EL LIBERALISMO EN
AMÉRICA LATINA
EL LIBERALISMO EN EL SIGLO XX.- El siglo xx se inició en américa latina bajo
las primicias políticas y económicas del liberalismo, resumidas en los discursos de la
modernidad. En el aspecto económico, los liberales desarrollaron una base económica
centrada en la exportación de materias primas como el gaucho, el café, el tabaco, el
azúcar, el cobre, el estaño y el petróleo. Algunas de ellas se producían ya en el siglo
anterior, mientras que otras eran nuevas.
CARACTERISTICAS.- Las principales características de este modelo fueron: -El
fortalecimiento de la inversión estadounidense y el repliegue europeo. La nueva potencia
económica invirtió en actividades como los ferrocarriles, las comunicaciones, la industria
petrolífera y el comercio.
-La formación de economías de enclave, las regiones controladas por compañías,
generalmente extranjeras, que recibieron de los países concesiones que les permitían
controlar no solo la economía de la región sino también la política.
-Diversas formas de injerencia del capital extranjero. Mientras en el caribe y
Centroamérica el capital fue invertido de forma directa, en el sur, el dominio se dio
mediante empréstitos.
LA MIGRACIÓN EUROPEA.- Otra de las características de la economía
latinoamericana a inicios del siglo xx fue el incremento de la migración europea a países
como Argentina y Brasil y en menor medida a Chile, Perú y México. La mayoría de los
migrantes provenían de Italia y España, además de Alemania, Francia e Inglaterra.
Inicialmente se dirigieron a las áreas rurales, donde se dedicaron a la agricultura; pero
después prefirieron quedarse en las ciudades donde vendían su fuerza de trabajo en las
nacientes industrias, conformando la clase obrera.
LAS SOCIEDADES URBANAS.- La evolución económica y demografía transformo
las ciudades en espacios de movilidad social y de expansión de las oportunidades
laborales. Pero al mismo tiempo, fueron centros de conflictos sociales y políticos que se
manifestaron con más nitidez desde la primera década del siglo xx.
Se establecieron sistemas nacionales de educación y se fomentó la lectura con la edición
de periódicos y folletines y la creación de bibliotecas públicas. Así se fortaleció la clase
media formada por comerciantes, burócratas, militares y profesionales.
LA DEMOCRACIA LIBERAL.- La vida política estuvo controlada por los
terratenientes y las elites urbanas. De acuerdo al grado de participación ciudadana y la
conformación de grupos de poder, se presentaron los siguientes sistemas políticos:
-Democracias representativas.- En países como Argentina, Chile o Uruguay se impuso un
sistema parlamentario con elecciones que ampliaron la ciudadanía y los derechos
políticos a gran parte de la población masculina.
-Gobiernos oligárquicos.- En países como Colombia, Perú, Costa Rica o Bolivia, las elites
mantuvieron el poder mediante una democracia formal, pero limitada y excluyente para
las clases populares debido a la existencia del voto censitario.
-Dictaduras militares.- En Centroamérica, Venezuela o Ecuador el poder se mantuvo en
manos de una casta militar. Los gobiernos modernizaron sus países pero sin democracia
y bajo una fuerte presencia de capitales estadounidenses.
LA CULTURA DEL LIBERALISMO.- La admiración por lo europeo llego también
a las artes y la literatura. En los teatros y salones de conciertos se interpretaban obras de
autores europeos. Por otro lado en las universidades y en otros ámbitos intelectuales se
discutían las nuevas tendencias filosóficas y artísticas provenientes de Europa. En torno a
estos debates surgieron, a fines del siglo XIX nuevas propuestas que buscaban generar
un pensamiento propiamente latinoamericano.
LOS GOBIERNOS
POPULISTAS EN
AMÉRICA LATINA
UNA NUEVA GENERACIÓN DE POLÍTICOS.- La crisis de la economía
mundial originada en el crack de la bolsa de Nueva York en 1929, llego a América Latina y
modifico la economía y el orden político de la región. A inicios de la década de 1930, los
gobiernos liberales de la mayoría de los países latinoamericanos fueron derrotados por
movimientos que contaron con la participación activa de los sectores militares y que
fueron guiados por una nueva generación de políticos críticos frente al sistema liberal.
LOS PRINCIPIOS DEL POPULISMO.- La crisis económica, el surgimiento de
nuevos grupos sociales, el fortalecimiento de la clase media y la reorganización política,
exigieron un manejo diferente de la dirección del estado. En Chile, Perú, Colombia y
Ecuador se instauraron gobiernos moderados que mantuvieron las bases del liberalismo
con algunas reformas frente a los cambios de la situación mundial.
CARACTERISTICAS.- Si bien los gobiernos populistas tuvieron características
particulares en los diferentes países entre ellas se encuentran:
-Para ascender al poder los populistas buscaron el apoyo masivo de la clase obrera, los
marginados, los desempleados y todos aquellos que buscaban terminar con el poder de la
oligarquía.
-El apoyo popular fue recompensado con diversas medidas sociales referidas a la
seguridad social y el derecho al trabajo entre otros. Esta política genero el respaldo de
los sectores populares hacia los gobiernos, lo cual permitió mantenerse en el poder por
varias décadas.
-Los gobiernos populistas orientaron su actividad hacia el fortalecimiento y el desarrollo de
la industria nacional.
LOS GOBIERNOS POPULISTAS.- En México el gobierno populista de Lázaro
Cárdenas llevo adelante la reforma agraria tan esperada por los grupos campesinos del
país. Entrego tierras entre más de un millón de familias organizadas en diez mil
comunidades llamadas ejido y estableció un banco nacional Ejidal para apoyar
económicamente a los nuevos propietarios con esta medida se incrementó la producción
agrícola y se fortaleció el mercado interno.
En Brasil Getulio Vargas instauro el Estado Novo una experiencia de corte autoritario que
busco la centralización estatal de apoyo al desarrollo industrial y de regulación de las
relaciones laborales a favor de los trabajadores.
En Argentina, el presidente Juan Domingo Perón llevo a cabo una política económica de
nacionalizaciones y de apoyo a la industria. Fueron nacionalizados el banco central y
varias empresas de servicios públicos (ferrocarriles, teléfonos); también se crearon
empresas como gas del estado, agua y energía y aerolíneas Argentinas.