UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO
FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL Y MECÁNICA
CARRERA DE INGENIERÍA MECÁNICA
MODALIDAD PRESENCIAL
INGENIERÍA DE MATERIALES
POLIMEROS CONDUCTORES
CUARTO “B”
NOMBRE:
Pablo Mullo
DEBER N° 1
CUARTO SEMESTRE
PERIODO ACADÉMICO
Abril – Septiembre 2017
LUNES 3 DE ABRIL DEL 2017
POLIMEROS CONDUCTORES
Historia.
A principios de los setenta, el poliacetileno fue uno de los primeros polímeros
estudiados en este campo de investigación. Un investigador llamado Shirakawa
quería sintetizar poliacetileno pero, debido a un error, agregó mil veces más
catalizador que el requerido. En lugar de obtener un polvo oscuro y opaco,
obtuvo una película con apariencia de aluminio. Así, una cantidad excesiva de
catalizador provocó importantes cambios en la estructura del polímero. No
obstante, pese a su apariencia metálica, este poliacetileno no era un material
conductor, sino semiconductor.
En 1975, Heder y MacDiarmid, después de conocer a Shirakawa se interesaron
por el poliacetileno. MacDiarmid quiso modificar el poliacetileno con vapor de
yodo. Después de exponerlo, el poliacetileno mostraba una conductividad
eléctrica que representaba un incremento de nueve órdenes de magnitud
respecto al material original. Este tratamiento con halógenos se denominó
dopado, debido a su analogía con el dopado de semiconductores. La forma
dopada de poliacetileno tenía una conductividad de 10 3 S 𝑐𝑚−1 , un valor mayor
que cualquier otro polímero hasta entonces conocido. Como comparación, se
puede citar que la conductividad del teflón (aislante) es de 10−14 S 𝑐𝑚−1 ,
mientras que la de la plata o el cobre (buenos conductores) es de 10 5 S 𝑐𝑚−1 .
Este tipo de estructura (alternancia de enlaces simples y dobles) tiene la
propiedad fundamental de poseer orbitales electrónicos p extendidos sobre toda
la estructura. Un electrón situado en uno de estos niveles estaría muy
deslocalizado y tendría una gran libertad de movimiento, de manera que sería
posible conseguir la conducción de electricidad.
La razón de que un polímero con esta estructura no conduzca la electricidad
siempre, se debe a que el electrón necesita una gran cantidad de energía para
poder ocupar este tipo de orbital, ya que la separación energética entre el mismo
y los orbitales electrónicos ocupados es grande. Sin embargo, esta separación
energética se puede reducir significativamente mediante lo que se conoce como
dopaje.
Características de los polímeros.
Los polímeros en general son materiales aislantes, sin embargo desde hace
varias décadas se han descubierto los polímeros que conducen electricidad.
Los polímeros conductores, tan buenos conductores de electricidad que se les
llamaron también metales sintéticos, entonces han despertado gran interés y
rápido crecimiento en la electrónica de termoplásticos. El éxito de estos
polímeros se basa en la unión de las propiedades eléctricas de los metales y la
gran flexibilidad y baja densidad de los plásticos.
La conductividad de estos polímeros se debe a la adición de sustancias (dopado)
y también a la existencia de dobles enlaces alternados con enlaces simples.
El polímero conductor tiene una gran cadena de carbonos con una alternancia
de enlaces simples y dobles. Esta estructura hace que a lo largo de ella
aparezcan orbitales electrónicos con electrones con una gran movilidad.
La conductividad se basa fundamentalmente en la libertad de movimiento de
electrones que no están unidos a los átomos. El problema reside en que para
que este electrón pase del orbital a un estado en el que se pueda mover
necesitamos dar al polímero una gran cantidad de energía. Por ello se realiza el
dopaje de átomos con electronegatividades muy distintas a las del carbono.
Las macromoléculas formadas por monómeros con un sistema Pi-conjugado
pueden sufrir en su distribución electrónica alteraciones provocadas por
moléculas dopantes. Estas moléculas pueden favorecer la generación de
niveles electrónicas en la zona prohibida de la estructura de bandas del solido
sintetizado y hacer que este pase de ser totalmente aislante al paso de la
corriente eléctrica, cuando esta sin dopar, a tener un valor de esta propiedad
muy próximo al de los metales.
La mayoría de polímeros orgánicos producidos son excelentes aisladores
eléctricos. Los polímeros conductores, casi todos orgánicos, presentan enlaces
deslocalizados (con frecuencia en un grupo aromático) que forman una
estructura similar a la del silicio. Cuando se aplica una tensión entre las dos
bandas, aumenta la conductividad eléctrica: son, pues, transistores. Casi todos
los polímeros conductores son conocidos semiconductores gracias a su
estructura en bandas, aunque algunos se comportan como metales conductores.
La principal diferencia entre los polímero conductores y semiconductores
inorgánicos es la movilidad de los electrones, hasta hace poco, mucho menor en
los polímeros conductores, un vacío que la ciencia sigue reduciendo. Además de
su interés fundamentas en la química, esta investigación ha dado lugar a muchas
aplicación recientes, como los diodos emisores de luz, numerosas pantallas de
video, las nuevas marcaciones de los productos en los supermercados , el
procesamiento de las películas fotográficas, etc.
En los años 70, tres científicos estadounidenses demostraron que dopando una
película de poliacetileno (en este caso, oxidándola con vapor de yodo), su
conductividad eléctrica aumentaba un millar de veces, comparable a la de los
metales como el cobre y la plata. Las propiedades ópticas de los materiales
también eran modificadas, ya que emitían luz.
Debido al descubrimiento de las propiedades altamente conductoras del
poliacetileno, tanto Alan J. Heeger como Alan G. Macdiarmid y Hideki Shirakawa
recibieron en 2000 en premio nobel de química.
Principales tipos: poliacetilenos, polipirroles, politiofenos, polianilinas y
policloruro de paracresol metileno.
En los semiconductores a base de silicio, algunos átomos de silicio se sustituyen
por iones en exceso, como fosforo, o en defecto, como el boro, lo que se llama
el tipo N o P.
Los polímeros pueden ser dopados mediante la adición de un reactivo químico
que oxida o reduce el sistema, lo que hace transitar los electrones de la banda
de valencia a la banda de conducción, haciendo que el sistema sea más
conductor.
Debido al dopado puede aparecer en el polímero resultante cambios en sus
propiedades, como el color, el volumen o la porosidad, propiedades relacionadas
con el estado de oxidación del polímero.
Existen dos métodos de dopaje:
El dopaje químico presenta el polímero a un oxidante (yodo o bromo) o a un
reductor (con metales alcalinos). Una solución del monómero es oxidada con
una molécula cuyo potencial corresponde al de oxidación del monómero,
formando un precipitado de polímero conductor.
El dopaje electrónico usa un electrodo recubierto con un polímero y bañados en
una solución electrolítica en la cual el polímero es insoluble. La oxidación se
produce mediante una corriente eléctrica. La aplicación de un voltaje entre los
electrodos provoca un movimiento de la solución de iones y electrones que se
fijan entonces sobre el polímero tratado o escapan. Esto le da un exceso (el
dopaje N) o un defecto (el dopaje P) a los electrones en la banda de conducción
de polímero. Este método es uno de los más eficaces, y el que más se investiga:
el dopaje N, que no puede ocurrir en presencia de oxígeno, es más fácil de hacer:
puede hacerse un vacío en los contenedores con los medios adecuados. Este
método de síntesis tiene la ventaja de poder controlar los parámetros de
corriente, concentraciones, electrodos, temperatura, etc. de modo que es posible
conseguir propiedades muy concretas y además se puede controlar el espesor
de la película del polímero resultante.
El dopaje N, que consiste en obtener un exceso de electrones es mucho menos
común que el dopaje P, porque la atmosfera de la tierra es rica en oxígeno y por
tanto se presenta como un medio ambiente oxidante. Un polímero dopado N
reacciona entonces con el oxígeno del aire y pierde el exceso de electrones,
volviéndose neutro. Por lo tanto, el dopaje N implica que el polímero se deba
mantener en un gas inerte (generalmente el argón).
Es por ello que no hay polímero conductor de tipo N en el comercio, la duración
es demasiado corta para cualquier uso.
La combinación de un polímero conductor favorece la fluorescencia, lo que
permite el desarrollo de los transmisores de luz (LEDs).
La principal ventaja de los polímeros es su facilidad de producción. Los polímeros
conductores están hechos de sencillos plásticos y por tanto combinan la
flexibilidad, la resistencia, elasticidad de los elastómeros con la conductividad de
un metal.
El aumento de la conductividad es características de un sistema transistor, y
puede ser simulado por un transistor de efecto de campo (FET).
Aplicaciones: capas para circuitos electromagnéticos, películas antiestáticas y
aparatos de identificación de radiofrecuencias.
Problemas: baja solubilidad, baja rapidez de respuesta.
Ventajas: procesamiento rápido y muy barato, fácil y barata impresión, no se
necesita la instalación de un cuarto limpio, flexibilidad y elasticidad, posibilidad
de hacer películas o cables, baja densidad…
Tipos de conducción: compuestos de polímero y un relleno conductor (el
polímero no es conductor por sí mismo), polímeros de conducción intrínseca (el
polímero es conductor por sí mismo), polielectrolitos y semiconductores.
Pueden emitir luz mediante la aplicación de una tensión en una fina capa de un
polímero conductor. Este descubrimiento permitió el desarrollo de pantallas
ultras planas, tales con los LEDs, energía solar o amplificadores ópticos.
Existen polímeros conductores en el cuerpo de algunos mamíferos, lo que
permite la transducción de la luz o el sonido en una señal eléctrica, como en la
piel, en los ojos, el oído o el cerebro. Su conductividad parece permitir la
absorción de la luz por la piel. La melanina, que pertenece a los poliacetilenos,
tiene estas propiedades y sique siendo una de las moléculas más prometedoras
en este ámbito.
La flexibilidad, la elasticidad, la resistencia y la facilidad de producción de
polímeros conductores, la han convertido en una área de investigación de la
nanotecnología. Al igual que los procesadores actuales, se espera utilizar estos
polímeros para crear circuitos a nivel molecular.
Superficie aumentada de polímeros conductores
Hoy en día los plásticos conductores constituyen un área de investigación muy
interesante debido a que éstos son empleados en muchas cosas que nos rodean
en nuestra vida. A continuación se expone un breve resumen de sus
aplicaciones:
Pantallas de ordenadores que protegen de la radiación
Células solares empleadas para energía solar
Músculos artificiales
Diodos emisores de luz
Películas fotográficas sin electricidad estática
Micro robots
Baterías biodegradables
Desde que Alan Heeger, Alan MacDiarmid y Hideki Shirakawa comenzasen el
estudio de los polímeros conductores se ha analizado en profundidad todas las
distintas combinaciones de polímeros y dopantes, dando lugar a muy diversos
comportamientos electroquímicos, propiedades mecánicas y conductividad
eléctrica.
Debido a esta gran variedad, la producción de plásticos conductores es infinita.
Se pueden obtener estos polímeros con un sólo monómero o con muchos y
emplear agentes dopantes mediante un polielectrolito o mediante la
electrodeposición del polímero conductor sobre matrices inertes, de forma que
se consiguen infinidad de propiedades distintas y, por tanto, de posibles
aplicaciones en el mundo de la tecnología.
Bibliografía.
http://www.eis.uva.es/~macromol/curso09-10/Guillermo/web/polimeros.htm
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