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El Lewis: Símbolo Masónico de Elevación

El documento describe el símbolo masónico del Lewis o loba, un dispositivo utilizado para elevar piedras en la construcción. Consiste en un trípode conectado a una piedra cúbica por cuerdas y poleas. Representa la fuerza necesaria para mover piedras pesadas en la construcción del carácter. También simboliza la transmisión de conocimiento de padres a hijos y el deber de los hijos de cuidar a sus padres en la vejez.

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El Lewis: Símbolo Masónico de Elevación

El documento describe el símbolo masónico del Lewis o loba, un dispositivo utilizado para elevar piedras en la construcción. Consiste en un trípode conectado a una piedra cúbica por cuerdas y poleas. Representa la fuerza necesaria para mover piedras pesadas en la construcción del carácter. También simboliza la transmisión de conocimiento de padres a hijos y el deber de los hijos de cuidar a sus padres en la vejez.

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EL LEWIS

El Lewis o loba es uno de los dispositivos que le permitía a un masón operativo elevar cargas con las pesadas piedras de
tamaños requeridos por el plan y ubicarlas con seguridad y exactitud en el sitio elegido.
El símbolo que nos presenta está formado por un trípode tres patas conectados por un sistema de cuerdas y poleas a
una piedra pulida cúbica. Aparece en los cuadros de logia en grado de aprendiz y su función y significado simbólico se
explica en la ceremonia de iniciación.

Este símbolo, visto globalmente, evoca otras imágenes: por ejemplo el delta luminoso, la conexión entre el ternario y la
unidad, esa de la vertical y de la ascensión desde los hilos a plomo. El Lewis en sí mismo, una herramienta de los
masones constructores, es la pieza metálica en forma de cola de pato que se inserta en la piedra y que conectada a la
cuerda y poleas, permite la acción de levantar.

El nombre de Lewis probablemente proviene del latín ¨ leuis¨ (l.e.u.i.s sería le -ou-is) que significa levantarse. El agujero
formado específicamente para acomodar el dispositivo se denomina "agujero en el Lewis" o "lugar del Lewis¨. Se rellena
con el mismo mortero de la construcción después que la pieza se halla ubicado.

 Según ciertas fuentes, Lewis sería originario del término francés "Lobo", cuyo uso está documentado desde 1611 y una
segunda explicación es la que se refiere a la analogía entre el lazo, símbolo de constancia y perseverancia, y la mandíbula
de una loba a la que es imposible hacer soltar a su presa cuando es atacada.. Esta etimología propuesta demuestra la
función del Lewis y el conjunto en que se inscribe, constituyendo la herramienta de elevación propia del rito de
emulación, puesto que no se conoce en otra parte; rito cuya transmisión tiene lugar en la tradición inglesa normalmente
por vía oral y uno de cuyos principios es sostener que se aprende practicando, sin escritos; el rito de emulación no
incluye las referencias alquímicas y otros elementos de "fantasía de la imaginación" (como las denomina Alec Mellor)
que caracterizan a los ritos continentales.

Por ejemplo, la deambulación, el principio de la purificación por los elementos y los viajes en la ceremonia de iniciación
tales como los practicamos nosotros. Apelando a trabajar a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo, este rito
profundamente impregnado de referencias judeo-cristianas, se caracteriza por el predominio del ritual sobre las
planchas, pues «.. el corazón de la Masonería está dentro de su ritual.

Así tradicionalmente, hay pocas o ninguna plancha en las tenidas, pero mantiene la posibilidad de las ¨Lecturas durante
los ágapes. Me permito aquí presentar un punto especial e importante de este rito, el cual podría señalar cómo se
enfrentan a las costumbres de algunos masones continentales; el derecho a la palabra se les da a los aprendices! ... Y la
usan!
Es necesaria una explicación ahora mismo: los ritos ingleses practican el principio del "aprendiz ingresado" y del
¨aprendiz entrante¨. El aprendiz entrante es un profano que aún no ha sido iniciado, pero que se beneficia de alguna
instrucción antes de la ceremonia. Esta condición de entrada es aún más marcada cuando se trate del hijo de un masón,
llamado "louveteau", el hijo de la loba, y estará exento de investigación. El Aprendiz ingresado es el que ya ha sido
iniciado y participa en los trabajos de logia. El silencio ya no le es más impuesto, sino propuesto, lo que no disminuye en
nada la importancia iniciática y conduce al visitante a preguntarse acerca de su propio viaje. Esto también implica que el
aprendiz ingresado más antiguo sea el que da la primera lección a los nuevos iniciados durante la ceremonia de
recepción. .

Puesto que el escenario está montado, ahora volvemos al Lewis, la loba. Una primera observación: la loba eleva una
piedra tallada cúbica y no una piedra bruta.

En el estudio de este símbolo, opté por usar las referencias bíblicas a causa del contexto y de lo judeocristiano del rito. Y
también y sobre todo, porque ese texto estructura nuestra cultura y puede ser utilizado como fuente de elementos
simbólicos, sin ningún tipo de enfoque verdaderamente religioso; el Tetragrámaton se entiende entonces como una
referencia a la esencia del Ser, ya sea que esa fuente sea llamada Dios, GADU u otra. Dentro de una ceremonia en el rito
de emulación, una lectura de la plancha trazada acerca del cuadro, es decir, la Tabla de logia, proporciona los elementos
de explicación de los símbolos que están representados, y que a mi entender se incluyen en el Lewis del grado de
aprendiz. La plancha trazada precisa que… "la piedra en bruto es el símbolo del hombre en su infancia o en las primeras
etapas de su vida", mientras que la "piedra cúbica simboliza al hombre al declive de sus años." La transición de una a
otra se realiza por el iniciado, "gracias a la atención amorosa y vigilante de sus padres o sus maestros dispensadores de
una educación liberal y virtuosa, que elevó su alma. " Esta piedra cúbica o "piedra perfecta", representa, veremos más
adelante, una piedra de fundación.

En primera lectura, sería un masón con experiencia. Pero quizá es también la experiencia extraída de la práctica del
ritual, de acuerdo a la lógica del rito de emulación, y por todos los FM, la identificación y análisis de diversos
componentes internos. Sin embargo, conviene tenerse en cuenta el verdadero simbolismo del Lewis; no está en
términos de contraste entre la piedra bruta y piedra cortada, sino en otro de decodificación, que discutiremos más tarde
para ensamblar en este conjunto, simbólicamente entendido como una globalidad que trasciende a las partes que lo
constituyen.

La plancha trazada, es decir, la explicación del cuadro de Logia, expuesta al nuevo iniciado durante la ceremonia, nos
habla en primer lugar de la transmisión de la Fuerza empleada en la acción de levantar la piedra, antes que evocar a la
Fuerza sobre la que se basa la transmisión. Ella precisa que ¨ El Lewis o loba simboliza la Fuerza¨ .

El Lewis transmite la fuerza de elevación y hace posible el desplazamiento de la piedra a la cual está ligado. El proceso de
transmisión de las fuerzas en la elevación de la piedra ilustra una de las finalidades del lazo simbólico entre el Lewis y la
Fuerza: cada uno deberá hacer frente a dificultades, a veces consideradas demasiado engorrosas, para los componentes
de nuestra personalidad que pueden ser demasiado pesados y deberemos hacer esfuerzos para cargarlas.
El Lewis, ilustra la transmisión de la fuerza para mover la piedra que parece demasiado pesada, y luego elimina toda
tentación de ceder a la tentación de ignorar algunas de las piedras que construyen nuestro carácter, por miedo a no
poder actuar sobre ellas. Así pues, nos deja lejos de la tentación de ignorar los componentes del interior a que nos
enfrentamos en términos masónicos. Esta fuerza lleva a la consolidación de la conciencia, la capacidad de estructurarnos
en torno a las piedras fundamentales que son nuestras construcciones culturales en adaptación constante.

 Además, yo siempre menciono la plancha trazada,.. “lobato es el nombre dado al hijo de un masón. Da ayuda a sus
padres para soportar la carga de los problemas diarios que debe cumplir a causa de su edad, su ayuda en momentos de
necesidad y así hacer que el resto de su vida sea feliz y libre de preocupaciones. . Si fue buena la educación, el cachorro
se convierte en el bastón de la vejez de sus padres. Si la educación fue un éxito, si la transmisión se llevó a cabo y fue
recibida, entonces el niño se hará cargo de sus padres".

La iniciación masónica mantiene un fuerte lazo con el orden social y se convierte en una filigrana como un medio de su
salvaguarda. El símbolo es ante todo un instrumento de reproducción de una sociedad dada, en particular en ciertas
clases sociales, por su moral social, no importa si se reconoce que ciertos escritos enuncian los principios de tolerancia
mutua que algunas familias hoy día pueden ignorar. "Al hacerlo, él (el cachorro) tendrá el privilegio de ser recibido
masón antes que nadie, tan digno y merecedor como sea. "

Así, este símbolo, dentro de la tradición masónica que lo emplea, representa en primer término una visión moral de la
sociedad y de un código de conducta en la manera en que un padre educa a sus hijos y para los hijos de honrar a su
padre. Y nadie puede negar, aunque nos preocupe, que el camino masónico constituye una educación que también
tiene por función asegurar la reproducción de la sociedad en que opera.

La Francmasonería se convierte así en el guardián del orden social, el paradigma de la civilización. Y el premio para el
cachorro de mérito, pero también para el padre, es la concesión de privilegios en el proceso de integración en la logia.

Este reconocimiento de la calidad de Lewis al hijo del francmasón también puede, bajo ciertas reglas, ser objeto de una
ceremonia y permitir a esa persona que utilice un delantal especial. Pero tal reconocimiento no es equivalente a una
iniciación y no le permite asistir como miembro de pleno derecho a la logia. La plancha trazada recuerda también a
todos los asistentes a la ceremonia, que al desbastar la piedra no se le quita más de lo que está estrictamente marcado
en un plan arquitectónico que organiza una transmisión y una recepción y que al acompañar a esta construcción hace
posible la evolución. La confrontación con sí mismo da a cada paso la capacidad de decir "yo", de ser conscientes y
encontrar su lugar como la piedra en la arquitectura. La importancia de la alteridad en la construcción de una capacidad
de pensarse como individuo en ¨trance de ser " para captar el Ser en la temporalidad, y reafirmar, recuerda a todos
aquellos que han experimentado la iniciación, que están solos ya que nacen y mueren solos, porque la experiencia es en
gran parte incomunicable. Pero también recuerda que le permite progresar y solo la introspección hecha posible por la
ritualidad en cada tenida, se integra en cada uno a su manera.
Detengámonos por un momento en el punto preciso de anclaje en el cubo de piedra del Lewis. Este anclaje sufre a la vez
las fuerzas gravitatorias y las fuerzas de elevación desarrolladas para levantar la piedra en la Fuerza por la cual la
Elevación se hace posible.

Así, el movimiento se da cuando las fuerzas de oposición no se equilibran, pero sigue siendo necesario para que este
movimiento sea sinónimo de creación y de progreso, que las fuerzas que nos impulsan a mirar hacia atrás y nos
envuelven, no sean más poderosas que el profundo deseo de liberación, que el llamado de la luz que un día nos llevó a
dar un golpe en la puerta del templo.

En este punto debemos volver.

Es cierto que el cuarto de reflexión no existe en el ritual de Emulation, pero para los que somos masones continentales,
el punto de anclaje del Lewis somos nosotros y nos conecta de nuevo, especialmente al VITRIOL.

Al profano se le coloca en el centro del cuarto de reflexión para indicarle, por medio de símbolos, que la iniciación le
demandará que vaya al centro de sí mismo, al punto de anclaje del Lewis, punto de apoyo de sus esfuerzos. Y por ese
viaje inmóvil, es que comenzará a identificar los múltiples componentes de lo que le va a sonreír en el espejo la noche de
su iniciación. La Cábala enseña que la creación del mundo nace de un tsimtsoum, un movimiento de retracción del Ser
que abrió así la posibilidad de que el universo exista y ofrezca a la humanidad un espacio donde se acceda al
pensamiento y el libre albedrío.

La Iniciación, por el silencio, ofrece el descubrimiento de un francmasón, se abre a las fases de introspección y de
externalización, la contracción y la expansión de la conciencia y en este doble movimiento, es que conduce a la
comprensión de la complejidad de la alteridad interna y externa que componen la unidad de su conciencia.

Este punto de anclaje, ¿será el punto de retracción, el primer punto del Tsimtsoum interior antes de una fase de
expansión? ¿Hay algún punto relacionado con el aspecto humano de una parte, a un componente de lo sagrado? Hablo
aquí del Ser, que algunos creen que se refiere a la fe y a la referencia a Dios. Pero, tal vez sea algo más simple, pero
mucho más inquietante, el punto de origen de las pulsiones del punto desde el cual se extiende el EGO devorador.

Y cuando el trabajo iniciático no se produce de la manera correcta, cuando un elemento no queda en su lugar, ¿no
corremos acaso el riesgo elevar la piedra cúbica a través de un EGO muy afilado? Algunos pueden pensar que si el punto
de unión, punto de partida, hace referencia a Dios, la iniciación se remite a la voluntad divina; otros que si el punto de
anclaje fuera VITRIOL, el iniciado abriría sus canales internos en la forma debida.

En este enfoque, la primera hipótesis es determinista, mientras que en la otra, el iniciado se abre al mundo de forma
voluntaria. Pero en lugar de "v.o.i.e.s. ¨ el debería estar hablando de voix ¨ v.o.i.x ¨. ( N. del T. Aparentemente es un
juego de palabras. En efecto, en francés Voz se escribe VOIX, y Canales se escribe VOIES.)

Cualquiera que sea el punto de referencia, se identifique con una voluntad interna o externa, lo que esta "voz" nos
recuerda puede ser la ilusión del Ego, proyectando fantasías o ilusiones de libre albedrío, ya que ambos se ejercen en un
contexto social particular y, a menudo con poco o ningún conflicto. Qué trampa!

Pero el deseo no expresado de cualquier persona que llama a la puerta del templo no se encontrará dentro del grupo,
los compañeros de viaje que le ayuden a identificar y evitar esta trampa. Así que cualquiera que sea la hipótesis, este
punto de anclaje nos representa el único conocimiento verdaderamente inaccesible, la letra de los Compañeros, la
palabra desconocida pero fundadora. Es decir, el Principio por el que comienzan tanto el Génesis como el Evangelio de
San Juan: BERESCHIT , y ¨En el Principio…¨.

Ese punto de anclaje no será eso que hallamos de sagrado en cada uno nosotros y que nos habla interiormente de la
potencia creadora del Ser?. El que dice, pidiendo la luz, "No soy yo soy todavía la totalidad de mi mismo, todavía no
puedo ser", la ubicación de un anclaje del Lewis, por el silencio de la búsqueda iniciática, abre la mente para escuchar
otro aliento, un murmullo en el interior, que le ofrece acceso a otras palabras: Ehye Asher Ehye: "Yo soy el que soy". ....
Así que para el novel iniciado como para a todos los francmasones, encontrar el punto de anclaje ancla del Lewis, el
punto interior de sujeción a la cadena de unión se vuelve crucial. Tal vez sea el punto que nos sitúe en el tiempo y el
espacio y conecte a cada uno de nosotros con los francmasones del pasado. .... Para llegar a ser un día, él mismo un
enlace de transmisión, uno de los instrumentos de aceptación de la no permanencia y de la lucha contra la ilusión La
ilusión de la que había hablado Heráclito: "Entramos y no entramos en las mismas aguas, somos y no somos”

Herramienta de fijación, el Lewis permite reunir y recoger las piedras en grupo.

En este aspecto, es una herramienta de agregación. Además esta característica justifica su lugar y el de herramienta que
compone la plancha trazada de primer grado; esa capacidad de reunir lo que aparentemente está disperso en una
construcción ordenada lo ubica más cerca de la cadena de unión, cosa que no existe en ese rito.

Su inclusión en la cadena de la unión significa mucho para la persona que realiza este esfuerzo, le dará la misión de
encontrar su lugar, ya sea en grupo o por sí mismo, reajustando permanentemente la relación con sí mismo, su
equilibrio, su capacidad de conciencia de auto-definición y reflexión de su conciencia. Esta redefinición se lleva a cabo
para cada uno, a través de procesos sucesivos de recepción- construcción, por su engrandecimiento personal y la
participación en las distintas etapas de tal progresión, las fluctuaciones cíclicas de recepción y transmisión que
caracterizan a la F.M.

Es posible que la negativa a aceptar que nos encontramos en un momento determinado y, por tanto, por la aceptación
del movimiento permanente, también es peligrosa para nuestra necesidad de estabilidad o fijeza. La aceptación de esta
idea de movimiento y reajustes constantes es difícil, pero, acaso no participa ella también de los elementos constitutivos
del viaje y sus reencuentros?

La ceremonia de iniciación, una ceremonia agregativa, opera para cada FM presentando una re-interrogación de su
propia historia por un volver al camino y ofreciendo una re inicialización del Egrégor del grupo alrededor de un nuevo
miembro. Para el grupo, el anfitrión de este nuevo bloque para el edificio, el nuevo eslabón en la cadena, además de la
re-fundación de su Egrégor, le recuerda que tiene la responsabilidad de determinar si la persona puede convertirse en
miembro del grupo y cuál es su misión en la transmisión de la fuerza. Y por la posibilidad de que todo el mundo en una
ceremonia se reconecte con los principios que se han propuesto durante su propia iniciación, el nuevo aprendiz toma
toda su dimensión de piedra del ángulo fundacional del Egrégor del grupo.

 Una logia que no inicie de esa manera puede poner en peligro su cohesión al no probar su capacidad para integrar una
nueva piedra y por lo tanto para hacer frente a una nueva alteridad exterior, que será para cada miembro, la de revivir y
re-inicializar su propio compromiso y por lo tanto hacer frente a su alteridad interior. Cada FM, de forma individual,
revive su propia iniciación, y por una nueva escucha de principios enunciados, re-inicializa su propio enfoque.

Para el iniciado nuevo, hablar de la piedra de fundación le indica que él mismo deberá determinar la naturaleza del
servicio por su juramento de fraternidad, laicidad y humanismo. La agregación al grupo de una nueva piedra pasa por la
asignación del nuevo aprendiz a un lugar simbólico.

En las ceremonias de iniciación de cada rito sea Emulación o Continental, el nuevo aprendiz se coloca en la cabeza de la
columna del norte, la esquina noreste de la logia. Y en los ritos continentales, este lugar no se explicita, sí lo es durante
la ceremonia de iniciación del ritual de Emulación con la exhortación hecha por el Venerable al nuevo aprendiz. El lugar
en la esquina noreste es la de la piedra de fundación cuyo significado simbólico se ofrece tanto al grupo como al nuevo
aprendiz.

La piedra colgada en el Lewis, como es una piedra de fundación, no puede ser una piedra en bruto sino una piedra
tallada. El Lewis sostiene la piedra de fundación que está ubicada en el ángulo Noreste. El posicionamiento Noreste se
inscribe en la simbología más antigua de la orientación de los lugares sacros, orientados al ESTE( que es la situación del
Venerable Maestro y el Delta Luminoso). Además, por su posición sobre o al lado de la banca del Primer Vigilante, el
Lewis establece con el ángulo Noreste la partición de zonas de sombra y luz en el seno de la logia.

Los dos rituales insisten sobre la idea de circulación de la luz, bajo dos formas distintas. Volvamos a preguntar a nuestro
amigo el Lewis: ¿Qué es? Hemos visto que multiplica la fuerza de elevación para colocar la piedra de fundación sobre la
que se edificará el templo interior construido con un objetivo a determinar, pero una vez que el templo este construido,
qué colocará? ¿Porqué lo sagrado debe vivir en el santo de los santos?, pero eso es otro tema que deberá resolverse
más adelante.
Las múltiples representaciones, siempre en un anexo de este conjunto ilustran la función primordial dada al Lewis:
Colocar una piedra de fundación.. Estamos de vuelta en la transmisión, pero no en el primer nivel, de la idea de la
educación, sino más bien de una transmisión de la construcción desde el corazón de la idea de la alteridad: la ética Los
símbolos nos transmiten un significado oculto que debemos buscar y en una sociedad que es iniciática, cuya misión es
transmitir los significados, los símbolos sean una visión hacia la ética.

Esta búsqueda de la ética en cada símbolo es primordial ya que permite a las personas que buscan su verdad no
detenerse en la forma material que sus ojos perciben. Y esta distancia que se establece entre el buscador y el objeto de
estudio le permite evitar la reducción de la idea a la forma que esa cultura le ha dado, a no identificar más el Ser con la
materia.

Y el peligro de la idolatría, que reduce la distancia que implica la percepción y la construcción de alteridad, pienso que
está presente en todas las etapas del curso. Y al posicionarse por examen de los símbolos y de los rituales es como abrir
frecuentemente cajas de perfume para descubrir en cada una alguna fragancia distinta que no constituye una marca de
ningún grado en particular…. Este posicionamiento por búsqueda de lo ético en cada símbolo es importante ya que
permite a las personas que buscan su verdad no detenerse en la forma material que sus ojos perciben.

La búsqueda de lo ético recupera también el no aturdimiento de los sentidos sino más bien el enriquecimiento de los
mismos.(N. del T. - Para complementar este trabajo, puede agregarse que los hijos de masones que pueden ser
adoptados por la logia, según los distintos países se denominan, Lobatos, Lobetones, Lobeznos, Louveteaus, Luvatones y
Lewis. .-Término que Sir Baden Powell, adoptó para denominar a los más pequeños de sus Boy Scouts)

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