La Prueba de Dones
Unos comentarios antes de empezar este test:
1. Complete el cuestionario: Lea las 180 afirmaciones siguientes y
marque una de las cinco opciones que, en el momento actual,
mejor le definan a usted y a su situación. Intente ser honesto
con usted mismo; sólo de esa manera los resultados le
proporcionarán una base adecuada para desarrollar sus dones
en los días venideros.
2. Utilice el cuestionario para terceras personas: separe las
páginas amarillas (páginas 77-80) y haga que las completen dos
personas que le conozcan bien (su esposa, un amigo, un
miembro de la iglesia, el pastor etc.). Escriba su propio nombre
en la primera línea de cada página. Pida la opinión honesta de
los que rellenen estos formularios. (Si por casualidad tiene
dificultades para encontrar una segunda persona, puede
hacerlo con la opinión de una sola persona).
La Prueba de Dones
3. Complete la hoja de resultados: Una vez que haya contestado
todas las preguntas, separe la hoja de resultados (página 81), y
siga las instrucciones que se dan allí.
4. Analice los resultados: Para conseguir valores precisos, pase
los resultados de la hoja de resultados a los formularios de
valoración (páginas 83-84). Cuando haga esto comprobará que
algunos de sus dones son bastante visibles, estos son lo que yo
llamo «dones manifiestos». Al mismo tiempo, encontrará en la
lista dones que usted puede o no tener, porque en el pasado no
tuvo ocasión de estar involucrado en la correspondiente área
de ministerio. A estos los llamo «dones latentes».
La Prueba de Dones
5. Estudie las explicaciones: Asegúrese de leer los comentarios
que para cada don se dan en el capítulo 5.
6. Remítanos su hoja de resultados (si lo desea): Estaría
encantando de recibir su hoja de respuestas o una copia
(diríjanse al editor cuya dirección se encuentra en la página 4
de este libro). Puede enviar este formulario con su nombre o
sin él, los datos se procesarán anónimamente. Con esto usted
nos ayudará en nuestras investigaciones posteriores sobre los
dones espirituales.
7. Lea el capítulo 4: Una vez que haya completado estos pasos,
siga con el capítulo 4 de este manual.
Y ahora, disfrute con la aventura de
descubrir sus dones espirituales.
Intente ser honesto con usted
mismo; sólo de esa manera los
resultados le proporcionarán una
base adecuada para desarrollar sus
dones en los días venideros.
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4 4 4 4 4 4 4 4 32 12
3 3 3 3 3 3 3 3 24 9
4 4 4 4 4 4 4 4 32 12
2 2 2 2 2 2 2 2 16 6
1 1 1 1 1 1 1 1 8 3
4 4 4 4 4 4 4 4
4 4 4 4 4 4 4 4
3 3 3 3 3 3 3 3
4 4 4 4 4 4 4 4
2 2 2 2 2 2 2 2
1 1 1 1 1 1 1 1
4 4 4 4 4 4 4 4
4 4 4 4 4 4 4 4
3 3 3 3 3 3 3 3
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2 2 2 2 2 2 2 2
1 1 1 1 1 1 1 1
4 4 4 4 4 4 4 4
4 4 4 4 4 4 4 4
3 3 3 3 3 3 3 3
4 4 4 4 4 4 4 4
2 2 2 2 2 2 2 2
1 1 1 1 1 1 1 1
4 4 4 4 4 4 4 4
4 4 4 4 4 4 4 4
3 3 3 3 3 3 3 3
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2 2 2 2 2 2 2 2
1 1 1 1 1 1 1 1
4 4 4 4 4 4 4 4
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LA PRUEBA
DE DONES
LO QUE DEBERÍA SABER
SOBRE LOS DONES
ESPIRITUALES
TODOS TENEMOS DONES
Una Definición Práctica
Un don espiritual es una habilidad
especial que Dios da, según su
gracia, a cada miembro del cuerpo
de Cristo para que sea utilizado en el
desarrollo de la iglesia.
TODOS TENEMOS DONES
UNA HABILIDAD ESPECIAL: Cada
cristiano tiene una combinación
diferente de dones. Rom 12:4-8; 1
Corintios 12:17-20)
TODOS TENEMOS DONES
DIOS: Todos son dados por Dios y
repartidos como el quiere.
SEGÚN SU GRACIA: Dios no le da los
dones espirituales como una especie
de recompensa por tener un
carácter tenaz o por madurez
espritiual. Rom. 12.6
TODOS TENEMOS DONES
CADA MIEMBRO DEL CUERPO DE
CRISTO: Todos los cristianos tienen al
menos un don espiritual 1 Corintios
12:7-11.
PARA QUE SEA UTILIZADO EN EL
DESARROLLO DE LA IGLESIA: Las
principales afirmaciones del Nuevo
Testamento sobre los dones espirituales
están en relación con el cuerpo de Cristo
y su crecimiento. Romanos 12; 1 Corintios
12: Efesios 4.
Para beneficios de otros: 1 Corintios
14:2-5; Efesios 4:12; 1 Pedro 4:10.
DONES Y VOCACIÓN
¿Cuál será el llamamiento de Dios para mi
Vida?
El significado espiritual del
descubrimiento de los dones:
Si usted descubre sus dones, sabrá hacia
qué áreas de ministerios Dios le está
llamando
¿CUÁL ES SU COMBINACIÓN DE DONES?
• Es maravilloso saber que Dios ha
bendecido a diferentes cristianos con
tal variedad de dones.
• Cada uno de nosotros depende de los
dones de los demás para complementar
los nuestros.
• No hay razón para estar celoso de los
dones de otros.
¿CUÁL ES SU COMBINACIÓN DE DONES?
• AVERIGÜE QUE DONES NO TIENE
• Cómo se complementan los cristianos
Debemos estar conscientes de lo
dependiente que somos de los dones de
otros cristianos, y también de lo que
dependen ellos de los nuestros.
SE PERMITEN ERRORES
• Que estemos poniendo en práctica
nuestro don espiritual no es garantía de
que todo vaya a salir bien.
Variantes y grados diferentes de los
dones:
• Variantes: Es necesario que nos liberemos del
concepto de que sólo hay una manera de aplicar
nuestros dones. No todo el que tiene el don de la
evangelización tiene que utilizarlo de la misma
manera que Billy Graham.
• Grados: Aunque dos cristianos pueden tener la
misma variante de un don, puede que lo tengan en
distinto grado. Compararse con alguien que tiene su
mismo don, pero en un grado más alto, puede
resultar más frustrante que alentador.
¿SUS DONES SON PERMANENTES?
• Una vez que haya descubierto sus
dones espirituales, puede esperar
utilizarlos toda la vida.
• Algunos cristianos creen que los dones
espirituales se dan según las
necesidades de cada momento y que
desaparecen después igual de rápido.
DONES ESPIRITUALES Y
RESPONSABILIDADES CRISTIANAS BÁSICAS
• EL PELIGRO DE LA PROYECCIÓN DE
DONES
• EL PELIGRO DE LA DESOBEDIENCIA.
LOS DONES Y LOS ROLES ESPIRITUALES
DEFINEN LA ESFERA DE MINISTERIOS
Tres niveles de ministerios que funcionan adentro y afuera
del Cuerpo de Cristo.
1. Ministerios intrínsecos
Aquí nos referimos a ministerios que todos los cristianos
tienen en común. También podríamos llamarlos
ministerios de estilo de vida, puesto que son parte de lo
que significa ser cristiano. Un cristiano se interesa,
ayuda, da, estimula, sirve, tiene compasión y testifica.
Todos los cristianos deben cultivar estos ministerios. Se
dirigen tanto hacia adentro como hacia afuera del
Cuerpo de Cristo.
2. Ministerios para la vida del Cuerpo
Estos ministerios (Romanos 12 y 1 Corintios 12) son
diferentes para cada cristiano ya que el Espíritu Santo
desarrolla estos dones espirituales especiales en
nosotros. No todos los cristianos tienen estos dones, así
que debemos ejercer nuestros dones que tenemos en
particular, para el beneficio del Cuerpo de creyentes y el
ministerio de éste en el mundo.
Algunos de estos dones se adaptan especialmente para la
tarea evangelizante de la iglesia, pero todos ellos deben
enfocar en una manera u otra en los ministerios por los
cuales la iglesia hace contacto y evangeliza.
3. Ministerios de liderismo
Los ministerios de liderismo (Efesios 4:11) no sólo funcionan
directamente adentro y afuera de la iglesia, sino que
también guían a la iglesia, le dan visión y la entrenan a
fin de que no carezca de ningún ministerio esencial. Los
ministerios de liderismo son los del apóstol, el profeta, el
evangelista, el pastor y el maestro. Funcionan con un
propósito doble:
(1) equipar a los santos para la obra del ministerio, y
(2) edificar el Cuerpo de Cristo (Efesios 4:12).
Estos ministerios de liderismo casi inevitablemente invo
lucran a personas que tienen un ramillete, por así
decirlo, de dones espirituales. El propósito de los
ministerios de liderismo no es quitar el ministerio de las
manos de los laicos, sino multiplicar el ministerio y darle
dirección. Parte de la dirección que el conjunto de los
cinco ministerios de liderismo le dan al Cuerpo es un
equilibrio entre el mantenimiento (o perpetuación) y
alcance-evangelismo.
Estos dones de liderismo necesitan ser ejercidos en la iglesia
local y también en los niveles más altos de organización
de la iglesia, para ayudar a la iglesia a ser la iglesia.
Estos ministerios de liderismo casi inevitablemente invo
lucran a personas que tienen un ramillete, por así
decirlo, de dones espirituales. El propósito de los
ministerios de liderismo no es quitar el ministerio de las
manos de los laicos, sino multiplicar el ministerio y darle
dirección. Parte de la dirección que el conjunto de los
cinco ministerios de liderismo le dan al Cuerpo es un
equilibrio entre el mantenimiento (o perpetuación) y
alcance-evangelismo.
Estos dones de liderismo necesitan ser ejercidos en la iglesia
local y también en los niveles más altos de organización
de la iglesia, para ayudar a la iglesia a ser la iglesia.
Ministerios de
Alcance-Evangelismo del
Cuerpo de Cristo
Enfoquemos ahora nuestra atención en los dones indi
viduales, y en cómo pueden ser enfocados o dirigidos a los
ministerios de alcance-evangelismo del Cuerpo en el mundo,
teniendo presente que los ministerios de servicio y de
testimonio se complementan y ayudan mutuamente, en el
cumplimiento de la meta principal e inclusiva de hacer
discípulos, que es la misión de la iglesia.
Servic
io
Discípulos
Testi-
monio
Por conveniencia, estudiaremos los dones en cinco grupos, de
acuerdo a sus funciones para la tarea evangelizante de la
iglesia.
1. Los dones que facilitan.
Esta primera sección incluye el liderismo, la administración, la enseñanza, y dar.
Puede decirse que contribuye a la tarea evangelizante por cuanto la hacen posible.
A. El liderismo mantiene la atención puesta en metas
y prioridades para asegurarse de que la iglesia no está
funcionando meramente como un fin en sí misma. D. La diligencia debe
caracterizar el
funcionamiento
C. El liderismo ayuda a hacer planes adecuado de este don.
B. El liderismo también se asegura en esa dirección, examina los
de que la iglesia está trabajando resultados, y luego modifica los
para cumplir ambos mandatos: el planes si es necesario para que en
cultural y el evangelístico. efecto la iglesia haga discípulos y
ministre a los necesitados.
La Administración
La administración trabaja para la coordinación y
cumplimiento de los planes de extensión de la iglesia. Cuando
éstos se estancan o se desvían, la administración descubre
dónde está el problema y ayuda a poner todo otra vez en
movimiento, a fin de que la iglesia no se deslice a un estado
pasivo. Trata de ver por delante, y de ayudar a proveer para el
futuro, a fin de que las facilidades y la organización
necesarias estén dispuestas para lograr las oportunidades
máximas de extensión del Cuerpo.
La Enseñanza
La enseñanza mantiene en funcionamiento los programas de
entrenamiento, a fin de que los dones individuales puedan ser
adecuadamente desarrollados para lograr la participación
cabal en los ministerios de extensión para los que esos
individuos sean idóneos. La enseñanza mantiene una
corriente de información a fin de que los feligreses sepan
cuáles son las necesidades y oportunidades presentes, para
que ellos puedan responder participando con sus dones.
La Enseñanza
La enseñanza también puede participar directamente al
entrenar a hombres y mujeres para que se ayuden a sí
mismos en algunas áreas de necesidades materiales y
sociales, y también (la enseñanza) puede enfocar directa
mente en el evangelismo (como por ejemplo en una clase de
escuela dominical) al ayudar a los educandos a aprender el
contenido del evangelio, y al motivarlos a desarrollar una
obediencia completa que les permita aceptar a Cristo como su
Salvador. La prueba de la verdadera enseñanza es que los
educandos respondan y aprendan.
Dar
Es obvio que dar (o contribuir) puede hacer posibles muchos
resultados al proveer los fondos necesarios para que haya
programas de extensión debidamente equilibrados con
programas de mantenimiento. La característica de dar como
don espiritual es que se hace generosamente.
2. Los Dones que Ministran
Los dones de ministerio incluyen servir, estimular,
misericordia (o compasión), ayudar y el cuidado pastoral.
Estos dones, aliados con los dones de señales que
estudiaremos en la siguiente sección, funcionan en una área
que pudiera ser llamada de ministerios compasivos. Están
dirigidos a esa área de extensión que está más directamente
relacionada a mitigar las necesidades sociales y físicas
incluidas en el mandato cultural. Ayudan a confirmar el
evangelio que compartimos, y dan un ejemplo vívido del
estilo cristiano de vida, que es el de amor que se da a sí
mismo. Estos dones logran que las personas desarrollen una
actitud de estar listas a responder a las demandas del
evangelio y a entregarse a Cristo Jesús.
Don de Servicio y ayuda
La diferencia entre el don de servicio y el don de ayuda
generalmente se explica diciendo que el servicio es más
general y ayudar es más personal. Servir es una habilidad rara
de ver las necesidades de otras personas y de mitigarlas,
mientras que ayudar es una habilidad rara de hacer posible
que otras personas cumplan sus tareas (y que se sientan
felices al hacerlo). Estos dos dones pueden abrir la puerta
para el testimonio, o facilitar el ministerio de la persona que
tiene el don del evangelista, al encargarse de detalles tales
como la conservación de datos.
El conocimiento y la sabiduría como dones espirituales
generalmente son interpretados como un contraste, y se dice
que representan la percepción y la aplicación. Dios les da el
don a ciertos miembros de la iglesia de una habilidad
extraordinaria para razonar o pensar conceptualmente, y a
otros miembros les da la capacidad de traducir tales
conceptos en acción y resultados. La iglesia definitivamente
necesita ambas clases de personas para aplicar sus talentos
en la extensión y evangelización. Necesitamos “pensadores
para el crecimiento de la iglesia” que nos guíen y nos
instruyan, pero especialmente necesitamos “practicantes del
crecimiento de la iglesia”, que traigan a muchos seres
humanos al Cuerpo de Cristo, al ser usados por el Espíritu.
El don de lenguas del que leemos en Hechos fue obviamente
un don de profecía funcionando para cruzar barreras de
culturas y de idiomas: Dios milagrosamente les dio palabras
para hablarle a personas cuyo lenguaje materno era diferente
del idioma de los que hablaban. El don de lenguas mencionado
en 1 Corintios 12 al 14 es un don de comunicación también,
puesto que Pablo prohíbe el uso de lenguas en cualquier
manera que impediría la comunicación. Hay diferencias de
opinión en cuanto a los detalles de la manera en que este don
ha de ser entendido en nuestro día, pero de una cosa no hay
duda alguna, Pablo condenó el uso equivocado que le dieron
los corintios en su día.
Muchas personas creen que el equivalente moderno del don
de lenguas es esa habilidad extraordinaria que Dios les da a
algunos misioneros, gracias a la cual aprenden y usan un
idioma, que no era el de ellos, para comunicar el evangelio
con resultados extraordinarios en el evangelismo y en la
edificación de la iglesia. Es un hecho extraordinario el que la
investigación lingüística contemporánea sobre la glossolalia
(hablar en lenguas), entre grupos cristianos y no-cristianos,
no ha podido producir ni un solo caso documentado en el que
el hablar en lenguas fue identificado como el hablar en un
lenguaje natural que el individuo no había aprendido.
La interpretación de lenguas es asimismo un don que ha sido
explicado en diversas maneras en nuestro día. Lo que se cree
que este don es, generalmente depende de lo que se cree que
es el don de lenguas. Empero, cuando menos, su sentido
bíblico es que este don sirve para lograr que el mensaje de
Dios sea comunicado a personas que no pueden entenderlo
cuando es pronunciado o dado originalmente.
4. Los Dones de Comunicación
La profecía, la sabiduría, el conocimiento, los idiomas y la
interpretación de idiomas constituyen esta área vital de
dones de comunicación.
La profecía, o profetizar, es el don de proclamar el mensaje o
interpretar la verdad de Dios para una ocasión dada y para los
individuos involucrados en ella. Puede incluir la capacidad de
declarar anticipadamente un suceso o evento, pero más
frecuentemente significa la declaración del consejo de Dios.
Puede ser ejercido en público o en privado. Tiene el efecto de
que los oyentes sientan que Dios les está hablando
directamente y a su situación en particular.
3. Los Dones de Señales
Los dones de fe, sanidad, milagros y discernimiento de
espíritus forman esta categoría. Los primeros tres dones de
este grupo frecuentemente son llamados dones de señal, o
dones-señal porque tienen cierto parecido a los milagros de
Cristo que son llamados “señales” en el Evangelio de Juan
(10:41). El don de discernimiento sencillamente queda mejor
aquí que con los otros dones.
En Mateo 11:2-6, donde leemos que Juan el Bautista desde la
prisión envió a sus discípulos a preguntarle a Jesús si El era el
Mesías esperado, el Señor les dijo a éstos que regresaran con
su maestro y le dijeran lo que habían visto y oído: milagros de
sanidad y de resurrección y la predicación del evangelio a los
pobres. Sus milagros como demostraciones del poder de Dios
eran señales de Quién era El y la clase de reino que estaba
principiando. En la iglesia primitiva, los poderes milagrosos
que los apóstoles demostraron, lograron un propósito similar
de darles autenticidad.
Es interesante que en la historia de las misiones (y aun hoy),
cuando el evangelio es anunciado por vez primera entre los
miembros de cierto grupo o tribu, no es inusitado que ocurran
milagros de sanidad y de otras clases. El hecho de que esto
suceda generalmente entre personas que sólo tienen una
tradición oral (sin un lenguaje escrito, y por ende, sin la
Biblia), es también muy interesante, pues los milagros sirven
como una comunicación sin obstáculos, y una prueba de
autenticidad de que Dios está obrando a través de sus hijos.
Misericordia
La misericordia, o compasión, ha de ser ejercida con alegría, a
fin de que pueda ser un testimonio de la cualidad de vida que
el evangelio produce. Demuestra la ternura y sensibilidad del
amor cristiano, y le da a los que lo contemplan un “poquito”
del compañerismo precioso que se encuentra en el círculo de
amor de la iglesia. A veces eso los trae al Señor.
Misericordia
El cuidado pastoral (Efesios 4:11) es uno de los cinco dones de
liderismo, y le da énfasis al sentido de responsabilidad que la
persona que lo posee, tiene de mantenerse al tanto de la
gente y de sus necesidades, alegrías y penas, y de encontrar
maneras apropiadas para mitigar tales necesidades.
Frecuentemente este don es un medio por el cual los seres
humanos son atraídos a la familia de Dios, y persuadidos a
unirse a ella. Por cierto este don no está reservado a pastores
de iglesias; muchos laicos han recibido el don de tener un
corazón de pastor.
Cuando la predicación alcanza su potencial más alto, tiene un
elemento de este don, pero el don puede ser ejercido por
otros medios además de la predicación. El doctor W. T.
Purkiser escribe: “La parte de Dios es darnos su unción; la
nuestra es la de proveerle algo qué ungir mediante nuestro
estudio, meditación y oración.”1 Pablo declara: “si el (don es)
de profecía, úsese conforme a la medida de la fe” (Romanos
12:6).
Si bien estamos justificados en tener cautela en cuanto a
declarar que estos dones y sus efectos están apareciendo en
nuestro día, no debería sorprendernos que Dios quiera
manifestarse de esa manera. Sin embargo, parece que están
sujetos a mucho abuso e interpretaciones erróneas. Cuando
se le atribuye la gloria a Dios, estos dones pueden tener un
efecto poderoso en atraer a la gente al evangelio, así como en
sanar sus enfermedades y mitigar otras necesidades. Estos
dones frecuentemente son considerados como que no son
permanentes, sino que han sido dados para sanidades y
milagros específicos, y que no se han de repetir. No hay
mucho que decir en cuanto a estos dones, pues en efecto no
sabemos mucho de ellos, excepto reconocerlos cuando se
manifiesten.
El discernimiento de espíritus también es raro, si bien no
tanto como el anterior, pues nos permite distinguir entre lo
que es genuino y lo que es falsificación, para la edificación del
Cuerpo. Es una protección para el pueblo de Dios cuando
alguien está tratando de engañarlo. En su aspecto positivo,
nos capacita para identificar a un verdadero cristiano, con
una certidumbre inexplicable, que desarrollamos antes de
que hayamos podido ver cualquier medio normal de
confirmación. Cuando Dios da este don, se vuelve muy útil
para los ministerios de extensión.
Toda persona que haya viajado a un país donde se habla un
idioma diferente al suyo, se da cuenta de la importancia de
este don. El mensaje de Dios tiene que ser comprendido antes
de ser creído y obedecido. El don de interpretación, tanto en
su sentido limitado como en su sentido amplio, es vitalmente
necesitado en nuestro día, en el que los ministerios étnicos
reciben nueva importancia, y en el que las oportunidades
para las misiones mundiales y domésticas van en aumento.
Nunca hemos necesitado más las pericias lingüísticas y
culturales, saturadas por el poder del Espíritu Santo.