0% encontró este documento útil (0 votos)
144 vistas11 páginas

Introducción a la Sociología y sus Ramas

El documento trata sobre la sociología de la desviación. Explica que la sociología estudia las relaciones sociales y el funcionamiento de las sociedades. Luego describe las diferentes ramas de la sociología, incluyendo la sociología criminal, educativa, urbana y rural. Finalmente, resume los orígenes de la sociología en la antigua Grecia y la contribución fundamental de Émile Durkheim al establecer la sociología como ciencia autónoma que estudia los "hechos sociales".

Cargado por

Beatriz Guzmán
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
144 vistas11 páginas

Introducción a la Sociología y sus Ramas

El documento trata sobre la sociología de la desviación. Explica que la sociología estudia las relaciones sociales y el funcionamiento de las sociedades. Luego describe las diferentes ramas de la sociología, incluyendo la sociología criminal, educativa, urbana y rural. Finalmente, resume los orígenes de la sociología en la antigua Grecia y la contribución fundamental de Émile Durkheim al establecer la sociología como ciencia autónoma que estudia los "hechos sociales".

Cargado por

Beatriz Guzmán
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA SOCIOLOGÍA DE LA DESVIACIÓN

SOCIOLOGÍA

La sociología es una ciencia social que tiene como objeto de estudio las relaciones
sociales que se producen dentro de una población humana específica.
En este sentido, la sociología se encarga de estudiar, analizar y describir la
estructura, organización y funcionamiento de las sociedades, así como las conductas,
tendencias, fenómenos y problemáticas que se verifican a nivel colectivo como
consecuencia de las actividades sociales.
Para ello, la sociología se vale de distintos métodos de investigación. Por un lado, el
método cualitativo, enfocado en la descripción e interpretación de los fenómenos, y, por el
otro, el método cuantitativo, más volcado en la representación estadística de los fenómenos
sociales estudiados.
Sociedad
Sociedad es un grupo de seres que viven de una manera organizada. La palabra proviene
del latín societas, que significa asociación amistosa con los demás.
El concepto de sociedad supone la convivencia y la actividad conjunta de los individuos de
manera organizada u ordenada, e implica un cierto grado de comunicación y cooperación.

El hombre y la sociedad

Marx define al hombre como ser social, producto del desarrollo de la sociedad. Según
Marx, la esencia humana como algo congénito está ínsita en cada individuo por separado
sólo como posibilidad, que se convierte en realidad en determinadas condiciones. El
hombre sólo puede existir en la sociedad humana, es decir, incluido en el sistema de
producción social. Como lo demuestran muchos hechos, si el hombre es educado desde su
nacimiento por animales, será por su manera de comportarse, por su modo de vida, un
animal de aspecto humano.

Sociedad civil
Se entiende por sociedad civil al colectivo de ciudadanos de un país organizado
socialmente, sujeto a la misma autoridad, las mismas leyes y normas de conducta,
gobernado por entidades que velan por su bienestar. En este sentido, sociedad civil tiene
una connotación política/pública.

La sociedad civil puede organizarse para la defensa de sus derechos e intereses por
medio de diversas redes de cooperación. Cuando estas iniciativas de cooperación e impulso
obedecen a normas y reglamentos institucionalmente sancionados, también reciben el
nombre de sociedad.
RAMAS DE LA SOCIOLOGÍA

Sociología de la educación
La sociología de la educación se refiere al estudio, descripción e interpretación de los
fenómenos y de la realidad educativa de una sociedad específica.

Para ello, la sociología de la educación se vale de conceptos, modelos y teorías (tanto de la


sociología como de la psicología, la pedagogía o la antropología) aplicadas al ámbito de la
educación y del fenómeno educativo en cuanto proceso social.

Sociología jurídica
La sociología jurídica, o sociología del derecho, es el estudio sociológico de los elementos
propios del derecho y su relación con una sociedad específica.

En este sentido, el objeto de estudio de la sociología jurídica vienen a ser los fenómenos y
la realidad social y la influencia que estos tienen en el derecho o que están determinados
por él.

Sociología urbana y rural


Tienen en común la sociología urbana y la sociología rural tener como objeto de estudio el
conjunto de relaciones y fenómenos sociales que se producen en entornos específicos,
como lo son el campo y la ciudad.

En este sentido, una y otra vendrían a hacer el estudio, análisis y descripción de todos
aquellos rasgos característicos y las problemáticas específicas de la vida social que vienen a
ser determinados por el entorno en el cual vive cada población.

Difieren, pues, en el tipo de población analizada, pero comparten los métodos de


investigación y los elementos de estudio.

Sociología política
Se denomina sociología política el estudio de la política desde un punto de vista
sociológico, es decir, en función de su relación con la sociedad.

Así, la sociología política tiene como objetos de estudio el poder político, las clases
sociales, la estructura de la sociedad, y las relaciones que los ciudadanos tienen con el
Estado.

Sociología del trabajo


Se llama sociología del trabajo a la vertiente de la sociología que se dedica al estudio,
descripción y análisis de las colectividades humanas que se forman con el objetivo de
trabajar.

De esta forma, su foco de interés son las relaciones sociales que se plantean dentro del
contexto laboral, así como sus rasgos característicos y sus problemáticas.
Sociología criminal
La sociología criminal es la rama del estudio sociológico que tiene por objeto de estudio el
fenómeno social de la criminalidad. Su finalidad es analizar e interpretar el conjunto de
factores sociológicos que intervienen en cada sociedad para la producción de crímenes.

En este sentido, la sociología criminal es una disciplina con una vocación orientadora para
el combate del crimen.

Sociología industrial
La sociología industrial se encarga del estudio y análisis de los fenómenos sociales que
tienen lugar en las colectividades humanas que experimentan o han experimentado
procesos de industrialización.

La industrialización es un proceso que tiene gran influencia en la configuración y


estructuración de las relaciones laborales que se establecen dentro de una sociedad, así
como en los conflictos que estas generan en una población.

ORÍGENES DE LOS MODELOS SOCIOLÓGICOS

Cuando se habla de los orígenes de la sociología, muchas personas tienden a afirmar


que esta ciencia se instauró durante la Ilustración, es decir, en los inicios del siglo XIX.
Técnicamente es cierto, pues fue tras la Revolución Francesa cuando se consolidó como
disciplina académica.

Sin embargo, sus raíces se remontan mucho más atrás en el tiempo. De hecho, los
primeros indicios de una protosociología parecen provenir de la antigua Grecia.

Es la época de los grandes pensadores, algunos filósofos, como Platón, pero también


de historiadores, como Tucídides, Polibio o Heródoto. Todos ellos, además de otros
autores, ya hicieron observaciones en sus obras que hoy en día se podrían haber clasificado
como dentro de los parámetros de la sociología. Es por eso que los orígenes de la sociología
se encuentran, por lo tanto, en la Grecia de la antigüedad. Pero esa fue solo la primera
aproximación a esta ciencia.

Para continuar observando indicios acerca de los orígenes de la sociología es


necesario avanzar varios siglos y llegar hasta la Edad Media. En esta época, otros
pensadores, de corte teológico, como son Marsilio de Padua, Tomás de Aquino o Agustín
de Hipona, también hacen observaciones en sus estudios que tendrían cabida en una futura
ciencia de la sociología.

Incluso metodologías modernas utilizadas de manera habitual hoy en día, como es la


de la encuesta, pudieron observarse muchos siglos atrás, concretamente en el llamado libro
"Domesday", una obra encargada por el monarca inglés, Guillermo el Conquistador
(Guillermo I) como una suerte de censo o registro de la población de Inglaterra, nada
menos que en el año 1086. Esta sería otra de las piezas que conformarían los orígenes de la
sociología.

Émile Durkheim (1858)

Los sociólogos anteriores veían la sociología no como un ámbito autónomo de


investigación, sino a través de acercamientos psicológicos u orgánicos. Durkheim, por el
contrario, concibió la existencia de fenómenos específicamente sociales («hechos
sociales»), que constituyen unidades de estudio que no pueden ser abordadas con técnicas
que no sean específicamente sociológicas. Así mismo, redefinió la sociología como la
ciencia que tiene como objeto el estudio de estos hechos.

Durkheim definió a los hechos sociales en Las reglas del método sociológico como:
modos de actuar, pensar y sentir externos al individuo, y que poseen un poder de coerción
en virtud del cual se imponen a él.
Dichos «hechos sociales» existen con anterioridad al nacimiento de un
individuo en determinada sociedad y por lo tanto, son exteriores a él. Son colectivos
porque son parte de la cultura de la sociedad, y son coercitivos porque los individuos
se educan conforme a las normas y reglas de la sociedad solo por el hecho de nacer en
ella. Durkheim afirmó: “si existían antes es que existen fuera de nosotros” y menciona
como ejemplos la lengua natal, la escritura y el sistema monetario.
Durkheim también afirmó que la sociedad es algo que está fuera y dentro del
individuo al mismo tiempo, gracias a que este adopta e interioriza sus valores y su moral. El
(hecho social) tiene una fuerte capacidad de coerción y de sujeción respecto del individuo.
Por ende el hecho social no puede reducirse a simples datos psicológicos, y la conciencia
colectiva prima siempre sobre el pensamiento individual, siendo entonces la sociedad, y no
el individuo, la unidad de análisis primordial de la sociología.
“Amar la sociedad es amar algo más allá de nosotros mismos y algo en nosotros
mismos”. Esta curiosa frase de Émile Durkheim expresa la influencia que puede tener la
sociedad en las personas. Reconociendo que la sociedad existe más allá de nosotros
mismos, ella es mucho más que los individuos que la componen; la sociedad tiene una vida
propia que se extiende más allá de nuestras experiencias personales. La sociedad tiene el
poder de determinar nuestros pensamientos y acciones.
En diversas obras como La división del trabajo social y Educación y sociología,
Durkheim sostuvo que la sociedad moderna mantiene la cohesión o la unión debido a la
solidaridad. Durkheim consideró que hay dos tipos: la solidaridad mecánica y la solidaridad
orgánica. La primera es aquella que se presenta en comunidades rurales, la familia y grupos
de mejores amigos, donde las relaciones y la comunicación son “cara a cara”. La segunda
es aquella que se da en las sociedades industriales como consecuencia de la división del
trabajo en las empresas, lo cual hace que las personas sean cada vez más diferentes entre sí
y el sentido de pertenencia a un grupo que predomina en las comunidades pequeñas o en la
familia puede diluirse.
Durkheim decía que en la nueva sociedad industrial se requiere de un nuevo sistema de
educación. Por un lado, el niño debía recibir la educación inicial de los padres y de la
familia; en general, normas, valores y habilidades propias del grupo primario. Por otro lado,
para las habilidades, normas y valores que establece la sociedad global, el país o la nación,
el órgano indicado para realizar esta educación es la escuela.

El trabajo investigativo sobre anomia ha vinculado este concepto con los de delito y
criminalidad. De alguna manera el entendimiento de la conducta delictual y el
comportamiento criminal han estado vinculados en la literatura sociológica al concepto de
anomia. Diversas escuelas del pensamiento sociológico y en diversas épocas han utilizado
el concepto de anomia para explicar la conducta que se aparta de las normas sociales y
jurídicas.

La escuela de la anomía

El concepto de Anomia pertenece a la tradición sociológica y significa ausencia


permanente de normas. El concepto, introducido por Durkheim, fue desarrollado por
la sociología norteamericana para estudios de control social, desviación, delito y
criminalidad. Al tomar un nuevo aire en los años 80, fue exhaustivamente estudiado y
algunas situaciones contemporáneas lo han puesto de nuevo en escena. Si bien se
considera un concepto más bien descriptivo, es útil para entender la naturaleza de
situaciones de conflicto normativo, que el autor denomina de "espacio anómico".

La evolución misma de la concepción de la criminalidad ha estado sujeta a ideas


acerca de lo que es anómico en una sociedad dada, así el argentino Gabriel Kessler (2004)
en un apéndice de su obra Sociología del delito amateur, al hacer el recuento de distintas
teorías de la sociología que se han ocupado del delito, encuentra central el tema de anomia,
aún sin admitirlo como tal y encontrando diferencias entre fines o medios referentes. Así, al
diferenciar la teoría durkheimiana de la anomia, la ubica en razón de los fines sociales
(apartarse de ellos), mientras la teoría mertoniana pone énfasis en los medios (apartarse de
los medios legítimos de la sociedad). Kessler menciona las teorías culturalistas (próximas a
la llamada escuela de Chicago) con todas sus variantes, las teorías del control social y la
desviación, la teoría del etiquetamiento, la teoría de la elección racional (próxima a la
economía), la teoría de la underclass y las teorías integradas o multifactoriales (combinando
factores psicológicos, económicos, sociológicos y hasta biológicos).

Durkheim desarrolló la Teoría de la Anomia en la que explicó la crisis generada en el


individuo debido a la pérdida de normas y valores de una sociedad como consecuencia del
acelerado desarrollo económico por el ansia de consumo y de bienestar. Originalmente se
entendió por anomia a la falta de normas y más recientemente, su contenido se amplió
considerándola como la incapacidad de la estructura social para proveer a los individuos de
lo necesario para el logro de sus metas. ROBERT K. MERTON. Adaptó a la sociología
norteamericana la teoría de la anomia elaborada por DURKHEIM para la elaboración de
una teoría de la criminalidad en la que consideró que teóricamente las oportunidades para
triunfar son iguales para todos los miembros de una sociedad, pero en realidad a ciertas
clases se les dificultaba las vías de acceso para poder conseguirlo. MERTON consideró que
el ambiente más deseado de los individuos estaba constituido por dos estructuras: una
cultural, que comprendía los valores que regulaban la conducta del sujeto en determinada
sociedad o grupo; y una estructura social, que consistía en las relaciones sociales que
mantenían entre sí los individuos de una sociedad. La presencia de un conflicto entre la
estructura cultural y la estructura social, es decir, entre los valores y las relaciones sociales,
produciría un quebrantamiento de las normas (anomia) lo que daría origen a la conducta
divergente o delictiva No obstante, puede suceder que ante la tensión producida por el
desequilibrio entre ambas estructuras, la reacción del hombre varíe sin que necesariamente
se manifieste una conducta divergente. De acuerdo a lo anterior, MERTON estableció cinco
categorías comportamentales: • Conformismo. La persona acepta tanto los valores
admitidos por la sociedad como los medios convencionales para lograrlos,
independientemente de que triunfe o no.
La escuela de Chicago

LA ESCUELA DE CHICAGO Y EL ESTUDIO DEL DELITO

Entre los años de 1910 y 1940 Robert Park, Ernenst Burgess, Clifford Shaw,
Henry Mackay, Frederic Thrasher y William Thomas, presentaron una serie de
investigaciones desde una visión sociológica sobre la cuestión delictiva, la llamada
Escuela de Chicago, produciendo un doble desplazamiento en cuanto a las anteriores
escuelas y pensadores que se ocuparon del estudio del delito.

1. Geográfico: donde la criminología comienza a tener un destacado desarrollo en


EE.UU; y,
2. Disciplinario: junto a los aportes de Durkheim, la escuela de chicago termina de
instalar de manera definitiva la mirada sociológica en el entendimiento y explicación
del fenómeno delictivo.

De esta manera, la escuela de chicago comienza a romper con la matriz


explicativa del positivismo criminológico que explicaba el delito por el comportamiento
individual del infractor. En rigor, la escuela de Chicago no solo se enfocó al estudio del
delito, sino que su mirada fue más general abarcando la deserción escolar, el consumo
de drogas, las pandillas juveniles, la inmigración, la pobreza y una serie de
problemáticas sociales vinculadas de manera consustancial a la ciudad de chicago y la
problematización de su dinamismo, crecimiento y fluidez. La ciudad, sobre la que
recabaron una gran cantidad de información, era principalmente escenario de las
grandes trasformaciones políticas, sociales, económicas y culturales que ocurrían en
EE.UU. desde fines del siglo XIX.

Keith Hayward describe, esa ciudad que en el año 1860 tenía sólo 20 mil
habitantes: “En poco más de un siglo, y gracias a la ventajosa posición geográfica en la
que se encuentra, Chicago pasó de ser una oscura localidad comercial de frontera a
convertirse en una de las ciudades más importantes del mundo, con una población que,
en 1930, superaba los 3 millones de habitantes”.
El interés de los profesores de sociología sostenían la importancia que le
atribuían a la planificación social, lo que se volcó en el Chicago Area Project,
probablemente el primer programa de prevención de la delincuencia juvenil salido de
un claustro universitario.
La escuela de chicago también fue pionera en la elaboración de mapas relacionados a
distintas problemáticas de la ciudad: mapas de divorcio, delincuencia, alcoholismo,
prostitución, ect.; buscando con esto una relación estadística (por ejemplo, la tasa de
divorcio y la del delito).

La escuela de Chicago también utilizo la palabra “ecología”, como fuente de


inspiración de una metáfora que excedía claramente los principios de la ecología
biológica, y que pretendía una invitación a visualizar a la ciudad como “habitad”, donde
las especies convivientes se desarrollaban de manera simbiótica pero también
conflictiva. La fuerza de la metáfora ambiental no es pensar en la organización de las
plantas y animales, sino de las instituciones sociales y los delincuentes en el medio
social. Y vinculado a estas inquietudes aparece la noción clave de “desorganización
social”, producto de las transformaciones de la inmigración, la industrialización y la
movilidad propia de la ciudad.

Estos postulados de la Escuela de Chicago sobre la desorganización social y el


debilitamiento del control social presuponen unavisión monista de la sociedad, donde
seestableceun único patrón normativo que nos va a permitirdiferenciar entre aquello que
está bien y aquello que está mal. Por ende, al extender su validez hacia toda la sociedad,la
Escuela de Chicago ubica en el orden de lo patológico a los territorios que no se adecuan a
lo prescripto como lo correcto. Ya no se tratadel individuo patológico del positivismo
criminológico, pero sí encontramos la idea de la “comunidad o el hábitat
patológico” (SOZZO, 2008: 112-113).Y estos sociólogos van aintentar intervenir para
reforzar y ordenar ese control social que no puede reproducir el orden social esperable, que
se sostiene evidentemente sobre los propios valores de los investigadores y no de los
sujetos investigados.Les interesa conocer las prácticas y los valores de los territorios de la
desorganización social para poder comprenderlos y de esta forma lograr que los modifiquen
y se ajusten al “código normativo convencional”: pretenden intervenir en la sociedad
organizando los territorios o barrios que estudian, bajo su propio código (de clase y
nacionalidad) moral y normativo.

La concentración poblacional generada en los centros urbanos debido al éxodo de la


población de campo y de las áreas rurales, produce un desorden social, lo cual en materia
penal puede traducirse en corrupción, vicio y crimen, así como la aparición de bandas y
pandillas criminales que actúan en determinadas áreas; a éstas últimas se les denominó
zonas delincuenciales. Esta transformación ambiental fue contemplada por la Escuela de
Chicago, también denominada escuela ecológica de la criminalidad debido a que estudió la
etiología del crimen adaptando un criterio ecológico a las relaciones de los seres humanos
con su medio. La Escuela de Chicago fue la cuna de la moderna sociología americana. Sus
representantes iniciales no eran sociólogos, sino periodistas, quienes realizaron diversas
investigaciones respecto a las condiciones sociales de la ciudad, entre las que se podían
mencionar los problemas de vivienda, la distribución de las zonas de trabajo, la magnitud
de las enfermedades y las concentraciones urbanas de la conducta desviada. Por lo anterior,
podemos afirmar que la Escuela de Chicago estaba constituida por un conjunto de teorías
ambientalistas o de la desorganización urbana, lo que dio origen a dos teorías:
Teoría Ecológica

Los precursores de la teoría ecológica fueron GUERRY, QUÉTELET, TARDE y


LACASSAGNE, quienes determinaron que el medio ambiente era la base teórica de la
consideración ecológica del delito. Entre los máximos representantes de la teoría ecológica
podemos citar a PARK, BURGESS, McKENZIE, THRASHER, SHAW y McKAY. THRASHER.
Este autor fue uno de los primeros que explicó el delito basándose en la teoría ecológica. En 1927
publicó su obra The gang, en la que examinó a 1,313 bandas de Chicago integradas por unos 25,000
miembros con lo que determinó la existencia de una zona o terreno en dicha urbe, espacio que
describió tanto social como geográficamente y al que pertenecía la zona de fábricas, terrenos de
ferrocarriles, áreas de grandes edificios de oficinas y almacenes de la ciudad. La teoría ecológica se
relacionó con la distribución geográfica del delito, en la que una gran ciudad (Chicago, de ahí
el nombre de esta escuela) fue estudiada con base a una serie de zonas concéntricas, de acuerdo
al modelo zonal de desarrollo urbano de ERNEST BURGESS, en el cual la zona central (I)
correspondía al área de negocios; alrededor de ésta hacia la periferia, se encontraba la zona de
pequeñas fábricas, que correspondía a la zona de transición (II) la cual era ocupada por personas
más desfavorecidas económicamente; la siguiente zona correspondía a la habitacional obrera (III)
que era ocupada por personas más favorecidas económicamente; la siguiente zona es la residencial
(IV), que correspondía a los hombres de negocio y por último se encontraba la zona de ciudades
periféricas (V). Este estudio identificó las características sociales distintivas de cada zona y permitió
comprobar a CLIFFORD R. SHAW que la delincuencia y otros muchos problemas sociales tendían
a ser más altos cuanto más cercana estuviera una localidad al centro de la ciudad, más
concretamente en la zona de transición.

El crimen como fenómeno social

El delito, el crimen, como fenómeno sociocultural es siempre causa y consecuencia


de las "fracturas sociales" presentes en cada comunidad, desde el fracaso o el éxito de las
Identidades compartidas que la misma construye o destruye en sus procesos de
socialización. Pese a que el castigo penal y reintegrador se aplica por lo general a las
acciones individualmente entendidas, desde la Política social se investiga y atiende a este
fenómeno en sus orígenes y repercusiones colectivas, estudiando los valores y creencias
que generan, justifican y desarrollan las actividades delictivas desde el grupo o fuera de él,
englobando en su proceso desde las decisiones más personales a las determinaciones
psicopatológicas. Por ello, en este artículo reflexionamos sobre "el origen social del delito"
desde una perspectiva global, aportando algunas claves para la investigación cualitativa
sobre el mismo y la acción político-social desde la prevención y la integración.
El delito es parte de nuestra convivencia, de nuestra comunidad. Como crimen o
como castigo; una violación de las normas de convivencia y una sanción colectiva a quién
transgrede los límites de lo lícito, a veces en el suburbio y en ocasiones en las altas esferas.
Como función o como alteración de la convivencia; delitos que permiten el mantenimiento
de una estructura de ordenación (social, política o económica), compartidos y tolerados, o
delitos que corrompen, poco a poco, las bases de una moralidad común que legitima la
autoridad social (Fernández Riquelme, 2012).

Teorías Multifactoriales
Este enfoque surgió como reacción a las orientaciones monofactoriales de la criminalidad,
combinando explicaciones sociológicas, psicológicas y a veces hasta biológicas. Son teorías
que partiendo de una serie de investigaciones intentan buscar los factores causales del
delito, variables que no tienen un valor explicativo total sino que conformarían factores de
riesgo que pueden irse adicionando. Las teorías multifactoriales son eclécticas debido a que
entienden que la criminalidad es el resultado de la combinación de muchos factores y
circunstancias, permitiendo dirigir la búsqueda del origen de la delincuencia juvenil tanto
en los factores biológicos y psicológicos como en los del medio social, equiparando la
relevancia etiológica de unos y otros, utilizando para ello el método inductivo. Entre los
representantes de este enfoque se encuentran HEALY, los esposos GLUECK, BURTON y
MERRIL y ELLIOT.
WILLIAM HEALY. Fue el primero en utilizar el término multifactorial en una clínica de
psiquiatría de Chicago en 1915. HEALY consideró diversas variables como determinantes
de la desviación criminal, muchas de ellas de naturaleza psicológica: los males hereditarios,
las anomalías mentales, la constitución física anormal, los conflictos anímicos, el mal
ambiente familiar, las amistades inadecuadas, la frustración de expectativas del individuo y
las condiciones insatisfactorias para el desarrollo infantil, entre otras.
SHELDOM GLUECK y ELEANOR TOUROFF GLUECK. En 1950 publicaron
Unraveling Juvenile delinquency en la que examinaron 500 parejas constituidas por un
delincuente y un no delincuente, con el objeto de determinar las causas de la delincuencia.
Tomando como referencia la familia, la escuela, el municipio donde vivían y la
personalidad del sujeto, obtuvieron aproximadamente 400 factores que podían generar
criminalidad, de los cuales fueron seleccionando los que consideraban de mayor interés,
concluyendo que los más relevantes eran la vigilancia del joven por su madre, la severidad
con la que ésta lo educó y la armonía de la familia.
CYRIL BURTON en su obra the young delinquents publicada en 1944 afirmó la
importancia de los factores sociales en la delincuencia, admitiendo la existencia de 170
factores que desencadenarían en el niño un comportamiento no deseable. MABEL A.
ELLIOT y FRANGÍS E. MERRIL. Explicaron que la conducta desviada del niño se debía a
la acumulación o concurso de una pluralidad heterogénea de hechos.
Estructural Funcionalista
Esta corriente de razonamiento también llamada Interaccionista surgió de los
estudios sociológicos que hacían referencia a la interacción de los grupos sociales.
Consideró al delito como una acción cotidiana de cualquier sociedad, afirmando que se
trataba de un hecho normal, inevitable. La Teoría Estructural Funcionalista trascendió en el
ámbito criminológico por postular que el crimen presentaba una normalidad y una
funcionalidad:
 Normalidad. El crimen tendría su origen en el normal y regular funcionamiento de
todo ordensocial.
 Funcionalidad. El crimen era un hecho funcional que permitiría el avance de la
sociedad.
El desarrollo de esta teoría se dio debido a los planteamientos hechos inicialmente por
DURKHEIM y MERTON y posteriormente por CLOWARD y OHLIN, quienes
sostuvieron que la sociedad requería de equilibrio para funcionar y que los estudios
sociológicos deberían orientarse a interpretar las perturbaciones y posibilitar la
recuperación de la armonía alterada o perdida. EMILE DURKHEIM. En 1895 publicó Les
regles de la méthode sociologique, donde expuso que en todas las culturas y sociedades se
presentaba una tasa constante de criminalidad con lo cual determinó que el crimen era un
comportamiento normal (debido a la imposibilidad de que existiera una sociedad exenta de
él) derivado de las estructuras de la sociedad; lo anormal sería la presencia de una tasa
exagerada de criminalidad. Según DURKHEIM "clasificar al crimen entre los fenómenos
de sociología normal, no significa sólo decir que es un fenómeno inevitable aunque penoso,
debido a la incorregible maldad de los hombres; significa afirmar que es un factor de la
salud pública, una parte integrante de toda sociedad sana . Para que los actos considerados
criminales dejaran de cometerse sería necesario unificar la conciencia moral de la sociedad,
lo cual podría reprimir los actos que ofendieran a la colectividad. Pero una uniformidad tan
absoluta y universal era imposible debido a la existencia de múltiples factores como el
físico, los antecedentes hereditarios y las influencias sociales; lo anterior favorecía la
diversificación de las conciencias. Pero aun suponiendo que esta
Condición pudiera realizarse, no por ello el crimen desaparecería, sino que sólo cambiaría
de forma. Desde este punto de vista y de acuerdo a lo expuesto por DURKHEIM el
criminal ya no aparecía como un ser antisocial sino que era considerado un agente
regulador de la vida social. TEORÍA DE LA ANOMIA DURKHEIM
Teorías Subculturales

Estas teorías surgieron en Estados Unidos durante la década de los años 50 como
reacción de algunas minorías altamente desfavorecidas para alcanzar las metas oficialmente
establecidas, debido a los limitados medios o posibilidades legítimas de actuar. El concepto
de subcultura presupone la existencia de un grupo social que se aparta de forma total o
parcial de las pautas que fijan los grupos mayoritarios de una sociedad, por lo que poseen
su propio código de valores que lo identifican ante los demás. En general se caracterizan
por ser:
 Un grupo que no comparte las pautas dominantes. Sólo conserva algunas
costumbres.
 Puede ubicarse dentro o al lado de los grupos mayoritarios; sin embargo casi
siempre se establece en la periferia, por lo que se le asimila a un grupo marginal
 Sus integrantes tienen identidad y coinciden en metas, valores y finalidades.
 No es una sociedad en sentido de inferioridad respecto a la cultura madre; es una
sociedad con cultura propia.
 Por establecerse en el interior, cerca o en la periferia de la cultura madre, puede
compartir algunas de sus pautas.
 Generalmente no causa reacción social institucional.
Los autores más representativos de este enfoque fueron ALBERT K. COHÉN y WILLIAM
FOOTE WHYTE, quienes analizando las Teorías del Conflicto Cultural pero con un
enfoque ecológico, concluyeron que la delincuencia, primordialmente juvenil, en la clase
baja, se daba como un acto de rebeldía hacia los valores oficiales de las clases media o alta
por oposición al utilitarismo, siendo consecuencia de una organización social distinta, de
unas normas y un código de valores que constituyen su propia cultura: la subcultura
criminal. COHÉN explicó estas normas como la reacción de los individuos situados en el
extremo inferior de la pirámide social que al desarrollar una especie de "sociedad de
recambio" les posibilita ansiada satisfacción por medio de modelos de conductas
antisociales.
De igual forma, COHÉN afirmó que el código de valores varía según la clase social a la
que se pertenecía: las clases más favorecidas económicamente ponían énfasis en la
eficiencia y la responsabilidad individual, así como en el respeto a la propiedad, la
constructividad en el empleo del tiempo libre y en el ahorro; mientras que las clases
sociales más desprotegidas concedían mayor significación a la fuerza física y a la
colectividad. Otro de los autores que dio importancia al factor clase social en los medios
subculturales fue WALTER MILLER, para quien la presencia de un grupo callejero con
valores y normas propias ejercían una influencia más directa sobre la conducta de los
miembros del grupo, quienes asumían actitudes duras y violentas por el deseo de
experimentar emociones fuertes, facultando comportamientos considerados desviados por
la sociedad.

También podría gustarte