1.
TEORÍA DE LA ISOSTASIA
El geólogo norteamericano Dutton propuso, en 1889, el término isostasia, para designar la
condición ideal de equilibrio gravitatorio que regula las alturas de los continentes y de los
fondos oceánicos de acuerdo con las densidades de sus rocas subyacentes. La isostasia es el
correspondiente estado de equilibrio que existe entre extensos bloques de la corteza terrestre
que se elevan a niveles diferentes y se manifiestan en la superficie en forma de cordilleras,
mesetas, llanuras o fondos oceánicos.
1.1 CONSECUENCIA DE LA ISOSTASIA.
Se deriva de ella varios aspectos generales de la superficie de la tierra. La astenosfera es
viscosa parecida a una melaza espesísima; Por ello no responde de golpe si se le quita una
presión un reajuste isostático puede durar muchos miles de años, La demostración de los
movimientos horizontales, a su vez, no niega la de tipo vertical.
La causa de este tipo de levantamientos se relaciona con los principios de la isostasia, término
acuñado en 1889 por el geólogo estadounidense Clarence Edward Dutton (1841 – 1912) para
designar el estado de equilibrio existente en la corteza superficial de la Tierra, como resultado
de la necesidad de que las masas iguales sostengan idénticas áreas superficiales. Los
movimientos isostáticos, en cambio, solo podían ser verticales y de escasa amplitud, mientras
que la deriva entrañaba movimientos de grandes masas y de una amplitud de millares de
Kilómetros.
1.2. LA GRAVEDAD DE LA ISOSTASIA.
La fuerza de la gravedad nace de la atracción de la tierra entera, pero varia ligeramente de un
sitio a otro, dada la desigualdad distribución local de la superficie del planeta y como la
isostasia tarda en efectuarse no se completa su crecimiento hacia abajo en la astenosfera Los
grandes lagos revelan típicamente el tiempo considerable que necesita el reajuste isostático.
El equilibrio no es perfecto, no puede llamarse hidrostático, sino isostático.
compensación isostática (por debajo de esta superficie, la repartición de las masas es regular).
Hipótesis de Pratt
La hipótesis de Pratt, respecto a la isostasia, sostiene que las montañas no son simplemente
masas yacentes sobre la superficie de la Tierra, sino que se originaron a causa de las
temperaturas anormalmente elevadas del interior de la Tierra, La masa material por unidad de
área entre la superficie y un determinado nivel, llamado profundidad de compensación, es la
misma en todas partes.
Hipótesis de Airy
La teoría de Pratt fue criticada por Sir G.B. Airy, quien propuso otro tipo de explicación. Según
él, la corteza terrestre flota sobre un sustrato poco resistente, pero no necesariamente
líquido, de gran densidad.
La idea de que las montañas no son excesos de carga situadas sobre la superficie, sino que su
masa visible es compensada por un defecto de masa en profundidad, recibe el nombre de
teoría de la isostasia, y la compensación del exceso de masa en superficie por una reducción
de masa en profundidad es llamada compensación isostática.
2. Paleomagnetismo (MAGNETISMO DE LAS ROCAS).
El paleomagnetismo estudia las características del campo magnético terrestre en otras épocas
geológicas, a partir de la magnetización remanente o fósil que adquirieron las rocas durante su
formación. En las lavas consolidadas de otras épocas geológicas, los minerales constituyentes
pueden presentan una imantación remanente o fósil y transformarse en verdaderas brújulas
fósiles, que nos informan sobre las características del campo magnético terrestre en aquellas
épocas geológicas. Este paleomagnétismo o “magnetismo fósil”, es retenido por las rocas y en
muchos casos su dirección no está de acuerdo con el actual campo magnético de la Tierra.
Es claro que, si podemos medir la orientación magnética de una roca y relacionarla con el
campo terrestre actual, estaremos en posibilidad de determinar hasta qué grado ha variado la
orientación del campo magnético terrestre en ese lugar a través del tiempo. Los datos paleo
magnéticos derivados de rocas de edad terciaria indican, en forma concluyente, que del
oligoceno al presente no ha habido cambios apreciables de los polos geomagnéticos. Esta
considerable migración de los polos magnéticos (y extensión, la de los polos geográficos),
combinada con la conservación de que la trayectoria de la migración polar de diferentes
continentes no coincide, hace surgir varias preguntas inquietantes.
En este artículo, Vine y Matthews reportaron mediciones de anomalías magnéticas en los
fondos marinos al sur de Islandia, obtenidas mediante un magnetómetro muy sensible
remolcado por un buque. Los registros magnetométricos indicaban patrones lineales muy
claros de anomalías magnéticas positivas (donde la fuerza magnética era mayor que el
promedio) y negativas (donde la fuerza magnética era menor que el promedio). Las anomalías
magnéticas eran también simétricas con respecto al eje de la cadena montañosa del fondo
marino.
3. GRADIENTE DE TEMPERATURA Y DENSIDAD. 3.1. GRADIENTE DE TEMPERATURA.
que empieza a observarse el aumento de temperatura con la profundidad. Todo esto ha
permitido enunciar la ley de Henrich, que dice: “A partir de la capa neutra, la diferencia de
temperatura entre dos puntos del mismo vertical es directamente proporcional a la diferencia
de las profundidades” y de aquí la noción de gradiente geotérmica vertical Solo se presentan
fuertes anomalías geotérmicas en las regiones volcánicas, donde la proximidad del magma
produce un aumento más rápido de temperatura con la profundidad.
Pero en realidad, sólo el gradiente vertical tiene verdadera importancia para el conocimiento
del interior de la Tierra, pues suponiendo el informe y constante, basta situarse a 30 Km. de
profundidad para que todas las rocas se encuentren fundidas. Por medio de los laboreos
mineros profundos se ha obtenido la información de que la temperatura aumenta hacia abajo
a un ritmo promedio de 30 °C por kilómetro.
3.2. GRADIENTE DE DENSIDAD.
GEOQUÍMICA. Esta disciplina estudia la composición química de la tierra, la distribución de los
elementos en sus diversas regiones y pretende llegar al conocimiento del metabolismo
mineral. produciendo Silicatos Aluminicos, lo que justifican la denominación de SiAl (Si =
silicatos; Al = aluminicos), que dio Suess a la zona superficial de la litosfera. a denominación de
SIMA (Si = silicatos, Ma = magnésicos), que dio Suess a la región Sudsialica. No obstante, no
todos los geofísicos están de acuerdo en aceptar que el aumento de densidad con la
profundidad sea debido a un cambio en la composición química, ya que en algunos creen
poder atribuirlo a la presión, la cual, aproximando las moléculas de los cuerpos, determinaría
tal aumento, dándose el caso de que materiales líquidos y aun gaseosos se comportan
físicamente como sólidos.
estas ecuaciones implican el uso de dos coeficientes: La incompresibilidad, que es la medida
de la resistencia a la presión y rigidez, que significa la resistencia a los esfuerzos de cizalla. En
el caso de un fluido, la resistencia a la cizalla es muy baja y la resistencia a la compresión es
muy alta, esta es la razón por la cual un fluido no trasmite las ondas S. Un descubrimiento
importante con relación a la corteza es el conocimiento de que esta es más delgada bajo los
océanos que bajo los continentes.. En 1936 la danesa I. Lehann descubrió que el núcleo no era
uniforme, sino que estaba formado por dos capas diferentes: núcleo interno y núcleo externo.
Según K. E. Bullen (1955), basándose en las variaciones de densidad divide la tierra en siete
capas, denominadas A, B, C, D, E, F y G. Correspondiendo a la A la corteza, la B, C, D, al manto,
el núcleo externo con la E y el interno con la G. Entre ambos Jeffres encontró una capa F de
unos 130 Km. de espesor donde la velocidad de la onda P disminuye apreciablemente.
Mediante estos métodos, K. E. Bullen ha calculado que la densidad de la tierra aumenta
gradualmente desde 3.3 g/cm3 en el fondo del manto, alcanzando después una densidad de
9.5 g/cm3, en la zona superior del núcleo externo para llegar progresivamente a 11.5 g/cm3,
en el límite del núcleo externo con el interior.
Siguiendo las mismas directrices, se ha llegado a calcular la densidad del núcleo interno;
aparentemente en el centro de la tierra, la densidad está comprendida entre 14.5 y 18
g/cm3El promedio de densidad de las rocas sedimentarias es de 2.3 g/cm3 y las abundantes
rocas graníticas tienen una densidad promedio de 2.7 g/cm3. Para explicar el promedio de 5.5
g/cm3, de densidad, se supone que en los niveles más profundos de la tierra debe haber
material más denso. Rodeando a este núcleo pesado se encuentra el manto, el cual a su vez
se encuentra cubierto por la corteza, la cual en si misma está compuesta de rocas.