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Pruebas de diagnóstico dental efectivas

Este documento describe las pruebas de exploración clínica realizadas en una evaluación odontológica, incluyendo inspección extraoral e intraoral para valorar la apariencia general del paciente y el estado de los tejidos blandos y dientes, palpación para determinar inflamación, percusión para evaluar dolor en la zona perirradicular, y prueba de movilidad para conocer el estado del ligamento periodontal.

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Leslie Lopez
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Pruebas de diagnóstico dental efectivas

Este documento describe las pruebas de exploración clínica realizadas en una evaluación odontológica, incluyendo inspección extraoral e intraoral para valorar la apariencia general del paciente y el estado de los tejidos blandos y dientes, palpación para determinar inflamación, percusión para evaluar dolor en la zona perirradicular, y prueba de movilidad para conocer el estado del ligamento periodontal.

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Pruebas de rigor.

Exploración clínica.

Inspección extraoral: Valoramos el aspecto general del


paciente tanto psíquico como físico. Valoramos la simetría
facial, el tono de la piel, la presencia de inflamación y de
fístulas. Valoramos también la apertura bucal y el estado de la
ATM.
Inspección intraoral:
Valoramos los tejidos blandos, su coloración,
presencia de inflamación, úlceras y fístulas.
Valoramos el estado de los dientes; decoloración,
fracturas, abrasión, atrición, erosión, caries,
restauraciones y anomalías del desarrollo.
Palpación.
Objetivo: Determinar la existencia de inflamación en zona perirradicular y la extensión de
esta. También localizamos y valoramos la presencia de abscesos y nódulos
submandibulares afectados.

Técnica: Presión suave con el dedo índice en la mucosa que cubre la zona sospechosa.
Como en todas las pruebas diagnosticas establecemos una comparación con la zona
control, en este caso mediante la palpación bilateral.
Percusión.

Objetivo: al igual que con la palpación, determinar la


inflamación en la zona perriradicular, en este caso de un
diente concreto. Los propioreceptores de esta zona son
los que nos ayudan a identificar este dolor. No nos
informa del estado pulpar.
Técnica: Comenzamos dando golpeteos en
los dientes más alejados de la zona
sospechosa, acercándonos al diente
problema (para comparar la sensibilidad de
un diente sano con otro que no lo es) con una
fuerza progresiva, comenzando con el dedo y
terminando con el extremo del mango del
espejo. De forma ordenada percutimos con
caras vestibular, lingual o palatina e incisal u
oclusal.

Valoración de la respuesta: Una respuesta positiva es reflejo de una afectación del ligamento
periodontal. También tendremos una respuesta positiva en los siguiente casos:

 Movimiento ortodóntico rápido de los dientes


 Restauración muy reciente en hiperoclusión
 Oclusión traumática (buscar facetas de desgaste)
 Absceso periodontal lateral (sondaje)
Prueba de movilidad.
Objetivo: Conocer el estado del sistema ligamentario, que si es
insuficiente, determinara su pronostico.

Técnica: Apoyamos el extremo del mango del espejo en la


superficie vestibular del diente y el dedo índice en su cara lingual.

Valoración de resultados: Una movilidad de mas de 2-3 mm o la


depresión vertical del diente nos indican un mal pronostico del
diente.
 En ocasiones un absceso apical agudo puede, de forma
temporal, causar gran movilidad a un diente, que desaparecerá
al solventarse el absceso.
 También una fractura radicular horizontal en la mitad coronal,
un traumatismo muy reciente, un tratamiento ortodóntico
agresivo, o un bruxismo crónico pueden provocar una
movilidad que habrá que valorar en cada caso concreto.

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