Influencia Visigoda en la Lengua Española
Influencia Visigoda en la Lengua Española
En un primer momento, la población visigoda se mantuvo alejada de la población romana. Así, por
ejemplo, los matrimonios mixtos estaban prohibidos debido a las distintas religiones que
practicaban (los visigodos el arrianismo, los romanos el cristianismo).
La mezcla entre ambas razas va a ser tal que para el siglo VIII, al final del reino godo, con la
llegada del Islam, se va a llamar hispanus tanto a los romanos como godos.
Los visigodos tuvieron una influencia fundamental en el derecho y en algunas costumbres. Pero,
aceptaron la lengua latina (renunciaron a la suya) y la cultura romana.
ALGUNAS PRECISIONES…
Léxico
Préstamos indirectos Préstamos directos
La mayor parte del léxico entra de forma Prestamos del visigótico que pasan
indirecta, a través del latín vulgar o a partir de directamente al español.
otras lenguas romances.
A través del comercio entran al latín: Procedentes del derecho:
Supone> xabón> jabón Sagjis > sagio, saio > sayón
Thahsu > taxo >tejón Skankja> escanciano
Burgs > Burgus > Burgos. Skankjan> escanciar
Ámbito militar Ámbito militar
Werra> guerra
Wardja > guardia
Helm > yelmo
Spaiha>espía
Espaura o esporo> espuela, espolón
Vestido Vestido
Falda> falda Raupa> ropa
Instituciones germánicas: Ganadería, agricultura, tarea doméstica
Ban> bannum> bando Brut> brotar, brote
Fehu> fevum, feudo> feudo Parra> parra
Hariwald> heraldo Kast> casta
Andbahti> embajada Skilla> esquila
Triggwa> tregua Tappa> tapa
Mundo afectivo Spitus> espeto
Orgoli> orgullo
Haspa> aspa
Skernjan> escarnir
Adjetivos Rukka> rueca
Riks> rico Alms> álamo
Frisk> fresco Animales
Blank> blanco Gans> ganso
Gabila> gavilán
Mundo afectivo
Ufjo> ufano
Gano> gana
Triscan> triscar
Grimus> grima
TOPÓNIMOS
1. Creados a partir de un nombre latino genérico (villa, castrum) + nombre
propio germánico declinado en genitivo latino
Castrum Sigerici > Castrogeriz
Villa de Agiza > villeza
2. Topónimos que derivan de un nombre germánico y sufren evolución romance
Reiks> -ricus> -rigo, -ris, -riz: Aldariz, Gandariz, Mondariz
Wulfs> -ulfus: Adaufa, Adaufe, Cachoufe
ANTROPÓNIMOS
Vemos la presencia gótica en los nombres de persona o antroónimos: Alfonso, Alonso,
Álvaro, Fernando, Hernando, Gonzalo, Rodrigo, Elvira…
Formación de los nombres:
Bitemáticos: dos nombres, combinados libremente por lo que no tenían un significado en
conjunto. Alfonso: hapu *batalla + funs *valiente.
Monotemáticos: suponían la simplificación de nombres bitemáticos, a los que se les podía
añadir algún sufijo. Teude-ricus s epodía utilizar como nombre monotemático Teude,
Teudane, añadiéndole algún sufijo: Téud-ila
fMORFOLOGÍA
-Engo, -enco
El rasgo morfológico de origen gótico más característico de la lengua española es el sufijo
–engo y su variante sorda –enco, procede de un antiguo sufijo gótico –ingos. En gótico,
el sufijo significaba “pertenencia a una persona o unidad familiar” y tenía valor jurídico. En
español expresa la pertenencia de algo: realengo, abolengo, abadengo, podenco, mostrenco.
-Ane, -a
Froilane> Froilán
Sacrista, -ae> sacristane> sacristán.
-Ez, -Iz
Característicos de los patronímicos, éstos eran nombres que se colocaban tras el nombre
individual para indicar el nombre paterno. Y muchos han pasado al español como apellidos.
De allí derivan apellidos como Rodriguez, Ruiz, Fernández…
La época visigoda fue fundamental para la gestación de la lengua romance, debido a
la desconexión con el resto del Imperio. Los diversos centros políticos que había en la
Península Ibérica favorecían diferentes tendencias, lo que revertió en la aparición de
distintos romances.
LAPESA
El romance en la época visigótica
A raíz de las invasiones sobrevino una grave depresión de la cultura y se dificultaron las
comunicaciones con el resto de Romania. El latín vulgar de la Península quedó abandonado a sus
propias tendencias. Además, los 165 años que duró el reino suevo (hasta su conquista por
Leovigildo 585) y la constante insumisión de los cántabros supusieron barreras políticas que
ahondaron en las diferencias regionales del habla.
Para final de la época visigótica, existía en el español naciente una fundamental unidad,
representada por la conservación de /f/ y /y/ iniciales (farina, yenesta), etc. Pero estos fenómenos
eran radicalmente distintos a los que más tarde habían de propagarse con la expansión
castellana. Se hablaba un romance precastellano.
Los romanos importaban el jabón de los germanos, no lo producían, por ello se introduce
supone. También se traían pieles y plumas de allí thahsu. Burgus prcede del germano
burgs “fuerte”, “pequeña ciudad”.
Militares
En época de invasiones muchas palabras germánicas entraron en el latín vulgar. Los dos
mundos estaban en contacto directo, ya fuera belicoso o pacífico. Los germanos
enseñoreados del territorio romano, conservaban con plena vitalidad sus lenguas, y los
latinos aprendían de ellos denominaciones de cosas y costumbres. El vocabulario militar
adoptó muchas, primero a causa de la convivencia en las regiones y después porque la
nobleza germánica, dedicada principalmente a la guerra, impuso su terminología. De ahí
que se remplace bellum por werra (guerra).
Wardon > guardar
Raubon> robar
Warnjan> guarnir, guarnecer.
LOS ÁRABES Y EL ELEMENTO ÁRABE EN ESPAÑOL
Las tribus dispersas de arabia electrizadas por las doctrinas de Mahoma, encontraron un
credo y una empresa que los unió: la guerra santa. En menos de medio siglo se adueñaron
de Siria, Persia, Norte de África y Sicilia. Siete años les bastaron para conquistar
España, y a continuación cayó en sus manos casi todo el Mediodía de Francia.
Califato Omeya de Damasco = Al-andalus
Frente a la Europa cristiana y romano-germánica se alza el Islam. Dos civilizaciones
sostendrían en España una contienda larga y decisiva.
Siete siglos.
Los árabes, sirios y berberiscos que invaden la Península no traen mujeres: casan con
hispano-godas, toman esclavas gallegas y vascas. Entre los musulmanes quedan muchos
hispanos-godos, los mozárabes, conservadores del saber isidoriano: unos consiguen cierta
autonomía, otros, los más conocidos, sufren persecución y martirio. Otros se islamizan.
Empiezan a circular relatos épicos sobre el fin de la monarquía goda.
Se cantan villancicos romances y nace un tipo de canción lírica, el zéjel, en metro y
lenguaje híbridos. iu
Córdoba se convierte en centro de una brillantísima civilización islámica: florece la
agricultura e industrias, el comercio alcanza gran desarrollo. La vida es cómoda y
refinada, mucho lujo, festines. Califas y reyes crean grandes bibliotecas y protegen
a sabios. En Oriente, los árabes recogen las matemáticas indias, la ciencia y la
filosofía griega e imprimen a todas sello propio.
En la Península, los primeros en sentir la influencia musulmana son los
mozárabes. Los que siguen siendo cristianos escriben en árabe. En los siglos X y
XI abundaban nombres árabes.
Al avanzar la Reconquista caen en poder de los cristianos Toledo (1085) y Zaragoza
(1118). Los mozárabes que las habitan están fuertemente arabizados y el contingente
moro que permanece en ellas es muy numeroso. Los mudéjares y moriscos de las regiones
que se van ocupando conservan sus creencias, instituciones, costumbres y hasta uso de la
lengua. El arzobispo don Raimundo dunda en Toledo una escuela de traductores y Alfonso
el Sabio (Rey 1252-1284) reúne en su corte sbaios judíos, conocedores de la ciencia árabe,
al lado de los letrados cristianos.
El renacimiento europeo del siglo xii y la Escolástica traban conocimiento con Aristoteles,
Dioscoridos por medio de Avempace, Averrones, Avicena y los botánicos árabes.
HISPANO ÁRABE Y VARIEDADES
Musulmanes andalusíes
Tenían peculiaridades que lo diferenciaban del resto. Se daba una situación de diglosia en
la sociedad árabe:
Uso urbano
Uso rural
Los dialectalismos eran propios del lenguaje vulgar, que además incorporaba multitud
de prestamos romances tomados de los mozárabes.
Lo mismo que pasaba con el latín vulgar y culto, el lenguaje escrito procuraba
mantenerse fiel al árabe clásico o árabe medio. Pero hubo poetas y géneros poéticos que
cultivaron artísticamente el dialecto vulgar y aun la mezcla de árabe y romance:
Moaxaja: Composición poética escrita en árabe que termina con una estrofa en
mozárabe llamada jarcha.
Zagal o zéjel: El zéjel o zajal es una forma tradicional de poesía de la literatura árabe
recitada en dialecto coloquial con antiguas raíces en la cultura mediterránea
ADJETIVOS
MEZQUINO, BALADÍ, azul, añil, carmesí, baldío, fulano, halagar, hasta, en balde,
de balde, he aquí.
En la fonética los arabismos adaptaron la fonética romance, el español no incorporó
ningún fonema árabe.
MORFOLOGÍA Y SINTÁXIS
MORFOLOGÍA
ARTÍCULO AL
En árabe el articulo presenta normalmente al sust., cualquier sea género y número. Los
sustantivos españoles de origen a´rabe en gran mayoría incporporaron el elemento al- sin valor
de artículo, por lo que pueden ir acompañados de otros artículos y deterinataivos romances y
conservar el al- en la derivación (alborotar, alevoso)
Al-, A- PROTÉICOS
(mena>almena)
TERMINACIÓN /-i/
Pasó al español como parte integrante de adjetivos de origen árabe: cequí, jabalí, maravedí,,
baladí, etc. Con este valor sigue activo en el español para nuevas formaciones: iraní, iraquí,
israelí.
A cada recnquista definitiva sigue la repoblación de tierras yermas, que hacia el año 900
había llegado hasta el Duero, hacia 1950, Sepúlveda, Salamanca y Coimbra.
Por el nordeste la intervención de los francos crea la Marca Hispánica en el territorio de la
Cataluña Vieja, desde el Rosellón hasta Barcelona, y apoya la subsistencia de pequeños
señoríos pirenaicos independientes.
A principios del siglo x uno de ellos, el de Pamplona, se erige en reino y reconquista la
Rioja Alta. En la segunda mitad del mismo siglo el Califato cordobés alcanza su máximo
poderío militar, y Almazor, en una serie de afortunadas campañas, pone a los cristianos en
situación de angustia. Pero, desde el xi, dividido el Califato en pequeños reinos de taifas, la
superioridad del Norte sobre el Sur es manifiesta, y los reyezuelos moros pagan tributo a
los monarcas de León, Castilla, Aragón o Barcelona.
Los Estados cristianos sentían la continuidad histórca con el reino visigótico, bajo el
cual habían forjado el concepto nacional y la unidad religiosa de España. Es cierto que,
al ocupar los moros la mayor parte de la Península, el nombre de Spania llegó a usarse
como sinónimo de Ándalus, pero nunca perdió el valor que le habían dado San Isidoro y
los concilios toledanos: Covadonga había sido la “salvación de España” que se vería
restaurada mediante la expulsión de los sarracenos, detentadores pasajeros de un territorio
que forzosamente abandonarían. Tales idean agrupaban a los distintos Estados en la
empresa conquistadora.
En contraste con la brillantez de la España musulmana, la guerra asolaba los campos y
ciudades con incursiones destructoras. Las ciudades eran pequeñas y modestas y su
industria, muy primitiva, se hallaba reducida a los indispensable. En las cortes y en los
palacios había algunas comodidades y cierto lujo, pero las gentes humildes, inseguras y
míseras, tenían que buscar el amparo de un señor haciéndose dependientes de él o caían en
la servidumbre.
Época muy belicosa, muy arraigada la venganza de la sangre que perpetuaba el odio entre
familias, los acreedores en vez de recurrir al juez ejecutaban a sus enemigos.
3. A pesar de la barbarie dominante, la cultura se apreciaba. De las escuelos
monásticas salían letrados capaces de escribir crónicas, obras teológicas y monjes
que copiaban manuscritos. Escaseaba la producción nueva.
4. Hasta el siglo XI la comunicación de la España cristiana con Europa fue, salvo
en Cataluña, poco intensa.
LATÍN POPULAR ARROMANZADO
Todos los usos cultos y oficiales seguían reservados para el latín enseñados en las escuelas.
El habla vulgar constituia una nueva lengua, pero se la calificaba despectivamente de
“rusticus sermo”.
Entre el latín de los eruditos y el romance llano existía un latín avulgarado, escrito y
probablemente hablado por lo semidoctos, que amoldaba las formas latinas a la fonética
romances. Conservaba restos de declinación y de voz pasiva, así como multitud de
partículas y vocablos cultos, pero alteraba el timbre de las vocales:
Inmóvela, flúmene, títolum en vez de inmmobile, flumine, titulum.
Sonorizaba consonantes sordas: probio, edivigare, cingidur, abud por propio,
aedificare, cingitur, apud.
Suprimía la /g/ y grupos /gi/, /di/ intervocálicos: reis, reliosis, remeum en lugar de
regis, religiosis, remedium.
Admitía formas latino-vulgares o del romance más primitivo: dau, stau < dabo,
stabo en vez de do, sto.
Este latín arromanzado debió usarse en España al final de la época visigoda; los
mozárabes lo llamaban “latinu, circa romancium”, en oposición al “latinum obscurum”. Sin
importar los intentos de purificación, el pueblo continuó mezclando latín y romance hasta
comienzos del siglo xiii.
Mientras perduró este lenguaje intermedio, no estuvieron bien marcados los límites entre el
latín y el romance; palabras absolutamente romances aparecen latinizadas, mientras se
romancean otras que no es de suponer hayan pertenecido al habla vulgar artigulo “engaño <
articulus.
La indeterminación de los campos favorecía el semicultismo y, en efecto, muchos de los
que sobreviven en español arrancan de esta época primitiva. Durante la misma, toda voz
latina era susceptible de ser deformada, y toda palabra vulgar podía ver detenido o desviado
su proceso por influjo del latín culto.
ROMANCE DE LOS SIGLOS IX AL XI
El romance primitivo de los estados cristianos españoles es conocido gracias a documentos
notariales que, si bien pretenden emplear el latín, insertan por descuido de la ignorancia o
necesidad de hacerse entender, formas, voces y construcciones en lengua vulgar.
El romance aparece usado con plena conciencia en las Glosas Emilianenses,
compuestas en el monasterio riojano de San Millán de la Cogolla, y en las Glosas Silenses,
así llamadas por haber pertenecido su manuscrito al monasterio de Silos, situado al Sureste
de Burgos. Una y otra datan del siglo x o comienzos del xi y están en dialecto navarro-
aragonés.
Las glosas no son el primer intento de escritura en vulgar, para componerlas los
anotadores manejaron una especie de diccionario latino-romance, no conservado. La
transcripción de los sonidos extraños al latín revela cierta maestría que exige una costumbre
previa:
/ie/ /ue/ (aviesas, nuestro, dueño, ierba) están enteramente representados.
La grafía de las consonantes muestra que existía un sistema en el cual la g
(pronunciada /y/ ante e, i) o la i servían para indicar el carácter palatal: get, siegat,
seingnale, punga, eleiso, uergoina, valían /yet/, /sieyat/, /senale/, /puna/, (eleso/,
/vergona-bergona/.
Había gran variedad de transcripciones, muchas diferían de las que se encuentran en el
siglo xiii.
2)El español primitivo carece de fijeza. Coinciden en el habla formas que representan
diversos estados de evolución. Muchas variantes competían:
En León: competían formas latinas altariu, carraria. Las protorrománicas autario,
autairo, carraira, las posteriores auteiro, outeiro, carreira y las modernas otero,
carrera…
La elección dependía de la mayor o menor atención y de la calidad de prejuicios cultos o
arcaizantes.
3)En medio de esta coexistencia de variantes, la evolución lingüística avanza, pero
lentamente. Poco a poco se van eliminando arcaísmos y disminuye la anarquía. Los
diplomas del monasterio de Sahagún, entre los años 900 y 950 muestran tantos casos de
terminaciones –airo, -eiro como de –ero, no ofrecen ningún –airo en el siglo XI. La pugna
se limita en adelante a –eiro y –ero. Pero –eiro escasea mucho a partir de 1100 mientras se
generaliza –ero.
Si en el siglo xi abundan cómide, semedeiro en el xiii decaen visiblemente y se entabla la
lucha entre comde, semdero y conde, sendero. De este modo, se prepara el camino para
la fijación de criterios, que llegará como fruto del cultivo literario.
4) Las oescilaciones con que se desarrollan los procesos fonéticos permitieron a veces que
una reacción culta los entorpeciera, deteniéndolos o limitándolos. P. 85 más ejemplos.
5) A causa de la inseguridad del elnguaje y de la natural aspiración a hablar bien, eran
frecuentes los errores de falsa corrección, pues no había idea clara de las formas que debían
emplearse. La ultracorrección es el fenómeno común en esta época.
Quienes preferían limide a limde solían escribir y pronunciar cábera en vez de
cabra olvidando la forma latina capra.
Otros juzgaban vulgar decir /losa/ a la manera castellana o cousa, cosa, sosa a la
leonesa, pues recordaban vagamente que el latín tenía un grupo de consonante + l al
principio de palabra, pero no acertaban con clausa y decían flausa, plosa.
6) En los primeros siglos de la Reconquista, los fonemos /c/ y /g/ tomaron la articulación
dental /s/ y /z/; desde fines del siglo xi se registran ya en el Norte de la Península
transcripciones abundantes de dizimus, conzedo, cereum, ciuaria, sizera.
Los dialectos mozárabes no debieron de permanecer totalmente al margen de este cambio,
pues los escritores árabes representan a veces con /s/ dental (sin o sad) la /s/ que oían en el
habla romance del Ándalus (serbo “ciervo” cabesairuela)
7) Las consonante dobles latinas /ll/ y /nn/ se transformaron en fonemas palatales /l/ y /n/ a
excepción del dominio portugués y gallego donde se simplificaron en /l/ y /n/: CABALLU,
ANNU dieron caballo, año en leonés, castellano y aragonés, cavall, any en catalán. En
territorios mozárabes también se registran minoritariamente esa palatalización.
SIGLO XI. INFLUENCIA FRANCESA. PRIMEROS GALICISMO Y
OCCITANISMOS
Con el siglo xi se abre un nuevo periodo de la Reconquista. Tras la pesadilla de
Almanzor, los moros dejan de ser enemigos temibles hasta la venida de los almorávides.
Los cristianos, inferiores en cultura y refinamiento, les superan en vitalidad. En los
Estados norteños aparecen síntomas de renovación. Reanudada la repoblación los condes y
reyes otorgan exenciones a las villas, para atraer moradores. La dinastía leonesa,
tradicionalista, decae, mientras crecen Castilla y Navarra. Y es precisamente el gran
rey vascón Sancho el Mayor (1000-1035) quien abre orientaciones trasnformadoras de las
relaciones exteriores hispánicas.
Sancho abrirá un nuevo cmaino llano que permita la perigranación a Santiago, A partir de
entonces afluyen a Campostela innumerables devotos europeos, la abudancia de franceses
da a la ruta el nombre de camino francés. Se van a establecer muchos colonos, dando lugar
a barrios francos.
A causa del apartamiento geográfico y cultural respecto al resto de la cristiandad, la Iglesia
española gozaba de relativa autonomía y tenía caracteres propios entre los cuales sobresalía
la conservación de la liturgia visigótico-mozárabe.
Sancho el Mayor introdujo la reforma cluniacense en San Juan de la Peña. Los cluniacenses
defendían la universalidad romana por encima de los particularismos nacionales y traían
usos que eran desconocidos en nuestras prácticas religiosas. Así penetra el culto a las
imágenes, contrario a las primitivas costumbres de la iglesia española.
La influencia ultrapirenaica se acentúa durante el reinado de Alfonso VI casado con tres
reinas extranjeras. La inmigración creció: en Toledo, Sahagún, Oviedo, Avilés y otros
puntos francos llegaron a tener jueces y merinos especiales.
España sale de su aislamiento, pero con perjuicio de sus tradiciones. El rito visigodo es
sustituido por el romano, desparece la escritura visigoda y en lugar se emplea la Carolingia.
Al arte mozárabe sigue la arquitectura románica.
2)En el lenguaje entran muchos términos provenzales y franceses.
Los nobles adoptan homenaje y mensaje, llaman barnax a las hazañas, fonta al
deshonor y palafré al caballo de camino. Alborea la vida cortés, que pone de moda
cosiment “merced, benevolencia”.
Los peregrinos se albergan en mezones pagan con argent, piden manjares y viandas
y las enderezan con vinagre. La introducción de galicismos no había de cesar ya en
toda la Edad Media. La influencia lingüística de los inmigrantes francos favoreció la
apócope de la e final en casos como part, mont, allend, cort, que a mediados del
siglo xii habían adquirido gran difusión-
En el siglo xi se introduce la grafía francesa ch para el fonema palatal africado
sordo que hoy representamos así.
LA EXPANSIÓN CASTELLANA
REINOS Y DIALECTOS
Los reinos medievales son entidades más definidas que las provincias romanas. Las
tendencias que produjeron y mantuvieron el fraccionamiento político hacían que en el
lenguaje los rasgos diferenciales prevalecieran sobre las notas congrefadoras. La
comunicación entre reinos independientes no era tan fácil y constante como dentro de uno
solo. La vida se encerraba en círculos reducidos, favoreciendo la disparidad. Así, la
divergencias que asomaban en el romance de la época visigoda se agrandaron hasta
originar dialectos distintos.
2.Cada uno de los estados cristianos tiene sus caracteres propios.
Asturias, convertido en el reino leonés desde los primeros años del siglo x, es al comienzo
el principal sostén de la Reconquista. El reino astur-leonés se siente heredero de la
tradición visigótica, aspira a la hegemonía sobre los demás núcleos cristianos y sus
reyes se titulan repetidamente emperadores.
Lingüísticamente el reino leones carecía de unidad:
la franja occidental estaba ocupada por el gallego, que se prolongaba hacia el Sur en
el futuro portugués y era el más conservador entre los romances de la España
cristiana.
El astur-leonés, hablado en el Centro del reino, estuvo sujeto a la influencia gallega
y a la de los mozárabes, que se establecieron en la cuencia del Duero y en Asturias.
Topónimos como Gallegos, Galleguillos, Toldanos, Coreses, Mozárvez, hablan de
estas dos corrientes migratorias.
El dialecto astur-leonés no permaneció estacionario: compartió o admitió poco a poco
algunas de las innovasiones que surgían en la franja oriental, Castilla, donde se inauguraba
el romance más revolucionario, dio curso a novedades autóctonas y fue recluyendo hacia
Occidente los rasgos más arcaizantes.
3. La Antigua Cantabria, región constantemente insumisa durante el periodo
visigótico, fue la cuna de Castilla. El nombre de CASTELLA “Los castillos” parece
haber sido dado en los primeros tiempos de la Reconquista a una pequeña comarca
fortificada por Alfonso I y Fruela I al Suer de la cordillera.
A finales del siglo ix comeinza a extenderse Castilla por la meseta de Burgos, llegando
hasta el Sur del Duero en la centuria siguiente (x). La frontera castellana fue el teatro de
incesantes luchas contra los moros. Castilla es al principio un conjunto de condados
dependientes de León, pero frecuentemente rebeldes. Unificada por Férnan Gonzáles
(970dead) lucha por conseguir su autonomía, más tarde su independencia y, por último, la
supremacía en la España cristiana.
Férnan Gonzáles, después Sancho II y el Cid son los principales representantes del
antagonismo castellano contra León. En vez de atenerse al Fuero Juzgo, castilla tiene por
leyes sus “albeldríos”, esto es, sus costumbres. La poesía épica castellana celebraba ya en
los siglos x y xi, las gestas de los condes de Castilla, la trágica leyenda de los siete Inffantes
de Lara y la muerte alevosa de Sancho II ante los moros de Zamora.
El dialecto castellano evoluciona con más rapidez que otrosy, se muestra distinto de
todos, con poderosa individualidad. Castilla ambiciosa en su política. Revolucionaria en
el derecho, heroica en su epopeya, fue la región más innovadora en el lenguaje. Y así
como su vitalidad la destinaba a ser el eje de las empresas nacionales, su dialecto había de
erigirse en lengua de toda la comunidad hispánica.
4. En el Pirineo el afán reconquistador es más remiso que en León y Castilla. Los
mohometanos, en su primer empuje, habían invadido La mediodía de Francia y estaban
sólidamente establecidos en el valle del Ebro cuando surgieorn los Estados cristianos
pirenáicos.
El reino de Navarra comeinza a dar señales de vida con el siglo x, reconquistando la Rioja.
Cien años después, su rey Sancho el Mayor consigue ser el monarca más poderoso del
Norte de España, pero desde su muerte (1035) Navarra queda aislada y su territorio cada
vez más reducido.
FORMACIÓN Y CARACTERES DEL CASTELLANO
1. La romanización de Catilla había sido tardía, sin el florecimiento cultural que dio
tinte conservador al latín hablado allí. Entre los rudos cántabros y los pobladores de
la meseta –donde se asentaron los visigodos preferentemente- debieron encontrar
fácil acogida los neologismos.
Por su posición geográfica Castilla era vértice donde habían de confluir las diversas
tendencias del habla peninsular. El territorio que en siglo x ocupó el condado de Férnan
Gonzales había estado repartido en tres provincias romanas.
La montaña y los valles del Ebro y del Alto Pisuerga pertenecieron a la Gallaecia.
Alvara y la Bureba hasta los Montes de Oca caían dentro de la Tarraconense
El convento jurídico de Clunia, con Burgos y Osma era el extremo septentrional de
la Cartaginense.
El lenguaje de castilla adoptó las principales innovaciones que venían de las regiones
vecinas, dándoles notas propias.
Con el Este práctico asimilaciones /ai/ > /e/, /au/ > /o/.
Con el Noroeste palatalizó la /l/ de los grupos inciiales /pl/, /cl-/ /fl-/, aunque
después siguió una evolución distinta.
Como el resto del Centro diptongó /e/ /o/ en tónicas /ie/ /ué/ (cielo, siete, fuego,
puerta), pero con normas diferentes a las de León y Aragón.
Durante la Reconquista el habla castellano estuvo menos sujeta a presiones retardatarias
que la de León. El elmetno gallego fue tan importante en la repoblación leonesa, pero ck en
las castellana. Ver más p. 95.
El factor mozárabe está presente en nombres personales, per en el condado castellano
escasean iglesias de arquitectura mozárabe. La azarosa vida castellana ofrecía condiciones
poco tentadoras para que los mozárabes pacíficos se mudaran allí. En cambio la toponimia
con nombres como Vizcaínos, Bascuñana, Báscones, Basconcillos, etc. revela que el
elemento vasco fue poderoso. No es la primera vez en la historia que Cántabros y
vascos se unen, unidos aparecen rebeliones contra los monarcas visigodos.
Los cántabros habrán estado muy superficialmente romanizados. La adaptación
fonética latina sería imperfecta. Por ejemplo, la dificultad de los cántabros para articular
la f labiodental, los vascos, que aún en la actualidad no aciertan a pronunciarla,
contribuyeron a que en el castellano se remplace por la /h/ aspirada o la omitiera.
2.Las circunstancias favorecieron a la constitución de un dialecto original e
independiente. Desde un comienzo, los castellanos se apartaron de los demás romances
peninsulares por el especial tratamiento de fonemas y grupos consonánticos.
El castellano tenía un dinamismo que le hacía superar la evolución que tenían otros
dialectos (acordate de la hipercorrección de algunos por el conservadurismo y eso).
Por último, el castellano era decidido (no era de libra) en las decisiones, no dudaba
como los dialectos colindantes. Así superó vacilaciones de puorta, puerta, puarta, siella,
sialla, duraderas en leonés y aragonés, escogiendo rponto puerta y siella.
El castellano unifica en el el artículo masculino singular tempranamente, mientras
que de León a Cataluña aún contendían entre el y lo.
5.La aparición del castellano en la escritura fue una lenta revelación. Sólo
algunos rasgos se ven en documentos del siglo x, cuando el condado pugnaba por
desligarse de extrañas tutelas y su lenguaje se tropezaba con la influencia de dialectos
vecinos.
Los caracteres más distintivos del habla castellano no empiezan a registrarse
con alguna normalidad hasta mediados del siglo xi, al tiempo que Castilla va
sobreponiéndose a León y Navarra.
6.Sin embargo, aunque las grafías representativas de las soluciones fonéticas
castellanas ya eran numerosas en documentos de los siglos xi y xii, el latinismo de muchos
escribas tendía a evitarlas. Este intento de usar el latín llevada en ocasiones a errores de
ultracorrección. Las latinizaciones correctas o ultraccorectas, amenguaron al
generalizarse entre los notarios el uso del romance en el primer cuarto del siglo xiii.
Ayuntaronse las aves a él. Construccion prepositiva con pronombre tónico en vez del atono
le. Es influencia del árabe.
Uso de la preposición de + pronombre personal. En vez de usar posesivo.