MAESTRO.
Maestro es el humilde labriego
que esparce las semillas de amor
para cosechar mañana sus frutos
de su noble y fecunda labor.
Maestro es el hombre que lucha
conmovido por un ideal
de forjar una patria hermosa
destruyendo el odio y el mal.
Maestro es la luz que ilumina
el sendero que debo seguir
despertando mi alma dormida
que es la cumbre de mi porvenir.
Maestro es aquel que persigue justicia
y refleja en su rostro pasión
de trabajar por su patria querida
sembrando la paz y el amor.
Es la fuerza potente de aliento
que estremece su eco sin fin
resonando por doquier su palabra
que es ejemplo de luz a seguir.
Es un rayo de luz en la noche
que nos anima a despertar
para seguir soñando despiertos
y así a mi patria cambiar.
FELIZ DÍA MAESTRO
En tu día gran maestro
muy contento ruego a Dios
que en el alma de los hombres
germine siempre tu voz.
Si los lauros de la gloria
yo te pudiera otorgar
todos los días te diera
por tu enseñanza ejemplar.
Son tus huellas el camino
de quien busca perfección,
y tu palabra el milagro
porque brinda salvación.
En la historia eres emblema
también luz, astro y verdad
porque esculpes las ideas
con gritos de libertad.
Aunque vives marginado
vas cumpliendo tu labor
al caído das la mano
y al cobarde das amor.
Y en las lides del destino
la vanguardia es tu lugar
por Dios fuiste el escogido
para servir y luchar.
Maestros que dejan huellas...
Cierto día mi maestro
quiso dar una lección
y fue con su alumno al campo
para explicarlo mejor.
Vez aquel árbol frondoso
que crece mirando al sol,
ve a traerme una rama
si puedes traedme dos.
Que tarea para fácil
dijo el niño al regresar,
el maestro le responde
devuélvelo a su lugar.
Te estás poniendo demente
¡Eso jamás se podrá!
¿Desde cuándo mi maestro
dejaste de razonar?
Yo solo quise explicarte
no supiste deducir
que destruir es más fácil
y es difícil construir.
De regreso por la tarde
cuando se ocultaba el sol
encontraron dos zapatos
que un campesino dejó.
Hay que esconderlo maestro
para observar su furor
si es un hombre decidido
querrá buscar al ladrón.
No juguemos de esa forma
con ese humilde señor
mejor dejemos monedas
para ver su reacción.
Cuando llegó el campesino
y monedas encontró
postrándose de rodillas
una plegaria elevó.
Mi esposa está muy enferma
y mis hijitos sin pan,
gracias Dios por el milagro
no lo voy a malgastar.
El niño abraza al maestro
por tan sublime lección
quien ganó mucho respeto
por su digna profesión.
Se despidieron contentos
cada quien se fue a su hogar
un gorrión desde su nido
cantó de felicidad.