Sonidos del Lenguaje y Fonética
Sonidos del Lenguaje y Fonética
Sonidos primera y más evidente manifestación del lenguaje. Nos acompañan a lo largo de toda
nuestra vida como hablantes, y podemos utilizarlos para funciones elementales, como las exclamaciones
o para otras más elaboradas como un poema.
Los hablantes interiorizamos desde muy pronto unas estructuras de sonidos cuya descripción y estudio,
sin embargo, sigue suponiendo un reto para los expertos.
Las letras, grafías o grafemas no son elementos fonéticos ni fonológicos, sí "se escriben", mientras que
los fonemas y sonidos se representan mediante símbolos, a veces coincidentes con las grafías del
alfabeto occidental y a veces no; tan solo existe cierta correspondencia entre fonemas y grafías en los
sistemas de escritura alfabética.
Y esa relación es indirecta, incluso en lenguas de ortografía bastante transparente, como el español: los
nombres de letras no son nombres de fonemas o de sonidos, jota es siempre una letra (), y el fonema
que aparece en las palabras que se escriben con jota es /x/ (pronunciado "je".
- sonido [x], no tiene relación con la grafía <x> {equis), que en español aparece en palabras como
taxi, donde corresponde a dos sonidos ([k] y [s]).
Recuerde:
• La convención para hacer referencias a las grafías son los ángulos: <>
2. FONETICA
Estudia los sonidos del lenguaje en tanto que elementos físicos, independientemente del papel que
jueguen en una lengua u otra; utiliza métodos experimentales para descubrir y describir la forma de los
sonidos del lenguaje, y se puede enfocar desde tres perspectivas, correspondientes a las etapas que
sigue la señal del habla desde el emisor hasta el receptor:
En los dos extremos de esa secuencia, la Psicolingüística precede y sigue al estudio fonético-fonológico:
antes de llegar a los movimientos articulatorios necesarios para la emisión de los sonidos, en la mente
del hablante se han tenido que realizar un amplio conjunto de procesos de planificación del habla. Y
después de recibir la señal sonora y convertirla en elementos lingüísticos, su interpretación en el marco
del conocimiento lingüístico y general completará el proceso.
LA PERSPECTIVA FONOARTICULATORIA
Una vez planificado el mensaje, nos encontramos ante dos importantes procesos fisiológicos:
- Fonación proceso mediante el cual se produce la voz, gracias a la actuación de las cuerdas
vocales sobre el aire procedente de los pulmones.
- Articulación proceso mediante el cual se produce la voz, gracias a la actuación de las cuerdas
vocales sobre el aire procedente de los pulmones.
FONACIÓN
El sistema fonador humano puede asimilarse a la combinación de dos instrumentos musicales:
La acción de los músculos ligados a los cartílagos permite el cierre de las cuerdas. Pero es la presión del
aire procedente de los pulmones la que forzará su apertura, con la consiguiente salida turbulenta del
aire comprimido tras ellas. Inmediatamente se genera un vacío en el lugar ocupado por esas moléculas
que acaban de ser liberadas, cuya consecuencia será un nuevo cierre de las cuerdas; y así el ciclo
comienza de nuevo.
- Todo ello transcurre, en una voz normal masculina, unas 120 veces por segundo, y por encima
de las 200 en las mujeres. Su resultado es la frecuencia fundamental de la onda sonora del
lenguaje (F0) , responsable del tono de un sonido.
La gran mayoría de los sonidos del lenguaje se emiten utilizando la corriente de aire espiratoria,
procedente de los pulmones: son pulmonares.
- Sin embargo, existe un pequeño grupo no pulmonar, en el cual destacan los clics o chasquidos
Se producen creando un vacío bastante tenso y duradero; se definen como: "una succión
oclusiva realizada mediante dos cierres simultáneos en la cavidad oral", i uno de ellos en la
zona posterior, y el otro en un lugar variable, que determina el lugar de articulación del clic
(bilabial, dental, palatal...). En muchas lenguas africanas se constituyen como fonemas; en las
occidentales sólo suelen ser elementos paralingüísticos.
En las cuerdas vocales, entre los sonidos pulmonares, encontramos la primera gran división en el
abanico de los sonidos del lenguaje:
ARTICULACIÓN
Contar con órganos móviles, como el velo del paladar, la mandíbula, los labios, y especialmente la
lengua, permite cambiar las características de la cavidad bucal continuamente, de forma
extraordinariamente dinámica.
MODOS DE ARTICULACIÓN
1. Oclusivo Se produce un cierre total; el aire es retenido en la cavidad bucal y luego sale
bruscamente: es el caso de /p, t, k/
2. Fricativo Los órganos de articulación se aproximan los suficiente para producir un
estrechamiento en la salida del aire, pero ésta no llega a interrumpirse: /f, s/, /0/ como en
haza, /x/ como en hoja.
3. Africado Se compone de un primer momento oclusivo y otro fricativo: /t// como en hacha
4. Aproximante Aproximante. Los articuladores se aproximan, pero menos que en las fricativas:
[J] de haya.
5. Nasal La úvula se despega de la pared faríngea, permitiendo que parte del aire fonador salga
por la nariz: /m, n/; /p/ como en año.
6. Lateral Existe un contacto en la zona central de la boca, pero el aire sigue saliendo por los
lados: /l/.
7. Rótico (tradicionalmente vibrante). Se produce un cierre que impide la salida del aire, pero
es brevísimo: /r/ como en aro, (rótica simple); aunque puede repetirse dos o tres veces: /r/
como en hurra (rótica múltiple).
Las laterales y róticas se pueden encontrar unidas bajo la etiqueta de consonantes líquidas; junto a las
nasales y las vocales integran la clase de segmentos sonantes.
Las vocales, por su parte, se caracterizan por no presentar ningún obstáculo. ni grande ni pequeño, a la
salida del aire. En ellas el modo de articulación se relaciona con el grado de abertura: /i/, /u/ son
cerradas, /a/ abierta, y entre ambas, /e/, /o/.
Además, se considera si los labios se redondean (como en /o/) o se estiran (/e/), y si el aire sale, además
de por la boca, por la nariz en cuyo caso hablamos de vocales oronasales.
En la cadena hablada, los sonidos se emiten de forma continuada, lo cual provoca que en el paso de
unos a otros se produzcan timbres intermedios e influencias mutuas (un sonido sordo entre dos sonoros
tiende a sonorizarse, un sonido velar entre dos dentales tienden a adelantar su lugar de articulación): es
lo que conocemos como coarticulación.
(tabla)
LA PERSPECTIVA ACUSTICA
Una vez que concluye, con éxito, la génesis de un sonido, el producto resultante es la onda sonora del
habla. Como cabemos, cualquier solido es un movimiento invisible en las partículas del aire que nos
rodea.
La onda más simple posible no existe en el mundo natural, es el tono puro un sonido siempre
artificial, pero muy útil, tanto para entender los fundamentos de la acústica del sonido como para
explorar nuestra audición (son tonos puros los que se nos presentan en una audiometría básica).
Sonidos que nos interesan y que son generados por la voz humana ondas compuestas resultado
de la superposición de muchas ondas simples. La onda generada en las cuerdas vocales (considerada la
fuente en los modelos acústicos) seguirá ascendiendo por la faringe, hasta encontrar los dos
resonadores que determinarán sus características acústicas: la nariz, y sobre todo la boca.
En una primera aproximación a la representación más básica del sonido, la forma de onda, podemos
diferenciar con cierta facilidad dos tipos de sonidos:
Las vocales son un ejemplo paradigmático de sonidos periódicos, mientras que la [s] puede ser una
muestra por excelencia de aperiodicidad.
1
Para ir más allá en el estudio acústico es conveniente descomponer esa onda sonora humana, que como
todos los sonidos naturales es compleja, en cada una de sus ondas simples componentes. Obtendremos
así una representación como la que aparece al lado, donde además de la forma de onda anterior
encontramos un sonograma o espectrograma.
Si observa, a grandes rasgos, la distribución general de la energía, se dará cuenta de que en la [s] sólo
encontramos una mancha informe, pero no ocurre lo mismo con las vocales: presentan unas zonas
oscuras, más intensas, estriadas (cada estriación corresponde a una vibración de las cuerdas vocales)-
agrupadas en bandas son los formantes, definidos como las componentes onda glotal que han sido
amplificados a su paso por las cavidades supraglóticas (fuente y filtro). Los formantes más importantes
para distinguir las vocales son los dos o tres primeros.
1
" El símbolo [´] antes de una sílaba indica su carácter tónico (notación del Alfabeto Fonético
Internacional).
LA PERSPECTIVA PERCEPTIVA
La descodificación del mensaje puede parecemos una tarea sencilla ondas sonoras llegan a nuestro
oído, y de ahí al cerebro, a través del nervio auditivo, sólo tenemos que descomponerlas como uno de
esos programas de análisis de voz que mencionábamos en el apartado anterior.
- Sin embargo, hay numerosas experiencias en la vida cotidiana que nos pueden hacer dudar de
esta aparente simplicidad: aprender otros idiomas (en los que no es fácil reconocer las palabras
conocidas cuando aparecen en medio de una frase), incluso interpretar algunas variedades
dialectales de nuestra propia lengua, conversar en entornos ruidosos
- Muestra de complejidad momentos teniente, popularizados por el showman y presentador
Pablo Motos (en la imagen): "los misteriosos mensajes en español que esconden las canciones
en inglés".
Este tipo de ilusiones perceptivas ponen de manifiesto las diferentes tareas a las que nos enfrentamos
en el momento de descodificar un mensaje lingüístico:
Centrándonos en el nivel fónico, el mayor escollo para lograr una interpretación correcta y poco costosa
cognitivamente es la variabilidad de la señal acústica. Los sonidos se influyen unos a otros en la
secuencia fónica: en bebiendo la primera /b/ es oclusiva, mientras que la segunda, por aparecer entre
vocales, será una aproximante. La [n], como aparece seguida de una dental, adelantará su lugar de
articulación y se realizará en la misma zona que la [d] siguiente, por ejemplo. Y las diferencias pueden
ser aún mayores si la secuencia es emitida por un niño o por un anciano. E incluso en un mismo locutor,
si la situación de habla es cuidada y el ritmo lento, o si es coloquial y el ritmo rápido...
Ante tal diversidad los hablantes contamos con un arma esencial: nuestra enorme capacidad para
categorizar agrupar elementos en un conjunto limitado de tipos a partir de uno o varios rasgos
compartidos, ignorando las propiedades diferentes; en definitiva, para abstraer lo esencial.
LA PERCEPCION CATEGORIAL
Los seres humanos somos capaces de percibir una cantidad impresionante de diferencias entre
estímulos, pero por lo general nos vemos mucho más limitados a la hora de etiquetarlas, puesto que
solo disponemos de unas cuantas categorías para esos matices percibimos decenas de grados entre
el verde claro y el verde oscuro, pero todos se identifican como verde.
Sin embargo, en ocasiones determinadas, esas dos capacidades coinciden, y no somos capaces de
discriminar o distinguir más de lo que identificamos: es lo que ocurre en un modo muy concreto de
percepción, que se ha calificado como categorial (o categórica) pero también como fonética o
psicolingüística, por oposición al modo más común de percepción, que sería el continuo, auditivo o
sensorial.
La percepción categorial es un modo de procesar cambios continuos en la señal de forma discreta, en
compartimentos estancos sin matices intermedios ([Link].1, carácter discreto del lenguaje humano).
Para hacer frente a la variabilidad en la señal acústica contamos con otros procesos superiores: nuestros
conocimientos previos intervienen continuamente en la interpretación de la señal de entrada al oído, y
omisiones como caces por qué haces, vi a por voy a…. - en una situación de habla real - oral, y no
escrita- pasarían totalmente desapercibidas. Incluso secuencias mucho más largas de sonidos se han
eliminado experimentalmente de una grabación, y los jueces que la han valorado aseguran estarla
percibiendo: es lo que se conoce como restauración de fonemas o suplencia mental.
- La onda sonora que llega al tímpano se convierte en un impulso mecánico gracias a la acción de
la cadena de huesecillos, en el oído medio.
- Cuando el estribo golpea la entrada de la cóclea, el líquido de su interior se agita, en un
movimiento hidráulico.
- Al paso de esa "ola", las diminutas células ciliadas, en el órgano de Corti coclear, liberan unas
sustancias químicas que hacen saltar la "chispa" eléctrica que recorrerá el nervio y las vías
auditivas hasta la corteza cerebral
al derroche de medios está encaminado a un fin primordial: preservar y realzar las características
relevantes de la onda sonora inicial. Para conseguirlo, a lo largo de todo el camino se irán alternando
dos funciones, la protección y la amplificación:
- La oreja, pabellón auditivo o pinna, además de ayudar a la localización de los sonidos, tiene
una leve función amplificadora en frecuencias medias y altas.
- El conducto auditivo externo protege de intrusos el oído interno, gracias a la cera, y amplifica
las frecuencias centrales (3.000 Hz) en unos 15 Db
- El tímpano se tensa ante estímulos peligrosos, evitando riesgos a los huesecillos; y vibra como
un todo ante frecuencias graves, pero parcialmente ante las agudas. La cadena de huesecillos
combina el efecto palanca y la diferencia de tamaño entre el martillo y el estribo para
multiplicar exponencialmente la potencia de la señal; sin su intervención, sólo el 0,1% de la
energía timpánica alcanzaría el nervio auditivo. Cuando llega a ella un sonido grave muy intenso
(85-90 dB) se desencadena el reflejo acústico, que amortigua ese estímulo unos 20 dB
(protección).
- En la cóclea se produce un análisis de la señal similar a la que realizan los más sofisticados
programas de análisis de sonidos es la selectividad frecuencial. Cada zona de la cóclea
responde a una determinada frecuencia del estímulo, los sonidos agudos son procesados en la
zona más externa, y los más graves en el ápice o giro central. Las frecuencias características del
habla humana ocupan la zona más amplia de la cóclea.
- A lo largo de las vías auditivas se mantiene la selectividad frecuencial (cada fibra nerviosa
responde a una frecuencia característica), pero además se mejora la respuesta hacia las partes
de la señal que cambian rápidamente (movimientos de los formantes, transición de unos
sonidos a otros...)
- En el área auditiva de la corteza cerebral, por último, tienen lugar los procesos más complejos
de integración de la información y comparación con patrones aprendidos: aquí se realiza la
categorización, con toda su carga de abstracción. Se construyen y utilizan los "conceptos
auditivos".
Todo lo anterior sucede por duplicado: tenemos dos orejas, dos oídos, dos conjuntos de vías auditivas y
dos hemisferios cerebrales, con un área auditiva cada uno.
La mayor parte de las conexiones son contralaterales unen el oído izquierdo con el hemisferio
derecho, y viceversa. Buena parte de la información viaja de abajo arriba, del oído al cerebro, por las
vías aferentes.
- Pero también existen las vías eferentes, que transmiten los estímulos desde el cerebro hacia el
oído, y que juegan un papel importante en la discriminación del habla en contextos ruidosos,
ayudando a separar la señal de ruido.
Una visión completa de la percepción del habla supone, por último, destacar su carácter mutimodal: no
solo depende del canal auditivo, sino también, en una medida importante, de la información visual, que
interactúa con la auditiva: cuando la información procedente de la vista "contradice" la que llega desde
el oído (vemos la pronunciación de /pa/pero oímos /ka/) el cerebro llega a una solución de compromiso
entre ambos sonidos (/ta/): es lo que se conoce como efecto McGurk.
3. FONOLOGIA
UNIDADES
La unidad básica en Fonética es, como sabemos, el sonido (fono, pone).
La unidad básica de la Fonología es el fonema (phoneme en inglés; de ahí el adjetivo fonémico, que
equivale a fonológico) los fonemas son representaciones abstractas de los sonidos en cada lengua.
Tanto los sonidos como los fonemas pertenecen al nivel segmental, entendiendo por segmento
"cualquier unidad discreta que pueda ser identificada, física o auditivamente, en el continuo del habla"
- Como unidades mayores del nivel fónico, que agrupan o caracterizan a más de un fonema,
tenemos la sílaba y los suprasegmentos (tono, entonación, acento, ritmo...).
- Y como constituyentes menores del sonido o fonema existen los rasgos distintivos, compuestos
a su vez por diferentes claves o indicios (distribución de la energía, posición de los formantes,
altura de la frecuencia fundamental...).
Las sílabas se integran, en la mayoría de los modelos fonológicos, en estructuras jerárquicas más
amplias:
En estudios de índole fonética se suele integrar en unidades superiores como el grupo entonativo
(conjunto de sílabas entre dos pausas) y el grupo fónico (conjunto de silabas entre pausa y variación
tonal.
El fonólogo
Román
Jakobson
propuso
una
taxonomía
de rasgos
mediante
los cuales
se pueden
caracterizar
los sonidos de todas las lenguas del mundo.
Chomsky y Halle modificaron esta clasificación, considerando no sólo los rasgos acústicos, sino también
los articulatorios. Se trata de taxonomías de carácter binario, es decir, los rasgos distintivos o
pertinentes sólo admiten dos comportamientos: positivo y negativo.
Los rasgos distintivos son utilizados en Fonología con las siguientes funciones (Clements, Michaud y
Patin, 2010):
- Función distintiva: /p/ se diferencia de /b/ en el rasgo [± sonoro]: /p/ es sordo y /b/ sonoro.
- Función componencial: permite establecer correlaciones entre fonemas que comparten un
mismo rasgo: /f θ s x/ son sonidos continuos, entre ellos existe una correlación.
- Función clasificadora: define clases naturales, conjunto de fonemas que comparten varios
rasgos distintivos y están sometidos a los mismos procesos fonológicos: l m n ŋ/, comparten
los rasgos [+ consonante], [+ sonante] [+ nasal], y se ven sujetas a los mismos procesos de
asimilación al lugar de articulación de la consonante siguiente.
¿cómo distinguir sonido y fonema a la hora de describir la estructura de los sonidos de una lengua?
Ninguno de los dos tiene significado, pero solo el fonema permite diferenciar unas palabras de otras,
presenta capacidad distintiva: /'pasa/ - /'basa/ - /'masa/ - /'tasa/ - /'kasa/ - /'gasa/ - /'nasa/ - /'rasa/
Cualquier hispanohablante distinguirá una casa de una pasa. El enorme cambio de significado que se
produce ante un mínimo cambio fónico es la muestra de que /k/ y /p/ son dos fonemas en español: se
oponen significativamente. Las palabras que, como todas las del ejemplo anterior, se oponen mediante
un único fonema en una misma posición se llaman pares mínimos.
- Intente buscar un par mínimo para el sonido [v] en español (labiodental, como [f], pero sonoro;
es la pronunciación inglesa o francesa de la grafía). Seguramente se le ocurrirán parejas como
vaca - baca. Ahora piense: ¿qué ocurre si designa al animal con [b]: [báka]? ¿Se producirá un
cambio de significado, y su interlocutor considerará que se está refiriendo al soporte que se
coloca sobre el coche? No ocurre nada, no hay cambio de significado. Por lo tanto, uno de los
dos no es un fonema en nuestra lengua. No pasa lo mismo en inglés: batman pronunciado con
[v] pasa de ser un superhéroe a un cobrador de impuestos; en este caso, la oposición entre los
dos sonidos es distintiva.
- Las lenguas de signos también utilizan esta técnica para establecer sus rasgos básicos: Sabemos
que la configuración de la mano es un rasgo pertinente porque la única diferencia entre LUNES
y MARTES es que en el primer signo los dedos medio y anular están recogidos, mientras que en
el segundo todos están extendidos. Por lo demás, ambos son idénticos.
La prueba de los pares mínimos nos permite afirmar que /k/ y /g/ son dos fonemas del español: no es lo
mismo tener una peca que tener una pega. Pero no existe esa diferencia entre [b] y [v], o entre una
realización tensa de /g/, en la que interrumpe completamente la salida del aire ([g], como en manga. y
otra más relajada, en la que la parte posterior de la lengua se aproxima al velo del paladar sin llegar a
interrumpir la salida del aire (como en maga).
La realización tensa y la relajada son alófanos de un único fonema, /g/. Un alófono es una variante
contextual de un fonema, y no distingue significados; es una realización predecible para un hablante con
competencia en determinada lengua, que conoce la regla que determina su aparición.
Un fonema puede presentar un único alófono o varios: /p/ española aparece como [p] en todos los
contextos, tiene sólo un alófono. /p/ inglesa se realiza como [p] en sílabas átonas, como [p^h] en sílabas
tónicas: la fonología del inglés incluye una regla que recoge esta alternancia.
La distribución de un fonema da cuenta de las posiciones en las que puede aparecer. Los alófonos
anteriores, tanto los nasales del español como las realizaciones de /p/ en inglés, están en distribución
complementaria: cuando aparece uno, los demás quedan excluidos. Pero no todo en la alternancia de
sonidos es tan reglado, hay contextos en los que podemos encontrar unas realizaciones u otras en
función de variables como el ritmo de habla, el estilo, las preferencias individuales, etc entonces
estos sonidos representan variación libre cansado se puede pronunciar [kan'sado], si estamos un
poquito tensos.
Por último, hay fonemas que sufren restricciones para aparecer en determinadas posiciones:
Los procesos fonológicos, pues, ocurren de forma natural en las lenguas, subyacen en muchos procesos
de cambio diacrónico, y también a los errores de producción del habla.
La diferencia entre /'pasa/ y /'basa/ indica /p/ y /b/ son dos fonemas del español. Pero considere ahora
las palabras apto y absorto. ¿Cuál es su pronunciación? ¿[ apto]? ¿['abto]? ¿[ap'sorto]? ¿[ab sorto]?
Resulta irrelevante, cualquiera de las cuatro posibilidades, o toda una gama intermedia: ocurre que en
esta posición silábica ambos fonemas pierden el rasgo que los distinguía y dejan de aponerse: es lo que
la Fonología estructuralista denominó neutralización. Si afecta a todas las posiciones silábicas
desfonologización la pérdida total de la oposición fonológica: es lo que ocurre, por ejemplo, en todas
las zonas yeístas del español, donde el fonema / ʎ /, que distinguía pollo y poyo, ha desaparecido.
El proceso fonológico más afectado por el contexto es la asimilación, en la cual un sonido adopta ciertas
características de otros contiguos. Considerando la dirección del proceso, la asimilación puede ser:
El reverso de la asimilación es la disimilación, un proceso por el cualun sonido similar a otro cercano
varia para aumentar la diferencia entre ambos: anma, en castellano antiguo, fue el resultado de la
pérdida de la /i/ latina en anima; la secuencia /nm/ resultaba incómoda, y la primera de las dos nasales
acabó convirtiéndose en una lateral, alma.
Los procesos fonológicos muestran tendencias en las lenguas y en los hablantes, en ocasiones
encontradas, pero presentes a lo largo de toda su historia (las asimilaciones se atribuyen a factores
articulatorios: facilitar la emisión; las disimilaciones tendrían su origen en necesidades perceptivas:
aumentar la discriminabilidad).
A su vez, pueden producir reforzamientos (fortition) *tapato por zapato /t/ es más fuerte que /θ/
o debilitamientos (lenition) todo por totu /d/ es más débil que /t/. Los fenómeno que en un
momento determinado caracterizan a un reducido grupo de hablantes pueden generalizarse y contribuir
al cambio diacrónico en las lenguas
LA TRANSCRIPCION
Una herramienta esencial para el estudio del nivel fónico en las lenguas es la transcripción. La
transcripción fonológica representa los fonemas de la lengua, su tono, acento y entonación, pero sólo
las unidades distintivas. Se representa entre barras: //; sus características varían de una lengua a otra.
La transcripción fonética, en cambio, es universal; tiene por objeto trasladar los sonidos a la escritura de
la forma más detallada posible (aunque el fonetista puede elegir una transcripción estrecha, más
detallada, o ancha, más abstracta), por medio de un conjunto de caracteres para los principales sonidos
lingüísticos, que se complementan con signos diacríticos que afinan su descripción. Se representa entre
corchetes [ ].
La notación más utilizada es el Alfabeto Fonético Internacional (AFI o IPA, Intenational phonetic
alphabet), creado en París en 1886, como una de las principales actividades de la Asociación Fonética
Internacional.
Más allá á del fonema o del rasgo distintivo, otras unidades de orden superior juegan un papel muy
importante en la organización fónica de las lenguas. Por una parte, tenemos las agrupaciones de
sonidos, en sílabas, grupos fónicos, palabras, sintagmas. Por otra, los llamados rasgos suprasegmentales,
que afectan a más de un fonema: acento, entonación, ritmo ...
En todas las lenguas del mundo los fonemas se agrupan en sílabas, combinaciones de sonidos abiertos
(vocales) y cerrados (consonantes), con una estructura jerárquica cuyo elemento principal es el núcleo,
muy frecuentemente una vocal (aunque algunas consonantes también pueden desempeñar ese papel
(como bottle). Los elementos que rodean al núcleo se conocen como márgenes silábicos:
El núcleo es el único elemento imprescindible en la sílaba: un núcleo constituye por sí solo una sílaba,
aunque carezca de ataque y coda; como decíamos, suele estar constituido por una vocal, o por dos en el
caso de los diptongos. La coda sufre más restricciones fonológicas que el ataque, hay lenguas que no las
aceptan en absoluto (como el maorí, donde solo existen dos estructuras silábicas); otras solo admiten
determinadas consonantes en coda (en el malayalam solo pueden aparecer nasales), y en muchas no
son posibles los grupos consonánticos después del núcleo.
Así pues, las lenguas varían mucho en cuanto al tipo de combinaciones silábicas que admiten; en inglés
podemos encontrar decenas, algunas tan complejas como CCCVCCC (.scripts); el español admite hasta
cinco sonidos en una sola sílaba (trans, CCVCC), pero tiende claramente a la estructura canónica CV 2,
2
La sílaba CV se llama canónica porque es la estructura universal, la más natural, la primera que aparece
en el habla infantil: articulatoriamente supone una alternancia entre el cierre de la consonante y la
apertura vocálica. Acústicamente esto genera cambios bruscos en frecuencias e intensidades, cuyo
reflejo perceptivo es un incremento espectacular en la actividad de ciertos núcleos auditivos
especializados.
también llamada sílaba abierta o libre (por oposición a las cerradas o trabadas, con una o más
consonantes en coda), con mucho la más habitual en el lenguaje humano.
El orden en que aparecen las diferentes consonantes de una sílaba compleja no es aleatorio, sino que
viene condicionado por su nivel relativo de sonoridad. La sonoridad es la prominencia intrínseca de los
sonidos, que se pueden agrupar en escalas como la jerarquía de sonoridad. El núcleo es el elemento más
sonoro, y los segmentos van perdiendo sonoridad a medida que se alejan de él, tanto a la izquierda
(ataque) como a la derecha (coda).
También varían las lenguas en cuanto a la composición silábica de su léxico: en español predominan las
palabras bisílabas, en inglés las monosílabas, pero siempre sucede que las unidades más frecuentes,
como las palabras gramaticales, como artículos, pronombres, conjunciones, etc., son las más cortas).
E igualmente varían en cuanto a las reglas de silabación que aplican. En español se tiende a aplicar las
mismas reglas a las sílabas en interior de palabra que a las que se forman por un encuentro
circunstancial en la construcción de la frase, o por la incorporación de prefijos un ajo, se silaba [u.
`[Link]] y no [un.´[Link]] (más ejemplos en el libro, pg 123) fenómeno conocido como resilabación,
algo complejo para los estudiantes de español como 2º lengua).
El acento (stress) "se puede caracterizar como el mayor grado de prominencia con el que se pronuncia
una sílaba determinada con respecto a otras sílabas de la misma palabra". Dota a ciertas sílabas de
mayor intensidad, un tono más elevado, más duración, o una combinación de los tres rasgos;
perceptivamente, las silabas tónicas se reconocen mejor y más rápido que las átonas.
- Lenguas de acento variable, la sílaba tónica aparece en distintas posiciones de la palabra, tiene
una función distintiva, opone unidades (cántara, cantara o cantará) y las clasifica en categorías
como las siguientes:
o Agudas u oxítonas, acentuadas en la última silaba
o Graves o paroxítonas, acentuadas en la penúltima
o Esdrújulas o proparoxítonas, en la antepenúltima.
- Lenguas de acento fijo, que lo presentan siempre en la misma sílaba: la primera (checo,
eslovaco, finés), la última (francés, farsi, turco), la penúltima (polaco, galés) ... En ellas el acento
ayuda en la tarea de segmentación, tiene una función demarcativa, indicando los límites entre
palabras.
En las lenguas existen palabras con más de un acento (hierbabuena, ciegamente) y también palabras
átonas, que no reciben acento léxico (generalmente artículos, preposiciones, etc.); las palabras átonas
se unen a otras tónicas para formar un grupo acentual (el libro, por la noche...).
Además del acento léxico, que caracteriza a una palabra, las lenguas utilizan el acento para resaltar una
sílaba dentro de un sintagma y oración: es el acento de frase que se verá en el apartado siguiente.
5. LA PROSODIA
En las lenguas, como en las canciones, tan importante o más que "la letra" es "la música", la melodía del
habla, transmitida a través de los suprasegmentos: de su estudio se ocupa la prosodia.
Los elementos que determinan el patrón melódico de una lengua son, básicamente, el acento, el ritmo y
la entonación, que se unen a las pausas. Se califican como suprasegmentales porque pueden
caracterizar a más de un fonema, superponiéndose a los rasgos propios cada uno de ellos, y lo hacen de
forma continua, no discreta, por contraste entre elementos contiguos en la cadena hablada.
Estos dos patrones han resultado ser más bien los extremos de un continuo, ciertas
lenguas presentan predominio de uno u otro, pero también hay mucha variabilidad, los
hablantes pueden manifestar sus preferencias, en función de su variedad de habla, la
situación o el contexto
3. entonación codificada esencialmente a través de los movimientos del F0, que producen
variaciones tonales, tiene tres funciones básicas en el lenguaje: segmentar, resaltar y dar
continuidad prosódica al discurso. Quilis 1999), resume así el papel de la entonación:
a. Lingüísticamente:
i. distingue enunciados (lo sabía frente a ¿lo sabía? o ¡lo sabía!);
ii. integra las palabras en unidades comunicativas mayores, y
iii. delimita enunciados (dos por tres más cuatro puede dar como resultado 10 o
14, en función del patrón entonativo que apliquemos a la secuencia).
b. Socialmente:
i. transmite informaciones sobre el individúe como edad, sexo...
ii. indica características sobre el grupo al que pertenece: dialecto, nivel
sociocultural...
c. Individualmente, es el vehículo esencial para la dimensión afectiva del lenguaje:
énfasis, cortesía, mandato, confirmación, exclamación, y una casi infinita gama de
emociones.
Existe un gran grupo de lenguas donde la línea melódica no sólo caracteriza a la oración, sino también a
las palabras: son las lenguas tonales. En ellas, las variaciones en la frecuencia fundamental determinan
diferencias léxicas y morfológicas. En gunu, por ejemplo, una lengua bantú de Camerún, se distinguen
dos tonos: alto (´) y bajo (`).
6. UNIVERSALES FONICOS
Los sistemas de sonidos que encontramos en las lenguas del mundo admiten una gran variación: existen
lenguas con solo dos vocales, una cerrada y otra abierta, como el yimas, de Papúa Nueva Guinea; otras,
como el alemán, cuenta con catorce fonemas vocálicos. Sin embargo, estas son solo una parte de todas
las opciones posibles: tenemos tanta capacidad para generar sonidos con los órganos fonoarticulatorios
como con las manos o con los pies: así producimos la música, pero no las lenguas. Las características
compartidas por todas las lenguas conocidas constituyen los universales lingüísticos.