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03-Tips para Cuentistas-Samperio1

Este documento presenta un "Decálogo del cuentista a principios del siglo XXI" escrito por Guillermo Samperio, el cual ofrece consejos y recomendaciones para escribir cuentos. Algunas de las sugerencias clave incluyen: 1) Contar el hecho narrativo central con pocas palabras; 2) Los personajes deben cumplir funciones narrativas específicas; 3) Debe haber un conflicto entre fuerzas opuestas; 4) Distraer al lector para ocultar la historia definitoria hasta el final. El document

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03-Tips para Cuentistas-Samperio1

Este documento presenta un "Decálogo del cuentista a principios del siglo XXI" escrito por Guillermo Samperio, el cual ofrece consejos y recomendaciones para escribir cuentos. Algunas de las sugerencias clave incluyen: 1) Contar el hecho narrativo central con pocas palabras; 2) Los personajes deben cumplir funciones narrativas específicas; 3) Debe haber un conflicto entre fuerzas opuestas; 4) Distraer al lector para ocultar la historia definitoria hasta el final. El document

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GUILLERMO SAMPERIO (Facebook)

LES VOY A COMPARTIR UNA ESPECIE DE DECÁLOGO PARA ESCRIBIR CUENTOS HOY
EN DÍA. EL NOMBRE ES MEDIO POMPOSO. LO QUE IMPORTA ES QUE LES RESULTE
DE UTILIDAD A LAS/LOS QUE PRACTICAN ESTE GÉNERO O, MÁS, QUE LO QUIEREN
MANEJAR LO MEJOR POSIBLE. PODRÍA SER UN LIBRO PERO ESE YA ESCRIBÍ Y NO
SÉ SI ALFAGUARA YA LO REEDITÓ LUEGO DE UN PAR DE DÉCADAS. AQUÍ VIENE
LLEGANDO EL SEÑOR DECÁLOGO POMPOSO:
"Decálogo del cuentista a principios del siglo XXI"
por Guillermo Samperio
1. Como el cuento se levanta narrativamente con base en un solo hecho narrado, que
algunos llaman “anécdota” o “historia”, escríbelo con el menor número de palabras que
puedas.
2. Por lo regular, el hecho narrado debe definirse en dos o tres frases y siempre tiene una
sustancia humana: la venganza, el desamor, la amistad, los celos, la salvación, etcétera. Por
ejemplo, el cuento Diles que no me maten, de Juan Rulfo, el hecho narrado de venganza es
el siguiente: Cuarenta años atrás un señor asesinó a su compadre por un problema de
colindancia de tierras; ha andado huyendo todo ese tiempo, hasta que un coronel, hijo de
aquél compadre asesinado, lo encuentra y lo fusila.
3. Si el cuento tiene más de un hecho narrado, zigzaguea y no es posible darle un buen final
y queda un cuento flojo. Si, por ejemplo, Rulfo se pone a narrar la historia del coronel y el
conflicto de celos que tiene con su mujer, el cuento hubiera tomado dos caminos y
difícilmente hubiera podido resolverlo. El problema es que hay dos hechos narrados
compitiendo entre sí: la venganza y los celos. En una novela es posible y necesario que
dentro de ella existan múltiples hechos narrados, pero la novela ya es otro género narrativo.
El coronel sólo va a cumplir una función en el cuento: vengar el asesinato de su padre,
fusilando al fulano.
4. Esto quiere decir que los personajes en los cuentos están para cumplir funciones
narrativas concretas. Desde un personaje incidental hasta el protagonista, el antagonista, o
uno secundario. Si el incidental es un elevadorista, su función es abrir y cerrar la puerta del
elevador y ni siquiera es necesario describirlo. Sólo se le dice elevadorista y ya; ni su nombre
interesa a los fines del cuento.
5. Por ello, los personajes son simples funciones narrativas del cuento. La función del
protagonista es estar en conflicto con el antagonista y viceversa, y nada más. Debido a esto
la descripción de ellos necesita ser breve: el asesino andaba despeinado y vestía una camisa
amarilla; el coronel iba sin gorra. Las demás características físicas las pone el lector, esa es
su participación imaginativa. Hay que suponer que el lector es inteligente y sensible; no hay
que explicarle ni describirle todo. El lector completa lo que el cuento no dice. Así, pues, el
escritor establece una frontera invisible entre el texto y el lector.
6. Entonces, todo cuento incluye un conflicto entre dos fuerzas que se oponen. El cuento
tradicional tenía cuatro partes: principio, desarrollo (donde se veía el conflicto), clímax y final.
El cuento moderno, el inaugurado por Edgar Allan Poe, comienza ya con el conflicto
desarrollado. Y el cuento va a presentarnos en qué consiste ese conflicto. En los cuentos de
Poe, desde el principio sabemos que hay una historia visible y una historia oculta; el lector
espera todo el cuento para conocer la historia oculta, donde está la base del conflicto.
7. A partir de Poe el cuento moderno se ha desarrollado. Ya se puede comenzar por
cualquier parte del conflicto desarrollado y no es necesario advertir ni hacer notar que hay
una historia oculta. Al contrario: el lector debe suponer que sólo hay una historia. Para ello, el
escritor debe ocultar la historia definitoria del hecho narrado y lo hace distrayendo al lector,
haciéndole creer que los sucesos que se cuentan tienen otro valor dramático. Un ejemplo:
“La mujer lo vio, le atrajo, ya quería estar con él, devorarlo, hacerlo suyo. La mujer tomó los
cubiertos y cortó el primer trozo de corazón de filete”. Se hizo pensar al lector que la mujer se
refería a un hombre, pero en realidad se trataba de pedazo de carne de res, pero no se le
mintió al lector: un filete suculento puede atraer, se quiere estar con él, se desea devorarlo y
hacerlo nuestro. A este mecanismo, Juan Bosch le llamó distractor o línea de distracción.
Con un solo distractor vendrá inevitablemente un cuento muy corto, Entre más líneas de
distracción tenga, el cuento será más largo.
8. Si los distractores se han mantenido digamos tres páginas, el lector irá sintiendo la tensión
que esto implica hasta llegar al clímax. En este punto, el lector no debe haber adivinado el
final; debe suponer un final que alguna línea de distracción le señala.
9. Al revelarle el final, el lector hace un recuento de lo que leyó y se da cuenta de que a los
sucesos él le dio otro valor dramático y que no fue engañado. El final requiere develar un
efecto emotivo único, como decía Poe, o un efecto de reflexión, o en parte emocional y en
parte meditativo.
10. El final puede ser sorpresa. Ambiguo cuando el lector tiene que elegir entre dos opciones
de final. Abierto donde el lector elige entre un puñado de posibilidades de finales. Circular
cuando termina por donde comenzó. Y puede haber otro tipo de finales pero estos son los
principales. Entre más distractores mantenga el cuento, más posibilidades de final puede
elegir el escritor y/o el lector.
11. La sustancia del cuento es el verbo, pues los verbos implican acción y el cuento no es
más que un sistema de acciones de principio a fin. Así podemos decir que la sustancia
humana (venganza o celos) debe representarse con un hecho narrado; el hecho narrado se
despliega en un sistema de acciones con base en los verbos, lo cual lleva a mostrar la
sustancia humana, que a su vez es el hecho narrado y etcétera.
12. El cuento necesariamente debe mostrar un significado externo a sí mismo, además del
que revela el final. Cuando el coronel fusila al matador de su padre se cumple el significado
de la venganza. Pero el cuento Diles que no me maten también nos señala que mientras siga
habiendo propiedad de la tierra, habrá conflictos entre los propietario que pueden llevar a la
muerte de uno, de otro o de ambos. Es decir el cuento de Rulfo sigue vigente.
13. Recuerda que un adjetivo que no agrega médula al sustantivo se convierte en tropiezo, lo
mismo sucede con los adverbios, los gerundios y los participios. Estos últimos son recursos
de apoyo nada más. El gerundio sirve para hacer avanzar una determinada acción. El
participio es un sustantivo disfrazado. Los adverbios terminados en “mente” son los más
horribles y buscan la credibilidad forzada del lector y casi siempre tienen su forma
desplegada: “Forzosamente” puede sustituirse por “Por fuerza”.
14. Una buena atmósfera (luz, oscuridad, olores, sabores; lo concerniente a las sensaciones)
le da una buena cantidad de fuerza al relato. En el cuento Emma Zunz de Jorge Luis Borges,
hay un momento en el que Emma se encuentra en el laberinto de un puerto, destinada a
entregar su virginidad, y en ese momento ve hacia una ventanita rectangular y Borges dice:
En ese momento el día estaba agonizando. ¿Por qué no dijo que atardecía o que estaba
cayendo la bola naranja del sol, o que se gestaba el crepúsculo? Porque el acto que iba a
realizar Emma representaba una agonía para ella y porque, más a delante, un personaje
también va agonizar. Esto implica, que la atmósfera debe ir acorde con el hecho narrado, sin
exagerar.
15. El ambiente (que a veces se confunde con la atmósfera) nos muestra con brevedad cómo
es el lugar del suceso, que nivel social tiene, si es agradable o no. Por ejemplo: “Alicia entró
a la sala y percibió el aroma de maderas finas, sus pies iban sobre una sepia alfombra
gruesa y suave”. Comparémoslo con este ejemplo: “Alicia tomó asiento en la silla de pino,
recargó un brazo sobre el mantel de plástico de flores rojas y le vino el olor del carbón y a
caldo de papa”. Tenemos dos ambientes opuestos, pero presentados con rapidez.
16. Frente a la cultura avasallante de la imagen, llamada mediática, es preferible hacer la
descripción con acciones de los personajes. Ejemplo: “ La mujer pelirroja abrió con rapidez la
puerta metálica, las luces que giraban daban distintas tonalidades a su minifalda amarilla; se
abrió paso entre un montón de gente que cargaba vasos, pasó junto a la barra sin poner
atención a la música que lanzaba un grupo al fondo. Tomó asiento, entre el humo de
cigarrillos, en una mesita donde se encontraban tres hombres de traje gris y se puso a hablar
con el de lentes oscuros”. Aquí la participación del lector es importante porque él imagina su
propio bar o antro, su música, el tipo de hombres en la mesita y, sobre todo, a su pelirroja (su
estatura, si es guapa o fea, el tipo de peinado, etcétera).
17. Describir durante las acciones de los personajes es una de las ventajas del cuento o la
narrativa ante, por ejemplo, una película. Cuando en un filme se nos presenta un bar, el bar
es como está en la pantalla y no de otra manera, la pelirroja es esa y nada más. Todos los
que están en la sala ven lo mismo; no necesitan imaginar nada. En el cuento, el espectador-
lector ayuda a crear las escenas y también va construyendo el cuento junto con el escritor.
Hay un ejercicio importante de su imaginación.
18. Finalmente, para fortalecer la credibilidad, la verosimilitud de lo que se está contando,
crear ciertos detalles es de vital importancia. Imaginemos un principio con conflicto
desarrollado: “Teresa y Felipe están desayunado ante una larga mesa. Suena el celular de
ella, quien se pone en pie y sale a la terraza a contestar para que su marido no escuche su
conversación. De pronto, Felipe se levanta, gritándole a Teresa que era la última vez que le
permitía. Toma el plato de hot cakes y lo lanza contra la pared. El hot cake va resbalando
sobre la pared dejando una mancha marrón gruesa y Felipe sube al segundo. Teresa dice
algo, cuelga y alcanza en la recámara a su marido, quien carga un portafolios de cuero crudo
con las letras doradas FRS. Ella trata de calmarlo”. En este fragmento, quizá no convenza
tanto que ella salga a la terraza, que él grite y aviente el plato. Lo que le da fuerza a los
sucesos descritos son dos: a) El hot cake que resbala por la pared dejando la mancha
marrón y b) Las letras doradas del portafolios. Con estos detalles, que parecen al margen del
conflicto, el lector dice ´”sí, esto está sucediendo”, pero esta aceptación, desde luego, es
inconsciente. Y para terminar, pues se mostró un principio con conflicto desarrollado, el cual
debe abrir expectativas y preguntas inevitablemente: a) Por qué es la última vez, b) Por qué
ella sale a la terraza a responder, c) Con quién hablaba. Estas preguntas las resolverá el
desarrollo del cuento e, inevitablemente, el escritor necesitará ir al pasado remoto, distante
del pleito de los hot cakes, para ir dando información de cómo se gestó el conflicto. Y puede
ir combinando momentos en el presente con vueltas al pasado remoto, creando los
distractores (digamos en este caso de celos de Felipe; pero va a resultar otra cosa) hasta
llegar al clímax y luego al final.

TIPS PARA CUENTISTAS o para quienes desean introducirse en el gènero.


A continuación viene lo que denominé "Consejos generales"

Sé de la prisa que inunda a los principiantes, por ello les intento ahorrar la lectura de
decenas de libros de teoría literaria, los tips los motivarán a la escritura y serán a la vez el
camino de regreso obligado ante cualquier dificultad.
¿Por qué quinientos tips? Me parece un número capaz de satisfacer la necesidad de
cualquiera, sin empalagar a ninguno.
La natural disposición en párrafos cortos que da el concepto del libro lo hace fácil de leer,
práctico de consultar y motivador de la escritura.
Porque a final de cuentas quien tiene este libro en sus manos lo que quiere es hacer sus
propios cuentos, pues entonces, y nunca mejor dicho, manos a la obra.
CONSEJOS GENERALES

1. A todos nos gusta narrar historias, dentro de cada uno de nosotros hay latente un
cuentista, sólo hay que conocer la técnica literaria necesaria para pasar de contador de
anécdotas a cuentista.

2. Si bien la literatura no es una ciencia exacta con fórmulas preestablecidas (lo que desde
mi punto de vista la hace apasionante), sí hay consejos que pueden ayudar a que el camino
de todo aprendiz sea menos ríspido.

3. El camino del escritor, de principio a fin, está lleno de espinas, clavos y ortigas, y por eso
una persona de sano juicio debe apartarse por todos los medios de la escritura (Anton
Chejov).

4. Escudriñe hasta descubrir el móvil que le impele a escribir. Averigüe si ese móvil extiende
sus raíces en lo más hondo de su alma. Vaya cavando y ahondando, en busca de una
respuesta profunda. Y si es afirmativa, si usted puede ir al encuentro de tan seria pregunta
con un ‘sí debo’, firme y sencillo, entonces, conforme a esta necesidad, erija el edificio de su
vida. Que hasta en su hora de menor interés y de menor importancia, debe llegar a ser signo
y testimonio de ese apremiante impulso (Rainer Maria Rilke).

5. Todos pueden intentar escribir, sin distinción de títulos, cultos, edades, sexos, grados de
instrucción y situaciones familiares. No se prohíbe escribir incluso a los locos, los amantes de
las artes escénicas y los privados de todo derecho (Anton Chejov).

6. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre (Augusto
Monterroso).

7. Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión o la pobreza (Augusto


Monterroso).

8. Como el cuento se levanta narrativamente en un solo hecho, que algunos llaman


“anécdota” o “historia”, intenta escribirlo con el menor número de palabras que puedas.

9. Comenzar bien un cuento y llevarlo hacia su final sin una digresión, sin una debilidad, sin
un desvío: he ahí en pocas palabras el núcleo de la técnica del cuento (Juan Bosch).

10. Un artista literario hábil ha construido un cuento. Si ha sido sabio, no ha ajustado sus
pensamientos para acomodar sus incidentes; al contrario, después de haber concebido, con
un cuidado premeditado, cierto efecto único o singular que resalte, inventará los episodios,
combinará los acontecimientos que mejor le ayuden a establecer el efecto preconcebido. Si
aún la primera frase no conduce a descubrir ese efecto, el artista ha malogrado su primer
paso (Edgar Allan Poe).

11. El poder (o paradoja) de un relato: su brevedad (José Balza).

12. La brevedad es hermana del talento (Anton Chejov).

13. Si algo define al cuento como género es su tendencia a lo concreto: el cuento es una
maquinaria precisa donde cada palabra está ahí para cumplir una función narrativa.

14. En un cuento es mejor contar de menos, que contar de más.

15. Esto no quiere decir que todo cuento sea escueto, los hay lacónicos y los hay
churriguerescos, pero la tendencia moderna va hacia los estilos simples.

16. Una narración fluida, comprensible a la primera lectura, jugará a favor del cuento.

17. No es un buen escritor de cuentos quien utiliza más vocabulario, sino quien utiliza las
palabras como meras herramientas para lograr que su historia se escuche.

18. Un cuento puede, como en La noche boca arriba, aparentar la descripción de dos o más
realidades independientes (el sacrificio de un guerrero en las guerras floridas y el delirio de
un motociclista tras un accidente vial), pero finalmente Cortázar, como el maestro escritor
que es, las une para dar la tesis final del cuento: ¿quién sueña a quién?

19. Por lo regular, el hecho narrado se define con dos o tres frases y siempre tiene una
sustancia humana: venganza, desamor, amistad, celos, salvación, bigamia, etcétera. En el
cuento “Diles que no me maten”, de Juan Rulfo, el hecho narrado de venganza es el
siguiente: cuarenta años atrás un señor asesinó a su compadre por un problema de
colindancia de tierras; ha andado huyendo todo ese tiempo, hasta que un coronel, hijo de
aquél compadre asesinado, lo encuentra y lo fusila.

SEGUNDA TANDA DE TIPS PARA NUEVOS CUENTISTAS:


31. Creo en la conveniencia de prometer algo en las primeras líneas de la historia (Adolfo
Bioy Casares).

32. El cuento es un agujero en la pared que ha abierto el autor para que los lectores nos
podamos asomar a un universo.
33. El cuento es un ejercicio de imaginación donde participan dos: el cuentista y el lector.

34. Al leer nos convertimos en otro. Vivimos la experiencia de los personajes, sus
experiencias se vuelven nuestros propios recuerdos.

35. Todo lo que ocurre en un cuento, así sea autobiográfico, está siendo construido por la
imaginación del autor, está pasando por el cedazo de su creación. Por lo tanto, nos está
ofreciendo su visión particular del mundo.

36. Los escritores y los pintores tienen un caparazón protector muy pequeño y durante toda
la vida tratan de desprenderse de él, ya que los diversos golpes e impresiones que recibirán
son el material que necesitan para crear su obra (Patricia Highsmith).

37. Contar o leer una historia dolorosa lleva implícito un placer, aparte del estético, al
descubrir un trozo de esencia humana.

38. Aunque no hay que perder de vista que la literatura es un entretenimiento. Por muy serios
que sean los temas, siempre el lector estará buscando pasar un buen rato con nuestras
letras. Si uno se divierte con escribirlo, seguro los lectores también.

39. Sólo si el lector se entretiene, nos otorgará su tiempo.

40. Escribir relatos es un juego y, para seguir jugando, es necesario que en ningún momento
deje de divertirte (Patricia Highsmith).

41. El cuento sólo se domina escribiéndolo. Pueden ser muchos los intentos fallidos, pero
con una técnica adecuada y práctica constante se lograrán buenos, o excelentes, cuentos.

42. La diferencia entre un cuento y un relato es que en el primero necesariamente hay


acción, algo pasa; en el relato sólo hay descripción, recreación.

43. Los cuentos muestran el mundo que los ojos del escritor ven, jamás buscan aleccionar,
no emiten juicios morales, éticos o políticos, eso se lo dejan a las fábulas o a los panfletos.
44. Una vez que se le pone punto final a un cuento, deja de pertenecernos. Ahora es de los
lectores o, mejor dicho, de cada lectura nacerá una nueva versión: mitad lo escrito, mitad lo
interpretado por el lector.

45. Muchas veces me ha pasado que un lector me comente uno de mis cuentos y me
asegure haber visto hechos que yo jamás escribí, nunca niego, si el lector lo encontró es
porque está ahí, pero yo no lo supe leer.

46. El cuento es el género más antiguo. Primero existió como tradición oral y posteriormente
se escribió. En la Biblia, por ejemplo, podemos encontrar buenos cuentos. Es un género con
siglos de evolución, que ha sobrevivido al tiempo, por algo será. Así como dije al principio
que a todos nos gusta narrar historias, creo que nos complace aún más escucharlas.
47. Si (se) escribe un cuento (…) hay que descubrir las reglas que requiere ese cuento en
particular (…) Reglas para todos los cuentos no hay, salvo las reglas del buen tino (Adolfo
Bioy Casares).

48. Otro aspecto del cuento poco mencionado es el título, éste también debe jugar a favor de
la intención final del narrador, pero no debe vender la historia. Si se está construyendo un
cuento moderno, el titulo jugará del lado de la historia aparente, jamás de la oculta para no
echar a perder la última vuelta de tuerca.

49. Así como el inicio debe atrapar al lector, el título deberá abrir expectativas. Yo prefiero los
títulos cortos, pero reconozco que hay algunos largos como El jardín de los senderos que se
bifurcan que son espléndidos.

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