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Evangelium Vitae y Derechos de Niños en Guatemala

El documento trata sobre la encíclica Evangelium Vitae del Papa Juan Pablo II y el caso Villagrán Morales y otros vs. Guatemala ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La encíclica defiende la inviolabilidad de la vida humana desde una perspectiva cristiana y se opone al aborto y la eutanasia. El caso analiza la responsabilidad de Guatemala por detenciones y asesinatos de niños de la calle a manos de agentes policiales en los años 90. La Corte estableció que Guatemala viol
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Evangelium Vitae y Derechos de Niños en Guatemala

El documento trata sobre la encíclica Evangelium Vitae del Papa Juan Pablo II y el caso Villagrán Morales y otros vs. Guatemala ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La encíclica defiende la inviolabilidad de la vida humana desde una perspectiva cristiana y se opone al aborto y la eutanasia. El caso analiza la responsabilidad de Guatemala por detenciones y asesinatos de niños de la calle a manos de agentes policiales en los años 90. La Corte estableció que Guatemala viol
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Evangelium Vitae y Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán

Morales y otros) [Link]

Introducción.-
"El Evangelio de la vida" es una encíclica escrita por Juan Pablo II y publicada el 25 de
marzo de 1995. Implica el valor y la inviolabilidad de la vida humana. Ademas se opone a
los experimentos sobre aborto, anticoncepción, métodos de reproducción asistida, embriones
y eutanasia. Dicho texto tiene un fondo muy importante en el contexto actual, las
legislaciones alrededor del mundo manifiestan puntos de vista distintos con respecto al
derecho a la vida, puntos de vista disfrazados bajo la palabra protección, como diría la propia
encíclica “La defensa y la promoción de la vida no son monopolio de nadie, sino deber y
responsabilidad de todos. El desafío que tenemos ante nosotros, a las puertas del tercer
milenio, es arduo. Sólo la cooperación concorde de cuantos creen en el valor de la vida
podrá evitar una derrota de la civilización de consecuencias imprevisibles” (VATICANO,
1995). El presente trabajo tiene el objetivo de retratar el criterio de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos con respecto a la inviolabilidad de la vida en el caso de los niños de la
calle. Antes es menester aclarar que se analizarán todos los elementos fácticos y jurídicos
para tener una posición más resaltante en torno a la hermenéutica estatista actual.

Evangelium Vitae
Consideramos que la carta encíclica del Sumo Pontífice Juan Pablo II es un manifiesto
ideológico que defiende la posición institucional de la religión Cristiana en relación a la
inviolabilidad directa, indirecta y potencial de la vida humana y su dignidad. Posición
dogmática que es para la comunidad Cristiana un lineamiento inflexible teorizado por Juan
Pablo II, que a su vez se inspiró en Jesús, quien dijo que vino para que tengamos vida y ésta
en abundancia1. En síntesis, ésta encíclica se caracteriza por ser, además de un postulado
crítico del irrespeto a las leyes de Dios, una celebración de contracultura para honrar la vida
que según el Cristianismo Dios nos dio. Vida que es concebida como principio vivificador y
creador de más vida. Principio que lucha contra la trinidad satánica y sus fuerzas malignas.

Para el Cristianismo, “toda vida y toda moción vital proceden de la Vida, que está
sobre toda vida y sobre el principio de ella. De esta Vida les viene a las almas el ser

1 Cfr. Carta Encíclica Evangelium Vitae.


inmortales, y gracias a ella vive todo ser viviente, plantas y animales hasta el grado
ínfimo de vida. Además, da a los hombres, a pesar de ser compuestos, una vida
similar, en lo posible, a la de los ángeles. Por la abundancia de su bondad, a nosotros,
que estamos separados, nos atrae y dirige. Y lo que es todavía más maravilloso:
promete que nos trasladará íntegramente, es decir, en alma y cuerpo, a la vida perfecta
e inmortal. No basta decir que esta Vida está viviente, que es Principio de vida, Causa
y Fundamento único de la vida. Conviene, pues, a toda vida el contemplarla y
alabarla: es Vida que vivifica toda vida.” (...) “Los mandamientos de Dios nos
enseñan el camino de la vida. Los preceptos morales negativos, es decir, los que
declaran moralmente inaceptable la elección de una determinada acción, tienen un
valor absoluto para la libertad humana: obligan siempre y en toda circunstancia, sin
excepción. Indican que la elección de determinados comportamientos es radicalmente
incompatible con el amor a Dios y la dignidad de la persona, creada a su imagen. Por
eso, esta elección no puede justificarse por la bondad de ninguna intención o
consecuencia, está en contraste insalvable con la comunión entre las personas,
contradice la decisión fundamental de orientar la propia vida a Dios.”2

Por el antes descrito talante intelectualmente hostil de esta encíclica, la misma ha sido muy
criticada por arrogarse la impostura de la forma de concebir la vida humana y del cómo se
debe y puede existir en la tierra, y así coartar libertades básicas, particularmente sexuales y de
pensamiento. Gladys Parentelli describe esta encíclica como una dictadura espiritual y
patriarcal de la jerarquía eclesial, porque en este escrito son sólo hombres los citados y los
que deliberan sobre las subjetividades y derechos de la vida de una mujer, y porque cree que
su interpretación sesgada de la moralidad a partir de su cosmovisión Cristianocentrica no
tiene argumentos suficientes para justificar una prelación jerárquica en su atención y
acatamiento dentro de sociedades y estados de derecho en los que rigen modelos de
convenciones sociales, respeto, pluralidad, libertad y democracia.

Importancia del Evangelium vitae en relación al derecho a la vida


En esencia, la Carta Encíclica Evangelium Vitae es una actualización de la proclamación del
Concilio Vaticano II. En esa línea el magisterio Cristiano de 1995 mantiene que,

“todo lo que se opone a la vida, como los homicidios de cualquier género, los
genocidios, el aborto, la eutanasia y el mismo suicidio voluntario; todo lo que viola la
integridad de la persona humana, como las mutilaciones, las torturas corporales y
mentales, incluso los intentos de coacción psicológica; todo lo que ofende a la
dignidad humana, como las condiciones infrahumanas de vida, los encarcelamientos
arbitrarios, las deportaciones, la esclavitud, la prostitución, la trata de blancas y de
jóvenes; también las condiciones ignominiosas de trabajo en las que los obreros son
tratados como meros instrumentos de lucro, no como personas libres y responsables;
todas estas cosas y otras semejantes son ciertamente oprobios que, al corromper la

2 Idem
civilización humana, deshonran más a quienes los practican que a quienes padecen la
injusticia y son totalmente contrarios al honor debido al Creador.3”

Es decir que para la doctrina Cristiana la vida es un absoluto que no admite excepciones. Esta
postura intransigente es particularmente ilustrada en relación al aborto y la pena de muerte.
Sobre los que la encíclica no admite consideraciones especiales en casos ordinarios o
extraordinarios. Desde la perpectiva del pontificio una violacion y un homicidio en ningun
caso podrian derivar en una muerte causada por un aborto o condena a muerte
respectivamente, puesto que constituyen violaciones de la creacion divina y el mandamiento
de no matar. Mandamiento que va más allá de un sentido meramente literal en relación a la
acción y efecto de atentar contra la vida. En este sentido la encíclica concluye que los
legisladores son cohonestadores casi cómplices de la muerte, porque a través de votos
parlamentarios mal direccionados por sustratos ideológicos no Cristianos, estarían
relativizando el derecho a la vida al admitir causales que permiten “matar” (Cfr. Vial, 2010).
Finalmente, comprendemos la buena fe de la voz oficial de la iglesia de querer resguardar el
derecho a la vida en el sentido más amplio de su alcance y comprensión, sin embargo
consideramos que en ese afán se enajenaron y volvieron apáticos de las circunstancias
extremas e involuntarias que suscitadas podrían “justificar” la muerte en resguardo de un
interés superior de la vida misma y su dignidad.

Sentencia de 19 de noviembre de 1999. Serie C No. 63 “ Corte IDH. Caso de los “Niños
de la Calle” (Villagrán Morales y otros) [Link]”
El presente caso hace referencia a la responsabilidad internacional del Estado por la
detención y posterior asesinato de Julio Caal Sandoval, Jovito Juárez Cifuentes, Anstraum
Villagrán, Henry Giovanni Contreras, Federico Figueroa Túnchez por parte de agentes
policiales, así como a la falta de investigación y sanción de los responsables de los hechos 4 se
aborda los siguientes derechos de la Convención Americana de Derechos Humanos: Artículo
1 (Obligación de respetar los derechos.) , Artículo 19 (Derecho de niño) , Artículo 25
(Protección Judicial) , Artículo 4 (Derecho a la vida) , Artículo 5 (Derecho a la Integridad
Personal) , Artículo 7 (Derecho a la libertad personal) , Artículo 8 (Garantías Judiciales).
Esta jurisprudencia contiene un análisis integrador del derecho a la vida , asimismo otorga
criterios conceptuales sobre el enfoque del interés superior del niño.

3 Ibidem
4 Véase en: [Link]
En cuanto a los hechos; el presente caso se contextualiza en una época caracterizada por un
patrón común de acciones al margen de la ley, perpetradas por agentes de seguridad estatales,
en contra de los “niños de la calle”. Esta práctica incluía amenazas, detenciones, tratos
crueles, inhumanos y degradantes y homicidios como medio para contrarrestar la
delincuencia y vagancia juvenil.
El 15 de junio de 1990, en la zona conocida como “Las Casetas”, una camioneta se acercó a
Henry Giovanni Contreras, de 18 años de edad, Federico Clemente Figueroa Túnchez, de 20
años, Julio Roberto Caal Sandoval, de 15 años y Jovito Josué Juárez Cifuentes, de 17 años.
De dicho vehículo descendieron hombres armados miembros de la policía, quienes los
obligaron a subir al mismo. Luego de estar retenidos por unas horas, fueron asesinados.
Asimismo, el 25 de junio de 1990 fue asesinado Anstraum Aman Villagrán Morales,
mediante un disparo de arma de fuego, en el sector de “Las Casetas”. No se realizaron
mayores investigaciones ni se sancionaron a los responsables de los hechos.5
En cuanto al análisis de fondo que realiza la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(CrIDH) se puede rescatar el siguiente apartado:

El derecho a la vida es un derecho humano fundamental, cuyo goce es un


prerrequisito para el disfrute de todos los demás derechos humanos. De no ser
respetado, todos los derechos carecen de sentido. En razón del carácter fundamental
del derecho a la vida, no son admisibles enfoques restrictivos del mismo. En esencia,
el derecho fundamental a la vida comprende, no sólo el derecho de todo ser humano
de no ser privado de la vida arbitrariamente, sino también el derecho a que no se le
impida el acceso a las condiciones que le garanticen una existencia digna. Los Estados
tienen la obligación de garantizar la creación de las condiciones que se requieran para
que no se produzcan violaciones de ese derecho básico y, en particular, el deber de
impedir que sus agentes atenten contra él (CORTE IDH.1999, SENTENCIA DE 19
DE NOVIEMBRE DE 1999. SERIE C No. 63 : Fondo).

En concordancia con uno de los alegatos finales de la Comisión (CIDH) que, destacó las
características de ius cogens del derecho a la vida y el hecho de que constituye la base
esencial del ejercicio de los demás derechos.6 Finalmente la corte decidió que el Estado de
Guatemala vulnero los derechos alegados , en este caso se puede observar la defensa por la
vida y la vida digna en conexión directa con los pilares de la Doctrina Social de la Iglesia
(DSI) solidaridad, la dignidad de la persona humana, el bien común y la subsidiariedad.

5 Véase en: [Link]


6 Ibidem
Conexión del Evangelium vitae con la sentencia Niños de la Calle VS Guatemala

Cómo se desarrolló con anterioridad el evangelium vitae, promovido por el Papa Juan Pablo
II en 1995, contenía en su esencia un mensaje de proteger a la vida y generar las condiciones
para una vida digna.

El hombre está llamado a una plenitud de vida que va más allá de las dimensiones de
su existencia terrena, ya que consiste en la participación de la vida misma de Dios. Lo
sublime de esta vocación sobrenatural manifiesta la grandeza y el valor de la vida
humana incluso en su fase temporal. En efecto, la vida en el tiempo es condición
básica, momento inicial y parte integrante de todo el proceso unitario de la vida
humana. Un proceso que, inesperada e inmerecidamente, es iluminado por la promesa
y renovado por el don de la vida divina, que alcanzará su plena realización en la
eternidad (VATICANO,1995:1).

Este documento también considera las amenazas para la vida humana, donde los distintos
actos de violencia condicionan la pacífica convivencia. Un caso es precisamente los hechos
narrados, en la jurisprudencia, objeto de estudio del presente trabajo. En la misma se puede
apreciar hechos que atentaron contra la vida misma y contra los hijos más nobles de Dios, los
niños,niñas que a luz de Madre Teresa se entiende:

Los niños son el futuro de la humanidad, y por su naturaleza necesitan ayuda. En


ocasiones, los niños se ven obligados a crecer en condiciones que claman al cielo; en
muchas partes del mundo se carece de una asistencia sanitaria, una alimentación
adecuada, un mínimo de educación escolar o, incluso, de un hogar. Asimismo, hay
continuos escándalos como el tráfico de niños, el trabajo infantil, el fenómeno de los
«niños de la calle», la utilización de niños en las guerras, el matrimonio con menores
o la pederastia. Es indispensable combatir tanto a nivel nacional como internacional
cualquier vulneración de la dignidad de los niños que pueda ser causada por la
explotación sexual o por cualquier otra forma de violencia (KUPPERS, Arnd, et al,
2016 :123).

La Corte IDH, coincide en la protección especial de las niñas y niños, en ese sentido haciendo
un análisis de la Convención sobre los Derechos del Niños, considera:
Cuando los Estados violan, en esos términos, los derechos de los niños en situación de
riesgo, como los “niños de la calle”, los hacen víctimas de una doble agresión. En
primer lugar, los Estados no evitan que sean lanzados a la miseria, privándolos así de
unas mínimas condiciones de vida digna e impidiéndoles el “pleno y armonioso
desarrollo de su personalidad”33, a pesar de que todo niño tiene derecho a alentar un
proyecto de vida que debe ser cuidado y fomentado por los poderes públicos para que
se desarrolle en su beneficio y en el de la sociedad a la que pertenece. En segundo
lugar, atentan contra su integridad física, psíquica y moral, y hasta contra su propia
vida (CORTE IDH.1999, SENTENCIA DE 19 DE NOVIEMBRE DE 1999. SERIE C
No. 63 : Fondo).

La Corte IDH coincide con la finalidad del contenido “Evangelium Vitae” en la defensa sobre
la vida y la vida digna. Es en ese sentido que ambas instituciones y la sentencia como la
encíclica tienen conexión en la defensa de la vida en base a principios del Derecho
Internacional de los Derechos Humanos que de igual forma coinciden con los principios de la
Doctrina Social de la Iglesia.

Conclusiones.-
En principio se ratificó el objeto y finalidad de la encíclica como directriz fundamental para
comprender y desarrollar el derecho a la vida y el grado de alcance en cuanto a la protección
integral de este derecho.
Dentro del desarrollo del caso “Villagrán Morales y otros” “Niños de la "Calle" puede
entenderse como un paso importante para expandir el aporte a la defensa del derecho de vida
y vida digna, principalmente para aquellos que históricamente no se encuentran en las
siguientes condiciones. Así como el Estatuto del Niño y del Adolescente permitió dar
visibilidad y prioridad política al problema de las campañas de exterminio de los niños de la
calle de Brasil, una sentencia internacional como ésta puede cumplir la misma función en
relación con Guatemala, país que ha decidido aplazar por siempre la entrada en vigencia de
una nueva legalidad para la infancia. Además de su valor intrínseco, como acto de justicia,
refleja también la importancia y la utilidad del recurso al sistema interamericano de
protección de derechos humanos para dar al problema visibilidad y posicionamiento como
problema de derecho, de derechos humanos.

BIBLIOGRAFÍA

1. CORTE IDH (1999). “Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros)
[Link] (fondo)”,Sentencia de 19 de noviembre de 1999. Serie C No. 63.
2. KUPPERS, Arnd, et al (2016). Docat. ¿Qué hacer? La Doctrina Social de la Iglesia.
London.
3. PAPA JUAN PABLO II. (1995) Carta encíclica Evangelium vitae. Libreria Editrice
Vaticana.
4. PARENTELLI G. (1995) El que no tenga pecado lance la primera piedra» (Juan
8,7). Reflexiones acerca de la Encíclica Evangelium Vitae. Universitat de Barcelona.
5. VIAL, J. (2010). El sentido social en la Encíclica Evangelium Vitae. Revista
Humanitas. Pontificia Universidad Católica de Chile.

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