El origen de los Sumerios
El origen de los sumerios es un tema de constante debate. Existen dos posibilidades, que fueran
un pueblo autóctono del sur de la Antigua Mesopotamia o que procedían de otra región cercana y
montañosa, del norte, este o incluso de Irán.
A favor de esta última posibilidad encontramos el hecho de que los sumerios hablaran una lengua
distinta al del resto de pueblos de la Mesopotamia Antigua.
Pero en la actualidad la mayoría de expertos cree que los sumerios vivieron desde siempre en el
sur de Mesopotamia ya que tenían tanto cráneos braquicéfalos como dolicocéfalos, mezcla de
alpinos y mediterráneos, tenían los mismos mitos que el resto de los pueblos de la Mesopotamia
Antigua y no se han encontrado evidencias de ruptura cultural en los estratos arqueológicos que
hagan pensar que un nuevo pueblo con cultura y costumbres distintas apareciera en las tierras
mesopotámicas.
Si hemos de hacer caso a los propios sumerios, en la lista real sumeria se dice que sus mas
antiguos reyes descendieron del cielo y se establecieron en Eridu, siendo el primer rey Alulim.
Remonta sus orígenes a las culturas neolíticas y, especialmente, a la cultura Uruk.
¿Quiénes fueron los Sumerios?
Los sumerios fueron la primera y más antigua civilización que existió, ubicada en la parte sur
de Mesopotamia, en el Medio Oriente, en las planicies aluviales de los ríos Tigris y Éufrates.
Aparecieron alrededor del año 3100 a.C., luego de la Revolución Agrícola, y su imperio controló la
zona hasta más o menos el 2000 a.C., cuando fueron conquistados por civilizaciones vecinas.
Los sumerios hablaban su propia lengua y tenían su propia religión, que era central en
su ordenamiento social. Su civilización estableció grandes ciudades-estado a lo largo de su
territorio, que operaban como templos desde los cuales se dirigían al pueblo sus príncipes-
sacerdotes. Luego aparecerían los primeros reyes militares.
Este pueblo antiguo es particularmente célebre por haber inventado el primer sistema de
escritura y haber compuesto el primer texto religioso-literario del que se tenga registro: el Poema
de Gilgamesh.
Ciudades sumerias
Los sumerios construyeron numerosas ciudades-estado, cada una controlada por un monarca-
sacerdote que se dirigía al pueblo desde grandes templos llamados zigurats, alrededor de los
cuales se desarrollaba la urbe. Una de las principales fue Uruk, llamada Erec en La
Biblia y Warka por los árabes.
Cultura sumeria
Los sumerios fueron pródigos en arquitectura, sobre todo de edificios de ladrillo
cocido aunque sin argamasas o cementos. Por ende, sus edificios acababan deteriorándose y
debían ser destruidos y vueltos a construir cada cierto tiempo. Esto acabó por elevar el nivel de las
ciudades por encima de las planicies alrededor, contribuyendo aún más a la imponencia de sus
zigurats.
También se interesaron por la matemática, creando la aritmética, la geometría y el álgebra; y por
supuesto la literatura, ya que fueron los primeros en registrar por escrito sus mitologías.
Escribían en tablillas de arcilla a través de un sistema cuneiforme, y a partir de ellas puede saberse
lo mucho que avanzaron en medicina y farmacología, usando compuestos naturales para tratar las
enfermedades.
Períodos históricos
Se conocen los siguientes períodos de la historia de los sumerios:
Período de Uruk. Comprende desde la llegada de los sumerios a la región, en una fecha
desconocida, hasta la fundación de la ciudad de Uruk y su gran desarrollo.
Período dinástico arcaico. La cultura de Uruk se expande, dando origen a la civilización
sumeria, y numerosas ciudades se fundan alrededor. Las guerras son frecuentes, a juzgar
por la aparición de murallas alrededor de las ciudades.
Imperio arcadio. Bajo dominio de Sargón, un noble de origen arcadio, las ciudades
sumerias son conquistadas y unificadas en el primer gran imperio de la historia. Esto
ocasiona un decaimiento de la cultura sumeria en favor de la de los arcadios. Este imperio
duraría 141 años, hasta que fueran derrotados por los nómadas gutis que tomarían toda la
región.
Renacimiento sumerio. El rey de la ciudad de Uruk, Utu-hengal, derrotó en 2100 a.C. a
los gutis y reimpuso la cultura sumeria, copiando de los arcadios la idea de un gran Imperio
unificado. Este reino caería bajo el asedio de los amorreos provenientes de Arabia en 2003
a.C.
Período de Ur III. La caída del Imperio sumerio permitió el retorno a las ciudades-estado,
entre las cuales destacará Ur III como centro cultural y de desarrollo. Sin embargo esta
ciudad tampoco sobrevivirá al saqueo de los amorreos provenientes de la meseta de Irán y
quienes gobernarán Babilonia desde 1792 a.C.
Legado de los sumerios
A los sumerios se les atribuye, entre sus muchos inventos, la rueda y la escritura, alrededor de los
años 3500 y 3300 a.C. respectivamente, así como los primeros apuntes astronómicos, según
los cuales el Sistema Solar se componía de cinco planetas observables. Inventaron la cerveza, la
carroza y un calendario muy semejante al actual.
Resumen:
ENTRE EL PERIODO UBAID IV Y URUK
El periodo de Uruk es un periodo cultural que se inicia en la Baja Mesopotamia tras
el final del periodo Ubaid IV, y sin que se produzca una ruptura entre ambos.
Cronológicamente, el periodo de Uruk se situaría entre el 3500 y el 3200/3100 a.C.,
aproximadamente, y se dividiría entre Uruk Antiguo y Uruk Tardío. Digo esto
porque se produce una continuidad del desarrollo técnico y organizativo iniciado
en el Ubaid IV. Sin embargo, en la producción cerámica encontramos un gran
cambio, porque pasamos de la cerámica pintada del Ubaid IV a la cerámica
pulimentada, de colores grises y rojos, del periodo de Uruk. Al mismo tiempo, la
economía y la política siguen su camino centralizador.
1) Yacimiento de Uruk:
Los arqueólogos, con el objetivo de estudiar las distintas sub fases en las que se
divide el periodo de Uruk en la Baja Mesopotamia, se fijan y estudian los distintos
estratos arqueológicos de la zona sagrada del Eanna, que a partir del Uruk Tardío
ya se convertirá en un gran conjunto de templos. Los niveles 18-15 de Eanna
pertenecen todavía a la época Ubaid, mientras que a partir del 14 y hasta el nivel 6
encontramos que ya corresponden al Uruk Antiguo. Pues bien, a partir del nivel 12
encontramos una pieza muy característica del periodo de Uruk Antiguo, una pieza
definitoria de este periodo: los cuencos de borde biselado. Son unos cuencos
cerámicos hechos en grandes cantidades a partir de moldes, y que se usaban para
la distribución o el consumo de la comida extrafamiliar, es decir, las relacionadas
con las organizaciones de los templos. Y, aunque se originan en el Uruk Antiguo, la
producción de cuencos biselados llegará a su apogeo en el Uruk Tardío.
A partir del nivel 6 de Eanna aparecen dos innovaciones importantes a
nivel arquitectónico: por un lado, el uso de pequeños adobes planos o
convexos en lugar de los adobes usados anteriormente, que eran más
grandes y cuadrados. Por otro lado, el uso de pequeños conos de arcilla
de cabeza pintada para la decoración de los muros exteriores de los
templos, es decir, formando mosaicos. Lo malo es que no se ha
investigado en tiempo más recientes al nivel 4, por lo que la evolución del
periodo de Uruk se tralada a otro yacimiento guía, Tell Uqair, en el centro
de Mesopotamia.
Historia[editar]
Los restos más antiguos que se conservan de Uruk (niveles XVIII-XVI) están datados entre
el 5300 a. C. y el 4574 a. C. mediante la prueba de carbono 146 y pertenecen, por las
características de su cerámica al período de El Obeid. Entre las fases XVI y IX (V
milenio a. C.) se observa un período de transición cuya denominación no está fijada.
Es a partir del nivel X (3800 a. C.) cuando empiezan a encontrarse vestigios claramente
característicos de un nuevo período, el llamado período de Uruk. Algunas de sus
características son: una cerámica de paredes finas y gruesos "labios" biselados; la difusión
del sello cilíndrico: un rodillo de piedra con diseños grabados en su superficie que, al hacerla
rodar sobre la arcilla fresca, imprime las imágenes; y una arquitectura monumental.
A los grandes edificios de Uruk de esta etapa se les ha dado la denominación de templos, si
bien no se puede asegurar el uso que tuvieron, pudiéndose haber tratado de palacios. 6 En el
nivel IV se aprecia una rápida sucesión de edificios que se construyeron, sustituyéndose los
unos a los otros en cortos espacios de tiempo. De los cuales destacan los Templos D y E, de
gran tamaño y monumental arquitectura, que, inexplicablemente, fueron cuidadosamente
desmantelados, sepultando sus objetos en cámaras construidas para tal pretexto, sobre las
cuales se edificaron nuevos palacios.
Pasado el período Uruk, en los períodos Jemdet-Nasr y Dinástico Arcaico la ciudad siguió
creciendo, alcanzando su máxima extensión hacia principios del III milenio a. C. coincidiendo
con la construcción de una impresionante muralla. Sin embargo, existen indicios de que este
aumento de población trajo problemas sociales que pudieron ser sofocados mediante la
violencia: la destrucción "ritual" de los templos del nivel IV; la proliferación en los sellos
cilíndricos de imágenes con prisioneros y la gran cantidad de armamento encontrado en estos
niveles.6 Oppenheim afirma que:
En Uruk, en la zona sur de la Mesopotamia, la civilización sumeria parece alcanzar su cúspide creativa.
Esto se encuentra indicado repetidas veces en las referencias a esta ciudad en textos religiosos y,
especialmente, en textos literarios, incluyendo aquellos de contenido mitológico; la tradición histórica
preservada en la lista de reyes sumerios lo confirma. El centro del poder político se desplaza
posteriormente de Uruk a Ur.
Perdida la hegemonía, Uruk continuó siendo una ciudad importante como centro religioso de
primer orden en los siguientes siglos. En el I milenio a. C. vivió otra etapa floreciente y, aún en
el período seléucida era hogar de una importante comunidad de astrónomos.
Sociedad[editar]
Sello cilíndrico e impresión: grupo de ganado en un campo de trigo. Caliza, Mesopotamia, período de
Uruk. El sello cilíndrico estaba formado por una piedra u otro objeto de material duro de forma cilíndrica
en el cual se tallaban motivos decorativos. Este sello podía hacerse rodar sobre ladrillos de arcilla aún
blandos, grabando así sus motivos en ellos.7 Museo del Louvre, Department of Oriental Antiquities.
En Uruk se encuentran por primera vez tablillas de arcilla con muescas que demuestran la
existencia de una contabilidad, lo cual puede interpretarse como un paso previo a la
elaboración de la escritura.7 El sello cilíndrico aparece entre los niveles V y IV.7
No se conoce con certeza hasta qué punto estaba jerarquizada la sociedad de Uruk. Se han
propuesto varios modelos diferentes. Así, el arqueólogo checo Petr Charvát defiende que se
trataba de una sociedad básicamente igualitaria lo cual se demostraría, entre otras cosas, en
el carácter abierto de los edificios centrales de la ciudad, alejados de ser palacios cerrados y
rodeados de plazas y foros, recordando al aspecto de las polis griegas posteriores. Otros
autores, como Pollock, defienden que el gobierno de Uruk era básicamente autoritario y que la
supremacía de ésta sobre el resto de regiones fue lograda mediante la fuerza. 6
La visión de la sexualidad en los períodos previos a la escritura no se conoce con detalle; sin
embargo, el acto sexual es mostrado en algunos sellos cilíndricos, por lo que no parece que
se tratase de un tema tabú. Sí se tienen referencias más tardías de las prácticas sexuales
habituales en la ciudad, la cual, al estar dedicada a la diosa Ishtar, parece que amparaba las
prácticas homosexuales o transexuales y la promiscuidad. Así, en el poema babilonio
de Erra se critica duramente la actitud de un rey de Uruk, que no trata con suficiente
amabilidad a "prostitutas, cortesanas y busconas [...] a los chicos alegres que cambiaron su
masculinidad por femineidad" ya que estos con sus actos veneran a la diosa. Parece que el
hecho de que los jóvenes durmieran en sus propias camas era algo preocupante y la
copulación en las calles era una práctica habitual. El papel de la prostitución no está claro, y
una posible función ritual ha sido discutida.6
Cronología:
3500-3200 a.C. Uruk Antiguo
3200-3000 a.C. Uruk Reciente
3000-2850 a.C. Yemdet Nars
Arquitectura[editar]
Área o distrito de Eanna en Uruk IV.
Área o distrito de Kullaba o Anu en Fase E de Uruk III.
En la ciudad de Uruk destacaban dos áreas dedicadas como centro urbano, bien político, bien
religioso —su utilización no está clara—: Eanna y Kullab (o Kullaba).
Eanna se encontraba en un terreno llano, era el montículo más antiguo y fue a partir del
período de Uruk (3400 a. C.) cuando su arquitectura comenzó a destacar y allí se adoraba a la
diosa Inanna. De esta etapa es el llamado Templo de los Conos de Piedra —que pese a
llamárselo templo no es seguro que tuviese un uso religioso— que tenía paredes de hasta 3,5
metros de altura de piedra, unidas por un cemento a base de ladrillo y yeso picado. Estaba
formado por una nave central y dos pasillos rodeados por tres grandes murallas que en
conjunto formaban un área de 28×19 metros, bajo las cuales se encontraba un sótano
inaccesible del cual se desconoce su utilidad. El Templo de Caliza de Eanna V fue construido
en una etapa posterior. Su planta era rectangular y estaba formada por una gran nave central
de 58×9 metros rodeada de una serie de habitaciones con salida al exterior, quedando
completamente accesible desde la plaza pública, y estaba igualmente construido en piedra.
En el nivel IV se construyeron los templos D y E que como se ha comentado fueron
desmantelados en el nivel III (3200 a. C.). El Templo D era el mayor de ellos, con unas
dimensiones de 45×80 metros, estrechas entradas y nave central en forma de T. El Templo
E contenía una cámara central cuadrada flanqueada a cada lado por vestíbulos comunicados
con el exterior y con la cámara central por numerosas entradas. Los edificios que se
construyeron tras estos en el nivel III siguieron un esquema bastante parecido.
En Kullab, que se levantaba en una zona inclinada y abrupta se encontraba el templo de An,
dios del cielo. En sus fases más tempranas contenía una serie de estructuras simétricas. En
este montículo, cada vez que se realizaba una nueva construcción se sepultaba la anterior,
dejándola como cimiento de la nueva, por lo que ésta quedaba cada vez a mayor altura. Uno
de los edificios más destacados fue el llamado Templo Blanco el cual también terminó siendo
cubierto por ladrillos y sepultado.
Uruk, el alba de las ciudades
Uruk o Warka representa el nacimiento de la civilización urbana. Las
nuevas comunidades adoptaron unas formas de poder político que
serían el germen de los primeros estados. En la imagen, vista aérea de
Uruk.
LA LLANURA MESOPOTÁMICA
El salto hacia la urbanización no se produciría en Levante ni en Anatolia,
sino en las tierras situadas entre el Tigris y el Éufrates. Entre los milenios
VI y V a.C., grupos de agricultores y ganaderos abandonaron las
estribaciones montañosas en torno a Mesopotamia, como los Zagros,
para instalarse en la llanura. En estas fértiles tierras aluviales se
desarrolló una economía agraria de gran rentabilidad, que tuvo como
requisito una organización social capaz de crear un complejo sistema de
canales de riego y de diques para controlar las crecidas estacionales de
los ríos. Ello favoreció la producción masiva de cereal, la aparición de
excedentes destinados a la comercialización y, en fin, un crecimiento
demográfico sostenido, que dio lugar a poblados cada vez más nutridos
y, en último término, a auténticas ciudades.
En todo este proceso se observan en Mesopotamia tres culturas
principales que en parte son contemporáneas: las de Hassuna, Samarra
y Halaf, así llamadas por el yacimiento principal de cada una. La cultura
de Hassuna, en la alta Mesopotamia, corresponde a los primeros
desplazamientos de población desde las tierras altas a las bajas. Los
poblados estaban formados por casas de forma rectangular, bastante
regulares, y sus habitantes se dedicaban a la agricultura de secano, la
ganadería y también a la caza. Se ha documentado el uso del metal,
concretamente del cobre, y la presencia de materiales como la obsidiana
o el cristal de roca, lo que prueba la existencia de amplios contactos
comerciales en el Próximo Oriente.
La cultura de Samarra, por su parte, se desarrolló en una zona más
meridional, en la que se practicaba ya la agricultura
mediante irrigación. La población se concentraba en pequeñas aldeas,
pero también encontramos un enclave de mayores dimensiones, Tell es-
Sawwan, con una arquitectura más compleja. Las casas estaban
construidas con adobes regulares, hechos con molde y reforzados en el
exterior, una característica que perdurará en las ciudades
mesopotámicas. Además, el poblado estaba rodeado por una muralla
defensiva y contaba con una cerámica decorada notablemente
elaborada.
En Choga Mami se ha hallado otro núcleo de dimensiones también
importantes, con una población en torno al millar de personas;
insuficiente, sin embargo, para hablar de una ciudad. Lo mismo puede
decirse de los poblados de la cultura de Halaf, que sustituyó a la de
Hassuna en el norte de Mesopotamia y cuya característica cerámica, de
enorme calidad, se ha hallado en Irak y Siria. Sus asentamientos, como el
de Arpachiyah, estaban formados por viviendas pequeñas de planta
circular que no superaban los doscientos habitantes.
En torno a 4500 a.C. surgió en el norte de Mesopotamia, sustituyendo a
la cultura de Halaf, una nueva cultura, la de Obeid, que se expandiría
ampliamente hacia el sur. Su nombre procede del yacimiento de Tell el-
Obeid, pero hoy sabemos que su origen se encuentra en Eridu, un lugar
habitado al menos desde 5000 a.C. Según el mito mesopotámico del
diluvio, Eridu aparece como la primera de las ciudades antediluvianas:
«Después de que la realeza descendiera del cielo, ésta residía en Eridu».
En una composición posterior, conocida como el Génesis de Eridu, la
ciudad es mencionada de nuevo como la más antigua de todas las urbes,
planificada por los dioses y sede del dios Enki.
Por lo general, estas consistían en una metrópolis amurallada dominada por
un zigurat, los templos en forma de pirámide escalonadas, al tiempo
que las casas se construyeron a partir de cañas de pantano o de
ladrillos de barro, y se cavaron complejos canales de irrigación para
aprovechar las aguas llenas de sedimento del Tigris y el Éufrates para la
agricultura.
Zigurat sumerio
Las principales ciudades-estado sumerias incluyen Eridu, Ur, Nippur,
Lagash y Kish, pero una de las más antiguas y extensas fue Uruk, un
próspero centro de comercio que contaba con casi 10 kilómetros de
murallas defensivas y una población de entre 40000 y 80000 habitantes.
En su cumbre, alrededor del 2800 antes de Cristo, lo más probable es
que esta fuera la ciudad más grande del mundo.
Una de las mayores fuentes de información sobre la antigua
Mesopotamia es la llamada «Lista del Rey«, una tableta de arcilla que
documenta los nombres de la mayoría de los antiguos gobernantes de
Sumer, así como la longitud de sus reinados.
A pesar de que compartían un idioma y tradiciones culturales comunes, las
ciudades-estado sumerias se involucraron en guerras casi
constantes que dieron lugar a varias dinastías y reinados diferentes.
La lista es una mezcla extraña de hechos históricos y mitos (se dice
que un rey primitivo vivió durante 4300 años), pero también incluye a la
única monarca femenina de Sumer en la forma de Kubaba, una «mujer
tabernera» que supuestamente tomó el trono en la ciudad-estado de
Kish en algún momento alrededor del 2500 a.C.
Se sabe muy poco sobre el reinado de Kubaba o sobre cómo llegó al
poder, pero la lista la acredita con «afirmar los cimientos de Kish» y forjar
una dinastía que duró 100 años.