


es la sociedad representada por el Estado. Los individuos solo pueden considerarse
obligados por la eficacia horizontal indirecta de los derechos fundamentales, lo que
remite a la vinculación de las autoridades publicas a los derechos fundamentales y
el efecto de irradiación de éstos sobre el derecho infraconstitucional. Así son
obligados directos de los derechos fundamentales sociales el legislador, el gobierno
y la administración y la judicatura ordinaria y constitucional, ya que todos los
órganos y autoridades estatales deben respetar y promover los derechos
fundamentales (…) También lo son las personas que deben respetar los derechos
sociales en cuanto normas constitucionales de aplicación directa e inmediata que
irradian y vinculan a todos los actos privados y contratos…235

2.1.2 Obligaciones positivas del Estado

235
(Humberto) NOGUEIRA ALCALÁ. ―Los derechos económicos, sociales y culturales como derechos
fundamentales efectivos en el constitucionalismo democrático latinoamericano”. En: Revista Estudios
constitucionales, Santiago de Chile, vol. 7, Nº 2, 2009. Pág. 164

107
Tal como se ha mencionado, otra de las principales consecuencias del contenido objetivo del
Derecho al libre desarrollo de la personalidad es que éste genera una obligación directa al
Estado, lo vincula constitucionalmente a procurar un deber general de protección sobre la vida,
dignidad y libre desarrollo de sus habitantes.

―Esta obligación general de respetar y garantizar el ejercicio de los derechos tiene


un carácter erga omnes. Dicha obligación se impone a los Estados, en beneficio de
los seres humanos bajo sus respectivas jurisdicciones (…) La mencionada
obligación alcanza la totalidad de los derechos contemplados por la Convención
Americana y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos…‖236

Este deber de protección se materializa mediante instituciones y órganos del Estado, diseñados
para procurar la protección de derechos de sus habitantes. En este sentido, se pueden ubicar
instituciones tales como la Defensoría de los habitantes o el pueblo, la Policía administrativa y la
Jurisdicción (especialmente la Constitucional), también otras dirigidas a poblaciones específicas
como indígenas, niñez, mujer, adulto mayor, trabajadores etc., así como instituciones dirigidas a
objetivos específicos relativos a necesidades humanas, tales como vivienda, educación,
alimentación, salud, etc..

Estas instituciones estatales tienen como fin el materializar, posibilitar, proteger y fomentar
diversas manifestaciones de la personalidad, mediante el establecimiento o garantía de
persecución de las condiciones necesarias para ello.

Cabe señalar que la admisión de la existencia de deberes de protección basados en


derechos fundamentales se deriva del carácter jurídico objetivo de las normas que
las enuncian y que una de las aportaciones significativas de esta tesis radica
precisamente en la relación entre deberes de protección y funciones del Estado
(Staatsaufgaben). En efecto, la admisión de dichos deberes presupone la admisión
de la función activa del Estado frente a los derechos fundamentales superadora de la

236
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Opinión consultiva OC-18/03 (Condición jurídica y derechos de
los migrantes indocumentados), 17 de septiembre 2003. Párrafo 109

108
concepción de éstos como meros derechos de defensa (Abwehrrechte) o derechos
reacciónales. Todo ello en la dirección de un ―Estado de protección‖ (Schutzstaat)
que aparecería ―en el horizonte de la evolución constitucional‖237

En este sentido, la obligación del Estado es positiva ―de hacer‖. Contraría a la obligación de la
concepción negativa de los derechos fundamentales de ―no hacer‖. De este modo se
complementa el ordenamiento, en su finalidad de brindar protección general al derecho al libre
desarrollo de la personalidad. De un lado, la obligación negativa posibilita la libertad necesaria
para la autodeterminación individual, y la positiva, obliga al Estado a mantener constante esta
libertad, así como las condiciones necesarias para una vida digna.

―De ahí que exista no sólo una obligación del Estado de abstenerse de injerencias
en el ámbito que aquéllos protegen, sino también una obligación, en este caso
positiva, de llevar a cabo aquello que sirva a la realización de los derechos
fundamentales, incluso cuando no conste una pretensión subjetiva de los
ciudadanos.‖238

Sobre esta obligación positiva del Estado, la Corte Europea de Derechos Humanos:

―…ratifica que, no obstante que el propósito del artículo 8 (de la Convención


Europea de Derechos Humanos) es esencialmente la protección de los individuos
contra la acción arbitraria de las autoridades públicas, eso no significa que el
Estado solo se abstenga de actuar en esa forma; además de su obligación negativa,
también hay obligaciones positivas inherentes al respecto efectivo de las
personas...‖239

En este sentido ―Estas obligaciones positivas han de ser puestas en relación con el aspecto de
los derechos fundamentales relativo a su función de ―deber de protección‖, que obliga a una

237
(Mijail) MENDOZA ESCALANTE. ―La eficacia de los derechos fundamentales en las relaciones entre
particulares‖. En: Revista Pensamiento Constitucional, Lima Perú, Año XI, N° 11, 2005. Pág. 8
238
CRUZ. Op.cit. Pág. 18
239
Corte Europea de Derechos Humanos. Caso X y Y contra el Reino de los Países Bajos, aplicación Nº
8978/8026, 26 de marzo 1985

109
intervención del Estado frente a vulneraciones de tales derechos procedentes, no ya del propio
Estado, sino de cualquier otra parte, y en concreto de la actuación de particulares.‖240

El tema de los deberes del Estado será desarrollado en el capítulo cuarto. Por ello, para concluir,
cabe transcribir la siguiente acertada concepción del Tribunal Constitucional Peruano:

Como se sabe, debido al influjo de diversas teorías que han servido de base al
constitucionalismo, y muy significativamente de las doctrinas pactistas, desde sus
orígenes, el Estado moderno ha sido concebido como un ente artificial, una de cuyas
tareas encomendadas ha sido, desde siempre, proteger los derechos fundamentales.
Podría decirse, incluso, que se trata de su finalidad y deber principal, pues, en su
versión moderna, el Estado ha sido instituido al servicio de los derechos
fundamentales. El Estado, en efecto, tiene, en relación con los derechos
fundamentales, un ―deber especial de protección‖.
Por cierto, este ―deber especial de protección‖ del Estado no es sólo una cuestión
teorética derivada de la existencia de una o más teorías sobre la legitimidad del
Estado. Constitucionalmente se sustenta en la dimensión objetiva de los derechos
fundamentales. En efecto, como antes lo ha señalado este Tribunal, los derechos
fundamentales no sólo tienen una dimensión subjetiva [esto es, no valen sólo como
derechos subjetivos], sino también una dimensión objetiva, puesto que los derechos
fundamentales constituyen el orden material de valores en los cuales se sustenta
todo el ordenamiento constitucional.241

2.1.3 Eficacia frente a terceros

240
(Rafael) SARAZÁ JIMENA. Jueces, derechos fundamentales y relaciones entre particulares, Tesis de
Doctorado, España, Universidad de La Rioja, 2008. Pág. 205
241
Tribunal Constitucional del Perú, sentencia N° 0858-2003-AA/TC, 24 de marzo 2004

110
La eficacia frente a terceros de los derechos fundamentales también denominada ―eficacia inter
privatos‖ es un tema sumamente novedoso, polémico y en desarrollo y ―sin duda uno de los
descubrimientos jurídicos más interesantes de los tiempos modernos‖242.

Desde esta concepción:

El planteamiento constitucional de cualquier derecho fundamental se hace de forma


genérica desde la perspectiva de su posible vulneración por el poder público, por los
órganos del Estado. Pero en los derechos de la personalidad, se introduce una nueva
posibilidad, consistente en la violación o lesión de estos derechos por otra persona,
por un ciudadano, y no únicamente por partes o miembros que integran o son de la
organización estatal. La configuración teórica de esta realidad se ha plasmado en
Alemania a través de la denominada Drittwirkung.243

Sin entrar en discusiones sobre las diversas teorías de cómo se da esta eficacia, cabe mencionar
que acorde con el derecho a la libre determinación de los pueblos, los principios de soberanía e
independencia, corresponde a cada Estado determinar las condiciones y modo en que ésta se
aplica, acorde con su propia idiosincracia. A pesar de esto, e indiferentemente de las teorías
sobre esta eficacia frente a terceros, la doctrina es un uniforme en aceptar la existencia de la
denominada Drittwirkung.

De este modo la Drittwirkung o eficacia frente a terceros se fundamenta en el carácter objetivo


de los derechos fundamentales, y resulta en la obligación de todos los seres humanos de observar
un respeto general a los derechos de las otras personas. Éste, es el conocido principio que
enuncia que el alcance de los derechos de todo ser humano se encuentran limitados ―por los

242
(Igno) VON MÜNCH. ―Drittwirkung de Derechos fundamentales en Alemania‖. En: (Pablo) SALVADOR
CODERCH. Asociaciones, derechos fundamentales y autonomía privada, Madrid, Editorial Civitas, 1997.
Pág. 29
243
(Lucrecio) REBOLLO DELGADO. El derecho fundamental a la intimidad, segunda edición, Madrid,
Editorial Dykinson, 2005. Pág. 321

111
derechos de los demás‖244, de modo que los derechos fundamentales son oponibles no solo
frente al Estado sino también frente a particulares.

Desarrollando esta idea, Giancarlo Rolla nos menciona:

―La dimensión social de la persona –que es parte del contexto social en que se
manifiesta su vida relacional- hace que la garantía de los derechos fundamentales
conexos al libre desarrollo de la persona no sea absoluta, sino que deba ser
atemperada con la exigencia tanto de asegurar los derechos fundamentales de las
otras personas, como de preservar los valores que están en la base del ordenamiento
constitucional.‖245

Diversos ordenamientos jurídicos prevén normas que establecen expresamente la eficacia frente
a terceros de los derechos fundamentales. Así por ejemplo, la Constitución Política de Portugal
establece: ―Los preceptos constitucionales relativos a los derechos, libertades y garantías son
directamente aplicables y vinculan a los entes públicos y privados‖ 246. Y en Chile dispone: ―Los
preceptos de esta Constitución obligan tanto a los titulares o integrantes de dichos órganos
como a toda persona, institución o grupo.‖247

En Costa Rica se encuentra el Drittwirkung implícitamente en el artículo 18 de la Constitución


Política, al disponer que ―Los costarricenses deben observar la Constitución‖ y en la Ley de la
Jurisdicción Constitucional, se ubica el instrumento jurídico procesal de dicho contenido
objetivo al preveerse el recurso de Amparo contra sujetos privados.248

244
OEA. Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre, IX Conferencia Internacional
Americana, 2 de mayo de 1948. Artículo XXVIII
245
(Giancarlo) ROLLA. ―El valor normativo del principio de la dignidad humana. Consideraciones en torno a las
constituciones iberoamericanas‖. En: Anuario Iberoamericano de justicia constitucional Nº 6, Madrid, Centro
de Estudios Políticos Constitucionales, 2002. Págs. 481-482
246
Constitucion Politica de Portugal. Artículo 18.1
247
Constitucion Politica de Chile. Artículo 6
248
Al respecto la Sala Constitucional costarricense ha mencionado: ―… por medio del amparo contra sujetos de
derecho privado se protegen los derechos y libertades fundamentales en general, es decir, tanto las que se
garantizan en la vía del habeas corpus como del amparo (…) Así, si el legislador considero conveniente defender
a las personas frente a las infracciones constitucionales ejecutadas por sujetos de derecho privado…‖
Sala Constitucional de Costa Rica, Nº 171-90, 13 de febrero 1990

112
De este modo las relaciones jurídicas privadas se encuentran regidas por el sistema de derechos y
libertades fundamentales, y el Estado es garante de la pacífica convivencia social. Tiene el deber
de prevenir que los ciudadanos abusen de dichos derechos en menoscabo de los derechos de
otros. Esto es tanto así, que en caso de demostrarse que el Estado no cumplió con dicho deber,
puede incurrir en responsabilidades incluso internacionales, por omisión en prevenir o enmendar
violaciones de derechos humanos entre sujetos privados. En este sentido se ha expresado la Corte
Interamericana de Derechos Humanos:

166. La segunda obligación de los Estados Partes es la de "garantizar" el libre y


pleno ejercicio de los derechos reconocidos en la Convención a toda persona sujeta
a su jurisdicción. Esta obligación implica el deber de los Estados Partes de
organizar todo el aparato gubernamental y, en general, todas las estructuras a
través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público, de manera tal que
sean capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos
humanos. Como consecuencia de esta obligación los Estados deben prevenir,
investigar y sancionar toda violación de los derechos reconocidos por la Convención
y procurar, además, el restablecimiento, si es posible, del derecho conculcado y, en
su caso, la reparación de los daños producidos por la violación de los derechos
humanos.
167. La obligación de garantizar el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos
no se agota con la existencia de un orden normativo dirigido a hacer posible el
cumplimiento de esta obligación, sino que comparte la necesidad de una conducta
gubernamental que asegure la existencia, en la realidad, de una eficaz garantía del
libre y pleno ejercicio de los derechos humanos.
172. Es, pues, claro que, en principio, es imputable al Estado toda violación a los
derechos reconocidos por la Convención cumplida por un acto del poder público o
de personas que actúan prevalidas de los poderes que ostentan por su carácter
oficial. No obstante, no se agotan allí las situaciones en las cuales un Estado está
obligado a prevenir, investigar y sancionar las violaciones a los derechos humanos,
ni los supuestos en que su responsabilidad puede verse comprometida por efecto de
una lesión a esos derechos. En efecto, un hecho ilícito violatorio de los derechos

113
humanos que inicialmente no resulte imputable directamente a un Estado, por
ejemplo, por ser obra de un particular o por no haberse identificado al autor de la
trasgresión, puede acarrear la responsabilidad internacional del Estado, no por ese
hecho en sí mismo, sino por falta de la debida diligencia para prevenir la violación o
para tratarla en los términos requeridos por la Convención.249

En sentido más específico, esta misma Corte Internacional, en referencia concreta al derecho a la
no discriminación, dispuso:

Además, los Estados están obligados a adoptar medidas positivas para revertir o
cambiar situaciones discriminatorias existentes en sus sociedades, en perjuicio de
determinado grupo de personas. Esto implica el deber especial de protección que el
Estado debe ejercer con respecto a actuaciones y prácticas de terceros que, bajo su
tolerancia o aquiescencia, creen, mantengan o favorezcan las situaciones
discriminatorias.250

Respecto al derecho al libre desarrollo de la personalidad y la eficacia frente a terceros, se debe


adelantar que los principios de igualdad y no discriminación cumplen un rol fundamental, ya que
corresponde a todos los seres humanos un respeto general hacia la personalidad de todos, de
modo que nadie debe ser discriminado por las manifestaciones de su personalidad. El Estado a su
vez, debe promover los principios de respeto y tolerancia que hagan esto posible. En este sentido
el contenido subjetivo del derecho al libre desarrollo de la personalidad debe ser observado y
respetado, tanto por el Estado como por todos los miembros de la sociedad.

En este sentido, la jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana señala:

―La realización personal y el libre desarrollo de la personalidad exigen de parte de


los particulares y del Estado, el reconocimiento y el respeto de las conductas que la

249
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras, sentencia de 29 de
julio 1988 (Fondo)
250
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Opinión consultiva OC-18/03 (Condición jurídica y derechos de
los migrantes indocumentados), 17 de septiembre 2003. Párrafo 104

114
persona realiza, para vivir de manera sana y equilibrada, física y
emocionalmente‖251

En la práctica, para aplicar la teoría del Drittwirkung al Derecho al libre desarrollo de la


personalidad, se debe en primera instancia analizar cada caso en concreto. Luego se determiná si
un atributo o manifestación de la personalidad, se puede configurar dentro de un derecho
fundamental específico o dentro de la protección general del derecho al libre desarrollo de la
personalidad.

José J. Anzures acalara:

―Así, por ejemplo, hay derechos que por su propia naturaleza, despliegan más una
eficacia frente a terceros que frente al mismo Estado, como es el caso de los
derechos de la personalidad (el honor, la intimidad y la propia imagen) (…) que
colisionan directamente con la libertad de expresión y el derecho a la información
que poseen otras personas…‖252

***

En resumen, el contenido objetivo del Derecho al libre desarrollo de la personalidad se


materializa mediante el efecto de irradiación del valor de la dignidad humana que este derecho
proyecta sobre todo el ordenamiento. De modo que ello se traduce, en un deber objetivo del
ordenamiento jurídico de proveer una protección general a la persona humana, a su inseparable
dignidad y a sus inherentes derechos y libertades fundamentales. Así, el libre desarrollo de la
personalidad, establece jurídicamente parámetros al Estado, al derecho, la sociedad y a las
personas, siendo que su influencia, es transversal a todas las ramas del derecho y a las relaciones
sociales en general.

251
Corte Constitucional de Colombia, sentencia T- 424 de 1994
252
(José Juan) ANZURES GURRÍA. ―La eficacia horizontal de los derechos fundamentales‖. En: Revista
Mexicana de Derecho Constitucional, México, Nº 22, enero-junio, 2010. Pág. 25

115
De manera que se puede concluir que el contenido subjetivo del derecho al libre desarrollo de la
personalidad tutela el desarrollo de las personas. Se dota de protección jurídica a las
individualidades humanas y sus exteriorizaciones. Protege la autodeterminación de sus
decisiones y acciones acorde con su propia voluntad, proyecto de vida y particular búsqueda de
la felicidad. Por su parte, el contenido objetivo de este derecho otorga una protección jurídica
general a las personas humanas. Coloca el contenido subjetivo del libre desarrollo de la
personalidad como fundamento y objetivo del Estado y el Derecho; irradia el valor supremo de la
dignidad humana sobre todo el sistema jurídico, de modo que este contenido objetivo se impone
de manera vinculante ante el Estado, el ordenamiento jurídico, la sociedad y terceros.

116

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