Índice
Introducción....................................................................................................................1
Políticas Públicas...........................................................................................................2
Fomento del Empleo Digno............................................................................................2
Escuela Taller de Santo Domingo.................................................................................2
Firmas de Convenios para el Fomento del Empleo Digno y Reconocimientos
Institucional....................................................................................................................2
Plan Nacional de Empleo...............................................................................................3
Programa Primer Empleo...............................................................................................3
Programa Juventud & Empleo.......................................................................................4
Programa Santiago Trabaja...........................................................................................4
Seguridad Social............................................................................................................4
Regulación de las Relaciones Laborales.......................................................................6
Coerción y Política Pública............................................................................................7
Políticas distributivas......................................................................................................9
Políticas regulatorias......................................................................................................9
Políticas redistributivas................................................................................................10
Conclusión....................................................................................................................12
Referencias..................................................................................................................13
Introducción
La presente investigación es realizada con la finalidad de analizar y exponer las
generalidades sobre las políticas públicas, resaltando aspectos importantes que la
describen como un instrumento de solución de problemáticas sociales dentro de la
sociedad en tiempos actuales.
Al implicar el ejercicio del poder político o coerción deliberada, ya sea inmediata o
remota, la política pública implica la reunificación de política y administración; no es
reductible a esta última e intentar hacerlo puede dar lugar a errores de consideración.
Las políticas públicas serán mejor diseñadas e implementadas si se tiene el cuidado
de conceptualizarlas como productos de distintas funciones del Estado, que implican
niveles diferenciales de ejercicio del poder político.
Algunas políticas serán más eficaces, eficientes y legítimas con un papel más activo
de la sociedad civil, pero otras lo serán con un papel más activo del Estado, sin que
sea posible generalizar en uno u otro sentido.
El objetivo de este trabajo es fundamentar la necesidad de evitar enfoques únicos en
el análisis de políticas públicas. Al ser indicadores reales de las distintas funciones
del Estado, las políticas públicas varían grandemente en su naturaleza, contextos,
contenidos y alcances, de modo que analizarlas todas desde un mismo marco de
referencia, por ejemplo el marco pluralista o el elitista-clasista, es una simplificación
que empobrece el análisis y provoca la pérdida de reservas de significado asociadas
a los heterogéneos procesos que conducen a su elaboración, además de que puede
propiciar el compromiso irreflexivo con el statu quo.
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Políticas Públicas
Fomento del Empleo Digno.
En la República Dominicana en los últimos 7 años, 2012-2019, se incorporaron
735,027 nuevos empleos formales en las diferentes ramas de actividades
económicas (Comercio, Construcción, Agricultura, Industrias Manufactureras,
Hoteles, Bares y Restaurantes, Sector Energía, Servicios y otras actividades),
alcanzando un 105% de la meta presidencial Generación de Empleos Dignos.
Se lanzó la nueva Bolsa Electrónica de Empleo (BEE) del Ministerio de Trabajo,
puesta en servicio por El Presidente de la República, Lic. Danilo Medina, en el
proyecto República Digital, actualmente se encuentran activos en el sistema 506,229
candidatos y 11,140 empresas. Del mismo modo se realizaron 205 jornadas de
inclusión social conjuntamente con Dirección General de Programas Especiales de la
Presidencia (DIGEPEP).
Escuela Taller de Santo Domingo.
Se capacitaron 1,172 jóvenes de ambos sexos en diferentes oficios técnicos,
incluyendo personas con discapacidad que representan el 30 % de los formados. De
igual manera, se capacitaron 3,264 jóvenes en condiciones de vulnerabilidad a través
del Programa para Emprendedores, conformados por personas con discapacidad,
madres solteras jefas de hogar y jóvenes que ni estudian ni trabajan (NINI).
Firmas de Convenios para el Fomento del Empleo Digno y
Reconocimientos Institucional.
Se firmaron catorce (14) Convenios nacionales e internacionales para el fomento del
empleo digno, y promover la empleabilidad juvenil a través de programas de
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emprendimiento y autoempleo que respondan a las necesidades del mercado laboral
del país:
Alianzas Estratégica del Ministerio de Trabajo con la Dirección General de
Programas Especiales de la Presidencia (DIGEPEP).
Convenio con PROSOLI y el Ministerio de Trabajo.
Convenio con la Vicepresidencia de la República en el marco del Programa
Ciudad Mujer.
Convenio con la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el
Ministerio de Trabajo, entre otros.
Plan Nacional de Empleo.
Se elaboró el Plan Nacional de Empleo, en consenso con los actores sociolaborales
a través de consultas sectoriales y territoriales con el cual quedó instituida una
cultura de generación de empleos dignos en la República Dominicana.
Programa Primer Empleo.
El Programa Primer Empleo se lanzó el 27 de mayo del 2019, con el apoyo
económico del Presidente Danilo Medina y una alianza con DIGEPEP y el programa
PROSOLI. Dirigido a 6,200 jóvenes de 18-29 años de edad sin experiencia laboral,
para ser capacitado en la modalidad de Entrenamiento para la Inserción Laboral
(EIL), dentro de las instalaciones de las empresas por un período de 3 meses, las
empresas asumen el 80% de inserción de los jóvenes entrenados, haciendo mayor
énfasis en las mujeres y madres solteras (65%), las personas con discapacidad
(10%) y los jóvenes que ni estudian ni trabajan (25%).
El joven recibirá un salario mínimo equivalente al correspondiente a la empresa en la
cual participe del programa. El programa asume los primero 3 meses de salario. El
monto total del programa es de RD$ 510, 748,693.00.
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Se recibieron 33 propuestas de empresas para insertar 600 jóvenes sin experiencia
laboral, la mayoría está en vinculación con las empresas, para iniciar en las
provincias de Santo Domingo, Santo Domingo Oeste, Santiago, La Vega, Bávaro,
Haina y Barahona.
Programa Juventud & Empleo.
Se beneficiaron 2,800 jóvenes de 24 municipios, con una participación de las mujeres
de 55%, siendo el 30% madres solteras. 1,820 jóvenes fueron capacitados en
emprendimiento.
Programa Santiago Trabaja.
Se beneficiaron 956 personas con la ejecución de 26 sub-proyectos en 6 municipios
de la provincia de Santiago, entre estos municipios se encuentran:
Santiago, Tamboril, Navarrete, Villa González y Puñal. Los proyectos se
implementaron a través de 19 Entidades Ejecutoras Locales (EEL).
Se colocaron 399 jóvenes en los parques industriales de zonas francas
ubicados en la ciudad de Santiago, Navarrete y la vega.
Seguridad Social.
Al 31 de octubre 2019, se logró un incremento de 77.67% de la población cubierta
por el Seguro Familiar de Salud. La población dominicana con cobertura de seguro
familiar de salud alcanzó un total de 7, 945,903 personas afiliadas. En el Régimen
Subsidiado se registraron 3,659,666 afiliados y en el Régimen Contributivo 4,286,237
afiliados. El crecimiento de los afiliados al Seguro Familiar de Salud fue de 253,017
afilados en el año, representando un 3.29%.
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Los principales logros del Consejo Nacional de la Seguridad Social, en materia de
Seguridad Social, son los siguientes:
Se incrementó de RD$3,000 a RD$8,000 al año la cobertura de medicamentos
ambulatorios del Plan Básico de Salud (PBS) sin limitar su expendio por
variación en la sustancia activa, se aprobó el Cuadro Básico de Medicamentos
y la cobertura de un millón por eventos de alto costo y procedimientos a recién
nacidos.
Incremento del subsidio por maternidad de 12 a 14 semanas del salario
cotizable.
Incorporación a catálogo de prestaciones de servicios de 27 medicamentos de
última generación para el tratamiento oncológico. Siete medicamentos para
trasplante renal y 44 nuevos procedimientos médicos y cirugías.
Se aprueba Informe sobre el “Plan de Acción RD+Simple y el alcance de los
Programas República Digital, Simplificación de Trámites y Reforma
Regulatoria”, presentado por la Gerencia General del CNSS.
Extensión del plazo de la cobertura de atención médica por accidentes de
tránsito para los afiliados del régimen contributivo.
Se aumentó a las trabajadoras asalariadas el Subsidio por Lactancia Materna
hasta un 33% del salario cotizable inferior a tres salarios mínimos nacional.
Se logró Aumentar de 60 a 65 años de edad la cobertura de la Seguridad
Social.
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Regulación de las Relaciones Laborales.
Se logró la aprobación de 16 tarifas de Salarios Mínimos en los sectores de la
Construcción y afines, Pintores, Industria Azucarera, Instituciones sin fines de lucro
(ONG), Electricidad, Plomería, Carpintería, Zonas Francas, Hoteles y Restaurantes y
Sector Privado no sectorizado, concediendo a los trabajadores una mayor capacidad
adquisitiva.
La institución participó en 348 mediaciones, con 213 actas de acuerdos para disolver
conflictos laborales que afectaron 63,000 trabajadores y trabajadoras, logrando que
las partes se pusieran de acuerdo en dichos conflictos.
Se realizaron 615,399 visitas de inspección del trabajo, fomentando con esto una
cultura de cumplimiento de la normativa laboral, sensibilizando los actores laborales
sobre la prevención del Trabajo Infantil y sus peores formas e impactando de manera
positiva en la ley de Seguridad Social No.87-01, avanzando significativamente en la
Meta Presidencial “Fortalecimiento de la Administración de Trabajo Decente en la
República Dominicana”.
En colaboración con la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) y la Dirección de
Información y Defensa de los Afiliados (DIDA), el Ministerio de Trabajo atendió un
total de 22,786 casos, que fueron remitidos por estas entidades, a los fines de
verificar el cumplimiento de la Ley No. 87/01 de Seguridad Social.
Se depositaron 56,499 planillas de personal fijo y 54,219 establecimientos y
empresas registradas, incrementado el número de registro, en el Sistema Integrado
de Registros Laborales (SIRLA), un total de 1, 135,690 trabajadores.
En lo relativo a la Administración del Trabajo, se beneficiaron a 2, 148,268
trabajadores en todo el territorio nacional. Se ofreció asistencia legal a 2,532
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trabajadores y empleadores con necesidad de representación ante los tribunales de
la República en ocasión de un conflicto laboral.
Se desarrolló el módulo de Certificaciones del Ministerio de Trabajo, la cual incluye
aproximadamente 20 servicios de la Dirección General de Trabajo, esta plataforma
electrónica recibe y entrega los requerimientos de los usuarios en línea, colocando al
Ministerio de Trabajo como parte de las instituciones del gobierno electrónico, lo cual
ha sido una meta presidencial.
Fueron beneficiados 1, 207,914 trabajadores/as en el seguimiento al cumplimiento de
la Normativa de Seguridad y Salud en el Trabajo. Se conformaron 7,960 Comités
Mixtos de Seguridad y Salud en el Trabajo, se certificaron 1,472 empresas por
cumplimiento del Reglamento 522-06 de Higiene y Seguridad en el Trabajo
beneficiando a 422, 770 trabajadores de ambos sexos.
Coerción y Política Pública
La coerción, sostiene Lowi (1970), es el concepto más importante en la política:
instituciones, administración, gobierno y poder giran en torno a ella. Para argumentar
su tesis de que la coerción es inevitable en la vida colectiva, este autor cita algunas
ideas de Hume y de Olson. El primero afirma que dos o unas pocas personas pueden
ponerse de acuerdo para solucionar un problema común, pero que se pongan de
acuerdo mil o un millón de personas es sencillamente imposible; las relaciones
individuales cara a cara son cualitativamente diferentes a las relaciones entre la
gente en grandes colectividades y en este segundo caso, concluye Hume, la gran
respuesta es la sociedad política. Olson, por su parte, confronta los factores
colectivos más allá del comportamiento individual y demuestra que ninguna
asociación voluntaria ha resuelto el problema de la coerción; que ésta es
consustancial a la naturaleza de la vida política colectiva.
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Las generalizaciones que parten de las condiciones individuales, interpersonales o
de pequeños grupos, continúa Lowi, son inaplicables cuando tales condiciones no
están presentes. El hecho más significativo sobre el gobierno es que éste coerce y
los diferentes tipos de coerción proveen un conjunto de parámetros en el que las
políticas públicas tienen lugar. La política pública es coerción deliberada y como tal
implica la reunificación de política y administración; como se verá más adelante con
cierto detalle, las políticas redistributivas y regulatorias implican coerción inmediata,
mientras que las distributivas y las constituyentes (las que definen los grandes
arreglos de la vida institucional) implican formas mediadas o remotas de coerción.
Al consistir fundamentalmente en repartos de beneficios, las políticas distributivas
implican baja coerción, que se desplaza al sistema general de ingresos públicos o a
los que no tienen acceso al programa en cuestión. Al margen de quienes sean los
beneficiarios de una política distributiva, en la generalidad de los casos sus costos
serán cubiertos por los contribuyentes mediante la indirecta e institucionalizada
coerción de los impuestos. Por su parte las politicas regulatorias, que norman las
conductas particulares, pueden ser más o menos coercitivas, pero su proceso político
será más dinámico, descentralizado y pluralista que el proceso distributivo.
En el caso de las políticas redistributivas la coerción actúa no sobre la conducta
individual sino sobre el entorno de la conducta, de modo que incluso cambios
incrementales, por ejemplo, en la legislación laboral, pueden activar extensas
relaciones de clase e involucrar modelos completos de compromiso, que llegan a ser
de carácter nacional. Lowi plantea incluso una política (politics) de las políticas
redistributivas, ella misma un objeto de estudio.
Lowi encuentra que el proceso de las políticas distributivas está casi por completo
centrado en los comités del Congreso, en una suerte de política clientelar (logroliing)
que tiende a definirse en los corrillos de los comités, sin grandes debates
parlamentarios.
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En contraste, el proceso de las políticas regulatorias es fuertemente parlamentario,
ya sea que las iniciativas vengan de los comités o del Poder Ejecutivo, con amplias
discusiones entre legisladores que se hacen eco o son francos defensores de
intereses de grupos potencialmente afectados por las regulaciones en cuestión.
Políticas distributivas
Cuando se trata de distribuir desde el gobierno recursos nuevos para impulsar
objetivos que se consideran relevantes, por ejemplo la modernización tecnológica de
las pequeñas empresas, el uso de plaguicidas orgánicos para proteger el medio
ambiente, el mejoramiento genético del hato ganadero o la promoción del empleo
juvenil, entre una infinidad de posibles objetivos a financiarse con recursos públicos,
los gobiernos tienen a su disposición un vasto y creciente repertorio de políticas para
alcanzarlos, siempre abierto a la innovación y la creatividad. Se trata en general de
políticas públicas de baja conflictividad (Aguilar, 2016b) y una remota y habitualmente
imperceptible coerción.
En la arena distributiva, escribe Lowi (2013), las relaciones políticas se aproximan a
lo que Schattschneider llamó la no interferencia mutua: es correcto que cada quien
busque beneficios para sí mismo, pero es incorrecto que se oponga a que otros
busquen sus propios beneficios. Esto desde luego es fácil de entender, dado que los
receptores de las políticas distributivas son todos ganadores y no tienen en principio
por qué quejarse de que haya otros ganadores. En la generalidad de los casos, los
beneficiarios de estas políticas no son quienes financian sus costos, sino el conjunto
de los contribuyentes.
Políticas regulatorias
Al implicar el ejercicio directo de la coerción y un grado de conflictividad
habitualmente mayor que las políticas distributivas, las políticas regulatorias no
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siempre son apropiadas para ser decididas en redes de actores. Responden a otra
función del Estado, distinta de la de distribuir fondos para impulsar objetivos que se
presumen relevantes; su intención no es distribuir, sino regular los comportamientos
de personas, empresas, asociaciones e instituciones para asegurar objetivos que
también se definen como relevantes, por ejemplo la competencia entre empresas, la
protección del medio ambiente, el funcionamiento de los mercados o el cumplimiento
de normas de la más diversa naturaleza por parte de los productores de bienes y
servicios, entre muchos otros objetivos posibles.
La definición de los términos de una política regulatoria en el marco de redes donde
están presentes los mismos actores que deben ser regulados -a veces en posiciones
mayoritarias-, tiende a relajar o suavizar los medios de la regulación al grado de
hacerlos inoperantes, como describe Majone en su ejemplo de la regulación de las
descargas de contaminantes al manto freático en países europeos. En los comités de
cuenca franceses, que tienen un papel central en la definición de los cobros por
descargas, Majone encontró que tienen preeminencia los industriales, que son los
principales contaminadores.
La definición de los cobros queda sujeta al regateo y las negociaciones a grado tal
que, más que instancias reguladoras, los consejos de cuencas son más parecidos a
sociedades de amigos, donde el interés compartido es bajar los pagos por descargas
tanto como sea posible; las cuotas se han fijado muy por debajo del límite de la
racionalidad económica y, aun así, el gobierno ha debido otorgar reducciones y
ayudas financieras para los pagos que deben hacer las industrias (Majone, 2000).
Políticas redistributivas
La función redistributiva del Estado desborda el marco liberal clásico (Locke, 2000) y
también el neoliberal (Gómez, 1990) y el libertario (Nozick, 2012); para estas
corrientes del pensamiento político el Estado simplemente no tiene derecho a
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redistribuir los bienes existentes en la sociedad sino, en todo caso, alentar la
producción de bienes nuevos que puedan mejorar las condiciones de vida de la
población, pero sin afectar a nadie.
Para Nozick, por ejemplo, el único Estado que se justifica es un Estado mínimo
limitado a las estrechas funciones de protección contra la violencia, el robo, el fraude
o el incumplimiento de contratos; cualquier Estado más extenso viola el derecho de
las personas de no ser obligadas a hacer ciertas cosas y, por tanto, no se justifica; el
propio Nozick subraya dos implicaciones de su tesis: el Estado no puede usar su
aparato coactivo con el propósito de hacer que algunos ciudadanos ayuden a otros o
para prohibirle a la gente actividades para su propio bien o protección; las políticas
redistributivas, como es evidente, no tienen lugar en el modelo de Estado mínimo que
postula Nozick.
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Conclusión
Al finalizar con la investigación propuesta, queda la satisfacción de realizar las
siguientes aclaraciones como consideraciones finales para concluir la misma, dado
que desde luego todos los tipos de políticas son importantes y todos demandan
esmerados estudios y análisis, pero sería un error confundir, por ejemplo, una política
redistributiva con una distributiva, porque responden a distintas funciones del Estado
y también por sus diferentes grados de complejidad y conflictividad, por el distinto
papel que en cada una desempeña la coerción o ejercicio del poder político, o por
sus implicaciones tan disímiles en términos de su impacto social, entre otras
consideraciones.
El tema de la coerción es fundamental; las políticas redistributivas y las regulatorias
precisan de un ejercicio inmediato o directo del poder político, por ejemplo, para
implementar políticas redistributivas de la riqueza y/o el poder que, probablemente,
enfrentarán fuertes resistencias de los intereses afectados.
Las políticas sociales de corte redistributivo, requieren de un ejercicio directo de la
coerción para imponer pérdidas a actores con poder a favor del interés público en el
proceso de las políticas. Olvidar este hecho y pretender formular tales políticas con
métodos consensuales en el marco de redes donde están presentes los mismos
actores que serían afectados por ellas, es del todo inapropiado.
En contraste, una política pública que no implica un ejercicio directo de la coerción,
por ejemplo, la distribución de apoyos financieros para la modernización tecnológica
de las pequeñas y medianas empresas, será probablemente más eficaz, eficiente y
legítima si se formula en el marco de redes de actores donde están presentes los
pequeños y medianos empresarios. Hablamos simplemente de diferentes funciones
del Estado.
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Referencias
Ministerio de Trabajo. (2019). Memoria institucional. Santo Domingo, República
Dominicana.
Lowi, T. (2013). Políticas públicas, estudios de caso y teoría politica. En L. F. Aguilar
(Estudio introductorio y Ed.), La hechura de las políticas. México: Miguel Ángel
Porrúa.
Nozick, R. (2012). Anarquía, Estado y utopia. México: Fondo de Cultura Económica.
Majone, G. (2000). Evidencia, argumentación y persuasión en la formulación de
políticas. México: Fondo de Cultura Económica.
Gómez, E. (1990). Reflexiones sobre el neoliberalismo. En Reforma del Estado: Las
razones y los argumentos. México: Fundación Cultural Somex y IEPES del PRI.
Locke, J. (2000). Ensayo sobre el gobierno Civil. México: Editorial Porrúa.
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