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Disputa Legal por Simulación de Contrato

El documento resume un caso legal sobre la simulación o nulidad de un contrato de compraventa de un inmueble. Se presenta una demanda alegando que la transferencia del 50% de los derechos de dominio sobre el inmueble por parte de Jesús Ernesto Monsalve Benavides a su actual cónyuge fue simulada o nula. El tribunal de primera instancia declaró la simulación absoluta pero el tribunal de apelación revocó esta decisión. La Corte Suprema de Justicia ahora debe decidir sobre una demanda de casación que alega errores
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Disputa Legal por Simulación de Contrato

El documento resume un caso legal sobre la simulación o nulidad de un contrato de compraventa de un inmueble. Se presenta una demanda alegando que la transferencia del 50% de los derechos de dominio sobre el inmueble por parte de Jesús Ernesto Monsalve Benavides a su actual cónyuge fue simulada o nula. El tribunal de primera instancia declaró la simulación absoluta pero el tribunal de apelación revocó esta decisión. La Corte Suprema de Justicia ahora debe decidir sobre una demanda de casación que alega errores
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ANTECDENTES

Se contrae a declarar la simulación absoluta o relativa del contrato de


compraventa frente al 50% del derecho de dominio del inmueble o su
rescisión por lesión enorme.
En diciembre de 1953 la señora Fanny Peña de Monsalve y el convocado
Jesús Ernesto Monsalve Benavides contrajeron matrimonio, en el cual por
escritura publica el señor Jesús Ernesto Monsalve Benavides, adquirió a
María Josefa de los Ángeles Nieto de Benavides y Alba Eufemia Benavides de
Uribe el cincuenta por ciento del inmueble, estando vigente su sociedad
conyugal con la demandante.
El 22 de junio de 2005 se disuelve la sociedad conyugal y Jesús Ernesto
Monsalve Benavides transfirió el derecho controvertido a la codemandada,
Clementina Barriga Manrique.
Los demandados conviven en unión marital de hecho hace 27 años,
aproximadamente, y se unieron en matrimonio civil el 24 de junio de 2006,
celebrado en la Notaría Sexta del Círculo de Bogotá.
Frente a la discapacidad de Jesús Ernesto Monsalve Benavides, es declarado
en interdicción provisoria y designó a su esposa Clementina Barriga
Manrique, como guardadora.
Si la intención de Jesús Ernesto Monsalve Benavides era donarle el derecho
de dominio a su actual cónyuge, el negocio jurídico estaba afectado de
nulidad, al no cumplirse la formalidad de su insinuación.
Jesús Ernesto Monsalve Benavidez, en el mismo sentido, aclaró que el 50 %
del derecho de dominio en el bien raíz, fue habido y enajenado en estado de
separación con la demandante, desde hace más de veintisiete años, razón
por la cual, ésta ni siquiera podía saber de las múltiples obligaciones que
adquirió para responder económicamente por todos sus hijos.
EL FALLO DE PRIMER GRADO
El 24 de junio de 2011, el Juzgado Dieciocho Civil del Circuito declaró la
simulación absoluta, como consecuencia, condenó a Clementina Barriga
Manrique, a restituir el predio a la parte actora y a pagar por frutos
$211'920.314, y a Jesús Ernesto Monsalve Benavides, a perder su derecho en
la partición y a cancelar a la masa universal $290'100.000, equivalente al
doble de valor sustraído.
En adición, el monto de la negociación por la cuota parte del derecho de
dominio, $55'163.000, representaba la mitad del avalúo catastral. No
obstante, conforme al dictamen pericial, el bien tenía un valor comercial de
$290'100.000, de modo que el acto constituía un detrimento considerable
del patrimonio del vendedor.

LA SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA.


El superior, al resolver el recurso de apelación de los demandados, revocó la
anterior decisión y desestimó las pretensiones.

LA PROVIDENCIA DEL TRIBUNAL


En sentir del ad-quem, los indicios aludidos por al a-quo no desvirtuaban la
presunción de legalidad del negocio jurídico cuestionado, toda vez que nada
acreditaban en relación con la ausencia total de la real intención recíproca de
los contratantes de enajenar y de adquirir.
Descartada la simulación absoluta, el Tribunal, en punto de la donación
oculta, no la halló configurada, pues la presunción de ser veraz lo consignado
en la escritura pública sobre el pago del valor de la compraventa, no había
sido desvirtuada, sino corro horada.
En lo demás, acreditado que Jesús Ernesto Monsalve Benavides y Fanny Peña
de Monsalve, se encontraban separados desde 1981, no se advertía la
intención positiva de defraudar o afectar a esta última en la sociedad
conyugal que conformaron, pues la adquisición del inmueble por parte de
aquél, en 1988, y su posterior enajenación a Clementina Barriga Manrique,
en 2005, había sido en ese estado de separación.

DEMANDA DE CASACIÓN
En la demanda de casación se formulan 5 cargos en los cuales señala los
errores del tribunal en varios flancos, La Corte los resolverá aunados, por
ameritar consideraciones comunes como en su momento se verá.
PRIMER CARGO: Denuncia la transgresión de los artículos 1457, 1458, 1766,
1849, 1857, 1863, 1864 y 1871 del Código Civil además de aceptar los indicios
sobre la ausencia de ingreso del precio al patrimonio del vendedor y una falta
de necesidad económica del enajenante.
Sin embargo, considera que el tribunal violo los cánones 174 y 175 del Código
de Procedimiento Civil, al decir que tales indicios, por sí mismos, eran
insuficientes para declarar la simulación absoluta o relativa.
Aclara que al momento de hablar del cumplimiento o incumplimiento del
negocio jurídico resultaba impropio ya que era algo inexistente.
Señala que el ad-quem violó las disposiciones 174, 217 y 218 del mismo
estatuto adjetivo.
Lo anterior, porque pese a ver la relación familiar de los testigos con el
vendedor Jesús Ernesto Monsalve Benavides, hermano e hijo, constitutiva de
sospecha, la idoneidad demostrativa.
Acerca de la inexistente intención de simular, si el vendedor sufría de
Alzhéimer, cual lo probaba el dictamen médico, la versión de Juan Femando
Monsalve Peña y el interrogatorio de la actora, no se entendía cómo,
defendiéndose la realidad del contrato, la no incidencia de esa afección en la
capacidad excluía dicha intención.
En lo relativo a la sentada posesión material del inmueble en cabeza de la
adquirente, al omitir que la testigo Constanza Bohórquez Téllez, era de oídas,
si se considera que todo lo sabía por boca de aquella
Solicita, por lo tanto, casar la sentencia confutada y confirmar la de primer
grado, o en su defecto, acceder a la simulación relativa, en cualquier caso,
con las consecuencias solicitadas.
SEGUNDO Y TERCER CARGO: En ambos acusan la violación de los artículos
1849, .1857, 1863, 1864, 1865, 1871, 1946 y 1947 del Código Civil, y 89 de la
Ley 153 de 1887, a raíz de la comisión de errores probatorios de hecho.
En el segundo, al decir de la impugnante, porque el Tribunal supuso una
promesa de compraventa anterior a 2005, cuando el hecho documentado, de
naturaleza solemne, no aparecía en el proceso.
En el tercero, en sentir de la casacionista, porque admitiendo en gracia de
discusión la celebración de la promesa en 1998, se pasó por alto observar la
variación del precio entre ese año y el 2005, época de la compraventa.
Solicita, en consecuencia, en la hipótesis de no prosperar el cargo primero,
casar el fallo cuestionado y declarar la rescisión de la compraventa por lesión
enorme.

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