2.2 Sustento teórico 2.2.
1 Deserción
Según BOLAÑOS, la deserción es la separación forzosa o voluntaria de un alumno del sistema
educativo y se produce por causas sociales, psicológicas o pedagógicas, etc.; este es uno de los
aspectos que refleja la baja calidad de educación, las enormes dificultades socioeconómicas que
afectan a grandes grupos poblacionales.
2.2.2 Clasificación de la deserción estudiantil.
De la extensa revisión literaria realizada, se hace evidente que existen varias definiciones del
mismo fenómeno. Esta situación no debe interpretarse como la carencia de conceptos precisos,
respecto a la deserción, sino más bien debe entenderse a partir de la amplitud de los enfoques,
por medio de los cuales se puede tratar el concepto.
La deserción en el ámbito educativo implica siempre el acto concreto del estudiantado de
interrumpir los estudios. Sin embargo, este acto puede clasificarse de varias maneras, según lo que
se desee enfocar del fenómeno.
Algunos estudiantes que matriculan un semestre, dejan de hacerlo durante el ciclo siguiente o
quizás, incluso, en todo un año académico. El abandono de un ciclo puede obedecer a disímiles
aspectos personales, tales como una enfermedad o alguna oportunidad laboral. Por su parte, el
abandono por un año puede ser adrede, ya que hay carreras en las cuales los mismos cursos que
se abandonaron en un momento dado- son requisitos para otros y, por lo tanto, las restricciones
de matrícula retardan el regreso a las aulas por un año, o pueden haber otras situaciones -como
embarazos o becas de estudio en los cuales el tiempo de la deserción se prolonga por un año o
más.
1) por el momento de deserción:
Del análisis, podríamos decir que existe, tomando como referencia el momento en que se da el
abandono, los siguientes dos tipos:
a. Deserción intra-semestral: ocurre en el caso de retiros justificados o injustificados durante
el semestre.
b. Deserción inter-semestral: se da con el cese de matrícula para un determinado semestre
(BOLAÑOS, 1985, p.11).
Otra forma de enfocar el fenómeno -que puede generar otra clasificación- es la referenciada por
Osorio y Jaramillo, los cuales plantean que el fenómeno de la deserción aparece como un
indicador de crisis del sistema educativo, por cuanto la eficiencia de tal sistema debiera permitir la
retención de sus estudiantes y permitirles cursar sus actividades curriculares(1999, p.1). Así, la
deserción es la situación en la cual, un estudiante inicia un programa académico, pero no lo
termina, siendo este abandono de manera transitoria o definitiva.
2) Por el espacio temporal de deserción:
a. Parcial: se refiere al abandono temporal de la actividad académica (se presume un
regreso)
b. Total: se refiere al abandono definitivo de la actividad académica (el estudiante no
regresa)
En esta clasificación, habría que proceder con sumo cuidado, ya que señalar que un desertor es
'parcial' -ya que volvió a la universidad al año siguiente- equivale a considerar que un estudiante
desertor por diez años es también 'parcial', lo que genera dudas acerca de la rigurosidad con que
se plantea el concepto.
3) Por la dimensión de la deserción:
Si tomamos como referencia la dimensión de la deserción. Eso nos lleva a plantearnos:
a. Deserción institucional: se refiere al abandono permanente de una determinada
Universidad.
b. Deserción del sistema: manifiesta el abandono de todo el sistema de educación superior.
Al respecto, Tinto menciona que: "...no todos los estudiantes que abandonan una institución
quedan fuera del vasto sistema de educación superior...". Muchas deserciones son, en realidad,
movimientos migratorios de alumnos hacia universidades del sistema (transferencia institucional).
Otras resultan, al cabo, solo en una interrupción temporaria de los estudios formales (desertores
temporales). En ambos casos, numerosos alumnos que abandonan una institución eventualmente
logran graduarse en otras universidades, aunque muchos necesitan más tiempo de lo previsto
(1987, p.10).
2.2.3 Teorías sobre deserción estudiantil
Señalan LATIESA (1992) y SPOSETTI (2000) que la deserción universitaria es uno de los procesos de
selección que se opera en la Enseñanza Superior, una
medida del rendimiento académico del alumnado y de la eficacia del Sistema Educativo en
general.
Esta precisión comprende tres términos: "proceso de selección", "medida del rendimiento
académico", y "eficacia del sistema educativo".
El primero se enmarca en el enfoque sociológico 'clásico', según el cual 'la selección' que se opera
en la Enseñanza Superior constituye un 'filtro social' que regula la 'movilidad social'. Este tema ha
sido extensamente tratado en diversos países, y destaca las asimetrías en el acceso y en el egreso
de la institución de enseñanza superior. No pueden observase a nivel internacional tendencias
convergentes, salvo en el largo plazo, y sí indudablemente el efecto que sobre ello tiene la
estructura de desigualdad de oportunidades propia de cada país. Por ello no deja de ser un tema
'abierto'. Y que en aras de un enfoque desde la 'teoría de la inversión en capital humano' debería
hacerse un esfuerzo por construir mejores datos para el nivel macro y procurarse mejor
sistematicidad para el nivel micro
Su preocupación central estaba en obtener buenos datos longitudinales para mejor resolver
cuestiones de política educativa dentro de una perspectiva eminentemente económica, y
particularmente macroeconómica, que privilegiaba el enfoque de los costos personales para los
ciudadanos y presupuestaos para los gobiernos. Para ello propusieron una definición de la
"Eficiencia Terminal", que es la proporción de 'aprovechamiento de cursos o posiciones en los
cursos', a partir de datos longitudinales, análogos a los que se recolectaron en las encuestas
agrícolas. En sus palabras, la eficiencia terminal es un concepto
complejo que implica dos dimensiones separables, por un lado, un aprovechamiento 'interno'
(proporción de logro o aprobación de cursos de una cohorte en un tiempo acotado), y por otro, un
aprovechamiento 'externo' (proporción de puestos necesarios en la estructura socioeconómica
que son logrados por quienes se formaron para ellos) (4). Los resultados fuera del efecto del
estudio longitudinal, no son muy diferentes de los mencionados arriba; el énfasis sí está claro en la
interpretación de los resultados desde una perspectiva individual racional afín a la teoría del
capital humano.
La deserción como "medida del rendimiento académico" en una Universidad es la contracara de
los desempeños esperados. Para ello muchos investigadores ensayan el abordaje de tres
dimensiones: el éxito en los estudios, el retraso y el abandono de los mismos. Aquí el debate se
abre nuevamente ya que las experiencias según las colecciones de datos no son necesariamente
convergentes.
En primer lugar porque las Universidades asumen con cierta 'naturalidad'que la deserción o
abandono es uno de los resultados posibles, a diferencia de otras instituciones educativas en las
que la cobertura de grupos de edades de niños y jóvenes es parte constitutiva del objetivo de la
formación (primaria y secundaria), ó de aquellas instituciones de formación de oficiales civiles o
militares en las que el abandono tiene que ser mínimo por razones propias al fin mismo de la
institución.
Cuando uno se acerca en especial a la deserción como un tipo de resultado del sistema educativo,
suelen nuevamente sobredimensionarse los factores
individuales y los extra-académicos, resumiéndose en funciones predictivas que argumentan la
falta de cualidades y los déficits económicos del origen social de las personas, dejando minimizado
los efectos institucionales más allá de cualquier sospecha.
Hay estudios realizados que señalan que la selección tiene que ver más con las aptitudes
intelectuales que con los aspectos motivacionales en el examen de ingreso, pero una vez dentro
de la enseñanza superior, la motivación y el compromiso con el estudio son las variables que
tienen mayor peso al determinar el rendimiento. Por ello investigaciones realizadas acerca de la
regularidad de los estudios muestran que el origen social tiene nula o escasa influencia en el éxito
en la Universidad (LATIESA, 1992).
Por su parte los famosos trabajos de TINTO (1986, 2002, 2003) han señalado, para un tipo especial
de enseñanza superior (las universidades y colegios norteamericanos), los déficits sociológicos y
pedagógicos subyacentes, que trascienden a las buenas becas y las buenas bibliotecas. No se trata
aquí de aptitudes ni de infraestructura, a condiciones extra-académicas constantes, sino de un
fracaso escolar que depende del 'clima institucional' y de la 'integración' al mismo. En muchos
casos la diversidad cultural del estudiante paga el 'precio' de la adaptación a la universidad, y este
autor ha observado que este problema es sintomático en contextos donde el 'peso' del espacio y
clima institucional se soslaya a priori como explicativo del rendimiento, cuando al menos puede
tener un papel tan importante como los de tipo individual y social en el rendimiento académico.
SPOSETTI ([Link]) señala en su recorrido, y nuestra opinión es coincidente con ella, que como
"medida de la eficacia del Sistema Educativo", la deserción sólo da cuenta de efectos pero no
aporta ninguna luz acerca de las acciones que lo produjeron. La autora indica que algunos estudios
se registran una mayor tendencia al abandono en las instituciones que no tienen examen de
ingreso, pero no se explicitan análisis posteriores al ingreso de los procesos vinculados con el logro
de los objetivos educacionales. Así en buena parte de la bibliografía consultada se muestra un
escaso interés político y científico por el problema de la deserción universitaria, pero existen
numerosos estudios sobre el rendimiento académico y las tasas de abandono. En el problema de
la deserción universitaria, las tasas representan un punto de partida para su análisis, ya que éstas
permiten la comparación de la información a nivel internacional como requieren muchos
organismos internacionales y agencias para sus colecciones de indicadores e índices, pero
indudablemente requieren de mayor preocupación y examen.
2.2.4 Factores que influyen en la deserción
Se debe considerar que un importante número de los desertores, siempre señalarán como causas
-de su abandono universitario- situaciones externas o ajenas a su responsabilidad.
Ya que la responsabilidad propia y la palabra 'fracaso', son difíciles de asimilar. Es importante
caracterizar a los desertores, tanto en sus condiciones de estudio colegial, como en las que tenían
durante el transcurso de su vida universitaria, hasta el evento de la deserción (BOLAÑOS, 1985,
p.11).
Específicamente para Otero, algunas de las variables que influyen en la deserción son los factores
psicosociales y sociodemográficos del contexto
familiar, recursos económicos, alguna limitación física y mental, la ausencia de disciplina y el
método en el estudio (Otero, s.f., pp.8-9). Aunado a esto se encuentran deficiencias en los
programas académicos, las expectativas sobre la carrera matriculada, la matrícula en carreras no
deseadas, la carga académica, el lugar de residencia, oportunidades académicas, la falta de
orientación vocacional, complejos componentes de la personalidad (aspiraciones, motivación,
entre otros).
Otras variables complementarias que se asocian a la deserción son: los ambientes educativos, la
edad (inmadurez), la adaptación social, la apatía por los programas curriculares, el cambio brusco
del modelo pedagógico, respecto al que tenían en el colegio, tipos de evaluación, cursos de poco
interés para su ejercicio profesional, y la masificación de la educación (PÁRAMO Y CORREA, 1999,
p. 70).
Todas estas variables que se pueden relacionar con el fenómeno de la deserción, son
diferenciadas por Páramo y Correa en causas 'intrasujeto' y causas 'extrasujeto'. Las primeras
involucran aspectos como enfermedad y muerte, mientras que las segundas apuntan a variables
netamente externas (PÁRAMO Y CORREA, 1999, p. 66).
Particular énfasis merece la incertidumbre vocacional del estudiante, cuando llega a la
universidad, ya que no es un secreto que egresando de secundaria, se ve prácticamente acosado
por múltiples posibilidades de estudio y es urgido a la decisión inmediata. Diversos aspectos que
entorpecen su cotidianidad -en la carrera elegida- pueden alimentar el cambio en el interés
profesional.
Por otra parte, el factor económico también tiene su injerencia en cualquier decisión sobre la
continuidad universitaria, y pesa mucho más en el inicio de la actividad como estudiante
universitario.
Aparentemente, las consecuencias más relevantes de los factores económicos ocurren en el
momento de ingresar a la educación superior, pues en este período la mayoría de los estudiantes
deben tener en cuenta su situación económica para estructurar sus decisiones (TINTO, 1987,
p.86).
La deserción es, por excelencia, un problema del sistema educativo, íntimamente ligado a los
entornos, contornos y dintornos del mismo, tales como los ambientes educativos, situaciones
familiares, exigencias ambientales y culturales que afectan directamente al desertor (PÁRAMO y
COITCA 1999, p.71).Se considera que la deserción estudiantil tiene múltiples motivaciones que lo
generan, con frecuencia se acusa a la sociedad, a la familia, a la escuela, a los maestros y al propio
estudiante, es decir el fenómeno de la deserción puede tener causas endógenas y exógenas. Las
motivaciones suelen llamarse factores y estos pueden ser: Factores socioeconómicos y personales
que se estudian en esta investigación.
a. EL FACTOR SOCIO ECONÓMICO.
Este factor está ligado a la pobreza de grandes sectores de la población; es indudable que la
desnutrición, las enfermedades, la falta de empleo, la desorganización familiar, etc. Juegan un
papel muy importante en la existencia de esta problemática. Entre ellas tenemos: Dificultades de
financiamiento, dificultades con el crédito, dificultades económicas, falta de trabajo, salida del
lugar de trabajo por motivos de trabajo, dificultades con los docentes o con los propios
compañeros estudiantes, la falta de financiamiento en universidades que no tiene programas de
ayudas becarias reembolsables y si existen tienen una alta limitación por el capital que manejan
estos programas. La alta tasa de desempleo que existe en el país, las expectativas de graduarse de
la universidad y obtener un trabajo que le permita tener un nivel de vida adecuado es bastante
desalentadora por las desigualdades que existen. El inicio o formación de una nueva familia, es
una limitante para seguir sus estudios exitosamente, debido a los nuevos compromisos y
responsabilidades.
Así también, las enfermedades, la falta de empleo de los padres, la desorganización familiar,
juegan un papel preponderante en la existencia de esta problemática. Aunque aún no existen
mayores estudios para determinar el nivel de incidencia de los factores socioeconómicos en el
problema de la deserción, es evidente que la mayor parte de abandonos o de la exclusión se
deben a ese fenómeno.
El estudio los "Desertores" define la deserción escolar como el abandono que los alumnos hacen
de sus actividades escolares antes de concluir su ciclo de estudioso o de obtener el grado y se
considera desertores a los alumnos que por factores intrínsecos o extrínsecos se ven forzados a
retirarse de la institución, antes de concluir sus estudios. OSORIO, Ana, et al. 1999. En el estudio
"Factores determinantes del a deserción estudiantil en la Universidad Pedagógica Nacional de
COLOMBIA, se comparan los conceptos de desertores y no desertores, y se define la deserción
como "abandono voluntario o forzado de la carrera en la que el estudiante se matriculó" y se
afirma que el fenómeno
se produce sin completar un programa académico asociado el retiro parcial con una forma de
deserción potencial. La deserción puede ser por abandono transitorio o definitivo del programa de
estudio o de la institución y es necesario distinguir entre la deserción (no académica) o intra-
sujeto, y la mortalidad(o deserción académica) o extra-sujeto. HERNANDEZ, María. HERNANDEZ,
Carmenza (1999). Veamos algunos enfoques al respecto:
• Enfoques Sociológicos
Enfatizan en la influencia de factores externos al individuo adicionales a los psicológicos. SPADY
(1970), basándose en la teoría del suicidio de Durkheim, sugiere que la deserción es el resultado
de la falta de integra estudiantes en el entorno de la educación superior; aduce que el medio
familiar es una de las muchas fuentes que expone a los estudiantes a influencias, expectativas y
demandas, las que a su vez afectan su nivel de integración social en la universidad; la congruencia
normativa actúa directamente sobre el rendimiento académico, el desarrollo intelectual, el apoyo
de pares y la integración social, de tal manera que "si las influencias señaladas no se producen en
la dirección positiva, implica rendimiento académico insatisfactorio, bajo nivel de integración
social y de satisfacción y compromiso institucional, hay una alta probabilidad de que el estudiante
decida abandonar sus estudios. Si los efectos se encuentran en la dirección positiva y son
congruentes con la situación inicial, el estudiante logra un desarrollo académico y social acorde
con sus expectativas y las institucionales".
• Enfoques Económicos
Se encuentran dos modelos: (1) Costo - Beneficio: cuando los beneficios sociales y económicos
asociados a los estudiantes, son percibidos como mayores de los derivados por modalidades
alternas, el estudiante opta por permanecer en la universidad; y, (2) Focalización: los subsidios
constituyen una forma de influir sobre la deserción, cuando se dirigen a los grupos que presentan
limitaciones reales para continuar sus estudios. En esta línea aunque se incluyen las variables
demográficas y académicas, solamente se incorporan en el análisis como forma de controlar
fuentes de variación que pueden enmascarar los efectos directos de los subsidios y los costos de
los estudios sobre la retención de estudiantes.
b. LOS FACTORES PERSONALES
Se identifican como factores personales a las características, procesos y comportamientos
individuales y contextúales correspondientes al ámbito del estudiante. Así como a la madurez para
asumir con responsabilidad los estudios superiores, a veces no se tiene definido a largo plazo que
es lo que realmente se pretende alcanzar. La poca o inexistente identidad con la institución en que
estudia.
El estudiante como protagonista del proceso educativo, exige un conocimiento de sus
características personales y comportamientos académicos que le permitan al sistema contener,
facilitar y orientar al alumno en su rol de estudiante autónomo y autogestionario. Las
características socios demográficos, académicos, laborales, familiares, los comportamientos
académicos, su
motivación, sus expectativas, etc, denominados tienen un alto impacto en el rendimiento
académico.
Los estudios realizados por GARCÍA ARETIO (1988) en la UNED identificaron el tiempo de
dedicación al estudio y la forma de llevarlo a cabo, como predictores significativos del rendimiento
de los alumnos, especialmente si dedicaban más de seis horas semanales y de manera continuada
y regular durante el cursado de las asignaturas. En el mismo sentido concluye CRISTINA ROCES
MORENO (1999) y su equipo de la Universidad de Oviedo, al señalar la alta correlación entre el
rendimiento, la constancia y el aprovechamiento del tiempo. Los investigadores mencionados
sostienen que la motivación del alumno juega un importante papel en el aprendizaje
autorregulado y se relacionan con el rendimiento en forma directa o indirecta, a través de la
implicación cognitiva del alumno en el estudio y en el aprendizaje.
Algunas características en este aspecto tenemos: Problemas familiares, cambio de residencia,
problemas de salud con los familiares cercanos, problemas laborales, necesidad de trabajo, la
edad, cambio de empresa, baja escolaridad de los padres, factores motivacionales y emocionales,
expectativas no satisfechas, problemas de salud, edad, ausencia de disciplina académica,
incompatibilidad del horario de estudio con de horario de trabajo, influencias ejercidas por la
familia u otros grupos primarios, rebeldía hacia las figuras de autoridad, falta de compromiso
institucional, metas inciertas, apatía, tendencia a la depresión, temperamento agresivo,
introversión, carencia de soporte social percibido y funcional, conflictos familiares, padres
represivos, hacinamiento,
adicciones, ausencia de perspectiva de futuro, incompatibilidad de valores personales con valores
institucionales.
• Enfoques Personales y de Interacción
Estudian la deserción desde las características de la institución de educación superior en cuanto a
los servicios que ofrecen a los estudiantes que ingresan, Dan especial relevancia a la calidad de la
docencia y a la experiencia en el aula. Incorporan variables relacionadas con los beneficios
estudiantiles, disponibilidad de recurso e indicadores como el número de alumnos por profesor.
El modelo de TINTO (1975, 1982) sobre la integración y adaptación del estudiante a la institución.
Incorpora la teoría del intercambio (NYE 1979). Los estudiantes actúan de acuerdo con la teoría
del intercambio en la construcción de su integración social y académica, expresada en términos de
metas y niveles de compromiso institucional: Si los beneficios de permanecer en la institución son
percibidos mayores que los costos personales (esfuerzo, dedicación), el estudiante permanecerá.
Si otras actividades son reconocidas como fuentes de mayores recompensas el alumno desertará.
BEAN (1985): incorpora al modelo de Tinto las características del modelo de productividad
desarrollado en el contexto de las organizaciones laborales. Reemplaza las variables del ambiente
laboral por las más adecuadas al entorno de la educación superior. La deserción universitaria es
análoga a la productividad. La satisfacción con los estudios, es similar a la satisfacción con el
trabajo.
Considera que inciden en la deserción:
(1) Factores Académicos: preuniversitarios, integración académica y desempeño académico;
(2) Factores Psicosociales: metas, utilidad percibida, interacción con pares y docentes;
(3) Factores ambientales: financiamiento, oportunidad de transferirse, relaciones sociales
externas;
(4) Factores de socialización: rendimiento académico, adaptación y compromiso institucional.
En estudios más recientes BEAN Y VESPER (1990) observaron que los factores no cognitivos, tales
como las características personales (actitudes, aspiraciones, motivaciones, intereses), ambientales
y organizacionales también tienen un peso significativo en la deserción, en particular en la
deserción voluntaria.
2.3 Glosario de términos
Se define como el abandono voluntario o forzado de la carrera en la que el estudiante se
matriculó. El fenómeno se produce cuando el estudiante se retira de la institución sin completar
un programa académico, asociando el retiro parcial con una forma de deserción potencial.
(HERNÁNDEZ, María. HERNÁNDEZ, Carmenza)
DESERCIÓN ESTUDIANTIL: Abandono voluntario que el alumno hace del programa antes de su
culminación, conforme al reglamento académico. Se dan en los tipos:
- Deserción académica (D.A): Abandono del aula por razones estrictamente académicas.