Acto Jurídico
Mg. Raúl Bravo Sender
SEMANA N° 5
La Representación.
LA REPRESENTACIÓN
La figura de la representación se
encuentra regulada normativamente
entre los artículos 145 al 167 del
Código Civil. Es decir, dentro del
Libro II denominado Acto Jurídico.
LA REPRESENTACIÓN
Conforme al artículo 145 del Código Civil:
«El acto jurídico puede ser realizado mediante
representante, salvo disposición contraria de
la ley.
La facultad de representación la otorga el
interesado o la confiere la ley».
LA REPRESENTACIÓN
El maestro José León Barandiarán precisa que:
«El agente puede directamente celebrar el negocio
jurídico, u otra persona puede celebrarlo en su nombre.
En esta última hipótesis se da la figura de la
representación. El representante es la persona que
directamente celebra el acto; el representado es la
persona que indirectamente lo celebra, aquél en cuyo
nombre el representante conviene el acto con el tercero».
En: «Manual del Acto Jurídico».
LA REPRESENTACIÓN
A su turno, Juan Guillermo Lohmann Luca de Tena
precisa que:
«(…) se entiende por representación aquella actividad
por la cual, sustituyendo ante terceros la persona o la
voluntad del representado y actuando por su cuenta,
las consecuencias de la conducta del representante
normalmente recaen en el representado».
En: «El negocio jurídico».
LA REPRESENTACIÓN
Clases de representación:
La representación puede ser: legal, judicial o, convencional.
Es legal cuando emana de la ley. Como la que ejercen los padres
sobre los hijos (patria potestad) o el tutor sobre el pupilo
(tutela).
Es judicial cuando emerge de un proceso judicial. Como es el
caso del curador procesal designado en juicio.
Es convencional cuando surge de la voluntad, como es el caso
del mandato con representación.
LA REPRESENTACIÓN
En el caso de las personas jurídicas, ésta actúan por medio de sus
representantes legales.
Tener en cuenta también que se trata de entes morales que tienen
órganos colegiados.
Así, Lohmann precisa que: «Quienes abogan por una opinión como
la de Santoro estiman que el órgano representativo de una persona
jurídica, sea individual o colegiado, sólo actúa como vehículo de
expresión del sujeto moral y que, por lo tanto, no hay sustitución
de voluntad ni cooperación en interés ajeno. Se trata, simplemente,
de la propia persona jurídica en función».
LA REPRESENTACIÓN
Condiciones de la representación:
1. Que el representante aparte una voluntad propia al
celebrar el acto con el tercero.
2. Que haya la intención mutua y declarada del
representante y el tercero de que los efectos del acto se
reflejen sobre el representado y no sobre el
representante.
3. Que el representante esté facultado para actuar en
nombre del representado con el tercero.
LA REPRESENTACIÓN
Para que la representación produzca efectos, se requiere:
• La intervención del representante, en el sentido de que la
personal realmente interesada en el acto y llamada a recibir sus
efectos no concurre directamente a la celebración del mismo. Por
lo que el representante se convierte en el órgano de expresión
jurídica del representado, prestándole su propia actividad.
• La intervención del representante sea de índole jurídica, en el
sentido de que solamente actúa e interesa en punto de los actos
jurídicos y produce respecto del representado iguales efectos que
si hubiese contratado el mismo.
LA REPRESENTACIÓN
Sumado a ello, como Lohmann precisa:
«Cuando la representación no fuera legal, sino conferida por
el propio interesado, para la validez del acto jurídico que
celebre el representante con tercero, basta que el
representante tenga capacidad de entender y de querer,
tenida en cuenta la naturaleza y el contenido del acto,
siempre que el representado sea legalmente capaz. En todo
caso, para la validez del acto jurídico celebrado por el
representante, es necesario que ese acto no le esté prohibido
al representado».
LA REPRESENTACIÓN
El apoderamiento
Una persona para realizar declaraciones de voluntad que
tenga eficacia sobre la esfera jurídica de otra en cuyo
nombre las realiza, necesita, imprescindiblemente, un
elemento que haga aparecer justificada su intervención en
el patrimonio ajeno. Sólo en el caso de existir ese elemento
tendrá esa persona «poder de representación» o «poder»
para actuar como «representante» de aquélla cuya esfera
jurídica pretende impresionar.
LA REPRESENTACIÓN
El poder suele usarse para designar la facultad de
representación concedida por voluntad del interesado.
También se utiliza para indicar el negocio jurídico por el
cual se concede, esto es el apoderamiento, o bien para
referirse al documento en que se otorga.
Teniendo en cuenta la forma de otorgarse el poder, puede
ser:
• Por escritura pública.
• Por acto ante el juez del proceso.
LA REPRESENTACIÓN
Existen obligaciones en la representación para el representado y para el
representante.
Para el representado:
• Proporcionar al apoderado todos los medios necesarios para que desempeñe
adecuadamente su labor.
• Liberar al representante de responsabilidad.
• Retribuir al representante, cuando así corresponda a la naturaleza de la relación
jurídica previa que da lugar al otorgamiento de poder.
Para el representante:
• Deberes de conducta.
• Deberes de información.
• Rendición de cuentas.
LA REPRESENTACIÓN
Conforme al artículo 155 del Código Civil:
«El poder general sólo comprende los actos de administración.
El poder especial comprende los actos para los cuales ha sido conferido».
Además, deben tenerse en cuenta los artículos 74 y 75 del Código Procesal
Civil:
Artículo 74.- Facultades generales
La representación judicial confiere al representante las atribuciones y potestades generales
que corresponden al representado, salvo aquellas para las que la ley exige facultades
expresas. La representación se entiende otorgada para todo el proceso, incluso para la
ejecución de la sentencia y el cobro de costas y costos, legitimando al representante para su
intervención en el proceso y realización de todos los actos del mismo, salvo aquellos que
requieran la intervención personal y directa del representado.
LA REPRESENTACIÓN
Artículo 75.- Facultades especiales
Se requiere el otorgamiento de facultades especiales para realizar
todos los actos de disposición de derechos sustantivos y para
demandar, reconvenir, contestar demandas y reconvenciones,
desistirse del proceso y de la pretensión, allanarse a la pretensión,
conciliar, transigir, someter a arbitraje las pretensiones controvertidas
en el proceso, sustituir o delegar la representación procesal y para los
demás actos que exprese la ley.
El otorgamiento de facultades especiales se rige por el principio de
literalidad. No se presume la existencia de facultades especiales no
conferidas explícitamente.
LA REPRESENTACIÓN
Conforme al artículo 149 del Código Civil:
«El poder puede ser revocado en cualquier momento».
Y así mismo, el artículo 151 del mismo Código contempla
la revocación tácita:
«La designación de nuevo representante para el mismo
acto o la ejecución de éste por parte del representado,
importa la revocación del poder anterior. Esta produce
efecto desde que se le comunica al primer representante».
LA REPRESENTACIÓN
Puede haber poder irrevocable, conforme al
artículo 153 del Código Civil:
«El poder es irrevocable siempre que se estipule
para un acto especial o por tiempo limitado o
cuando es otorgado en interés común del
representado y del representante o de un tercero.
El plazo del poder irrevocable no puede ser mayor
de un año».
LA REPRESENTACIÓN
Puede darse también la renuncia a la representación,
conforme al artículo 154 del Código Civil:
«El representante puede renunciar a la representación
comunicándolo al representado. El representante está
obligado a continuar con la representación hasta su
reemplazo, salvo impedimento grave o justa causa.
El representante puede apartarse de la representación si
notificado el representado de su renuncia, transcurre el plazo
de treinta días más el término de la distancia, sin haber sido
reemplazado».
LA REPRESENTACIÓN
Otros supuestos contemplados en el Código Civil:
•Representación personal – artículo 157
•Sustitución de la representación – artículo 158
•Revocamiento de la sustitución – artículo 159
LA REPRESENTACIÓN
En cuanto a los efectos de la representación, debe
estarse a lo contemplado en el artículo 160 del
Código Civil:
«El acto jurídico celebrado por el representante,
dentro de los límites de las facultades que se le
haya conferido, produce efecto directamente
respecto del representado».
LA REPRESENTACIÓN
Puede darse también un exceso en la representación, conforme
al artículo 161 del Código Civil:
«El acto jurídico celebrado por el representante excediendo los
límites de las facultades que se le hubiere conferido, o
violándolas, es ineficaz con relación al representado, sin
perjuicio de las responsabilidades que resulten frente a éste y a
terceros.
También es ineficaz ante el supuesto representado el acto
jurídico celebrado por persona que no tiene la representación
que se atribuye».
LA REPRESENTACIÓN
Frente a ello, se contempla la ratificación del acto jurídico, conforme al
artículo 162 del Código Civil:
«En los casos previstos por el artículo 161, el acto jurídico puede ser
ratificado por el representado observando la forma prescrita para su
celebración.
La ratificación tiene efecto retroactivo, pero queda a salvo el derecho de
tercero.
El tercero y el que hubiese celebrado el acto jurídico como representante
podrán resolver el acto jurídico antes de la ratificación, sin perjuicio de la
indemnización que corresponda.
La facultad de ratificar se trasmite a los herederos».
LA REPRESENTACIÓN
El artículo 166 del Código Civil contempla la figura del acto
jurídico consigo mismo:
«Es anulable el acto jurídico que el representante concluya
consigo mismo, en nombre propio o como representante de
otro, a menos que la ley lo permita, que el representado lo
hubiese autorizado específicamente, o que el contenido del
acto jurídico hubiera sido determinado de modo que excluya la
posibilidad de un conflicto de intereses.
El ejercicio de la acción le corresponde al representado».
LA REPRESENTACIÓN
Así mismo, el artículo 167 del Código Civil contempla supuestos
que requiere de autorización expresa:
«Los representantes legales requieren autorización expresa para
realizar los siguientes actos sobre los bienes del representado:
1. Disponer de ellos o gravarlos.
2. Celebrar transacciones.
3. Celebrar compromiso arbitral.
4. Celebrar los demás actos para los que la ley o el acto jurídico
exigen autorización especial».
LA REPRESENTACIÓN
Y existe un supuesto de presunción de
representación, conforme al artículo 165 del
Código Civil:
«Se presume que el dependiente que actúa en
establecimientos abiertos al público tiene poder
de representación de su principal para los actos
que ordinariamente se realizan en ellos».
CONCLUSIÓN
•El acto jurídico puede ser celebrado por medio de un
representante. La representación puede ser legal,
convencional o, judicial.
•Existe el acto de apoderamiento por medio del cual el
representado otorga las facultades de representación
al representante, quien si bien manifiesta una
voluntad en la celebración de un acto jurídico, lo hace
para que surta efectos en la esfera jurídica del
representado.