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La División del Reino de Israel

El capítulo 1 de 1 Reyes describe cómo Adonías intentó usurpar el trono de su padre David, pero el profeta Natán frustró el plan y Salomón se convirtió en el nuevo rey. Salomón recibió sabiduría y riqueza de Dios y gobernó sabiamente sobre un período próspero de paz en Israel. Construyó el templo y otros edificios, pero más tarde adoró a otros dioses debido a la influencia de sus esposas extranjeras. Su reino se dividió después de su muerte.
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La División del Reino de Israel

El capítulo 1 de 1 Reyes describe cómo Adonías intentó usurpar el trono de su padre David, pero el profeta Natán frustró el plan y Salomón se convirtió en el nuevo rey. Salomón recibió sabiduría y riqueza de Dios y gobernó sabiamente sobre un período próspero de paz en Israel. Construyó el templo y otros edificios, pero más tarde adoró a otros dioses debido a la influencia de sus esposas extranjeras. Su reino se dividió después de su muerte.
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1 REYES CAPÍTULO 1

Primero de los Reyes empieza con un intrigante relato acerca del intento del hijo
de David, Adonías, de usurpar el trono de su padre. La acción inmediata del
profeta Natán frustra el plan, y Salomón es nombrado rey. A Jehová le agrada la
petición del recién entronizado rey y le da “un corazón sabio y entendido” y “tanto
riquezas como gloria” (1 Reyes 3:12, 13). La sabiduría del rey no tiene igual, y su
riqueza es incomparable. Israel goza de un período de paz y prosperidad. Entre
las obras de construcción que realiza Salomón se hallan el templo de Jehová y
diversos edificios gubernamentales. Jehová le garantiza a Salomón: “Estableceré
el trono de tu reino sobre Israel hasta tiempo indefinido”, con la condición de que
el rey permanezca obediente (1 Reyes 9:4, 5). El Dios verdadero también le
advierte de las consecuencias de ser desobediente. Sin embargo, con el tiempo
Salomón llega a tener muchas esposas extranjeras y, a causa de la influencia de
ellas, comienza a adorar a dioses falsos cuando ya es de edad avanzada. Jehová
predice que su reino será dividido. Salomón muere en el año 997 antes de nuestra
era, lo que pone fin a su reinado de cuarenta años. Su hijo Rehoboam asciende al
trono. Jeroboán y el pueblo se acercan al rey Rehoboam y le piden que disminuya
la carga que su padre Salomón impuso sobre ellos. En vez de acceder a su
petición, el rey los amenaza diciéndoles que impondrá cargas aún más pesadas.
Diez tribus se rebelan y nombran rey a Jeroboán. El reino queda dividido:
Rehoboam gobierna en el reino meridional, compuesto de las tribus de Judá y
Benjamín, y Jeroboán gobierna en el reino septentrional de diez tribus de Israel.
Para evitar que el pueblo vaya a Jerusalén a adorar a Jehová, Jeroboán coloca
dos becerros de oro, uno en Dan y otro en Betel. Entre los reyes que gobiernan en
Israel después de Jeroboán están Nadab, Baasá, Elah, Zimrí, Tibní, Omrí, Acab y
Ocozías. Abiyam, Asá, Jehosafat y Jehoram suceden a Rehoboam en Judá. Entre
los profetas que estuvieron activos en los días de estos reyes se encuentran
Ahíya, Semaya y un hombre de Dios cuyo nombre no se menciona, así como
Jehú, Elías y Micaya.

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