La actuación de las Ligas Campesinas en regiones como
Limón y Rioblanco (Chaparral) por el año de 1936. No faltaron
depredaciones, rocerías de cafetales y plataneras, invasiones a
predios de terratenientes, suscitándose cierta pugnacidad de tipo
social que enfrentó a dueños y arrendatarios. En 1937 se registró
una huelga general de cogedores de café. (Guzmán,1962 Pág. 49)
En efecto, los campesinos traducen la intensidad cruel de la
contienda, con la palabra Guerra. No hablan de violencia, sino
de "la primera guerra y la segunda guerra" o sea, cronológicamente,
de 1949 a 1953 y de 1954 a 1956.
El campesino ignora por qué se le envuelve en la lucha, por
qué lo persiguen, lo asesinan, le queman el rancho y profanan
su hogar. Solo parece que la acción bélica sobre el pueblo tolimense
obedeció a una sangrienta consigna: ¡Diezmarlo! ¿Quién
dio esa consigna?
El golpe asestado inicialmente por los emisarios oficiales se
traduce de inmediato en una cita a muerte entre los grupos políticos,
sin tregua ni cuartel, por más de diez años. (Guzmán,1962 Pág. 51)
De los 10.013 préstamos que se
habían hecho hasta junio de 1959 correspondían
6.778 al solo departamento del Tolima. O
sea que así como los Llanos Orientales habían
sido la región privilegiada de los préstamos de
la Rehabilitación de Rojas Pinilla, el Tolima lo
era de la Rehabilitación del Frente Nacional. (Sánchez, 1988 Pág.29)
Durante su segunda presidencia, Lleras Camargo apoyó la Alianza para el
Progreso y fue uno de los principales opositores de la Revolución Cubana. El
presidente John F. Kennedy lo visitó en Bogotá y señaló a Colombia como un ejemplo
dentro del contexto de la Alianza en 1961.
Villar reivindica el papel conciliador del Frente Nacional y el rol de Lleras
Camargo durante ese período de la historia nacional. Lleras Camargo se convirtió en
el gran elector de los diferentes candidatos que llegaron a la presidencia durante
el
Frente Nacional y varias elecciones presidenciales posteriores. (Sáenz, 1997 Pág.
403)
una gran diversidad de agrupaciones legales e ilegales, lo que modifica
el panorama de tres décadas durante las cuales no existió sino el
pcc (Partido Comunista Colombiano). Es de notar que, con la emergencia
de las organizaciones guerrilleras, la izquierda está ante un cambio
del instrumento con el cual pretende terminar la democracia, pero la
institución guerrillera no es sino una de las formas posibles de la violencia
con que se cree autorizada a hacer que la historia engendre un
tiempo enteramente nuevo. Enseguida consideraré sucesivamente la
manera como tres de esas guerrillas se sitúan ante el régimen democrático:
las farc, el eln y el m-19, para finalizar con unas rápidas consideraciones
generales. (Vanegas, 2012 Pág.188)
A la intervención militar de 1964 se le dio el nombre de “Operación Marquetalia”.
En esta el Ejército Nacional (como entonces declararían sus mandos) no solo intentó
controlar el estratégico espacio donde se resguardaban los grupos de campesinos
comunistas, también buscó hacerse a la extensa zona del sur del departamento del
Tolima; una región de 5.000 Km2 donde movilizó a varios miles de efectivos, filtró
los
caminos de acceso, instaló bases aéreas y lanzó a la población civil todo un
proyecto
de “rehabilitación” (...) (Ospina, 2015 Pág. 107)