Nombre: Wendy Vanessa Polania Riveros
Código: 10751714201
EL DERECHO INTERNACIONAL DE FAMILIA EN LA POST MODERNIDAD-
Una realidad imprevista en los Ordenamientos jurídicos actuales.
Nociones generales
“La familia no es persona jurídica, ni organismo jurídico, sino una institución jurídica y
social que es regulada por el derecho para imponer a sus miembros –cónyuges, hijos–
deberes y derechos para el cumplimiento de sus funciones.”(Cabra,2012)
Partiendo de este concepto, enfocado en el cumplimiento de ordenes jurídicas y respeto de
garantías, podemos hacernos distintos cuestionamientos frente al enfoque en que se
encamina cada uno de los autores generando brechas, espacios vacíos, sin uniformidad y
propensos a desconocer la realidad social de todas las situaciones fácticas que acarrea cada
una de las familias del mundo.
Si bien es cierto, que a lo largo de los años el concepto ha evolucionado presentando
inclusión basada en los cambios sociales y la realidad social, existen múltiples ejemplos en
donde se evidencia la falta de integración de normas, conceptos y respaldos del derecho
internacional privado desde mi concepción para resguardar a quien opta por formar una
familia, pero no es concebida dentro de esta terminología, actuando sin reconocimiento y
por ende vulnerando un sinfín de derechos que le deberían ser atribuidos.
Y si bien, son distintas las acepciones que se le dan al termino de familia, hay que tener en
cuenta que el concepto en su núcleo fundamental se encuentra siempre motivado por una
misma ideología, ser una institución social. Es decir, un centro de acogimiento en donde se
resguarda desde el nacimiento a una persona, brindando una formación y apoyo para que
luego de su crecimiento, esta persona se sumerja en la sociedad y cree su propia familia.
No sin antes resaltar la importancia de la cultura y la sociedad en definir un modelo
tradicional común, estandarizado de familia que, aunque ya no tan recurrente, sigue siendo
motivado por factores externos como la religión (Dreizy de Klor), en todo caso vista la
familia como sagrada y sus derivados como el matrimonio como indisolubles.
Sea el caso mencionar que no solo sucede esto con la religión católica, sino en otras
creencias de este género, “En el ámbito familiar(…) existe una cultura de protección de la
familia que incluso de algún modo obliga a contraer matrimonio y a procrear, tanto en el
Islam como en el Judaísmo clásico y en el Catolicismo” (Catalá, 2016), inmutando a la
familia aspectos de todo tipo (social, político, económico, religioso) y generando una
obligación moral frente a esta.
A partir de ello, se presupone que la familia es parte de la sociedad. Sociedad que se
encuentra en constante cambios y movimientos repentinos causados por aspectos
tecnológicos, sociales, culturales, migratorios, políticos, y de otros indoles. Debiendo ser
tratada con base a la realidad actualizada y determinada en situaciones específicas, para a
partir de estas experiencias dar respuesta a las problemáticas que suscitan, no sin antes
entender que actualmente se presentan ya problemáticas generales que pueden ocasionar
insatisfacción en las relaciones sociales no solo a nivel local, sino en hechos a nivel
internacional.
En segundo lugar, los cambios sociales, políticos, económicos inciden en la concepción de
la familia y genera nuevos paradigmas de las relaciones familiares (Dreizy de Klor) que se
manifiestan a través de realidades en donde se ven afectados en muchas ocasiones los
derechos fundamentales de las personas, quienes buscan incoar su protección a través de
mecanismos jurídicos que no le son dispuestos al no permear el completo normativo
jurídico que atañe la norma.
Desde mi percepción, estas problemáticas generales devienen de diferentes acontecimientos
localizados repetitivos en diferentes espacios de tiempo y lugar, lo que lo convierten en
problemas que deben ser resueltos para aplicación internacional.
A raíz de estas premisas, surgen distintas dudas que pueden subsistir aun el día de hoy, en
primera medida al no tener plena claridad del concepto, en segunda, al encontrarse
desunificado las distintas normas de los países que pueden acarrear situaciones jurídicas
violatorias de derechos y garantías fundamentales, desintegración de la familia y supresión
de derechos y garantías de los niños.
Para ser más específica, planteo los siguientes interrogantes que atañen de aquellas
problemáticas generales que debieren ser resueltas para mayor optimización del derecho de
familia internacional en situaciones específicas y generales.
¿Debe ser reconocida la familia no formada por seres humanos? ¿deben existir garantías
que respalden la conformación de familias distintas a las establecidas en cada ordenamiento
jurídico? ¿la falta de normatividad aplicable a casos concretos debe ser favorable a la
conformación de la familia, como el reconocimiento de derechos y obligaciones propios de
está? ¿debe existir un único concepto globalizado e internacional, de familia? ¿El derecho
Internacional privado es el más idóneo para captar las problemáticas que se vinculan a la
familia?
Sin duda alguna, cada uno de los interrogantes genera una situación específica que podría
adentrarnos a miles de casos concretos complejos, en donde se estima que los principios de
familia son sin duda alguna la solución para resolver estos problemas, y otro en donde se
busca aplicar de cualquier forma posible algún principio del derecho estatal, para
sobreponerse a las situaciones contrarias a cada ordenamiento jurídico, bien lo explican los
autores en el texto base el derecho internacional de familia en la postmodernidad.
La percepción de la familia./Caso propuesto.
La familia en la sociedad “Se trata de un proceso cambiante, dinámico donde cobra especial
sentido la dimensión de interacción relacional” (Watzlawick, 1998), por tal motivo, la idea
de concebir una familia distinta a las tradicionales conformados con seres no humanos, pero
que se interrelacionan generando vínculos recíprocos, siendo denominado hoy en día como
familias Inter especies puede ser una posibilidad incluida en la concepción de una familia,
por la estrecha y significativa relación que de ella se desprende.
Claramente, debiendo existir una normativa aplicable y limitantes a su aplicación, toda vez
que debería redefinirse a que casos si y en cuales no proceder. Porque, a concepción propia
pudiese ser aplicable con animales domésticos, pero, por el contrario, no con animales
salvajes por naturaleza aun cuando ellos hayan sido domesticados, puesto que el devenir del
cuidado y manutención de estos después de la muerte del ser humano con el que
conformaba su familia puede ocasionar problemáticas conforme a su vida y la de su nuevo
cuidador, entendiendo además que en muchas legislaciones está prohibido la domesticación
de este tipo de animales.
Significando además que “el sistema emocional familiar a veces “puede incluir sólo a
un pequeño grupo de los más implicados miembros de la familia. En otras ocasiones la
fusión activa puede incluir miembros de la familia extensa e inclusive no familiares y
mascotas” (Bowen, 1978 ), por tanto si es posible brindar derechos una persona con la que no se
comparte ningún vinculo sanguíneo, ni familiar, puede ocasionarse lo mismo con un ser vivo
(animal).
¿Qué ocurre entonces en aquellos casos en donde existe un vinculo sentimental a un ser no vivo,
que desencadena una percepción de reciprocidad, aunque esta no suceda y en donde se quiera
implementar conceptos como el matrimonio o ser concebido cono familia ante la sociedad entre
un ser humano y un ser inanimado?
El caso, que traigo a colación fue noticia por su inusual historia, en donde un hombre de actividad
profesional fisicoculturista llamado Yuri Tolochko, comento al mundo que estaba enamorado de
una muñeca inflable que había adquirido y que se casaría con esta, presentándola ante la sociedad
como su prometida (Periódico el tiempo, 11 de Diciembre del 2019).
¿Sería este un caso en donde debe intervenir el derecho internacional privado, para promover
nuevas directrices que permitan esta práctica en la sociedad como concepción de una familia
diferencial? O por el contrario ¿Debería interponerse acciones tendientes a desarticular esta
concepción y no promover este tipo de interacciones con la denominación que nos atañe?
La respuesta puede ser distinta vista desde cada una de las perspectivas y de los valores que nos
han infundado como personas desde la sociedad, principalmente de la concepción que nosotros
mismos nos hemos formulado como la definición de una familia y las características que esta
presupone.
La incidencia del Derecho Internacional Privado en el derecho de familia
El derecho internacional privado es el encargado de resolver aquellas coyunturas internacionales
que suscitan de problemáticas ocasionadas a causa de los conflictos en materia de familia,
claramente y al no tener una única norma, o una regulación obligatoria en todos los países por la
ideología tendiente a que cada país posee una autonomía y libertad para dictar sus normas.
Lo que además genera una incertidumbre en cuanto, si no se ratifican ciertos tratados o los países
se esquivan en cumplirlos, imponiendo las normas locales de forma inminente, pero sin detonar
ningún tipo de violación a norma superiores, ocasionan un inconformismo a sus ciudadanos.
Además, una inseguridad jurídica en tanto no existe una unificación de conceptos, lo que podría
malograr las relaciones interpersonales entre personas que no comparten la misma nacionalidad,
o cuando los casos de estudio tales como la sustracción internacional de niños y la subrogación
materna presentes en el texto base de estudio, generan colisión de intereses entre el Estado local y
otros estados que tiene permitido la situación fáctica, dejando a la intemperie a quienes se ven
involucrados y no pueden obtener una solución realmente eficiente y acorde a lo requerido.
El derecho internacional privado, en muchos casos, no responde a las necesidades de las personas
en cuanto al tema que nos atañe del derecho de familia. Quizá la solución sea interceptar este
derecho de familia en el derecho internacional publico con el fin de mitigar las problemáticas y
entender a la familia no como un grupo que deba subsistir en la intimidad de las cuatro paredes
del hogar, sino también entendido como un grupo fundamental de la sociedad en donde deben
existir garantía de respeto de derechos fundamentales y en donde es el Estado quien debe
propender por resguardar en cada país a la familia y sus derechos fundamentales como prioridad
con ciertas excepciones cuando únicamente y con claridad se vulneren las normas fundamentales
de cada país.
Lista de referencias
Cabra, M, G. (2012). Derecho de Familia, Infancia y Adolescencia. Librería Ediciones del
Profesional Ltda. Décimo cuarta edición. Bogotá D.C. 2012. Página 16.
Cátala, R, S. (2016). La religión en cuanto que modelo determinante del factor social.
Universidad de Castilla-La Mancha. E.M. nº 52
Díaz Videla, M. (2015). El miembro no humano de la familia: las mascotas a
través del ciclo vital familiar. Revista Ciencia Animal, (9), 83-98
Dreyzin de Klor, A. (2017). El derecho internacional de familia en la postmodernidad. San
Jose de Costa Rica.
Watzlawick,P, (1998). El cambio familiar: desarrollo y modelos Buenos Aires: Gedisa
Periódico el tiempo, 11 de Diciembre del 2019. Recuperado de
[Link]
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