¿Para qué estoy aquí en la tierra?
Eclesiastés 7:24 pregunta: “¿Cómo puede uno descubrir el significado de la vida?”
Cuando pensamos sobre esto, en realidad nos sorprende ver cuánta gente pasa simplemente por la vida sin
haber descubierto nunca el propósito para el cual fue hecho. Se mantienen ocupados trabajando, criando a su
familia, pagando cuentas, esperando que llegue el fin de semana, y luego dejan esta vida sin haber conocido
nunca la respuesta, o incluso sin haberse planteado la pregunta: “¿Para qué existo?”
1. Sin conocer su propósito, la vida le parecerá FATIGOSA.
Sin propósito, la vida simplemente se desgasta. Pierde energía, chispa y motivación. pareciera que caminamos
en círculos
Salomón describe un tipo de existencia cíclica en Eclesiastés 1:5-8 (RV 60) Dice: “Sale el sol, y se pone el sol ...
el viento tira hacia el sur ... va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo. Los ríos todos van al
mar ... al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo. Todas las cosas son fatigosas”.
Al final de cada día nos tiramos en la cama exhaustos y nos preguntamos: “¿Cuál es el propósito de todo esto?”
2. Sin conocer su propósito, la vida le parecerá VACÍA.
Sin propósito, nunca estará satisfecho. Siempre estará luchando con el
descontento. Eclesiastés 1:8-10 (DHH) dice: “No hay nadie capaz de expresar cuánto aburren todas las cosas;
nadie ve ni oye lo suficiente como para quedar satisfecho. Nada habrá que antes no haya habido; nada se hará
que antes no se haya hecho. ¡Nada hay nuevo en este mundo! Nunca faltará quien diga: ‘¡Esto sí que es algo
nuevo!’ Pero aun eso ya ha existido siglos antes de nosotros”.
3. Sin conocer su propósito, la vida le parecerá INCONTROLABLE.
Eclesiastés 1:15 (TEV) dice: “Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse”. ¿Ha qué se
refiere esto? Simplemente alude a situaciones que están fuera de nuestro control.
¿Alguna vez ha tratado de enderezar algo que está torcido de forma permanente, como una relación que
simplemente se resiste a arreglarse? ¿Ha tratado de resolver un problema sin tener ni una mínima idea de cómo
hacerlo? ¿Alguna vez ha tratado de cambiar a alguien o alguna circunstancia que se rehúsa a cambiar? Algunas
cosas parecen irremediables.
• Descubrir el propósito de Dios
Si quiere saber el propósito de su vida, debe empezar con lo que Dios piensa, no con lo que usted u otro piense.
Usted fue creado para los propósitos de Dios.
Efesios 1:11 dice, “En Cristo también fuimos hechos herederos, pues fuimos predestinados según el plan de
aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad”.
Los beneficios de conocer su propósito
Hace casi 2000 años, un seguidor de Jesús, llamado Pablo, estaba sentado en la cárcel y habló de este mismo
tema. Esto es lo que dice en Filipenses 3:12b-14 (NTL):
“Sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Hermanos, no pienso que
yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por
alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su
llamamiento celestial en Cristo Jesús”.
Conocer el propósito de su vida la SIMPLIFICARÁ.
Filipenses 3:13 continúa diciendo “olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está
delante”.
Si no conoces su propósito, va a tener dificultades en decidir dónde invertir su tiempo, dinero y energía. Tratar de
vivir sin conocer para qué le hizo Dios es como conducir en la niebla, hace que la decisión sea mucho más difícil.
¿Ha notado que a la gente le es imposible hacer todo lo que quiere? Todo el mundo tiene un plan para su vida.
Pero la verdad es que no puede hacer todo. Sin embargo, la buena noticia es que Dios no espera que haga todo.
Le ha dado suficiente tiempo para que cumpla los propósitos para los cuales le ha hecho.
Conocer el propósito de su vida aumentará su MOTIVACIÓN.
Pablo dice en Filipenses 3:14 (NTL): “sigo avanzando hacia la meta”. Él sabe de qué se trata la vida, y se dirige
directamente hacia ello. Un objetivo claro es motivador.
En Jeremías 29:11 (LB) Dios dice: “Porque yo conozco los planes que tengo para ti, dice el Señor. Planes de
bien y no de mal, para darte un futuro y una esperanza”. ¡No tiene idea de las tremendas cosas que Dios quiere
que haga en su vida!
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PROPÓSITO1: Fuiste planeado para agradar a Dios
TRANSCRIPCIÓN DE LA LECCIÓN
Hablamos de cómo el propósito guía su vida, la simplifica y le da más importancia y motivación. La vida le
satisface mucho más cuando sabe la razón por la cual está aquí.
Uno de nuestros propósitos es : Agradar Dios.
Fuimos creado por Dios y para Dios, y hasta que no entienda esto, la vida nunca va a tener sentido. Todo
comienza con Dios, no con usted. Dios le puso en este planeta para amarle y disfrutar de usted, así que también
podrá amar y disfrutar de Dios. Parece increíble, fue creado para una relación con Dios. Dios sabe todo sobre
usted y le ama, ¡y quiere que usted también lo conozca y lo ame!
“Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la
ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es
el primero y más grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Mateo 22:35-39 (RV 60)
Jesús dijo que aprender a amar a Dios con todo el corazón es el primer y principal propósito de su vida. Esto es
lo que significa la adoración. Adoración significa amar a Dios. Significa vivir una vida que agrade a Dios. La
música, el canto, la oración, y todas las otras cosas, son instrumentos del culto, pero la verdadera adoración es
lo que sucede en su corazón. Es expresar su amor a Dios, es vivir su vida para agradarle a él.
II. ¿CÓMO PODEMOS VIVIR UNA VIDA DE ADORACIÓN QUE AGRADE A DIOS?
En el libro de Romanos, Pablo dedica los once primeros capítulos a explicar todas las cosas hermosas que Dios
hizo por nosotros. Él explica nuestra salvación, perdón y seguridad en Cristo. Después, en el comienzo del
capítulo 12, nos dice cómo corresponder al increíble amor de Dios. Conociendo todo lo que Dios hizo por
nosotros, creándonos, mandándonos a su Hijo para que muriera por nosotros, y preparándonos un hogar eterno
en el cielo, ¿cómo tendría que responderle cada uno de nosotros? Aquí está la respuesta de Pablo:
“Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como
ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer. No vivan ya según los
criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir
y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto”.
Romanos 12:1-2 (DHH)
Estos versículos explican exactamente lo que significa vivir una vida adorando a Dios, que es el primer propósito
para el que Dios nos creó y nos trajo a este mundo.
Los cristianos deberían imprimir en algunas camisetas la frase: “¡Este cuerpo pertenece a Dios!” ¿Por qué Dios
no dice, “ofrece tu alma” u “ofrece tu espíritu”? Porque si le entrega su cuerpo eso significa que está actuando.
Quizá ha oído a alguien decir: “No puedo venir a la reunión de esta noche, pero estaré ahí espiritualmente”.
¿Sabe qué significa eso? Nada. Su espíritu no estará ahí. Mientras esté vivo, su espíritu siempre estará en el
mismo lugar donde esté su cuerpo. Y si su cuerpo no está, tampoco está usted. ¿Ve qué práctica es la
verdadera adoración?
A. es la consagración COMPLETA de su vida a Dios.
La Biblia dice: “Ofrezcan sus cuerpos como un sacrificio vivo”. ¿Qué significa esto en el mundo? Significa que
Dios se sacrificó por nosotros al enviar a su Hijo Jesús a morir en nuestro lugar. Porque él sacrificó su vida,
ahora usted es capaz de vivir con Dios para siempre en la eternidad. A cambio, Dios quiere que le dé su vida a
él. Solo le pide que haga lo que él ya ha hecho anteriormente por usted. Sacrificio significa consagrarse
completamente a Dios.
A menudo cuando pensamos en un sacrificio para Dios, pensamos en algo muerto. Dios no le quiere muerto; él
le quiere vivo. Él quiere que viva para él. Pero aún existe un problema con un sacrificio vivo: puede retirarse
lentamente del altar. Vamos a la iglesia y cantamos “Firmes y adelante” y luego nos damos una licencia el lunes.
Como verá, la adoración es una consagración continua, momento a momento. Es algo de toda la vida.
La Biblia dice que cuando ofrezco mi vida a Dios, voluntaria, práctica y completamente, y que cuando me
consagro a cumplir los propósitos para los cuales él me creó, el resultado es que mi vida es "santa y agradable a
Dios".
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PROPÓSITO 2: Fuiste hecho para la familia de Dios
Por cierto, Jesús una vez resumió la Biblia entera en dos principios: amar a Dios y amar a otros.
Fuiste hecho para la familia de Dios, es decir, para amar a otros. Dios es amor, y quiere que usted aprenda a
amar tal como él lo hace, por eso creó un laboratorio en la tierra para que podamos practicar el aprender a
amarnos unos a otros. Ese lugar se llama “iglesia” y la acción de amarnos unos a otros se llama “comunión” o
“compañerismo”.
La vida cristiana implica mucho más que usted creer: también significa “pertenecer”.
Dios quiere que sea parte de su familia, la iglesia.
La palabra griega para definir compañerismo en la Biblia es la palabra koinonía, que significa estar
comprometidos unos con otros como lo estamos con Jesucristo. De eso se trata la verdadera comunión.
¿Cómo experimentamos compañerismo genuino, relaciones significativas y una conexión profunda con otras
personas? Afortunadamente, la Biblia nos lo dice específicamente. Pablo escribe en 1 Timoteo 3:14,15 (NVI):
“Escribo estas instrucciones para que … sepas cómo hay que comportarse en la casa de Dios, que es la Iglesia
del Dios viviente”.
Fíjese en la frase “cómo hay que comportarse”. ¿Cómo viviría en la familia de Dios? ¿Cómo ejercería y
profundizaría sus relaciones con otros creyentes?
Romanos 12:9-16 (NVI) dice: “El amor debe ser sincero. Aborrezcan el mal; aférrense al bien. Ámense los unos
a los otros con amor fraternal, respetándose y honrándose mutuamente. Nunca dejen de ser diligentes; antes
bien sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu. Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el
sufrimiento, perseveren en la oración. Ayuden a los hermanos necesitados. Practiquen la hospitalidad. Bendigan
a quienes los persigan; bendigan y no maldigan. Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran.
Vivan en armonía unos con otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los
únicos que saben”.
En un compañerismo real se comparten sentimientos verdaderos. La Biblia dice: “Si vivimos en la luz, así como
él está en la luz, tenemos comunión unos con otros … [Pero] si afirmamos que no tenemos pecado, nos
engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad”. 1 Juan 1:7-8 (NVI)
Cuando permanecemos en la oscuridad escondemos cosas, no queremos que las personas vean nuestras
faltas, nuestros fracasos o fallas. En la luz estamos totalmente abiertos y visibles a lo que realmente somos. A
eso lo llamamos autenticidad.
Si vivimos en la luz de la verdad de Dios, no vamos a tratar de esconder nuestras faltas. Los Ministerios de
Restauración tienen un dicho que dice: “Usted usted está tan enfermo como sus secretos”. Revelar sus
sentimientos es usted el comienzo de su sanidad. De eso se trata la autenticidad. Cuando se es auténtico
simplemente se dice: “Aquí estoy y esto es lo que soy”.
Sea amable. Sea sensible a las necesidades de los demás. El versículo 10 dice: “Ámense unos a otros en amor
fraternal”.
En el lenguaje griego, la palabra “fraternal” es realmente una palabra compuesta. Literalmente significa “una
relación de familia”. Esto quiere decir que como creyentes debemos tener una especie de amor familiar.
La siguiente ilustración personal puede ilustrar lo que se ha dicho.
“He aprendido algo en los 25 años que llevo de matrimonio. Siempre que mi esposa venía a mí con un
problema, yo solía tratar de arreglarlo inmediatamente. Antes de que ella terminara la oración ya estaba
diciendo: ‘Lo que tienes que hacer es esto y esto. ¿Cuál es el siguiente problema?’ Eso siempre la enojaba.
Gracias a Dios, descubrí algo a lo largo del camino, cuando mi esposa viene a mí con un problema, ella no
quiere una solución, por lo menos no al comienzo. Ella simplemente está tratando de procesar la situación en
voz alta. Usted quiere que yo la escuche, valore sus sentimientos y diga: ‘Sí, eso es un problema. En realidad es
un gran problema. Creo que nunca he visto un problema así de grande. Si yo fuera tú no sabría cómo solucionar
algo así’. Entonces ella se siente amada y segura. No resuelvo nada, pero ella no quiere que lo resuelva en su
lugar. Quiere que la escuche. Quiere que la valore. Ella no quiere que yo vaya con un arma y sea ‘el Sr.
Arréglalo Todo’.
Las claves son estas: (1) no trate de resolver problemas muy rápido; (2) escuche; y (3) valore los sentimientos
de los demás”.
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PROPÓSITO 3: Fuiste creado para ser como Cristo
1. La primera herramienta que Dios usa para hacerle como Jesús es la Biblia.
En 2 Timoteo 3.16 se dice: “Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a
la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir. De ese modo, los servidores de Dios
estarán completamente entrenados y preparados para hacer el bien”. (BLS)
Si quiere tomar en serio todo lo que concierne a su cambio para ser más como Jesús, necesita adentrarse en
este libro. Léalo, estúdielo, memorícelo, medítelo y empiece a interiorizarlo en su corazón y en su mente. Lo más
que puede obtener de la Palabra de Dios en su vida, a lo más que puedes llegar, es a tener un cambio.
A veces la gente dice: “¡Lo que pasa es que no tengo fe!” Nosotros debemos preguntar: “¿Está leyendo la Biblia
todos los días?” Por lo general contestan: “No”. ¿Qué esperan los que no la leen? La Biblia dice en Romanos
10.17: “Así pues, la fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo” (DHH). ¡Usted puede
obtener fe de la Palabra de Dios!
a. En primer lugar, el plan de Dios se fundamenta en la Palabra de Dios. ¡Toda la voluntad de Dios para su vida
ha sido revelada en este libro! En cuanto empieza a leer este libro, Dios empieza a hablarle.
b. En segundo lugar, el plan de Dios nunca contradice la Palabra de Dios. A veces la gente suele decir: “Siento
que esta es la voluntad de Dios para mi vida”, pero cuando escucha lo que dicen, sabe que no puede ser cierto
¡porque la Biblia enseña exactamente lo opuesto! La voluntad de Dios nunca va a contradecir la Palabra de Dios.
Quizá algunos digan: “¡Pero siento que es lo correcto!” Eso podría ser verdad, pero a menudo los sentimientos
mienten. Puede obtener sentimientos de cualquier origen: usted almacena en su memoria lo que le muestra la
TV, y en sus hormonas la pizza que se comió anoche. Debemos confiar siempre en la Palabra, más que en
nuestros sentimientos. La razón de por qué muchos cristianos viven confundidos acerca de la voluntad de Dios
se debe a que no conocen su Palabra.
2. La segunda herramienta que Dios usa para hacerle como Jesús es el Espíritu Santo.
En 2 Corintios 3.18 la Biblia dice: “Gracias a la acción de su Espíritu en nosotros, cada vez nos parecemos más
a él” (BLS). No se pierda esta admirable verdad.
para terminar, piense y argumente sobre cómo algunos de los problemas y circunstancias con los que se
enfrentó esta semana pudieron ser usados por Dios para hacerle más como Jesucristo. Si hacemos nuestra
parte, él hará su parte y sucederá algo maravilloso: cada vez seremos más como Jesús.