Plan de Mejoramiento 2 Periodo3
Plan de Mejoramiento 2 Periodo3
DOCENTE: Teresa H. Bautista. Área: C. Sociales. Grado: 8:___ Plan mejor. Periodo 2 Fecha
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SABER ESPECIFICO CORRIENTES IDEOLOGICAS SIGLO XIX EUROPA: SOCIALISMO, LIBERALISMO, ANARQUISMO.
ESTANDAR: - Identifico algunas corrientes de pensamiento económico, político, cultural y filosófico del siglo XIX
- INDICADOR DE - -SABER: - Comprende las principales características de las diversas corrientes ideológicas
DESEMPEÑO:
-HACER: - Establece relaciones de similitud y diferencia entre las diferentes ideologías
-SER: - Reconoce la influencia histórica de las corrientes ideológicas
EL SOCIALISMO: El socialismo utópico: El concepto de socialismo surge en la década de los años treinta del pasado siglo
en Francia e Inglaterra, aunque con un sentido bastante impreciso. Puede considerarse, al menos originariamente como
un conjunto heterogéneo de ideas y hechos que suponen una reacción a las consecuencias sociales de la revolución
industrial en los trabajadores (explotación laboral, miseria, enfermedades, alcoholismo, etc.), Dentro de este primer
socialismo cabe destacar a diversos autores:
Robert Owen. Empresario y filántropo inglés. Además de elaborar un grupo de ideas, intentó llevar a la práctica su
pensamiento, gracias a sus posibilidades económicas y al convencimiento de que era posible realizar lo que él pensaba.
A partir de su posición de empresario y de un pensamiento paternalista estableció, como solución a la miseria, la mejora
de las condiciones laborales del obrero, es decir, salarios más elevados, reducción de la jornada, viviendas adecuadas,
escuelas, etc. En esta mejora, según Owen, habría de intervenir el Estado, a través de la legislación.
Charles Fourier. Realiza una crítica constante a la sociedad en que vive. Según él, el mundo social, al igual que el físico
está regido por el principio de atracción (la ciencia social no sería otra cosa que una matemática de las pasiones). La
armonía social, podía conseguirse, en el pensamiento de Fourier, a través de comunidades cerradas que denominaba
Falansterios. Estos estarían formados por unas 1600 personas y serían autosuficientes. Cada persona debía asumir todas
las funciones sociales, y mediante la rotación se evitaría la excesiva especialización. Es partidario de la agricultura frente
a la industria, a la que hace responsable del empobrecimiento del obrero. Considera al comercio despreciable y a los
comerciantes parásitos.
Saint Simon. Su doctrina se desarrolla en una Francia agrícola y se preocupa predominantemente por la producción. La única meta
razonable de la sociedad según él, es la producción de cosas útiles. Distingue entre ociosos (zánganos) y productores (industriales)
atribuyendo a éstos la categoría de clase esencial de la sociedad. Los industriales son aquellos que producen, independientemente
de lo que produzcan: obreros, artesanos, banqueros, terratenientes, etc. Según esto confiere prioridad absoluta a lo económico
sobre lo político. Lo esencial es organizar la producción, la economía (pone en duda los principios liberales y democráticos) .
Considera la desigualdad (que según él es natural) beneficiosa, y defiende la bondad de las élites organizando la sociedad
jerárquicamente en función de la capacidad de cada uno (en su esquema la cúspide social estaría ocupada por los banqueros). Lo
que realmente confiere carácter de socialismo a la doctrina de Saint- Simon es su crítica a la sociedad y su pretensión de mejorar
material y moralmente la clase más pobre. Para ello, según él, es necesario modificar las prioridades, anteponiendo el desarrollo de
la economía a la política.
En la obra de Karl Marx (1818-1883), pueden distinguirse varias ideas fundamentales, sobresaliendo las siguientes:
• Materialismo dialéctico e histórico. La dialéctica era para Marx (como para Hegel), el método idóneo para
conocer las leyes del desarrollo social. Según esto las fuerzas antagónicas que operan en la sociedad son las
responsables del cambio social y colocan a la sociedad en un equilibrio inestable. Para Marx, la única realidad era la
existencia de unas condiciones materiales de la sociedad que existían desde el inicio de la Historia. El materialismo
dialéctico era el análisis de los procesos a los que se ven sometidos esas condiciones materiales: afirmaciones,
contradicciones y síntesis. Tal materialismo, sin embargo, no debía ser mera contemplación de lo real, sino que debía
consistir en la transformación de lo real de manera favorable al ser humano. Es así como teoría y práctica (filosofía y
praxis) revolucionaria se unen. La aplicación del método dialéctico a la Historia es lo que denominamos materialismo
histórico. Dado que Marx concebía la dialéctica como una interacción del conocimiento humano y la realidad, la
conclusión era la humanización de la materia (única realidad esencial para Marx). La Historia, entonces, únicamente
podía ser analizada en esa relación fundamental hombre-naturaleza en la que ambos se condicionan recíprocamente.
* La lucha de clases. El trabajo es el mediador entre el hombre y la naturaleza. A través de él el hombre se
exterioriza produciendo objetos, adquiriendo así un contenido nuevo y positivo como ser humano. Pero esto en el
capitalismo no es posible, ya que en él el hombre es un ser alienado por cuanto su ser real ha sido separado de sus
productos. Dado que el trabajador se ve obligado a vender su fuerza de trabajo en el mercado, el producto no le
pertenece, existe independientemente de él. La alienación tiene por tanto su origen en la vida económica. En la
sociedad capitalista, la burguesía se apropia de los medios de producción originándose así una concreta división del
trabajo. Tal apropiación confiere el poder a sus propietarios y excluye del mismo a los no propietarios, que quedan en
posición subordinada. Este proceso, aplicado a los periodos históricos precedentes, explica la aparición de las clases.
Dota también a la Historia de un objetivo: la supresión de las clases a través de la lucha.
• Burguesía y proletariado. Aunque en la economía capitalista existen otras clases, las verdaderas son el
proletariado y la burguesía. Ésta se forma con anterioridad a aquella cuando juega un papel revolucionario en el mundo
antiguo. Instaurada la burguesía como clase dominante, se crean las condiciones que permiten al proletariado tomar
conciencia de clase. El poder de la burguesía nace de la posesión de los medios de producción y del poder del Estado. El
proletariado es la clase desposeída y dominada. Su condena a la miseria, por las propias leyes del capital, es lo que
confiere una misión revolucionaria de excepción.
La revolución del proletariado únicamente conduce a la supresión de las clases. El proletariado, en cambio podía realizar
la revolución total, ya que no tendría que reclamar derechos frente a otras clases. Siendo el proletariado la última clase
podría realizar la revolución que cambiará la historia del hombre. La producción sería socializada, la propiedad abolida y,
consecuentemente el capitalismo desaparecería. La sociedad comunista se instalaría en su lugar: la economía colectiva
sucedería al capitalismo, la explotación por el trabajo desaparecería al suprimirse la propiedad, y el Estado, como órgano
represor, también sería eliminado. Lo producido no tendría vida independiente de su creador (eliminación de la
alienación) y poseería un valor real, a diferencia de lo que ocurría en el capitalismo con el valor de uso en orden a la
plusvalía del propietario de los medios de producción. En definitiva, con el comunismo, se produciría el advenimiento
del reino de la libertad.
Marx señala que en la transición del capitalismo al comunismo, el proletariado habrá de vencer una dictadura despótica
para vencer las resistencias del pasado. Transitoriamente, el Estado, como instrumento del proletariado, controlaría y
planificaría los medios de producción. De todas formas Marx, que elaboró muchos puntos de su doctrina junto a Friedich
Engels, no especificó nada respecto a las condiciones ni las características de tal dictadura proletaria. Marx estimaba que
la revolución debía realizarse en el momento oportuno: cuando la conciencia proletaria y las condiciones
socioeconómicas así lo aconsejaran. En esa toma de conciencia y en la dirección del movimiento jugaba un papel
decisivo el partido socialista. Los obreros de cada país, en virtud de sus peculiaridades sociales y económicas deberían
determinar su propia estrategia revolucionaria.
Alemania: El pangermanismo: El nacionalismo alemán, ya desde sus orígenes, defiende la superioridad de la raza
alemana, la necesidad de la expansión territorial y la importancia de la guerra como generadora de grandeza y
beneficios, mostrando un profundo odio por los ingleses y los judíos. Este nacionalismo, popular y dogmático a la vez, se
sustenta en una serie de creencias que es preciso señalar: Alemania estaba predestinada a una misión espiritual que
sólo ella podía realizar. La idea de la superioridad de la raza alemana. La tradición histórica de Prusia y su grandeza
militar, así como el prestigio del Sacro Imperio.
El pangermanismo es, por tanto, una ideología sostenida en una triple predestinación: espiritual, biológica e histórica. Y
si bien florece en tiempos de Guillermo II como consecuencia de las necesidades económicas del pleno crecimiento
industrial de Alemania, sus raíces hay que buscarlas en el nacionalismo que surge con anterioridad a la industrialización.
Inglaterra: El imperialismo Británico: Durante mucho tiempo los liberales británicos defendieron el principio de no-
intervención en materia colonial. Sin embargo, la confluencia de factores múltiples va a determinar una evolución hacia
el imperialismo. En tal proceso influyen fenómenos como el romanticismo inglés, el culto al héroe, basado en la
afirmación de que la historia es la historia de los grandes hombres y la exaltación de la autoridad que surge de la religión
(anglicanismo). Pero es sobre todo la necesidad económica de Inglaterra de conquistar nuevos mercados ante el
descenso de las exportaciones en 1872, lo que impulsa el movimiento Imperialista inglés, dirigido y secundado
ampliamente desde sus principios por políticos como Benjamin Disraeli, de carácter conservador. Por tanto en el caso de
Inglaterra hemos de sumar a las necesidades económicas una ideología justificativa sobre el que se desarrolló el
movimiento Imperialista. Esta ideología se basa en la creencia de que Inglaterra tiene una misión civilizadora al coincidir
sus intereses con los del resto de la Humanidad y ser los anglosajones miembros de una raza superior. El escritor y
premio Nobel de literatura (1907) Rudyard Kipling defenderá esta visión del Imperialismo sobre todo a través de sus
primeros libros.
El Imperialismo Francés: Francia también desarrollará, sobre todo durante el último tercio del siglo XIX y coincidiendo
con su expansión industrial, un movimiento Imperialista de gran magnitud, justificándolo desde el punto de vista
ideológico en la grandeza espiritual e intelectual que el pueblo francés había tenido a lo largo de la historia y seguía
teniendo en esos momentos (Grandeur). En virtud de esa grandeza de espíritu, Francia tenía el deber moral de civilizar a
los pueblos inferiores de África y Asia, de manera que la cultura francesa, de rango superior, debía ser asimilada por los
pueblos dominados, que eran inferiores, ya que esto era lo mejor para ellos. El principal teórico de esta doctrina fue
Jules Ferry.
El Imperialismo de los EE.UU. (Estados Unidos): En el caso americano, las ideas imperialistas se producen a partir del fin
de la guerra de Secesión (1862-1865), ya que tras ésta, la unificación del territorio provocó un desarrollo acelerado de la
economía capitalista, una explosión demográfica y un industrialismo que crearon la necesidad de dominar territorios
externos a la nación para proveerse a bajo precio de todo lo que necesitaban, fundamentalmente materias primas. A
partir de las necesidades económicas desarrollaron una ideología justificativa de sus acciones imperialistas basadas en el
darwinismo social (supervivencia, triunfo y poder de los más fuertes), en el racismo anglosajón, inspirándose para ello
en el modelo inglés y en la doctrina Monroe (América para los americanos) según la cual los estadounidenses, como
miembros de la nación hegemónica en el área debían ejercer el control político sobre todo el continente americano y
aprovecharse así de sus riquezas naturales, excluyendo así a las antiguas potencias coloniales europeas.
¡INICIEMOS! ¿Sabías que recién ganadas las guerras por la independencia (1824), Simón Bolívar planteó la
necesidad de una gran confederación de países para enfrentar el poderío de Europa y los Estados Unidos?,
pero que este propósito fue truncado por los apetitos caudillistas de oligarcas nacionales apoyados por
representantes diplomáticos de Estados Unidos?
Las luchas por la independencia de Hispanoamérica fueron lideradas por los criollos y las guerras
fueron peleadas por campesinos, negros esclavos, indios y pueblo en general, sin embargo, una vez
expulsados los españoles, las oligarquías de hacendados y comerciantes se tomaron el poder en
beneficio propio, dejando sin tierra y sin derechos civiles a los sectores que más muertos pusieron.
En las colonias españolas, las sociedades debieron afrontar la organización de los Estados. En
el Brasil, en cambio, se produjo una mayor continuidad entre el Estado colonial y el pos
independentista.
La organización de los nuevos Estados dio lugar a luchas internas que se prolongaron por varias
décadas en países como México, Venezuela, Colombia y la Argentina. A partir de 1845, no obstante,
se generalizó e intensificó el proceso de consolidación de los Estados latinoamericanos. Sin
embargo, algunos países como Colombia, vivieron en continuas guerras civiles lideradas por caudillos
regionales que armaban a los peones de sus haciendas impidiendo la gobernabilidad hasta finales del
siglo XIX
Para la década de 1870, con la sanción de constituciones basadas en las ideas de la Revolución
Francesa y en el modelo de organización estatal adoptado por los Estados Unidos, se fueron
estableciendo, en casi todas partes, gobiernos de ideología liberal.
Los sectores liberales que combatieron y desplazaron a los grupos tradicionales y
conservadores no favorecieron, sin embargo, el acceso de todos los sectores sociales a la vida
política. Siguieron siendo muy comunes el fraude y las maniobras que limitaban el ejercicio de la
ciudadanía a una gran parte de la población.
El liberalismo conservador
Por ejemplo, en el caso de la Argentina, la extensión y la fertilidad de las tierras pampeanas favorecieron la
producción agrícola y ganadera; Chile fue un importante proveedor de cobre; el Perú exportaba azúcar y
plata, mientras que el Brasil era uno de los principales países productores de café. A su vez, los países
centrales (hemisferio norte), exportaban a América latina sus bienes industrializados y también realizaban
inversiones de capital.
La división internacional del trabajo consiste en que los distintos países del mundo se especializan en la
producción de determinados bienes y servicios con el fin de aprovechar sus ventajas comparativas. Así, en el
marco de la división internacional del trabajo, se estableció una relación entre los países centrales y la
periferia, que tuvo un carácter desigual. Para resolver el problema de la insuficiencia del mercado de capitales,
la mayoría de los países latinoamericanos acudieron a las inversiones y los créditos provenientes
principalmente de Gran Bretaña, Alemania y Francia, a excepción de México y Cuba, que recibieron
aportes fundamentalmente de los Estados Unidos.
Los préstamos tomados por los gobiernos se contrataron bajo la fórmula de devolución en el largo plazo. Dado
que la recuperación de capitales no corría a la par de estos plazos, los gobiernos volvían a pedir créditos para
pagar los intereses de préstamos anteriores, con lo que ingresaron en una lógica de endeudamiento creciente.
TEMA LAS CONSTITUCIONES POLÍTICAS EN COLOMBIA Y GUERRAS CIVILES DURANTE EL SIGLO XIX
Saber: Comprende las circunstancias históricas que rodearon las guerras civiles y las constituciones
Indicador de desempeño: Hacer: Establece relaciones de causa – efecto entre las guerras civiles y las constituciones
Ser: manifiesta su posición crítica frente a las guerras civiles
• Las constituciones pueden ser escritas o no escritas, las primeras se traducen en códigos y
las segundas se fundamentan en la tradición y las costumbres. En el caso de las
constituciones escritas, lo que no cabe duda es que, al redactarse y promulgarse las
constituciones como leyes escritas o códigos, debe respetarse la constitución
consuetudinaria (costumbre), ya que “la misión del legislador consiste en no separarse de
esta manifestación espontánea del espíritu público”. En Inglaterra el régimen político
(admite la monarquía), la estructura del Estado, el sistema de elección de gobernantes,
los derechos ciudadanos y el ejercicio de la autoridad judicial, están definidos por la
tradición y las costumbres.
• Su contenido debe, dada su finalidad, limitarse a preceptos fundamentales de derecho
público, dejando su desarrollo para las leyes secundarias. Su forma debe ser clara, precisa, metódica y concisa.
• Las modernas constituciones suelen constar de dos partes: la llamada dogmática o material, en que se reconocen
los derechos de los ciudadanos y la orgánica o formal, relativa propiamente a la organización del Estado.
• En cuanto a la duración y revisión de las constituciones, opina Villanimi, que estas deben no alterarse por lo menos
durante tres generaciones; pero esta duración no puede determinarse a priori.... la constitución debe ser estable y la
revisión consecuencia del cambio espontáneo del espíritu de la inmensa mayoría del país y de las verdaderas
necesidades de éste, y nunca de ensueños o ideales irrealizables ni de las ideas de un partido político, admitiéndose
hoy que tales revisiones han de hacerse en asambleas constituyentes.
La historia constitucional colombiana es muy prolífica en cuanto al número de constituciones y reformas, pueden
contarse varias constituciones nacionales – aparte de las regionales – entre 1.811 y 1.886.
• Constitución de 1830
Esta constitución resulto ser un texto de 167 artículos, que presentaba un congreso bicameral, con un periodo presidencial
de ocho años, el territorio dividido en provincias y cantones en los que las ideas centralistas y federalistas se afianzarían ,
dando lugar al inicio y fortaleza de los caudillos regionales que desconocían el poder central, la religión católica, apostólica
y romana la única que debía profesarse en el territorio; suprime la Procuraduría General de la Nación. Tras la separación de
Venezuela, Ecuador opta por seguir su ejemplo y en menos de un año ya Bolívar había dejado no solo la presidencia, sino
que había fallecido es la constitución de la desintegración de la llamada “Gran Colombia”.
• Constitución de 1832
La constitución de 1832 es la de República de la Nueva Granada, que redujo el periodo presidencial a cuatro años, al igual
que los senadores y los representantes a dos, prohibiendo la reelección presidencial sin un periodo intermedio Francisco de
Paula Santander es elegido como presidente.
El territorio de se divide en provincias, cantones y distritos parroquiales; el objeto de las fuerzas armadas es la d efensa de
la independencia, se fortalece la libertad de imprenta, en el preámbulo se destaca que “...el centralismo no será el obstáculo
de la felicidad de los pueblos, y la prosperidad de cada uno de ellos estará en las manos de sus inmediatos funcionario s...”.
Es la constitución del llamado “Congreso Admirable”, después de la muerte de Simón Bolívar, entonces surge el “Estado
de la Nueva Granada”, en cabeza del presidente Francisco de Paula Santander, por un periodo de cuatro años; entonces las
provincias pasaron a ser llamados departamentos; se promulga entonces la libertad de vientres; un gobierno bicameral y la
igualdad ante la ley sin importar los bienes y oficio, sin distinción, todos los granadinos debían responder ante la ley
• Constitución de 1843
Constitución de 1843, o también la Constitución de la Nueva Granada, se desarrolla como respuesta a la época conocida
como la Guerra de los Supremos; pero en el fondo era más el inicio de las pugnas partidistas entre liberales y conservadores,
centralistas y federalistas. Esta constitución es netamente conservadora.
Esta carta fundamental surge después de ocho años de estar en vigencia la de 1832 y gracias al presidente Pedro Alcántara
Herrán, con 174 artículos, de corte centralista, eliminaba el sufragio universal pues disponía que solo tenían derecho a
ejercerlo los varones mayores de 21 años, con propiedades y patrimonio y saber leer y escribir; además que ordenaba
profesar la religión católica, apostólica y romana, lo que posibilito el regreso de la comunidad de los jesuitas que habían
sido expulsados; dividió la República en provincias y estas en cantones y a su vez en distritos parroquiales; las figuras del
presidente y vicepresidente eran elegidos por el tiempo de cuatro años no reelegibles; suprimió el Consejo de Estado e
instaura el Consejo de Gobierno encargado entre otras cosas de convocar el Congreso a sesiones extraordinarias, nombrar
gobernadores, conceder indultos.
• Constitución de 1853
La constitución de 1853 mejor conocida como la Constitución Neogranadina que dirigió los destinos de los neogranadinos
hasta 1858, cuando fuera derogada. Es la constitución más corta, constaba con 64 artículos, divididos en once capítulos, es
la constitución con la que gobernó José María Obando, fortaleciendo el ideal federal, es el inicio del liberalismo, la
separación de la Iglesia del estado, se pone fin a la pena de muerte y se da paso al matrimonio y divorcio civil, estas y otras
medidas conllevan a descontentos y al posterior golpe militar de José María Melo en 1854.
El artículo 6 es tajante “No hay ni habrá esclavos en la Nueva Granada”, el periodo de los gobernadores es por dos años
reelegibles; se fortalece la figura del procurador general; se establecieron dos cámaras legislativas; se impuso el voto secreto;
es la constitución liberal en que se fundó la idea de libertades individuales, incluida la libertad religiosa, la posibilidad de
que cada provincia dicte su propia carta magna.
• Constitución de 1858
La constitución de 1858 establecida durante el mandato de Mariano Ospina Rodríguez, conocida como la Confederación
Granadina, formada por ocho estados (Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá y Santander)
independientes con la posibilidad de elegir sus presidentes; se revoca la figura del Vicepresidente; el gobierno general entre
otras obligaciones se encargara de generar el censo nacional; se establecen los parámetros de la Corte Suprema; libertad de
pensamiento y de imprenta; libertad de ejercer cualquier religión.
Es el inicio de la federación, dando amplios poderes a los ocho estados, que podían legislar y elegir a sus mandatarios de
forma libre e independiente, pero dando cuentas al gobierno de la confederación.
Con la constitución de la Nueva Granada se buscaba fortalecer y cambiar las políticas e ideas centralistas de la anterior
carta.
• Constitución de 1863
La constitución de 1863 es la que surge como resultado de la guerra, en que se reprime al partido conservador, que había
sido derrotado por el grupo de los liberales, es así como surgen los “Estados Unidos de Colombia” y así se llamó la
constitución de 1863 o constitución de Rionegro, de corte liberal y federalista, conformado por nueve estados soberanos
(Panamá, Antioquia, Magdalena, Bolívar, Santander, Boyacá, Cundinamarca, Tolima y Cauca), A partir de ese momento el
gobierno nacional queda dividido en los tres poderes que aun hoy sobreviven, el ejecutivo, legislativo y judicial, con un
periodo para el presidente de la Unión de dos años, en tanto que los presidentes de los estados tenían un mandato de cuatro,
el presidente debía ser elegido por los votos que cada estado habría depositado, este proceso dependía de cada estado si bien
en algunos no se presentaba ninguna restricción, otros mantenían la imposibilidad de votar para los que no supieran leer y
escribir y poseer propiedad; se prohibió la reelección para todos los casos, se liberó el porte y comercio de armas, se
propendió por el impulso económico y por el fortalecimiento de los estados en detrimento del estado central. En términos
generales propendía por la libertad pública o privada de los individuos, incluidos los pensamientos religiosos. La
desconfianza era manifiesta entre el Gobierno Central y los Estados Soberanos.
Se crean aduanas que retrasan el comercio y se establecen rivalidades entre las regiones que conllevan a nuevas pujas y
pugnas dando como resultado el surgimiento de nuevas ideas de cambio y de regreso al fortalecimiento de un Estado Central,
conservador y autoritario, ideas que darían luego paso a la formación de una nueva constituyente que traería la más larga,
amplia y última carta fundamental del siglo XIX, “La Constitución de 1886”
• Constitución de 1886
La Constitución de 1886 o de la “República de Colombia” es la más voluminosa de las constituciones colombianas del siglo
XIX, de corte netamente conservadora, es a la vez la de mayor duración, pues fue derogada en 1991, más de cien años guio
los destinos de los colombianos, tuvo 74 reformas entre las que se encuentran: el cambio de nombre se pasó de “Estados
Unidos de Colombia” a “República de Colombia”; la separación de Panamá; el voto y la ciudadanía femenina; la elección
popular; el periodo presidencial se aumentó a seis años inicialmente y luego paso a cuatro; se establecieron los
departamentos como forma administrativa territorial en vez de los estados soberanos; se dejó el sistema federal y se
fortaleció el estado central; la fe católica como la religión oficial del territorio; se estableció la mayoría de edad a part ir de
los 18 años; se retrocedió en derechos como el divorcio, se crea la figura del “Estado de Sitio” para afrontar los conflictos
tanto internos como externos, y es el preámbulo a lo que sería otra de las etapas bélicas de la historia de Colombia en el
siglo XIX y principios del XX, la guerra de 1895 y la llamada la “Guerra de los mil días”.
Esta constitución es la carta fundamental que cierra y abre ciclos en la historia nacional colombiana, cierra las
confrontaciones belicistas y abre la idea de un Estado Central fuerte y representativo no de una minoría sino de un pueblo
en general, son los presidentes de Colombia, que se abrieron paso durante un siglo de conflictos, dándose así el poder al
ejecutivo. Hasta que en 1991 dio paso a la nueva constitución acomodándose a los cambios del siglo, de ideas y políticas.
Es la respuesta a las suplicas ante el fracaso de las ideas del radicalismo liberal.
Comprenden una serie de conflictos internos acaecidos durante el siglo XIX. Colombia sufrió nueve guerras civiles de
alcance nacional.
Las «guerras civiles endémicas» que vivió Colombia tras su independencia se caracterizaron por la importancia que tuvieron
las guerrillas en su desarrollo. La facilidad para formarlas garantizaba el continuo conflicto e inestabilidad gubernamental.
Sin embargo, sería recién en 1848-1849 cuando se constituyeran los dos bloques permanentemente enfrentados entre sí
durante todo el resto de la centuria: liberales y conservadores. Cada uno tenía el objetivo de conseguir el poder del Estado
central para retenerlo y usarlo en excluir a su rival, enfrentamiento que periódicamente empeoraba hasta que movilizaban
al populacho para ir a las armas.
La burguesía en su lucha contra la monarquía defendió dos tipos de libertades esenciales para el desarrollo
armónico del individuo: la libertad política y la libertad económica. En este último aspecto el marco económico
general para el modelo capitalista del siglo XIX, lo desarrolló por primera vez, un profesor de filosofía y
economía llamado Adam Smith (1.723 – 1.790)
La burguesía inglesa necesitaba para su desarrollo el máximo de libertades para vender, comprar, producir,
contratar y enriquecerse sin los obstáculos que imponía el régimen feudal. El lema de la pujante burguesía llena
de optimismo era:” dejar hacer, dejar pasar” (laissez faire, laissez passer), para enriquecerse libremente. A esto
se le llamaría el leseferismo.
Adam Smith, consideraba que el Estado o gobierno civil, no debería intervenir en el proceso económico. Este
debería ser un organismo pasivo que tan solo tendría que cumplir cuatro funciones: la defensa exterior e
interior, la administración de justicia, la construcción de obras públicas que no fueran rentables y responder por
la educación para multiplicar la productividad de la mano de obra. Opinaba que el Estado era necesario, ante
todo, para proteger la propiedad. Así lo afirmó en su libro “La Riqueza de las Naciones”, cuando escribió: “el
gobierno civil, en la medida en que está instituido para defender la propiedad, en realidad tiene por función
defender al rico contra el pobre, o a los que tienen alguna propiedad contra los que no tienen ninguna”.
cual, al no ser pagada en su justa medida, los excedentes producidos o plusvalía, son apropiados por el dueño de
la empresa.
El desarrollo capitalista se debió a la necesidad de invertir cada vez mayores capitales que la burguesía obtenía
con los excedentes de producción industrial, con la explotación de recursos naturales en el continente
americano, el subcontinente indio y los territorios africanos. En la evolución del capitalismo se pueden
distinguir varios periodos así:
Los comienzos de la acumulación capitalista: El periodo inicial coincidió con la llamada “conquista”
(realmente invasión) de América, la expansión colonial de Europa en el siglo XVI y unos procesos incipientes
de acumulación de dineros en manos de algunos banqueros y mercaderes.
Fundamentalmente se caracterizó por la incorporación de metales preciosos traídos de América a la economía
europea, hecho que aceleró una acumulación de capitales y un incremento de los beneficios de los empresarios,
en especial de los comerciantes. Un segundo periodo se inició hacia el siglo XVII caracterizado por el
surgimiento de “corporaciones privilegiadas” protegidas por la ley, encargadas de explotar los recursos
naturales en las colonias con exclusividad o monopolio. Así surgieron la Compañía Holandesa de las Indias
Orientales (1.602), la Compañía Inglesa de las Indias Orientales (1.600), la Compañía Francesa de las Indias
(1.664), junto con un gran número de empresas y entidades bancarias protegidas por las monarquías.
Las fábricas en el centro de la producción. El taller artesanal en el que a duras penas sobreviven el artesano y
su aprendiz, incapaz de atender la creciente demanda de bienes, cede su lugar a la fábrica. En ella se produce en
serie, cada obrero realiza una parte de la producción ayudado por la máquina con lo que se produce más rápido,
en mayores cantidades y a menores costos.
Nuevas clases sociales. Para el desarrollo de la empresa industrial capitalista se requería ante todo de hombres
libres; el régimen feudal impedía la libertad de movilizarse y elegir su trabajo al siervo. La crisis del feudalismo
liberó miles de manos de campesinos los que para no morir tuvieron que vender lo único que poseían: su
capacidad para producir o fuerza de trabajo; estos serían los primeros obreros o proletarios. Simultáneamente
con estos millares de obreros se fue formando una clase social propietaria de los medios de producción
(fábricas, dinero y tierras) quienes compraban la fuerza de trabajo para explotarla y acumular más riqueza, estos
son los capitalistas o burgueses.
La ciudad predomina sobre el campo. Con la revolución industrial las ciudades crecen; la ciudad desplaza al
campo en la producción y distribución de utensilios, herramientas y bienes, ahora todo esto se produce en las
grandes fábricas.
Una nueva mentalidad. Con el cambio en las formas de producir surgieron nuevas clases sociales, y con éstas,
distintas formas de pensar y ser. La vida frugal, lenta y casi comunitaria del medioevo dio paso a la
aglomeración en las ciudades, la prisa, el egoísmo y el individualismo. Las ciencias y la filosofía olvidadas y
despojadas de todo significado práctico impulsaron mentalidades pensantes, críticas, transformadoras; las
nuevas ideas estimularon cambios en el orden político; surgen entonces instituciones nuevas como las
parlamentarias; se redactaron constituciones y leyes que otorgaban a los capitalistas plena libertad.
El capitalismo financiero. Surgió al final del siglo XIX, como su nombre lo indica, el capital financiero es el
dinero que se invierte en la financiación y montaje de nuevas industrias y grandes negocios. El capital
financiero es el resultado de la unión del dinero que poseían los industriales y el que tenían (en depósito) los
dueños de los bancos. A medida que nacían nuevas industrias y se producían nuevos inventos fueron necesarias
mayores cantidades de dinero para financiar estas actividades. Así fue surgiendo una serie de grupos
económicos que reunían bajo un solo mando, parte o la totalidad de la producción de las fábricas, que
desarrollaban diversos negocios con el fin de controlar la producción y venta e impedir la competencia. De este
modo, los mercados quedaron en poder de pequeños grupos dueños de inmensos negocios y capitales a los
cuales se les llamo monopolios, trusts o cártels.
CAPITALISMO E IMPERIALISMO.
Los países que mayores avances tuvieron en su desarrollo industrial pronto se vieron en la
necesidad de expandir sus fronteras para ampliar sus mercados, así potencias económicas y
militares como: Inglaterra, Francia; Holanda y Estados Unidos, se fueron apoderando de los
continentes africano, asiático y americano, para vender sus mercancías y abastecerse de
materias primas. Pero esta dominación imperialista pronto mostró sus desequilibrios sociales, pues impusieron
una división internacional del trabajo, donde las potencias se especializaron en la producción de bienes
industriales y tecnologías avanzadas, mientras los países colonizados fueron condenados a producir materias
primas. Por otra parte, implantó el racismo y el desprecio por las culturas no-europeas y no-blancas, dividiendo
los seres humanos en superiores e inferiores; con ello lesionó su dignidad humana y su apreciación de sí mismos
y de sus propias historias y provocó daños irreparables en la auto confianza y seguridad de muchos pueblos.
El éxito del capitalismo industrial fue relativo. Desde el principio mostraba profundas contradicciones en su
seno, que se pondrían de manifiesto en los conflictos y luchas sociales desatadas durante el siglo XIX, en la
época de las denominadas revoluciones burguesas; y en el siglo XX en las dos guerras mundiales.
OBSERVACIONES
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CON BUENA LETRA Y ORTOGRAFIA LO PUEDEN EMPEZAR A TRABAJAR DESDE YA CON PLAZO HASTA
EL 23 DE OCTUBRE, A LAS 10 DE LA NOCHE. TOMAR LAS FOTOS DE FRENTE Y ENVIAR UTILIZANDO
SOLO EL PIZARRON DE TAREAS.