Jesús en el Templo
INTRODUCCIÓN
El texto que vamos a meditar hoy, en nuestra reunión de Célula, trata de una de las experiencias
más interesantes de nuestro señor Jesús en una de sus idas al Templo de Jerusalén. Quizás los
discípulos nunca hubieran imaginado que ocurriría lo que ellos iban a ser testigos oculares. Pero,
aquella experiencia aún hoy día nos ministra de manera poderosa acerca de nuestra comprensión
de Quién es Dios y nuestra relación con Él. Permitamos al Espíritu de Dios que nos haga
comprender debidamente este relato y que Él nos modele la vida y nuestras acciones a fin de que
no dañemos nunca Su Templo que somos cada uno de nosotros. El apóstol Pablo dijo a los
creyentes en Corinto: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en
vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el
cual sois vosotros, santo es.” (1 Corintios 3:16-17).
Temas: Deshonestidad, Iglesia, Ira, Juicio, Oración, Popularidad.
Lucas 19:45-48
“45 Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,
46 diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de
ladrones. 47 Y enseñaba cada día en el templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los
principales del pueblo procuraban matarle. 48 Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque
todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.”
“45 Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,
46 diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de
ladrones.
Al Señor le molesta ver que la gente halla hecho del templo un mercado, donde compran y
venden. Es obvio que en el mercado cada quien comprará lo que está a su alcance, muchos
regatearán el precio y otros serán engañados por los vendedores dándoles sus productos a mayor
precio, aprovechando de su ignorancia o inocencia.
Cristo Jesús se siente profundamente ofendido contra aquellas personas que hacían abuso y que
hacían negocio en la casa de Dios. En el tiempo de Jesús las personas tenían que venir al templo a
ofrecer sus ofrendas para hallar el perdón de sus pecados y cuando venían de muy lejos podían ir
al templo a comprar unas palomas u otro animales y ahí ofrecerlos, en el caso de las personas que
eran extranjeras, estos venían al templo y como no se podía ofrecer en el templo moneda
extranjera entonces se encontraban los cambistas pero estos les cambiaban la moneda pero a un
tipo de cambio elevados a favor de los comerciantes y no así de los extranjeros. Entonces esto era
lo que sucedía afuera de la casa de Dios
Isaías 56: 7 yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos
y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para
todos los pueblos.
Entonces los hombres habían pervertido todo esto, habían llenado completamente varios lugares
del templo para colocar ahí sus puestos de negocios y de estas maneras hacer sus ganancias
deshonestas.
Aquí nos encontramos 2 cosas:
1.- Que Cristo Jesús desecha por completo que los hombres en la casa de Dios hagan negocios
2.- Que Cristo Jesús no le agrada que el hombre saque ventaja en las cosas espirituales
Es por eso que vemos un Cristo limpiando, purificando, enfadado, echando fuera a los que venden
y compran. Personas que miran solamente como negocio la obra del señor
No solamente estos hombres estaban robándoles a los hombres, estaban cometiendo doble
pecado. ¿Porque? Porque no solamente le robaban a las personas, sino que le robaban la gloria de
Dios, un lugar tan santo, tan sagrado en donde Dios tenía que ser adorado
Ahora hay personas que ignoran en estos tiempos que ellos son un templo de Espíritu Santo y
viven ensuciando su vida con todo tipo de pecado.
si bien el texto se refiere al templo de forma física, también puede estar haciendo referencia a
nuestro interior, nuestra casa, nuestra alma, nuestro corazón.
Muchas veces también puede convertirse en una cueva de ladrones si no cuidamos nuestro propio
interior, el corazón, la sede de los sentimientos. Allí donde habla Dios.
Nuestra casa también se puede ensuciar si dejamos entrar al mal espíritu, al enemigo a través de
las malas obras, por eso es importante recordar como estamos por dentro.
Recordemos que la palabra del Señor nos dice que nosotros somos TEMPLO del Espíritu Santo, y
por lo tanto estamos llamados a vivir la nueva vida de la Gracia. La gracia que nos sostiene, que
nos invita a tener una vida más plena
1ra de corintios 6:19 ¿No saben ustedes que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que Dios les
ha dado, y que el Espíritu Santo vive en ustedes? Ustedes no son sus propios dueños,
Aquí vemos a un Cristo celoso porque la caso e Dios debería de ser llamada CASA DE ORACION, no
podía ser un mercado, mucho menos una cueva de ladrones, no era el lugar indicado para que
estas personas estuvieran haciendo estos negocios ilícitos enriqueciéndose y haciendo sus
negocios fraudulentos dentro del templo de Dios.
Entonces cristo los reprendía y los echaba porque era un lugar para que los hombres estuvieran en
oración con Dios, era un lugar de intimidad con el señor y no un lugar para sacar provecho
47 Y enseñaba cada día en el templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales
del pueblo procuraban matarle.
Aquí vemos otra vez el corazón endurecido del pueblo.
Lo vemos celosos, incomodos por la predicación de Jesús y de alguna manera por sus beneficios,
porque quizás ellos hacían sus ganancias deshonestas y por eso planeaban matarlo ab quien era su
salvador, a quien le debían todo.
Así quizás nos encontramos hoy en día, con un corazón duro, rechazando a Cristo Jesús y así
estaban los lideres religioso de sus tiempos
48 Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.”
Mateo 26:55 En aquella hora dijo Jesús á las gentes: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y
con palos á prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me
prendisteis.
La gente estaba siendo bendecida a través del mensaje del señor Jesús, y estos líderes religiosos
solamente pensaban en matarlo.