El maxi error del Mini
El Mini llegó a ser el auto más vendido de Reino Unido, pero su éxito de ventas
disfraza una historia sorprendente.
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Bueno, bonito y barato...
En la década de 1950, la British Motor Corporation o BMC contrató al legendario
diseñador Alec Issigonis pues quería fabricar un auto barato que no consumiera
mucha gasolina.
Con el Mini, Issigonis condensó la esencia del auto en un vehículo que no era
extravagante o derrochador, pero sí genial.
El diseño rompió el molde: sus dimensiones eran increíblemente compactas y su
motor transversal y tracción delantera permitía que el 80% del área del piso del
automóvil se usara para pasajeros y equipaje.
Después probar el prototipo, el jefe de la BMC, Sir Leonard Lord, señaló que
debía venderse por 500 libras esterlinas (unos US$670), para que fuera más
barato que su competencia más cercana, el Ford Anglia, que se vendía por £610
(US$800).
Y para convertir al Mini en el auto más deseado no sólo por el precio, el equipo se
aseguró de que personalidades como Los Beatles y el actor Peter Sellers fueran
los primeros en tenerlos. Otras celebridades empezaron a comprarlos, así como
más y más gente.
Se convirtió en el auto británico más vendido de la historia, con una producción de
5,3 millones de unidades.
¿A cuánto?
Los jefes de Ford estaban muy preocupados, pero también
desconcertados: ¿cómo podían vender el auto a un precio tan bajo?
Decidieron desarmarlo para ver cómo lo habían hecho.
...muy barato.
"Lo desmantelamos por completo incluso hasta el punto de romper y costear todos
los componentes", recordó en conversación con la BBC el ex planificador de
productos de Ford, Bob Howe.
"Según nuestro análisis, Ford habría incurrido en un costo de £35 por encima del
precio de venta".
Al parecer, Sir Leonard no le había prestado atención al tema del costo de
producción: hacer cada Mini costaba £535 pero se vendía por £500.
Eso es una locura en el mundo empresarial.
En cualquier análisis de compañías que fracasan, la razón en aproximadamente 7
de cada 10 casos tiene que ver con precios equivocados.
FUENTE DE LA
Los alemanes no cometieron el mismo error que los ingleses.
La historia del Mini revela cuán importantes son los precios correctos si desea
convertir un producto exitoso en un negocio exitoso.
Con el tiempo, BMC tuvo que comenzar a fabricar versiones más caras del
automóvil para generar ganancias.
La producción de Mini finalmente se cerró en el año 2000. Para entonces, su
dueño era BMW, que después lanzó su propia versión de Mini...
...a precios que iban de £11.000 a £24.000: la Bayerische Motoren Werke o Fábrica
Bávara de Motores no iba a cometer el mismo error.
LLUVIA DE IDEAS
Era ruidoso y tenía problemas de transmisión. Con la lluvia se ahogaba, y las ruedas
se gastaban en un santiamén. No tenía un andar demasiado suave, y el motor tendía
a sobrecalentarse. Muchos de esos detalles fueron solucionándose con el tiempo,
pero otros se hicieron endémicos. Además las ventas iniciales no resultaron brillantes.
El tiempo pasó, y para 1962 las ventas del Mini comenzaron a robustecerse… pero, a
su vez, la BMC comenzó a perder dinero a mansalva. Un estudio realizado por
la Ford – quienes investigaron el modelo con detenimiento para ver si valía la pena
copiarlo – demostró que la BMC vendía el Mini por debajo de su costo.
La BMC respondió con que ganaba dinero – unos míseros 14 dólares por auto -, lo
cual demostró que el esquema de costos era ridículamente ajustado. Una huelga o
una demora en la producción, y los números del Mini pasaban al rojo de manera
instantánea.
oche que le resultaba más costoso producir… y a la larga esto terminó por generarle
números rojos. La BMC comenzó a fusionarse con diversas companías – primero con
la Jaguar; después con la Leyland – para intentar inyectar dinero en sus alicaídas
finanzas, pero cada año que pasaba era peor.
En 1994 la BMW adquirió al grupo Rover – propietaria entonces de la marca – y,
contrariamente a lo esperado, decidieron relanzar el auto. Un Mini reformulado logró
obtener la aprobación de las normas europeas de seguridad y emisión de gases, y en
el 2000 la BMW decidió despacharse con un Mini totalmente remodelado,
manufacturado esta vez como auto de lujo.
Es innegable el impacto cultural que tuvo el Mini en sus cincuenta años de vida. Fue
el patrón modelo de una generación de compactos, y fue un caso ejemplar en cuanto
a ingeniería. Generó una legión de fans y creó su propia leyenda. Y redefinió la
historia del automóvil como pocos modelos lo han hecho.
Consecuencias
Causas -Ser absorbidos por la competencia
- Competencia desleal -Perdidas a largo plazo
-Falta de inteligencia de negocio en -Las guerras de precios perjudican a todos,
relacion al costo beneficio incluido a quienes las desatan
-No tener una proyección de trabajo por -La guerra de precios te lleva a una mala
falta de planificación calidad de tus productos debido a que la
mayoria de la producción es a bajo costo
- Efecto bola de nieve debido al exceso
no obtuvieron ganancias por la venta de los
del posicionamiento de la marca por vehiculos,sino que a corto plazo se generaron
productos a bajo costo perdidas
no haber realizado un esquema de costo los costos tanto financieros como de
por unidad de carro reputación pueden ser enormes
buscar alianzas sin la debida
investigacion de mercados