Trabajo practico N° 1
Institución: Escuela Normal “Superior Osvaldo Magnasco”
Nivel: Profesorado de Educación Secundaria en Lengua y Literatura
Espacio Curricular: Gramática II
Tema: Historia de la Lengua Española de Rafael Lapesa
Modalidad: Trabajo Práctico
Profesora: Flores, Mariano
Curso: 2° Año
Año lectivo: 2021
Fecha de entrega: 14/10/21
Alumno: Taborda, Mariano
Introducción:
En el siguiente trabajo se desarrollará parte de la historia de nuestra
lengua y cómo fue evolucionando a lo largo del tiempo.
La lengua castellana, tal como la conocemos en la actualidad, es el resultado de un
constante proceso de evolución fonética, principalmente, y del aporte de otras lenguas primitivas
o modernas que dejaron huellas.
A lo largo del tiempo y con el avance de las nuevas tecnologías la lengua española ha sido
modificada y empleada de diferentes formas por sus hispanohablantes.
1- Realizar una descripción e informe general sobre el contenido y tratamiento
que hace el autor sobre tres capítulos interrelacionados. Agregar citas textuales.
2- ¿Cuál es el vinculo que se da entre la lengua española con el tema central
del capítulo? ¿Qué importancia tiene ese aspecto dentro de la lengua?
3- ¿De qué manera se relaciona el contenido del capítulo con la actualidad?
¿Han cambiado algunos modos, formas, influyó ese proceso histórico? Realizar una
reflexión final sobre los cambios dados.
4- Indaga cuáles son las particularidades/características que posee la lengua
española en la Argentina.
5- Durante el año 2018, se habló mucho sobre el llamado “lenguaje
inclusivo”. ¿De qué se trata? ¿Qué postura tomó la RAE y la Academia Argentina de
Letras frente a este tema? ¿Cómo futuros profesores de Lengua y Literatura qué
posicionamiento debemos tomar?
1- Las lenguas prerromanas
Pueblos aborígenes, inmigraciones y colonias.
La historia de nuestra península antes de la conquista romana encierra un cúmulo de
problemas que los investigadores tuvieron que construir apoyándose en datos heterogéneos y
ambiguos.
Al alborear los tiempos históricos, los pueblos con un idioma común sobrevivieron en el
vasco actual que se hallaron establecidos en ambos lados del Pirineo. Por la costa de Levante y
regiones vecinas se extendía, la cultura de los iberos de origen probablemente norteafricano, a
ellos se debió la península el nombre de Iberia, que le dan los escritores griegos.
La actual baja Andalucía y el Sur de Portugal fueron asiento de la civilización tartesia o
turdetana. Se ha relacionado a los tartesios con los tirsenos de Lidia, en Asia Menor, de los cuales
proceden los tirrenos o etruscos de Italia.
El florecimiento de la civilización tartesia fue largo, y la antigüedad nos ha transmitido
curiosas noticias acerca de ella, mantenían relaciones comerciales con el Sur de España al igual
que los fenicios. Éstos y los griegos se disputaron el predominio en la región tartesia, como
resultado los fenicios se establecieron en las costas meridionales.
Las lenguas de Hispania prerromana
En la época de Augusto (geógrafo griego Estrabòn) afirmó que entre los naturales de la
península hispana había diversidad de lenguas. Tal aserto ha sido corroborado por estudios que en
nuestro siglo se han hecho. La ibérica sirvió para lenguas pre célticas o célticas; pero no se ha
encontrado hasta ahora ninguna inscripción. A pesar de ello el análisis de los textos ha permitido
reconocer como elementos gramaticales o derivativos ciertas secuencias de caracteres que se
repiten. Cuando se trata de inscripciones ibéricas o tartesias, la dificultad es mucho mayor.
Las principales zonas lingüísticas de la Hispania prerromana pueden distinguirse con
cierta claridad. El Celtibérico era una lengua celtica, pero arcaizante con notables diferencias; en
los últimos decenios se ha avanzado mucho en el conocimiento de las lenguas hispánicas
prerromanas de origen indoeuropeo, aunque el problema lingüístico se ha mezclado durante largo
tiempo con cuestiones étnicas (apoyándose en nombres geográficos).
El vascuence y su extensión primitiva
Mientras el resto de la península aceptó el latín como lengua propia, olvidando sus
idiomas primitivos, la región vasca conservó el suyo. No por eso permaneció al margen de la
civilización que trajeron los romanos; la asimiló en gran parte, y el enorme caudal de voces
latinas que incorporó, transformándolas hasta adaptarlas a sus peculiares estructuras, es la mejor
prueba del influjo cultural romano.
Desde nombres como abere- animal (< Habere hacienda, “bienes”) Kipula y típula “cebolla” (< cepulla).
Respecto al origen del vascuence son dos las opiniones más persistentes y favorecidas,
según unos el vascuence es de procedencia africana y presentan significativas coincidencias con
las lenguas camíticas (Beréber copto, cusita y su danés), en cambio, apoyándose en semejanzas
de estructura gramatical, sostienen que hay comunidad de origen entre el vasco y las lenguas del
Cáucaso; y no faltan teorías conciliadoras, según las cuales el vasco es una lengua mixta.
El país vasco no sufrió la dominación romana como en el resto de la península y por eso
conservó su propia lengua.
Substratos lingüísticos prerromanos en la fonología española
La romanización de la península fue lenta, pero intensa, hizo desaparecer las lenguas
anteriores, a excepción de la zona vasca. A través del latín, subsistieron hábitos prerromanos en
la pronunciación, tonalidad y ritmo del habla; ésta influyó en el latín hispánico hasta la época en
que nacieron los romances peninsulares. La influencia de los substratos primitivos no es el único
en la formación de los romances, la penetración de la cultura latina hubo de reducirla mucho.
Lenguas romances
El pueblo romano hablaba lo que se conoce como latín vulgar, diferente del que se
empleaba en la clase culta y dominante, y del que se usaba para escribir. Ese latín vulgar, que era
principalmente coloquial (es decir oral, no escrito), contenía gran cantidad de giros, variaciones y
jergas propias de las regiones de donde provenían los soldados y ciudadanos romanos que
llegaban a la Península Ibérica.
Con el tiempo, sufrió cambios y dio origen a las distintas lenguas romances.
Al llegar a Hispania, los romanos impusieron su lengua: el latín.
El latín se mezcla con las lenguas primitivas que coexistían en la Península.
La distinta evolución del latín originó la formación de distintas lenguas que reciben el
nombre de lenguas románicas (neorrománticas o neolatinas).
La lengua madre estas lenguas es el latín: castellano, catalán, gallego, italiano, francés,
portugués, rumano, romanche (Suiza) retorromano (Retia-Suiza), Sardo (serdenea- Italia),
dalmático (Dalmacia- Croacia).
Latín vulgar y particularidades del latín Hispánico
Latín literario y latín vulgar:
Desde que la literatura fijo el tipo de la lengua escrita, se inició la separación entre latín
culto, que era enseñado en las escuelas y el que todos podían escribir, y el latín empleado en la
conversación de las gentes medias y las masas populares. Mientras las lenguas literarias se
depuraban hasta llegar al refinamiento de las odas o prosas.
Durante el Imperio, el latín culto se estacionó, mientras el vulgar proseguía el camino que
llevaría al nacimiento de las lenguas romances.
Al fin de la época imperial, las invasiones y la decadencia de la cultura, se aceleró el
declive de la lengua literaria. Desde el S. VII, sólo la empleaban los eclesiásticos y letrados.
Sobre el latín vulgar, se tiene poca información, en cambio, disponemos de la
comparación entre las lenguas romances, cuya evolución se puede seguir.
El latín literario y el vulgar diferían en:
La construcción clásica que admitía frecuentemente transposiciones; entre dos términos
legados por el sentido y la concordancia, podían interponerse entre otros, los poetas extremaban
está libertad.
En el latín clásico, las palabras determinantes solían quedar en el interior de las frases.
El latín vulgar propendía a una marcha en que las palabras se sucedieran con arreglo a una
progresiva determinación al mismo tiempo el período se hacía menos extenso.
Morfología y sintaxis:
Un cambio paralelo alteró esencialmente la estructura morfológica. El latín cada palabra
lleva en su terminación los signos correspondientes a las categorías gramaticales.
La influencia del lenguaje coloquial que quedaba amplio margen al elemento deíctico o
señalador, originó un profuso empleo de los demostrativos. Aumento, sobre todo, el número de
los que acompañaban a los sustantivos, en especial haciendo referencia (Anáfora) aún ser u
objeto nombrado antes.
Ejemplos:
Voz latina- voz culta- voz popular
Equinus-equino-caballo
Taurus-taurino-toro
*DIPTONGACIÒN (Formación de diptongos):
Mortus=muerte
Petra=piedra
Septe=siete
*MONOPTONGACIÒN (eliminación de diptongos):
Aurum=oro
Paucus=poco
*METÀTESIS (cambio de lugar de uno o más sonidos):
Pater=padre
Nobilis=noble
Vidua= viuda.
CAMBIO FONETICOS:
En la fonética hay que señalar en primer término los cambios referentes al sistema
acentual y vocalismo.
El latín clásico tenía un ritmo cuantitativo-musical basado en la duración de las vocales y
silabas. Desde el S.III empieza a prevalecer el acento de intensidad, esencial en las lenguas
romances. Combinada con la trasformación del acento; hubo también transformación en las
vocales. En principio las diferentes duraciones estaban ligadas a las diferencias en el timbre:
Las vocales largas eran cerradas, y el timbre medio o abiertas las breves.
Por último, se pronunciaron largas las vocales acentuadas que terminaban en silaba y
breve las que estaban en silaba acabada por una consonante. En Hispania estas diferencias de
duración devinieron ser menor que en otras zonas de la romania.
En cambio, en otros romances la evolución ha sido distinta según fuera libre o trabada la
silaba.
VOCABULARIO
El léxico del latín vulgar olvido muchos términos del clásico, con lo cual se borraron
diferencias de matiz que la lengua culta expresaba con palabras distintas. El latín vulgar fue
aficionado a la derivación. La expresividad afectiva prefería usar diminutivos.
Muchos vocablos átonos lo cambiaron por otro acentuado. Adjetivos derivados de nombre
se sustantivaron.
La formación verbal fue muy fecunda, se crearon verbos derivados de nombre.
El latín vulgar de Hispania en relación con el resto de Romania
El latín se mantuvo indiviso, y en cierto grado uniforme, durante la época Imperial; pero
esta unidad no implicaba falta de diferencias regionales. Despecho el Imperio en el S. V. La
decadencia de las escuelas dejo al latín vulgar sin contención, la unidad lingüística latina se
quebró y las diferencias locales constituyeron dilectos e idiomas distintos. Cabe distinguir en la
romania dos grupos lingüísticos:
El oriental (antigua Dacia cuna del rumano, Dalmacia y los dialectos de la península
Italia).
El occidental (Hispania, Galia, Norte de Italia o Galia Cisalpina y Retía).
La normalización de la península comenzó a fines del S. III ANTES de Cristo, al tiempo
que Ennio y Plauto empezaban a elaborar literariamente el latín.
El distanciamiento geográfico de la península respecto del centro del imperio, fue causa
de que el latín cambiara con menos rapidez. Las comarcas más alejadas de Romania como la
península ignoraron muchos neologismos y conocieron otros.
Solo el centro y occidente de la península guardo el latín hablado ciertos rasgos de la
época clásicas.
Palabras populares, cultas y semicultas:
La civilización occidental ha heredado del latín dos formas distintas: como una lengua
hablada y madre de los idiomas románticos, y como un vínculo universal y permanente de
cultura. Consagrando por la iglesia se conserva en sus usos oficiales por la Liturgia Católica.
A consecuencia de este legado doble, el vocabulario latino ha pasado a las lenguas
romances diversos caminos:
Unas palabras han vivido sin interrupción en el habla, libres del recuerdo de su forma
literaria y abandonada al curso de la evolución fonética.
Una palabra latina pueda originar dos romances, una culta y una popular. En ocasiones los
resultadas tienen acepciones comunes (fosa y huesa, frígido y frio) pero en ellas hay distintos
matices afectivos o conceptuales.
Desde que los idiomas románticos alcanzaron florecimiento literario, su léxico se ha
enriquecido con incesante adopción de cultismos. En el S. XIII, cuando los poetas del mester de
clerecía y Alfonso Sabio habilitaron al español para la expresión, fueron muchos las voces latinas
introducidas.
En los tiempos modernos el latín y el griego siguen siendo cantero inagotable de
neologismos. Si las palabras populares son las que mejor reflejan la tradición oral del latín vulgar
y ofrecen los rasgos fonéticos peculiares de cada romance.
2- Es importante remarcar que en España conviven numerosas lenguas; cuatro
de ellas son cooficiales, junto con el castellano, en las comunidades autónomas donde se
hablan. Son la lengua catalana, la vasca o euskera, la gallega y la valenciana.
A medida que los cristianos se imponían políticamente, imponían también su dialecto,
el castellano; esto ocasionó la pérdida de el astur/leonés y el mozárabe. Sin embargo, el
galaico-portugués y el catalán sobrevivieron y conviven actualmente con el castellano. El
castellano se convirtió entonces en la lengua dominante en toda la península y se consolidó a
través de la literatura con el mester de juglaría, el mester de clerecía y la obra de Alfonso X.
Así como el latín llegó a la península ibérica a través de una conquista, lo mismo
ocurrió con la llegada del castellano a América. Los españoles impusieron su lengua “el
castellano” sobre los idiomas de los distintos pueblos amerindios.
Por otro lado, el castellano que llegó a América tenía influencia andaluza, porque
muchos colonizadores eran de esa zona del sur de España. Ya instalado en América, el
castellano se modificó aún más e incorporó palabras como: “canoa”, “cacique” y “hule”,
herencia de las lenguas indígenas.
Su importancia radica en haberse convertido en lengua dominante ya que hoy en el
mundo hay unos cinco mil idiomas, subdivididos en muchísimos dialectos o formas locales
de los idiomas, pero la lengua española se habla en muchos países y por varios cientos de
millones de personas. Claro que, con sus particularidades en cada uno, y junto con el inglés,
es la lengua más utilizada para la comunicación de las personas en distintos países.
Por ende, el español es por número de hablantes, la tercera lengua del mundo y su
mayor diferencia radica en la entonación, fruto de los diversos sustratatos lingüísticos que
existen en los países de habla hispánica.
3- La evolución del castellano continua con la influencia de diversos factores,
como la migración los medios masivos de comunicación, la ciencia y la tecnología, que
día a día necesitan acuñar nuevos términos para denominar una realidad en permanente
cambio.
Algunos ejemplos de mezcla lingüísticas en el castellano son los italianismos, como
“piano”, “soneto”; los galicismos (palabras de origen francés) como “garaje”, “pantalón”; los
anglicismos (provenientes del inglés) como “futbol”, “champú”. Además, en los últimos años,
el castellano ha incorporado numerosos neologismos (palabras nuevas) como “fax”,
“internet”, etc.
Podemos concluir que nuestras palabras y formas de comunicación aparecen cada día
como fruto de ese desarrollo incesante que sufren todas las lenguas vivas en el mundo. Esta
evolución siempre ha dado lugar a cambios significativos en el lenguaje, como el nacimiento
de las lenguas romances a partir del latín. Por ello, la sociedad no debe obviar estas
transformaciones, que hacen mantener vivas las lenguas y potencian su desarrollo.
Hoy en día, Con el desarrollo reciente del Internet, la lengua diaria ha cambiado
alrededor del mundo a causa de las redes sociales y los mensajes de texto. Muchas lenguas
mundiales tienen su propio ciberlenguaje que se convierten en una manera de expresión
legítima. Hay evidencia de este ciberlenguaje en la ortografía y el estilo de escribir de
estudiantes, y es posible que tendrá efectos importantes para el español en el futuro.
4- El español de Argentina
La lengua ‘española de Argentina’ ha tenido múltiples variantes, las cuales van mucho
más allá del español de España con sus distintos acentos y variaciones dialectales. Mucho
más que eso, se trata de una lengua riquísima en matices y como elemento cultural y
lingüístico esencial en su estudio.
Además, que el español es uno de los idiomas más hablados del mundo; se trata de la
lengua oficial en aproximadamente veinte países, entre ellos, por citar algunos, Bolivia,
Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Chile, Perú y Argentina, cada uno de los cuales
presenta unas características esenciales y un vocabulario muy específico, que lo hacen casi
una lengua diferente, incluso para los nativos.
Las características que configuran el español que se habla en Argentina, son de una
variante muy rica. Que se trata del Español Rioplatense: el español rioplatense está formado
por las características comunes de la lengua española en Argentina y Uruguay. Sin embargo,
el tema que nos ocupa hoy es el propio español de Argentina, solamente.
Argentina es un país grandísimo y tanto en las expresiones como en la gramática del
uso existen muchas diferencias en todo el territorio.
En cuestiones de fonética:
En ciertos aspectos, este español se ha comparado con la variante dialectal del
andaluz, el español del sur de España.
La variación melódica es fundamental. La musicalidad especial que tiene este español
lo caracterizan frente al resto de variantes. Es imposible no diferenciar a un hablante
argentino por la dulzura y la melodía de sus palabras y discursos.
Es muy frecuente en el habla argentina el uso de las palabras graves en lugar de las
agudas. Por ejemplo, en lugar de utilizar mírame utilizan mirame.
Es muy frecuente escuchar como los argentinos cortan las palabras, sobre todo cuando
se trata de plurales o palabras que terminan con la consonante –s, la cual no pronuncian.
Para los argentinos no hay diferencia en la pronunciación de la s, z, c. Todas las
pronuncian igual.
Lo mismo les ocurre con la ll, y, las cuales para ellos no se diferencian en el hablar.
En Andalucía la tendencia es también a no pronunciar la –s final de las palabras que
así terminan, más bien tienden a aspirarla, y no diferenciar entre los grupos de letras s, c, z, y
ll, y.
En cuestiones sintácticas:
En Argentina es muy frecuente el uso del loísmo, es decir, extienden el uso del
pronombre lo, cuando deben usarse otros pronombres como la, le. Es un rasgo característico
de ellos y, por tanto, aceptado en este uso del español,
Incluso el pronombre lo se introduce en la construcción lo de, como sustituto de la
expresión la casa de: “Iré a lo de Pepe”.
Es muy frecuente escuchar la introducción de la preposición de otras estructuras que
no la requieren, es decir, el uso desmesurado del dequeísmo: Creo que no sabes nada de ese
tema.
Para el uso del pronombre vosotros, segunda persona del plural, los argentinos usan la
forma ustedes. Este uso también es muy frecuente en el sur de España, Se trata de otro rasgo
común: “Queremos ir mejor con ustedes, si no os importa”.
Y por lo que son más conocidos en argentina es por el uso del voseo; es decir, utilizan
el pronombre vos en vez del tú, segunda persona del singular, pero lo hacen con la
concordancia de la segunda persona del plural del verbo contraído y perdiendo el diptongo:
Vos sabés.
El español de Argentina en cuestiones léxicas:
Se puede decir que los argentinos, en cuanto el uso del vocabulario, tienen cuatro
grandes influencias que los caracterizan y que conforman su español:
Se trata del vocabulario que procede del español: usan muchas palabras como en el
español de España, con el mismo significado. Son muchísimas, de manera que un argentino y
un español pueden mantener una conversación y entenderse perfectamente.
Vocabulario influido de la lengua italiana: pero no solo el vocabulario, también su
tono, melodía y fuerza de pronunciación muestran una evidente influencia de la lengua
italiana. Ello se debe a la gran cantidad de inmigración llegada a Argentina de Italia, y de toda
Europa, en la segunda mitad del siglo XX.
Es también notable la influencia del francés en el vocabulario que utilizan los
argentinos, ya que también fueron mucho los franceses que emigraron hacia allá buscando
prosperidad.
Vocabulario lunfardo: se trata del argot propio formado por muchas expresiones que
llegan, se cree, de un origen criminal para estos no ser entendidos, además del lenguaje
vernáculo de la clase obrera de Buenos Aires y de expresiones muy variadas que llegaron con
los inmigrantes europeos.
5- El lenguaje inclusivo en cuanto al género, lenguaje incluyente o lenguaje
no sexista se refiere a la creación y uso de términos que visibilicen a los grupos
demográficos con identidad de género y orientación sexual diferente. La propuesta para el
uso de este tipo de lenguaje parte de la idea de que la lengua y la expresión forja la
realidad de quienes la usan y conscientemente destituye, minimiza, desvaloriza e
invisibiliza identidades femeninas, no heteronormadas y diversas.
El propósito del lenguaje inclusivo es llamar la atención hacia conversaciones
necesarias sobre cuestiones normalizadas e internalizadas como el androcentrismo y el
heterocentrismo. A diferencia del lenguaje accesible, la idea no es habilitar, es validar
y normalizar grupos sociales históricamente disminuidos.
Posicionamiento de la RAE
La Real Academia Española (RAE) ratificó su postura de rechazo al lenguaje
inclusivo, la rae manifiesta al respecto que lo que comúnmente se ha dado en llamar
“lenguaje inclusivo” es un conjunto de estrategias que tienen por objeto evitar el uso
genérico del masculino gramatical, mecanismo firmemente asentado en la lengua y
que no supone discriminación sexista alguna.
A pesar de la resistencia de la RAE, en los últimos tiempos el lenguaje
inclusivo ganó terreno en ámbitos oficiales y educativos argentinos.
Mi postura como futuro docente el lenguaje no excluye a la persona, si bien
hay mucho morbo en cuanto la diferencia lingüísticamente sexista, no son cara de la
misma moneda, mi opinión es que la “E” excluye en vez de incluir, es totalmente
innecesario el uso para referirse a un grupo. Por ejemplo, el uso de la letra EE como
supuesta marca de genero inclusivo, es ajeno a la morfología del español, además de
innecesario como ya expresé, como es el caso de la palabra chicos” donde el termino
ya incluye tanto a lo femenino como a lo masculino.
Conclusión:
Con este trabajo aprendí de donde proviene nuestra lengua, y
quienes han participado en la formación de la misma. Como fueron remplazadas
algunas lenguas para dar con la que tenemos hoy en día y como varias regiones o
ciudades han tenido que ver con nuestro idioma castellano que ahora lo llamamos
español.
Ha sido un proceso evolutivo (si se quiere) en cuanto a las formas de
comunicación que empleamos los hispanohablantes, desde sus inicios, la lengua es
una lengua viva y por ende una constante de variaciones, en cuanto a la diversidad de
género, uso de las nuevas tecnologías y aceptaciones de diferentes grupos, siempre
apoyado en un léxico gramatical que respeta en su totalidad el origen del idioma
avalado por la sociedad.